Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Cambodian
Catalan
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Sundanese
Swahili
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¿Qué opina de las sacerdotes lesbianas?
- No me interesan. - ¿Y de la masturbación?
- No creo en ella. - ¿Le da igual?
Que hagan lo que quieran.
¿Cree en la ley de Arizona
que estipula que una erección es un delito grave o una falta?
No se puede ir por ahí haciendo exhibicionismo.
Las prestaciones sociales crean generaciones de gorrones.
Son desmesuradas. Nos preocupamos por madres de ocho hijos.
Si son cristianos renacidos como dicen
y cuidaran a los desfavorecidos, no haría falta un estado de bienestar.
En vez de hacer catedrales de cristal, comprar canales de TV y pagar putas.
Si Jesucristo volviera hoy en día, no dejaría de vomitar.
Ya ha hablado varias veces de su homosexualidad en el aire,
es usted muy lista, ¿sabe?
¿Sabe lo que vi esta mañana verdaderamente repugnante?
Sí, se vio reflejada en el espejo.
¿Por qué sigue escuchándome? Le gusta que la hundan.
Usted no me hunde.
¿Ve qué hipócrita es?
No le gusta mi programa porque no tiene sentido del humor. Váyase.
- ¿Cuánto dice que pesa? - 76 kg.
Qué locura! Se supone que el cuerpo es un templo, una catedral.
El suyo es un vertedero. Llámeme cuando pierda 23 kg.
Las armas son un negocio. Nos creemos el rollo patriótico.
Irán es, ahora mismo, el país más odiado en EE UU.
Necesitamos enemigos para fabricar más.
Dentro de diez años, todos tendremos un coche iraní, el Jomeinimóvil,
e iremos a los restaurantes iraníes de moda.
¿No recuerda cómo eran los japoneses?
Usted no deja hablar a nadie.
EN EL AIRE
Son menos veinte.
¿Saben de qué hablaremos hoy?
De los judíos. Del antisemitismo, el racismo y el odio.
Hay mucha gente que odia a los judíos.
Llamen. No se avergüenzan de sus creencias, ¿verdad?
Kraus. WLD, la voz de la región central. 90.000 vatios desde Chicago.
Sicago, o como quiera llamarla.
Yo también soy judío, ¿saben? Muéstrenme lo valientes que son.
Llamen a este judío y hablaremos a las claras después de la publicidad.
- Te estás buscando un lío. - Si no les gusta, que se jodan.
¿Odia a los judíos porque todos tienen la sífilis? ¿Cómo lo sabe?
Está en la Biblia, en el Génesis.
Ni siquiera la ha leído. Un predicador citaría las partes antisemíticas en la tele.
Línea dos, está en el aire. Dígame.
Sólo quería decir que el Holocausto fue una gran exageración.
¿Una exageración?
Mataron a algunos judíos, pero porque fue una guerra.
- También murieron muchos soldados. - ¿Y las cámaras de gas?
Sólo eran para despiojar a los judíos.
- Fue como llevarlos a la tintorería. - ¿A la tintorería?
No tiene nada de malo llevar algo a la tintorería.
Quizá encoja, pero puedes seguir poniéndotelo.
La gente nos pregunta: "¿Cómo dejáis que estos tipos transmitan todo su odio?".
Mientras no inciten a la violencia, que digan lo que quieran.
Es la libre empresa de las ideas.
Adiós.
- La centralita casi estalla. - ¿De qué hablamos mañana?
- De transexuales. - Dios bendiga a América.
Buenas noches.
Hijo de puta. Te voy a moler a palos.
Tranquilo.
Menuda boca tienes.
Mi hijo y yo estábamos tirando al blanco.
Nos olvidamos de recogerlo.
¿Sabes lo que le haría al rotor?
No pensé que fueras a cortar esta parte hoy.
- Deberías mantener limpio el campo. - También tienes mal genio.
- Quizá. - ¿De dónde eres?
- De Texas. - Una auténtica vaquera.
No tengo por qué aguantar esto. Sólo intento hacer mi trabajo.
¿Qué resulta si mezclas cinco mexicanos, un chino y cinco negros?
Un aspersor que hace:
Hisp-hisp-hisp-hisp-hisp-chin- neg-neg-neg-neg-neg.
Ponme un Cabrón de Colorado.
Ahora mismo.
¿Lo has probado alguna vez?
Qué guapo es.
Me alegro de volver a tomar la píldora.
Aquí tiene el Cabrón.
- Tienes que probarlo. - No, gracias.
Mete el coche en el banco dando marcha atrás
y tira la vaca en el suelo del vestíbulo para devolverles lo que les debe.
- Te lo estás inventando. - Pasó en Crawford.
- ¿Quién es? - No sé, no la conozco.
Debe de ser de las cosechadoras.
Vaquera. Te invito a una cerveza.
- Ya tengo una. - Te invito a otra.
No, gracias.
¿Eres siempre así o sólo te lo provocamos algunos?
Vamos, Texas. Al menos podríamos bailar, ¿no?
Me meteré las manos en los bolsillos y no te pisaré. Te lo prometo.
Puedes sacarte las manos de los bolsillos.
Vámonos de aquí.
- ¿Cómo te llamas? - Katie Phillips.
Yo soy Gary.
¿Bailas con todas las chicas que trabajan con las cosechadoras?
Las chicas de las cosechadoras sois lo mejor de este pueblo.
Cuando llega esta época del año, creemos que sois Santa Claus.
De Texas, ¿eh?
Es la primera vez que bailo desde hace tres años.
- Ya. - Desde que murió mi esposa.
Lo siento.
Si el Dr. Adams no sabía qué era, se lo achacaba a los nervios.
Los doctores de hoy, en sus despachos, con esa verborrea...
Te dicen justo lo que tienes. Me gustaba más antes.
¿Qué tienes exactamente, Shorty?
Hemorroides.
Hola, Hank.
- He dicho hola, Hank. - Hola.
Tengo que ir a acostar a mis hijos.
- Te llevo a tu casa. - Me iré con Betty...
Creo que Betty Jo va a necesitar el coche.
Wayne aún no tiene el permiso de conducir.
Vamos. Me meteré las manos en los bolsillos.
¿Has visto a alguien conducir con los pies?
- ¿Te gusta tu trabajo? - Antes trabajaba en una cafetería.
Esperando las propinas y apartando manos.
Echo de menos a ese tipo. ¿Lo escuchabas?
- El locutor que asesinaron. - Lo vi por la tele.
Ya no hay nada en la radio que merezca la pena.
Hay rock and roll.
Lo odio. Me da dolor de cabeza.
¿A ti te gusta el rock and roll?
Odio el heavy metal. Me da dolor de cabeza.
Ya tenemos algo en común.
Hola.
- Papá dijo que te la trajera. Soy Rachel. - Gracias, Rachel.
Me dijo que te invitara a cenar con nosotros esta noche.
- ¿A cenar? - La abuela hará un estofado.
Hace el mejor estofado del mundo.
- ¿Qué le echa? - Ajo.
¿Te gusta el ajo?
Sí. Pero si como demasiado, me da diarrea. ¿A ti también?
- Procuro que no. - ¿Es divertido montar ahí?
- Sí. ¿Quieres que te dé una vuelta? - Vale.
Qué música más chula.
Joey se cagará de envidia cuando se lo diga.
- ¿Quién es Joey? - Mi hermano.
