Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
TU FUNERARIA Y CREMATORIO
LOCAL EN ALQUILER
Atención, por favor.
Intentemos calmarnos.
¿Una subida del alquiler ahora? ¡Venga ya!
Fischoeder se ha vuelto loco.
¿Qué debemos hacer? ¿Subir el precio del hilo?
Volverá a haber revueltas.
Empiezo a pensar que Fischoeder se hizo propietario por el dinero.
¿Podéis escucharme, por favor?
-¡Silencio! -¡Está hablando Rechonchete!
Ya nos había subido el alquiler antes,
pero esta es la mayor subida hasta ahora.
No podemos permitírnoslo.
Yo sí, ¿verdad, hijo?
-¿Qué? -Déjalo.
-¿Qué? -Que lo dejes.
Le dije al Sr. Fischoeder que iríamos a verlo hoy,
pero lo que no sabe es que si sigue adelante con la subida,
¡se las verá con una huelga de alquiler!
¡Sí! ¿Una qué?
Una huelga de alquiler.
Si el Sr. Fischoeder intenta subir el alquiler,
dejaremos de pagarlo.
Quizás le moleste, Bobby.
Sí, los propietarios odian esas cosas.
Es lo único con lo que hacer presión
contra alguien con tanto poder como él.
¿Seguro que quieres ser el cabecilla de esto?
Quizás sea mejor hablar con él cara a cara.
No es nuestro amigo, sino nuestro arrendador.
Hay que demostrarle que vamos en serio.
Conque Bobby va en serio.
Me gusta el Bobby serio.
Vale, Bob, cuenta con nosotros.
¡Bien, Bobby, una huelga de alquiler! Como en la peli Novio de alquiler.
Creo que Novio de alquiler no va de eso.
Sí que va de eso.
Ahora sonríe tú.
Ahora tú.
Ahora sonríe tú.
Ahora tú.
Basta.
-¿Había que traer a los hijos? -¿Y tú tenías que ponerte esa corbata?
Hay que mostrarle a Fischoeder que no solo lo hacemos por nosotros.
Algunos tenemos hijos.
A mí me encantan los niños.
Tiene gracia, pues no pueden entrar a mi tienda.
Llevo un sex shop.
-Si no nos conocíamos, soy Sal. -Salido.
-Hola, Sal. -Sí.
Gracias por venir, Sal.
Recordad todos: limitaos al guion. Subida de alquiler, huelga por doquier.
Pero ¡quién está aquí!
Me pareció escuchar pasos de inquilinos.
¡Coged un mojito de bienvenida!
Vaya, mojitos. Esto marcha bien, Bobby.
-¿Un mojito, Bob? -No, gracias.
No digas tonterías. Lo pide este tiempo.
No me apetece un mojito.
Linda, ¿un mojito?
-Claro. -Buena chica.
Sr. Fischoeder, tenemos algo que decirle.
Pero deme un segundo.
Voy a... dejar el mojito en el suelo.
Es un lugar seguro para dejarlo.
El diccionario define "alquiler" como...
Esto es un borrador.
Me saltaré eso. A ver...
Gandhi dijo una vez...
Déjame interrumpirte, Bob. Gandhi lo querría.
Venís a decirme que si subo el alquiler, haréis una huelga de alquiler.
¿Cómo lo ha sabido?
Siempre que los inquilinos os agrupáis, llegáis a la misma idea.
Bueno, es cierto. Si sube el alquiler, iremos a huelga.
-¿No es cierto, gente? -¡Sí!
Pero, Bob y leales...
¿Bobistas? ¿Bobos?
Como queráis llamaros.
Vengo a deciros que hay otra solución.
-¿Otra solución? -Sí. Feriantes.
-No lo pillo. -¡Una batalla de globos de agua!
-¿Cómo dice? -Una batalla de globos de agua.
Así solucionamos las riñas entre trabajadores del parque.
Bueno, y con batallas de rap improvisadas.
Podéis usar todo el recinto.
Desde el jardín que desconozco hasta el descampado
donde tiro las atracciones viejas.
No haremos eso.
