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Ah, el recreo. Cuando un hombre se entrega a sus pasiones.
Como convertir este arbusto de matorra en macizorra.
Sí, no hay nada como unos minutos en el patio
antes de volvernos a encerrar.
O ir a clase de salud. Tenemos distintos horarios.
Hola. Vaya, Gene, tu escultura arbustiva está genial.
La escultura arbustiva tiene nombre.
-¡Hombre Mono Tetudo! -Oh, sí, ya lo estoy viendo.
-Esa es la cara de mono. -Y ahí están las tetas.
-¿Pero no eran esas las tetas? -Tranquilas, las dos tenéis razón.
¿Dónde estuviste en el último recreo, Rudy?
Ah, intenté jugar al baloncesto.
No. Negativo.
No, señor.
-En fin, ¿tienes otras tijeras? -Toma este cortauñas.
-Hazle la manicura al Mono Tetudo. -¿Me prestáis atención, por favor?
-Hola. -¿Qué querrá el señor Frond ahora?
-Este es mi recreo. -¡Hola!
No me voy a marchar aunque me ignoréis.
-Escuchad. -Gracias.
Alumnos de Wagstaff, es hora de enfrentarse a los hechos.
El recreo ha “fracasado”. Fijaos en este patio. ¿Qué veis?
Dos niños jugando al "pilla pilla" con un zapato.
Esos pequeños que fingen ser gatos como si eso fuera un juego.
¿Por qué jugar solos
cuando tenéis la ocasión de hacer lo mismo todos juntos?
He venido a presentaros una oportunidad emocionante
para fomentar el compañerismo. Niños y niñas,
-os presento “el balón ga-ga”. -¿Ga-ga qué?
Pues esto mismo podía haberlo contado en un correo.
-El balón ga-ga es un juego. -Espere. ¿Es un juego?
-Sí, es un juego. -Oh.
Lo mejor del balón ga-ga es que no hay que lanzarlo ni cogerlo.
Cualquiera puede jugar, sin importar lo poco atlético que sea.
¿Por qué me mira a mí cuando dice eso?
No te estaba mirando a ti, estaba mirando contigo.
-¿Qué? -Venid, niños.
-Entrad conmigo al foso. -¿No es una invitación aterradora?
El balón ga-ga es como un balón prisionero, pero más suave.
En el balón prisionero, lanzas el balón a tu oponente.
En ga-ga, abofeteas el balón. Cualquiera sabe hacerlo.
-¿Sé abofetear? -Dímelo tú.
Oh, dios mío, sé abofetear.
Para eliminar a alguien en el balón ga-ga,
hay que darle en o por debajo de las rodillas, donde no duele.
¿Qué pasa si le doy a alguien en la nariz o en las "habichuelas"?
-Eso no está permitido, Zeke. -Me parece raro.
El último que quede, gana.
Quizá el mejor modo de demostrarlo sea jugar un par de partidos, ¿eh?
-¿Quién se apunta? -¿Hay que hacerlo?
Pues, si no queréis, no tenéis por qué hacerlo, pero...
Genial. Vale, adiós.
-Vale... -Un momento. Le conozco.
¿No es usted el que lee a los niños en la biblioteca pública?
-¿El Mago de los Libros? -¡Abraca-libros!
-"Abraca-libros". -Hola, soy Frank.
Debe de ser divertido leerle a los niños. ¡Qué envidia!
-¿Tiene lectura hoy? -Sí. Dos veces por semana...
Todas las semanas. Soy tan majo
que me dejan dos veces por semana.
¿Y va allí ahora? O quizá es que siempre viste así.
No. Voy para allí. Y ya no me dejan cambiarme
detrás de la sección de los periódicos.
Por desgracia, no podré leer el viernes, estaré fuera de la ciudad.
-¿Y ya está? ¿Cancelan la lectura? -Muchos niños y algunos adultos
que pueden oír desde la sección de biografías,
-solo tienen la hora de lectura. -Yo podría sustituirle.
-Eh, mira qué bien. -Podría inventarme un personaje
y elegir un cuento. Oh, mi mente galopa.
De acuerdo, vale. La hora de lectura es a las 2 el viernes.
