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LA MÁQUINA DEL MISTERIO Chicago.
Conocida como la Ciudad de los Vientos, fundada en 1837,
con una población de 2.7 millones de personas.
¿Ven? También tengo mis momentos de lucidez.
O, solo lo lees sobre mi hombro.
Impresionante, ¿no? ¡Puedo leer!
Sí, leer.
Espero que puedas leer por qué estamos aquí.
Hay reportes de un robot loco causando pánico en la ciudad.
¿Un robot loco? ¡Nos engañaste!
Tú nos dijiste ayer, y te cito,
"Iremos a Chicago a comer su famosa pizza gruesa,
¡y no por un robot loco!".
¿Qué? Nunca dije,
"Iremos a Chicago a comer su famosa pizza gruesa
y no por un robot loco".
No, pero lo hiciste hoy.
Iremos a Chicago a comer su famosa pizza gruesa,
y no por un robot loco.
¡Sí!
¿Cómo es posible que piensen en más comida?
No puedo oírte, Fred.
Scooby y yo estamos comiendo Scooby-galletas Volcán.
SCOOBY-GALLETAS VOLCÁN
Sí, picante, picante.
No importa.
¡Asombroso!
Qué raro.
El robot descrito no es como nada que haya escuchado antes.
¿Lo dices porque usa lentes y tirantes,
tiene ojos rojos brillantes y puede correr muy rápido?
Sí, ¿podrías, por favor, dejar de leer sobre mi hombro?
No lo hizo. ¡Está detrás de nosotros!
¡Los atraparé! ¡No pueden escapar de mí!
¡Cielos! ¡Es Urkel!
¡Destruir! ¡Destruir! ¡Destruir!
-¡Destruir! -¡Sujétense, chicos!
¡El robot se acerca!
¡Y vamos hacia un callejón sin salida!
SIN SALIDA
¡Y perdemos Scooby-galletas!
-Scooby, dame el barril. -¿Qué? No.
¿Me lo darías por una Scooby-galleta?
De acuerdo.
-¡Oye! -Esto lo hará tropezar.
¡Destruir! ¡Destruir! Los atraparé.
No pueden escapar de mí.
¿Quién diría que las Scooby-galletas eran tan inflamables?
Esas galletas estaban bañadas en salsa extra-picante, así que tiene sentido.
Mucho sentido. ¡Caliente, caliente!
O, pueden ser las líneas de gas en las que trabajaron.
¡Caracoles! ¡El robot loco volvió!
¿Tienen algo de queso?
¡No se preocupen, esto freirá sus circuitos!
Gracias, pero ya me he duchado hace dos semanas.
Me llamo Steven Quincy Urkel.
Pero pueden llamarme Urkel, o Urkelino,
o Urk-meister, o Urkel-doodle-do,
¡o mi favorito personal, H-Urkel-es!
¿Entienden?
Como Hércules, pero con mi nombre en él. "H-Urkel-es".
Sientan estos brazos.
Gusto en conocerlo, Señor Urkel.
Pero, ¿por qué luce como el robot que nos atacó?
Porque yo lo construí.
Se llama Urkel-Bot. Y es mi mayor logro científico.
Pero él se perdió la semana pasada. Creo que fue hackeado.
Oigan, ustedes son los famosos jóvenes que resuelven misterios.
Soy un gran admirador. Fred, atrapaste a la Bestia de Swamptown.
Daphne, atrapaste al Monstruo de Creepsburg.
Vilma, tus lentes corrigen tus ojos cansados y tu astigmatismo.
Shaggy, usas una camisa verde. Y, Scooby, ¡eres un perro!
Sabe todo sobre nosotros.
Son leyendas, y me encantaría ayudarlos a encontrar a mi robot.
Nosotros trabajamos solos, y tú eres... ¿Cómo decirlo amablemente?
¿Pues, molesto?
No soy molesto. Vamos, ¿por favor?
-Lo siento, no. -Por favor.
-No. -¿Por favor, queso?
-No. -¿Por favor?
-¡No! -¡Por favor!
