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Así como en la fragua ardiente de la vida deben forjarse nuestras fortunas: Así, en su yunque ha de moldearse cada acción y pensamiento.
Como si el fuego divino en la fragua de la vida no hubiera logrado soldar el acero de su espléndida mente al latón de su cuerpo impedido. Así vive en constante debate, David, un joven filósofo.
El ama de llaves de David, cuya fe en el Maestro de la Fragua es verdadera, ya que ella solo admira la sabiduría en la creación, sin importar cuán defectuoso sea el molde.
"Este es Shyoko, el dios del odio; la otra es Kwannon, diosa del amor. Su religión, al igual que la nuestra, es sólo un mito. ¡Cualquier dios es tan bueno como otro!"
"Un dios no es tan bueno como otro, David. Mi Dios es práctico y eficiente a la vez, ¡y algún día deseará conocerlo mejor!"
Luke Anderson, el Hombre de Hierro.
Floreciendo entre la suciedad, la mugre, y el calor del reluciente acero, crece la flor de la fragua, Ruth, la hija del herrero.
"Papi, ¿Cuántas eses tiene Mississippi? ¿Dos o tres?"
"¡Cinco!"
La amistad entre el filósofo y la hija del herrero ha florecido fragante a través de sus pocos cumpleaños.
"Le he traído un regalito a Ruth. ¡Ya casi es una jovencita!"
"¡Ojalá lo que haya dentro de su cabeza fuera tan bonito como lo que lleva encima!"
Cartilla escolar nº 3. Ruth Anderson.
Lectura: Bien. Escritura: Regular. Ortografía: Mal. Geografía: Muy bien. Aritmética: Bien.
"Luke, si me dejas mandar a tu hija a una escuela de verdad, volverá hecha una mujer ilustrada."
"Estoy ofreciéndole a Ruth una oportunidad para ser alguien por sí misma. ¿Qué derecho tiene a interponerte en su futuro?"
"Por favor, di que sí, papi. Si mamá estuviese viva, me dejaría ir."
Tres años más tarde, el herrero y el joven filósofo esperan inquietos el regreso a casa del producto final: Ruth, la Mujer.
Pero el Destino, siempre inescrutable, introduce un nuevo discordia: Jim Dirk, cuya fuerte virilidad juvenil ha sido labrada y cincelada en la forja de la vida con un impecable molde.
Y tal como David la ve en su primera visita a la gran casa, se da cuenta, al igual que Pigmalión, de que el ser que ha creado no es solo de mármol, sino también de carne humana.
"¿Estás satisfecho?"
"¿Sabe usted, Luke, que en el corazón de David ha madurado un amor verdadero por su hija?"
"¡Caramba! ¡Él es el único hombre que conozco que es perfecto para ella!"
Ya en casa, Luke prueba sus artes como casamentero.
"Sin fijarme en ninguna cerilla, yo sé de alguien que te quiere. Él nunca dirá nada porque es cojo."
"Como se lo debes todo, cariño, me preguntaba si no podrías asumir tu parte y casarte con él."
"Papá, si David Markley me quiere, buscaré la manera de proponérselo."
Y de nuevo, como Pigmalión, David descubre que su creación no sólo vive y respira, sino que tiene un corazón.
"Me voy a casar y quiero comprobar si él realmente me quiere."
"Dime, Ruth, ¿con quién te vas a casar?"
"¿De verdad piensas casarte conmigo?"
"He pensado que tal vez vendrías a la feria del condado conmigo para ver el precio de las gallinas que han puesto estos huevos."
"¡Bien, a papá, a David y a mí nos gustaría ir!"
La vida es un gran carrusel en el que todos subimos. Nuestro caballito algún día aparecerá ante la multitud que aplaude. En la feria del condado, había llegado el día de Jim.
"No dejes de traer a tu querido a la prueba de fuerza, jovencita. ¡El hombre más fuerte siempre gana!"
"¡Vaya! Qué fuerte fuerte es, ¿no?"
"No he subido a un carrusel desde que era una niña. Es muy divertido. ¡Subamos!"
"Yo no puedo, pero sube tú con Jim."
"Hola, guapa. ¿Dónde vas?"
"¿No ves que es un impedido?"
"Te lo dije: ¡lel hombre más fuerte gana!"
Como si un malicioso destino conspirara contra David, llegan por fin a la sala de baile.
