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Bueno, estoy sorprendida de que hayas accedido a quedar a desayunar.
Es que soy como las modelos.
Yo no me levanto por menos de diez mil dólares...
O por Carrie Bradshaw.
- Ambas me valen. - Vaya. Pues...
el caso es que quería cumplir una promesa que seguramente ni recordarás que te hice.
Tía, ¿me dedicas el libro a mí?
No, Jackie. No es eso.
Pero dijiste que querías tener una copia firmada cuando saliera.
- Ahí está. - Gracias.
Pareceré un intelectual en el metro.
Bueno, no sé yo.
No. No debo tomar salsa holandesa tan temprano.
¡Joder!
Lo siento, perdona.
Buena suerte.
ENCANTADO DE CONOCERTE, SOY MARLON SHAFFER.
¡Enid, hola!
-¡Carrie! - Sí.
¡Hola!
Me había parecido reconocerte por las mechas.
Siempre llevas un estilo muy particular.
Pero no me he atrevido a acercarme a saludar.
-¿Por qué no? - Bueno, me entristeció mucho
lo que le ocurrió a tu marido, pero luego me daba vergüenza
no haberte escrito dándote mis condolencias...
- Tú tranquila, está bien. - También yo he sufrido una pérdida.
Te habrás enterado.
- Dios, no. ¿A quién has perdido? - A mí.
Después de 34 años en Vogue
y los 6 años anteriores en Mademoiselle, que en paz descanse,
Condé Nast me ha dado el paraguas dorado.
¿Te lo puedes creer? ¡A mí!
No, la verdad es que no.
Pero, por si te sirve de consuelo,
me está encantando tu newsletter "Pregúntale a Enid".
Ya debes de saber que es superpopular.
Lo sé. Está a la altura de Goop.
¿Qué leías? ¿Algo interesante?
Pues eso espero. Es... mi nuevo libro.
De hecho, te envié un email. Hace...
Hace bastante tiempo. No sé si te llegó.
No.
Sí.
Querías incluir una reseña mía.
Enhorabuena, por cierto.
Bueno, obviamente, para la reseña ya es tarde, pero...
si algún día te apetece mencionar el libro en "Pregúntale a Enid"...
No hace falta que te cuente lo difícil que es publicar.
Verás, Carrie, si mencionara tu libro,
tendría que mencionar el de todo el mundo y...
¿Todo el mundo ha escrito un libro?
Yo no.
Sobre todo por ahorrarme situaciones incómodas como esta,
pero me lo pensaré.
Me alegrará que lo hagas.
Tengo previsto sacar una revista online llamada Vivante!
En francés significa "viva".
Sí, sí, lo sé, sí.
Está enfocada a mujeres de nuestra edad.
Las mujeres de nuestra edad tienen poquísima representación en los medios,
y por eso me encantaría que participaras. Eres perfecta.
Ay, Dios...
Gracias, gracias.
Perdona, es mi nuevo novio. ¡Es todo un galanazo!
Bueno, te mandaré la información de lo de Vivante!
- Muy bien. - Hola, guapetón.
¡Campamento al lago Tippleton! ¡Último aviso!
Pues nada, ya estamos.
Cariño, te voy a echar mucho de menos.
- Son cuatro semanas. - Iremos el día de visita.
-¡Leila! - Os quiero.
¡Cariño, te quiero!
¡Superverano, última llamada!
- Te quiero, te quiero, te quiero, mi vida. - Adiós, cariños.
¿Me has metido el aparato?
- Estoy segura al 95 %. - Eso deja un 5 % al azar.
No te fíes.
- Adiós. - Adiós, pequeña. ¿Llevas desodorante?
Sí, sí. Al 95 %.
¿Qué vais a hacer sin hijos? ¿Cuál es vuestro plan?
- Trabajar. - Trabajar.
Planazo.
Sin niños, sin interrupciones...
Y como han seleccionado mi docu para Tribeca, podré pulir y mejorar
un millón de detalles sin sentirme culpable por ello.
Yo tengo un montón de trabajo pro bono pendiente que adelantar. ¿Vosotros?
Tenemos algunas cosillas pendientes.
-¡Adiós! -¡Adiós!
- Bueno, adiós, chicos. - Nos vemos.
-¡Corre, corre, corre! -¡Voy, voy, voy!
Esos se van a hacerlo. Nunca había visto a Harry correr.
¡No olvidéis nuestro vigésimo aniversario!
-¡De acuerdo! -¡Venga! ¡Vamos, vamos!
Bueno, he invitado a mi padre a la fiesta.
¿Tu padre y mi madre en la misma habitación?
¿Es que no aprendiste del bautizo de Gabby?
No te enfades. Los niños no están.
