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Cuando se tiene una pieza de una gran calidad,
como esta que tenemos hoy aquí,
lo mejor es respetar el producto al máximo.
En este caso solo...
-¿Por qué ves programas de cocina? - Ni idea.
-¿Cocinas? - No.
...vamos a ir pelando y cortando las patatas...
Solo ves programas.
Sí.
-¿Y tú qué, cocinas? - Ah...
Siempre he querido lanzarme, pero nunca lo hago.
No.
Algún trozo de salmón que otro.
Pero ya está.
Bueno, algo es algo.
Sí, eso es verdad.
¿El salmón lleva trabajo?
- Mucho. - Lo suponía.
Hace unos cuantos años, me dio por hacer huevos poché.
Me encantaba la idea...
de tomármelos para desayunar sobre una tostada,
como hace la realeza, pero...
Sí... No se me dieron.
¿Por qué?
¡Yo qué sé! A los 30 años
tienes demasiada prisa como para parar tres minutos.
Yo te animo a que persigas tu sueño.
No es tarde.
A ver, tres minutos tienes.
Cierto.
Venga, pequeño.
Y ahora... ¡Tiempo!
Buenos días.
¿Te ha llegado el caviar que te mandé?
Verás, es que me mandan tanto caviar que no sé cuál es el tuyo.
El mío es el caro.
Ah, me ha llegado. Totalmente innecesario.
¡Ah! Siento discrepar.
Querida, no todos los días te pide alguien que seas su "más uno" para la Gala Met.
Mira, llevo años muriéndome de celos,
viendo a todas esas zorras posando en las escaleras,
y ahora... voy a ser una de ellas.
Seema, las escaleras son para las celebrities.
La gente normal, como nosotras, tiene otra entrada.
¡Me da igual! ¡Como si tengo que entrar por la gatera!
Es la Gala Met. Y voy a ir.
¿Pero quién me va a vestir?
Tú vas a ir de esa diseñadora nueva,
LTW llevará un Valentino y seguro que Charlotte arrasa.
¿Me das segundo?
Llamaría a Tom Ford, pero el año pasado vendí su piso por menos de lo que pedía.
¿Hola?
¡Soy Charlotte!
Hola. Venga, vamos, sube.
Oye, tengo que dejarte, ¿vale?
- Estoy superatacada. - Te quiero, adiós.
Bueno, yo me voy.
¿No quieres un huevo?
- No tengo tiempo. - Mejor, porque ya se me han roto dos.
- Insiste. - Ya.
Esa... Esa es mi amiga Charlotte.
Que no sé a qué viene.
Ábrele y averígualo.
¡Hola! ¿Es demasiado pronto?
Me acaba de llegar el boceto de mi vestido para la Met.
Charlotte Goldenblatt, este es Franklyn Silvius, que ya se iba.
Franklyn, esta es Charlotte, que justo llega ahora,
y yo soy Carrie Bradshaw,
vuestra presentadora estos próximos 30 segundos.
Y... ¿este es?
Él es Richard Burton.
Lo subo en brazos porque los bulldogs tienen las patitas traseras flojas.
Y una... carita preciosa.
- Nos vemos... el jueves en el curro. - Sí. Hasta el jueves.
- Adiós. - Vale. Adiós.
¿Quién...?
El productor de mi pódcast.
-¿Qué? - Baja al señor Burton.
-¿Quién? -¡Tu perro!
Y siéntate. Estoy haciendo huevos poché con caviar.
-¿Qué? - Sí. Le doy sentido a mi cocina.
¿Sabías que los fogones no solo sirven para dejar cosas?
¡Madre mía! ¡Toma!
Acabo de ver el corte final, pero empecemos el montaje
con la primera jueza: Constance Baker Motley.
- Sí. -¡Mamá! Escúchame recitar el poema.
Te dejo, Alice. Emergencia poética.
Te lo envío con mis cambios del primer bloque antes de salir. Adiós.
Vas-y.
La Cigale et la Fourmi, par Jean de La Fontaine.
- La Cigale, ayant chanté... -¡Mamá! Oye, mamá.
-¿Mi palo de lacrosse? - Armario de la entrada, a la izquierda.
-¿Te has lavado los dientes? - Sí.
Aliento. Bien.
Tout l'Été, elle se trouva bien dépourvue.
Mamá, no has firmado mi autorización para el concurso de robótica.
