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EN ALGÚN LUGAR EN NUEVA JERSEY
Bienvenidos al Villa Capri, ubicado en el corazón del desierto,
este es un complejo turístico que los lleva al paraíso.
Trabajaron duro durante toda su vida y ahora...
¡Ese hijo de puta! Está en Palm Springs.
Está disfrutando del sol y jugando al golf.
Mientras mi esposo está bebiendo vino de prisión en Supermax.
Ahora lo único que quiero de ti para Navidad...
es la cabeza de ese informante en una caja.
Y que parezca un accidente.
¡Hola, Duke!
ÁRBOLES DE NAVIDAD
Gracias.
FELICES FIESTAS
¡Santa!
Dios. Eres muy generoso.
¿Puedes firmar el recibo?
Claro. Ahora sí recibirás regalo.
Hola, Jefe.
Buen trabajo, chicos. Muy festivo.
RESERVADO PARA DUKE DIVER
Disculpa, este es el lugar del señor Diver.
¡Perfecto!
¿El señor Diver te hace usar esa ropa?
Déjalo brilloso, Elfo.
Lindo árbol.
¿Quién es ese en mi lugar de estacionamiento?
Es un residente nuevo, Leo McKay.
Anoche lo ingresé y de hecho es muy bueno.
Tiene un gran sombrero para muy poca cabeza.
Pagó en efectivo.
¿Efectivo?
Bueno...
Vamos a invitarlo a mi juego privado de póker.
Claro.
Le mostraré quién es el Jefe de la mejor manera.
Claro.
Está torcido.
Y tiene un espacio vacío.
¿Y qué? Muchos árboles tienen defectos.
Mucha gente tiene defectos.
Puedes poner el lado malo del árbol contra la pared.
¿Qué haces con el lado malo de la gente?
- Eso es profundo. - Escríbelo.
Saludos, querida.
Sé buena y tráeme $5.000 dólares de la caja chica.
No hay problema.
Tengo algunas cosas para que firme, señor.
¿Sabías que los constructores de las grandes Catedrales de Europa...
dejaban un pequeño defecto en la piedra en alguna parte...
para reconocer que solo Dios es perfecto?
¿Dónde aprendes estas cosas?
En la Universidad de la Vida, querido.
Tenemos el bono navideño de los jardineros,
las cámaras extra de seguridad para tu villa,
el bono que me pediste que le dé a todo el equipo,
animales reales para la escena de la Natividad.
Los camellos fueron un poco caros.
No tienes la Natividad sin camellos.
Los Reyes Magos vinieron del Este. Hay que respetarlos.
Y tenemos una carta del Rotary Club...
confirmando tu aceptación del premio del Hombre del Año.
No puedo aceptarlo.
Me siento incómodo estando en el centro de atención.
Pareces cómodo en el centro de atención.
Mis palos de golf. Perfecto.
Pedí que cerraran la cara del driver un grado y medio.
Estabas golpeando con un poco de efecto, recientemente.
- Debería estar solucionado. - Bien.
Creo que simplemente iré a la cancha y practicaré allí.
Duke.
- Cinco mil. - Gracias, querida.
- Duke, ¿me estás mirando? - Cada delicioso centímetro.
Qué lindo árbol tienes este año.
Gracias, pero estoy un poco preocupado...
de que a algunos de los residentes no les guste un árbol artificial.
Bueno, tú me conoces, Duke.
Me gustan ciertas cosas de vez en cuando.
¿Un poco de Henkell's Trocken, querida?
Como sea.
Todavía falta para irme a dormir, pero...
Siempre es tu hora de dormir.
Pero, cariño, un hombre tiene sus necesidades.
Oye, iré a avivar el fuego de la alcoba.
- ¿Te gustaría eso? - Sí.
- Genial. - Claro.
Espero que note moleste, entré sola.
¿Pour moi?
Claro.
Mira el color de eso contra tu piel...
Es una pintura de Carpaccio. Podrías...
- Es ciruela. - Y tú eres mi ciruela.
Escucha, cariño, iré a cerrar todo,
apagaré las luces, regresaré y consentiré todos tus caprichos.
Todos mis caprichos.
Rápido.
Margarita, cariño, creo que el Zoloft y el Lipitor...
me están haciendo efecto. Me siento atontado.
- Espera un minuto. - ¿Qué?
¿Tienes a otra mujer adentro?
Margarita, me lastimas con tu acusación.
Giras el cuchillo, la herida sangra.
Sientes tanto placer con mi incomodidad.
- Yo no... - Espere un segundo, señor.
No respondiste mi pregunta.
Cariño, confía en mí.
Hablo con el corazón cuando digo que...
Sí, hay una mujer en la habitación.
De acuerdo.
Sé que no soy la única y tenemos una relación adulta.
Sí.
Solo diré buenas noches.
Estoy bien.
No, no, déjame acompañarte hasta la puerta, ¿sí?
En tu propia manera, Duke, eres caballero de forma extraña.
Merci beacoup.
Sigues siendo un mujeriego, pero tienes tus reglas.
Me considero un caballero.
Por eso, buenas noches. Buenas noches.
Es tan dulce la pena al despedirse que así diría hasta el amanecer.
- ¿Puedo citarte en esa? - ¿Serás mi invitado, Romeo?
De hecho, estoy sorprendida de que consideraras...
un poco de romance esta noche, dadas las circunstancias.
- Circunstancias. - Esta es tu noche de póker.
Ciao.
¿Póker?
¡Póker!
Tengo la sensación de que Duke necesitaba...
un poco de... Roberta.
Sí. Duke siempre necesita un poco de Roberta.
Por la forma en que lo dijiste, suena a que "no esta noche".
Tengo una reunión que requiere toda mi atención.
- ¿A la noche? - Es de mañana en China.
Bueno, buenas noches, cariño.
Es tan dulce la pena al despedirse.
Un caballo, un caballo, mi reino por un caballo.
Un tipo llega a su casa del doctor y le dice a su esposa:
- "Cariño, tengo malas noticias". - Malas noticias.
El doctor dice que solo tengo doce horas de vida.
La esposa dice: "Eso es terrible. Es terrible.
Haré lo que sea por ti. Lo que quieras".
Y él dice: "Quiero tener sexo salvaje contigo toda la noche".
Y ella lo mira y dice:
"Es fácil para ti decirlo. No debes levantarte a la mañana".
Es gracioso. Es muy gracioso.
Bien. ¿Quién apuesta?
¿Quién apuesta? ¿Quién apuesta?
Yo, y apostaré fuerte porque quiero quedarme...
con todo lo que tienes.
- Veo tus 100 y subo dos. - Son cien.
Eso es.
Escuché que aquí es donde ocurre la acción.
¿Quién diablos eres?
Soy Leo McKay. Me estoy mudando al...
Al número 71. Bienvenido, vecino.
Hola.
Soy Duke Diver, el gerente residente...
de este pedacito de paraíso. Ellos son mis socios.
Duke es una leyenda.
Las leyendas no son lo que solían ser.
Sí, pero no conoces a Duke.
Es un campeón residente de todo por aquí.
Chicos, me avergüenzan.
Solo soy un chico de campo intentando desaparecer en el ocaso...
