All language subtitles for And Just Like That S02E08 A Hundred Years Ago 1080p HMAX WEB-DL DDP5 1 x264-NTb_track9_[spa]

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Original subtitles

¿A quién le toca levantarse a correr las cortinas?

Yo las corrí ayer.

Y yo anteayer.

Y yo el día anterior, y el anterior también.

Sabía que el lunes y el martes me pasarían factura.

No me molestaría el sol de no ser...

un vampiro.

¿Como uno de esos... vampiros de Virginia?

Del mismísimo Norfolk.

Te recuerdo que el desayuno es hasta las once. ¿Quién tiene hambre?

¿Qué te pido?

Creo que quiero... otra de esas tortillas de 26 dólares.

Sí, y yo.

Lo que sea con tal de no tener que vestirnos y dejar esta habitación.

Desde luego.

-¿Marcas pectorales? - No.

- Sí. - Servicio de habitaciones.

- Hola, quiero pedir el desa... - Un segundo.

Sí, espero.

Y también espero que las gallinas de mi granja

no se enteren de lo que cuesta un huevo en Nueva York.

-¿Tienes gallinas? - Sí.

Una de ellas está loca con mi hijo pequeño, Wyatt.

Cada mañana entra en casa, va a su habitación, se sube a la cama

y pone un huevo. Es divina.

Es divina y un tanto invasiva.

¿Cómo logra entrar en casa?

Le abro yo.

De modo que tu casa de campo tiene puertas.

-¿También tiene agua caliente? - Oh, sí.

Servicio de habitaciones, enseguida estoy con usted.

Sí, sigo esperando.

Es toda una pasada.

- Ya. - Es de 1816.

Una gran casa clásica de ladrillo rojo.

Suena de maravilla.

Salen cuatro vuelos al día del JFK.

Hecho.

Quiero conocer a esa gallina.

Y yo, que conozcas a mis chicos.

Me encantará conocerlos.

CASAS CLÁSICAS LADRILLO ROJO NORFOLK

Pero ¿cómo sube la gallina las escaleras?

No tengo ni la menor idea.

-¿En ascensor? - Las gallinas no vuelan, ¿verdad?

No lo sé, pero están deliciosas.

Hemos quedado en que cuando regrese, en dos semanas,

yo lo acompañaré a la vuelta.

¿Quieres ir a Virginia?

Sí. Quiero conocer a sus hijos y entender, de una vez, el tema de la gallina.

¿Tiene hijos?

Ajá, tres. De 14, 17 y 20.

Su ex vive cerca de Norfolk por trabajo. Es diseñadora textil.

Y cuando a él le tocan los chicos, están en la granja.

¿A quién pensabas que le ponía los huevos esa gallina?

Lo siento, he desconectado con "granja".

Bueno, pues reconecta otra vez porque es preciosa.

Espero.

-¿Esperas? - Bueno, a ver... Es lo que él dice.

Tampoco era cuestión de pedirle pruebas.

Aunque aún sigo traumatizada con aquella cabaña que tenía al norte.

¿Traumatizada? Bien.

Significa que aún queda algo de ti en algún sitio.

El caso, es que al irse, he vuelto a casa y he buscado

"casa de campo clásica ladrillo rojo, Norfolk" para ver,

y he visto algunas monísimas,

y una es exactamente igual a la de Regreso a Howards End.

-¡Me encanta esa peli! - Vale. He vuelto.

Déjame ver.

Y eso me ha hecho pensar... ¿A cuánto está Howards End de Londres?

He investigado: a una hora y media en los trenes antiguos.

¿Y el vuelo de Nueva York a Norfolk? A una hora y media.

Si Emma Thompson puede hacerlo por Anthony Hopkins,

yo puedo hacerlo por Aidan.

Salvo que Emma Thompson no lo hacía por un hombre.

Lo hacía por la casa.

Lo habría hecho si hubiera tenido a Aidan.

Qué fuerte.

¿Estás diciendo en serio que te planteas ir allí y estar con sus hijos?