La dejé firmada ayer. ¿Te has lavado los dientes?
- Sí. - Aliento.
- Bien. - Quand la bise fut venue.
- Cariño. - Sí.
¿Mi corbata de Morehouse no ha vuelto de la tintorería?
No sé, pregúntales a las otras 50 corbatas que tienes.
- Sarcasmo para desayunar. - Bueno, para mí ya es hora de comer.
- Llevo en pie desde las cuatro trabajando. - Ya lo sé.
Te he echado de menos.
Y ayer por la mañana también.
¿Tú a mí no?
Muchísimo.
Pero ahora tengo que mandar este email, llevar a los niños a clase, ir al centro
y sacarle a la Fundación Walker 25 000 dólares más
para acabar el documental. Pero, a parte de eso,
te echo mucho de menos. ¿Vale?
Y a tu... corbata... perdida.
Oye, trabajas demasiado.
Cancela la reunión, ya te extiendo yo un cheque.
Bueno, es una oferta muy generosa,
pero como soy una mujer adulta con un máster en cinematografía
y dos documentales a las espaldas,
creo que puedo arreglármelas sola para obtener financiación.
Alto y claro.
Y más alto que me oirás esta noche.
Y claro.
Vamos, Gabrielle.
Au revoir, talonario de cheques andante.
Bien, continúa.
Nos...
Nos besamos en el ascensor del trabajo hace tres semanas y acabamos en mi casa.
¡Me alegro muchísimo por ti, Carrie! ¿Por qué no me lo habías contado?
No se lo he contado a nadie, y no te pases de Charlotte.
No nos pintes de parejita feliz.
Es sexo, programas de cocina, dormir juntos los jueves y punto pelota.
Muy bien. ¿Cómo la tiene de grande?
Si no puedo ser yo misma, tendré que hacer de Samantha.
- Espera, y ahora de Miranda. -¡Oh, oh!
Si te estás acostando con alguien del trabajo, estás renunciando a tu poder.
Añoro a Charlotte. Si la ves, ¿le dices que la echo de menos?
Sí. Es que me ha sorprendido.
No sé, no... me lo esperaba.
Bueno, ¿sabes qué?
La vida es demasiado corta como para no probar cosas.
Como hacer huevos poché.
-¡Hola! -¡Hola! ¿Cómo va todo?
Es la mejor escapada de mi vida.
El sol, el sexo,
la salsa de chile tostado... Me siento viva.
¿De verdad? Porque yo solo te veo en sujetador en una habitación muy rara.
La mejor experiencia en sujetador en la habitación más rara del mundo.
Che va con retraso en su prueba de vestuario para el piloto, así que...
Voy a aprovechar su cita en el tanque de privación sensorial.
- No suena propio de ti. -¡Soy la nueva yo!
-¡Mi mejor versión! - Bueno, yo sigo siendo la vieja yo.
Me paso la noche en el sofá, viendo capítulos de Los Bridgerton,
esperando para hacer FaceTime con mi marido que se ha ido de gira.
No puedes seguir haciendo eso.
Sal de casa. Vete a cenar sola.
Lo he intentado, Miranda.
Es agotador estar explicándoles a los camareros cotillas
por qué su matrimonio favorito ya no comparte un cacio e pepe.
Pues ve a donde no os conozcan ni a ti ni a André Rashad.
¿Puedo llegar en metro al 96? Porque desde entonces estoy con él.
Se acabó. Paso de asistir a la fiesta de la autocompasión
de una profesora lista y con talento.
Si yo puedo flotar en la oscuridad en una solución salina,
tú puedes salir a cenar solita.
Algo voy a tener que hacer. Esta mañana, en la clase online de yoga,
cuando el instructor ha dicho que nos abriéramos y fluyéramos,
he gritado: "Que te jodan, André Rashad".
Creía que estaba muteada, y no.
Ya no soy bienvenida en AFRO Yogis Unidos.
Y para la parte del monólogo
vamos a ver qué tal te queda esto.
Muy bien.
A ver...
El otro brazo...
¿Qué te parece?
¡Hola, América! ¡Soy no binarie!
Lo pillo.
Gracias.
Agradezco el esfuerzo.
¿Qué tal algo más sencillo?
¿Por qué no... con vaqueros y camiseta?
Los vaqueros te sacan estómago.
Y sí, necesitas chaqueta.
No... tiene por qué ser esta.
