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ES TU FUNERAL
GRAN INAUGURACIÓN
ABRIMOS DE NUEVO EL INSECTO MUERTO DE DALE
ABRIMOS UNA VEZ MÁS
VAMOS POR LA CUARTA INAUGURACIÓN
ACUARIO MIRA Y TOQUETEA
Tina, déjalo ya, llevas años tocando bichos.
Me falta el pepino de mar.
Se hace de rogar.
- ¿Has aplastado una moneda? - No tenía moneda
y aplasté la llave de casa.
Ya hemos hecho todo lo que había que hacer.
- Hola, Judy. ¿Hora de comer? - No.
Voy a explorar el ano del erizo de mar.
A ver si lo pillas.
Sí, pero no creo que lo haga muchas más veces.
¿Por qué, ha aprendido a cepillarse su propio ano?
No. Voy a cerrar el acuario.
- ¿Cómo? - Normal.
¿Vas a cerrar el acuario?
- Ya lo sé. - ¿Y eso?
Nunca ha recaudado mucho, pero este año no puedo asumir los impuestos.
No puede cerrar, nos encanta el acuario.
¿Verdad? ¿A que sí?
A ti te entusiasma tocar peces.
Más que a nadie.
¿Te has planteado ganar más dinero?
Sí. Por eso amplié la sección de llaveros
con mis joyas hechas a mano.
Son regalos geniales.
Bueno, son regalos.
Necesitamos más público.
Te ayudaremos a atraer clientela.
Siempre lo hacemos en el restaurante.
Hola, peatón, ¿te van los acuarios? Seguro que sí.
Se nota porque evitas mirarme a los ojos.
La señora de la silla. ¿Por qué no se sienta un rato
por cuatro dólares un adulto y dos dólares los niños menores de 12?
¿No? Vale.
Va a cerrar por vuestra culpa. Monstruos.
Hemos vaciado toda la manzana.
Vale, buen día.
- ¿Ocho dólares de propina? - Sí.
Menuda propina. A mí nunca me dan tanta.
- Claro que no. - ¿Por qué dices eso?
- Por nada, olvídalo. - ¿Por qué lo dices?
A veces eres algo arisco.
¿Qué? No soy arisco.
¿Te gusta más huraño?
Bueno, no eres encantador, que se diga.
Y eso es lo que da propinas.
- Para mí sí lo eres, Bob. - Gracias.
Lo fuiste una vez.
Si quieres que te ayude a tratar con los clientes,
- puedo aconsejarte. - Puedo ser encantador si quiero.
Y conseguir propinas. Gordas.
Pues demuéstranos cómo lo harías.
- Vale. Voy. - Venga.
¿Qué tal estamos esta tarde, tarde-noche, más bien?
Genial, gracias.
¿La comida está rica?
Sí, está rica.
¿Alguien ha visto el tiempo que hace? Creo que...
...hizo viento, aunque ahora ya no tanto.
¿Todo bien?
Sí. Me he apoyado aquí tranquilamente...
No sé dónde apoyarme. Os dejo comer.
Yo ya me voy.
Dios, ha sido terrible.
- Espantoso. - Nos has incomodado a todos.
A todos.
Vale, ya está.
Tienes que perfeccionarlo un poco.
Por suerte, yo soy experta, estás en buenas manos.
No nos mandéis trabajar, que llevamos
toda la mañana dando el callo.
¿Ah, sí? ¿Dónde estabais?
En el acuario. Lo van a cerrar.
¿La tienda de llaveros?
Es un acuario.
¿El pequeño donde el ferry? Hace mil años que no voy.
Nadie va. Por eso no pueden pagar los impuestos.
¿Los acuarios pagan impuestos?
- Es una tienda de llaveros con peces. - Y tú una tienda de hamburguesas roñosas.
- ¡Tina! - Perdona, papá.
Qué pena que no sea una iglesia,
- no pagaría impuestos. - ¿Las iglesias no pagan?
No pagan impuestos, pero gastan mucho en calefacción, así compensan.
Interesante.
- ¿Eh, Tina? - No sé, supongo.
Nunca he pensado en lo que cuesta calentar una iglesia.
Techos altos, muchas ventanas...
La calefacción no, lo otro.
- ¿Aire acondicionado? - Venid conmigo.
ACUARIO MIRA Y TOQUETEA
Y te lo explican todo.
En 25 pasos, te convertirás en un lugar de culto exento de impuestos.
La iglesia del acuaricismo.
¿Inventarme una religión? No sé yo.
A ver, yo tampoco soy mucho de mentir,
pero si evitamos cerrar el acuario,
nos llevaremos el secreto a la tumba.
