All language subtitles for Mara Maru (Gordon Douglas, 1952)_spa

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Original subtitles

- Dale m�s aire. - M�s aire, voy.

- �Eh, Manuelo! - �Qu� quieres?

- Dile a tu jefe que se d� prisa. - �Qu� se d� prisa por qu�?

Le llaman de Manila. Quieren que vuelva.

Me ha dicho que no le saquemos hasta que termine.

Es su socio. Dice que es urgente.

Tira de la cuerda tres veces.

- Date prisa. - Ya me la doy.

- Ya est�, jefe. - Listo.

- �C�mo lo han adivinado? - No lo sab�amos.

- �Por qu� me han sacado? - Andy ha llamado diciendo que vuelvas.

- Es urgente. - �Urgente?

Como han dicho eso, hemos tirado de la cuerda.

- Vamos entonces. - Enseguida, jefe.

En un momento lo dejo todo limpio.

- Tu hermano est� echando humo. - �Oye!

- Promet� a mam� que no fumar�as. - Se lo estoy encendiendo al jefe.

Tenga, para usted. Huele mucho, �Verdad?

M�s bien apesta. Vamos, s�quenme de este trasto.

- Volvemos a Manila, �No? - Claro.

Cuando lleguemos, lo primero que har�, es ir a ver ese cacharro rojo otra vez.

Jefe, �Cu�nto dinero tengo ahorrado?

En este viaje, 25 d�lares.

Ese cacharro rojo cuesta cien d�lares.

- Con eso no llega. - T� espera y ver�s.

Un d�a ser� m�o.

�Por qu� no juntan el dinero que ganan los dos?

�l no quiere ahorrar dinero. No hace m�s que comprar puros.

�Sabes lo que les pasa a los ni�os que fuman?

Claro, que no crecen m�s. Cuando sea mayor ser� enano.

- Bueno, v�monos. - Voy a decirle que nos vamos.

Yo tambi�n voy a avisarles de que volvemos porque hay algo urgente.

Jefe, �Qu� significa la palabra urgente?

Eso quisiera saber yo.

Vamos a ver, peque�os.

Dame lo m�o.

�Y a m� qu�? Ser� tramposo.

- No corras tanto. - Tengo ganas de ir a casa.

No como estos.

Eh, Perol, trata con cuidado el traje de buzo.

- Sin estropear nada, �A que s�? - Eso es, sin estropear nada.

- Tenga, jefe. - Gracias.

Oye, acompa�a al chico a casa. T� y yo nos veremos luego.

De acuerdo, preparar� una gran cena.

Manuelo, tu hermano est� echando humo.

�Cu�ntas veces tengo que decirte que mam� no quiere que fumes?

T�ralo ahora mismo o te tiro al mar. Vamos.

- Adi�s, jefe. - Hasta luego, jefe.

Adi�s, chicos.

�Te he ganado otra vez!

Ya estoy aqu�, Andy.

Por fin he terminado. Diez d�as en alta mar.

Oye, �Qu� es eso tan urgente?

Andy.

�Hola?

No, �Qui�n es usted?

No, Andy no est�. �Qu�?

�Me est� diciendo d�nde est� o me lo pregunta a m�?

Claro, claro que lo s�, en el bar Venus.

De acuerdo. Voy enseguida.

Oiga, �Qui�n es usted?

- Hola, cu�nto tiempo sin verte. - S�.

- �Vendr�s esta noche? - Puede.

- Hola, Mason. - Hola.

�Quiere un consejo del due�o? No beba aqu�.

El licor sigue siendo igual de malo.

- La ventilaci�n tambi�n. - S�, huele mal.

- �Busca a alguien, capit�n? - A mi socio.

Hace tiempo que no veo a Andy Callahan.

Me ha llamado un tipo. Me ha dicho que venga al bar Venus,

- ...que t� sab�as d�nde estaba. - �Yo? Yo s�lo vendo whisky malo.

As� est� mejor.

T�mese algo. Seguro que le sienta mal.

�Jefe! Este hombre est� completamente borracho.

Hablo de Callahan, jefe.

�Vamos! �D�nde est�?

�Quiere pelea? Me apetece armar l�o.

Bueno, nadie se ha hecho da�o. Vuelvan a lo suyo.

- No estaba aqu�, �Eh? - S�, sab�a que estaba.

Pero me dijo que no se lo dijera a nadie. Por eso no lo he hecho.

Es un buen cliente.

Bonita manera tienen de tratar a un buen cliente.

No le queda m�s dinero. Siempre est� borracho. Ll�veselo.

- Vamos, Andy. - D�jame.

Me est�s estropeando la diversi�n.

Me llamaste diciendo que hab�a algo urgente, �No?

- �Qu� te llam�? Est�s loco. - No estoy para perder el tiempo.

Tenemos cosas que hacer.

- Cosas sin importancia. - �Sin importancia?

S�, peque�ita. Claro.

�Sabes lo que estoy celebrando? Que soy asquerosamente rico.

Tengo las manos llenas. Un mill�n de d�lares.

Dos millones de d�lares. Uno en cada mano.

- Claro. Anda. - No me crees, �Verdad?

V�monos.

�Sabes qui�n es �ste? Es mi amigo.

- �Qu� eres mi amigo? - Claro que s�.

Deja que te invite. Quiero invitarte lo que quieras.

- Un d�a voy a matarte. - Claro, claro.

- Anda, vamos. - Hasta luego.

- Gracias por traerlo. - Lo hago encantado.

- No tiene importancia. - Claro que la tiene.

- Es tu marido. Anda, ay�dale. - �Por qu�?

- Parece estar a gusto. - Lo necesito en el taller.

Entonces s�cale t� la borrachera.

Vamos, Andy, despierta. Tenemos que irnos.

- Tengo una bomba en la cabeza. - No te preocupes,

...explotar� por la ma�ana.

Stella.

Vaya, los tres juntos en una acogedora habitaci�n.

- �Has comido algo? - El desayuno de esta ma�ana.

Eso fue el lunes, hoy es jueves.

- Vamos, date una ducha. - D�jame.

�D�jame en paz!

Eres un tipo estupendo, Greg, pero me fastidias.

Siempre consigues lo que yo tengo.

Hasta cuando es m�o... no lo es del todo.

- Est�s diciendo tonter�as. - �Ah, s�?

A ver si esto es una tonter�a.

Est�s buscando dinero, �Verdad?

Yo estoy a punto de conseguir tanto dinero que te volver�s loco.

Un gran tesoro.

Pero esta vez ser� para m�. Nada de socios.

Estoy celebr�ndolo, Greg,

...porque tengo algo que t� quieres...

...y, por primera vez, no vas a ponerle encima los deditos.

Claro. Anda, t�mate un caf�.

Caf�... S�.

�No vuelvas a hacerlo!

Ni estando borracho.

No, no volver� a hacerlo, perdona.

Eres mi amigo.

- Pero un d�a... - �Un d�a qu�?

Te lo he dicho antes, un d�a te matar�.

Todo eso del tesoro, �Qu� significa?

- Es producto del alcohol. - No, Stella,

...hablaba de dinero. �A qu� se refer�a?

Siempre el mismo. En cuanto alguien menciona el dinero...

- ...se te agrandan los ojos. - No estoy bromeando.

Vamos, cuenta.

Se est� destrozando, habla de tonter�as:

...oro, diamantes enterrados, hundidos...

�D�nde?

Todo aqu�. Est� destrozado. No duerme por las noches.

- Y todo gracias a ti, Sr. Mason. - �A m�?