- con una sonrisa en mi rostro. - ¿No lo somos todos?
Pero debo advertirte, amigo, jugamos por dinero real.
- Intentaré estar a la altura. - Eso es...
- Ahora estamos hablando. - Es casi toda mi pensión.
Bien.
¿De dónde eres, Leo?
Soy ciudadano del mundo. Mogadishu, Yakarta, Kabul.
Todos puntos turísticos.
- ¿Militar? - No, ex-militar.
Actualmente empresario.
Comercio internacional. Compro cosas, vendo cosas.
¿Cómo?
Combustible, armas, petróleo, trenes, camiones.
Cosas grandes.
Vaya, ya veo.
Y un hombre misterioso.
¿Y si jugamos a las cartas? ¿Cuál es tu juego, amigo?
¿Te gusta Five Card Draw, Stud, Omaha, Texas Hold 'Em?
- Texas está bien. - Reparte.
Un cinco, un diez.
As.
- ¿Por qué no duplicamos eso? - Bueno, veamos.
Debes saber cuándo parar.
Mis $700. Aquí está mi juego.
¡Mira eso!
- Solo me arriesgaré y pondré dos. - Eso es mío.
Burt, ¿qué harás? ¿All-in?
- Me salgo. - Bien, yo apuesto todo.
Vaya. ¿Qué hacen?
Bueno, miren mis cartas y lloren. Full, ases.
Te lo advertimos, Leo.
- Son cuatro diez. - ¿Qué?
Cuatro diez.
Joder, le ganó a Duke.
- Me retiro. - No tengo más dinero.
Joder, tuve suerte.
A veces pisar estiércol es de buena suerte.
- Disculpa, creo que eso es mío. - No lo había visto.
¿Qué quieres? ¿Por qué viniste?
Vine para continuar desarrollando mi imperio empresarial...
mientras trabajo en mi juego poco firme de golf.
¿Juegas golf?
No bien, pero honestamente y con seriedad.
Quizás me darás la oportunidad de recuperar mi dinero...
- en la cancha de golf. - Quizás.
Un verdadero caballero no se marcha como ganador.
Un verdadero caballero mantiene el juego vivo.
Dios, Dios. Contemplen la evidencia.
¿Qué puede ser?
Busca consuelo y compañía y quizás un alma gemela.
No busca un alma gemela.
Busca dos horas de conexiones íntimas sin preguntas.
Creo que iré allí y pagaré su bebida.
No puedo competir con eso.
Joder.
Podría haberlo hecho si hubiese querido.
- ¿Puedo comprarte otra ronda? - Puedes marcharte mejor.
Saludos, gente, tengo buenas noticias.
Mike Shank de la villa 68 tuvo una cirugía exitosa...
de reemplazo de cadera y debería regresar a Villa Capri...
en unos días.
¿Qué...?
¿No es ese mi chico del camello de siempre?
¿Dónde está mi chico del camello?
Está enfermo.
La empresa envía a un director regional...
para hacer una evaluación de fin de año...
en caso que lo olvidaras.
Lo intimidaré. Tráelo.
Sí, lo traeré.
Damas, ¿vieron al tipo nuevo? Se muda a la villa 71.
- Hay carne fresca en el buffet. - ¡Sí!
Se siente la Navidad en el aire.
Soy Leo McKay, ¿y ustedes jóvenes damas?
Pasé años inventando historias para mantener apartadas...
a esas mujeres, y, en 20 minutos,
él las tiene listas para un trío.
Para un cuarteto, mejor dicho.
No muestra respeto.
- No tiene respeto. - Ni respeto, ni nada.
Pero se enterará. Este lugar es mío.
Tú eres Duke y este es tu territorio. Te lo dije.
Duke, no juegues... Sí, el Duke...
Hola, soy Roberta. Nos conocimos antes.
Olvidé mencionar que, como presidenta...
del Club Welcome Wagon del complejo Villa Capri,
quería desearte una muy Feliz Navidad.
Podría ayudarte a decorar. Un poco de Feng Shui.
- Tengo habilidades. - Apuesto a que sí.
¿Qué tienes ahí? ¿El comedor?
La habitación. ¡Vaya!
Hola, soy Margarita del Club Welcome Wagon.
- ¿Vienes a darme la bienvenida? - ¿Cómo sabes?
Como secretaria tesorera, vine a traerte algo...
para decorar tu hogar.
- Una obra de arte. - Mis sentimientos de hecho.
- Gracias. - ¿Por qué?
¿Me invitaste a tomar un poco de vino?
¿Tinto? Me encanta el tinto.
Me encanta el blanco. Me encanta todo.
¿Qué te parece un adorable Margaux...
para una adorable Marge? ¿Puedo llamarte así?
Puedes llamarme como quieras. Por cierto, estoy en la villa 52.
Y yo en la villa 36. ¿Cómo me llamarás a mí?
Dios. ¿Cómo llegaste antes que yo?
Sabes que las normas de nuestro club dicen...
que la presidenta, y no la secretaria tesorera,
debe ser la primera en recibir.
Sí, llamemos a esto una visita extraoficial.
¿Extraoficial?
¿Por qué no probamos este adorable vino?
- Don, ahora que estamos aquí... - Dios.
¿Y de qué oficina del Club de Welcome Wagon eres tú?
Sargento en Armas.
Vuelo de la bandera, siempre lista.
Creo que esta fiesta recién está empezando.
- ¿Por qué no las llevo a cenar? - ¿A todas?
Gracias.
Sí, señor.
Mira eso.
¿Tiene a las tres?
Se está acostando con todo su harem, Jefe.
- Dios. ¡Sí que tiene agallas! - ¿Lo está desafiando, Jefe?
Está jugando conmigo.
Dijo que su juego de golf no estaba bien, ¿no?
- Eso dijo. - Eso dijo.
¿Quién conoce mejor esta cancha de golf que yo?
Leo está en problemas ahora.
Veamos.
"Te desafío a 18 hoyos de golf mañana a las 9 de la mañana".
El vaquero fallará.
POR LA PRESENTE, TE DESAFÍO A UN PARTIDO DE GOLF
MAÑANA A LAS 9 EN PUNTO.
Escuchamos que te consideras un ciudadano del mundo.
¿Qué quiere decir eso?
Significa que viajé desde el Cabo de Buena Esperanza...
hasta el Mar Negro, de Machu Picchu...
a la Cúpula de Brunelleschi.
Fui al lugar de nacimiento de Shakespeare.
Y fui a la tumba del señor Lombardi.
Pasé de los campos polvorientos a las salas doradas del poder,
primero en el ejército y luego en el mundo empresarial,
y, hasta el día de hoy, mantengo el contacto...
con el hombre ordinario. Por eso soy lo que soy.
Señor McKay, es usted un poeta.
No soy un poeta, pero tengo las grandes obras.
- ¿Nos concedería un poema? - Por favor.
¿Por qué no? ¿Baudelaire?
¿Algo más moderno? ¿Yates? ¿Williams?
Cummings.
O quizás algo más relajado relacionado con la Navidad.
El último.
¿Puedo?
"Extrañas historias cuentan quienes el polo frecuentan...
esperando grandes tesoros hallar.
Al Ártico y sus sendas imputan tales leyendas...
que hasta la sangre llegan a helar.