Pero mira qué pasada cómo queda con esas mechas azules.
¿Por qué tengo que llevar eso?
¡Hola! ¿Dónde está mi estrella?
- No le gusta el pelo. -¿En serio? A la ABC le encanta el look.
Bueno, a ver... A ti te queda genial, BD,
pero... para mí... Yo no llevo un mechón azul,
y se trata de Che...
Se llama ¿Che pasa?
Soy... Soy yo.
¡No, claro! Es solo que, como el guion es mío,
había pensado hacer un pequeño guiño entre tú y... Y yo.
Con todo el respeto, BD, es demasiado guiño.
Quiere ir solo con una camiseta.
¿Sin chaqueta?
Mi ojo...
¿Y la luz?
Que le den a la nueva yo.
Joder.
-¿Te quieres poner? -¿Es de sabor?
- Piruleta. -¿Piruleta?
- Ah, pago yo. - No, no, no.
Carrie Bradshaw, yo invito.
Y esta vez lo digo en serio, no como otras veces.
¿Estás seguro?
Pero no te rías de mi tarjeta. Es azul.
Es lo mínimo.
Ya que dejas que mi mujer te diseñe el vestidazo ese.
- Bueno... - Es un puntazo para a Smoke.
No, no. Esto no es un favor, ¿vale?
Ninguna mujer tuya, por mucho que te quiera, me diseñaría este vestido,
de no ser porque creo que tiene un increíble talento
que quiero lucir la primera.
Ay, me vas a hacer llorar.
Del Pitufo banco nacional.
Oye, ¿y nos podrías conseguir entradas?
Jackie, esto no es un concierto de Phish. ¡Es la Gala Met!
¡Venga, enróllate!
Ella es negra, y yo grabo un pódcast en mi salón.
Que quede claro: que Herbert me diga "Trabajas mucho, te hago un cheque"
significa "me debes mimos matutinos y encontrarme mi corbata favorita".
Desde luego. Harry siempre está: "A por ellos, cariño. Ve a por todas".
Pero si una mañana no tiene listo su dichoso bagel, empieza:
"Esta casa se cae a pedazos".
Estoy entretenidísimo con vuestro pódcast Problemas de ricas.
Tienes suerte de que no pueda moverme, porque no querrías que bajara.
Lisa, ¿y tu diseñador cañón, Pierpaolo? Quiero un selfi con él.
Anthony.
-¿Va todo bien? - Serás mi acompañante en la mesa de Lisa.
Haz el favor de no avergonzarme
pidiéndoles fotos a las celebrities en la Met.
Ni que fuera yo el que persiguió a Justin Bieber como una loca.
-¡Lo hice por las niñas! - Vale.
Mi niñera tiene gastroenteritis y no puede recoger a Gabrielle.
-¡Oh, no! - Ina, lo siento muchísimo.
Prometo no estropear tu obra de arte.
Decidle que haga la cola lo más larga posible. Adiós.
¡Hola, Gabi! Soy mamá, ya voy.
- Qué chulo el escote. - Ay, gracias. Ya verás el resto.
-¿Tú que vas a llevar? - Esmoquin.
¿Un esmoquin sin más? El tema es "belleza velada".
Yo soy un peligro velado, pregunta a quien quieras.
Me hace tanta ilusión. La Gala Met.
¡Que me gusta una gala!
Muy bien.
La cena va a ser un poco más tarde hoy, porque después de mi prueba
he acompañado al tío Anthony a por su esmoquin.
Mamá, tienes un problema gordo.
Gigante. Enorme. Que flipas.
Rock, no me asustes. ¿Qué pasa?
Vale.
Papá cree que va contigo a la Met.
¿Qué? ¿Por qué va a pensar eso?
No, vuestro padre odia estas cosas.
Pues ha llegado emocionadísimo con su outfit.
¿Qué outfit?
Muy buenas tardes.
-¿De dónde has sacado ese sombrero? - Queda bien con lo tuyo. ¿A que sí?
Al ver tu vestido,
he ido a un sitio de Madison Avenue y me vestirá a la altura.
Es la Gala Met. No puedo llevar cualquier cosa.
Me sorprende que tengas tantas ganas.
No fui a mi gala de fin de curso porque tenía mononucleosis.
Ya, ya...
¡Estoy superemocionado!
Tú, yo, Rihanna...
