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¿Qué?
-¡No! -Lin, deja de leer los sucesos.
Te pone frenética.
¿Por qué querrían robar la placa de la Calle Pelota?
Oh. ¿en qué se está convirtiendo esta ciudad?
Se está yendo a la mierda.
Dímelo a mí. Hoy me han tirado un granizado al parabrisas.
Es como chocar contra el arco iris. Aterrador.
Oh, no creo que esta ciudad se vaya a la mierda.
Es mi cliente.
La banda de motociclistas Serpientes Tuertas.
Su presidente murió horriblemente. Voy a hacer el funeral.
Eso explica por qué llevas pantalones de cuero.
Al fin puedo presumir de ellos.
-Te pareces a Prince. -Prince en gordo y blanco.
Se mira, pero no se toca.
Oh, esos son los chicos que han ocupado las escaleras.
Dicen que se meten con los niños.
Espera, yo soy un niño. Vamos por el camino largo.
Yo no tengo miedo de unos niños de instituto.
Mirad esto.
Eh. No podéis caminar por aquí.
Oh, ¿no puedo caminar por aquí?
Oh, es un milagro. Estoy caminando.
Cierra el pico, grillada.
Pero dijiste que no podía y lo estoy haciendo.
-Te digo que cierres el pico. -Oh, escucha el tarareo de mi pico.
Escucha esto: "palmadita, ciérralas, palmadita, ciérralas".
-¡Hasta luego! -Qué te vaya bien la vida.
Ya me va muy requetebién.
Qué poderío, nena.
Esos chicos sólo son gatitos con acné.
Miau, miau.
¡Miau!
Llevamos ya 21 minutos de improvisación funeraria .
Creo que debería hacer que acabe.
Era la favorita de Cachondo Dave. Que siga la marcha.
¿La favorita de Cachondo Dave? Y mi favorita también.
Que siga la marcha, Eddie.
Oh, no entréis aquí, no, no. ¡Bienvenidos!
-¿Sirven cerveza? -No, aquí no.
-¿Qué es eso? -Es cerveza.
Perdone, la servimos. He mentido.
-Por Cachondo Dave. -Por Cachondo Dave.
¿De qué estás hablando?
Sí.
La mujer que ha ganado el concurso de bebida, está embarazada.
Bueno, dicen que con moderación
Eh, ellos no juzgan tu estilo de vida,
-so chupatintas acartonado. -¿Qué?
Perdona, esto de los moteros es contagioso.
Me apetece dar una vuelta en moto y jorobar a los tenderos.
"Eh, viejo". "Tú no me conoces, te romperé el escaparate
-y te daré con un bate." -Parece una gran idea, Teddy.
Tal vez no. Veré el partido de hockey.
Por Cachondo Dave. Un tío tremendo.
-Un amigo tremendo. -Un amante tremendo.
Ah, más botellas rotas.
Vaya, nuestro restaurante se ha vuelto más radical.
-Espero poder entrar. -No vas a poder.
Nos veremos después.
Me gusta tu gorra.
Y a mí tu chaleco, lo que queda de él.
Sí, ha ido al infierno y ha vuelto. Parte se quedó en el infierno.
¿Y esos botones tan guayis?
Oh, ¿estos parches?
Pues recibí éste por hacer cosquillas a un poli.
¡Mola! ¿Y ese otro por qué?
Por no estar asociado con el movimiento del poder blanco.
¿Y por qué es ése?
Por haber inflado, un montón de globos
para niños como vosotros.
Es un día más en la Hamburguesería de Bob, ¿verdad, niños?
Bonito sitio. Soy Critter, por cierto.
-Ah, eh... Bob. -Soy el presidente de estos tíos.
Lo era Cachondo Dave hasta su horrible muerte.
Bueno, no querrá hablar de ello, así que...
Se chocó contra un tráiler, sí señor. Muy fuerte.
Cuando lo sacaron, su parte inferior, la cachonda, estaba carbonizada.
Por eso su chaleco está hecho jirones.
Está bonito.
-No, no lo está. -No lo está.
Este chaleco tendría que hacerme parecer
el líder de la banda, pero... parezco un idiota.
¡Stach! ¡Puerco Flaco! ¡Tranquis!
¿Lo ves? Cachondo Dave era mejor.
Él intervendría y diría: "Hagamos metanfetamina".
Lo haríamos y adiós problemas.