�Qu� tengo que ver? Desde que est�s casada no me he acercado a ti.

Es verdad.

Pero le has metido en la cabeza el conseguir dinero r�pidamente.

Y que este sitio es el apropiado.

Yo no le dije que fuera buscando tesoros.

Le habl� de negocios. Se puede hacer mucho dinero.

No lo necesitamos. Quiero volver a los Estados Unidos,

...quiero un lugar donde colgar mi sombrero.

Una casita con jard�n, �Eh? Con una valla alrededor.

Con las botellas de leche en la puerta.

- �Qu� tiene de malo? - Nada, si te mentalizas.

- No es mi caso. - Nunca ser�a tu caso.

T� s�lo piensas en el dinero, s�lo en eso.

Y has conseguido que Andy piense tanto en �l como t�.

La culpa de que Andy se encuentre mal la tienes t�.

El d�a que se cas� contigo se cas� con la botella.

- Que beba no es culpa m�a. - �No?

�Est�s enamorada?

Pod�a haberle amado.

- �Le has querido alguna vez? - Eso cre�a.

Pens� que podr�amos funcionar si nos �bamos de este lugar.

- �Por qu� no te fuiste? - Porque �l no quer�a.

Y ahora se le ha metido esa locura en la cabeza.

- �Te has quedado aqu� por Andy? - S�.

- Creo que es por m�. - No es cierto.

No te enga�es a ti misma.

D�jame.

Quieres quedarte... y los dos sabemos por qu�.

Me voy.

Perd�n.

Ay�dale a levantarse,

...y que venga esta noche al taller a las 10:00.

Despierta, cabeza de chorlito, es hora de comer.

Manuelo...

�Manuelo?

Hola, jefe.

- �Qu� ha pasado? - No lo s�.

- �Qui�n ha sido? - No lo s�.

Abr� la puerta y no hab�a nadie. Entonces sub� las escaleras...

...y alguien vino detr�s de m�.

- Ordenemos esto. - Si.

- �Est�s bien? - S�, s�.

�A qu� hora fue?

- �Qu� hora es ahora? - Casi las ocho.

Hace muy poco.

Toma.

Qu� alivio.

Llamar� a la polic�a.

- �Te encuentras bien? - S�, jefe.

- Voy a la comisar�a. - Muy bien.

- Han denunciado un robo. - �Ah, s�?

- Pasen. - Gracias.

Han llegado enseguida.

En cuanto hemos recibido la llamada.

- �Este es el chico al que han herido? - �Tambi�n han denunciado eso?

S�, nos lo han contado. El que ha llamado ha dicho que era un robo.

- �Qu� se han llevado? - Parece que no falta nada.

�Lo ha denunciado un hombre?

- �Has sido t�? - No, jefe.

�Entonces qui�n?

- Su nombre es Gregory Mason. - Ese soy yo, pero no he llamado.

- La l�nea estaba cortada. - �Cortada?

Echaremos una ojeada. �De acuerdo?

Claro, como quieran.

75 centavos.

- Qu�dese con el cambio. - Gracias.

- �C�mo me alegra verles! - �Ad�nde va? �Tiene prisa?

Un hombre entr� en mi taller, se fue por all�.

- �Le rob� algo? - No me ha dado tiempo a saberlo.

- Venga con nosotros. - Pero se nos puede escapar.

No importa. Vamos.

Encienda la luz.

Est� detenido.

- �Por qu�? - Por asesinato.

�Asesinato?

Vamos.

- Conc�ntrese en recordarlo. - Ya le he dicho que no s� nada.

- Tiene que cooperar, Sr. Mason. - Estoy cooperando,

...pero no tengo respuesta a sus preguntas.

�Cu�l ser�a la apropiada?

�Qui�n llam� para decirme que Andy estaba en el bar?

�Qui�n destroz� mi casa? �Qui�n le peg� a mi criado?

- Qu� f�cil es, �Verdad? - �Conoce las respuestas?

�Claro que no!

Entonces perm�tame que le haga a mi torpe manera unas preguntas...

- ...a las que s� puede contestar. - Adelante con las preguntas.

- �Conoc�a hace mucho al Sr. Callahan? - Ya se lo he dicho.

Era mi segundo comandante en un barco que yo mandaba en el Pac�fico.

Tras dejar la marina volvi� a los Estados Unidos.

- �Cu�nto se qued�? - Lo suficiente como para no volver.

- �No le gust�? - No, nada.

�Por qu�?

Volv� a trabajar como dibujante y no pod�a soportarlo.

- �No ganaba suficiente? - No, no ganaba lo suficiente.

- �Qu� tiene eso que ver? - Por favor. No sea tan irritable.

S�lo quer�a saber qu� clase de hombre es usted.

- �Y qu� tipo de hombre soy? - Del que es capaz de matar.

- �Quiere decir por dinero? - El dinero y el asesinato...

- ...est�n muy relacionados. - Teniente...

...si pretende decir que mat� a mi socio por dinero, est� muy equivocado.

Si no lo mat� por dinero, �Entonces por qu� lo mat�?

�Qu� quer�a, a su mujer?

- �Va a tragarse esas palabras! - Tranquilo, Sr. Mason.

- Se molesta con mucha facilidad. - No tanto como para matar.

�Conoce a este hombre?

- Que si le conozco... - �Le ha visto esta tarde?

- S�. - �En el bar Venus?

S�.

�Oy� lo que hablaba con Callahan? �Amenaz� al Sr. Mason?

S�, Callahan dijo que un d�a le matar�a.

- �Estaba borracho! - Eso es todo.

�Le he dicho que estaba borracho! �No me ha o�do?

Por favor, no se asuste, Sr. Mason. �Sabe? Tiene mucha suerte.

Pudo matarle en defensa propia.

Varias personas pudieron o�r c�mo le amenazaba.

- Se pelearon y... - No nos peleamos.

- No ten�amos motivos. - �No?

D�jeme que le muestre un motivo.

Entre.

Por favor si�ntese.

- Sal�dense. No son desconocidos. - Claro que no.

�Qu� son?

Dos personas a las que no les gusta que la polic�a las acose.

Pretendo ser delicado, pero est� claro que eso no lleva a ninguna parte.

Bien, me han dicho que su relaci�n es un poco...

Nula. Absolutamente nula.

No es un secreto que estuvieron enamorados.

- Mire, ya se lo he dicho... - Estoy actuando con torpeza.

Da igual lo que hubiera entre ustedes,

...lo importante es que su marido cre�a que hab�a algo m�s que amistad.

Desgraciadamente no podemos pregunt�rselo, s�lo imaginarlo.

Y yo me imagino que el Sr. Callahan estaba celoso.

�Qu� opina usted, Sra. Callahan?

No ten�a motivos.

Lo ocurrido es muy f�cil deducirlo, intentar� ayudarles.

Est� muy claro lo que sucedi�.

El Sr. Callahan estaba borracho, celoso, desagradable.

Intent� matarle. Naturalmente usted se defendi�.

Usted no pretend�a otra cosa. Fue s�lo un accidente, una desgracia.

- �Lo ha escrito? - S�, lo ha escrito.

Hemos preparado este documento para que lo lea y lo firme.

Acaba de hacer una estupidez, tenemos copias.

- Que espere. - S�, se�or.

Como le dec�a, se han hecho copias.

- Vamos, firme. - No firmar�, ya se lo he dicho.

Vi al asesino, luch� con �l. Llevaba un traje blanco.

No sirve esa descripci�n. En Manila muchos van con traje blanco.

