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-¡Bob! ¡Bobby! ¡Bob! ¡Bob! -¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Qué?
-Ya está. -¿Ya está qué? Espera. ¿Qué hora es?
Acabo de tener un sueño en el que celebrábamos la fiesta de Navidad
más increíble del mundo. Era perfecta.
-Ahora sé lo que tengo que hacer. -¿Volver a dormir?
No, no, escucha, escucha. Este año no parece Navidad.
Yo siento el espíritu pero la gente parece muy triste.
Vamos justos de dinero, ha sido un año difícil,
y la muerte de aquel que salía en ese programa...
-Sí, eso fue triste. -Pero es Navidad.
Vale, duerme.
Creo que mi sueño intentaba decirme algo.
Creo que tenemos que difundir la alegría y salvar la Navidad.
Deberíamos organizar la fiesta de mi sueño en el restaurante.
-¿Cuándo? -Hoy. Esta tarde.
-Cuanto antes, mejor. -Oye, no nos volvamos locos.
Aunque tenemos que envolver los regalos y comprar un par más.
No, no, esta fiesta tiene que ser mágica, Bobby. Como en mi sueño.
¿A que es bonito? Bob, apunta todo.
-Lo necesitamos para la fiesta. -Estoy muy cansado.
Señor Regalo suena bien.
-Oh, va a ser genial. -Lin, ¿me das la manta?
¿Calzoncillos nuevos? Qué bonitos.
No, son viejos, pero gracias por fijarte.
¿Un sueño te dijo que celebráramos una fiesta en el restaurante?
Así es. Difundiremos alegría navideña.
Yo tuve un sueño en el que papá llevaba coleta. ¿Hacemos eso mejor?
-Espera, espera, callaos. -Estoy en la puerta del Wiggle Room,
donde esta mañana los clientes de la discoteca pasaron de hacer retumbar
las paredes de esta popular discoteca gay
a ver al Ayuntamiento arrancar el tejado de la misma.
Esta discoteca ha violado múltiples ordenanzas del Ayuntamiento.
La norma del ruido, escenarios sin permiso,
y más de un balancín ilegal.
Maldito seas. Los colegas antes que las ordenanzas.
Parece que estos pequeños bailarines
estarán más cerca unos de otros estas fiestas,
haciendo esta alegre época del año un poco más lacrimógena
para esta comunidad.
Madre parece estar bien.
Lin, ¿por qué cortas la copa del árbol?
Voy a cortar un trozo pequeño de nuestro árbol,
-y lo pongo en el restaurante. -Está circuncidando a nuestro árbol.
Lo habéis oído en la tele.
Esta Navidad será triste si no hacemos un esfuerzo extra.
Vale, así que ahora nuestro árbol se queda así de raro
-por lo que acabas de hacer. -Oh, apenas se nota.
Volveré a injertarlo. Y crecerá de nuevo y ya está.
Sí, me parece bien.
Este pequeñín tiene que ser especial,
así que voy a pasarle mis adornos preferidos.
Oh, recuerdo cuando Gene me hizo este.
Oh, y este, me encanta. Y Tina me hizo este.
Y este también me encanta. Y Louise me hizo este.
Dios mío, me encanta.
Francamente, me interesa un poco más todo lo que hay debajo del árbol,
-no sé si me explico. -Sí,
tenemos el enlace de tu lista de regalos online.
He visto que las cosas más caras aún están disponibles, así que...
Oh, mirad nuestro arbolito.
Me encanta mi mini árbol. Voy a llenarlo de adornos
y luego invitaré a todo el mundo a la fiesta.
Feliz Navidad. Un aperitivo de Papá Noel.
-Porque es Navidad, ¿no? -Sí.
Voy a coger algunos. Avísame cuando sea una cantidad excesiva.
-Oh, vale, para, Teddy. -Entonces, ¿solo cojo cuatro?
¿Cada vez que pases? A ver si nos vemos mucho, Bobby.
-¿Un aperitivo de Papá Noel? -Oh, el último.
A temperatura ambiente y el más tocado.
No, no, está recién hecho y nadie lo ha tocado, salvo quizá Teddy.
-Lo he rozado. -Esperaré a una nueva tanda.
-¿Qué te pasa, Mort? Cógelo. -Vale, lo cogeré.
Es broma. Está congelado.
¿Habéis visto mi arbolito? He colgado mis adornos preferidos.
