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♪♪ [Hay mil maneras
de decirte] ♪♪
♪♪ [Lo mucho que te extraño,] ♪♪
♪♪ [Que te pienso] ♪♪
♪♪ [Y que este son] ♪♪
♪♪ [Sea lo correcto] ♪♪
♪♪ [Pa' tocar tu corazón] ♪♪
♪♪ [Es lo que quiero] ♪♪
♪♪ [La vida me ha enseñado] ♪♪
♪♪ [Que tu amor imposible] ♪♪
♪♪ [Y buscarte] ♪♪
♪♪ [No es motivo] ♪♪
♪♪ [Para arrepentirme] ♪♪
♪♪ [No te voy a mentir,] ♪♪
♪♪ [Sé que muero por ti] ♪♪
♪♪ [Y me causa dolor] ♪♪
♪♪ [El tener que partir] ♪♪
♪♪ [Solo encuentro
temor cuando] ♪♪
♪♪ [Estoy lejos de tus brazos] ♪♪
♪♪ [La vida da 1000 vueltas] ♪♪
♪♪ [Y no hay ninguna ciencia] ♪♪
♪♪ [Que nos diga] ♪♪
♪♪ [Lo que va a pasar] ♪♪
♪♪ [La vida da 1000 vueltas] ♪♪
♪♪ [Y no hay ninguna ciencia] ♪♪
Tu papá tiene razón.
Lo más fácil y lo menos
traumático sería que
yo renunciara.
¿¿Lo quieres hacer?
Acá no se trata de lo que yo
quiero hacer o lo que
vos quieras hacer,
sino de lo que debemos hacer.
Sabes que no
estoy de acuerdo, Lina.
Cuando uno empieza
a separar lo
que quiere hacer
de lo que debe
hacer, se empieza a traicionar.
Y por lo menos yo no soy así.
¿¿O no tengo razón?
Claro que la tenéis.
Lo que pasa es que me parece
un poco curioso que cuando
hablas de política pienses así.
Y cuando tiene que ver con cosas
de la vida,
como lo que está
pasando entre nosotros
con Pipe,
piensas otra cosa.
¿¿No te parece que deberías
tener la misma claridad
en todos los temas?
En teoría sí.
Pero nos guste o no, Lina
y más cosas en juego.
Hay sentimientos.
Hay un hombre que te ama.
Hay un amigo de por medio.
[Música melancólica]
Ay, Cristian.
Esto se nos va a
estallar en
las manos en algún momento.
Por eso tenemos que
preparar el terreno.
Tenemos que manejar
esto de una
forma que pueda
minimizar el dolor, Lina.
Por lo pronto,
ocupémonos de lo más urgente.
Tenemos que ganarnos el aval
del partido y con Carlos Pollo
en contra, no va a ser fácil.
Bueno, contame entonces,
¿¿cuál es la estrategia?
No hay estrategia.
[Música tranquila]
Nos vamos a ganar ese aval
hablando y explicando
contundentemente qué es
lo que queremos hacer.
Y para eso te
necesito a mi lado.
Porque te has convertido
en mi fuerza,
en mi motor.
Sin ti no puedo
enfrentar esto, Lina.
¿¿Sabes que es lo peor de todo?
Cada vez que decís eso.
Me dan unas ganas
de comerte a besos.
¿¿Y por qué no lo haces?
Que mañana todo Montería se dé
cuenta de lo que está
pasando con nosotros.
[Música tranquila]
Está bien.
[Música tranquila]
¿¿Que, un vinito francés o que?
Prefiero que la lista sea...
¿¿Tu le vas a meter toda esa
plata a una botella de vino?
Los buenos gustos
cuestan, Lanza.
¿¿Qué con la risa, Costello?
¡Ah! Y ya no se puso a sollar,
¿¿si o que?
Nada que te importe.
A ver Costeño.
Yo le digo una de las cosas,
a lo bien.
Lo más seguro es
que su mersed
y yo trabajemos juntos
un buen tiempo.
Entonces, bajándole al visaje
y en la buena.
Y si yo lo ofendí perro.
Perro a lo bien,
te pido disculpas.
Listo.
Nada de nervios.
¿¿En la buena?
En la buena perro, de una.
Mira la hora.
¿¿Qué hacen ustedes aquí?
-¿¿Don Giorgio?
-Si.
Don Georgio, es que,
¡vengo a traerle un mensajito,
viejo pecueco!
¿¿Qué pasa?
Que a don Ortega no le gusta
la gente que no paga deudas.
Si yo ya le expliqué a él,
yo tenía otro problema
y iba a recoger el dinero.
Y eso a nosotros
nos importa muy poquito.
Con nosotros es plata en mano
y lo que sabemos, en tierra.
Papá, ¿¿qué pasa?
Filia, estate ahi.
Bizcochito.
Tienes tres días
para reunir la plata.
Es mejor que lo hagas
porque te conviene.
Ya sabes que no estamos jugando.
Vamos.
Espere, espéreme que me despido.
Quieto, quieto.
Mami.
Uy, esos ojos como
para un caldo.
Mamacita, dígale a su papito que
se ponga serio en
sus deudas
o si no me toca
mandarle en serenata en moto.
Suficiente, vamos.
¡No la toque, Porco!
¿¿Cómo?
¡Que no la toque!
¿¿Cómo me dijo?
¡Porco!
¡Vamos, suficiente, vamos!
[Música tensa]
Cero bizcocho.
¿¿Si o no, Costeño?
Ay no, ahora no sabe quién es.
Pues la hija del dueño del
restaurante,
ya ve cero bizcocho,
la nena.
