All language subtitles for Bobs Burgers S10E19 The Handyman Can 1080p DSNP WEB-DL DDP5 1 H 264-PHOENiX_track6_[spa]

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Original subtitles

Ahí está. Ahí está mi niña creciendo.

La derecha es más grande, como la de mamá.

Yo las llamo "las gemelas". La pequeña es Danny DeVito.

Niños, dejad de hacer el tonto y limpiad las cartas

o no vais al parque de camas elásticas el finde.

¡Es increíble! Vamos a ir a "Tengo que dar un salto".

Ya. Nuestra vida es tan triste.

Me pirran esos calcetines vanguardistas de camas elásticas.

-Calce-trampolín. -Ya. Hemos tenido un mes muy bueno

y yo también quiero ir. Haré eso de aterrizar en mi trasero

y luego rebotar y caer de pie, como Marilu Henner.

¿No ha llegado Teddy? Tiene que arreglar la luz del almacén.

¿Aún se enciende y se apaga a cada segundo?

Sí, y sigo dándome con la cabeza.

¡Mierda!

¿Has probado cambiando la bombilla? Es mi truco.

Sí, Tina, lo he intentado. No es la bombilla.

Es por algún cablecillo que hace cortocircuito eléctrico.

Qué cantidad de palabras.

Hola, Bob, te veo con una compresa fría.

¿Te has hecho daño?

-Sí, Jimmy. -Es broma. No me importa.

-Eres tonto. Adiós. -¡Adiós a ti, Jimmy!

Vuelve a tu restaurante, donde tú trabajas.

-¡Maldita sea! -Hola, Bob, Linda, niños.

Teddy, hola. No, ¿qué pasa? Pareces triste.

¿Acabas de caer en que comes aquí todos los días?

No, no, es una larga historia.

Vale, ¿crees que ya puedes empezar

con el problema eléctrico del almacén?

Quizá tengas que pedirle ayuda a otra persona.

Espera. ¿En serio? ¿Por qué no lo haces tú?

¿Sabéis que he instalado un ventilador y un enchufe

-en el cenador de Reggie? -Sí, claro.

Ya, pues acabo de enterarme de que ha habido un cortocircuito

y se ha incendiado.

Por suerte, todos están bien, pero es que no sé cómo ha pasado.

Lo único que sé es que ha sido culpa mía.

¡Todo ha sido culpa mía! ¡Todo ha sido culpa mía!

Bueno. Bueno, tranquilízate, Teddy.

-Déjale llorar, está disgustado. -Está gastando muchas servilletas.

Ya no puedo confiar en mí mismo. Soy un peligro para la sociedad.

Soy lo opuesto de un manitas. Soy un manazas.

Teddy, escucha, has cometido un error. Nadie es perfecto.

Como Ben Franklin. Se electrocutó,

pero eso no le impidió hacer lo que fuera que hiciera.

-Y ahora está en las cajas de avena. -¿Qué?

A Bob y a mí eso no nos preocupa,

y queremos que arregles la luz del almacén.

-¿Sí? -Sí. ¿Quién lo va a hacer?

Ni se te ocurriría contratar a otra persona, ¿no, Bob?

No. ¿Puedo hablar contigo en la cocina?

-Debemos contratar a otra persona. -Bob, no.

A ver, Linda, ha incendiado un cenador.

¿Y qué? ¿Quién no?

Teddy siempre nos ha hecho buenos trabajos. Creemos en él.

Creemos en lo barato que nos sale.

Pero deberíamos llamar a otro manitas en esta ocasión.

De acuerdo, pero nos va a costar como dos Teddys y medio.

Es verdad. Y quizá no podamos ir a lo de las camas elásticas.

Hay que decírselo a los niños. ¡Te toca!

¡No!

-¿Qué? -Podéis saltar aquí.

No necesitáis una cama elástica. Mirad.

Mis rodillas. Mis tetas. Mi espalda. Dios.

-Lo siento, niños. -Bob, Bob, Bob...

No quieres un verdadero electricista.

