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Original subtitles

En pie, por favor. El Tribunal de Distrito de Minnesota abre la sesión.

Preside el juez Cass Timberlane.

- Pueden sentarse. - Olliford contra Olliford.

Prosigue la sesión de ayer.

- Sr. Criley, ¿tiene más que alegar? - Presentamos la argumentación ayer.

¿Tiene la defensa algo más que decir?

No, Su Señoría.

Sr. y Sra. Olliford, ¿Quieren acercarse, por favor?

He sopesado todas las pruebas y he tomado una decisión.

En los últimos años, sobre todo desde la guerra me preocupa la actitud

de la gente frente al matrimonio.

Aquí, en Grand Republic,

el matrimonio era algo permanente y hermoso.

Nuestros antepasados basaban su vida y su felicidad en ello.

Quizás seamos egoístas y hayamos perdido

el arte de amar profunda y eternamente.

Y creo que eso es algo triste y aterrador.

No conozco la respuesta, pero sé esto,

el matrimonio es un deber sagrado, y no puede suceder porque sí,

ni debe ser simplemente disuelto mientras yo sea juez aquí.

Las pruebas no son claras. Divorcio rechazado. Siguiente caso.

Tilda Hatter contra la ciudad de Grand Republic.

Con la venia, Su Señoría...

Probaremos que la ciudad es culpable de negligencia

ya que las aceras no estaban limpias de hielo y nieve.

Como resultado, la señorita Tilda Hatter

resbaló en la acera y sufrió una lesión.

"Un caso aburrido y un abogado aburrido".

"Pero el estado de Minnesota no me paga para dormir".

Probaremos, Su Señoría,

que la ciudad tiene la responsabilidad

de mantener las aceras libres de nieve.

Si hubiera sido así,

este desafortunado accidente no hubiera ocurrido.

- Lo juro. - Siéntese.

- ¿Su nombre, por favor? - Tilda Hatter.

- ¿Su profesión? - Llevo una casa de huéspedes.

- ¿Lugar de residencia? - 179 de la calle West Flandrau.

Nací en esa casa, en la planta baja. Ahora hay un salón de belleza.

- ¿... con la ayuda de Dios? - Lo juro.

- ¿Su nombre, por favor? - Eino Roskinen.

- E-I-N-O R-O-S-K-I-N-E-N. - ¿Su profesión?

Escritor.. . Pero en por el momento trabajo de tornero en una fábrica.

¿Jura decir la verdad, toda la verdad

y nada más que la verdad, con la ayuda de Dios?

- ¿Su nombre, por favor? - Virginia Marshland.

- ¿Su profesión? - Artista, supongo.

¿Lo supone?

Parte de mi trabajo es diseñar cajas y paquetes,

así que puedo decir que trabajo con las manos.

- Escriba que es diseñadora. - ¿Lugar de residencia?

179 de la calle West Flandrau.

- ¿La Srta. Hatter también vive allí? - Vivo en una de sus habitaciones.

Relate al tribunal lo que ocurrió la noche del accidente.

Fui al cine con Eino Roskinen.

También tiene alquilada una habitación.

Verá, yo. ..

Él vive en el último piso, yo en el segundo.

Tilda iba en el mismo tranvía que nosotros. Así que salimos juntos.

Y justo frente a la comisaría del West Side se resbaló con el hielo.

Todos los paquetes que llevaba cayeron con ella al suelo.

- ¡Luego me enfadé mucho! - ¿Por qué?

Porque aquel estúpido policía dijo que Tilda había bebido.

- Entiendo. ¿Y no era verdad? - Ella estaba tan sobria como...

Discúlpeme.

La Srta. Hatter estaba tan sobria como. ..

Tan sobria como.. .

Disculpe.

- ¡Bode! - ¿Sí, Señoría?

Si este u otro gato vuelve a entrar en el tribunal y me hace estornudar

lo haré detener por desacato. Lléveselo.

- Son las cuatro en punto. - Se levanta la sesión hasta las diez.

- Como el juez. - ¿Disculpe, Srta. Marshland?

- Así de sobria estaba la Srta. Hatter. - ¿Ha anotado eso?

- Sí, Señoría. - Gracias, señorita Marshland.

Adelante.

- ¿Ocupado? - Oh, entra, Brad.

Perdona, ya te había dicho que perderías.

Olvídalo, Cass.

Básicamente no puedo estar en desacuerdo contigo.

Pero, ¿qué lograste? ¿Justicia? Mi cliente se va a Reno mañana.

Tu alegato sobre el matrimonio era muy hermoso. ¡De veras que sí!

Pero llega 30 años tarde. Ha habido una guerra, Cass.

Ha habido muchas guerras, Brad.

Eso no es razón para tomarse el matrimonio a la ligera.

¿Qué pasa con esa gente?

Vivimos en una época irresponsable. Transitoria, imagino.

Pero de todas formas no me tomaré muy en serio todo eso.

Eso os lo dejaré a ti y a Chris, cuando estéis casados.

Nunca he dicho que quiera casarme con Chris o con ninguna otra persona,

y si me caso, te invitaré a bailar con la novia en nuestro 75 aniversario.

- ¿No antes? - No si lo puedo evitar.

Cass, eres maravilloso. Eres un americano en extinción.

Estás anticuado como una ballesta, pero estás por encima de todo.

Te quiero.

Cásate conmigo.

¡Adelante! ¿Qué ocurre, Burt?

Alguien ha olvidado esto en el tribunal.

- ¡Por Dios! ¿Me parezco? - ¡Eso es desacato al tribunal!

¡En primer grado! ¿Cuál será el nombre del criminal?

- ¿Está buscando algo, señorita? - Sí. ¿Ha encontrado un libreta?

Una libreta, ¿eh? La he encontrado y la he llevado a objetos perdidos.

La segunda puerta. Entre directamente.

- ¡Oh, discúlpeme, Señoría! - El testigo de Tilda Hatter.

Me habían dicho que esto era "objetos perdidos".

Eso depende de lo que haya perdido. Adelante, Srta. Marshland.

Era una libreta pequeña.

¿Una libreta? ¿La ha visto, Sr. Criley?

- ¿Una libreta...? - Adelante, pase. ¿Puede describirla?

- ¿Puedo escuchar al testigo? - ¡No! Gracias por su venir, Brad.

Creo que la joven necesita a un abogado.

No, no, no, esto es un caso claro como el agua.

Bien, Señoría. Les veré a Chris y usted esta noche, espero.

- ¿Esta noche? Oh, es jueves, ¿no? - Sí, jueves.

Así es, cena en en casa de los Havocks. ¡Llegue puntual!

La semana pasada llegué 20 minutos tarde.

¿Cree que la puntualidad es importante?

No lo sé. Donde vivo, si no llegas a tiempo, no comes.

Siéntese, Srta. Marshland.

Bien... ¿ qué había en... esa libreta?

- Lo que algunos llaman dibujos. - ¿Dibuja?

¿Qué le gusta dibujar?

- Oh... gente. - ¿Gente?

¿También jueces?

- La ha encontrado, ¿verdad? - ¿Es esta?

- Sí. ¿No irá a enviarme a prisión? - No en un hermoso día como éste.

Me gustaría quedármelo.

Un auténtico Virginia Marshland, con los saludos de la autora.

No sabía que los jueces tenían sentido del humor.

Hasta nos confunden con seres humanos.

Gracias. Se lo diré la Srta. Hatter.

Le alegrará mucho, sabe. Necesita urgentemente el dinero.

Querida Srta. Marshland, un juez interpreta la ley, no es Papá Noel.

- Claro que no. - Gracias, Señoría.

Me alegra que no esté enfadado conmigo.

Y me alegro de que...

es realmente humano.

Oh, se sorprendería. Es una pena que no lo haya descubierto antes...

Me refiero a lo de los jueces.

Eso es comprensible.

No hay muchos jueces que van a cenar a la calle Flandrau.

- Buenas tardes, juez. - Hola, Tommy.

¿Cómo has...?

¡Sra. Higbee!

- ¡Sra. Higbee! - Oh, ¿qué he hecho ahora?

¡Socorro! ¡El agua me llega al cuello, Jack!

- ¿Sabes quién soy? - ¡No! ¡No!

- ¡Eso no puede! - Sí, soy el Dragón Verde.

Ella saldrá del lío.

Hay un gato en la biblioteca.

He pensado mucho en usted últimamente. Está solo y yo...

Le aseguro que no estoy solo,

y si lo estuviera, un gato no ayudaría en nada.

Ayudaría, tal vez porque esta casa es grande. Debería venderla.

- ¿No respeta las tradiciones? - ¿Aquí? Soy de Massachusetts.

Me sorprende usted. Esta ciudad es una de las más coloridas en la historia

de Minnesota.

Quizá no tuviéramos a sus peregrinos...

No eran mis peregrinos.

Pero teníamos indios. Teníamos a los Sioux y a los Chipewas...

Había una famoso fuerte indio...

donde ahora se encuentra la estación de carga,

más allá de la calle Flandrau.

Paseaba y jugaba por esa calle cuando era un crío ..

La calle Flandrau.

Creo que... Volveré en una hora. Voy a hacer ejercicio.

¿Adónde va, juez?

A respirar el aire histórico y encontrar el espíritu de los pioneros.

¡Ven aquí, gato!

¡Ven aquí, gato!

¡Gatito, gatito, gatito!

¿Sabes quién soy? ¡Soy el Dragón Verde!

- Cógelo, papá. - Gracias, Jimmy.

¡Hola, juez! ¡Pensaba que mis ojos me engañaban! ¿Busca algo?

