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Atención, quiero pediros que me felicitéis
por mi nuevo negocio empresarial. Este es mi folleto.
"Tina Belcher. Niñera profesional. Buena con los niños.
Mala en matemáticas, pero genial dando baños.
Nadie arrinconará a su bebé".
-Oh. -Voy a ser una profesional.
Tendré mi propio negocio y seré la primera empresaria de la familia.
Ya tenemos un negocio familiar, pero...
-¿Sí? -Sí.
-¿Cuál? -No importa.
Un momento. ¿Todo esto es porque anoche vimos "Sonrisas y lágrimas"?
Puede que haya influido un poco.
¿Seguro que estás preparada para eso, genio?
No todos los niños son tan perfectos como Gene y yo.
-Me las apañaré. -¿Puedes manejar esto?
-Me gusta pensar que sí. -No puedes.
Recuerda, Tina, que te necesitamos como niñera esta noche.
Vamos a usar el cheque regalo que gané
para ese restaurante nuevo, Savory.
-Tranquila, mamá, te tengo apuntada. -Una vez fui sexy. Mírame ahora.
Y copia. Y copia. Y copia.
-Trabaja, maldita sea. -Tina, por Dios,
-respeta la sala de estudio. -No se llama sala de copias.
Bastante tenemos con que Tammy intente distraernos
con su cinta para el pelo.
Solamente es una cinta para el pelo.
Sí, Tammy no quiere hablar de que sus padres
han dejado de pagarle el tinte para el pelo y ahora tiene
unas raíces horribles.
-¡Jocelyn! -¿Qué?
Señor Ambrose, ¿me ayuda con la fotocopiadora?
-Claro, encantado. -¿Qué estás haciendo, Tina?
-Vamos a ver qué hace. -Verás, Tammy,
es que voy a empezar un negocio de niñera.
-Tina, eso no es un bebé. -Estoy fotocopiando folletos.
-Oh. -Para que funcione,
-tienes que encenderla. -¡Uy!
-Sí. -¿Quién va a querer contratarte?
¿La gente a la que le guste cómo te huele la boca?
No, la que le guste el pelo entero del mismo color.
Oh, no, niñas, dejad de pelear. Seguid. Seguid.
La gente me contratará para que sea su niñera,
porque soy afectuosa y buena, cosa que tú no entenderías.
-Entiendo que eres una niñata. -¿Qué tal una analogía?
Mira, soy una buena persona y tú eres horrible.
-No es una buena analogía. -Ni siquiera es una analogía.
Niñas, adelante. Pero que sea más divertido.
Uno menos, quedan 149.
No nos pidas ayuda. No nos pidas ayuda.
Es que mis manos no funcionan muy bien. Mira, mira cómo tiemblan.
No, yo... ¿Tammy? ¿Qué estás haciendo?
Anunciarme como niñera para pagar el tinte para el pelo
y no tienes nada que hacer.
Eres tan siniestra como tus negras raíces.
-Bueno, vale... -Vale...
-Es más bien... -No estás mal, pero...
No, pero el tema es que yo, como que...
-Considera esto. -¿Este es el mejor uso
-que podéis darle a los folletos? -¡Huy! ¡Huy otra vez!
Este no es el lugar adecuado para poner tus ridículos folletos.
¡Y ahora a correr!
De acuerdo, seguid entonces.
Un descanso rápido.
No vomitaré, pero si tú quieres hacerlo...
-Hola, hola, señora. -Hola, hola.
-Oh, oh, hola. -Me llamo Tina.
-Pero eso no importa. Soy Tammy. -Y estaba pensando...
-Si quiere que sea su niñera. -O yo. Tengo mucha experiencia.
Llevo gafas, así que verá que soy responsable.
Yo no, porque no he perdido visión. Así no perderé a su bebé.
Vaya. Cuantísimo entusiasmo.
Lo cierto es que hemos estado buscando una niñera para Kendra.
Somos nuevos en el barrio, me llamo Catherine.