Judy, ¿qué dices?
Todos mienten en Internet, no es grave.
Eso lo aprendí por las malas.
Que el correo de alguien incluya Tony Danza no significa
que sea Tony Danza.
¿Y bien?
Vale. Lo haremos.
¿Quién es el rey ahora? ¿Qué vamos a hacer?
ACUARIO VEN Y TOQUETEA
Ay, inventarme una religión para no pagar impuestos
me deja flojas las rodillas.
Así sabes que lo estás haciendo bien.
- Tú sigue. - Última pregunta.
"Redacte una breve historia de la iglesia". No sé qué poner.
A ver, tranquila. El acuaricismo ha creado olas de fe
y ha conmovido vidas desde hace más de 30 años.
Ha sido una fuente de luz para almas perdidas
desde que sus fundadores tocaron peces.
Judy, más rápido.
"Tocaron peces". ¿Qué más?
Un lugar de plenitud, conexión y paz
donde ir después del cole.
- Judy, escribe más rápido. - Vale. Madre mía. Enviar.
Me sorprende que no lo hayas repasado, pero pim, pam, pum.
- Enhorabuena, gente. - Entonces, ¿ya somos una iglesia?
- ¿Hemos salvado el acuario? - Eso creo.
HACIENDA
¿Qué tenemos aquí?
Acuaricismo...
- Vale. Nada. - ¿Qué pasa?
Qué fácil. ¿Qué hacemos ahora,
manipular la bolsa?
¿Qué pasa? "Gracias por su solicitud.
En breve, se fijará una cita para la inspección".
Bien jugado, Hacienda.
- ¡Dios! - Es un contratiempo,
pero tú tranquila.
¿Qué hacemos? Podríamos meternos en un lío.
Tú eres la adulta.
- ¿Qué? - Ni caso,
aunque tiene razón. Mírame.
Tendrás que hacerte pasar por una iglesia, ¿cuánto?
¿Diez minutos? Puedes hacerlo, ¿no?
Transformaremos el acuario en iglesia.
Crearemos una biblia creíble y una ceremonia convincente.
Judy, te encargas tú, ¿no? Nos vamos.
- ¿Qué? - No.
Te ayudaremos Gene, Louise y yo.
- No te dejaremos sola. - Y cuando solo queden
unas huellas, habremos dejado de ayudar.
Bob, mira lo que hago. Clases de camelo.
Se llama "toquecito y cielo". ¿Qué tal la hamburguesa, cielo?
- Genial. - Me alegro, cielo.
Mínimo tres dólares de propina.
- Tocas a los clientes. - Sí. Y los llamo "cielo".
Pero no es lo mismo que lo haga yo.
¿Qué? No seas machista.
- Prueba conmigo. - Vale.
- ¿Qué haces? - Te he tocado el hombro.
Me ha tocado un lagarto mojado. Otra vez, hazlo mejor.
- Y dime "cielo". - Vale. Cielo.
- ¿Qué? - ¿Sabes qué?
- No toques a nadie. - Vale.
- ¿Es por lo de "cielo" o...? - No.
Pues nada. Me voy a fregar.
Manos mojadas.
- ¿Qué hacéis? - Inventar una religión.
- ¿Qué? - Los deberes.
Una religión falsa.
- Espera, ¿qué? - Nada.
ACUARICISMO
Este lugar parece más bien un acuario
con un par de carteles religiosos.
- No lo es, ¿verdad? - ¿Qué?
No. Lo era, pero no, es una iglesia.
Queremos registrarlo como iglesia. ¿Flanley?
- ¿Se llama así? - Sí.
- ¿Es mexicano? - No.
¿Le presento al grupo de catequesis?
- Vale. - Ellos son nuestro grupo de catequesis.
Los Pezqueñines. Que hablen. Ahora.
Sí, somos los Pezqueñines.
Un grupo muy activo en la iglesia.
- Es una iglesia magnífica. - Magnífica.
Y qué iglesia.
Inspector Flanley, pregúnteme delante del grupo de catequesis.
Necesitaría ver algo de literatura.
Ah, acabamos de terminarla. De leerla.
- Es genial. - Un poco moralizante.
- Sí. - ¿La ve?
Ya la ha visto.
- De refilón. - ¿Ha visto los dibujos?
Y qué formato.
- Pues ya está. - Estupendo.
La parte fácil. Vamos con lo difícil.
Ah, genial.
Vale, ayer lo hiciste fatal en las clases de camelo.
No fue para tanto.
Sí, pero por suerte para ti, he tenido una idea.
Vas a hacer bromas jocosas. Sin tocar, solo bromear.
