All language subtitles for Stefan cel Mare (Mircea Dragan, 1975)

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Original subtitles

En el 500 � aniversario de la batalla de Vaslui...

Romaniafilm presenta:

"Esteban el Grande". Vaslui, 1475

"Nuestro pueblo jam�s se ha arrodillado sino que se ha alzado...

"para combatir siempre que ha sido necesario...

"para proteger su unidad. El monumento a Esteban el Grande es...

un s�mbolo de la lucha de nuestro pueblo." Nicolae Ceausescu

Siglo XV: Europa se enfrentaba a la amenaza de una nueva invasi�n otomana.

El sult�n Mehmed II, al mando de uno de los ej�rcitos m�s poderosos del mundo...

conquista Constantinopla, capital del Imperio Romano de Oriente, en 1453.

Una vez asentado en el trono de los emperadores de Bizancio...

Mehmed II despleg� sus ej�rcitos de Espah�s y Jen�zaros...

a lo largo y ancho de Asia y Europa.

El Imperio de Trebisonda, las islas del Mediterr�neo...

Grecia, Serbia, Bosnia y Albania...

son conquistadas, una por una, a sangre y fuego.

Y no obstante, en el camino de la marcha triunfal del conquistador por el continente...

unos pocos, pero valientes caudillos de pueblos y ej�rcitos, se alzaron...

para defender, sin temor, la unidad e independencia de sus pa�ses.

Entre todos ellos, la historia mundial honra y reconoce a Esteban el Grande...

Pr�ncipe de Moldavia, uno de los pa�ses rumanos situados entre el Danubio...

el Mar Negro y los C�rpatos.

�El emisario del venerable Shah de Persia, Uzun Hass�n!

Hass�n, hijo de Al�, hijo de Osm�n...

presenta sus saludos al gran y misericordioso se�or de su pa�s...

el Voivoda Esteban, soberano de toda Moldavia...

con toda la estima de su coraz�n sincero.

Debes saber que hemos enviado a Isaac Beg a presentarse...

ante los sabios pr�ncipes de la Cristiandad...

Leeremos el mensaje del siempre glorioso Uzun Hass�n...

Sha turco de Persia, delante del Consejo de nuestro pa�s.

Mi se�ora...

Despina Theodora Trebizondei, �sea bendita!, esposa favorita...

del siempre glorioso Uzun Hass�n, os env�a esta misiva.

Doy gracias al mensajero por las noticias que me trae.

Y tambi�n le pedir�a que me informase de si nuestra prima goza de buena salud.

Theodora, la siempre misericordiosa, disfruta de buena salud.

Pero se siente muy inquieta por las duras batallas en las que...

se enfrentan su glorioso esposo y el sult�n Mahomet.

Traigo a Vuestra Alteza unos eficaces remedios para...

- ...la vieja herida del tobillo. - Gracias, doctor Isaac.

Y ahora decidme, �cu�l es el prop�sito de vuestro mensaje?

Alteza, mi poderoso se�or insta a los pa�ses del oeste a luchar...�ahora!

�ste es el momento de caer sobre Mahomet, mientras se desangra en Asia.

Ahora se est� lamiendo las heridas...

y no sabe c�mo recomponer sus ej�rcitos dispersos.

�Es conocido el golpe que ya asestamos a Mehmed, despu�s de sellar el acuerdo...

de liberar a los dem�s pa�ses rumanos bajo el dominio del sult�n?

Es bien sabido que Vuestra Alteza derroc� a Radu...

Voivoda de Valaquia y amigo de Mahomet...

y tom� como rehenes a todos los miembros de su familia.

Si todos los pr�ncipes comprendieran esto igual que Vuestra Alteza...

entonces la estrella de Mahomet se pondr�a, y para siempre.

Mi prop�sito, amigo Isaac, es combatir a qui�n sea necesario...

para defender el propio ser de este pa�s y de sus gentes...

como los otros voivodas rumanos hicieron antes que yo.

No obstante, jam�s olvidar� alabar al Todopoderoso...

ni dar apoyo con mi espada a todos aqu�llos...

que se unan contra el Sult�n Mehmed.

Los otros pr�ncipes piensan de forma bien distinta.

Discuten, ri�en, se enfrentan entre ellos.

Pero, despu�s de todo, parecen haber comprendido el peligro que...

suponen los ej�rcitos otomanos, pues nos han prometido ayuda.

Mi se�ora...

�Son buenas las noticias de Despina Theodora?

Tan buenas como siempre, Alteza.

Nuestra prima a�n goza del amor de su esposo.

El gran Uzun Hass�n le concede todos sus deseos.

�Esa observaci�n va contra m�, se�ora?

Sab�is perfectamente que yo...

no poseo una fortuna como la del Sha de Persia.

�No, mi se�or! No se trata de regalos.

Entonces, �de qu�?

�Alguna vez ha deseado algo Vuestra Alteza, que yo no le haya concedido?

Hablad, os escucho.

Mi se�or...

desear�a que alejarais de nuestra corte a las damas de Radu Voda...

que trajisteis desde Valaquia.

Como rehenes que son...

resultar�a m�s apropiado que vivieran en una fortaleza.

O en un monasterio bajo fuerte vigilancia...

como corresponde a los enemigos de Moldavia.

Pero, se�ora, los valacos no son nuestros enemigos.

Son rumanos exactamente igual que nosotros.

Por parte de mi madre, la difunta Do�a Oltea...

tambi�n yo soy valaco.

Entonces, �por qu� combatisteis contra los valacos?

�S�lo por la indignidad de Radu Voda...

sobrino de nuestro primo, esclavo de Mehmed...

me vi forzado a entrar en un pa�s vecino y hermano...

y a poner en el trono, en Bucarest, a un se�or que combatiera...

a nuestro lado contra los otomanos!

Pero no hay ninguna relaci�n entre las dos damas y yo.

Y, no obstante, hay murmuraciones entre algunas de las damas.

�Y qu� es lo que se murmura?

Para Vuestra Alteza no ser� dif�cil averiguarlo.

Alteza, han llegado los mercaderes de Brasov.

�Que esperen!

�Que las damas de la corte de Radu Voda se presenten ante m�!

Conf�o, mi se�or...

en que no teng�is intenci�n de enfrentarme con las dos valacas.

Nada tengo contra Do�a Mar�a.

Ni contra su hija.

Si es el deseo de Vuestra Alteza...

har� cuanto est� en mi mano para que las dos damas se vayan.

Pero no olvidemos que ellas tambi�n est�n emparentadas conmigo.

Deseaba saber si os sent�s bien aqu�, en nuestra corte.

Nos sentimos dichosas de que Vuestra Alteza nos recuerde.

A m� me gusta estar aqu�, en Suceava.

Hay algunas damas que no nos miran con buenos ojos.

�Por qu� se nos considera culpables de los actos de mi esposo?

Tal vez ser�a mejor.... que durante un tiempo....

os trasladaseis a la corte de Harlau. O a Botosani.

�Por qu� marcharnos de Suceava?

Como rehenes que somos, obedeceremos las �rdenes de Vuestra Alteza.

Pero, se�or, �es esto gratitud por la educaci�n y manutenci�n...

que una vez recibisteis del t�o de esta muchacha?

Est�bais en el destierro, como ahora nosotras, cuando Vlad el Empalador...

se�or de Valaquia y buen amigo de Vuestra Alteza...

os acogi� en su corte.

Os rogamos, Alteza, que nos deis algo de tiempo.

Hasta que nuestra salud nos permita marcharnos de Suceava.

En verdad...

aqu�, a orillas del mar, el calor del verano ser� m�s suave.

Aunque el edificio me parezca una insignificancia...

para ser la residencia de los emperadores del mundo.

Siempre glorioso emperador, en ning�n lugar del mundo encontrar�s...

T� sabes perfectamente, viejo zorro...

que el Dogo de Venecia y el Papa de Roma poseen palacios mucho m�s hermosos.

Pero quiz� sea mejor que no gastemos dinero aqu�... sino que vayamos all�.

Si Tu Alteza intentase conquistar Italia...

el mundo cristiano en su totalidad se alzar�a para defenderla.

- Escucha lo que te digo. - Palabras huecas, signor Benedetto.

�De qu� clase de ayuda podemos hablar, cuando a m�, el mayor enemigo...

de la Cristiandad, el Anticristo, tal como me llam�is...

t�, un ciudadano de Florencia...

me das informaci�n militar sobre la Rep�blica Veneciana.

Venecia es el mayor enemigo de Florencia, Alteza.

�Y qu� hace en mi corte el pintor Constanzzo da Ferarra?

Dime, Constanzzo, �qui�n te ha enviado?

Su Majestad, el rey Fernando de N�poles.

Mi se�or desea ofrecerte, como muestra de respeto y amistad...

un medall�n con el ilustre retrato de Tu Alteza.

�Y qu� hay de Solim�n Pasha? �O del Gran Visir, Mahmud?

Y t�, Jorge Amirutzes, mi maestro de historia y filosof�a.

�No fuiste t� el gran gobernador en la corte...

del Emperador de Trebisonda, David Comneno?

Y la mayor parte de mis sirvientes, �no son acaso cristianos renegados?