- Buenos días. - Buenos días.
Buenos días, cariño. Tenemos que estar allí a la una.
¿Los cascos funcionan?
Obviamente no. Te he oído.
Claro.
Tenemos terapia a la una.
Joder.
¡HOLA DESDE HOUSTON! NOS VEMOS EL VIERNES
Oye, ¿yo te parezco una jubilada de 75 años?
Sé sincera.
¿Por qué me haces esa pregunta tan tonta?
Bueno, mi exjefa y mentora, que tiene unos setenta y pico años,
ha insinuado que tenemos la misma edad,
no una vez ni dos veces, pero sí tres veces,
el otro día cuando nos topamos. Las conté.
Ella quisiera estar en tu grupo. Pero no, estás en el mío.
Somos juniors, no seniors.
Pero no uses la palabra "topamos".
No me malinterpretes. Es maravillosa. El caso es que quiere
que colabore en su revista online Vivante!
Si necesitas una revista para recordarte que estás viva,
tienes un problema muy grave .
Bueno, yo sí que tengo un problema muy grave
porque me ha invitado a la presentación.
Lo agradezco, pero ¿una revista para jubiladas?
Aún no estoy ahí.
Yo no llegaré ahí nunca, ya lo verás. Yo venderé áticos desde la tumba.
Pero si acabo de empezar el segundo libro de mi trilogía.
- Aún tengo amigos que me llaman "tía". - Exacto. Ignórala, tía.
Además, ¿quién coño es esa desesperada y amargada?
Era mi editora en Vogue. Enid Frick.
Vale.
Tenemos que volver a empezar la conversación de nuevo. Es una leyenda.
¿Estas suscrita a "Pregúntale a Enid"?
Yo compraría cualquier cosa que recomendara.
Sí, exacto, y por esa razón eso me he lanzado
a pedirle que recomendara mi libro.
Buen movimiento. Así van a volar.
No, no. Me ha dicho que no.
Que si lo hiciera, tendría que recomendar el de todo el mundo.
"No" es la oferta inicial. Todo es negociación.
En mi negocio es: "Si incluyes el canapé, está vendido".
En el tuyo es: "Voy a tu presentación de viejas
y tú recomiendas mi libro en 'Pregúntale a Enid'".
¿Puedo hacer eso?
Debes presentarte en ese evento de viejas y currártelo.
¿Otro mensaje del hombre este?
¿DAMOS UNA VUELTA EL SÁBADO?
Me flipa. El coche, no el hombre.
"Te has equivocado".
¿Qué está pasando? ¿Ha hackeado mi vida la asociación de jubilados?
No se ha equivocado.
"¿Carrie Bradshaw? Marlon Shaffer. Un pajarito me ha dado tu número".
-¿Quién será pajarito? -¿Quién es Marlon Shaffer?
¿Y de dónde ha sacado ese jersey amarillo?
Sí, sí, sí, sí.
- Así. - Sí.
- Sí, sigue así. - Eres la puta caña.
Tú sí que eres la puta caña.
Me viene, nena.
Harry, Harry. ¿Quieres correrte en mis tetas?
Pero eso solo lo hacemos en mi cumpleaños.
Ya lo sé, pero es como un cumple, y Janucá y Navidad, todo en uno.
¡Hagámoslo! ¿Vale?
Sí, sí, sí, sí.
Aún somos buenos.
Somos buenos.
¿Seguro?
Harry, ¿acabas de fingir el orgasmo?
¿Qué? No. ¿Por qué crees que...?
¿Dónde está?
Y al acabar no había nada de nada.
Pero, según Harry,
el orgasmo que sintió fue muy potente y placentero, solo que invisible.
Es Casper en La corrida fantasma.
-¡Ay, qué bueno! - Ni se te ocurra llamarle así.
¿Por qué me miras a mí? Si lo ha soltado ella.
Perdonad. ¿Cómo has hecho el descubrimiento?
Bueno, normalmente se corre dentro de mí.
Esto ha sido un detallito especial porque los niños no están.
Así que quién sabe desde cuando está pasando esto.
Y eso es un problema... ¿por?
A ver, yo ya llevo un tiempo sin estar con un hombre,
pero el sexo sin semen me suena a ventaja.
Teníamos que haberlo visto venir.
¿Por qué? ¿A ti te gusta?
No me lo había planteado, ni una vez,
hasta este momento , pero para mí... el semen...
El semen...
El semen...
El semen es como ... un viejo amigo que te saca de quicio, ¿sabéis?
Lo echaría de menos si me faltara.
Qué bonito.
Anthony, como único eyaculador del grupo,
¿puedes iluminarnos sobre este particular fenómeno?
Gracias, Rachel Maddow. Creo que el termino médico es "huevos secos".