¿Estás loco? Van a señalar toda clase de deficiencias

-que tiene este local. -Y tu cuerpo.

Eres demasiado pobre y orgulloso para afrontar eso.

Sí, tienes razón, pero no tenemos elección.

-Teddy no quiere hacer el trabajo. -Pero si dice que sí, ¿aceptarías?

No lo sé, es posible.

Si él recupera su coraje y se siente mejor consigo mismo,

tú te alegrarás de su habilidad de electricista.

Y a estas horas la próxima semana, estaremos muertos de tanto saltar.

Sigo prefiriendo llamar a otra persona.

Sí, sí, sí. Tú no pierdas ese hilo.

Yo voy a reparar a ese reparador. Tina, coge su pedido.

Vale.

-Teddy, ¿una hamburguesa? -Estoy muy triste.

Quizá pueda con una. Mejor, ¿me sirves dos?

Hola, colega, un mal día, ¿no?

Escucha, no puedes castigarte por cometer un pequeño error.

He incendiado un cenador.

Vale, eso fue horrible, pero queremos que sepas esto:

eres el arma secreta de este destartalado montón de porquería.

-¿Verdad, chicos? -Sí, no solo necesitamos

que arregles el almacén, sino que arregles todo.

Este local es un desastre.

Y Ken quiere un solárium para las fiestas.

No lo sé.

Teddy, piénsalo. ¿Quién va a arreglar este local

cuando llegue la tormenta de los cien años?

¿La tormenta de los cien años? ¿Eso qué es?

¿En serio? ¿No conoces la tormenta de los cien años?

-No, ya te lo he dicho. -Pues será mejor que te enteres,

porque dicen que viene. No saben cuándo, pero viene. Imagina.

El mundo cubierto de agua, sin tierra a la vista.

La sociedad ha colapsado por completo.

¡La sociedad ha colapsado por completo!

La gente rebusca en la superficie y las cosas son húmedas y salvajes.

-Sopla la vela, Harold. -Vale.

¡Hazlo mejor!

Por suerte, aún tendremos a nuestro manitas a precio razonable,

Teddy, para mantener el negocio a flote, literalmente.

Ya está arreglada la luz en el almacén, Bob. Pan comido.

Gracias. Y gracias por convertir el restaurante en una barcaza.

Ha sido muy útil ya que el mundo ahora es todo agua.

No hay problema. ¿Has visto mi camioneta?

La aparqué enfrente. Es broma.

Como todo, ha desaparecido.

¿Esta es tu charla de ánimo? ¿El mundo cubierto de agua?

-Sí, parece muy triste. -A no ser que seas un pez.

Dirías: "Por fin puedo ir a Disneylandia".

Pero cada habitación da al océano. Es bonito.

Todos callados. ¡Callaos! Algunas dicen

que durante la tormenta todos los dulces del Muelle Maravillas

se unieron y formaron una enorme isla dulce.

La gente la ha buscado, pero nadie la ha encontrado nunca.

Hasta que un día...

Hola, Louise. Dos hamburguesas para llevar, por favor.

Espero que te guste el pan húmedo.

¿Habéis pensado en meterlos en bolsas de plástico?

Las uso yo para guardar mis revistas "People".

Dos hamburguesas con panecillos húmedos marchando.

Y entonces es cuando lo veo.

Un extraño diseño en la espalda de Rudy.

Mira qué extraño diseño tiene Rudy en la espalda.

No está bien hablar de diseños en la espalda. Sí, qué extraño.

Podría ser el mapa a la Isla Caramelo.

Pero justo entonces, recibimos una visita de unos piratas.

-Los piratas púberes. -Vaya, vaya, vaya.

-Mirad lo que tenemos aquí. -¿Qué quieres, Logan?

¿Qué crees que quiero?

Quiero raptar a ese niño con el mapa en la espalda

y coronarme como el rey de la Isla Caramelo.

¿En la espalda? ¿De qué está hablando? De este mapa.

Nene con mapa en la espalda.

¿El mundo va a estar cubierto de agua

y el restaurante estará en una barcaza?

