All language subtitles for Palm.Royale.S01E09.Maxine.Makes.a.Splash.720p.ATVP.WEB-DL.DDP5.1.H.264-NTb_track14_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian Download
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

BASADA EN EL LIBRO DE JULIET MCDANIEL

Aquí tiene.

Has llegado justo a tiempo. Pensé que me moría de sed.

No podemos dejar que eso pase, ¿verdad que no?

Exquisito, como siempre.

No como toda esta gente.

Siéntate conmigo.

No se me permite, señora.

Siéntate, venga.

Nadie te dirá nada. Confía en mí.

- ¿Quién eres? - ¿Disculpe?

Llevas aquí toda la temporada atendiéndome

y aún no sé nada sobre ti.

Háblame del hombre que hay tras ese uniforme.

Me llamo Robert.

Nací y me crie en Puerto Rico.

¿Y no echas de menos a tu familia?

No nos hablamos.

En eso estamos igual...

Solo tengo un sobrino con una esposa idiota.

Vaya, lo siento mucho.

No lo sientas.

Aunque, he de admitir que... a veces me siento sola

viviendo en esa casa tan grande, sin compañía.

Me hace falta alguien para hacer unos trabajitos.

¿Qué trabajitos?

De eso ya hablaremos, cielo.

Lo único que pido a cambio es máxima discreción.

¿Crees que das el perfil?

¡Socorro!

¡Socorro, ayuda!

¿Dónde está todo el mundo?

Mis supuestas amistades, dejándome a mi suerte en mar abierto.

¿Cómo han podido?

¿Tan obsesionados están

con sus insignificantes vidas?

Se han olvidado de mí.

Por supuesto que sí.

Solo quiero facilitarte la vida.

Lo sé. Yo también.

Hijas de puta.

Más bien putas de puta.

Tiene gracia.

Pero a la vez es triste.

Muy muy triste.

¿No saben...

que una mujer abandonada puede ser muy peligrosa?

Porque, si la han abandonado, no tiene nada que perder.

Linda no me lo coge.

Eres la única amiga que me queda en el mundo, Bernadette.

A menos que sigas ahí solo para comerte mi cadáver

igual que todos los animales de esta ciudad.

¿A quién llamas?

A Maxine.

¿Y qué vas a decirle?

¿Que te han pillado en una redada de gais?

¡Joder! Pero ¿qué cojones...?

Residencia de los Dellacorte, habla con Mary Davidsoul.

¿Mary? ¿Qué haces tú en mi casa?

He traído a Norma a casa después de la fiesta en el yate.

Tu mujer la dejó abandonada.

¿A qué te refieres? ¿Dónde está Maxine?

No tengo ni idea, pero tienes que volver ya a casa.

Llego tarde a la reunión de concienciación

y creo que mi conciencia...

no tiene por qué sufrir a costa de los tejemanejes de tu mujer.

No deberías comer chocolate.

Ayer Maxine no durmió en casa.

Igual tiene un amante.

Pero ¿qué dices, tío?

Ya lo hemos hablado, tengamos la fiesta en paz.

Es verdad. Prometo que no volverá a ocurrir.

Vale.

Porque si Maxine se entera, se moriría del disgusto.

He sido una ingenua, ¿verdad?

Por pensar que una mindundi como yo podía acabar en un...

¡Bernadette!

¡Sálvate tú!

Dile a mi marido que le quiero.

Hola, astronauta.

Hola.

¿Estás bien?

- ¿Y tú? - Ahora sí.

¿Te apetece venirte a una fiesta?

¿A una qué?

A una fiesta.

Es el baile de... Da igual, luego te lo explico.

Nada hacia mí. Venga, yo te cojo.

Gracias, mi pequeño y adorable niño Jesús de los cielos.

Señor Díaz, tenemos que hablar.

Te dije que no fueses de noche a ese bar.

- No sabía a qué te referías. - ¿Qué pasa aquí?

Yo te conozco.

Sí, te arresté.

Encantado de volver a verte.

Oye, ¿podrías sacarnos de aquí?

- Mi mujer debe de estar preocupadísima. - No estoy seguro de eso.

Creo que ahora mismo está algo ocupada.

¿A qué te refieres?

Cuéntenos cómo se encontró con esta sirena perdida.

Pues pasaba por ahí de casualidad

y pensé que sería lo suyo salvar a una náufraga.