Sí, claro. De vez en cuando, cuando no esté aquí conmigo.

Cuando no esté aquí contigo.

¡Me encanta cómo suena eso!

Madre mía. Perdón.

Es que tengo que acostumbrarme a esto, vais muy deprisa.

Bueno, no vamos como un tren antiguo, eso seguro.

Pero, si estamos a gusto, y así es, ¿por qué ir más despacio? ¿Para qué?

- En serio, ¿por qué? -¡Por nada!

Por cierto. Cuando vuelva la próxima vez,

a nosotros nos gustaría cenar con vosotras.

Llevo un mes esperando esa invitación. ¡Qué nervios!

Yo también. ¡Genial!

Lo intentaré.

- Vale. - Y, Carrie,

¿sabes por qué parece la casa de Regreso a Howards End?

Porque está en Norfolk, Inglaterra. Has buscado en Reino Unido.

¿Qué? ¿Nerviosa por lo de mañana?

Pues un poco.

Supliqué a los de Human Rights Watch

que, por favor, por favor, me aceptaran como becaria.

Tu currículum habrá ayudado.

Creo que ha sido por arrastrarme.

Llegué incluso a decirles que no aceptar esa oportunidad el año pasado

ha sido el mayor error que he cometido.

¿En serio? ¿No crees que fue mayor aquel error de ir a esa meditación

de dos semanas en silencio de la que te echaron?

Sí, tienes razón. Fueron las 48 horas más largas de toda mi vida.

Bueno, seré el último eslabón de la cadena, pero...

No sé, estoy contenta.

Voy a ayudar a hacer del mundo un lugar mejor.

Total, fue por eso por lo que dejé mi trabajo.

Quizá no sea oportuno hablar de eslabones.

Y mucho menos hablar de cadenas.

Vaya, parece que hayan pasado un millón de años.

Total, ¿a que sí?

Hablando del pasado.

¿Podemos hablar de Aidan?

¿Más de lo que hemos hablado en la comida?

Vaya, no sé si va a ser posible.

¿Qué tal si vas más despacio?

No te diste ni cuenta de que estabas buscando en Inglaterra.

Aidan y yo no estamos en el pasado. Yo...

estoy más en el presente que nunca. Verás, estas últimas semanas

he tenido unos orgasmos como no recuerdo haber tenido jamás

en ninguna relación, incluida la de Aidan.

Caray, eso es muy revelador.

Creo que siempre he contenido una parte de mí a causa de Big.

No podía o no quería permitirme dejarme llevar

y poder... sentir... la conexión.

Ahora me pregunto si siempre ha estado ahí y no quería aceptarlo y...

Miranda, no puedo.

¿Qué ocurre?

A veces me pregunto...

si no me equivoqué con Big.

Pues no sé qué decirte.

Bueno, os he reunido aquí porque vuestro padre y yo hemos hablado...

Rock. ¡Rock! Por favor, deja de chatear.

Gracias.

Y he decidido que voy a aceptar una oferta de trabajo en una galería de arte.

- Qué guay, mamá. -¡Anda!

Vale, bueno.

Agradezco el entusiasmo, pero no sé yo si entendéis lo que eso implica.

- Pues claro que sí. - Que estarás menos aquí.

- Pues bueno. - Nos parece bien.

¡Genial!

Vale, así es mejor, supongo.

Pero esto no va a ser igual que cuando di clases en el Frick,

ni como lo de la asociación de padres.

De hecho, no voy a estar en casa cuando volváis de clase.

A veces, incluso llegaré después de cenar.

¿Lo entendéis?

Mamá, lo hemos entendido.

Tranquila, tú a lo tuyo. Vuelva libre.

Harry, tú vas a tener que tomar las riendas, ¿me oyes?

Te he dicho que sí.

Necesito testigos.

¿Es todo? Tengo deberes.

Supongo.

¿Tú sí me vas a echar de menos?

Hola. ¿Estoy en tu sitio?

- Sí, pero da igual. Tranquila. - Perdón.