- Sí, indios. - Ha venido al sitio exacto.

- Venía por aquí a menudo. - ¿Buscando indios?

- No, a hacer ejercicio. - ¿Le gusta caminar?

- Sí... y el béisbol. - Oh, genial. ¿Quiere ayudarnos?

- No he jugado desde hace tiempo... - ¿Podría ser el árbitro?

He oído que es usted un buen juez.

¡Vamos, Ginny! El juego está parado.

- Heino, este es el juez Timberline. - Timberlane. ¡Hola, Sr. Roskinen!

- ¿No le gustan los dibujos de Ginny? - ¡No he dicho eso!

Estoy tratando de que arbitre el partido.

- No le haga caso, está un poco loca. - Y algunos jueces también. Vamos.

Strike uno.

Strike dos.

Bola dos.

Bola tres.

- ¿Qué ha dicho, juez? - Bola tres.

Fuera.

Fuera.

- ¿Quién le pidió que fuera el árbitro? - Usted.

¡Ginny! ¡Ginny!

- Pensé que era un amigo. - Un árbitro no tiene amigos.

- Strike tres, fuera. - ¿Está seguro?

Por supuesto.

- Estás fuera. - ¿Qué?

F- U-E-R-A. Fuera.

- Todo el mundo dijo estaba dentro. - Por eso un árbitro no tiene amigos.

Tiene muchos amigos en las alturas.

¿Se refiere a que... a que les diría que estaban dentro aun estando fuera?

No lo conozco bien para decir eso, juez.

Tres strikes significa fuera en todos sitios.

Bien, adiós, juez.

No olvide que el jueves tiene una cita para tomar champán.

- No me gusta el champán. - A mí me vuelve loca el champán.

Más que nada porque no lo he probado.

Algún día lo probaré... o alguna noche.

- ¿Dónde comerá el jueves? - En la pensión se comen judías.

- Me gustan las judías. - Yo odio las judías.

Así que como espaguetis los jueves en un restaurante italiano.

Le queda de camino a casa. ¿Esperar un rato mientras me vestía?

- ¿A dónde va? - Es un atajo a la pensión.

- ¿Admite que estaba fuera? - Al menos a un kilómetro.

ACCESO PROHIBIDO. ¡Se castigará por la ley!

Vaya, ha llegado a tiempo para variar.

¿Por qué no iba a llegar a tiempo?

Sirven la mejor comida de toda Minnesota.

- ¿No lo habías oído antes? - Hola, Brad.

- Hola, preciosidad. - No se ha reformado del todo.

¿No puede decir un hombre a una mujer que es hermosa?

¿Y qué pasa con mi mujer?

- Hola, preciosa. - Así me gusta.

¿Ves a lo que me refiero? Eh, ahí está el doctor.

Hola, Doc. ¡Hola, Lillian!

¿Qué es eso de llegar a tiempo?

Yo puedo llegar tarde a una operación,

pero nunca a una cena gratis.

- Toma. - ¿Ese veneno? Nunca lo toco.

- Hola, Roy. - ¡Hola!

- Hola, Roy. ¿Cómo estás? - Genial.

Tengo que estar en el hospital a medianoche.

- ¿Qué hora es, doctor? - Hora de comer. ¿Nueva doncella?

- Sí, doctor. Esta es Dagmar. - Buenas noches, Dagmar.

- No me va dejar son comer, ¿verdad? - ¡No, señor!

El doctor es un bromista, puede permitírselo. Su esposa lo aguanta.

- La llama "pobre y querida Lillian". - ¿No lo despedirán si le pillan?

Queenie Havock me ha despedido cada semana durante once años.

Pero el jefe siempre me trae de vuelta. ¡Un gran hombre el jefe!

¿Se refiere al que todos llaman Sr. Havock?

Lo llaman muchas cosas, pero no en su cara.

Dagmar, sirva a la Sra. Wargate primero.

¿Cómo es?

Ahí está.

Louise Wargate y su marido, el rey Webb tercero.

El joven es el príncipe Jamie, que acaba de volver de la guerra.

- Es muy guapo. - Sí, y bebe como un pescado.

Esa es su esposa Alice.

- Chris, ¿dónde está el juez? - Creí que venía contigo.

- Y yo también. - ¿Dónde está tu novio?

No estaba.

Lo llamé y la Sra. Higbee dijo que había ido a la calle Flandrau

- para buscar indios. - ¿Indios?

Que todos esperen, voy a tratar de encontrarle.

- Te traeré algo. - Gracias, Brad.

- Solo un pequeño bocado. - No, gracias. Cenaré luego.

¿Te importa si los Havocks se enfadan?

¿Llegan ellos tarde a tu casa?

¡Siempre! Yo tengo una reputación de llegar siempre a tiempo.

- Querrás decir que la tenías. - Eso es.

- ¿Qué le dirás a tu amiga? - La verdad de todo.

¿De veras? ¿Que has salido con una chica de la calle Flandrau?

- ¿Qué pasa con la calle Flandrau? - No creo que le guste a tu amiga.

Mire, Srta. Marshland,

quiero dejar algo claro sobre mis amigos de clase alta.

Me gustan, pero tengo amigos en todas partes... aquí también.

¿De veras?

Claro, ¿crees que un juez puede elegir?

Pensaba que era una decisión de Dios.

- Buenas noches, juez. - Buenas noches.

- Ahora sí que estás en problemas. - ¿En serio?

Una testigo en el caso Tilda Hatter pillada comiendo con el juez.

- ¡Eso es corrupción! - No es corrupción si no como nada.

- ¿Y lo es si tomo un postre? - No si no toma helado. ¡Señorita!

¡Otro pedazo de pastel de arándanos!

¡Y con una bola de vainilla!

No hay nada mejor que ese Boone Havock.

Es Charlie. ¿Lo tienes? Charlie lo ha encontrado.

¿Dónde está eso? ¿En la calle Flandrau? ¡No! ¿Quién es ella?

¡No me lo puedo creer! No, eso es todo. Y gracias.

- ¿Qué pasa? - Nuestro juez aún está en la reserva.

Un momento. Tengo una idea.

- ¿Te molesta el humo? - No, mi padre fumaba en pipa.

Quería mucho a mi padre. Era tan... tan independiente.

También quería mucho a mi madre. Eran dos personas maravillosas.

Estaban bien juntos... Eran pobres juntos. Estaban muy unidos.

- Recuerdo algo divertido... - ¿Qué?

Ellos tenían su cepillo de dientes en el mismo vaso.

Eso es estar casado, ¿verdad?

Si alguna vez encuentro a un hombre como mi padre.. .

- ¿Te molesta ser juez? - No, no es tan malo.

- De hecho me gusta mi trabajo. - Ojalá yo pudiera decir lo mismo.

Hay algo que siempre me hubiera gustado hacer... una buena carrera.

Aprender sobre todo tipo de cosas, como poesía, antropología. ..

- ¿Puedes pilotar aviones? - No.

Algún día yo sí lo haré. ¿Sabes tocar un instrumento?

- Sí. - ¿Cuál?

¿No se lo dirás a nadie, vale?

- La flauta. - Prometo no contarlo nunca.

Dime, ¿lo sabe tu esposa?

- Estás casado, ¿verdad? - Estaba casado.

- Mi esposa murió el primer año. - Vaya.. .

- Eh, Ginny, es hora de ir a los bolos. - No, no. Más tarde, quizá.

¿No anda un poco perdido, juez?

El Juzgado del Segundo Distrito también incluye la calle Flandrau.

- ¿Vienes? Todos están allí. - Más tarde... tal vez.

¿Es esa la idea de alguien tan independiente como tu padre?

- ¿Vas a casarte con él? - ¿Alguna objeción legal?

Eso te costará una multa de 50 dólares.

Entonces tendrás que prestármelos.

¿Estás comprometida con él?

¡Protesto! Una pregunta improcedente.

Protesta rechazada.

Las ocho en punto. Se levanta la sesión. Puedes estornudar.

- No eres un gato. - ¿Estás seguro de eso?

Imagino que podré cuidar de mí mismo.

- Vuelva de nuevo. - Gracias. Buenas noches.

¿Qué pasa? ¿Estamos arrestados?

Buenas noches, el Sr. Havock me envía.

- Una broma de mis amigos. - Ve antes de que te persiga la policía.

- ¿Puedo dejarte en alguna parte? - Gracias por la cena, Su Señoría.

Recuerda que siempre necesitamos un árbitro.

Gracias. No lo olvidaré.

Sí, Cass ha roto con Chris. No estaban comprometidos, pero.. .

Boone le dijo a Greg

que la calle Flandrau está llena de calaña y bohemios

que nunca pagan el alquiler y solo usan los bates para hacer fuego.

No es correcto, incluso aunque estuvieran comprometidos.

Está bien, Queenie. No tienes motivos.

Estoy ocupado. Llámame más tarde.

Nuestro candidato, el Sr. Timberlane ha sido rechazado.

Cass se ha convertido en un Casanova.

- Me alegra que se divierta. - ¡Qué comentario tan estúpido!

- ¡Eso es! - Lo siento.

Pero Lillian, ella es una artista, o algo peor.

No seas tan tonta.

Cass y yo seremos siempre buenos amigos.

¡Adiós!

"Mi vela se quema por ambos extremos. No durará toda la noche.

"Pero, amigos, su luz es tan hermosa. .. " ¿Te gusta?

- ¿Tiene que gustarme? - A muchas personas le gusta.

- Quizá a ellos sí, a mí no. - ¡Esa es mi Ginny!