- Ah, tú, yo y Rihanna. Sí, claro. - Sí.
Siguiente mensaje de voz, Franklyn, por favor.
Claro, ahí va.
Esta es... Chase.
Hola, Carrie.
Estoy conociendo a un chico
y el sexo es genial, pero por ahora es algo casual.
¿Cómo averiguo si quiere poner las cartas sobre la mesa de las relaciones?
Vale, adiós.
Que conste: "La mesa de las relaciones", un gran nombre para un restaurante.
Vale. Yo creo, y, desde luego, no soy experta, pero...
si quiere llegar ahí, habrá un momento
en que se saldrá un poco de vuestra dinámica habitual.
Entonces, te dará muestras
de que cree que vuestra relación no es solo sexo.
O, bueno, eso creo yo.
Espero haberte ayudado, oyente.
Bien... ¿Siguiente?
- Buen programa. - Sí, igualmente.
Y... un amigo mío inaugurará una nueva marca de bourbon
en una azotea el martes por la noche.
Estará bien. ¿Te vienes?
Claro.
Guay.
A ver...
¿Esto...? ¿Esto es un arnés o un juguete de gato?
¿Podemos darle vidilla? Curro en The Comedy Store a las nueve.
Esto es todo un trabajazo
para algo que no me convence ni filosófica ni espiritualmente.
Por favor.
Pedías una polla a gritos.
¿No hay modelo de principiantes?
No soy principiante.
Vale, a ti todavía te quedan 10 minutos por lo menos.
Voy a cogerlo, es Carrie.
Camerinos del Circo del Sol, soy Che.
Salúdala de mi parte.
- Miranda dice que hola. - Salúdala también de mi parte.
-¿Qué hace? - Intenta colocarse un arnés.
Retiro la pregunta.
Bueno, ¿tú qué tal?
Intrigada. ¿Cómo es Franklyn?
¿Mi Franklyn?
Es...
- un tío tranquilo. -¿Cómo de tranquilo?
¿Por qué?
Estoy a punto de hacer
que nuestra relación avance a un modo más personal.
Miranda está poniéndose un consolador, no hace falta.
Pon el altavoz.
Quiere que ponga el altavoz.
Pon el altavoz.
Voy, listo.
Vale. Me acuesto con Franklyn.
-¿Quién es Franklyn? - El productor de su pódcast.
Carrie, acostarte con gente del trabajo te quita poder.
- Che, quita el altavoz. - Eliminada.
- A lo tuyo, venga. - Vale. Vale.
Bueno, tú con Franklyn.
Lo veía venir.
Pues yo no.
Nos besamos un día en el ascensor y ahora
nos enrollamos todos los jueves después del pódcast.
- Mola. - Bueno, molaba hasta hoy.
Me ha invitado a una fiesta con sus amigos y le he dicho que sí.
¿Y... eso es malo?
No quiero subir a la azotea. De hecho, no quiero subir a ningún sitio.
Me gusta... este piso.
Sexo los jueves después del pódcast.
Ya, ¿y por qué has aceptado su invitación?
Soy patológicamente correcta.
Vale, pero hay relaciones que se basan en el sexo.
Es su dinámica principal. Y eso es estupendo,
tienen que quedarse en el cuarto y...
Y no en la azotea, ya.
Pero volviendo a la pregunta original:
¿Franklyn cómo es?
¿Seguro que es tranquilo o se me pondrá, no sé,
sentimental cuando le diga que solo quiero verlo los jueves?
Carrie, ten cuidado.
Por muy tranquilo que sea, es un tío.
Yo no tengo ni idea de lo que le pasa por la cabeza.
Muy bien.
Muchas gracias. Buenas noches.
Buenas noches.
Bueno...
-¿Qué le ha pasado a Rabopalooza? - Nada. Se acabó por hoy.
Estoy buscando mesa.
¿Qué tal si salimos, picamos algo y voy a ver tu número?
Es que... estoy liade con el nuevo material.
- Ah. -¿Qué tal... mañana por la noche?
Eso ni lo dudes.
¿Ves? Pedías rabo.
Buenos días.
Mi hijo vendrá la semana que viene a pasar el día.
Quiero que lo conozcas.
¿De verdad?
Me encantaría.
Comemos el lunes.
¿Este lunes?
¿De verdad voy a tener que elegir?
¿Mi hombre o la Met?
-¿El universo tiene que ser así de cruel? - Sí.