¿Querías ver a Raina?

No, ya la he visto, me ha dicho que espere aquí.

Soy la nueva becaria, empiezo hoy. Soy Miranda.

- Hola, soy Serena. - Yo, Sloane.

Raina es nuestra supervisora... Listísima y amable.

Pero que no te sorprenda si las diez primeras cosas que te pide

- son muy pesadas. - Vale.

Nosotras ya hemos leído unas 584 citaciones.

Y no exagero nada.

Algunas veces piden a las becarias que investiguen, que escriban

o incluso que tomen notas de las reuniones.

Pero eso a nosotras no nos ha pasado nunca.

Trabajé 30 años en derecho corporativo, así que me sacrifico encantada.

¿Te quieres acabar la cookie?

Es de chocolate y ajo. Suena asqueroso, pero está muy muy buena.

Es una de nuestras favoritas.

¿Sí? Oh, no, gracias.

De verdad, me haces un favorazo.

Vale, gracias.

- Hola, Raina. - Buenos días.

Hola. ¿Ya conocéis a Miranda?

- Así es. - Es genial.

Han llamado de la embajada de la ONU. Nos reunimos en una hora.

- Vale. -¿Sí?

Miranda, ¿querrás tomar notas?

¿Yo? Acabo de llegar.

Sí. Prepárate.

Y vosotras, aquí tenéis estas estas citaciones.

- Claro. - Muy bien.

Está... Está muy buena.

Sí, la doctora acaba de llegar. Ya puede pasarse.

Venga, hasta ahora.

-¡No me jodas! -¡Sí!

Qué me perdone la tortuga por hablar mal.

Sí, uf...

Bueno. ¡Sorpresa! Vengo a que salgamos a comer.

Es un detalle, pero yo no paro a comer. Me pagan hora y media.

Bueno, ¡sorpresa! Vengo a que... no salgamos a comer.

Lo siento. Necesito el dinero.

- Claro. - Sí... Judy, Judy.

Esta es mi amiga Carrie.

Amiga. Es un alivio.

Pensaba que estaba contándole sus penurias económicas a una extraña.

No, solo a ti y a Carrie.

- Encantada. - Lo mismo digo.

Pero ¿podemos...? ¿Podemos hablar?

¿O interrumpo alguna "tortuemergencia"?

No, está esperando a su perro. Le estamos quitando un quiste.

¿Y la... tortuga está aquí por...?

Dice que está preocupada por el perro.

Vale.

Pues te cuento el verdadero motivo por el que he venido.

¡Intenciones ocultas! Me encanta una intriga.

Oye, esto...

¿Finjo que no me entero estando a medio metro?

A ver, ¿tú no te quejas constantemente de todos tus huéspedes de Airbnb?

- No me quejo tanto. - Por favor.

Si me escribes a deshoras diciendo:

"Ahora van y me dejan el olor a AirWick Pino por toda la casa".

Es que lo hicieron, y no me mola.

Muy bien. A ver qué opinas de esto:

¿Qué te parecería deshacerte de lord y lady AirWick y alquilármelo a mí?

¿Cómo dices?

Verás, es que Aidan y yo nos estamos dejando un pastón en hoteles

así que nos gustaría alquilar tu piso y, mejor todavía,

cuando él esté en la ciudad, puedes quedarte en mi apartamento.

Espera. ¿Y por qué no os quedáis en tu piso?

Es... Es una larga historia.

-¿Eso es que sí? - Me resulta incómodo cobrarte.

Que quede claro:

cuando no necesitemos tu apartamento, puedes volver e irte de casa de tu abuela.

- Vale. Sabiendo ese detalle, claro que sí. -¡Bien!

No. Giuseppe no está disponible para los repartos de hoy.

Porque estuvo en tu casa ayer y anteayer y, afortunadamente,

hay más gente en Manhattan que hace pedidos a Hot Fellas.

¡Lorraine!

Nunca le había dicho esto a nadie, pero comes demasiado pan.

¡Toma proteínas!