- No soy tu Ginny. - Aún no lo eres.

¿Por qué no te gusta? - ¿Qué quieres decir con "aún"?

Lo sabrás cuando crezcas, hija mía.

- ¿De quién soy "su Ginny"? - ¡De ti misma!

Ahora me gusta. Ahora arréglate el pelo.

Tú lo has estropeado, tú lo arreglarás. Eso es justicia.

- Esa es mi.. . - ¿Tu qué?

¡Mi cabeza!

Ahora un poco más de poesía, por favor.

¡Escribía poesía en la universidad!

- ¿De veras? Me gustaría oírlas. - Por encima de mi cadáver.

Yo era un tipo serio que quería hacer algo para mejorar el mundo.

- ¿Como ser un juez? - Imagino que sí.

Pues has hecho mi mundo mejor.

No voy a llamarte más juez Timberlane. Te voy a llamar "Timber".

Ese es el grito de los leñadores cuando cae un árbol.

Quizá caiga yo, pero tú jamás. Bien, te llamaré Tim.

- Cleopatra, ¡este es Tim! - Hola, Cleo.

No deberías estar en contra de este poema

solo porque a los demás les guste.

Bueno, no estoy en contra de todo lo de los demás.

- Dime una. - Tú.

Pero no tienen que gustarme tus amigos.

No es tan infantil.

¿Infantil? Tú y tus poemas sobre velas ardiendo y dos extremos...

Ya tengo bastante para muchos años.

¿En serio?

Y en cuanto a tus amigos,

eres el bebé más sentimental que he conocido...

"El pobre y viejo Boone... El querido Roy... El dulce Web..."

- ¿Quién tiene los mejores amigos? - ¡Para! ¡Para!

- ¡Lo reconozco! ¡Tú los tienes! - ¿Te gustaría ir a bailar con ellos?

- Estaría bien. ¿Dónde? - En el baile del Club de Campo.

¿Yo? ¿En el Club de Campo? ¡Oh, no...!

¡Oh, sí!

Jamás en la vida.

Además, no tengo nada que ponerme.

¡En serio!

- Bien, ¿te comprometes? - Depende. ¿Cuál es el compromiso?

¿Quieres casarte conmigo?

- Escoges a la chica equivocada, juez. - No, Ginny.

- Todo el mundo lo diría. - Todos salvo yo.

- Salvo mi padre, eres el mejor... - No te pido ser tu padre.

Solo te pido que pongas tu cepillo de dientes en el mismo vaso que el mío.

No soy rico, pero puedo permitirme tener dos vasos para eso.

Tim, no es algo que no aprecie, pero...

No quiero tu agradecimiento, Ginny. Te quiero a ti... muchísimo.

No, Tim. No puedo explicarlo.

Es algo que...

Algo que tengo que pensarlo y asegurarme bien.

Tim, ahora mismo... ¿dirías que soy una gata salvaje?

Quizás tuvieras razón. Quizá soy un gato que quiere estar solo.

Para tus amigos de alta clase, yo sería algo que te hiciera estornudar.

Y eso no sería bueno para ambos.

¿Regresamos?

CLUB DE CAMPO HEATHER PROPIEDAD PRIVADA. NO PASAR.

- Buenas noches, Sr. y Sra. Havock. - Buenas noches.

- Buenas noches, Fred. - ¿Quieres comportarte, Queenie?

- ¡No! ¡No lo haré! - ¡Pero tienes que hacerlo! Te gustará.

- ¿Esa chica es algo para ti, rata? - ¡No!

Hago esto por Cass.

- ¿Crees que es buena para Cass? - ¡No, no creo!

Pues yo también, no es nada más que una trepa.

- ¡Ella no es una trepa! - ¡Sí que lo es!

Buenas noches.

- No sabes nada de ella. - ¡No pertenece a nuestro círculo!

¡Ten cuidado con mis pies, aún no pertenecen a nuestro círculo!

Cass es nuestro amigo. Sus amigos son nuestros amigos.

Es un bonito pensamiento, pero dime qué tienes en mente.

Cass es un juez. No se hacen enemigos entre los jueces.

Puede que los necesites.

- ¡Oh, creo que lo entiendo! - Una chica lista.

Oh, ahí viene.

- ¿Me recuerda? Bradd Criley. - Claro.

Pensé que no debía enfrentarse sola a esa manada de hienas.

- Gracias. - Tenías razón sobre ese traje.

Chicas, no disparéis antes de ver el blanco de sus ojos.

Bien, vayamos.

- Queenie, esta es Ginny Marshland. - Encantada.

Cass es uno de los mayores intelectuales.

Tiene la mayor biblioteca de la ciudad.

Un gran pensador. ¡Está suscrito a revistas que solo el FBI conoce!

Pero en cuanto llega una mujer, pica como un ganso estúpido.

Ella me gusta.

Me refiero a que me gusta Cass. Y si a él le gusta, a mí también.

Qué dulce, Lillian. La Operación Trepa ha conquistado otra cabeza de playa.

- Si alguna vez necesita un abogado... - ¿Un abogado, para qué?

- Para bailar contigo. - ¡Estás contratado!

Puedo necesitar un abogado para defenderme de los amigos de Cass.

¡Pero ellos te adoran!

- Algunos prefieren verme muerta. -"Los muertos vs. los vivos" .

Aceptaré el caso en cuanto me digas.

- Ella es encantadora, Cass. - Sí.

¡Maldita sea!

- ¿Estás... muy enamorado? - Como estar en un terremoto.

No eres de ese tipo de personas.

No, pero creo que esto tenía que suceder.

Los terremotos pueden ser peligrosos para la comunidad.

Eres importante para nosotros. Esperamos que ella aprecie eso.

- Eso es algo que me interesa a mí. - Sí, Cass.

Os deseo felicidad a los dos.

Gracias, Chris.

No sé si me quiere.

- Lo hará. - No lo sé... no lo sé.

¿Te gustaría bailar, Chris?

- Todo el mundo te adora. - No, lo fingen... por ti.

Saben que no soy la idónea para ti. Dime que no soy la ideal para ti.

La Srta. Grau sería una buena esposa.

¿Me casaré con ella?

- No - ¿Por qué no?

Tú sabes por qué no.

Es porque me amas.

¿Eso sería suficiente para ti, Tim?

- Por supuesto. - ¿Estás seguro?

Estoy seguro que te quiero.

Sé que un matrimonio sería hermoso, y podría ser permanente y genial.

No tengo miedo. Y tú tampoco deberías tenerlo si me amas.

Te quiero, Tim. ¡Abrázame Tim!

Para siempre... Siempre.

PARA EL JUEZ Y SRA. CASS TIMBERLANE

HOTLE CORAL GABLES. FLORIDA

Ahora soy el último soltero.

Roy, debería encontrar una chica así y formar una familia.

Sí, lo sé. Los matrimonios siempre te hacen sentir así... los de los demás.

- ¡No, lo digo en serio! - Sí, eso es parte de tu encanto.

Pero nunca lo harás. Esa es tu autodefensa.

¿Están bien los huevos, señora?

Los mejores que he probado.

Una deliciosa tostada, un delicioso café, un hermoso paisaje.

Sí, señora.

- Piensas como una recién casada. - No es tan horrible.

- Bonito anillo, Sra. Tim. - ¿Te gusta?

Es perfecto.

Aquí.

Adelante

- Pruebe aquí. - ¿Dónde?

- ¡No, no! - ¿Dónde?

¡Oh, mis rosas!

¡Espere! No, no, aquí.

Probemos aquí. Vamos.

Podemos quitar el sofá de dos plazas. ¿Qué piensa?

Podría estar aquí los próximos 70 años.

¿Te gustaría estar 70 años en esa esquina?

Cariño, contigo sería un placer.

Eh, ¿os acordáis de mí?

Escuchad, tortolitos, pensad con calma.

Creo que allí encaja perfectamente. Llevémoslo allí.

- Aquí. ¿Qué piensas, Bradd? - Magnífico.

La próxima semana probaremos en el techo.

Estoy agotado.

Descansad, chicos. Os traigo cerveza.

- La traeré yo. - Brad, ¿podrías poner eso ahí?

- Pensé que habías dicho "descanso". - Defíneme "descanso". Gracias.

Oh, no. Dame esa.

- Oh, no, tamaño incorrecto. - ¡Genial!

¿ Crees que con esto puedo hacerme un par de pantalones?

- Pero unos muy pequeños. - ¡Cuidado!

- ¿Crees que a Cass le gustará? - Has convertido este mausoleo

en uno de los lugares más bellos de la ciudad y lo digo en serio.

- ¿Crees que Cass dirá lo mismo? - Te lo prometo.

Allá vamos. Las tres cervezas...

La cerveza de papá, la cerveza de mamá, y cerveza del bebé.

- Bradd, a trabajar. Vamos a colgarlo. - ¿Quién es el marido aquí?

El marido se tomará un descanso.

Voy a sentarme aquí y tomar decisiones.

- ¿Puede hacer eso? - ¡Es el juez!

Sí, señora, protesta aceptada.

Hablando de ser juez, ¿cuándo vendrás a verme en acción?

¡Estoy tan ocupada! La próxima semana.

No hay problema.

Bradd, un poco más a la izquierda.

Un poco más.

Sí, un poco más.

Está bien.

La Sra. de Boone Havock pregunta

si el jueves puede ir al club a jugar al bridge.

Bien, yo no... Espere.

Lunes, el Club de Campo. Martes, club de mujeres, bien... Votar.

Miércoles, almuerzo con la Sra. Pratt. Jueves... ¡libre!

