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Soy un hombre enfermo.
Creo que es mi h�gado, pero me niego a ver a un m�dico.
Por despecho.
Soy un hombre resentido.
Llevo mucho tiempo as�.
Antes trabajaba en el Departamento de Urbanismo, pero ya no.
Era un mal funcionario.
Era...
descort�s.
Era
un resentido.
No, no, no. No es cierto.
Eso es mentira.
No lo soy. No soy nada.
Soy un enfermo.
Un incapacitado. Demasiada introspecci�n.
S�, el exceso de consciencia es una enfermedad.
Una enfermedad incapacitante, sin duda.
D�ganme una cosa:
�por qu� he hecho cosas horribles?
�Cosas que sab�a perfectamente que eran abominables?
Y cuando me promet�a a m� mismo cambiar,
portarme mejor, sab�a al instante que estaba mintiendo.
Porque... porque no puedo cambiar.
Pienso demasiado.
Esa es mi enfermedad.
Es mejor no hacer nada.
�Estoy mintiendo!
Incluso ahora, miento.
REFLEXIONES DESDE EL SOTANO
�Puedo ser totalmente sincero conmigo mismo?
�Puede serlo alguien?
Algunos recuerdos son tan terribles,
que uno no podr�a cont�rselos ni a sus amigos.
Algunos son tan horribles que temo
cont�rmelos a m� mismo.
Y cuanto mejor es el hombre,
m�s de esos secretos oculta.
Ahora quiero recordar.
Y tengo esta c�mara porque espero
que si lo cuento, si lo veo,
si me veo a m� mismo cont�ndolo, entonces
quiz� pueda liberarme
de este secreto.
Si soy sincero...
Hoy est� lloviendo.
Ayer llovi� tambi�n.
La lluvia ha evocado este recuerdo que no me deja dormir.
Ocurri� hace doce a�os.
Yo era mucho m�s joven.
No exactamente despreocupado, nunca lo fui.
Pero, en cierto sentido, era feliz,
porque ten�a autoridad.
Este sanitario est� en el centro.
Est� as� en todos los ba�os.
- Este es para discapacitados. - En efecto.
Deber�a estar desplazado 45 cm para poner un asidero.
Claro, por supuesto.
Es cosa del delineante. Es f�cil de solucionar.
Pues entonces c�mbielo y vuelva a traerlo.
�No me va a dar la licencia?
Los planos no se ajustan a la normativa.
S�lo hay que moverlo medio metro.
�Tendr� que perder otro d�a en la cola
para que me aprueben una correcci�n nimia?
Es la ley.
�Es un servicio del tercer piso! Empezar� por los cimientos.
�Son s�lo 45 cm!
Una distancia enorme... seg�n las normas.
�Puedo hablar con su jefe?
Por supuesto. Estar� encantado de hablar con usted.
�Esto es rid�culo!
�Chupatintas!
Con las mujeres atractivas, retiraba la vista primero.
Incluso hac�a experimentos.
�Ser�a capaz de aguantar su mirada?
APROBADO
Gracias.
La mayor parte del tiempo prefer�a estar solo.
No intento justificarme.
�No! Estoy mintiendo.
Eso es exactamente lo que intento: Justificarme.
Pero no quiero mentir.
He dado mi palabra.
Cada pocos meses sent�a la necesidad
de relacionarme con la humanidad.
En cierta medida, al menos.
S�lo ten�a un conocido. En realidad ten�a varios,
pero s�lo uno se dignaba a�n hablar conmigo.
Simon.
Le conoc�a de la universidad. S�lo ten�a libres los domingos.
As� que intentaba que mi necesidad de compa��a
cayera en domingo.
Sospecho que yo le desagradaba, que era un error ir a verle.
Pero, como de costumbre, mis propias dudas me empujaban.
Poco imaginaba yo las fatales consecuencias de mi visita.
�Simon?
Jugaremos al golf antes de cenar.
Eleg� el mejor sitio.
�Simon?
Hola.
Pasaba por aqu�.
Entra.
Simon estaba con dos compa�eros de la universidad.
Pens� que estar�as solo.
Pues no es as�.
Apenas me saludaron, aunque llev�bamos a�os sin vernos.
Sab�a que me miraban por encima del hombro por mi falta de �xito.
Bueno. No os cort�is por m�.
Yo ir� con Mr. Z. En el Porsche no entramos todos.
Espera un momento. Esta vez no quiero hacer de ch�fer.
Planeaban una cena de despedida para Philip Zerkov.
Era otro compa�ero de estudios,
alguien a quien detestaba especialmente.
Odiaba el rostro apuesto, est�pido, de Zerkov,
el modo en que vest�a y derrochaba dinero.