Vea.
¿¿Si se ha comido carne de cerdo?
Tiene esa piel
así toda tiernita,
toda suavecita.
Nojoda compadre,
es una niña.
¿¿Y que?
Ya pesa los 35
kilos reglamentarios.
Aguanta la nena.
Además, eso es
lo que yo necesito
para sacarme esta yuca
de la espalda,
así para sacarme ese estrés.
A lo viento.
[Música de la radio]
Yo no te puedo creer
que el ingrato de Pipe
no te haya llamado
ni una sola vez
desde que se fue.
Debe estar ocupado.
Oye, Sonia, y aquí entre nos,
¿¿Eso es cierto que Pipe
todavía no viene?
Niña pues, esperamos que no.
Sí, claro, sobre todo tú
y me imagino que Lina María.
Mmh.
Sobre todo ella y yo.
-Ey, buenas.
-Buenas.
Uy, hablando del rey de Roma
y mira quién se asoma.
Los estaba esperando
porque les voy a hacer
la invitación del año.
Imagínense que este
fin de semana me gradúo
y la fiesta va a ser
en el club campestre.
Lo más importante es que ninguno
de ustedes dos puede faltar.
-Muchas gracias.
-Gracias.
Perdón, ninguno de
ustedes tres,
porque yo ahorita te voy a
traer tu invitación, Sonia
Ah, muchas gracias.
[Música relajante]
¿¿Le dejaron bien claro al
paciente que tiene tres días
para pagar, sí o no?
Sí señor.
Pero ese cucho tiene pura cara
de hacerse el pendejo,
asi con las gafas a lo bien.
O sea no joda.
¿¿También tú sabes leer
las caras de la gente?
Ah, como para que se va haciendo
una idea de con
quién está camellando.
¡A ver, ya par de muñequitas!
¿¿Van a empezar a
joder otra vez, ah?
Si el tipo no paga,
me lo manda
para la pelona y punto.
¿¿Sí o no?
¿¿Que, y que se nos estranbien
las relucas?
No, la chimba.
Vea propio,
a lo bien
de mera amistas.
Yo le tengo un torcillo mejor.
¿¿A si? ¿¿Como cuál? ¿¿Qué?
Resulta que se mantiene
una hija, pero es que
tiene una monota,
cero bizcocho,
¿¿Si o no, Costeño?
Y parece que papi
la quiere mucho.
Apenas, ya tenemos
de dónde apretarle las bolas
a ese cucho, ¿¿si o que?
[Música tensa]
A veces pienso que la única
gente que está en este mundo
para ser feliz, es la gente
como la Elizabeth.
¿¿Gente como?
¿¿Gente que no sabe
dónde está parada?
Estoy segura que no tiene
ni idea que su papá me odia.
O lo sabe y no le importa.
Por eso te digo lo que
te estoy diciendo.
Tenemos que aceptarlo.
Ella es una mujer que tiene
claro que quiere en la vida.
Te quiere a vos.
Por eso yo no
puedo ir a esa fiesta.
En cambio vos
tenés que estar allá.
-Lina Maria...
-No.
En este momento un desaire
a la familia, el apoyo
sería desastroso.
Vos tenés que estar
allá y tienes que aprovechar
cualquier situación, para
estar bien con él.
Eso nos facilitaría las cosas.
Sí, de acuerdo, pero yo no
quiero seguir a sus chantajes.
Yo sé, yo solamente
te estoy pidiendo que
seas un poquito más...
Político.
[Música tranquila]
¿¿Entonces qué?
¿¿Cómo le fue con el Niero?
Un poco acelerado y boleta
y eso me preocupa.
El tipo es un bicho raro,
pero es buen trabajador.
Sí, pero es que yo tengo otra
manera de hacer
las cosas, propio.
Si don Ortega dice
que tienen que trabajar juntos,
pues trabajan juntos
porque se complementan.
¿¿Si o no?
Ahora, a propósito
de don Ortega,
quiere invitarlo a la fiesta de
empleados que va a hacer
este fin de semana.
-¿¿Una fiesta?
-Si.
Toda empresa que se respete
tiene su fiesta de aniversario
y nosotros no
somos la excepción.
¿¿Si o no?
¿¿Y dónde es?
Ya va a empezar el nene mocho
con la preguntadera otra vez.
Yo le digo cuando pero no donde.
Ahora, punto dos.
El jefe quiere que
usted vaya con la novia.
No, no, si yo...
Yo no tengo novia.
Entonces, ¿¿quién es la tal Leo?
Es más...
La que quiere que vaya
con la novia, es la señora.
Y a ella no le gusta
que le hagan desplantes.
¿¿Si o no?
[Música tensa]
Eli, gracias por invitarme.
Pero definitivamente
no puedo ir.
Amiga, pero si es uno de los
dias más importantes de mi vida.
¿¿Le contaste a tú papá
que me invitaste?
Claro.
Eli, decime la verdad.
¿¿Estuvo de acuerdo?
Bueno te voy a decir
lo que yo pienso.
A mí me parece que esta
es la oportunidad perfecta
para que ustedes dos
vuelvan a ser amigos.
Eli, tu papá y yo
nunca hemos sido amigos.
Y yo dudo que lleguemos a serlo.
-Lina Maria...
-Eli.
Eli, es un mal momento
para vos y yo.
Después celebramos las dos.
Nos enrumbamos,
nos despelucamos.
Pero ahorita no me insistas.
Bueno pues solo espero que
ahora Cristian no se vaya a
solidarizar contigo.
Lina María, si ese hombre no va,
yo me muero.
El va a ir.