Eso está bien. Hagamos metanfetamina.
Yo quiero olvidar mis problemas.
-Bendita metanfetamina. -Niños, id dentro.
-¿Qué, esa es tu vieja, eh? -Ah, sí. Se llama Linda.
O... Dragón.
Como quieras. ¿Y esa es tu vieja?
No. Guardabarros era la de Cachondo. Es una tía especial.
-Abre las cervezas con las tetas. -La mía no hace eso.
Es un arte.
-Oh, Dios mío. -Gracias.
-Gracias. -Yo las quiero.
¿Y se requiere eso para ser de la banda?
Ojalá fuera tan fácil. La iniciación fue dura.
Guardabarros le dio un palizón a un pretencioso en Macon,
un bonito día de primavera. Con eso se ganó la entrada.
-Era otoño. -Primavera.
Porque las azaleas estaban en flor.
Oh, azaleas.
Oh, las azaleas son preciosas en Macon.
Sólo las supera su crank.
Ese dulce crank de Macon.
-Oh. -¿Qué es el crank?
El primo de la metanfetamina.
Vamos a hacer metanfetamina.
De acuerdo, a la cama, cielitos. Venga.
¿Puedo llevarme a un motero para que me cuente historias?
-No, no puedes. -¿Por favor?
-¡Sólo uno! -No.
De acuerdo, chicos, nos lo hemos bebido todo. ¡Vámonos!
Venga, cielito. Sube atrás.
Oh. Seguro que tienen conductores sobrios.
Esto para los daños. Lo siento, algunos tienen sangre.
Oh, una última cosa.
-Toma. -¿Qué es esto?
Significa que te debemos una.
Ponlo en la ventana y nadie te molestará.
Quizá los Zopilote King, lanzándote un cóctel Molotov.
Llámame si lo hacen.
Ah. No, no, en la ventana.
Así que ahora tenemos esto.
Oh, oh, nuestros caminos se cruzan de nuevo.
¿Os acordáis que os dije que no vinierais por aquí?
Creo que no. No se me da bien la historia.
A mí tampoco.
A mí se me da bien, pero tengo problemas con las matemáticas.
Haré un curso en el futuro. ¿Sabes lo que pasa en el futuro?
-Pasaremos delante de ti. -¡Ah!
No quiero niños pequeños conmigo cuando me estoy relajando
después de la escuela. Intento estar relajado,
hago que mis amigos se sientan cómodos
y entonces aparecéis con esa mala actitud.
Eh, no te metas con mi hermana.
Te dejará sin autoestima durante varios años.
Cállate, cuatro ojos.
Estoy hablando, con cuatro orejas.
Y cuatro orejas, puedo ignorarte justo el doble.
¿Qué? ¿Qué? ¿Qué? ¿Qué?
Me has llevado hasta el punto límite.
Te confisco esto.
¡Nos vemos!
¿Qué puñetas ha pasado?
No he podido evitar que alguien no lleva puestas
sus orejas de conejo.
Lo sé, ¿vale?
Ha pasado mucho tiempo desde que te vimos sin tus...
Mucho tiempo. Mucho... tiempo.
Está bien.
Te sentirías mejor si les contaras a mamá y papá...
¿Lo feliz que soy?
-Mamá, chócala. -Eh. Oh.
-Yo quiero chocarla. -Chócala, hermano.
Oh, Dios.
¿No debería hablar con ella, Bobby?
No, no deberías. Estoy genial.
Estoy fantástica.
Mejor espera.
Hoy no llevas puestas tus orejas.
-¿O son invisibles? -¿Invisibles?
Pero, ¿de dónde sacas tú esas cosas?
Tu mente es tan hermosa.
Sí. Miradme bien.
Louise, ¿no llevas las orejas de conejo?
Esto es importante.
Cuántos problemas que discutir, sentimientos que procesar.
Oh, dígamelo a mí, Sr. Frond.
Estoy procesando una tormenta,
pero me vendría bien procesarlo con alguien.
-¿Conmigo? -Bien.
¿En su despacho, en cinco minutos?
¡Sí!
Me voy de aquí.
Esperaré a ese vándalo en los Escalones
y recuperaré mis orejas.
-Iremos contigo. -No.
-Id a casa y mentid a mamá y a papá. -Bien.
Soy un mentiroso, no un luchador.