Yo siempre estaba sin blanca.
Ya no me saludaba en la calle.
Salimos a 100 pavos cada uno, incluido Zerkov,
pero la cena ser� fant�stica y a �l le gusta el sitio.
�Imagin�is a Zerkov dej�ndonos pagar?
Ya sab�is, aceptar� el detalle, pero se descolgar�
con una botella de Dom o de Cristal, o algo parecido.
�Qui�nes somos para rechazar su generosidad? As� es Zerkov.
Todo ser� m�s aburrido por aqu� cuando �l se haya ido.
Muy cierto.
As� que nos saldr� por 300, incluyendo lo suyo.
Un comedor privado en el Caf� de Par�s, ma�ana a las 8.
�C�mo que 300? Cont�ndome a m� ser�n 400.
Pens� que invitarme de repente,
tan inesperadamente, ser�a un gran gesto,
que me granjear�a su simpat�a y mejorar�a su opini�n de m�.
�Quieres venir a cenar con nosotros?
�Por qu� no? Zerkov tambi�n era compa�ero m�o.
Francamente, me molesta que me dej�is fuera.
�Esperabas que te invit�semos?
- Le odiabas. Recuerda cuando... - No tienes derecho a decir eso.
Quiz� por eso deseo ser invitado,
porque no estoy en buenos t�rminos con �l.
Esto es de locos. Es nuestro amigo y nuestra fiesta.
- Yo tambi�n estudi� con �l. - Vale, est� bien.
Si quieres venir, Caf� de Par�s ma�ana a las 8.
- �Qu� hay del dinero? - Ya basta, Jerry.
Si tanto lo desea d�jale que venga.
�Puedes pagar ahora tu parte?
Entonces record� que le deb�a a Simon 50$ desde hac�a dos a�os.
No es que lo hubiese olvidado, no exactamente.
Simplemente no se lo hab�a devuelto.
Ver�s, no lo llevo encima.
Pero no he olvidado los 50 que me prestaste.
Puedes pagarme ma�ana.
Pero esta vez no te olvides.
Ver�s...
Hab�amos hecho ya planes para esta tarde.
As� que...
Lo siento. �Os estoy estorbando?
- S�. De hecho... - �Por qu� no me lo has dicho?
Valiente capullo.
�Qu� se apoder� de m�?
�Qu� me forz� a imponer mi presencia?
Sab�a que no deb�a ir, pero me sent�a furioso, precisamente
porque sab�a que lo har�a.
Me empe�ar�a en asistir.
Por despecho.
Y cuanto m�s embarazosa e inoportuna fuese mi presencia
m�s seguro estaba yo de que acudir�a.
Al volver a casa estaba saturado
de contacto con la humanidad.
Pero a la ma�ana siguiente me sent�a excitado.
Iba a asistir a una fiesta.
Mi entusiasmo me consternaba, pero no pod�a evitarlo.
Ten�a la esperanza de que mi vida cambiara por fin.
RECHAZADO
Ten�a dudas, por supuesto, pero no era el momento de pensar.
Estaba a punto de experimentar la vida de verdad.
Revolv� el armario, obsesionado por mi apariencia.
Cualquier idiota puede vestir bien si tiene dinero.
Tem�a que mi ropa modesta rebajara mi dignidad personal.
Hab�a previsto cualquier contingencia.
Incluso hab�a practicado mis modales.
Gracias.
Gracias.
Sab�a que estaba exagerando.
Era consciente de mi tendencia a sacar las cosas de quicio.
Lo m�s inteligente habr�a sido no asistir,
pero so�aba con dominarles,
con seducirles con mi ingenio.
�Adem�s estaba Zerkov!
�Le aplastar�a!
Luego olvidar�amos y beber�amos por nuestra eterna amistad.
Vengo a la fiesta de Zerkov.
! Dios m�o!
Mesa para cinco. A las ocho en punto.
No hay tal fiesta.
Busque entonces a nombre de Simon FitzGerald.
No hay reserva.
Aqu�, FitzGerald, cinco, a las nueve.
Deb�a ser a las ocho.
No, se�or. Yo mismo atiendo las reservas. Es a las 9.
Han debido cambiar la hora.
- Est� bien. Esperar�. - Aguarde en el bar.
No, esperar� en el comedor.
Es un comedor privado, �correcto,
Monsieur?
Oui.
Acomp��ale.
Gracias.
Gracias.
�Dios!
Cuando al fin aparecieron
me sent� tan aliviado que olvid� mostrarme ofendido.
- La puerta de la izquierda. - Es un laberinto.
Es igual que Delmonico. Muy agradable.
- Cu�nto tiempo. - S�.
Demasiado. Hola, Zerkov.