Alice Blair, que compone, junto a las otras dos, el trío de las mojigatas.
"A pesar de la desvergonzada manera en que Ruth flirtea con David Markley y Jim Dirk, noté que ninguno de ellos le ha propuesto nada."
"Sabiendo lo amigas que sois de ella, queremos que seáis las primeras en saber que Ruth y yo pronto nos casaremos."
"Si a la primera no has tenido éxito, ¡prueba y prueba de nuevo!"
Agridulce es la copa que Ruth apura los soleados días anteriores a la boda.
"Dicen que Jim Dirk está destrozado por lo de tu boda."
Respecto a Jim Dirk. Se rumorea que Jim Dirk, al no poder obtener lo que deseaba en Clearwater, se va el jueves a la gran ciudad para seguir buscando allí. Buena suerte, Jim.
"Ruth, tú me quieres, ¿verdad?"
"No estás jugando limpio con David, ni contigo, ni conmigo. ¡Debes decirle la verdad!"
"Ve a ver a David hoy mismo y dile que me amas."
Más infelicidad viene de la cobardía de aquellos que temen hacer el bien, que del valor de aquellos que hacen el mal.
"¡Este es el lugar perfecto para la más hermosa joya de mi colección!"
"Este kimono perteneció a una princesita de Japón, pero a ti te hará reina."
"No soy digna de todo lo que haces por mí, David. ¡No merezco tu amor!"
"Este perfume es la esencia de centenares de rosas, pero no es nada, querida, comparable a la fragancia que tú has aportado a mi vida."
"Es mi corazón, cariño; consérvalo siempre. Aunque viviese cien años, nunca podría devolverte la dicha que has traído a mi vida."
"¡Qué lento pasa el tiempo cuando uno espera con el corazón inquieto!"
"¿Se lo has dicho?"
"¿Crees que voy a permitir que te sacrifiques por un hombre al que no amas? ¡Tú te vas a casar conmigo esta misma noche!"
"Si no eres lo bastante fuerte como para renunciar al hombre al que no amas y eres demasiado débil para reconocer al que sí amas, no tengo nada más que decir."
"Jim, ¡no me dejes! ¡Iré hasta el fin del mundo contigo!"
¿Quién de nosotros no ha huido alguna vez de algo porque teníamos miedo de enfrentarnos a la realidad?
"No importa lo que vaya a pasar, papá. Recuerda siempre que yo te quiero."
Hay una frialdad y una finalidad en un papel escrito, que sumerge a quien lo lee en una decisión precipitada, nunca alcanzada por la cálida explicación de la voz humana.
Querido papá: trata de comprenderme y perdonarme por casarme con Jim. No puedo ser la esposa de David por el amor que guardo a otro hombre en mi corazón. Ruth.
Mil años pueden servir para forjar una alegría; pero una hora basta para destruirla completamente.
Querido papá: trata de comprenderme y perdonarme por casarme con Jim.
"¡No puedes culpar a tu hermosa y joven hija por no querer casarse con un hombre impedido!"
La habitación de las esperanzas muertas.
"Te lo dije: ¡el hombre más fuerte siempre gana!"
"Te equivocas, David, el que gana no es el hombre fuerte, sino el hombre adecuado."
"No te dejes engañar por las nubes, David; sólo es una neblina entre tú y el sol. Aunque no tengas fe en Él, ¡Dios te ha dado el derecho a la felicidad!"
"¿Es verdad que Ruth se ha fugado con Jim Dirk? Una fuga es algo tan romántico. ¿verdad que sí?"
"¡Sí, lo es! ¡Y ruego a Dios que nunca más vuelva a ver su cara desagradecida!"
A veces, Dios nos toma la palabra. Y es bueno recordar que si pedimos una maldición, recibiremos una maldición.
Pero en la ciudad, Ruth y Jim, absortos en el glamour del primer amor, han olvidado que hay una divinidad que moldea nuestros destinos.
"Debemos ahorrar todo lo que podamos, cariño, porque..."
Cuando entramos en el metro, rara vez nos damos cuenta del coste exigido en vidas humanas para su construcción.
"¡Todo el río caerá sobre nosotros en minutos!"
Nadie puede mirar al jardín de la vida y decir qué planta dará flores... y cuál dará espinas.
"¡Oh, pensaba que era Jim!"
