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ALLÁ TÚ FUNERARIA
FUNDAS DE ALMOHADA
GRAN APERTURA
GRAN REAPERTURA
TERMITA AFRODITA
GRAN REREAPERTURA
GRAN REREREAPERTURA
Dije: "Perdone,
si el segundo es a mitad de precio,
¿puedo llevarme solo el segundo?
El de la tienda se ofendió.
¿Qué más? Ah, los niños podrán acostarse más tarde.
Estábamos indecisos, pero nos fascinó su presentación PowerPoint con gráficos.
Y prometieron portarse bien, así que aceptamos.
¿Por qué no?
Si se despiertan groguis, un cafecito, como los niños en Francia.
Y hablan francés, así que…
¿Podemos empezar con la limpieza?
Sí. Perdón.
Es que hay tanto de que hablar. Solo nos vemos cuando vengo al dentista.
- Que debería ser más a menudo. - Ya. Abriré la boca.
No haga ese ruido.
Yap me limpia los dientes, y yo, el tablero.
TIMBIRICHE
Otro cuadrado.
Parece que me toca.
Cruzaré los dedos y me prepararé para lo peor.
¿Estoy loca o ese zorro científico es guapísimo?
Lo primero.
Hemos acabado. Hagamos recuento.
¿Está mal que te atraiga un zorro de dibujo desconocido?
Espera. No puede ser. ¿Ha ganado Gene?
¿Qué? ¿En serio?
Contaré de nuevo. ¡Silencio todo el mundo!
¿Quién ha dicho que mis dientes tenían menos placa que nunca?
¿El Dr. Yap? Es nuestro dentista.
Es increíble. Gene ha ganado.
He perdido contra Gene, que ha ganado. Suena raro decirlo en alto.
Solo tres caries y ahora esto.
El día no podría ir mejor.
Vaya, Gene, qué bien que hayas ganado a eso. ¿Qué es eso?
Un timbiriche, madre.
Tu pequeñín ha ganado al timbiriche.
Ya. Relájate.
Voy a ver si nuestro seguro aún sirve.
Cruzad los dedos.
Qué divertido.
¿Le gusta el nuevo ambientador?
Se llama "Colada y pimienta".
- Es fuerte. - Hay buen ambiente aquí.
Un olor agradable. Buenas publicaciones.
Sí, revistas. Algún día tendremos música.
La Dra. McAllister tiene música.
Ya lo sé. Y animales.
Pero ahora trabaja aquí, y es más divertido, ¿verdad?
No lo extraño nada.
Dr. Yap, ¿les da un juguete
a los que ganan a los juegos de las revistas?
Podría darte más hilo dental. Tal vez así lo uses.
No es lo mío.
Gene, no acapares la revista, ¿vale?
- Perdón. - Hola, guapo.
- No la acaricies. - Vale.
Tampoco la besé cuando nadie miraba.
Bueno. Vayamos a hincharnos a caramelos.
Es broma, pero ya podemos irnos.
SE ALQUILA LOCAL
Teddy, aún no está abierto.
Me gusta ver cómo preparas todo.
Es como estar entre bastidores en Broadway.
- Y así no me quitan mi sitio. - Nunca te lo quitan.
Atención. Aquí llegan unos dientes muy limpios.
- Hola. - Teddy.
Hola, Teddy.
- Hola. Estoy en mi sitio. - Lo estás.
¿Cómo os ha ido?
Genial. Tragué un montón de flúor,
pero es bueno, ¿no?
Sabe bien, debe de serlo.
Vale.
Yo me he enamorado. Da igual. No era un zorro científico.
Yo he ganado a un juego, y todos se alegraron.
Bueno, solo fue una partida de timbiriche, y no sé si era un juego reglamentario.
Había más puntos de lo normal.
¿Por qué hay una cagada de pájaro en la ventana?
Una cagada gigante.
Madre mía.
Y parece que ese pájaro no estaba bien.
¿Por qué nos ha hecho eso? ¿Hemos cabreado a una gaviota?
Bueno. Les gritas de todo a las gaviotas.
Eso es verdad.
No es la primera vez que vienen aquí solo a usar el baño.
Igual hacen así grafitis, y esa gaviota era Bansky.
Deberías limpiarlo antes de la hora de la comida.
Sí. Lo sé, Teddy.
Ver una cagada enorme al entrar a un restaurante
no es bueno.
Ya, pretendo limpiarla.
Un momento. ¿Con eso?
- Sí. - ¿Estás loco?
Hay que usar un método concreto para limpiar cagadas.
- No puedes hacerlo con un trapo. - Claro, papá.