¿¿Y tú cómo estás tan segura?
Porque el y yo ya
hablamos de eso.
Y así sea a la fuerza,
yo voy a hacer que él vaya.
Ay, amiga, gracias.
Mira, es clave que ese hombre
vaya a esa fiesta.
¿¿A si?
¿¿Y eso por qué?
Porque ese día voy con todo.
Voy a matar o morir.
Mejor dicho, si no en la
fiesta de mi grado,
no es nunca, Lina María.
[Música dramática]
[Tocan la puerta]
Va.
Hola.
¿¿Cómo estás?
Bien.
¿¿Puedo seguir?
Sí, claro.
Usted no se imagina la pinta
que yo me voy a comprar.
Es que mire,
yo voy a dejar a
todo el mundo
con la boca abierta
en esa fiesta,
porque es aquí
donde usted me ve, a mí
lo que me falta es ropita.
A ver, a ver,
un momento y nos organizamos.
¿¿De qué fiesta estás hablando?
La fiesta.
La fiesta que nos invitó Luisa.
No voy a ir a esa fiesta.
Y si fuera a ir,
no iría contigo.
Lo siento, Leo,
pero es mejor
dejar las cosas bien claras.
Entiéndeme, yo no...
Yo lo entiendo.
Discúlpame.
Discúlpame si yo pensé que...
Permiso.
[Música triste]
[Bullicio]
¿¿Cómo está?
Buenas.
Buenas.
[Música tensa]
[Música tensa]
[Música tensa]
Yo sé Marcos, yo sé.
Me dejó muy claro.
Que él tenía novia.
Él me lo dijo desde la primera
noche que nos conocimos.
Pero yo, ¿¿cómo hago?
¿¿Cómo hago para mandar
sobre mis sentimientos?
Mire, yo le voy a confesar
una cosa, ¿¿sabes?
Yo me levanto todas las mañanas
diciendo ya,
ya Leo, ya.
Supera ese man,
ya deje
de pensar en ese man.
Pero es que cada vez
que yo lo veo Marcos.
[Monitor cardíaco]
Yo no puedo evitar
adorar a su amigo.
¿¿Cómo hago?
¿¿Cómo hago para quitarme este
amor que tengo en el pecho?
Pero es que si su amigo
por lo menos hiciera algo
para que yo lo odiara.
Pero todo lo que hace,
me enamora más.
[Monitor cardíaco]
Yo a este paso...
A este paso yo voy a
terminar muriendo de amor.
Odio este dolor
tan berraco que tengo.
[Música triste]
¡Si hay algo que
ha caracterizado
históricamente a
nuestro partido!
¡Es nuestra firmeza ética,
nuestra firmeza moral!
[Aplausos]
Vivimos tiempos difíciles.
Tiempos de confusión que no se
sabe qué es lo bueno,
qué es lo malo.
¡Tiempo en que nuestros enemigos
se han ido infiltrando
y enmascarando
en nuestra ciudad!
[Aplausos]
¡Tenemos que cerrarle
las puertas
a esos que pretenden
abrir el camino, no solo
a los enemigos de la paz,
sino a los enemigos
de la decencia y de la moral!
¡Ni un paso atrás!
[Aplausos]
Le extraña que
esté aquí, ¿¿verdad?
La verdad que sí.
¿¿Le pasó algo a Leo?
No.
Ah, bueno, sí.
Pero por nada del mundo
ella se puede dar
cuenta que yo vine.
Pero, ¿¿que pasó?
Es que esa mujer lleva dos días
que no hace mas que llorar
y llorar como una magdalena.
¿¿Por qué?
Por la sacada joputa que
usted le hizo
con eso de la
fiesta que la habían invitado.
Ay, no, hermano.
No me diga que usted no se daba
cuenta de la traga tan brava
en la que está Leo.
Si esa mujer no se
si no besa el
piso por donde usted camina.
Luis, entiéndeme,
yo no puedo querer a nadie.
Mi corazón está comprometido.
No, yo sé.
Yo sé, yo sé y para qué,
pero yo soy consciente
que usted desde un
comienzo ha sido claro.
¿¿Entonces?
Entonces yo necesito
que usted haga algo.
Pero por lo que más quiera
no le rompa el corazón
a mi amiga, ¿¿si?
Mire, yo sé que usted ahí
donde la veía toda borrachita,
todo machita.
En el fondo ella es
una gelatina completa.
Y más cuando se enamora.
Que yo recuerde,
nunca la
había visto querer a nadie
como lo quiere usted.
A sí que pilas.
Yo no sé qué se
va a inventar
para bajarla de esa nube tan
brava en la que ella está.
Pero por lo que más quiera,
hágalo sin romperle
el corazón, ¿¿si?
[Música melancólica]
Don Carlos tiene mucha razón
cuando habla de los
peligros que se ciernen
sobre nuestros tiempos.
El más que nadie,
sabe de qué habla.
Pero don Carlos se olvida de uno
de los peligros más
grandes a los
que se enfrenta este partido.
Y es el haberse ido retrasando
con respecto a los tiempos
que vivimos.
Doctor Puello.
La sociedad ha cambiado.
El país ha cambiado,
la ciudad ha cambiado.
Y si la política y el partido
no cambian al mismo ritmo,
sencillamente se muere.
Mi padre, el señor
Aníbal Dangond,
siempre ha sido miembro
de este partido y me instruyó
desde muy pequeño
en su filosofía, en su ética.
Soy heredero de eso.
Por eso quiero ir al Consejo
en su representación.
No quiero representar
los principios fundamentales,
quiero cambiar la
forma de hacer política.