Bajo la aurora boreal, el mundo es siempre espectral,
y doy buena fe de ellos, pues lo pude presenciar...
la noche que en el lago Lebargue pasé el mal trago...
de a Sam McGee tener que incinerar.
Érase un tal Sam McGee, oriundo de Tennessee".
¡Romeo! ¡Romeo! Lo siento.
Lo siento, él se escapó.
Es un encanto, pero nunca puedo callarlo.
Siéntate. Sé un buen perro.
Siéntate.
- ¿Cómo haces eso? - Me gustan los perros.
Gracias.
- Soy Leo McKay. - Suzie Quince.
- Encantado. - Un placer.
Lamento interrumpir lo que sea que están haciendo.
Está bien.
Bueno, continúen.
"Era el día de Navidad y no sin gran dificultad...
avanzábamos por heladas sendas.
¡Menuda ventisca glacial! Como...
Como cuchilla infernal".
Ahí viene.
Eso es. Relájense. Ustedes pueden.
Buenos días. Acepto tu desafío.
Estoy listo para eso.
Mark Twain dijo que el golf es un buen paseo arruinado.
Yo digo que es un buen paseo mejorado.
Creo que uno de nosotros caminará.
Detalles, detalles. Soy más de redondear.
- Jefe, tenemos un problema. - ¿Qué?
- Este tipo sabe jugar. - Dijo que su juego estaba poco firme.
Su poco firme es mejor que tu poco firme.
Juegue, Jefe.
Lo vimos calentar esta mañana.
Tiene habilidades. No estoy mintiendo.
Yo tengo juego corto.
Él tiene juego corto y juego largo también.
- Asumo que tengo los honores. - Sí, claro. Solo una advertencia.
El fuera de límites está a tu derecha.
- Así me gusta. - Es a la izquierda.
Joder.
Vaya. Sí que sabe pegarle.
Cancelo la apuesta.
¿Ese es un palo legal? No creo que lo sea.
Deberíamos también buscar novias nuevas.
Gracias por la confianza.
Eres un hombre pensante. Es un juego de hombres pensantes.
- Creo que usaré una madera tres. - Un tres. Es una buena idea.
- ¿Estás seguro? - Sí, está bien.
Bien.
Alta en el cielo.
Vaya.
¡Es una maldita cobra!
¡Pistola!
La tengo.
¡La tengo!
¡Dios!
¡Muere, víbora!
- La tienes rodeada. - ¡Se sigue moviendo!
No te lastimes con eso.
Que alguien traiga una conservadora, por favor.
Que alguien ponga una tapa.
Nunca te imaginé como un portador de armas,
aunque sea una cerbatana.
Nunca sabes qué hay por ahí.
Llévala al serpentario de Twentynine Palms.
¡Cuidado!
Siéntate sobre ella. Eres el más grande. Vamos.
¡Vaya! ¡Espera!
- Dios. - Siéntate encima.
Lo hiciste. La tienes.
- Eres bueno. Ahora siéntate. - Siéntate.
Estamos bien.
Casi lo muerde.
No me acercaré a esa bolsa de golf.
¿Renuncias a nuestro juego?
No agarraré un palo de golf envuelto con una serpiente, Leo.
Tienes miedo de jugar conmigo.
No le tengo miedo a nada, ni a nadie.
Cobarde.
Haces un buen trabajo, Burt.
- Necesito una bebida. - Creo que es la hora feliz.
Quédate ahí. Ya regresamos.
Leo, ¿qué se supone que haga ahora?
No sé. No es mi culpa.
¡Siéntate encima!
Cuando un hombre deja a otro hombre cuidar...
de su bolsa de golf, tiene ciertas expectativas, Jimmy.
¿Crees que una serpiente se metió sola en un bolsillo de mi bolsa?
Las serpientes no tienen pulgares oponibles.
Esto no fue un accidente.
¡Vaya!
¿Por qué tardaste tanto?
Gracias.
Joder, tendré que enseñarte una lección.
Me encantaría tener otra lección de póker...
al menos que te resulte más fácil escribirme un cheque.
Dime algo, ¿te mudaste a Villa Capri solo para enfadarme?
No, eso fue solo una consecuencia feliz.
Pero esta ira te está haciendo mucho bien.
Hace que la sangre te circule por todo el cuerpo,
en vez de solo allí abajo en tu pequeño...
Tienes suerte de que tenga un compromiso más importante en casa.
Tú y yo... Recién estamos empezando.
No puedo esperar.
Buen chico.
Dime que está muerto.
¡Lo sé!
Te dije que hicieras que pareciera un accidente,
¿pero una serpiente en su bolsa de golf?
Cariño, mátalo a la antigua.
Atención, residentes.
El encendido anual del árbol está por empezar...
en el salón de banquetes.
Vengan a disfrutar de la época navideña,
beban ponche de huevo y vean a Santa Claus.
Oye.
Santa, ¿qué diablos crees que estás haciendo?
- Este es mi trabajo. - No, no. No lo es.
Fui contratado por la empresa que posee Villa Capri...
y otros 26 complejos de lujo en California.
Mi compañía de fiestas proveerá Santas,
Conejos de Pascuas, pífanos y baterías para el cuatro de julio...
y todas las festividades durante el año.
- Acabo de firmar el contrato. - Bueno, jo-jo-jo.
¿Me dices que eres un Santa corporativo?
- Es un trabajito. - ¡Es un deber sagrado!
Deber sagrado para ti, veinte dólares la hora para mí.
Es una desgracia.
Hola, amigos. Gracias a todos por venir.
- A Duke no le gustará esto. - ¿Quién es este tipo?
Aquí viene la locomotora.
Tengo tu jo-jo aquí.
¡Si!
Yo soy el verdadero Santa.
Este tipo es un fraude. ¡Es un pagano corporativo!
¡Vamos, Santa negro!
Te tengo.
¡Eso es! ¡Regresa al Polo Norte!
¿Qué te pasó a ti?
No me gusta que la gente se meta con Santa Claus.
¡Si!
Arturo.
Aquí tienen, caballeros.
Tú, mi amigo, eres un caballero y un estudioso,
y estás aquí por negocios. Sea lo que eso sea.
Mi negocio es mi negocio, pero tu negocio parece estar...
en gran ventaja con encuentros sexuales,
y especiales nocturnos los jueves y encuentros casuales los martes.
Sin ninguna satisfacción especial para mí.
¿Qué? ¿Nada de tratos, ni de encuentros?
No me interesan tus novias.
Pero podría soportar el cortejo de un alma gemela.
Gracias.
Buen chico.
De hecho, mi alma gemela perfecta podría ser Suzie Quince.
- ¿Sabes su nombre? - Soy rápido.
- ¿Ya la conociste? - En un carro de comida.
- ¡Mentiroso! - Su perro se llama Romeo.
¿Romeo?
Creo que Romeo es lo que ella busca en un hombre.
Santa del hemisferio Sur.
Si se enamora de un borracho Santa Claus, juzgué mal su personalidad.
Mira esto.
No estoy borracho.
- Hola. - Hola.
Me llamo San Nicolás. Puedes llamarme Nick.
Susan.
Estaba encendiendo árboles y haciendo cosas...
con gente que necesitaba alegría.