No parecía muy peligrosa.

¿Qué coño...?

¿Tiene previsto visitar la Casa Blanca?

Seguro que al presidente le encantará darle la enhorabuena.

Me encantaría, la verdad.

Sería un placer ver al presidente.

Pero esta agradable mujer que tengo al lado me ha invitado a una fiesta.

El presidente también puede venir, si quiere.

- Hay que salir ya. Sé a quién llamar. - El 50 aniversario del baile.

Perdón, ¿puedo hacer una llamada?

Voy a cantar.

Vaya. Eso tengo que verlo.

Todo un detalle que la NASA les haya traído directos al estudio.

Bueno, a la NASA le encanta la publicidad.

- No va a ser... - ¿Esto es una broma?

Esta mujer es como una cucaracha. Es indestructible.

Pensé que erais amigas.

Se acopló al grupo. Eso no significa que seamos amigas.

Si tú lo dices.

Sí, lo digo.

Esta noche te hago la cena.

- ¿Por qué? - Porque la cocina se me da genial.

¿Haces esto con muchas mujeres del club?

¿A qué te refieres?

Esto. Esto. Esto.

Si la memoria no me falla, tú fuiste la que me pidió que te besara.

Y a mí me encantó.

- ¿Esperas a alguien? - Eddie, soy yo.

La puerta está cerrada, así que sé que estás ahí dentro.

Vete, Dinah. Hemos terminado. Anoche te lo dejé muy claro.

Ah, ¿sí? También me dejaste muy claro que prometías quererme para siempre.

No te entiendo, Eddie.

Pues, si tan claro lo tienes,

sal ahora mismo de este apartamento que he pagado yo. ¡Inmediatamente!

- Déjame en paz. - Ojalá te mueras en la puta miseria.

Lo mismo digo.

¿Qué decías?

Lo siento. Es que...

Insistió en mantener lo nuestro en secreto.

Yo no quería, se avergonzaba de mí.

Pero lo que dije iba en serio.

Te lo creas o no, sigo queriendo hacerte la cena.

Pero igual tiene que ser en tu casa.

Igual tenemos que dejarlo para otra ocasión.

Es que tengo la agenda hasta arriba.

Rescatada por un astronauta.

Ese es el problema de esta ciudad, Norma.

Todo el mundo olvida a la buena gente como nosotras

mientras aplaude a personas mentirosas e incompetentes como Maxine Simmons.

Ese gato tiene un valor de 75 000 dólares,

- ¿no es así, Norma? - Ajá.

Como tu sobrinita política no cumple su palabra,

no me queda más remedio que confiscarte a este bichejo de piedra

por la fibrosis.

- ¿Qué? - ¿Hola?

Oh. Joder.

Douglas.

Mary.

Ya era hora, chica.

¿Y Douglas?

No puedo cuidar de toda tu familia, Maxine.

Ya me basta con tu pobre tía.

Ya, perdona. Muchas gracias por cuidar de Norma.

Es lo que haría cualquier persona decente.

Siento mucho lo que te ha pasado, Maxine.

Gracias, Mary.

Ese astronauta era guapísimo.

Ah, ¿sí? No me he fijado.

¿Mary?

¿No me vas a decir lo de la fibrosis?

Ya está arreglado. Tranquila.

Gracias por todo.

Eres la única persona que conozco con dinero en mano.

No lo entiendo, todo esto es rarísimo.

Y que lo digas. Yo creo que mejor os dejo hablar y...

Sí, vale, buena idea.

Ya, pero tengo que salir...

Y tú tienes que salir para dejarme salir a mí.

Vale.

No sé muy bien qué quieres de mí, Douglas.

Perdona.

Cometimos un error, eso es todo.

No pretendía quedarme con tu dinero, pero voy a aceptarlo,

menos lo de la fianza, claro, me voy Nueva York para ser modelo.

Me parece un plan perfecto.

Te deseo lo mejor, Mitzi.

Y yo a ti.

No, no, no, no, no, no.

He aprendido que, si quieres que te hagan caso,

tienes que hacer algo grande, como Maxine.

Seguro que se tiró por la borda de ese yate adrede buscando atención.

Mary, estamos haciendo pasaportes falsos.

Mejor que no nos hagan caso.

¿Se acabó el voto de silencio o sigues con los gestitos?

Estoy afónica por no hablar. ¿Puedes acercarte?