Quiero que seamos la primera
fuerza política de la ciudad
y para eso necesito el aval
de todos ustedes.
Tengan la plena seguridad
de que no los voy a defraudar
y a partir de hoy
apretamos puños por una nueva
era política en Montería.
[Aplausos]
[Música dramática]
[Música alegre]
-Hola.
-¿¿Cómo estás?
Bien.
¿¿Y usted?
¿¿Mucho trabajo?
Más o menos.
¿¿Fuiste a ver a Marcos hoy?
Sí, sí, sí.
A primera hora
estuve con él.
Y está bien.
Yo lo veo de buen semblante.
Qué bueno.
¿¿Café doble?
Ya se lo traigo.
Sí, pero...
Antes me gustaría
hablar contigo.
¿¿Y eso?
Es sobre la fiesta.
No quiero que pienses
que tengo algo en contra tuya.
Todo lo contrario.
Contigo la paso del carajo.
¿¿Pero?
Pero es que tengo
que protegerte.
¿¿Protegerme?
Mire, yo la verdad,
he escuchado
todas las excusas del mundo.
Las más creativas,
las más absurdas.
¿¿Pero esa?
De verdad que le gana a todas.
O sea, usted no quiere
ir a una fiesta conmigo
porque me quiere proteger.
¿¿Y proteger de qué?
Si se puede saber, claro.
No quiero que te involucres
con la gente con la que trabajo.
Sólo que no quieres
que me involucre en su vida.
Eso lo tengo muy claro ya.
Así que no se preocupe.
Ya le traigo su café.
[Música alegre]
¿¿Se me vio?
-¿¿Se me vio como me puso?
-Si, si
Es que me indigna.
Es que le puse los puntos
sobre las íes para que vaya
sabiendo que yo tampoco
soy ninguna tonta.
Es que desde hace rato
quería sacarme ese clavito.
Buena, ahí la Bibiano, oyó.
-Oiga Luis, Luis.
-¿¿Eh?
¿¿Pero y que tal que tenga razón?
Qué tal que me
estuviera protegiendo.
Ay no.
Ay Leo, por favor.
Es que es una posibilidad
que no podemos descartar.
¿¿Sabes que mamita? Suerte.
Pero venga, ¿¿por que siempre
es que se pone brava?
Siempre me dice que suerte.
¡Si!
[Aplausos]
¡Si!
[Aplausos]
¡Si!
¡No!
¡Si!
[Aplausos]
¡Si!
[Aplausos]
¡No!
¡Si!
[Aplausos]
Es todo.
[Aplausos]
Bueno, por mayoría absoluta
se le otorga el aval del partido
a Cristian Dangond
para que se presente
las próximas elecciones
al Consejo de la Ciudad
en representación
de nuestro partido.
[Aplausos]
[Música alegre]
[Música alegre]
[Música alegre]
Por este triunfo
y por muchos más
que vienen para nuestra vida.
De eso estoy segura.
-Salud.-Salud.
[Música romántica]
No nos podemos confiar.
Ese señor todavía es influyente
y tiene poder.
Eso lo tengo claro.
Pero tengo más claro que a
partir de hoy comenzaron a
cambiar muchas cosas en la
política de la ciudad.
Me sentí muy orgullosa
cuando terminaste tu discurso
y todo el mundo te aplaudió.
¿¿Lo hice bien?
Muy convencido.
Seguro, muy firme.
Pero sobre todo
terriblemente guapo.
Eso no me lo habían dicho.
[Música romántica]
[Música romántica]
Nos pueden ver tu papá o Sonia.
¿¿Ese es el problema?
[Música romántica]
Problema resuelto.
En todo caso,
no me siento bien.
Lina María, si fuera por mí,
te llevaría a otro lugar.
Pero tú sabes que no se puede.
Nos pueden reconocer.
No podemos darnos ese lujo.
Lo sé.
Esta es una noche para celebrar.
No para sentirnos triste
ni para sentir culpa,
ni para sentirnos mal, Lina.
Esta es nuestra noche.
[Música romántica]
[Música romántica]
[Música romántica]
[Música sensual]
Entonces va a ser hoy.
Si, se va a reunir toda la gente
que trabaja para Ortega.
¿¿Y él?
Debe llegar en algún
momento para
entregar los regalos a la gente
y compartir con ellos un rato.
¿¿Alguna pista de
dónde va a ser la fiesta?
No, nada.
Ellos se cuidan
muchísimo con ese tema.
El punto de encuentro
va a ser en la
doce con la sexta.
Y de ahí van a salir los buses
que van para la fiesta.
Pero ni siquiera se le ocurra
seguir esos buses que tienen
un operativo de vigilancia
que ya quisiera la policía.
Y entonces,
¿¿cómo hago yo?
Tiene que estar
pendiente coronel.
Yo en cuanto pueda trato
de comunicarme con usted
y le doy las coordenadas.
Bien.
Guerra.
Quiero que se cuide.
Algo me dice que estamos
al final de todo esto.
Espero que así sea, coronel.
Tengo muchísimas razones
para regresar a Montería.
[Música de acción]
Ay, me va a hacer
mucha falta, Lina María.
Pero estoy tan feliz de que tú
hayas podido venir.
Cuéntame de ti, Eli.
¿¿Qué vas a hacer al fin?
¿¿Te vas a estudiar afuera?
Pues sabes que no sé.
Porque acá todavía hay
muchas cosas que me retienen.
Pero si, tengo pensado trabajar,
montar un consultorio.
Además pienso que en Montería
hay muchas oportunidades
para una fisioterapeuta como yo.