Seguro que puedo, Teddy.
No llego.
Tú puedes, papá. Ten fe.
Podrías atarme una cuerda a la cintura y bajarme desde arriba.
A lo Misión imposible. Siempre he querido hacerlo.
Un compañero tiene una hidrolavadora.
Me debe una. Le presté mis trinquetes. Perdió los suyos en el divorcio.
- Yo tengo la custodia de los míos. - No hace falta, Teddy.
- Ya me encargo yo. - No tardo nada.
No la toquéis. Será peor. Sois estupendos, pero no la toquéis.
Perdone. ¡No me quite el sitio!
Vale. Hola.
¡Dr. Yap! ¿Veo doble?
No. Ya me entiende. Dos veces en un día.
- ¿Qué tal, Yap? - Hola.
¿Quiere comer algo? Aún no hemos abierto. Sentimos lo de la cagada.
No hace falta que lo menciones.
No me importa esperar, e ignoraré la cagada.
Voy a por la escalera a ver si le llego.
Seré un héroe.
Ya veréis.
¿Saben qué?
Me ha pasado algo muy raro esta mañana.
Ah, ¿sí? ¿Lo han mordido? ¿He sido yo?
No. Alguien ha robado una revista de mi sala de espera.
¿Puede creerlo?
- Oh, no. - Qué horror. ¿Quién haría algo así?
Yo nunca he robado una revista.
Solo por una receta o la muestra de un perfume.
O por el subidón.
Lo siento, Dr. Yap.
- ¿Ha avisado a la poli? - ¿Al FBI?
Aún no. Es de locos, ¿no?
Estoy suscrito a propósito con el nombre: "Dr. No Robes Esta Revista".
Está en la etiqueta de la dirección para que todos lo vean.
Creía que con eso bastaría.
Espero que al ladrón lo pique una abeja en el culo.
En la raja. ¿Quiere un poco de agua?
- Yo se la traigo. - Ya lo estoy haciendo yo.
¿Ves? Agua.
Esa agua está rancia.
Iré a por agua fresca del fregadero.
Hermanas, ¿me ayudáis con el agua?
- Puedes tú solito. - Sí, lo harás genial.
- ¡Ayudadme con el agua! - Vale. Madre mía.
Gene, ¿qué pasa?
Sé que salpicas un poco cuando manejas agua,
pero debes superarlo.
Chicos, yo he robado la revista.
¡El zorro científico!
O sea… Vaya, Gene.
Debo decir que estoy impresionada.
Nunca te habría tomado por un ladrón de revistas.
No fue mi intención. Pasó sin más.
De repente, estaba en mis gayumbos, junto al culo.
¿Intentas entrar en una pandilla?
No, qué va.
Quería quedarme con el tirimbiche que gané.
Has ganado una vez.
Desayuné algo raro esta mañana. No estaba bien.
Además, había un artículo interesante sobre burbujas que quería leer.
Lo vi. "Burbujas. ¿Por qué estallan?". Interesante.
Por favor, ayudadme.
Por lo menos no te comportaste de forma rara.
Menos mal.
Mantengamos la calma y no digamos nada.
Yap no tiene pruebas. Esperaremos a que se vaya.
Vale. Debemos ocultarle la verdad a un adulto.
- Vale. Guay. - Muy bien, Gene.
Prepara ese vaso de agua fresca que tanto elogiabas para Yap.
Dame la revista para esconderla.
Lo haré yo. Dejadme ver algo antes.
Hola. Estás muy guapo.
Dame eso.
Ya tendrás tu momento con el zorro.
Había olvidado que rompisteis la escalera jugando a "Saltar en la escalera".
Me encanta ese juego, y los niños hacen ejercicio.
¿No sería mejor esperar
a que traiga la "hidrohervidora" esa?
¿La hidrolavadora? Sí, claro.
Ya casi está.
Oh, no. Estoy embadurnándolo todo.
Madre mía. Ahora está mucho peor.
¿Y si la usamos para decorar la ventana como las tiendas en Navidad?
Pero lo hacemos ahora.
No querría ser tú cuando llegue Teddy.
Lo que sea que están haciendo no está funcionando.
Aquí tiene el agua maravillosa de la que hablaba.
Siempre servimos así las bebidas.
Sí, así es.
No va a esperar hasta que abramos, ¿verdad?
¿Para qué? ¿Para comer aquí?
¿De verdad quiere pasar por eso?
Sí. He despejado mi agenda.
No tengo más citas en lo que queda de día.
Tengo todo el tiempo del mundo.
- ¿Y si hay una emergencia dental? - ¡Todas lo son!
