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BASADA EN EL LIBRO DE JULIET MCDANIEL
COREA, 1950
¿Estás bien?
Cuando estoy nervioso, suelo tocar.
¿Por qué estás nervioso?
Por todo, tío.
Es tarde. ¿No tienes sueño?
No, me he desvelado.
Yo también.
Después de esta noche, no vamos a poder volver a...
Lo sé.
Que le den a todo.
Ya sabes que no podemos.
Ya. ¿Te vienes?
¡Venga!
Madre mía.
La primera familia de Palm Beach.
Lo admito, Maxine. No pensé que lo conseguirías.
Pues aquí estamos.
Y solo quedan tres días para el baile.
¡Aquí!
Perdón.
Norma, has desafiado a la muerte y llegas a tiempo
para el 50 aniversario del gran baile.
¿Tienes algo planeado?
Bueno... Estoy dispuesta a hacer lo que sea para...
...matar a Maxine y que todo vuelva a la normalidad.
Disculpa. Lo que dice Norma...
...es que tiene ganas de hacer su entrada triunfal.
Será un número musical.
Entre nosotras, Ann, no logro encontrar un modo
de hacer algo que de verdad esté a la altura.
¿Qué hacer por la mujer con embolia que lo tiene todo?
Última pregunta.
Has pasado por muchas cosas hasta llegar aquí.
¿Te arrepientes de algo?
Ann, yo no creo en el arrepentimiento.
Creo que el verdadero secreto de una vida y de un matrimonio felices
radica en dejar atrás los errores.
Empezar de cero cada día.
¿Quién ha puesto esa música tan deprimente?
¿Robert?
Sí. ¿Me disculpáis solo un momentito? Un momento.
Perdón.
No te merecía.
¿Quién?
El tío por el que estás tocando esa canción. No valía la pena.
Siempre la cago.
No sé si me paso de intenso, de desesperado, de...
No, no. No digas eso. Tú no has hecho nada.
Ha desaparecido y sé por qué.
Ah, ¿sí?
Estoy pagando mis errores.
No tienes ni idea de lo que he hecho.
Es el karma.
Mira, yo pasé toda mi infancia en un centro cristiano para niñas.
Y Sor María Inmaculada siempre decía que el karma no son más que paparruchas.
¿Qué es eso?
Una ballena.
¿Qué? Cuidado. ¿Está viva?
Está varada. No puede irse.
¿Varada? No. ¡No! No.
¡Fus, fus! Venga, date la vuelta.
- ¡No la toques, no la toques! - ¿Por?
A saber si tiene la rabia o algo de eso.
- Para. Oh, no. - Ah, venga ya.
¡Ayuda! ¡Necesitamos ayuda!
¡Socorro! ¡Socorro!
¿"F. Scott Fitzgerald"?
¿"Harry Houdini"?
¿"Frank Sinatra"?
¿Estos mechones son de sus amantes?
Sí.
¡Douglas!
¿Has visto a mi marido?
Acaba de irse al club.
¿Sabías que Norma tuvo un cortejo con el Príncipe de Gales?
No tengo tiempo para culebrones, Ann.
Hola, agente.
¿Podría mandarme a alguien para que se deshaga de una ballena?
Sí. Me ha entendido bien.
Y, entonces, ¿a quién llamo?
- Qué grosero. - Oh, Maxine,
no puedes dejar a un bicho de 90 toneladas achicharrándose al sol de Florida.
Esto se soluciona enseguida.
No ha podido ser más oportuno.
Hoy me traen un montón de cosas.
¿Me harías el favor de abrir si llama alguien?
¿Me tengo que quedar aquí?
Puedes hablar con Norma.
Será divertido.
Al parecer, en su día fue toda una devorahombres.
¿Devorahombres?
Sí. Señor, ¿me pasa con los quitaballenas?
Ah, sí. Hola, soy Maxine Dellacorte.
Voy a tener que cancelar las 30 cajas de Dom Pérignon para hoy.
Por supuesto. Traédmelas mejor del vino más barato que tengáis.
Muchas gracias.
Qué mala eres.
Evelyn, conocí a un hombre en tu fiesta.
- ¿Te refieres al entierro de Skeet? - Sí, eso.