Seguro que sí.
Ay, mí me esperas un momentico
que voy a saludar a Olguita.
Dale, dale.
Bueno.
No hablabamos desde el día
de tu elección.
No, no te preocupes.
Yo no vengo a hablar de
política en lo mínimo.
Solo te puedo decir...
Que mi hija no había estado
nunca tan contenta como hoy.
Es el día de su grado
Carlos, es normal.
No, no creo que sea eso.
Yo creo que realmente,
es porque tú estás aquí
Y...
[Risas]
Gústeme o no me guste...
Tengo que aceptar que Elizabeth
está enamorada de ti.
No diga nada.
Déjame terminar.
Yo no sé si tú lo
estás o no estás
enamorado de ella.
Eso es un problema tuyo.
¿¿De acuerdo?
Sólo quiero decirte,
que Elizabeth es lo que
más importa en la vida.
Ahora...
Yo te puedo perdonar.
Que me haya tratado
como un viejo caduco.
Delante de la gente del partido.
Pero lo que no te voy a perdonar
por nada del mundo.
Es que la hagas sufrir.
Que te quede claro.
[Música tensa]
Pues a mí eso me
parece el colmo,
el desplante que
te hicieron los Puello.
Independiente lo que
haya pasado,
vos y Elizabeth son amigas.
Papá, fui yo la que
decidió no ir a esa fiesta.
Pero, ¿¿por qué?
Es que no te puedes esconder
de nada ni de nadie.
Pues es que yo no
me estoy escondiendo
Pero tampoco quiero aguantarme
las caras largas
de Carlos Puello
y la esposa.
Además lo estoy
haciendo por Eli.
[Suena teléfono]
Espérame un segundo.
[Suena teléfono]
¿¿Aló?
¿¿Ay, que?
¿¿Aburrida por que te
cancelaron de la
fiesta del Puello?
¿¿Oíste?
¿¿Y a vos quién te contó?
Mi amor me extraña.
Yo estoy en mas
rateado de Montería.
Aquí no se mueve la hoja
de un árbol sin que yo lo sepa.
Me extraña.
Usted lo que es, es un
chismoso de siete suelas.
Óyeme, te tengo una invitación.
¿¿A dónde?
Bueno, es una sorpresa que estoy
seguro de que te va a gustar.
¿¿Cuánto tiempo tengo
para cambiarme?
Nada.
Mejor dicho muy poco
porque estoy
afuera de tu casa esperándote.
[Música dramática]
Estos aparatos no
se van a utilizar.
Esto me lo dejan ahí.
No se puede.
Me lo dejan ahí.
Hágale, a ver.
¿¿Qué hubo?
¿¿Sabes qué?
El nene mocho se animó a venir.
Al jefe no se le
puede hacer el feo.
¿¿Y la noviecita que?
Propio te dije que
no tengo novia.
Eso es una idea de doña Luisa.
¿¿De verdad?
Eso es problema suyo.
Bueno, ¿¿qué?
¿¿Donde es la cosa?
Ah, ya empezó
con la preguntadera otra vez.
Pase para acá el
celular más bien.
Mientras estemos
en la pachangona
no hay ni celulares,
ni moto, ni nada.
Cuestiones de seguridad
y es para todo el mundo, hagale.
¡Eh!
Ponga a inflar bombas
ahí más bien, hágale.
Entonces Propio como va, ¿¿bien?
Ya.
Mi amor, le presento acá
a don Propio, y a la
mujer de mi vida,
la dueña de mi corazón.
Una mujer de su casa,
muy preciosa.
[Propio] Bienvenida.
[Música tensa]
[Teléfono sonando]
[Teléfono sonando]
¿¿Y como va la fiesta?
Aburrida.
¿¿Y tú qué haces?
Aca, arreglándome para salir.
¿¿A sí? ¿¿Y eso para dónde?
No sé.
José me llamó que
si la acompaño a un sitio,
pero no me dijo adónde.
¿¿Y tienes que ir?
Pues, tener que ir
no tengo que ir.
Quiero ir.
¿¿Por qué?
¿¿Estas celoso?
No me digas que tengo
motivos para serlo.
Pues, no sé, eh.
Puede ser.
Ya me imagino la cara que
debes tener en estos momentos.
Cristian.
Te he dicho mil veces
que no tenés porque
estar celoso.
José es un amigo, nada más.
[Música tranquila]
Acá lo más lindo.
Tome lo más lindo
que tengo en la vida.
¡Hágale mami!
¿¿Quién falta?
¿¿A quién falta? Al Costeño.
Tómese una Costeño.
No, no, no.
No mas tarde.
¿¿Que más tarde?
Más tarde se vera flor.
Tome, no me desprecie.
Venga guey.
Vea señor,
yo le digo una de
las cosas, ¿¿sabe que?
Yo sé que sumercé y yo no
empezamos una buena relación,
una buena amistad.
Y yo soy consciente de que
fue por mi culpa,
por vicio, por confianzudo.
Vea, mi mamá me dijo:
Ernesto, no
debes ser confianzudo con la
gente, que eso no lo llevo
a usted a ningún lado,
pero yo estoy seguro
que sumercé y yo
vamos a ser ñañito
por excelencia,
vamos a ser parceros, ¿¿si?
Además yo nunca he tenido
una amistad costeña
y que esta sea mi primera
amistad costeña, ¿¿cómo la ve?
¡Eso, eso mi costeño! ¿¿Qué paso?
Costeño vea que, le digo que
seamos de hermanos y...
[Balbuceando]
Bueno, bueno, bueno, bueno.