No lo he presenciado de primera mano, ni corriéndome ni siendo corrido.
Yo soy una vaca lechera, que lo sepas.
-¡Perdona! - Dígame.
- Mayonesa. - La mayonesa nunca me ha gustado.
Otra pista.
Bueno, yo siempre he sido muy fan de la mayonesa.
Es igual que el confeti de la cabalgata.
Es como... los fuegos artificiales del 4 de julio.
-¡Cuánto te quiero! - Y yo.
¿Quién diría que es una "buscalefa"?
No te metas con "buscalefa".
Te lo voy a poner de nombre de contacto.
Vale.
Ya ves los niños, qué oportunos.
Son las diez de la noche.
No estamos peleándonos para acostar a los niños.
Estamos en The Mark tomándonos una copa tras un largo día de trabajo.
¿Eres consciente de que estamos teniendo una conversación sin ninguna interrupción?
- Nos estamos escuchando y haciendo cosas. - Podemos con todo.
Los niños no están.
Al volver de mandarle el aparato a Gabby, he pasado por la galería de Mark Kasabian,
se me ha ocurrido invitarlo a la fiesta y ha aceptado. ¿Te parece bien?
Pues claro que sí. ¿Sabes por qué?
-¡Porque los niños no están! -¡Los niños no están!
Y gracias por encargarte de las invitaciones.
Me alegra quitarte trabajo. Tú ya tienes bastante.
Y ¿recuerdas que te planteé presentarme para contralor de la ciudad?
Más bien, "amenazaste".
Pues esta mañana, mientras entrenaba, he podido pensarlo mejor.
Demasiada responsabilidad. Sobre todo ahora.
¿Estás seguro? Sé cuánto quieres hacer por esta ciudad.
Sí, es verdad.
Pero ya habrá tiempo cuando los niños sean mayores. Ahora no.
Los dos sabemos que, con la campaña,
todo recaería sobre ti y eso no me parece justo.
Sin niños somos lo más.
¿Pido otros dos espresso martinis? Y así podremos irnos a casa y...
-¿Trabajar más? Sí. - Sí.
- No es grave. - Ay, qué bien.
Disculpen lo de la barrita.
Día largo, glucosa baja...
Ha tenido un orgasmo seco o eyaculación retrógrada.
El semen se ha ido a su vejiga en lugar de a su pene.
¿Y eso por qué?
Doctor Chang, cuando esto pasa, ¿hay alguna forma de...?
¿Redirigir el tráfico?
- Sí. - Claro.
Ahora, sus músculos no están coordinados con el suelo pélvico.
-¿Yo tengo de eso? - Desde luego.
¿Le suenan los Kegels?
¡Pues claro! Los como a diario por fiestas.
Cariño, Kugel no. Kegels.
Son ejercicios para fortalecer los músculos de ahí abajo.
Yo soy experta. Te enseñaré, te va a gustar.
Pero no tanto como el Kugel.
Muy bien. Ahora elevamos y apretamos el esfínter.
Pero recuerda: no es el ano. No intentes aguantarte un pedo.
- Porque eso ya sé hacerlo. - Sí.
Bien, recuerda lo que ha dicho: piensa que tu pene
es la trompa de un elefante que está bebiendo agua del río.
- Vamos allá. ¡Succiona! - Huy, cariño!
¡Venga! Succiona. ¡A ver!
Sí, señora. Succiono.
- Succiono. -¿A esto le llamas "succionar"?
- Dame tu mano, fíjate. - Señorita, casi no la conozco.
Harry, esto es serio. ¿Quieres volver a correrte o no?
¡Quiero! Quiero ponerte chorreando.
¡Entonces, haz esto!
¿Estás de coña? Eso es un cepo de acero.
Sí, muy cierto.
Hago tres series de diez tres veces al día.
¡Así que ya estás apretando!
Venga, vamos. Dos, tres, cuatro.
Saca el esperma del suelo pélvico.
- Eso ayuda mucho. - Bien, bien, bien. ¡Venga!
- Muy bien. ¿Quién quiere...? - Vale, yo empiezo.
Genial. Brady.
Si. Ya han pasado tres semanas.
Estoy un poco harto de hablar de mi ruptura. Yo ya lo he superado.
Qué bien, chico. Eres un campeón.
Bueno, ¿hay algo más que debamos hacer o reflexionar aquí?
Sí, vuestra ruptura. Luisa se ha ido.
Sí, una putada. ¿Y lo vuestro qué?
¿Lo nuestro?
Mamá, venga ya. ¿Crees que soy idiota o algo?
Nadie te ha llamado idiota.
Tu madre y yo estamos yendo a nuestro aire. Eso es todo.
Te has instalado una pera de boxeo en el cuarto.
