Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Ya viene. A la de tres. Una, dos, tres...
-¡Feliz Día de la Madre! -¡Feliz Día de la Madre!
-Oh... -Te hemos hecho una tarjeta.
Con un dibujo de ti dándonos a luz a todos y diciendo: "Ay-chi-huahua".
Qué gráfico, pero me encanta.
Feliz Día de la Madre. He salido temprano
y he comprado beicon, huevos y bayas
e iba a preparar un desayuno especial del Día de la Madre.
Pero aún no he empezado porque fui al baño y tardé mucho tiempo.
Qué detalle de tu parte. Pero yo tengo una pequeña idea
para el Día de la Madre.
Hoy, todos vosotros tenéis que decirme que sí.
Por encima de todo. Porque este Día de la Madre,
soy todopoderosa. Soy mamipotente.
Qué guay. Me gusta una madre que toma el control.
¿Y si nos pides una locura, como que matemos a alguien?
Tendríais que hacerlo por ser el Día de la Madre.
Vale, su Mamipotencia, ¿qué quieres hacer hoy?
Pues Ginger me habló de la jornada de puertas abiertas
en la Isla Cabeza de Rey.
Además de que puedes ver preciosas casas en venta,
los agentes inmobiliarios sacan unos aperitivos riquísimos.
-Sigue. -¡Es todo gratis!
Nos haremos los ricos, haremos las visitas
y comeremos mientras paseamos por la Isla.
No se yo.
Di que sí. Es mi día y soy mamipotente.
¿No es poco ético fingir que vamos comprar una casa para comer gratis?
Tranquila. Esos ricachones pueden permitírselo.
Ah, pero antes de irnos, bañaos. Estáis repugnantes.
Pero os quiero. ¡Feliz Día de la Madre!
¿No habéis querido poneros guapos para dar el pego de familia rica?
-Yo caminaré así. ¡Mira! -¡Dios!
Voy a comprarme un tentempié. Mirad como camino yo.
Parece muy cansado.
-Es difícil de abrir, ¿eh? -Demasiado envoltorio.
Parece que quieren que no lleguemos a la madalena.
-Pero llegaremos, ¿verdad? -Sí, lo conseguiremos, espero.
-¿Va a la Isla Cabeza de Rey? -Sí, voy a casa de mi madre.
-¿Usted vive allí? -Oh, Dios, no. Somos pobres.
Vamos a pasar el día y a mirar casas en venta.
Si son pobres, ¿por qué van a esas jornadas?
Ah, porque mi mujer nos obliga a ir a comer gratis la comida que dan.
-O sea, a mentir. -No, sólo vamos a fingir
que somos personas diferentes de las... Sí. Vamos a mentir.
-La he desenvuelto. -Creo que a mí
-me va a costar más, pero... -Lo logrará.
Vale, recordad, somos muy ricos y venimos a comprar.
Y no vayáis directos a la comida. Mantened el tipo.
-¡Oh, Dios mío! ¡Mirad que bufé! -Lin, cálmate.
-¡Míralo! -¡Lin!
Tienes razón. Me calmaré. Solo tocaré una gamba.
Son de verdad.
Hay un piso abajo que no es restaurante.
Tina, entra en el papel. Ya hemos visto la casa de invitados,
¿dónde está la principal? Ah. ¿Esta es la principal?
Es una monada.
Deberíamos comprarla como casa de vacaciones para mis hurones.
Bueno, niños. Subid y elegid vuestras habitaciones.
-Yo me pido la más grande. -No, soy la mayor.
-Mi cuarto tiene baño propio. -El mío también.
-Igual que el mío. -El mío tiene una ducha enorme.
-El mío sólo un lavabo y el inodoro. -¿Un simple aseo?
Me das pena.
¿Sabes? Creo que estás demasiado elegante.
Sí, todas las mujeres ricas llevan pantalones de yoga.
Al menos, me está saliendo bien hacer
como que no he venido por la comida gratis.
Mira qué manera más natural de comer.
-Gimes mientras masticas. -Son gambas.