Es un hijo de puta.
Gracias, mi bolso está exhausto.
Bueno, a ver, tú querías avanzar en vuestra relación, ¿no es así?
Sí, pero esto es dar un salto excesivo.
No he pisado ni su casa. No he querido.
El hecho de conocer a su hijo os unirá mucho.
Conocería a su hijo y a su exmujer. También está invitada.
Así que podré ver lo unidos que estaremos cuando nos divorciemos.
-¿No puedes hacer ambas cosas? - Es una comida europea.
Puede durar un mes.
A ver, para llegar a la Met,
tendría que estar en casa con mi equipo a las... dos y media.
-¿Dos y media? Yo un mes antes. - Te sobra con dos minutos.
¡Joder! No puedo ir.
Me estoy jugando muchas cosas. Lo siento, Carrie.
Te has quedado sin acompañante cañón para la Met.
¿Y qué hay del follamigo ese buenorro que me ha contado Charlotte?
Yo no dije nunca "follamigo".
-¿Un follamigo? - No es un follamigo. Trabajamos juntos.
¿Entonces es un follamigo procesable?
No está lista para involucrarse sentimentalmente con alguien.
¿De dónde has sacado eso?
¿Esa es tu respuesta?
A ver, perdonad. ¿Qué está pasando aquí?
Estoy teniendo...
relaciones para superar el duelo con un hombre majísimo, todos los jueves.
Majísimo, sí.
Y resulta que me ha pedido que salga con sus amigos un martes
y me he visto obligada a decirle que sí.
-¡Pues no vayas! - Vale. ¿Cómo?
¿Cómo le digo que no quiero quedar un martes
sin que suene a "Mejor el martes que viene"?
Le das muchas vueltas. No pensamos tanto.
Dile que has cambiado de idea. Lo soportará.
- Vale. - El otro día,
estaba de rodillas chupándosela a un enfermero guapísimo
y noto un "toc, toc, toc" en la cabeza.
Miro arriba, y me dice que creía que le apetecía,
- pero que ha cambiado de idea. -¡Ay, por Dios!
-¿Y qué le dijiste? - Nada de "por Dios". Sin drama.
Lo encajé como un hombre. Me levanté, me vestí
y me fui a comerme una caja de palomitas, todo bien.
Pues... "toc, toc, toc".
¿Eso qué significa?
Significa que debido a circunstancias que escapan a mi control,
tendré que llevar a Harry a la Met en lugar de a ti.
¿Qué?
Hasta se ha comprado una chistera
y no fue a su gala de fin de curso porque tenía mononucleosis.
Yo me pasé cinco meses con borreliosis, ¿y te he tirado de un coche? ¡No!
¡Es mi marido!
No puedo priorizar a mi mejor amigo gay antes que a él.
No sabía que esto era el tribunal supremo.
Está bien, cálmate. Tranquilo.
Puedes ser mi "más uno".
¡Eso es! ¡Eso es! Puedes ir con Carrie.
Bueno.
Me lo pensaré.
Gracias.
Camarero, quiero eso que está leyendo.
Es increíble.
Te tiene absorta.
Skip Gates siempre es así.
Y como esta ya es mi segunda copa de malbec,
me está costando entender lo que leo.
¿Estás buscando tus raíces con un vaso de vino?
Vaya reto.
¿Qué tal la cena?
Ha estado bien.
Te acompañaría con gusto en el postre, pero...
Pero ¿qué?
Está tu bolso de muro.
- Vale. Lo siento. - Tranquila.
- Lo dejo aquí. - Ahí abajo está mucho mejor. Sí.
Soy Toussaint.
Muy bien.
- Yo soy Nya. - Nya.
Muy bonito.
¿Has probado la tarta de chocolate fundido?
Te aseguro que te hará ver la cara de Dios.
No lo pongo en duda.
Y me encanta el chocolate, pero...
estoy a dieta.
No sabía que había que renunciar al chocolate si te casas.
- Debes. -¿En serio?
Normal que siga soltero.
Estaba demasiado ocupado con esos ojos marrones.
No me he dado cuenta.
Mis disculpas.
Me aseguraré de que...
tu fortaleza siga en pie.
Un placer, Nya.
Cuando puedas, otro malbec.
Ay, vaya...
Qué pereza tengo en Los Ángeles.
No camina aquí ni Dios. ¿Verdad?