-Louise, espera. -¿Qué?
¿Te tenemos la cena caliente?
Sí, muy caliente.
Hola, veo que llevas mis orejas.
Oh, están descentradas un pelín.
-Déjame que... -Buen intento, niña.
Bien. Todos somos profesionales aquí.
Soy Louise, por cierto. No me dijiste tu nombre.
Logan.
Logan, ¿qué tengo en mi bolsillo? Oh, uno, dos, tres,
cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve dólares por el gorro.
No puedes comprarme
como a una trabajadora barata del sexo.
Muy lento y muy bajo.
Por qué no vuelves a pensar otro plan,
parece que necesitas uno mejor.
¿Por qué no piensas tú un plan?
-Hazlo tú. -Hazlo tú.
-No, tú, hazlo tú. -Hazlo tú.
-No, hazlo tú. -Hazlo tú.
¿Qué hacemos con esta tarjeta? ¿La tiramos?
-Es horrenda. -¿Estás loco?
¿Recuerdas cuando tiramos el bote de caridad?
Lo enfadados que se pusieron los del cáncer de mama.
-Hola, padres. -¿Dónde está Louise?
-¿De compra de gorros? -Comprando un gorro.
Eso está bien.
Louise necesita una transición de orejas de conejo a otra cosa.
Como cuando le compramos un pez a Gene
para ver si era responsable para tener un perro.
-Y no lo era. -Pobre pez.
Dime. ¿A dónde vamos?
Mi agenda está vacía.
Pues yo ya estoy en casa.
Así que sigue corriendo, perrito.
No, estamos en casa.
Hasta que recupere esas orejas, a donde tú vayas, yo iré.
¿Vas al colegio, Logan? Iré contigo.
Vámonos.
No.
Logan. Logan. Logan. Logan.
¿Qué haces? ¿Vas a la taquilla antes de ir a clase,
o vas antes a hacer pis? ¿Cuál es la rutina?
Sabes, haré pis, en el baño de los chicos.
¿Crees que no entraré? No me rendiré, Logan.
Voy a dejarte exhausto.
Tengo una cita gracias a estas orejas.
Mis notas de prácticas han subido. Yo tampoco me rendiré.
Apesta aquí.
Bienvenida al olor de los chicos.
-Logan, me gustan tus orejas. -Gracias, Shanaya.
No son sus orejas.
Oh, siento que tengas que irte tan pronto.
Quiero que conste que no he dejado de intentar razonar contigo, Logan.
Desde ahora me pongo en pie de guerra.
¿Puedo ayudarte?
Espero no interrumpir la cena, señora, pero su hijo...
Me ha robado algo mío.
¡Logan!
¿Le cogiste las orejas de conejo?
No quería chivarme, pero no me dejaste otra opción.
Sí, se las cogí.
-Devuélveselas, ahora. -Las he tirado.
Te dije que no las recuperarías.
Mentira, no las tiraste.
Registra mi cuarto.
Logan. Lo siento, te daré un cheque por 20 dólares.
-20 es demasiado, cariño. -Oh, Dios, Tom. Ahora, no.
¿Dónde tiraste las orejas?
En Tacos Pancho s.
¿En cuál, Logan? Es una cadena.
En el bueno. El que está en Riverside.
Ah, lo que estés buscando fue incinerado.
Desapareció. Quemado. Lo siento.
¡No!
¡Venganza!
-¿Es esto? -No.
-¿Es esto? -Es rosa con orejas.
-Entonces nada. -Es un gorro.
Ha desaparecido.
Recuerdo este sombrero.
Iba a ser mi distintivo. ¿Te acuerdas?
Podría ponérmelo, ¿verdad?
Sí, claro que podrías.
Aquí está, mi pequeña gran niña.
Tina y Gene nos han dicho que has ido a por un gorro de transición,
así que sacamos algunos del armario.
Éste no. ¿Verdad? Este no lo querrás.
Que considerados sois,
pero no necesito un gorro que me complete.
Solo me necesito a mí. Sólo a mí.
-Eso es lo que te estoy diciendo. -Buenas noches, Linda.
-Gracias por pensar en mí. -No hay de qué.
-Yo sólo necesito este sombrero. -Es mío.
Mirad quién es.
Deberías llevar orejas de cerdo, por como chillas.
Pregunta, ¿qué tal oyes?
Ah, muy bien. ¿Por qué?