Cueva en el túnel Newton. Tras un desprendimiento, toneladas de agua causan la muerte de un hombre.
El heroico trabajo de James Dirk, que resulto muerto y cuyo cuerpo no ha sido recuperado, es el responsable de salvar las vidas humanas de...
No es en la copa de vino envenenada, ni en la daga del asesino, donde encontramos la verdadera tragedia.
"Una lavandería no es el mejor lugar para ti, querida, en tu actual estado. Será mejor que te vayas y vuelvas cuando te sientas más fuerte."
Las cosas van de mal en peor; hasta que una noche lluviosa, estando ella helada, y más aún su corazón, empieza a pensar en tirarse al río.
"Si tienes a alguien, deberías darle a una oportunidad e irte a casa, que es donde has de estar."
Hay un largo trayecto para volver al pueblecito, donde Luke, demasiado orgulloso para aceptar ayuda y con ojos que no pueden ver los cálidos recuerdos del hogar, empaqueta obstinadamente las cajas para irse al asilo para pobres.
Luke Anderson. Granja del condado de Clearwater.
"¡Soy Ruth!"
"Mira mis ojos, ¿no ves miseria en ellos? ¿Crees que por venir lloriqueando arrepentida vas a poder devolverme la vista?"
"¿Piensas que con lágrimas repararás el corazón roto de David?"
"No aceptaré ayuda ni de David ni de ti. ¡Supongo que puedo apañármelas solo!"
"Jim ha muerto. He visto a mi padre. ¡No quiere saber nada!"
"Hay una mejor salida que esta, Ruth. La protección de mi apellido salvaría a tu padre y a tu hijo, y por su bien, yo te lo ofrezco."
"No me malinterpretes. No estoy pidiéndote tu amor... ¡porque el mío está muerto!"
Entre los mayores errores de nuestra vida, están los puentes que quemamos tras nosotros.
Ni siquiera Ruth puede, en los años venideros, reconstruir el puente del amor de David, aunque descubre que se ha convertido en el camino de su corazón.
Mientras, Luke rehúsa ver a Ruth o a su hijo, o aceptar cualquier ayuda por parte de David. En orgullosa amargura, permanece en el asilo para pobres.
El lado opuesto.
"Gracias, querida, pero nunca llevo flores."
"¿No ves cuánto te quiere Ruth? ¿Cuándo renunciarás al orgullo y la amargura, y le darás una oportunidad al amor?"
"Gratitud, eso es lo que ella siente, ¡sólo gratitud! Y en todas vuestras escuelas dominicales se habla que amor y Dios no pueden cambiar esto."
El amor es un mendigo orgulloso que no suplicará para siempre.
"Una vez, hace tiempo ya, me dijiste que me amabas. Entonces me mentiste y creo que ahora me mientes de nuevo."
"David, hace cinco años me sacaste del agujero y me abriste tu casa. Pero tu corazón ha permanecido cerrado. Hasta que no lo abras, yo tampoco lo haré."
El Amo de la fragua nos va probando en el fuego de la vida hasta que la escoria se ha consumido y las cenizas se convierten en oro.
"Por favor, señor, ¿me da un poco de su manzana?"
"No puede ver, ¿verdad?"
"Pequeña, has intentado atraer a tu marido por todos los medios humanos posibles y has fracasado. ¡Dejemos de lado la mente humana y, por un momento, trabajemos con la divina!"
Sagrada Biblia.
"Ruth, primero debemos saber que la ley de Dios no falla y abarca, en su totalidad, lo presente y lo futuro, a vida y la muerte, y Él reclama lo suyo."
"Mi abuelo es ciego, pero nunca viene a verme. Mi nombre es Bobbie Markley."
"El amor es tan fuerte como el odio. Y no hay corazón cerrado, ni voluntad impedida, ni ojos tan ciegos que Dios no pueda abrir."
Y David, de la misma manera, oirá la voz de Dios. No hará oídos sordos, ¡porque Dios lo llama!
¡El incrédulo creerá, porque la verdad destruirá sus falsos dioses!
David, Dios te ha mostrado que ni un torrente puede aplacar el amor, ¡y que ni las inundaciones lo ahogan!
"¡Es mi mamá, arriba, en la ventana!"
"¡Te doy las gracias, Padre, por haberme escuchado!"
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