-Guay, guay, guay, guay. -Me encanta su nombre, me encanta.
-¿Queréis dejarme un folleto? -Sí, claro, este. Este mismo.
-Mejor este. Tenga. -No, ese es para tirar a la basura.
No, le será muy útil. Por favor, ignore las pisadas.
-Tírelo a la basura. -No forman parte del folleto.
-Su sitio es la basura. -No forman parte del folleto.
De acuerdo, entiendo.
Linda, me alegro mucho por ti. Que te hayan dado ese cheque regalo
nos da ánimos a todos. Hasta yo podría ganar un cheque regalo.
Estar en la asociación de padres tiene su recompensa.
-Ahora a salir una noche al Savory. -Ah, vais al Savory, ¿eh?
Tienen buenas hamburguesas. ¿Has oído hablar de ello?
¿Qué? No. No lo sé. ¿a qué viene el tercer grado?
Tranquilo.
A ver, sigo hasta 40 blogs de hamburguesas
y están flipados con la Savory. ¿Qué pasa?
Sólo estoy mirando, no toco nada.
Yo contesto.
Bob's Burgers barra Niñeras Tina.
El cuidado infantil está al punto.
Hola, Catherine. Sí, es este número.
¿Esta noche? No cuelgue. Música de espera. Gene, música.
Voy.
Mamá, ¿puedo hacer de niñera para Catherine esta noche?
¿Qué? ¿Esta noche? No, Tina, esta noche salimos.
-¿Por favor? ¿Por favor? ¿Por favor? -Pensaba maquillarme y todo.
-¿Por favor? ¿Por favor? -Y tu padre hasta se iba a duchar.
-¿Por favor? ¿Por favor? -Vale, bien, supongo que podemos ir
-al Savory mañana, ¿no, Bob? -Claro, sí.
Estoy completamente libre, todas las noches.
Gracias, gracias, mamá. Gene, Gene, ya está, ya está, dámelo.
Puedo ir. A las 7. Adiós. ¡Así es como se hace esto, chicos!
Te recogemos para que no vengas andando de noche.
Deberíamos haber comprobado que esa gente no son asesinos.
-¿Qué? -Ah, sí. ¿Hay forma de saberlo o...?
-Quizá haya una aplicación. -¿Qué?
No importa. No pasará nada.
-Sí, las probabilidades son mínimas. -Claro.
Oye, si empiezan a asesinarte, llámanos.
-Sí. -De acuerdo.
Si no respondemos, estarán asesinándonos.
Hola, soy yo, Tina, la de antes.
Hola, Tina, pasa. Nos alegra mucho que estéis las dos aquí.
¿Su hija y yo?
-¿Tammy? ¡No! -¿Tina? ¿Qué?
-Digo, hola. -Digo, hola. Hola, ¿qué tal?
Bien. Muy bien.
Chris y yo hemos pensado que como nos estamos conociendo todos,
podríais trabajar juntas esta noche.
-Sí. Sí. Sí. -Claro. Bien.
Veréis, sólo vamos a tener necesidad de contratar a una niñera
en el futuro, así veremos cuál de las dos se adapta mejor a Kendra.
Debéis saber que nuestra hija es muy sensible.
-Muy especial. -Desde que nos mudamos,
a Kendra le ha costado hacer amigos.
-Oh, no. -Sí. Oh, Dios.
Chris. Chris. Chris. Chris. Chris. Ha estado muy sensible últimamente.
Vaya, que embarazoso. No el llanto. Que no tenga amigos.
-Pero todo genial. Ustedes también. -Todo es culpa mía.
Lo es. Es culpa suya. Nos mudamos aquí por su trabajo
y es que es por las niñas de su colegio.
-Monstruos. Zorras. -¡Chris!
-Lo siento. -Han estado acosando a Kendra
-y hay una niña, Laurie, que... -Le pateó a Kendra en la campanilla.
-¿Perdón? -¿Cómo dice?