Yo no, mi se�or. Yo era un pobre jud�o de Gaeta.

�El orgullo del Islam, mis famosos jen�zaros, son todos hijos de cristianos!

No, entre vosotros, los cristianos, hay siempre enemistad.

Es mi deseo que el mundo entero sea un �nico imperio.

Con una �nica religi�n y un �nico gobernante.

Oh, glorioso: Hans Schwartz nos ha tra�do los planos de ciertas fortalezas...

del ducado de Baviera, hechos por los mismos monjes cat�licos.

�No tienes nada de Moldavia?

Alteza, he recibido de manos de un hidalgo moldavo...

fugitivo en Lehia, los planos de la fortaleza...

de la ciudad de Suceava, capital de Moldavia.

Glorioso soberano...

ese noble moldavo es el Canciller Mihu...

un viejo amigo nuestro. Durante el reinado de Pedro Aron...

fue �l quien entreg� el primer tributo de Moldavia a la Sublime Puerta Otomana.

Desde la coronaci�n de Esteban ha sido fugitivo en Lehia.

�Traed el gran mapa!

Solim�n est� en Shkodra con 80.000 hombres.

Una vez hayamos conquistado Shkodra, cruzaremos el Adri�tico...

desembarcaremos en Brindisi y desde all�...

si es la voluntad de Al�, nos dirigiremos a Roma.

Para llevar esto a cabo, necesito tener paz en las fronteras del norte.

�Lo veis? S�lo entonces tendremos necesidad de los akings de Al� Beg.

Voy a enviarle un mensaje a Esteban, a Suceava, ahora mismo.

Le exigimos el tributo de los �ltimos dos a�os...

y las ciudades costeras Chilia y Cetatea Alba.

Despu�s de que les arrebatemos Kafa a los genoveses...

todo el comercio entre Oriente y Occidente estar� en nuestras manos.

Esto es todo lo que pido de Esteban, por ahora.

�Traed el mapa de Moldavia!

Amo, el Pr�ncipe Esteban ha osado tomar como rehenes en Moldavia...

a la esposa y la hija del noble se�or Radu de Valaquia.

Quiere mantener apartado de nosotros a Radu, nuestro amigo.

Esto es, s�lo si las damas de Radu desean...

permanecer bajo el dominio de Esteban.

Pero el maestro Hans puede sacarlas de Moldavia.

�Que sea lo antes posible!

�Mensaje del Sult�n Mehmed!

Yo, Mehmed II, hijo de Murad...

representante de Al� sobre la tierra...

se�or de los se�ores del mundo...

soberano de almas...

rey de reyes, emperador de Oriente y Occidente.

El que otorga la paz o la guerra al mundo...

a Esteban, se�or de Moldavia.

Esta vez, t� mismo traer�s el tributo de los �ltimos 2 a�os...

tal como hace el se�or de Valaquia.

Para que as� podamos confiar en tu amistad.

Te ordeno que, de inmediato, me abras las puertas de tus ciudades costeras:

Chilia y Cetatea Alb�.

Tambi�n te aconsejamos que prescindas del consejo de tus vecinos...

el Papa de Roma y los venecianos...

y te ir� bien en esta tierra.

No obres de otra manera.

Porque nuestra misericordia es como la brisa en primavera...

�pero nuestra c�lera es como el furor de una tormenta!

Conocemos el poder del Imperio Otomano.

S� que un pa�s peque�o puede parecer una presa f�cil...

para todos los gloriosos ej�rcitos del sult�n.

Sin embargo, rogamos a Su Alteza que nos permita vivir aqu�, en paz...

en este rinc�n del mundo...

donde nuestras gentes rumanas han echado ra�ces...

tan profundas como las de los poderosos robles.

No le debemos nada a nadie, �y jam�s hemos perseguido a nadie!

Queremos vivir en buen entendimiento con los vecinos que Dios nos ha dado...

as� como con los otros pa�ses m�s lejanos.

Nos complacer� que nuestros emisarios y mercaderes...

lleguen a la Sublime Puerta...

tal como llegan a las cortes de los pr�ncipes de la Cristiandad.

No me agradan las guerras.

Pero he combatido cada vez que la independencia y los territorios...

de mi pa�s se han visto amenazados.

�Y si tenemos que hacerlo...

tambi�n sabremos c�mo defendernos de los ej�rcitos...

que han conquistado Constantinopla!

Esta vez, ese Esteban de Moldavia...

no oir� mi respuesta, sino que la ver�.

Dime, Yusuf, �qu� est� pasando en Moldavia?

�C�mo se atreve ese principito a desafiarme...

a m�, el conquistador de Constantinopla?

Todopoderoso y glorioso se�or, esa reacci�n de Esteban...

s�lo puede ser necedad.

�Oh, glorioso monarca!

Por favor, permite decir a tu est�pido siervo que Esteban...

no es tan necio como aparenta ser.

Esas gentes de Moldavia, as� como sus hermanos de Transilvania y Valaquia...

han heredado de sus antepasados, los dacios y los romanos...

un arrojo y amor por su tierra que les convierte en soldados temidos...

entre todas las gentes del Danubio.

En ese nido de avispas habitan menos almas que...

en los ej�rcitos que nuestro glorioso sult�n pudiera enviarles.

S�lo yo, con mis akings, podr�a aplastarles.

El bravo y leal Al� Beg no deber�a olvidar...

que de ese nido de avispas del Danubio, han surgido grandes dirigentes.

Mircea...

el Empalador... Nosotros les conocimos tambi�n.

En verdad, mi antiguo profesor de historia tiene raz�n.

Debemos ser cautelosos.

Ya est� muy avanzado el a�o, lo que supondr�a...

ir a la guerra contra Moldavia en pleno invierno.

El fiel Al� Beg sabe que nunca emprendemos las guerras en invierno.

Sin embargo, se�or, el invierno nos podr�a resultar �til.

Puede tender un puente de hielo sobre el Danubio para nosotros.

Si nos damos prisa, podremos coger desprevenido a Esteban...

y aplastarle con suma facilidad.

En esta ocasi�n, Al� Beg ha hablado sabiamente.

Le enviaremos una orden a Solim�n Pasha, a Shkodra...

para que abandone la ciudad de inmediato.

No os inquiet�is, estaremos all� tan pronto como sea posible.

�Se sabe si el se�or de Moldavia ha recibido alguna ayuda...

por parte de Roma y los venecianos?

Hasta ahora lo �nico que ha recibido han sido promesas, mi se�or.

Esperemos que esas promesas no se materialicen...

y que el oro veneciano nunca llegue a Moldavia.

La Sultana Mara espera.

Es la viuda de Murad, �sea alabado! padre de nuestro se�or.

La Sultana Mara, hija de Gheorghe Brankovici y d�spota...

La Sultana Mara lleva treinta a�os procurando conseguir la paz...

entre nosotros y los cristianos.

�Sabe la venerable Sultana Mara...

nuestra sabia consejera y amiga...

si Venecia a�n desea firmar la paz con nosotros?

Esto quiere decir que Santa Sof�a, la patrona de mi convento...

ha realizado un nuevo milagro envi�ndome a ti, mi gran se�or y protector.

En verdad, Venecia parece ahora deseosa firmar la paz con Tu Alteza.

El Dogo de Venecia me ha pedido que disponga con Tu Alteza...

la pronta llegada a Estambul de Girolamo Zorzi, su mensajero.

Te ruego que me perdones, venerable sultana, pero...

no podremos dar la bienvenida al emisario de Venecia...

hasta dentro de alg�n tiempo, tal vez dentro de 5 � 6 meses.

Estoy enfermo. La gota vuelve a causarme gran aflicci�n.

No obstante, hasta entonces deseo que Venecia me demuestre...

lo fuertes que son sus deseos de paz.

Y eso, �c�mo puede hacerse?

Durante seis meses, la Rep�blica Veneciana no deber� encolerizarnos...

ni auxiliar a nuestros enemigos con batallones o divisas.

Nosotros, para demostrar nuestra buena voluntad...

retiraremos los ej�rcitos que rodean la ciudad veneciana de Shkodra.

Seas por siempre bendito por tus nobles acciones, oh, glorioso se�or.

Ahora estoy seguro de que la ayuda que los venecianos...

prometieron a los moldavos, no ser� m�s que palabras huecas.

�Escribe!

A nuestro fiel y digno siervo Solim�n Pasha...

dirigente de los batallones otomanos que combaten en Shkodra.

Tan pronto recibas nuestro mensaje, volver�s las armas hacia el Danubio.

Marchar�is a Sof�a, ciudad en la que se os unir�n...

los batallones de Grana Beg y Al� Beg.

Despu�s os encaminar�is a Moldavia y agarrar�is por la barba...

a ese despreciable giauor ( infiel ), el Voivoda Esteban...

y le arrastrar�is hasta ponerlo a nuestros pies.

Los ej�rcitos pasar�n el invierno en la ciudad de Camenita...

en Lehia, y en ning�n otro lugar.

En primavera, avanzar�is hacia territorio h�ngaro y polaco.

�stas son las �rdenes que deber�is obedecer.

Nuestros ej�rcitos no combatir�n durante el invierno.