Sí, y Teddy es quien nos salvará.

Cuando llegue la tormenta, un buen manitas

marcará la diferencia entre la vida y la muerte,

y nosotros iremos a las camas elásticas.

Bueno, ese es otro tema.

-Teddy, mírame, céntrate. -Vale. Vale.

Los piratas púberes nos tenían acorralados,

justo cuando descubrimos el mapa a la Isla Caramelo

en la espalda de Rudy.

-Aléjate. Aléjate. Aléjate. -Lárgate, Logan.

No vas a llevarte a Rudy ni su tatuaje a ninguna parte.

Ni cuando sea viejo y lo llamemos "tatuviejo".

Solo hay un modo de enfrentarnos a estos gambas: con gambas.

Disparad los cañones, chicos.

¡Cañones de balas de gambas! ¡Nos pusimos a cubierto!

-¡A cubierto! ¡Gambonazos! -¡No! Algunos somos alérgicos.

Mientras nos machacaban con marisco,

los piratas agarraron a Rudy como botín y se marcharon.

¡Maldita sea!

-¡Louise, podemos alcanzarlos! -¿Cómo? Esto es una barcaza.

He estado trabajando en una cosa, ¿sabes?

Por si acaso ocurría algo como esto.

Es un diseño increíble

y, además, tiene un cableado eléctrico genial, Teddy.

Y parece totalmente seguro.

De acuerdo, agarraos.

-Perseguimos a los piratas. -¿Me ponéis una hamburguesa?

Y enseguida los alcanzamos. Pero también hicimos

un poco de "llanta acuática" por el camino.

¡Qué guay!

Al llegar junto a ellos...

¡Sois vosotros! ¿Queréis más de cóctel de gambas? ¡Fuego!

No, gracias.

No. ¿Cómo subimos a bordo y cogemos el botín, que es Rudy?

Teddy, ¿qué hacemos ahora? Tú eres el inteligente y capaz.

Pues he trabajado en otra cosa. No sé si servirá,

pero he quitado todas las tuberías, ya que el mundo es ahora

un inodoro y he hecho pértigas para abordar barcos enemigos.

¿Como en "Mad Max: Furia en la carretera"?

-Sí. -Por cierto, película

-que tú no has visto, ¿no? -Ni sé cómo verla enstreaming

una y otra vez con la contraseña de mamá.

-Bien. -Lánzanos, Teddy,

Magnífico cabrón manitas.

Vaya. Todos parecen saber lo que están haciendo.

Estoy bien.

Me gusta sentirme querido.

¿Puedes volver a coger mi inhalador? Gracias.

¡No! Malditos seáis tú y tu supermanitas.

Después, zarpamos hacia la Isla Caramelo, donde vivimos

el resto de nuestra vida como realeza cubierta de tofe.

Este es el principio de un hermoso dolor de tripa.

El lugar donde me instalaría.

Cultivar maíz dulce, casarme con un osito de goma.

Por eso necesitamos que solo tú, Teddy, seas nuestro manitas. Fin.

De acuerdo, tengo algunas preguntas.

No respondemos a preguntas en este momento.

Estoy impresionada.

Me encanta cómo Teddy convirtió el restaurante en una barcaza

para salvarnos. Como el de la Biblia con las mascotas.

¿Y qué es más fácil que convertir el restaurante en una barcaza?

Recablear el almacén.

¿Qué tal si hacemos eso ahora, Teddy? ¿Te animas?

Ojalá pudiera hacerlo, pero creo que no.

No después de lo de Reggie.

-No puedo ni decirlo... -El cenador.

Sí, no quiero ni ver un panel eléctrico.

¿Y si causo más daño?

Bien, está claro. Será mejor que busque a un electricista.

Es la decisión correcta. Espero que no sienta celos de vuestra química.

Espera, papá. Yo tengo algo que decir.

-No. -Bob.

Perdón. De acuerdo, Tina, ¿qué quieres decir?

Teddy, tú podrías hacer mucho más que convertir

-el restaurante en una barcaza. -Tú puedes, Tina.