Pero no sé si estará interesado en mí.
Espero que no hables de Axel Rosenhips.
- Dinah, tiene más años que Matusalén. - Cumple 90 en unos días.
Voy a celebrar su cumpleaños en mi yate.
Es lo único que no nos ha quitado la policía.
Por lo del mar abierto.
Evelyn, tienes que venir.
Habrá tarta, baile, fuegos artificiales...
Ten cuidado, no le vaya a dar un jamacuco antes de casaros.
Quiero que vea lo bonita que puede ser la vida
con una mujer como Dios manda.
Nunca ha estado casado. Es un poco raro, ¿no?
Uf, peligro, Dinah. Igual es que no puede.
A ver si es verdad. Gracias.
Skeet y yo disfrutábamos mucho antes del accidente.
Evelyn,
¿llevas desde entonces a pan y agua?
Sí.
Hola, buenas. Soy Maxine Dellacorte.
Hola. Cancelad los solomillos.
Los cambiamos por carne picada.
Sin nada más, solo la carne.
Gracias, chicos.
Oye, Evelyn, no me hagas sentir culpable.
A saber cuándo vuelve Perry. Si es que vuelve, claro.
Claro que no, cielo. Es mucho mejor prevenir que curar.
Hola, caracola, soy Maxine Dellacorte.
Pedí unos farolillos, pero... Sí, mejor cámbiemelos por...
Queso fresco.
¿Queso fresco? Pero... Sí.
Es para los gatos.
Sí, luego le llamo.
- ¿Querías hablar, Evelyn? - Pues sí.
Dinah, ¿nos disculpas? Tenemos que hablar, será rapidito.
A mí sí que me vendría bien algo rapidito.
Hola, chicas. ¿Qué tal?
Eddie.
Así que ahora te tiras a otro por mi propio bien.
No me estoy tirando a Axel.
Seguro que de cintura para abajo no le funciona nada.
Solo necesito gustarle para vivir de él y mantenerte a ti.
- Dinah, yo te quiero. - ¡Hola!
Oye, esta es nuestra relación, no un plan de negocio.
Llevo media vida esperando.
Solo necesito que esperes un poquito más.
Por Dios, que tiene 90 años.
Tú mantén la mente fría. ¿Prometido?
¿Prometido?
Vale, sí. Prometido.
Gracias. No. Eso no.
Hola, señor.
Hola.
Así me gusta.
Estás guapísimo.
Cada vez nos pasa más a menudo.
La gente viene a pasar la temporada en sus dichosos yates
y las ballenas se separan del grupo.
Como no pueden comunicarse, acaban varadas.
Vale, oiga. Doy una fiesta en tres días.
Necesito que se lleven a este pez.
Es un mamífero, no un pez.
Por Dios, eso se aprende en el colegio.
Pues necesito que el mamífero se largue.
Hay una pequeña posibilidad de que se vaya ella sola
esta noche al subir la marea.
"Pequeña" no me basta. ¿Cuál es la posibilidad grande?
Que se muera.
Y que se vaya descomponiendo lentamente en los próximos tres años
hasta que desaparezca
y solo queden un puñado de huesos, sangre y vísceras por todos lados.
O...
¿O...?
Que se le acumulen gases dentro y que en unos meses...
Explote de buenas a primeras.
¿Por qué ha venido hasta aquí?
Igual ya no quiere seguir viviendo.
Robert, por favor. No digas eso.
Estás triste por lo de tu príncipe, pero luego lo hablamos.
Voy a dar un paseo. Necesito despejarme un poco.
Pero, ¿adónde vas?
No puedes dejarme aquí con una ballena varada.
Apuesto a que solo va a mirarse en el espejo,
eso es lo que hacen los tíos guapos.
Mi madre siempre decía que para hacer algo solo hacen falta una mujer
y un hombre mediocre.
¿Podemos llamar a la Guardia Nacional?
O mejor a la marina.
Yo creo que lo mejor es mantenerla mojada y rezar lo que sepa.
¿Mojada? ¿Con qué, con un cubo?
Más bien con unos cuantos.
Tengo a los de la mudanza en casa ahora mismo.
Necesito una respuesta.
