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ES TU FUNERAL CREMATORIO
ORTOPEDIA PIES BAILONGOS
GRAN INAUGURACIÓN
GRAN RE-INAUGURACIÓN
CONTROL DE PESTES PEST MORTEM
GRAN RE-RE-INAUGURACIÓN
GRAND RE-RE-RE-INAUGURACIÓN
Y tu ritmo cardíaco es... ¿seis? Puede que se me hayan pasado un par.
Ya sabéis lo que dicen en medicina: "bastante cerca".
Pasemos a la prueba de audición.
Levanta la mano al oír la señal.
CERVEZA
Lo huelo, pero no lo oigo.
Tina, ¿qué haces?
Me preparo para la insignia de enfermería de las scouts
ayudando hoy a la enfermera nueva.
Yo sí que debería ganar la insignia de enfermería.
Siempre estaba enfermo.
Si, es verdad, mi pequeño enfermito.
Qué recuerdos.
Solo me dejan administrar hielo y tiritas, pero creo que haré algo genial.
Es fiebre de culo.
El peor caso que he visto.
No creo que su culo pase de esta noche.
No en mi turno.
Empezando el masaje cardíaco. Doctor, 50 cubitos de hielo.
¡Vive, joder, vive!
Es un milagro.
Estoy deseando trabajar para curar.
-Aquí está. -¿Qué hay en la caja, Bob?
Sea lo que sea, me lo pido.
-Es algo emocionante. -¿Qué?
Almohadillas nuevas para los taburetes. Mira.
-Bonita, ¿verdad? -Sí.
Sin grietas, ni arañazos y más mullidita.
¿Eso dijiste al conocer a mamá?
Vale, ¿cuál es el viejo?
-El nuevo... -¿En serio?
-El que él tiene en la mano es... -No, este es el nuevo.
-Este es viejo, claro. -Es...
-Ah, ese es el nuevo viejo. -No, este.
-Ese es nuevo. -Ese es nuevo.
-El que no está puesto. -El nuevo no está puesto.
Me gusta, es un cambio pero no cambia nada.
Sí, es como si clonases el taburete
sin mejorarlo para nada...
Pero haciendo que sean mejores.
Sí, eso es.
No lo entendéis.
Bueno, giremos los taburetes viejos por última vez.
Traeré hielo.
Hombre.
Trece años. Lucha libre.
Zapatilla contra entrepierna.
No sé cómo he podido golpearme en los huevecillos.
Digamos que fue en la lucha libre.
Patada en la ingle, genial. Necesitamos evacuación médica.
Dame una de esas aspirinas masticables con sabor a naranja. ¡Ya!
Ella no está aquí para hacerte feliz.
Vaya, te la está dando.
Muy tranquilo hoy.
Un día tranquilo en la enfermería
-es algo bueno, ¿no? -No.
Tina, no me hice enfermera de colegio porque no me quisiese ningún hospital.
-Claro que no. -Bueno, en parte sí.
Pero me hice enfermera para atender a enfermos de verdad.
Los niños deberían colaborar y ponerse muy enfermos.
Te gustaría vivir como En tierra hostil, pero aquí nadie es tan hostil.
Eso es. Aquí solo hay arañazos y heriditas.
Y nunca hay ninguna epidemia, ni siquiera un brote.
Bueno, todavía puede animarse.
Podría llegar alguien con piojos.
Un caballero con el que suelo quedar dice que debería ser más espontánea,
así que empezaré ahora mismo.
Examen sorpresa.
¿Examen sorpresa?
Srta. LaBonz, ¿no cree que estoy caliente?
Tengo calor y ganas de vomitar.
Vaya, qué rapidez.
Su examen también ha venido rápido.
Hay cosas que pasan rápido.
Quizá debería ir a la enfermería
si es que aguanto. Me siento muy aturdida.
Vaya. Perdone, disculpe.
-¿Ya he llegado? -Vete de una vez, Louise.
¿Eres tú, abuela?
-Estoy en el granero. -Vete.
Mi inhalador está casi acabado.
Tommy LaCroix creyó que era un ambientador y se lo llevó al baño.
No tenemos más inhaladores, Rudy. A ver qué tal esto.
Levanta los brazos y respira solo cuando sea necesario.
Vale, ahí voy.