Y en la copa del árbol hay un angelito de porcelana
y está sonriendo porque está en lo alto del árbol.
-¿Nos das el ponche de huevo? -Me gusta. Me gustan tus adornos.
-Nos vamos al otro lado de la sala. -Oh.
¿Qué me decís? ¿Va a venir Papá Noel?
¿Habéis sido buenos? Espero que no venga el Bleaken.
-¿Quién o qué es el Bleaken? -¿No sabéis nada del Bleaken?
¿Es una banda? ¿Están en SoundCloud?
Tiene un nombre diferente en cada cultura,
pero en esencia es el anti-Papá Noel.
Te escuchamos atentamente. Sigue.
El Bleaken es una criatura con cuernos con piel de lagarto
y plumas negras que nos visita de vez en cuando.
-¿De vez en cuando? -¿Como El Niño?
Mi nana decía que se alimenta de tristeza e ira.
Decía que cuando mi hermana y yo nos peleábamos,
provocábamos que viniera el Bleaken.
-Qué graciosa tu nana. -¿Nana es el diminutivo de banana?
Bueno, y ¿qué pasa cuando viene el Bleaken?
-El Bleaken roba los regalos. -¿Qué?
Sí. Luego se los lleva a su guarida y nunca vuelves a verlos.
-Y una vez, creí haberlo visto. -Espera, ¿viste al Bleaken?
No lo sé. Era pequeño. Nana solía darnos vino.
Nos estás asustando. Guárdate las locuras de Nana para ti.
Sí, el Bleaken seguro que es una vieja leyenda.
Y una leyenda larga. ¿A que sí? ¿Eh?
Ahora sí es una fiesta.
-Sí, porque Jimmy está aquí y yo. -No jodas, Trev, no digas eso.
¿Cómo que no diga eso? ¿Qué quieres que diga?
-Cállate. -Pero...
Hola, Jimmy. Hola, Trev. Feliz Navidad.
-Lin, ¿has invitado a Jimmy? -Es un alto al fuego navideño.
Una tregua por las fiestas.
Sí, Bob, trata de ser un gran hombre por una vez, ¿eh?
No debería ser tan difícil debido a tu culo. Es enorme.
¡Zum!
-No voy a decir nada. -Vamos.
-No. -Vamos.
-No. -Vamos.
-Está bien. -Bien.
Feliz Navidad, estúpido Jimmy Pesto.
Gracias por venir, Dalton. Feliz Navidad.
Madre mía, Linda. Esto sabe a enjuage bucal con huevos.
Me encanta. Si eres tan amable, ¿tienes otra cosa para beber?
Puedo abrir una botella de champán.
Ah, eres un encanto. Voy a pasarme las fiestas bebiendo.
¿Qué quieres decir? ¿De una manera divertida?
Pregúntale a mi exnovio, luego a su nuevo novio
y luego al exnovio de su nuevo novio. Oh, ese soy yo.
Oh, lo siento, creo. Me he perdido.
-Bueno, felices fiestas. -¡Yupi!
-Hola, Bob. -Hola, Malvavisco.
Hola, Malvavisco. ¿Quién es tu amigo?
Este es Art. Es un artista.
Vaya, arte, me alegro de conocerte, Art.
Si quieres, nos vamos.
Da igual. Me divierto con facilidad.
Ja, con facilidad, lo pillo.
Malvavisco, sé que han cerrado la Wiggle. Tú ibas mucho por allí.
-Lo siento mucho. -No sé si volveré a contonearme.
Bueno, tal vez un poco de ponche te anime.
Gracias, cariño.
-Está repugnante. -Feliz Navidad.
Gracias por venir, ha sido un placer veros.
Adiós. Felices fiestas. Felices fiestas, sí.
-Perdone, ¿qué? -Nada, nada. Oh, hace frío.
¿Hemos salvado la Navidad?
En fin, no ha sido como la fiesta de mi sueño
y el señor Regalo no ha venido, pero hemos colaborado
en difundir alegría navideña. Y mi arbolito está tan bonito.
-Oh, Dios mío. -Lin, ¿qué pasa?
Mi árbol. Ha desaparecido.
Mis adornos. Mis adornos favoritos.
Espera, ¿dónde está? Niños, ¿habéis movido el arbolito?
-Yo no. -No.
Oh, Dios mío. Oh, Dios mío.
Santo Dios.
¿Quién robaría un árbol de Navidad? Es Navidad.
