Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
ES TU FUNERAL
PANTALONES GREGORIANOS
GRAN INAUGURACIÓN
ABRIMOS DE NUEVO REVOLUCIÓN FÓRMICA
ABRIMOS UNA VEZ MÁS
VAMOS POR LA CUARTA INAUGURACIÓN
COLEGIO WAGSTAFF
Hoy un crucero atracará en la ciudad.
¿Quién quiere ir al muelle a jugar al bingo de quemaduras solares?
¿Qué bingo es ese?
Miramos a la gente del crucero
y gana el que ve cinco tipos de quemaduras divertidas.
Marca de chancla, mano de crema en la espalda.
Marca de las gafas, marca de tirante y culo superior.
Yo voy. ¿Tina?
Puede. Jimmy Jr., ¿tú quieres ir?
- Parece... - ¿Una tórrida cita?
¿Lo pillas?
¡Yo sí! Me gustan las quemaduras graciosas.
- Contad conmigo. - Vale.
Y también conmigo. Sí.
Jimmy Jr. y Zeke. Genial.
- ¡Ven, J-Ju! - Zeke.
Zeke.
- Vale. - ¡Zeke!
Espera, Zeke.
- ¿Qué haces ahí? - ¡Tirarme desde las cuerdas del ring!
- Zeke, no. - Zeke, bájate de la mesa.
¡Prepárate, J-Ju!
- ¡Allá voy! - ¡Zeke, no!
¡Mi pene!
Lo has conseguido.
Castigado hoy después de clase.
- Vaya. - Señor Frond, castígueme a mí también.
No. Ve a pedirle a la cocinera hielo para tu pene.
Jugaremos al bingo sin ti.
Pensad en mí mientras os reís de las quemaduras de los turistas.
Quizás sí o quizá no.
- Yo sí. - Nosotros no.
Hola, Bob y Linda.
- Hola. - Hola, Randy.
¿Te pongo una hamburguesa?
Gracias, Linda. Ya he comido y soy vegetariano.
La carne es un asesinato. Pero puedes ponerme esto.
- ¿Qué? - ¿Un abrazo?
- El restaurante. - ¿Quieres comprarlo?
No. Quiero alquilarlo
para grabar aquí mi corto independiente.
- Qué emocionante. - ¡Sí!
Mi corto va de un hombre que recuerda su vida.
Se titula Una vida bien estibada.
- Yo hago de Steve. - Me encanta.
Y este sitio es mejor que mi localización original,
que se destruyó cuando ardió. Igual sobrecargué los circuitos
- con mi iluminación, o no. - ¿Qué?
- Solo necesito grabar mañana. - ¿Mañana?
Randy, mañana es sábado
y es el día de más trabajo de la semana.
No creo que puedas pagar tanto para...
Sí puedes.
¿Cómo...? Claro.
Eres un hijo de papá.
Prefiero el término "patito afortunado".
Habrá todo un equipo técnico. El tío de las luces ahí.
Y el "camarador" estará ahí.
No. Solo seré yo.
Soy mi propio "camarador".
Y también el guionista, director, productor y estrella.
- Y artista de maquillaje y tutor. - ¡Qué emoción!
- Bueno... - Bob. Te encantan las películas.
- Será divertido. - Sí.
Igual es divertido, igual no, pero hagámoslo.
- ¡Genial! - Muy bien.
Iré a buscar mi equipo.
Hasta ahora.
Nuestro restaurante va a ser famoso.
Como el restaurante de Seinfeld. "Más sopa para usted".
Solo llevo culo superior y marca de tirante.
¿Habrán descubierto ya la crema solar?
¿A que es bonito?
- Tú, yo, los niños. - ¡Mirad! Es Zeke.
- ¡Zeke! - Mierda.
Ponte a mi lado.
Tina, muévete un poco.
- ¿Más cerca? - No.
- ¿Así? - No.
Da dos pasos hacia atrás.
¿Por qué estás triste?
Tengo problemas.