Hay que joderse...

No la aporrees.

¿Perdona?

No es bueno para el pan.

Mi abuela me decía: "Giuseppe, cuando comes mi comida, te comes mi amor".

¡Qué mona! La mía me decía:

"Anthony, quítate los tacones, que tu padre está al caer".

Ahora verás.

Ama el pan. Ama el pan.

Así, ¿notas la diferencia?

Sí.

Chaval, tienes a Lorraine como loca.

Es una Giuseppeyonki.

Se lo digo siempre que voy: "Lorraine, soy gay".

No deberías mentir.

No miento.

¿Eres gay?

Soy gay.

Despedido.

-¿Perdona? - No estoy satisfecho contigo.

-¿Qué he hecho? - Bien lo sabes.

No. Creo que me despides porque soy gay.

Tendrás que probarlo.

Ayer llegaste un minuto tarde y hoy dos antes.

¡Tengo un negocio! Esos eróticos erráticos comportamientos son intolerables.

Anthony, no lo entiendo.

¡Eres poeta!

¡Dijiste que solo te quedarías un mes y ya ha pasado, largo!

- Eres muy divertido. - De divertido nada. ¡Que te vayas!

¡Largo! Lo estoy haciendo por tu bien.

Vístete... de granate y haz cosas de poeta.

Vale.

- Me voy. - Bien.

Puede que busque un abogado.

No estás despedido. Estás a prueba. Con peligro de ser despido.

Te veo mañana.

¿Qué coño significa?

Significa: "Chica, relaja la raja".

Muchas gracias por acompañarme. No voy a tardar.

Sé perfectamente lo que quiero.

Es básicamente la versión moderna de lo que llevaba en la galería

hace un millón de años.

No es necesario que te preocupes tanto.

Mark ya me ha dado las gracias dos veces por presentaros.

Es un encanto. Pero es un nuevo capítulo y quiero verme guapa.

Si necesitan algo, díganmelo.

¡Gracias!

Esto es exactamente lo que buscaba.

Me encanta.

Es mi talla.

- Pruébatelo. - Voy.

- Es ideal. -¿Tú crees?

Sí. Es lo que mi tía Reneé llamaría "selecto".

Me gusta, pero se me... marca aquí.

Y, mira, el cinturón se me sube.

Si te molesta, quítatelo.

Pero es que el cinturón es lo que le da la gracia.

Es lo que completa el look, ¿no creéis?

¿Te has dado cuenta de cómo me ha mirado? ¿De qué va?

Será alguna acomplejada, no es nada personal.

- La verdad es que me gusta, pero esto... - Veamos, sí.

Creo que tengo la solución a su problema.

Estos tienen un corte más holgado.

De modo que no se le van a marcar en la zona en la que no está cómoda.

Estoy muy cómoda con este. Me lo llevo.

Sé muy bien lo que quiero ponerme.

Así que puedes devolver esos babis a su sitio.

¿A qué viene esa mirada?

Solo quería ayudar. ¿Qué he hecho mal?

Nada. Es solo... que tienes 25.

Ese es tu crimen.

Algún día lo entenderás.

Nunca he vivido en un decimoctavo. Se me taponan los oídos.

Por cierto, Che me ha dicho que en el edificio no les hace gracia

todo el tema del Airbnb, así que, si preguntan,

hay que decir que somos sus primos.

Bésame, prima.

¿Y a esa Che de qué la conoces?

Ah, teníamos un podcast juntes, y es "le". Su pronombre es "elle".

Vale.

Hola.

Hola. Somos primos de "elle".

Es su pronombre. Brad, y ella es Janet.

Y... ¿dónde vas? Primos de Che.

Primos, ya le digo. Los dos.

Eres el peor espía que he visto nunca.

- Los nervios. - Sí, ya veo, Brad.

No sé ni de dónde he sacado los putos nombres.

De Rocky Horror Picture Show.

¡Es verdad! ¡Joder, Janet!

Bueno, vamos a preparar las ensaladas porque... espiar cansa.

