All language subtitles for VisAVis_303_descargas2020

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish Download
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Translated By The Community Of WWW.MY-SUBS.COM

1 Bienvenidas a Cruz del Norte.

Las chinas manejáis todo el cotarro aquí.

Yo no me meto con tu gente, y tú no te metes con la mía.

Te he comprado una cosita.

¿Cómo carajos compraste esto, Unai?

Te quiero pedir perdón, Mercedes,

por convertirte en una asesina.

¡Hijas de puta!

¿Qué quieres?

Hou Fan, envía un contenedor a China

con todo el dinero recaudado.

Y vas a ayudarnos a robar ese dinero.

- ¿Viste algo la noche del asesinato? - No vi nada.

¿Me puedes pasar un número de teléfono por si me acuerdo de algo?

Nerea Rojas.

¡Levanta!

De rodillas.

En esta cárcel mandan las chinas,

pero en esta celda, mando yo.

No puedo permitir que una novata

me lleve la contraria.

Te vas a convertir en un ejemplo para las demás.

¡Vive!

¿Qué tenemos?

Macarena Ferreiro, 31 años.

Tensión 110-60.

Frecuencia cardíaca 192.

Traumatismo craneoencefálico y en ce-5,

politraumatismos en extremidades,

clavícula y costillas. Edema pleural.

Preparen quirófanos.

Busquen a los jefes de cardiología, trauma, neurología.

Quiero todo el plasma cero positivo que encontréis.

¡Necesito al anestesista en quirófano ya!

Tensión 100-50.

Frecuencia cardíaca 200.

Se va a sincopar.

Diazepam, 20 miligramos y Propofol.

Equipo de reanimación, ¡rápido!

La sangre está inundando los pulmones. Hay que drenarla.

¡Ya!

Está fibrilando.

Carguen palas.

Fuera.

¡Carguen palas!

¡Fuera!

De nuevo, ¡carguen palas!

¡Fuera!

Mierda.

¿Puedo...

explicarme antes de que me claves un destornillador?

Akame,

te pido perdón...

por haber salvado la vida de Macarena.

Te sonará raro, pero Ferreiro y yo

somos gemelas vitelinas.

"Ying Yang".

Nuestro destino va de la mano.

Tenía que sacarla de la lavadora.

Y ahora, haz conmigo lo que quieras, estoy en tus manos.

¿Qué está pasando aquí?

Nada.

Una charla entre amigas.

Hablábamos de lo terrible de la política china, del hijo único.

Ya sabes que los chinos prefieren varones,

y cuando se enteran de que el hijo es una niña, abortan.

Y es por eso que las chinas son unas supervivientes natas,

¿no le parece?

Muy interesante, Zahir.

Y ahora que todas somos un poquito más cultas,

mueve el culo y vístete. No estás en tu horario de duchas.

Estoy recogiendo los efectos personales de Unai

para dárselos a su mujer.

Sé que es tuya,

te la he visto puesta.

Menos mal que me he dado cuenta.

Lo siento.

No es mía.

¿A qué presa se estaba follando Unai?

No lo sé.

¿Dónde vas?

A entregársela a su dueña.

¿Qué vas a hacer, le vas a dar una paliza a otra desgraciada?

Ya está bien, Altagracia.

Déjalo pasar.

- ¿Que lo deje pasar? - Sí.

Antes de que me dieras esto,

yo creía que era especial para Unai.

Que era la persona con la que estaría si no fuera por su esposa

y por sus hijos.

Qué pendeja.

La amante con la que engaña a la amante...

¿Sabes dónde me deja esto?

En la nada.

Así que no.

No voy a dejarlo pasar.

¿Cómo está la reina del centrifugado?

¿Sigue viva?

Ha entrado en parada dos veces de camino al hospital.

¿Y eso qué es?

Eso es que, si sobrevive, necesitará pañales,

una sonda para alimentarse

y una grúa que le levante de la cama.

Qué asco.

¿A ti qué te pasa? ¿Te hace gracia?

No,

pero me molestan las velitas y las frases de Paulo Coelho,

cuando ninguna se atreve a plantarle cara a las chinas.

No, no, no. No.

No.

Así no. Así no.

Nos van a cazar una a una.

La pregunta es, ¿quién será la siguiente?

Hijas de puta.

Anabel, tú sabes que si vuelves a trapichear con las drogas,

las chinas te van a crujir.

¿Qué crees que estás haciendo?