Puedo hacerlo.
Creo que ya lo hago, pero dime qué crees que debería hacer.
Primero, cuando hables con clientes,
tómales el pelo.
Pero sin pasarte, así. Mira cómo lo hago.
Teddy, más despacio. Llamó tu barriga
para decirle a tu boca que mastique.
HAMBURGUESAS
Llamó mi barriga.
Muy buena, Lin.
Vaya, funcionó con Teddy.
Bob. Clases de camelo. Vete y hazlo.
Vale, anda.
- Hola, ¿qué tal? - Muy bien.
Hoy es el cumpleaños de Marty.
Le apeteció una hamburguesa.
Pues viendo a Marty, me da que va a ser la última.
- ¿Verdad? - ¿Te parece gracioso?
- ¿Qué? - No. ¿Me voy a morir?
No. Era solo para tomarle el pelo.
Sin pasarme.
Que venga la que nos toca.
- Lárgate. - Vale. ¡Lin!
ACUARICISMO
¿Cuando pregunta si "la iglesia tiene un gobierno eclesiástico",
significa...?
Y claro que tenemos todas esas cosas.
- Muchas. Demasiadas. - ¿Ha visto el tanque sensorial?
Ya volveremos a esa pregunta.
- Y a las demás. - Le hablaré del tanque sensorial.
Da igual el día que haya tenido, da igual
lo que Tammy le contó a Jocelyn que hiciste en gimnasia,
que fue sacarte un moco muy rápidamente.
Si mete las manos en el tanque un rato,
se sentirá como una estrella de mar.
Y a una estrella en un tanque no le molesta nada, solo que la toque.
- Pruebe. - No, deja.
- No me apetece. - Le gustará, inspector Flanley.
Sí, pruebe.
Vale, un segundo. Anda, está fresca.
- Coja un pepino. - Vaya.
- Perdón. - Perdón.
He tocado su pepino de mar.
Anda, ¿siempre son así de feos?
- ¿O está enfermo? - Vaya usted a saber.
No son muy atractivos y se mueven muy despacio.
- Pero ¿sabe por qué son geniales? - Pues no, no lo sé.
Porque se comen lo que nadie quiere del mar.
Y luego cagan más limpio de lo que comen.
Básicamente, estos animales feos y preciosos
mejoran todo lo que encuentran.
Todos deberíamos aprender de los pepinos de mar.
Os digo una cosa. No os creeríais
las tonterías que la gente llama religión.
- Ya. - Se piensan
que soy un ingenuo total.
Pero esta religión sí es especial.
- ¿Sí? - Claro.
Es bonita y amable.
Responde dudas que no sabía que tenía.
- Y tanto. - Vale, aquí tenéis.
Los documentos que necesitáis como lugar de culto oficial.
- Todo listo. - ¿En serio?
¿Recuerda dónde aparcó?
¿Necesita ayuda? Judy, ¿hay parking gratis?
Solo espiritualmente.
Vale. Adiós, entonces.
Adiós.
- Bien. - Una cosa...
No sé por qué siento que este lugar es para mí.
Vale. Escríbanos cuando quiera.
Anda, la iglesia organiza algunas actividades chulas.
Mañana, quedada de solteros. Qué divertido.
Ah. ¿Es mañana?
Ese horario está mal, Judy.
Los solteros ya murieron todos y...
Si os parece bien, me gustaría mojar los pies en el acuaricismo,
por así decirlo, y volver mañana por mi cuenta.
No como el inspector Flanley, como Roger.
No me llamo así, pero usaría ese nombre.
Es broma. Lo de volver, no. Sí quiero volver.
Lo del nombre. Me llamo Roger.
Demasiados chistes juntos.
Sí, será que estoy nervioso.
- Yo no. - ¿Puedo hablar?
Hasta mañana, Roger. Si se llama así.
No he pillado su chiste genial.
Estupendo. Estoy deseando conocer a la congregación
- en la quedada. - Mañana nos vemos.
No se vaya. Porras.
No tenemos congregación.
Cierto. Porras.
¡Pero estamos solteros!
Inventaros una iglesia falsa es inmoral.
Y mentir a Hacienda es ilegal, seguro.
Las quedadas de solteros no son ilegales. Pero si son buenas, son inmorales,
- ¿a que sí? - Venga, papá.
- Es para salvar el acuario. - Salvamos almas. Puede. No lo sabes.
Me parece una idea pésima.
- ¡Yo voy! - ¿Que?
Bendita tú, mamá.
Será divertido. Quedada de solteros por una buena causa.
- Vamos, ¿por qué no? - Porque es un engaño.