- Hola, Shorty. - ¿Cómo estás?
Bien.
- Hola. He metido el dedo en el estofado. - ¿Está bueno?
Buenísimo. Abuela, ha llegado Katie.
Soy Gladys, la madre de Gary.
- Katie Phillips. - El estofado está listo.
Los chicos están cuidando a la pobre yegua.
Siéntate. ¿Qué quieres beber?
- Le gusta la cerveza. - Yo tomaré lo mismo.
Hace tanto calor!
Nunca me deja que haga nada. Piensa que todavía soy chica.
Nuestra yegua está enferma. Espero que se ponga buena.
Hola, Katie. Éste es mi hijo, Joey.
Encantada de conocerte.
Nuestro próximo presidente. Qué desgracia.
¿Te quieres dedicar a eso cuando seas mayor?
Anuncio mi candidatura porque ya es hora de que alguien diga la verdad.
¿Quién sabe? A lo mejor, ¿eh, Joey?
Siéntate. Ponte cómoda.
- Debemos devolver EE UU... - Puedes sentarte aquí.
A los estadounidenses.
Ése es el mensaje de la candidatura de Jack Carpenter.
Parece listo.
Es un papanatas. Todos son un montón de papanatas.
Gracias, mamá. Justo lo que quería. ¿Katie?
Traeré otra para mí.
Lo pusimos a prueba en el campo de batalla burocrático de Washington.
Les presento a Robert Flynn.
- ¿Bob? - Gracias, Jack.
Bobby.
Lo que este país necesita urgentemente
es liderazgo.
Y Jack Carpenter es un líder que puede poner al país en buen camino.
Perdón.
¿Lo conoces?
Estamos preparados para sus comentarios sarcásticos de izquierdas.
- Me alegro de que hayas venido. - Gracias.
¿No tenéis que lavaros las manos antes de cenar?
Está riquísimo. ¿Puedo echarme más puré?
- Tiene que crecer. Es de buen comer. - A mí me parece que está bien.
Y a mí también.
- ¿La montaste en la cosechadora? - Te dije que se cagaría de envidia.
Jovencita, te voy a lavar la boca con jabón.
- Papá lo dice. - Papá es un hombre.
¿Me darás un paseo a mí también?
- Está ocupada. Tiene que trabajar. - Claro que sí, Joey.
Gracias. ¿Puede venir al tiovivo con nosotros mañana?
- No veo por qué no, si... - Qué bien!
Antes de excusarte, ayuda a la abuela a quitar la mesa.
Hay bizcocho blanco, si quieres.
- Me encanta. - Odio los bizcochos comprados.
Huelen al envoltorio de celofán.
Siempre los hago yo misma.
- Todo está cambiando. - No te irrites, mamá.
- Sabes que no está bien. - Ya lo sé.
Éste no es el mismo país en el que me crié.
Lo malo está acabando con lo bueno.
Hay porquería y basura por todas partes.
Perdón. Voy a buscar el bizcocho blanco.
Es difícil por aquí.
Los ancianos están perdiendo su pasado y los jóvenes sus granjas.
- Nadie hace nada por remediarlo. - Lo sé. Me crié en un pueblo como éste.
¿Es esa foto de?
- Mamá, te dije que no la sacaras. - Me gusta.
Éste es el mejor bizcocho blanco del mundo entero, ¿a que sí?
- Cállate. - Lo es.
Poneos junto al tío Sam.
Os sacaré una foto.
Sonreíd. Perfecto.
- Aquí estás, querida. - Espera, Shorty. Te sacaré una foto.
Prueba esto, deja a este feorro conmigo.
- ¿Cuánto llevas con las cosechadoras? - Es mi primer año.
- ¿Te gusta? - Me gusta viajar y conocer gente.
- Pero no me gustan los moteles. - No te culpo.
Lyle, ¿conoces a Katie?
Lyle era un viejo amigo de mi padre.
Era un hombre de verdad. Se comía un oso para desayunar y cagaba balas.
¿Cómo sabes que cagaba balas?
- ¿Ya estás diciendo obscenidades? - Hola, reverendo.
Tengo algo para usted, reverendo.
Ahí está el viejo mariscal de campo.
Gary.
¿Cuándo vamos a ir de caza? Me estoy oxidando.
No lo sé, Buster, ya te avisaré.
- ¿Has ido alguna vez de caza? - Mi padre me llevó cuando era pequeña.
Tengo bengalas, cohetes y petardos grandes.
Vaya, Buster, tienes suficiente para volar el pueblo el 4 de julio.
El gobierno ha encontrado una nueva forma de levantar a los granjeros.
Va a llevarse las camionetas.
¿Por qué haces tantas fotos?
Siempre las hago. Tengo un álbum entero en casa.
¿Qué pasa, Wes? ¿Tienes miedo de que tu cara rompa la cámara?
No me vas a invitar a pasar, ¿verdad?
Todavía es pronto, ¿no?
Pasa ya, o terminaré haciéndote la cama por la mañana.
Feliz día de la Independencia.
Están todos en el establo. Beauty está muy malita.
Papá dice que tenemos que dormirla.
Por favor, papá, no lo hagas. Se pondrá buena.
- Katie, pídeselo tú, por favor. - No puedo mirar.
Tengo que irme. Van a operar a mi madre. Acaban de llamarme.
- ¿Cuándo volverás? - Dentro de un par de días.
De todas formas, no puedo trabajar. El campo tardará en secarse.
- ¿Adónde vas? - Su madre está enferma. Se va a su casa.
- ¿No me vas a dar un paseo? - Te lo dará, Joey.
- ¿Me lo prometes? - Te lo prometo.
Siento lo de Beauty, Gary.
Katie, estaremos esperándote.
Weaver.
Póngase la identificación.
SÓLO PERSONAL AUTORIZADO
- No, por favor. - Dice que no, pero todos lo hacemos.
El padre de Gary Simmons, señor.
Su padre se afilió a los Hijos de la Libertad en 1978.
Se negó a pagar los impuestos y Hacienda le embargó la granja.
Su padre se ahorcó. Su esposa lo dejó y se mudó a California.
Murió en un accidente. El conductor se dio a la fuga y nunca lo detuvieron.
Tenía moretones, como si hubieran dado marcha atrás para seguir atropellándola.
¿Estaba él en California en aquella época?
Es lo que intentamos averiguar.
Casi le dan la Medalla de Honor al arremeter contra un búnker
y matar a cinco soldados del Vietcong.
Recibió una medalla por sus heridas.
- Recibió una medalla por sus heridas. - ¿Qué has encontrado, Weaver?
- Todavía nada, pero seguimos... - No creo que haya nada que encontrar.
Me temo que estoy perdiendo el tiempo allí.
Vieron un coche como el suyo saliendo del garaje de Kraus.
Un testigo borracho identificó dos dígitos de una matrícula de un coche parecido.
Bueno.
¿De qué lado estás? ¿Del suyo?
No empieces, Michael. Mi lealtad sigue intacta.
Nadie ha mencionado tu lealtad, pero hemos oído mucho de su familia,
su afición al bizcocho blanco y a los caballos...
¿Qué queremos hacer? ¿Tenderle una emboscada?
- ¿En qué nos basamos? - En mi instinto.
Tengo un instinto muy sensible.
Va desde una proximidad antigua a ciertas zonas erógenas.