Llévanos al sueño de las camas elásticas.

¿Y si hubiera un incidente internacional?

¿Y si las figuras más importantes necesitaran ayuda?

Últimas noticias. Nos acaban de comunicar

que la banda de chicos mundialmente famosa, Boyz 4 Ahora,

parece estar atrapada en la cima del Monte Everest,

donde estaban grabando un vídeo musical para su sencillo:

"Te amaré 4 Everest".

Su rescate se está retrasando debido al peligroso terreno.

Y el tiempo, el oxígeno y la comida se están acabando.

-No. Boyz 4 Ahora en peligro. -Dios mío. Mi dulce Boo Boo.

Digo, da igual. No me importa. Calmaos.

Por suerte, nuestro hábil manitas, Teddy,

estaba arreglando algo abajo, en el restaurante.

Hola a todos. He arreglado la luz del almacén.

He tardado dos segundos.

-Pan comido. -Gracias, Teddy.

Por cierto, qué bien estás. Muy tonificado.

Gracias. He estado haciendo levantamiento de piernas.

-Me encanta. -Sí, ya. Estoy muy bien, ¿no?

-Espera, ¿qué? -¿Qué?

No importa. Continúa. Niños, hacedle un sitio a Teddy.

-Puedo sentarme en tu regazo. -Claro.

Has olvidado el cinturón de seguridad.

Claro, me lo pongo.

-Dios mío. -Tina, ¿qué pasa?

Boyz 4 Ahora están atrapados en el Everest.

Seguro que tienen hambre y frío y están muy asustados.

Me siento impotente, con ellos al otro lado del mundo.

Pues he trabajado en un proyecto ahí abajo.

-No sé si serviría de ayuda. -¿De verdad? ¿Qué es?

Teddy, eres el mejor manitas del mundo.

Cualquier cosa que tengas entre manos, será increíble.

Ven aquí. Quiero estrujarte.

Oye, Zeke, ¿no crees que Tina es muy interesante?

-Sí. -Mola.

-Colega. ¿Qué...? -Vaya...

Hola, Zeke. Hola, Jimmy Júnior.

¿Qué pasa, Tina?

Teddy ha convertido el restaurante en un globo aerostático.

Es fiable y casi no comete errores.

¡Cuidado! ¡Pasando restaurante!

Bueno, adiós. Tengo que ir al Himalaya.

-Vale. -¿Al Himalaya?

Más bien, "hasta luego laya". ¡A por ellos, chica!

Vaya. ¿El futuro Teddy va a poner un globo aerostático

sobre el restaurante? Qué hábil es.

Sí. El mejor del oficio.

Hace todos los "trabajitos con la mano".

No digas "trabajitos con la mano".

Y no es nada difícil para él arreglar la luz del almacén.

-En lugar de un idiota caro. -No sé. Cuando pienso

que quizá pueda hacerlo, imagino el cenador de Reggie en llamas

y Reggie de rodillas llorando como Tom Hanks en aquella peli

en la que pierde su pelota de vóleibol.

Intenta ser más específico.

Colgaré mi cinturón de herramientas.

Puedo trabajar de reponedor llenando baldas en un súper.

A nadie le hará daño si coloco mal una lata de sopa.

Puede hacer daño si se le cae encima a alguien.

-Eso no se me había ocurrido. -Vale, papá, qué útil eres.

-¿Y si volvemos ya a mi historia? -Perdona.

Pues mientras volamos sobre las nubes,

corriendo hacia el Himalaya tan rápido como podemos,

los Boyz 4 Ahora se enfrentan al mayor desafío, la amistad.

Os dije, tíos, que las montañas son muy altas.

A mí no me mires. Esto fue idea de Boo Boo.

Dije que deberíamos ir a un monte.

No dije que tuviera que ser el Everest.

Solo hay un Monte Everest, Boo Boo.

Matt, ha llamado tu abuelo. ¡Eres tú!

Sí. Sí.

Llegamos al Everest. Pero el viento nos impide que podamos aterrizar.

Mirad, vienen a por nosotros. En un globo aerostático.