O sea tenga fe en mi,
a lo bien vea.
¿¿Cómo van atrás, eh?
[Bullicio]
¿¿Les falta tragos o que?
Un momento,
un momento por favor.
Cristian, ¿¿por que no vienes?
-¿¿Yo?
-Si, tú.
-Quiero esta foto contigo.
-Hija.
Eli, es un momento
con tus papás.
Ay, no sea bobito, ven.
[Música tensa]
[Música tensa]
[Música tensa]
[Aplausos]
-¿¿Lista?-Lista.
Pero primero me decís
para dónde vamos.
No, me tiro la sorpresa.
Tus sorpresas me dan un poco de
susto, prefiero que
me digas primero.
-No.-bueno.
No, no. Ey, espérate, espérate.
Espérate, mira em...
Bueno, te voy a decir.
Vamos a ir al
barrio de Furatena.
¿¿Y eso?
Pues Lina, yo quiero que
veas con tus propios ojos
el tema de los desplazados
que llegan a esta ciudad.
Es terrible.
Pues no será un
plan muy glamuroso,
no tanto como la fiesta
de los Puello pero, no sé.
Ahora que estás en la política
a lo mejor te interesa.
Me interesa.
Entonces vamos.
-Dale pues.
-Dale pues.
-Furatena.
-Furatena, claro.
Te lo pongo en el GPS, ahí esta.
[Música tensa]
[Música tensa]
[Música tensa]
Dale mamita, chúpeme un Guárico.
Hágale.
Uy, qué pena.
[Música alegre]
Primero no se vaya
a emborrachar, ojo.
[Música alegre]
Costeño, ¿¿cómo la vez?
Muchísima gente, ¿¿no?
Ay medio nos descuidamos
y esto que nos convierte
en una multinacional.
¿¿Y el jefe dónde está?
Ay papi,
me tiene harto ya
con esa preguntadera, ¿¿eh?
Disfrute la fiesta tranquilo.
Vaya a bajarte lechona.
Tráigale un trago
aquí al hombre.
Abra inflado las bombas, ¿¿no?
¡Dale! ¿¿Cómo va la cosa aquí?
[Música tensa]
[Música tensa]
Oye, no me has contado cómo
estuvo la reunión
con el partido.
Yo me imagino que vos que
sos el hombre mejor dateado
de Montería deberías saberlo.
Que arrasaron, ¿¿no?
Cristian se lució.
Sí, por ahí la gente está
diciendo que el tipo es tremendo
orador, que habla muy bien.
Ve la vaina.
¿¿Por que lo decías en ese tono?
Pues porque Lina, gente de
esa es lo que sobra en esta
región.
Habladores oíste.
Yo quisiera verlo ejecutando,
ahí es donde tengo mis dudas.
Pero porque no lo conoces.
¿¿Y tú sí?
[Música dramática]
¿¿Cuánto crees tú que
conoces a Cristiana Dangond?
[Música dramática]
[Música alegre]
Costeño.
Yo estaba esperando al patrón.
¿¿Lo ve? Ahí llego.
Vea a quien me le trajeron,
a la noviecita.
[Balbuceando]
Muy bien, beba mucho.
Bueno, bueno.
Tome, siga inflando bombas.
[Bullicio]
Patrón, bienvenido.
Propio, ¿¿cómo estás?
Señora, bienvenida.
[Música tensa]
Olvídate de eso.
Yo no te estoy atacando a ti.
Y tampoco estoy atacando a
Dangond,
lo que pasa es que...
Carajo, me parece extraño
ese compromiso tuyo, así
como tan desmesurado con un tipo
que acabas de
conocer prácticamente.
Pues es amigo de Pipe.
Y siempre hablábamos de el.
Ah, claro ya, es amigo de Pipe,
hablaban no, no, sí,
tienes toda la razón.
Discúlpame, retiro mis palabras.
Oíste, a vos te cae mal
Cristian ¿¿o que?
No me cae mal.
No, porque no lo conozco,
no tan bien como tú.
Pero sí me cae mal
todo lo que él representa.
Y tú sabes de que te estoy
hablando, Lina.
Cristian es diferente.
Bueno, eso va a tener que
demostrarlo con hechos.
Porque es que es muy sabroso
tirar discursos desde
Club Campestre,
eso es muy rico.
Que venga aquí
y se embarre un poquito,
que conozca a la gente que
vea como es que viven aquí.
Ven, ven, ven y te muestro.
Dale, adelante y tú le cuentas
[Elizabeth] Cristian,
¿¿pero como
así que te vas?
Eli, yo vine a saludarte
y a felicitarte.
Creo que ya lo hice.
Pero si la fiesta apenas
está comenzando, mira.
Créeme que sin mi
la van a pasar igual de bien.
No, yo no.
Cristian, por favor, quédate.
Yo te aseguro que
esto se compone.
No se trata de eso, Eli.
Entonces, ¿¿de que?
Ay, ya se, es por
lo de mi papá, ¿¿cierto?
Por la pelea que tienen
por el partido político.
No.
Pues, muy raro,
porque estabas
hablando conmigo feliz de la
vida, te va ahí a
hablar con él
y ya te quieres ir.
Tengo cosas que hacer, Eli.
Ay, por favor, ¿¿un sábado?
Un sábado, aunque no lo creas.
Cristian, te lo ruego,
por favor no te vayas.
Mira, si tú te vas,
esta fiesta para mí se acaba.
No digas tonterías.
En un rato
ya no te acordarás de que vine.
Felicitaciones y gracias
por ponerte color del partido.
Disfruta.