Puedo decirle a la bibliotecaria que espere a... ¿cómo se llama?
Linda. Alias... la Duquesa de los Cuentos.
Mejor, no, eso no. ¿Qué tal...
Wanda Palabrina? Tiene la boca llena de palabras.
Seguiré pensando.
El almuerzo está rico. El maíz de lata debe de ser fresco.
Date prisa en comer para salir al patio. Es la “hora del arbusto”.
Recuperemos el tiempo perdido con Frond.
¿Por qué quiere esparcir su hedor Frond por todo el patio?
El patio es más grande que él. El patio no va a cambiar por nadie.
-¡Balón ga-ga! -¡Balón ga-ga!
-Todos están jugando al balón ga-ga. -Oh, Dios mío, os gusta.
-Os gusta de verdad. -Esto no puede ser.
Es una idea de Frond. Las tiene, son malas, las ignoramos, fin.
Sí, ¿te acuerdas de lo del Contacto Visual?
Chicos, voy a la cancha de ga-ga. ¿Queréis venir?
Qué gracia, creo haberte oído decir que vas a la cancha de ga-ga.
Así es. He jugado en el recreo. Casi gano.
Creo que a lo mejor esto se me da bien.
-Increíble. -Déjalos jugar con sus pelotas.
-Nosotros a los arbustos. -Claro, claro.
Somos los Belcher. No cedemos ante la presión.
Tina, ¿vienes a jugar al balón ga-ga?
Sí. Veré de qué va. Seguro que lo detesto. Hasta luego.
Volverá. Si conozco a Tina, se está sintiendo muy tonta ahora mismo.
-Me encanta. Me quedo, lo siento. -Dale un minuto.
-Me está gustando cada vez más. -Tiene mala pinta.
-Por fin me siento viva. -Parece que le ha gustado.
A todos les gusta el balón ga-ga.
Esto ha explotado de la noche a la mañana.
Como la botella de cerveza que mamá dejó en el congelador.
Hola, chicos, sentaos.
Menudas jugadas ga-ga las de Jimmy Junior.
Son grandes jugadas para esquivar. Soy como Artful Dodger.
¡Hazlas!
-Mirad. Mirad qué estilo. -Aunque Zeke no es tan bueno.
Tío, qué sinceridad. Voy a tener que reflexionar sobre ello.
Abofeteas fuerte, pero tu puntería es muy mala.
Otra vez, muy franco. No te reprimes.
¿Podemos hablar de algo que no sea el balón ga-ga, por favor?
Claro. Recordádmelo, ¿de qué hablábamos antes del balón ga-ga?
Vamos, Gene. Almorzaremos inclinados sobre un cubo de basura,
-como hace papá. -Esa iba a ser mi primera opción.
-Lyn, lleva esto a la mesa cuatro. -¿Puedes llevarlo tú?
Estamos pensando en mi personaje de lectura.
Sí, yo haré todo el trabajo del restaurante.
Me parece bien. Oh, tengo una. Me visto de bibliotecaria.
Cuando lleguen los niños, me suelto el pelo y me quito las gafas y digo:
-"¡Os pillé! Soy la cuentacuentos." -Ese es un estereotipo hiriente.
No todas las bibliotecarias quieren soltarse el pelo.
Sí, tienes razón.
Uh. Mejor me pinto el cuerpo como una estantería de libros
y me quedo frente a otros libros.
Y cuando los niños menos se lo esperen, pego un salto y digo:
"¡Os pillé! Los cuentos cobran vida."
¿Por qué tus ideas incluyen gritar "Os pillé" y asustar a los niños?
Porque quiero sorprenderlos.
Me preguntan: "Rudy, ¿por qué se te da tan bien el ga-ga?"
Yo digo: concentración, dieta y preparación.
Y, sinceramente, la genética interviene.
-¿Ese es Rudy? -Sí.
¿Por qué tiene el lenguaje corporal de Matthew McConaughey?
-Zeke, piensa rápido. -¡Oh! Tío, me has pillado.
¿Vas a la cancha? Te trataré bien esta vez. Ni lo sueñes.
No es deshonra perder ante el mejor, ¿no?
