Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
French
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
Tina, si vas a estar tumbada, al menos rueda
y así no tengo que fregar luego.
-¿Qué le pasa a Tina? -La pubertad.
Sí, se está despuberando ahora mismo malamente.
Jordan Sturman, aparta.
Y ahora nunca jugaré a la pelota con el nunca más.
-Deberías suicidarte. -Sí.
Gene y Louise, sed amables.
Vosotros también pasaréis por la adolescencia, sabéis.
-¿Como ella? ¡Qué asco! -¿Es contagioso?
-Tú cállate, mamá. -Cuidado.
No podéis herirme. Ya estoy muerta.
-¿Puedo quedarme con tu bigote? -Sólo es de un pelo.
-Es el comienzo de algo grande. -Es un pelo enorme.
-No puedo cortarlo. -Es precioso. Dejadla en paz.
-Eres preciosa, Tina. -Deja que lo arranque.
Te pondré el pie en el pecho.
Gene, quita de ahí. Basta ya.
Vamos, Gene. Vamos a vivir nuestra infancia.
Mi corazón.
-Mi corazón. -Cariño, estoy al teléfono.
Ginger está muy enfadada. Sigue, Ginger. ¿Qué?
¡No!
Vamos, Tina, levanta. Te toca la parrilla.
-¿Por qué? -Vamos, anímate, ¿quieres?
-Nos estamos divirtiendo. -¿Ah, sí?
Sí. Además es un momento padre e hija.
¿Por qué Gene y Louise no se divierten así?
Tina, eres la mayor y tienes más responsabilidades.
Los sábados por la mañana, por ejemplo, te toca la parrilla.
No puedo dejarlos a ellos en la parrilla. Ya lo sabes.
Sale fuego de ahí.
Lo sé. Es horrible. De acuerdo, adiós.
El gato de Ginger ha muerto, pero de un modo muy gracioso.
Tina, acabamos de ver la cosa más increíble del mundo.
Podría ser el mejor día de mi vida,
aparte del día en que nacisteis vosotros.
No hay palabras para explicar esto. Tienes que verlo.
-Ven con nosotros. Ven, Tina. -No puedo.
Papá no me deja irme del trabajo, digo, diversión.
No me deja irme del momento de diversión entre padre e hija.
¿Te lo has creído? Eso no es verdad.
-Ven con nosotros. -Bob, déjala ir.
De acuerdo, pero te perderás cuando raspe la parrilla.
Es el mejor momento del día, aunque hoy ha sido un día muy flojo,
así que no habrá tanta pringue que...
Se han ido todos.
¿No teníais que guiar a alguien con los ojos tapados?
-Estropearía la sorpresa. -¿A dónde vamos?
Al principio, pensamos que era una clase de breakdance
y luego pensamos que era una clase para retrasados mentales.
Ahora creemos que podría ser
una clase de breakdance para retrasados mentales.
-Además es brasileño. -Y desternillante.
-Parece... -¿Imbécil?
Es incluso más imbécil de lo que podrías llegar a imaginar.
Espera a que estemos cerca. Se quitan los zapatos,
así que cuando abren la puerta, toda la manzana huele a pies.
Pies que han sido cocidos en pis.
-¡Sí! -Es divertido.
¿Oléis eso?
Es lo que se filtra por las paredes.
Huele a algo exótico, como la salsa ranchera.
Vaya, es guapísimo.
-¿Es un hombre? -¿A dónde vas?
-A inscribirme en esa clase. -¿Qué? ¿Por qué?
No abras la puerta. El olor nos matará a todos.
Soltadme.
-Que me soltéis. -¡No!
-¡No! -'Los pies apestan!
Los pies apestan.
-Espera. ¿Qué es eso? -Es capoeira.
¿Capo qué?
Tina, ¿estás segura de querer hacer esto?
Sí, papá. Espera a verlo. Jairo es increíble.
Tengo un DVD.
Por cierto, necesito 14,95 dólares para el DVD.
Espera. ¿Qué? ¿Qué es Jairo?
Hola. Me llamo Jairo.
Bienvenido al mundo de la capoeira.
La capoeira es la forma de autodefensa más seductora.
Combina tranquilidad, lucha
y ejercicio cardiovascular en perfecta armonía.
La capoeira te quita el aliento, pero también te lo da.
Avanzas a través de las etapas
aprendiendo diferentes cordones de colores en la "troca de cordoes".
Pensé que tal vez lo estabas haciendo mal,
pero es así como lo hacen.
Van a volver a tocar la pandereta.