Cagar.

Que me iba la pata pa abajo

y mi váter estaba ocupado.

Ya te estás largando de aquí.

Tú flipas.

¿Qué has dicho?

Mira, Anabel,

antes me acojonabas mogollón,

pero ahora tú estás sola

y aquí hay gente que me acojona mucho más que tú.

Así que, si no quieres verme,

pues te pones uno de esos antifaces negros de los aviones.

Cagona de mierda.

Joder con la yonqui,

si es que tienes un pico de oro.

¿Aún consigues cosas?

Están los Reyes Magos,

el Ratoncito Pérez, y yo.

Quiero algo difícil.

No se trata de una caja de tampones ni de tabaco de liar.

¿Vas a poner a prueba mi capacidad vaginal?

Sorpréndeme, ¿qué necesitas?

Necesito a alguien que sepa disparar un arma.

No te tenía por una asesina. ¿A quién quieres matar, pollito mío?

A nadie, a nadie.

Solo me quiero escapar.

Me da vergüenza hablar de mis cosas, no sé.

Se me caen los mocos, pero no es que me haya metido nada,

sino que tengo un poquito de alergia.

Imagínate, cuando tú entras aquí

y te ponen este trapo amarillo arriba, te lo quitan todo.

Y no estoy hablando de los efectos personales,

que también.

Esto es lo único que tengo aquí.

A mí me da seguridad esto. Me arma.

Como quiero que me vea la gente, ¿vale?

Te quitan lo más mínimo.

Menos la amistad.

Cuantas más amigas tienes, no es más fácil estar en la cárcel

sin meterse en líos. Porque aquí,

la que no se mete en un lío, se mete en otro

y estás tú metida en el lío porque está metida ella.

Es lo único que te ayuda a sobrevivir.

Es una tablita, a la que tú te aferras ahí,

- y no te quieres soltar. - Sí que tengo amigas aquí.

Fuera, a lo mejor no sería amiga de muchas de las gentes que hay aquí,

pero, mira, ¿aquí qué vas a hacer?

Es difícil, porque creo que...

todo el mundo va mirando un poquito

por sí mismo, ¿no? Y no...

Si me pongo de parto en la celda, pues me tendrán que ayudar ellas.

Eso lo pienso mucho.

¿Sabes dónde me deja esto?

En la nada...

¿Hace cuánto que te cogías a Unai, pendeja?

Me gustaría hacerte una pregunta previa

a concederte el tercer grado.

¿Te arrepientes de haber cometido los delitos de prevaricación

y corrupción por los que se te condenó?

Sí, por supuesto.

Mercedes,

¿sabes el porcentaje de convictas

que delinquen el primer día de permiso?

- No. - El 60 %.

¿Cómo podríamos fiarnos de que no vas a huir a un paraíso fiscal?

¿Que no tienes diez cuentas a nombre de un testaferro en Panamá?

Danos una razón de peso para que podamos confiar en ti.

La única razón es...

mi hija,

Alicia.

La razón por la que colaboré con la UCO,

la razón por la que no me he cortado las venas, ni...

Ni...

Ni me he derrumbado...

es mi pajarito.

Es mi única razón.

Este comité resuelve que eres apta para acceder al régimen abierto.

Saldrás del penal tres días a la semana,

desde las nueve hasta las ocho, volviendo a pernoctar cada día.

Esta medida será efectiva a partir de mañana mismo.

Mercedes.

Por fin vas a salir.

Recuerda mi encargo.

Mama.

¿Qué haces?

Su Saray.

¿Qué pasa, Boliche?

Bueno, ya lo he notado, ¿eh?

Ya lo he notado. Esta mañana estaba con la Antonia

y digo tengo un pedo atravesado, no sé qué me pasa.

Y me dicho ella, que ha parido lo suyo, que no,

que eso es el chaborrillo,

que ya está dando guerra.

- ¿Qué haces? - Saray,

a tu marido le han hecho unas pruebas.

Le han sacado que es estéril o impotente,

o como se diga eso.

Que no puede tener hijos, vaya.

Pero, mama, ¿eso cómo va a ser?

Tú nos has engañado, Saray.

Estamos muertos de la vergüenza.

Yo no he hecho nada, mama.

Te lo juro por mi alma, que me muera ahora mismo,

que yo no he hecho nada.

Yo todo lo que he hecho,

todo lo que he hecho ha sido por vosotros, por el papa y por ti,

para sacaros adelante.

