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Bienvenido, mi querido comandante Hossam Eddin.
�Qu� sabes de nuestros hermanos en Jerusal�n?
Jerusal�n est� en un estado lamentable, mi Sult�n.
Es usted su �nica esperanza.
La gente est� haciendo frente a los cruzados sin armas.
Viven en el terror.
J�venes y viejos han perdido la sonrisa.
Los �rabes de Jerusal�n son ahora refugiados,
expulsados de unas tierras en que han
vivido durante generaciones.
Est�n hambrientos, Alteza.
Sin embargo a�n sue�an con el rescate,
y esperan pacientemente.
�Es potable el agua de este pozo?
�No dec�an que Al� no nos olvidar�a?
�l ha escuchado nuestras plegarias y nos ha enviado al libertador.
Escuchad...
Esos son sus tambores; �ha venido!
Los conozco: Issa, Abdallah y Hossam Eddin.
El estricto, el sonriente y el audaz.
Mis respetos, Sult�n de los �rabes.
Bienvenidos, hermanos de armas.
Hay sitio para vosotros en nuestras filas.
�l es mi hijo, Ismail.
Est� bajo tu cuidado, Issa, porque t� eres el sonriente.
�nse�ale como hacer frente al peligro con una sonrisa.
Tr�tale como a un soldado cualquiera.
Bienvenido a nuestras filas.
Espero que nos sintamos orgullosos.
Trata de aprender de estos hombres sus mejores cualidades.
- El pueblo �rabe te espera. - No puedo ignorar su llamada.
Mi sue�o es ver a la naci�n �rabe unida bajo una bandera.
S�lo entonces podremos liberar Jerusal�n de sus captores.
Con la bendici�n de Al�, �vamos a liberar Jerusal�n!
Qu� estupendo ver los corazones �rabes unidos y libres de odio.
Mi dicha hoy es que has hecho realidad
el sue�o de unidad de todos los musulmanes.
Nuestro j�bilo no ser� completo hasta que liberemos Jerusal�n.
Bienvenido, querido amigo, Gobernador de Acre.
Alteza, Princesa Virginia... y Pr�ncipe Renaud.
As� que Saladino llama y t� corres hacia �l.
Nunca; tengo mi orgullo, Alteza.
Nuestro amigo respondi� a la llamada de Saladino no sin miedo.
No pudo hacer nada para conservar Acre en sus manos.
�Qu� garant�a tenemos de su lealtad?
�No es suficiente mi confianza en �l?
Bienvenido a Jerusal�n, Pr�ncipe Renaud.
Saladino avanza hacia Jerusal�n, Alteza.
Lo considera territorio �rabe, y pretende reclamarlo.
Aunque no creo que vaya a tomarlo por la fuerza.
No sabe lo que se avecina, Rey de Jerusal�n.
Siempre podemos negociar las peticiones de Saladino. 53 �l ha unido a los �rabes para atacarnos.
He decidido tomar el mando de nuestras tropas.
Con todo el respeto de su Majestad, por supuesto.
�Est� de acuerdo en que yo tome el mando?
S�.
Nuestras arcas est�n vac�as.
Asaltad la caravana de los peregrinos.
�No! Les he dado mi palabra de un paso seguro.
�Mi palabra de honor!
Necesitamos dinero para defender Jerusal�n.
Eso no es excusa. Asaltar a los peregrinos es indigno.
Saladino protege nuestras caravanas cristianas.
Como cristiano, debes respetar el tratado.
La pol�tica es un juego distinto.
Dale al C�sar lo que le pertenece.
Asaltad la caravana.
�Te advierto contra semejante traici�n!
Esperad hasta su entrada en Higaz.
Durante las oraciones, cuando est�n desarmados, atacad.
�Venganza para los peregrinos!
�C�mo podr�a derramarse su sangre
sin vengarnos de esos sucios canallas?
Nuestro deber no es s�lo la venganza.
Debemos velar por la seguridad de los musulmanes contra Renaud.
La historia no dir� que hemos incumplido nuestro deber.
�Viva Heteen!
Nada saciar� mi sed excepto la sangre de Saladino.
