All language subtitles for Operation Finale 2018 YIFY Spanish

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan Download
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Entre 1939 y 1945, los Nazis asesinaron

a más de diez millones de "enemigos" del Estado,

seis millones eran judíos europeos.

Al finalizar la guerra, Hitler, Himmler y Göring escaparon de la justicia

quitándose la vida.

El otro autor intelectual del Holocausto desapareció

y nunca compareció en juicio en Núremberg.

Una década más tarde, gran parte del mundo había dejado de preguntarse

qué había sucedido con el jefe

de la "Oficina de Asuntos Judíos" de la SS...

Soy el teniente Dalton.

Teniente Dalton.

- ¿Herr Werner? - Sí.

Soy el teniente Dalton de Weiden.

Encontramos algunas incongruencias en nuestros registros.

¿Nos ayudaría a aclararlas?

Muchas gracias.

Por favor.

¿Qué quieren de nosotros?

- Tranquila. - Él no les hizo nada. Era médico.

No sé qué historia le contó a usted, pero sabemos quién es, Vera.

Me llamo Annie.

No.

No, su hijo se llama Klaus y el otro, Dieter. Ellos...

Mierda. ¡Moshe!

Nos equivocamos. No es él.

¿Y qué?

Era un Nazi.

Seguro alguien lo quería muerto.

¿Vas a ayudarnos o no? Vamos.

Ayúdenme con las piernas.

Vamos, movámoslo.

- Es muy pesado. - Sujétalo.

Recuerdo haber leído hace unos años

sobre un austríaco a quien confundieron conmigo.

Tengo el artículo enmarcado en casa.

Espero que los futuros historiadores

no se vean tentados de alejarse de la verdad que grabaremos hoy.

Podría hablar de lo que vi

en las fosas, en Minsk,

o en las camionetas en Chelmno,

pero esas fueron las acciones y las órdenes de otros.

Yo no di esas órdenes.

Nuestro trabajo era administrativo,

nuestra guerra, numérica.

Y, si bien luché contra una idiotez incesante,

hice lo poco que pude

en la lucha de Alemania contra sus enemigos.

IMPERIO ALEMÁN

MÚNICH

BERLÍN

CRACOVIA

CHELMNO

VARSOVIA

VIENA

Dijiste que querías aceptar un trabajo en Jersey.

¿No podemos escapar?

Haría lo que fuera para estar contigo, lo que fuera.

No es mala idea.

- Pero dime algo. - ¿Sí?

¿Es verdad?

¿Qué cosa?

¿Tu madre es negra?

Dímelo.

- ¡Dímelo! - ¿Qué importancia tiene?

- Tú me amas. - ¡Todos hablan a mis espaldas!

- ¿Es cierto? ¿Eres negra? - No. Soy tan blanca como tú.

- Mientes. - ¡No!

- Mentirosa. - No.

- Sí, mientes. - No.

- Así que también eres alemana. - Mi padre lo es.

Me gustaría conocerlo algún día. ¿Puedo volver a verte?

Mi padre nos hacía aprender cien palabras en español por día.

- ¿Cien? - Ni más ni menos.

Yo era...

...era terrible.

Sólo quería andar a caballo y explorar Tuckerman.

¿De qué parte de la madre patria eres?

Nos mudamos mucho durante la guerra.

¿Tu padre estaba en el ejército?

De hecho, en la SS.

Pero lo mataron en el Este.

Pensé...

Ahora vivimos con mi tío, Ricardo.

Él es... Como un padre para nosotros.

Lo siento mucho, Klaus.

Qué pena.

¿Alguna vez piensas en regresar?

¿A Alemania?

No lo sé.

Me dijeron muchas cosas.

¿Qué cosas?

Que los judíos recuperaron el poder,

tomaron empleos y corrompieron todo, como antes.

Pero, por supuesto, aquí también hay muchos.

Mi tío dice que brotan por todos lados, como los hongos después de la lluvia.

Hongos.

Hongos.

Brindemos.

Por tu padre.

Un héroe, estoy seguro.

¡Prost!

Dime,

¿crees que conocería su nombre?

OFICINA CENTRAL DEL MOSSAD TEL AVIV, ISRAEL

Señor Harel.

Señor Harel, sólo cinco minutos.

Herr Harel, por favor.

Él es Herr Fritz Bauer, fiscal de Hesse en Alemania Occidental.

Dice que encontró a alguien.

Tengo una pista de un gran enemigo nuestro.

No tengo tiempo. Rafi, ocúpate, ¿sí?

Adolf Eichmann no es un simple burócrata.

Este hombre merece ser castigado.

Es la palabra de un ciego.

No necesita ver para oír el nombre del chico: Klaus Eichmann.

¿Por qué esta muchacha, Sylvia, saldría con el hijo de un Nazi?

Hermann estuvo en Dachau. Decidió criar a Sylvia como católica.

¿Ella no sabía que era judía?

No.

¿Y ya le dio la mala noticia?

Sí. Y aun así, quiere salir con él.

Dice que es buena católica y que él también.

Bien. Gracias.

Mire, le agradezco que haya venido,

pero tiene que entender.

Los fedayines están causando estragos en Egipto.

Asesinaron unos senderistas en Masada. Tenemos pocos recursos.

No puedo desperdiciarlos en rumores. Lo siento.

Piense en lo que significa.

Al fin, los judíos exigirían explicaciones al hombre que organizó nuestra matanza.

Organizó. Tiempo pasado.

Mi trabajo es concentrarme en quienes planean hacerlo hoy en día.

Gracias por venir.

- Por favor... - Muchas gracias.

Deme un segundo.

¿Señor?

Digamos que tiene razón.

¿Imagina el problema cuando le diga al mundo

que no quisimos gastar recursos en el arquitecto de la Solución Final?

Despacio.

Despacio.

¿Qué estás...?

¿Nos quedamos parados?

Haces algo raro hacia mi entrepierna. Golpéame, sin miedo.

No es miedo. Nos enfocamos en la técnica.

Bueno, entonces, haz mejor la técnica.

¿Sabes por qué te dan los peores trabajos?

No, ¿antisemitismo?

¿Seguimos?

Sin miedo.