Nosotros ejecutaremos las �rdenes de nuestro sult�n con toda exactitud.

Que Al� bendiga con una larga vida a nuestro sult�n, sea alabado.

Piri Beg, re�ne a todos los capitanes.

Ma�ana al amanecer levantaremos el campamento. Marchamos a Sof�a.

�Achmed!

Recoge el mapa.

�Gu�rdalo bien!

Lo pondremos en su lugar en el momento adecuado.

�En qu� est�s pensando, Condestable Manole?

Pienso en lo que aflige a Vuestra Alteza.

Por favor, h�blame como amigo y hermano mayor.

No olvido que despu�s del asesinato de mi padre, el Pr�ncipe Bogdan...

t� me sacaste del pa�s, manteni�ndome a salvo del enemigo...

y me serviste con amor y fidelidad en mi exilio.

Te debo la vida, amigo m�o.

�Alteza!

Mis preocupaciones son una pesada carga.

No tenemos miedo de enfrentarnos a Mehmed.

Pero, �no pensar� la gente que estoy dispuesto...

a sacrificar su vida y bienestar s�lo por la fama...

que esto me proporcionar�a entre los pr�ncipes de la tierra?

Alteza, el pueblo sabe que Mehmed pretende reducirnos a la esclavitud.

Como ya ha hecho con los otros pueblos cristianos m�s all� del Danubio.

�En serio crees que ellos conocen esa verdad?

�Que estar�n dispuestos a dar la vida por la independencia de nuestro pa�s?

Se�or, no dud�is de la lealtad de vuestros s�bditos ni por un solo momento.

Ya visteis c�mo pelearon los campesinos en Doljesti, Orbic, Baia, Lipnic...

�Comprender�n que deben morir para que sus descendientes...

sean los leg�timos propietarios de esta tierra?

Para que puedan hablar el mismo idioma.

Y tener las mismas costumbres que sus ancestros.

Yo creo que lo entender�n, Alteza.

Desear�a que me permitierais acercarme a Su Alteza.

�Que goc�is siempre de buena salud, mi se�or!

�Probad un poco, Alteza, de la miel de vuestras ovejas!

- Gracias por vuestro obsequio. - �Tened! �Tomad un poco!

�Tomad un poco m�s, Alteza!

En verdad, este queso es muy bueno.

Entonces deber�ais daros un banquete, augusto se�or...

con los soldados de Vuestra Alteza.

Toma un taler, pastor, por el queso con el que me has obsequiado.

No, mi se�or.

Os doy este queso por amor a Vuestra Alteza.

Si se compra, nuestro amor dejar� de ser amor.

S� listo, hombre, un taler (antigua moneda)...

equivale al precio de dos bueyes.

Conocemos bien los precios, mi se�or, no os preocup�is.

Pero... el amor por nuestro soberano vale mucho m�s.

Y tampoco est� en venta, por si Vuestra Alteza desea saberlo.

Me rindo.

Pero tal vez haya algo que necesites.

�A ti te parecen demasiado elevados los impuestos?

Muy bajos no son, eso desde luego.

Pero nuestros ingresos se han incrementado desde que...

Vuestra Alteza ascendi� al trono.

- Tenemos una petici�n, Alteza. - Dime, te escucho.

Por algunos mercaderes nos hemos enterado de que...

Vuestra Alteza se est� preparando para la guerra contra los infieles...

que vienen a conquistarnos y a reducirnos a la esclavitud.

Has o�do bien, pastor. �Y qu� os propon�is hacer?

Pues, augusto se�or, desde que vivimos aqu� en el monte Rarau...

jam�s hemos oprimido a nadie...

ni hemos codiciado las posesiones de otros hombres.

Pero ahora, si hay otros que desean venir contra nosotros...

tambi�n nosotros montaremos en c�lera.

Seg�n un viejo dicho de los pastores:

"Si muchos son los lobos, hasta las ovejas aprenden a morder".

Bien dicho, pastor, pero pensaba que ten�as una petici�n.

Os lo ruego, aceptadnos, mi se�or, en el ej�rcito de Vuestra Alteza.

Y Vuestra Alteza tiene que saber que, de ser necesario...

nosotros y nuestros viejos huesos, acudiremos...

con el pa�s entero, al llamado de Vuestra Alteza.

Pregunto al Consejo si da su aprobaci�n para levantar al pa�s...

para hacer frente a las fuerzas del Sult�n Mehmed.

El sult�n nos exigi� pagar un tributo.

Y ha osado exigir que le entreguemos nuestras ciudades costeras.

Si obedecemos, los ej�rcitos otomanos estar�n pronto en la frontera de Moldavia.

Augusto se�or, estamos con Vuestra Alteza en cuerpo y alma.

�Los nobles y los campesinos est�n dispuestos a luchar, mi se�or!

�Lo que quiero es que se alce el pa�s entero, t�o Vlaicu!

�Para que combatan junto a nosotros los campesinos de las tierras...

de los nobles, los propios nobles y los comerciantes!

Alteza...

Al ej�rcito que ha conquistado el Imperio de Bizancio...

s�lo puede hacerle frente otro ej�rcito constituido por mercenarios.

Yo deposito mi fe en el pueblo.

Un pa�s es m�s fuerte que los ej�rcitos de mercenarios.

�stos se disipan como el polvo.

El pa�s se entrega con dedicaci�n. Sabe que se est� protegiendo a s� mismo.

Y no debes sentir preocupaci�n, se�or Hudici.

Haremos aut�nticos soldados de aqu�llos...

a quienes a�n no hemos llamado para servir al pa�s.

Alteza, no cometamos el error de dar un poder a la masa...

que alg�n d�a podr�a volverse contra nosotros.

�No les daremos oportunidad de hacerlo!

Hay demasiados entre nosotros que olvidan que los muchos...

que trabajan son la sal de la tierra.

Un d�a, en un banquete, hice una predicci�n en tono festivo, diciendo que...

llegar�a un d�a en que Dios cambiar�a sus hu�spedes en el Cielo.

Y s�lo los nobles estar�an all�.

Y los pobres disfrutar�an de la vida aqu�, en la tierra.

Alteza, no creo que debamos reclutar a las gentes de nuestras tierras.

Los campesinos est�n ahora ocupados con la labranza.

No tenemos nada de qu� preocuparnos hasta la primavera.

Despu�s de los duros combates que ha mantenido en Asia con...

Uzun Hass�n, no le ser� f�cil al sult�n...

enviar un ej�rcito potente contra nosotros.

Y Solim�n Pasha, el berglerbeg ( gobernador ) de Rumelia...

se encuentra ahora combatiendo con sus jen�zaros y sus espah�s...

en Albania, en la ciudad de Shkodra.

�Los akings de Al� Beg nos est�n presionando, Canciller Toma!

- Muy cierto. - As� es.

Mis estimados consejeros y leales sirvientes...

�podemos dejar indefensa a Moldavia ahora...

aunque sea por un solo instante...

siendo nuestro enemigo el conquistador de Constantinopla?

�Eso nunca podr�a ser, Alteza!

�En ese caso, doy orden de...

llamar al combate al pa�s entero!

�Y ordeno que todos los campesinos de las cortes y dominios de los nobles...

reciban un arco, una lanza y una espada!

Y cuando respondan a nuestro llamamiento...

nadie deber� perder por negligencia esas armas...

�pues pagar� con su cabeza!

Nuestro primo, el Prefecto Duma y el Alto Mayordomo Bode...

constituir�n a partir de la masa de campesinos...

�el gran ej�rcito de nuestro pa�s!

�Por orden de Su Alteza, el Pr�ncipe Esteban!

�Por orden de Su Alteza, el Pr�ncipe Esteban!

Mi se�or Stanciu, �se han reunido ya los mensajeros?

Alteza, vamos a enviar a Lehia al noble Pascu.

Mi se�or Pascu, que Su Majestad Cazimir ( de Polonia )...

sepa que si nosotros perdemos la guerra contra Mehmed...

Su Majestad perder� la fortaleza Camenita.

Y que si los ej�rcitos otomanos toman Camenita, Lehia quedar� sin protecci�n...

- ...contra los hunos del Volga. - Comprendido, Alteza.

Y a Mat�as Corvino le enviamos al portador de la espada Mir�u.

Pedimos a este renombrado y aguerrido se�or de Hungr�a que nos respalde...

como corresponde a quien ha hecho voto de morir, si es necesario...

siguiendo el mandato de Cristo.

Es verdad que, al apoyar al ej�rcito de Moldavia...

Mat�as estar� protegiendo su propio pa�s.

Enviaremos mensajes a Sus Altezas Vlaszi Magyar, Voivoda de Ardeal...

y a Esteban B�thory de Ecsed, Voivoda de Transilvania.

�Muy bien!

Informad a los mercaderes de Brasov de que deben facilitar que nuestros hombres...

puedan volver con celeridad con las armas requeridas...

para que as� podamos tenerlas a tiempo de empu�arlas contra los infieles.

Haremos tal como dec�s, Alteza.

Y como muestra de buenas intenciones...

el Tesorero Cristea Jder marchar� a Venecia y a ver al Santo Padre de Roma.