Creo que un ocurrente Santa que hace buenas acciones...
para gente solitaria, no puede ser peligroso.
Tomaré eso como una invitación.
Aquí estamos. Época navideña. Nadie está en casa.
La familia se fue. Los niños están lejos.
¿Hay algún esposo cerca?
No. El primero me dejó.
Me casé de nuevo y lo dejé yo a él. Muchas rupturas.
¿Nunca lo intentaste de nuevo?
Decidí que mi último matrimonio sería con mi trabajo.
Eso es triste.
Es determinación. No es algo triste.
Te ves... Triste.
Bueno, me enviaron aquí por negocios...
para despedir a alguien antes de fin de año,
durante época navideña, así que...
Si un hombre no puede asumir la función,
mientras más rápido lo hagas, mejor, ¿no?
Sí. "Felices fiestas. Vacía tu oficina". No es tan fácil.
Pero al menos la música me alegra.
Me encanta Johnny Mathis. Tengo sus 42 álbumes.
- ¿De veras? - Los 42.
Johnny es amigo mío.
- ¡Vamos! - De verdad.
- ¿Conoces a Johnny Mathis? - Somos como hermanos.
- Tu pelo brilla como el sol. - ¿El sol?
Esa pelota grande que sale por el Este...
y se pone en las montañas San Bernardino.
Sí. Bien.
- ¿Sabes algo? Santa Claus. - Oye.
Creo que debemos irnos y dejar a esta mujer en paz.
Él es Leo.
- Hola, Leo. - Leo es mi amigo.
- Un caballero y estudioso. - Debo sacarte de aquí. Estás borracho.
- No estoy borracho, Leo. - Bien, vamos.
Nos vemos luego.
Aprecio la intervención, gracias.
Buen chico.
¿Alguna vez te dije lo caballero y estudioso que eres?
Sí, lo hiciste. Mete tu trasero en el auto.
Las rodillas. Son viejas rodillas.
Perdona.
Gracias.
Amigo.
Leo, eres un hombre muy misterioso.
Solo soy reservado.
No, es decir...
Sí, es fácil hablar contigo.
Y tengo un gran secreto. Un secreto enorme.
- ¿Quieres escucharlo? - No en verdad.
De veras, Leo.
- ¿De veras? - Sí.
No eres un hombre serio.
Un hombre serio no se habría comportado como tú...
- frente a la señorita Suzie Quince. - ¿Qué?
Estás celoso porque ella me correspondió.
No eres tan encantador como crees.
No estoy de acuerdo.
- Necesito una taza de café. - Necesitas un hígado nuevo.
Debiste verlo que ella hacía con sus ojos.
Lo ví. Estaba buscando la salida.
Duke, aún mandas de este lado de la ciudad.
- Sí. - Patea su trasero corporativo.
- Leo es un buen tipo. - Por el statu quo.
Por la forma en que siempre hicimos las cosas.
- Por el statu quo. - Duke.
- ¿Qué? - El Jefe está aquí.
- ¿De qué hablas? - El Director Regional.
Sí, haz pasar al maldito.
Hola, soy Suzie Quince. Directora Regional.
Pensé que habías dicho...
que te habían mandado aquí para evaluar el trabajo de alguien...
y quizás despedirlo antes de que se termine el año.
¿Cuándo no eres Santa Claus, eres Duke Diver?
- Probablemente. - Bueno,
cuando el hombre no está a la altura, es mejor hacerlo rápido.
No.
Chicos, ¿por qué no van afuera y practican tejo o algo?
Hay muchas irregularidades.
Tienes razón y yo... Tengo más de una queja.
Por favor.
Nos enviaron un muy malo Santa Claus.
- Quiero saber quién lo contrató. - Yo.
Hice un trato con una empresa de alquileres para fiestas...
para que se ocupe de nuestros mercados.
- ¿Mercados? - Sí.
Señora, este es nuestro hogar.
Tenemos una forma de hacer las cosas aquí.
Esta no es su compañía, señor Diver. No se están siguiendo los protocolos.
¿Protocolos? Todos están felices aquí.
¿No está feliz usted?
Y la felicidad no es una condición, señora.
- Es una elección. - ¡No! Bien...
No necesito su Psicología barata, doctor Phil.
Y no critique al doctor Phil. Es amigo mío.
Johnny Mathis y el doctor Phil.
Es una mujer infeliz. Y usted está equivocada sobre mí.
La felicidad se puede hallar en muchos lugares,
- incluyendo en un bar por la noche. - ¿Sola?
¿Jimmy?
Que la contadora reúna todos los registros, recibos y contratos,
y los deje en mi escritorio por la mañana...
junto con cada papel firmado por Duke Diver.
- ¿Quiere cada uno de ellos? - Cada uno.
- Supongo que quiere un recorrido. - De toda la operación.
Romeo.
Vaya.
Creo que estará impresionada con lo que tenemos aquí.
- Tango. - Idea de Duke.
- Tai chi. - También idea de Duke.
Creo que estará muy impresionada con esto.
- Esto es muy importante. - Es la clase regular de los martes.
El amor real, el sexo tierno, el sexo afectuoso, tierno, sucio,
debe ser parte de su existencia diaria.
Mientras más viejos nos ponemos, mejor se pone.
- Idea de Duke. - Vas entendiendo.
En defensa del señor Diver, este lugar siempre está lleno.
La semana pasada, vino un experto en sexo grupal.
Y dijo que el...
¿Hay expertos en eso?
Sí, y estuvo muy bueno.
Bien.
Sé que sientes como si hubieses visto demasiado,
pero te juro que este lugar es maravilloso.
Rocas. Puedes ver las formaciones rocosas.
No sé si estudiaste geología, pero realmente espero...
que llegue a gustarte esto, tanto como a nosotros.
Duke está haciendo un gran trabajo. Si pudieras...
Es muy hermoso aquí.
Leo.
Joder. Esto es malo.
¡Malo!
Podría venir bien un poco de azul ahí.
- Impresionante. - Sí, lo eres.
Rescatas damas en apuros, eres poeta y pintas.
Estoy explorando mi lado femenino.
¿Eres amigo de Duke Diver? Parece una combinación extraña.
Amigo es una palabra fuerte.
- Fundamental. - Sí, lo es.
Hijo de puta. ¿Qué quiere?
Pensé que habías dicho que tenías que revelar...
varias irregularidades para poder despedirme.
Aún sigo revisando los registros.
- Tu amigo es pintor. - ¿Quién sabría?
- Son las montañas San Jacinto. - ¿Qué?
Las montañas San Jacinto.
Si estas son las montañas San Jacinto, la casa de Bob Hope está ahí.
No pondré la casa de Bob Hope en mi pintura.
Creo que la mejoraría, sí me preguntas a mí.
No. ¿Ves la influencia de Cézanne en todo?
Veo más bien expresionismo que impresionismo.
Un poco más de Kirchner que de Cézanne.
Quizás un toque de Friedensreich Hundertwasser.
¿Te recuerdo a Friedensreich Hundertwasser?
- Deberé reexaminar mi trabajo. - Yo lo haré, es una porquería.
¿Romeo?
¿Romeo?
No, no, no.
¡Dios mío!
Dios.