- Hola. - Hola, Rafi.

Aharoni, acompáñame.

Claro.

¿Adónde van?

Aharoni tiene que tomar un vuelo.

Te llamaré si te necesito.

SOLINGEN PRIMERA CALIDAD

- Sylvia. - Gracias.

- Klaus, hola. - Hola.

Viniste.

- Ven. - ¿Podemos hablar primero?

- Debo decirte algo. - En un minuto. Está por hablar.

Carlos.

Ella es Sylvia.

Hola.

Vaya.

Mira esos ojos. Y ese cabello.

¿De dónde es tu familia?

- Soy... - Está todo listo.

Ven.

¿Ves a esos dos?

Son el subalcalde y un miembro del Congreso.

¿Quién es el hombre que me presentaste?

Carlos Fuldner. Ayudó a mi familia a instalarse en Argentina.

Se acerca nuestro 150º Día de la Independencia.

Tendremos la oportunidad de bailar,

de beber y de ser libres.

Pero ¿notaron los controles,

los tiroteos,

la violencia

que hay todos los días en Buenos Aires?

Este debería ser el momento de celebrar nuestra unidad nacional,

la unión férrea entre la Iglesia y el Estado.

No se deteriora, amigos.

Hay una podredumbre en nuestra sociedad

que nos obliga a pelear por nuestra amada y sagrada patria.

¿Quién me dice qué es?

¡Los judíos!

Gracias, padre.

Sólo son leales a sí mismos.

Los judíos traicionarán a nuestra patria

y seguirán envenenando esta gran nación que es Argentina.

Así que les pregunto...

...¿qué deberíamos hacer con los judíos?

Jabón.

Otra vez.

¿Qué debemos hacer con los judíos?

¡Jabón!

- ¡Judío! - ¡Jabón!

- ¡Judío! - ¡Jabón!

- ¡Sieg heil! - ¡Sieg heil!

CAFÉ BAR CERVEZAS, REFRIGERIOS

Bueno, ¿estás adentro o afuera?

- Adentro. - Peter, tu turno.

Peter, vamos. ¿Sí?

Vamos, niños.

Hola.

¿Mamá?

Mamá, ¿qué pasó?

Tu hermana.

Estaba arriba y lo cerré.

Tranquila. Seguro te perdonará.

Mira.

Son hermosas.

Ve a ponerlas en agua, yo limpiaré.

¿Refrigerador nuevo?

¿A quién mataste para conseguirlo?

En serio, ¿debo preocuparme? ¿Hay un cadáver ahí?

Hace mucho que no veo a Hanna.

Mamá, por favor.

¿Qué? Primero, la ves todo el tiempo.

- No tiene... - Estabas listo...

- Ya lo hablamos. Come la sopa. - Y ¡puf! Desaparece.

Por favor.

Peter, no te atrevas. Es Sabbat.

Podría ser una emergencia.

Luego no te quejes si te enfermas por comer sopa fría.

¿Quién se enferma por comer sopa fría, mamá?

¿Hola?

¿Es por lo de Astipalea?

Porque sólo leí un 70% del informe.

No, no es eso.

Bien, porque fue más un 30%.

"Finale".

Aharoni está haciendo el reconocimiento en Buenos Aires con el de la embajada.

La hija de nuestro contacto, Sylvia Hermann,

accedió a llevarnos a la casa de Klaus Eichmann.

Si es Eichmann, intentarán obtener una identificación fotográfica.

¿Por qué no me enviaste a mí? Aharoni es interrogador.

Precisamente.

Necesitamos interrogar la evidencia, no dispararle.

Sólo hay que atraparlo y traerlo.

Raf, si es él, dispararle será más fácil que traerlo a la fuerza.

Eichmann irá a juicio aquí en Israel.

¿Juicio? Nadie necesita oírlo.

El Primer Ministro no opina igual.

Un juicio ayudará a cerrar este asunto.

No todos tienen tu equilibrio emocional.

Peter, esto no se trata de ti, ¿sí?

Bueno. Cuenten conmigo.

No vas a ir.

Tus superiores te describen como manipulador, impulsivo y egocéntrico.

- Nadie mencionó mi sentido del humor. - Ni el fiasco en Austria.

Tuve que solucionarlo. Mataste al Nazi equivocado.

Lo recuerdo, señor. No era el Nazi correcto.

Hablamos de violentar la soberanía argentina

mientras celebran los 150 años de independencia.

Si fallamos, Israel quedará humillado.

Intimidarán a los judíos locales y perderé a mis mejores hombres.

¿Por qué arriesgarnos con él?

Para empezar, este plan es una mierda.

Buen comienzo.

Peter.

Si quieren traerlo con vida, necesitan un grupo básico.

Ni soldados ni armas. Punto.

Si hay un tiroteo, ya fracasamos.

Y aquí dice que quieren traerlo

en un contenedor de envío, eso tomaría semanas.

Así no pasará de Río. La única forma es en avión.

Nuestros aviones no llegan a Argentina.

¿Crees que no lo pensé?

No, lo siento. Por supuesto, señor.

Supongo que El Al no es una opción.

No tiene vuelos comerciales a Argentina.

¿Tal vez podemos convencerlos con una buena tapadera?

Tal vez.

¿Dijo que era el 150º aniversario de Argentina?

Sí.

Tenemos embajadores, políticos, de todo.

Envíelos a decirles: "Mazel tov por la independencia".

Invitaremos a Abba Eban, todos lo aman.

Luego subimos a Eichmann a escondidas y lo traemos directo.

¿Y la seguridad del aeropuerto?

Lo vestiremos como nosotros.

- Se resistirá. - Lo sedaremos.

Haremos que parezca totalmente ebrio.

Para mantenerlo así por horas,

- la agente que tenemos... - Teníamos.

¿Cómo?

Rechazó todos los trabajos que le ofrecí después de lo de Bren.

Pero eso no fue culpa de Hanna. El tipo era alérgico, ¿no?

Es la única con experiencia para algo así.

- La convenceré. - Pero ustedes ya no...

- ¿Salimos? - ... se hablan.

Lo hará. Confíe en mí. Señor.

Lo traeremos con vida.

Consigan que Hanna acepte y luego hablamos.