Es un pandero, un tambor brasileño con una montura.
Es una pandereta, voy a por la mía. Esos tíos no saben cómo se mueve.
No lo entiendo. A ver, ¿qué es lo que estoy viendo?
¿Qué es esto? Es un tipo de baile, ¿qué es?
Jairo dice que no es un baile.
Es una forma mortal de lucha callejera.
¿Ah, sí? Pero no necesitas un modelo masculino
para enseñarte a luchar. Para eso está papá.
Vamos. Te enseñaré algunas cosas.
Boxea con tu viejo.
Eso es. Tienes que...
Eso es.
Vaya, Tina.
Buena pelea, buena pelea. Ha sido emocionante verla.
Jairo dice que si hay capoeira dentro de mí,
la encontrará con las clases suficientes.
Jairo sabe mucho de la vida.
Jairo dice que puede hipnotizar animales.
Pero sólo si quieren que los hipnoticen.
-Tina... -Y casi siempre quieren.
¡Tina!
Jairo dice que la pasta de dientes es un insulto a los dientes.
Tina, vete a la cama.
Jairo sólo necesita dos horas de sueño por la noche
-porque regula su corazón. -Tina, fuera de aquí.
-Jairo duerme con los ojos abiertos. -¡Tina!
De acuerdo, seguid mi ejemplo.
¡Sa! ¡Sha! ¡Brasil!
¡Sa! ¡Sha! ¡Brasil!
Se acabó la clase.
Ahora tenemos una hora de prácticas abiertas,
que es completamente opcional a no ser que os toméis en serio
la capoeira.
Yo desde luego me quedo.
Tina ya tendría que estar aquí para atender la parrilla.
-Son más de las 4:30. -Está en clase de kukaburra.
Papá, la parrilla está haciendo eso otra vez.
-¿Qué problema tienes con el fuego? -¿Sabéis? Fuera, marchaos de aquí.
Bajad a recoger la basura y llevadla al vertedero.
¿Tiene que ser por aquí cerca
-o podemos ir donde queramos? -Que os marchéis.
-¡Sí! -¡Sí! Basura.
¡Basura! ¡Basura! ¡Basura!
Ayer encontré un collar.
Es la hora de mi cita de la tarde, ya sabes, en el baño.
-¿Tú cita de las 4:30? -Sí, la de las 4:30.
-Pues vete. -No.
Tina se comprometió a estar aquí a una cierta hora.
Voy a ir allí a recordarle que tiene trabajo aquí.
-Espera. ¿Qué pasa con tu cita? -La pospondré por hoy.
Bob, no puedes hacer eso.
Voy a darme otra cita a las 10:30 esta noche.
Eso es lo que te digo, Bob, ten pequeñas citas
a lo largo del día, en lugar de una grande, pequeñas cacas.
Esto es horrible. Lávate los pies.
Tengo una infección.
Tina. Tina.
Papá, ¿qué haces aquí?
Tendrías que estar en el trabajo, Tina,
sustituyéndome para mi cita de las 4:30.
-Papá... -Hola, por favor quítese los zapatos.
Oh, no quiero quitarme los zapatos.
Sólo he venido a recoger a mi hija Tina.
Oh, es el padre de Tina. Hola. Me llamo Jairo, como "pairo".
-Hola, yo me llamo Bob. -¿Está seguro de no querer quedarse?
Disfruto ayudando a los ancianos a reparar sus viejos cuerpos.
Gracias, pero tengo que volver al trabajo y también Tina.
Además, no me gusta bailar.
Aunque la capoeira incorpora elementos de baile.
Es una forma de artes marciales muy peligrosa.
Sí, estoy seguro de ello.
Parece un gran método para estar en forma, como el jazzercicio.
-No es como el jazzercicio. -Lo que tú digas.
Chicos, ¿os gustaría ver una demostración?
Venga, Tina, vámonos ahora mismo.
¡Sha! ¡Hiya! ¡Sha! ¡Hiya!
Vale, ya he visto tu película, mola mucho.
-¡Cola de caballo! -¡Eh! No puedes hacer eso.
Me has golpeado con el pelo.
-¡Cola de caballo! -Para ya.
¡Hiya! ¡Sha!
-Papá, vámonos, venga. -Dame un momento.
-¿Qué pasa con tu cita? -Acabo de tener mi cita.
¿Ahora mismo?
-No. No. -¿Qué hacemos?
-Tráeme esa bandera. -No, papá.
Tina, tenemos que salir de aquí, ¿de acuerdo?
Déjame pensar.