-Hola. -Oh, Dios.
-Es mi mujer, está... -Una más, una más.
...comiendo gambas.
Estoy cebada de gambada. Pero esta ya es la última casa.
-Nos observan. Agente a las tres. -¿Ese tío?
-No, ese está a las nueve. -¿Ese?
-No, ese es Gene. -¿Qué pasa, chica?
-Vale, a elegir vuestros cuartos. -Como desees, madre.
-Qué monos. ¡Feliz Día de la Madre! -Oh, gracias.
Julia, agente inmobiliario. ¿Fresas cubiertas con chocolate?
Bien, quizá me tome una, o cuatro.
Me encanta su vestido. Estas señoras deberían aprender de usted.
¿Verdad? Mira que venir con pantalones de yoga. Vamos.
Solo vienen a cotillear y a comerse la comida, ¿puede creerlo?
-¿Qué? -¡Zuecos! ¿Lo adivino? Es chef.
-¿Tiene un restaurante? -Sí.
-¿Cuál es? -Ah, es un pequeño bistró apartado
que sirve comida...
Suena bien. ¿Puedo decir algo, aunque quizá me pase de la raya?
Claro.
No sé si este es realmente su sitio.
-¿A qué se refiere? -Creo que son
demasiado interesantes para esta casa.
Sí, tiene razón. Lo somos.
He recibido una oferta que podría adecuarse más a ustedes.
Puedo apuntarles a un pase privado ahora mismo.
-No hace falta. Tenemos que irnos. -La escucho.
Una mansión victoriana, de la vieja escuela de Cabeza de Rey.
-Oh. -Lin.
-Con mucho estilo. -Con mucho estilo.
Debo decirles que tiene algunos problemas de antigüedad.
-Problemas de antigüedad. -Oh, Dios mío.
Lin, hablemos, por favor, ahora mismo.
Un pase privado es más que una jornada de puertas abiertas.
No hagamos perder el tiempo a esta agente.
¿Qué? Gana un montón de dinero haciendo esto.
Y soy mamipotente, así que di que sí.
-Sí. -¡Muy bien!
Compremos a mamá una casa nueva.
Gracias por llevarnos. No tenemos el coche, cogimos el barco.
-¿No viven en Cabeza de Rey? -Digo nuestro barco.
Lo hemos cogido para venir de nuestra isla.
Tenemos una pequeña isla.
Vaya. Es este.
Dejen que saque algunas cosas del asiento de atrás.
Es... Dios. Qué mal se saca esto.
Oh, es mamá. Feliz Día de la Madre.
Gracias. Soy mamá desde hace 12 semanas. Y me encanta.
No duermo, me duelen las tetas y estoy harta de cacas.
-Sé lo que es. -Bueno, suban.
Vamos a ver su nueva casa.
¿Y cuánto tiempo lleva vendiendo casas?
Estos son mis dos primeros encargos.
Con el embarazo decidí cambiar de profesión.
Y si no me arruino por comprar toda esa comida,
-habrá valido la pena. -Santo cielo.
Una gasolinera. ¿Les importa? Tengo el depósito vacío.
¡Vuelvo enseguida!
Dios mío, Lin, no podemos ir a esa casa.
-Tenemos que irnos, ahora. -Yo estoy muy incómoda,
por la situación y por tener a Gene encima.
-Te encanta. -Yo tengo encima a papá.
-Perdona. Ya me aparto. -Esto es horrible. Es tan tierna.
Y es mamá. Y es el Día de la Madre.
Digámosle que ha surgido algo y cojamos un taxi hasta el ferry.
Sí, hagamos eso.
He echado tres pavos, con eso llegamos.
-Oiga, Julia, hay algo... -Temía perder este encargo
porque solo encontré una pareja que viniera a ver la casa.
Pero ahora que los llevo a ustedes, seguro que va a salir todo bien.
Ah, bueno, vamos a ver esa casa, ¿eh?
El dueño también está aquí, le he llamado antes de salir.
Era la casa de su madre y quiere vendérsela a una bonita familia.