¿Qué ha averiguado la policía de Chicago?
- ¿Marty? - Hay más de 100 personas en el caso.
En lo que a nosotros respecta, Simmons es una posibilidad muy remota.
¿Viste algún arma?
En esa parte del país tienen más armas que personas.
Si te refieres a una metralleta, no.
Cualquiera con una radio podría haber matado a Kraus.
Gary también tiene una radio, ¿no?
Los izquierdistas, los derechistas. Cualquiera.
Se te han olvidado las gordas. ¿Quieres saber cuál es mi intuición?
- Que las gordas lo mataron. - Tenían un buen motivo.
Hacedme saber vuestra decisión.
Era su ex mujer.
Bueno, eso es todo por hoy, gracias.
Estás haciendo un buen trabajo.
- Al Sanders, de Washington D.C. - Encantada.
Weaver, una agente secreta primeriza que actúa como una adolescente.
- Adoro a las adolescentes. - Pervertido.
Todos los yuppies sois unos pervertidos.
Me alegro de verte.
Te he echado de menos.
- Estás muy guapa. - Gracias, Michael.
- Siempre me ha gustado esta vista. - Me sacas de quicio.
- Bien. Sentimos lo mismo. - De eso nada.
Ven aquí. De verdad que te he echado de menos.
El reverendo.
Wes. Shorty.
Y Dean, el ayudante del sheriff. Es un héroe de guerra.
- ¿También se lo vas a tener en cuenta? - No en los 80. Está de moda.
Gary no es más racista que cualquiera de nosotros.
- ¿Eso qué significa? - Que cuentan chistes de negros.
¿Qué sabes de este tipo?
Es una monada, ¿no crees?
¿Y qué hay de ZOG?
¿Creías que encontraría "ZOG" pintado en el establo junto a "Duane y Mary"?
¿Quién es Duane?
¿Por qué las matrículas están siempre embarradas?
Cuando llueve, hay barro en los campos.
Es de los que necesita una causa imposible que defender.
- Es el candidato perfecto. - Queremos que lo sea, ¿no?
Es guapo, ¿verdad, Cathy?
¿Quieres saber algo? Pues te lo diré.
- Llamó a su perro así por Ronald Reagan. - Al menos tiene algo bueno.
- Hola, Catherine. - Hola, Jasper.
Tu madre se ha operado en el hospital St. Joseph de Dallas.
Habitación 320. Se llama Emma. Dentro de una semana volverá a casa, en Wells.
Tenemos una agente allí. El teléfono de tu casa es 214-817-1701.
Si me necesitas, estaré allí en una hora y media.
- No te pongas paranoico. - No te contraté para perderte.
Ya me has perdido.
Pensé que me invitarías a subir.
- Olvídalo. - No quiero.
Pero yo sí.
¿No crees que te gusta este tipo demasiado?
Me gusta. ¿A que estoy jodida?
Ya lo creo que sí.
Tú también me gustas.
- ¿Cuál es el teléfono de tu madre? - 214-817-1702.
01.
Están todos en la iglesia.
Nos atracan en las calles y nuestros vecinos temen ayudarnos.
Las mentes de nuestros hijos están llenas de inmundicias.
Los jueces tienen miedo de arrojar la inmundicia al fuego de la rectitud.
Las escuelas pueden enseñar que provenimos del mono,
pero no pueden enseñar que Dios nos creó.
- ¿Cómo está tu madre? - Bien.
Las ciudades se mueren de enfermedades venéreas.
Amén.
La cólera del Señor le llegará a los que viven en la promiscuidad y la perversión.
Amén.
Nosotros somos los descendientes de las tribus perdidas de Israel.
Somos los elegidos de Dios.
Somos los hijos de Abel.
Debemos despertarnos.
Ha llegado la hora. Comienza a soplar un viento olvidado.
Amén.
Vamos detrás de ti, abuela.
Predica con la horca del diablo.
- El diablo no tiene ninguna horca. - ¿Cómo lo sabes? ¿Lo has visto?
- Una horca. - Os he traído una cosa.
¿Vendrás a cenar a casa de la abuela?
Vamos a ver una película de vaqueros. A papá le encantan.
- Anda, ven. - Tengo que trabajar en el campo.
Sigue estando húmedo con este viento. Hoy no cortarás muchos hierbajos.
Id a casa con la abuela. Nosotros iremos a por cerveza.
Adoro a tu familia.
Es todo un detalle que digas eso. ¿Sabes? Yo también.
¿Qué estamos haciendo?
Íbamos a buscar cerveza.
Despacio.
Y quítate el reloj.
Es la primera vez desde que murió mi esposa.
¿Cómo murió?
Me dejó y se fue a California.
La atropelló un coche.
Tal vez fuera esa maldita guerra.
O trabajaba demasiado en la granja y no le presté suficiente atención.
Quizá leyera demasiadas revistas.
Fue culpa mía.
Pero me sirvió de lección.
No quiero jugar al Zog, quiero jugar a las muñecas.
Siempre juegas a lo mismo.
- No es verdad. - Sí lo es.
No quiero jugar a las muñecas. Quiero jugar al Zog.
Quédate y juega a las muñecas conmigo.
Es muy fácil. Toma una.
- Quiero jugar con mis muñecas. - ¿A qué jugáis?
- No quiere jugar a las muñecas. - ¿A qué quieres jugar?
- No me gustan. - ¿Qué es el Zog?
- No lo sé. - Venga ya.
Zog el bulldog. Es un juego. Yo soy el perro y ella el gato.
Buenos días.
- ¿No has dormido bien? - Sí, he dormido bien.
¿Me vas a llevar en la cosechadora ahora?
- Claro. - Bien, nos vamos de paseo.
Después de desayunar.
¿Quieres ir de caza con nosotros esta noche?
- Estoy cansada. - Quiero que vengas. Es importante.
¿Puedo ir yo también, papá?
- Cuando seas mayor. - Ya soy mayor.
Qué calor hace hoy!
Podríamos traer más cervezas para más tarde.
Vale.
Maldito elevador de grano. Siempre está estropeado.
Le compran las piezas a un don nadie árabe.
Se las compran, mandan el trigo a Rusia, alimentan a los comunistas,
y luego venden el maldito equipo a los árabes.
Y después nos lo venden, para que nos sentemos aquí
y nos muramos de calor.
Te juro que no lo entiendo.
Maldita sea, Elmer. ¿Qué coño pasa?
La máquina de Coca-Cola funciona. Al menos eso no lo hacen los árabes.
No creo.
- ¿Cuándo vamos de caza? - Te dije que no me gusta.
Ésta te gustará.
¿Cómo estás, Del?
¿Has tenido una buena cosecha este año?
Yo sí. ¿Y tú?
Estoy hablando contigo, Del.
Te estoy hablando, Del. De un vecino a otro.
Conversando, eso es todo.
- No he oído tu respuesta. - Tú no eres vecino mío.
Venga, Gary. No queremos líos. Sólo estamos esperando.
- ¿Qué es esa mancha de la cara? - Es una marca de nacimiento, Gary.
¿Estás seguro, Jud?
¿No es una de esas manchas que salen por el SIDA?
¿No habrás estado aireando el trasero como esos maricones con manchas?
- Hijo de puta. - No te entrometas, Jud.
¿Me escuchas, Del?
¿A qué ha venido todo eso?
Yo no empecé.