Lo necesitaba.
-Hola, Louise. -Hola, creo que he pillado
algo de 45 minutos a primera hora.
Puede que sea examinitis.
Dios mío, ¿guiñar el ojo es un síntoma?
Sí, creo que me pondré por aquí
hasta que me recupere milagrosamente después de una siestecita.
Me enferma ver que la gente no enferma.
Lo importante es estar aquí por si alguien nos necesita.
Estaba en gimnasia a punto de subir la cuerda
y empecé a sentir que tenía gota.
-Qué majo eres. -Tengo calambres.
Este es el último.
Vaya, casi ni reconozco el sitio.
¿Dónde estoy?
Adelante, Teddy, prueba uno.
Serás nuestro probador de taburetes.
-Será todo un honor. -Teddy.
Acabas de plantar la bandera sobre ese.
¡No he sido yo! ¡Ha sido el taburete!
-Claro. -De verdad. Mira.
Oh, no.
También se tira pedos.
Y este.
-Y este. -Este no.
-Uh, sí, este también. -Todos lo hacen.
Parecen agradables, pero están llenos de pedos.
Como los niños.
¿Qué tal, asistencia universal de empollones?
Oye, Tam-Tam. Estás genial con ese sombrero.
Qué forma de usar accesorios.
Me van los sombreros de interior. Es un punto de inflexión.
-Tammy. ¿Qué pasa? -Mis uñas son repugnantes.
¿Podéis limármelas?
No hacemos ese tipo de cosas.
Las haréis en cuanto empieces.
Me he dado cuenta de que te rascas la cabeza.
Sí, puede que esté intentando pensar algo.
Ahora llevo sombrero. Los sombreros son divertidos.
Vaya, justo como en el anuncio.
¿Qué tiene de divertido?
Creo que he pasado la parte más curiosa de mi enfermedad.
-Pasad un buen día. -Espera. Oye, ¡Louise!
-Tenemos un sombrero divertido. -Yo ya tengo uno.
Quédate con nosotros. ¡Venga, tía!
-Zeke. -Cambiémonos los zapatos.
No sé por qué te rascas tanto. A no ser que sea...
Podría ser. Dios mío, sí. ¡Piojos!
¿Piojos piojos?
Ese sombrero está infectado. ¡Todos estáis expuestos!
¡Estamos en cuarentena!
¿Cuarentena? Yo estaba a punto...
-¡Y una mierda! -¡No!
Tina, ponte un guante en la cabeza.
¿Yo también tengo que hacer eso? Vale.
¡Srta. LaBonz, estoy lista para el examen sorpresa!
¡Srta. LaBonz!
COLEGIO WAGSTAFF
¡No puedo creer que Tammy nos haya pegado piojos!
Me pica más que unos pantalones de esparto.
No puedo tener piojos. Voy a un colegio privado.
-Este es un colegio público. -¿Qué?
Solo espero que mi cuerpo sea capaz
de luchar contra los piojos y el asma a la vez.
-No. -Tina, esto no me gusta.
Tengo eso que no me permite soportar ver mesas bloqueando la puerta.
Nunca me lo habías contado.
Enfermera, ¿me deja unos algodones
para rellenar a mi muñeco obeso Joel el Contador de Calorías?
¿Qué pasa aquí?
Hay una epidemia de piojos en el Wagstaff, Sr. Frond.
Vale, llamemos a los padres y que vengan a por sus hijos.
Podríamos llamar a los padres.
Pero deje que le diga lo que espero... me temo.
-Superpiojos. -¿Superpiojos?
¿Super qué?
Es una cepa desarrollada para ser resistente al tratamiento.
Cada vez que no se destruye completamente,
se vuelve mucho más fuerte.
Como Mark Harmon.
-Dios mío. -Los padres no pueden con los superpiojos.
Los padres ayudaron al desarrollo de los superpiojos.
Los padres son imbéciles.
A no ser que le gusten los padres.
Qué va. Los padres son lo peor.
Pasemos de los padres y solucionémoslo nosotros.
-Ese es el plan. -No creo que sea un buen plan...
Tina, no seas coñazo. Vamos a seguir el plan.
Sí, suena como un pedo.
Escúchelo otra vez.
No, es el taburete.
Quiero que los arreglen.
