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ES TU FUNERAL
GRAN INAUGURACIÓN
GRAN REINAUGURACIÓN
LOS GORGOJOS MUERTOS
GRAN RE-REINAUGURACIÓN
GRAN RE-RE-REINAUGURACIÓN
Calculadora, sí. Pasador casual para negocios, sí.
¿Ha visto alguien mi láser?
Lo cogí yo. Gene, mira.
Para ya. Tu hermano no es un gato.
Lo tengo. ¡Lo tengo! Oh.
- Ese es mi niño. - Fue divertido. Fin.
Tina, ¿para qué es todo eso?
Hoy es el primer día de la clase de emprendedores adolescentes.
Nos hemos apuntado.
Oh, sí, mis pequeños chicos de negocios.
Creamos una negocio real
para diseñar, hacer y vender un producto propio.
Somos como Elon Musk... Tina la que más.
Es genial aprender a ser emprendedor.
En los inicios del restaurante, no teníamos ni dos peniques.
Uno rodó bajó la nevera.
- Te enfadaste mucho. - Pero sí teníamos
una promesa que le hicimos a los clientes
- y a nosotros mismos... - A ver.
...que nunca escatimaríamos en la calidad.
Nunca, nunca, nunca, nunca jamás.
- ¿Solo a veces entonces? - No, Gene, nunca jamás.
¿Y si voy a hablar a vuestra clase?
- ¿De qué? - Papá.
Lo sugeriré en clase, eso seguro.
- ¿En serio? - Ajá.
Porque suena a que no lo vas a hacer.
- No es verdad. - Olvídalo.
Oh. Gracias a Dios.
Ser emprendedor no es cosa fácil.
Un día tienes un negocio boyante en Etsy
vendiendo bufandas caseras de Doctor Who,
y al día siguiente, un abogado te envía una orden de cese
y amenaza con romperte los dedos.
Son los derechos, no se los toman a broma.
Presentad ideas y elegiremos una para producir.
Y no digáis alfombrillas de Melrose Place. Otra larga historia.
Entonces la hoja de metal termina en punta, así.
Lo llamo el amigo puntiagudo.
- Es un cuchillo, Louise. - Sí.
Una receta propia de nueces, hierbas y especias.
Se llama el Paquete Caliente de Zeke. ¿Qué?
Necesitas tu medicina del asma, pero no quieres llamar la atención.
¿Solución? El inhalador escondido.
Nadie lo sabrá.
Una nariz de payaso para potros. Para su diversión.
Un día Zeke no estaba y yo me aburría.
- ¿Te sentías solo? - No, aburrido.
- ¿Triste? - No.
Vi un trozo de madera y pensé: "Es un buen sustituto".
Y creé a Madero Chuck.
Esa madera tiene ojos. Me encanta.
¿Es raro que quiero que se parezca a mí?
De madera, pero achuchable. Toma esa, Josh Harnett.
¡Madero Chuck gana!
Ahora, a crear la empresa, y recordad,
- vosotros estáis al mando, no yo. - ¿Como siempre?
Jimmy Jr. debería ser director, por inventar a Madero Chuck.
Yo, vicedirectora. Nadie puede decirme no, literalmente.
Déjame ver. N...
- No lo hagas. - No puedo.
Yo seré el ejecutivo al mando de sentarse en los bordes de las mesas,
para que el ambiente sea casual. ¿Queréis apodos? ¿Tú, perfil de poni?
¿No tiene alguien que hacerlos?
Sí, hay que cortar la madera, lijarla y barnizarla. Pegar los ojos saltones...
Bueno, pues tú, tú y tú los haréis.
Vaya, vaya.
Buen trabajo. Me refiero a mí.
Vosotros estáis empezando.
HAMBURGUESERÍA BOB
¡Este es un plato que no necesitamos lavar!
Bueno, lo lavaremos. Algún día.
- Todo estaba muy rico. - Gracias.
La cuenta. No hay prisa.
Perdona, ¿has dicho: "no hay prisa"?
Sí, cuando esté listo.
En ese caso, eso será...
- ¿Sí? - ¡Nunca!
- ¡Ha hecho un simpa, Bob! - ¡Dios mío!
- ¿Cuánto? - 7,5 y la propina. Yo le gusté.
Habría habido propina.