No importa. No le gusto a alguna gente.
Me arrodillaré aquí mismo, delante de todo el mundo,
si no vienes de caza conmigo.
Lo sabes, ¿verdad? Lo haré.
De acuerdo. Iré a la cacería.
¿Vendrás?
Vale.
Nunca he ido a una cacería de noche.
Nos pondremos perdidos de barro.
- ¿Qué cazamos? ¿Venados? - No es la temporada del venado.
Shorty.
Mira por dónde pisas. Está resbaladizo.
Ya conocéis a Katie.
- Hola, Katie. - Dame un arma, Shorty.
Toma, Gary.
Dame otra, Shorty.
Y un cargador.
Es una metralleta Mac-10.
- Éste es el gatillo. - No deberías haberla traído.
- Cállate. - Toma, Gary.
Gracias.
Mételo ahí. Así se saca el cargador.
Si tiras de aquí, se carga una bala en la recámara.
- No iréis de caza con eso. - Claro que sí.
Cállate.
Perdón por el retraso, Shorty.
Montada y lista. Aquí tienes.
Será mejor que empieces a correr. Tienes diez balas.
- Y 30 segundos. - Empieza a correr, negro.
- Hoy tendremos carne negra. - Vamos.
- Venga. - No.
Te quiero. Tengo que ser sincero contigo. Quiero que lo sepas todo.
Es un entrenamiento, tu primera cacería. Te acostumbrarás. Vamos.
No os quedéis ahí como una panda de gilipollas. Dispersaos.
Mierda! Le ha disparado a Duke.
He dicho que os disperséis. No vayáis todos juntos.
Apagad algunas linternas.
Lo voy a mandar al puto infierno. Ha matado a Duke.
Levántate, Buster.
Vamos, muévete.
Voy a matar a ese maldito negro.
- Shorty, es Bambi. - No le disparéis.
Vamos, maldita sea. No hagáis grupos.
Apagad algunas linternas.
Gary. Está allí.
Cabrón, te voy a matar.
Le quedan seis balas.
Apunta bien antes de disparar, negro.
¿Qué pasa? ¿No te parecemos un blanco grande?
Van seis, negro. Te quedan cuatro.
Te quedan dos.
- Lo estamos perdiendo. - Mierda, se te ha escapado.
Tranquila.
- Gary, mira. Es su pistola. - No durará mucho más.
Está herido. Se acabó vuestro juego de mierda.
Empieza a llover. Vamos.
Gary, por aquí.
Vaya, mi hermana pequeña apunta mejor que tú.
Hemos acorralado al negro.
Es la primera vez, ¿no?
Deja que lo haga ella.
Es tu primera vez, Katie. Mátalo.
Tú puedes, Katie.
Acércate, apunta y aprieta el gatillo.
No me mate.
- Ni se te ocurra, Wes. - Gary, lo sabe.
No importa. Mátalo.
En casa te daré algo para que entres en calor.
Llévame al motel.
Venga ya, Katie.
Sólo era un negro. Hay muchos más en su país.
No quería que nada se interpusiera entre nosotros. Te quiero muchísimo.
Si me quieres, no me preocupa nada.
Si no me quieres, no me importa ir a la cárcel.
Pero, sin duda alguna, acabaremos con el Zog.
¿Quién es el Zog?
El gobierno sionista de ocupación.
Los malditos judíos controlan nuestro país con sus policías negros.
Michael.
¿Adónde coño vas, muñeca?
Mierda.
Abrázame. Abrázame fuerte.
¿Seguro que nadie te ha seguido?
Nunca encontraremos el cadáver, Cathy.
Puedo prestar declaración. Estaba allí y lo vi todo.
- No hice nada por remediarlo. - ¿Y qué podías hacer?
Ellos son los culpables, no tú.
- No fue la primera cacería que hacían. - No me digas!
No encontraremos los cadáveres. Quiero acusarlos por el asesinato de Kraus.
Al menos tenemos el cadáver.
Podemos encerrarlos para siempre.
- Tienes que volver. - No puedo volver.
Necesito que los relaciones con Kraus.
Eres la única que puede hacerlo.
¿Cómo voy a mirarle a la cara?
¿Cómo voy a dejar que me toque?
Me siento sucia. Muy sucia.
Nunca te obligué a que te acostaras con él, ¿no?
¿No?
¿Cómo pudiste?
Pensé...
¿Por qué?
No me acosté con él. Hice el amor con él.
- ¿Y qué diferencia hay? - Tranquilízate.
Estoy demasiado implicada. Quizá mi lealtad está trastornada.
Estoy desconcertada.
Sería una buena excusa para que me sacaras del caso.
Tienes que volver.
Sólo quieres que vuelva para castigarme.
No.
¿Te sientes sucia? ¿Qué es más importante? ¿Encerrarlos?
¿A cuántos más tienen que matar?
¿Y no te sentirás sucia si no haces algo por remediarlo?
No sé cómo pude estar tan ciega.
Cómo le dejé...
Si lo vieras con su familia.
No lo sé. Supongo que tu instinto no es tan bueno.
Ahora ya lo sabes.
No aceptes todo lo que digan. Haz que parezca nuevo para ti.
Que no te convenzan demasiado rápido.
No querrás que piense que eres una chica fácil, ¿verdad?
Sobre Wes. Wesley John Bond, puesto en libertad condicional hace tres años.
Lideró un grupo racista llamado la Hermandad Aria en la cárcel.
Tiene un expediente de 15 años, todo en California.
Violación, sodomía, agresiones.
Intentó ser mercenario en Sudáfrica.
Ojalá supiera cómo vino a parar aquí.
- La mierda flota. - Aléjate de él.
Es el más trastornado de todos, y Gary lo está usando.
De los demás no sabemos nada. Son unos fracasados.
Si fuera Gary, me gustarían los fracasados. Seguro que le gustan.
Los fracasados son buenos soldados. Lo aprendí en la marina.
Yo lo aprendí en el FBI.
- Llévatela. - Si la encuentra, me mata.
Asegúrate de que no la encuentre.
Sólo es un trabajo, eso es todo.
Hola, Theresa.
Buenos días. ¿Dónde has estado?
Conduciendo por la carretera interestatal.
Pero he vuelto.
¿A recoger tus cosas?
Están ahí.
¿Has vuelto porque me quieres?
Porque si es así, necesito saberlo.
Dímelo.
Por favor.
Te quiero.
Las cosechadoras se marchan.
¿Y qué? Tú te quedas.
Da tristeza ver cómo tus amigas se marchan.
Pero tú ya tienes un hogar.
¿Por qué lo matasteis?
¿Por diversión?
Matar no es una diversión.
Lo hicimos en defensa propia.
Tenía un arma. Nos estábamos protegiendo.
Sólo intentamos protegernos. Actuamos en defensa propia.
No disfruto matando.
- No me gusta herir a nadie. - Pero ellos no son personas. Son negros.
¿Sabes? Cuando me ayudes con la granja y los niños,
podremos ser una familia otra vez.
Hay mucho espacio.
Y aquí tienes un armario vacío.
Sólo tengo una maleta.
Cambié la habitación después de que muriera mi mujer.
Desde entonces, nadie ha subido.
Quiero que te sientas como en casa, ¿vale?
Katie vivirá con nosotros a partir de ahora.
- ¿Vas a ser nuestra mamá? - Mamá está muerta.