- Cinco minutos. Escúchame. - No.

¿La señora Levington ya está lista?

- Por favor, es importante. - Hola, Michael. Te veré esta noche.

¿Quién es Michael?

¿Qué hay esta noche?

Él ideó lo de los trenes que llevaban las familias a los campos.

No me uniré a tu escuadrón asesino.

No, eso...

Sí, con gusto le daría un tiro en la cabeza,

pero no haremos eso.

¿Te enteraste de lo que pasó la última vez?

Sí, me lo contó Rafi. El tipo era alérgico.

¿Eso te dijo?

Tuvimos que aterrizar varias veces.

Rafi me decía que lo durmiera una y otra vez.

Y yo lo hice.

Entonces fue culpa de Rafi, no tuya.

Mi aguja, mi culpa.

Juramos no hacer daño y no romperé el juramento otra vez.

Por eso te necesitamos.

En Buenos Aires.

Tendrás que comer bistec.

Beber vino tinto

y, sin duda, bailar tango.

Te necesito.

21 DE MARZO, 1960

Otro control.

Por el aniversario.

El Gobierno dice que es para proteger la democracia.

Están por toda la ciudad.

¿A qué le temen tanto?

A los comunistas.

A los judíos.

Nacionalistas, peronistas. Según a quién le preguntes.

¿Te sabes el plan?

Tocar a la puerta, entregar el presente, hacer salir al tío, no generar sospechas.

Eso aquí abunda.

Escúchame bien, ¿sí?

Si te sientes en peligro, sales.

Todo saldrá bien.

¿Sí?

¿Puedo ayudarla?

Hola, me llamo Sylvia.

Soy...

La famosa Sylvia.

Nos preguntábamos cuándo te conoceríamos.

Pasa.

- Adelante. - Gracias.

Tengo...

Vaya, qué hermosas.

¿Verdad que sí?

¿Es una ocasión especial?

Este año más aún.

Huélelas.

Hazlo.

Vaya, hola.

Querido, ella es Sylvia.

La famosa Sylvia.

Es un placer.

Klaus y yo tuvimos un pequeño desacuerdo,

así que pensé en venir e intentar arreglar las cosas.

Qué considerada.

Prepararé café.

No, gracias. No puedo quedarme.

No, por favor. Es un placer para nosotros.

El niño está listo para su siesta.

Papá está listo para que el niño duerma la siesta.

¿Qué te parece?

¿Disculpe?

La casa.

Todavía no tiene electricidad, pero pronto.

Sí, es encantadora. ¿Herr...?

Klement.

Lo siento.

Sobre el desacuerdo...

No quiero ser entrometido, pero ¿me contarías por qué fue?

Sylvia, ¿qué haces aquí?

Cuida el tono, Klaus.

Vine a disculparme.

Klaus, llegas justo para el café.

No. Sylvia ya se va.

Espera un momento.

Klaus, dije que esperaras un momento.

¿Así te enseñé a comportarte?

Lo siento, padre.

No necesitas llamarme así.

Sylvia.

Sylvia.

- ¿La tienes? - No lo sé.

¿Y la chica?

Tomará el autobús.

Vámonos.

Sylvia.

Escúchame.

Me avergonzaste.

- Al irte así de la reunión. - Lo sé.

Tuve que irme, lo siento.

Carlos...

Dijo que tal vez eres...

Sí, soy.

¿Es un problema para ti?

Llegó Isser.

Él es Dani Shalom, de Documentación. Moshe se encargará de los vehículos.

¿Dónde está Hanna?

Lamento llegar tarde, señor.

Espero que el bistec esté bueno.

Muy bien.

Esto es todo lo que Sylvia Hermann pudo darnos.

En cuanto a las fotos, nuestro contacto dice que las orejas coinciden.

No basta como evidencia.

Sylvia escuchó a Klaus llamarlo "padre".

- "No necesitas llamarme así". - No basta.

Debemos estar seguros.

Denme pruebas con documentos.

Esperen. Miren.

Las flores.

- Aquí. - Vera habla de una ocasión especial.

"Este año aún más".

¿Qué día fue Sylvia?

Aquí.

El certificado de matrimonio.

- Cuidado. - Como si importara.

Tenemos un sistema.

Aquí está.

¿Por qué 1960 es un año especial?

Porque, hace 25 años,

Adolf Eichmann se casó con su esposa Vera Liebl el 21 de marzo.

Es nuestro hombre.

Ricardo Klement es Adolf Eichmann.

Bien, segunda ronda.

La próxima semana, Buenos Aires.

Yaakov, bienvenido. Nuestro maravilloso representante.

Es un poco feo, pero servirá, ¿no?

Bueno, por quienes no pueden.

Que se elimine su nombre, ¿no?

¿Entonces por qué hacerlo famoso?

Deberíamos sacrificarlo como a un perro loco.

No estoy aquí para eso, Moshe.

¿Sí?

¿A cuántos perdiste?

No voy a competir contigo.

¿Qué?

- ¿En serio? - Sí.

Bueno, imbécil.

Padres, tías, tíos, cuatro primos.

Dachau.

Sólo quedo yo.

Ya basta, Moshe.

¿Sí? Raf, ¿sabes algún rock and roll?

¿El Papa es católico?

Eso.

- ¿Bailamos? - Bailemos.

Sí.

De pie ante al Primer Ministro.

Mierda.

Es Ben-Gurion, párense.

Señor.

- ¿Ellos son todos? - Sí.

Bien.

Si tienen éxito,

le negaremos al mundo la posibilidad

de que los edictos homicidas de Eichmann caigan en el olvido.

Por primera vez en nuestra historia, juzgaremos a nuestro verdugo.

Será una advertencia para quien quiera seguir su ejemplo.

Si fracasan,

él escapará de la justicia.

Tal vez para siempre.

Por el bien de nuestro pueblo, les ruego que no fracasen.

Nuestra memoria se basa en la historia escrita.

El libro de la memoria sigue abierto.

Y ustedes aquí, ahora...

...son la mano que sostiene la pluma.

REPÚBLICA DE ALEMANIA

PASAPORTE BRITÁNICO

UNIÓN SUDAFRICANA

¿Por qué te enviaron a ti?