Si os dan, estáis eliminados.
Y os subirá el alquiler.
-Oiga, Sr. Fi... -Pero al suertudo que gane
y logre permanecer seco le bajaré el alquiler la mitad.
¡Vaya!
Me vendría bien el dinero.
¿Qué me decís?
No.
Hemos venido para permanecer unidos...
Un momento.
Si cualquier de mi familia gana, ¿me baja mi alquiler?
Sí, los hijos protegen a sus padres como en los viejos tiempos.
Entonces, la gente con hijos tiene ventaja.
¿Te parece eso una ventaja?
-Aúpa. -Estoy bien.
Sr. Fischoeder, no haremos una batalla de globos.
Permaneceremos unidos, ¿verdad?
Lo haremos así.
Coged tantos globos como podáis,
poneos a cubierto y cuando dispare mi pistola,
empezad a lanzar los globos.
¡Sálvese quien pueda!
Jimmy, pero ¿qué haces?
Conseguiré ese 50% de descuento.
¡Quédate quieto, Bob! Serás mi diana.
No, permanezcamos unidos. Subida de alquiler, huelga por doquier.
Linda, espera. ¡Chicos!
-¿Teddy? -Estoy de tu lado.
Pero voy a coger un globo porque todos están cogiendo.
Subida de alquiler, huelga...
¡No!
Pero la pistola dice que sí.
¡Vamos, rápido!
Chicos, no os acerquéis a los globos.
Claro, papá, como si pudieras decir a los niños
que se alejen de los globos.
Se siente, Bob. Motín de inquilinos desmotinado.
Ahora que se salve quien pueda.
Centrémonos.
Fischoeder intenta dividirnos.
Gente, con su juego, habrá muchos perdedores y solo un ganador.
Y ese ganador seré yo.
-Reggie, no. -Lo siento, Bob.
Siempre soy el pringado, pero no esta vez.
-Voy a ganar y... -Venga ya.
Tocado. Esa iba por ti, Bob.
Dios. ¿Estoy eliminado? Pues sí.
Buen lanzamiento, Zeke.
Gracias, Jimmy.
¿Estamos aliados?
Pues claro. Yo soy Katniss y tú, el pan de Pita.
Feriantes, lleváoslos.
¿Por qué? ¿Qué hacéis? Socorro.
Nunca te olvidaré, Bob.
¿Adónde os los lleváis?
Al porche de los perdedores.
Cuando te dan, te vas al porche
y observas el resto de la competición tomando un aperitivo.
-Uy, aperitivo. -¿Un aperitivo?
-¡Teddy! -¿Qué?
¿Qué hay en el aperitivo?
Queso y pan francés.
Y Pepinillos. Os lo estáis perdiendo.
Madre, qué hambre tengo.
Papá, ponte a cubierto.
Eres un gran recurso en un cuerpo de poco valor.
Gene y yo formaremos un equipo de huelga y empaparemos a esos mamones.
Es un concurso de camisetas mojadas que no queremos ganar.
No, chicos, no haréis eso.
Quedaos aquí mientras hablo con los inquilinos y los vuelvo a unir.
Se han ido.
Tranquilo, papá. Nos tienes a mí y a mamá.
Somos como el Servicio Secreto. No te abandonaremos.
Solo iré a por unos pepinillos.
-Mamá, no. -Vale, vale.
¡Estáis siendo unos idiotas!
Siento ser duro, pero lo digo con amor.
"Amor duro" es lo mismo que "amor", ¿no?
Estoy contigo, Bob.
Esto es de locos.
-Sí, gracias, Sal. -Debemos permanecer unidos.
Como las pilas y todas las cosas que vendo en la tienda
que necesitan pilas.
Estupendo, Sal. Gracias.
Bob está volviendo a reunir su club.
Se empieza con el tío de porno y luego ya se sabe.
¿De dónde sale la voz?
Por cierto, si necesitáis más globos,
he escondido cubos por el jardín.
Digamos que un árbol da frutos jugosos, húmedos y blanditos.
¡Manzano!
¡Piña! ¡Árbol de las pasas!