¿Pretendes que te ayude a chantajear a tu hijastra?
Si de verdad quiere ser una mujer libre, le saldrá caro.
Y un gran porcentaje será tuyo, por supuesto.
Antes no mencionaste nada de un porcentaje.
Pues te lo menciono ahora.
Un plan a tu medida, Evelyn.
Justificable, pero sobornable.
Gracias.
No.
No voy a ayudarte a conseguir el dinero de Penélope.
- ¿Por qué no? - Ya me la han jugado,
así que no voy a poner la mano en el fuego por nadie más.
Llegará el día en que tu mujercita ya no pueda sacarte de apuros.
Y ese día necesitarás tener un plan B.
- Su Bellini, señora Rollins. - Gracias.
Por favor, apúntamelo a mí, Mitzi.
La señora Rollins no está para gastos.
Eh, Pinky. Oye, espera, tío.
No esperaba verte por aquí.
¿No te habían detenido?
Le he dado muchas vueltas a todo en la trena.
¿Cuánto estuviste?
Seis largas y dolorosas horas.
Creo que ahora te entiendo, Pinky.
Este sitio es hostil para nosotros.
Pero los tiempos cambian, Dellacorte.
¿Y qué necesitaríamos nosotros dos para cambiar las cosas?
Dos millones para empezar.
¿Podrás conseguirlos?
- ¿Dos millones? - Sí.
- Dos millones. - Sí.
Señoras, el marido de Sylvia fue solo el comienzo.
Tenemos que ayudar a todos los desertores.
Hemos trabajado incansablemente,
pero nuestro ascenso lento, pero seguro, empieza a desplomarse.
- ¡Sí, eso! - ¡Sí!
Hermanas, tenemos que seguir adelante.
Eso es. Claro que sí.
Necesitamos refugios en toda la frontera con Canadá.
DOMINIO DE CANADÁ
Mi prima Fiona de Hyannis Port nos puede prestar su cobertizo.
Siempre ha sido muy de izquierdas,
para desgracia de mi querida tía Paige.
Linda, ¿estás en casa?
Saludos a todas las chicas.
Hola.
Y Mary.
Bueno, no sabía que te iban estas cosas.
Voy donde me necesitan.
Te veo distinta.
Nunca me habías visto sin mi cardado.
Me lo ponía como un casco.
Un escudo protector que ya no necesito.
Después de traer vida a este mundo,
me he dado cuenta de lo estúpida que he sido.
Pero he visto la luz.
Genial. Me alegro por ti.
Y, ya que estáis aquí, me gustaría contaros a todas
que he emprendido mi propia lucha por una noble causa.
Es por una ballena.
Una de verdad. Y necesita vuestra ayuda.
Está varada y le cuesta respirar.
Necesito que le echéis toda el agua que podáis,
así que si sois tan amables de traer cubos, cuencos... decorativos.
- Venga, manos a la obra. - Vamos, hermanas.
Partamos todas unidas hacia la playa Dellacorte.
Salvemos a la ballena.
Eso, así me gusta.
Esta ballena nos necesita.
¿Dónde está Linda?
Encerrada en su habitación.
Sí. Desde el funeral de su padre, ha hecho voto de silencio.
Tenemos que llevar clandestinamente a esos chicos a Canadá.
Esa extraña comadrona trabaja en refugios
y necesitamos más dinero.
Mucho dinero.
Con esto valdrá.
¿Alguna sabe lo que es una silla?
Se han enterado de lo de la herencia
y le piden cosas todo el rato.
¿Puedo ponerme a la cola? Necesito una cosa.
Anda, mira,
menuda sorpresa.
Linda, soy Maxine.
Entiendo que estés más triste que la mudanza de un pobre.
"Maté a mi padre y me lo pagaron con dinero manchado de sangre".
Qué gracioso que lo menciones, porque a mí me pasó casi lo mismo.
No, no maté a mi padre, ya lo sé.
Pero eso no significa que no me devore el mismo sentimiento de culpa.
Oh, Linda.
Necesito hablar contigo, Linda.
Estando aquí, me siento como si estuviera en un confesionario.
Vale.
Linda, he pecado.
He hecho daño a mucha gente, y no sé qué hacer.