Vaya. Qué rápido lo has montado todo.

Pues venga, ponte a trabajar.

Perdona, no puedo. Me voy de retiro a un ashram.

Saluda a Ringo.

Sí, ojalá, pero me voy a Perú.

Bueno, vosotras quedaos el tiempo que queráis.

Os dejo mi talonario para lo que necesitéis.

Recoged los sacos de dormir y largaos, jipis.

- Vuelvo a mi casa - ¿Qué coño haces aquí?

Necesito un sitio para cenar hoy, así que, señorita,

me vas a devolver mi casa ahora mismo o sino...

¿O si no, qué? ¿Le dirás a la policía que maté a mi padre?

¿Qué ha dicho?

Douglas me lo ha contado todo,

así que él se lleva dos millones del dinero de papá

y tú te vas a tomar por culo.

- Lo siento, Evelyn. - Vete a la mierda, Mary.

VINO CON SABOR A FRESAS

¿Vino con sabor a fresa?

Pero, ¿qué...? ¿Dónde está mi champán?

¿Qué, qué pasa aquí? Esto...

Oh. Maxine. Cielo, menos mal que estás bien.

Pues no será gracias a ti. ¿Dónde has estado?

Ya te lo dije, tenía una reunión en el club.

¿Estabas de reunión

mientras yo flotaba a la deriva haciendo de cebo para tiburones?

¿No pudiste llamar a la guardia costera?

Yo habría removido cielo y tierra.

No tenía ni idea de dónde estabas.

Oye, lo siento mucho, Maxine. Me siento fatal.

Robert, no es culpa tuya.

Oye, cuando estaba flotando en medio del mar sola...

Me sentí fatal. No podía dejar de pensar en ti.

Lo que hice fue con buena intención.

Tranquila, Maxine. No pasa nada. Es...

No, sí que pasa.

¿Qué tipo de amiga se callaría sabiendo que pueden hacerte daño?

- Una muy mala. - Exacto.

Oye, ¿qué te parece si vamos arriba y te relajas?

- ¿Relajarme? - Sí.

¿Quieres que me relaje? ¿Que me relaje? No puedo.

En 48 horas doy la fiesta de mi vida.

Lo que tengo que hacer es subir, ponerme el maillot y empezar a ensayar mi número.

Que me relaje.

Qué fácil es decirlo.

Relájate tú con tus dichosas reuniones del club.

Se te da genial.

- Mentir. - ¿Qué esperabas que le dijera?

¿Que me pillaron en una redada en un bar gay

mientras te contaba que tuve una aventura con su manicura?

- Douglas. - Mitzi,

- ¿qué haces aquí? - Dios.

Estaba detrás de un arbusto esperando a que Maxine subiera.

- ¿Por qué? - No me arranca el coche.

- Maxine. - ¿Maxine?

- ¿Qué pasa? - Ann.

- ¿Maxine? - Dios. ¿Está bien?

No lo sé.

Me dijo que quería ver los álbumes de Norma

y me la he encontrado así.

- Bueno, tiene pulso. - Gracias a Dios.

Igual solo está dormida.

- ¿Mitzi? - Voy a llamar a una ambulancia.

Eso.

Hola, Maxine.

Menos mal que estás aquí. Necesitamos ayuda.

No sé qué hacer. ¡Ann, Ann!

¿Se pondrá bien?

Tienen que hacerle algunas pruebas.

Lo siento, pero me tengo que ir.

- ¿Qué? - Solo venía a despedirme.

Me voy a Nueva York.

Mitzi, no puedes abandonarme antes del baile.

Tienes que ayudarme.

No puedo, ya he dejado el apartamento.

Quédate con nosotros. Hay habitaciones de sobra.

Oh. No quiero molestar.

Tenemos que irnos ya.

Vale, un momento.

No quiere causar molestias.

Me da igual lo que queráis vosotros. Casi me ahogo,

va siendo hora de que se haga lo que yo quiera.

Eh, ¿qué haces?

¿Que qué hago? Me voy con ella.

Sé lo que es que te den por muerta.

¿Haces eso cuando la cosa se pone fea?

¿Morderte las uñas? Para.

Mitzi, échale algo a las uñas.

- A ver si pierde esa costumbre. - Nos tenemos que ir.

Pues vámonos.

BOMBEROS DE PALM BEACH

¿Que me vas a echar qué?