- Como orden�is, Alteza. - Pidamos al noble Ion Samblac...

t�o de vuestra Alteza, que redacte este mensaje en lat�n.

Muy bien. Que sepan los se�ores y reyes que el apoyo...

que solicitamos ir� en beneficio de todos, no s�lo en el nuestro.

Yo podr�a, f�cilmente, llegar a un acuerdo con el sult�n...

y beneficiarme de ello.

Pero soy un fiel servidor de esta tierra rumana...

y la guerra para la que nos preparamos es una guerra para el alma.

Y que sepan se�ores y reyes que por encima de nuestro reposo...

est� el sagrado deber de proteger el ser y la independencia...

de las gentes a las que gobernamos.

No olvid�is, nobles se�ores, acudir pasado ma�ana, jueves...

- ...al bautizo que celebra nuestra hija Aglaita. - �Claro que iremos, c�mo no!

Me parece ver al hijo del Condestable Manole, el buen Nicodim.

- �Le has llamado tambi�n, se�or Stanciu? - As� es, mi se�or.

Necesitamos 200 banderas m�s. Para nuestro gran ej�rcito.

Las que se fabrican en los talleres del buen Nicodim...

en el monasterio de Neam�u.

Ruego a Vuestra Alteza que no olvide que una vez yo fui Nicoar� Jder...

y que empu�� con dignidad mi espada durante las guerras de Vuestra Alteza.

Pues ahora, devoto Nicodim...

usa tu pluma en mi servicio con la misma dignidad.

Pero dime, reverendo padre, cuando terminar�is con los Cuatro Evangelios...

que di al monasterio de Humor?

No es f�cil escribirlos, Alteza...

porque tambi�n los estamos decorando por todas partes.

Confiamos en poder mostr�rselo a Vuestra Alteza...

- ...a principios de invierno. - Est� bien.

Hemos tenido muchos problemas y a�n los tenemos...

a causa de las maquinaciones de unos irresponsables hidalgos...

que se hallan en Lehia.

Queremos que cesen tales maquinaciones...

y que los irresponsables regresen a su tierra.

Por tres veces hemos enviado una carta de perd�n al Canciller Mihu...

y a Agapie Ciorlohod, su primo, pero ellos no han obedecido.

Y esta vez hemos sabido por el se�or Damian...

que el nobleman Mihu vuelve a tramar algo.

Esta vez, con los esp�as del Sult�n Mehmed, Alteza.

Ahora ofrecemos el perd�n por cuarta vez...

y una vez m�s, les invitamos a regresar.

Ya es hora de eliminar tambi�n esos dos nombres de mi lista.

�Qu� piensa nuestro fiel Condestable?

Tengo al noble Mihu por persona arrogante y rebelde, mi se�or.

No creo que regrese.

Aun as�, he preparado una carta de perd�n para el se�or Mihu.

La llevar�n a Lehia el senescal Simion...

y su hermano, Damian Jder.

- Muy bien, Alteza. - Y t�, Condestable Manole, enviar�s...

los sementales reales al Campamento de Vaslui...

d�nde tambi�n nosotros estaremos muy pronto.

Caballerizo Real Ionut Jder, t� qu�date.

- Alteza. - Alteza.

Te hemos llamado a nuestra presencia, Caballerizo Ionut...

para encomendarte una misi�n secreta.

- �Qu� he de hacer, Alteza? - Para la guerra contra los infieles...

hay en marcha algunos preparativos que podemos ver...

y otros que no.

He decidido que ser�a conveniente que uno de nuestros soldados...

se adentrara en el imperio de Mehmed.

Por lo que yo s�, los ej�rcitos del sult�n se agrupar�n en Rumelia.

Quiero saber a d�nde van a dirigirse esos ej�rcitos...

lo poderosos que son y qui�n los dirige.

Comprendo, Alteza.

Pero, por encima de todo...

quiero conocer el secreto que que hay tras esos enormes ca�ones...

que el ej�rcito otomano lleva a todas partes.

C�mo pueden cargar esos ca�ones por monta�as y r�os...

a�n no se sabe.

�Cu�ndo debo partir, Alteza?

- Pronto te lo contar� todo. - Deposito mi fe en ti.

Por Vuestra Alteza, ir� hasta el fin del mundo.

Con vasallos as�, la victoria s�lo puede estar del lado de Vuestra Alteza.

Dime, amigo Stanciu...

�crees que podremos prevalecer sobre el poder de Mehmed?

Mi se�or, mi destino es caer con los soldados de Vuestra Alteza.

As� pues, t� tambi�n lo dudas.

Tal vez Vuestra Alteza lo dude asimismo, pero vos nunca vacil�is.

No obstante, el pueblo cree en la victoria, Alteza.

Los due�os de las tierras han comprendido que junto a un voivoda...

como Vuestra Alteza, podr�n enfrentarse a toda clase de peligros...

en estos tiempos de tribulaci�n.

Aqu�l que no es capaz de sacrificarse en estos tiempos...

no es digno de gobernar al pueblo.

Es todav�a menos que el peor de los villanos.

�Buenas tardes, qu� alegr�a veros!

�Dios bendiga al peque�o!

�Que tenga salud y que la suerte le sonr�a en la vida!

�Qu� guapo es el peque��n!

�Qui�n es la joven que estaba aqu� parada...

con los ojos bajos y mirada de santa?

Es la esposa de Iatco Hudici, querida Candachia.

Es ella, ten�is raz�n, se�ora Marghita, apenas la reconozco.

Ha perdido peso y se ha puesto m�s fea.

Y fijaos, tal y como est�, tan flaca como un palo...

con el pelo como el c��amo y las mejillas pintarrajeadas...

y todos la miran como si fuera un tesoro.

Si tenemos en cuenta lo rico que es el se�or Iatco...

Mi se�or Iatco, nos gustar�a saber por qu� no os agrada el aspecto...

de nuestro ahijado, el Custodio de los Graneros Niculaies?

Pero si me complace sobremanera el aspecto de Niculaies.

Es un joven fuerte y apuesto, como se puede ver.

- �S�! - Y nosotros tenemos solamente una hija...

y todo cuanto ganemos se lo dejaremos a ella, como es bien sabido.

Pero no tenemos prisa en casarla.

Ahora ya sab�is cu�les son nuestras preocupaciones.

Por favor, perm�tenos, fiel Canciller Toma...

posponer esa reuni�n.

�Por qu� permanec�is en silencio, Senescal Simion?

�No est�is aqu� para hablar conmigo?

Mi se�ora Marushka...

no me quedan palabras.

Me ha tra�do la marea, y la marea me lleva de nuevo.

Ignoro lo que va a suceder.

Yo s� lo s�, Senescal Simion.

Me he enterado de que Su Alteza va a enviaros a Lehia, con una misi�n.

Conf�a en vuestras aptitudes.

Regresar�is.

Y Su Alteza se sentir� tan complacido...

que os permitir� pedirle mi mano a mi padre.

Ayer tambi�n le cont� a mi madre lo ocurrido entre nosotros.

Adi�s, ahora debo partir.

Mi se�ora Marushka, necesito que deis respuesta a todas las palabras...

- ...que os he escrito en tantas cartas. - �Qu� palabras, Niculaies?

Se�ora Marushka, �por qu� me est�is castigando?

- �Sab�is que me sois muy querida? - Lo s�.

Mi padre dice que no deber�a creeros.

�Por qu� me dec�s esas cosas? �Para romperme el coraz�n?

- �Quer�is que ponga fin a mi vida? - No, �qu� bien resultar�a de ello?

�Es verdad lo que mis t�as me han contado, que sent�s afecto por otra persona?

Yo no le he hablado a nadie de mi secreto.

�Y os�is dec�rmelo ahora?

�Qu� es lo que quer�is?

�Qui�nes sois? �Ah!

�Dejadme! �Auxilio! �Aaaah!

�Soltadme! �Aaaah!

�Soltadme! �Aaaah!

�Qu� ha sucedido, mi se�ora Anca?

�Tened compasi�n de m�, mi se�or, y no me desampar�is!

Esta noche me han arrebatado a mi hija. Augusto se�or...

una vez fuisteis nuestro huesped...

y acud�ais a m�, en una �poca en que no os sent�ais bien.

Hasta ahora no hab�a osado record�roslo...

pero ahora as� lo hago, por la necesidad en que me encuentro.

Mi se�ora Anca...

la dicha que el destino...

me concedi� en mi juventud...

jam�s la he olvidado.

�Dad la orden, Alteza, de buscar al raptor y castigarle!

�Calmaos, Do�a Anca!

�Di a Stanciu y al Senescal Simion que pasen a verme!

- Espero vuestras �rdenes, Alteza. - Se�or Stanciu.

Se ve que las malas costumbres no desaparecen de Moldavia.

Alteza, de acuerdo con las nuevas leyes...

el rapto de una dama se castiga con la muerte.

El culpable recibir� su castigo.

�De qui�n hablas?

Del Custodio de los Graneros Niculaies Albu.

Se ha descubierto que el muy loco se lleva a la dama secuestrada...

a Lehia, obviamente con su t�o, el Canciller Mihu.