�A m� qu� me dice? Ten�a el pelo rapado.

Felipe, s�cate el casco.

Mire, hay cientos de hombres con el pelo as�.

- �Algo m�s que le identifique? - No, no pude fijarme en sus lunares.

Tendr� tiempo para refrescar la memoria. �Felipe, Remedios!

Un momento.

- �Les interrumpo, teniente? - �Qui�n es usted?

Me llamo Ranier. Tiene usted mi tarjeta.

Le dije que esperara.

Por lo que veo, no hay tiempo que esperar.

�A qu� se dedica?

De momento soy testigo presencial de un asesinato.

�Qu� quiere contarnos?

�Permite a este caballero que se siente?

S�.

Muy amable de su parte.

- El Sr. Mason, supongo. - S�.

�Vio el asesinato?

S�. No fue agradable. Una escena muy violenta.

- Vamos, Sr. Ranier. - Gracias.

De acuerdo,

...a las ocho menos cinco el Sr. Callahan entr� en su taller.

Yo estaba en frente, en la calle.

Las luces del taller se encendieron.

Cuando se dirigi� a la ventana, alguien se le ech� encima.

Atraves� corriendo la calle para verlos,

...entr� y s�lo estaba Callahan.

Su cabeza sangraba. Estaba muerto.

Aquel tipo hizo un trabajo muy r�pido.

�Le vio usted?

S�lo un instante, pero con claridad.

- �Qu� aspecto ten�a? - Pues ver�...

Yo dir�a que era de la misma estatura que el Sr. Mason.

Llevaba un traje blanco, ten�a el pelo m�s corto,

...m�s delgado de cara, y la verdad, menos atractivo.

- �Qu� arma utiliz�? - Un par de afilados instrumentos.

- Los suyos. - No me creo ni una palabra.

Teniente, eso me hace sumamente desgraciado.

�C�mo es que estaba cerca del taller en ese preciso momento?

- No fue una coincidencia, teniente. - No, es usted su guardaespaldas.

No, era el guardaespaldas de Callahan.

Stephen Ranier, investigaciones. "Siempre privado, siempre discreto".

- Bastante caro. Mi tarjeta. - No me hace falta.

- �Le contrat� el Sr. Callahan? - As� es.

�Sab�a que su marido hab�a contratado a un detective?

No.

Por supuesto que no, querida se�ora. Ya le he dicho: "siempre privado".

- �Por qu� le contrat�? - �l estaba muy aturdido.

- Asustado. - �Asustado por qu�?

Lo siento, pero eso es algo que ya no voy a poder averiguar ahora.

�Quiere decir que no lo sabe?

�No sabe contra qui�n le estaba protegiendo?

Incre�ble, �Verdad?

Por supuesto. Sabe que ten�a miedo a morir.

�Y no precisamente de dolor de cabeza!

De eso fue de lo que falleci�.

Llevamos aqu� dos horas indagando, �Por qu� no ha entrado antes?

Hac�a exactamente una hora y 55 que intentaba que me dejara entrar.

- Vamos, Sr. Mason. - No tan deprisa.

Teniente, no sea pesado.

No hay cargos. Soy un testigo ocular.

No va a conseguir que lo condenen con mi testimonio.

Si estuviera en su lugar, le dejar�a marcharse y no le perder�a de vista.

De acuerdo, est� bien. M�rchese.

- �Temporalmente! - Gracias. Ande.

Sr. Mason, no se entretenga. Vamos.

Sr. Mas...

�Stella!

Stella, por favor, quiero hablar contigo.

- Una coartada perfecta, te felicito. - �De qu� est�s hablando?

- �No creer�s que yo...? - La verdad es que no s� qu� creer.

El teniente ten�a raz�n en una cosa: Andy estaba celoso.

- Y le o� amenazarte. - Stella, sabes que no era en serio.

D�jela marcharse. Vamos a tomar una copa juntos.

Conozco un bar que es un verdadero encanto.

Yo tambi�n conozco uno.

- Por usted, Sr. Mason. - Salud.

Las cosas estaban poni�ndose feas cuando entr�. Buen trabajo.

- Ha sido perfecto. - Casi. S�lo ha habido un error.

No ha tenido en cuenta que diciendo que al entrar no vio al asesino,

...se contradice con el hecho de que yo lo viera poco despu�s.

Ya me he dado cuenta.

- Supongo que el teniente no. - Me hab�a agarrado preparado.

�Por qu� ha hecho eso?

Usted no es culpable. Quer�a salvar a un hombre inocente.

- Gracias. - No hay de qu�, se lo aseguro.

Ha sido un placer.

No crea que su respuesta me deja muy tranquilo.

Esta noche el granjero protege a los pollos del zorro,

...ma�ana �l mismo les retuerce el pescuezo.

Cr�ame, no voy a retorcerle el pescuezo.

Se lo agradezco.

�As� que el guardaespaldas de Andy? Vamos ya.

Es la verdad. No se equivoque conmigo, Sr. Mason.

Llevo los pantalones planchados y las u�as arregladas.

Pero tambi�n mantengo en forma mis b�ceps.

Sobre todo �ste.

- No est� mal. - A m� me gusta.

- �Qu� tem�a Andy? - Posiblemente nada.

Hab�a contra�do la enfermedad de la isla: la locura.

- �Por qu�? - Dec�a tonter�as.

Hablaba de tesoros, de fortunas fant�sticas hundidas en el oc�ano.

�Cree usted en todas esas fantas�as?

- No me interesan. - �Est� seguro?

Ranier, donde hay una fortuna all� estoy yo.

Pero una fortuna aut�ntica, no un cuento.

Bueno, ha sido una agradable charla. Adi�s.

Un momento. Quisiera saber algo m�s.

No a trav�s de m�. Me contrat� Callahan, no usted.

- Mi trabajo ha terminado. - S�lo dos preguntas.

En alta mar me llamaron por tel�fono. �Qui�n era?

Yo. Su socio estaba borracho. Necesitaba ayuda.

Alguien me destroz� el piso despu�s de pegarle a mi criado.

- �Qui�n fue? - Yo no.

Yo fui el que llam� a la polic�a.

Si sabe todo eso, sabr� qui�n lo hizo.

Vamos.

No contesto preguntas, Sr. Mason. No estoy obligado.

Callahan ha muerto. Nadie me paga.

- �l era mi socio. - �Me est� ofreciendo trabajo?

S�. El mismo... para m�.

No, gracias. Cuando su amigo me contrat� pens� que iba a ser un trabajo f�cil.

Pero no, es muy inc�modo. Poco rentable.

�Quiero saber qui�n mat� a Andy?

A ver...

Estaba metido en negocios con un tal Benedict. Brock Benedict.

- �Y qu�? Siga. - Colecciona peces tropicales.

�Peces tropicales? No bromee.

Amigo, si le pago tendr� que hacer algo m�s que contar los billetes.

- Espero una informaci�n completa. - De acuerdo. Voy a orientarle.

- Le llevar� a ver a Benedict. - �Cu�ndo? �C�mo quedamos?

No se preocupe. Yo le encontrar� a usted.

Oh, tenga. Puede necesitarlo.

- �Usted no? - Tiene un hermano.

�Oiga? Soy Ranier, �Puede hablar?

No mucho. Pero adelante.

Ya lo he organizado para que se vean ustedes luego.

- �De acuerdo? - S�, cuanto antes.

Adi�s.

- Ah� enfrente. - Muchas gracias.

- Buenas tardes. - Buenas tardes.