Que se callen los perdedores del porche.
Mira, son Harold y Edith.
Esa casa del árbol es más bonita que la nuestra.
El árbol es más bonito que nuestra casa.
A ver, tú das a Edith y yo, a Harold.
Y luego subimos a ver cómo viven las ardillas ricas.
Vaya, ¡cómo lanza la vieja!
Y tengo más munición, bonita.
¡Harold, protege el perímetro!
¿Qué? Ah, vale.
¡Retirada, retirada!
-Bob. -¿Qué?
Tengo una idea.
Usemos mi sujetador de lanzaglobos.
Linda, no vamos a lanzar globos.
Además, la idea no era buena.
Pues a mí me parece genial.
-No lo es. -¡Claro que sí!
Una bazuca melonera.
Encontremos un lugar resguardado
para razonar con los inquilinos sin que nos den.
Papá, mira.
Parece que la sabandija de Bob ha encontrado el laberinto.
Nos está viendo.
¡Vamos a otro sitio, no al laberinto!
No le hagáis caso. Está en el laberinto.
Ándate con ojo, Bob. Sospecho que nuestra criada
tiran ahí la basura en vez de llevarla a la cuneta.
¿Me estás escuchando, Inga?
Jimmy Jr. y Zeke.
Seguid. Yo me encargo de estos.
Pero ten cuidado, Tina.
Nací con cuidado. ¿Recuerdas? Estabas presente.
Se nos han acabado los globos en una batalla de globos. Qué oportuno.
-¿Dónde estará ese cubo con globos? -Chicos.
-¡Tina! -¿Conque sin globos?
Yo tengo uno, pero sois dos.
Tina, majeta, deja que nos vayamos.
Sí, déjanos.
Podría hacer eso, o también tirarte un globo, Zeke.
Y pasar tiempo solas con Jimmy Jr.
en este romántico y espeluznante laberinto.
Estaría bien, sí.
Para el carro, chica.
Esto...
-¿Sabes que me gustas? -¿Qué?
He dicho que me gustas. Y mucho.
Estoy coladito, Tina, venga.
Joder, Jimmy no te valora.
-¡Zeke! -Lo siento, pero es la verdad.
Tina, pero ¿qué haces?
Justo iba a pedirte una cita romántica.
¡Y una caca!
A ver, Jimmy Jr.,
si aceptara la cita, ¿adónde me llevarías?
Pues...
A la farmacia.
Zeke, ¿me ofreces algo mejor?
-¿Mejor que qué? -¡Mejor que una farmacia!
Tacos, y luego iríamos al acuario.
Veríamos los pulpos y luego otro taco.
Y quizás lo acompañaríamos con algo de beber.
Un plan bueno y variado.
Jimmy Jr., tu turno.
Yo...
Por cierto, no estoy disfrutando.
Es estresante, pero sigamos.
Estamos en un claro. ¿Listos para cubrir a papá?
-¡Escudo frontal! -¡Escudo trasero!
Genial. Cuánto... os quiero.
No sé si me escucha alguien,
pero aún podemos arreglar esto.
Solo hay que parar de enfrentarnos.
Bla, bla, bla, parar de enfrentarnos.
Jimmy.
Hola, siento que no esté saliendo como querías.
Bueno, aún podría salir bien, Jimmy.
Convencí a Sal para que parara.
-Anda, Sal, ¿estás ahí? -Sí.
¿No quieres ganar un descuento del 50% en el alquiler?
No le escuches, Sal.
La gente de tu profesión hace mucho daño.
Hay que ver... Maldito Internet.
Hoy en día, la gente solo va a un sex shop
si se siente como en una boutique.
Con música de jazz de fondo.
Y que el suelo esté limpio.
Qué asco. Pobre Sal.
Así que necesitas ganar esto, ¿no?
-Sal, ves lo que intenta, ¿no? -No.
Vaya, se me cayó con cuidado un globo al suelo
y está rodando hacia ti, Sal.
Qué raro.
Lánzaselo a Bob, lánzaselo a Bob.
No lo cojas, Sal.