¿Quién es?

Es nuestra mayor y más interesante fan, Tina algo.

Espera. ¿No saben tu apellido en tu propia historia?

-Eso cuadra. -Conocen a mucha gente. No importa.

Por un momento,

parece que recorrimos medio mundo para nada.

Sácanos de aquí.

O tíranos una fajita, sin chipotle y tortilla baja en carbohidratos.

No tenemos de esto. Solo hamburguesas.

Dile que sí a todo. ¡Es Boo Boo! ¡Veremos qué podemos hacer!

Espera, Tina, tengo una idea. He trabajado en algo.

No sé si servirá de algo, pero aquí está.

Vaya. ¿Un reservado de rescate?

¡Vaya! ¡Te has superado a ti mismo otra vez!

¡Vuestra mesa para cuatro está preparada!

-Mola. -¡Guay!

Pero, de repente, hay una avalancha.

Chicos, deprisa, viene una avalancha.

Un giro dramático.

Pero si están en la cima de la montaña,

una avalancha no... ¿verdad?

-¿Por qué? -Las avalanchas...

Las avalanchas ocurren en las montañas.

Pero si están... Olvídalo.

Sí, las avalanchas ocurren en las montañas.

-Vale. Sigue. -¡Salva a Boo Boo!

Los otros no importan.

Con el invento de Teddy y sus fuertes piernas,

los Boyz 4 Ahora esquivaron la avalancha en la cima,

porque eso puede pasar.

-Nos habéis salvado a todos. -Sí, eso les dije que hicieran,

-salvaros a todos. -Tengo una idea loca.

¿Y si grabamos el vídeo

en este restaurante globo aerostático de fajitas?

¿Podrías ayudarnos, Tina... "algo"?

¿Me estás pidiendo que dirija vuestro vídeo musical?

-Más o menos. -Y así es como gané

el Premio de la Academia de los vídeos musicales.

Y por último y más importante, quiero dar las gracias a Teddy,

que sí puede arreglar cosas eléctricas.

Fin. Buen trabajo, Teddy y Tina.

Vaya. No sabía que sabía hacer esas cosas,

pero ahora que lo sé, veo totalmente que lo sé.

Entonces, ¿vas a arreglar la luz del almacén?

No, no puedo hacerlo. Haría un desastre.

Teddy, creo que voy a ponerme en marcha

y a llamar al electricista.

Es lo mejor, Bob. Aunque no puedo mirar.

-Espera, para, padre, para. -Gene, tranquilo.

Tengo que decir algo antes de que hagas esa llamada.

-De acuerdo. -A Teddy.

-Este Teddy -Sí, Gene, lo sé.

Teddy, vas a hacer grandes cosas. Como Louise y Tina han dicho.

Pero nada es más grande

que lo que yo estoy a punto de decirte que vas a hacer.

Gracias por este lagarto como mascota.

-Sí. Es nuestro primer hijo. -No tiene importancia.

Yo os quiero, prácticamente, niños.

Jimmy, deja de tirar tu rancia salsa en la alcantarilla.

Hace que la manzana apeste.

¡Te ha salido el tiro por la culata! No está rancia, solo huele a rancia.

Idiota.

Esa noche, el lagarto se escapa,

aunque Andy y Ollie le están mirando fijamente.

Adiós.

Se dirige hacia la alcantarilla

donde se expone a una salsa de pizza repugnante,

con olor a rancio y posiblemente radiactiva.

Empieza a crecer, a crecer y a crecer,

hasta que se convierte en... Pizzilla.

Me encanta. Es la pizza que te devora.

Pizzilla avanza por las calles de la ciudad,

dejando destrucción y terror en su camino.

La repugnante salsa de Jimmy Pesto

no solo le mutó en un enorme monstruo.

También mutó algo más: sus pedos.

-¡No le hagáis daño! -¡Es nuestro hijo!

Por suerte, nuestro manitas, Teddy, está con nosotros.

Bob, Linda, he arreglado la luz del almacén.

-Es el trabajo más fácil que... -Teddy, no te preocupes por eso.