- �El Sr. Mason? - No, soy yo.

- Por favor, adelante. - Gracias.

- Gracias. - Avisar� al Sr. Benedict.

Hola.

�Eres la anfitriona?

Si lo fuera, no estar�as invitado.

�Quieres decirme qu� est�s haciendo aqu�?

Yo responder� a sus preguntas.

Uno de ustedes me llam�.

No era su voz. Usted ser� el Sr. Mason.

- Y usted me telefone�. �Ranier? - El mismo.

- Soy Benedict. �Es usted detective? - Ha acertado.

Cre� que era una reuni�n privada.

Al Sr. Mason no le importa que me quede.

Pero a m� s�.

- Mire, Sr. Mason... - Ranier.

Espero que me disculpe, Sr. Ranier.

Buenas noches.

Buenas noches.

No se mueva, tiene un cuchillo en la espalda.

Rel�jese.

S�lo quiero el rev�lver que lleva en el bolsillo.

Si�ntese.

�Una copa?

�As� que armado?

�No era un encuentro amistoso?

Usted ten�a negocios con mi socio y le han matado.

Mason, mire... Yo no lo mat�.

Cuando muri� casi perd� la opci�n de ganar un mill�n de d�lares.

Sigo corriendo ese peligro, a menos que...

- ...pueda contar con usted. - Gracias.

- �Para qu�? - Jugar.

- �Jugar a qu�? - Al tesoro.

- Hace mucho que no juego a eso. - Es una modalidad nueva.

S�lo para hombres de negocios. Hay mucho dinero.

Bien, cu�nteme.

Hace 6 meses contrat� a un criado filipino llamado Crist�bal.

Un gran chico. S�lo ten�a un defecto, estaba un poco loco.

- �Por qu� raz�n? - Le hirieron en el bombardeo de Manila.

Pas� 5 a�os en un psiqui�trico. Pens� que estaba curado.

Y lo estaba, pero ten�a pesadillas. Le o�a llorar desde arriba,

...susurraba palabras, y siempre dec�a lo mismo.

- �Qu� palabra? - Tesoro.

Al principio no le hice caso, puesto que estaba enfermo de los nervios.

Luego sent� curiosidad.

Empec� a hacerle preguntas.

Justo cuando empezaba a entender aquella historia dej� el trabajo.

- �Ad�nde fue? - A donde no pod�a seguirle.

Se suicid�... con esto.

Muy apropiado. �Y luego?

Con los datos que ten�a investigu� todo lo que pude. Hice...

...averiguaciones.

Voy a compartir con usted alg�n secreto.

- �ste es uno. - �Qu� tesoro es?

Diamantes.

- �D�nde? - Hundidos, en el fondo del oc�ano.

Si Crist�bal sab�a lo del tesoro desde que bombardearon Manila,

...y eso fue hace mucho tiempo, �Por qu� no hab�a dicho nada?

- �Desde el psiqui�trico? - Cuando sali�.

Lo intent�, pero... �Qui�n iba a creer a un loco?

�Pertenece a alguien?

Bueno, dig�moslo de esta manera, �Lo buscan sus propietarios?

�Eso qu� importa?

Debe saber que cualquier cosa que lleve hundida m�s de seis meses...

- ...pertenece al que lo encuentra. - Comprendo.

Quiere contratarme para que lo encuentre.

M�s o menos.

De acuerdo.

No me importa que sea una chifladura si me pagan bien. �D�nde est�?

- No lo s�. - �C�mo?

- Quien lo sabe es usted. - �Yo?

Mire, vayamos por partes.

�Conoci� a un hombre llamado Ortega?

�Ortega?

S�, conozco a varios Ortegas.

Hab�a un Ortega en su barco cuando Manila fue bombardeada,

...un refugiado. Usted intent� evacuarlo.

Es cierto.

Usted lo ayudo en un bote.

Con todo lo que pas�, a�n se acuerda de �l. �Por qu�?

Era muy especial.

Llev�bamos heridos a montones, chillando, hist�ricos.

Pero �l estaba en todas partes, como un buen m�dico.

- Es f�cil de recordar. - Recuerde algo m�s.

- Llevaba algo con �l. - Es cierto, una valija.

No, era una caja o algo as�. Siempre iba con ella.

�Sabe por qu�? Porque conten�a un mill�n de d�lares.

Un mill�n de d�lares, �Eh? �En dinero o en diamantes?

Un mill�n de d�lares en diamantes.

S�lo quedaron dos supervivientes: usted y su socio.

Callahan y yo llegamos a un acuerdo, pero ha muerto.

- �Y usted? - Estoy vivo.

Me alegra o�rlo. Mason, en el mar de la China hay millones de islas...

...que un d�a aparecen en el mapa y al siguiente se han sumergido.

Entre ellas se hundi� su barco. �Encontrar�a el lugar?

- Creo que s�. - �Lo har�?

Podr�a, si creyera en lo que ha dicho.

Tome.

Es un cheque certificado de $ 10.000 d�lares. Para usted.

- �Se lo cree ya? - Es convincente.

S�lo es un anticipo, �De acuerdo?

No lo quiero.

- Es mucho dinero, Sr. Mason. - Ya lo s�.

Pero en esto hay algo extra�o.

Andy sab�a d�nde se hundi� el tesoro. �Por qu� se asoci� con usted?

Ten�a barco, equipo de salvamento. No le necesitaba.

Porque un hombre no puede hacer solo este trabajo.

Es muy arriesgado. Y Callahan sab�a que pod�a confiar s�lo en m�.

- �S�lo en usted? - No entiendo.

La verdad es que no soy el �nico que conoce la existencia del tesoro.

- �Qui�n m�s? - Otros.

Quiz� me ofrezcan un trato m�s ventajoso.

Su socio pens� que eran dif�ciles de manejar.

- Yo tambi�n lo soy. - No seamos avariciosos.

- Se har� a partes iguales entre tres. - �Tres?

Incluyo a la Sra. Callahan.

Su marido pag� un alto precio y quiero compensarla.

Ah, entiendo.

Si pretende impresionarme haci�ndose el justo y generoso,

- ...lo ha conseguido. - Cr�ame, usted me necesita.

Para financiar el viaje, vender los diamantes y...

...y m�s cosas. Tome.

Gracias, pero no me interesa. Ha sido divertido.

Buenas noches.

Buenas noches.

Va a ser una traves�a interesante, en compa��a del Sr. Mason.

- No lo dice en serio, �Verdad? - S�, claro que s�.

Y ser� conveniente que...

- ...usted tambi�n venga. - No le entiendo muy bien.

�Por qu� me incluye en esto? �Y tambi�n en ese viaje?

- �Quiere una copa? - Le he hecho una pregunta.

Usted cree que Mason mat� a su marido, yo no.

Pero me alegro de que est� en contra de �l.

�Aunque sea cierto? �Qu� le importa a usted?

Mason es dif�cil, y muy molesto.

Las mujeres lo manejan mejor, y, por lo visto, usted es la adecuada.

Quiero tenerla de mi parte.

Tiene una mente tan retorcida como un sacacorchos.

Supongo que s�. Le suelo dar muchas vueltas a todo.

Hay otra raz�n por la que quiero que venga.

Me gusta c�mo anda.

Buenas noches, Sr. Mason.

�Qui�n es usted?

�Qu� est� haciendo aqu�?

No ten�a otra posibilidad de poder hablar con usted.

�Por qu�? No lo conozco.

Eso es algo que puedo remediar en seguida.

Me llamo Ortega.