Veréis, sé que robasteis la revista.
Pare el carro.
¿Acusa a unos dulces niños de robo?
¿Qué pruebas tiene, señor?
Sé que fuisteis vosotros porque, cada vez que alguien se va,
ordeno las revistas.
Lo hago mejor que Dorothy, la recepcionista.
Y, cuando lo hice hoy, después de que os fuerais,
mi revista ¡Eso sí que mola! había desaparecido.
Estoy harto de que mis pacientes me roben las revistas.
Se cargan el ambiente de la sala.
¿Os gustaría que viniese y os robase las servilletas?
No mola, ¿a que no?
- Bueno, son para los clientes. - Tome, insisto.
Mal ejemplo.
Dadme la revista de una vez.
Choque esos cinco. Perdón.
Chóquela. Perdón.
Se está equivocando, Yap.
No sabemos nada de lo que sea que esté hablando.
Disculpe, pero tenemos trabajo infantil que hacer.
Vale. Pues nada.
Parece que por fin lo ha pillado.
Sería una pena que alguien le contase todo esto a vuestros padres
y que os quitaran vuestro horario especial de acostaros.
- ¿Quién se lo ha dicho? - Un pajarito.
Vuestra madre fue el pajarito.
Da igual porque nadie robó nada.
Ahora iremos a fregar el suelo de la cocina juntos.
A la vez.
Tina. Gene.
Cambio de plan.
Lo siento. La devolverás.
¿Qué? No.
- Tiene razón. - Nos costó mucho conseguir ese horario.
Seguro que es cuando dicen tacos en la tele, incluso en los anuncios.
Vale. Tengo una idea.
Le decimos a Yap que ha ganado un premio, y debe recogerlo en Canadá.
Viaja a Canadá, se enamora de ese país y se queda allí.
No funcionará. Le encanta el 4 de Julio. Habla mucho de las bengalas.
Vale, se la devolveré.
Esperad. ¿Cómo sabemos que no les dirá nada a papá y mamá?
Está mal de la cabeza. Debemos ser listos.
¿Cómo está? ¿Todo bien por aquí?
Voy a por más agua. Esa cagada no es ninguna broma.
- ¿Aquel es su coche? - ¿El chulo?
Sí. Debería aparcarlo al final de la calle o lo multarán.
Y la ventana está medio abierta.
No es que vivamos en un barrio chungo, pero yo entraría.
Sí, la ventana tiene su aquel. No cierra.
Y por aquí solo un mecánico arregla este Porsche.
- ¿Qué tipo de Porsche es? - Un Mazda.
Iré a aparcarlo al final de la calle, pero vuelvo enseguida.
Vale. Es divertido hablar así.
Lo tengo. El coche de Yap.
¿Se lo robamos para que no le importe lo de la revista?
No. Meteremos la revista por la ventana.
No admitimos el robo, y no habrá pruebas.
Seremos libres para vivir como niños de la noche.
Mamá y papá están fuera limpiando.
- ¿Y si nos ven? - No pasará.
- ¿Por qué? - Seremos sigilosos.
¿Eso es como ser saleroso y goloso?
Sí. Gene, ¿estás preparado?
- Supongo. - Vale.
¡La operación Meter la Revista en su Coche
para Poder Acostarnos Tarde está en marcha!
- Son los nervios. - Solo tiene algo de grasa. Y suciedad.
¿Y sangre? Debe ser kétchup.
HAMBURGUESAS
Vale, ya he aparcado y he vuelto.
Ahora estoy más cabreado
por tropezar en la acera delante de unos chicos guais.
Ha vuelto. En marcha. Salgamos por el callejón.
Me preocupa algo de la operación Meter la Revista en su Coche
- para Poder Acostarnos Tarde. - ¿Es el nombre? Lo he pensado.
No. ¿Y si Yap sospecha y viene a buscarnos?
O peor, ¿y si sale y nos ve?
- Bien pensado. Tú lo distraerás. - ¿Por qué yo?
Porque yo voy a meter la revista
con mis ágiles manos, y Gene no puede hacerlo.
- Es todo nervios y diarrea. - No en ese orden.
Pero ¿de qué le hablo?
No sé. Sé la Tina encantadora, no la inepta social.
Ahí está.
No sale. Solo lo embadurna todo más.
Malditos pájaros. Me han decepcionado.
Prepárate, Gene.
- Sí. - Hay que esperar.
Hola, Dr. Yap.
Verá…
¿Qué ha pasado, Bob? He dicho que volvía enseguida.
Le dije que esperara, pero nada.
No sabía que la caca de pájaro era tan diferente a cualquier otra cosa.