Yo los he instalado, pásamelos.
Hola, soy Teddy. El manitas de Bob y su mejor amigo.
Lo sé, se calienta demasiado.
Sangre mediterránea, ¿me entiende?
-No soy mediterráneo. -¡Ya lo tengo!
Buscaremos a alguien que toque la trompeta cada vez que alguien se siente.
No se darán cuenta.
Claro, eso lo explica todo.
Es muy sencillo. ¿Cómo no se me ocurrió?
-Vale, adiós. -¿Y bien?
El tío dice que los taburetes son así.
¿Son así?
Sí, hasta que se rompan.
Un año o dos máximo.
¿Un año o dos?
Seremos el restaurante de los taburetes pedorros.
Arruinará el negocio.
Tendremos que romperlos nosotros mismos.
Buena idea, Bobby. Culos a bordo, ¡vamos!
¿Puedes irte más para allá? Necesito intimidad.
Para controlar la epidemia de superpiojos,
necesitamos saber quién ha estado expuesto a la cabeza de Tammy.
Buena idea, déjeme salir y peinaré los pasillos.
Nunca mejor dicho. Qué diver.
-Abre la puerta. Ábrela. -No. No.
-Que no. -Yo lo hago.
-No puedes hacer eso. -Estate quieta.
Ya sé. Tammy, dame tu teléfono.
¿Se pueden pegar los piojos por el teléfono?
Las llamadas falsas vuelven a tener gracia.
No, los selfis.
Solo posaban para una foto con la cabeza de Tammy,
pero se llevaron algo más.
NOTICIAS EN WAGSTAFF
Hola, soy Jocelyn, en directo desde la enfermería.
Sustituyo a Tammy, porque, tíos... ¡Tammy tiene superpiojos!
Hola, Tammy. Te veo. Recupérate pronto.
No, tómate tu tiempo.
Estoy aquí con la enfermera Liz.
¿Qué son los superpiojos?
Bueno, Jocelyn, son parásitos.
Habitan en el pelo, muerden la cabeza
y beben sangre por el cuero cabelludo.
-Lo succionan. -¿En serio?
Usando sus cuerpecitos de piojo como pajitas.
¡Dios mío! ¡Déjelo ya!
Y, entonces, te cagan encima, Jocelyn.
Y dejan millones de huevos de piojo.
Voy a vomitar.
Los niños que tienen piojos son malos, ¿verdad?
No, no son malos.
Pero dan bastante asco y queremos proteger su identidad.
Hablando de otra cosa...
¿Podrían los siguientes niños presentarse en la enfermería
para un examen de cuello?
-Jimmy Pesto Junior. -Piojos.
-Lenny Destefano, -Piojos.
-Michael Carlish, -Piojoso.
-Tracy Schwartz. -Superpiojoso.
Entonces, ¿quieren reservar todo el restaurante?
¿Para una comida posfuneral?
-¿Hoy? -Es con poca antelación.
Pero el sepulturero de al lado nos lo ha recomendado.
Siento su pérdida.
-Lin, descansa un poco. -Lo siento.
Disculpe, nos pilla en medio de un proceso de...
...calibración de nuestro equipo de sentado.
Sería para unas 12 personas.
Algunos son muy ancianos y están muy apenados.
Teddy para. Estaremos listos.
-A las 14:00. -Dios mío.
Digo... Nos vemos entonces.
¡Feliz funeral!
ZONA EN CUARENTENA
Los selfis han empiojado a muchos niños.
Esos selfis se han vuelto virales, literalmente.
Mis piojos van a la cabeza de Andy.
Y los míos, a la de Ollie.
-¡Adiós, hola, adiós! -¡Hola, adiós, hola!
Unos, dos y tres. ¡Dios!
Pesa mucho más de lo que esperaba.
Louise, creo que no deberías mover esa mesa.
Es horrible estar aquí.
¡Probemos con la papelera!
No te puedes ir, Louise.
Es un trago amargo que debes pasar.
No tragarás una pastilla.
Eso sería un medicamento y yo no...
¡Ya lo sé, Tina!
Estás embriagada por la falta de poder.
Hay un selfi en el móvil que no logro identificar.
Solo se ve un poco del pelo y del jersey.
