Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Jo, Tina. ¿Estás bien, chica?
¿Si la desconectamos y volvemos a conectarla?
¿Alguien sabrá si aún tiene garantía?
No quiero ser insensible, pero, ¿y si la metemos
en un armario insonorizado y seguimos con lo nuestro?
Al menos vamos delante de ella.
O la llevamos delante, así sabrán que ya llegamos.
Vale, que paso. Moveos, moveos.
¿Tienes planes para San Valentín mañana por la noche?
¡Oh, sí! Al fin podré ver la serie "Ley y Orden".
Tengo 400 episodios grabados, me pondré al día.
Oh, una noche de asesinato romántico.
No me cuentes nada. No me la destripes.
Pues Bob y yo tenemos grandes planes.
Fuimos a Cupones de Besos, ese sitio que es como Groupon para parejas.
-Tendremos experiencias divertidas. -Yo he cogido un paseo en limusina.
-Bob. Tenía que ser una sorpresa. -¿Ah, sí?
¡Sí! Y yo no voy a decirte lo que escogí. Soy buena jugadora.
Noticias frescas.
Tina está descompuesta.
Qué va. A mí me gusta esta Tina. Sabes lo que hay. Es muy coherente.
¿Tina? Cariño, ¿qué te pasa?
¿Tina? Tendremos que averiguarlo más tarde.
Niños, lleváosla arriba a hacer algo.
Tina, habla con mamá.
Tina, si nos dices qué te pasa, podemos ayudarte.
Vale, vale, ya sé. He hecho unas llamadas
-y sé lo que pasa. -¿Qué ha pasado?
Jimmy Junior está saliendo con Becky Krespe.
-¿Becky qué? -Becky Krespe.
Le han quitado el aparato dental y es Miss Ínfulas.
Y como mañana es el día de San Valentín.
Tina está mal porque Jimmy Junior no será su pareja.
Oh. Cariño, ¿es eso?
No pasa nada. Hay otros peces en el mar
y no tontorrones como Jimmy Junior.
Tiburones guapos con grandes músculos.
-Y cangrejos con abdominales. -Louise, abre la cama de tu hermana,
vamos a acostarla. Estará mucho mejor por la mañana.
-Sólo son las 19:15. -¡Hazlo!
Oh. Bob, cógela. Ayúdame. Vamos. Cógela.
Ayuda a tu padre. ¡Ayúdale!
Cógele la cabeza.
La tiene como de trapo.
-Me temo que está peor. -¿Peor? ¿Cómo es posible?
¿Tina? ¿Qué te pasa? Habla, cariño, mírame.
Zeke le ha escrito a Tammy, esta a Jocelyn,
que me ha escrito a mí queriéndole escribir a su prima Tina de Florida,
que Jimmy le ha pedido a Becky que sea su pareja.
Ella ha dicho que sí y saldrán juntos esta noche de San Valentín.
-Mi vida ha terminado. -Hora de la muerte,
-9:15 de la mañana. -Hora del aliento, poderoso.
-Lo siento. -No, me encanta.
Extraño sus huesos. No sabía que me gustaban.
Ni siquiera les dije adiós.
Lo peor es que todo el tiempo ha estado sentada encima del mando.
¿Tina? ¿Tina Chiquitina? Soy yo. Mamá.
-Hola, mamá. -¡Vive!
¿Recuerdas que ibas a hacer de niñera para que papá y yo
-pudiéramos salir en San Valentín? -Linda, no digas "San Valentín".
Perdona. Decía un día cualquiera de febrero que no significa nada.
Estúpido día de febrero.
No creo que podamos ir a nuestro increíble
Cupón de Besos de San Valentín.
-Perdón. Perdón. Perdón, perdón. -¡Bob! No digas San Valentín.
-Perdón. Perdón, perdón. Perdón. -Dios, ahora lo he dicho yo.
¡Sí! Por fin sé lo que quiero ser cuando sea mayor. Esa limusina.