Ordeno que se capture con toda celeridad al bastardo y que se le juzgue.

Deb�is enviar al Senescal Simion, Alteza.

�Por qu�?

Nos consta que el Senescal espera que se le env�e de inmediato.

Te lo ordeno, senescal.

Cuando vayas a Lehia...

busca tambi�n a la hija de Do�a Anca.

�Pero...!

deja aqu� tu insensatez e impetuosidad.

La vida de tu se�or nos es valiosa.

VOLCINET Residencia del hidalgo fugitivo Mihu

Veamos este mensaje de nuestro se�or.

"Pod�is venir a nosotros sin temor, os hemos perdonado.

"Y toda la ira que sent�amos hacia vosotros...

"la hemos desterrado de nuestros corazones.

Y queremos honraros junto con nuestros notables".

�En verdad, se�or Damian, tomad con nosotros una copa de vino!

Deb�is saber que nosotros ya estabamos decididos a regresar a Moldavia...

incluso sin este mensaje de perd�n. �No es as�, Agapie?

�Agapie!

S�, cierto.

Aun as�, creemos...

que no ser�a conveniente regresar ahora...

sino m�s avanzado el invierno, despu�s del d�a de Reyes.

- �No es as�, Agapie? - �Muy cierto, muy cierto!

Pero ahora veo que est�is sorprendido.

�Qu� otra cosa podemos hacer, si �se es el consejo que nos han dado...

nuestros amigos de la corte del Sult�n Mehmed?

Pero, �es que cre�as, siervo necio, que iba yo a confiar...

en la palabra de tu amo?

Y �en qu� est� pensando �l, para ponerse a malgastar papel y tinta?

�Acaso cree esa serpiente que voy a correr la misma suerte que Pedro Aron?

Al hacer ejecutar al usurpador Pedro Aron, �Su Alteza Esteban hizo justicia!

�Sal de mi casa, bastardo!

Nobles se�ores, esto es todo lo que ten�a que deciros.

Deber�ais saber, maestro Hans, que en tanto Esteban est� en Suceava...

no podremos salir de Moldavia con las mujeres de Radu Voda.

Desde aqu�, Lehia, podr�a llev�rmelas m�s lejos.

Ahhh, �sa ser�a una empresa sencilla.

Sin embargo, ni tan siquiera un rumor sale de Suceava...

sin el conocimiento del Voivoda...

desde la fechor�a de Nicolaieseanu.

�S�, sed pacientes!

No obstante, he sabido por este sobrino m�o...

que el Voivoda establecer� su campamento en Vaslui...

dentro de no mucho.

As� que la ciudad estar� poco custodiada.

Creo que podremos cumplir el deseo de vuestro amo.

Pero, �se puede hacer llegar recado a esas damas?

S�, es posible.

Yo mismo les escribir� desde Liov.

Parto de inmediato, os espero all�.

�Ay, Cielos, mi se�ora, el camino me ha dejado exhausta!

Y me duelen las articulaciones, �pero much�simo!

Y hac�a tant�simo fr�o... �Ay, Dios m�o!

Pero, mi querida se�ora, �por qu� no ced�is...

cuando veis c�mo el amor le consume?

�Qu� clase de mujer es capaz de no sentir nada durante tanto tiempo?

�Matrona est�pida!

�No te atrevas a hablarme as�!

Deber�as saber que otro es el due�o de mis afectos.

�Ay, no, mi querida se�ora...

�por qu� no lo dijisteis desde el principio?

Si am�is a otro, entonces �l se est� esforzando en vano.

Ahora tendr�is que ser buena y especialmente astuta.

�l cree que soy su sirvienta, pero va a descubrir...

qui�n es de verdad la matrona Irina.

- Y deseaba deciros... - �Basta!

Di a Do�a Marushka que se prepare. Nos vamos de este lugar.

La calesa llegar� en un momento.

Deber�ais saber, mi se�or Niculaies...

que la dama se est� desmoronando.

- Pero qu�... - No os inquiet�is.

Pero ten�is que comprender que lleva ya mucho tiempo...

siendo llevada de aqu� para all�. Y si no nos paramos...

a descansar aqu� 2 � 3 d�as como m�nimo...

os matar�is a vos mismo y a ella.

Pensaba ir a Liov.

�Podr� resistir la dama hasta que lleguemos all�?

Pod�is hacer lo que os plazca...

pero, �os hab�is fijado en lo d�bil y fatigada que est�?

S�.

Si debemos parar, pararemos.

Pero sabe esto, matrona...

que si algo le sucede a ella, mi espada te partir� en dos.

�Arriba todos! �Cara a la pared!

- �Venga, r�pido! - Hecho.

�Soltadme!

Dejadle.

Dadle su espada.

�Rendir�s cuentas frente a los jueces del rey de Lehia por tu crimen!

�Te ordeno que te defiendas!

�Senescal Simion...

no, no me mates! �A�n soy joven!

Custodio de los Graneros Niculaies, tu vida no est� en mis manos...

porque yo sigo las �rdenes de Su Alteza el Pr�ncipe Esteban.

�Amordazadle!

�Y v�monos!

�As� que sois vosotros?

Ha sido voluntad de Dios traeros aqu�, en esta vida...

para responder por errores que no podemos perdonar.

T�, Agapie...

llevaste a la muerte a nuestro padre, el pr�ncipe Bogdan.

Junto con el canciller Mihu, nuestro enemigo...

llevas 21 a�os conspirando contra nosotros.

Has ignorado nuestras cartas de perd�n...

y has seguido obrando como enemigo del pa�s y m�o.

�Alguno de vosotros piensa de otro modo?

�Proceded como es debido a prop�sito de este noble!

Su cuerpo ser� enterrado con todos los honores...

en la iglesia que hizo construir...

y su familia se pondr� a nuestra merced.

Y en lo que se refiere a este joven hidalgo...

que perdi� la cabeza por una muchacha...

�encerradle en la ciudad de Chilia...

y dejadle salir s�lo cuando est� dispuesto a morir por Moldavia!

�Pap�!

�Mi querido hijo!

Me gustar�a despedirme de Bogdan e Ilies.

Creo que la joven Elena y Su Alteza Petru...

est�n encantados de que su profesor de griego se marche...

al campamento de Vaslui.

�Vamos, se�ora!

�Os echaremos de menos, mi se�or!

Elevaremos preces d�a y noche por la salud...

y gloria de Vuestra Alteza.

No olvid�is, Alteza, que al uniros a nuestra sobrina...

os convertisteis en uno de los pr�ncipes...

con derechos sobre el Imperio de Bizancio.

La corte est� lista para partir.

- S�lo aguarda a su se�or. - S�.

Alteza, las damas de Radu Voda solicitan que las recib�is.

�Que me aguarden en la sala de espera!

Mi esposo prometi� llevarse de la corte a las dos valacas.

Pronto se marchar�n.

Hasta entonces, puesto que tambi�n son parientes nuestras...

os suplicamos, se�ora, que las tom�is bajo vuestra protecci�n.

�Qu� quer�is, en el momento de mi partida?

Yo desear�a ir a Vaslui con Vuestra Alteza.

El campamento de Vaslui no es un lugar de recreo.

En especial para una joven.

Alteza, os rogamos que nos envi�is a un lugar secreto y bien custodiado.

�Por qu�?

�Qu� ha pasado?

Los amigos de Radu quieren sacarnos de Moldavia...

en cuanto se marche Vuestra Alteza.

Esta carta nos ha sido enviada por el Canciller Mihu.

No quiero volver con Radu, ese esclavo de Mehmed.

Bien sab�is, Alteza, que mi vida ha sido un prolongado sufrimiento.

No quiero que esta criatura, por cuyas venas corre la sangre...

de Vlad el Empalador, conozca la humillaci�n.

Y s� que, durante el resto de mi vida...

mi deseo ser� quedarme aqu�, en vuestro pa�s.

�sta parece ser la maldici�n de los rumanos...

ser incapaces de vivir lejos de su lugar de origen.

Ir�is a un lugar seguro...

no como rehenes, sino como unas buenas amigas nuestras.

Do�a Candachia os acompa�ar� al monasterio de P�ng�ra�i.

�Por qu� no est�s luchando?

Es demasiado ligera, Alteza. Parece una pluma.

Entonces, a ti, �con qu� te gustar�a luchar?

Pues con el garrote, Alteza. Yo soy pastor...

de la zona de Rarau, y me lo traje conmigo.

Pero ellos me han dado este palo tan fino.

�A ver, trae ese garrote para que yo lo vea!

Alteza, con este garrote mat� un oso de un solo golpe.

Podr�a derrotar a tres soldados armados con espadas.

Traedle unos cuantos soldados. Esto quiero verlo.

�Ve�moslo!

Elige a 50 j�venes robustos y forma con ellos...

un grupo de combatientes con garrote.

Dales mazas claveteadas con suficientes pinchos, y que el jefe...

de todos ellos sea nuestro pastor de Rarau.

As� se har�, Alteza.

�Luchas muy bien, jovenzuelo!

�Ac�rcate!

Veamos si sabes defenderte. �Una espada!

�Defi�ndete!

�Recoge tu espada!