�Cu�nto llevas esperando?
Desde las 8 en punto, como me dijisteis.
�No le avisaste del cambio de hora?
No, no lo hice. Me olvid�.
Lo siento. �D�nde est�n los aperitivos?
Espera un segundo.
�Llevas aqu� esperando m�s de una hora?
� Y nosotros tomando copas en el local de al lado?
S�.
�Pobrecito!
Toma algo fresco.
�Bebamos todos otra copa!
Si yo hubiese tenido que esperar una hora...
�De qu� os re�s? No tiene gracia. �Creo que es absurdo!
Simon tendr�a que hab�rtelo dicho,
pero tiene tantas cosas en la cabeza.
Sent�monos. Ya llega el primer plato.
Ver�s, no pod�a llamarte
porque no tienes tel�fono.
Bien.
Sinceramente,
me sorprendi�
que desearas unirte a nosotros esta noche.
Siempre te has sorprendido con facilidad.
�C�mo te ganas la vida �ltimamente?
Trabajo en el Departamento de Urbanismo.
Muy interesante. En el Ayuntamiento, �verdad?
�Qu� es lo que haces all�?
No hab�a esperado semejante condescendencia.
Una cosa habr�a sido que quisiese ofenderme
con su actitud de superioridad, pero �y si de verdad
se cre�a superior y s�lo pod�a mostrarse paternalista conmigo?
La mera idea me cort� el aliento.
Soy subinspector de Planificaci�n.
Parece un buen trabajo.
- S�, es un buen trabajo. - Estupendo.
No pretend�a insinuar nada. Es s�lo que... ya sabes.
Siempre me he preguntado por qu� dejaste la Facultad.
- No soportaba la presi�n. - No es para todo el mundo.
Kafka dijo que los abogados mastican los detritus de otros.
Y r�en de camino al banco.
� Y c�mo van las cosas en el Departamento?
�Has dejado de pegar a tu mujer?
�Por qu� me est�is interrogando?
�No podemos hablar de algo m�s inteligente?
Supongo que pretendes exhibir tu inteligencia.
Estar�a fuera de lugar aqu�.
Siento que no seamos tan intelectuales
como tus colegas de Urbanismo.
- �Basta! �Ya vale! - �Esto es demencial!
Es demencial.
Esto es una cena de despedida para Zerkov,
el nuevo asesor general de la Santa Fe Silver,
y est�s siendo descort�s.
T� mismo te has invitado,
as� que no seas aguafiestas.
�No me gustaban aquellos cretinos!
�Y hab�a hecho el rid�culo!!
Pensaban que me hac�an un honor dej�ndome estar all�.
No me importaba el dinero.
Pod�a marcharme sin m�s, desaparecer. �Hacerles un desprecio!
Mir� y le pregunt�: "�te has corrido ya?"
Dios m�o, Z, �qu� dijo ella?
Es de mala educaci�n hablar con la boca llena.
Jes�s, no puedo creerlo.
Un brindis por Zerkov
y por todas las mujeres que deja atr�s.
A tu salud, y que tengas suerte
en el "Pa�s Encantado".
�Bien dicho!
�No vas a brindar con nosotros?
No has hecho m�s que beber.
Quiero hacer mi propio brindis. Entonces beber�.
- Vaya imb�cil... - �Silencio!
�Oigamos esa muestra de deslumbrante ingenio!
Dejadme decir primero que
detesto a quienes pronuncian discursos.
Odio a la gente que adora el sonido de su propia voz.
Eso ante todo.
Hay un segundo punto.
El segundo
punto es que
aborrezco la lascivia
y a los que hablan con lujuria.
La tercera cuesti�n
es que amo
la verdad,
la belleza,
la inteligencia
y la amistad.
La amistad
sobre un terreno com�n, de igual a igual.
A tu salud, Zerkov.
Que seduzcas a todas las mujeres
de Nuevo M�xico.
Vaya, gracias
por un...
Por un brindis memorable.
�Maldito seas! Est�s pidiendo un pu�etazo en toda la cara.
No sabe beber.
Es un borracho repulsivo.
�Venga! �No os tomar�is en serio lo que ha dicho?
Sal afuera, mocoso egoc�ntrico,
para que pueda partirte el alma.
Con mucho gusto.
Ign�rale, Jerry. Ya te he dicho que est� borracho.
Nunca me perdonar� por haberle permitido venir.
Es el momento de aplastarles la cabeza.
�Ser� posible?
M�rale. Ni siquiera nos escucha.
Les habr�a encantado que me hubiese ido.
Pero me qued� all� sentado, bebiendo,
por puro resentimiento. S�.
�Por despecho!
El brandy me pone filos�fico.
A m�, salido.
�Justamente!