Venga, hijos. Lánzaselo a Bob.
Lánzaselo a Bob.
-¡Lánzaselo a Bob! -Sal.
¡Lánzaselo a Bob!
Lo perdemos.
¡Lánzaselo a Bob!
-¡Lánzaselo a Bob! -¡Sal, no!
¡Lo siento, Bob y Linda!
Linda, ¿estás bien? Lo paraste con la cara.
Sí, vi pasar mi cara ante mis ojos.
Pero ¿qué os pasa a todos?
No te hacen caso, Bob. Que les den.
Tú tienes que luchar y yo me voy a tomar un aperitivo.
Linda, ¿qué haces?
La bazuca melonera.
No creo que lo use.
¡Bob, escúchame bien!
Pon un globo en cada copa.
Y los lanzas como un tirachinas.
-Ya, lo pillo. -Con ángulo hacia arriba.
No es tan complicado.
Te amo, Bobby. ¡Buena suerte!
Tiene razón.
Que le den a la gente.
¡Buenas noticias, Sr. Fischoeder!
Me apunto a la batalla de globos.
¡Y la voy a ganar! ¿Me oye?
He oído casi todo. Es que no siempre pillo su acento.
Yo no tengo acento.
Da igual.
¡Voy a ganar!
Me apunto al juego.
¿Esto es lo que queríais?
¿Eh? Vamos, salid.
¿Puedo proponer aliarnos?
-Podrías haber dicho que no y punto. -Así se hace, Bob.
Esa no es tu talla, papá, pero bonito color.
¿Mamá te pidió usar su sujetador y usarlo de lanzaglobos?
Sí, ¿cómo lo has sabido?
Mamá y yo hemos planeado este momento muchísimas vences.
Quédatelo, yo no lo quiero.
Deseadme suerte.
Vale, suerte. Vamos, Gene.
Volvamos a la casa del árbol a por esos vejestorios.
Nuestra artillería es mejor.
Y acolchada para mayor comodidad.
¿Cómo sabes cuándo es buen momento para besar a una chica?
En el desayuno, por la tarde, en la selva
cuando estás casado y en el médico.
-Genial respuesta. -Esta ha sido difícil.
¿Tenemos que jugar a esto mucho más?
Hasta que me decida.
Pues se está haciendo aburrido.
Quizás hayas decidido ya por mí.
¿Sabes qué te digo?
Me voy a ir.
Si quieres lanzármelo, adelante.
No des ni un paso más.
No son pasos, es un baile.
-¡Son pasos! -Es un pavoneo hacia atrás.
-¡No me obligues a lanzarlo! -¡Lánzalo, lánzalo, lánzalo!
¡Mierda, Jimmy!
Vaya.
Ahora me toca a mí.
¡Tina!
¿Por qué has dicho esas cosas?
¿Por qué le has dicho que me he operado? No es verdad.
¡Como si esa nariz fuera de nacimiento!
¡Tú eres el labios perfectos!
¿De dónde son?
Se me ha ocurrido algo.
Lánzaselo a Tina y hacemos las paces.
No me convence esa idea. ¡Mira, un seto!
Hasta luego. Todos salimos ganando.
Odio las alturas.
Has subido un peldaño.
¡Desde aquí pareces una hormiguita!
¿Por qué están desesperados por subir?
Hay que buscar un alto en una batalla.
Edith lo sabrá. Se enfrentó a los dinosaurios.
Ayúdame a atar a un árbol el suje de mamá.
Y luego mis calzoncillos a un pájaro.
Vuelve a la escalera, Harold.
No te va a dar ningún infarto.
-Nunca te ha dado uno. -Sí, una vez.
Eso fue un derrame como mucho, que pareces un crío.
Prepárate para lanzar. Llegó el momento.
Esta copa D les va a dejar hechos un cristo.
-¡Joder! -Vaya, no esperaba que funcionase.
Verás cuando se entere el ejército.
¡Es lo que siempre hemos soñado!
¿Llegará aquí el correo?
-¡Un árbol con correo! -¡Y con ADSL!
¿Hola?