Oh, Dios mío. ¡Ya sé lo que tenemos que hacer!
-¿Qué? -Louise y yo vamos a sacar a Tina
en limusina en una noche de chicas para animarla.
Oh. Gran idea.
Y Gene y tú vais a hacer lo que he comprado.
Oh, espera. Podríamos quedarnos aquí.
¿Y desperdiciar mi Cupón de Besos? ¿Estás loco?
-Es sólo para esta noche. -Vamos, Bob.
Tina necesita esto. Tina necesita una noche de chicas.
Una auténtica noche de chicas y vamos a subirnos a esa limusina
-y se la vamos a dar. -¡Sí!
-Hagamos lo de ir en una limusina. -¡Sí!
De acuerdo, vale. Gene, ¿me harías el honor
-de salir conmigo esta noche? -¡Sí! Pero hasta dentro de tres días
no vuelvas a llamarme para no parecer un padre desesperado.
Chicas, poneos las minifaldas. La li-mama-sina va a salir.
-¿Vale, Tina? ¿A que será divertido? -Supongo.
Noche de chicas, qué bien.
-Hola, somos las clientas. -Hola. Yo soy vuestra chofer.
Llamadme Nat. No me dijeron que iba a llevar a tres princesas
-el día de San Valentín. -Oh, oh.
Nat, no mencionaremos el Día de San Valentín, ¿vale?
A mi hermana la ha dejado un capullo
y su sistema operativo de púber está colapsado.
-Oh, oh, nada bueno. -Llevaremos a mi pequeña
corazón solitario a una noche de chicas sin hablar de novios,
ni de amor, ni de Valen-ya sabes, ¿de acuerdo?
¡Recibido! Alto y claro, señor.
Qué bonito es esto.
Nat, arranca esta monada y ponla a 120 por hora.
-Eh. Perdona, ¿niña conejita? -Sí.
No puedes ponerte de pie y sacar la cabeza estando en marcha.
-Pero, qué hay... -¿Qué hay de "Big",
la peli de Thomas Hanks? Son cosas del cine.
¿Quieres saber lo que pasa cuando la gente real saca la cabeza por ahí?
-Sí. -Decapitación. Ocurre continuamente.
Hubo un repunte después de estrenarse la película.
Tú no has oído nada de eso. ¿Verdad? ¿Verdad?
-No, no he oído nada. -Ni una palabra.
El gobierno se encarga de ocultarlo.
-No me diga. -Hasta Thomas Hanks
-recibió dinero por su silencio. -¿Cuánto?
-Unos 12.000 dólares. -Todo concuerda.
Bueno, ¿adónde vamos? Niña triste,
¿quieres atropellar al que te ha plantado?
-No. -Me parece un buen plan.
No, no vamos a atropellar a nadie. ¿Pero qué hace que se sientan mejor
aquellos a quienes se les ha roto el corazón?
-Los lagartos. -No.
¿Tirar judías a un agente de tráfico?
-No. Un cambio de imagen. -La respuesta correcta era lagartos.
¿Qué te parece, Tina? ¿Un cambio de imagen?
-Claro. -Le encanta.
Deberíamos llevar un cubo de judías, por si acaso.
Ah, ¿para qué crees que es esto, jovencita?
Sabía que un día encontraría a mi verdadera madre.
Tu madre ha escrito: "Ve hasta el muelle,
gira a la izquierda en el puesto de "Pinchito de Queso",
-y mira hacia arriba.” -¿Es ese pájaro?
Tal vez.
¿Crees que será ese payaso borracho?
-Ojalá. -Me encantaría empujarlo.
Oh... Oh, no. Oh, Dios.
Sólo para avisarte, he comido justo lo que no debía para esta actividad.
Bienvenidas, parejas. Preparaos para la noche de vuestra vida.
Soy Tom Flanagan. Y éste es mi hermano Jerry.
Quizá se estén preguntando: "¿Puedo ser trapecista?
