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ES TU FUNERAL
GRAN INAUGURACIÓN
GRAN REINAUGURACIÓN
CONTROL DE PLAGAS
GRAN RE-REINAUGURACIÓN
GRAN RE-RE-REINAUGURACIÓN
El Puerto Maravilla parece más Puerto Invierno
después de una nevada sin precedentes.
Que alguien le diga a Papá Noel que ponga las cadenas a las ruedas.
Cadenas.
Con los colegios de vacaciones, es un buen momento para trineos.
Estás en lo cierto, Olsen Benner de Canal 6.
Vamos a montar en trineo hasta enfermar.
Es mi deporte favorito porque la gravedad hace todo el trabajo.
He practicado mi grito de emoción. Espera.
Las quitanieves han estado limpiando las calles desde esta mañana
y han enterrado mi Subaru.
¡Es mi camión! En televisión parece cuatro kilos más gordo.
Sí, mira cómo quitas nieve.
- ¿Dónde es? - Frente a la iglesia.
Tenía que llamar a mi madre. Eso cuenta como ir, ¿no?
Teddy, estás derrapando mucho.
Claro. Está nevando, Bob.
¿Sabes quitar la nieve, Bob?
Solo hay que conducir... y así la nieve se quita de en medio, ¿no?
Sí. Algo así.
Vale, equipo, movamos el culo.
- Los trineos esperan. - Espera.
Hay una nube ahí que no alcanzo.
Así es la vida.
Divertíos, chicos.
Si veis a Rudolph, no os riais de él. No le gusta.
El plan es montar en trineo, montar un poco más
y luego seguir haciéndolo, ¿vale?
Veo trineos, pero no culos sobre ellos.
Rudy, Darryl, ¿por qué no montáis en trineo?
Tenemos un pequeño problema.
Ve detrás de un árbol y límpiate con hojas.
Y que no te dé miedo esa ardilla a la que le gusta mirar.
No, hablo de eso.
Mierda. ¡Logan!
Una bola de nieve para tu bazo.
Y una bola de nieve para tu pilila.
No quiero bolas de nieve en esas partes.
Sí, yo soy un imán para bolas de nieve.
Deberíamos ir a un lugar sin adolescentes brutos.
Bueno, no queremos ir a ningún sitio sin adolescentes brutos y buenorros.
- Nadie ha dicho buenorros. - Que sí.
Esta es la única pendiente del parque. Tiene que ser aquí.
No podemos permitir que Logan y sus tontos amigos nos fastidien el día.
- Venga, vamos. - Vale.
Vale, eso ha sido perfecto, pero huyamos.
Salvar al Soldado Ryan ha llamado, quiere su escena inicial de vuelta.
HAMBURGUESERÍA BOB
No vais a creer qué he encontrado en el sótano.
¿Una bolsa de tela? Mira las asas que tiene.
No, digo lo que hay dentro. Es mi ovillo de lana.
- ¿Sabes tejer? - Pues claro.
¿Estás segura? Porque nunca te he visto hacerlo.
Bueno, iba a hacerlo.
Lo compré cuando estaba embarazada de Louise.
Quería hacerles bufandas a los niños, pero no lo hice.
Es el momento de tejer. Es ahora o nunca.
Haré bufandas para Navidad.
¿Serás capaz de hacerlo, Lin? Faltan dos días para Navidad.
Sí, las bufandas son fáciles. Solo hay que... tejer.
¿Qué vas a hacer con esta bolsa que nadie quiere?
Oye, suelta eso.
- Es mi bolsa de costura. - ¿Puedes...?
- Solo quiero mirarla. - ¡Suelta!
¿Bob, quién debería quedársela?
Y no digas que los dos.
No quiero involucrarme, pero Teddy la necesita más.
- Sí, creo que tienes razón. - Sí.
Ha sido horrible. ¿Cómo pueden tirarnos con violencia algo tan puro como la nieve?
Es ridículo. Iré a hablar con ellos.
Vale, haz eso.
Te apoyaremos desde aquí, a una distancia segura.
Genial. Es Louise Pestecher.
Qué chispa, Logan.
Sé que a tu diminuto cerebro le cuesta procesar cosas,
pero te ayudaré.
Esto es una pista para trineos. Y se le da ese uso cada vez que nieva.
Este es el campo de batalla de bolas de nieve, el trineo es para bebés
y los bebés deberían estar en casa durmiendo.
Es la única colina del parque, solo podemos montar en trineo aquí.
Deberías probar en la colina de... Me importa una mierda.
Te importa una mierda porque tu cara es una mierda, Logan.
- Tu cara es una mierda. - ¡La tuya!