-Como ustedes. -Hacemos la visita y nos vamos.
No me gusta mentirle, pero al menos no nos pillarán.
Qué lecciones me estás dando hoy, mamá.
No deberíamos hacer esto y vuestra madre ha tomado malas decisiones.
Pero todo irá bien. Nadie sabe que somos pobres
y que hemos venido en ferry.
Oh...
-Hola. -Dios mío.
Hola...
Spencer, ellos son Bob, Linda y sus hijos.
Hola, Linda, niños. Bob.
-Spencer, yo siento que... -Bob, permítame que le diga
que es un placer conocerle. Por primera vez.
Igualmente. Para mí también es un placer conocerle por primera vez.
-También. -Se les da muy bien hablar.
-¿Entramos ya? -¿Qué puñetas está pasando?
-Estás raro, harás que nos pillen. -Tengo que decirte algo.
Conocí a Spencer en el barco. Se lo conté todo.
Sabe lo que estamos haciendo. Y que estamos fingiendo.
-¿Qué? -Linda, entre.
La casa entera la espera. Le dije que tenía estilo.
-Tengo que enseñarle la biblioteca. -A mamá le encanta leer.
-Nombra dos libros. -¡Calla!
-¿Podemos elegir nuestros cuartos? -Eh...
Podéis elegir cualquier cuarto de la segunda planta.
Pero quiero pediros que no vayáis a la tercera planta.
Me ha dado miedo el modo en que lo ha dicho.
Es que estoy remodelando la tercera planta. No es segura.
¿Entendido? No subáis a la tercera planta.
Echemos un vistazo y quizá termine en compra.
¿Por qué no quiere que Julia sepa que nos conocemos
y por qué no nos ha echado ya de su casa?
¿Por estar fingiendo ser ricos? ¿Echando un vistazo,
viendo casas y haciendo perder el tiempo a los demás?
-Sí. -Porque he comprendido
-que me vendría bien su ayuda. -Espere, ¿qué?
Hay otra pareja que viene a ver la casa.
Han estado curioseando durante meses
y necesitan competencia para obligarles a hacer una oferta.
Y Julia no tiene por qué saber que mienten.
Parece una buena persona, a diferencia de usted.
Es justo. Pero nosotros no podemos comprar una casa.
Sigan haciendo lo que están haciendo.
Ayúdeme a “desenvolver la magdalena”.
No llegué a desenvolver la mía. Pero sé lo que está diciendo.
-Os he ganado, bobos. -Mierda.
-Yo estoy lleno de crudités. -La mía tiene un columpio.
La mía tiene una bañera en medio de la habitación.
La mía tiene un columpio en la bañera. No sé si es algo sexual
o para inválidos, pero de cualquier modo, mola.
¡Marchaos!
-¿Habéis oído eso? -Espero que no.
-Espero que sí. -Marchaos ya.
¡Es un fantasma! Es una casa embrujada.
¿Eso eran pisadas? Los fantasmas no tienen pies.
Creo que deberíamos subir a comprobarlo.
¿Dices subir a la tercera planta? Nos lo han prohibido.
Ya, y me siento mal por ello, pero vamos a subir.
Pensar que mi última comida han sido crudités.
Veo que esta casa la está convenciendo.
¿Le apetece hacer una oferta? ¿O llamar a su banco?
-¿Es una locura? -No es... una locura.
Voy a llamarles ahora mismo. 1800... banco.
Hola, banco, soy Linda.
Sí. Linda y su dinero.
¿Cómo están los tipos de interés?
Julia, no puedo hacerlo. Debo confesarle algo, cariño.
Lin, déjame interrumpirte antes de que digas una palabra más.
¿Podemos hablar en el pasillo?
O sea, que fingimos seguir interesados
para que esa gente haga una oferta. Julia, sin saber nada,
se llevará una comisión por la venta y todos contentos.
No sé lo de contentos, pero ese es el plan.
Es genial. Yo ya he pasado un Día de la Madre increíble.