Mírenme, peso unos 15 ó 20 kilos de más, tengo diabetes,
depresión fuerte, una cosa rara de la piel en el pie, de todo.
Pero si yo puedo serlo, ustedes también.
Vamos a Aprender la rutina en el trapecio
-bajo sobre esas colchonetas. -Luego pasaremos al trapecio alto,
con vestuario y música. Sé lo que están pensando.
"¿Estaré preparado para esto?" Dentro de 45 minutos,
la respuesta seguramente será: "Claro".
¿Preguntas? Usted, el del bigote.
Hola, sí. He venido con mi hijo porque...
Bueno, es una larga historia, pero sólo tiene 11 años.
¿Podemos hacer esto? No pasa nada si es que no.
El trapecio es seguro para todas las edades.
Salvo para menores de 10. Ellos no pueden acceder.
¡Sí! Voy a columpiarme con mi padre.
Mierda, por un año.
Eh, perdonen. Pero ¿estas chicas tan guapas han visto a mis clientas?
Somos nosotras. Mire a Tina. ¿No está impresionante?
-Oh, mírela. -La estoy mirando y, literalmente,
no puedo respirar. ¿Y tú, qué es lo que te ha inspirado?
-Pesadillas. -Bravo.
Ahora vamos a averiguar dónde está el chico que te hizo polvo.
-¿Cómo se llama? -Jimmy Junior.
Un nombre horrible. Le odio por el nombre que tiene.
Averiguamos dónde está y vamos allí y le dices:
"Mira lo que te has perdido". Y le lanzas una bebida
-o una bomba de humo. -¡Sí!
No. No, Nat. Se lo agradezco,
pero solo necesitamos animarnos a la antigua usanza.
Improvisaremos poder femenino. A la limusina.
Usted es la jefa.
-¡Yuju! ¡Pepinillos! -No saque la cabeza.
Perdón. Ya bajo.
-Todavía no me he rendido, Tina. -Vale.
Vamos a darle un poco de azúcar a esta mocosa para que se anime.
¿Cómo que no tiene ninguna mesa?
Es San Valentín y no tienen reserva, señora.
-Venga. Mi niña tiene el corazón... -¡Linda!
-¡Linda! ¡Linda! -¿Qué? ¿Eh? ¿Dónde está...?
-Venga, he conseguido una mesa. -¿Nat?
-Siga mi voz. ¿Me oye? -Eh, es Nat.
Siga mi voz. Siga. Siga. Siga. Siga.
-Nat. ¿Cómo lo ha hecho? -Conozco al dueño.
Le salvé la vida tras atropellarle con mi coche.
A ver, ¿qué pedimos, el mega-misú o el ultra-mega?
Oh, Nat, siéntate a mi lado. Y digo para siempre.
-Oh, Dios. -Lo sé, lo sé. Es una gran caída.
Pero si se cae, este arnés le sujetará, no hay problema.
Nadie ha muerto aquí. Bueno, salvo un tío,
alguien dejó caer una espada desde un globo.
No tuvo nada que ver. No fuimos responsables.
-Hola, papá. -Hola, Gene.
Ahora voy a soltarle y usted se va a columpiar.
-Vale, muy bien ese balanceo. -No está mal.
Ahora suban las piernas.
Madre mía. Qué alto está.
Maravilloso. Ahora suelten los brazos.
-Dios, Dios, Dios, Dios, Dios, Dios. -No vomites, no vomites, no vomites.
Lo estamos haciendo, papá. Estamos volando.
-Lo odio. -Ahora cójanse de las manos.
-¡Buen trabajo! -Y suelten.
No puedo.
-¡Por favor! -Gene, tenemos que soltarnos.
-¡Ni hablar! Suéltate tú. Pero no. -No. No lo haré.
Chicos, por favor, o se sueltan y se columpian
o sueltan las piernas y caen.
Tenemos otras seis parejas esta noche.
Vamos a necesitar un momento.