Me padre se enfadó conmigo por el castigo.
Ya debería estar acostumbrado.
Esta vez va en serio.
Dijo que si vuelven a castigarme,
me envía a un colegio especial a una hora de aquí
para chavales con problemas de disciplina.
¿A una hora de aquí?
- No. - Lo siento.
Está muy lejos.
Sí, mierda.
Pues habrá que adaptarse, Jimmy Jr.
Saldremos durante la semana y veremos a Zeke los findes.
- Pueden llamarse "Finzeks". - O podemos arreglar tu problema.
¡No puede pasar más!
Ya ha pasado.
- ¿Qué quieres decir? - Durante el castigo,
el señor Frond de dejó solo,
y escribí una palabrota en el techo con papel higiénico mojado.
Lo verá el lunes.
¿Por qué lo hiciste, Zeke?
No lo sé. Me sentía...
Me sentía frustrado.
¿De dónde sacaste el papel?
Siempre llevo un rollo para bromas y cacas de emergencia.
- Qué listo. - ¿Qué palabrota escribiste?
Todas las palabrotas encadenadas.
¿Cómo decidiste cuál iba primero?
- Por el sonido. - Eso es lo peor.
Solo te veré los fines de semana.
No es bastante para mí.
- ¿Con quién comeré? - Conmigo.
- ¿Con quién pelearé? - Conmigo.
¿Quién me explicará los comecocos?
Yo, los suelo entender.
¿Qué vamos a hacer?
Si yo estuviera en tu lugar,
entraría mañana en el colegio
y quitaría esa palabrota antes de que nadie la viera.
Pero esa soy yo.
Igual no queréis pasar al lado salvaje.
¡Sí que queremos!
Sí, haré lo que sea.
¿Y cómo entramos?
- Mañana es sábado. - Sí.
He estado elaborando una broma para cuando me gradúe.
Implica muchos grillos, pero eso es otra historia.
- Cuéntamela esta noche. - Aún no tengo la broma clara,
pero sí sé cómo entrar en el colegio.
En el gimnasio hay una ventana a 2,4 metros que siempre está abierta.
Acercamos un contenedor a la ventana,
subimos y la abrimos.
Solo hay espacio para que pase una persona pequeña.
O un millón de grillos.
- ¿Tú puedes? - Me halagas, pero no.
Más pequeña que yo. Pensaba en Rudy Garbancito.
Entra por la ventana, nos abre la puerta, y ya.
Rudy Garbancito está en Williamsburg Colonial.
¿Otra vez? A esa familia le encanta hacer velas.
Debe haber más niños bajos en nuestro colegio.
Hay un niño en mi clase, Arnold Evans.
Tiene ocho años, muy inteligente. Se saltó un curso.
¿Ese que a veces va al cole vestido de kárate?
¿O lo que me parece un kimono de kárate?
- No entiendo la moda. - Sí, ese.
Seguro que pasa por esa ventana. ¿Qué decís?
- Hagámoslo. - ¡Sí!
- Me apunto. - Igual no,
porque colarse en el colegio está mal.
- Vamos a pensarlo un poco. - Lo pensé, y lo hacemos.
Vais a ayudar a Zeke.
- Sentido de comunidad y así. - Sí, no te vas a ningún lugar.
- Eso espero. - ¿Cabe alguien más?
Genial.
Reunión de hijos Belcher.
Arnold dice que se apunta si lo llamamos "sensei".
Yo dije que no. Él que vendría con el traje de kárate.
- Le dije que vale. - Genial.
Y qué le decimos a mamá y papá para justificar que mañana no trabajamos.
Fácil. Que vamos a hacer algo estúpido y útil,
como limpiar la playa.
Perfecto.
Seguidme el rollo.
Hola, hijos.
Mamá, papá, tenemos una noticia que os va a encantar.
- ¿Y todo esto? - Randy va a rodar
una peli mañana.
Y cerraremos. Tenéis el día libre.
Guay.
¿Y esa noticia, Louise?