- ¿Eh, los demás? - ¿Qué?
¿No quieres salvar un acuario?
Se lo debes a los peces.
Con todas las cacas que mandas al mar.
Las cisternas no funcionan así, pero vale, iré.
Mort, Teddy, ¿qué decís?
¿Es broma? Nací soltero.
Tenía que ir a buscar a mi madre al aeropuerto, pero que coja un taxi.
No está tan ciega. Ve siluetas y eso.
Y recordad, sois acuaricistas devotos.
¿He oído quedada de solteros?
Porque salgo con alguien, pero siempre busco refuerzos.
ACUARICISMO
Una quedada creíble, ¿eh?
Incómoda y patética.
Va bien. Está saliendo bien.
Una pregunta, ¿dónde has comprado estas joyas tan bonitas?
Son peces, pero de joya. Me encantan.
- ¿Te encantan las joyas? - Sí.
A nadie le encantan.
Las hago yo.
¿Las has hecho tú?
- ¿Estudiaste para joyera? - No.
- ¿Y tú para inspector de Hacienda? - Anda ya.
- Qué va. - Ahora estoy preocupada.
Va demasiado bien.
Se está divirtiendo demasiado.
- ¿Y no es bueno? - No.
No se va a querer marchar.
Querrá volver todas las semanas a ceremonias que no existen.
¿Hasta cuándo vamos a seguir viniendo?
¿Criaremos a nuestros hijos en esta iglesia?
Tiene que replantearse el acuaricismo.
Hola.
Ya le está cogiendo el gusto a nuestra religión, ¿eh?
No os voy a mentir, me llega.
Sí. Vale.
Que sepa que el acuaricismo no es para todo el mundo.
Nuestra ceremonia de bautismo es, digamos que complicada.
¿Complicada, y eso?
Para unirse, se meterá
en el tanque de las medusas.
- ¿Eso hay que hacer? - Sí.
- Judy. - No, que...
- No... - Justo eso, sí.
- Sí. - ¿Las medusas no pican?
Y tanto que pican.
¡Pican, pican y vuelven y vuelven a picar!
¡Es espantoso!
Es como una circuncisión del cuerpo entero menos el pene.
Pero así nos demostrará su entrega.
Tampoco puede comer helado, ir al cine
- y hay que dormir con vaqueros. - Así es del acuaricismo.
- ¡Que se divierta! - Caso resuelto.
- Hola, soy Bob. - Hola, soy Linda.
He visto que te acercabas.
Sí, y yo te he visto bebiendo.
Y mucho.
Me da que eres soltero y me estás camelando.
¿Eso es lo que veo?
Igual te estoy preparando un sándwich de camelo, sí.
Me encantan los sándwiches.
Ya, lo sé por tu olor.
Gracias. Tú hueles interesante.
¿Tienes cepillo de dientes en casa o no lo has comprado aún?
¿Qué tal si uso el tuyo?
Te llamabas Bob, ¿verdad?
Me está sonando la alarma de camelos.
¿Dejo que salte el contestador y seguimos hablando?
Espera, ¿tienes una alarma con contestador?
No entiendo nada.
Hola, gente soltera a la que no conozco.
O, si os conozco, es de las ceremonias.
- Soy Teddy. - Hola, Teddy. Soy Bob.
Te veo bien. Vas un poco apretado.
Es del baile de fin de curso. De otro.
¿Quién quiere una copa? ¿Tú, tú?
- ¡Yo quiero! - Vale. ¿Y tú qué, Bob?
¿Quieres una? Te sentará bien.
Relájate, estamos de fiesta.
- ¿A que sí? ¿Qué? - Teddy, cálmate.
Es gracioso, Bob.
- No lo es. - Sí, es gracioso. Es...
Me pegó en el hombro y no me gustó nada.
Me voy a ver a los peces.
Me encanta esta canción. ¿Quién toca los cangrejos de mi tanque sensorial?
¡Linda, mira, se llama el giro de Tuscaloosa!
- Muy violento y superincómodo. - Sí.
¿Puedo bailar?
- Largo de aquí, Mort. - ¡Me voy bailando!
¿La iglesia siempre es así, tan divertida y positiva?
- Pues seguramente. - Entonces estoy preparado.
Te quitas los zapatos.
- Qué divertido. - Vale.
- Ah, te has quitado la camisa. - Sí.
Tendrás tus razones, seguro.
Ya está.
Vale, una pregunta.
¿Por qué te has desvestido?
Porque voy a enfrentarme a mis miedos.
Voy a unirme al acuaricismo.
¡Voy a meterme en el tanque de medusas!