-Bueno, algo sí. -Hola, chicos.
Rudy, ¿tú también, tío?
He encontrado un deporte en el que domino, nada más. Deberíais jugar.
-Os encantaría. -Ojalá dejarais de decirnos
-que juguemos al balón ga-ga. -Sí.
Tenemos nuestros propios intereses en el patio.
¿El Hombre Mono Tetudo? Sí, claro, es chulo.
Pero lo que es chulo de verdad es ganar.
Y ahora mismo, nadie lo hace tan bien como el Rudester.
Oye, suprime eso. No puedes volver a decir Rudester.
Te diré algo que me vas a agradecer, Louise.
En el balón ga-ga, tienes que dar por debajo de las rodillas.
-Si tú lo dices. -Para los niños como nosotros,
eso deja poco espacio. Me cargo a pringaos del doble de mi tamaño,
y cuando vienen a por mí, soy un fantasma.
Vale, sigo sin creer que pueda gustarme.
-Oh, tío. -Dios, tienes razón.
Esto es increíble. Más de octavo. Quiero a más niños de octavo.
-¡Chúpate esa! -Caray, Tina.
Tiembla, tonto. Sí, estoy hablando contigo.
Eliminada. No he dicho nada.
Sólo quedamos tú y yo, Mono Tetudo. ¿Cómo? ¿Quieres otra teta?
Sólo tienes que pedirlo.
Niños, ¿cuál es vuestro cuento favorito?
-Es que tengo que elegir un libro. -"El Árbol Generoso" me hizo polvo,
-ese no. -Léeles la tele.
A mí me gustaba mucho. En fin, balón ga-ga.
Tina, los cinco mejores jugadores de ga-ga. Ya.
-¿Por dónde empezar? -¿Qué es el balón ga-ga?
-¿El mejor juego? -El deporte del pueblo.
-Ponte al día, papá. -¿Estáis practicando un deporte?
-¿Y eso? -Todo el cole lo practica.
-Sí, todo el cole menos Gene. -Deberías jugar.
-Deberías. -Te encantaría.
Me encanta. No lo creía, pero me encanta.
Quizá me encantaría, pero el patio era el único lugar del colegio
donde podías hacer lo que quisieras y ahora,
solo quiero trabajar en mi proyecto especial.
No te ofendas, pero ¿cuánto tiempo vas a estar recortando ese arbusto?
No puedo evitar que me surjan ideas fantásticas nuevas.
Como darle un helecho como mascota. No es culpa mía si soy un genio.
-Vale, vale, cálmate. -¿Sabes lo que me calma a mí?
-¿Un partido de ga-ga? -Bingo.
Es de lo único de lo que hablan todos en el colegio
y ahora también en mi casa. ¿Dónde reposo mi dulce cabeza?
Vaya, Gene se ha dejado su comida. Está muy disgustado.
-Sí. -¡En mi casa!
-Oh, no. -Tenemos un ganador.
Wayne, sal. Sal, sal, sal. Fuera, fuera.
Ya voy. Estoy recogiendo los trozos de mis gafas.
No lo bastante rápido. ¿Algo que decirle a tus competidores?
No es deshonra perder ante el mejor.
Me encanta cuando dice eso. ¡Qué escalofrío!
-Es Rudy, niños. -¡Sí, Rudy!
Ojalá hubiera tenido ga-ga de niño. No me habría pasado los recreos solo
hablando con los escarabajos peloteros.
-Qué asco. -Vale, niños,
tengo un anuncio emocionante. He conseguido fondos
para construir tres nuevas canchas aquí en el patio.
Alumnos, hoy rompemos esquemas en la Gagaplex de Wagstaff.
-¿Qué está pasando? -Vamos a convertir este patio
en un “ga-ga-palooza” que separará a “los ganadores ga-ga”
de los “lloricas ga-ga”.
Digo, este es un juego de compañerismo, bla, bla, bla.
Estas preciosas canchas se extenderán desde donde yo estoy
hasta la verja que hay allí enfrente.
Hasta la verja...
¡No!
¡Hombre Mono Tetudo!
He pisado un helecho con una pequeña correa. ¿Qué es esto?
La "mascohelecho". Démelo.