Ahora hay que darle uno a Julia. Somos héroes.
Sí,... claro.
-Qué pinta tan homicida. -Remodelando, desde luego, no está.
Seguro que oculta algo, algo horrible. Tina, ve primero.
-Espera, ¿qué? -Vale, iremos todos.
-Pero contigo al frente. -Eso es justo.
-Oh, no. -¿Qué es esto?
¿Quizá sea un buen tío que abrió un laboratorio médico
y está investigando algo importante?
Esto es increíble. Las ardillas llevan todas disfraces.
-Profesor Loco-Stein. -Esto es aterrador.
-Tengo un Capitán Loco-Stein aquí. -Mirad éste. Papa Loco-Stein.
Una familia experta, los Loco-Stein.
¡Marchaos!
Marchaos... Mar... Té.
-¿Qué? -Té, té, traedme el té.
-Está en la mesa. -Aquí tiene.
-Maldito polvo el de esta casa. -Oiga, ¿cuando dice "marchaos"
de esa manera es a propósito o es que habla así?
¿Y las ardillas tienen algo que ver? Es que están pasando muchas cosas.
Sí, intentaba daros miedo. Intentaba que os marcharais.
Las ardillas no tienen nada que ver. Es algo que hago yo.
-Otra pregunta, ¿quién es usted? -Me llamo Ethel y vivo aquí.
¿De dónde ha sacado tantas ardillas?
De la casa, está infestada de ellas.
¿Encontró estas ardillas muertas en su casa?
Sí. Digamos que las encontré muertas,
-por causas naturales. -¿Y esta es su casa?
-Creí que era la casa de Spencer. -Esta es mi casa.
-Spencer es mi hijo. -Si está en venta,
-¿por qué quería ahuyentarnos? -Yo no quiero venderla.
Spencer quiere venderla. Intenta echarme de aquí.
Así que cada vez que enseña la casa,
yo intento ahuyentar a los compradores.
¿Fingiendo que es un fantasma?
La gente se asusta y sale pitando de aquí.
-Qué malota, Ethel. -Lo sé. He puesto micrófonos.
He cortado todos los ojos de los cuadros.
Y he llenado cubos de sangre de ardilla para el momento adecuado.
He vivido aquí más de 60 años. Me casé en esta casa.
Crie a un hijo en esta casa. Aprendí taxidermia en esta casa.
-Sí que aprendió. -Al final, Spencer se marchó
y mi marido murió. Me sentía sola, pero esta casa es mi hogar.
Eso es muy triste. Pensamos que debíais saberlo.
¿Quiere vender la casa de su madre el Día de la Madre?
Vale, ahora sé por qué me dieron este encargo
y por qué lleva tanto tiempo sin venderse.
Su madre ha estado siempre acechando.
Acechando y/o pareciendo muy extraña.
Vale, entonces, ¿seguimos enseñando la casa?
-Sí. -No.
Sí, la seguimos enseñando.
Ya hemos hablado de esto, te vienes a vivir conmigo.
De acuerdo, bien. Kyle y Claire estarán aquí enseguida.
Sabes, Julia, cuando lleguen, creo que estaría bien
que les enseñaras la casa a todos juntos. ¿Me comprendes?
Está bien. Crear un poco de competencia.
Oh, aquí están.
Mamá, por favor, ¿puedo acompañarte arriba?
-¿Para acechar? -No.
-¿Asustar? -¡No!
Bien, puedes hacerlo. Hoy vas a vender una casa.
Oh, no. Dividida entre dos madres el Día de la Madre. ¡Mamma mía!
No puedo creer que vendas mi casa el Día de la Madre.
No podía otro domingo. Te regalé esa tarjeta con la cabra que ponía:
"estoy como una cabra por ti".
No veo que estés como una cabra por mí.
Yo abriré. Hay un acento que quiero probar.
-No, niños, haced compañía a Ethel. -Vale.
Equipo Ethel vuelve a la tercera planta.
No sé qué hacer. Quiero ayudar a Julia a vender,
pero no quiero hacerle eso a una ancianita.