¿Decepcionado?

No vuelvas a tocarme.

¿O Malkin me dará una paliza?

Yo te daré una paliza.

Aún hay algo entre ustedes.

Te decepcionará, ¿sabes?

Decepciona a todos.

Damas y caballeros, bienvenidos a Terra.

La casa más segura que el dinero puede pagar.

Lo mejor en tecnología de contra vigilancia.

Pasé gran parte de mi vida cuidándome las espaldas.

Hice lo poco que pude en la lucha de Alemania contra su enemigo.

Qué narrativa. Qué historias.

Dígame, ¿cuenta estas historias por dinero o por placer?

Para la posteridad.

Para corregir las mentiras de esos cerdos en Núremberg.

Se fue muy rápido después del acto. No tuvimos oportunidad de hablar.

No sabía que habría un debate, Carlos.

Vio el apoyo que tenemos.

El gobierno está inestable.

Pronto podremos salir de las sombras.

Sólo necesitamos organizarnos.

Una mente como la suya.

¿Quién es ese tal Fuldner?

Un oficial de la SS.

Trabajó con el Vaticano y con Perón

para sacar de Europa a los oficiales de Hitler con alto rango.

Mantienen un perfil bajo,

pero se darán a conocer sí cometemos un error.

Anoté todo esto.

Sí. Lo leeré luego.

Cómo no.

El hombre es un metrónomo.

Cada mañana va a trabajar a una fábrica de Mercedes en González Catán.

Misma hora, mismos autobuses ida y vuelta.

¿Y si lo atrapamos en la fábrica?

Hay mucha gente. Un testigo podría delatarnos.

Cuando regresa está más oscuro, hay menos testigos.

7 DE MAYO, 1960

¿Hay puntos ciegos?

Hay postes de luz aquí, aquí y aquí.

Hay un punto ciego de cinco metros. Debería ser imperceptible de noche.

Ahí lo atraparán

y lo retendrán algunas horas antes del vuelo.

- ¿No vamos directo al aeropuerto? - No, es muy riesgoso.

Le daré microdosis de haloperidol mientras pasamos los controles.

La preparación debe ser precisa, hacerlo en el auto es muy arriesgado.

Con la dosis incorrecta, podría tener un paro cardíaco.

Bien. ¿Todos tienen lo que necesitan?

Tiras de metal blando.

- Bueno. - Idealmente, diez.

Anótalo.

Reuniré un grupo de sayanim para que los ayude.

¿Los judíos locales serán leales a nosotros y no a los argentinos?

Sí. Ephraim ya trabajó con ellos.

Así es. Ellos conocen la ciudad y hablan el idioma.

Limitarán nuestra exposición.

La gente dirá que es una conspiración internacional judía.

Escuchen. El avión llegará en cuatro días.

Esta es la última vez que me verán hasta atraparlo.

Si me necesitan, dejen una nota en la embajada.

Si no, no me contacten, por si me siguen.

Intercambiaremos dinero y documentos en cafés.

De ahora en más, cada movimiento y cada segundo cuentan.

No cometan errores tontos.

Muy inspirador.

¿Y su familia?

¿Y si llaman a la policía o algo peor?

Las autoridades no se arriesgarán por un Nazi el Día de la Independencia.

La casa aún no está lista. Repito, tres días no alcanzan.

Funcionará. No te preocupes.

Parece que Kruschev atrapó a un estadounidense.

Creo que a un piloto espía.

Carajo.

Pobre sujeto.

Oí que a los comunistas les gusta usar sus uñas, se las arrancan.

Y enseguida les inyectan adrenalina para evitar que se desmayen.

¿Crees que los argentinos nos harían eso?

¿No piensas en si nosotros se lo haremos a él?

No vinimos para eso.

Vamos, habibi.

Con todo lo que ese maldito nos hizo,

¿no querrías que alguien lo hiciera sufrir?

Puede usar la cama, señor.

Yaakov, hijo de puta.

- ¿Quieres que lo haga yo? - Tal vez.

Una más.

- Moshe. - Sí.

Cuéntame.

Lo vi con su niño.

Su hijo. Un pequeño muy lindo.

Estaban viendo pasar los trenes.

Vamos a atraparlo.

Primero hay que atraparlo.

11 DE MAYO, 1960

¿Quién carajos era?

¿Habían visto a ese sujeto?

Aquí viene.

No quiero tocarle la boca.

- ¿Dónde está? - Mierda, lo sabe.

Debemos irnos.

No escaparía sin su esposa y su hijo.

- No sería la primera vez. - Hay que avisar.

Vamos. Vamos.

Miren.

Él.

Es él.

¿Por qué en el segundo autobús?

Y lo del ciclista. No sé, algo huele mal.

Tú decides.

Enciende el motor.

- El sedante, yo lo tengo. - Un sonido y lo mato.

No grite y estará bien.

Bien. Vamos.

Cúbrele las manos.

Si habla sin que le hablen, lo amordazaremos.

Abra los ojos.

Quiero que me diga su nombre.

Soy Ricardo Klement, un judío de Palestina.

No es cierto.

Nací en Sarona, el distrito alemán. Sé rezar. Escuche.

Diga su nombre.

¿Ve?

Se equivocaron.

Déjenme donde quieran, con los ojos vendados.

No le diré a nadie lo que hicieron.

Admito que estoy un poco oxidado.

Nació en Solingen en 1906.

Su padre se llamaba Adolf.

- Su madre, Maria Schefferling. - No conozco esos nombres.

No es cierto. Mi apellido es Klement.

Pero el muchacho que cría se apellida Eichmann, ¿no?

Su padre murió en la guerra.

Y deja que el hijo de otro hombre lo llame "padre".

- ¿A qué se dedica? - Capataz, en la fábrica de Mercedes Benz.

- Dirección. - Garibaldi número 14.

¿Cómo se llama su esposa?

Vera. Vera Liebl.

¿Quién es el padre de Klaus? ¿Cómo se llama usted?

Yo soy Ricardo Klement.

Entonces cría al hijo de otro hombre sólo por obligación, ¿correcto?

Si algo le sucediera,

no sé, digamos, si de pronto...

...él desapareciera mañana.