- ¡La tuya! - ¡La tuya más!
- Logan, ¿tiramos bolas de nieve o qué? - Sí, las tiramos.
Corred, bebés de trineo.
Hijo de...
- Vaya, tío. - ¿Qué...?
- Problemas. - Ay, no.
Más vale que salgas pitando, enana.
- Tengo que irme. - Logan, disfrutemos el día.
¡Disfruta esto!
Vale, nuevo plan. ¿Quién sabe lanzar bolas con fuerza?
- Yo no. - En absoluto.
Yo podría intentarlo. ¿Adónde ha ido?
Oye, mi prima Mandy es lanzadora en un equipo del sóftbol.
Vive cerca. Quizá nos ayude.
- ¿Es buena? - Sus tiros bajo hombro parecen altos.
- ¿Entiendes? - No.
Ha sido confuso. La llamaré.
Hay mucha testosterona ahí abajo.
Y nuestros ciclos están sincronizados aquí.
La prima de Rudy es Brienne de Tarth.
Sí. Esta es Mandy.
Sí, hola. Soy Mandy. Rudy lloró hasta que dije sí.
También lloré para que vinieras a mi prueba de cinturón amarillo.
- Ojalá hubiera aprobado. - ¿Ese de ahí es Logan?
- ¿Lo conoces? - Está en mi clase.
Solía burlarse de mí cuando era pequeña. Me llamaba Mandirina.
Pero si eres más grande que él.
Antes era más pequeña.
Entonces, quizá yo sea alto y grande cuando sea más mayor.
Sí. Claro. Choca esos cinco.
- Cinco... - Lo siento.
Solo os daré quince oportunidades.
A ver si puedo lanzar nieve, quizá os esté haciendo perder tiempo.
¿Está muerto?
No, se mueve. Retorcerse es moverse, ¿no?
Sí. Papá Noel, mira para otro lado. Esto puede herir tu sensibilidad.
Vale, gente, este es el plan.
Protegemos a Mandy mientras hace llover terror congelado
y recuperamos la tierra que es nuestra por derecho.
Quizá no sobrevivamos.
¿Por qué me miráis a mí?
Pero los que sí recordarán a los caídos.
- Quiero potar. - Ese es mi pequeño guerrero.
Ah, bien. Me estaba preguntando dónde iba a poner toda esta nieve.
Ahora lo sé. En tu cara de rata.
- ¡Escudos! - Vale.
¡Es hora de darle en la cara!
¿Mandirina? ¿Qué haces aquí?
¡Ay! ¡Mi cuello!
¡Avanzad!
¡Avanzad!
¡Avanzad!
- Me voy. - Yo también.
- Vamos, Logan. - No.
No iré a ningún lado.
Vale, quizá sí.
¡Sí! Buen trabajo, Mandirina.
Gracias. No me llames así.
Claro, claro.
- Lin, ¿puedes llevarlas a la mesa dos? - No puedo.
- Estoy tejiendo. - ¿Solo llevas eso hecho?
Sí, Bob. Es lento al principio, pero luego es como bu-bu-bu-bu-bufanda.
No me distraigas más.
Vale, cocinaré y serviré la comida
y haré todo lo demás y no estás escuchando.
Lin.
Mis hermosas bufandas.
Gran trabajo, Linda.
Gracias, Cascahilos.
Me estás asustando.
- ¿Qué? - ¿Quién es Cascahilos?
Nadie. No. Se me ha deshecho.
Otro más. Y otro más.
¿Te he distraído? Parecías volverte loca.
¡Calla, Bob! Dios, otro más.
Y ahí va otro.
Hola, Mandy, los tontos esos se han ido.
Puedes irte. Tendrás cosas atléticas que hacer.
Siempre tengo cosas atléticas que hacer, me quedo
porque Rudy quería que lo viera con el trineo.
¡Mírame! ¡Al revés! Cuéntaselo a los otros primos.
Dios mío, qué miedo. Gira, gira.
¡Me siento como una niña!
Siento que estoy en esos anuncios de caramelos de menta.
¿Es un pájaro blanco y redondo?
¡No lo es!
¿Qué ha sido eso?
Los adolescentes han vuelto. Y trajeron a un padre joven.
Gente, os presento a Cameron.
Es el mejor tirador de su equipo de baloncesto.
¿Encanastas tiros de tres puntos?
Sí. De tres, de dos y a veces de uno.
Sí, eso es. Todos los números.
No. ¡Todos en formación, rápido!
No os preocupéis, yo puedo.
Nieve en mi espalda. Baja por mi espalda.
Por la raja del culo. Ya basta, me rindo.