Es... Voy a por él.
- ¡Ve! - Bob lo persigue.
Corre, Bob... Oh, se ha rendido.
Ahora camina de vuelta.
Paró para descansar.
Consiguió escaparse. Ha ocurrido muy rápido.
Un poco rápido solo.
¿Dices que debería haberlo atrapado? Tenía ventana.
Si no te hubieras quitado el delantal.
No puedo correr con él.
Tampoco sin él.
Alguien más podría haberlo seguido.
Yo estaba memorizando su cara.
¿Qué recuerdas? Haré un boceto.
Me sorprendió, no recuerdo mucho.
- Tenía dos ojos. - Vale.
- ¿Y tenía nariz? - Sí, entre sus ojos,
- más abajo. - Ha salido bien.
- Es el tío que yo vi también. - Dios.
Ese serrín se va al fondo del sistema respiratorio.
Pero es tan suave.
Sí, serrín con algo de barniz. Al menos, no hay ventilación.
Este trabajo apesta. ¡Cada sonrisa que dibujo es una mentira!
Primer lote hecho.
Ahora es hora de convertir esas maderas en monedas.
Ventas, el trabajo de verdad.
Me llevo uno.
- Yo también quiero. - Ahora vivirás conmigo.
- Coge nuestro dinero. - Qué buenas somos.
Lo sé.
Convirtiendo maderas en monedas
Convirtiendo maderas en monedas
Hacemos maderas Y conseguimos monedas
Conseguimos monedas
Hemos vendido 100 Maderos Chuck.
Y hemos trabajado duro.
Como cuando Zeke trajo magdalenas para el cumpleaños de Jocelyn.
Hicimos horas extras para comérnoslas todas.
En verdad no.
¿Hay tiritas por aquí?
Oh. ¿Pasa algo?
Celebramos las ventas invirtiendo nuestras ganancias en refrescos.
Y no queríamos invitaros... digo, molestaros.
Parecíais ocupados haciendo Maderos.
¿Veis motas volando? Si no,
- es que tengo serrín en los ojos. - Pregunta: ¿qué pasa...?
¿Qué...?
¿Qué...?
¿Qué...? ¡Para ya, Jocelyn!
¿Qué? Intento que tenga menos gas.
Es mi trabajo.
¿Y estas paredes divisorias?
Nos habéis dejado aislados al fondo.
Intentamos despejar la sala, pero no funcionó.
No queremos serrín en el refresco.
Vale, parece que estáis creando división
con estas paredes divisorias.
Es bueno no tener que ver más a Tammy, pero...
Lo siento, no te oigo desde el otro lado de la sala.
Lo siento mucho.
Chicos, me vendría bien... una mascarilla para el polvo.
Si las demás clases no fueran peor que la explotación laboral,
me cambiaría ahora mismo.
Señor Frond, ¿podemos cambiar los puestos de trabajo?
Claro, Tina. Cambiad los puestos de trabajo.
Como si la gente no se quedara haciendo lo mismo toda su carrera.
Hablaré con los chicos. Esto es ridículo.
- ¿Puedo ayudarte? - Quiero ver a Jimmy Jr.
Está muy ocupado en una reunión o algo.
¿Por qué no me dices de qué se trata y yo se lo digo?
Vale. Necesitamos mascarillas, tiritas, guantes
y un calendario con el cambio de puestos.
En resumen, eres una gruñona. ¿Algo más?
- ¡Oye! - ¿Comprasteis aperitivos?
No, solo patatas y dos tipos de almendras bañadas en chocolate.
El departamento de fabricación está haciendo todo el trabajo
y administración solo vaguea, joder.
¡Eh, eh, no digas palabrotas! Estamos en el trabajo.
Quizá Tina tenga razón.
- Podemos turnarnos. - ¿Qué? Espera.
- Tina, ten una almendra. - No quiero...
- Pues... - Y otra.
Una más.
¿De qué tipo es?
Demos una vuelta.
Tienes mucha razón en lo que dices. Espero que alguien haya tomado nota.
- Yo lo hice. - Se ha perdido.
Continúa con esas buenas ideas,
ya que serás nuestra gerente de enlace con fabricación.
- ¿Gerente? - Estarías aquí.
Esto es muy agradable.