�Est� bromeando?

Ortega hace mucho que sirvi� de alimento a los tiburones.

Elija otro nombre, ese no sirve.

Tendr� que servir, ya que me llamo as�.

El hombre que estuvo en su barco era mi hermano.

�Qu� busca?

Acaba de conocer al Sr. Benedict.

�Podr�a aconsejarle que no vuelva a verle?

Ya veo.

Usted es de los otros. D�game, �Qu� est� maquinando?

Exactamente lo mismo que Benedict, s�lo que yo tengo m�s derechos.

Usted sabe que los diamantes pertenec�an a mi hermano.

�Cu�l es el trato? �Llevarlo a medias?

Sea cual sea, si acepta mi oferta en vez de la del Sr. Benedict,

...se alegrar� de ello.

Eso suena a amenaza.

De acuerdo Ortega, quienquiera que sea, hable.

- No s� a qu� se refiere. - �Qui�n mat� a Andy?

- Le aseguro que... - �Le he dicho que hable!

Sentir�a verme obligado a usarla.

Espero no tener que hacerlo. Por favor, no me fuerce a ello.

Desde luego es el mejor m�todo para hacerme trabajar con usted.

Estoy intentando convencerle con razones,

- ...y no le sirven. - D�jeme en paz.

Por favor, recoja mis llaves del suelo.

P�ngalas sobre la mesa.

Obtendr� mejor recompensa si me ayuda a m� en lugar de al Sr. Benedict.

Acepte mi palabra. No se arrepentir�.

Volveremos a hablar, quiz� la pr�xima vez... sin esto.

Adi�s, Sr. Mason.

�Eh! �Un momento!

�Hola? �Hola? Jefe, le he llamado a todas partes.

- �Qu� hacen con nuestras cosas? - No lo s�.

Han venido dos camiones y lo han cargado todo en ellos.

- �Por qu� se lo llevan? - No lo s�, jefe.

- Lo he vendido. - �Vendido?

Pero... Espera fuera.

- �Qu� quieres decir con vendido? - Ten�a derecho.

Andy est� muerto.

- Lo que era de �l es m�o. - Y m�o tambi�n.

El barco es tuyo, pero el taller era de mi marido.

- Sabes que �ramos una sociedad. - Tu socio es �l, no yo.

Da igual lo que opines de m� como persona, esto es un negocio.

No quiero nada contigo. Tienes las manos sucias.

�A qu� te refieres? Sigues pensando que mat� a Andy, �Verdad?

- �Lo crees en serio? - �Acaso no?

S�, claro que lo mat�. Esta es mi confesi�n, lo mat� con mis pu�os.

Le pegu� sin parar. Cuando cay� lo dej� all� tirado, y muri�.

- �Piensas eso? - �No lo s�!

- �C�mo puedes...? - No lo s�, compr�ndelo.

- No puedo evitarlo. - �Lo crees!

T� y Andy...

Mira, Stella,

...desde ahora no nos separaremos.

Esta vez tenemos que conseguirlo.

Quiero que... nos casemos.

�Lo dices en serio? Seguro que fallaremos.

No si estamos seguros de ello. Vamos, sonr�e, �Quieres?

- �As� est� bien? - Muy bien.

- Me encantar�a. - Tambi�n a m�.

�Sabes lo que compr� con el dinero? Un pasaje de avi�n para volver a casa.

- �Por qu� no compraste dos? - �Lo dices en serio?

- Pronto lo dir�. - Dilo en serio ahora, Greg.

- T�malo con calma. - No quiero, aqu� todo est� al rev�s.

La forma de vida, el clima... hasta la hora del d�a es distinta.

No est� mal unas horas de retraso. As� recuperaremos el tiempo.

- Hablo en serio, Greg. - Yo tambi�n.

- Por eso quiero hacer esto. - �Con Benedict?

No, por mi cuenta.

- Siempre igual. - �C�mo?

Persiguiendo siempre d�lares gigantes.

As� es. Llevo a�os busc�ndolos y est�n aqu�.

Adelante, muy bien, deja que te vuelen los sesos. Est�s equivocado.

�Equivocado? �Qu� tiene de malo un mill�n de d�lares?

- �Hay algo mejor? - Un lugar donde no est�s ciego.

- Un hogar. - Oh, claro.

Sentarse en una casucha por las noches y en un despacho de mala muerte...

- ...durante todo el d�a. - Eres buen dibujante.

- �Por qu� �bamos a pasarlo mal? - No quiero ser pobre.

Otra vez no. Lo he sido demasiado tiempo.

Mira, fui capit�n, y muy bueno en mi trabajo.

Nunca di una orden injusta, ni fui poco razonable.

Mis hombres me respetaban.

De pronto era un don nadie, agazapado en mi despacho, matando mis cualidades.

Dime, �C�mo crees que se pueden conseguir cosas importantes...

...en la vida civil? Yo te lo digo, con dinero.

�l es el que te pone gemelos en los pu�os,

...galones, estrellas en el sombrero. Lo que yo quiero.

- �No te importa a qui�n herir? - No.

�Ni el asesinato?

Stella, hace s�lo un momento has cre�do en m�.

En ti no cre�, en el beso.

- Stella... - No, no funcionar�a.

S� que t� y Andy buscaban lo mismo. �No importa qui�n fall� al otro!

Pero cuando hay dinero en el aire puede haber asesinato.

Stella, mientras sigas pensando eso...

Mientras siga pens�ndolo, no podemos estar juntos.

Me lo preguntar�a durante el desayuno, o me despertar�a en la oscuridad...

...y me lo seguir�a preguntando.

- Ser� mejor que tomes ese avi�n. - S�, supongo que ser� mejor.

- Manuelo. - �S�, jefe?

- Busca a Perol y prepara el barco. - �Vamos a salir, jefe?

- S�, esta noche. - Muy bien, jefe.

- �Atr�s, no se acerque! - �Es mi barco, quiero verlo!

�Atr�s, atr�s! �Es peligroso!

- �Larry, qu� ha ocurrido? - Un desastre.

Creo que algo ha explotado, un bid�n de gas.

- �Fuera de aqu�! �Al�jate! - �Los chicos est�n dentro!

�No, est�n en el muelle! �All�!

- Voy por un m�dico. - No, ya le han avisado.

- Hola, jefe. - Hola, Perol, no te muevas.

- Trata de quedarte quieto. - Claro.

- �Qu� ha ocurrido? - No lo s�.

Subimos abordo y no vimos nada, ni o�mos nada.

Luego Perol vio algo brillante en cubierta,

...se agach� para agarrarlo y dijo: "�Mira, qu� bonito!"

Luego hubo una explosi�n. No s� m�s...

A lo mejor la explosi�n la hice yo, por tirar un cigarrillo.

No, t� no lo hiciste. Jefe, �l no fue.

El fuego no ven�a de all�. Ven�a de debajo de cubierta,

...estoy seguro.

Jefe,

...usted ten�a raz�n.

Un ni�o que fuma no podr� crecer.

Voy a dejar los cigarrillos.

Ahorrar� dinero para comprar el cacharro rojo.

Manuelo, compraremos el cacharro rojo.

S�, Perol, entre los dos.

�Lo ve, jefe? As� vamos a comprarlo pronto.

Jefe...

�Verdad que no...?

Vamos, madre.

- �Ha visto la cruz? - Claro, hay muchas iguales.

Esta era de un hombre llamado Ortega.

�Qu� Ortega? Hay miles de Ortegas en este pa�s.