Y mamá se ha mudado al sofá haciéndome creer que está muy cómoda.
Es que lo estoy. Por ahora.
Bueno, vale. Pues yo no.
¿Vais a separaros o qué?
Tu madre y yo hablaremos de todo esto en privado.
- No queremos meterte en medio de... - Es que ya estoy en medio de esto.
Pareces Toro Salvaje. No puedo dormir. Y voy muy medicado.
- No vas tan medicado. - Muy bien, pues dame más.
De acuerdo.
Estoy percibiendo que hay mucha tensión subyacente en la casa.
Es un buen momento para ver qué dinámica familiar queremos.
A ver, ¿qué quieres que diga? Esto es lo que hay.
¿Nada, ma?
¡Ma!
- Ella nunca ha sido así, que lo sepas. -¿Miranda?
Ambos queremos estar en casa con Brady.
Ya, pero eso no ayuda.
Creo que lo mejor para todos sería buscar una solución más permanente.
Que aporte estabilidad.
Vale.
Entonces tendré que buscarme algo.
No, mejor ya me buscaré yo algo más cerca del Scout.
Es... Es mi bar.
Pues... gracias.
Brady, ¿te preocupa algo más?
No tiene nada que ver con esto, pero no pienso ir a la uni en otoño.
De acuerdo, colega.
Lo que tú veas.
Ma, es obvio que te va a estallar la cabeza,
- así que ¿por qué no dices lo que sea? - No.
No tengo nada que decir.
Tengo tanto que decir que no sé ni por dónde empezar.
Es Brady. Nunca ha sido alguien muy motivado.
Y Steve se quedó ahí, sentadito, como si diera igual que nuestro hijo
haya decidido pasar de la universidad.
Bueno, ¿y por qué no has dicho algo?
Porque es culpa mía y lo sabemos todos.
Es el pacto de silencio que hemos firmado Steve y yo.
Él no puede darme un puñetazo,
y yo no puedo invadir más espacio aparte del sofá.
- Qué poco tóxico. - Sí, ¿verdad?
-¡Bienvenide! -¡Bienvenide!
¡Hola, Lyle!
No sabía que seguirías aquí. Me alegra volver a verte.
- Igualmente. Pasad. - Genial, gracias.
-¡Hola! -¡Hola!
Sed bienvenidas al catálogo de Ikea.
Qué bonito.
¿Dónde están las albóndigas suecas?
- Ven aquí. - Dios.
Tengo que decir que le Che que tiene ascensor
es aún más sexy que le Che del quinto por la escalera.
Y si la serie sale adelante...
- Cuando la serie salga adelante... - Gracias por eso.
...y esté en Los Ángeles, no tendré problema
en realquilarlo por más de lo que pago.
Ya soy una burguesa.
Hola, soy Carrie.
Estaba esperando a que alguien nos presentara.
¡Yo también!
Mierda.
Lyle, ella es Carrie. Carrie, él es Lyle.
- Hola. - Hola, un placer.
- Igualmente. - Te cojo esto.
Me han nombrado el barman de la casa.
Lyle es coctelero en el Soho House de Malibú.
Pero no os hagáis ilusiones. Che no tiene vasos elegantes.
De hecho, no tiene vasos.
Enséñame la habitación.
- Vale. - Pero la veis y salís.
Solo me quedo para una copa.
Pillo la indirecta.
Bueno. Carrie, ¿cuál es la historia?
Veamos, que cuál es mi historia...
Como he mencionado, solo me voy a queda a tomar una copa,
así que prefiero hablar sobre ti,
un caballero con anillos en todos los dedos.
Tengo curiosidad por la tuya.
Estuve casado con Che dos años. Es una historia corta.
Y los anillos son un vestigio de mis días de peluquero en Beverly Hills.
Peluquero en Beverly Hills...
Pues lo mismo... me quedo para algo más que una copa.
La verdad...
es que no pensaba que Lyle seguiría estando aquí.
¿Pensabas que me traería en camioneta desde Los Ángeles,
que me traería todo lo de Ikea, que pasaría por mi antiguo piso,
recogería mi ropa y luego conduciría 5000 kilómetros?
- Mierda, he gritado. - Vale.
Si me lo cuentas así...
Es que... echo de menos estar contigo.
Mucho.
Y yo.
Y yo.
Él se queda en el sofá.
- Genial. - Genial.
Cameron Díaz, Eva Longoria...
Che Díaz... antes de llamarse Che.
-¿En serio? - Ah, sí. Sí, fue en 2010.
Che vino a rodar Cómicas latinas para Showtime.
Y un agente le dijo que cortara su larga melena estilo Carrie Underwood.
Caramba.