Nunca había visto unas uñas tan mal.

Tienes que haber estado superestresado.

¿Sueles hacer esto?

No, es la primera vez.

No digo la manicura.

No.

Tú has sido la primera.

Me cuesta mucho creerlo.

Es por culpa de Palm Beach.

Palm Beach no me hizo esconderme en un armario, Douglas.

Le dije a Maxine que no quería volver aquí.

¿Ahora es culpa de Maxine?

No, no, es que no quiero decepcionarla.

Da gusto hablar contigo, Mitzi.

Manicuras y camareros...

Sabemos escuchar.

Estudiáis la naturaleza humana.

Por las propinas.

Parece que ambas hemos pasado una mala noche.

Tiene que ser muy duro pasar por esto sin tus seres queridos.

¿Tienes algún ser querido, Ann?

Cuando despiertes me vas a contar todo lo que hay que saber de ti.

¿Vale?

¿Maxine?

Por todos los cielos.

Coincidimos en todos los sitios.

Nuestras órbitas se atraen. Lo siento. Qué malo. Chiste de astronauta.

¿Quién es?

Es mi amiga, Onn Haliday. Ann Holiday.

Es periodista en The Shiny Sheet.

Está en coma. Es una periodista en coma.

Rayos.

Ya. ¿Qué haces tú aquí?

Hacerme unos análisis de sangre

porque no puedo volver a la base.

También me he pasado a saludar por el ala de cáncer infantil.

Ah, ¿y por qué no puedes volver?

Me has invitado a una fiesta en un par de días, ¿recuerdas?

Ibas a cantar.

- Igual digo una tontería. - Tranquilo.

Antes de obsesionarme con el espacio,

era un gran pianista.

Seguro que alguien como tú ya habrá encontrado a un músico...

No. No tengo a nadie.

No he encontrado a nadie.

Sería todo un honor que fueras mi pianista.

Qué bien. Bárbaro. ¿Qué canción vas a cantar?

¿Esto es todo?

¿Esto es todo?

¿Esto es todo, amigos míos?

En ese caso, sigamos bailando

Me va bien ese tono. Gracias.

Bueno, luego es cuando baja la pelota.

¿Sabes que salgo junto a una pelota de playa gigante?

- Impresionante. - Ya.

Vale, vale.

Entran las bailarinas,

se van las algas, bajan los caballitos de mar.

Ah, Mitzi. Aquí, traes las escaleras.

Cuando eso pase, quiero que hagas un grapevine, ¿vale?

Y sales. ¡Acuérdate! No quiero que te me vayas hasta Buffalo.

Vale, entonces bajo.

Vale. Luego hago una pausa para el aplauso. Gracias.

Ah, y las burbujas.

Por todos lados. Lluvia de burbujas.

Burbujas, burbujas. Y ese es el pie para mi discurso.

"Gracias a todos. Gracias.

Os estaréis preguntando: '¿Quién es Maxine Dellacorte?', ¿verdad?".

En esta parte igual

me siento por ahí para conseguir un momento más íntimo.

- ¿O será demasiado? - Puede que sí.

Gracias por tu sinceridad.

Vale.

"La respuesta es bien sencilla: solo es una chica más.

Una simple chica huérfana de Tennessee".

Espera. ¿Eres de Tennessee?

Sí. De Chattanooga.

¡Toma ya! Johnson City.

- ¿Me tomas el pelo? - No, señorita.

No tienes nada de acento.

He viajado mucho.

¿Eres huérfana?

Sí.

Me abandonaron en un lavabo

a la entrada de un orfanato cuando tenía seis meses.

- Lo siento mucho. - Cosas que pasan.

- A mí también me adoptaron. - Ahora sí que me estás tomando el pelo.

No. Qué va. Lo juro.

Y mírate ahora.

Has pasado de ser un niño en adopción al héroe espacial.

Pues anda que tú. De nacer en un lavabo a la mujer del año.

Creo que en verdad no nací en el lavabo. Pero nunca se sabe.

Bueno, ahora eres la novia de América, ¿verdad?

Vamos a tomarnos un descanso.

Cinco minutos.

¿Douglas?

No me gusta ese tío.

¿El astronauta Herkimer? Es un trozo de pan.

Eres una ingenua, Maxine.

A veces no ves lo que tienes delante de tus narices.