Porque entonces creo que oirás esto.
Es el sonido de la venganza.
Por coger lo que no era tuyo, he convocado
la ira de las Serpientes Tuertas.
El infierno no tiene una furia como...
¡parad las motos un momento!
Gracias.
El infierno no tiene una furia. ¿Has oído lo del infierno?
-Sí, eso creo. -Bien.
Porque el resto es: "El infierno no tiene una furia
como la mía, Logan".
Cogiste mis orejas y las tiraste, y ahora estos chicos
-van a coger tus orejas y tirarlas. -¿Qué?
Oh, cielos.
Voy a mirar a través de los dedos.
No, no lo haré, apartaré la mirada.
Vamos a tener que pasar desapercibidos después de esto.
Oh, no me corte las orejas.
Odio que sobresalgan las etiquetas.
Toma, toma. No las tiré, mira.
Lo siento mucho.
Mis orejas.
Por favor, no me cortes las orejas.
Déjalas donde están. Están bien en esta posición.
-¿Puedo mirar ya? -No, yo te aviso.
Me huelen las manos a cebolla. Es agradable.
No vuelvas a meterte con nosotros, Logan.
-Ahora sal pitando de aquí. -¡Ah!
Sí. Así se hace. Así se hace.
No, no, no. Acabamos de arreglar el restaurante.
Bienvenidos, amigos. ¿Cómo estáis?
¿Niños? ¿Qué ha pasado?
Louise, llevas tus orejas otra vez.
Sí, un niño se las robó y estos buenorros las han recuperado.
¿Buenorros? ¿Qué? ¿Te robaron las orejas?
Sí, y me cobré la tarjeta que las Serpientes Tuertas.
Un placer verte, Bob. Bonito sombrero.
Ah, ¿de verdad? ¿Lo crees?
Y les dije que a la comida y la bebida invita la casa.
No. Ellos... Eso... No.
¿Lo habéis oído, chicos? Volveos locos.
-Está bien. -¡Sí!
-No. No. No, no, no. -Vale, volvámonos locos.
No os volváis locos por favor.
Nos estamos volviendo locos.
-¿Puedo ayudarles? -Sí.
Somos padres en esta comunidad y protestamos
por su peligroso bar de moteros.
Este no es un bar de moteros.
Está sirviendo cerveza a un montón de moteros.
Tom. Este bar de moteros es la razón
por la que nuestra ciudad se va por el desagüe la alcantarilla.
Y no permitiremos que continúe la violencia contra nuestros hijos.
-¡Violencia! -¿Violencia? ¿Qué violencia?
Esos moteros querían cortarme la orejas.
Oh, Dios.
Ah, cálmense, no íbamos a cortar ninguna oreja.
-No le escuchéis. -Lo habría hecho.
-No lo haría. -Sí lo harías.
-Te lo aseguro, no haría... -Lo habrías hecho.
No me lees la mente.
Sólo le di una lección a estos pequeños abusones.
Así que éste es el mocoso que se metió con mi Louise, ¿eh?
-Le voy a decir algo, so repipi. -Lin...
No, déjame.
Estos moteros no son el problema de esta ciudad.
Son sus hijos. Son un grupo de animales.
Sí, señora, controle a sus hijos.
Son sus hijos los que no pueden controlarse.
Tiene razón, yo estoy descontrolada.
¿Por qué no va a peerse a una cabina de teléfonos?
Vale ya, cálmate.
Dile a esta libertina que se calme.
Cálmate, libertina.
-No llamen puta a mi mujer. -Oh, no pienso calmarme. ¡Ah!
¡Oh!
-Lin, para... -¡Ah!
No hagas esto.
Arráncale las mechas, mamá.
Vale, vale, calmaos todos.
Recoja eso, discúlpese y márchese. Por favor. Por su bien.
Ni hablar, no haré tal cosa.
Habría hecho mejor yéndose.
Los que tengáis un cuchillo, cogedlo. Esto es una lucha a muerte.
Eh, no puedes pelear con esta gente. Los destruirías.
Quien se mete con el emblema de la Serpiente Tuerta,
tiene que pagarlo.
Mi liderazgo está en juego. No tengo opción.
Tenemos que hacerles daño.
¿Cachondo Dave habría mandado pegar a unos padres lelos?
Cachondo Dave está muerto.
Así que, en marcha, vamos allá.