Esa cosa dualista de Descartes,
lo del cuerpo y la mente.
No nos estamos riendo de ti.
Tenemos que hablar de nuestra excursi�n de esqu�.
- A Jackson Hole. - A Vermont.
�A Vermont? No hemos estado en Vermont.
Hay que entender de dep�sitos porque cotizas por ellos.
Claro que no pagas hasta que sacas el dinero.
No est�n libres de impuestos.
- Nos enga�an. - Yo no pago impuestos.
�Qu� eres, un cura?
No puedo creer que sea director gerente.
Al fin y al cabo, le he meado en la pechera una vez.
Pase� durante m�s de una hora. Actuaban como si no estuviese all�.
No pude caer m�s bajo.
Amigos, parafraseando a C�sar,
es hora de Vidi, Vinci,
Vine.
Vi, conquist�,
me corr�.
Propongo una �ltima visita
a la inmortal,
a la inefable
Casa de las L�mparas Azules.
�Salud! La nota, por favor.
Zerkov, por favor,
quiero disculparme.
Simon, Jerry, Tom, todos vosotros.
Quiero pediros disculpas.
Os he insultado y me siento fatal.
�Quiere decir eso que no vamos a salir a pegarnos?
No me asusta luchar contigo.
Pero primero, perd�name.
Te perdono.
S�lo busca sentirse mejor.
Est� desvariando.
Ap�rtate y d�jame pasar. Es todo lo que te pido.
Antes ni siquiera me hablabas. �Qu� quieres de m�?
Tu amistad, Zerkov.
Me he portado fatal. Te he insultado, pero...
�Que me has insultado? �Insultarme t�!
�Jam�s podr�as insultarme!
Basta ya de mierda. �Fuera! �Ap�rtate!
�La Casa de las L�mparas Azules nos llama!
�Me pido a Julie!
Simon, por favor, pr�stame algo para que pueda ir con vosotros.
� Venir con nosotros? �Despu�s de esto?
Como un favor de amigo, Simon. Te lo devolver� ma�ana.
Significa mucho para m�.
Espera un minuto.
� Y los 100 $ que me debes de esta noche?
� Y los 50 de antes?
�Puedo darte un cheque?
- Ma�ana. No llevo talonario. - �Eres incre�ble!
Simon, tienes dinero. Lo he visto.
No para ti.
Si supieses... si supieses por qu� lo pido.
Mi futuro depende de eso.
Est�s loco.
Loco de remate.
Mira.
Toma 10 d�lares.
Hazte un favor
y vete en taxi a casa.
Tom� un taxi, pero no fui a casa.
Esto es, pens�.
Al fin, la vida real. �Conflictos! �Emociones!
Se pondr�n de rodillas, implorar�n mi amistad.
Luego pens�: No, no lo har�n, as� que tendr�
que partirle la cara a Zerkov.
�Era mi deber pegarle!
�Ten�a que hacerlo!
�No deber�a decir unas palabras antes,
explicarle por qu� me hab�a ofendido su actitud?
No, sab�a que no funcionar�a. �Ten�a que atacar
a Zerkov de inmediato, golpearle!
�Ten�a que hacerle da�o!
Me imaginaba detenido,
juzgado, condenado, encarcelado durante veinte a�os.
A la salida voy a visitar a Zerkov.
Est� felizmente casado. Tiene una hija y un hijo.
Le digo que lo he perdido todo por su causa,
pero que, a�n as�, le perdono.
Todav�a recuerdo, punto por punto,
mi elaborada visi�n de sufrimiento y redenci�n
mientras viajaba borracho en aquel taxi.
Diez con veinte.
Aqu� tiene, diez.
- Son 10 con 20. - S�.
- Tome un d�lar. - Le dar� el cambio.
- Qu�deselo. - Gracias.
Necesito hablar con Zerkov.
� Y usted es...?
Soy un amigo suyo.
- �Es amigo de Zerkov? - Y de los otros tambi�n.
De Tom, de Jerry. �Est�n aqu�?
En este momento est�n muy ocupados.
Demasiado tarde.
Nunca es demasiado tarde.
Le har� la tarifa de grupo,
ya que es amigo de Zerkov.
�Quer�a abofetearle, luchar con �l, aplastarle!
Pero no estaba disponible
y todo...
todo se esfum�.
�Dios m�o!
Esto es maravilloso.
�Qu� est�pido he sido! �No necesitamos pelear! �Divirt�monos!
Bien dicho, �se es el esp�ritu.
�Puedo
acostarme con cualquiera de esas mujeres?
S�. Con cualquiera de ellas.
�Cu�nto cuesta?
La tarifa m�nima son 100 d�lares.
Aceptamos tarjetas.