- Puede qued�rsela. - Gracias.

El fuego del barco fue un accidente. Olv�delo.

Usted puede olvidarlo, yo no.

Lo encontrar� tarde o temprano.

- �Vigila a Benedict? - A todas horas y cada movimiento.

No entiendo qu� tiene que ver �l con la muerte del chico.

- �Y qu� pasa con la muerte de Andy? - Benedict est� limpio.

Al parecer s�lo queda un sospechoso. Mason.

- Vig�lelo. - Puede que lo haga, puede que no.

De momento busco la causa del incendio.

Con su permiso, acompa�ar� al teniente.

- Sr. Mason, �A qui�n ha visto? - A Ortega.

- �A Ortega? �Est� seguro? - Lo estoy.

Perdone, el Sr. Benedict le invita a su mesa.

En aquel caf�.

- Gracias. - No...

...s�lo el Sr. Mason.

Es usted un joven muy agradable. �Le gustar�a hacerse mayor?

P�rtese bien.

Hola, Mason. �Chocolate amargo? Una variedad ind�gena.

No, gracias. �Lleva mucho aqu�?

- �Me pregunta eso por algo? - No, por nada.

Estoy buscando a alguien. A un hombre mayor, de pelo gris llamado Ortega.

- �Le ha visto? - �Ortega?

- �As� que le conoce? - Ha salido de la iglesia.

He estado mirando esa puerta esper�ndole a usted y no le he visto.

Vamos, no me trate como a un imb�cil. No puede haber desaparecido.

Ha podido irse por un pasadizo de las catacumbas.

Espere.

Yo, en su lugar, no ir�a all�. Habr� escapado, de todas formas.

�As� que Ortega fue al funeral?

- Es extra�o. - Tambi�n lo es verle a usted aqu�.

Me enter� de la muerte del chico. Quer�a darle el p�same. Lo siento.

Ya, claro.

- Tambi�n siento lo de su barco. - Qu� bien informado.

Me entero de todo en cuanto sucede.

Quiz� se entera de las cosas antes de que sucedan.

Yo no destroc� su barco.

Aunque quiz� lo hubiera hecho si se me hubiera ocurrido.

Pero no se le ocurri�.

Parece que alguien tuvo antes la idea.

No voy a fingir que lo siento. Pienso aprovecharme de ello.

Venga conmigo y olv�dese de su barco.

�Cree que puedo olvidarme de �l tan f�cilmente? No.

Era un barco apestoso, pero me daba de comer.

S�lo jud�as, pero, �Qui�n sabe? Quiz� ma�ana me hubiera dado un filete.

Tendr� los mejores filetes, y un barco grande,

...con el motor m�s nuevo que haya. �Qu� le parece, Mason?

Estar� listo a finales de semana, con el mejor equipo de buceo.

�Por qu� no sube abordo y le echa un vistazo?

Se llama Mara Maru. Es precioso y grande.

- �D�nde lo tiene? D�gamelo. - En el embarcadero.

�Digamos... el jueves?

Estoy durmiendo.

Felices sue�os.

- Ya lo ha visto. �Qu� le parece? - Bien. �Cu�ndo zarpamos?

Estamos todos preparados. Si falta algo, d�gaselo al capit�n.

- �Echa en falta algo? - La tripulaci�n.

Ya est� lista. S�lo tengo que llamar por tel�fono.

- No quiero marineros inexpertos. - No lo son. Han navegado todos.

Un momento.

La tripulaci�n ser�...

...usted, ese tipo alto,

...Manuelo, Ranier y yo.

As� todo quedar� en familia.

Es usted muy desconfiado. Pero como diga.

Sr. Benedict, no navegar� con gente sin experiencia.

Ranier dice que es fuerte, de Manuelo respondo yo.

As� que basta.

Sr. Benedict, insisto en tener una buena tripulaci�n.

- La tiene. Tranquilo. V�monos. - �Ir hacia d�nde?

Es l�gica la pregunta.

- Yo marcar� la ruta. - �Usted dise�ar� la ruta?

Antes de zarpar tengo que tenerlo todo por escrito.

- No habr� nada por escrito. - Lo que el capit�n dice es necesario.

�Por qu� es tan necesario?

No hay m�s que una raz�n por la que ir� a bordo:

...porque s� ad�nde nos dirigimos.

Si se lo digo, �Para qu� me necesita?

Sin una ruta, yo no voy.

Ha perdido a su capit�n.

Es muy bueno, dif�cil de sustituir.

No ser� para tanto.

�Usted cree?

- De acuerdo. - No se preocupe.

Deja el barco en buenas manos.

Por favor.

- Sr. Benedict, �Lo aprueba usted? - Qu� remedio.

Adi�s, capit�n.

- Hola, capit�n. - Muy bien, muy bien.

Hablar� con las autoridades del puerto. Buen viaje.

- Buen viaje. - Igualmente.

- Sabe lo que se hace. - Gracias.

Usted es el capit�n del Mara Maru, pero yo soy el propietario.

- No lo olvide. - No lo olvido.

Gracias.

- Manuelo, ve calentando motores. - S�, jefe.

- Buen trabajo, capit�n. - Si.

Parece que dentro de unos d�as llover�, �Verdad, jefe?

�Jefe?

- �Jefe! - �Qu�?

Le hablo y no me contesta. �En qu� piensa?

�Pensando?

- En botellas de leche. - �Botellas de leche?

- �Aqu�? - A la entrada de una casa.

De una casa llamada Stella, �Eh?

Manuelo, anda, acu�state. �No tienes sue�o?

- S�, jefe. Buenas noches. - Buenas noches.

Esto no es un avi�n.

- Ibas en otra direcci�n. - El mundo es redondo.

Llegar� all� de todas formas.

�Has cambiado de planes? �Por qu�?

He pensado que no he conseguido mucho haciendo las cosas a mi manera.

- Ya te lo dije. - Muy bien. Me has convencido.

Las har� a la tuya.

�Quieres decir que has venido por m�?

No, s�lo por m�.

- Claro. Benedict te ofrece mucho. - Y yo lo acepto.

L�gico. Eres el vivo retrato de una mujer que busca un d�lar gigante...

...y un paseo en barco.

La relaci�n entre �l y yo es s�lo por negocios.

Y no quiero riesgos. Cuando se haga el reparto, estar�.

Estupendo.

- As� que le has dicho eso, �Por qu�? - Porque es la verdad.

Stella, no sabes mentir. T� no cambias de la noche a la ma�ana.

Dime la verdad, �Por qu� est�s aqu�?

De acuerdo.

Intent� tomar el avi�n.

Estaba con mi pasaje en la mano, y cuando el avi�n despeg� segu�a all�.

- Stella, te quiero. - Si crees que no quiero lanzarme...

...a tus brazos est�s loco.

Pero no puedo hacerlo, a�n no.

Hasta que no est� segura de todo.

Para eso estoy aqu�, para averiguarlo.

Entonces voy a ayudarte.

- �Sabes lo de Perol? - S�.

No fue un accidente.

�De verdad?

Hay un hombre llamado Ortega.

Lleva cruces peque�as, como �sta.

Cuando mataron a Perol la encontr� en su mano.

- �Quieres decir que es de Ortega? - M�a no es.

Pertenece a un asesino.

Esto se pone cada vez peor. Alguien persigue algo a toda costa.

- Ortega, Benedict... - �Benedict?

S�.

No lo creo, no es un mal tipo. S�lo quiere robar un mill�n de d�lares.

Igual que todos ustedes. Todos est�n locos por lo mismo.