Quien sea, va por ahí infestado de piojos
sin tener ni idea.
Como yo si no supiese que tengo un culo genial.
Buenas noticias para todos.
He encontrado una cura para los superpiojos.
-¡Por fin! -Genial.
No soy un héroe, Tina.
Solo hago mi trabajo.
-No he dicho que lo sea. -Creí escucharlo.
Me pido primer, y quiero un premio por ser valiente,
un batido o un cochazo.
Es rápido, natural y bastante a la moda.
¡Denos esa maravillosa droga! Seguro que es hachís.
Sea una pastilla o un champú que uso en casa, simplemente...
-¡Voy a afeitaros la cabeza! -¿Qué?
Y a quemar los sombreros.
-¡No! -¡No!
¡No!
¿El pelo y las orejas?
¿Por qué siempre me pasa todo lo malo?
¡Nos está pasando a todos , Tammy!
No es igual, no eres rubia.
-Ni tú. -¡Cierra el pico!
Más te vale callarte. Cállate.
Enfermera, creo que es demasiado agresivo.
¡Sí! Y Tina, tú puedes sujetarlos.
El primero que se acerque
será rociado con un spray de cereza para la garganta.
-¡A nosotros! -¡A nosotros!
He oído niños gritando desde la entrada.
Como consejero, sé que los gritos pueden ser una llamada de auxilio.
Quiere afeitarnos la cabeza.
¡Y yo no sé cuánta propina dejar!
Entonces, eso es lo que va a pasar.
Sr. Frond, su pelo y su jersey coinciden con el selfi.
Puede que haya posado para un selfi.
Me gusta seguir las modas.
Estoy seguro de que no tengo piojos.
Sujétalo, Tina.
No, por favor.
Tengo una cita. ¡Tengo que parecerme al de la foto!
¡Ya casi no me parezco!
¿Una cita a espaldas de mi tía Gayle?
Puede ser.
Tina, me haces daño.
Maldita sea, atascada.
¿Me ha quitado mucho pelo?
¡Ya está!
¡Mierda! Se pospone el tratamiento hasta que lo arregle.
Simplemente cámbiese la raya de lado, y nadie se dará cuenta.
Me desvanezco, Bob.
Me quedo sin fuerzas.
¡No puedo más!
Yo también necesito un descanso.
Mi suelo pélvico no puede más.
¡Tenemos que seguir! En una hora esto estará lleno de gente triste.
¿Quitando los pedos de los taburetes?
Sí. ¿Tú también lo has vivido?
Sí. Le pasaba a mi asiento de vinilo del camión de correos.
Se reían de mí.
Antes, era el cartero molón.
¡Mike tiene razón! No podemos hacer esto solos.
Aceptaremos la ayuda de los amigos.
No pretendía ofrecerme para ayudar.
Cuando los Amish querían un granero,
¿lo hicieron ellos solos?
No, Kelly McGillis se dio un baño sexy de espuma
e hizo que Harrison Ford ayudase.
Los Amish sí que saben bañarse.
Pero no tenemos tiempo. ¿Cómo corremos la voz?
¿He oído "birra gratis"?
¿Dónde? ¿Dónde hay birra gratis?
¡Sí! ¡Pondré un cartel!
Después de un par de birras, se hará casi solo.
¡Fiesta pedorra!
Tenemos que salir de aquí.
Puede que ya haya un túnel detrás de ese póster.
Lo arrancaremos y...
Vale, no hay túnel.
Lo tendremos que hacer nosotros con estos palos de helados.
Vaya, se ha roto.
¡La gente me va a llamar bola de billar!
Yo quería ser bola ocho.
Llevo sin estar calvo desde que era un bebé.
¡Lloraba todo el tiempo!
Acaban de hacerme un armario para las gomas del pelo.
Estoy recibiendo algunos comentarios negativos
sobre afeitar las cabezas.
¿Los mandamos a casa y aplazamos esta decisión?
¡No! ¡Pienso afeitar cabezas afeitando cabezas!
Seré la enfermera que combatió a los superpiojos.
Y en la reunión de la escuela de enfermería,
no necesitaré etiqueta,
aunque seguro que la llevo si tengo una.
¿Por qué no? ¡No quiero volverme rara con todo esto!
-Pero... -Va a pasar, Tina.