Está bien, tengo una idea. Vete a esa esquina y grita.
-¿Qué? -Vete a esa esquina
y empieza a gritar como si tuvieras un ataque cardíaco
-y yo saldré corriendo. -De acuerdo.
-Ve, rápido. -Vale.
-Espera. Vuelve. -Tengo un ataque... ¿Qué?
¡No! No lo hagas, es una idea tonta.
Papá, estoy muy avergonzada.
Oh, ¿en serio?
Lo siento, porque yo no estoy avergonzado en absoluto
por haberme cagado en los pantalones.
Lo haría todos los días si pudiera, Tina.
No, ahora está en la ducha.
Es que a veces es difícil sentirse limpio
después de que te pase algo así. Es muy embarazoso.
A ver, niños. Vuestro padre está muy sensible ahora, ¿de acuerdo?
Hagáis lo que hagáis, no mencionéis lo que ha pasado hoy
en la clase de Tina. Comportaos normal.
Así que te cagaste en los pantalones.
-Linda, no hablemos de ello. -No fue una pelea justa.
Él es más joven y es mono y fuerte.
Linda, esto no me ayuda.
Cuando hay que hacerlo, hay que hacerlo.
Linda, para. ¿Estás al teléfono con Ginger?
No. Tengo que colgar.
Lo siento, Bobby, no me río de ti.
Estaba pensando en el gato muerto de Ginger otra vez.
-Papá, papá. -¿Sí, Louise?
-Papá, hola. -Sí, hola.
¿Sabías que sólo hace falta un kilo de presión para encajar
el hueso de la nariz en el cerebro de alguien?
Eso es... ¿qué?
Un kilo, nada más, papá.
¿Por qué me estás diciendo esto, Louise?
Venganza.
Venganza-orina. Venganza-orina. Venganza-orina.
Corta ya, Gene. Está bien, escuchadme todos.
Lo que ha pasado hoy es el pasado
y nunca más vamos a hablar de ello. Jamás.
Me alegro de que Tina deje las clases, ¿no, Tina?
Pero mi cuerpo las necesita.
Tu cuerpo necesita trabajar en el restaurante con tu padre.
Oh, vale.
Si me necesitas, estaré aquí en el suelo, muriéndome.
De acuerdo, me parece bien, cariño.
Tienes que aprender a quejarte bien, Tina.
Se queja bien.
-Suena raro. -Pues quéjate tú,
ya que lo haces tan bien.
-¿Eso es quejarse? -Sí.
Deja, lo haré yo.
Tina, basta ya. Vamos.
-Tina, es tu novio. -Oh, Dios.
-Hola. -¿Qué quieres?
Recibí el mensaje de que Tina estaba muy disgustada
y necesitaba que la animen para volver al arte de la capoeira.
¿Un mensaje? ¿De quién?
De nada, y... de nada.
Pues lo siento, Tina está ocupada. Trabaja en la parrilla.
Está bien. Esperaré.
¿Qué pasa?
Pues, estoy buscando su selección de zumo recién exprimido.
¿Está en otro menú?
Lo siento. Sí, aquí está.
Este es el mismo menú.
Sí, porque no tenemos zumo recién exprimido.
El zumo recién exprimido es una idiotez.
-No es así como hablo en absoluto. -Sí, lo es. Igual que la capoeira.
-Es una idiotez, ¿vale? -Papá, para.
-Hola, Tina. No te había visto. -No importa.
¿Va todo bien, Tina?
Mi padre no me deja seguir entrenando.
-Tina... -¿Qué?
Es porque le hiciste cagarse en los pantalones.
-Dios mío. -¡Tina!
Bob, por favor. No hay nada de qué avergonzarse.
Es muy común que un animal herido haga un movimiento intestinal
cuando es derrotado por un depredador mucho más fuerte.
No fuiste tú. Fueron las 4:30.
Mira, Bob. Te enseñaré
unos ejercicios muy convenientes para tensar el esfínter.
-No, gracias. -Apretar, relajar.
-No quiero... -Apretar. Relajar.
-¡Basta! -Apretar.
No hagas ejercicios para tensar el esfínter en mi restaurante.
-De acuerdo, vale. -Gracias.
-Sentiré esto por la mañana. -¡Gene!
Ahora mi estómago está lleno de energía negativa,
así que he perdido el apetito, lo que me da igual.
Es hora de que me vaya a clase. Tina, deberías venir conmigo.
Recuerda, la "troca de cordoes" es la semana que viene.
¿La "troca de cordoes"?
¿Qué es la "troca de cor... cordoes"?