Que os queremos.
A pesar de todo.
Reunión de hijos Belcher.
Esa primera reunión era innecesaria.
Vamos bien. Operación Ayudar a Zeke en marcha.
Arnold llegará enseguida.
Zeke, vete abriendo esa ventana.
¡Ábrete! ¡Venga! ¡Ábrete!
- Desgraci... - Hola.
- Hola. - Arnold.
¿Listo para colarte?
Estoy aquí porque tengo problemas de altura
y problemas de talla y...
¿Eres bajito?
Esa palabra no me gusta mucho.
Sabed que tengo muchos talentos que pueden ser útiles.
Por ejemplo, mis habilidades.
¿Qué os parece?
Parece que vas a imitar a un robot.
Eso será útil, seguro.
Pero antes, ¿te cuelas por la ventana
y nos abres la puerta?
Lo estamos presionando mucho.
Que no lo haga si no quiere.
Sí quiero. El código del kárate dice
- que hay que ayudar. - Mierda.
- ¡Genial! ¡Súbete! ¡Vamos! - No dice eso literalmente.
- Pero va implícito. - Bien.
Madre mía, es mucha caída.
¿Arnold? ¿Colega?
¿Estás bien?
¿Qué creéis vosotros?
¡Vamos!
No dejé la puerta abierta. ¿Otra vez?
HAMBURGUESERÍA BOB
Bien, empecemos a filmar.
¿Lo haces todo delante de la cámara?
¿Como si hablaras con una persona?
Eso es, Linda.
Steve dice su monólogo frente a la cámara,
reflexionando sobre escenas pasadas que ya he filmado.
- Calla, Bob. Vamos a filmar. - No he dicho...
- Calla, Bob. - Vale.
¡Y acción!
Rememorar mi vida, es divertido.
Lo que hacía y ponía a los demás felices.
Lo que hacía y los ponía tristes.
Nunca supe qué impacto tenía mi acción.
Tanto si le leía al abuelo
en su habitación,
o si veía un desconocido en un día ventoso
y le ofrecía mi cepillo.
¿Todo va a rimar?
- Corten. ¿Has hablado, Bob? - No. Linda estaba comentando
que todo rimaba y que era raro.
No.
Estamos dentro. Lo peor ya ha pasado.
Ahora es pan comido.
¡Mi pene!
¿Qué es esto?
¿Por qué patina el suelo?
El señor Branca está encerando los suelos.
Nos han pillado.
- Bien, se está alejando. - Quitaos los zapatos.
Si no dejamos marcas, no sabrá que estamos aquí.
La brisa del verano
me hace sentir bien.
Cuando sopla a través del jazmín...
El aula de castigo es por aquí.
Ya, pero quiero esto para sacar la palabrota del techo
del aula de castigo.
Qué inteligente.
No culto, pero espabilado.
¿Y sabes qué cambio el escenario?
Que decidí no volver a usar la palabra "extraño".
- Sigue la rima. - Corten.
Bob, vete a la cocina para que no salgas en el audio.
- Vale. - Lo siento mucho, Randy.
- ¡Aún te oigo respirar, Bob! - ¡Vete al baño de empleados, Bob!
- Perfecto. - No.
No pienso quedarme en el baño mientras filmáis.
- Vamos. - Pensé que sería divertido,
¡pero me irrita quedarme aquí
mientras filmáis!
¿Qué te irrita?
¡Eres irritante!
- ¡Tú lo eres! - ¡Tú!
¡Tú!
Un drama entre bastidores.
Seguro que es lo que pasaba en el plató de E.T.
con Spielberg y E.T.
Ahí lo tenéis.
Son todas las palabrotas juntas.
Impresionante, Zeke.
No sé cómo vamos a quitarlo.
Pensé en la escoba,
pero no es lo bastante larga.
Déjame ver.
Vaya.
Esto es una misión imposible de verdad. Vaya.
¿Y si nos subimos a una mesa y J-Ju se sube a mis hombros?