Muy bien. Pregúntele si viene el sábado a comer.

¡No, espere! Le preguntaré yo.

Bien, te tiene bien atado, ¿verdad, Cass?

Y yo a ella. Solo espero que ella sea tan feliz como yo.

Siguiente caso.

Joseph Allen y otros accionistas de Wargate contra Wargate,

Havock y otros ejecutivos.

Acusación de los demandantes.

¿Están listos, caballeros?

Represento a los demandantes, Señoría.

Represento a los acusados, Señoría.

Los accionistas de Wargate presentan una demanda contra los directores

debido a la mala administración

y prácticas ilegales en periodo de guerra.

Lo sé, he leído la demanda. ¿Cuál es su petición?

Solicito este caso se transfiera por varios motivos a otro juez.

- Nos oponemos a la petición. - ¿En qué se basa la solicitud?

Creemos que este tribunal no puede dictar una sentencia justa

porque el juez es amigo de los directores de la compañía Wargate.

El dictamen de este tribunal es que su petición no tiene fundamentos.

La fiscalía no está familiarizada con los hechos

registrados de este tribunal.

Solicitud rechazada. El caso será juzgado aquí. Se levanta la sesión.

Sí, Bradd.. . Lo hizo, ¿eh? Cass sigue en el caso.

- Bien, Bradd. - ¿El caso va bien?

Ha dicho que Cass juzgará el caso.

No hay de qué preocuparse entonces.

Bien, tenemos un amigo en el tribunal. Cass no sospechará nada.

Pospondremos el caso indefinidamente.

Quizá.

Eso es algo.

Tener contratos de guerra causa a menudo tales situaciones.

Pero no como ésta, hermano.

Adelante... Oh, hola, Jamie.

Por favor, siéntate.

- ¿Conduciendo borracho de nuevo? - Esta vez no.

- ¿Cuál es el problema? - Todo.

Hace tiempo que no llevas uniforme.

Ya no puedes echarle la culpa a la guerra.

No culpo a la guerra.

¿Cuál es el problema en volver al hogar

y querer que las cosas estén como antes?

¿Es un crimen esperar que la esposa de un hombre...?

Alice quiere divorciarse.

- Por esto estoy aquí, Cass. - ¿En qué se basa?

Quiere irse de Grand Republic. Ella quiere ir a la gran ciudad.

¿Qué tiene en contra de Grand Republic?

- Puedes contármelo. - Estoy harto.

¡Siéntate, Jamie!

Vamos, siéntate. Siéntate.

No puedes divorciarte solo porque

estés harto de que tu esposa se aburra.

Y en segundo lugar,

tu esposa no puede irse solo porque ya no le guste esto.

Vas a heredar Wargate, y lo que hagas,

es importante para muchas personas.

Esta es tu ciudad, eres importante. Tu futuro es importante.

Sin Alice no tengo futuro.

- ¿La quieres de veras, Jimmy? - ¿La quiero?

¿Quererla? Yo...

- Lo siento, Cass. - ¿Por qué, Jamie?

Se pasa el tiempo gritando... Eso es lo que me espanta, imagino.

Creía que podrías decirme qué hacer. Estamos en el mismo barco.

¿Qué quieres decir? ¿En qué sentido?

No es que Ginny me dijera algo.. . pero sí a Alice.

¿Qué dijo ella?

Que quería ir a Minneapolis, o a Chicago.

Algo sobre una jaula en la que ambos estabais encerrados.

Creo que no debo monopolizar más tu tiempo.

Gracias, Cass.

Jamie, volviste a casa cubierto de medallas...

En el matrimonio también debes luchar... pero no obtendrás medallas.

- ¡Buena suerte, Jamie! - ¡Buenas suerte también, Cass!

¡Ginny!

¡Ginny!

¡Ginny!

Oh, eres tú, ¿eh? ¿Estás cómodo? ¿Te gustaría ir a Chicago?

Pues deberías saberlo. ¡No vas a Chicago! Y he olvidado tu comida.

¿Qué ha dicho el médico? ¿Se lo ha dicho?

Se lo voy a decir ahora.

¿Cass? Ah, estás ahí.

Cariños, tenemos que vestirnos. Llegaremos tarde a cenar.

- ¿Cenar? ¿Dónde? - Te lo dije esta mañana.

Tengo algunas cosas más importantes en qué pensar.

- Ginny, dime algo, ¿quieres? - Pensaba que lo sabías todo.

- Tal vez no. - ¿Qué podría ser?

Tal vez no es importante.

Quieres dictar un veredicto justo, ¿no?

Ginny... ¿tienes algo en mente que no me hayas dicho?

- Culpable, Señoría. - Ginny, no estoy bromeando.

- Tampoco yo. - Por supuesto que yo no.

- Imagina que no me gusta. - Bien, pues dilo.

¿Alguna vez has pensado en que es tu problema, no el de otra persona?

No puedo decirlo.

¿Está Boone equivocado, o Queenie?

¿Louise? ¿Web? ¿Diantha? Todos tratan de ser amables.

- Eso es cierto. - ¿De quién es la culpa entonces?

De la cigüeña.

- ¿Lista para el Capítulo 36? - Lista para todo.

- ¿Y el pequeño Tim? - Timmy está practicando los saltos.

Lo siento, Cleo. El juez no debe ser molestado.

Él va a convertirse en padre cualquier día de estos.

Cuando crezcas entenderás por lo que pasa un padre.

Hará reír a la Sra. Higbee con eso.

Quizá. La Sra. Higbee dice que se será una niña.

Y lo será... Emily Timberlane,

la primera mujer presidente de los EE.UU.

- Emily no querrá vivir en Washington. - Emily vivirá donde quiera.

- ¿Como su madre? - Como su madre.

¿Diga? ¿Diga?

¡Boone!

Bien, Boone, está bien. Ahora mismo está descansando.

Lo haré. Gracias. Adiós.

Quieren saber si pueden hacer algo.

Son muy amables. Todos son muy amables.

Están más interesados en este bebé que en las series mundiales.

Ya no tardará mucho.

¿Te leo?

Capítulo 36...

Te quiero mucho.

- ¿Es ese el capítulo 36? - Y el 37, el 38 y todo lo demás.

¡Qué hermoso libro! ¿Cómo termina?

No termina.

Te quiero y quiero hacerte feliz porque me haces feliz.

¿De verdad, Tim?

- No sabía lo solo que estaba. - Con el bebé seremos tres.

¡Tim! Llama al médico y di que tengan una cama preparada.

Tranquila, calma. Yo los llamaré.

¡Sra. Higbee! ¡Con el doctor! ¡Dr. Drover!

¡Sra. Higbee! ¿Oiga, oiga?

¿Oiga? ¡Sra. Higbee! ¿Oiga, señora Higbee. ..?

Oh, ¿enfermera?

¿Es ese el nuevo Timberlane?

No, juez. Este es el nuevo David Smith.

¡Hola, Smitty! ¡Hola!

¿Alguna noticia de la Sra. Timberlane?

Me temo que tendrá que esperar.

¿Querría ver nuestro nido? Venga conmigo.

Este es nuestro nido. ¿Le gusta?

Maravilloso, necesita uno más para un equipo de béisbol.

Ese lugar es para el nuevo Timberlane.

¿Y si es una chica?

¡Mejor! La Sra. Timberlane juega muy bien al béisbol.

¿Ginny? ¿Ha pasado algo?

Ginny está bien. No le ha pasado nada.

Me he asustado. ¿Es un niño o una niña?

Una niña. Pero...

- ¿Solo qué? - Ha habido mala suerte.

- Muerta. .. - Un problema interno.

Vamos, tomemos una taza de café.

- ¿Ella lo sabe? - Se lo diré más tarde.

Quiero decírselo, Roy, si no te importa.

¡Más tarde! Te diré cuándo.

¡Cass! ¡Cass!

- Hola, papá. - No se quede mucho tiempo.

- ¿Dónde está Emily? - Estás muy bien.

Tú no, pobrecillo. Has pasado un mal rato.

Roy ha dicho que no ha ido mal.

¿Por qué no me dejan verla?

¿La has visto?

- Tim, dímelo... - Ginny, Emily está...

Hemos tenido mala suerte.

No, no, espera. No me lo digas.

- ¿Qué pasa? - Una dama no puede saltar.

Las reglas para las damas están hecho por los chinos.

¿No podrían las mujeres saltarse las reglas? ¿Por qué no puedo saltar?.

- ¿Qué crees que pasaría? - Pasaría de todo.

Algo nuevo, nadie lo ha intentado antes.

¿Quieres verlo? Si saltas con tu dama... sería jaque a mi rey.

Entonces muevo mi alfil... que haría jaque a tu rey.

Así que pierdes a tu dama y la fiesta ha terminado.

Y se acabó la diversión.

Pobre dama. No puedes saltar

debido a las tontas normas hechas por un hombre.

Eso no es justo.

Tim...

- Tim, ten paciencia conmigo. - Sí, mi dama.

- ¿Dónde está mi bebida caliente? - ¿Dónde están los demás?

Ya viene.

- Tienes una pinta saludable. - Y tú también.

Gracias.

- Eso es por el ajedrez. - Hemos estado jugando toda la tarde.

Te alejaré de Cass en cuanto digas.

Y te daré lecciones de esquí también.

No quiero aprender este año.

- ¿Y clases de vuelo esta primavera? - ¿Yo, volar?

- ¿Por qué no? - ¡Fantástico! Brindemos por ello.

- Por volar, tu esposa y por ti. - El mejor marido del mundo.