Yo no me quería casar con un hombre, ¿eh?

Y mucho menos, quedarme preñá.

Tu marido tiene un papel

firmado por un médico, que lo he visto yo.

¿Con qué cara vamos a mirar a esa familia, Saray?

Tu padre no ha querido ni venir.

Manda a decir que te ha repudiado.

¿Lo entiendes, Saray?

Ya no somos tu familia.

Y ese niño que llevas ahí dentro,

no tiene padre,

ni abuela.

¿Estamos?

3-2.

3-3.

Cuentan que, si no es por ti,

Ferreiro no habría llegado viva al hospital.

Sé que han sido las chinas.

¿Habría alguna posibilidad de que declares en contra de ellas?

Contaba con eso.

En todo caso, quería...

darte las gracias por sacarla de esa lavadora.

Vaya.

Eso sí que no me lo esperaba.

De nada, supongo.

¿Puedo hacer algo por ti?

¿Qué tal la libertad?

O mejor, una casa en la Polinesia Francesa.

Con vistas al mar.

Yo había pensado más en algo así como...

- una bolsita de gominolas. - No me gustan.

¿Tabaco?

Inspector Castillo,

siempre me he preguntado

por qué ese vínculo con Macarena.

¿Por qué le importa tanto?

¿Se la quería tirar?

¿O era por haber reventado la cabeza a su madre?

¿Y tú?

¿Por qué salvaste tú a Maca?

No fue por buena samaritana,

fue porque la necesitas.

Porque en esta mierda de vida que llevas,

necesitas algún motivo

para levantarte

todas las putas mañanas.

La salvaste para matarla tú.

Pero ahora le has tocado las pelotas a las chinas...

y te han puesto una diana dibujada en el pecho.

¿O me equivoco?

¡Abran!

- Venga, con fuerza, cariño. - ¡Vamos!

Muy bien. Lo estás haciendo muy bien.

- Empuja, empuja. - Empuja tú.

- ¿Yo? - A mi primero

lo parí con un pedo, venga.

Vamos que puedes, una más.

¡Fuerza! Ya está asomando acá.

- Ya lo tengo, ya lo tengo. - No la agobien más.

Venga, que ya sale. Que ya sale.

Fuerza.

- Que no puedo más. - Que ya sale.

- Venga, una más y ya sale. - Vamos, que puedes.

Vamos, que podés. Lo estás haciendo muy bien.

- Vamos, vamos, vamos. - Venga que ya sale, ya está.

- Ya sale. - Vamos, mi amor. Fuerza.

Dios mío, qué cosita más bonita.

Mi niña.

Qué cosita más bonita, mi amor.

Qué bonita es.

Dámela.

Dámela.

- ¡Dámela! ¿Qué coño haces? - Estate quieta.

¿Qué hacéis? ¡Dádmela!

¡Dádmela! ¡Dádmela!

¡Soltadme! ¡Dámela!

¡Mi niña!

¡No! ¡No!

Atención, en 10 minutos...

Suerte, Mercedes.

Gracias.

- ¡Ahí está! ¡Ahí está! - Carrillo...

Carrillo, los afectados por la trama del tres por ciento

siguen esperando recuperar su dinero.

¿Tiene algo que decirles?

¿Cómo te sientes al saber que uno de los afectados se suicidó

al descubrir que lo había perdido todo?

¡Ladrona!

¡Mi marido se suicidó por tu culpa!

¡Hija de puta!

¡Zorra!

- Dígame. - ¿Inspectora Rojas?

Sí, soy yo.

Usted quería una testigo

de la muerte del funcionario, ¿no?

Sí.

Vale, pues ya la tiene.

Yo estoy dispuesta a declarar y a señalar a las asesinas,

que son las que casi matan a Macarena.

Estaré ahí en 20 minutos para tomarte declaración.

No, no, no, para un momento. Vamos a ver,

si yo largo aquí, estoy muerta.

Entonces,

quiero que me trasladen al juzgado

y quiero declarar delante de un juez

y que mi testimonio sea anónimo.

¿Vale? Si no, nada.

¿Por qué vas a declarar ahora, Kabila?

¿Qué ha cambiado?

Macarena. Eso ha cambiado.

Nosotras ya no estábamos juntas,

ni follábamos, ni nada.

Pero...

yo quiero a esa rubia con toda mi alma.