Creo que si Tina se entrena duro, tiene potencial para recibir
un ascenso al cordón amarillo.
Tina, escúchame. No vas a ningún sitio, soy tu padre.
Sí, Tina, pero yo soy tu profesor de capoeira.
Espera. Voy a la clase contigo.
-Tina, ¿qué haces? -Papá, tú no lo entiendes.
Entiendo que estás castigada, desde ahora mismo.
-Bob, déjala ir. -No, está castigada, Lin.
Todos necesitamos un momento para calmarnos.
Tina, si cruzas esa puerta,
ya no serás mi cocinera en la parrilla.
Papá, cálmate. Iré a buscarla.
¡Márchate de aquí! ¿Me oyes?
Nunca mires atrás. Estás muerta para nosotros.
Lo siento, papá. No hay manera de hacerle entrar en razón.
Gracias, Louise. Has sido de mucha ayuda.
Es un gran día. Un día grande, grande.
La "troca de cordoes".
Lo sé, es la "troca de cordoes".
-Ya te dije que no iba. -Vale, bien.
Sólo lo diré una vez más.
Creo que deberías ir a apoyar a tu hija.
Linda, la castigué y tú la dejaste ir.
Bob, lo siento. Venga, vamos, es una fase.
Sé que tienes miedo de perder a tu pequeña.
Es tierno, pero ¿qué crees, que va a pasarse el resto de su vida
a tu lado haciendo hamburguesas?
Qué tontería, pasarse el resto de su vida a mi lado
haciendo hamburguesas. Por supuesto que no.
Aunque no hay nada malo en ello, vamos, sería divertido.
"Tinarina, Tinarina, cha cha cha,
Tinarina, Tina, Tina, Tina, Tina, Tinarina".
-Estamos preparados. -De acuerdo, ya voy.
Lo siento, Tina, yo no voy.
Adoro este restaurante, no puedes abandonar las cosas
que quieres sólo por una lucha-baile sexy.
Si yo fuera una hamburguesa, vendrías a verme luchar.
Buen trabajo, Bob. Gene, Louise, vamos.
Vamos al concierto de karate de Tina.
¿No vas a venir a vengarte hoy?
-No, Louise, no voy. -Vale, lo entiendo.
Entonces no me llevaré tu tarjeta de crédito,
la que he cortado como una estrella ninja.
¿Cortaste mi tarjeta de crédito?
Como una estrella ninja.
"Pandereta, estrella ninja, tarjeta de crédito, pandereta".
Drama familiar en la Hamburguesería de Bob, ¿eh?
-Bob. Bob. Bobby. -¿Qué, Teddy?
¿Qué es la "troca de cordoes"?
Es una ceremonia, como una graduación.
Sí, pero ese tío es un gusano y tengo que mantenerme firme.
Ella se comprometió con este restaurante, punto.
-Cambio de cordones. -¿Qué?
He buscado "troca de cordoes".
En portugués significa "cambio de cordones". Parece memorable.
Este día se va a convertir en una mujer, cambiando sus cordones.
-Espera. ¿Eso es lo que dice? -Sí, eso es lo que dice.
-¿Dice que se convierte en una mujer? -Pues sí. Echa un vistazo.
¿Qué vas a hacer al respecto, Bob?
No dice que se convierte en una mujer.
No. Lee entre líneas.
Dice: "cambio de cordones", es cambio de cordones.
No dice nada de convertirse en mujer.
-¿Qué estás diciendo, Bob? -¿Qué estás diciendo, Teddy?
Si mi hija se fuera a convertir en mujer, me gustaría estar allí.
No se está convirtiendo en mujer.
No, pero si lo hiciera, digo. No es mi hija.
Has sido tú quien lo ha dicho otra vez.
Fuera, fuera, Teddy.
-Quiero pagar la cuenta. -Fuera de mi restaurante.
Quiero pagar la cuenta.
Aquí está la cuenta, 4 dólares y 16 centavos, pervertido.
Cuatro dólares y... ¿Pervertido?
-¿A quién llamas pervertido? -Está escrito en la cuenta.
Aquí tienes tus 4 dólares y 16 centavos.
Mucha suerte.
Hay un millón de restaurantes a los que puedo ir.
Pues ve a todos ellos. Teddy.
-Lo siento, Teddy. Me dejé llevar. -No, yo perdí los nervios. Lo siento.
Es que está creciendo tan deprisa.
Además, me cagué en los pantalones ayer.
Sí, lo sé, lo oí.
Escucha, voy a cerrar esto. Tengo que ir a un sitio.