Usamos esa palabra para la entrepierna.
Muy bien. ¿Y sirve para niñas y niños o...?
-Los niños tienen campanula. -Ya.
-Obviamente. -Dios.
Maldito sea el trabajo de marketing que nos trajo aquí.
De acuerdo.
Ahora, vamos a presentaros a Kendra.
Hola, cielito, estas son las niñeras,
Tammy y Tina.
-Hola, Kendra. -Hola, yo soy la divertida.
-Este es el Señor Bumbum. -Vale.
-Es mi mejor amigo. -Así es, cariño.
Oh, Dios, me rompe el corazón.
Chris, vamos.
Ya hemos empezado. Nos van a pagar a partir de este momento, ¿verdad?
Estaba deseando ir a un bonito restaurante esta noche
y ser una chica elegante.
Una chica sexy y elegante con un cheque regalo.
Pues yo tengo una idea. ¿Por qué no nos lleváis con vosotros?
Es como si nos lo debierais. Ganaste esa cena en la asociación de padres.
-Nosotros os hicimos padres. -Os hicimos padres a los dos.
Louise tiene razón.
Está bien. Pero pienso beber mucho vino.
Dice la mejor madre del mundo.
Llamaremos para ver cómo estáis. Y hay pizzas congeladas para cenar.
-Bien, adiós, chicas. -Adiós.
-Adiós. Pásenlo bien, jóvenes. -Nosotras lo haremos.
Voy a ser un pedazo de niñera.
Pues yo voy a ser un pedazón de niñera.
-Que lo sepas. -¡Puaj!
-Sí. -Hola.
-Hola, Kendra. -Señor Bumbum,
una de ellas será mi niñera para siempre.
-Y una de ellas, no. -¿Qué?
Es cierto, Kendra. Y Señor Bumbum.
Así que esto es como una competición.
¿Qué les obligamos a hacer primero?
-¿Qué tal un concurso de baile? -Kendra, no sé si...
-¡Bailad! -Vale, vale.
Bailad. Bailad. Bailad.
Mirad nuestra elegante familia.
Me estoy meando. Bobby, si viene el camarero pídeme salmón.
Pero que no sepa mucho a pescado ni esté suave.
Eso dijo en "Los Pescaditos Suaves". Nos dio mucha vergüenza.
-¿Quieren pedir ya? -Sí. Mi mujer tomará el salmón
-y yo quiero la hamburguesa. -Estupendo.
Y nuestro chef aconseja tomarla al punto.
De acuerdo. Así es como la iba a pedir.
Ah, bien.
Dígale al chef que estoy de acuerdo con él.
-Se alegrará mucho. -¿Cómo?
Sé un corderito y ponme una pata de cordero. Un poco pataza-taza.
Y cuando me la sirvas, me la presentas como "pataza-taza".
Yo quiero eso de pollo. Papá, vamos a ir a explorar.
Los niños queremos explorar el entorno.
Pataza-taza.
Oh, huele un poco. Creo que llevo desodorante.
Caramelos, chicle, loción, tampones, los dientes de leche de Gene.
Oh, no estoy...
¿Me pone una hamburguesa para llevar?
-¿Lo más rápido posible? -Vale, me llevaré la carta.
¿Me la da? Démela.
Bueno, vale.
-Hola, Teddy. -Hola.
-Gene. Louise. -Sí.
En persona.
Creía que la cena la habían cambiado a mañana. ¿Sabe Bob que estoy aquí?
Bob no sabe nada de nada. Has pedido la hamburguesa, ¿eh?
Sólo quiero probarla. Juro que jamás había hecho esto antes.
Vale, algunas veces en algunos restaurantes en ocasiones,
pero nada significativo.
Y luego vuelves a nuestra casas apestando a culpa
-con sabores de otras cocinas. -Oh, Dios.
Teddy, cielo, cariño, nadie tiene por qué saber esto
si apareciera un pastel de chocolate para llevar
-que me distraiga de decir nada. -Que sean dos.