Sé cómo son los astronautas. Yo era piloto, ¿recuerdas?

Buenas tardes.

¿Qué haces tú aquí?

Vaya, sargento Sanka.

¿A qué debemos este gran honor?

Me gustaría presentarles al agente Clune

y al agente Stevens.

Anda, el FBI.

Servicio Secreto.

El presidente Nixon ha aceptado su invitación, señora.

Acudirá a su fiesta.

Nix... ¿Qué?

Ay, por... Ay, me muero de emoción.

Quiere felicitar al astronauta Herkimer

por su extraordinario acto de valentía.

Es un auténtico héroe nacional.

¿A qué viene tanto jaleo?

El presidente va a venir. Quiere conocernos.

- ¡A nosotros! - ¡Carámbanos!

- Viene a la fiesta. - "¡Carámbanos!".

¡Ven aquí! Ay, por Dios...

El presidente llegará a las 21:00.

Dirá unas palabras sobre el excepcionalismo estadounidense

personificado por el astronauta Herkimer y...

Maxine Dellacorte.

A las 21:10, posará con el presidente para una foto oficial.

Sin contacto físico. A las 21:13, el presidente se irá.

Igual quiere quedarse a ver mi espectáculo.

Nos hemos fijado en el queso fresco. Buen detalle.

Es su comida favorita.

Todo sale a pedir de Nixon.

El señor Herkimer cumple los requisitos de seguridad,

pero tenemos... problemas con ustedes dos.

Una carpeta. Qué oficial.

Esperábamos que pudiera ayudarnos a aclarar esto.

Esa es su firma, ¿verdad?

Sí, ¿qué ocurre?

Es una petición de una organización feminista radical

en la que usted apoya que el presidente sea expulsado

de su cargo por belicista y por malhechor.

Créame, no tenía ni idea de lo que estaba firmando.

- ¿No es usted de leer? - No.

Pero le aseguro que no soy... no he sido...

y, por supuesto, nunca seré una feminista.

Ese papel es... inofensivo.

Al igual que esas señoras que apestan a pachuli

y que están sentadas ahí enfrente en puffs de pana.

¿Ahí enfrente?

La mansión Rollins está plagada.

- Evelyn se sube por las paredes. - ¿Quién es Evelyn?

- Es mi mejor amiga del club. - Es un grano en el culo.

Al final te han ascendido.

Trabajaré en la fiesta como contacto de la policía local.

Únicamente tenías que delatar a un montón de hombres como tú.

Seguro que tú eres un santo.

Y tu estilo de vida nunca le habrá causado problemas a nadie.

La mayoría de días, me apasiona mi trabajo.

Hay otros que no tanto.

Pero los dos sabemos que hay buenos y malos momentos

para irse de la lengua.

Bueno...

Ya sabéis que mi mujer no va a protestar quitándose el sujetador.

¿Todo en orden, amigos?

No exactamente.

Su mujer no es la única que tiene una mancha en su historial.

Si es por lo de los negocios de Perry Donahue,

ese asunto ya está resuelto.

Podría ser,

pero se trata de una acusación de ofensa pública

e incitación a la homosexualidad junto con el señor Díaz.

- Pero ¿qué demonios...? - ¿Cómo saben eso?

- Fue casualidad. - ¡Douglas!

Somos del Servicio Secreto. Nuestro trabajo es saber secretos.

Douglas, ¿de qué hablan?

Es solo un gran malentendido, Max.

¿Ven? Es un gran malentendido. Solo es eso.

¿Eso significa que el presidente ya no va a venir?

Si fuera por mí,

el presidente ni se acercaría a esta casa de delincuentes,

pero quiere conocer al astronauta.

¡MI HÉROE!

¿Astronauta? Estaba claro que encontraría la forma de eclipsar mi pedida de mano.

De verdad, yo no sé qué la hace tan especial.

Tiene una casa muy bonita.

A ese astronauta...

...me encantaría tomarle medidas.

Toma, querida. Pruébate este.

Grayman, pensaba que ese era para Evelyn.

Me ha dicho un pajarito que no se lo puede permitir.

Tengo que darte la enhorabuena.

Es todo muy raro.

Voy a convertirme en la esposa-trofeo de un hombre muy rico.

Debería estar contenta,

pero es que Axel me hizo

- una inquietante confesión. - ¿No estará enfermo?