No me importa. Apenas la recuerdo.
- Pero yo sí. - Rachel. Joey.
Ya vamos, mamá.
Katie va a vivir con nosotros.
¿Puedes hablar con ella? Suaviza la situación. Sé buena, ¿vale?
¿Necesita ayuda en la cocina, Sra. Simmons?
Le hicieron daño una vez. No quiero que ocurra de nuevo.
No voy a hacerle daño.
¿Quieres dejarlo ya? ¿Has estado bebiendo?
Ya veremos otro día.
No es asunto tuyo, sólo mío.
¿No me vas a dar un beso de buenas noches?
Vale, ahora voy. Ve subiendo.
- Te echaré una mano. - Ya casi he terminado.
"Fregar y secar juntos, reír y llorar juntos". Mi madre solía decir eso.
¿Qué ha pasado ahí fuera? Con Wes.
Parece que Wes cree que eres un topo.
Qué raro es. ¿Es que me parezco a un topo?
No. El tipo de topos que siempre se está entrometiendo.
Como el FBI, la CIA.
La KGB, la JDL, la NAACP: Ese tipo de topos.
- ¿Que soy qué? - ¿Eres un topo?
Claro, ¿no me ves?
Voy a darles las buenas noches a los niños.
Acuéstate.
Buenas noches. Que duermas con los angelitos.
Buenas noches.
Papá dice que ya no tenemos que guardar ningún secreto.
- ¿Qué secretos? - El de los negros y los rabinos.
- Y el de los traidores a su raza. - Y el Zog. Son los hijos de Caín.
¿Sabes lo que es un rabino?
- Sí. - Los de la barba larga y sucia.
- Con piojos. - Y que se acuestan con los niños.
Los negros también lo hacen. Por detrás, por el culo.
Qué asco!
Nosotros somos los buenos. Un día, mataremos a los negros y a los judíos,
y todo será mejor.
¿Sabes qué es un beso de vaca?
Apaga la luz, Joey.
De acuerdo.
- ¿Has terminado? - Estaba mirándote.
Ven, te lo enseñaré.
- ¿Sabes manejar un ordenador? - No. Sólo para jugar y eso.
Mira, puedo hablar con quien quiera.
CONTRASEÑA
Tenemos operadores por todo el país.
RELÀMPAGO
Bienvenido a la Red de Libertad Estadounidense.
También habla.
Chulo, ¿eh?
PREPARAOS. HA LLEGADO EL DÍA.
EL FIN DE LOS AGENTES FEDERALES, MIEMBROS DEL CONGRESO, JUECES
Cuando era un niño, mi padre me dijo:
"Por mucho que protestes, el trigo no crecerá más rápido".
"Lntenta no causar problemas". Más tarde, cambió de opinión.
Ya lo creo que causaremos problemas.
EL VIENTO COMIENZA A SOPLAR
LA VOZ DE LA REGIÓN CENTRAL WLD
- Kyle. - Bienvenidos a Montana.
LA RAZA BLANCA ES UNA ESPECIE EN PELIGRO
Déjalos pasar.
- Kyle, ¿tienes una lista? - Sí.
Pues mírala de vez en cuando.
- Creía que íbamos de acampada. - Así es.
Hola a todos.
- Le daré de comer a los niños. - Toby ha hecho estofado.
- Estupendo, Ellie. Ve a la mesa. - Hola, Katie.
Después de cenar, os iréis a dormir.
- ¿Puedo quedarme un rato? - No.
Qué estofado más bueno, Toby!
Gary, te están esperando en el remolque.
Ahora voy, Wes.
- Shorty, ¿dónde está Gary? - Volverá pronto.
Ven a calentarte los pies.
Aquí arriba hace mucho frío.
- Ya he acostado a los niños. - Eres muy cariñosa con ellos.
Son muy buenos.
- ¿Dónde están todos? - De visita o acostando a los niños.
Yo soy el viejo guardián.
¿Qué te parece esto?
Todo es nuevo para mí.
Nunca he conocido a ningún judío ni a ningún negro.
- No me gusta hacerle daño a nadie. - Ni a mí tampoco.
Ni siquiera me gusta ver una pelea.
Pero si no nos defendemos, se adueñarán de nuestro país.
Jueces y banqueros judíos,
y políticos con policías negros y orientales.
- Todos llevan pistolas. - A mí tampoco me gusta.
Tengo que cerrar los ojos cada vez que aprieto el gatillo.
Tienes un buen corazón, Katie. No tiene nada de malo.
Pero aprenderás que debes hacer lo necesario.
Yo ya lo aprendí.
Siempre quise cultivar mi tierra y criar a mi hijo.
El banco me confiscó la granja y Vietnam se llevó a mi hijo.
Ya no me queda nada.
No es que lo haya elegido. Yo también tengo mi corazoncito.
- ¿Qué haces levantada? - No puedo dormir. Tengo hipo.
Me acostaré contigo. Buenas noches.
Buenas noches, Katie.
Sal ya de ahí, dormilona.
- Qué día más bueno. - Seguro que tienes hambre.
Pues aquí está el desayuno.
Bob Daniels, Chattanooga, pasen por recepción.
Lyle.
Que pases un buen día, Lyle.
Ya os he dicho que no me digáis eso.
Cree que esa frase es un complot judío para matarnos a todos.
- ¿Podemos jugar a la pelota? - No. Tenéis que ir a la escuela.
- Wes, ayúdame. - Vamos, diablillos. A la escuela.
Qué encanto!
Mira, allí están.
¿Ésta es la escuela?
- Muy bien. - ¿Cómo lo hace?
Fenomenal. Apunta mejor que tú.
¿No es estupendo?
- Esto pica. No me gusta. - ¿Verdad que no?
Alto.
Apunten.
Fuego.
Concéntrate en el blanco.
Apunta un poco más abajo del blanco. Respira hondo.
Por Dios, Katie! ¿Qué has hecho? ¿Cerrar los ojos?
- Supongo. - Concéntrate.
Dispárale a ese judío en el ojo.
Coño!
- La suerte del principiante. - Querías engañarme.
FELIZ CUMPLEAÑOS
Gary, tenemos pistolas Luger.
- Mira esto. - Este tipo vende Lugers originales.
- Largo de aquí. - ¿Cómo dice, compañero?
Mi padre se ganó una medalla luchando contra Adolf Hitler y todos vosotros.
No me interesa. Vete de aquí.
Lárgate con tus Lugers.
- Por Dios! - ¿A qué ha venido todo eso?
Son unos gilipollas y unos fracasados. Y tú también eres un gilipollas, Lyle.
Aquí hay más gilipollas que en California.
¿California? Es de Oshkosh, en Wisconsin. Es Johnson.
Dejé 50 dólares por esa pistola.
¿Qué quiere? ¿Por qué me ha llamado gilipollas?
No tengo ni idea, Lyle.
Ya ha llegado la mercancía. Despierta, tío.
Vale.
No querían dármela. No se fían de mí.
- ¿Traen lo que queríamos? - Tienen un camión lleno.
- Cuidado con el oso, Wes. - Vete a la mierda.
No os preocupéis por los osos, sino por los glotones.
- Los glotones pueden con los osos. - ¿En serio?
Vamos, Wes. Seguro que es alguien cagando.
He oído algo.
¿Te estás poniendo nervioso, Wes?
Este negro de encías azules irá al cielo. San Pedro está allí.