Y no diría que no a una crème brûlée.
Luz verde.
Luz roja.
Luz verde. Luz roja.
-Tina se ha movido. -No, está mintiendo.
¿Cuál es la puntuación, señor Bumbum?
Están empatadas. ¡Qué fuerte!
Quiero jugar al escondite. Vosotras os escondéis.
Y no permitáis que os encuentre la primera. Está loca.
-Señor Bumbum, eres tan... mono. -Corred.
Un, dos, tres.
Este sitio es bueno. Nadie mira debajo de la cama.
"Cosas secretas de Kendra. No son cartas del colegio."
Voy a echar un vistazo. "Señor y señora Stokes.
Hoy en el recreo, Kendra le ha dado una patada a Laurie en la..."
-Tammy. Tammy. -¿Qué? Tina, márchate.
El despacho es mi sitio. Y si mi sitio huele a pedos, no es por mí.
-Tammy... Qué mal huele. -No he sido yo.
Esto estaba bajo la cama de Kendra, son informes del colegio.
Se los oculta a sus padres. No la acosan, ella es la acosadora.
-La “patea-entrepiernas”. -Tiene sentido. Es súper rara.
¿Kendra?
Es su despacho.
No dejas de hacer eso. Me encanta.
No debisteis mirar en esa caja. Pero lo habéis hecho.
-Y ¿sabéis lo que tengo que hacer? -¿Quedarte tranquilita?
¡Patearos la campanilla!
-No hay pestillo. -Es muy fuerte.
Tiene la fuerza de una abusona.
Oh, no. Serán sus padres. Aguanta la puerta.
-Genial. -¿Diga?
Hola, Chris. Sí, muy bien.
¿Quiere darle las buenas noches?
-¡No! -Anda, mira.
-Dios mío. Mamá. -Se ha quedado dormida.
-Niños. -Oh, cielos.
-Cuelga el teléfono. Cuélgalo. -Tengo que colgar.
Bueno, ya hemos curioseado. Cumple las normas.
Y no hemos visto a nadie conocido. Tema resuelto.
Ajá. Oh, una señora va al baño. Vuelvo enseguida.
Vuestra madre finge ser la asistente del baño. Bueno. Esto está bien.
Todavía no nos han servido, será porque esto está muy a tope.
No sabía que los restaurantes podían estar así.
A ver si nos traen el pan. Nadie me presta atención.
-Desabróchate un botón. -Voy a pedírselo a alguien.
-No, no. Papá, siéntate. -Sí, estás cansado. Y viejo.
Niños, soltadme los brazos.
Soltadme.
Volved a la mesa. Volved... ¿Teddy?
-Oh, oh. -Oh, oh.
-¿Qué estás haciendo? -Creo que se me ha caído.
Llevaba un pendiente y se me ha caído. Al suelo.
-¿Llevabas un pendiente? -Creo recordar que sí.
-Oh. -O estaba pensando en otra persona
-que lleva uno. -Vale.
Pero, espera, ¿has pedido ya? Porque estamos sentados allí.
Siéntate con nosotros. Bueno, no quería invitarte, pero...
-creo que acabo de hacerlo. -Sí, claro.
Qué considerado por tu parte.
Voy a buscar a mi camarero. No me sigas.
¿Una toallita, señora? ¿Qué tal ahí, cielo?
¿Posibilidades de lluvia o tormenta?
¿Kendra? ¿Estás ahí? ¿Señor Bumbum?
Estáis muy callados.
-¿Qué hacen ellos aquí? -Quizá alguien les envió un mensaje
diciendo que tú querías que vinieran a comer pizza para que Kendra
pudiera contarle a sus padres que habías invitado a chicos.
Tammy.
Hola, Tina, ¿y la fiesta de la pizza?
Has invitado a chicos. Eso está mal.
Fue Tina si preguntan tus padres o quien sea.
-Los chicos tienen campanulas. -¿Tienen qué?