Como ayer, que pedí un Uber de mi baño a mi habitación.
Sí. Y me costó un ojo.
Sin más, se ha acabado el tiempo.
Gracias a todos. Sois los mejores. Gracias.
Che Díaz, un aplauso. ¡Che Díaz!
¡Bien!
Ha venido a Los Ángeles a grabar su piloto.
Eh, Che.
¿Algún papel para un chico blanco?
Has estado divine.
No.
No me abraces.
¿Qué ocurre?
Es que me has sorprendido.
Estoy trabajando. Sí.
Has estado genial.
- Hola. - Eh, André. Acepta el FaceTime.
Ya estamos hablando. No hace falta, cariño.
No, no, sí que hace.
Te estoy llamando porque quiero enseñarte algo que no es mi cara por Face...
Cógelo, venga, cógelo.
¿Qué pasa? ¿Ahí no es tarde?
Te echo de menos.
¿Y sabes quien más lo hace?
No es mi cara...
- Llevo puesto el bodi que tanto te gusta. - Cariño, no bajes el teléfono.
- Nya, para. - Para ti, cielo.
¡Para! No estoy solo.
¿Cómo que no estás solo?
¿Con quién estas?
Enséñame quién es.
¿Quién coño es esa tía?
No es lo que parece, Nya. Es Heidi.
Está en el coro. Le estoy ayudando a componer.
¿Estás ayudando a Heidi a componer en la habitación de tu hotel?
Solo estamos componiendo.
Aquí son las nueve de la mañana, vamos vestidos.
Ojalá hubiera sabido que podíamos componer con otras personas,
porque esta noche...
podía haber compuesto con un tío supermaravilloso.
-¡Que no se trata de eso! -¡Pues yo creo que sí!
Y si tuviera que componer algo ahora, sería una canción de ruptura.
Así que adiós, André Rashad
y adiós a la modernita de Heidi.
Menos mal que tengo vino.
Ya voy.
- Hola. -¡Eh!
¡Hemos llegado!
Ay, qué mono el kimono.
Gracias. Mi amigo Stanford me lo ha mandado de Japón.
Pasad, pasad.
Estoy muy ilusionada.
No tengo miedo. Podemos con esto.
¿De qué no tienes miedo?
-¿Con qué podemos? - Verás.
Mi costurera está con gastroenteritis,
así que he tenido que tirar de una nueva, que también ha cogido gastroenteritis.
¿Solo afecta a las costureras?
Está por toda la ciudad.
Ellas estarán malas, pero yo he traído lattes.
La capa está totalmente acabada.
- Totalmente. - Gracias.
Solo nos queda el vestido.
Vale, ¿y qué es lo que le falta al vestido?
Los últimos arreglos.
Ay, Dios.
- Pero si no le entra. - Ya lo sé, idiota.
¿Y ahora qué?
La nueva costurera la ha cagado pero bien.
-¡Ay, joder! - Pero tenemos... seis horas.
- Puedo abrirte la espalda, sí. Quítatelo. - Sí, ábresela.
¿Cómo?
¿Puedes acercarte?
Jackie, coño, que te sientes. Te he dicho que no te me acerques.
¡Me pones nerviosa! En serio.
Perdona.
Qué raro.
Huele a Franklyn, el del antiguo pódcast.
A ese perfume caro que llevaba a veces.
Se dejó aquí la chaqueta.
¿Y qué hace la chaqueta de Franklyn en tu habitación?
¿Estás saliendo con Franklyn? ¿Será tu acompañante?
Pero qué adorables.
Y no lo estoy diciendo en coña.
De adorables, nada. No estamos saliendo.
Solo nos liamos después del pódcast.
Así que no vas a ir con él.
No, no vamos por ahí.
No... No estamos juntos.
¿Y él lo sabe?
Los hombres somos idiotas.
Es solo es sexo.
Carrie Bradshaw, el mundo ha cambiado desde que tú salías.
Ya no está nada bien cosificar a la gente.
Los hombres también sienten.
A ver, resumiendo... Los hombres son idiotas que sienten.
- Exacto. - Lo pillo.
Sí.
¿Cómo vas?
Aún tengo cuatro horas. Sí.
¡Oh, el coliseo!
Brady y Luisa están guapísimos.
Estoy estudiando.
Algo ha cambiado.
Últimamente no dejas que te abrace.