Así que Che vino, yo le corté la melena
y luego... no nos cortamos.
Romance por los pelos.
Totalmente, sí.
Pero bueno, echaron a Che del especial y le echó la culpa al pelo.
- Qué menos que casarme con elle. - Ya.
¡Mierda!
¿Qué coño?
Hemos roto el sofá.
Es la parte que has atornillado.
Casa inaugurada.
- Permiso. - Feliz aniversario, cielo mío.
Feliz aniversario.
¡Hola! Sentimos el retraso.
Estábamos entrenando.
¿Así lo llamáis ahora?
No es lo que tú crees.
No llegáis tarde. De hecho, sois los primeros.
¿Qué pasa, que yo no existo?
Lo siento muchísimo, madre Wexley. Sí, tú has sido puntual.
Como siempre.
Harry, tienen un whiskey magnífico.
- Te va a encantar. - Excelente.
Oh, bueno, es que todo está tan precioso. ¿Has alquilado todo el local?
Sí.
¿Ese es Mark Kasabian? ¿Lo conoces?
Sí. Me vendió el Amy Sherald y un par de cuadros más.
Hola, feliz aniversario. Me he retrasado.
La instalación de Jim Stall ha requerido un poco más de mi atención.
Hola. Mark Kasabian.
Hola. Soy Charlotte York Goldenblatt,
he estado en su galería casi un millón de veces. Es todo un placer.
Y no llegas tarde, Mark, está empezando.
¿No dijiste a las siete y media?
¡Sí! Supongo que será cosa del tráfico.
Bueno, yo llevo aquí sentada desde las siete y cuarto
y aún no ha salido ni un pincho.
Muy bien, ¿qué tal si vamos pasando?
¿Cómo he aguantado veinte años?
Papá, qué bien que hayas venido.
Por lo que veo, parece que nos espera una velada mágica.
Ya te has acercado con esta misma bandeja
dos veces seguidas, lo sabes, ¿no?
Creo que he hablado pronto.
Harry, me gusta pensar que somos más que padres amigos.
Cuánto me alegro, porque yo pienso lo mismo.
Creo que somos amigos amigos.
Bien. Pues te he sentado con mi madre.
Me resultas muy familiar.
Bueno, es que yo trabajé en la galería Wickham,
cuando la llevaba Banks Thurlow.
Espera, ¿tú eres la joven que descubrió
a Sonya Sklaroff cuando aún estaba en la RISD?
La misma, sí. Esa era yo, sí.
No me puedo creer que se acuerde.
Siempre recuerdo a la gente memorable.
- Feliz aniversario. - Gracias.
Harry, este es el padre de Lisa, el señor Lawrence Todd.
Un conocido dramaturgo y poeta, fundador del Teatro Libre de Newark.
¿En serio? Es impresionante.
¿Tú también eres como mi yerno,
un adinerado centurión del grandioso Dios de Wall Street?
No exactamente.
Yo me dedico a distribuir la riqueza.
Abogado matrimonialista.
Así que voy a cenar solo con banqueros y abogados.
¡Como temía!
Cariño, le he escrito a Susan para saber cómo van, y me ha respondido:
"No sé de qué me hablas. Estamos en Capri".
Habrás hecho seguimiento de la asistencia, ¿no?
- En la aplicación. - Creo que sí.
Espera.
Ha habido un problemita.
¿Cuál?
- No le di a enviar. -¿Que no le diste a enviar a qué?
¿A las invitaciones?
¡Herbert!
Bueno. ¡Hola!
Nos gustaría comentaros la situación en la que nos encontramos en este momento.
Cariño, ¿puedes?
Herbert olvido darle a enviar a las invitaciones.
Todos los que habéis venido hoy aquí
fuisteis invitados a la antigua: de palabra.
Todos los demás están en Europa o en los Hamptons ahora mismo.
Así que más vale que tengáis hambre,
porque nos espera una cena de cuatro platos para 31 personas...
- Hay que joderse. - Y las... ostras no se conservan.
Verás, sinceramente.
Mi idea era pasarme a tomar algo rápido y escaquearme.
Pero ahora va a estar muy feo que me vaya.
Ah, no. No puede irse ahora.
Bueno, nuestra boda nos la tomamos muy en serio.
Nos casamos en Las Vegas, con un imitador de Elvis.
Y nosotros también vestidos de Elvis.
Jannie iba de Priscilla.
- Oh, Jannie. - Sí, Jannie...
¿Quién es Jannie?
Jannie fue como nuestra novia unos meses.
Sí. Éramos... polipioneros.
Y yo mientras cortando la zanahoria en palitos para la comida de Brady.
- Carrie, sé lo que piensas. -¿De verdad?
Porque no lo sé ni yo.
No fue ninguna fantasía de hetero.