¡De acuerdo, bien!
¡Te ayudaremos, si dejas de decir por favor!
¡Genial! ¿Por dónde empezamos?
-Buscamos pistas. -Como esta.
Es fluido hidráulico de Urkel-Bot.
Estoy tan emocionado por ayudarlos a resolver este misterio.
Ten, Fred, usa mi lupa magnificadora eléctrica.
Perdón. Ese esa es mi lupa magnificadora electrizante.
No sé por qué la inventé.
El rastro termina en el Museo de Ciencias del Futuro.
¿Por qué vendría aquí el Urkel-Bot?
Porque lo doné al museo, tonto.
-Ahora vive aquí. -¿Por qué no lo dijiste?
No parecía importante. Veamos si está adentro.
ENTRADA AL MUSEO
No, no entrarás. Tú no, Steve Urkel.
Fuiste vetado. ¡Siempre rompes cosas!
No puede vetarme.
Tengo un pase de por vida por donar mi robot a este museo.
¿Yo hice eso?
¡Haré que te prohíban la entrada al museo!
¡Conseguiré una orden de restricción!
Le ganaré.
Justo como gané la última vez con mi brillante defensa.
-¡Por favor! ¿Por favor? -No. ¡No!
-¿Por favor? -¡No!
¡Por favor!
¡Bien! ¡Caso sobreseído!
Bien. Entren.
Cuanto más destruyas, más evidencia
tendré para vetarte de por vida.
¡Y entonces tendré mi venganza contra ti, Steve Urkel!
No parece preocuparte que el director del museo quiera venganza.
Muchos quieren vengarse de mí.
Como ese guardia de seguridad.
Reconfiguró mi pistola eléctrica para que me dispare.
Ahora no siento los dedos de mi mano izquierda.
-¡Me vengaré! -Y la cocinera del museo.
¡Urkel destruyó mi cocina, dos veces!
¡Y voy a conseguir mi venganza!
-¿Qué puedo decir? Soy popular. -Estoy impresionada.
Es el primer misterio que tenemos
donde hay tres sospechosos diferentes
y aún no sabemos cuál es el misterio.
De nada. Vamos.
Urkel.
Querido, querido Urkel. Bienvenido de vuelta.
Estoy confundido.
¿No debería odiar a Urkel como una persona normal?
¿Odiar a Urkel?
-Él me mantiene empleada. -¿Cómo que la...?
Justo así.
Gracias, Steven.
¿A dónde iría el Urkel-Bot?
A la exhibición de robots. Síganme.
¿Yo hice eso?
Trabajo seguro.
Gracias, Steve.
Estos robots son impresionantes.
¡Urkel-Bot!
No te preocupes, te repararé en un instante.
Pero toda esa pierna debe ser reemplazada.
Amo, ¿tienes queso?
Es bueno tenerte de vuelta, amigo.
No eres bienvenido aquí.
Yo soy el Tecnomaestro.
Este es mi dominio. Gobierno el museo y toda su tecnología.
¡Ataquen!
Chicos, síganme. Conozco cada rincón del museo.
-Excepto esta sala. -¡Corran!
Agáchense bajo las ventanas y guarden silencio.
Estuvo cerca. Gracias, chicos.
-¡Estamos perdidos! -No lo estamos.
Conduciremos este bebé fuera de aquí.
Apresúrate, Urkel.
¡Casi están aquí!
¡Es ahora o nunca, amigo!
¡Todos abordo!
No puedes discutir con los resultados.
-Sí, buen trabajo. -¡Esto no ha terminado!
¡Conseguiré mi venganza!
Bien, ya sabemos quién hackeó al Urkel-Bot.
Ese Tecnomaestro quiere mantenernos lejos
del museo por una buena razón.
Entonces, ¿por qué el Urkel-Bot hizo estragos en la ciudad
cuando eso solo atraería más atención al museo,
y por ende, al Tecnomaestro.
Bien, equipo, parece que tenemos un misterio en nuestras manos.
Debemos descubrir qué trama el Tecnomaestro, y rápido.