Peor. Es demócrata. Era el mayor donante de Humphrey.

Ay, cielo, cosas peores hay.

Justo la mujer a la que andaba buscando. ¿Cuál es tu probador?

- Ese. - Ven.

Sí, señora.

Muchas gracias.

Caballeros, que tengan un buen día.

Conduzcan con cuidado.

¿Alguien me puede explicar qué diantres está ocurriendo?

¿Primero me aferro a la vida gracias a un trozo de madera a la deriva

y ahora resulta que os pillan ejerciendo la homosexualidad en un bar?

Me dijiste que él no era tu tipo.

Ah, ¿no?

Pues claro que no.

Pero eso no es lo que estábamos haciendo, Maxine.

Vale, pues ¿qué estabais haciendo juntos?

¡Contestadme!

Douglas quería hablar conmigo, pero él no sabía que estaba en un bar de gais,

así que... no quería que...

Estábamos preparándote una sorpresa para el baile.

Eso es.

¿Estuvisteis pensando en mí?

Fuiste nuestro único tema

de conversación, cielo.

¿A que sí, Robby?

Robert. Sí.

Siento haber dudado de vosotros.

No quiero llorar, por el rímel.

Tengo que ir a lidiar con esas arpías que dejaron que me ahogara.

Estás preciosa, Max.

Disculpad.

Gracias.

Por un momento, pensé que me ibas a delatar.

Más vale que te curres una sorpresa para mi amiga.

Sí.

- Bonito vestido. No. - No has venido aquí a hablar de vestidos.

- ¿Qué quieres? - Consejos sobre el amor.

Soy nueva en esto y a ti se te da genial.

Un pajarito me ha dicho que te ves a escondidas con un tenista muy sexi.

¿Ese pajarito se llama Maxine?

Puede. Sí.

Para tu información, por desgracia, lo nuestro se ha acabado.

Me iba a casar con Axel solo para mantener a Eddie.

No sabes lo caro que sale tener un amante.

¡Chicas! Tengo algo que anunciar.

Lo sé. Sí, os sorprende verme porque me dabais por muerta.

Pero con los limones que la vida me ha dado he hecho limonada

y el presidente Richard Milhous Nixon

viene al baile.

¿El presidente Nixon viene a tu fiesta?

Quiere conocer al astronauta, sí. Y a mí.

Asombroso.

¿Se puede saber qué hacéis aplaudiendo?

Richard Nixon es malo. No es buena persona.

Mary, no te llega la sangre al cerebro.

Está matando a gente inocente, Evelyn.

¿Por qué no dejamos los temas políticos a un lado?

Todas somos patriotas, ¿no?

Deja que te traiga el vestido. Es una monada.

Igual que tú.

Maxine, ven un momento.

Hablemos sin tapujos.

Me alegro de que digas eso.

He tenido algunos problemillas con el cáterin en casa.

Tengo un amante...

y no sabe que no tengo casa ni dinero,

pero creo que quiero seguir con él.

Maxine,

aprendí algo sobre mí misma

la noche que miré a los ojos a esa ballena.

Qué curioso.

Yo también aprendí algo la noche que pasé en el mar.

Digámoslo a la de tres. Una...

Yo soy quien debería organizar el baile.

Bueno, aunque respeto mucho que hayas cambiado...

por encima de mi cadáver.

Estaría dispuesta a ser la coanfitriona siguiendo nuestro acuerdo,

pero por la mitad de los beneficios.

¿Y qué pasa si me niego?

Pues que diré que hay una amenaza de bomba

y Dicky Nix no irá a la fiestecilla de Maxine.

No te atreverías.

Ponme a prueba.

Fui vedette, cielo. Me sobra coraje y maquillaje.

¿Te ha gustado el vino barato y el queso fresco?

¿Quién crees que estuvo detrás de eso?

Pues te ha salido mal,

porque al presidente le encanta el queso fresco.

Qué ganas de verle comérselo en nuestra fiesta.

Grayman, que Dinah se quite mi vestido y cárgalo a la cuenta de la Sra. Dellacorte.

Hemos llegado a un acuerdo.

- Manos arriba. Una redada. - ¡Quietas!

Tienen derecho a permanecer en silencio.

Cualquier cosa que digan podrá ser utilizada en su contra en un tribunal.

¿Quién le envía?

Quedan detenidas por amenazas al presidente

y alentar la evasión al servicio militar.