De hecho, yo al principio no quería,
pero le joven Che quería saltarse todas las normas.
¿Hola? ¡No solo yo!
Por supuesto que era cosa tuya.
Decías que era muy importante
que ampliáramos los límites de nuestra relación, ¿verdad?
Y que si me daba miedo explorar, es que no estaba hecho para ti.
Así que me dije: "Bueno, mujer feliz, vida feliz".
El matrimonio es sacrificio.
Hablando de sacrificios, Jannie fue mi primer pegging.
¡Anda! Mira qué tarde.
-¿Tenías que sacar ese tema ahora? - Mierda.
¿Mi primera experiencia con un arnés está fuera de lugar?
¿Sabéis? Yo todavía no sé si disfruté la primera vez que me puse uno.
¿Qué pinto yo en este grupo? De verdad que no lo sé.
Vale, te acompañamos.
-¿Langosta, señor? -¿Más langosta?
- No, no quiero más. -¡Ah, más langosta!
- No, gracias. - Seguid comiendo porque hay mucha más.
Madre, ¿no te gustaría venirte aquí, con nosotros?
Este es el único sitio donde el aire acondicionado
no se me lleva por los aires.
- Cariño, ve y vuelve a hacerle compañía. - Yo creo que ya he cumplido de sobra.
Gracias.
Con el móvil en la mesa. Disculpas.
Bueno, si no fuera tan majo, ya estaría en casa, así que perdonado.
Mi hija de diez años ha logrado llevarse el móvil al campamento
y me tortura día y noche rogándome que la recoja.
Mis hijes lo pasaron fatal en su primer campamento.
Se adaptará, se lo aseguro.
¿Lo ve? Es Delilah otra vez.
No responda. De hecho, deme el móvil.
-¿Disculpe? - En serio.
Si huelen la debilidad, van como sabuesos a devorar su presa.
Deme el móvil.
Quiero proponer un brindis por mi preciosa hija Lisa
y su magnífico documental, que me han dicho
que está ¡en el festival de cine de Tribeca!
Sabe que es nuestro aniversario, ¿no?
- Gracias, papá. - Salud.
- Salud. -¡Seleccionada!
- Mierda. - Joder.
Debía de estar reventado.
¿Puedes despertarlo y moverlo al sofá?
¿Al sofá roto?
Duerme como un muerto,
y la verdad es que yo estoy tan cansade que también voy a caer.
Mañana tendrás que compensármelo.
Ay, Señor.
La madre de Delilah, mi tercera exmujer, tiene una crisis existencial.
Está sobrepasada.
Bueno, hay muy pocas Lisas Todd Wexley en el mundo
que puedan compaginarlo todo sin problemas.
Y mírela ahora, recuperando su pasión.
¿Por qué no sigues su ejemplo?
Trabaja conmigo.
- Sí, claro. - No, lo digo en serio.
Me encantaría incorporar a alguien con tu gusto y tu tenacidad a mi galería.
Y te lo aseguro,
no es solo para que me quites el móvil de vez en cuando.
Lo dejé hace mucho, y mis hijes todavía me necesitan, pero...
me ha gustado mucho que me lo haya propuesto.
Si cambias de idea, ya sabes dónde estoy.
Bueno...
Creo que ya puedo irme.
Y ahora... ¡El postre viene ya!
Dejad hueco, porque hay mucho.
¡Sí! Además, es un postre muy especial: el de nuestra primera cita.
Me llevaste a tomar café y tarta...
Ay, Dios santo.
-¿Qué? - Ay, Dios santo. Olvidé encargar la tarta.
¿Qué?
Lisa, ¿acabas de decir que has olvidado encargar la tarta?
Sí. Eso he dicho, lo siento mucho.
Bueno, estamos llenos. En el fondo es una suerte.
A ver si lo he entendido todo bien.
Al parecer, no has enviado bien las invitaciones
porque tienes mucho trabajo.
Y después has olvidado encargar la tarta.
¿Quieres que te diga por qué a mí nunca se me olvidó pedir la tarta?
- Madre, por favor. - Porque yo misma las hacía siempre.
Y encantada de hacerlo. Ayudaba a florecer al negocio de mi marido.
Ya, pero las cosas han cambiado. Yo tengo mi carrera.
Y yo tenía la mía.
Era concertista de piano.
Pero cuando me convertí en madre, mis prioridades cambiaron.
-¿Me devuelves el móvil? - Verá, señora Wexley,
el hecho de que usted renunciara a sus sueños
no significa que mi hija deba hacerlo.
Lisa Todd es una artista.
Aporta belleza e ideas a nuestro mundo.
En vez de reverenciar al todopoderoso dólar,
como hace su hijo.