Mira lo que te han hecho, Hombre Mono Tetudo.
Tengo otro anuncio que hacer. Para celebrar el éxito
de mi innovador programa balón ga-ga,
vamos a celebrar un torneo de abofetear.
Cualquier cosa puede pasar, el ganador se lo lleva todo.
¿Pero qué os pasa a todos?
Lo haremos este viernes durante el recreo.
-Las hojas para apuntarse están... -¡Panda de robots ga-ga!
-en los columpios. -¿Cómo vivís con vosotros mismos?
-Vale, ¿alguien se ocupa de esto? -¡Monstruos!
¿Seguridad? Creo que es usted, Señorita Labonz.
Gene, calla. No me hagas levantar. Estoy muy cómoda.
¡Vale!
Ahora, volved a vuestro partido de ga-ga.
-Gene, lo hemos visto. -¿Cómo han podido cortar a Mono...?
-Tina, Louise, ¿jugáis? -Voy.
Te quiero, Gene. Lo siento.
Hombre Mono Tetudo, ha sido un honor recoger tus cagarrutas.
¿Qué pasa, Gene? ¿Quién te ha amargado la fiesta?
Soy el único del colegio al que no le importa el balón ga-ga.
Sí, me parece que sí. A mí me encanta. No me importa perder.
Es muy chulo. Espero no perder mi turno
-por estar sentado aquí contigo. -Por favor, ¿me ayuda alguien?
¿Se lo devuelves?
Le he dicho que iba a peerme a la sala de los anuarios.
Esto es por lo que le habéis hecho al Hombre Mono Tetudo.
-¡Vaya! -Vaya, ¡has vapuleado ese balón!
Sólo digo que tienes fuerza, y también puntería.
Si yo tuviera lo que tienes tú,
no me quitaría el sueño el temor al recreo.
Y al cambio climático, y a los vampiros...
-¿Zeke? -Oh, no, me ha visto. Agáchate.
¿No estabas peyéndote en la sala de los anuarios?
-¡Lo estaba! -¿Ya has vuelto?
-¡Sí! -Mola. ¿Qué, juegas o no?
Sí. Estoy listo para jugar.
¿Listos para conocer a vuestra lectora de cuentos preferida?
-¡Qué nervios! -¡Tachán! Saludad a Punky Libroster.
Cuando no está rocanroleando, está leyendo.
-Y su única adicción son los libros. -Vaya.
-¿Esa camiseta es mía? -Tal vez. Decidme.
-Lanzadme vuestras críticas. -Esa camiseta es mía.
-Aparte de eso, aparte de eso. -Me encanta. Es mi comentario.
Me gustan las tres cuartas partes de su función.
Genial. La lectura es mañana.
Teddy será el técnico, la música, las luces.
-¿Es que va a haber música y luces? -Sí.
¿Cuánto os llevará aprender a tocar la guitarra? ¿20 minutos?
Es más que suficiente.
-Así que esto es el balón ga-ga. -Sí.
-Es guay. -Sí, muy activo.
-Ojo con la lámpara. -Y con las espinillas.
-Sal de la cancha. -Está bien.
-Esto se me da bien. -Eliminado.
La verdad es que me ha encantado jugar.
¿Seguís jugando? Nunca pensé que diría esto,
-pero ¿no es hora de dormir? -Ya no nos vamos a la cama.
-Ahora jugamos. -Solo sé que Rudy tiene que caer
en el torneo de mañana. Estoy harta de que diga:
"no es deshonra perder ante el mejor".
A la gente le gustará mi frase ganadora:
"Os he follado". Y me toco el flequillo.
-Tina, no digas "follado". -¿Qué tiene de malo?
Te follo a ti, follo a mamá y a todos los del colegio.
-Tina, Tina, Tina, no, no. -¿Qué?
¿El ganador siempre le dice algo a la multitud?
-Sí, suele. -¿Y le tienen que escuchar?
Quieren escuchar a los ganadores. Ga-ga manda y ca-ca obedece.
-Y luego te follo. Follada. -Dios mío.
Bienvenidos todos, al primer Torneo Anual Amistoso,
de Aniquilación de “Balón Ga-Ga de Wagstaff”.