¡Sí, nos lo vamos a beber todo!
No, es mala idea.
- Te picarán. - No, ya lo sé.
Quiero que me piquen. Bueno, no, pero quiero vivirlo.
Quiero unirme a la iglesia.
Y es precioso, pero es que no estamos en temporada de picar.
No sé si volveré a echarle valor.
Tiene que ser ahora. Vale, ¿entraré en shock?
- ¿Hay algún médico? - Hay un funerario.
- ¡Hola! - No sé qué está pasando.
Vale. Allá voy. ¡Uno! ¡Dos!
¡Acuaricismo!
¡Es mentira, no es una religión,
mentimos para defraudar!
Anda, no me han picado.
¿Has dicho que es todo mentira?
No. Salga de ahí, que se le va a arrugar la piel.
No, en serio.
¿El acuaricismo es una farsa de religión?
Sal de ahí, por favor.
Hablaremos fuera del tanque de medusas.
¡No cambies de tema, Judy!
¡Inspector, salga del tanque!
¿Este lugar es una farsa? ¿Las medusas también son falsas?
Me da que sí, porque no me están pic...
¡La madre que me parió!
HACIENDA UNA SEMANA DESPUÉS
Inspector Flanley, unos niños quieren verlo.
¿Ha pedido tres niños?
No, pero déjelos bajar.
Menudo lujo.
¿A qué habéis venido, a ver?
Sabemos que no va a denunciar a Judy.
Es muy generoso.
El acuario va a cerrar,
pero es mejor que ir a la cárcel.
Queríamos pedirle perdón con esta tarjeta.
No queríamos hacerle daño, solo que creyera
que la iglesia era de verdad. Pero se unió.
- Y no supimos qué hacer. - Pero lo hicimos genial,
porque un tipo listo como usted se tragó nuestro montaje.
Si lo pienso ahora, hubo señales claras.
Todo eran señales claras.
- ¿Hasta los carteles? - Sí.
Pero me cegué con Judy.
Es que es estupenda, la verdad.
Espere, ¿le gusta Judy?
Sí.
Pensé que me gustaba el acuaricismo, pero me gustaba Judy.
Pues llámela, dígaselo.
No. No quiere verme.
Y estoy ocupado.
Tengo que echarme la pomada.
Roger, no te la eches.
Huele fatal. Lo siento.
Ya, vale. Pues me duele y me rasco.
- Gracias. - De nada.
- ¿Algo más, niños? - Roger, no se rinda con Judy.
La liamos al inventarnos la religión, pero conectaron con los pepinos de mar.
Podrían cagar amor. O, al menos, una cita. ¿No?
No. Como decimos en Hacienda, este caso está cerrado.
Gracias por venir. ¡Sí! Diez dólares de propina, mira.
Linda, mira mis diez dólares de propina.
¿Qué te parece, eh?
Eres un tren de camelos.
Perdón. Hola. Bienvenidos.
- Los acompaño. - Vaya con Bob, ¿eh?
- Menudas propinas. - Bueno.
Le dejaron dos dólares, pero le puse un billete de diez.
- El pobre necesitaba una victoria. - Más ahora que somos novios, ¿eh?
Es broma, claro. ¿No?
Judy, ¿no quieres darle una oportunidad a Roger?
Seguro que solo quería ser amable.
No quiere salir con una defraudadora como yo.
Íbamos a ir juntos a la playa,
- solo eso. - Hola, Judy.
- ¿Roger? - Por eso me olía a la pomada.
Me quedaron algunas cosas pendientes la última vez
que nos vimos.
Sí, los paramédicos llevaban prisa.
Se me ha ocurrido una idea.
Podrías salvar el acuario si lo alquilas para fiestas.
Como la fiesta del acuaricismo, pero sin defraudar.
¿Podría funcionar?
Sí, es una idea. Mejorará tu balance.
Así se dice en contabilidad.
Y otro tema,
¿te apetece tomarte un café conmigo?
Bueno, cada uno pediríamos el nuestro, no uno para los dos,
no tendríamos que beber de la misma taza...
Vale, me apunto. Y pedimos dos cafés.
O uno. Lo que sea, me apunto.
Genial. Podemos empezar pidiendo dos y luego...
¿Va bien la cosa? No lo sé.
Va muy bien.
No entendía lo que le veías a este lugar,
pero ahora ya empiezo a entenderlo.
¿Nos quedamos un ratito mirando las medusas?
Me pido esa.
Espera, está muerta. Yo voy a mirar esa.
- Gene, ¿tú miras esa? - ¡Sí!
¡Linda, mírame!
Traducción: Beatriz Egocheaga
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