¿En qué estabas pensando?
Deja de gritar, conecta eso y rocía la ventana.
- ¡Eso iba a hacer! - Ahora.
Solo grito porque te quiero. ¡Quiero a esta ventana!
¡Son gritos de amor! ¿Por qué no me has hecho caso?
¡Relajaos! ¡No dejéis que gane el pájaro!
Perdón, es que…
Es duro ver a Bob cagarla tanto.
Eso me ha dolido.
Voy a conectar la manguera. Bob, aléjate de la ventana, por favor.
Cariño, aléjate.
¿Vas a seguir haciendo ese ruido?
No, estaba pensando. ¿Por qué se llaman dientes?
Deberían llamarse "dientos". Tenemos "asientos", no "asientes".
¿Dónde está la revista?
Vale. Cuando empiece a limpiar, voy.
Gene, dame la revista.
Está húmeda.
No tengo un culo seco perfecto como tú.
- Cuando quieras. - No tan rápido, Bob.
- Primero, las gafas. - Vale. Ahora…
- Y los guantes. - Genial. Vale.
Antes de usar esta maravilla,
hay que examinar todos los peligros posibles.
Superficies resbaladizas, cristal roto, peatones…
Sí, Teddy. Tendremos cuidado. Hazlo.
Soy un profesional, Bob. Vale, vamos allá.
¡Ay, madre!
¡Madre mía!
¡Para!
No, apágala.
Bueno, supongo que así es como funciona eso.
- Vamos, rápido. - ¡Teddy!
¡Espera!
¡Teddy! ¡No!
¡Lo siento! ¡No consigo agarrarla bien!
- ¡Agárrala! - ¡La bloquearé!
- Lo has rociado todo menos la cagada. - Había olvidado lo potente que es.
Puede que los guantes no ayudaran a sujetarla,
y las gafas se han empañado enseguida.
Tranquilos. Ya lo tengo. Vamos allá.
Vale, la soltaré.
- ¡Oh, no! - ¡Vamos!
- ¡Para! - ¡Perdón!
Teddy es el manitas. Es majo.
¿Dónde está la revista, Tina?
¿Verdad?
- ¡Hola! - ¡Hola!
¿Qué hacéis?
¿Ver el espectáculo acuático? Es como Las Vegas.
Vale, niños Belcher. Yap se ha cansado de jueguecitos.
Les diré a vuestros padres que la robasteis.
Os meteréis en un buen lío. Os acostaréis a las 16:00 como unos bebés.
Allá voy.
Un momento. ¿Ha buscado bien la revista?
Quizá vuelva aquí con una orden de registro.
No. O sea…
¿Entre los cojines de su sofá? ¿En sus bolsillos?
¿En la isla privada que tienen los dentistas?
¿En su coche?
¿Creéis que, cuando vine a por la revista,
la traje y la dejé en el coche?
Sí. Tiene sentido tal y como lo ha dicho.
- ¡Sí! - Yo olvidé cosas en un coche.
¿Quiere ser alguien que acusa a tres niños inocentes
y después encuentra la revista en su coche?
Ahora le preparo su hamburguesa.
Primero haré unas patatas para Teddy. Está alterado. ¿Qué tal por aquí?
Se lo diré al volver. Voy a buscar una cosilla al coche.
Me encantan las cosillas.
No lo entiendo, pero estaba en el coche.
- ¡No me diga! - Vaya.
Madre mía.
Vaya. Ha encontrado la revista que había perdido.
No sé cómo ha ido a parar ahí.
Quizá abanicara tanto las revistas que se metió en mi chaqueta de dentista.
He estado haciendo deporte.
¿Y después se cayó en el coche?
O sea, no sé…
Bueno, adiós, supongo.
Sí, suena bien.
Nos vemos. Adiós.
¿Se va sin comer? ¿Es por la cagada? Es eso, ¿no?
- ¡Un momento! - ¿Qué pasa?
¡Falta una página!
DATOS CURIOSOS CIENCIA
Hola. ¿Va todo bien?
No. ¡No va todo bien, Bob!
La gente arranca páginas constantemente.
Sí, para hacer fuego o tomar notas.
Tenéis razón, pero mirad.
Han arrancado la página de los pasatiempos.
Qué interesante.
Recuerdo a alguien
que presumía de haberle ganado a su hermana al timbiriche.
¿Quién sería?
Gene, ¿le robaste la revista al Dr. Yap?
Bueno…
Acostarse tarde.
- Sí. - Maldita sea.
¡Lo sabía!
Lo han oído, Bob y Linda.