Así que ahora tenéis que iros.
¡Sha!
-¡Sha! -Brasil.
-Ese es mi hijo. -¡Sha!
-¡Sha! -Oh, Dios.
Brasil. ¡Sha!
¡Sha! ¡Sha!
Y ahora ya... Brasil. Terminé.
Enhorabuena, Neil. Te has ganado el cordón amarillo.
Tina, te toca a ti.
Muy bien. Vamos, Tina, lo harás genial.
¡Hiya! ¡Sha!
¡Hiya!
Me alegro mucho de que vinieras, Bobby.
Parece que se está divirtiendo.
¡Sha! ¡Sha!
¡Hiya! ¡Brasil!
Gracias. La prueba ha terminado.
Lo siento, Tina, pero has suspendido.
Siéntate.
El siguiente estudiante a examen para el cordón amarillo es Janelle.
Oye, oye, espera. Un momento. Espera.
Por favor, no interrumpas la ceremonia, Bob.
Dale el ridículo cordón.
¿Es que no ves cuánto significa para ella?
Lo siento, Bob, pero no realizó los cinco movimientos elementales,
por lo que no recibirá el cordón amarillo.
¿Qué? Lo hizo mejor que Neil. Ese chico fue un desastre.
-¿Qué? -¡Oye!
Sabes que es verdad.
Tina hizo los cinco movimientos raros elementales, creo.
Hizo ese, hizo ese muchas veces.
¿Esto es porque te hice cagarte en los pantalones?
Esto no es por mí. Es por Tina.
-¿Eso es lo que crees? -Está bien. Se acabó.
Cogeré un cordón.
No lo toques.
-¡Cola de caballo! -Para ya.
Oblígame.
-Pelea, pelea, pelea. -Hueso de la nariz.
Hueso de la nariz en el cerebro y despelléjale y póntelo de disfraz.
De acuerdo, Louise. De acuerdo, vale, allá vamos.
Bobby, no lo hagas. Tengo que defender a Tina.
Pero Bob, mira el reloj, son las 4:28.
Lo sé, Lin. Lo sé, y si me cago, me cago.
-Oh, Bobby. -Vamos.
¡Jairo, Jairo, Jairo!
¡Sha!
Espera. No estaba preparado aquella vez...
¡Brasil!
¡Cola de caballo!
Mantén tenso el esfínter, Bobby.
Estoy bien, Lin.
Usa esto, papá.
-Louise... -Vale.
¡Cola de caballo!
¡Hiya! ¡Brasil!
¿Quieres más?
¡Hiya!
Haz que pare, mamá.
¡Brasil!
Papá tenía razón. Jairo es un imbécil.
Un sexy y sensual gusano, un imbécil sexy.
Dale, papá. Vamos, papá. Papá.
-¡Papá, papá, papá! -¡Papá, papá, papá!
-¡Papá, papá, papá! -¡Papá, papá, papá!
Gracias, Tina. Le tengo justo donde le quería.
-¡Papá, papá, papá! -Basta.
-Bonita forma. -Gracias.
Siento que Jairo te noqueara
25 o 30 veces enfrente de todo el mundo.
Sí, yo siento no haberte podido coger el cordón amarillo.
No importa. Gracias por dejarte pegar por mí.
En fin, ahora me interesa
el entrenamiento de fuerza con pesas rusas.
No me hagas ver esto porque...
-Se lo enseñaré a mamá. -Sí, pero tengo una sorpresa para ti.
-Te he ascendido. -¿En serio? ¿Me subes el sueldo?
No, pero te doy estos guantes amarillos.
Te entrego tus guantes amarillos.
Qué divertido. Será mejor que nos vayamos.
Sí. Esa foca muerta en el muelle no se va a pinchar sola.
Espera un momento. Los dos trabajáis hoy.
¿Qué? No tenemos turno hoy.
Lee. Aprende a leer los turnos que nos pones.
Tina, cariño, hoy te damos el día libre.
Ve a hacer algo divertido.
¿Sabes dónde está esa foca muerta? ¿De qué se trata?
-Es una foca muerta, mamá. -Una foca arrastrada por el mar.
-Van a pincharla con palos. -Y le daremos bofetadas.
Hacen un sonido genial.
Luego grabo las bofetadas y suenan como una orgía.
Me gustan las focas muertas, pero creo que me voy a quedar aquí.
Hoy me estoy divirtiendo mucho en el trabajo.
Además, es nuestro rato padre e hija.
-¡Pringá! -Gene, corre.
Corre, corre, corre, hacia la foca.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.