Seguro que llegamos.
- Qué listo, Zeke. - Vamos. Venga. ¡Sube!
- Vale... - Venga.
- ¿Has adelgazado, J-Ju? - Un poco.
¡Vamos!
Aún no...
- ¡Estira! - ...llega.
Algo es algo.
Sí, pero a este ritmo, echaremos el día aquí.
Debemos acabar a las 16:00.
Hay un maratón de Facts of Life, y he estado entrenando.
Y me dije: "No puedo con más obstáculos.
Parezco un pulpo sin tentáculos".
Y...
...corten.
Randy, ha sido precioso.
- ¿De verdad? - Ha sido perfecto.
- ¿No demasiado perfecto? - No.
- Gracias. - ¿Cuánto hace que habéis acabado?
¿Pensabais decirme que saliera del baño?
Relájate, Bob. Acaba de cortar.
Puedes quedarte aquí mientras ensayo el giro de mi monólogo.
Vaya, gracias.
¿Creías que quería acabar aquí?
En un lugar tan deprimente.
- Día tras día. - Espera.
¿No trataba de un tío que reflexionaba felizmente de su vida?
Por cierto, Randy, ¿qué pasa con la rima?
Primero, no sé qué dices de la rima.
Segundo, hice unos cambios esta mañana.
Era demasiado genial.
Necesitaba un giro oscuro.
¿Aún se llama Una vida bien estibada?
Sí, pero he añadido unas comas.
Ahora es, Una vida, bien, estibada.
Como si tuviera buenas intenciones, y "las estibara".
Lo pillo.
No dijiste que harías que el restaurante pareciera deprimente.
- ¿Un antro apestoso? - No he dicho eso.
- Voy a usarlo. - No llamarás a mi restaurante
- un antro apestoso. - ¿Cobraste el cheque?
- Sí. - Pues lo diré.
¡Mierda!
Solo hemos quitado una cuarta parte.
Aún puedo leer algunas palabrotas.
Sí. Y son las peores.
- Hasta a mí me ofende esa. - ¡Va!
Llamemos a la gente que limpia los estadios
porque nos lo hemos dejado todo en el campo.
Lo hemos intentado.
Esperad. Vi una escalera en el cuarto donde cogí la escoba.
Viste una escalera, pero cogiste una escoba.
- Menos mal que eres mono. - ¡Va!
- ¡Vamos a por la escalera! - Pero el señor Branca sigue ahí.
Sí. Ya ha pulido la cera.
No quiero que nos de cera.
- Yo hago esa broma. - ¡Va!
¿Hola? ¿Qué ha sido eso?
- ¿Quién es? - ¿Hola?
Es el señor Frond.
Ay, no.
La cagamos.
- Ostras. - Al fin.
Miércoles.
- ¿Qué hacemos? - No hagáis ruido.
Puedo ir y hacerle una llave.
Derribarlo. ¿Mola?
No.
Puede. No.
¿Hay alguien? He oído algo.
Igual venía de ahí.
¿Qué hace pisando mis suelos limpios?
Perdone, señor Branca. Olvidé que hoy enceraba.
Vine a probarme unas camisetas que compré online.
Los espejos del baño de la segunda planta favorecen... En serio.
Dígamelo a mí
Me pareció oír algo, pero supongo que era usted.
Sí. ¡Y quítese los zapatos, por favor!
Vale, pero tengo que quitarme los pantalones antes.
No pregunte.
- Menos mal. - Genial.
Ahora tenemos que esquivar al señor Branca y al señor Frond.
Llevamos las de perder.
Ahora son dos.
Creo que el señor Frond estará haciendo esa cosa rara
que iba a hacer en el baño.
Patinaremos hasta el cuarto y traeremos la escalera.
¿Es una escalera corporativa?
Porque voy a escalarla.
Sé sincera.
¿Es este terrible lugar el purgatorio?
¿Es peor?
Madre mía.
Y... corten.
Es tan...
¿Con quién habla tu personaje?