¿Hay algo que no me cuentas?
Sí.
Muy bien. Hay...
Hay una cosa...
que tengo miedo de contarte por lo que puedas pensar sobre mí.
Vale.
Estoy a dieta.
¿Qué?
Las de vestuario dicen que los vaqueros me sacan estómago.
Por eso no dejo que me abraces.
No te lo he dicho porque no quiero parecer este tipo de persona.
¡Joder!
Con todo lo que he sufrido...
y que me afecte esta gilipollez...
¿Puedo abrazarte?
¿Puedo decirte algo que me daba miedo?
Creía que para ti nuestra relación solo era algo sexual,
y que había hecho mal en venir a Los Ángeles y sacarla de la habitación.
No, es por los vaqueros.
Che...
Eres la persona más preciosa que he visto nunca.
-¿Sabes qué? -¿Qué?
Sí que soy la persona más preciosa que has visto nunca.
Que le jodan a la tele.
-¡Ah! Pidamos pizza. - Sí.
- Pero de masa fina, ¿vale? - Qué puta.
¡Hola! Soy yo, ¿puedes hablar?
Claro, ¿qué pasa?
Por si la estabas buscando, te dejaste aquí la chaqueta.
Vale, pues la cojo el martes cuando te recoja.
Por cierto...
He cambiado de idea con lo de la fiesta del bourbon en la azotea el martes.
¿Es por el bourbon o por la azotea?
Es por el martes.
Solo estoy preparada para que nos veamos los jueves.
Entiendo. No estás lista para reservar en La mesa de las relaciones.
Eso. Pero me gusta que pidamos para llevar.
Si a ti te parece bien.
Los jueves entonces.
Bien. Adiós.
¡Nosotros!
Los de pelu y maquillaje.
¿Cómo lo llevas?
¿Tienes una tirita?
¡Ay, Señor!
Tienes que ser muy fuerte para poder ir a trabajar todos los días.
Bueno, mi trabajo conlleva presión, pero el tuyo también.
De hecho, creo que el sector inmobiliario es más estresante.
Tú solo arriesgas la vida desactivando explosivos,
mientras que yo saco a pretenciosos neoyorkinos a comer.
Nosotros salimos a fumar. Victoire, pide la cuenta.
Nos vamos a Brooklyn a por baklavas.
- Bueno. ¿Qué tal, todo bien? - Sí, todo estupendo.
No me apasiona el baklava... ni Brooklyn.
Y, Victoire, ¿cuándo os visteis por última vez?
Esta mañana, en casa.
No, digo Zed.
Sí, esta mañana en casa. Sigue viviendo en mi casa.
- Perdona. Un momento. - Un segundito.
Hola, Seema. ¿Qué tal la comida?
Sí que voy. Todavía vive con su exmujer.
Igual me retraso 20 minutos.
Ah, bueno. Yo igual me retraso un día.
Tengo problemas de vestuario.
- Lo siento. - No, no. Tranquila, tranquila.
- Bueno, te voy contando, ¿vale? - Bien, cielo.
No te bajes, Rocco, no hay tiempo.
¿Qué pasa, jefa?
-¿Adónde vas? - A mi casa.
Que no comparto con mi exmujer.
Tiene los dos pisos de arriba, y yo el de abajo. Entradas separadas.
Mira, esto me parece un marrón, y yo no me pierdo la Met por un marrón.
- Eres muy norteamericana. - Sí, muy norteamericana. A mucha honra.
¡Seema!
Hola, soy tu señor de compañía. Y estoy abierto a todo.
Por desgracia, creo que no.
-¿Qué? - Toc, toc, toc. Seema sí que viene.
Tiene que ser una puta broma.
Lo siento. Ella lo necesita más.
Lo superarás, eres un hombre.
-¿Quién lo dice? - Pues tú.
¿Estás bien?
¿Cuándo ha vuelto mi vida a Educación Física del instituto?
No te diviertas.
Me acabas de poner a mil.
Esto no...
Nena, tienes los hombros agarrotados.
¿Qué te ocurre?
El Avid se ha colgado mientras me maquillaba
y he perdido todos los cambios que he hecho hoy.
Eso es lo que me ocurre.
Oye, esta noche tiene que ser maravillosa.
Ya.
Tu siempre lo das todo...
por todo el mundo.
¿Qué tal si me dejas...
hacer eso que sé hacer
que tanto te relaja?