Bueno, Shorty. Me tengo que ir.
Te he visto.
Te he visto, zorra.
- ¿Qué coño? - Estaba en el bosque, Gary.
- ¿Qué coño haces? - Estaba en el puto bosque.
Llevo aquí sentado toda la noche.
- Si la tocas, te mato. - Te digo que estaba ahí fuera.
Ve a buscar a Dean y a Buster. Tenemos que hablar. En tu tienda.
- ¿Dónde? - Nueva York, San Francisco,
- Los Àngeles, Miami, Chicago, Atlanta. - ¿Cuándo?
- Tres días después del golpe. - ¿Cuándo es el golpe?
Ya te avisaré.
No pongas más piedras. Ya está bien.
Buenos días a todos.
Me llamo Jack Carpenter y quisiera representaros en Washington.
Queremos devolver Estados Unidos a los auténticos estadounidenses.
- ¿No es ése tu amigo? - Tenemos que organizarnos.
Si no queréis que los judíos, los negros y los maricones os sigan controlando.
Pero tendréis que dar algo a cambio.
- Míralo. - Tenemos tarjetas de donativos.
Firmad y os cargaremos la cantidad indicada.
No me deis nada si no os lo podéis permitir.
- Lo digo de todo corazón. - No es verdad.
A ti te da igual si se lo pueden permitir o no.
Lo único que te importa es comprarte otro Cadillac.
- O un traje elegante. - ¿Y usted quién es, señor?
- ¿De qué lado está? - Venga ya, Gary.
- Aquí todos estamos del mismo lado. - Yo no estoy de su lado.
¿Crees que vas a ganar, pez gordo?
No tienes ni la más remota posibilidad. Sólo quieres aprovecharte.
Pero de mí no te aprovecharás.
Aquí sólo estás distrayendo a la gente.
- Quizás sólo quieras hacer eso. - Hablaré con él.
Tiene el don de la palabra, tal vez debería presentarse a presidente.
No estoy seguro de quién de los dos es el político, amigo.
- Que te den por culo. - Debe mejorar su vocabulario.
Por Dios, Bobby. ¿Tenías que afiliarte a él?
¿Por qué coño lo has hecho?
¿Qué solía decirte en Vietnam?
Eres el mejor tirador que conozco, pero cíñete a eso.
No hagas nada más. Yo me encargo de los planes.
Pero míralo. No tiene nada dentro.
¿Qué harás cuando todo se ponga feo?
Cuando empiece a robar dinero o a tirarse a menores de edad.
Me enorgullece firmar su Biblia. Nos basamos en ella.
Es la única constitución que necesitamos.
Lo va a arruinar todo.
¿Crees que voy a dejar que lo haga?
No dejaré que nadie haga eso.
¿Me escuchas, tirador? ¿Me escuchas?
Te escucho, Bobby.
¿Así que soy el mejor tirador que conoces?
Pero la guerra ya ha terminado, Gary.
Y una mierda, Bobby.
Sé lo que hago. Los planes siempre me han salido bien, ¿no?
Sí, es cierto.
Por eso debes ser el jefe de todo esto.
Carpenter es su tapadera. No le interesa matar, sólo ascender.
Gary tiene razón.
¿Nueva York, Los Àngeles, Chicago, San Francisco, Miami y Atlanta?
Tres días después del golpe.
¿Golpe? ¿Qué golpe? ¿A quién? ¿Qué coño está pasando?
Golpes, morteros y metralletas como para equipar a una división.
¿Sigues sin averiguar nada sobre Kraus?
¿Qué quieres que haga? ¿Que le pregunte si mató a Kraus?
Nadie te ha pedido que hagas eso.
Claro que mataron a Kraus. Así es como los atraparemos.
Lo demás no importa. En un año los soltarán por buena conducta.
- Wes lo sabe. - Sabe ¿qué?
- Lo mío. - No. ¿Cómo puede saberlo?
Michael, lo sabe. No me quita el ojo de encima.
Es un chiflado. Probablemente sea su forma de mostrar cariño.
Mira lo que encontré. Son de esta metralleta.
Nueve milímetros, de una Mac-10.
- Tendrá que demostrárselo. - Lo ha hecho. Confían en ella.
- ¿Qué queréis, que mate a alguien? - Espero que no.
No me hice agente para matar a nadie.
Me prometiste que no haría trabajos sucios.
Me has usado. Y sigues usándome.
Tú te dejas usar.
Todo el mundo se usa entre sí, chica.
Lo importante es para qué te usan.
El motivo es lo único que importa.
Michael, podrían estar en cualquier parte.
Te buscaremos un piso franco, un lugar seguro. Todo saldrá bien.
Ha llegado Katie.
- ¿Dónde has estado? - En el centro comercial.
¿Todo el día?
No tengo que decirte cuánto estoy por ahí.
- Traed servilletas. - Yo iré a por la cerveza.
- Deja de acosarme. - Te pones como una fiera.
¿Qué has hecho todo el día?
He estado de compras.
¿Sí? ¿Me has comprado algo?
A lo mejor. Pero es una sorpresa.
- Déjame ver. - Mira lo que has hecho.
Has puesto mal los tenedores.
Papá, los tenedores van a la izquierda.
¿Qué estás haciendo?
¿Dónde está mi sorpresa?
Un momento.
Enlace completo.
Misiones completas.
Por mí no tienes que vestirte como una puta barata.
Pareces una puta.
No soy ninguna puta.
Entonces, ¿por qué te vistes como una?
Lo siento.
Últimamente estoy muy agobiado.
Tengo un trabajo importante la semana próxima.
Aparcaremos en la calle Madison.
- ¿Y los otros? - Nos encontraremos en el Navy Pier.
Estarán listos. Entraremos como Wild Bill Hickok y les robaremos.
Tal vez no tengamos que disparar a nadie.
- ¿Y si hay que hacerlo? - Lo hacemos.
Ella no le disparará a nadie.
- Si tiene que hacerlo, lo hará. - No lo hará.
- ¿Tienes miedo? - ¿Por qué quieres que vaya?
- Apuntas mejor que yo. - No es por eso.
Es un buen motivo.
Voy a recoger a los niños.
- Mi madre los va a traer. - Bueno, le ahorraré las molestias.
Hola, papá.
- ¿A quién has llamado? - ¿Cuándo?
Cuando ibas a casa de mi madre.
¿Me has seguido? ¿Es eso lo que has hecho?
¿A quién coño has llamado?
Subid a vuestra habitación.
Llamé a tu madre. Le dije que iba de camino.
¿Mamá? ¿Te llamó Katie antes de recoger a los niños?
Sí, para decirme que estuvieran listos.
Investigar al candidato presidencial Jack Carpenter
por presunta malversación de fondos de la campaña.
Gracias, mamá.
He oído los informes y no me preocupan.
Esto demuestra que alguna gente
está nerviosa por mi candidatura.
¿Para qué me necesitáis? Me quedaré en el coche.
Es demasiado tarde para tonterías. Vendrás con nosotros.
- ¿Conocéis Chicago? - Yo soy de Boston.
- Yo no. Soy de Tallahassee. - Vamos.
- Conocemos Chicago, ¿no? - Por supuesto.
- ¿Wesley? - ¿Qué es tan gracioso?
Estaba pensando que mi bisabuelo solía asaltar diligencias.
¿En serio? Mi bisabuelo era el jefe de policía del pueblo.