-Tenemos problemas más grandes. -¿De qué hablas? ¿Qué pasa?

Un lagarto gigante destruye la ciudad.

Y viene hacia el restaurante.

¿Habría que recomendar otro restaurante?

No puedo creer que este sea nuestro final.

Creí que llegaría a ser vieja y sexy

como la abuela de "¿Quién es el jefe?"

Si supiéramos cómo luchar contra ese ser.

Solo somos un restaurante pequeño sin capacidad real de combate.

Aquí es cuando Teddy se sincera.

No era solo un manitas como creíamos. ¡Era un genio!

Hay algo que tengo que deciros.

Mientras he estado arreglando esto y aquello,

también he trabajado en otra cosa.

-Un proyecto paralelo. -¿Un álbum de rap?

No. Algo que planeé por si acaso ocurría esto del lagarto.

Y, ante nuestros propios ojos,

vemos transformarse el restaurante en un Robot-Burger Lucha-Lagartos.

Cada uno de nosotros opera una parte.

Mamá y Tina son los brazos. Louise y papá, los pies.

Yo, la cabeza y Teddy es nuestros ojos y oídos en el trasero.

Teddy nos da a todos un tutorial un poco largo y detallado,

pero muy útil de cómo operar con los botones del robot.

Este botón le hace acuclillarse. Este le hace girar las muñecas.

Este es para decir: "No, ni de coña".

Y todos los demás son para pelear.

Robot-Burger, en marcha.

¡Y allá que vamos a derrotar al lagarto del desagüe!

¡A desaguar al lagarto!

La batalla se libra durante horas,

los dos gigantes están muy igualados,

aplastando edificios y haciendo que la gente corra aterrorizada.

¡Estoy aterrorizado!

Pero las flatulencias del lagarto son su arma más efectiva.

-¡No! -Dios. No.

Entonces es cuando Teddy tiene una de sus grandes ideas de manitas.

Esperad. Sé lo que hay que hacer.

Solo tengo que conectar esta cosa con esta otra rápido y con seguridad.

Puede que sea nuestra última posibilidad.

Ahora esperemos que pique el anzuelo.

-¡Sí! -¡Funciona!

Teddy sabe que lo único que puede detener al lagarto

es el poder de los pedos y reírse de ellos.

¡El lagarto deja de atacar y tira del dedo del robot

una vez y otra y otra y otra y otra...!

Vale, lo pillamos.

En fin, Robot-Burger y Pizzilla se hacen grandes amigos

y se pasan el día salpicándose en el océano,

tirándose del dedo el uno al otro, peyéndose y riéndose. Fin.

Y por eso necesitamos que arregles la luz del almacén.

-Lo haré. -Espera, ¿qué?

-¿Eso es lo que te ha convencido? -Sí.

¿El lagarto y el robot tirándose pedos

es lo que te ha hecho cambiar de idea?

No sé. Todas.

Todas las historias han hecho que me fuera sintiendo mejor.

También ayuda saber que vosotros creéis en mí.

Y eso me hace creer en mí mismo.

Solo necesitabas unas palabras de ánimo.

Un "manitas, tú sí puedes".

No necesitáis un electricista cualificado.

-Si pudiéramos permitírnoslo... -Bob.

Necesitáis a alguien con buen corazón y buenas ideas, como yo.

-Sí, sí, claro. -¡Voy a decirle a Reggie

que le voy a construir un cenador más grande y mejor, sin problemas!

¿Reggie? Hola, soy... entiendo. No. Lo sé.

De acuerdo. Adiós. Sigue enfadado conmigo.

-¿Aún no sois ami-cenadores? -Aún no somos ami-cenadores.

Me voy a por las herramientas y empiezo lo del almacén.

Luego me pongo con lo del globo aerostático.

Buen trabajo, niños. Habéis ganado.

Y todos perdemos. Quizá se incendie el restaurante,

pero saltaréis en las camas elásticas.

-¡Sí! -Me voy a dislocar algo

y estoy impaciente por ver lo que es.

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