Se me ha abierto el apetito.

¿Y las pinzas? ¿Sabes dónde están?

Ni idea, coge cucharas.

¿Cucharas? ¿Qué clase de cocina es una sin unas pinzas y un molinillo?

¿Y... el molinillo? ¿Dónde está?

Creo que sobreviviremos sin pinzas y sin molinillo.

Pero no sin perchas. Che solo tiene cinco en el armario.

Y son de alambre.

Al ver el molinillo me he dado cuenta de que nos hace falta una espátula.

Tengo las pinzas.

Nunca hay suficientes.

¡Qué monada!

Mira qué ralladorcito de queso. Es divino, ¿a que sí?

No es un rallador de queso. Es para la sal.

- Trae. - Pero qué listo eres.

¡Cucharas! Las cucharas de Che son enormes.

La más pequeña parece un cucharón. No puedo comer helado con cucharón.

Desde luego. No pienso pasarme la vida

comiendo helado con un puto cucharón, eso seguro.

-¿Te ríes de mí? - No, lo digo en serio.

Odio sus cucharas, tienen formas raras. Cojamos un pack.

Dios mío. ¿Somos adictos al menaje?

-¿Quieres ir más allá? - Sí, quiero ir más allá.

Unos buenos cuchillos y una tabla...

¡Una tabla de cortar!

Iba a decirte lo de la tabla de cortar.

¿Te acuerdas de cuando tú hiciste una?

¿CENA EL JUEVES CON AIDAN? NO SÉ NADA DE TI. CONTESTA.

Elliot va a verte.

¡No tengo tiempo! Y no estoy hablando de mi esperanza de mi vida.

Va a llamarnos en cualquier momento.

-¿Quién? -¿Que quién?

El famoso director al que voy acompañando de apartamento en apartamento.

Engreído, quisquilloso, siempre al teléfono.

Tienes que librarme de ese tío, te lo ruego.

Yo ya he tenido suficientes divas como para una década, lo siento.

De acuerdo. Verás, ha venido por un rodaje de Marvel

y está buscando un alquiler de lujo para unos nueve meses.

- No llevo alquileres. - Ya, y por eso voy a mejorar el trato.

¿Y qué vas a hacer para mejorarlo?

Ahora verás.

Perdón por la interrupción. Era el estudio, tenía que cogerlo.

Lo entiendo perfectamente.

Ravi Gador, esta es mi compañera, Seema Patel.

Seema es la joya de la agencia. Ella es justo lo que estás buscando.

Por desgracia...

Perdonad. Es de Londres, y allí es casi hora de dormir.

Disculpad.

Hola, dime.

Hetero y soltero.

¿Qué, mejorado?

¿Mejorado? Un hetero exigente es mucho peor que un gay puntilloso como tú.

Voy a denunciarte a recursos humanos.

No tenemos. La despediste por desaborida.

Es que lo era.

- Con permiso. - Elliot, no lo voy a hacer.

Querida, es hetero.

Está bien.

Dime que trabajarás conmigo. No le hago gracia.

Y con motivos. Soy difícil y siempre estoy al teléfono.

¿Y... por qué iba a querer?

Porque voy a pagarlo con el dinero de Marvel,

lo que significa que no habrá drama con el dinero y sí una comisión de lujo.

Vale, con el dinero no habrá drama, ¿y qué hay del drama personal?

De ese te garantizo mucho.

Mira, siempre he querido rodar en Nueva York.

Así que quiero lo mejor de lo mejor, y dice que tú eres la mejor.

Seema, muéstrame dónde quiero vivir.

Llevo aquí cuatro meses y tú creo que...

Seis putos meses.

Y se reúne con la embajada el primer día. Menuda privilegiada.

- Hola, chicas. - Hola.

¿Me puedo unir?

- Claro. - Gracias.

¿Ya habéis terminado?

Os he traído dos cookies de ajo, me habéis viciado.

Gracias.

Ajo, ajo, ajo.

Una cosita. Yo...