Mi abuelo era dueño de un banco.
Yo soy director de banco.
El viento comienza a soplar.
Será mejor que te lo cierres.
Es un chaleco antibalas.
CERRADO. PERDONEN LAS MOLESTIAS
Buenos días. Robamos bancos.
Todos al suelo!
- Poneos aquí. - Escuchad.
- Que nadie se mueva. Al suelo. - Vosotros dos, venid aquí.
Si movéis un dedo, os vuelo la cabeza.
Hoy no queremos héroes.
Lo digo en serio.
- ¿Qué ha pasado? - Estamos bien.
Buen tiro.
Katie, vamos.
Gracias a todos. Que tengáis un buen día.
Mierda! Callaos de una vez. ¿Y dices que eres policía?
Cállate.
Cuando llegues a la calle Lake Shore, gira a la izquierda.
Cállate.
Sacadlo.
Cállate. ¿No dices que eres policía?
- Unas cuatro manzanas. - Vale.
- No vayas rápido. - Voy despacio, no te preocupes.
Cállate.
Está muerto.
Katie, venga, vámonos. ¿Por qué no te vas a casa? Te veré mañana.
Shorty y yo nos encargaremos de Wes.
Lo has hecho muy bien.
No lo entiendo. Se suponía que sólo habría tres guardias en el banco.
- Michael, le disparé a un guardia. - Iba a matarte.
- Lo hiciste en defensa propia. - Era inocente.
Quedó atrapado en el fuego cruzado. No sabíamos que estaría ahí. Lo siento.
¿Dónde estabais?
- Dejamos que ocurriera. - Sin decírmelo.
No podíamos llamarte. No los buscamos por robo.
Queremos ver en qué gastarán los 3,2 millones
de cuatro atracos a bancos del país.
Tienen suficientes fondos para lo que sea.
- ¿Y qué pasó con Wes? - ¿Qué pasó?
No te perdía de vista. Lo maté. No quería arriesgarme.
Lo hiciste por mí.
Sí. Y el mundo ahora es mucho mejor.
Mira, Michael. Olvídalo.
Ya basta.
¿Ya basta? Otro trabajo a medias.
Como la decoración, tu temporada con el Cuerpo de Paz, nuestra relación.
- Nunca te importó lo nuestro. - Tú me importas mucho.
- No es verdad. - Lo dejaste tú, no yo.
Fue en defensa propia.
El guardia está bien. Está fuera de peligro.
Le preocupa que hayamos matado a Wes.
¿Cómo te sientes por haber matado a esa escoria, Al?
Fenomenal.
Como si me hubiera sacado una mierda del zapato.
Te he echado de menos. Pensé que nunca volverías.
Pienso en ti todo el tiempo, Rachel. Te quiero.
¿Un montonazo?
- ¿Estás solita? - Joey está en su habitación.
¿Recuerdas cuando dijiste que ya no teníamos secretos?
Sí, cuando te dije lo de los judíos y los negros y los hijos de Caín.
¿Sigues pensando que está bien hacer daño a la gente?
¿Qué pasa con las niñas que tienen padres con la piel negra?
¿No crees que quieren a sus padres como tú quieres al tuyo?
En EE UU podemos hacer lo que queramos, menos hacer daño.
- ¿Puedo decírselo a papá? - No, éste será nuestro secreto.
Las mejores amigas tienen secretos.
- Yo no tengo ninguna mejor amiga. - Yo tampoco. Y necesito una.
- Y yo. - ¿Sabes qué es un beso de vaca?
Yo te lo enseñé.
Ya está aquí papá. Me voy, ya no me necesitas.
Sé que la primera vez es difícil.
Lo sé.
Pero, Katie, estabas tan tranquila cuando...
- Chica, tienes instinto. - No.
- En serio. Te conozco. - No. ¿Por qué lo hicimos?
¿Por qué robamos? ¿Por qué murió Wes? ¿Por qué maté a una persona?
Estás disgustada y lo entiendo.
Dímelo.
¿Para quién es el dinero?
Para unos amigos nuestros.
¿Qué amigos?
Unos amigos.
- No os besuqueéis. - Qué asco.
Me encanta este sitio. ¿Sabes? Podrían volver a ser muy felices.
Como yo cuando era pequeño.
Los haremos muy felices, ¿verdad, Katie?
- Sí, Gary. - Ya lo creo que sí.
Cásate conmigo.
¿Quieres casarte conmigo?
No tienes que contestarme ahora.
La central eléctrica. Tiene tres guardias las 24 horas.
Nuestros socios del este la destruirán. Cortarán la luz en Nueva York.
¿Para qué?
Diez hombres vestidos de policías
irán a Harlem a matar a unos cuantos negros.
Joder! Yo quiero hacer eso. Qué divertido.
- ¿Qué quieres hacer, Dean? - Ir a Harlem.
Los negros causarán disturbios. Piensan que éste es su país.
Pero les demostraremos que no lo es.
En San Francisco, mataremos a algunos maricones. Y en Chicago...
Sicago,
plantaremos cuatro cargas de dinamita en el juzgado.
La hostia!
El país no sabrá lo que ha pasado.
- ¿Y el golpe? - Será tres días antes.
- Es el detonante. - ¿Quién es el blanco?
¿Quién va a hacerlo, Gary?
Tú y yo.
- Fui a dar un paseo. - No te he preguntado dónde has estado.
Sí.
Vamos a llamar a tu madre.
- ¿Cuál es su teléfono? - ¿El de mi madre?
214...
817-1701.
¿Sra. Phillips? Espere un momento.
¿Mamá? Me voy a casar.
No, no bromeo.
- Es verdad. - Pásamela.
- ¿Sra. Phillips? - Llámala Emma.
Emma. Hola. Soy Gary Simmons, el afortunado.
¿Cuándo vamos a hacerlo, Katie?
¿Hacer qué?
¿Cuándo vamos a casarnos?
- Los niños están durmiendo. - Están bien. ¿Qué te parece mañana?
Esperaré a que mi madre se mejore.
Al cuerno tu madre. Yo quiero casarme ya.
- ¿Y todo lo que tenemos que hacer? - No supondrá ningún problema.
Es muy fácil.
¿Quieres ver lo fácil que es? Te lo mostraré.
Todos estos nombres.
Míralos.
Todos son amigos nuestros.
Amigos influyentes, otros con menos contactos, todos nos ayudarán.
Podemos matar a mil personas así sin más.
¿Qué te vas a poner?
¿Qué clase de vestido de novia llevarás?
Cásate de azul y tu novio será un gandul.
- O de marrón y vivirás en un callejón. - Cásate de verde y serás una rebelde.
Cásate de amarillo y tu novio será sencillo.
Cásate de gris y te divorciarás en un tris.
Cásate de blanco y tu matrimonio será franco.
Eres guapísima.
Y tú hueles a pocilga.
Nunca te pondrás en mi contra, ¿verdad?
No.
Nunca estaba de acuerdo conmigo.
Se quedó embarazada.
Tuvo un aborto.
Mató a mi hijo.
Dijo que prefería matarlo que...
Intentó poner a mis hijos en mi contra.
Se fue y me dejó.
Les escribía y los llamaba a mis espaldas.
Tenía que compartir mi vida contigo.
No podía pasar por todo eso de nuevo.
Tienes que estar conmigo en cada momento.