-Esta niña habla como un gremlin. -Patea, patea.
-¿Qué está pasando? -No, Jimmy Junior, tu campanula.
-Es una “patea-entrepiernas”. -Nos tiene arrinconados.
Rápido, a la casa del árbol.
Recoge la escalera.
-Da bastante miedo. -Es como mi abuela en un mercadillo:
quiere nuestros cachivaches.
-Y el salmón para la señora. -Ya estoy aquí.
No había tampones y he tenido que improvisar.
Oh, ¿Teddy ha estado aquí todo el rato?
Su hamburguesa, señor, y su ensalada César.
Sí, eso he pedido.
Ah, aquí tiene. Su pedido para llevar, señor.
-Dos postres y una hamburguesa. -Oh, oh.
No sé de qué me habla. Le dije que nos viéramos en el callejón
-dentro de dos horas. -Sí, pero no quiero hacer eso.
Vaya, ese camarero está como una cabra. Pobre idiota.
Deja, que te quite del medio esta caja de postre.
Esta otra caja parece que también estorba.
-Creo que ha vuelto a entrar. -Qué asco de fiesta de pizzas.
No ha habido ninguna pizza.
Es que no esperaba que fuera tan monstruo.
Dijiste que es nueva en el colegio.
Sé lo que es. No es fácil hacer amigos.
Les destroza la entrepierna antes de que ellos le destrocen el corazón.
-Eso es precioso, Zeke. -Amén.
-No lo había pensado así. -¿Y ahora qué?
¿Llamamos a nuestros padres o a la policía?
Julie Andrews no llamaría a ningún padre.
Julie Andrews volvería a entrar en esa casa
y seguro que hacía vestidos con las cortinas o algo.
-Espera, Tina, ¿vas a volver ahí? -No tienes que venir.
Déjaselo a una profesional.
No quiero que me patee la entrepierna,
pero tampoco quiero que ganes. Voy contigo.
Nosotros nos quedamos. Decidnos cómo sale todo.
No. Estamos implicados.
Somos más fuertes uniendo las entrepiernas.
Bueno, vale.
Esperad, lo he dicho muchas veces, pero ahora va en serio.
Meteos hojas en la ropa interior.
-Es la hora. -Oh, oh. Tengo ramitas en las bayas.
Venga, vamos allá.
-Zeke, tengo miedo. -Ya, es lo que nos hace humanos.
Que alguien llame a una ambulancia porque me he cargado esto.
-Teddy. -¿Sí?
-Sé que es tu hamburguesa. -No, no lo es.
-Deja de comportarte así y cómetela. -No quiero.
-Cómetela. -No me la como, Bobby.
-¡Cómetela! -No quiero comérmela.
-¡Cómete la hamburguesa! -Daré un bocado.
¿Esto es lo que quieres? ¿Eh?
¿Esto es lo que quieres, cabrón retorcido?
¡Sí!
Estoy bien. Estoy bien.
Oh, Dios, te he traicionado.
Te he traicionado con la hamburguesa.
Dios, Teddy, no le des tanta importancia. Me da igual.
-Salvo cuando te importa. -¿Qué?
Tenemos una norma en la familia:
no pidas una hamburguesa delante de papá.
-Porque te preguntará qué te parece. -Y hay que decir que está muy mala o
o se pondrá de muy mal humor.
Te conviertes en el Increíble Gruñón.
¿Qué? Eso... Eso no es verdad.
-Sinceramente, ¿os gusta? -Puaj.
-No. -Está muy mala.
No.
-¿Cuál es el veredicto? -Horrible. Horrible.
-No, no. -Sabe a zapato.
-No está mal. -¿Qué?
-¿Estás loco? -Anda, no fastidies.
-La detesto. -Ojalá se muriera.
No sabía que hacía eso.
Y tienes el cuello raro, no es por ofender.
-¿Dónde está? -Escúchame, Kendra,
cuando vengas a por mí, haré unos movimientos de jiujitsu
y te enrollaré como una rosquilla pequeña.