Señorita Labonz. Quiero apuntarme al torneo.
Me has parecido muy vehemente cuando has dicho eso.
-Lo soy. -Súbete la cremallera.
Perdóneme. ¿Es que ha visto algo?
Gene, ¿participas en el torneo? Pero si nunca has jugado al balón ga-ga.
Bueno, tampoco Whoopi Goldberg había sido monja hasta que entró
en protección de testigos y puso el coro patas arriba.
Qué ceremonia de apertura tan maravillosa.
-Gracias, señor Branca. -Bonitas cintas.
Ahora, jugadores a las canchas.
Tengo unas cuantas bebidas energéticas
y estamos a punto de encender la vela de este bombonazo.
El amplificador, la guitarra, el estéreo,...
la luz, la navaja de muelle... me parece una chulada.
-¿Olvidamos algo? -¿El libro, quizá?
-Tendrán en la biblioteca. -Claro.
Preparaos, chiquitines.
Punky Libroster va a lanzarse a vuestros corazones y a vuestra cara.
Siento mucho perderme esto.
Esto funciona así: cuatro rondas preliminares.
Los dos primeros de cada ronda avanzan a las finales,
y los perdedores son eliminados.
Y ahora... ¡Que comience el ga-ga!
Puedes hacerlo, Gene.
Buen comienzo.
Wagstaff, os presento a los ocho finalistas.
Hay algunas incógnitas. Lo siento por vuestras apuestas.
Sé que somos amigos, Gene. Pero en la cancha, eso no significa “caca”.
No iba a decir eso. De verdad que no.
Viendo esto, puede que la pirotecnia no sea una buena idea.
-Sáltate los fuegos artificiales. -¡Frank! ¿Qué hace usted aquí?
-¿No había salido de la ciudad? -Cancelé mi viaje.
Iba a ir a Seattle, pero han dejado de hacer la gira de Frasier.
-Oh, pobre Frasier. -Perdone, ¿quién es usted?
-¿Qué? -¿En serio, Frank? ¿En serio?
Ah, es la señora al azar que quería reemplazarme.
Sí. Soy la señora al azar.
Bien, pues ya no hace falta, puede irse.
Oh. Pero quiero hacerlo. No hay problema.
¿De qué va, por cierto?
De Punky Libroster. La "heavy metal" de la lectura.
Pues no ha invertido mucho tiempo en esto, ¿no?
Ahora, si me disculpan, el Mago va a "maguear".
¿Ya no estarán aquí cuando vuelva, verdad?
-Vaya, qué imbécil. -¿Sabes, Linda?
-¿Qué? -Sabe que tu personaje es mejor.
-¿Y qué hacemos? -Pues, Punky Libroster no se iría.
-Se quedaría y pelearía. -¡Cómo lo sabes!
-Duelo de lectura. -Sí. ¡Eso es! Sí.
-Con mi rock punky acabaré con él. -Como los Wiggles.
Y entonces, quedaron dos. Rudy y Gene,
mano a mano, ga-ga a ga-ga.
Vamos, Gene, vamos. ¡Fornido hijo de perra!
-Mándale a sexto curso. -Espero que te hayas divertido.
Pero ha llegado el momento de mandarte a las duchas.
-Este colegio no tiene duchas. -¿Entonces qué he estado usando?
Pero ¿qué...? Creía que el Mago les había hecho desaparecer.
Voy a leer a los niños. Le reto a usted a un duelo.
-A ver quién les gusta más. -De acuerdo. Acepto el reto.
Las normas son: un libro, dos lectores.
Punky lee una página, el Mago lee otra.
Frank, ha venido. ¿Hoy tenemos dos lectores entonces?
Tranquila, bibliotecaria. Lo hemos resuelto.
-Elija un libro. -De acuerdo. ¿Este?
"El Dinosaurio que Fue a la Tienda".
-Me lo sé. -Da igual. Vamos.
Hola, niños, soy Punky Libroster.
No, no, no, no. No, no, no es un sonido siniestro. Es muy divertido.
-Gene, ¿has estado en “Balonen”? -No, ¿por qué lo preguntas?