¡Romeo! Gracias.
Leo, gracias. ¡Romeo!
Lo pondré en el auto y te llevaré al veterinario.
¡Leo!
Es el héroe.
Ahí está la casa de Bob Hope. Se ve mejor.
No es tan complicado.
Tengo tristes noticias para la familia Villa Capri.
Mike Shank de la villa 68 sufrió un infarto masivo...
anoche mientras lo visitaba.
Mi presencia fue solo una coincidencia.
Genial, chicos, esto es genial. Es su mejor trabajo.
- ¿Dónde estuvo, Jefe? - Señorita Quince.
Quiere mi cabeza y la cama de Leo.
- ¿Qué harás? - ¡Esto es la guerra!
Todo por lo que trabajé en Villa Capri,
todo lo que construí está en juego.
Y si la corporación asume, nuestro estilo de vida desaparece.
- La señorita Quince es malvada. - Es malvada, pero ardiente.
¿Qué hará, Jefe?
Usaré mi legendario encanto,
hablando humildemente, para seducirla.
Le daré un poco del viejo je ne sais quoi.
Eso es francés, ¿no?
Le quitaré el poder de las manos a esa mujer.
Se lo merece.
Y si alguien que puede hacerlo, es usted, Duke.
Pero primero, Leo McKay.
- Debo derrotarlo. - ¿Derrotarlo?
Ata sus patas traseras con algún hilado...
para que no se muerda y saque los puntos.
- ¿Hilado? - Lana, es una lana suave.
Bueno, gracias. Muchas gracias. Te agradezco.
Debo regresar y hacer una encuesta empresarial.
Te tomas tu trabajo muy en serio y lo respeto.
- Sí, gracias de nuevo. De veras. - Sí, señora.
¿Ahora qué?
Hombre del Renacimiento.
¿Qué más haces?
Estoy en un viaje de auto descubrimiento y exploración.
Cállate.
Leo, Villa Capri no es tan grande para los dos.
Si quieres hacer algo al respecto, te apuesto el mejor de cinco...
de algo jamás visto.
Sala de juegos. Una hora.
No me despedirán porque olvidaste hacer la llamada.
Podrían llamarme de nuevo.
¡No! No me importa si te llaman.
Bien, estamos todos aquí.
Hora de unirnos para un mismo objetivo,
enfocarnos y trabajar.
- Está todo aquí, señorita Quince. - Bien.
¿Cuándo le dan a Duke la caja chica?
- Cuando él lo pide. Yo voy y... - ¿Cuándo él lo pide?
Esta empresa no es su cajero automático personal.
Duke es un hombre honorable.
Estoy segura de que no hallará nada que lo...
Dios.
- Honorable. ¿Qué sería esto? - Talle 14, muy divertido.
- ¿Quieres auditar eso también? - Quizás lo haga.
La señorita Quince nunca se creerá tu deshonor transparente.
Mi deshonor, te diré, no es transparente.
Me pregunto si puede levantarme así.
- Fin de juego. - ¡Yo contraataco!
Este juego no es tuyo.
- No vayas ahí. - ¿Cómo que no vayas ahí?
Mamá dijo que no vaya ahí.
¡Jaque mate!
Esto comienza a ponerse serio.
- ¿Lo tienes? - Lo tengo.
- Lo tienes. - Tú puedes.
- No puedes. - Agárrala. Agárrala, agárrala.
Señor Diver, estamos empatados. Elige tu juego para terminar con esto.
¡Limbo!
¡Limbo, vaya!
Ahora los tenemos.
Tú primero.
¡Vamos, Leo!
¡Esto es una tontería!
Entonces, pasas.
¡Música!
- ¿Más abajo? - Bien.
Hombre, estás loco.
Descalificación. Sus rodillas tocaron el suelo.
Es una estafa.
Nos vemos en tu oficina mañana a las nueve de la mañana.
En punto.
- Está retrasado. - Qué extraño.
Duke es muy puntual.
Jimmy, Ginger, ¿por qué no se toman la mañana libre?
¿Por qué mejor no se quedan y se sientan por ahí?
- Son negocios. - Vamos.
- Solo un poco de espumante. - No, eso no es apropiado.
Maison de Chocolat.
Vamos. Pruébalo.
Esto es sobre recibos y contratos.
Tiene nueces y es oscuro.
Tomaré algunos para más tarde. Gracias. Gracias. Muchas gracias.
- Bien, bien. Todo tiene sentido. - No, no lo tiene.
Dos mil dólares por el alquiler de un camello.
¿Cómo crees que los tres Reyes Magos llegaron a Belén?
¿Qué tiene que ver Palm Springs con Belén?
Belén era como esto. Las palmeras, la brisa cálida.
Gente caminando en mangas cortas.
No con esta basura cubierta de nieve inventada por algún monopolio.
A mí me gusta la nieve.
¿Privarías a los residentes de Villa Capri de sus camellos?
- ¿Eres una privadora de camellos? - Bien, olvida los camellos.
El Club de Caballeros. Bailarinas. Justo ahí. Bailarinas.
- Sí. Bueno, eran desnudistas. - ¡Lo sabía!
No. Eran muy agradables. Eran muy agradables.
Hicieron sentir a los hombres jóvenes y viriles.
Incluso les enseñaron a las damas algunos trucos, y doy fe de eso.
Palos de golf. Personal. Mil cuatrocientos dólares.
Esos palos me hicieron ganar millones en negocios...
que conseguí recibiendo potenciales clientes en el campo de golf.
Duke...
Es el efectivo para gastos menores de la empresa.
Veo que no estás familiarizada con el código tributario,
artículo especial 44 B, partes tres y siete,
donde se describen explícitamente, y cito:
"Gastos razonables pertenecientes a una operación de negocios en curso".
- Subpárrafo 12, donde... - Ya basta.
Bien. Solo quiero saber si aún sientes por mí lo mismo...
- que yo siento por ti. - Duke, ya no sé quién eres.
De hecho, ni siquiera puedo encontrarte en la base de datos de la empresa.
Bueno, pero, si yo no existo, entonces, ¿qué?
- ¿Eso significa que lo nuestro terminó? - No, ni siquiera hemos empezado.
Está bien.
De todos modos, debo irme a preparar para la gran fiesta de Nochebuena.
¡Y tengo una sorpresa para ti!
No quiero una sorpresa.
- De seguro es muy linda. - Cállate.
Y ahora, damas y caballeros, reciban con un fuerte aplauso...
a nuestro querido líder, Duke Diver.
Hola a todos.
¡Duke!
¡Feliz Navidad!
Feliz Navidad a todos.
Déjenme decirles que esta será una Navidad muy especial.
Creo que será una que recordarán en el futuro,
que espero que sea dentro de un largo tiempo.
Pero esta Navidad es muy especial para mí porque quiero dedicársela a alguien.
Quiero dedicársela a una señorita muy especial.
Su nombre es Suzie Quince, donde sea que esté.
Allí está.
Señorita Quince, ¿podría dar un paso al frente...
para que podamos verla? Por favor, solo unos pasos.
- Aquí está, damas y caballeros. - Hola.
En este día especial, en esta época tan especial, Susan,
esto va dedicado a ti.
Damas y caballeros, Johnny Mathis.