Sí. Cuanto más destruyas más fácil
será prohibirte la entrada a este lugar para siempre.
Señor, tiene que cerrar la exhibición de robots y el museo entero.
Alguien está controlando los robots y causando caos.
Ya no me interesa nada de eso.
Siempre y cuando Urkel pague el precio definitivo.
Él no es muy amable.
Y es muy sospechoso.
Cierto. Busquemos pistas y veamos qué trama el Tecnomaestro.
Oigan, miren esto.
Parece grava, pero creo que es carbón.
Y sé dónde hay carbón en este museo.
Esta mina es la primera exhibición del museo.
La trasladaron en su totalidad desde el sur de Illinois.
Aterradora mina de carbón.
Vilma, hice este control para ti.
Si vuelves a perder tus lentes como siempre,
solo oprime este botón y voilà, volverán a ti.
¡Oye!
Vamos, inténtalo.
-Vilma, ¿qué hiciste? -¡Cielos! Por aquí, chicos.
Es para derretir metal.
Seguro para hacer los rieles para los carros de la exhibición.
Aunque dudo que esos rieles sean de oro.
¿Oro en una mina de carbón?
¿Por qué habría oro aquí?
Lo siento. Creo que yo sé.
Verán, hay una historia. Una extraña y misteriosa historia.
La leyenda del oro perdido del U-boat.
Hace más de 70 años, un submarino que transportaba oro en secreto,
fue capturado por las fuerzas Aliadas.
Pero, misteriosamente, el oro jamás fue encontrado.
Y el submarino está aquí en el museo.
Lo han buscado, y buscado,
pero nunca descubrieron el oro abordo.
-Es solo una tonta leyenda. -Tal vez.
Pero nunca ignoramos una pista, por más tonta que sea. Vamos.
Genial, ¿verdad? ¿Qué creen?
Creo que se me antoja otro tipo de submarino.
Sí, sí, rico submarino.
¡Oye, Scoob, dos puntos!
¡No en mi perrera!
Sigan con la destrucción.
Hemos revisado todo el submarino y no hay ni una pista.
El rastro desaparece.
No hay oro, ni robots, no hay nada.
Nada.
Al menos evitamos que Urkel cause más destrozos.
No tienen por qué preocuparse, lo prometo, no más accidentes.
¡Mamá, eso no se ve todos los días!
Les di la oportunidad de irse,
pero ahora mis robots los eliminarán de una vez por todas.
¡Corran!
¡Mis lentes!
No puedo ver sin mis lentes.
Apresúrate, Vilma.
¡Caracoles!
Oye, mis lentes.
Gracias, Urkel. Tu invento en verdad funcionó.
Interesante.
Se siente muy ligero para ser metal. Es plástico.
Parece que este misterio empieza a tomar forma.
Disculpe.
-¿Podría darnos un momento? -Quizás,
pero Urkel debe esperar en la sala.
Esta es mi oficina, con mis pertenencias y no quiero que las destruya.
Tranquilo, equipo, estaré bien.
Esto se rompió del U-505,
y queríamos saber si los submarinos de la Segunda Guerra eran de plástico.
No, son las partes originales.
Eso pensé.
Este plástico parece que fue hecho ayer.
¿Alguna vez reemplazó partes del submarino con plástico?
No... No, nunca. ¿Qué? ¿Por qué?
Se lo ve nervioso.
Sí, como si algo que dijimos lo molestara.
No. Estoy nervioso porque puedo ver a Urkel afuera de mi puerta.
¿Me llamaba?
¡Coronel Pinky Puff!
¡Conseguiré mi venganza, Urkel! ¡Venganza!
Todas las pistas encajan,
pero para asegurarnos, debemos atrapar al Tecnomaestro.
¡Pero, si lo atraemos, vendrá con más robots aterradores!
Odio los robots aterradores.
No teman, pues tengo una idea para un arma secreta.
Eso suena... genial.
Cuando el arma esté lista,
derrotaré al Tecnomaestro de una vez por todas.