¡No! ¿Adónde vas?
Lo siento, chicos. La siento con cada paso.
Me voy también. Demasiado tiempo en la nieve.
Louise, basándome en cómo se ha retraído mi pene, deberíamos irnos también.
Vale, nos vamos.
Pero nos vamos con dignidad.
¡Olvida la dignidad! ¡Corre! Vamos.
- Hola, Teddy. Qué rápido vuelves. - He limpiado dos aparcamientos.
Merezco dos cafés. Es mi sistema.
Tomaré 18 cafés hoy. ¿Cómo va la bufanda, Lin?
Bien. Genial. Va perfecta. Voy bien de tiempo.
Lin, no creo que tengas tres bufandas listas para Navidad.
Solo has hecho tres centímetros y medio en tres horas.
Gracias por los ánimos.
Sí. ¿Quién ha invitado al doctor Scrooge?
- Scrooge no era doctor. - No era doctor médico.
Puedo ayudarte, Lin.
¿Cómo? ¿A tejer?
Sí. Puedes enseñarme.
Vale. Mira cómo lo hago.
Pones esta cosa por esta otra, y lo tiras de aquí...
Sí, funcionó.
- Bien hecho. - Toma, Bob. Inténtalo.
Sin prisas. Tómate tu tiempo.
- Vale. - Se deshace fácil.
Tienes que tener cuidado. Lo has hecho.
- Sí. - Y otra vez.
- Sí. Es más fácil de lo que pensé. - Vale, tranquilo. Dámelo.
Han vuelto.
Esconde el ovillo, que no lo vean. ¿Qué tal montar en trineo?
Logan y sus amigos están en la colina
y nos lanzaron bolas de nieve gigantes.
Matones de nieve. Cuando yo era pequeño, un niño llamado Ricky me seguía
y me tiraba bolas de nieve siempre que nevaba. Yo intentaba reírme.
"Muy gracioso, Ricky. Me encanta". Pero odiaba eso y a él también.
Solía fantasear con aparecer de sorpresa mientras hacía voluntariado
y tirarle una bola de nieve.
Y los vagabundos se reirían de él.
¿El matón era voluntario en un refugio de vagabundos?
Sí, era explorador también.
Malditos niños que han fastidiado la diversión de mis peques.
Aún podemos divertirnos, ¿hacemos un muñeco de nieve?
Sí. Podemos usar el pipí de un perro para ponerle pelo rubio
y una cadena dorada y una mancha de pipí en sus partes.
No quiero hacer muñecos de nieve con pipí de perro, sino montar en trineo.
Son nuestras vacaciones de invierno.
No podemos hacer nada. Logan y sus amigos tienen la colina.
Lo sé, Tina.
Tengo que salir de aquí.
El aparcamiento de la tienda de zapatos de talla grande no se va a limpiar solo.
Y es estrecho.
Hasta luego, Teddy.
Chicos, he cambiado de opinión.
Hagamos un muñeco de nieve.
- Teddy. - ¿Sí?
Estaba pensando en tu matón de nieve, Ricky.
Sí, Ricky.
Seguro que piensas que ojalá te hubieras vengado.
¿Haciéndome pasar por su doctor para decirle que morirá en un mes?
Sí, eso podría funcionar, o podrías ayudarnos a vengarnos del nuestro.
¿Qué? ¿Cómo?
Logan y sus amigos idiotas no podrían tirarnos nieve
si no hay nieve que tirar. Si alguien la limpiara con su quitanieves.
Vaya, sí. ¿Quién podría hacerlo?
Tú, Teddy.
No. Yo solo limpio calles y aparcamientos.
Supongo que los matones ganarán otra vez.
Ricky estaría orgulloso.
Vale, vale, qué gracioso.
Vale, es suficiente, Ricky. ¡Ya basta, Ricky!
Vale, lo haré.
- ¿Lo harás? - Lo haré.
Si Teddy quita la nieve, los trineos no se deslizarán.
Eso da igual, Tina.
Si la colina no es mía, no será de nadie.
No puedes forzar a alguien a amarte.
¿De qué hablas?
La colina. ¡Vamos a quitarle la nieve!
- Sí, eso es. - Y culparemos al calentamiento global.
Es el crimen perfecto.
HAMBURGUESERÍA BOB
Hora de dormir. Apagad la tele y llevad vuestros pompis a la cama.
Yo iré en un segundo.
Venga, Teddy.
¿Está hecho?
No puedo. No tengo permitido usar mi quitanieves en parques.
Me meteré en problemas.
Escucha, Teddy. No haces daño a nadie. Estás ayudando.