No voy a ser el único tío raro con la cabeza pelada.
¡La he arreglado!
BIRRA GRATIS (SI TE SIENTAS EN LA BARRA)
Bob, ¡funciona! ¡Los pedos están disminuyendo!
Puede que lo logremos, Lin.
Marshmallow ya está aquí con su trasero para ti.
-Hola, Marshmallow. -Hola, cielo.
¿Por dónde empiezo?
Por Louise.
¡Me has detenido!
Voy a ir ahí y a volver a enchufarla a la pared...
¡Ahora estás expuesta!
Hablemos ahora de quién se va a afeitar la cabeza y quién...
Y...
Mejor.
Las cejas. Eso sí que es compromiso.
Enfermera, parece alguien que debería echarse un rato.
En observación.
También se parece a Michael Chiklis.
Ven aquí, Louise.
Enfermera Liz, ¡es muy enrollada!
¡Moved la mesa!
¡Corred!
No me apetece mucho correr... ¡Vale!
¡Parad a esos niños piojosos!
Parece que al final viste la luz, ¿eh?
¡Ya era hora!
Me di cuenta cuando la vi calva y sudorosa, parece que está un poco pirada.
¿Por dónde vamos?
¡No puedo decidir en este momento!
Será mejor que nos separemos.
Una mitad para cada lado.
-¡Vamos! -Sí...
¿Somos las únicas que hemos elegido derecha?
¿Vamos por la derecha? Pensé que... No importa.
¡Ve a por esas dos!
No hace falta que me empujes, ¡estoy de tu parte!
-¡Dios! -¡Vete!
¡Seguidme! ¡Conozco este colegio como la palma de mi mano!
Sí, esto es un callejón sin salida. Bien.
Vale, despacio y con calma. No ¡esperad!
-Despacio y piojosos. -Muy bueno.
Es muy interesante ver su proceso.
¿Hasta dónde tenemos que correr?
Eres la última persona que elegiría para huir.
Bueno, yo no estoy huyendo contigo.
¡Huimos separadamente juntas!
Corramos sin hablar, ¿vale?
Vale, ¡empezando ahora!
¡Vosotros!
-¡Detenedlas! -Ni de coña, tío.
¡Nos van a empiojar!
¡La biblioteca! ¡Entremos!
¿La biblioteca?
¡Dios mío!
Escapemos por esa ventana y estaremos a salvo.
Pero el Sr. Ambrose ve la ventana desde su mesa.
Nos escondemos aquí y esperamos a que se levante.
No creo que tarde mucho, odia su trabajo.
¿Qué es esto? Enciclopedia médica .
Dios, no lo abras. Apestaremos a libro.
Gracias. Gracias a todos por vuestra ayuda.
Tío, ese cojín he empujado un poquitín.
Los del funeral llegarán en cualquier momento.
Creo que estamos preparados.
Sigo un poco preocupada por el tercer taburete.
-Era el que tenía más gases. -¿En serio?
Dios, ya están aquí.
Bienvenidos. Siéntense donde quieran.
Los mesas están bien. Siempre he sido muy de mesas.
Me llamaban "el mesero".
-Lo siento. -La barra parece cómoda.
¡El tercer taburete!
¿Es usted la viuda?
Sí, tenemos un reservado especial para usted, para viudas.
-¡Deje de empujarme! -No, solo intento ayudar. ¡Intento ayudar!
-Lin. -Vale, siéntese donde quiera.
En cualquier sitio.
Por Dios.
-¡Mierda! -Lo siento, Bob.
A menos que...
Podría ser. No sabría decirlo.
Teddy, ¿puedes comprobarlo?
¿Ha sido el asiento o ella?
Lo compruebo ahora mismo, Bob.
Es de verdad.
Es de verdad. ¡Sí, señor! ¡Vaya que sí es de verdad!
Sí, ahora me llega.
¡Definitivamente, es ella!
¡Sí!
A Roger le habría encantado este sitio.
Dios mío.
Ring. Hola, ¿una emergencia bibliotecaria?
¡Voy pitando!
¡Ahora es nuestra oportunidad!
Alerta piojosa. Casi todos los infectados están en cuarentena.
-Oh, no. -Louise Belcher y Tammy Larson
siguen prófugas.