[Música dramática]
[Música dramática]
[Música dramática]
Muchachos, no traen
un arma, ¿¿cierto?
[Música alegre]
¿¿Se puede saber qué
estás haciendo aquí?
Hola.Salud.
Que bueno verlo por acá.
¿¿Y usted que hace por aquí?
No mentiras.
Está bueno la fiesta, ¿¿no?
¿¿Que, más bien?
Los dos habíamos quedado...
Si, habíamos quedado
en que no
íbamos a venir juntos
y no vinimos juntos.
¿¿Entonces cuál es el problema?
El problema es que
no me gusta que estés aquí.
Pues de malas,
porque ella fue la
que me volví a llamar
y ella fue la que me invitó.
Leo, esto es peligroso.
Sí, ya, tranquilo.
Ya me dijo que no
podía decirle por su nombre,
así que no se preocupe, yo no
la voy a embarrar, tranquilo.
¡Es que no estoy
hablando de eso!
¿¿Entonces de qué?
¿¿Te has dado cuenta
de la clase
de gente que viene
a esta fiesta?
Es común y corriente.
Como usted, como yo.
Ay ya Pipe,
yo me sé cuidar
desde muy chiquita.
Así que fresco.
Está bien, hagamos una cosa.
Usted hágase de cuenta que nunca
me vio y yo también voy a hacer
de cuenta que nunca lo vi.
Y listo.
Es una buena fiesta.
-¡Salud!-Salud.
[Música tensa]
Esta es la verdadera Montería.
La que nadie quiere ver.
La que ninguno quiere reconocer.
Nadie se hace cargo de esto.
Es lamentable.
¿¿Tú sabes cuántas personas
vienen aquí más o menos?
No, no tengo ni idea.
3000 personas, Lina.
3000 personas en
la miseria absoluta.
Mira un poquito,
no tienen servicios públicos,
se mueren de desnutrición,
se mueren
contaminados, enfermos.
Los índices de mortalidad
son de no creer.
La infantil es horrorosa y la
desnutrición es una vergüenza
para esta región.
Para esta ciudad.
Eso es lo que deberían conocer
los políticos que dicen
que quieren ayudar al pueblo.
Aquí es donde deberían venir.
Empezando por Dangond.
Traelo para que vea el
cómo es esto de verdad.
Te calmas, Elizabeth.
No te vayas a olvidar
que yo soy tu padre.
Me dices ya mismo que fue
lo que le dijiste a Cristian.
No le dije nada,
absolutamente nada.
¿¿Ah no?
Entonces porque se fue...
No lo se, Elizabeth.
No lo sé.
Tal vez no quería estar aquí.
Mentira, papá.
Todo iba perfecto hasta
que tú hablaste con él.
¿¿Por qué estás armando
una tormenta en un vaso de agua?
Ni que nos hiciera falta
Cristian Dangond para
continuar esta fiesta.
A mí sí me hace falta acá.
Sin el acá simplemente no me
importa esta fiesta, entiéndelo.
Baja la voz, Elizabeth.
Te están mirando.
Es lo único que
te importa, ¿¿cierto?
Te debería importar a ti.
Porque eres tú la que está
haciendo el ridículo, ¿¿sabes?
¡Mira papá!
¿¿Sabes qué?
No te metas en mis
cosas más nunca.
Me estás arruinando la vida.
Elizabeth.
¿¿Y ahora qué le
pasó a esta nena?
Es el colmo.
Su vida es Christian Dangond.
Y sin Cristian Dangond
no tiene vida.
¡Maldita sea!
Es lo que me faltaba.
Mijo, cálmate, cálmate.
Ven siéntate, ven, ven.
No, no me quiero sentar.
Ah bueno, bueno.
¿¿Por que eres tan terca mujer?
¿¿Por que no esperas a que
llegue Cristian al menos?
Si Christian llega,
no voy a dejar que me vaya.
Así que me toca aprovechar.
¿¿Pero tan mal te hemos
tratado en esta casa?
Tú sabes que no.
¿¿Y entonces?
No te va a gustar escucharlo.
Ah bueno, que estas
hablando de mi.
Pero si tú ni siquiera
me ves mujer.
Hago todo lo imposible
por estar lejos de tu presencia.
El solo hecho de saber
que estoy contigo
bajo el mismo techo
me hace hervir la sangre.
¿¿De que tamaño es
el rencor que siente por mí?
¡Del mismo tamaño de tu culpa!
¿¿De qué culpa están hablando?
Y les voy a pedir
un favor a los dos.
Esta vez no me vayan a decir
que no está pasando nada.
[Música dramática]
[Música dramática]
José, muchísimas
gracias por todo.
En serio quede impresionada.
Si, es bien duro,
pero gracias a ti.
De verdad y cuando
quieras me acompañas.
Ya viste esta ciudad
desafortunadamente
está llena de problemas.
Lo que te mostré y súmale
mototaxismo, inseguridad,
desplazamiento,
trabajo infantil,
es terrible.
Bandas criminales.
Bueno, no sabes.
Oye, ¿¿quieres tomarte un fresco?
No, yo sí prefiero no
encontrarme con tu papá.
Sabes que venía
pensando en el carro.
¿¿Por qué no salimos
mejor esta noche?
Nos tomamos algo,
bailamos salsita.
¿¿Qué dices?
Muchas gracias.
Pero no.
¿¿Cuándo es que tú me vas a dar
el chance a mi, mujer?
¿¿No crees que ya he
hecho méritos suficientes?
Oíste, José,
¿¿a vos es que se te
olvida que yo
estoy comprometida?