No deberíamos haber venido ni haber hecho nada de esto.
Yo solo quería comer gambas y sentirme rica. ¿Qué vamos a hacer?
Creo que vamos a tener que seguir el juego,
intentar que esta otra pareja compre la casa y salir de aquí.
¿Seguimos el juego, jodemos a una viejecita y nos olvidamos?
Me gusta más como lo he dicho yo, pero sí, ese es el plan.
Vamos a ir al infierno.
Quizá haya otro cuarto donde podamos sentarnos,
porque me están dando náuseas.
-Oh, Dios. Oh, Dios mío. -¡Vaya!
¿Cuál es el problema? Es como un rollito de frutas.
Acaba de estropearme los rollitos de frutas.
Dejadme trabajar.
Quizá sea la última que haga antes de que se venda la casa.
Espere, ¿se está rindiendo? ¿Es eso?
¿Spencer la va a dejar que se lleve todo esto a su casa?
Probablemente las donaré al hospital infantil.
¡No! No le haga eso a los niños. Digo, guay, guay, muy guay.
Qué triste que haya estado guardando toda esa sangre para nada.
-¿Me pilla? -Te pillo.
Kyle y Claire me han pedido mucha información,
pero esta es la primera vez que vienen.
Han estado acechando esta propiedad como lobos hambrientos
-que ni siquiera atacan de verdad. -Oh, vamos a atacar.
Vemos el vídeo del dron de la propiedad cada noche.
Ya saben lo que dicen, "drónalo" hasta que lo consigas.
Eso es genial, Kyle. Es genial que hayan visto el vídeo.
Yo también tengo ordenador. Mi mujer ya ha llamado al banco,
así que "endéudate hasta que lo consigas".
¿No van a pagar en efectivo? Eso va a ralentizar todo mucho.
Ah, no. Yo voy a prestarle dinero al banco y luego ellos me pagan.
¿Usted le va a prestar dinero al banco?
Uno de nosotros se está poniendo en ridículo ahora mismo.
Están nerviosos. Creo que está funcionando.
Y él quiere pelear conmigo. Me encanta.
Uh, daños por agua. Eso no salía en las fotos.
-¿Qué vamos a hacer al respecto? -Me encanta ese daño por agua.
¿No te encanta, Lin? Lin, ¿el daño por agua?
Ah, sí, es genial. Es muy... Me encanta.
-Hace un poco de viento aquí. -Me encanta esta brisa.
Podría salir aquí y volar mi cometa. Tengo una de oro.
¿Y usted, Kyle? ¿Tiene una de oro? Yo sí.
Podríamos deshacernos de esos viejos columpios. Da pena verlos.
-Eran míos cuando era pequeño. -Pobre niño.
Oh... Unos columpios.
Me encanta esta sala. Sólo necesita una mano de Kyle y Claire.
O tiramos esta pared, esa pared
y ponemos la colección de espadas de Kyle justo aquí.
¿Ha dicho espadas? Recuerdo cuando me gustaba coleccionar espadas.
Ahora colecciono lanzas.
Esa es mi familia en forma de ardillas. Quería esconder eso.
Oh...
Es la primera obra “ardillermista” de mi madre.
Creo que ya hemos visto bastante. Linda, vamos a dar un paso.
Va a ser un gran paso dentro de esta casa.
-Oh. -Cariño, hay que apretar el gatillo.
-¿Lo hacemos ya? -¿Crees que debemos?
-Yo quiero hacerlo. -Yo quiero hacerlo si tú quieres.
-¿Apuntamos? ¿Disparamos? -Apuntamos y disparamos.
-De acuerdo, compramos esta casa. -No. Nadie debe comprar esta casa.
-¿Qué? -No puedo seguir con esto.
No vamos a hacer una oferta. No estamos interesados.
Apenas podemos con nuestro apartamento.
¿Apartamento? Qué horror.
Sólo parecemos interesados para que hagan una oferta.
Intentamos ayudar a Julia, pero debemos ayudar a Ethel.