Le mentí a Douglas.
Una mentira piadosa,
pero tú sabes que algo pequeñito puede volverse muy grande.
Y le he hecho algo peor,
algo horrible... a Robert.
Cambié su ballena por mi pezqueñín y ahora me están castigando.
Sé que es mi castigo.
"¿Quién te castiga?".
¿Será Dios?
¿El universo?
No se le puedo contar. ¿Estás loca?
Nunca me perdonaría.
No, no puede saberlo. Jamás.
¿Qué haces agachada ahí como un Pomerania con incontinencia?
Evelyn. ¿Qué haces tú aquí?
Preparándome para mi exilio.
Toma. Ayúdame a cargar con este avestruz albino.
Ten mucho cuidado.
Pesa.
Muy buenas. Deme un momento.
No, tranquilo. No hay prisa. Sé lo que se siente.
Antes trabajaba aquí. Pero lo dejé.
¿Te conozco?
Claro.
Yo fui quien te arrestó.
No te reconocía sin el sombrero.
No estoy de servicio.
- Tom. - Robert.
Lo sé. Te arresté.
Tienes muchos pájaros.
Deberías ver mi sala de los pájaros.
Menudo tocado de plumas.
No. Déjalo ahí. Es una reliquia de mi antigua vida.
¿Solo te llevas esto?
Por desgracia, la caravana es bastante estrecha,
así que tengo que ser selectiva.
¿Caravana?
Linda, magnánima como nadie,
me ha legado una paga de 500 dólares semanales
y la estupenda caravana de Skeet en Port Salerno.
¿Dónde está Port Salerno?
Exacto.
Evelyn. No soporto verte así.
Eres mi Estrella Polar.
Una mujer con tanta clase y de un pedigrí como el tuyo
no debería vivir en una caravana.
¿A quién voy a admirar ahora?
Se acabó, Maxine. No me quedan ases en la manga.
Ay, corcho.
Tanto tú como yo sabemos que la suerte de una persona puede cambiar de repente.
Mírame a mí. Una chica de concurso de Tennessee,
a punto de ser coronada Reina de Palm Beach en tres días.
Lo tuyo sí que son las charlas motivacionales.
Evelyn, toda chica de concurso debe saber llorar con la subcampeona.
No puedo organizar el baile yo sola.
Encargarse de los pedidos te lleva todo el día.
Solo son pedidos, Maxine. ¿Qué puede salir mal?
¿Quién me va a salvar de la chica de Chattanooga?
Vale, Maxine. Tú ganas.
Maravilloso.
¿Eso es un arpón?
Oh, eso. Es el regalo de Skeet para nuestro 17 aniversario de boda.
- No sabía... - No hay tiempo para clases de historia.
Coge ese arpón y sígueme.
Lo encontré en nuestra cama.
Debajo de las sábanas.
No sé qué pretendía. Podría haber sido divertido.
Muy pocos aprobaron la instrucción básica.
En Okinawa dimos un espectáculo bochornoso.
Yo estaba en Wolmido.
Un buen último día.
¿Cuando lo de Red Beach?
Un amigo mío sí.
No sobrevivió.
Todas las personas a las que me acerco acaban mal.
Mmm. ¡Me mantendré a distancia!
Mira, el universo no va contra ti.
No eres tan importante.
Muchas gracias.
En fin. Pásate cuando quieras.
Este sitio es como si fuera mi casa.
Y no se te ocurra quedarte aquí después de las seis.
Por cierto, dale las gracias a tu jefa.
La rubia loca esa me echó un buen cable.
Puede hasta que me asciendan.
¿Cómo? ¿Y eso por qué?
Nos ayudó a pillar a un desgraciado que se alojaba en The Breakers.
El tipo se hacía pasar por un príncipe.
¿Un príncipe?
Hay muchos ingenuos en este pueblo.
Qué triste, si lo piensas.
Encantado de conocerte,
otra vez.
¡Allá va!
Madre mía. Dios existe.
Venga, la hermandad te apoya.
- No es gracioso. - Pues sí.
Sí lo es. Es muy gracioso.
Es la definición literal de gracioso.
Señoritas, ¿por qué no os tomáis un descanso?