¿A usted no le importaría tanto?

Tuvo una amante llamada Maria Mösenbacher, ¿no es cierto?

No que recuerde.

Qué interesante, ella nos dio una fotografía.

¿Reconoce a este hombre?

No puedo verlo bien.

¿Quién tiene sus lentes?

El hombre en la foto es usted.

SS número 45381. ¿Correcto?

Otra vez. Su número era 45381.

Su número era 45381.

Cuatro, cinco, tres, ocho, uno, ¡45381!

Era cuatro, cinco, tres, dos, seis.

Suficiente. Acepto mi destino.

Me llamo Adolf Eichmann.

Sí.

Disfruten. Empacaremos después de la cena.

¿Qué pasa?

Lo tenemos.

¿Paz?

Mi madre pasa sus días sola en un apartamento oscuro

por lo que hicieron hombres como él.

Cuando ella vea la expresión de Eichmann al estar en un país lleno de nosotros,

finalmente tendré paz.

Vamos, Klaus, has un esfuerzo.

¿Quién sabía?

Bien, cámbiense y salgamos de aquí.

Escuchen todos.

- Hay un problema con el vuelo. - ¿Qué?

Lo pospusieron diez días.

- Nadie sabe. - Mierda, ¿diez días?

Debe ser coincidencia, es muy pronto para que lo sepan.

- No si hallaron los lentes. - Lo saben.

Bueno, Ephraim, mañana Moshe y tú devolverán los autos.

Si se quejan por daños, paguen lo que pidan.

- Necesitamos dinero. - Yo me encargo.

Habrá que vigilarlo por turnos las 24 horas.

¿En la habitación con él?

Puede tragarse la lengua, colgarse. No dejaremos que escape, ¿entendido?

Aharoni será el único que le hablará.

Si tienen algo que decir, guárdenselo, ¿sí?

¿Y si nos encuentran?

No lo dejaremos escapar, ¿o sí?

Más bajo. Puede oír todo.

Lo tenemos.

Ahora seamos discretos,

juguemos a ver quién cocina peor que Rafi.

Lo difícil ya pasó.

Alemania pidió la extradición hace unos meses,

también sospechan que está aquí.

De ahora en más, nadie sale de la casa.

- Aquí esperaremos. - Un viejo ciego y asustado.

- Lo arrestaron por nuestra culpa. - ¿Qué hacen aquí?

Peter, escucha esto.

La policía arrestó a Lothar Hermann, dicen que es Josef Mengele.

- ¿Josef Mengele? - Sí.

El Ángel de la muerte.

- Es un mal chiste. - Fue la gente de Fuldner.

- Lo están usando de carnada. - Hay algo peor.

El Al se niega a enviar el avión. Primero quieren algo de nosotros.

Un documento firmado por Eichmann que diga que irá voluntariamente a Israel.

¿Qué?

Están locos.

Suficiente.

¿Dani puede falsificarla?

No, no tenemos idea de cómo es su firma.

Aharoni.

¿Puedes obligarlo a firmar?

¿Puedes?

Claro, sí.

Necesitará leerla.

¿Reemplazaron los lentes que perdieron?

Gracias... Por estos.

Estoy agradecido.

¿Quieren juzgarme en representación de todo un régimen?

Le ofrezco un juicio justo.

Si son crímenes alemanes, deberían juzgarse en cortes alemanas.

- No es una opción. - Pida a sus superiores que negocien.

Si ellos se niegan, yo también.

No quiero ser su chivo expiatorio.

Yo diría que el arquitecto de la Solución Final

tiene mucho que responder.

"El arquitecto de la Solución Final".

¿Niega su título?

Nos encantan los apodos.

Solían llamarme "pequeño judío".

¿Lo sabía?

Leí sobre Núremberg.

Esos cerdos, Wisliceny y Höttl...

...culparon a los ausentes para huir de la horca.

Entonces refútelos. Vaya a Israel.

Argumente ante el mundo.

Preferiría morir

antes que contar mi historia como otro quisiera que haya sido.

A ustedes no les interesa lo que vaya a decir,

a menos que confirme lo que creen que ya saben.

Dígame, ¿qué es lo que creo que ya sé?

Las...

- ¿Me da un cigarrillo? - No.

Las consecuencias exactas de mi trabajo me fueron ocultadas.

Yo era un mero engranaje en una máquina

que se abría camino hacia el infierno.

Hacia el final, estaba encadenado a mi escritorio.

Veinte horas al día.

Mi trabajo era simple.

Evitar que destruyeran el país que amaba.

¿No tiene usted el mismo trabajo?

Pero nada de lo que diga importa. Sus abogados y su prensa mentirosa

juzgarán al hombre que creen conocer y no al que está frente a ellos.

Cuarenta, sesenta, ochenta, quinientos.

Bien.

Graciela.

Para la comida.

¿Puede alimentarlo otro?

- Es tu turno. - Ya lo sé.

Estoy pidiendo un favor.

No hay más.

Usted fue el que me atrapó. Reconozco su voz.

Sí.

Por favor, sólo dígame si mi familia está a salvo.

Dijo que tenía noticias.

¿Sabes cuántas personas hay enterradas aquí por no escuchar?

Todos deberían venir aquí de vez en cuando

para recordar que las cosas pueden salir mal

si no se comportan como deben.

Dos judíos devolvieron un Buick alquilado cerca de Acassuso.

Pagaron con dólares estadounidenses.

Pero el vendedor llamó a la policía

cuando notó que habían adulterado la matrícula.

- ¿Y el contrato de alquiler? - No sabemos.

Era una identificación falsa.

Hablaremos con los comerciantes.

Si pagan siquiera una empanada con dólares, quiero saberlo.

Son muy ajustados.

¿Ninguno es más holgado?

- ¿Algún talle medio? - Se nos acaba el tiempo.

- Sí. - Necesitamos que firme.

Se resiste.

No tiene un incentivo para firmar.

Si no lo logras por las buenas, hazlo por las malas.

Tienes mi permiso.

Este sujeto convenció a rabinos de que ellos cargaran los trenes.

Y no por la fuerza.

No puedes usar la fuerza con alguien así.

Pero, si nos relacionamos con él, sí apelas a su...