¿Qué, mi pequeña Tina-misú, cómo estás? ¿Estás mejor?
-Estoy llena, llena de tristeza. -Oh.
No quiero hacer leña del árbol caído,
pero podríamos conseguir un caballo muerto.
Y no lo vamos a meter en la cama del chaval,
pero sí en su mochila, debajo de sus deberes.
Llega él, orgulloso porque ha hecho los deberes y ¡bum!
-Caballo muerto. -El plan perfecto.
-Pidamos la cuenta. -De acuerdo.
Vaya, ha dicho "caballo muerto" dos veces
y Tina ni siquiera ha reaccionado. Esto es grave.
No lo entiendo. Siempre estás en un tira y afloja con Jimmy Junior.
¿Por qué esta vez es tan duro?
No es porque ahora mismo estemos separados,
o porque tenga otra pareja...
Es que le hice un marco de fotos para San Valentín
con una foto nuestra y lo tiene en su taquilla con una foto de Becky.
-¿Cómo? -¿Cómo?
-¡Qué hijo de perra! -Pues se acabó.
Creo que es hora de hacer el plan de Nat.
Llamaré a mi hombre. Es San Valentín,
así que puede que no tenga caballos muertos,
pero a ver qué tiene de la familia de los mapaches.
No, no. No vamos a hacer nada con caballos muertos, ni nada violento.
Pero vamos a asegurarnos de que su cita con Becky no le salga muy bien.
Hagámoslo.
Es hora de que el pequeño Jimmy Jr. la pague.
¡Brindemos! ¿Quién tiene traje de camuflaje y quién lo necesita?
Vale, primero es lo primero.
Tenemos que averiguar dónde está el pequeño Romeo-no.
-Sí, sí. -Y cuando lo sepamos
y esto sólo es una idea, todas podemos aportar ideas.
-¿Y si le tiramos una de estas? -¿Qué es eso?
Una bomba fétida. Tengo un montón. Se las tiro a chicos blancos,
palomas, gente con la que he salido, etcétera.
Tina, ¿nunca le has puesto un dispositivo de rastreo a Jimmy?
¿Cosido en la nuca mientras estaba inconsciente o...?
-Ah, no. -Tina.
-Lo siento. -Mierda. No importa. No importa.
-¿Y no sabes adónde... -Lo siento.
...puede haber llevado a Becky esta noche?
-No lo sé. No lo sé. -¿Qué hay de esa Becky?
¿Podría ser una espía? ¿Quizá una especie de Cylon?
-¿Dónde crees tú que querría cenar? -Dejadme eso a mí. Nat, el móvil.
-Sí, jefa. -Tina, llama a Tammy.
Tammy, soy Louise Belcher. Dame el número de Becky Kresper.
-¿Para qué? -Para hacer una maldad.
Qué divertido. Vale, es el 201...
Hola. ¿Ya ha salido Becky con su pareja? ¿Aún no? Vale, genial.
No, no quiero hablar con ella. Adiós.
Todavía no ha salido. Si vamos allí, podremos seguirla.
-Tina, ¿sabes dónde vive? -712 de Forest Lane,
la casa tiene un flamenco en el césped.
-Vaya. ¿La vigilas mucho? -Sí, un montón.
Buena chica. ¡En marcha!
¿Sabéis? Creo que será más rápido si salgo y doy la vuelta.
No. He empujado demasiado y estoy atascada.
¿Me ayudáis un poco?
Oh, no, no, no. Vale, sí. Seguid.
Se me ha soltado el sujetador. He caído sobre mi granada de mano.
-¿Granada de mano? -Tranquilas.
El que me la vendió me dijo que estaba desactivada. Veamos.
Así es.
No podemos quedarnos aquí eternamente.
Quizá podríamos. Podría llevar una vida muy satisfactoria.
Vale, mira, a la de tres, nos soltamos las manos.
No. No creo que pueda.
¿Y si, en vez de eso, nos soltamos de las piernas?