Toma asiento. La silla es una bola de ejercicio.
- Jocelyn, ¿nos traes dos refrescos? - ¡Vale!
¿Has hecho ese sonido con la boca?
Sí. Y tú también puedes.
- Sienta bien, ¿no? - Sí.
Refrescos.
Es lo mejor para la empresa, ¿no?
Exacto.
- No puedo creerlo. - Yo tampoco.
¿Una bola de ejercicio como silla? ¿Qué más?
Rudy, gracias por dejar que me suba sobre ti.
De nada.
Y mi celo. El calendario del gato es mío,
pero os lo dejaré.
Ahora eres uno de ellos, Tina. Solo te falta el traje.
Y no uno divertido como el que Ellen llevaría.
Chicos, esto es bueno.
Seré vuestros ojos y oídos allí y cuidaré de vosotros.
¿No tenías una queja, Rudy?
Una mascarilla. Solo parecía una queja por mi garganta atorada.
Claro, pues estaré en la habitación de al lado.
A no ser que hayáis montado una fiesta de despedida sorpresa. ¿No?
- ¿Estás de broma? - Vale.
Mantengámonos en contacto. Una mascarilla capilar, ¿no?
- ¡Para la cara! - Claro.
Estamos gastando más en comida basura de lo que ganamos.
Entonces, nosotros estamos cumpliendo.
Son ellos los que tienen que seguirnos el ritmo.
Bueno, si nosotros los ayudáramos...
Nosotros no.
- Ya trabajamos mucho. - Muchísimo.
¿Y si los hacen más rápido?
¿Cuánto se tarda en hacer uno?
Como 20 minutos.
Si lo bajamos a diez minutos,
en vez de un Chuck, podrían hacer...
- ¿Dos? - ¡Vaya con las mates!
Podrían ser más bastos,
pero es mejor que nada, ¿no?
Sí, todos somos un trabajo en proceso, ¿no?
Ven aquí, ven.
Pero si reducimos los diez minutos a...
¿Cinco minutos?
Buena charla. Dejaré que empecéis.
Quería estar enfadado, pero ha estado guay lo de los dedos.
No sé si podré ir más rápido. Mi cuerpecito ya está perdiendo fuerza.
Solo podemos hacer una cosa.
- Trabajar duro. - Hacerlo mal.
Oh, hacerlo mal.
Eso también requeriría esfuerzo.
Pues trabajemos fatal.
Voy a poner un poquito nada más.
Oh, trabajando fatal
Un poquito nada más Un poquito nada más
Oh, trabajando fatal
Un poquito nada más Un poquito nada más
Oh, trabajando fatal
Un poquito nada más
¿Cómo fue vuestro día, emprendedores?
No quiero hablar de eso.
Estamos haciendo muchas unidades, ganando mucho.
- ¿Cómo va la hamburguesería? - ¿Perdona?
¿Ganáis dinero? ¿Cuántas unidades sacáis?
Dile que hacéis muchas y ganáis mucho.
Lo que dices no tiene sentido.
Sí, como una mujer de negocios.
Vámonos, Gene. Huele a caca de emprendedora.
Ese olor soy yo, pero sí.
Papá, no lo has pedido, pero aquí van
cinco formas de mejorar el negocio.
Minihamburguesas. Cocínalas de antemano. Una lámpara mantendrá el calor.
Sube los precios. Cómprate un cepillo.
¿Lo has memorizado? ¿Vas a tomar nota?
Tina, suenas como un monstruo ejecutivo.
Yo no diría una maestra ejecutiva. Es sentido común.
Dije monstruo ejecutivo.
Hablemos la semana que viene. Tengo que hacer llamadas.
Y dar vueltas me ha mareado.
¿Nos haría la declaración?
Mira ese cliente. ¿Es el que se fue sin pagar?
Creo que no.
Sí, no se parece al retrato robot.
Sí y tiene sombrero.
Cualquiera puede llevar sombrero.
Toma tiempo. No todos quedan bien.
- No es tan difícil. - Cree que le quedan bien todos.
No podemos acusarlo si no estamos seguros.
Verdad. ¿Por qué no vas a comprobarlo hablándole?
- Sé discreta. - ¿Bromeas?
Discreción es mi segundo nombre.
¡Hola! Parece una persona ocupada.