-Zeke. -Oh, oh, ¿está detrás de mí?
-Así es. -Hola.
-Jiujitsu, Zeke. -Vale, lo haré.
Zeke, no. Kendra, por favor. No seas abusona. No está bien.
El mundo ya tiene suficientes. Tenemos a Tammy.
A ver. ¿Qué dices? ¿Que soy una abusona?
Tina, tú dijiste que sería una mala niñera y me llamaste horrible.
-Eso fue muy duro. -Que lleves gafas
no te salva de ser una abusona. Y que yo sea guapa
-no impide que tenga sentimientos. -Oh, vaya.
Todo este tiempo me he visto a mí misma como Julie Andrews,
-pero quizá sea más bien como... -¿Los nazis?
Oh, no. ¿No hay otro villano?
En fin, Tammy, siento haberte llamado horrible.
Y yo también siento que me llamaras horrible.
¿Habéis terminado? Porque tengo el pie listo para unas pataditas.
Kendra, mira, quizá todos llevemos un pequeño abusón dentro.
Si creemos que la gente es mala con nosotros, nos volvemos malos.
Pero, aunque la gente sea horr... difícil, tenemos que resistir.
Procurar ser amables. Eso hará salir la amabilidad en los demás.
-¿No, Tammy? -Eres como los deberes.
Y, con el tiempo, aparecerá la persona adecuada,
un amigo que no será un oso. No te ofendas, señor Bumbum.
Hazlo. Hazlo. Hazlo. Patea. Patea.
Mi campanula. Vale, ya me he calmado.
Espera, una más. Oh, qué daño.
Chicos, he pensado en lo que me habéis dicho
y no voy a volver a hacerlo. No quiero ser de esos.
-Vale. -Sí, así que se ha acabado.
-Muy bien. -Avancemos.
Tengo algunas ideas sobre esta hamburguesa,
pero antes, quiero oír qué dice Teddy.
-¿Y bien, Teddy? -¿Sí?
-¿Qué te parece? -Pues...
-No, no, no, no. -Teddy, no.
-Es una trampa. -Teddy, no les hagas caso.
En serio, de verdad que quiero tu opinión.
No voy a hacer lo que hacía antes.
-Quiero saberlo de verdad. -No, lo sé...
-Teddy, corre. Corre. -¿Por qué no me lo dices?
-Corre, Teddy. Corre. -Yo...
-No mires atrás. Vete. -Yo...
-¿la detesto? -¿Sí? Yo también.
Sí. Sí.
Estaba... un poco seca, ¿no?
Sí, muy seca, aunque el pan no está mal.
-Teddy, no. -Teddy, no.
Tengo una mala noticia. El cheque regalo no cubre toda la cuenta.
-Faltan 35 dólares. -Yo pago.
-¿Está muy tirante? -No, está bien.
No, sus padres. Haceos invisibles o saltad por la ventana.
-Por la ventana. -Tammy, entretenlos.
Hola. ¿Qué tal la película? Cuéntenme el argumento.
¿De qué iba la película?
A ver quién pone la cara más graciosa. Ya.
Sólo queremos ver cómo está Kendra.
¡No, no! Digo, sí. Está durmiendo como un angelito.
No hay monstruos ahí abajo. Kendra quería que lo comprobara.
Oh, se ha dormido.
¿Qué tal la peli?
De acuerdo. Gracias, chicas.
Quizá os contratemos a las dos la próxima vez.
Lo conseguimos. Y, si podemos hacer esto juntas, no hay nada
-que no podamos hacer juntas. -Me aburro. Adiós, culo gordo.
-Aquí está mi Guapi Andrews. -¿Qué tal te ha ido?
-Nada que no pudiera manejar. -Hablando de manejos,
-¿qué te pasa ahí abajo? -Oh, ya.
-Eso sí que es raro. -O sea, que de ahí vienen las hojas.
¡Pataza-taza!
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