-¡De las piernas, no! -Chicos, tenéis que soltaros.
Lo sabemos, Jerry. Deje que hable con mi hijo.
Pensábamos que estaba hablando. ¿Qué estaban haciendo?
Hemos estado ocupados. Gene, llevamos arneses, así que,
-caeremos muy suavemente. -Vale, vale, hagamos eso.
-De acuerdo. A la de tres. -Cientos.
¡Gene! Tienes que confiar en mí. Mírame a la cara. Soy tu padre.
No permitiré que te ocurra nada malo. Todo va a salir bien.
Vale, confío en ti, papá.
Tenéis una relación muy bonita. Vamos.
¿Preparado? Una, dos, tres.
¡No te has soltado!
-Lo sé. -¿Me tomáis el pelo?
-¡Vamos! -¡Me ha dado pánico!
¡No he podido hacerlo!
Son los Pesto. Agachaos. Ahí está, el pequeño Jimmy “Gili”.
Mirad cómo anda con esas malvadas y ridículas piernas.
-Nat, siga a ese coche. -Entendido, Tina.
-Se va a chocar. -Lo siento, lo siento.
Estoy nerviosa.
¿Van a cenar enchiladas con forma de corazón?
-Es peor de lo que pensaba. -Aparcaré detrás.
Entraremos como en "Uno de los nuestros", por la cocina
-y ¡bum! ¡Fin de la cita! -¿Nos dejarán entrar por detrás?
Oh, sí. Uno de los ayudantes es mi sensei.
Es un mal ángulo. A mi señal, vamos todas al baño
-y allí nos juntamos. -De acuerdo. ¿Cuál es la señal?
-¡Guau miau! ¡Guau miau! -Bien, tiene sentido.
¡Guau miau! ¡Guau miau!
Gracias por salir conmigo. Estás estás genial sin el aparato.
Gracias, Jimmy. Es emocionante volver a comer caramelos.
Y por fin puedo entender lo que dices.
-¿Qué? -Vale, pasamos a la fase dos.
-Tina, ¿lo recuerdas todo? -Sí. Me acerco todo lo que pueda
-y tiro estas ocho bombas fétidas. -Quizá sólo necesitemos
tres bombas fétidas. Mejor dame las otras.
Vale, tiro estas tres, atufo el garito y salgo por detrás.
Perfecto, Tina. Iremos detrás de ti y nos vemos atrás.
Juntad las manos. Poder femenino a la de 16.
-1, 2, 3, 4, 5, 6... -Vale, vale. ¡16!
Déjala terminar, mamá. Déjala terminar.
-7, 8... -¡Poder femenino!
-Vale. Vale. -Siga, Nat. Siga.
-9, 10... -10.
-Déjala terminar. -¡Vale!
-Siga, Nat. -¡16!
-¡Poder femenino! -¡Poder femenino!
Esto es lo que más me he divertido.
Venga, vamos allá.
No puedo hacerlo.
-¿Tina? -¿Tina Belcher?
Jimmy Junior, Becky. ¿Estoy en llamas? ¿No? Guay.
¿Qué os ha traído por aquí?
Tina, ¿qué estás haciendo? ¿Nos has seguido?
¿Qué? No. Ni siquiera sé de quién es la limusina que hay detrás.
En fin, ¿qué tal la enchilada? ¿Sabe a corazón?
-Tina, ¿estás bien? -Sí, ¿qué te pasa?
Vale, me habéis pillado. Os he seguido.
-Oh, no. -Tengo que ir a salvarla.
Espere. Creo que lo tiene controlado. Déjela sola.
Becky, he venido a tirar bombas fétidas y a estropearos la salida,
porque estaba triste y celosa por que salieras con Jimmy Junior
en San Valentín y no yo. Y porque Jimmy Junior
puso tu foto en el marco que hice para él.
-Espera, ¿qué? -Sí, es un marco de buen tamaño.
La foto encaja bien.