¿Con tu gemelo malo?
Casi, Linda, pero no.
Es algo que no se ha hecho en ninguna película.
- Me rindo. - La muerte.
Hablo con la muerte.
¿Cómo en la película de Ingmar Bergman donde un tío juega al ajedrez con ella?
¿O esa en la que Brad Pitt hace de la muerte?
¿Cómo se llama? ¿Conoces a Joe Black?
No. Totalmente diferente.
Me voy a poner esto
y filmaré la gran revelación de la muerte sentada ante mí.
Randy, si te devuelvo el dinero, ¿te irías ya?
No.
Las escaleras molan.
Enseguida habremos acabado.
Y no tendrás que ir a ese colegio de control de impulsos,
y podremos quedar todos los días, Zeke.
Sí. Entre clases y todo.
- Un abrazo. - Sí.
¿Ahora filmarás el otro lado
- con la muerte frente a Steve? - Sí.
Y la gran revelación de la muerte es pasar
- de Steve a la muerte? - Sí.
- ¿No resultará estúpido? - ¿Innovador?
Necesitas que alguien haga de la muerte,
para poder filmar un plano con los dos, idiota.
Yo lo haría.
No, la muerte es un hombre blanco.
- Bob, hazlo tú. - Sí, ¡tú!
¡Bien, Randy, lo haré!
¡Necesitarás esto!
¡Pues me gusta!
¡Lo sé! ¡De nada!
Me alegro de que me hayáis ayudado.
El lema de ese colegio es: "No te damos por perdido".
Cuánta presión.
¿Qué les pasa?
Parece un buen colegio.
Pero no recibirás la ayuda que necesitas.
- Es todo. - Parece que nieva.
Haré un ángel de papel higiénico.
Ojalá pudiera ser tan despreocupado. Pero mucha gente depende de mí.
Última fila.
Zeke, haz que valga la pena.
Vale, papel higiénico, no te tiraré por el váter,
pero no puedes quedarte aquí.
Esto es sin duda una camiseta de tirantes de camuflaje para mujer.
Pero no es que me quede mal.
Me daré una vuelta con ella.
Es el último.
Como nuevo.
¡Sí!
¿Quién anda ahí? Lo he oído.
Ahí hay alguien.
Tengo todo el día.
Si creéis que tengo algo mejor que hacer un sábado, pensadlo bien.
¿Qué hacemos?
No lo sé, al menos, no puede entrar.
Hay una llave en el despacho de la señora Schnur.
Mierda.
Creo que se ha manchado.
Tendré que quedármela.
¿Qué hacemos?
El señor Frond volverá con la llave.
- Salgamos por la ventana. - Nos mataremos.
Estamos en la segunda planta, pero igual sí.
Pues se acabó.
- No puedo soportarlo, Zeke. - Gracias por intentarlo.
Me llevo esta grapadora para recordar este lugar.
Cada vez que la mire, pensaré en ti, Jimmy Jr.
No sé por qué has elegido una grapadora, pero da igual.
Zeke tiene una grapadora y tú a mí, Jimmy Jr.
Todo ha salido como debía.
Pensé que podríamos arreglarlo.
Que podríamos seguir juntos.
¡Lo hemos intentado!
¡Nunca volveré a ser feliz, Zeke!
Qué monos son cuando lloran.
Tengo una idea.
¿Nos vamos todos a esa escuela?
- Subimos. - ¿Qué?
Subimos al techo,
subimos la escalera, ponemos la placa
y gateamos a otro lugar del colegio donde bajaremos.
El techo no nos aguanta, son placas livianas.
Las placas no aguantan, pero los raíles sí.
- Van atornillados al techo. - ¿Raíles?
¿En qué idioma hablas?
Todos los cables de los ordenadores van por esos raíles de metal.
- Aguantarán. - ¿Cómo lo sabes?
Me lo contó una amiga,
muy maja, igual lo usó para subir
e intentar ver algo en el vestuario de los chicos.