Gracias por el cumplido, papá, pero a Herbert le importan muchas cosas
- que no tienen nada que ver con el dinero. -¿Ah, sí? Nunca lo habría dicho.
Nómbrame un proyecto que tenga entre manos que no vaya a aportarle beneficios.
Nada más que añadir.
Va a presentarse a contralor de la ciudad.
-¿Ah, sí? -¿Ah, sí?
-¿Ah, sí? - Sí. Quiere aportar su granito.
Y yo apoyo su decisión por encima de todo.
-¡Por él! -¡Por él!
¿Puedo volver a mi sitio?
¿De verdad vamos a hacerlo?
Me siento como mi compañera de cuarto de la uni,
que tenía relaciones mientras yo dormía en la otra cama.
Sí.
Vale.
¿Te parece bien?
Gracias por preguntar.
Necesito pensarlo un momento porque mi reacción instintiva es "no".
Pero creo que es miedo a lo desconocido
porque ¿cómo puedo saber que no quiero si no lo intento?
- Estamos aquí, es bastante sexy... - Cuanto más hablas, menos lo es.
¿Eso es que sí?
Sí.
Sí.
-¡Un calambre! -¡No, no, no, no!
¿Qué pasa? ¿Qué pasa?
¡Ay, qué mal!
No sé... ¿Sabéis qué, chicos?
- Creo que esto no me va, así que... - Pero...
Vosotros... seguid a lo vuestro.
En serio, me.... Me parece bien.
Joder.
No hacía falta que pararas, de verdad.
Lo sé. Te echo de menos.
¡Joder!
Así mucho mejor.
Si me llamas porque quieres venir a apoyarme a lo de Vivante!,
- la respuesta es "sí". - Ah, no, yo no puedo ir.
Ya sabes lo que dicen: "No conozcas a tus héroes".
¿Y no dicen también que no le pidas a tu exjefa que recomiende tu libro?
Porque... no sé si me voy a atrever a hacerlo.
Por eso te he llamado. He presentido que te acobardarías.
Carrie, no tengas miedo de ser transaccional.
Enid es un contacto laboral, no es tu amiga.
Lo intentaré.
Haz más. Necesitas hacer ventas.
Pero no te hagas ni una foto con una mujer que use andador.
Destrozaría tu imagen.
Vámonos, Rocco.
- Hola. -¡Hola!
Hola, ¿puedo haceros una foto a las tres?
- Oh, yo... no. ¿Con ellas? - Sí.
Prefiero que no. Es que llevo el pelo fatal.
Pero gracias, gracias.
¿Puedo...?
Necesita ayuda?
¿Tengo pinta de necesitarla?
Un poco...
Bueno, avísame cuando quieras que hable, ¿vale?
- Muy bien. - Es Gloria Steinem.
- Hola, hola. - Hola.
Enid, hola.
- Hola. - Gracias por invitarme.
Bueno, cuando tuve la idea de hacer Vivante!,
el primer nombre que me vino fue Carrie Bradshaw.
Y...
Hola. Es Jane Rosen.
¡Dinero!
Voy a saludar, luego hablamos.
Estupendo. Porque, verás, volviendo a nuestra última conversación,
cuando nos encontramos en la cafetería el otro día...
¡Carrie! ¡Carrie, hola!
-¿Conoces a Bitsy von Muffling? - Solo de vista, por mi novio.
Está aquí porque tiene los bolsillos llenos.
-¡Ay, por Dios! - Hola.
No sé cuánto va a costarme todo esto, ¡pero no me importa!
¡Gloria Steinem!
La acabo de ver pasar. Te veo muy rosa. Y muy guapa.
Disculpad. Bienvenidas, señoras.
Tengo la impresión de que esta va a ser la mejor reunión de mujeres
desde que Eleanor Roosevelt cenaba sola en la Casa Blanca.
Lo que hacía bastante a menudo porque no era el alma de la fiesta.
Creo que deberíamos sentarnos para empezar.
Y bien, ¿qué te ha parecido Marlon Schaffer?
Ma...
Espera. ¿Tú eres el pajarito?
Pío, pío.
Verás, como te encontré tan decaída en la esteticista el otro día,
me propuse hacer lo que fuera necesario para animarte.
¿A que es encantador?
Es que... no me parece exactamente el ideal para mí.
No te preocupes por la matrícula de Albania.
También tiene casa en Nueva York. Y, Carrie, confía en mí.
La mejor forma de superar a alguien es acabar debajo de otro.
Mejor voy a dejarle este asiento tan bueno a otra persona...
Y si tienes que acabar debajo de alguien, que sea Marlon.
El mejor sexo desde Bobby.
Por supuesto, nadie me ha hecho sentir igual que mi Bobby.