Pues yo tengo novio.
sí, un novio que solo mencionas
cuando me quieres sacar el
cuerpo a mi.
Raro, ¿¿no?
¿¿No será que sólo
te sirve para eso,?
Yo creo que es
mejor que te vayas.
Ya estás empezando a decir cosas
que no me parecen tan chévere.
Pero es que es verdad.
Si, que pena contigo Lina,
pero es verdad.
Mira tú a Pipe Guerra
no lo nombras,
no lo mencionas
y no es si no que yo te tire
lanza y el tipo aparece.
Como un pararrayos, eso
por lo menos es extraño.
José, chau.
Bueno, entonces vamos mañana
a Moñitos y nos vamos
un día de playa bien chévere.
Esta noche nos hablamos.
Dale, ¿¿mañana?
¿¿Oíste?
Gracias por todo.
Está bien, me voy.
Te dejo en paz.
Por ahora.
Yo contigo voy a
seguir insistiendo.
Por ahí dicen Lina
que no está muerto quién pelea.
-Chao.
-Chao José.
-Gracias.-Mmmm.
[Música tensa]
¿¿Cuál es esa culpa
tan grande, Sonia?
Es mejor que te olvides
de lo que escuchaste.
¿¿Tú crees que es así de fácil?
Supongo que no,
pero es lo que tiene que hacer.
[Música dramática]
Papá.
[Música dramática]
Yo creo que ya va
siendo hora de...
De que deje de
cargar con esta culpa.
No lo hagas.
Por favor.
¿¿Será que pueden dejar
de hablar en clave?
¿¿Si?
[Música dramática]
Yo fui el culpable
de la muerte de Emiliano.
El esposo de Sonia.
El papá de Pipe.
¿¿Que?
[Música dramática]
[Música dramática]
¿¿Qué hubo?
¿¿Me regalas un trago?
Si claro.
¿¿Por que tan solito?
No, no estoy tan solito.
Estoy con mis
compañeros de trabajo.
Veo, ¿¿bailamos?
No gracias.
¿¿Pero por que no?
No seas aburrido.
Ah, ya se.
Lo que pasa es que
me tienes miedo.
Tranquilo que yo no muerdo.
Pero yo sí.
Estoy seguro que a tu novio
no le va a gustar mucho.
Por favor, en estos momentos
debe estar emborrachándose con
sus amigotes y sus amiguitas.
Y nosotros aquí
perdiendo tiempo.
Vamos.
Mira te aseguro que nos
vamos a divertir muchísimo.
Además,
¿¿quieres que te confiese algo?
[Hablando en voz baja]
¡Bueno!
Alejate, a metros que yo
lo vi primero.
Pero que agresividad.
Bueno, es que no
me gusta que se
metan con lo que es mío.
Ande pues, largo de aqui.
¿¿O quiere que la saque de esos
pelos pintados que tiene
por aquí por el suelo?
De nada, ¿¿no?
¿¿Que?
¿¿Me va a negar que
estaba estancado?
No, no te lo voy a negar.
Pero la verdad no me conocía
esa faceta tuya.
Ah, pues una camina,
camina y media
y yo cuando quiero, cuando me
esfuerzo, se me sale para luz.
Mira que eres
una cajita de sorpresas.
¿¿Y que?
¿¿Amigos?
Amigos.
Menos mal, porque ya
estoy que me bailo.
-Vamos a bailar.
-No, no.
Si, camine, camine.
Agárreme pues.
[Música animada]
Ese dia, estábamos
recorriendo la
finca, cogiendo unas cabezas de
ganado que íbamos a
llevar a una feria en Medellín.
Sonia estaba con nosotros.
De repente llegó un campero
con unos hombres armados,
se acercaron a nosotros.
Se bajó uno de ellos
con una lista en la mano y...
Preguntó quién
era Aníbal Dangond.
Yo me quedé paralizado.
No sabía que responder.
Tenía un miedo terrible.
Entonces...
Emiliano, pues...
Se dio cuenta que yo no
podía responderle.
El miedo que tenía y...
Y contestó el.
Dijo que el era...
Aníbal Dangond.
¿¿Y qué pasó?
[Música dramática]
El hombre que tenía la escopeta
sin medir palabra, ni siquiera
espero a que Sonia dijera algo.
Emiliano le pegó un tiro en la
cabeza y lo mató.
Emiliano...
Tuvo que pagar mi
cobardía, mijo.
Y yo he cargado con esa culpa
toda mi vida.
[Música dramática]
[Música dramática]
No, es que usted baila tan rico
que yo me podría quedar aquí
toda la vida.
[Música animada]
[Música animada]
[Aplausos]
¡No!
[Reproduciendo
“La Vida Da Mil Vueltas”]
Ahora que soplaste las velas,
¿¿qué deseo pediste?
No, no ves que dicen
que cuando uno cuenta los deseos
no se cumple.
[Música animada]
[Música animada]
Ahora sí se cumplió mi deseo.
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
De ahora en adelante,
esta va
a ser nuestra canción, ¿¿si?
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
[Música animada]
¡Leo, Leo, Leo, Leo!
Que nada interrumpa su baile,
pero es que necesito que me
acompane a hacer una vuelta.
Venga, venga, venga, venga.
Usted no se mueva
de ahí que
ahora seguimos bailando, ¿¿oyó?
Dígame, Costeño.
Muy bonita su novia.
No, no es mi novia, señor.
Es una amiga.
Ah, bueno
lástima que su amiga
le guste el vicio.
Ay, ¿¿que pasa?
No me vaya a decir que no sabe
para dónde se pone ese
par de viejas.
[Música dramática]
[Música dramática]
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