¿Humanidad?

...a su ego, sentirá que él tiene el control.

Agradezco la ayuda, pero es de lo más escurridizo.

Se daría cuenta enseguida.

Esto sólo funcionará si lo cansamos.

Si sabe que no hay escapatoria, cederá.

- Pero no está funcionando. - Ya hiciste tu parte.

¿Me dejas hacer la mía?

Veámoslo desde otra perspectiva, ¿sí?

Usted es un soldado y le ordenaron hacerme firmar esto,

pero ¿son usted o sus superiores responsables de esa orden?

Le ofrezco un juicio justo.

Herr Secuestrador, necesito un baño, por favor.

Es bastante serio.

Sería mucho más fácil si tuviera algo para leer.

¿Le damos tu copia de Mi lucha o la mía?

Recuerdo cuando visité a mi padre en la compañía de tranvías a los nueve.

Me presentó con mucho orgullo.

"¡Mi hijo!", dijo. "Este es mi hijo".

Imaginen mi vergüenza cuando tuve que usar el baño

y desaté un verdadero infierno.

Le dije: "Todos lo hacen, papá. Todo el mundo hace caca".

Sigo pensando en eso, hasta el día de hoy.

Deberían cubrirme la nariz además de los ojos.

¿Y esta es la raza superior?

Solíamos decir que el Nazi perfecto debía ser

delgado como Göring, alto como Goebbels y rubio como Hitler.

¿Puedo limpiarme, Herr Secuestrador?

Por favor, ¿mi familia está a salvo?

Por supuesto.

- ¿Quién se piensa que somos? - Gracias.

Herr Secuestrador.

Me pregunto sí podría seguir hablando con usted.

Ese jobnik que enviaron no escucha.

Cara redonda, cabello lacio y castaño. Corpulento.

Vigilen los principales puntos de transporte.

Este es uno de los judíos que secuestró a Ricardo Klement.

- ¿Quiere más? - No, gracias.

Qué bien, carne otra vez.

Mataría por comer pescado.

Cállate y come tu queso.

¿Por qué es tan soso?

Le faltan bacterias.

- O un rico queso de cabra. - ¿Conocen el queso lifta?

Es muy fuerte.

¿Recuerdas cuando Miriam se equivocó e hizo un pastel con ese queso,

y tú te comiste toda una porción para complacerla?

"Miriam, está delicioso. Gracias".

- ¿Sabías que el lifta es un queso árabe? - ¿Sí?

No le pedí documentos.

Es una broma, ¿no?

Le das dinero a nuestros enemigos.

A quienes nos quieren matar. Qué gracioso. Aharoni, ¿probaste con eso?

- Ve si funciona con Eichmann. - Firmará. Estamos cerca.

Deberíamos golpearlo hasta que firme.

Eso nos hacen a nosotros, pero no, sería muy fácil.

En cambio, lo alimentamos.

Tranquilo, Moshe. Es queso, nada más.

Moshe.

Te toca.

No, está bien.

Tomaré su turno.

¿Por qué no firma?

Soy un ciudadano argentino

acusado de crímenes cometidos en Alemania.

No sea modesto.

Lituania, Hungría, Polonia. Viajó mucho.

Deberían juzgarme en uno de esos países.

No.

No me lo creo.

No puede ganar una guerra si los soldados no obedecen órdenes.

No, eso no me convence.

- Se sabrá la verdad. - ¿Qué verdad? ¿La de quién?

Nadie me escuchará.

Yo quiero escucharlo.

Me tratarán como a un perro. Un juicio amañado.

Me culparán de todo. Nosotros también lo hicimos.

Fiscales engreídos, jueces obedientes.

¡Dios mío!

Eso es...

Luce fatal.

No se preocupe, no lo lastimaré.

Algunos de sus hombres quieren hacerlo. Lo huelo cuando vienen.

- ¿Puedo preguntarle algo? - No estoy en posición de negarme.

¿Es cierto que llamó a los campos "máquinas de liquidación"?

Mengele los llamaba "salames kosher".

Todos usaban términos displicentes para el trabajo sucio.

Para que pareciéramos animales.

Todos somos animales.

Peleando por sobras en Serengueti.

Sólo que algunos tenemos dientes más grandes.

Intenté ayudarlos, ¿sabe?

Durante años, saqué a los suyos del país.

Esa era mi solución, que enviaran a los judíos a Madagascar.

Sí, mejor morir de malaria que con gas venenoso.

Qué considerado.

No los aceptaban en otros países.

Pero, aun así, lo intenté.

Negocié.

Con su doctor Kasztner en Hungría.

Camiones a cambio de vidas.

Intentamos salvar vidas judías.

Él fue un héroe, pero los judíos lo mataron a sangre fría.

¿Qué me habrían hecho a mí?

No sabía eso.

Por eso está aquí, Herr Secuestrador.

Para hacerme creer que Israel me escuchará.

Me hubiera gustado ser barbero.

Su navaja.

La marca.

Es más vieja que usted, creo.

De Solingen, como yo.

Mi padre murió en Israel.

Es uno de esos judíos molestos que sobrevivió.

Entonces no perdió a nadie.

Me alegra.

No sé en qué me habría convertido si mi familia hubiera...

Hablé con él.

¿Por qué?

Intenté hacerlo firmar.

- Tenía curiosidad. - ¿Qué te dijo?

Dijo que todos somos animales.

- ¿Los judíos? - No, todos.

Judíos, alemanes. Todos somos animales.

Mentira.

Si fuera así, ya lo habríamos destrozado.

- Dice que seguía órdenes. - Él eligió eso.

Y nosotros elegimos mantenerlo con vida.

Dejarlo hablar. Pero no aquí, no ahora.

Mantén distancia.

Once.

Doce.

Trece.

A los niños les encanta esto.

- Catorce. - Yo prefiero lo viejo.

- Carlitos Gardel. - Quince.

- El zorzal... - Dieciséis.

...criollo.

- Diecisiete. - Suficiente.

- ¿Suficiente? - Suficiente.

Cuénteme de usted,

Herr Secuestrador.

Quiero saber qué cruzó nuestras vidas así.

Si firma, le diré todo lo que quiera saber.