�Formidable combatiente! Y tiene raz�n:

la mejor defensa sigue siendo el ataque.

�Esperad!

Mehmed tiene ca�ones mucho mayores que estos.

Cada uno tiene que ser acarreado por 60 b�falos.

Este tipo de armamento no puede cargarse por los caminos de Vaslui.

Pero se dice que el sult�n ha encontrado la forma de llevarlo a donde quiera.

Estos dos s�bditos nuestros han hecho un buen trabajo.

Tal vez te gustar�a saber, Condestable Manole, cu�l ser�...

la recompensa de unos servidores tan dedicados.

Las recompensas de Vuestra Alteza s�lo pueden ser buenas.

Yo quiero al Senescal Simion.

Entonces, creo que no me queda otro remedio.

Tendr� que cambiar las decisiones previas que tom� respecto a Do�a Marushka.

Pienso, Condestable Manole, que esta doncella...

ser�a capaz incluso de protestar ante m�...

si no le diera por esposo al que ella desea.

Y, qu� puedo hacer yo, m�s que sonre�r ante su locura...

y acariciar su frente.

Alteza, as� estaba predestinado...

porque la historia la hacen las estrellas, las cosas y las personas.

S�, que se presente ante nos el Caballerizo m�s joven, Ionut Jder.

Este servidor nuestro, todo lo ha hecho bien y con provecho.

Pero, por encima de todo, me complace...

que descubrieras el secreto de los grandes ca�ones. O sea...

es as�: ellos no van cargando con los ca�ones...

sino que los funden a partir de moldes en el mismo lugar de la batalla.

Por lo que nos ha contado nuestro caballerizo, Solim�n Pasha...

va a permanecer aqu� con sus tropas...

hasta el mes de diciembre.

As� pues, Mehmed puede ir a la guerra cuando lo desee...

incluso en pleno invierno.

S�, la informaci�n que nos ha tra�do nuestro caballerizo Ionut...

no nos encuentra desprevenidos.

�sta es la raz�n de que nos hallemos en este campamento en Vaslui.

�Qu� novedades hay respecto a los mensajeros italianos?

Nuestros enviados a Venecia y ante el Papa est�n de camino...

junto con nuestro Tesorero, Cristea Jder.

�A qui�n enviaremos con los dos estandardes de Razeshi (campesinos libres)...

para darles la bienvenida en Roman?

Con los dos estandartes...

ordenamos que marche nuestro caballerizo, Ionut Jder.

Pero s�lo despu�s de que se afeite esa barba.

Despu�s, me gustar�a...

caballerizo Ionut, que encontraras la forma...

de que esos ca�ones grandes del sult�n...

no se puedan fabricar en Moldavia o...

que no sean capaces de disparar.

�Qu� ha sucedido, do�a Candachia?

Traigo buenas noticias, Alteza: la se�ora Maria...

parece haberse recuperado un poco.

Est� tranquila, ya no hay nada que la perturbe.

En cambio su hija, la joven dama, estaba muy rebelde.

Insist�a en venir conmigo: �Yo quiero ver a Su Alteza�.

A duras penas consegu� marcharme sola.

Dime la verdad, do�a Candachia, �has venido hasta Vaslui...

en pleno invierno s�lo para traerme esas noticias?

- Vuestra Alteza me orden�... - S�, est� bien, est� bien.

Las damas, �han sabido de la muerte de Radu Voda?

No, Alteza. El monasterio de P�ng�ra�i...

jam�s ha sido hollado por un pie de hombre.

Radu muri� como un perro en la comarca de Fagaras.

Ni siquiera se sabe donde est� entrerrado.

Lleva la noticia a las dos damas.

Y que se sepa que de hoy en adelante son libres...

para ir a donde deseen: ya sea m�s all� de nuestras fronteras...

ya sea permaneciendo en Moldavia como parientes nuestras.

Pero, por la devoci�n que nos has mostrado, te permitimos...

querida do�a Candachia, que veas a tu esposo.

El Tesorero Cristea est� aqu�, en nuestra casa...

con los enviados italianos.

�Alteza!

Estoy extremadamente satisfecho...

con el trabajo de tu devoci�n, Padre Nicodim.

S�lo falta la inscripci�n. Escribe:

El piadoso...

y se�or devoto de Cristo...

yo, Stefan Voda...

se�or de la tierra de Moldavia...

orden� que se escribiera este Tetraevangelico...

por la mano del monje Nicodim...

y lo entregu� al Monasterio de Humor...

para que mi nombre y mi alma sean por siempre recordados...

y el de mis padres y el de mis hijos...

siendo abad el padre Gherondie...

quien falleci� en el mes de septiembre...

el d�a 17...

del a�o 6982 ( 1474 ).

Devoto Nicodim...

�prep�rate para la bendici�n de las banderas!

Perdonadme, Alteza, �pero yo ya no puedo cumplir con esta tarea!

Dadme, se�or, un estandarte...

�y mandadme con �l al campo de batalla!

�Lo has pensado bien?

Adorado Se�or...

cometer�a un pecado ante Dios y ante los hombres...

si llevara un h�bito que ya no corresponde a mi ser y creencias.

Entonces...

�que se haga tal como deseas!

Recibe la bendici�n y el permiso del abad de su Gran Devoci�n...

y comparece a nuestra orden.

Para los tiempos que se avecinan...

la espada de Nicoara Jder...

ser� de mayor utilidad que la pluma.

*** FIN DE LA PRIMERA PARTE ***

*** SEGUNDA PARTE ***

�Larga vida a Vuestra Alteza!

He tra�do al mensajero.

Consejero Guido Solari, enviado del Senado de Venecia.

Se presenta el humilde Geronimo de la Rodere...

mensajero de Su Santidad el Papa Sixto IV.

�Siete benvenuti signore alla nostra corte...

en el paese dei mei genitori!

�Cesad en las salvas!

Que los ca�ones no disparen.

Ser� mejor reservar la p�lvora para otros prop�sitos.

Distinguidos hu�spedes...

doy las gracias al Santo Padre Sixto de Roma...

y al Senado de Venecia, que os env�a aqu�, al pa�s de nuestros...

y vuestros ancestros.

Nos vendr�a bien, adem�s de con la ayuda de Dios, contar...

con el apoyo de nuestro hermano en Cristo...

hoy, en la v�spera de nuestra guerra con Mehmed.

Nuestro Santo Padre y se�or, el Papa Sixto IV...

feroz combatiente contra los paganos...

da su bendici�n a los ej�rcitos cristianos de Vuestra Alteza...

y promete, tan pronto sea posible, daros respaldo con armas y dinero.

El mismo apoyo en divisas promete a Vuestra Alteza el Senado de Venecia.

Fieles emisarios, vuestros se�ores deben saber...

que si ese respaldo no nos llega a tiempo...

una de estas dos cosas...

ocurrir� con absoluta seguridad:

o bien este pa�s perecer�...

o me ver� forzado a obedecer a los infieles.

Sin embargo, eso... �jam�s lo har�!

Preferimos 100.000 cad�veres a que nuestro pa�s sea esclavo.

Y, �son muchos, preboste M�rza?

Tantos como hojas y hierba, mi se�or.

No sint�is demasiado temor de ese gran n�mero de infieles.

No olvid�is que un ej�rcito de tal envergadura...

se mueve con lentitud por caminos como los nuestros...

y que necesitan monta�as de alimentos para hombres y animales.

La victoria ser� nuestra si sabemos c�mo hostigarles de continuo...

y hacer que pasen hambre.

�Dadnos vuestras �rdenes, Alteza!

Devastadlo todo.

Incendiad las aldeas que haya en los caminos por los que deban pasar.

�Ordenad a las gentes que suban a las monta�as...

para que a su paso s�lo encuentren humo y cenizas!

�Por qu� hab�is hecho esto?

�Mirad c�mo arde nuestra casa!

�Qu� vamos a hacer ahora con los ni�os?

Gentes, debemos detener a los infieles, de lo contrario todos pereceremos.

S� que ser� muy duro para vosotros sacrificar vuestras pertenencias...

pero todos nosotros, junto con vuestros hermanos y esposos...

hemos de sacrificar nuestras vidas.

�Cre�is que ha sido f�cil para Su Alteza dar la orden de devastarlo todo?

Si no obedec�is la orden de nuestro se�or...

los infieles os vender�n como ganado en el mercado de esclavos.

Por favor, quedaos un momento, queridos m�os.

Hab�is pasado tan poco tiempo conmigo que no s� qu� hacer...

en primer lugar: sentirme dichosa de que hay�is venido...

o desdichada porque os volv�is a marchar.

No lo s�...

Ya nos hemos dicho adi�s, mi se�ora Ilisafta.

No podemos quedarnos m�s tiempo.

- Pero, �y estos pasteles? - Pod�is quedaros, a�n no han llegado los turcos.

Estos muchachos han nacido para la lucha y, acaso...

�A los caballos!

- �Tomad, coged m�s! - �A los caballos!

�Acordaos de m�...

cuando est�is entre extra�os, queridos!

�Adi�s, madre!

Me pregunto si no ser� en vano...

el sacrificio de nuestras pobres gentes.