Y los locos cometen locuras.

Buenas noches.

�Cuentas, negocios?

- Todos estamos aqu� por eso, �No? - Unidos por el inter�s.

Exacto, como una familia feliz.

- Creo que es mi turno. - Adelante.

Mantenga la direcci�n oeste.

Con una inclinaci�n de dos con veintiocho grados.

- Muy bien. - Mant�ngalo firme.

- No le veo nada de m�gico. - Espere. No es una simple concha.

Es un juego. Lo conozco.

Algo tiene que tener. Los nativos han cre�do en estas conchas durante a�os.

�Qu� est� viendo en ellas? �Qu� voy a embarcarme?

�Qu� conocer� a un hombre cuyas iniciales son las de Brock Benedict?

As� es, y que va a nadar en la abundancia y ser� feliz.

�Qu� m�s...?

Hemos parado.

Sr. Benedict, �Qu� pasa? �Algo va mal?

No lo s�.

- �Qu� est� haciendo? - Aparcando.

- �Hemos llegado? - �Usted qu� cree?

Eh, m�sculos, asegure esa escalera, �Quiere?

Ranier, ayude al chico a ponerme el casco.

Las conchas ten�an raz�n. El final del arco�ris.

Mant�ngalo as�.

M�s cuerda.

�Quiere que lo saquemos! �Ha hecho la se�al! �Quiere salir!

De tres tirones.

Suj�telo por ese otro lado.

�Y bien?

- �Es el lugar exacto? - �Por qu� cree que hemos parado aqu�?

Cre� que sab�a cu�l era el punto exacto.

Va a llevarse algunos chascos. Esta zona es bastante grande.

Podemos encontrarlo ma�ana o el mes que viene.

- Si�ntese, est� zarandeando el barco. - Escuche...

Cuidado, est� pisando el tubo del aire.

Perd�n. capit�n.

No ha encontrado nada, �Eh, capit�n? Posiblemente ma�ana.

Puede.

- Sra. Callahan. - Muchas gracias.

- �Sirvo la cena? - Esperaremos.

Hasta ahora hemos hecho cuatro comidas y ha llegado tarde a todas.

Capit�n, hoy se ha portado un poco mejor.

Benedict, la radio est� estropeada.

�En serio? Esta ma�ana funcionaba.

- No lo entiendo. - Ni yo tampoco.

No hay por qu� preocuparse. �Qu� m�s nos da?

Estamos desconectados de Manila, sin informaci�n meteorol�gica.

Yo le dar� esa informaci�n.

La noche es estupenda. Estrellada y brilla la luna.

No se fie de eso.

Es la estaci�n de las tormentas. �Qu� ha encontrado?

Aqu� est�. Ten�a una l�mpara rota.

- �Tiene repuesto? - No, he buscado por todas partes.

D�jeme verla.

- No est� quemada, est� agrietada. - Se habr� calentado demasiado.

O alguien lo ha hecho adrede.

- �Qui�n? - Alguien que entienda de radio.

Entonces no me incluya.

Lo �nico que s� de radios es que al encenderse suena la m�sica.

Pero usted s� sabe, y su amigo tambi�n.

�Quiere un consejo? Planee mejor el momento.

- �Qu� quiere decir? - La radio funcionaba antes...

...de que yo me sumergiese. Al subir estaba rota.

- Una simple coincidencia. - De eso nada.

"Ya hemos llegado al lugar", pens�, "el trabajo de Mason ha terminado.

A partir de ahora, pase lo que pase en el Mara Maru, nadie interferir�".

- ...y estrope� el tel�fono. - Qu� mente tan desconfiada.

Mucho. No lo dude.

Tanto que hoy he parado el barco a prop�sito.

Sab�a que no era el sitio. Conozco el lugar exacto.

- Par� aqu� para ver lo que pasaba. - Y ocurri� una tragedia.

- Lo del tel�fono. - S�.

Y se ha perdido algo... Esto...

...lo he encontrado por casualidad en su camarote.

He tenido suerte de perderlo ah� para que usted pudiera encontrarlo.

S�, mucha suerte.

Voy a asegurarme de que no lo vuelva a perder.

- Bueno, �Cenamos? - No es su hora de cenar, Ranier.

Parece que mi est�mago dice que s� lo es.

Su est�mago se equivoca.

Quiz�s... quiz�s sea as�.

Me temo que no vamos a gozar de la compa��a de nadie m�s esta noche.

Ser� soportable.

Ser� f�cil para m�.

- Me gustar�a preguntarle algo. - Lo que quiera.

Aqu� est� Benedict y aqu� Mason.

�D�nde colocamos a Stella Callahan? Ser� m�s claro.

�De parte de qui�n est� usted?

- De Stella Callahan. - �Qu� ego�sta!

Bastante.

Me gusta el ego�smo. Lo comprendo. Me f�o de �l.

Entonces le gustar�, porque soy muy ego�sta.

�Hasta d�nde es capaz de llevarle su ego�smo, Stella?

Tan lejos como a usted el suyo.

- �Qu� planes tiene? - �Planes? �Con Mason?

- Soportar� su presencia y poco m�s. - Tiene un rev�lver.

�Un revolver?

Eso no me preocupa. �De qu� le sirve un arma de fuego en fondo del oc�ano?

- �Y cuando comience a ser �til? - Ser� un aburrimiento.

- �Cu�n aburrido? - Aburrido hasta la muerte.

Eres son�mbula.

No, estoy despierta.

Hay nubes. Amenaza mal tiempo.

- �Tormenta? - Es posible. O algo peor.

- Quiz� un tif�n. - Eso servir�a.

- �Para qu�? - Para volver.

- �Ahora, cuando estamos tan cerca? - Tienes que hacerlo.

Te van a causar problemas.

�Benedict? Qu� va. Ese no matar�a ni a una mosca.

Es un asesino, y sabes que es verdad. Pr�cticamente lo ha confesado.

Yo s� cuidarme.

�Crees que el rev�lver que has encontrado es una varita m�gica?

�De qu� te va a servir cuando est�s sumergido en el agua?

De acuerdo.

Da la vuelta. Diles que va a venir el tif�n y que no puedes arriesgarte.

No. Hasta que no haya sacado el tesoro no se atrever� a tocarme.

- �Y cuando lo hayas sacado? - Ya se me ocurrir� algo.

- Sabr� lo que hacer. - Nunca escarmientas.

Sab�a que eras arriesgado, pero no tan est�pido.

Soy un est�pido, pero he empezado estoy y voy a terminarlo.

- �Merece la pena? - Por supuesto que s�.

- �Incluso la vida? - En esta vida hay que arriesgarse.

Si a ti no te importa lo que te ocurra, a m� s�.

Hazlo por m�. Estoy enamorada de ti.

Desees lo que desees, o hagas lo que hagas, no puedo evitar quererte.

Hazlo por m�, Greg, porque quiero que sigas vivo.

S� que esa casa con la que sue�as ser�a buena para m�.

Regresa, Greg.

Es f�cil.

Tendr�amos una vida maravillosa juntos.

Lo siento, Stella.

�Qu� pasa, Mason? �Va a enga�arme otra vez?

No, as� no es divertido.

�Vas a sumergirte en estas condiciones?

Si no lo hago, podr�amos tardar semanas.

- �Quieres matarte? - No.

�Por favor, espere a que pase la tormenta!

Nos viene bien la tormenta. Vamos, arriba.

Ay�denme. La cuerda.

- Greg, por favor, no lo hagas. - D�me esa luz.