Quiere hacer un acuerdo.

Establezco un punto de negociación.

Pero no me quedan camiones, antes de que pregunte.

Es...

No es justo negociar desde una posición de debilidad.

Negociar es un arte.

Uno debe conocer al hombre del otro lado de la mesa.

Esta es su oportunidad.

Si firma, le diré todo lo que quiera saber.

Tengo una contraoferta.

Su nombre a cambio de que yo considere sus términos.

Sólo su nombre.

¿Es mucho pedir?

Dani.

Se acaba el tiempo.

19 DE MAYO, 1960

Te veré en una hora.

Estoy muy cerca, señor. Cederá.

- Estoy seguro. - La policía vigila el barrio.

Recomiendo trasladar a Eichmann a otro lugar.

No, es muy riesgoso.

Olviden el documento y la firma, llévenselo.

Es más complicado que eso. El Al es la única salida.

- ¿Más complicado? - Yaakov, tranquilo, ¿sí?

Mírame.

Quiero que el mundo sepa qué pasó realmente.

Pero tiene que ser justo.

Tienen que escucharme.

En Israel, sólo quieren verme sufrir.

No, no si lo ven como yo lo vi.

Hábleles cómo me habla a mí.

Puede contar su historia, la verdadera.

En un país donde mi familia ni siquiera podrá ir a verme morir.

No.

No, prefiero terminar todo

ahora mismo.

Por favor, pregúntele a sus superiores

por el bien de mi familia. Por favor.

Dani está listo.

Estás poniendo nerviosos a todos. Ve a dar una vuelta, ¿sí?

Escóndanlo, rápido.

Vayan, vayan.

¿Nada?

No.

¡Peter, ayuda!

- Con razón no cedió. - Sólo sabe mi nombre.

Hablé con él. ¿Es cierto que le diste cigarrillos?

Sí.

Claro que no iba a ceder.

Aquí tiene servicio a la habitación para satisfacer sus caprichos.

¿Acaso pensaste en lo que pasaría?

Nos vamos a pudrir en una celda por tu culpa.

- Puedo hacerlo firmar. - Por favor.

- Es mentira. - Déjenlo.

- Déjenlo probar. - No.

Déjenlo probar.

Qué tontería, nos comprometió a todos de nuevo.

Señor, puedo hacerlo.

No tenemos otra opción.

Consigue la firma.

- Creo que debería firmar. - ¿Por qué?

Porque le creo.

Dígales lo que me dijo, lo de las órdenes que no obedeció.

Sólo oirán las que obedecí.

Ambos sabemos que moriré en Israel.

No me mienta, Peter.

¿Por qué soy culpable de los errores de mi país?

¿Dice que lo que le hizo a mi pueblo fue un error?

Nos dijeron que Alemania,

nuestra tierra de la esperanza, tenía una invasión.

- Para sobrevivir... - Sí, pero hay un límite.

¿Y ustedes creen que lo encontraron? Qué curioso.

Oí los rumores. Un centro en el desierto del Néguev.

Una bomba de hidrógeno no le pregunta la edad a sus víctimas.

No es lo mismo y lo sabe.

Ya verá, cremarán mi cuerpo.

No sé qué harán en Israel

y no todos le darán la oportunidad de hablar.

¿A quién le arrebatamos, Peter?

Piense en sus hijos.

Si firma, sabrán que dijo la verdad,

que fue a Israel sin nada que ocultar.

¿A quién perdió?

- Perdimos seis millones... - Hablo de usted.

Es hermosa.

Era más que mi hermana.

Era mi maestra

y madre.

Mi amiga.

Tenía tres hijos hermosos.

¿Puedo saber cómo murió?

Creemos que en el bosque cerca de Lublin.

- Me temo que... - No era una pregunta.

Claro.

Seguro murió

protegiendo a los pequeños, estoy seguro.

Lo siento.

De verdad lo siento.

¿Puedo...?

¿Puedo saber su nombre?

Fruma.

Fruma.

Se llamaba Fruma.

Lo vi mirando los trenes.

Contaba los vagones con su hijo.

Como solía hacer Fruma con su pequeño.

La única diferencia

es que el hijo de ella está muerto y el suyo está vivo.

¿Tiene hijos, Peter?

Tal vez algún día.

Se hace más difícil con la edad. Créame.

Asumo que tiene una esposa, ¿por qué no tiene hijos?

Creo que lo sabe.

Quizá tema que el futuro se parezca al pasado.

Espero que eso cambie, por su bien.

Quiero pedir una última cosa.

Quisiera ver a mi esposa una última vez antes de morir.

Si firma, me aseguraré de que vuelva a verla.

¿Lo jura, Peter?

¿Por Fruma?

Por Fruma.

Lo lograste.

Sabemos que trabajas para los judíos.

Si quieres que paremos, dime dónde está, querida.

No sé, no sé...

¡Alto!

Basta.

Me llamo Klaus Eichmann.

Sólo quiero encontrar a mi padre.

Por favor.

Ayúdame.

Ayúdame y haré que paren.

No dejen nada personal en la casa.

Moshe, prepara los autos.

- Yaakov, el equipaje. - Sí.

¿Dónde está Graciela? Llámenla.

Yo lo haré.

Preparen a Eichmann. Nos vamos en una hora. Vamos.

Listo.

- ¿Es hora de irnos? - Sí.

Lo examinaré y le daré una inyección para que se relaje.

¿Está claro?

Suena muy pacífico.

Recuéstese.

Me recuerdas a ella.

A su Fruma.

Dije que no podía ayudar, pero tal vez pueda.

La historia de ella, su historia,

me recuerda a cuando me enviaron al Este.

El general Müller me pidió que visitara a los Einsatzgruppen. Estaban desanimados.

Necesitaban una figura de autoridad para revitalizarlos.

Y, en mi mente,

me preguntaba si yo podría resolver el problema.

Encontrar una forma menos caótica de proceder,

sin camionetas ni balas.

Era horroroso.

Cinco mil judíos en fila de pie en una fosa.

Tuve que beber aguardiente para no desmayarme.

Recuerdo a una mujer y a su bebé.

Ella rogaba por la vida del niño.