As� como hacia el sol se levantan los girasoles caidos por la granizada...

as� se levantaran de nuevo los asentamientos de nuestros hermanos.

Le pido a Vuestra Alteza que me permita combatir...

junto a los ej�rcitos de la fe.

Os doy las gracias, caballero, por vuestra decisi�n.

Eso significa que Venecia nos da apoyo armado...

en esta guerra contra los infieles.

�Cu�ado Sendrea, continuemos ahora con nuestro trabajo!

T� permanecer�s aqu�...

en el camino de Soliman Pasha, con 3.000 jinetes.

�Deb�is, de continuo, hostigar al enemigo...

fatigarle, retrasarle e intentar encaminarle hacia Vaslui!

As� lo har�, Alteza.

�Destruid a las tropas otomanas que vayan en busca de v�veres y presas!

�Atacad sus carros de provisiones de d�a y de noche!

En el mismo momento en que Solim�n Pasha cruce el Siret...

- ...�hac�dnoslo saber! - Entendido.

�Y si Solim�n Pasha no se deja conducir hacia Vaslui, Alteza?

En ese caso, tanto nuestro duro trabajo...

como el de las pobres gentes, ser� en vano.

Aun as�, creo que Solim�n tendr� que venir...

justo a donde nosotros queremos...

porque estamos dejando intactas las aldeas de la otra orilla...

del Siret, en la ruta hacia Barlad y Vaslui.

Alteza, los infieles no cruzan el Siret.

Se dirigen a Roman.

No son buenas noticias.

Yo pensaba atraer a Solim�n...

hacia estas zonas de Vaslui tan angostas y cenagosas.

Es la �nica forma de derrotar a un ej�rcito de 100.000 soldados.

Sin embargo, podr�amos atacar al enemigo ...

en Bacau o en Roman.

En esos espacios abiertos...

Solim�n s�lo ser�a derrotado a duras penas.

Mi se�or, les hemos seguido m�s all� del Siret.

En el camino que lleva a Vaslui, las casas est�n intactas.

Esteban no ha tenido tiempo de prenderles fuego.

All� hemos encontrado comida en abundancia para los hombres...

y avena para los caballos.

�Qu� has averiguado sobre Esteban?

Se ha escondido con su ej�rcito en Vaslui.

Es all� donde debemos atacarles.

No.

Podr�a ser una trampa.

Tal vez ser�a mejor continuar hasta Roman y Suceava.

Si tomamos las ciudades de Moldavia, Esteban quedar� indefenso.

Pero, �qu� hacemos respecto a los alimentos...

para los hombres y animales?

Despu�s de lo que he visto, s�lo en el camino de Vaslui...

podremos encontrar todo lo que precisemos...

y desde Vaslui ya podremos ir a Roman con facilidad.

Desde all�, con Grana Beg, atacaremos Suceava.

�Que Al� gu�e nuestros pasos hacia la victoria!

Nos vamos a Vaslui.

S�lo los hombres de infanter�a de Grana Beg...

continuar�n su camino hacia Roman.

Alteza, los infieles se est�n preparando para cruzar el Siret.

Vienen a Vaslui.

S�lo los hombres de infanter�a de Grana Beg marchan hacia Roman...

para guardar una ala del ej�rcito otomano.

Preboste Sendrea...

�hostigad a los infieles de continuo...

todo el camino hasta m�s all� de Barlad!

Y tendremos que prepararnos para dar a Solim�n Pasha...

la bienvenida que se merece...

el berglerbeg de Rumelia.

Nosotros atacaremos los carros de suministros.

�Los giaours (perros infieles)! �Los giaours!

�A por ellos!

�Preboste Sendrea, cuando as� te lo ordene tendr�s que estar aqu�...

- ...con las armas! - Entendido, Alteza.

Aqu� es donde esperaremos a Solim�n Pasha.

Todos vosotros deb�is saber...

que en estos valles se decidir� el destino de Moldavia.

Mehmed no quiere s�lo nuestros tributos.

Si perdemos esta batalla...

perderemos asimismo la independencia de nuestro pa�s...

y el propio ser de sus gentes durante muchos siglos.

Es preferible que perezcamos todos, Alteza.

Lograremos la victoria, mi se�or.

�Alteza! �Dadnos vuestras �rdenes!

En esta clase de lugares, el gran ej�rcito de los otomanos...

no se puede mover con libertad.

Por el contrario, nosotros nos moveremos como nos plazca.

Mis �rdenes son que el ej�rcito que contuvisteis...

ya debilitado en el puente de Lipovat y Regiu, se vea forzado a atacarnos...

por un lateral. Entonces, el grueso de nuestro ej�rcito...

les golpear� en sus espaldas y gargantas.

- Portador de la espada Mir�u. - �S�, Alteza?

M�s all� de esa zanja, a la derecha...

situar�s a los 5.000 magiares.

En el centro y a la izquierda, las tropas de j�venes...

y algunos de los campesinos de Bode.

En segunda l�nea ir�n vuestras banderas...

los lanceros, los pastores de Duma, y...

los 1.800 soldados enviados por Mat�as de Hungr�a.

�Comprendido, Alteza!

Y t�, con las tropas de campesinos...

te ocultar�s en el bosque que hay sobre la colina de Mirenilor...

y all�, sobre esa colina valaca, estar� yo ...

con mis terratenientes e hidalgos...

junto con los lanceros del hetman Buceaski (segundo comandante militar).

El P�rc�labul (Comandante de fortaleza) H�rman colocar� los 20 ca�ones...

a un lado y al otro del valle, para bombardear el puente.

- �Cu�ntos disparos puede hacer? - 7 disparos de ca��n, Alteza.

Daremos comienzo a la batalla con los ca�ones.

Muy bien, Alteza.

La ciudad de Vaslui pronto sentir� la potencia de estos ca�ones...

y los campesinos de Esteban, el filo de nuestras espadas.

Una vez que conquistemos Vaslui...

y aplastemos a los ej�rcitos de Esteban...

el pa�s ser� nuestro bot�n, de los akings. �No es as�, se�or?

Como siempre, Al� Beg.

Pero no olvidemos que la d�cima parte de nuestro bot�n...

se la debemos a nuestro por siempre glorioso sult�n.

El P�rc�labul M�rza nos ha tra�do buenas noticias.

El ej�rcito otomano ha cruzado el Siret y...

avanza hacia aqu�, conducido por los jinetes de Sendrea.

Al� el Misericordioso ha tornado el invierno en una suave primavera...

como la de nuestro hogar, Anatolia.

�Al� sea loado!

Todos los soldados est�n gozosos.

Ahora todos tenemos plena confianza en que podremos pasar el invierno...

en Lehia, en Camenita.

Ma�ana, aplastaremos a Esteban y al ej�rcito de Moldavia...

y hoy pasaremos la noche en el cubil de la fiera, en Vaslui.

A�o 1475, MARTES 10 DE ENERO

Con esta niebla, sin el sonido de las trompetas...

no habr�amos podido llegar hasta aqu�.

Debido a la niebla, los infieles podr�an detenerse...

- ...o escoger otro camino. - Por eso os he llamado.

Necesitamos que esta neblina se convierta en nuestra aliada.

Con este tiempo...

debemos atraer a los otomanos a este lado del puente.

Me parece que alguien ha dicho que sin el sonido...

de la trompeta, nadie estar�a en su puesto.

�Qu� ocurrir�a si dispar�semos los ca�ones y al mismo tiempo...

desde la pradera, se tocan las trompetas del ej�rcito...

los cuernos de los Alpes y los tambores?

El enemigo creer� que estamos all� y se lanzar� a la carga.

Entonces nosotros, con el grueso del ej�rcito, atacaremos a Solim�n...

y los trompeteros emprender�n la retirada...

sin problemas, por detr�s del puente.

Solim�n caer� directo en nuestra trampa, Alteza.

Dime, Condestable Manole, �podr�as t� acometer esta tarea?

Eso implica conducir a los trompeteros y ...

escurrirse a trav�s del desfiladero hasta el puente.

Dada mi edad, tendr� que conformarme con una tarea...

- ...sencilla, Alteza. - �Gracias, Condestable!

�Acercaos, pues!

Vamos a alterar los planes de batalla.

Esta vez no abriremos el combate con los ca�ones.

Se disparar�n s�lo despu�s de que el grueso...

del ej�rcito otomano cruce el puente.

Entonces, desde la retaguardia de los infieles...

resonar�n los tambores y trompetas del Condestable Manole.

Los infieles, creyendo que la batalla s�lo acaba de empezar...

se volver�n hacia el puente y la pradera.

Cuando est�n todos api�ados all�...

les atacaremos con el grueso del ej�rcito desde la colina Mirenilor.

Mi se�or, he ordenado detenerse a los jen�zaros.

Puede ser peligroso que sigamos adelante con esta niebla.

La cu�l puede sernos tambi�n muy �til, Piri Beg.

�Qu� dice el bravo Hassan Beg?

Hab�is hablado bien, mi se�or.

S�lo con una niebla como �sta, podr�n mis espah�s irrumpir...

en medio de los giaours sin ser vistos.

Mis soldados ven esta niebla como una se�al de la protecci�n de Al�.