-Oh, claro, tiene lógica. -Mis adornos favoritos.
-Mis pequeños. -Lo sé, es...
-Me desmayo. -Sé que es horrible, Lin,
pero intenta calmarte. Ya has llamado a la policía.
-Tres veces. -Yo digo que volváis a llamar
y esta vez, les colgáis.
Y yo que llamemos al restaurante vietnamita
y pidamos kilos de ternera banh mis.
He venido tan rápido como he podido
después, de hacer otras cosas. ¿Qué han robado?
Mi arbolito de Navidad.
Más bien la copa del árbol de Navidad.
-La puntita. -Gene.
Tenía todos mis adornos favoritos. Los habían hecho mis hijos.
Una pregunta. ¿Le han robado las manos de sus hijos?
-No. -Bien. Niños, haced otros adornos
-y tema resuelto. -Sargento Bosco, por favor.
Os diré una cosa, hay algo que he aprendido en el cuerpo policial.
La gente es horrible, y la Navidad la hace peor.
Proliferan los pequeños robos como este en la ciudad.
-¿Qué están robando? -Chorradas navideñas.
Luces, renos de plástico, un montón de Papa Noel hinchables.
-Yo tengo uno de esos. -Claro que sí.
-Pues yo no lo sacaría este año. -Espere, ya lo he sacado.
¿Tiene alguna pista? ¿Algún sospechoso?
Sí, un chico. O una chica, o un grupo de chicos y chicas.
Adiós, me marcho.
Lo siento, Lin. Ha servido de poco.
Pero hagamos lo que ha dicho,
que los niños te hagan unos adornos nuevos.
No quiero adornos nuevos. Quiero los adornos de cuando eran
-más pequeños y monos, no de ahora. -Oye, soy adorable.
No necesitamos a Bosco. El que se llevó el árbol era un invitado.
Conocemos a los sospechosos. Solo hay que hablar con ellos.
Navidad es dentro de tres días. ¿Estás segura de que...?
-Voy a encontrar mis adornos. -Oh, vaya.
Vale. Pero no te entusiasmes demasiado, ¿vale?
Que resuelva todos los delitos de la ciudad.
Como Kyra Sedgwick o Mariska Hargitay-tag-gahh.
Aquí están todos los que estuvieron en la fiesta.
Te he tachado a ti, a los niños, a Teddy y a Mort.
No sé. Mort se molestó porque le di lo último que quedaba en la bandeja.
Oh, un móvil. Vale, Mort vuelve a la lista.
Pero empecemos por los sospechosos más obvios.
Creo que conozco a uno.
Jimmy Pesto. Vamos a interrogarle.
Iré contigo, pero hagamos que no se nos vaya de las manos.
Oh, no me pasaré de la raya. Vamos a sacudir a ese pizzero.
-Voy a por el abrigo. -¿Y nosotros?
Iremos con vosotros. Os vendrán bien refuerzos.
No, no. Como cerraremos un rato, id abajo y hacednos
a vuestra madre y a mí una de esas libretas de cupones que...
-¿Que tanto te gustan? -No, iba a decir que nunca usáis.
¿Querías que las usáramos?
Supongo que la intención no es lo que cuenta.
Bob, vamos.
Mira qué pedorro ha entrado.
Cierra el pico. Sé que fuiste tú. ¿Dónde está?
-¿De qué estás hablando? -Estamos investigando un delito.
-Está siguiendo una pista. -Oh, no.
¿Alguien os ha robado a todos los clientes? Espera, he sido yo.
-Habla de vuestro sustento. -No, Jimmy.
Alguien me robó mi arbolito de Navidad de la fiesta
y creo saber perfectamente quién lo robó, ¡fuiste tú!
¿Qué? ¿Para qué iba a querer tu árbol?
Creí que habíais venido porque habíais encontrado el caramelo.
-¿Qué caramelo? -Cogí un caramelo de la mesa
y lo eché al urinario.
Parecía que alguien había hecho caca.
No tenía sentido quedarnos después de eso, y nos fuimos. Dubidú.
Os fuisteis muy pronto. Robaron el árbol más tarde.
Bien, Lin, creo que es obvio que Jimmy es un idiota.
-¿Sí? -Pero no creo que lo hiciera.
No creo que un idiota echara un caramelo al urinario.
Sí, deberíamos tacharlo de la lista. Espera, las cámaras de seguridad.
Pero no enfocan a nuestro restaurante.