- Brindemos por nosotros tres. - ¡Por nosotros tres!

- ¿Ves cielo abierto? - Aún no. Pero no te preocupes.

¿Quién se preocupa?

- ¿Echamos un vistazo más arriba? - Buena idea.

- ¡Estamos en el cielo! - El cielo está donde estás tú.

Eso me suena como un chico al que conocía como Bradd.

- ¿Qué le pasó? - Se cayó de un avión... o lo tiraron.

- Pobre tipo. - Pobre tipo.

Ya que podemos estar en el cielo podemos volar también hacia el sol.

Demasiado caliente. La luna es mejor.

La luna está muerta... para nosotros.

Bien, ¿y entonces? ¿Cuál es tu idea de un buen destino?

No sé tú, pero estoy loco por Nueva York.

¿Nueva York? ¿Por qué?

¿Nunca ha estado allí?

Bien, cenamos en el "21". Es difícil conseguir una mesa.

- Pero eso es posible. - La mesa de la esquina.

¿Comenzaremos con "vichyssoise" o melón con "prosciutto"?

¡Eso es jamón!

¡Oh, prosciutto!

Luego un medallón "d'agneau".

Hola, Kitt. ¿Cómo te va? Es Kitt Cornell, ya sabes, la actriz.

¿Conoces a esas personas?

Claro, escritoras, actrices, todos ellos.

- Deberías venir conmigo alguna vez. - Querría ir alguna vez.

Te sentaría bien.

¿Por qué no probamos a participar

en la obra de teatro de la próxima semana?

Conseguiríamos buenos papeles.

¿Lo crees así?

Sí, Louise y Queenie están en el comité.

Cass dejaría que lo hicieras.

Claro que sí.

Hablando de Cass, se enfada cuando vuela con este tiempo.

NC503H llamando a Wargate Field. Solicito instrucciones de aterrizaje.

- ¡Adelante! Cambio. - Hay problemas, señora Timberlane.

Wolkendek está cerca pero es peligroso. ¡Aterrice en Minneapolis!

Gracias, Mac.

Tienen un "posciutto" delicioso en Minneapolis.

Está cerca, ¿verdad? ¿Cree que estará bien?

Oh, entiendo. Gracias, Mac.

- No ha tocado la flauta durante años. - Cierto, desde hace mucho tiempo.

¿Dónde está la señora?

En Minneapolis. Volverá por la mañana.

¿Sola?

- ¿Por qué? - ¿Por qué? Debería estar con ella.

Esto no es un serial de la radio. El Dragón Verde no vive en Minneapolis.

Hay todo tipo de dragones cuando una mujer busca algo.

¿Qué es lo que ella busca?

Los verdes prados. ¿Están buscando ya otro bebé, juez?

¿Qué quiere decir con los "pasto verdes"?

Un lugar que no existe.

- ¿Cass? - ¡Ginny!

¡Ginny, no fuiste a Minneapolis!

No, hicimos un aterrizaje de emergencia en la pista de Anderson.

- ¿Lo habéis pasado bien? - No, Bradd no juega al ajedrez.

- Oh, eso está bien. - Estaba preocupado.

- ¿Qué comemos? Estoy hambrienta. - Pollo frito y patatas, Sra. Hickey.

La hija pródiga ha vuelto a los verdes prados.

Que sea para tres. He invitado a cenar a Bradd.

Claro, está bien.

Bradd piensa que debo hacer la obra de teatro del Club de Campo.

¡Buena idea! Louise me contó lo de la prueba. Creo que estarás maravillosa.

- Bradd también lo intentará. - Bradd es un buen actor.

¡No! ¡No!

- ¿Qué pasa? - Habla con Washington.

Muy bien. Buenas noches.

- Falsa alarma. Estamos a salvo. - Genial.

- Cállate. - No me callaré.

- Si mi padre va a la cárcel... - Nadie irá a la cárcel, y menos yo.

- ¡No sabías nada de esto! - Lo sé ahora.

Tu padre creía que no debías.

Los accionistas y Washington no sabe nada. Sólo nosotros lo sabemos.

- ¡Lo que hicimos no fue un crimen! - Lo sé, pero fue en contra de la ley.

Es lo que muchos tipos inteligentes

han hecho antes y lo volverán a hacer.

Lo que importa es la amistad de Cass.

Si sigue demorando el caso, se acabará.

Bien, volvamos al drama.

Muy bien, dices que no lo entiendo y tienes razón, no lo entiendo.

Dices que estoy dedicado a ti. No entiendo una dedicación

que exige lealtad y respeto y obediencia y amor...

Lo demandas todo y lo tomas todo. No entiendo la devoción

que te remuerde y te niega la felicidad.

- Entonces tengo que preguntar... - Siempre te he amado...

Y ahora te amo más de lo que pueda expresar con palabras.

Por el amor de Dios, déjeme en paz... Nunca podremos vernos de nuevo.

- Nunca le dejaré ir. - Robert, tenga piedad de mí.

- ¡Elizabeth, cariño...! - O Robert, te quiero.

Te quiero...

¡Genial, Bradd! ¡Ahora todos a comer!

No ha terminado, jefe.

¡Ha estado genial! Una actriz en la familia ¿Por qué no lo habías dicho?

- Uno nunca sabe de estas cosas. - Parece Kitt Cornell.

- Has estado maravillosa, querida. - Gracias.

¿Qué pasa conmigo?

Dame ese beso que Boone ha interrumpido y te lo diré.

Tienes el papel.

- No estaba mal. ¿Qué tal, jefe? - Bien. Tomemos un coñac especial.

- ¡Gran actuación ! - Oh, no ha sido nada.

Eso es lo que tú piensas.

Cierra la puerta, ¿quieres?

- ¡Este coñac debe ser especial! - Muy especial.

Brindo por nuestro nuevo abogado en Nueva York.

- ¿Nueva York? - Una gran ciudad, Nueva York.

- Si piensas que... - Te va a encantar Nueva York.

Déjame preguntarte algo... ¿Crees que soy culpable?

No creo nada. Solo digo que Bradd ha ido demasiado lejos.

Oh, cuando el juez alza la voz, los chicos tienen que callar...

Oh, Ginny, lo diré directamente y no es fácil, porque te quiero.

- ¿No confías en mí? - No con ese encanto barriobajero.

¿Crees que es así? ¿Dudas de tu mejor amigo?

Bradd es un gran tipo.

Robaría la mujer de cualquiera y pensaría que estaría

haciéndole un favor y a ella también.

Lo que está haciendo Bradd podría destruirnos a ti y a mí.

Pues déjame decirte algo. Bradd es es diferente a tus amigos, tiene valor.

Si quisiera irse de este lugar, lo haría. Y si quiere quedarse, tú...

- Tendrá su oportunidad en breve. - ¿Viene?

En cualquier momento.

- ¿Y sabe por qué? - No, pero lo sabrá.

Y me gustaría que escucharas, lo que voy a decirle.

- ¡No me importa nada... ! - ¡Ginny, guarda ese temperamento...!

También tengo temperamento. Espero que nunca lo veas estallar.

- ¡Ginny, quiero que te quedes! - ¡Ni lo pienses!

- Hola. ¿Dónde está nuestra actriz? - Arriba. Vamos a la biblioteca.

- ¿Quién más vendrá? - Nadie.

Bien, hace tiempo que quería tener una charla contigo.

Bradd, quiero que respondas con cuidado a lo que te pregunte,

porque quiero mantener tu amistad si es posible.

- Bien, si se trata de esa demanda... - Se trata de Ginny.

- Una vez brindamos en mi despacho. - Fue por los tres, ¿recuerdas?

¡Por nosotros tres! Lo decía en serio entonces y ahora también.

Te pregunto ahora, ¿por qué brindamos?

No te juzgo, hago una pregunta.

¿Por qué ahora, tan de repente?

Ahora estoy seguro de lo que sospechaba.

- ¿Eso quiere indicar que piensas...? - ¡Sí!

- ¿Qué? - He dicho que sí.

- ¿Qué pruebas tienes? - Ninguna hasta que has preguntado.

No probarás nada hasta que no me preguntes.

Te lo estoy preguntando.

Mira, Cass... Creo que Ginny es la mejor mujer que he conocido.

Pero nadie sabe mejor que yo que ella es tu esposa.

Brindo por los tres... aún.

Brindaré por ello.

Quería decirte que hace un mes decidí que quiero irme de aquí.

- ¿Por qué? - Quiero ir a Nueva York.

- ¿Para trabajar por libre? - No. Para representar a Webb.

- ¿Ginny lo sabe? - No. Yo quería estar seguro antes.

- Nunca encontraré mejores amigos. - ¿Quieres decírselo a Ginny?

Díselo por mí. Buenas noches, Cass.

Buenas noches, Bradd.

- Eh, estás en la habitación errónea. - ¿En serio?

- Sr. Browning, debo preguntar algo. - ¿Qué?

"Sabes muy bien que el amor no tiene lugar,

y no puede tener lugar en mi vida.

Ya te he dicho que soy una luna menguante... "

- No podemos seguir viéndonos. - Me rompes el corazón.

" ¡Robert, te amo, te amo... ten piedad...!"

Incluso con mi temperamento...

Tim...

Esa es mi Ginny.

Nuestro amigo acaba de salir.

Sin carreras, sin éxitos, sin errores.

- Cuéntame... - Se lo ha tomado bien.

Es un buen tipo. Le echaré de menos. Me ha dicho que se va a Nueva York.

¡Pero no te preocupes, otra persona podrá interpretar a Robert Browning!

No me refería a eso... Quiero decir .. ¿Cuándo tomó esa decisión?