�Avancemos!

�Los espah�s en vanguardia, con precauci�n!

�Ileri! ( �Adelante! )

�Vienen los infieles!

�Los infieles se acercan!

�Vienen los infieles, Alteza!

�Los infieles atacan!

�Ileri!

�Ileri!

�Por qu� los ca�ones no est�n bombardeando el puente?

�Ileri! �Ileri! �Ileri!

�Fuego!

�A la carga!

�Ileri!

�Ileri!

�Ileri!

- �Traed los ca�ones! - �Ileri!

Nuestros hombres emprenden la retirada. �Los infieles les sobrepasan!

�Mi se�or, no tem�is! Hoy estaremos con vos, unidos en la fe.

�Capitanes Simion, Nicoara y Damian!

�Contened a los infieles un poco m�s...

y mandad a los campesinos de Gore!

�Vamos!

�Detr�s de m�!

�Ileriiiii!

�Ileri!

�Desmontad!

�Disparad los ca�ones...

y enviadnos al grueso del ej�rcito!

�Fuego!

�Tambores! �Redoblad!

�Alteza, permitidnos asumir el mando! �Corr�is peligro!

Pueden encontrarse m�s soldados como nosotros...

pero no existe un Voivoda como vuestra Alteza, mi se�or.

Ahora ya no es s�lo la vida del Voivoda la que corre peligro...

�sino la del pa�s entero!

Se�or, Esteban nos ha tendido una emboscada.

Est�n atacando desde el puente.

�Los giaours est�n atacando desde el puente!

�Volved las filas hacia ellos!

�Jen�zaros y espah�s, al ataque!

�Retirada!

�Atacad a los paganos! �Todos hacia adelante!

�Tened cuidado, Alteza!

- �C�mo te llamas, mi valiente? - Ion.

- Quiero recompensarte a ti y a tu familia. - Ion, Alteza.

- �Y qu� mas? - Ion, Alteza.

As� es como Esteban el Grande...

gan� una de las m�s grandes batallas de aquel siglo contra los otomanos.

Hacia el mediod�a, el ej�rcito otomano hab�a sido pr�cticamente destruido.

Perseguidos por la caballer�a moldava, Solim�n Pasha, Al� Beg...

y lo que quedaba de aquel ej�rcito de 120.000 personas...

tratan de escapar hacia el dique de Oblucita ( Isaccea ), en el Bajo Danubio...

o hacia la ciudad de Barlad y hacia el Siret, de donde vinieron.

Alteza, en el combate han perecido 8.000 de nuestros soldados.

Hemos contado m�s de 30.000 otomanos muertos.

Dentro de 40 d�as nos reuniremos en este mismo lugar...

para honrar como se debe a los seres queridos que hemos perdido.

Ser� tambi�n entonces cuando recompensemos a los valientes.

Alteza, hemos preparado todo lo necesario para la Carta de Letan�a.

Mi se�or, os rogamos que nos permit�is ir, s�lo durante...

un brev�simo per�odo de tiempo, a nuestro hogar en Timis.

Mis valientes, lamentamos no poder acceder a vuestra petici�n.

S�lo el caballerizo Ionut ir� a Timis a comunicar las tristes noticias.

Vosotros, junto con el caballerizo Duma y el noble Mihau...

llevar�is las nuevas de nuestra victoria a los se�ores...

y pr�ncipes cristianos que combaten a los infieles.

Solicitamos su ayuda una vez m�s.

El conquistador de Constantinopla...

no permitir� que esta derrota quede sin castigo.

Alteza, estos prisioneros son gente notable y acaudalada.

Pagar�n cuanto sea preciso para conseguir su libertad.

Si sois tan ricos... y tan poderosos...

��qu� est�bais haciendo en mi pa�s?!

�Llev�osles!

�Qu� noticias me traes de Solim�n Pasha y Al� Beg?

Nuestros jinetes no consiguieron darles alcance, Alteza.

Lo lamento en particular por ese saqueador de Al� Beg.

Mi glorioso monarca, tu indigno siervo...

espera su castigo.

Pero amo, debes saber que esta derrota...

- ...no ha sido s�lo culpa m�a. - Lo s�.

�T�, �no tienes nada que decir?!

T� eres el consejero del Imperio en el Danubio.

�Piedad, oh, misericordioso!

�Es culpa tuya!

Mandaste a mis ej�rcitos a que perecieran, �y osas pedir clemencia?

�Y t� eres asimismo culpable, Solim�n Pasha!

�Te pudrir�s en la torre Yedi Kule!

Nuestro siempre glorioso amo est� reprendiendo a Solim�n Pasha...

por su fracaso en Moldavia.

Deb�is saber, signor Zorzi, que los ej�rcitos otomanos...

jam�s hab�an sufrido una derrota tal.

�Llev�osle!

Signor Angiolello, Su Alteza nos espera.

Venerable sultana y noble signior, lo sentimos...

pero durante cinco d�as, mi muy glorioso...

y todopoderoso se�or no recibir� a nadie.

Nos...

el Voivoda Esteban, se�or de Moldavia por la gracia de Dios...

os presenta sus saludos amistosos...

y os desea todo lo mejor.

Os informamos de que en la �ltima fiesta de Epifan�a...

desde el imperio otomano, entr�...

en Moldavia un gran ej�rcito...

formado por 120.000 hombres, y que ten�a...

como capit�n a Solim�n Pasha, el beglerbeg...

acompa�ado por todos los notables entre los infieles.

Lee los nombres de los capitanes de los ej�rcitos otomanos:

Hass�n Beg y Al� Beg...

e Iskender Beg y Grana Beg...

y Seref Aga Beg, gobernador de Sof�a, y Serna Beg...

y Piri Beg, hijo de Ishak Pasha, con todos sus jen�zaros.

�Escr�belos todos!

Al ver y o�r estas cosas, empu�amos nuestras espadas...

y con la ayuda de Dios Todopoderoso...

salimos al paso de los enemigos de la Cristiandad...

les derrotamos y les pisoteamos...

y todos cayeron bajo nuestras espadas.

Por lo que alabamos al Se�or.

Habi�ndose enterado de esto, el emperador de los infieles...

desear� tomar venganza.

�No! No lo escribas as�.

...desear� redimirse de su fracaso...

y en mayo, �l en persona arremeter� contra nosotros...

con todo su poder, con la pretensi�n de conquistar este pa�s...

que es puerta de la Cristiandad...

y que ha sido protegido de sus embates hasta ahora.

Pero si esta puerta de la Cristiandad, que es nuestro pa�s, cae...

no lo quiera Dios... todo el mundo cristiano estar� en peligro.

Por consiguiente imploramos.... No.

...por consiguiente os aconsejamos...

que envi�is capitanes y ej�rcitos en nuestra ayuda...

mientras a�n haya tiempo...

contra nuestro enemigo, el enemigo de todos.

Y hacemos voto por nuestra fe...

y bajo juramento que combatiremos a Mehmed hasta la muerte.

Haced lo mismo vosotros, por tierra y por mar...

despu�s de que nosotros, con la ayuda de Dios...

hayamos cercenado la mano derecha del infiel.

�As� pues, preparaos con prontitud!

- �D�nde est� mi madre? - En la casa.

�Oyes eso?

�Vamos! �A�pa, a�pa! �A�pa, uu�pa!

�Aqu� est� tu sobrino!

Su madre, Marushka, ha subido...

a la colina, a las nuevas casas.

�Vamos, m�rale mejor!

Ser� un buen hombre, como su abuelo...

y se llamar� Manolu��.

Madre querida, el Condestable Manole ha muerto.

�Madre!

�Cu�ndo?

Antes de ayer por la ma�ana.

Y con �l, nuestros hermanos.

Mis hermanos Nicoar� y Simion.

�Madre!

Nodriza... nodriza Chir�...

�Nodriza Chir�...

nuestros hombres han muerto!

�Avisad a Do�a Marushka, r�pido!

No, no llores.

�No llores, peque��n!

�No llores, peque�o...

chiquit�n, no llores!

�Soldados, por vuestro coraje en el campo de batalla...

yo, el Voivoda Esteban, os declaro a todos vosotros valientes de Moldavia!

�Gracias, mis valientes!

�Larga vida al pr�ncipe Esteban! �Larga vida al pr�ncipe Esteban!

�Aqu� en Vaslui, vuelven a la tierra de la patria que tanto amaron...

y protegieron, miles de bienamados combatientes, nuestros servidores...

amigos, hermanos, esposos e hijos! �Con sus antepasados...

permanecer�n para siempre en la memoria de este pa�s!

Cuando despunte el d�a, les recordaremos...

y les lloraremos cuando el sol se ponga.

�Su sagrado sacrificio y el vuestro, el coraje de todos...

ha mostrado al mundo entero que ning�n pa�s...

no importa lo peque�o que sea....

podr� ser conquistado cuando lucha por la justicia y su libertad!

�Nosotros, los que quedamos, reconstruiremos las casas...

y volveremos a cultivar los campos!

�Y nuestros hijos por siempre hablar�n...

de nuestra gloriosa victoria...

y alabar�n a nuestros valientes soldados...

en el a�o 6983 (1475)!

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