Escucha como habla; �l empez� esta sangrienta guerra.
�l habla como un guerrero.
No hay lugar para la compasi�n en nuestra Guerra Santa.
�Est�n llenos los dep�sitos de agua?
S�, Majestad.
Dos patrullas los vigilan d�a y noche.
Nuestra querida Louise ser� responsable de los tanques de agua.
Mantengo que su posici�n es vulnerable.
�Desde cuando los oficiales discuten las �rdenes?
- Quiero decir que los �rabes... - Basta.
Tenemos una posici�n estrat�gica en esta colina.
Podemos atacarles siempre que queramos.
Estamos en una posici�n elevada, el enemigo est� bajo nosotros.
Entonces, �qu� flanco es vulnerable?
Los cruzados han acampado en la cima de la colina.
�D�janos empapar la colina con su sangre!
No mientras ocupen una posici�n elevada.
Acamparemos aqu� esta noche.
Hikkary, oc�pate del entrenamiento en barreras
con el equipo de batalla completo.
Adel, da la �rdenes para instalar en campamento.
�Instalad el campamento!
Vuelve a tu tienda y duerme un poco, hijo m�o.
Es tarde y ha sido un viaje agotador.
Renaud es un comandante inteligente.
Es un tonto vanidoso.
Debemos usar su vanidad para traerlo a la llanura,
y poder hacernos con �l.
Debemos hacerlo descender de Heteen al valle.
Ellos son 120,000 y nosotros s�lo 40,000
Cuantas veces un n�mero menor a derrotado a un ej�rcito m�s numeroso,
con la ayuda de Dios.
�Qui�n anda ah�?
Por favor, no se acerque.
- �Qui�n eres? - Soy de la Orden de los Caballeros Hospitalarios.
�Una cruzada?
Mu�strate.
- Entr�gate o... - Se lo ruego, estoy...
Entonces v�stete, y ser�s mi prisionera.
Me entregar� pero d�jeme vestirme.
- Vu�lvase. - �Y dejarte escapar?
D�jame vestirme y despu�s haz lo que quieras.
�R�pido! Me duelen los ojos cerrados.
�brelos, pero pr�meteme que no te dar�s la vuelta.
No te ocupes de arreglarte.
- Ir�s a la c�rcel - Sea amable hasta el final.
Me gustar�a comprobar la caballerosidad �rabe.
- Quieres caballerosidad... - �Qu� te sirva de lecci�n!
Nos encontraremos alg�n d�a; me vengar�.
Y ese d�a ser� tu �ltimo d�a de vida.
Nos volveremos a ver.
Pero entonces mi flecha no atravesar� tu hombro.
Atravesar� tu coraz�n.
Pod�an haberte matado.
- Dios fue misericordioso. - Dinos la verdad.
�De d�nde vino la flecha?
Quer�a ba�arme en el lago Tiberias.
Cuando estaba desnudo aparecieron 5 cruzados armados.
Y yo desarmado.
- Y solo... - �Una patrulla?
No, estaban lejos de nuestras l�neas.
�Estabas desnudo frente a 5 hombres armados?
Y desarmado.
Me atacaron... Yo me defend�.
- �Con qu�? - Con un �rbol.
Quiero decir una rama... Me lanc�,
�En el lago?
�Y una vez herido?
Ella huy�.
�"Ella"? �Los 5 soldados eran "ella"?
- �He dicho "ella"? - Has dicho la verdad.
�Su campamento est� lejos del lago?
Pod�an verse sus luces reflejadas en el agua.
Reunid las tropas de inmediato.
- �Vig�as, estad alerta! - Todo est� tranquilo.
�S�lo �rdenes y arrogancia!
�Avanzad!
�Este lugar es un infierno! �D�nde est� el agua!
�Debemos encontrar agua!
Saladino lo pagar� caro.
Pagar� por atreverse a desafiar a Renaud.
No es demasiado tarde.
A�n puedo convencer a Saladino de un acuerdo.
�Acuerdo, Rey de Jerusal�n?
Sab�a que eras un derrotista, pero no hasta ese punto.