Seré una paranoica, pero creo que estáis escribiéndoos la una a la otra sobre mí.

Qué va. De eso nada. Es otra cosa.

Hola, chicas. Que aproveche.

Miranda, tus notas son excelentes.

Gracias, pero solo he escrito lo que oía.

Vale, ¿se las mandarías a la directora ejecutiva?

Tienes su correo en Outlook.

Vale, claro. Lo haré.

Gracias.

Cuando acabéis, seguid con las citaciones.

¡Madre mía!

No, me aprieta mucho, ya lo sé. Estoy en ello.

Pues yo no tengo quejas. Te veo estupenda.

No, se supone que el cinturón va... aquí abajo.

Pero se me sube por la barriga.

Ve sin él.

Todo el mundo me dice que me lo quite, pero el cinturón es lo mejor.

No quiero llevar el traje sin él. Lo que quiero es perder barriga.

Y solo necesito dos días más.

¿Para qué?

Llevo toda la semana haciendo la dieta del caldo, ¿es que no se nota?

Ya sabía yo que estabas algo distinta.

Anda vete.

No digas nada.

Sé que no quieres oírme, pero estás estupenda, cariño.

Así que deja estar el tema y no te preocupes.

Hola. Sí, hemos vuelto. Somos nosotros.

- Doug... - Brad.

- Sí, Doug Brad y Jane. - Janet.

Y aquí estamos. Hemos venido de visita.

- Mejor te dejamos que entres. - Sí, mejor.

Cuidado con los pies. Así. Perdón.

Dios.

- Hola. - Hola, quiero hablar con Che Díaz.

Sí, soy Che Díaz.

Llamo de administración. Quería hablar de sus primos.

Janet y Doug Brad.

-¿Janet y quién? - Janet y Doug Brad.

No, no conozco a nadie que se llame así.

Doug Brad y Janet del 18F. ¿No es su piso?

¡Sí! ¡Sí! Esos son mis primos. Sí. Son mis primos. Sí.

Hola, vengo a ver a mis primos, Doug-Brad y Janet.

¿Te han echado?

No, pero el administrador está rayado. Menos mal que sois blancos.

Creo que toda la culpa es mía.

Che, este Aidan. Llámame Doug-Brad.

- Vale. - Gracias por dejarnos tu piso.

No sé yo si puedo seguir llamándolo así. ¿Eso azul es una olla?

¿La usáis para cocinar?

Bueno, Aidan está haciendo chili, yo miro.

- Pero ella abre las cervezas. - Es verdad, yo abro las cervezas.

-¿Quieres una? - Venga, quiero esa cerveza...

Habrá que celebrar esa cafetera Nespresso que estoy viendo en la encimera.

¡Exacto! ¡Te presento a tu nueva cafetera Nespresso!

- Sí, es que te faltaban algunas cosas. - Gracias.

Espero que no te importe.

No, tranquilo. Todo lo que he sacado de mis últimos Airbnb

es un montón de rayones en las paredes.

Y pinta de asesina en serie.

Bueno, todo ha empezado con un molinillo.

- Este pequeño de aquí. - Aidan decía que necesitabas uno.

Todo el mundo necesita uno.

No sé. Eso es discutible. Yo he vivido sin molinillo muchísimos años.

Qué duro ha debido de ser.

Una pregunta.

¿Por qué esta prensa de ajo cuesta 47 dólares? Yo también me lo pregunto.

No. Es un misterio aún mayor.

Sobre vosotros.

Contadme, ¿por qué no funcionó la primera vez?

Porque yo me equivoqué.

Cuando tenía treinta o cuarenta años, bajaba de peso así.

Pero ahora no funciona nada.

Odio la menopausia. Es lo peor.

Total, que pensé que era hetero.

Razón por lo cual no me interesaba nada, y creí que estaba a salvo.

Pero es gay. Y está bueno.

Y ha hecho que me suba la masa en el obrador, no sé si me sigues.

Te sigo. Tengo que conseguir estar genial.

Piénsalo: bailarina, divina...