Y nadie sabrá que fuiste tú.
- ¿Quién llama tan tarde? - La teletienda vendiendo maquillaje.
- ¿Qué tipo de maquillaje? - Es el seguro en verdad.
- ¿Teddy, sigues ahí? - Madre mía.
- Por Dios. - Vale. Voy para allá.
No, no. Quédate donde estás.
El parque no es lugar para niños. Yo lo haré.
Tú puedes, Teddy. Imagínate a Ricky en su uniforme de explorador
recolectando dinero para un hospital.
¡Madre mía, madre mía!
¿Hola? ¿Policía?
Es Louise. ¿Está hecho?
- No ha pasado nada. - ¿No lo has hecho?
No he dicho eso. No ha pasada nada porque no he estado aquí.
¿Lo has hecho o no, Teddy?
Solo diré que la colina ya no está como hace 20 minutos.
Tengo que colgar, Louise. Debo irme de este parque
en el que nunca he estado y no estoy ahora.
¡Sí!
Mira esa bufanda, tan larga y recta.
Sí, ya casi está terminada.
- ¿Y la tuya? - Ahí va.
- Es estrecha, ¿no? - No lo es.
Es como una corbata. Eso es bueno, podría ser una corbata.
Es lo que debe ser, por eso le doy la vuelta varias veces.
- Ya, pero es muy corta. - Es la moda, Bob.
Bueno, me voy a dormir.
Puedo empezar una nueva bufanda mañana.
Genial. Buenas noches.
¿Cascahilos?
Esto se te da muy mal.
Estarás haciendo la misma bufanda hasta que mueras.
Dios mío.
- ¡Bobby! - ¿Lin, estás bien?
Fue una pesadilla. Mi bufanda me rodeaba el cuello y me estrangulaba.
Bueno, no es lo suficiente larga para eso.
- ¿No? - Buenas noches.
Buenas noches.
La venganza es lo mejor para dormir.
Otra fuerte nevada cayó sobre el pueblo
y rompió el récord de nieve por segunda vez esta mañana.
¿Qué? ¿Ha nevado? ¡No, no!
- ¿No es bonito? - ¡No!
Voy a sacar la nieve de la acera.
Vaya, papá. Es lo más macho que has dicho nunca.
- Gracias, Gene. - Voy a hacer la bu...
Voy a hacer algo especial que os va a gustar.
Digo nada. ¡No entréis en mi cuarto!
Estúpida nieve.
Louise, ¿eres una cocina?
Es mi armadura. Vuelvo a la colina con mi trineo, estoy en mi derecho.
¿Qué? No. ¿Vale la pena pelear tanto por un trineo?
Es Navidad. Es la época del año para la paz y la buena voluntad.
Es la mayor nevada que ha visto este pueblo en años,
o en toda la historia, tengo que ir.
- Aunque acabe sangrando. - Espera, Louise.
No, Tina. Quedaos aquí, donde es seguro. Iré sola.
Solo te iba a decir que te llevaras guantes de horno
para más relleno. Pero ahora esto es incómodo, así que... ¿iré contigo?
Digo: "¡Iré contigo!", grito con fuerza.
Ambos iremos, ¿no?
"Claro", respondo yo sin saber bien de qué habláis.
Gracias, chicos. Es buen día para morir.
- ¿Qué? - Nada. Poneos ollas en la cabeza.
Ya estamos bien equipados.
- Somos casi invencibles. Montemos. - Después de ti.
Vale, aquí voy. Ay, no.
Montaremos en trineo, nos da igual si nos tiráis bolas de nieve.
Os tiraremos bolas de nieve, pero no son bolas de nieve cualquiera.
Toda la nieve de ayer se apartó por alguna razón
y esa nieve ahora es dura y helada.
Estas bolas dejan marca. Enséñaselo, Caleb.
- ¿Cómo estás? - Duele.
Sí, eso duele.
Lanzad tan fuerte como podáis, para eso sirve esto.
¿Has robado la cocina entera?
- ¿Quién eres, mi madre? - ¿Qué?
Robó un molde de magdalenas.
¡Devuélveme mi trineo! ¡Dámelo! No.
Parece que te has quedado sin suerte.
- Prepárate para comer nieve, Pestecher. - Vale.
Pero no apuntéis a mi culo.
Quiere que apuntemos a su culo.
Seguro que tiene guantes de horno ahí.
¿Qué? No. Eso es ridículo.
¿Por qué tu culo podría sacar
una bandeja de galletas del horno?
- ¿Genética? - Vamos, caballeros.
A la de tres.
- Una, dos... - Parad.