Cuidado con la cabeza.

Ey, hola.

Hola.

¿Un Gimlet? ¿Algo sencillo?

Ey.

Has salido.

Me marcho del país. Me voy a ir a un ashram.

¿Cuánto tiempo?

Un año. Puede que más. Solo quería despedirme.

¿Por qué?

Porque soy un completo desastre.

Te echaré de menos.

Pues vente conmigo.

- Pero ¿qué dices? - Aléjate de toda esta mierda.

- Venga ya. - Lo digo en serio, Robert.

Vete a donde puedas ser tú mismo.

Lárgate a Nueva York.

Las revueltas en Stonewall van a cambiarlo todo.

No puedo dejar a Norma.

Douglas y Maxine la cuidarán.

Sabes que es culpa mía que esté así.

No, no lo sabes. Necesito beber algo.

A ver, es que...

Nunca se lo he dicho a nadie.

La noche que casi se muere,

yo tenía una cita

y ella no quería que fuera.

Tuvimos una discusión muy intensa.

Yo estaba enfadado.

Me fui y lo hice a propósito para castigarla.

Y cuando volví, estaba tirada en el suelo.

Intentó ponerse la inyección

y, por lo visto, había una burbuja de aire en la insulina.

Ni siquiera sabía que era diabética.

Nadie lo sabía. No quiere que la gente la vea vulnerable.

Robert, no te castigues a ti mismo.

No hagas lo que yo hice con mi padre.

Deja la culpa a un lado.

Linda, a mí no me gusta tanto lo que hay fuera como a ti.

Yo solo quiero estar a salvo y tener una vida simple y...

y es lo que ella me ofrece.

Palm Beach es un lugar precioso.

Y tú piensas que te sientes a salvo aquí con Norma,

pero aquí todo funciona a escondidas,

y eso no te hace estar más seguro.

El mundo exterior siempre tiene un modo de encontrarnos.

Y lo acaba haciendo.

Sí, lo acaba haciendo.

Mi amor, enhorabuena por lo del presidente.

Gracias, Raquel.

Podrá ser el primer miembro del nuevo club.

- ¿Disculpa? - ¿No lo sabes?

Douglas y Pinky están montando un club nuevo.

Va a ser más grande y mejor que ese decrépito Palm Royale.

¿Cómo que un club nuevo?

Va a estar en tu casa.

¿En mi casa?

En tu casa, en la de Norma, en la de Doug.

Llámalo equis. Ahora es nuestra casa.

¿De qué estás hablando?

¡Douglas!

Aquí estás.

No te has deshecho de nuestra casa sin hablar primero conmigo,

¿verdad?

- Cielo... - No, no, no. Ni cielo ni nada.

¿Lo has hecho?

Te lo iba a contar, pero te pusiste como una loca.

No, No te atrevas a hacerme esto.

Soy idiota por pensar que esta vez sería diferente.

Tú la lías y yo lo arreglo.

Nos mudamos y empezamos de cero.

Creía sinceramente que si te daba todo eso,

quizá cambiarías.

Max, estoy intentado no liarla.

He hecho esto por nosotros.

Pues no lo parece.

Cielo, mereces ser la reina de Palm Beach.

¿La reina de Palm Beach?

Lo dice el que se encargó de que no fuese Miss Chattanooga.

Ay, hola, Mary. ¿Dónde está todo el mundo?

Las han detenido a todas.

Se las han llevado en un furgón de maderos.

Malditos sinvergüenzas.

¿Sabes por qué lo llaman furgón de maderos?

Porque antes eran de madera.

No, creo que no es por eso.

Conozco bien ese furgón.

Mi marido, David Davidsoul, me metía en uno de esos

un par de veces al año.

Oh. Sí. Si hacía el mínimo ruido en casa,

David llamaba al furgón de los maderos.

Y todo eso es culpa de Richard Nixon.

No te sigo.

Si Nixon no fuera a venir a la fiesta de Maxine,

el servicio secreto no habría acorralado sin piedad a nuestras guerreras.

- Ojalá haber protestado. - Ojalá haberle matado.

¿Qué?

Haberle matado.

Y aún podemos.

Eh, oye, a ver, Mary...

¿No fuiste quien dijo

que Nixon es el culpable de la muerte de mucha gente?