Es que todo lo que acaba en "ina" está delgado.

Y tampoco ayuda nada que todo el mundo tenga 25 años.

Sí. Él también es joven. Tiene que irse.

- Mi pedido. - Vale, chao. Gracias por escuchar.

¡A mandar!

Solo en puntas, gracias.

El agua está bien.

- Oye. -¡Madre mía! ¿Estabas ahí todo el rato?

¡Qué fuerte!

Tengo que irme. Juan José me espera

y se pone de muy mal humor si le hacen esperar.

Vale, pero podrá esperar un segundo, ¿no?

- Menudas pintas, ¿eh? - Guapísimas.

¿Va todo bien?

¿No me respondes los mensajes ni las llamadas

por lo de la cena con Aidan?

Si vamos a tener esta conversación, necesito un cigarrillo.

¿Qué conversación?

Esta. Vamos.

-¡Llueve! - Lo sé.

Estamos en plena Madison Avenue con el pelo mojado y paraguas, así que...

- tiene que ser muy grave. - No es nada catastrófico.

Verás, me alegro mucho por ti, de verdad.

Es por... nuestra casa de los Hamptons.

Vaya, había olvidado los Hamptons.

Bueno, pues yo no y no puedo hacerlo.

No quiero ser la sujeta velas. Este no es el verano que yo quería.

No, claro, claro. Lo entiendo perfectamente, en serio.

Pero él tampoco irá todas las semanas.

Y te aseguro que vas a acabar adorándole.

Seguro que sí.

Pero no me va a gustar cómo me sentiré cuando él esté allí.

Cuando me invitaste a la cena dijiste: "Queremos cenar con vosotras".

Carrie, ya hablas en plural.

Y, por favor, no creas que es

porque no puedo cenar en los Hamptons sola con vosotros dos.

No, es... Aunque en parte así es.

Vale, pues dime qué más hay.

¿Qué?

No hay forma de decirlo sin que suene egoísta o patético.

Pero tú no eres ni egoísta ni patética.

Dímelo.

Por lo que me has contado,

tengo la impresión de que tú has tenido dos grandes amores y yo ninguno.

No, no digas que lo tendré, porque quizás no.

Y... puedo vivir con eso.

Pero no puedo pasar ese verano.

No es verdad, podría pero no quiero.

No quiero gastarme una fortuna para sentirme así.

De modo que he recuperado la fianza.

¿Qué?

¿Sin hablarlo conmigo?

- No quiero que pierdas dinero. - No me preocupa perder el dinero.

Lo que me preocupa es perderte a ti.

No pasa nada.

Solo necesito un poquito de espacio.

No, no. No, para nada.

¿Sabes qué da el espacio?

Más espacio.

Seema, por favor.

Por favor, no te alejes de mí ni finjas que no me ves

mientras nos lavan el pelo en la peluquería.

-¡Seema! - Ya lo sé.

Ya voy.

Estamos bien, de verdad.

Pero necesito ese espacio.

Hola, mamá. Qué guapa.

Gracias, cariño. Bueno, pues ya me voy. Que vaya bien el día.

¿Por qué hablas así? ¿Te duele la garganta?

No, no. Estoy bien.

Me encantaría acercarme para daros un abrazo, pero no puedo.

Adiós.

Que ya no trabaja aquí, Lorraine.

Llama a alguien. Pide ayuda.

Lo siento, te dejo.

¿Qué haces aquí? ¿No has leído el mensaje?

Pues sí, pero no lo he entendido. La locura no es mi idioma nativo.

- Tradúcemelo. - No necesitas traductor.

He sido muy claro. No puedes currar aquí.

Te pago el mes entero y un extra muy jugoso.

Eso lo entiendo, pero esta parte...

"No eres tú, soy yo. Tengo traumas".

¿Qué "traumas"?

Creía que eras hetero.

-¿Un poeta hetero? Venga. - Ya lo sé.

El acento me ha confundido.

Como sea, si fueras hetero, lo podría gestionar.