Cuando estábamos juntas

en Cruz del Sur,

dormíamos en una...

en una litera de 80.

Casi no cabíamos.

El colchón estaba deformado

y tenía como una hondonada en el centro.

Entonces, aunque no quisiéramos, acabábamos durmiendo

pegadas la una contra la otra toda la noche.

Pues en aquella hondonada,

se acababan todos los problemas.

Aunque hubiésemos discutido, aunque no nos habláramos...

Se me hace insoportable pensar que se está muriendo...

en la cama de un hospital...

sola.

Yo no sé cuánto mide su cama, inspectora,

ni si tiene pareja o no,

pero le recomiendo una cama de 80 con hondonada.

¿Me puede pasar un papel y un boli?

Prefiero llevar la declaración por escrito.

Espero no cagarla delante del juez.

Escribiría mejor sin esposas.

No voy a salir corriendo.

Con esposas también se puede escribir.

Los martes, Unai se follaba a Silvia, de la 133;

los miércoles, a la jefa de cocina,

y cuando tenía turno de noche,

lo solía pasar en la celda de aislamiento con alguna presa.

Alta,

Unai se follaba a todo lo que se movía.

Te lo oculté para que no sufrieras, pero...

ya no tiene ningún sentido.

¿Y tú también te follas presas?

No es difícil. Basta con tener un paquete de tabaco,

una chocolatina, dejar hacer una llamada de teléfono...

No es lo que te pregunté.

Te pregunté si tú también te follas presas.

No.

Pero dejas que otros funcionarios las violen, ¿no?

Siempre ha sido así, va a seguir ocurriendo

y yo no lo puedo cambiar.

Habría que cortaros la verga a todos los hombres.

Porque sois una puta mierda.

Apaga el motor.

Tira las llaves por la ventana.

Abajo los dos. ¡Venga! ¡Abajo!

Las armas al suelo.

No te muevas.

¡Las armas al suelo!

¡Venga!

La puerta de ahí delante.

¡Oye!

¡Abre la puerta!

¡Abre la puerta!

También necesito

una moto con las llaves puestas.

¡Tira la pistola!

Tira la pistola y quita las esposas a la negra.

¡Tira la pistola o me cargo a esta tía!

Pistolas, motos, tiroteos...

Esto no es un encargo normal. Tú lo sabes, ¿no?

- ¿Puedes o no puedes? - Depende.

Vale.

Vale.

¿Cuánto estás dispuesta a pagar?

Lo que sea. Pon precio.

Lo siento.

De rodillas.

Las manos en la cabeza.

El precio eres tú.

Que seas mi puta durante un año.

Tú eliges.

¿Truco...

o trato?

¡Guardia!

¡Guardia, ayuda!

¡Ayuda, que me estoy desangrando, estoy preñá!

¡Ayuda, llame a un médico!

¡Al doctor Sandoval, de Cruz del Sur,

que es el que lleva mi embarazo!

¡Ya está, ya está!

¡Ya está!

- Tere. - ¿Qué?

Buena mercancía a mitad de precio.

Buenísima, ¿qué me dices?

Qué coñazo eres, Anabel, de verdad,

que me estoy quitando.

Y, además, aunque quisiera,

no te pillaba a ti ni de coña.

Tú no te quieres enterar

que aquí solo se puede comprar a las chinas, ¿o qué?

Bueno,

si no compras,

no podrán hacerte nada.

Caballo gratis.

Promoción valida hasta fin de existencias.

Para darme a conocer en el mundillo.

Si corres la voz,

es tuya.

¿Tere, no la quieres?

Tere, no me abandones.

Yo nunca lo haría.

Joder, qué bonito.

Sí, dos tipos armados, con sus fusiles.

Kabila Silba.

Metro 75, mulata.

Viste un mono de color amarillo.

Sí. Conduce una moto negra.

- Me parece que es una Triumph. - ¿Qué cojones ha pasado?

Espera que te llamo.

Kabila se ha fugado.

Me cago en mi puta calavera.

Esto no es propio de Kabila.

Ella no ha podido montar todo este chocho sola.

¿Tienes el registro de llamadas de Cruz del Norte?

Sí. He mandado a dos agentes para que interroguen

a las presas que podrían haberla ayudado.

El cristo que ha montado esta hija de perra.

Te la he jugado, inspectora,

y te pido perdón.

Pero tranquila, nunca he sido muy espabilada,

así que pronto voy a tener la ocasión de disculparme a la cara.