Pero la cosa es que no quiero ser así. Y Becky, pareces muy maja.
Lo único que hiciste fue quitarte el aparato
-porque tu dentista te lo dijo. -Así es.
Y aceptaste una invitación a este restaurante tan bonito
con este chico malo de Wagstaff, cualquiera lo habría hecho.
Tú no has hecho nada para hacerme daño
y yo no haré nada para hacerte daño a ti.
-No te estropearé la cita. -Gracias, Tina.
Tú también eres maja.
Y tienes un poco de guacamole en la teta.
-Oh, sí. Gracias. -No, la otra.
-Oh. Ah, vale. -No. La otra.
-Oh, ¿en ésta? -Está por debajo.
¿Me das un nacho? Os dejo que volváis a lo vuestro.
Verás, en realidad, Becky, esto no está funcionando.
-¿Qué? -¿Qué?
Esperaba que nos trajeran el flan con forma de corazón,
pero creo que debemos romper. Es que no hay nada aquí.
-¿Estás de broma? -Seguro que no.
-Hace estas cosas a menudo. -Pero, en fin, si insistes,
-esperaré hasta el flan. -Oh.
-Vaya. -Dios mío.
¿Acaba de romper también con Becky? ¡Es un...!
-¡Capullo! -¡Bomba fétida de una mamá furiosa!
-Espera, espera. Dame una, mujer. -Tina, guau miau. ¡Guau miau!
Oh, no. Becky, ven conmigo.
No funciona. Somos del mismo tamaño. Corre.
Espera, Tina, vuelve. Saldré contigo entonces, si quieres.
-Te oleré en el infierno. -Ah, espera. ¿Quién eres tú?
¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!
Chicos, ya ha pasado más de una hora.
Me preocupan vuestros cuerpos.
Gene, lo siento, no puedo soltar las piernas.
-¿Quieres que te deje caer? -No.
Hacemos esto juntos o no lo hacemos.
Vale, voy a ir contra mis instintos
y voy a caer como un plomo mientras sujeto a mi hijo.
Bob, voy a contar hasta tres y si no suelta las piernas,
pienso cobrarle como una segunda experiencia de trapecio.
-El precio completo. -¡Pagaremos doble!
-Gene, no. -¡Una! ¡Dos!
-El precio completo, Bob. -¡No, no, no! ¡No!
Vale, voy a hacerlo, voy a hacerlo.
¿Por qué lo estoy haciendo así?
-Me duele mucho. -Papá, suelta tus Krakens.
Lo intento, Gene.
Ha sido alucinante.
Y nos han dejado quedarnos con los trajes.
Hay una lección importante sobre mear en cosas que quieres quedarte.
-¡Me siento tan vivo! -Y yo.
Como si pudiera hacer cualquier cosa.
-¿Nos vamos a casa a ver la tele? -Sí.
-Te quiero, papá. -Yo también, colega.
Siento haberte estropeado la cita con Jimmy Junior.
No fuiste tú, sino él.
Debí adivinarlo cuando llegó tres horas tarde y me llamó Betsy.
¿Sabes? San Valentín es más divertido
cuando lo pasas con gente que te quiere.
Como tu madre y tu hermana. Y la chófer de la limu.
Y una niña del insti que conoces regular.
Los chicos van y vienen, pero las chicas siempre están ahí.
Es cierto. Siempre lo estarán.
A veces las mujeres son horribles con otras mujeres.
Pero nosotras, esta noche, no, cariño. Esta noche, no.
-¿Lo hacemos, señoras? -Hagámoslo.
Vale, repetidlo después de mí, lo voy a grabar con el móvil, ¿listas?
-Yo... -Yo...
no te demandaré si me decapito.
-no te demandaré si me decapito. -no te demandaré si me decapito.
¡Vamos a comer bichos!
-¡Que te den, Thomas Hanks! -¿Quién es grande ahora, nene?
¡Oh, mi cara!
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.