¿Por qué iba a querer hacer eso?
¿Aún emiten "Los vídeos más aburridos y tristes de Norteamérica"?
-Ese programa no existe. -No hablo de la cámara de Jimmy.
Mort tiene una en nuestro lado de la calle.
"Cupón para canjearlo por un masaje de pies de 200 minutos de Tina".
-¿Qué? -Sé que estáis trabajando mucho.
Pero creo que sé quién cogió el árbol de mamá,
y todas las chorradas navideñas que Bosco dijo.
¿Mi teoría? El Bleaken lo hizo.
Teddy dijo que el Bleaken roba cosas.
-Pues no va a robarnos los regalos. -¿Por qué?
¿Por qué somos pobres y nuestros juguetes se rompen enseguida?
No, porque vamos a detenerle.
Sobre todo se trata de echarlo de la ciudad
antes de que nos robe los regalos de Navidad.
Pero una vez que le encontremos y le asustemos, no estaría mal
-pedirle el árbol de mamá. -Ah, sí.
Este año he pedido experiencias. El Bleaken no puede robar
-una cena de barbacoa coreana. -¿Esa no es una tarjeta regalo?
-Puede cogerla, ¿no? -¡Maldición!
Estoy bien.
Gracias por hacer esto. Te lo agradecemos mucho
y que sepas que no te consideramos sospechoso.
Gracias. Parece que no es así, pero voy a pasar de eso
y os voy a sacar el vídeo de ayer.
Vale, iremos a la mitad de la fiesta y...
-¿Estás saltando? -Estaba probando una cosa.
-Voy a ir más adelante. -Espera. Para. Vuelve, vuelve.
-Justo ahí, mirad. -Oh, Dios mío.
Edith, está escondiendo algo bajo el abrigo.
¡Te pillamos! La mejor generación, ¡y una mierda!
-¡Edith! ¡Harold! -¿Hola? Aquí no hay nadie.
-¿No deberíamos irnos? -Por esa puerta. Vamos.
Sí, de acuerdo. Vamos.
-¡Madre mía! -La clase está llena. ¡Fuera!
Hola. Perdonad. Seguid, dibujando.
-¿Qué queréis? -¡Queremos que nos expliquéis esto!
Eso no prueba nada. Podría ser cualquier anciana.
-¡Oye! -Digo, no. Sales bien. Digo, nada.
-Sé que salgo bien. -Sí, claro.
¿Podéis devolverle su árbol a mi mujer?
-¿Árbol? ¿Qué árbol? -Nosotros no cogimos tu árbol.
¿No lo cogisteis, eh? ¿Qué llevabas bajo el abrigo, codiciosa?
Cogimos tu bandeja de galletas, ¿vale?
-¿Satisfecha? -¿Cogisteis qué?
¡Las galletas!
Hemos tenido clases de dibujo toda la semana.
Y no tuvimos tiempo para comprar tentempiés.
Para los nudistas. Es un trabajo duro. Les gustan las galletas.
Fue al final de la fiesta. Creíamos que vosotros ibais a tirarlas.
No hemos hecho daño a nadie.
-¿Has visto al Papá Noel desnudo? -Claro que sí. Imposible no verlo.
No, mírale otra vez. Estuvo en nuestra fiesta.
-Es Art, el artista, ¿te acuerdas? -Ah, sí. ¿Nos vamos?
Es un sospechoso. Debemos interrogarle.
Deberíais estar avergonzados. Robarnos las galletas.
Vamos a hablar con el nudista y vais a dejarnos.
Un arbusto.
-¡Harold! -Perdón.
Bueno, Lin, creo que deberíamos volver al restaurante.
¡No! Tengo que seguir buscando. Quiero encontrar mis adornos.
-Mis pequeñines. -Vale, vale, sigue buscando,
yo voy a volver a donde los dos trabajamos,
o trabajábamos antes.
¡Bien! ¡Fuera! Y llevaos la bandeja de galletas.
Ya está. He tachado a todos los de la lista.
Mis adornos están ahí fuera muriéndose de frío.
-Lo siento, Lin. -Sabes, voy a salir otra vez
a hablar con todos los de la lista. Quizá se me pasó algo.
-Tenemos que envolver los regalos. -¿Qué? ¿De qué estás hablando?
Los regalos, tenemos que envolverlos para los niños,
para Navidad, ¿te acuerdas?