Hace poco. No quería decírtelo antes de estar bien seguro.

¿Por qué se marcha?

¡Ambición, supongo! Es un buen abogado.

Supongo que querrá desplegar las alas.

Supongo que se necesita valor.

Sí, claro.

¿Sabes? Estoy preocupado por mí mismo.

No puedo odiar a Bradd y estoy comenzando a querer a este gato.

Brindo por nosotros cuatro.

No conozco al Sr. Browning,

pero incluso un gran poeta quiera descansar un tiempo

y tener su propia casa y una esposa y descendencia.

Sería terrible si...

Lo siento. No quería molestarte. Por eso me voy ahora.

¿Sí, Wilson?

Perdone, pero el Sr. Browning está aquí.

- Claro, hazlo entrar. - Sí, señorita.

Adelante.

- ¡Mi amor! - Robert!

Fui a cabalgar por el parque,

y luego subí las escaleras sin ayuda y sin parar.

Cariño, es fantástico. Estoy orgulloso de ti.

Vamos a sentarnos.

Juez, no sabía qué hacer cuando lo trajeron.

Nadie sabe que está aquí. Creí que usted podría calmarle.

Y Sadie, no tuvo ninguna opción Tuvo que llevarse a Nicola aparte.

Un amigo suyo, Sr. Smith.

- ¡Señoría! Soy culpable. - Me haré cargo Charlie, gracias.

- ¿Tiene algo de beber, juez? - Vayamos a mi casa a tomar algo.

- ¿Le dijo mi padre que viniera? - No, Jamie, nadie sabe nada.

Está bien... como ha dicho, nadie sabe nada. Especialmente los jueces.

Especialmente los jueces, juez.

¿Sabe? Le hablé de Alice. Tenía que haberme callado...

- Juez... ¡estoy harto! - Cálmate, Jamie.

Cálmate, cálmate...

¿Me meterá entre rejas? ¡Adelante! ¡Y a mi padre también!

¡Todos a la cárcel!

¿Por qué esperar hasta que los accionistas sepan lo que hicimos?

Adelante... ¡Enciérrenos a todos!

- ¡Vamos, Jamie! - Vale...

Cumpla con su deber. Abofetee a todos sus amigos.

Cariño...

- Pensé que ya estabas en la cama. - Ginny, tuve que irme...

- ¿Recibiste mi mensaje? - Sí, pero no es eso...

- ¿Qué ocurre? - Soy yo. ¡Yo!

No lo sé. ¿Por qué no puedo ser como quieres que sea?

Cariño, ¿de qué hablas?

Eres lo que quiero... Has estado genial esta noche.

No es eso. No me importa lo que digan. No puedo seguir así.

- Estás desanimada por tu actuación. - No... Ya no puedo fingir más.

Odio este lugar. Odio esta vida.

Lo he intentado... ¡Estoy tan aburrida!

- Es inútil, no hay esperanza. - No quiero que digas eso...

¡Pero lo estoy! He tratado de evitarlo. Pero no me quieren...

No quería decir eso... ¡No los quiero!

- Me has convencido de ello. - ¡Odio el nombre de Wargate!

Ni siquiera has podido estar en el teatro

viéndome sin que un Wargate lo estropease.

No fui a ayudar a Jamie porque se apellide Wargate.

- No te enfades conmigo... - Es un poco tarde para eso.

Sí, Tim, lo es...

Y si no escapo pronto, será demasiado tarde.

Siento que sucederá.

Siento que me estoy muriendo...

- Ginny, ¿no deberías ir al médico? - ¡Necesito una regañina!

Soy egoísta y estoy casada con el mejor hombre del mundo.

¡Eso es cierto! Pero no ayuda. Nada puede ayudar...

Te encanta esta ciudad y su gente. Quieres quedarte aquí.

No puedo pedirte que dejes de ser juez.

¿Dejar de ser juez?

¿Pero deberías seguir aquí?

¿No puedes ser juez en Minneapolis o Chicago?

En algún lugar donde Boone o Queenie

o Webb o Loise no sean nuestro dueño...

- ¡Nadie es nuestro dueño! - ¿Seguro, Tim?

¿No podemos irnos? Los dos...

¡Hay cosas más interesantes en Chicago!

En Chicago no puedo ser juez en seguida, lo sabes.

¿Significa tanto ser juez? ¿No serías feliz solo siendo abogado?

He recibido una buena oferta de una firma en Nueva York.

- ¿Nueva York? - El bufete de Demy Thane.

Fuimos juntos a la facultad. Él... ¿Qué ocurre?

- No había pensado en Nueva York. - No tenemos nada en contra, ¿no?

No tendrás miedo de Bradd, ¿ verdad? Sabes que puedes contármelo.

No, Tim. No tengo miedo de Bradd.

Bien, si vamos a hacer un cambio, hagámoslo a lo grande.

Y si ya no voy a ser juez, supongo que tendré que avisarlo.

De todas formas, no nos hará daño pensarlo. Te diré algo.

Podremos pensarlo igual de bien aquí o en Nueva York.

¡Mira! Y todo se lo compraron a los indios por 24 dólares.

Y una botella de ron.

Gracias.

Diga cuándo es suficiente.

Sí. Espero que se sienta como en casa.

Ese es nuestro lema.

Buen lema. ¿Por dónde empezamos?

- Tengo una lista. - Voy a llamar a Thane.

Le diré que estaré ocupado hasta la próxima semana.

- Podríamos ir de compras. - Hannover 26453.

- Queenie me sugirió estas tiendas. - Bien. ¡Ahora eres una mujer libre!

¿Oiga? El Sr. Thane, por favor.

Compraremos nuevas corbatas para ti.

¿Oiga? ¿Quiere decir ahora mismo?

¿De inmediato? Un momento, por favor.

Thane tiene que ir a Washington esta noche, por una semana.

- Ve entonces. - ¿Hola?

Bien, iré enseguida. Sí. Gracias. Ya está.

Ir de compras te aburriría.

Volveré a las 5. ¿Dónde vamos a cenar?

Buscaremos un local. Y luego al teatro.

Y asegúrate de comprar un vestido a juego

con un abogado de éxito Nueva York.

¿Lo coges?

¿Diga?

Hola, Bradd. Acabamos de llegar.

¿Cuándo puedo darte las llaves de la ciudad? Te veré esta tarde.

Bien... estaré ocupado esta tarde. Le preguntaré a Ginny.

Bradd está libre esta tarde. ¿Te apetece?

¿Eres bueno con las compras?

¡Eres un verdadero amigo! ¿Cuándo vienes?

¿Nunca trabajan en Nueva York por la tarde?

- ¿Ahora mismo, Ginny? - En media hora.

¿En media hora? Haré algo por ti algún día. ¡Adiós, Bradd!

- Ahora no tienes que ir sola. - Me gustaría que no hubiera llamado.

- ¿Por qué no? - ¿Puedes llamarle de nuevo?

- ¿Por qué? - Porque son nuestra vacaciones.

Tendremos que ser amables. Tenemos que verle alguna vez.

Cuando vuelva tendré buenas noticias para ti.

- El cuartel general. - Bien, ¿cómo estás?

- Increíble, no te he visto desde... - La reunión en el 36.

- Así es. Siéntate. - Gracias.

¿Así que quieres ser abogado en Nueva York?

Bien... no tiene tan mala pinta...

Sí, muy buena, en serio.

Cuando supe que venías, encontré algo que te interesaría.

¿Has escrito algún poema últimamente?

- Oh, no, no... - Le hablé de ti al jefe esta mañana.

Por supuesto le dije que eras algo más que un abogado.

- Te referirás a comparado contigo. - Por supuesto.

Pero también le dije que eras un trabajador duro y ambicioso.

Con buenos dientes y buen pelo... y muchos amigos.

Bien, trato de mantener el pelo.

Claro que le gustó saber que podrías traernos a la empresa Wargate.

- ¿Hay algo nuevo en ese caso? - Aún no ha empezado el juicio.

¿De qué trata? ¿El problema habitual con los accionistas?

De todas formas, te ahorrarás el trabajo,

ya que te necesitamos aquí, inmediatamente.

¡Aquí está! Esto es lo que buscaba. ¿El testigo reconoce este documento?

- ¡Es el viejo anuario de la clase! - Del instituto de Grand Republic.

Y si vamos a la página 19...

encontramos un poema titulado: Memorando a Poncio Pilato.

Escrito por un autor con las iniciales C.T.

¡Escucha bien, Timberlane! Se puede usar contra ti.

"Judas o Pilatos, ¿quién de estos dos hombres

fue el peor, amigo mío?

Judas traicionó por plata,

mientras Pilatos sonreía y decía "¿Cuál es la verdad?".

Judas fue estúpido. Pilatos fue listo.

Ninguna ley podría condenarlo, solo su propio corazón.

No tenía nada que responder, salvo a la demanda de su conciencia.

Pilato jugó sobre seguro y se lavó sus manos.

Timberlane, ¿eres culpable o no de haber escrito este poema?

- Culpable hasta el final. - No se lo enseñaré al jefe.

Estoy contento con este arreglo. Puedes empezar mañana, si quieres.

Al final del año, estarás ganando... Bueno, no hablemos de eso...

Pero el futuro es magnífico.

Me sorprendería mucho si no fueras socio en el plazo de un año o dos.

Pilato jugó sobre seguro y se lavó sus manos.

¿No has oído lo que he dicho?

- Nunca lo habría creído. - Pero te lo mereces...

Nunca pensé que un hombre podría engañarse a sí mismo como yo.