¿Félix? ¿Vives aquí?
Sí, mi hermano me echó de la casa principal
porque tengo apnea del suelo y pedorrea del sueño.
¡Anda, globos!
¡Pues claro! "Un árbol da frutos jugosos, húmedos y blanditos".
Qué frase tan rara.
-¡Madre, globos! ¡Vamos a jugar! -¿Niños?
-¿Niños? -¿Papá?
Bien, habéis conseguido el alto.
Esperad a mi señal.
¡Vamos a moler a esos tipejos!
Parece otro.
Son Bobby y Tina.
Solo quedan los Belcher y los Pesto.
¡Vamos, Bobby, vamos!
¡Anda, salami! ¿Qué cáterin es este?
Jimmy, sal. Acabemos con esto.
-¡Tina! -¡Oye, me has roto el globo!
Al menos fue juego limpio. En la espalda, cuando no miraba.
Ríndete, Bob. Tengo más globos que tú y niños escudo.
¡Hola, padre de Louise, Gene y Tina!
-Escudo trasero, no aprietes la garganta. -Perdón.
Tú tendrás niños escudo, Jimmy,
pero ¡yo tengo niños francotiradores!
¡He dicho que tengo niños francotiradores!
Aquí tengo muñecas y una casa del árbol para que jueguen las muñecas.
Con cuidado, por favor. Simulan que son antiguas.
-¡Francotiradores, disparadle! -Mierda.
Están demasiado lejos.
El sujetador no tiene tanto alcance.
Supongo que mamá nunca necesitó subirse mucho las tetas.
¿Queréis usar esto?
¡Claro! ¿Cómo es que tienes eso?
Lo utilizo para lanzar la ropa sucia a la casa principal.
¡Cárgala, rápido!
Solo habéis dado a mis hijos, memos.
Bueno, Bob...
Un beso de despedida.
Ay, Dios, vale, idos, idos.
A ver si puedes con esto.
Qué hijo de perra.
-Lo siento, papá. -Lo siento.
Vale, vale, cálmate.
Bob, ¿qué ocurre?
Sí, déjate de payasadas y hazlo ya.
Es el último globo.
Sí, sí, ve ya al tajo, fanfarrón extranjero.
No, tengo el último globo.
O sea, que el juego no termina hasta que lo diga yo.
Ahora tendréis que escucharme.
Íbamos a actuar unidos, pero ¡no!
Queríais jugar a este estúpido juego.
¡Y ahora perdéis todos!
Me sé de uno que es un mal ganador.
¿Cómo se me ocurrió que estando unidos podríamos lograr algo?
¡La gente es lo peor!
¡Estar unidos es lo peor!
-¿Has acabado ya? -¡No!
Mientras sujete este globo, me escucharéis.
¡Me escucharéis! Mierda.
Dejémoslo en empate. ¿Qué os parece esto?
-Nueva partida, todos a por Bob. -¿Qué?
Como oís. Cada vez que alguien dé a Bob con un globo,
le descontaré 50 dólares del alquiler y a Bob le subiré otros 50.
¿Qué? ¿Y cómo gano yo?
Tienes que aguantar hasta que se ponga el sol. Entonces, acabará el juego.
Mientras, Inga y yo veremos en la tele trompazos de coches.
-¿Todos listos? -¡Esperad, no, no!
Diez segundos para huir.
Diez, nueve, ocho, siete, uno.
¡Ya!
¡Socorro!
¡Dejad a Bob en paz!
¿Esto es lo que quieren?
Félix, ¿te queda ropa sucia?
-¿Cómo de sucia? -Sorpréndeme.
Calzones a la borda.
¡Corre, Bob, corre!
-Yo miraré por aquí. -Tengo que esconderme.
-¿Dónde estás? -Tengo un globo para ti.
Puede que papá lo consiga. Ya casi se va a ir el sol.
¿Ya va a anochecer?
No me he traído mi crema de noche.
¿Dónde estará escondido? ¿Se ha tirado un pedo el cerdo?
Hola, papá, has sido tú.
Ha sido el asiento. Marchaos.