Mi madre siempre me decía que contara hasta 10 antes de liarla,

pero nunca pasé de tres,

porque cuando tengo que hacer algo, tiene que ser ahora y ya.

Y ahora, hay algo que tengo que hacer,

aunque sea a costa de haberte metido en este marronazo.

Sé que es una putada, pero es lo que hay.

Un beso, inspectora.

Sé dónde ha ido Kabila.

¿Qué pasa, eres adivina ahora o qué?

No se ha fugado,

ha montado todo esto para ir a ver a Ferreiro.

Ahora mismo va camino del hospital.

¿Qué tal chicas, cómo vais de hambre?

Rosa, a ver si comes un poquito más, te estás quedando en nada.

Lentejas, que tienen hierro para las que estéis con el tomate.

No me des esa mierda, ¡qué asco!

- Entonces qué quieres, ¿puré? - No me des nada.

- Qué mierda todo. - Yo quiero unas lentejitas, Antonia.

Anabel, tú tienes paloma para comer.

Siéntate.

Venga, chicas,

me parece un poco exagerado reaccionar así

porque haya vendido

unos gramos.

Todos trapichean con tabaco,

tarjetas de teléfono, rímel, pasta de dientes...

y no decís nada.

Os habéis cargado la paloma, vale.

Descanse en paz.

Vuela, vuela.

Mensaje recibido.

Me corto la coleta, dejo de vender caballo.

Cómete la paloma.

No comas, Anabel.

¿No me has oído? Come.

No.

Déjalo estar.

Son asuntos que tienen que resolver entre ellas.

Vamos a dar un paseo.

¿Cuánto te queda de condena, Anabel? ¿Seis años?

Porque eso es lo que vas a tardar en hacer la digestión.

Si te dejas humillar delante de todas,

nadie volverá a respetarte y lo sabes.

Así que, mira bien esa paloma,

porque cuando te la comas,

vas a valer lo mismo que ella.

¿Qué pasó?

Saray Vargas, tiene un sangrado.

Las constantes son estables y ahora mismo no tiene fiebre.

- Tráeme un ecógrafo. - Sí.

¿Cómo empezó, Vargas?

¿Pinchazo, hinchazón de abdomen, rigidez...?

Que va, nada.

Estaba con las gallinas, pensando en mis cosas

y, de repente, vi el manchurrón.

Bueno, tranquila.

Hiciste muy bien en hacer que me llamaran.

Estás en buenas manos.

Hola, mamá. Pásame a Alicia.

¡Es mamá! Ponte Alicia.

- Mami. - Hola, amor, felicidades.

Gracias, estoy con abu y mis amigas en el parque pirata.

¿Sí? ¿Y te lo estás pasando bien?

- Sí. - Ay, qué bien.

Cómo me alegro, cariño. Oye,

¿te gustaría que mamá estuviera allí contigo

y te diera tu regalito de cumpleaños?

¿Alicia?

Preferiría que me lo mandaras a casa.

¿Por qué me dices eso?

Porque en el colegio,

mis amigas dicen que estás en la cárcel por choriza.

Yo no les creo,

pero prefiero verte cuando no estén ellas, si no,

es un rollo. Te quiero, mamá.

Uy.

Amigas, amigas, en mayúscula, contaditos con los dedos.

Yo antes era más solitaria...

Y no sé, es que ahora,

con la preñadura y eso,

pues como que me cae bien la gente.

El estar cerradas y que no tenemos nada fuera,

yo creo que es el sitio donde puedes tener

amigas más íntimas.

Puede ser que alguna compañera especial,

pero amigas, amigas, Belén, no... No.

Muchas quieren ser mis amigas.

Mi cari se pone un poco celosa.

Porque... bueno,

alguna ha querido acercarse un poco, ¿sabes?

Bueno, tengo a Zulema, eso es otra cosa, eso es lealtad.

Yo no necesito amigas para sobrevivir.

¿Quieres que te diga lo que necesito para sobrevivir?

¿Juegas?

- ¿Juegas? - Toma, sigue.

Los latidos son fuertes y rítmicos

y la bolsa amniótica está intacta.

Pues habrá que decírselo al padre.

Está que no le cabe una pepita por el culo con el crío.

Absténganse de tener relaciones sexuales.

Al menos por un tiempo, ¿sabes?

Necesitas reposo.

Vamos a ver el sangrado.

Abrí las piernas.