Hay sándwiches y limonada dentro.
Poneos cómodas.
Gracias.
Bueno. ¿Y qué plan tienes exactamente?
Pues no pienso matarla.
Había pensado en usar tu arpón y el yate de Dinah para arrastrarla al mar,
donde se reunirá con sus amigas.
El yate de Dinah está ocupado.
Va a montar una fiesta para su nuevo novio viejo.
No me ha invitado.
¿Y se puede saber por qué iba a invitarte?
Perdiste el Rolodex, lo que hizo que arrestaran a Perry
para que luego Dinah organizase una fiesta para Axel,
un señor con movilidad reducida y dientes de madera.
Lo primero, todavía, pero con lo último yo no tengo nada que...
Arruinas la vida a los demás. ¿No lo ves?
Mírame. Tendré que vivir con 500 dólares a la semana.
Puede que termine coleccionando conchas, que salga a caminar a la playa
y que me las meta en los bolsillos y...
¿Por qué...
me está mirando así?
¿Quién?
¿La ballena?
¿Evelyn?
¿Me estás tomando el pelo?
¿Penélope? ¿Estás ahí?
La puerta estaba abierta, así que he entrado.
"¿Qué quieres, Douglas?".
Bueno. Ya no es lo que yo quiera.
Es más bien lo que quiere tu madrastra.
Quiere que te amenace con contarle a las autoridades
que vi cómo disparabas a tu padre.
Quiere recuperar toda la herencia y dice que me voy a llevar una parte.
"Eso es chantaje".
Ya. Es...
Sí, tiene toda la pinta.
Pero, mira...
Te prometo que le dije claramente que no.
No me interesa el pasado,
prefiero mirar hacia delante.
El futuro de Palm Beach.
Pinky... Pinky me ha contado todo lo que tiene en mente.
Vamos a empezar por abrir nuestro propio club.
Se acabaron las exclusividades.
Se acabaron las herencias.
Si tienes pasta, da igual si eres negro, marrón, amarillo o morado.
A nadie le importa esa mierda.
Y ese tipo de mentalidad me hizo pensar en ti, Linda,
así que vengo a ofrecerte la oportunidad de invertir.
Con tres millones podríamos empezar.
¿A que es un buen trato?
"¿Qué pasa si digo que no?".
Bueno...
Si dices que no...
Tendré que decirle yo a Evelyn que sí.
¿Qué tiene?
Júbilo cetáceo.
¿Qué es eso?
Cuando una persona entra en contacto con una ballena
y se apodera de ella experimenta
la sensación de que el universo es maravilloso.
¿Y se va a poner bien?
No lo sé.
Había leído algo sobre el tema, pero nunca había visto que le ocurriera a nadie.
¿Y le ha pasado esto a Evelyn con un pez?
¡Que es un mamífero, no es un pez!
¿Cuántas veces se lo voy a tener que repetir?
Perdón.
El corazón de una ballena es 400 veces más grande que el nuestro.
Son las únicas criaturas que, después de salir del agua
y caminar por la tierra, se lo pensaron
y volvieron de nuevo mar.
¿Pueden cambiar de opinión?
Toma, llévatelo.
"Las aventuras submarinas de Jules Marceau: las ballenas".
Sí. Aprende algo, yo no tengo tiempo para enseñarte.
Maxine.
Sigues aquí.
¿Sabes si Norma tiene por ahí algún álbum de fotos?
Sé que tiene algunas cosas en ese armario de ahí.
Coge lo que quieras.
Millones de años
antes de que las primeras criaturas de nuestro planeta pisaran tierra firme,
las profundidades oceánicas rebosaban vida.
De todas las criaturas submarinas que desarrollaron patas
para convertirse en seres terrestres, solo la ballena cambió de opinión
y regresó al mar.
Recientemente, nuestros científicos han grabado
las ondas de baja frecuencia y los chasquidos
que permiten a estas majestuosas criaturas comunicarse
a distancias abismales,
llamándose unas a otras en su propio y misterioso idioma.
Entre ellas juegan,
se avisan
y se alertan para ponerse a salvo.
¡Maxine!
¡Ya voy!
Perdón, es que tenía la cabeza en otro sitio.