¿Que nos metamos contigo? Claro.
No, vais a hacer que me descubran.
Ganaré si consigo pasar desapercibido otros 20 minutos.
¿Dices que nos pongamos cómodos?
No, no, no.
¿Bob? ¿Estás por ahí?
Aquí no estoy seguro.
Saldré corriendo.
Papá, correr no es lo tuyo.
¿Tienes algún plan que implique estar parado todo el tiempo?
-Cierto, papá no es bueno moviéndose. -Gracias, Tina.
Pero podríamos moverlo nosotros.
¡Empuja más fuerte!
¡Genial! Quizás funcione.
-¡Está ahí! -¡A por él!
¿Bob? Ay, madre mía.
¡Fuera de aquí, tarados!
¡Dejad a mi Bobby!
Apártate, Linda.
Oblígame, Reggie.
Vamos, tío de los sándwiches, ¿quieres bailar?
¡Largo! Ese cerdo de ahí es nuestro padre.
Y papá está dentro.
No hemos llegado hasta aquí para ahora no lanzarle globos.
Apartaos, por favor.
¿Sabéis qué? De acuerdo.
¿Queréis un descuento en el alquiler? Adelante.
-Esto... ¿Linda? -Se acabó, Bob. Te van a dar.
¿Cuántos globos tenéis? ¿Cincuenta? ¿Cien?
Eso es un buen pico.
Nuestro alquiler será una locura.
Iremos a la quiebra y viviremos en cartones.
Niños, trabajaréis en fábricas.
¡Yo quiero fabricar dinero!
Linda, ¿qué estás haciendo?
Cállate, Bob.
Te lo has buscado tú solito.
Uniste a todos, te preocupaste por ellos.
-Y diste la cara. -Ya veo lo que intentas.
Vamos, arruinad todo para lo que ha trabajado esta familia.
Vaya, llego justo a tiempo.
Parece que a Bob le van a dar, pero bien.
Solo lanzamientos directos. Las salpicaduras no dan ni un duro.
Pésima puntería.
Pero ¿qué os pasa?
Será que sois todos muy torpes.
Apoyamos a Bob.
Sí, como antes, pero ahora en serio.
¿Verdad, Jimmy?
Yo quería lanzarle un globo a Bob.
Pero no pasa nada, ya se lo lanzaré luego.
O una albóndiga.
Gracias a todos.
¡Subida de alquiler, huelga por doquier!
Subida de alquiler, huelga por doquier.
Ya veo. Solo porque soy el propietario,
llevo bata blanca y parche
y os subo el alquiler y os lanzo petardos,
yo soy el malo.
Pues los propietarios también lo pasamos mal.
Los propietarios lo pasamos mal.
Hace mucho.
¿Veis? Mi carro de golf también se descarga como el vuestro.
Sr. Fischoeder, me he dado cuenta de algo.
¿Puedo sentarme?
La gente nos mira.
Antes de reunir a toda esta gente,
quizás debería haber hablado con usted.
Cara a cara.
Debí haberle dado una oportunidad para obrar bien.
Hace mucho que lo conozco y acabo de darme cuenta
de que quizás lo he herido.
Verás, Bob.
Me caes bien. Eres buena gente, más o menos.
El "más o menos" sobra.
Siempre me he considerado un propietario con el que poder estar de colegueo.
Alguien a quien dar un azote como muestra de afecto.
Eso sería... Podría hacerlo.
No, pero no me toques.
Lo cierto es, Bob, que iba a subir el alquiler solo para llamar la atención.
-¿En serio? -No, quería una piscina.
No atraes a mujeres con un laberinto.
Tiene lógica.
Pero lo he pensado mejor.
Podría aplazar la piscina y la subida de alquiler uno o dos años.
¡Hurra!
Para entonces, Bob, ya habrás cerrado el negocio.
Gracias, Sr. Fischoeder.
Se me ocurre cómo celebrarlo.
No lancéis a los pantalones. Voy de blanco. Se me marcará el pajarito.
Bueno, qué más da. ¡Disparad!
Traducido por: Alexandra Reguero
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.