Tienes buenas intenciones, pero hazme caso,

no quieres que todo el mundo en la ciudad te vea como a una loca desquiciada, Mary.

Perderías todo el poder que tienes.

Eso suena demasiado patriarcal.

No estoy intentando oprimirte.

Está claro que no estás pensando con claridad.

Por primera vez en mi vida, estoy plenamente lúcida.

Oye, no me gustaría tener que llamar a la policía.

Ni a mí tampoco...

...me gustaría que la llamases.

Así que no vas a hacer ninguna locura.

Para nada.

¿Me lo prometes?

Por supuesto.

Creo que la temporada ha podido conmigo.

Oh, igual necesito unas vacaciones.

Puede que me vaya a Panamá.

- O a Perú. - Sí, claro.

Adiós, Mary.

Lo siento, Linda. Lo siento mucho.

Perdona, he llegado un poco antes.

Es que quería practicar un poco más.

Estoy un poco nervioso.

¿En serio? ¿Tú?

¿Sabes? A veces me siento como si fuera un impostor.

A mí me pareces muy honesto.

Cuando era pequeño me quedaba mirando a la Luna.

Salía al patio en pijama, muerto de frío.

¿Se parece la Luna a la cara de una mujer?

¿Está hecha de queso?

Y pensaba: "¿La Luna será algo más que eso?".

Eres divertido.

Y tú adorable.

Me encanta el piano.

Siempre quise tocarlo en los concursos de belleza para la prueba de talento.

Pero, en lugar de eso, aprendí escapismo.

Seguro que eres buena.

Solo necesitas un profesor.

Venga. Vamos, toca. Toca conmigo.

Sí.

Vale.

Genial.

¿Ves? No me necesitas.

Lo siento. ¿He malinterpretado las señales?

¿Qué señales?

Mi héroe.

La invitación.

Esta canción.

¿No significa que tu matrimonio está muerto?

Esta canción va de aceptar tu destino

para bien o para mal.

Grant, yo...

Amo a mi marido.

¿Adónde vas?

A tomar un poco el aire.

Hola.

Hola.

¿Te vas?

Sí.

Oye, yo...

También quedaba en secreto con Skeet.

Él no quería que nadie me viera.

Pero quiero que sepas que yo sí quiero que me vean contigo.

Yo... Dios mío. Esto se me da fatal.

¿Quieres ir a una fiesta?

Claro.

Señora Holiday, ¿está usted bien?

¿Dónde estoy? ¿Qué ha pasado?

Tenemos que revisarle el páncreas.

Puede que tenga un tumor.

Su cuerpo estaba lleno de insulina.

No hay ningún puto tumor.

Señora Holiday, tiene suerte de estar viva.

- Tome. Sujete esto. - Señora.

Aún tiene la vía puesta.

Quíteme todos estos chismes. No tengo tiempo para esto.

Tengo que vestirme. Madre mía.

Espera. Deja que te ayude.

¿Sabes por qué a veces me cuesta tanto ver lo que tengo delante de mí?

Porque, durante años, me he sentido

como si nadie me quisiera lo suficiente como para no abandonarme.

Yo te quiero, Max.

Desde la primera vez que te vi, supe que eras una estrella.

Soy yo el que no está a tu altura.

Llevo 20 años esperando a que te des cuenta.

Tienes razón, he sido un egoísta.

Debería haberte contado lo de Pinky.

Solo intentaba hacer las cosas bien.

Oh, a ver...

Douglas, eres bueno.

Lo sé y te quiero.

Lo eres todo para mí.

Quiero que lo sepas.

¿Tienes que contarme algo más?

No me he deshecho de nuestra casa.

¿De verdad?

Gracias a Dios.

Tú eres la única que puede hacerlo.

Eres la procuradora de Norma.

Max, yo no puedo hacer nada sin ti.

No hablemos de esto esta noche, ¿vale?

Mañana será otro día.

¿Qué es eso?

Es algo que debí haberte dado en Chattanooga hace 20 años.

Oh, Douglas.

Esta es mi reina.

Qué preciosidad. Oh, Douglas.

Van a llegar los invitados.

Te quiero, Max.

Hola, Robert.

Norma, estás de pie.

Es un secreto.

Tengo planeado algo especial para el baile de esta noche.

¿Qué has planeado?

Pronto lo sabrás, cielo.

Pronto lo sabrás.

Traducción: Juan Amador Pulido

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.