-Julia, lo siento. -¿Quién es Ethel?
¿Les ha contratado para esto?
¿Intenta engañarnos para que compremos esta casa?
¡No! Acabo de conocer a Bob y a Linda.
-¿Kyle-ito? -¿Clair-ita?
-Desapunta y desdispara. Vámonos. -Por favor, no se vayan.
Re-reapunten.
-Mamá, papá, socorro. -¿Qué pasa ahora?
-¡Hemos visto a un fantasma! -Esta casa está embrujada.
¡Marchaos!
-Sangre de persona. -¡Marchaos!
-Ya nos íbamos todos. -Ah, bien.
Esto seguro que lo consideran un pase privado muy malo.
Informo: esto es sangre de ardilla, no humana.
Pero cada ardilla solo da unos cuantos gramos,
así que echen la cuenta. Muchísimas ardillas.
Las pela como a los rollitos de frutas.
Julia, lo siento mucho. Solo soy una madre que buscaba pasar
un bonito día y todo se descontroló.
Mola, lo entiendo. Buena explicación.
La cadera me está matando. Debe de ser el tiempo.
No es el tiempo, son las escaleras, mamá.
Esta casa tiene demasiadas escaleras para ti. Eres muy vieja.
-Por eso quiero que se mude conmigo. -Claro, claro.
Eso tiene sentido. Cariño, vámonos.
Yo también me voy. Buscaré otro trabajo,
-quizá como "columnacóloga". -¿Qué es eso?
¿No se llaman así los médicos de la columna?
-No sé, lo sabré cuando lo sea. -Eso estará muy bien.
Esperen, esperen, no se vayan. Déjenme decir algo.
Spencer, creía que era cruel con su madre
y sólo quería vender la casa por el dinero,
pero en realidad es usted muy tierno.
Estaba preocupado, lo entiendo. Esta casa tiene como 600 escalones
y le asusta que se vaya a caer y termine como se le ve ahora.
-Sangrienta y repugnante. -Sí, me asustan muchas cosas.
Que la casa se prenda fuego debido a los cables expuestos en el sótano...
-¿Qué? -...y el plomo en las tuberías.
-¿Cómo? -Oh, Dios mío.
Deberían preocuparle las ardillas, hermano.
Se van a rebelar y a destrozar a esta señora.
Y a ustedes les encanta esta casa. Estaban a punto de hacer una oferta.
Estábamos, pero hicieron cosas muy raras intentando engañarnos.
Y con lo que acaba de decir Spencer es como para salir corriendo.
Bromeaba.
Dijimos una mentirijilla y Spencer dijo algunas cosas.
Pero todo tiene arreglo. Y la mentirijilla que dijimos hizo
que ustedes comprendieran que esta es su casa ideal.
No van a encontrar otra casa como esta, esta casa es especial.
Lo es. Habría que cambiarlo todo, pero sí es especial.
-¿Entonces no colecciona lanzas? -Pues... no.
-Lo voy a hacer yo. -Ethel, escúcheme, cariño.
Esta casa es solo una casa, su hogar está con su hijo.
Él quiere que viva con él. Se preocupa por usted.
Spencer nunca me lo ha dicho de esa manera.
Habla mucho de que me caeré por las escaleras
pero a saber si lo decía en pro o en contra.
-Ambas cosas. -Bien. Viviré contigo, Spencey.
-Vende la maldita casa. -Bien, ha llegado su turno, Julia.
¿Entonces, ustedes quieren comprar la casa?
-Si la rebaja 50.000 dólares. -Y luego otros 50.000.
-No. -Trato hecho.
Di que sí, Spencer. Es un buen precio.
-Ni saben lo del hundimiento. -¿Qué?
-¿Qué? -Nada. Hecho.
-Vale. -He vendido una casa.
-He vendido una casa. -¡Muy bien!
-Estoy agotada. -Me muero de hambre.
¿Quién tiene hambre? ¿Un rollito de frutas?
-Los hago yo misma. -¿Arcadas?
Vámonos. Vámonos.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.