- ¿Alguna vez ha corrido comiendo? - ¿Perdona?
¿Le gustan los villancicos?
Corriendo por la nieve
¿Le gusta ese, que va corriendo?
- Se le da genial. - ¿Pasa algo?
Vale, tuvimos un cliente que se marchó sin pagar el otro día
y se parece a él.
- ¿Tenía sombrero también? - No.
¿Y por qué se preocupa?
Si fuera yo, sería una locura volver, ¿no?
Sí, estaría loco de remate.
Lo siento.
Supongo que tiene una cara común, como los búhos.
Todos los búhos son iguales con esos ojos grandes.
Claro. No pasa nada.
Espero que disfrutara de la comida. La cuenta.
- No es él. - ¡Sí!
- Vale. Sí es él. - Mierda.
Hola. Vengo a saludar.
No pudimos terminarnos esto y pensé en vosotros.
¿En serio, Tina? ¿Un tercio de magdalena?
Muchas gracias.
Tiene pasas. No está buena. En fin,
hemos tenido muchas quejas sobre astillas...
Lo hago lo mejor que puedo.
¿Y las mascarillas para el polvo?
Estamos en ello.
¿Qué podemos hacer para que trabajéis más?
Lo he intentado con zanahorias y palos.
E incluso con palos de zanahoria.
- Qué día más siniestro. - Me mareo.
Ponte la camiseta en la boca y trabaja.
Buena idea.
Tina, estás así de cerca de una huelga.
Sí, si no requiriera mucho esfuerzo también.
¿Dónde estoy?
Todo se parece a Madero Chuck.
- ¡Has vuelto loco a Rudy, Tina! - Rudy, estás bien.
¿Por qué dice Madero Chuck que estoy bien?
¡Ya está! ¡Nos vamos! ¡Empieza la huelga!
Espera. ¿Qué? Podemos arreglarlo.
Puedo conseguiros refrescos.
Quizá no con sabor, pero tendrán burbujas.
¡Métetelas por el culo! ¡Vamos!
¿Adónde vais a ir con esas habilidades?
¿A una de las diez fábricas de Maderos?
¡Oh, cierto! Somos la única.
Nadie está comprando Maderos Chuck.
No he hecho una gráfica de ventas, pero sería así:
¿Qué pasó con el control de calidad?
En vez de una sonrisa, aquí pone: "Tina es idiota".
Esto no es Madero Chuck. Yo no saldría con esto.
No nos engañemos. Madero Chuck ha muerto.
El obstáculo es imposible de sortear.
- Vaya. - Y la mano de obra ha dimitido.
Pero para comprar comida, necesitamos vender.
Así que sacaremos a... Madero Chuck 2.
Todo lo que los niños amaban del original, pero más pequeño y sin lijar.
Lo he hecho en secreto.
Solo he tardado un minuto
y pude guardar el secreto.
¿Madero Chuck? ¡Maderito Chuck!
Da igual. Es nuevo. Diremos que está guay.
Lo mejor, está rebajado a la mitad.
¿Cómo podemos rebajarlo?
Apretando a los proveedores.
Mira quiénes están aquí,
pidiendo ojos saltones más baratos.
¡Y una porra!
Lo vas a hacer, tienda familiar,
o me llevaré mi negocio a los grandes almacenes de Bog Harbor.
¿Yarn Barn? Por fuera, parece un granero,
por dentro, es una tienda normal.
¡Es ridículo!
- Qué ganas de ir. - Sí, adiós.
Bien, si queréis un precio rebajado,
será al por mayor.
Cien dólares por 5000 ojos, ¡sin devolución!
Qué aprieto. No, finge confianza. ¿Aceptáis crédito?
Depende. ¿Sabéis qué son los intereses desmedidos?
- No. - Entonces, firma.
No sé, Tina. Asumimos un gran riesgo
en algo con lo que yo no saldría.
Creo en Madero Chuck 2.
La gente comprará cualquier cosa
en mayor cantidad que el modelo anterior.
¿Deberíamos haberlo llamado la edición Oro de Madero Chuck?
- ¿En madera? - Me encanta.
¿Señor Frond, hipotéticamente, qué pasaría
si los emprendedores tuvieran muchos ojos saltones que no pueden pagar?