- ¡Vaya! ¿Viste eso? - ¡Lo consiguió!
Qué bueno verte, amigo.
Bienvenido, bienvenido. Te acompañará en el piano.
- Esto saldrá muy bien. - Bien. Gracias.
Bien, chicos. Vamos.
Te quiero.
Me voy.
¿Roberta tiene un estilo muy Beyoncé esta noche?
¿O estoy un poco borracho?
Bueno, es cierto, pero también estás borracho.
Como dice Beyoncé: Ponle un anillo.
Chicos, es momento de hacer algo.
Vamos.
Te veo.
- Señorita Quince, ¿me concede este baile? - Por supuesto.
Eres bueno.
Perdón.
- Mi turno. - Respeta a la dama.
Caballeros.
Solo hay un caballero aquí. ¡Detengan la música!
Te estás avergonzando a ti mismo, Duke.
Quiero ver qué tienes.
Jugaremos un partido de golf, 18 hoyos, ¿te parece?
El ganador...
- En la mañana de Navidad. - Espero que seas bueno.
¿Si? Puedo derrotarte con una sola mano.
¡No!
Qué locura. Es una locura.
- Leo sabe jugar en serio. - No importa, estamos con usted, Jefe.
Sí, incluso si la pelota cae mal, tengo la forma de arreglarlo.
Y yo tengo un agujero en mi bolsillo y una docena de pelotas extra.
- Y yo tengo un juego corto. - ¡Sí!
- Tenemos todo para ganar. - Te protegeremos.
Yo en tu lugar no me preocuparía.
El vaquero y el galán. Apuesto por el galán.
Bien, bien.
Damas y caballeros, la competencia de esta mañana será un partido de golf...
de 18 hoyos entre el señor Diver y el señor McKay...
de acuerdo a las reglas oficiales de la Asociación de Golf.
Antes de comenzar, quiero decir que, aunque solo puede haber un ganador...
- Cállate y déjame hacer los honores. - Sí.
Ahora va en serio.
- ¡Maldita sea! - ¡Vaya!
Muy bien, cariño.
Bien, Duke, es tu turno.
- Muéstranos qué tienes. - Vamos, hazlo.
Silencio, por favor.
No me digas que me calle. Vamos, Jefe. Hazlo.
Leo, presta atención. Una mano.
- Una mano. - Abanica.
¡Si!
Muy bien.
Vamos, vamos.
Así se hace.
¡Justo a la calle!
- ¡Sí! - ¡Siéntelo!
No hay problema. Lo tengo.
¡Si!
A la arena.
¡Buen golpe!
¡Así se hace!
Esa pelota está fuera del campo. Fuera del campo.
Fue un golpe de suerte. Debe haber golpeado un árbol.
Buen golpe.
- Vaya. - Te ves muy bien.
¿Qué harás ahora, vaquero?
- Bien, esto no es justo. - ¿De qué estás hablando?
No es justo.
¿Me estás acusando de hacer algo que no es propio...
de un hombre con mi reputación?
Te estoy acusando de hacer algo que se condice perfectamente...
con alguien con tu reputación. Has estado haciendo trampa.
Y si hice bien la cuenta, deberás hacer un hoyo en uno para vencerme.
- Bien. - Bien.
Puedes hacerlo.
Mira esto.
Escucha, ¿por qué no vamos rápido allá y estudiamos el green?
- Bien pensado. - No tan rápido.
No confío en ustedes y nunca lo haré.
Nos vemos en el nueve.
Te estaré vigilando, como un halcón.
¡Maldita sea!
- ¿Están todos bien? - Me encontraron, me encontraron.
¡Vaya!
Todos están bien. ¿Estás bien?
Tranquila.
Emergencias estará aquí en un minuto.
¡Maldita sea!
Probablemente sea solo una pérdida de combustible.
¡Es un auto eléctrico!
¿Dónde está mi sombrero?
¿A dónde vas?
¿Quieres probar?
Es Leo, y no, no quiero. Abre la puerta.
¿Leo?
Perdiste. Yo gané el partido de golf.
No me importa el resultado del maldito partido.
¡Alguien me quiere matar!
¿Quién te quiere matar? ¿Quién eres?
Es...
Entonces, soy el trofeo de un partido de golf.
Es decir, no es la primera vez que dos hombres pelean por mí.
- ¿Cuál de ustedes dos va ganando? - No.
No estamos peleando por ti. Eso sería sexista e indignante.
No, estamos peleando por el derecho a cortejarte.
¿Hay alguna diferencia?
Son pequeñas distinciones que hacen los hombres.
Sí. Entendiste mal. Te alabamos, honramos y respetamos.
Sin intenciones delictivas.
En defensa de Duke, es solo Duke siendo Duke.
Gracias, Leo.
- ¿Se escuchan a ustedes mismos? - No.
¿Deberíamos?
Perdón. Creo que probé mi punto.
Por cierto, ¿escucharon un fuerte sonido hace unos minutos?
No.
¿Tú?
La compañía está sobre mí, y ustedes me están mintiendo.
Será mejor que informes de esto a la Policía local.
No.
No, Leo, te lo suplico. No metas a la ley en esto.
¡Leo! ¿A dónde vas?
Leo, ya no es seguro para mí estar por aquí.
- Tienes que sacarme de aquí. - ¿Por qué haría eso por ti?
¡Porque no querrás que lluevan pedazos de mí sobre Villa Capri!
Está bien, te sacaré de aquí, pero con una condición.
Debes decirme todo. No más mentiras.
- ¿Por qué te mentiría, Leo? - Bien, que lluevan los pedazos.
Está bien. No más mentiras.
¿Volaste un carro de golf? ¿Y él no estaba ahí?
No, no es tu culpa. Tu padre nunca te dejó matar a nadie.
No, él siempre dijo que hacías un buen trabajo cavando.
Cariño, ¿a cuántos hombres enterraste por mordeduras de serpiente y bombas?
¡Cero! Todos murieron por heridas de bala.
Así que ve a comprar balas y hazlo como solía hacerlo tu padre.
¿Quién demonios eres?
Mi verdadero nombre es William J. DuPrees.
Durante muchos años, me conocieron como Sweet Willy.
Trabaja como asesor para la familia Bruno.
Mafia.
Hasta que comprendí que realmente no estaban en el negocio del transporte.
Llegó el FBI y me dio a elegir.
- ¿Y? - Obedecí como un perro entrenado.
El problema eran la loca esposa y el aún más loco hijo,
quienes amenazaron con matarme en el juicio.
Una semana después, cuando fallaron los frenos de mi auto,
el FBI apareció nuevamente.
E ingresaste en el programa de protección a testigos.
Y si me permites decirlo, se convirtió en una forma de arte.
¿Cambiaste tu apariencia?
¿Meterme con esto? No lo creo.
- El FBI se ocupará de ti. - Sí, volverán a reubicarme.
- ¿Y? - No quiero que lo hagan.
Tengo todo en Villa Capri.
Todo lo que un hombre podría desear está ahí.
Mi visión hizo de ese lugar lo que es hoy.
Sexo, alcohol, golf. Y luego mueres.
El paraíso será decepcionante para ti.
Vamos, Leo. Ayúdame a salvar lo que construí.