Si alguien las ve, que las entregue.
Y a él mismo, estará contagiado.
-Tiene a los demás. -Que les den.
-Venga, ¡vamos! -Espera.
-Tenemos que volver. -¿Qué? ¡No!
Lo sé, lo sé.
Tengo un sentimiento asqueroso de que debemos ayudarles.
Tengo una idea y te necesito.
Otra cosa asquerosa.
El problema es que odio ayudar.
-¡Me piro! -Espera, ¡espera!
NOTICIAS DEL WAGSTAFF
Estamos en la enfermería
donde la enfermera afeitará a varios niños mientras miramos.
Este micrófono pesa mucho. Voy a bajarlo.
¿Qué no lo haga?
¡Espere, enfermera chiflada!
Mirad lo que nos han traído los piojos.
No me gusta nada este plan.
Tengo información.
Tammy es la paciente cero,
pero no tiene piojos.
¡Tiene caspa!
¡Miradla!
¡Observad la maravillosa caspa!
¡Está nevando!
La caspa es de viejos. Prefiero tener piojos.
¿Por qué nos rascamos los demás?
La caspa no es contagiosa.
Es psicosomático.
El poder de la sugestión.
Es decir "piojo" y todos empezamos a rascarnos.
¡Dios mío! ¡Para ya, Louise!
Enfermera Liz, por favor, lea en esta enciclopedia médica
el pasaje sobre cómo la caspa se suele confundir con los piojos.
Como cuando confundieron mi asma con tener un mal comportamiento.
No necesito leerlo porque, obviamente, Tammy tiene caspa y piojos.
¿Caspa y piojos?
Está hecha una pena.
Dios mío, eso no suena bien.
Sí, puedes tener los dos.
-Lo siento. -¿Lo siento?
¡Estaba a punto de pirarme!
¿Por dónde íbamos?
No, enfermera Liz, ¡lea el libro!
-Se ha acabado, Tina. -¡Lea el libro!
Claro que podría leerlo, pero ¿leer?
¿Verdad, chicos? ¿Eh?
-Sí. -Ella me entiende.
No puedes leer porque no tienes tus gafas.
¿Qué intentas decir?
-No sé que... -He notado cómo entrecierra los ojos
y las pequeñas marcas en la nariz.
Yo también las tengo.
Siempre pensé que Tina llevaba gafas para taparlas.
Me las he dejado en casa, ¿vale?
Venía y pensé que sería lo típico de "¿Dónde están mis gafas?"
Y las llevaría en la cabeza.
Pero ¡no estaban! No están, ¿no?
No, y por eso no ha podido ver los piojos en la cabeza de Tammy.
Muy buena, T.
Vale, sí.
Puede que solo haya visto lo que quería ver.
¿Es eso un crimen?
¿Queréis una enfermera sin imaginación?
-Casi mejor. -A poder ser.
A la mierda, pasaré de ir a la reunión.
No quiero presentarme allí calva.
-Otra vez. -Lo pillo.
Desea trabajar para curar.
Pero se le olvidó la realidad.
¿Puede firmar esto para mi insignia de enfermería?
No es ahí.
Claro, no puede ver. Eso es mi mano.
Entonces, Tammy, ¿qué será lo próximo?
¡Yo hago las entrevistas, Jocelyn!
¿Qué será lo próximo?
No, yo tengo el micro. Así que ¿qué será lo próximo?
¿Qué será lo próximo, Jocelyn, en tu viaje para devolverme el micro?
-Es mi micrófono. -No, Jocelyn.
-Ahora es mío. -Dámelo. ¡Dámelo!
-¡Suéltalo! -¡Dámelo!
-¡Que lo sueltes! -¡Ya es mío!
-Qué grosera. -Tú más.
-Mejores amigas. -Mejores amigas.
Te quiero.
Ahí estás, Louise.
Todavía tienes tiempo para hacer el examen sorpresa.
¿Examen sorpresa?
Está bien...
¡Mi pierna!
-Oh, Louise, ¡tu pierna! -¡Tina! ¡Se me ha torcido!
Está completamente retorcida.
¡Necesitamos ponerle hielo!
Tienes que estar de coña.
No se quede ahí, LaBonz, ¡vaya a por hielo!
Traducido por Natividad Puebla
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