Porque me enorgullezco de no cruzar esa línea.

-¿Qué línea? - Ya sabes qué línea.

Hetero, sí. Gay, ah, ah.

No puedo trabajar cara a cara, día a día

con un guapo, dulce, sexy, superjoven chico italiano

de gran corazón.

No, es demasiado.

No voy a cruzar esa línea.

No me voy a convertir en la versión masculina de Lorraine.

- Lo entiendo. - Bien.

Dimito. ¿Y ahora qué?

A mamarla.

Si quieres...

Perdonad. Soy Charlotte, es mi primer día.

Claro, sí. Te esperábamos.

- Soy Anastasia. - Y yo, Kai.

- Es un placer. - Lela baja enseguida.

Te lo enseñará todo.

Es un placer para mí conoceros.

¡Hola! Perdón por el retraso. No sabéis la que hay liada ahí arriba.

Debes de ser la famosa Charlotte.

- No creo que sea para tanto. - Ven, vamos a arriba.

Desde que leí La telaraña de Charlotte, me encantan todas las Charlottes.

- Y ese vestido es ideal. - Gracias.

Lela, ¿puedo dejar mi abrigo en algún sitio?

- Aquí arriba. - Bien.

Adelante. Siéntete como en casa.

- Serena. -¿Sí?

Estoy revisando mis notas

y he visto que has omitido las estadísticas de migración.

Solo lo comento, puedo añadirlas.

Veo que eres perfecta, Miranda.

Soy una alcohólica sexualmente confusa que está tramitando su divorcio.

- Tocado y hundido. Buenas noches. - Buenas noches.

Miranda, no puedes estar aquí después de las seis.

Nos puedes meter en problemas.

¿En serio?

Parece que ya no estoy en Kansas, por lo que veo.

Tenemos una normativa muy estricta con los becarios.

Lo siento muchísimo. Me voy ya.

Pero quería hablar contigo, así que me alegro de que estés.

¿Es por lo del compostaje? Lo estoy intentando.

No es por el compostaje, es sobre mi baja por maternidad.

Llegará antes de lo que esperaba.

Me inducen el parto el lunes y te he elegido como sustituta.

Desde mañana te pondré al día.

¿De verdad? Es maravilloso.

- A ver, es un honor, pero... - Pero ¿qué?

Es que me siento mal por Serena y Sloane.

Llevan aquí mucho más tiempo que yo, no me parece justo.

Por favor. Supongo que no te graduaste en Harvard, la primera de la clase,

ni has llegado tan lejos a base de sentirte mal por otras compañeras.

¿Por qué te haces tan pequeña?

Es que soy consciente de que he entrado muy recomendada.

Te agradezco la consideración, es un tema que nos tomamos muy en serio.

Pero tienes 30 años de experiencia y eres la más adecuada para el puesto.

Ya está.

- Gracias. - Y tranquila, es solo algo temporal.

Cuando empieces a pillarle el truco, habré vuelto.

Vale, muy bien. Gracias.

Pero... se... ¿Se lo dices tú a...?

Olvídate ya de las otras becarias. Vete. A descansar.

Vale, gracias.

Muy bien.

Pero, a ver, ¿cómo se sube la gallina a la cama de tu hijo?

La subo yo.

No deja opción. Si no, ella se sube volando.

-¡Puede volar! -¡Lo pone todo perdido!

Pero un momento. Un momento.

Entonces tú eres un factor nuevo

en el dilema de si fue primero el huevo o la gallina, ¿no es verdad?

Pues ya es lo que nos faltaba.

Carrie, pensaba que Seema no podía venir. Mira.

Hola, te traigo una silla.

Qué caballeroso. Aidan, ya me caes bien.

Gracias por el espacio.

Bueno, habrá que beber, ¿no?

Y así, sin más, fui a la granja de Aidan.

Y no era Howards End, era mejor.

Era nuestro nuevo principio.

BASADA EN EL LIBRO SEXO EN NUEVA YORK DE CANDANCE BUSHNELL

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