Pensaba que te ibas al club.
Ya, bueno, es que tengo un rato libre entre reunión y reunión
y me apetecía venir a casa a ver a mi mujer.
Quería darte las gracias por haberte encargado de todo
y conseguir que estemos a salvo.
¿De dónde has sacado el dinero para esto?
Escucha. Yo, Douglas Dellacorte,
por fin me he convertido en un hombre de verdad.
Solo quería agradecértelo y darte un regalito para el baile.
Bueno, no sé si va a haber baile al final.
Douglas, tenemos un problema.
¡Pensaba que éramos amigos!
¡Robert!
- No te perdonaré jamás. - ¿Qué ocurre?
¿Y me lo cuenta antes un policía que tú?
Oh, no. Escucha. Puedo explicarlo.
¿Qué leches está pasando?
¿Qué vas a explicarme? ¿Que dejaste que me humillara,
me hiciste creer que desapareció cuando en realidad fue tu puta culpa?
- Eh, amigo, no le hables así. - Cállate, Douglas.
No quería hacerte daño.
Es un hombre malo. Robert. Es un impostor, un fraude.
Tú sí que eres un fraude.
Tú y tu marido malcriado con esos ridículos pantalones rosas.
Absolutamente todo en tu vida es una mentira.
Intentaba salvarte. ¡De verdad!
Solo intentabas salvarte a ti misma
y a tu marido, y esa dichosa fiesta tuya.
Cómo me alegro de que esté arruinada.
La monja se equivocaba.
Esa ballena es el karma explotándote en la cara.
¿Ballena? ¿Qué ballena?
Lo siento. Lo siento mucho.
Atragántate con tus mentiras.
¡Robert, lo siento!
¡Norma! ¿Qué narices haces aquí?
¿Se te ha soltado el freno otra vez?
Norma, si te pasase algo, nunca me lo perdonaría.
Tengo que contarte una cosa.
Espera a que...
A ver, Norma.
Sé que soy sobreprotectora.
Siempre pienso en los demás y tomo decisiones por ellos.
Tengo que dejarles a su aire, escucharles y confiar.
O puedes tomarte algo.
Buena idea.
Intento hacer lo correcto.
Quiero que el baile sea perfecto.
Oh. Norma, ojalá pudiera demostrar
que no importa que no pudiese darle un heredero a Douglas.
¡Quiero salvar a los Dellacorte!
¿A quién intento engañar?
El karma me la ha devuelto en forma de ballena
y mi amigo ahora me odia.
- He encontrado a la ballena de Norma. - ¿A qué te refieres?
Pues que he encontrado un montón de cartas de amor en el armario.
Y no son de Scott Fitzgerald ni de Sinatra.
Son de Axel Rosenhips.
El prometido de Dinah.
- Es de Cinci... - Cincinnati. Ya lo sé.
Era el amor de su vida.
Se escribían cartas cada semana,
pero cuando ella cumplió 16,
su padre la envió a un internado.
Nunca le respondió, aunque él le siguió mandando cartas durante años.
Norma, ¿es eso cierto?
He alejado a Robert de su príncipe.
Quizá Norma pueda reencontrarse con el suyo.
Venga, cielo. Nos vamos a una fiesta.
¿Puedo quedarme aquí?
Estoy encontrando cosas interesantísimas.
Sí que eres insistente, Ann.
Bueno, no estudié periodismo para escribir "Un cetáceo suicida arruina la velada".
Quería ser como Truman Capote.
Usaremos lo que averigües para conmemorar la vida de Norma en el baile.
Viene a ser lo mismo.
¿No te vas a beber esto?
No, todo tuyo.
¡No!
Robert.
¿Qué estás haciendo aquí? ¿No te ibas?
He venido a recoger mi taquilla y a por mi cheque.
Yo también lo dejo.
Me mudo a Nueva York.
Quiero empezar de cero.
Primero modelo, luego camarera.
¿Ahora azafata?
Me he fijado en tu bolso, Mitzi.
¿Te consiguió el trabajo Douglas?
Oh, Robert.
Me dio dinero para que me fuera de la ciudad.
Me siento muy mal.
Al principio no sabía quién era.