Claro. Sus regalos. No los hemos envuelto.
-No lo hemos hecho. -Qué mal.
Es por saber cuándo vamos a hacerlo.
Y por "vamos" me refiero a ti, a mí se me da fatal.
Sí, envuelves como un oso ciego borracho.
-Igual que vivo. -Quizá he estado un poco...
demasiado centrada en recuperar mi árbol.
-¿Sabes qué? Se acabó. -¿De verdad?
Sí. Pueden haberme robado los adornos,
pero no me robarán la Navidad.
Mamá, tenemos que hablar sobre tu árbol.
No, no, no. Vuestra madre ya no quiere seguir buscando el árbol
y todos estamos muy contentos por ello.
Sí, sí, se acabó.
Sabemos quién lo robó.
-¿Ah, sí? ¿Quién fue? -Oh, Dios mío.
-Fue el Bleaken. -¿Qué?
¿Es que creéis en el Bleaken?
-¡Sí! -¡Sí! ¿Lo conocéis?
-Sí, pero, claro, no es real. -Tenéis que creernos.
Este delito se nota a la legua que es obra del Bleaken.
Gracias, niños. Es genial que intentéis ayudar,
pero no existe el tal Bleaken. Y yo estoy bien.
No os preocupéis por mí, estoy bien.
Estamos preocupados por ti,
pero también nos preocupa que nos roben nuestros regalos.
Mirad, niños, mañana es Navidad y creo que deberíamos portarnos
tan normales como solemos hacer.
Y disfrutarla tanto como podamos con los regalos
que Papá Noel nos traiga, que,
seguro que van a ser unos regalos geniales.
No exactamente lo que habéis pedido, pero casi.
En serio. Os van a encantar.
¡Yupi!
Mamá y papá no se creen lo del Bleaken.
Pero la policía sí nos creerá.
A una panda como nosotros que entra de la calle,
pues claro que nos creerán.
El Bleaken no es real.
Escúchenos. Llame al Equipo Swat. Llame a MASH. Llame a Colombo.
Llámelos a todos. Se va a cargar la Navidad.
Deja de hablar.
Solo son cuatro gamberros robando chorradas navideñas por la ciudad.
Oiga, ¿eso es un mapa de los lugares donde han robado?
Sí, los que me he molestado en poner ahí.
Luego me he quedado sin chinchetas y he parado.
¿Qué es eso? ¿Una especie de lámpara?
¿Qué? Sí, sí, sí. Me gustan las lámparas.
-¿Creéis que tengo demasiadas o qué? -No.
-La cantidad apropiada de lámparas. -No. No.
Bueno, sentimos haberle molestado.
Parece que lo tiene todo bajo control, sargento Bosco.
Son unos pocos gamberros. Gamberros.
-Y gracias por el agua. -De nada.
¿Qué ha pasado, Louise? Has salido muy deprisa.
¿Querías tirarte un pedo? Yo me lo he tirado allí.
-Por eso no te arrestan. -Sí, no sé. Quizá sea por esto.
¿Una foto de media cara de Bosco? No es su mejor ángulo.
-Pero buena luz. Luz de lámpara. -No, es una foto del mapa.
Ahora que sabemos dónde ha robado el Bleaken,
quizá podamos triangularlo y hallar su nido.
Trataré de triangular cualquier cosa.
-Hay un patrón, sé que lo hay. -¿Es de cuadros?
-Es una tela de cuadros. -Esperad.
¿No está este lugar justo en el medio? ¿En el medio exacto de todo?
Supongo. ¿Qué significa?
Significa que es la guarida del Bleaken.
Yo digo que esta noche, tras la cena de Nochebuena, nos escapemos,
encontremos su nido, salvemos nuestros regalos
y, si tenemos tiempo, el árbol de mamá.
¡Madre mía! ¿Acabamos de triangular?
Gene, relájate, pero sí, así es.
Estáis muy callados. ¿Os gusta el jamón?
-Es un jamón muy rico, padre. -Este jamón me da sueño.
Estaré durmiendo en mi cama durante toda la noche.
De acuerdo. Bien.
Venga, cabrón, o pandilla de cabrones, que vais robando adornos.
¿Vais a robarme mi Papá Noel? No, no me lo robaréis.
Veréis qué sorpresa os lleváis. Eso os vais a llevar.
Sí, una gran sorpresa.
Bien, ¿dejamos galletas y leche para Papá Noel?
Está bien.
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