Lo levantó

como para entregarme al niño, como si yo fuera a salvarlo.

En ocasiones,

yo ayudaba a algún viejo conocido,

a personas que podrían ser útiles, pero esto...

Deje de hablar, por favor.

Luego, ¡bang!

La bala que la mató atravesó al niño primero.

Recuerdo que me limpié los sesos del abrigo.

¿Cree que así lo hicimos, Peter?

¿Cree que así matamos a Fruma?

Esperemos que haya sido así de rápido,

que no hayan hecho lo que hacían algunos soldados,

pero nunca lo sabremos.

Peter, no lo escuches.

Dirán que mi muerte es justicia

por todas las personas que perdieron.

Eso hace que mi vida valga seis millones de Frumas.

¿Cómo lo hace sentir que ella no valga ni la saliva de mi boca?

- Suelta la jeringa. - Hazlo, vamos.

- Hazlo, cobarde. - Sal de la habitación.

- ¡No! - Hazla valer algo.

- Vete. - Peter.

- Sal. - ¿Quieres eso?

¡Sal de la habitación ahora!

Hazlo.

Rafi.

Sácalo.

Está listo.

Dejen los autos. Por atrás.

- Moshe, haz lo tuyo. - Sí.

Lo tengo.

Por el otro lado.

Vamos.

El auto es muy pequeño, no entraremos.

Sube al otro auto.

¿Y tú?

No hay lugar. Me quedaré.

Encontraré la forma de volver. Luego me cuentas.

Aharoni.

- Debí haber... - No, está bien.

Conseguiste lo que necesitábamos.

Sólo pensé...

Necesito que llegue.

Lo sé, yo también.

Debemos salir en 15 minutos.

Mejor que su gente se apure.

No se preocupe.

Súbanlo, yo me deshago del auto.

Permiso para aterrizar, 25 derecha,

vientos dos, tres, cuatro y seis.

Tres, cinco, cinco, ocho, cinco, cinco. Buenos Aires.

Los tenemos en el radar.

Rápido, siéntenlo.

Control Aéreo, habla el El Al 4XAGD. NOTAM recibido.

Ruta aérea confirmada.

Listos para el despegue.

El Al, despegue en cinco. Confirmando permisos de aterrizaje.

¿Podemos hablar un momento?

Lo siento.

Perdí el control.

- No. - Sabes que te amo.

Todo se trata de ti.

Tu dolor.

Tu odio.

Es un viaje largo. Hablaremos en el vuelo.

Bueno.

¿Qué pasa?

- Hay un problema. - ¿Cuál?

Debemos hacer escala en Dakar para reabastecernos.

Entregamos el permiso de aterrizaje, pero dicen que no está.

Es imposible.

No es casualidad, ¿qué hacemos?

Enviarán a alguien a buscar una copia.

- ¿Eso cuánto tomará? - Quince minutos.

Tal vez media hora.

Si alguien de aquí lo llevara, ¿saldríamos a tiempo?

¿Puede ir uno de ustedes?

No abandonaré a nadie de mi equipo.

Iré yo.

Deme el permiso.

Permiso de aterrizaje. El Al.

¿Dónde...?

Bueno, ya pueden irse.

De inmediato o en 15 minutos.

- ¿En 15 minutos? - Para volver a embarcar.

Hágalo.

Que salgan ahora.

Damas y caballeros, estamos listos para el despegue.

¿Y Peter?

¡Suéltenme!

¡Mi padre está en ese avión!

¡Suéltenme!

¡Suéltenme!

Damas y caballeros del Knéset,

hace poco, el más infame criminal de guerra Nazi,

Adolf Eichmann,

responsable junto a los líderes Nazis

del exterminio de seis millones de judíos europeos,

fue descubierto y capturado.

Adolf Eichmann ya se encuentra detenido en Israel.

En breve, será sometido a juicio en Jerusalén

de acuerdo a la Ley de Enjuiciamiento de los Nazis y sus colaboradores.

JERUSALÉN

Arreglado.

Llévala contigo.

Entrada.

Identificación.

Qué bien.

Vaya al final de la fila.

Entradas.

Peter.

- La fila es larga. - No te preocupes, te haré entrar.

NO QUEDA NADA POR DECIR...

Me encuentro hoy frente a ustedes, jueces de Israel,

para liderar la acusación contra Adolf Eichmann,

pero no me encuentro sólo.

Conmigo están seis millones de demandantes.

Pero ellos no pueden ponerse de pie y señalar hacia el banquillo

y gritar: "¡lo acuso!".

Porque sus cenizas

están amontonadas en las colinas de Auschwitz

y en los campos de Treblinka.

Su sangre grita,

pero no se oyen sus voces.

Por eso,

hoy seré su portavoz.

Y, en nombre de ellos,

levantaré esta terrible acta de acusación.

La historia del pueblo judío está empapada de sufrimiento y lágrimas.

Y, aun así, en todo el camino manchado de sangre que atravesaron...

Oye.

Dicen que Eichmann sólo habla

de cómo será la portada de su autobiografía.

- ¿Ya elegiste la tuya? - No.

¿Crees que Miriam me dejaría decidir eso? Apenas me deja elegir el desayuno.

¿Volverás a entrar?

No sé.

No tienes que hacerlo.

Fruma no te odiará por seguir adelante.

Tú lo atrapaste, no lo olvides.

Sí.

No fui yo sólo, Raf.

No importa. Nadie sabrá que fuimos nosotros.

La historia sólo recuerda a los altos.

¿Y Napoleón?

¿Quién?

El 1 de junio de 1962, Adolf Eichmann fue ejecutado en la horca

tras ser declarado culpable de transportar millones de personas a su muerte.

Lo cremaron en un horno construido para la ocasión

y esparcieron sus cenizas en el mar

para que no tenga un lugar donde descansar en paz.

El juicio se transmitió a nivel mundial.

Fue la primera vez que el mundo

vio el testimonio de los testigos oculares del Holocausto.

Malkin no le contó de la misión a su madre

sino hasta que ella estuvo en su lecho de muerte.

Ella le dijo: "Sabía que no te olvidarías de Fruma".

Peter Malkin murió en 2005,

lo despidieron su esposa e hijos.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.