- ¡Maldita sea! - ¡Nadie se mete con mi camioneta!
- Le disparó a mi camioneta. - Vaya.
¿Está tratando de matarme, y tú te preocupas por tu camioneta?
Sujétate.
¡Vaya!
¡Vaya!
Reorganicémonos y tracemos un plan.
Voy a acabar con él.
- Esta es una mala idea, Leo. - Mira esto.
Buen trabajo, Leo. Qué bueno que no pestañeé.
Vaya.
Esta es mi nueva 4x4 F-150, rojo rubí,
cabina extendida, caja a medida.
Supongo que debes informarle a la señorita Quince estas novedades.
Sí. Su trabajo está en riesgo.
Sientes algo especial por ella, ¿no?
Desde el primer momento que la vi,
hubo algo en la señorita Quince que me erizó la piel.
No hay nada mejor...
En todo el mundo que una buena mujer.
- Y la especie femenina... - Huele mejor que una rosa.
Inteligente como nadie y firme como una galleta.
¿Firme como una galleta?
Una galleta recién salida del horno.
Sí, chocolate derritiéndose.
- Entiendes mi punto. - Claro que sí.
El sol, la luna y las estrellas. Eso es una buena mujer para mí.
Continúa.
¿Qué sigue?
Con...
¿Cómo? Con...
- Demostración romántica. - Demostración.
Tenías un rifle con una mira, ¿y fallaste?
Oscar, deja de intentarlo. Solo tráemelo a mí, yo lo haré.
Qué tonto.
¿Por qué no me sorprende que estés en el programa...
de protección a testigos, y que alguien esté intentado matarte?
Sí, ese es él. El tipo de los animales, justo ahí.
Sí. Ovejas. Camellos.
¿Tenían una serpiente? Probablemente.
Creo que lucía vagamente familiar. Ahora lo reconozco.
Ese es Oscar Bruno, uno de los hijos del Jefe de la Mafia.
Simplemente podría haber tocado la puerta y disparado.
Cámaras de vigilancia. No quería ser identificado.
No. Pensó que podía llegar y entrar con los animales.
Leo quiere entregarme al FBI.
Por favor, no.
Si lo haces, Villa Capri se llenará de Policías.
Es decir, ¿no podrías rastrearlo? Es un tipo malo.
Ya sabes, hacerlo desaparecer.
- Yo no desaparezco personas. - Por Dios. Lo sé.
Chicos, escuchen, tengo algo que confesarles.
Estás últimas veces en que la compañía me envió a solucionar un problema,
algo muy extraño había pasado. Las cosas empeoraron.
Este lugar comienza a gustarme, pero me están controlando.
Si esto se hace público, podría costarme mi trabajo.
¡Por favor!
- Leo... - Y le disparó a tu maldita camioneta.
- ¿Le disparó a tu camioneta? - Tienen razón.
- Vamos por este tipo. - ¡Sí!
¿De qué demonios se trata esto?
Él reconocerá mi nueva camioneta, pero no reconocerá este camión.
Muy inteligente.
Creo que tú y yo podríamos ser buenos amigos, Leo.
¡Cállate!
Cabe perfectamente en una bolsa de golf.
- ¿Puedo ayudarlos? - ¿Pueden salir?
Sí, de vez en cuando.
Deberías considerar un abrevadero más profundo.
Más profundo. Sí, bien pensado. Duke, ¿qué te trae por aquí?
Estamos buscando a un tipo.
Oscar. Un tipo extraño.
- ¿Dónde está ahora? - Renunció ayer.
Dijo que encontró lo que estaba buscando y se fue.
- ¿Dejó alguna dirección? - Creo que vive en un Motel.
¿Sabes en cuál?
- Creo que en el French Quarter. - ¿El French Quarter? Lo tengo.
El gerente dice que sigue allí. Unidad 15.
Entonces, cuando aparezca, lo atrapamos,
lo entregamos al FBI, y va directo a prisión, ¿no?
No. Nosotros no lo atrapamos.
- ¿Qué? - Yo lo haré.
- Solo relájate. - Sí. Bueno.
El Sexto Grado fue traumático. Me postulé para Presidente de la clase.
Perdí.
Obtuve un solo voto, el mío.
En la escuela Secundaria, traté de sobornar a mis compañeros.
- Perdiste otra vez. - Sí.
Protección a testigos cambió mi vida.
Un nuevo comienzo en los últimos nueve hoyos de la vida.
Me reinventé a mí mismo.
Déjame decirte que me iba muy bien.
- Te agrado un poco, ¿no? - ¿Necesitas agradar?
Puede sonar patético, pero me encanta que me adoren.
Necesitas terapia.
No funcionó.
- Hasta ahora, que estoy contigo. - Bien. Estás curado.
Deberíamos tomar turnos para dormir...
en caso de que tengamos que quedarnos toda la noche.
Bien, si quieres tomar el primer turno, yo estoy totalmente despierto.
Podría dormirme rápido.
Despiértame en una hora o si alguien viene.
¿Quieres escuchar una canción para dormir?
No.
Me gusta esa.
Despierta, Sherlock. Se suponía que debías despertarme.
Perdón. Esa canción siempre me duerme.
¿Puedo ayudarlos?
Sí, el hombre de la habitación 15, ¿qué sabes de él?
Es un hombre muy agradable. Muy amable.
¡Mentira!
Hay una cosa. Le gustan las mujeres desnudas.
Lo vi en el brunch de Randy el domingo pasado.
¿Un brunch en un bar de desnudistas?
Debes probar los waffles belgas.
Bien, ve a hacer lo tuyo.
¡Buen chico!
- ¿Suzie? - ¿Sí?
- La compañía para ti. - ¿La compañía?
Suzie Quince.
¡Sí! ¡No!
Yo me estoy ocupando. Mano dura.
No, hay protocolos. Sigo el protocolo.
Soy la personificación del protocolo.
Pero las personas parecen ser felices aquí,
y la felicidad no es una condición. Es una elección.
Las cosas están bajo control en Villa Capri.
Es un lugar magnífico.
¡No! ¡Basta! ¡Atrás!
¿Despedirme? No pueden despedirme.
¡Atrás!
- ¡No, espera! Basta. Vuelve aquí. - ¡Harry, el camello!
¿Sabes qué? ¿Hola?
¿Romeo?
¿Romeo?
¡Dios mío! ¡Romeo!
¡No, no, no, no!
¡Oye!
¡Te tengo!
Este plan no es muy eficiente.
- ¿Puedes callarte? - ¡Tú cállate!
Estoy teniendo un peor día que tú.
Sabes, si tuviera que secuestrar a alguien y pedir rescate,
lo planearía mejor, estaría mejor organizada.
Es decir, tendría algo de alimento para perro, quizás algún juguete.
- Y te diré por qué. - ¿Un juguete?
- Por Dios. Es la hora del aficionado. - Bueno, perdón.
Bien, suficiente sobre mí.
Hasta un tipo rudo como tú debe tener alguna inseguridad...
- de la que quiera hablar. - No.
- Vamos, te sentirás mejor. - ¡Cállate! Me siento bien.
Tiene una linda tienda de regalos. Muy linda...
Allí está.
- Hola. - Hola, ¿cómo están?