- �Qu� pasa? �Por qu� tira? - El aire no est� bajando.

�Sujete la cuerda!

Ya est� bien, le est� llegando el aire.

- �Quiere que lo saquemos! - �Vamos a tirar!

�Tire m�s despacio! �Va demasiado deprisa, puede romperse!

- �Hay que sacarle el traje! - �Tr�igame algo para abrirlo!

- No es nada, no es m�s que madera. - D�jeme verlo.

�Es de la iglesia! �Es la cruz de Santa Mar�a!

- �Es la aut�ntica! �La aut�ntica! - �No, es para la iglesia!

- Socio, �Puedo verla? - La sociedad se ha acabado.

�Adelante!

As� que va a tirarme al mar, �Eh? �Qui�n va a dirigir el barco?

- �Qui�n va a hacerlo? Ranier y yo. - Ranier, �Eh? �Sin br�jula?

No sabe para qui�n trabajar, �Verdad, Ranier?

Claro que lo s�, para el vencedor.

No hay br�jula, �Podr�s arregl�rtela sin ella?

No, no puedo.

Vamos, Fortuno, s�calo del traje.

Damos la vuelta, Ranier. Tome el tim�n.

- No haga caso a la tormenta. - �Est� usted loco?

- Haga lo que le digo. - De acuerdo.

Ve con �l a la cabina del tim�n.

- Manuelo, vig�lalo todo. - De acuerdo, jefe.

Tambi�n tengo una orden para usted: la cruz, cu�dela bien.

Entre en la cabina.

- De acuerdo, yo lo llevar�. - Entonces voy a salir.

Ahora tengo que mirar hacia los dos lados. Estoy en el medio.

- S�, esta excusado. - Gracias.

Jefe, si seguimos navegando con esta tormenta, el barco encallar�.

Es justamente lo que busco.

Iremos navegando todo recto a la misma velocidad que llevamos.

Pararemos cuando estemos a muy pocas millas de Manila.

Cuando eso ocurra, ll�vate a Stella a tierra.

- Est� bien, jefe. - Bien, ag�rralo t�.

- Stella, qu�date con �l. - Greg...

�Qu� pasa, est�s asustada? Yo tambi�n.

Cuando vuelva a verte, ser� millonario.

- Si vuelvo a verte. - Me ver�s.

- Vamos, me ocupar� de eso. - S�rvase usted mismo.

�Se le olvida que yo soy el que manda? Recu�rdaselo, Fortuno.

Vayan en esa direcci�n. Hay un pueblo cerca. Deprisa.

La otra cruz, la que est� en la iglesia ahora, es falsa.

Cuando bombardearon Manila hicieron una imitaci�n.

Escondieron en el barco la aut�ntica para que no la robaran.

Ahora ya ha salido a flote. M�rala.

Sigue, chico, reza una oraci�n a un mill�n de d�lares.

No le reza a un mill�n de d�lares, sino a una cruz.

- Lo siento. - �Cu�nto?

- �Tanto como para devolverla? - �Devolverla?

- A la iglesia. - Est�s bromeando, Stella.

Ese objeto es m�o.

Lo que est� en el fondo del oc�ano es de quien lo encuentre.

No. Pertenece a todo el mundo.

Lleva hundido m�s de seis meses. �Qui�n lo va a...?

Seis meses o 600 a�os, pertenece a la iglesia. A Manuelo.

Te repito que es m�a, no voy a devolverla.

Estar�a bueno.

Piensa un poco. Tenemos lo que est�bamos buscando.

- Somos ricos, cari�o. - No quiero ni un centavo de eso.

Pues yo s�. Lo he apostado todo a esto.

Siete a�os de espera continua.

Reflexiona. Esa clase de dinero no te har� ning�n bien. Devu�lvela.

�Devolverla? �Despu�s de haber arriesgado mi vida?

No s�lo yo. Mataron a Andy y a Perol por ella.

- Tambi�n t� matar�as, �Verdad? - �No, no lo har�a!

S�lo digo que la gente ha perdido la vida por conseguirla.

Mucha gente dar�a la vida por devolverla.

- Yo no. - Tienes que hacerlo.

No puedes decepcionar a los que tienen fe.

No me hables de fe. Yo tambi�n tengo fe... en un mill�n de d�lares.

- Jefe... usted va a devolverla. - �Qu�?

- �Va a devolver la cruz! - No te metas en esto.

�Le voy a decir lo que pienso! �Si no la devuelve usted, lo har� yo!

�Qu� har�s qu�? �D�mela! �Manuelo!

- �Dame esa cruz! - �No, no se la dar�!

- �He dicho que me la des! - �No, no te la dar�!

- Lo siento, no quer�a... - �Qu� es lo que no quer�as?

- No s� lo que me ha pasado. - Has dicho que no matar�as por dinero.

Ya lo has hecho.

Manuelo ha muerto. Para ti ha dejado de existir.

- No es cierto. Volver�. - Y todo por dinero.

Tengo que hacerlo. Te compensar� por ello.

Nada, no ha vuelto a aparecer.

- �Y la cruz? - Tampoco.

- �Y ahora qu�? - No s�.

�Ortega!

Por fin va a decirme lo que quiero. �Qui�n mat� a Andy y a Perol?

- �Y d�nde diablos est� Manuelo? - Estaba enfermo.

Llam� a un m�dico y lo met� en la cama.

- �A cambio de la cruz? - Estaba mal.

�Vamos! �D�nde est� la cruz?

Usted conoci� a mi hermano. Cuando bombardearon Manila...

- ...le confiaron la cruz a �l. - �D�nde est�?

Por favor, esc�cheme.

Cuando �l muri�, el Sr. Benedict contrat� a su criado.

Se llamaba Crist�bal. Le habl� a Benedict de la cruz y entonces lo mat�.

- �Y a Andy, qui�n le mat�? - Yo no, Benedict.

�Miente!

Le dije a Andy en qu� consist�a el tesoro y le convenc� para acompa�arme.

Benedict lo descubri� y entonces lo mat�.

�Y Perol, qui�n lo mat�? Ten�a su cruz en la mano.

Me la sacaron para pon�rsela. Benedict y Fortuno.

�Mentiroso! �La cruz!

�D�nde est�?

�D�nde...?

Tome.

Mason...

...le pertenece a la iglesia.

He venido a devolverla. H�galo usted.

Debe estar delirando. Est� loco.

Mason, por favor, escuche. En su coraz�n anida el asesinato.

Cuando golpe� a Manuelo anoche estaba latente.

�S�, me lo cont�!

Y tambi�n estaba presente ahora, cuando ha querido matarme.

Pero cuando he levantado la cruz, usted ha bajado las manos.

No ha sido necesario. Me ha dado lo que buscaba.

No, la cruz le detuvo. Ella fue la que se lo impidi�.

Le protegi� de usted mismo.

Acepte ayuda, donde quiera que la encuentre.

En una cruz, en cualquier cosa buena en la que usted crea.

S�lo creo en un mill�n de d�lares.

�Devu�lvala! Por favor.

Por aqu�.

Hay otra salida.

- �D�nde est�? - Por la escalera, lleva al altar.

- All� podr� dejar la cruz. - Olv�dese de eso.

Esa otra le conducir� fuera y le har� millonario.

- �Vamos! - No. Vaya por un camino o el otro.

Se lo ruego, use... la escalera.

�nimo, Ortega, lo llevar� a un m�dico.

No se preocupe por m�, Mason. No voy a morir de verdad.

Quiz�s usted...

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