Golpeadnos a nosotros. A mí y a... ¿Gene?
Ambos tenemos que cubrir a Louise.
Lo siento. Parecía que lo tenías controlado. Voy.
Cuantos más, mejor.
Uno...
...dos...
¿Pero qué...?
- ¿Mandy? - ¿Mandirina?
Es todo el equipo de sóftbol.
Y las chicas del de baloncesto.
Y las de lacrosse.
A por ellos, chicas.
Rudy, ¿lo organizaste tú?
Sí. Yo y mi padre íbamos a comprar pendientes para su amiga Nancy,
aunque no saben a dónde va su relación
y os vi caminando con vuestros trineos.
Pensé que os matarían, así que llamé a Mandy.
Yo estaba en el gimnasio con otras chicas
y Sarah llamó a su amiga del equipo de baloncesto.
Y dijeron: "¿Podemos tirarle bolas de nieve a Logan?".
Y decidimos llamar a todas
las que querían tirarle bolas de nieve a Logan, y aquí estamos.
Logan, esto es muy intenso. Vámonos.
Eso, salid corriendo con vuestros culos prietos de adolescentes.
Y no penséis en regresar.
¡No, esto no ha acabado!
Acabará en unos segundos.
Una Mandirina te va a pasar por encima.
Eso es, me adueño del mote.
- ¡Oye! - Escudo humano.
El peor, el más pequeño, pero qué se le va a hacer.
Hola, Teddy. Otro día quitando nieve, ¿eh?
Sí. Es un milagro navideño. Se han cumplido mis plegarias.
Dije: "Dios, no dejes que nadie se dé cuenta
de aquello horrible que hice ayer". Y entonces, nevó.
Como si nunca hubiera pasado.
¿Teddy, qué cosa terrible hiciste ayer?
Yo... no hice nada. ¿Qué cosa terrible hiciste tú, Bob?
Vale. Oye, Lin. ¿Has visto mis bufandas?
No las he visto. Lo siento.
Vaya, qué raro. Estaban aquí hace un minuto.
- No puedo ayudarte. - ¡Linda!
¿Las tiraste a la basura?
No. Al contenedor de reciclaje.
- ¿Por qué lo hiciste? - Lo siento.
Me siento una fracasada, Bob.
Iba a ser una gran tejedora y haría bufandas para mis niños.
Y entonces iba a abrir una tienda en Etsy llamada: "Bufandeando niños".
Pero solo hice esta horrible cosa fea.
No está tan mal.
- Sí lo está. - Teddy.
Démosles a los niños tus bufandas.
No. Entre las dos mías y la tuya, ya hay tres.
Pueden compartirlas para que ninguno se quede... con una que no quieren.
- Puede funcionar. - Y podemos decir que las hizo tu madre.
Un regalo de la abuela.
¿Vas a culpar a la abuela de esto?
- La culpamos de mucho. - ¿Nosotros?
Supongo que solo yo, aunque ella es genial.
- Suéltala. - No es un escudo.
Es la única hermana que tengo.
- ¿Qué? - Ah. Hola.
Logan, Logan, estás perdido.
Rodeadlo.
¿Qué hacéis? ¡Quietos!
- No me rodeéis. - ¡Dadle fuerte!
Vas a tragar tanta nieve
que vas a cargar mierda congelada.
- ¡Mierda congelada! ¡Mierda congelada! - ¡Mierda congelada!
- Dios. - Va a ocurrir, chaval.
Vete de aquí. Es hora de cubrir las joyas de la corona.
Feliz Navidad, capullo. ¿Listo?
Apuntad...
Estúpida Navidad.
¿Qué...?
Me has salvado.
No te he salvado, te he dado ventaja.
- ¡A por él! - No.
- Esto es horrible. - Feliz Navidad, Logan.
¡Montemos en trineo!
HAMBURGUESERÍA
Este es de la abuela para los tres.
No tenéis que abrirlo si no queréis.
- ¡Mío! - ¡Dámelo!
¿Bufandas?
Podéis elegir la que queráis. Tirad una moneda o pelearos.
- Yo quiero esta. - Esa la quiero yo.
Pues es mía, os quedáis sin ella.
¿Todos queréis esa?
Sí, es siniestra, pero tiene personalidad.
Las otras dos parecen compradas en una tienda.
Una tienda aburrida de bufandas.
Yo no diría que son aburridas.
- Les encanta mi bufanda, Bob. - Sí, así es.
Eso significa que se me da mejor que a ti.
- Lo sabía. Sigue con las hamburguesas. - Dios mío.
¡La hice yo! ¡La hice yo!
Traducción: Carolina Daza
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