No tuviste ningún sangrado, ¿no?

Mi marido...

es estéril.

Podría levantar la voz, y tendríamos un funcionario acá,

inmovilizándote.

Pero no lo voy a hacer.

No lo voy a hacer.

¿Sabes por qué?

Porque todo lo que he hecho,

todo lo que he decidido en mi vida...

me trajo hasta acá.

Aquí y ahora.

Entre tus piernas.

Tan indefenso como un bebé recién nacido.

Estoy cansado, Saray.

Estoy muy cansado.

Es un buen momento para...

expiar mis pecados.

Soy un ser imperfecto.

Por eso te narcoticé y te violé.

Como a otras muchas mujeres.

De hecho, el feto que tenés en tus entrañas,

es el fruto de mi debilidad.

Me parece justo que seas vos la que...

dicte mi sentencia.

¡Violador de mierda!

¿Dónde está la UCI? ¿Dónde está la UCI?

Me cago en tu puta madre.

- ¿Dónde está la UCI? - ¿Quién es usted?

- ¿Que dónde está la UCI? - ¿Qué coño haces?

- Suéltame. ¡Que me sueltes! - ¿Dónde está la UCI?

¡Seguridad! ¡Que alguien llame a seguridad!

¡La tenemos!

Akame,

me decepcionas.

¿De verdad me vas a meter en la centrifugadora?

Te creía con un abanico torturador más amplio.

Saray, abre la puerta.

Saray, no hagas ninguna locura, por favor, tranquila.

- Mírame. - ¿Tú quién coño eres?

Soy Álex, el director.

El director.

¿Tú tienes pareja?

¿Te imaginas que tu amigo Sandoval

la droga para manosearle las tetas y el culo

y luego la viola una y otra vez,

hasta dejarla preñá?

¿Y después de eso su familia la repudia?

¿Te lo imaginas?

Porque eso es lo que me ha hecho a mí.

Este hijo de puta me ha violado

y me ha dejado preñá.

Tranquila. Escúchame, escúchame.

Si le haces algo al doctor, sumarás 10 años a tu condena.

- No merece la pena. Escúchame. - A la gente como vosotros,

se les llena la boquita con la violencia de género,

y vais a manifestaciones,

y hacéis minutitos de silencio, ¿verdad?

Pero cuando nos pasa a nosotras,

miráis para otro lado y dejáis que un hijo de puta violador

dirija una cárcel de mujeres.

Pues te voy a decir una cosita,

este cabrón no se va a ir de rositas.

Saray, mírame. Espera, para.

Zulema,

tienes razón.

Las chinas somos unas supervivientes

desde antes de nacer.

Y sabemos que las amenazas

hay que destruirlas.

Qué cojones tienes, Kabila.

La has liado buena.

Pero, ¿qué haces? Espera, Saray.

Por favor.

Si lo que dices es verdad, Saray,

- llamamos a la policía. - ¿Cómo que si lo que digo es verdad?

- ¿Cómo que si lo que digo es verdad? - Sí. No, no...

- Álex... - Déjame un momento, por favor.

- No, no hagas eso. - Déjame sola con ella, por favor.

- ¡Vamos, hombre! - Saray.

¿Qué?

¿Por qué no tenemos una conversación entre mujeres?

No me vas a acojonar. Y no me vas a comer el tarro.

Le voy a cortar la polla

a este tío, pero ya.

Me parece muy bien.

¿Cómo que te parece bien?

¿Esto de qué va? ¿De darle la razón a la loca

- que tiene la tijera en la mano? - No, no, no.

Yo te creo.

Creo que se merece que le cortes la verga.

Pero tienes que ser lista.

Pensar en los atenuantes, en el juicio.

Tal y como yo lo veo, estás muy alterada,

con las hormonas hasta arriba por el embarazo,

tienes un montón de fármacos a mano.

Yo...

me metería un chute de Diazepam.

Cualquier juez vería atenuantes en eso.

¿Qué te puede caer?

Como mucho, un año más.

Que te obliguen a tomar tranquilizantes un tiempo...

Cortarle la verga a este cerdo...

te sale barato.

Yo nunca he tenido ganas de ser buena.

Pero ahora,

ahora me dan ganas.

¿Qué me escondes, Mercedes?

Te van a acusar del homicidio de tu marido.

Hubo un tiempo que sabías cuando tenías las de perder.

Esto es la vida real.

¡Socorro!

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.