Ella.
Liza.
Su tarjeta de cr�dito, por favor.
Ella me atrajo de inmediato.
Me gust� especialmente
que no sonriera.
Me agrad� que me encontrara repulsivo.
Casaba con mi estado de �nimo.
Las im�genes se suced�an en mi cerebro,
los despojos de mi degradaci�n.
Brotaron en m� desdicha y rencor.
Deseaba poder, dominaci�n.
No hab�a encontrado a Zerkov,
pero hab�a hallado un nuevo objetivo.
�De d�nde eres?
De Minnesota.
�Llevas mucho tiempo aqu�?
�En la ciudad?
No. En este sitio.
Dos semanas.
�A ti qu� te importa?
No me importa. Me da pena.
�Pena de qui�n?
Pena de ti.
Gu�rdatela.
Eso me provoc�.
Yo estaba siendo muy amable con ella.
�Piensas que obras bien?
No pienso nada.
Eso es lo malo, que no piensas.
Si lo hicieses te volver�as loca.
�Trabajar en este antro de muerte!
Puedes practicar "sexo seguro", claro.
�Pero puedes hacerlo dos, tres mil veces?
�Est�s completamente segura de que no habr� un error?
�Que no se romper� el cond�n?
Adem�s, hay muchas posibilidades de que termines colgada.
- No tomo drogas. - Puede que ahora no.
Pero espera a haberte abierto de piernas para 2.000 t�os.
Diablos, si yo me viera nadando en un lago de semen rancio
estar�a tentado de tomarlas.
�Te da igual estar viva o muerta?
Tendr�as que empezar a pensar antes de que sea tarde.
Eres joven, guapa.
Podr�as enamorarte, casarte, ser feliz.
No todos los que est�n casados son felices.
No, pero es mejor que trabajar aqu�. Infinitamente mejor.
M�rame a m�, aqu� acostado contigo.
Yo soy peor que t�.
Acabamos de follar y no hemos abierto la boca en todo el tiempo.
Es ahora cuando estamos haci�ndolo.
Es degradante que yo pueda llegar aqu� borracho
y recurrir a una tarjeta de cr�dito para...
tirarme a una desconocida.
�Es repugnante!
- �Es vergonzoso! - �S�!
Ella me interesaba de verdad.
Estaba rendido e irritado.
Ten�a que evitar caer
en el sentimentalismo.
�C�mo llegaste aqu�?
No lo s�.
�No te gustar�a volver a tu casa?
No.
Seguro que tu casa era peor que esto.
�Por qu� si no querr�a una chica como t� venir aqu�?
�Una chica como yo?
No perteneces a este lugar. Es obvio que no es digno de ti.
Puede que me mostrase manipulador,
pero tambi�n era sincero.
Yo tambi�n procedo de un mal hogar. O m�s bien crec� sin �l.
Quiz� por eso soy tan insensible.
No eres insensible.
Gracias, pero...
s� que lo soy.
Crec� sin cari�o, sin padre ni madre.
Puede que por eso piense
tanto en el amor.
No todos los casados son dichosos,
pero el matrimonio es algo m�s que dicha.
Seguro que lo descubrir�s
si te casas alguna vez.
Si es que te casas.
Verte aqu� me pone enfermo.
Eres joven y atractiva, pero
te har�s vieja, o pillar�s algo y estar�s muerta en un a�o.
Ahora eres joven, pero deja que te diga que al despertar,
despu�s de haber follado, me he sentido enfermo.
�Por estar aqu� contigo!
El amor, Liza.
El amor lo es todo.
Lo est�s tirando todo por la borda: Salud,
belleza
y esperanza.
Dentro de dos a�os parecer� que tienes 40...
si todav�a est�s viva.
Liza.
Hab�a logrado mi prop�sito.
Hab�a puesto patas arriba sus sentimientos.
Por despecho.
Era una emoci�n aut�ntica.
Y me entr� el p�nico...
Liza, cari�o, Liza.
Dios m�o, Liza, perd�name.
He sido injusto.
Toma.
Es mi direcci�n.
Quiero que abandones esto
y vengas conmigo.
Ir�.
Bien.
Me marcho.
- Adi�s. - Adi�s.
Estaba asombrado por mi sentimentalismo hacia Liza.
�Por qu� le hab�a dado mi direcci�n?
� Y si se presentaba? �Qu� har�a entonces?
�Qu� hab�a hecho?
Bueno, que venga.
�Qu� puede hacerme? No es m�s que una puta.
Me reir� en su cara, la echar�.
Pero ten�a un problema m�s acuciante.
Ten�a que salvar el tipo con Zerkov, Simon y los otros.
Eso era crucial y requer�a rapidez y decisi�n.