Cariño, no nos da tiempo.
Bueno, vale. Pero ya estoy lista de cintura para arriba.
El maquillaje no se puede correr, ni despeinarme.
A la orden. De cintura para abajo.
Sí.
Y mi editor me manda un nuevo corte en diez minutos.
Me sobra con ocho.
Siéntate.
- Quizás debería seguir revisando. - Lis, no me entretengas.
¡Tira más!
- Ya no se puede más. - Claro que sí.
Habrá que trabajar tu tren superior.
Rock, por favor, ven a ayudar a tu hermana.
No comulgo con la perpetuación del patriarcado
y los estándares heteronormativos de belleza.
Te entiendo perfectamente y te apoyo.
Pero solo por hoy. Ayuda a tu hermana.
- Cógelo. Toma. - Venga.
Estas botas me aprietan.
Bienvenido a la moda, Harry.
¡Tira, Rock!
Bien, bien.
¿Es necesaria tanta cola? Es de locos.
No es de locos.
Es Valentino.
¿Y la furgo?
¿Y la Sprinter?
¡Eso se me olvidaba! Confirmar la furgo.
-¡Ay, Dios! -¿Cómo has podido olvidarte?
Pues porque estaba teniendo un orgasmo,
que, en teoría, era por mí, pero en verdad lo has hecho por ti.
-¿Y ahora qué? - Pensaremos en mí.
No sé. Esto no cabe en un taxi y no hay limusinas disponibles, así que...
Sujeta esto y a caminar.
¿Quieres caminar diez manzanas?
Necesitabas tus ocho minutos, así que ahora caminarás.
Pero ha valido la pena, ¿a que sí? Ha estado bien. Sabes que sí.
No sé si como para andar hasta la Met, pero sí, ha estado bien.
Vale.
Pero ¿ves algo con eso?
¿Para qué quiero ver?
¿La moda implica calor?
- Harry, no seas quejica. - Ay.
Estas botas me van a matar con tanta escalera.
Pues buenas noticias.
Las escaleras son para las celebrities, no para nosotros.
Entonces... ¿Los del curro no me verán por la tele?
¿Y dónde me hago la foto con Rihanna?
Cariño, no habrá foto.
¿Qué?
Pues si no hay escaleras y no hay Rihanna, ¿para qué quiero ir yo a ese sitio?
¡Eso llevo preguntándome toda la semana!
Habérmelo dicho.
Visten bajo el tema "Belleza velada", madre mía, van espectaculares.
¿Belleza velada? ¡"Bestia velada"!
La llegada a las legendarias escaleras siempre es el momento más esperado.
Espero que te lo estés pasando fatal.
Anthony, he cometido un gravísimo error. Por favor, por favor, ven conmigo.
¿Puedo ir?
Si quieres, sí. ¿Cuándo podrías estar listo?
-¡Ayer! - Genial. Te recojo en 20 minutos.
Vale, adiós. ¡Voy a la Gala Met!
¡Qué maravilla! Seema, vas estupenda. Estás espectacular.
- Pero qué guapísima. Divina de la muerte. - Juan José.
Amore, voy a hacerte un vídeo.
Ponte ahí.
A Anna va a encantarle.
- Realmente divine. Amore, vas divine. - Una foto.
- Os amo, queridos. ¡Sois lo mejor! - El Clutchy.
Chicos, habéis triunfado. Bye, chao.
Pinta bien.
No. No es verdad.
Debería ajustarle que te cagas para resaltarle el cuerpazo.
Aún queda media hora.
Jackie, joder, que esto no es la Cenicienta, coño.
Se trata de mi vida.
Aquí no hay magia ni hadas que puedan arreglarlo.
¡Así que calla la puta boca! ¡Por favor!
Voy a salir a fumar.
Carrie, yo... lo siento mucho.
- No. - Así no puedes ir.
Mi carrera acabará antes de haber empezado.
Seguro que tienes algo fabuloso que ponerte con mi capa.
Yo...
No puedo ir a mi armario
y encontrar el vestido perfecto para algo llamado "Belleza velada". Yo...
Espera...
Igual tengo algo.
No sé, puede...
Me lo puse una vez.
Y no guardo buen recuerdo.
Y así, sin más...
le di sentido al dolor.
BASADA EN EL LIBRO SEXO EN NUEVA YORK DE CANDACE BUSHNELL
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