Estaríais en bancarrota, ocurre. No os avergoncéis.
- No está tan mal. - Y suspenderíais.
Y marcaríamos "horrible en los negocios" en vuestra ficha permanente.
No sois una empresa real,
no podéis declarar bancarrota y tendréis que pagar
- o seréis delincuentes. - Dios.
Tranquila, Tina.
- Tu pregunta era hipotética. - Ya.
Vaya. Tina ha arruinado a la empresa.
Sí, ¿a qué colegio ha ido?
Ah, al que vamos nosotros.
¡Tina, por tu culpa, vamos a catear!
Nunca iré a una buena universidad.
Vale, sí, me distraje con tantas fiestas de cumpleaños.
No sé qué van a hacer Edith y Harold cuando les digáis que no podéis pagar.
Edith le clavó una aguja de punto en la mano a un hombre
que no tenía el cambio justo.
Quizá sean muy amables y les dé igual.
Sí, yo no contaría con eso.
No es nuestra culpa que nos robaran dos veces.
Si me engañas una vez es tu culpa.
Si me engañas dos veces, ¿de quién es la culpa?
¡Tuya también!
Creo que no va así.
- Hola. - Dios mío.
Debes estar de broma.
He venido a este barrio por cortesía.
Mi hermano gemelo ha estado cenando sin pagar
en restaurantes por aquí.
¿Tu hermano gemelo?
Sí. Gary. Es la oveja negra.
Y complica mucho la vida de la oveja blanca.
¿Crees que somos estúpidos?
Parece que se ha pasado por aquí.
Sí. Tú te has pasado.
No nos creemos el cuento del gemelo malo.
Intento haceros un favor.
No he venido a comer, aunque...
- Tengo hambre. - Ajá.
Entiendo. No queréis servirme.
Bien. Os pagaré por adelantado 20 dólares.
- ¿Qué puede ir mal? - Vale.
Estaba riquísimo.
- ¿Cuánto ha sido? - Siete dólares.
Vale. Añadamos dos dólares de propina.
¿Cuánto es? ¿Nueve? Vale, dadme... nueve de esos 20.
- Vale. - Nueve de 20.
Y siete, ocho, nueve y... Estamos en paz.
Espera. Lo hemos hecho al revés.
Pensé que algo iba mal.
Sí. Yo debería darte nueve.
Lo siento. Tú tienes mis 20. Yo tus nueve.
¿Intentas estafarme?
- No. - Claro que no.
Aquí tienes tus nueve, dame mis 20.
Claro. No. Lo siento. Sí.
Nueve para ti, en paz.
- Vale. - Adiós.
- Y cuidado con mi hermano. - Vale.
Imagínate tener un hermano así.
Siete, con la propina son nueve. Sus veinte y... mis nueve.
¡Mierda! Vino con 20 y se fue con 20.
Ha comido gratis.
Ambos gemelos son malos. Pobre madre.
Esta es una reunión de emergencia, incluso para los del otro lado del cartón.
Debe haber mejor forma de decirlo.
Ahora nos invitan a reuniones.
Cuando la empresa está por los suelos y no hay comida.
¿No hay comida?
¡Hagamos algo!
¡Estamos hasta los ojos de deudas!
- ¿Tan mal vamos? - Qué mal.
Lo siento, chicos. No os he visto.
¿Cómo podemos ganar dinero con esos horribles Maderos Chuck?
Louise, ¿quieres proponer...
...una idea perfecta?
Vosotros la liasteis, no nosotros.
Pero yo bendeciré este lío.
No saldréis de esta.
Será mejor que vendáis la empresa.
Saldremos de esta vendiendo la empresa a un tonto.
¡No quería darte una buena idea!
- ¿Pero a quién? - Sí. Jaja.
Suerte encontrando a un tonto. ¿Crees que la calle está llena de Teddys?
- ¡Ajá! - ¡No, he vuelto a hacerlo!
¿Qué oportunidad de inversión es?
- Te lo adelanto: quiero participar. - Bien.
Nunca he levantado una empresa yo solo.
Siempre me ha dado miedo. Esta vez no.
Nuestro producto.
No sé qué es.
Me he pinchado con una astilla. Da igual.
No se lo digas a mis padres, ¿vale?
Eso hace que me salten las alarmas, como si no debiera hacerlo.