- Estamos buscando a alguien. - ¿Sí?
¿Reconoces a este tipo?
No me parece conocido, pero hay cientos como él por aquí.
El tipo de los animales no es muy bueno con esto de hacerte explotar,
pero lo seguirá intentando. Quizás lo logre la próxima vez.
¡Oye, oye, oye!
- ¿Ese es tu auto? - Sí.
- Dame las llaves. - ¿De mi auto nuevo?
No te llevarás mi auto. ¿Quién crees que eres?
¡Dame las malditas llaves!
¡Vaya!
- Esto es emocionante. - Gracias.
- Ahí está. - Sí.
¡Maldita sea, Leo!
Dos viejos dinosaurios como nosotros.
- ¿Crees que eso es divertido? - No.
Sujétate.
Maldita sea.
Tengo algo que confesarte.
Por Dios, ya dímelo. Dímelo.
Vine aquí para comprar Villa Capri.
- Pensé que solo comprabas cosas grandes. - Esa propiedad vale $50 millones.
¿Cincuenta? ¿Y a Suzie le preocupa la caja chica?
Solo está haciendo su trabajo. ¡Sujétate!
Vaya.
Primero, iba a demoler Villa Capri y la iba a poner a la venta.
Por Dios, eso es un sacrilegio.
No te preocupes. Cambié de opinión. Ese lugar comienza a agradarme.
Entonces, si vale tanto dinero, en parte es gracias a mí.
Creo que me corresponde una comisión.
- ¿Cuánto quieres? - El diez por ciento.
Supongamos que te dejo conservar tu lujoso carro de golf.
Espera. Volaron esa cosa.
Y eres bienvenido a quedarte con un trozo de eso.
Parece que Oscar está jugando.
- Parece un callejón sin salida. - Sí.
- Este camino no conduce a ningún lado. - Quizás podamos encerrarlo.
- ¿Crees que sea una trampa? - ¿Y? Te quieren a ti, no a mí.
- Ese no es Oscar. - Bien, veamos quién demonios es.
- ¿Sabes lo que estás haciendo? - Generalmente.
¡Detente ahí!
No. No dispares. No dispares.
- ¿Quién eres? - Oigan.
Un lunático me dio $500 dólares para incendiar tu camioneta...
y traerlos aquí.
- ¿Aquí? - Sí.
Contesta el teléfono.
Hola.
Es para ti.
Leo McKay.
Mira arriba.
¿Me están buscando?
¿Qué quieres?
Tengo una linda chica, quiero cambiarla por Duke.
- Está bien. - ¿Qué?
No, Leo, me disparará en la cabeza.
Sí, bueno, puede ser.
¿Qué quieres que hagamos?
Solo esperen, y yo les enviaré las coordenadas del lugar...
de donde nos encontraremos.
¿Leo?
No me vas a intercambiar por ella, ¿no?
Ella es mucho más linda y me gustaría hacer un intercambio,
pero mi sentido de la dignidad y la decencia no me lo permitirán.
Sin embargo, necesitamos que él crea que sí.
Me alegra que tú seas tú.
- Oye, ¿puedo bajar las manos? - ¡Cállate!
¿A dónde?
Tar Trail hacia Twentynine Palms.
Dobla en la vieja torre de agua.
- ¿Sabes dónde es eso? - Ni idea.
- ¿Cómo se supone que lo encontremos? - Usa el Waze.
¡Dios!
¿Qué demonios es eso?
- Es una aplicación que puedes descargar. - ¿En serio?
Empecemos, conduzca con cuidado.
- Tengo otra confesión que hacer. - Ya suéltalo.
Estuve casado durante 33 años...
con la primera mujer de la que me enamoré.
Ella murió hace seis años. Quedé devastado.
Después de tres o cuatro años, pensé que debía salir con otras mujeres,
pero no sentí que fuera lo correcto.
¿Quieres contarle a Duke?
Hay algo en la señorita Quince que me sacó la desazón.
Es hermosa, por supuesto, pero es...
No hay nada frívolo respecto a ella. Es una mujer de gran esencia y nobleza.
Nobleza.
¡Bájame, idiota! ¿Dónde está mi perro?
¡Romeo! ¿Dónde está mi perro?
Todo esto de compartir, ¿no te hace sentir mejor?
Podría enamorarme de ella.
A 100 metros, doble a la izquierda.
¿Sabes? Siempre eres el héroe.
Creo que me gustaría ser el héroe alguna vez.
¿Qué tan heroico quieres ser?
Bueno...
Ya sabes, solo...
Solo un poco. Lo suficiente.
- Quieres presumir frente a la mujer. - Me conoces demasiado. Sí.
¿Crees que esa es una razón honesta para ser un héroe?
Sí.
Tengo un plan.
- ¿Sabes? Me recuerdas a mi madre. - Qué dulce.
Sí, está bien.
Está bien.
Aquí es donde empieza.
- Suzie, ¿estás bien? - Leo, estoy bien.
No estoy armado.
Estoy aquí para darte lo que tú quieres.
- Y para llevarme lo que yo quiero. - ¡Quédate ahí!
¿Qué tienes debajo del sombrero?
Un poco de pelo.
Entrégame a Willy.
Podemos hacer que esto funcione para todos.
¿Por qué no bajas el arma para que podamos hablar?
¡Entrégame a Duke!
¡Vaya!
Le disparaste a mi camioneta y ahora les disparas a mis botas.
¡Entrégame a Duke o Willy o como sea que se llame ahora!
Puedes tenerlo. De todas formas, nunca me agradó.
Rayos.
Eso duele. Me disparó.
Adiós.
Las Navidades parecen confundirse. Esta se destaca.
Comienza a sentirse especial. Ahora llamemos al Sheriff.
No sé ustedes, chicos, pero yo necesito algo de beber.
Dalo por hecho.
Comienzo a entender el afecto que tienes por este lugar,
- quienquiera que seas. - Para ti, Sweet Willy.
Hiciste algo muy valiente hoy. No pensé que pudieras hacerlo.
- Y salvaste el día, primo. - No soy tu primo.
Pero te agrado un poco, ¿no?
- Un poco. - Sí.
- Allá va Rodolfo. - Y allá va Snoopy.
Adiós, Snoopy.
Larry, es Año Nuevo en Nueva York. Feliz Año Nuevo a todos.
¿A dormir temprano?
Si tengo suerte, dos bolas caerán está noche.
Chica, estás loca.
- Vaya, nunca los vi tan elegantes. - Y ustedes están hermosas.
Por todas las damas.
Señorita Quince, creo que conoce a mis amigos y sus bonitas damas.
Claro que sí. Feliz Año Nuevo.
- Feliz Año Nuevo. - Feliz Año Nuevo.
Creo que es medianoche en Times Square.
¡Si!
Nueve en punto en California está bien para mí.
La verdad, debo admitir que tengo debilidad por Duke.
Adonde sea que lo reubiquen, ¿crees que estará bien?
- Querida, Duke siempre estará bien. - Sí.
Que suene la música.
Damas y caballeros, en el Centro de Retiro Resort Tropical,
EN ALGÚN LUGAR EN FLORIDA
reciban a nuestro nuevo Director y residente, el señor Marvel Bigelow.
¡Música!
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