El talento para encontrar excusas y evitar enfrentarse con la verdad.

Incluso el amor puede ser una excusa.

¿De qué demonios hablas?

Ha estado cerca...

Nunca podré agradecértelo.

No creas que soy un desagradecido. Adiós.

- ¿Qué es esto? - Esto es un juez volviendo a su lugar.

¿No irás a volver a ese estúpido puesto de juez en esa ciudad?

Sí, lo haré. Adiós, amigo.

¡Qué chic! Te hace una cara encantadora.

Madame, hace que esa hermosa ropa cobre vida.

- Buenas noches, Sr. Criley. - Hola, Robert.

- ¿Dónde está mi hermana? - La buscaré por usted.

El Sr. Criley ha llegado, señora.

- Hola - Avis, esta es Ginny.

Oh, claro, la Sra. Timberlane.

Mi hermano tenía razón. Es usted muy guapa.

- ¿Qué opinas de Nueva York? - Está muy bien, muy bien.

- ¿Cómo está Cass? Lo conozco... - Tenía una cita en el centro.

Qué pena que no pueda estar aquí.

- No conozco a mucha gente aquí. - La mayoría no se conocen.

Me casé con un editor. Eso atrae a las celebridades.

¡Mary Anne! Mary Milligan, editora de "Modern Woman Magazine".

¡Mary Ann le dice a todo el mundo lo que tiene que llevar!

La especialidad de la casa. Un "Discípulo del Diablo".

Mi primer "Discípulo del diablo" .

Será lo primero de muchas cosas. Hola, Jack. Discúlpame un momento.

- ¿Qué piensa del cuadro? - No lo entiendo.

Se lo explicaré.

No es bueno en absoluto. Es una putrefacción.

¿Ve? No hay vida en ella. No hay emoción.

Hola, Raveau.

Felicidades, he oído que ha ganado un premio de la Academia.

El segundo, pero si esta encantadora joven posara para mí,

te prometo que la próxima vez ganaré el primer premio.

Tengo que preguntarle a mi madre.

- Oye, ¿no es ese...? - Dijo que estaba allí.

¡Ese es Walter Pidgeon en persona!

Acabo de ver en el cine hace unos días.

- Y este caballero es un crítico teatral. - Lo sé, he estado en su conferencia.

La recuerdo, querida, fue la única que se mantuvo despierta.

Por favor, venga al teatro mañana por la noche.

Daré una fiesta mañana para los bailarines chinos. Venga.

Es una ciudad dura durante el día. Pero cuando las luces se van

no hay nada mejor en el mundo.

Debería haber venido hace tiempo.

La ciudad es fantástica, es fantástica.

- Me encanta esto. - No me decepcionas, Ginny.

- Me alegra. - A menudo he pensado en ti.

Pareces más guapa que nunca. Y me gustas más que nunca.

¿Por qué te fuiste de Grand Republic?

No había nada que hacer, Ginny.

Decidí que la ciudad era demasiado pequeña para los dos.

Había llegado el momento de dejar de engañarme y lo sabía.

- No sabía que te sentías así. - Aquí en Nueva York puedo decir eso.

Aquí puedes hacer y decir lo que quieras.

Se ven las cosas de manera diferente.

Nueva York es grande y te conquista el alma.

Mi hermano te monopoliza y tenemos invitados nuevos. Ven a conocerlos.

- Desearía poder empezar de nuevo. - ¿Qué nos detiene?

- ¿Qué vas a hacer mañana? - ¿Qué vas a hacer esta noche?

- Ginny. .. - No, Bradd...

- Estás enamorada de mí. - No lo estropees.

- Perteneces a este lugar... conmigo. - ¡No!

- Ha sido increíble verte hoy, Ginny. - Ellos han sido tan dulces conmigo...

¿Por qué no? Les has traído la luz a sus vidas. Claro que te adoran.

- ¿Decías en serio lo de antes? - Sabes que te quiero.

Te darás cuenta de que me perteneces. Vendrás a mí, lo verás.

No importa, ya está aquí. Gracias.

- Lo siento, llego tarde. - No importa. Pero mírate...

Eres la más bella de todo Nueva York. ¿Dónde has estado?

A una fiesta en un ático. Mi primera visión de Nueva York al anochecer.

- ¿Dónde era esa fiesta? - En la casa de la hermana de Brad.

¡Un apartamento tan bonito! Él es editor... el cuñado de Brad.

Y la gente era tan maravillosa. Una gente excitante.

Me trataron como si... yo fuera alguien.

Eres alguien.

Quizá supongas que me he divertido.

Oh, Tim...

Gracias de nuevo. Cariño, soy la mujer más feliz de Nueva York.

Este, Oeste, Norte, Sur.

- Eso es suficiente para mí. - ¿Cómo está Brad?

Está en buena forma.

Quiere que vayamos a casa de su hermana la próxima semana.

Bradd ha nacido para esta ciudad. Imagino que otros hombres no.

- ¿Qué te ocurre? ¿No estás bien? - Oh, estoy bien.

Me ofrecieron las llaves de Nueva York y una participación en un bufete.

- ¡Oh, Tim, es maravilloso! - Lo he rechazado.

¿Rechazado, por qué? ¿Quieres volver?

- Nunca debería haber venido aquí. - ¡Pero yo no voy a volver!

¡No digas nada hasta no escucharme!

¡No me importa el porqué!

- ¿No quieres escucharme? - ¡No, es demasiado tarde!

Nunca es demasiado tarde para escuchar la verdad sobre uno mismo,

y eso es lo que he oído esta tarde, la verdad sobre mí.

¡Pero moriré si vuelvo! ¡Es una vida infeliz...!

¡Espera un momento! ¡Tengamos cuidado!

¿Con qué? ¿Nuestro matrimonio?

¿Por qué no tratas de cuidarlo?

¡Crees que el matrimonio es tan importante!

- ¿Qué estás tratando de decirme? - Tengo derecho a mi propia vida.

Vas a volver a causa de Wargates y Havocks.

¡Me he casado con el club de campo!

¿Bradd ha dicho eso, verdad?

No ha tenido que decirlo.

Siempre lo he sabido, pero no quería reconocerlo.

Igual que no quería admitir la verdad sobre Brad. Me ama.

Siempre me ha amado. Vuelve si quieres, me quedaré aquí con él.

¡Ginny! ¿Me habéis estado mintiendo?

¡No! Bradd ha sido sincero.

¡No es un cobarde!

Tuvo el valor para dejar la ciudad. ¡Para vivir su vida! ¡Para ser diferente!

- ¿Quieres a alguien diferente? - ¡Me quedo? ¿Me oyes? ¡ Mequedo!

- ¡Vete, ve con tus amigos! - Sí, me voy.

Pero no me voy por mis amigos, me voy por algo más importante

que mis amigos, el matrimonio o tú...

¿Quieres a alguien diferente, verdad?

Bien, pues lo vas a conseguir.

De ahora en adelante estás sola, eres libre.

¿Diga? ¡ Bradd!

Sé que parece una locura, pero he de ir a Chicago, órdenes.

Estoy en el aeropuerto. Es solo por unos días.

Cuando vuelva, nos vamos a cenar al Club 21,

al Morocco y todos esos sitios.

Tengo que irme. Adiós, cariño.

- Te veré pronto. - Bradd, yo...

El Sr. Timberlane me ha pedido que le diera esto.

Necesitarás esto.

En relación con la petición

de la Corporación Wargate de posponer el caso,

deseo recordar al fiscal que es habitual en la justicia

que los retrasos suelen ser negativos.

Este caso debe juzgarse ahora.

La solicitud de aplazamiento se deniega.

¿Diga?

Oh, hola, Bradd... Nunca he estado más feliz de oír tu voz en toda mi vida.

Casi no he salido de esta habitación. El tiempo ha estado horrible.

Tengo algo de frío.

¡Odio esta habitación... y Nueva York! Es hora de que vuelvas.

En cuanto regrese me ocuparé de ti. Arreglaré hasta lo del tiempo.

Tengo una mesa reservada para tres personas a la una.

- Bueno, con dos será suficiente. - ¿Dónde está su marido?

Te lo diré cuando te vea.

Muy bien. A la una en punto. Adiós.

- ¿Quieren seguirme? - ¿Cómo has estado?

Todo el mundo se ha ido. Hasta tu hermana ha vuelto a Connecticut.

Parece una ciudad fantasma. Pero ahora que estás aquí, será mejor.

¿Dónde está el juez? ¿No lo sabe hacer mejor con una chica como tú?

- ¿Cócteles, Sr. Criley? - ¿Martinis? Dos.

- Bien, ¿dónde está Cass? - Se ha ido a Grand Republic.

- ¿Para recoger los muebles? - No... Se ha ido para no volver.

- ¡Estás de broma! - No.

No podrías decir eso si fuera verdad.

Es verdad.

- Ya he pedido. - Sí, señor.

Bien... ¡ Buena suerte, Bradd!

- ¿Así que estáis separados? - Definitivamente.

- ¿He sido yo la razón? - En realidad no.

- Eso está bien. - Estaba tan feliz de escuchar tu voz.

- ¿Qué ha ocurrido? - Bien, cuando fue al centro

para hablar del nuevo trabajo todo iba bien...

No sé qué pasó antes de que volviera y cambiara de opinión.

Solo sé que quería ir a Grand Republic.

Quería seguir siendo juez el resto de su vida,

y yo iba a estancarme el resto de la mía.

- No sabes cuánto me dolió. - Ojalá hubiera estado allí.

¿No podrías hacer nada al respecto?