Siempre era tan atento... ¡Mister Broadway me adoraba!
Me cuesta entenderlo.
Siempre tuve la impresión de que Bobby era gay.
¡Y lo era! Por eso se esforzaba tanto.
Ya me conoces. Me encanta un reto.
Habrá por ahí algo no resuelto con mi padre.
Bitsy, te lo agradezco mucho, en serio, pero ya estoy ya estoy mucho mejor.
No te precipites.
Todas las mujeres llaman a Marlon "el trípode humano"
porque parece que tenga tres piernas.
-¿Quiere este...? - Gracias.
Veo allí uno... Hay uno más allá. Siéntese.
Bueno, cuando Enid me habló de "Vivante!", me pareció una auténtica revolución.
Y toda revolución empieza con una conversación,
y por eso estamos aquí.
Así es como nació Ms. Magazine.
Aún no me creo que haya pasado ya medio siglo. Dios mío.
Quizá la nueva frontera sea envejecer.
Y si esta es nuestra nueva frontera, lo estamos bordando.
De momento, nosotras vivimos más que los hombres, eso es un hecho.
Pero como a todos, hombres y mujeres, se nos está alargando bastante
la esperanza de vida, creo que se está abriendo ante nosotros,
todo un mundo de posibilidades.
Y cuanto antes y mejor lo entendamos, antes dejaremos
de segregarnos por edad, raza, cultura y género.
Te quiero. Te quiero muchísimo.
Te amo, mi amor. Te quiero.
¿Cómo ha ido? ¿Cómo ha ido?
Feliz 4 de julio.
¡Vaya! A ver, no hay ninguna forma original de dec...
-¡Habla o entra! - Disculpe. Pase usted. Perdone.
Sí, vamos por aquí.
Como le decía... Uy, perdón, disculpe. Perdone, lo siento.
En fin, que, como decía, no hay forma original de decir esto, así que gracias.
Gracias, yo la he admirado toda la vida.
Entonces, debemos de compartir las mismas inquietudes.
Quiero pensar eso, sí.
Y me cuesta admitirlo, pero he estado a punto de no venir
porque creía que tal vez este no era mi sitio.
Me temo que sigo luchando contra mi edadismo interiorizado.
Todas lo hacemos, pero estamos en la era de la mente, no del útero, ¿no?
Sí, exacto.
Disculpad. La fotógrafa de Vivante! te busca desesperadamente.
- Ya voy, ya voy. - Gracias.
-¡Hablamos! - Muy bien, cuando quiera. Gracias.
Vaya. Vaya...
Madre mía, Enid. Hola.
Esto ha sido muy emocionante.
Será un honor escribir para Vivante!
No te quiero para que escribas mil palabras sobre bolsos,
quiero que dones cien mil dólares.
-¿Perdona? - Lo que necesitamos
es que los socios fundadores donen cien mil dólares.
Pero... ¿entonces no estoy aquí por mi edad?
¿La razón de que esté aquí son mis bolsillos?
Debido a tus trágicas circunstancias,
tus bolsillos se han llenado más aún, así que... sí.
Enid, si te diera cien mil dólares a ti,
tendría que ir dándole cien mil dólares a todo el mundo.
Touché.
¿Y si te recomiendo en "Pregúntale a Enid"?
¿Cuánto estarías dispuesta a invertir?
Enid, yo me voy.
Disculpe que la moleste.
¿Le importaría mucho hacerse una foto con Enid y conmigo?
- Me encantaría. Con mucho gusto. - Oh, caray. ¿Nos la hace?
- Por supuesto. - Gracias.
- Tenga. - De acuerdo.
- Vamos, chicas. - Muy bien, vamos.
Será rápido.
¡Mirad aquí!
Estupendas. Estupendas.
Gracias.
- Muchas gracias, Gloria. - Hasta ahora. Nos vemos.
- Déjame verlas, siempre salgo horrible. - Es al revés.
Carrie, ¿te estás tirando a mi novio?
¿Qué? ¿Por qué dices eso?
Este es el pene de mi Marlon.
¿Por qué tienes esto si no te acuestas con él?
No, no, no, no.
Alguien quería emparejarme con él y he dicho que no.
No saldría con alguien tan mayor.
¿Y para mí no lo es?
Oye, ¿por qué no volvemos a lo que estábamos hablando antes?
¿Antes de llamarme vieja?
¿Cuánto me has dicho que querías?
Hoy no llevo encima el talonario de cheques...
PayPal sirve.
Vale. Sí.
No uso mucho Paypal, pero...
Y así, sin más, Enid y yo, nos hicimos Paypal-amigas.
BASADA EN EL LIBRO SEXO EN NUEVA YORK DE CANDACE BUSHNELL
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