Qu� agradable sorpresa... Aqu� est�s: A tu hora y radiante.
S�, buenos d�as.
Tengo un favor que pedirle, Anthony.
�S�?
�Podr�a prestarme 100 $? O mejor 150...
que sean 160.
Es muy importante.
Es algo personal que me resulta muy embarazoso de explicar.
- Se los devolver� cuando cobre. - Claro. Cuenta con ello.
Gracias.
Pero prom�teme que no te olvidar�s esta vez, como la anterior.
No, no. Hab�a circunstancias
atenuantes. No s� si entiende lo que quiero decir.
Lo que yo digo es que nada de circunstancias atenuantes, �vale?
Claro, faltar�a m�s, de ninguna manera...
Lim�tate a devolverme los 160 d�lares
el pr�ximo jueves.
Le pagar� los 160 el pr�ximo jueves.
- Sin la menor duda. - Muy bien. Dame mi talonario.
De hecho, lo preferir�a en efectivo.
Entonces habr� que esperar hasta la hora del almuerzo.
- �No puede ir ahora al cajero? - No. No tengo tiempo.
Est� bien, un cheque valdr�.
Buenos d�as.
�Podr�a ponerlo a nombre de una tercera persona?
Normalmente no pedir�a algo as�, pero es importante.
No, espere.
P�ngalo a mi nombre. Lo ingresar� y har� uno de mi cuenta.
�Te has decidido ya?
P�ngalo a mi nombre como iba a hacer. Valdr� perfectamente.
Lo pasamos estupendamente anoche.
Una fiesta con compa�eros de estudios
en un comedor privado del Caf� de Par�s.
�S�? Qu� bien.
Gracias.
Es un placer.
Debo decir que no me preocup� el tono de Anthony.
Aunque no le habr�a costado nada mostrarse cort�s con todo el asunto.
Escrib� de inmediato una nota para Simon que acompa�ase al tal�n.
Con tacto,
elegancia
y, sobre todo, brevedad. Me culpaba
de todo lo que hab�a sucedido.
Incluso hoy me siento encantado con el tono ligero, casual,
que consegu� transmitir.
Le dec�a a Simon que no me sent�a violento por lo ocurrido.
Culpaba al vino de mi comportamiento.
Y quiz� todo pas� por el vino que beb�.
No, no fue el vino.
No, le ment� a Simon.
Ment� descaradamente.
Pero entonces no me sent�a avergonzado.
Parec�a lo apropiado dada la situaci�n.
- �Hay alg�n problema? - No, ning�n problema.
- Entonces, �por qu� no le atiende? - Le estoy atendiendo.
�Est� usted atendido?
APROBADO
�Siguiente!
Hab�a conseguido disculparme y pagar mi deuda.
Mi carta lo resolv�a todo.
Pero a�n me preocupaba Liza.
Me inquietaba que pudiese aparecer.
�Qu� pasa?
Ver�a que viv�a en una pocilga.
Puede que no fuese s�lo eso.
Hab�a algo peor, algo m�s sucio...
�Las mentiras!
�Le mentir�a otra vez! �Sab�a que lo har�a!
Quiz� le ment�.
Pero tambi�n le dije algunas verdades.
Que ella se hab�a cre�do.
Su llanto estuvo bien,
y pod�a tener un efecto positivo en ella.
No, no eres...
no eres insensible...
No, no lo eres.
No eres cruel, t� no eres cruel.
De nuevo me perturb� toda la noche.
Sin embargo, a la ma�ana siguiente,
lo rechac� todo como un sinsentido producto de mis nervios,
una exageraci�n.
Pero sab�a que Liza vendr�a de todos modos,
si no ese d�a, al siguiente.
Otra idea recurrente era la de ir a verla, disculparme,
y pedirle que no viniese.
�Pero eso me irritaba!
�Por qu� ten�a que pedirle disculpas?
�Qui�n se cree que es?
�Qui�n se cre�a ella que era?
El tiempo...
se par�...
se detuvo...
inm�vil...
muy...
inm�vil...
Muy,
muy
inm�vil.
No aparec�a y empec� a calmarme.
Me sent�a especialmente confiado de noche.
De d�a, incluso so�aba despierto que ven�a a m�
y que hablaba con ella, abr�a su mente, la ense�aba.
Y finalmente descubr�a que me amaba,
pero aparentaba no darme cuenta.
No s� por qu� fing�a tal cosa.
Supongo que por hacerlo m�s interesante.
Luego empez�bamos a vivir juntos.
Nos cas�bamos.
Finalmente aprend�a a amar la naturaleza.
Etcetera, etcetera, etcetera.
Segu�a adelante con esa fantas�a hasta que me provocaba nauseas.