Sus hijos me han robado. Castíguenlos como crean oportuno.
No sé, podrían mandarlos a la cama pronto.
Espero que os guste iros a dormir antes de levantaros, pringados.
¡Yap, Yap!
¡Yap!
¿Puede parar?
Ojalá pudiera. Yap, Yap.
Siento que los niños le hayan robado.
Pudo habernos llamado para decírnoslo.
Pero venir aquí
y esperar cabreado a que se la dieran
también está bien.
- Eso pensaba. - Es increíble, niños.
¿Robáis una revista y luego mentís?
Pedidle perdón al Dr. Yap.
Es Dr. Yap.
Perdón. Creí que dijera Sr. Yap. Suele pasar.
Lo sentimos, Dr. Yap.
No fue culpa de ellas. Me estaban protegiendo.
Solo quería quedarme con esto.
No quería convertirme en un ladrón de revistas.
¿Sabéis cuántas veces gano en algo en esta familia?
- ¿Cuatro? - No. Nunca.
A ningún juego de mesa, juegos de pensar
o ese del ahorcado,
en el que un monigote muere si no adivinas la palabra.
¿Sabe de cuántas muertes horribles soy responsable?
Siempre pierdo, pero esta vez gané.
Y, no sé, quería recordarlo.
Gene.
Supongo que tenemos algo en común, Gene.
- ¿Ser dentistas? - No.
Sé lo que se siente cuando crees que no puedes ganar.
Hay salas de espera de dentistas,
como la de la Dra. Agnes McAllister, con las que no se puede competir.
Tiene una jaula con conejos.
Muchas familias me han dejado por ella solo para poder verlos.
Yo no puedo tener conejos.
No se permiten animales en el edificio.
¿Es mejor que yo por eso?
¿Una dentista con conejos? ¿Dónde?
Tina.
Lo que quiero decir es que lo pillo. También me gustaría ganar alguna vez.
Los conejos deberían estar en una clínica para oídos.
- O de fertilidad. - ¿Por?
- Son muy activos sexu… - Vale.
Mi pequeño Gene Calabacín.
Entiendo que te hiciera ilusión ganar a los puntitos.
- Timbiriche. - Eso.
Pero espero que sepas que se te dan bien muchas cosas,
y no siempre se pueden evaluar con un juego.
A mucha gente se le dan muy bien los juegos,
de maravilla, como a mí,
pero hoy has ganado tú, Gene, y estoy orgullosa de ti.
Has ganado, y te estaré esperando.
- En el dentista. - ¿En tres años?
- Sí. La revancha. - Gracias.
Acepto, pero no seas muy dura.
Gene, toma.
Quédesela, Dr. Yap. Solo quería esta página.
Es para que la tires por mí.
- Está sucia y húmeda. - ¡Démela!
Hay un… una cosa de ciencias que me interesa.
Hola. ¿Me has extrañado?
Bob, Linda, todo el mundo, ¡venid aquí!
¡Rápido! Lo he conseguido.
- Estupendo, Teddy. Gracias. - Perfecto.
¡Salid! ¡Sed parte de esto!
Creo que está llorando. Será mejor salir.
Parece que solo usaba los brazos.
Hay que usar el instinto y el corazón.
- Y hay que hacerlo bien. - Gracias, Teddy.
Dr. Yap, ¿ese hombre puede entrar en su coche?
Oiga, ¡aléjese de mi Mazda-rati!
- ¿No era un Porsche? - ¡Algunas partes!
Tiene más de Honda.
¿Qué tal, trasnochadores? ¿Disfrutando del nuevo horario?
Estoy un poco cansada, la verdad.
Yo no. Solo cierro los ojos durante la publicidad.
Si alguien me trajera una manta y me arropase,
seguiría quedándome despierta. Gracias.
Estaba soñando con nuestro nuevo horario.
¿Por qué me has despertado?
Bueno, es lo que queríais.
Acostaros tarde. La vida nocturna.
¿Acostarse tarde quiere decir que los tenemos que llevar a la cama?
Pongámoslos en la alfombra y arrastrémoslos.
- Lo he conseguido - Lo ha conseguido
He limpiado la cagada Lo he conseguido
- Ha limpiado la cagada - Os diré como
Lo he conseguido
Lo ha conseguido
He limpiado la cagada Lo he conseguido
- Dinos cómo lo has hecho - Debéis hacerlo con el corazón
- Sí - Hacedlo con el corazón
Usad vuestro instinto Eso es
Usad los brazos Oh, no
Debéis hacerlo
Pero lo más importante Es hacerlo correctamente
Eso es
Subtítulos: Lorena Pereiras
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