Con ella no tuve otra alternativa.
¿Quién la mató?
Wes.
Me siento muy sola. ¿Puedo dormir aquí?
Rachel, otra vez no.
¿Dónde estabais? Llevo dos horas aquí.
- Nos hemos retrasado. - No os retraséis. Me estoy arriesgando.
¿Qué tenemos, Cathy?
Unas fotos de Kraus con la cara tachada...
¿Y esto qué prueba?
Si los detenemos por el atraco, ¿qué pasa con todos los demás?
Habrá otro que apriete el gatillo.
Ya casi está resuelto.
Sólo necesitamos el nombre.
Ted Kennedy, Jesse Jackson,
Coleman Young, Howard Metzenbaum, Kissinger.
Myroff, periodista de investigación de Louisville.
Terry Sheridan, jugador de los Miami Dolphins.
No podemos proteger a toda esta gente indefinidamente.
¿Qué deben hacer? ¿Encerrarse en una habitación y no salir?
Tenemos que saber el nombre. O la hora y el sitio.
Vigilaremos su programa.
Y luego se acabará.
No aguanto más.
Ojalá pudiera hacerlo por ti.
Daría lo que fuera por reemplazarte.
Lo sabes, ¿verdad?
¿Lo sabes?
Será mejor que devuelva todo esto antes de que se dé cuenta.
Qué feo estás.
- ¿Cómo te ha ido en el médico? - Todo está bien.
- ¿Dónde están los niños? - Con mi madre.
- Vamos a salir, me estoy preparando. - ¿Adónde vamos?
Tráeme una cerveza.
¿Adónde vamos?
Aquí cerca.
Tranquila.
- ¿Qué hacemos aquí? - Esperar.
Ya está aquí.
Quédate aquí.
Te he traído una cosa.
CONFIDENCIAL
HUELLAS DIGITALES - CATHERINE WEAVER - INVESTIGADORA ESPECIAL
Tú serás el tirador, Gary. Ganaremos esta guerra.
Vale, Bobby.
Tengo otra cosa para ti.
Es tu blanco, tirador.
Dentro tienes todo lo que necesitas.
¿Quién era?
El Llanero Solitario.
La vuelta del Llanero Solitario.
¿Por qué no me lo dices?
¿Ahora quién está acosando a quién?
Mañana iremos a Denver.
- ¿Para qué? - Sabes para qué.
¿Qué te pasa?
Nada. Estoy cansado.
Buenas noches.
Te quiero, Katie.
- Denver. Mañana. - ¿Estás segura?
Sí. Si me quito de en medio, lo detendrá todo.
Tengo que acompañarlo.
De acuerdo.
¿Estás bien, Gary?
Comprobaré la dinamita. ¿Empiezo a colocarla o espero a que volváis?
No lo sé, Shorty. Espera.
- Vamos, Katie. - Adiós, Rachel.
- ¿Por qué te vas siempre? - Volveré pronto.
- Te echaré de menos. - Te quiero, Rachel.
¿Un montonazo?
Sé buena, ¿eh?
¿Por qué no pones rock and roll?
No te gusta el rock and roll.
Pero a ti sí.
Pensé que íbamos a Denver.
He cambiado de opinión.
Quiero comer algo. ¿Por qué no paramos?
Los he preparado yo.
¿No decías que tenías hambre?
Y la tengo.
Tengo que ir al baño.
¿También?
Pues entonces tendremos que parar.
Katie, soy yo.
El baño de caballeros no funciona.
No te importa, ¿verdad? Perdona.
Quédate ahí vigilando. No quiero que me pillen in fraganti. ¿Vale?
AYUD
Alguna imbécil ha escrito algo aquí.
Sicago.
Vamos bien de tiempo.
¿Quieres otro sándwich?
Tranquila, Katie.
¿Estás nerviosa, Catherine?
Y tu apellido tampoco es Phillips.
Es Weaver.
Tu madre no está enferma. No tienes padres.
Murieron en un accidente de coche cuando eras pequeña.
Quedas detenido.
Suelta el arma, Gary.
Por favor.
¿Para qué me has traído si lo sabías?
Así encontrarían que el tirador era una agente del FBI muerta.
¿No tiene gracia?
Suelta el arma, por favor.
Te has vendido todo este tiempo.
No. Al principio me estaba enamorando de ti.
Te acostaste conmigo para sacarme información.
No creía que fuera a sacar nada.
Suéltala.
¿Para qué?
¿Dime para qué?
- ¿Vas a dispararme? - No lo hagas, por favor.
Oh, Dios. Te quería, Katie.
Suéltala.
El francotirador está allí arriba.
- Llamen a una ambulancia. Tráiganlo. - Se escapan.
¿Dijo algo Jack Carpenter antes de morir?
- ¿Elegirán a otro candidato? - ¿Se presentará usted como candidato?
Cuando matan a un hombre por la calle
por lo que representa, el país no va por buen camino.
Lo más triste es que eso es exactamente lo que decía Jack,
que tenemos que convertir el país de nuevo...
- Me vio. En el sitio donde nos criamos.
Tenían a otro asesino. Carpenter no tenía ninguna posibilidad.
Ni tú tampoco, sin la pistola.
Si tengo que presentarme en lugar de Jack Carpenter,
eso es lo que haré.
He venido lo más rápido que he podido.
Estamos deteniéndolos por todo el país.
El listado que nos diste es una mina de oro.
Tenemos dinero, armas. Washington va a emitir un comunicado.
Lo conseguimos, Cathy.
Los hemos atrapado.
Es lo mejor que podía ocurrirles.
- Ya tienen a su propio mártir. - Hemos ganado. ¿No lo entiendes?
- Los detenemos por todo el país. - Gary sabía quién era yo.
¿Cómo?
- Tienen a algún infiltrado. - No es posible.
Tienen amigos por todas partes.
- No importa. Los atraparemos. - Nunca podremos atraparlos.
No conseguiremos atraparlos a todos.
No los detendremos esperando a que cometan un nuevo crimen.
¿Adónde vas?
- Tuve que matarlo. - Por supuesto que sí.
- No tuve más remedio, ¿verdad? - No.
¿Adónde vas? Necesitas protección. Saben quién eres.
Seguro que estás en su sistema informático y lo saben.
Somos tu familia y te protegeremos.
No, yo nunca he tenido una familia.
Erais mi familia. El FBI era mi familia.
Confié en vosotros y me usasteis.
Me habéis traicionado y yo traicioné... Ya no tengo familia.
- No me queda nada. Soy una escoria. - Por Dios, hemos ganado.
- Tú has ganado. - ¿Adónde vas a ir?
Por ahí, lejos.
En ningún sitio estarás a salvo.
- Te voy a echar de menos. - Te quiero.
¿Un montonazo?
- Te invito a una cerveza. - No, gracias.
Pensé que nunca volverías.
Me importas mucho, Rachel.
- Hola, Rachel. - Dicen que te llamas Cathy.
- Es verdad. - No importa, yo prefiero Cathy.
- Pensé que nunca volverías. - Me importas mucho, Rachel.
Vete de aquí, Jezabel. Ésta es la casa de Dios.
Esto es EE UU, reverendo. Puede hacer lo que quiera.
Rachel, ven aquí.
- Estaré aquí si me necesitas. - Y yo también.
¿Un montonazo?
- Rachel. - Vete.
Dame la mano.
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.