No pretendía hacerle daño a ella.
Oh, Mitzi.
Lo siento mucho.
Todo va a salir bien.
¡Feliz cumpleaños, Axel!
Oh. Madre mía, no aparenta más de 75.
Me llevo a un caramelito.
¿Levamos anclas, señora Donahue?
Estamos esperando a unos cuantos rezagados.
¿Dónde está Evelyn?
Comer y beber gratis es una de sus grandes pasiones.
Hola, Dinah. Te explico.
Por desgracia, Evelyn no va a poder venir esta noche.
Está ocupada alucinando con mi ballena.
Maxine, no quiero ser grosera, pero no estabas invitada.
No vengo como invitada.
Solo he venido a acompañar a Norma, que es una vieja amiga del cumpleañero.
Hola, Norma. Qué bien se te ve.
Puede que sea cierto, pero la lista de invitados ha sido cosa mía.
- Yo... - ¿Norma?
Has venido.
¡Sí! Ha sido gracias a mí.
Yo la he invitado. Es que era una sorpresa muy especial.
¡Sorpresa!
¿Por qué no os quedáis aquí los dos y charláis...
- Maxine. - ...un rato?
- ¿Vale? Charlad. - ¡Dios!
Es que no paras. Estás obsesionada.
¿Obsesionada?
¡Sí! Siempre vas por delante de mí.
No sé si eres una descerebrada o la mujer más despiadada de Palm Beach.
Yo solo quiero lo mejor para todo el mundo.
De verdad, es lo que siempre busco, nada más.
¿Y así es como lo haces?
No hace falta que salgas con un octogenario.
- Nonagenario. - ¡Dinah!
- Madre mía. - Hola.
- ¿También le has invitado a él? - Claro que no, te lo juro.
Pero es muy probable que todo esto sea también obra del destino.
No lo hagas. Te quiero.
Eddie, para. Mantén la compostura. Estás montando un numerito.
Me arrepiento de no haberlo montado antes. Ven conmigo.
- Vete. Vete. Vete con él. - Calla.
Dinah, si te vas ahora, lo nuestro se acabó para siempre.
No pienso esperar más.
Si te vas, nuestro amor ya no seguirá a flote.
No, no. De eso nada. Tiene que seguir a flote.
Lárgate.
¡Zarpamos!
Mamá decía "Pececitos, no dejéis de nadar"
Y nadando al dique querían llegar
Bum, bum, dítem, dítem Guátem, chum
Bum, bum, dítem, dítem Guátem, chum
Mi madre siempre me cantaba esa canción
cuando era pequeña.
Y eso que estábamos en Albany, ¿te lo puedes creer?
¿Qué va a ser de mí?
Tengo miedo. Tengo mucho miedo.
¿Por qué ocultar esto, Norma?
Entrega para la Sra. Maxine Dellacorte.
- ¡Déjelo por ahí! - ¡Vale, gracias!
¡Ah del barco y salud!
Recordemos con alegría los días en que el swing estaba de moda.
¡A mover el esqueleto!
Oye, Norma, ¿te acuerdas?
Era nuestra canción.
¿Qué fue de nosotros?
Estábamos enamorados, Norma.
Y después, cuando volviste,
empezaste a tratarme como a un desconocido.
Llevas 70 años siendo la dueña de mi corazón.
Venga, Norma.
Ahora ya somos mayorcitos. Sé sincera.
¿Me estás escuchando?
No.
Supongo que siempre me he sentido así.
Dios, no he dejado de hablar
y ni siquiera te he preguntado nada a ti.
Ojalá supiera qué se te pasa por esa enorme cabecita.
Ojalá pudieras decírmelo.
Siento lo de tu problema con la ballena, Maxine.
Debe de ser muy duro acabar con algo de ese tamaño.
No he acabado con nada, Mary.
Aún sigue viva.
Aunque no sé por cuánto tiempo.
Hoy era mi oportunidad.
No he podido salvar ni el baile ni a la ballena.
Tú no parece que seas de las que se rinden, Maxine.
Somos muy parecidas.
Cuando nos enfrentamos a la adversidad, no nos rendimos.
¿Dónde están mis 75 000 dólares?