Solo tomará unos minutos.
¡No tenemos unos minutos, el Tecnomaestro está aquí!
Soy el amo de la tecnología.
¡Sea cual sea tu arma secreta, no será rival para mis poderes!
¡Robots sirvientes, ataquen!
¡Aguarden!
¡Urkel, apúrate!
Casi termino.
¡Urkel!
¡Listo! Les presento al Urkel-Bot 2.0.
¿Ese robot es tu arma secreta?
¡Es tan nerd como tú!
El Urkel-Bot ha sido mejorado para ser 10 veces más nerd que yo.
¡Urkel-Bot, ataca!
Hola, cabezas de metal. Seremos mejores amigos.
Digan, "¿tienen algo de queso?"
No se puede procesar. Demasiado nerd. Demasiado nerd.
¿Qué tal unos chistes de ciencia?
Leo un libro de antigravedad, y no puedo bajarlo.
No se puede procesar. Demasiado nerd. Demasiado nerd.
Oigan, ¿cómo hace un pato subatómico?
¡Cuark!
-¡Esto no puede estar pasando! -Demasiado nerd...
El caballero más redondo
en la mesa del Rey Arturo era Sir Cunferencia.
¡Porque comió demasiado!
No se puede procesar. Demasiado nerd. Demasiado nerd.
¡Ahora, chicos!
No. ¡No!
Oigan, está escapando.
Todo es parte del plan, Scooby.
Mientras estaba distraído, le puse un dispositivo de rastreo.
-Debemos seguir esa camioneta. -Bien, Fred.
-Shaggy, Scooby, vengan. -No, gracias, creo que...
Con las mejoras del Urkel-Bot
haremos que el camión del Tecnomaestro derrape con una mancha de aceite.
Una vez delante de él, debo presionar el botón así...
¡Sujétense, equipo!
Scooby, mira lo que hiciste.
¿Yo hice eso?
¡No!
¡Dios!
No, no lo harás.
Ahora, veamos quién es realmente el Tecnomaestro.
¿La conserje?
¿Pero, por qué?
Muy simple.
Limpiando el submarino, la conserje rayó la pintura,
revelando el oro debajo.
La leyenda era real, y el oro estaba aún en el submarino.
Así que, pensó un plan para robar el oro.
Tenía fácil acceso a los robots
y los usó para llevar las piezas de oro del submarino a la mina
para derretirlas en lingotes.
Escondió los lingotes en botes de basura,
para robárselos en su camioneta.
Hizo réplicas plásticas de las piezas del submarino
para que nadie note lo que hacía.
Y me habría salido con la mía,
de no ser por estos mocosos entrometidos y el súper nerd, Steven Quincy Urkel.
Ese es mi nombre, no lo uses demasiado.
Oye, espera, ¿por qué solo mi Urkel-Bot enloqueció?
¿Por qué no pudiste controlarlo?
Porque el Urkel-Bot está basado en ti.
O sea, que es igual de loco y ridículo que tú.
Pues, soy único en mi tipo.
¡Urkel!
Creo que me vetará de por vida.
No, no, para nada.
Como ayudaste a encontrar el oro que pertenece al museo,
ahora podemos pagar muchas más exhibiciones.
¡Me hiciste un gran favor!
Pues, es un alivio.
Ahora sí me vetará.
Está bien, ya no me importa.
¡Porque el museo es rico! ¡Rico!
Fue un gusto conocerte, Urkel.
Sí, te consideramos nuestro nuevo nerd... Digo, amigo.
Nuestro nuevo amigo.
Está bien. Estoy orgulloso de ser nerd.
Y para mostrarles mi aprecio, chicos,
le hice a Fred un control para la Máquina del Misterio.
Ten, Fred, para llamar a la camioneta hacia ti, presiona el botón.
Adelante, presiónalo.
Eso suena realmente genial.
Espera. Perdón, Fred. Fue mi error. Ese es un detonador remoto.
De acuerdo.
Nos vemos luego.
¡Urkel!
Traducido por Eliel Huertas
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