Pero aplastaré esa sensación.
- Hagámoslo. - Oh, Tina.
Aquí estás.
- No fuiste a ver el follaje. - Teddy,
no inviertas, este trato es un timo.
Marchaos, chicos.
Te lo advierto. Malgastarás tu dinero.
Hay que gastar dinero para ganarlo.
- ¡Teddy! - Eres hija de Bob,
si tu empresa es
como las hamburguesas de Bob, sé que aquí hay algo especial.
Aquí tienes mis cien dólares.
Ese es el sonido de tu alma abandonando tu cuerpo.
Teddy, no puedo. Louise tiene razón.
La empresa es una mierda. Vendemos algo inútil y peligroso.
- Como el champú. - Toda empresa tiene problemas.
- Es normal. - ¿No lo entiendes?
Te estaba timando. Soy un monstruo ejecutivo.
No sé qué decir. Excepto que esa honestidad...
Nunca he creído tanto en ti como ahora.
¡Coge tu dinero!
¡Te daré más, Tina!
Teddy no quería su dinero de vuelta.
Hemos hecho bien.
Y todos miraban, como si nunca hubieran visto
tres niños abrazando a un adulto llorón y metiéndole dinero en el pantalón.
Lo siento, chicos.
No sé qué me pasó.
Solo pensaba en dinero y comida.
Volaste demasiado cerca del sol.
Prefiero ser una buena mala mujer de negocios
como papá, que una mala buena mujer de negocios.
- ¿Tiene sentido? - ¿Es uno de esos acertijos
en los que al final eres tu propio hijo?
Gene, te sentaste en unos ojos.
Estoy acostumbrado a tener ojos en el culo.
Dios mío, chicos.
Nunca deberíamos haber hecho Maderos Chuck.
Deberíamos haber hecho...
- Todo Chucks. - ¿Qué Chucks?
Sí. No te... No...
No te sigo.
"Todo Chucks", pueden ser de todo.
Los ojos pegan con todo.
- ¿Como con Móvil Chuck? - Inhalador Chuck.
Zeke Chuck.
Podemos venderlos por 25 centavos, pagaremos nuestra deuda
y tendremos beneficios.
Bueno, vayamos a venderlos, gente.
Pero tenemos que hacer algo antes.
- ¡Derribar estas paredes! - Eh.
Pero parecerá que eres igual que yo.
Sigues siendo vicedirectora, Tammy.
- Menos mal. - Los demás somos directores.
- ¿Qué? - ¿Vendisteis todos los ojos saltones,
le pagasteis a Edith y Harold, y estáis en paz?
- Sí. - ¡Oh!
Estoy orgullosa de mis emprendedores.
Y el señor Frond nos dio un siete.
Dios mío, ¿un siete? Eso es como un diez para un Belcher.
Y me quedé con dos ojos para ponerlos en mi pecho
y decir: "¡Mis ojos están aquí abajo!".
- Hola. Soy yo. - Increíble.
- Lo sé. Lo sé. - ¿Ves?
Por eso necesitamos una red desde el techo.
Cuando pase esto,
podremos tirársela encima.
No, por favor. Fui yo. Lo siento.
Vuestra comida es muy buena. Nunca he robado un lugar tres veces.
Tomáoslo como un cumplido.
Nos has robado tres veces. No es un cumplido.
Mira, aquí está el dinero que os debo.
Quiero poder venir aquí como un cliente de verdad.
¿Quieres ser un cliente de verdad?
Estoy harto de correr, Bob. ¿Podemos empezar de cero?
Sí, con reglas.
Te sientas aquí, lejos de la puerta
- y la caja registradora. - No toques nada.
Louise y Gene te atarán de manos y pies.
Parece justo. Vale.
No sé de qué va esto,
- pero me encanta. - Paga primero.
Empuja tu cartera con la cara.
No hables mientras te damos cambio.
De hecho, no te daremos cambio. Será la propina.
Deberíamos hacerlo con todos los clientes.
Te alimentaremos con una hamburguesa.
Hola, soy Tina. Seré tu alimentadora hoy.
¿Finjo que tu comida
- es un avión o tren? - Un tren, por favor.
- Se te dan bien los negocios, papá. - Gracias.
Traducción: Carolina Daza
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