Cumpleaños feliz
Te deseamos, Axel
Cumpleaños feliz
Sí que ha sido especial.
Creo que nos ha oído hasta ese viejo astronauta que orbita la Luna.
Ahora quiero pasar el micro
para que todo el mundo pueda hacer un brindis por el cumpleañero.
- ¿A quién le gustaría empezar? - ¡A mí!
Me gustaría, ah, decir unas palabras a alguien especial
que llegó a mi vida de manera inesperada.
En nombre de toda la familia Dellacorte,
me gustaría decir, y espero que me escuches...
- ¿Qué está pasando? - No lo sé.
¿Qué? ¿Qué pasa?
¿He dicho algo malo?
Perdón, no quería disgustarte.
Espera. ¿Adónde vas?
¡Por favor, no me dejes!
Por favor. Vuelve, por favor.
No.
Llévame contigo.
Maxine, ¿se puede saber qué haces?
¡Salvar a una ballena!
¡Tonterías! Estás salvando tu estúpida fiesta.
No, para nada.
Hasta hoy no he sabido
que esas criaturas son mamíferos y no peces.
Ya, porque son reptiles.
No, no lo son.
Son criaturas increíbles.
Sus corazones son 400 veces más grandes que los nuestros.
Pueden hablar entre ellas a distancia.
Son los únicos animales que salieron del mar,
empezaron a caminar por la tierra y volvieron al mar
porque sabían que ese era su lugar.
Son intuitivas y emocionales.
Cambian de opinión.
Gracias, Maxine.
Qué estupenda clase de biología.
Pues sí.
¡Vamos todos a bailar!
Te conozco...
...del club.
- Soy Evelyn. - Eddie.
He intentado llamar tu atención con mi revés.
Siempre he sido más de bádminton.
¿Has estado llorando?
Es que me he despedido para siempre de alguien muy especial.
Qué casualidad. Yo también.
Lo siento.
¿Me dejas decirte una cosa, Evelyn?
Sí.
Disculpa si me paso de la raya, pero, ahora...
en este momento,
pareces la mujer más triste del mundo.
Y también la más bella.
E... Eddie.
¿Sí?
Ven aquí y bésame.
Gracias por quedar conmigo.
Maxine quería que fuera a esa fiesta con ella,
pero le he dicho que tenía una reunión de trabajo.
Cometí un error.
Uno enorme.
Pero se acabó, lo juro.
Sí, eso dijo Mitzi.
¿Te contó...?
Me emborraché mucho la noche del casino,
Mitzi estaba ahí y...
...empezó a trabajar en casa
y no podía ser, así que le pedí a Perry que le consiguiera un trabajo.
Es una buena chica.
Quiero olvidarme de todo esto.
Sí, es muy buena chica.
Y tu mujer es una persona excepcional.
Quiero muchísimo a mi mujer.
No sería nada sin ella.
Tienes nuestro destino en tus manos, Robert.
Cuando pienso en Maxine,
me acuerdo de la primera vez que subió conmigo a un avión.
El pelo le ondeaba al viento.
La quiero. La quiero mucho.
Y creo que Norma y tú también la apreciáis.
Bueno, Norma quizá no,
pero solo necesita un poco de tiempo.
A veces, para que un relación perdure,
hay que pasar por alto algunas cosas.
Nunca he tenido una relación duradera, así que no lo sé.
Pues ahí va mi consejo.
Cuando encuentres a tu chico,
te darás cuenta de que a veces hay que pasar por alto algunas cosas
por el bien de la relación.
Para proteger a la persona a la que quieres.
Bueno, ¿qué me dices?
¿Podemos pasar página?
Enterremos toda esta historia.
Vale, que nadie se mueva.
- ¡Alto! - ¡Mierda!
- ¿Qué pasa? - Es una redada.
¿Me has traído a un bar gay?
- No me toque. - Vamos.
¡Socorro!
¡Esperad!
¡Oye! ¡Aquí! ¡Por favor, ayuda!
¡Ayuda! ¡Mujer al agua!
¡Socorro!
¡Sois unos cabrones!
¡Todos y cada uno de vosotros!
Gracias, Maxine.
De nada.
De nada.
Traducción: Juan Amador Pulido
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