Es un farol.
-Nosotros no nos tiramos faroles. -Tampoco los niños Belcher.
-Salvo cuando lo hacemos. -Sigamos gritando cosas.
Sin consideración.
Está bien, llamaré a la policía.
¡No! ¡Mi música para correr!
Oh, basta de charla. Vamos a patearles...
Guardabarros, ¿estás bien?
Sólo ha sido una contracción. Vamos a...
¿Una contracción? ¿Estás de parto?
-Espérate hasta que acabemos. -Lo intentaré.
No, no puedo. Viene el niño.
Oh, este niño viene ya.
-Llamaré a una ambulancia. -Yo soy médico.
-Pues entonces ven aquí. -Está bien.
Métase bajo el capó y compruebe el aceite, Doc.
Vale, vale.
Ah, ¿cada cuánto tiene las contracciones?
-Ya no tengo. -Oh, vaya.
De acuerdo, este niño viene ya. Está casi en mi mano.
No olvide respirar.
¿Quieres una cuchara de madera para que muerdas?
Oh, olvida eso. Tráeme whisky.
No sé si el whisky es...
Tengo una petaca en mi bolsa de golf.
-Yo tengo una aquí, en algún sitio -Yo tengo gas de la risa.
-Tome, coja la mía. -Un momento.
Vale, lo está haciendo genial. Ah, ¿cómo se llama?
Guardabarros.
Guardabarros, así se llamaba mi abuela.
¿En serio?
No, se llama como la parte sucia de un camión.
-Oh, sí, sí. -Bien, siga respirando.
-De acuerdo. -Y... preparada... empuje.
Imagina que es lasaña.
No sé cómo lo hace sin la epidural.
Si no me la hubieran puesto con Logan...
Dígamelo a mí. ¿Esas dos? Fue chupado.
¿Ese? Un hueso duro.
Siento que mi Logan se metiera con sus hijos.
Y yo que mi hijos hicieran que los moteros le dijeran
lo de las orejas.
Manténganle las rodillas abiertas, así.
-Bien, veo la cabeza. -Oh, he mirado. Es una cabeza.
Espero que sea eso. No he debido mirar.
-Otro empujón fuerte, Guardabarros. -Vale.
¡Aquí viene!
-Mirad eso. -El último limpia la mesa.
Es un niño, apenas.
Guardabarros, ¿quiere que alguien sea quien corte el cordón?
Su padre.
-Pero Cachondo Dave está muerto. -No, Critter.
Cachondo Dave se hizo una vasectomía en el 95.
Ven aquí.
-¿Qué dices, mujer? -Este niño es tuyo.
Sigo sin entenderlo.
Critter, tuvimos sexo y me dejaste preñada.
Más despacio. Más despacio.
Este niño es tu prole.
Oh.
Espera. ¿Qué quieres decir?
Eres papá.
¿Desde cuándo?
Piensa con quien te acostaste hace nueve meses,
estaba frente a ti constantemente.
Oh, Guardabarros, dame ese cordón.
Vale, ¿vamos a tener la pelea ahora, o...?
Louise, no va a haber pelea.
Este pequeño sofoca una bronca mejor que Cachondo Dave.
Mi chico. ¿Qué os parece?
Tome, Criatura.
-Critter. -Sí.
Quizá lo quiera usar como mantita infantil.
Oh, gracias.
Y a Ud. por ensuciarse las manos, Doc.
De nada.
Oh, padres ayudando a moteros que ahora son padres.
Ven, nuestra ciudad tiene sus problemas,
pero no significa que se vaya por la alcantarilla.
Significa que si queremos un barrio mejor,
tenemos que ser mejores vecinos entre nosotros.
-¡Bú! -¡Bú! Qué asco.
Vale, Louise, vamos. Está bien.
Fuiste muy valiente. Te defendiste,
conseguiste ayuda de unos peligrosos moteros,
todo sin tus orejas.
Tal vez ya no las necesitas.
Tal vez. Y tal vez conozca a alguien que las necesite más que yo.
Mira, estas orejas son importantes para ti, Logan,
¿qué tal si te las quedas?
-¿De verdad? -No. Ni de coña.
Te estaba tomando el pelo, idiota.
¡Ah! ¡Oh!
Bienvenidas, orejas. Os invito a una cerveza.
-Papá, dos cervezas. -No.
Son para mis orejas.
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