No la conocéis. Es maja y guapísima.
Vale. Poneos los zapatos y adelante.
Pero ¿es seguro?
Id por los raíles y no os tambaleéis.
Y dispersaos. Que Dios se ampare de nosotros.
Subamos la escalera.
¿Qué ha sido eso?
¡Ya os tengo!
¿Pero qué...?
Y esa es la historia de mi vida.
O al menos, mi versión.
Por favor, déjame volver.
No quiero quedarme en este agujero apestoso.
- Qué bonito. - ¿Cómo puede vivir alguien
en lugar así?
Quiero cambiar mi vida.
¿Puedes darme más tiempo?
¿Solo unos pocos años?
¿Puedes darme unos años más?
Gracias. Gracias.
Gracias.
Y, corten.
- ¡Ha estado genial! - ¿De verdad?
Sí. Ha sido maravilloso, Randy.
Y muy emotivo.
Vale, pues se acabó.
Gracias, Bob.
Creo que hoy hemos hecho algo muy especial.
Me alegro por ti, Randy, y porque ya se ha acabado.
Me quedo con esta toga.
Nunca he tenido una.
Ha sido una gran idea, T-Bird.
- ¿Sabes dónde estamos? - Sobre el pasillo.
Hay que encontrar las taquillas.
Me pierdes al decir "saltar".
No entiendo... ¿Qué?
¿Hay alguien ahí arriba?
Vamos, vamos.
Zeke, lanza la grapadora por ahí. El señor Frond irá por el otro pasillo.
- Vale. - Espera. Espera, Zeke.
Déjame a mí. Puedo lanzarla como una estrella ninja.
Pero Zeke es más fuerte.
- Lo necesito. - Madre mía.
Vale, lánzala, pequeñín.
Confío en ti, pero no la cagues.
¡Va!
- Qué lejos. - Mierda.
Ya lo sabéis.
¡Vale, os tengo!
¿Qué está haciendo?
¡Está manchando mis suelos!
- ¡Hay alguien ahí arriba! - Moveos.
- Va a limpiarlo usted. - Oí gente en esa aula y...
- ¿Sí? - Y luego en el techo.
¿Y cómo subieron? ¿Volando?
No sé cómo...
Aquí.
Usted está chiflado.
- ¿Sabe, señor Frond? - No estoy loco.
- Pero me gusta esa camiseta. - Es de hombre.
Adiós. Nadie irá a ver esa película, ¿no?
Igual esa gente de los tomates. A ver cuántos tomates le dan.
Este sitio no parece la muerte, ¿verdad?
¿Qué? Claro que no.
A ver, probablemente, moriremos aquí, pero...
- Eso no ayuda. - Dentro de mucho tiempo.
Y no lo cambiaría por nada.
¿Quieres morir aquí?
Sí, dentro de 60 años.
Los dos, a la vez.
Cerraremos los ojos, sacaremos la lengua y nos caeremos.
Yo sonreiré un poco,
para que los niños no se asusten.
Dijeron que no podríamos conseguirlo,
como quitarme la tirita de mis testículos.
Tina, hoy me has hecho muy feliz.
- ¿Sí? - Sí, se te ocurrió
- lo del techo. - No fue nada.
Pero sigue diciéndome que te hago feliz.
- ¿De qué habláis? - Que gracias a Tina
no te enviarán a ese colegio tonto.
Sí. Me has salvado, Tina.
Solo debo evitar meterme en líos.
Puedo hacerlo. ¡Ven aquí!
- ¡Ven aquí! - ¡Zeke!
¡Zeke! No me hagas el calzoncillo chino.
Es duro renunciar a tener el culo de Jimmy Jr. solo para ti,
pero hiciste lo correcto, T, al ayudar a esos dos idiotas.
Lo sé. No me lo recuerdes.
Espero que el señor Branca encuentre la nota.
"Encontramos su escalera en la basura y la volvimos a poner en el techo.
De nada. Besos, su admiradora secreta",
Traducción: laura puy
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.