Porque pareces de Balón-en-rodilla.
Espera, eso tengo que pensarlo.
"Y el dinosaurio dijo, será mejor que vayamos a la tienda."
Es bueno.
Oveja negra del ga-ga, ¿tienes lana?
Sí, señor, sí, señor, he olvidado el resto.
-¿Has dicho algo? -No.
Ah.
"Y el dinosaurio dijo: tengo que comprar huevos,
no quiero extinguirme".
Fin. Gracias, biblioteca.
Tengo que reconocerlo, ha sido una buena lectura.
-No es un libro fácil. -Usted también lo ha hecho muy bien.
Quizá este duelo ha sido una tontería.
Tiene razón. Esto no debería centrarse en Punky Libroster
ni en el Mago de los Libros, sino en los niños.
-Sí, en algunos. En ese, no. -Oh, no, ese es un desastre.
Verán, creo que la navaja ha alarmado a algunos padres.
Les aviso de que la policía está de camino.
Yo no la he llamado. Creo que ha hecho un buen trabajo,
-a pesar de las palabrotas. -Mierda. Teddy, vámonos.
Deja el amplificador y la guitarra.
-¿Seguro? Son de Mort. -Seguro. Vamos, vamos.
Abraca-adiós.
Sí, una batalla épica.
Es el momento de ponerse sofisticado.
Oh, mierda.
Una victoria sorprendente.
Gene Belcher el gran ganador. ¿Qué tienes que decir?
Quiero decir que habéis llevado esto demasiado lejos.
Otra vez. Dame el megáfono.
-Dame, dame. -No, me lo he ganado.
El balón ga-ga es divertido. Es un buen juego.
Pero seguro que algunos de vosotros sólo jugáis
porque os sentís presionados. Por vuestros amigos.
-Presionados por usted, señor Frond. -No seas ridículo.
Todos quieren hacer esto más que cualquier otra actividad escolar.
¿Por qué detestas el balón ga-ga, Gene?
No lo detesto. Lo que pasa es que no me gusta
que esto sea lo único de lo que se habla.
Cuando la gente dice que a "todos" les gusta algo,
están siendo poco precisos con la palabra "todos".
A todos nos gusta la comida, el aire y Matt Damon.
Pero hasta ahí llega la cosa.
Da mal rollo cuando alguien dice "todos", pero no se refiere a ti.
Creo que esto es todo lo que quería decir.
¡Matt Damon! Más cosas de Matt Damon.
Pues enhorabuena, Gene. No has conectado con ninguno de nosotros.
Vale.
No has conectado con algunos de nosotros,
y has conectado con algunos de nosotros.
-Me gusta mucho lo que has dicho. -Extraño derretir ceras de colores.
Yo jugar a los gatos con mis amigos.
-¿Miau? -¿Y usted qué, señor Frond?
¿Qué? ¿Qué pasa conmigo?
¿Qué pasa con el niño del que nos habló?
¿El que hablaba con escarabajos peloteros en el recreo?
Esos escarabajos eran...
Mirad, éste es el Papa de los escarabajos.
-Es su escarabajez... -Ven a jugar al fútbol.
-Pero yo no quiero jugar. -Estamos jugando al fútbol,
-deja tus bichos. -Son insectos, no bichos.
Dios mío. Ahora soy yo el súper abusón del fútbol en el patio.
Quizá sería más que suficiente con una cancha de ga-ga.
Niños, haced las cosas que queráis hacer.
Señor Branca, ¡derribe esos muros!
Lamento que nos dejáramos llevar, Gene.
-Sí, lo siento, Gene. -Yo también lo siento.
-Eh, ¿quieres jugar al ga-ga? -¿En serio?
Sí. Pero antes, cuando miras ese seto de ahí, ¿qué ves?
Un seto. No, espera. ¿Un hipopótamo?
-¿Con un moñito? -Sí, lo veo.
-¿Voy a decir que lo veo? -Ya nos veremos más tarde,
Señor Hipopótamo con Moño. Venga, vamos a jugar.
¡Balón ga-ga!
¡Hombre Mono Tetudo!
Te he follado.
-Que el ga-ga empiece-ece. -¡Sí!
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