¿Se mencionó mi nombre?

- Sí... Por supuesto. - ¿De qué manera?

Dije que me iba a ir con el hombre que me amaba.

- ¿Dijiste eso? - Sí.

Quisiera saber qué dirían Web y Boone.

- ¿Qué tienen que ver ellos con esto? - Trabajo para ellos.

- Pensaba que eras diferente. - ¡Cuidado, Ginny!

- Supongo que tengo lo que merecía. - ¿Alguna oportunidad de arreglarlo?

No, supongo que no. Quizá algún otro podría.

Desde la primera vez que te vi, me hiciste pensar que...

¡No seas una cría, claro que te quiero!

Discúlpame.

- Traiga mi coche, por favor. - Sí, señor.

- Taxi, por favor. - ¡Taxi !

No es necesario. Mi coche está aquí.

Vamos a dejarlo claro, Ginny. Vamos a solucionarlo.

No te quedas en Nueva York. Vas a ir a casa de campo de mi hermana

en Connecticut y te quedarás allí hasta que todo haya terminado.

¡Oh, cállate, Brad!

¿Por qué no lo dijiste directamente? No querías que fuera libre...

¡No quería llegar a esto!

No, querías una mujer cualquiera... ¡Para el coche!

- ¡Te llevo al hotel ! - ¡Para el coche! ¡Quiero salir!

- ¡Ginny, no seas tan estúpida! - ¡Alto! ¡Para! ¡Para!

- ¿A dónde va, juez? - Al Club de Campo.

Los Dover celebran sus bodas de plata.

Bien. Asegúrese de pasar un buen rato.

Gracias por hacerme la pajarita.

Como en los viejos tiempos, ¿verdad?

No tanto.

Crees que vas a salir, ¿no? Quieres tu libertad también, ¿eh?

Adelante. Nadie te detiene. ¡Vamos!

- ¡Vete a Nueva York si quieres! - ¿Con quién hablaba?

Estaba dictando una sentencia. La demandante quería su libertad.

¡Fuera!

Llame al veterinario.

¡Feliz aniversario a los dos!

También es mi aniversario. Tenemos niños.

Vamos, que todos besen a mi mujer.

¿Cómo has aguantado a esto tanto tiempo?

Tenía que hacerlo.

Su padre necesita los 80 pavos al mes que le da su yerno.

Chris, pensé Cass vendría.

Vendrá más tarde... Su gato está mal.

¿Aún tiene a la gata de su mujer en casa?

No creo que sea divertido.

- Chris, todavía lo conseguirás. - Por Chris y el gato...

- Así se habla. - ¡Estás diciendo tonterías!

¡Y tú te sonrojas!

- Aquí está el juez. Llega tarde. - Tuve que ir al veterinario con el gato.

No te hemos visto muy a menudo.

Después de todo, somos viejos amigos.

- ¿Qué tienes en la cabeza, Boone? - Bien...

Necesitamos este aplazamiento, Cass.

Ayudo a mis amigos

y por eso no dudo en pedirles un favor a mis amigos...

Creo que esto no es una cuestión de amistad, Boone... o quizá sí.

Te considero mi amigo, así que seré directo contigo.

Hay algo que no me gusta en el caso Wargate. Por eso he vuelto.

No sé a qué te refieres.

Espero que no, Boone. Espero estar equivocado.

Es el juez. El viejo Cass ha vuelto. Vamos a la mesa.

Estás encantadora esta noche, Chris.

Es un truco que he aprendido.

Es solo cuestión de saber vestirse.

En estos días puedes comprar por la mitad de antes.

Me alegro de verte de nuevo, Chris.

Me preguntaba por lo que estabas haciendo.

He estado aumentando mi educación. He aprendido mucho en estos 2 años.

- ¿Qué por ejemplo? - Por ejemplo.. .

Si hubiera sabido lo que sé ahora, te hubieras casado conmigo.

- Debería haberlo hecho. - Supongo que sí, Chris.

Aún podría hacerte feliz, Cass.

Creo que me necesitas.

Si quisieras... podrías tenerme.

Chris, querida...

Chris, siempre has sido tan dulce...

Yo... fui injusto contigo una vez. Ahora lo sería por segunda vez.

Eres mi único sustento, Cass, en este mundo absurdo.

¡Lillian!

¿Qué pasa, Lillian?

Estaba llorando...

porque mi copa está vacía.

¡Oh, Cass, ve con ella! Estas personas no son tus amigos.

- ¿Qué pasa, Lillian? Dímelo. - No debería, pero te lo diré.

- ¿Es sobre Ginny? - ¿Conoces a la Sra. Elderman?

Sí, la hermana de Bradd.

Me ha dicho que Ginny está en su casa. Está muy enferma, Cass.

- ¿Cómo lo sabes? - El doctor llamó a Roy. Ayer...

¿Por qué no me dijo que Ginny está enferma?

¿Por qué iba a decírselo? Se va a casar con Bradd, ¿no?

¿Está muy mal?

Un accidente... lesión interna. Podría no vivir.

¡No seas estúpido, Cass Timberlane! Ella le dejó, ¿verdad? ¡Tiene suerte!

- Se ha librado de una buena. - ¡Feliz aniversario!

¡25 años! ¡Los felices Dovers!

Permíteme llegar a tiempo. Por favor, Dios...

Soy el juez Timberlane... ¡Avis!

- Está muy mal, Cass. - ¿Muy mal, Avis?

Mucho. Está inconsciente desde ayer. No sabes lo duro que ha sido, Cass.

- ¿Dónde está? - No creo que debas verla.

- ¿Dónde está? - Arriba.

- ¿Quién es, qué es lo que quiere? - Soy su marido.

Mire, si espera abajo...

- ¿Tiene alguna oportunidad, doctor? - Estoy haciendo lo que puedo.

Ella no ayuda. No es una buena paciente. No quiere vivir.

Ginny...

Ginny, cariño...

Ginny, soy Tim...

Tim.

Mi vela se quema...

por ambos extremos...

pero su luz...

Hay tanta niebla...

Y no hay cielo.

¡Tim!

Ginny, no lo hagas...

- ¿Tim? - Sí, Ginny, soy Tim.

- ¿Dónde estás? - Aquí, a tu lado.

Oh, Tim...

Quiero morir en mi propia casa.

Llévame a casa.

Cass...

- ¿Cómo está ella? - ¡Fuera de aquí!

- Cass, si ella vive... - ¡Fuera!

- ¿Está...? - Al menos por el momento.

- ¿Pero Cass no ha dicho nada? - No, ha sido muy amable.

Pero ha estado muy ocupado en el juzgado.

¿No has visto el periódico de la tarde? Web y Boone han sido acusados.

¿Alguien podría estar más equivocado

que yo sobre el valor de Cass?

Creo que Cass te está esperando a que le digas algo.

¿Decir qué? ¿Que lo siento?

Él lo sabe... incluso aunque no supiera

lo que he pasado desde que me ha traído.

Aquí, en esta casa, con él. Nuestra casa.

Lo amo más que nunca, pero no puedo alcanzarlo.

Oh, Lillian, ¡qué estúpida he sido!

- Siento que haya acabado así. - Sra. Timberlane,

el juez me ha pedido que se reúna con él en la biblioteca.

Gracias.

Yo también lo siento, Lillian.

- ¿Se ha ido Lillian? - Sí, se ha ido.

¿Cómo te sientes?

Lo suficientemente bien como para irme.

- ¿Te gustaría irte? - Bien... Es mejor para todos.

- ¿Vas a Nueva York? - Sí, si puedo conseguir un trabajo.

Bradd está viniendo de nuevo aquí.

¿Qué tiene que ver con esto?

- Solo pensaba... - Estás equivocado.

No sé mucho de eso, creo que las cosas saldrán al final...

Escucha, Cass.

Bradd era algo que a una chica... quizás no para todas las chicas...

Era algo por lo que tenía que pasar. Era mi... tesis de graduación.

- Era un buen maestro. - Esa no es toda la historia, Ginny.

- No te estoy contando una historia. - ¡No quiero decir que dude de ti !

¿Por qué no? Quizá tuvieras motivos.

Por el amor de Dios, no seas tan justo. No es una partida de ajedrez.

Tiré el tablero...

- Tu reina es ahora una torre. - ¿Quieres el divorcio?

Quiero obtener la paz. He roto mi matrimonio...

Quiero dejarte libre...

¿Dónde quieres divorciarte? Podemos hacerlo en Nueva York.

No, no podríamos.

Oh, ya veo el perfecto caballero Bradd mentiría para proteger tu honor.

Bradd no tendría que mentir. ¿Quieres que lo jure sobre la Biblia?

No, Ginny, No estamos en un tribunal.

Cass, por el amor de Dios, acabemos de una vez.

Déjame ir. Déjame ir...

Ginny, escúchame, no soy tu juez. Querías ser libre, ¿verdad?

Pensaste que Bradd quería eso también,

y que yo estaba atrapado por mi pasado,

por mis amigos del club de campo...

- No sabía la verdad. - No, para nada.

Si no hubiera sido tan ciego...

no tenías que pedir ayuda a otro

hombre para rebelarte contra todo eso.

Ahora me conozco mucho mejor, pero no te conozco a ti,

pero si te hace feliz conseguir el divorcio, no pondré pegas.

- ¡Di algo más! - Ginny...

La libertad no tiene nada que ver con el matrimonio o con dónde vives,

es una lucha contigo misma todo el tiempo.

Y una esposa puede ser de gran ayuda.

¿Tim... yo?

Tú, Ginny.

¡Oh, cariño!

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