Era todo tan absurdo.
Pensaba, un momento: Es una puta, no la dejar�n marchar.
A continuaci�n estaba seguro de que vendr�a.
La odiaba, pero quer�a que viniese, m�s que nada en el mundo.
�Apaga esa m�sica sifil�tica, maldito tarado!
�Ap�gala!
�Ya est� bien!
�Ya est� bien!
- �S�? - Quiero que bajes la m�sica.
Vete a cagar.
�Por qu� no te vas a cagar t�? �No puedo ni pensar!
- �Eres un hombre o un jodido rat�n? - �Llamar� a la polic�a!
�Quieres que llame a la polic�a?
�Qu� pasa?
�Est�s bien, t�o?
Lo siento.
- �Te pasa algo? - No volver� a llamar.
�Quieres pasar?
Si�ntate, por favor.
Deber�as quitarte el abrigo.
Nos vamos. Adi�s.
Me encuentras en una situaci�n inc�moda.
No imagines nada.
No me averg�enza estar sin dinero.
Yo...
De hecho, estoy orgulloso de ello. Quiero decir que soy pobre, pero...
�Qu� sucede?
Liza.
�Me desprecias?
Yo...
Quer�a salir de all�.
Salir de
ese lugar
donde nos conocimos.
El coraz�n me ard�a de piedad,
pero algo repugnante dentro de m�
ahogaba la compasi�n,
me provocaba incluso mayor ira.
No me preocupaba lo que ocurriese.
Lo siento.
�Por qu� has venido? �Puedes responderme a eso?
�Por qu� est�s aqu�?
�Cont�stame!
�Cont�stame!
Te dir� por qu� has venido.
Porque te dije un mont�n de chorradas,
te sientes sentimental y quieres o�rlas otra vez.
Podr�a decirte que me re� de ti entonces
como me r�o de ti ahora. Lo hice
porque acababan de insultarme.
Me hab�an humillado durante la cena
y acud� a la despreciable Casa de las L�mparas Azules
porque quer�a darle un escarmiento al cabr�n que me insult�.
Pero estaba
jodiendo con otra puta, as� que me fui contigo.
Y t� pensaste que estaba all� para salvarte. �No es as�?
�Es eso lo que cre�ste?
�Salvarte?
�Salvarte de qu�?
�Yo soy peor que t�!
�Por qu� no me dijiste que era un mierda cuando te solt� aqu�l serm�n?
�Por qu� no me preguntaste si hab�a ido a predicar o a follar?
�Poder!
�Eso es lo que quiero!
�S�lo busco poder!
Buscaba tus l�grimas,
tu humillaci�n, tu histeria.
No fui capaz de lograrlo porque soy d�bil, un sinverg�enza.
Y porque estaba asustado.
No s� por qu� te di mi direcci�n.
Al llegar a casa ya te estaba maldiciendo por ello,
y te odio por las mentiras que te dije.
He estado aqu� postrado tres d�as enteros,
aterrorizado ante la idea de que aparecieses.
Y, �sabes una cosa?
�Sabes qu� es lo que m�s me preocupaba?
Que pensases que era alguna clase de h�roe
y vinieses y me encontrases as�.
�Y nunca te perdonar� que hayas o�do mi confesi�n!
Te odio por estar aqu�,
por escucharme.
�No tienes derecho a o�r lo que te estoy diciendo!
�Qu� quieres? �Qu� m�s quieres?
�Por qu� sigues aqu�? �Por qu� no te marchas?
�Vete!
�Vete!
No puedo ser bueno.
�Est�s bien?
�Quieres beber algo?
No, gracias.
�Te encuentras bien?
No creo que tenga nada, excepto agua.
Est� bien. No necesito nada.
Es medianoche. Tengo que trabajar ma�ana.
�Quieres que me vaya?
No.
�De verdad?
�Est�s seguro?
- No quiero abusar. - He dicho que no.
No quiero que vuelvas a ese sitio.
Gracias.
�D�nde trabajas?
En el Ayuntamiento, en el Departamento de Urbanismo.
�En serio?
Es un trabajo que exige mucho.
Seguro.
�No te importa que pase la noche aqu�?
Ya te lo he dicho.
S�.
Debes de estar muy cansado.
S�.
Todo tuyo.
Una mujer en mi apartamento.
�Qui�n lo habr�a pensado?
Alguien deseaba pasar la noche conmigo.
Luego pens�: Es s�lo una puta.
Aunque no ven�a por el sexo, sino por otra cosa...
como alguien necesitado.
�Significaba eso que hab�a dejado de ser una puta?
�No est�s cansado?
Siempre leo antes de dormir.
�Buenos d�as!
�Has dormido en el suelo?
No estoy acostumbrado a dormir con nadie.
Lo siento mucho.
Me siento fatal. Pod�a haber dormido yo en el suelo.
No pasa nada.
Entonces,
�cierro la puerta cuando me vaya?
Gracias
por ser tan amable conmigo.
Creo que tengo otra llave.
Toma.
Esta es del...
�Te ver� m�s tarde?
Supongo que s�.
Tengo que irme, �vale?
Adi�s.
Adi�s.
Me fui pensando: �por qu� le he dado la llave?
�Qu� se hab�a apoderado de m�?
No, ten�a que portarme como un h�roe.
Hacer un gran gesto.
Darle las llaves del reino.
� Y ahora qu�? Pens� que un d�a
me acercar�a por casa de Simon para charlar.
�D�nde acabar�a todo?
Nunca hab�a agradecido tanto tener mi trabajo.
A�n as�, no pod�a dejar de pensar en Liza.
Esperaba que tuviese la decencia
de largarse y dejarme en paz.
Que dejara quiz�
una nota de agradecimiento por haber cambiado su vida,
antes de desaparecer delicadamente para siempre.
�Eso es todo?
�C�mo?
�Es todo?
Esperemos que s�.
APROBADO
Mientras me dirig�a a casa, tem�a que Liza a�n estuviese all�.
Tem�a tambi�n que se hubiese ido.
El amor es un amargo dilema.
Hola.
He limpiado un poco. Espero que no te importe.
No. Est� bien.
�Qu� tal el trabajo?
Horrible.
Siempre es horrible.
Lo siento.
Creo que he encontrado trabajo.
Un trabajo normal.
En unos almacenes.
Y he encontrado un peque�o estudio que puedo alquilar.
Ya.
Est� cerca de aqu�.
Estupendo.
� Va algo mal?
�Mal?
�Qu� puede ir mal?
Pensaba que te alegrar�as.
- Al menos un poco. Por m�. - �Alegrarme por ti?
No.
S�.
Despu�s de lo que dijiste.
Despu�s de lo que hice
para cambiar...
Y despu�s de lo de anoche.
�No se te ha ocurrido
pensar que
hay otras cosas en mi vida?
Otras cosas que me hacen desgraciado.
Que quiz� me guste ser desdichado si es el precio de ser honrado.
Lo siento.
No pretend�a
ser ego�sta.
Has sido muy bueno conmigo.
No quiero ser una carga para ti.
No tengo por qu� quedarme aqu� esta noche.
Claro que no tienes por qu� quedarte.
No quer�a decir eso.
Ella lo hab�a comprendido ya todo.
Al fin hab�a logrado insultarla.
Sab�a que mi arrebato de pasi�n era s�lo venganza.
Ya sab�a que yo era
despreciable,
incapaz de amarla.
Que era incapaz de amar a nadie.
Para m� amar significa tiranizar.
Una batalla por la dominaci�n.
No es una cuesti�n de raciocinio. La raz�n es la enfermedad.
M�renme a m�.
M�renme.
�M�renme!
Soy un gusano
rid�culo,
mezquino,
enfermizo.
Pero otros gusanos no se sienten
avergonzados o turbados.
Esa es mi maldici�n.
Adi�s.
Adi�s.
Liza.
Liza.
�Por qu� corr� tras ella? �Por qu�?
�Para rogarle que me perdonase!
�Buscaba desesperadamente su perd�n!
�Por qu�?
Si la hubiera encontrado, si me hubiese perdonado,
�no habr�a empezado a atormentarla de nuevo?
�Permanec� all� sin moverme!
Medio muerto, con el coraz�n dolorido.
Pero fue mejor dejarla marchar.
Fue mejor para ella que me odiase. Le dar�a
algo por lo que sentirse superior.
Nunca volv� a ver a Liza.
Incluso ahora, muchos a�os despu�s,
todo esto resulta muy...
desagradable de recordar,
de confesar.
Tengo tantos recuerdos desagradables.
Puede que esta confesi�n sea un error.
Me he sentido avergonzado todo el tiempo.
No es tanto una confesi�n como una historia moral
para mostrar c�mo he arruinado mi vida,
por puro resentimiento.
Todos hemos desertado de la costumbre de vivir.
Vivir es un incordio.
Todos preferimos ver la vida por televisi�n.
Todos estamos m�s o menos tarados.
En mi vida s�lo he llegado a una conclusi�n l�gica,
mientras que ustedes no se han acercado ni de lejos a la suya.
Confunden su cobard�a con decencia.
Se consuelan enga��ndose a s� mismos.
�Puede que yo est� m�s vivo que ustedes!
Pero ya est� bien. Basta de comentarios desde el s�tano.
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