�Puede haber peor derrota que esta?
�Qu� derrota? �La batalla a�n no ha comenzado!
Ahora que los dep�sitos est�n vac�os, s�lo t� bebes.
Mis hombres pueden aguantar la sed.
Yo tengo que beber para liderarlos a la victoria.
�C�mo podr�an combatir
con la garganta reseca?
La sed los har� combatir mejor.
Ser�a mejor negociar con Saladino.
Si pedimos a Conrad de Montferrat
la ayuda de sus hombres,
Heteen ser�a la batalla definitiva.
De otra forma perderemos Jerusal�n.
Renaud no necesita ayuda de nadie.
Yo puedo acabar con los �rabes con una sola mano.
Mis hombres no morir�n de sed en la cima de una colina.
�Preparados para atacar de inmediato!
Entrar� en Jerusal�n antes de la puesta de sol,
con la cabeza de Saladino en mi espada.
Los soldados de Renaud se mueren de sed.
Ahora tendr�n que abandonar sus posiciones.
Les obligaremos a pasar por el desfiladero
elevando barreras de fuego all�... y all�.
Bloquearemos tambi�n los otros dos pasos.
Aseguraos de que la madera est� seca.
Pueblo �rabe, esta es la batalla por vuestro honor.
Renaud ha atacado a peregrinos indefensos,
despreciando todos los tratados.
Nuestro sagrado deber es acabar con �l,
y arrojarlo al infierno donde pertenece.
Que cada redoble de tambor anuncie
el fin de la traici�n, la injusticia y la opresi�n.
�Tocad los tambores!
�Tocad los tambores!
En cuanto est�n en el desfiladero, ejecutaremos el plan.
Veamos si nuestro entrenamiento en barreras ha sido bueno.
Me quer�ais en el desfiladero; as� sea.
Vengo con mis hombres, �pero lo lamentar�s, Saladino!
�Preparados para atacar!
�Eso ser�a una locura!
Seguramente Renaud no teme a los b�rbaros.
�Voy hacia ti, Saladino!
Sus tropas descienden hacia el desfiladero.
Yo ocupar� el centro; T�, Hessam, el flanco derecho.
Adelante.
Adel, t� a la izquierda.
No ataqu�is hasta que est�n dentro del desfiladero.
Ocupaz vuestras posiciones.
Flanco izquierdo, adelante.
La retaguardia est� en posici�n esperando �rdenes.
Dile a Hossam que nos se�ale el momento oportuno.
�A la carga!
Seguid a Renaud al desfiladero.
�Al ataque!
Saladino est� a las puertas de Jerusal�n.
�No debemos perder Jerusal�n!
Ser�a su fin, Majestad, y el nuestro.
Mandad a la batalla al resto de los hombres.
�Qu� hombres? Vuestro est�pido marido ha lanzado
a nuestros mejores guerreros a las garras del le�n.
Los que no murieron de sed murieron en la batalla.
�C�mo puede aceptar la derrota?
Jerusal�n se ha perdido y tu marido hecho prisionero.
Tendr� que arregl�rselas por si mismo.
El destino de mi marido no me concierne.
Pero Jerusal�n no caer�.
Pedir� ayuda a los Reyes
de Inglaterra, Francia y Alemania.
Ellos no permitir�n que la Ciudad Santa
caiga en manos de Saladino.
Resistid hasta que regrese con ayuda.
No olvid�is vuestro deber sagrado.
Acabaremos todos muertos.
Es el hijo del Sult�n, �matadle!
Retirada.
�Retirada!
�Allah es grande!
Soy Renaud.
Soy Renaud.
�No pod�is tratarme as�!
�D�nde est�n mis hombres?
Allah es grande.
T� eres cristiano, �por qu� luchas por ellos?
�Por ellos?
Son mis hermanos.
Yo soy �rabe.
�Y tus hermanos en la Cristiandad?
Aquellos que usan la cruz como excusa
para invadir mi tierra no son mis hermanos.
�Puedo saber vuestro nombre?
Louise de Lusignan, Caballero de los Hospitalarios.
�Y si sus soldados la viesen llorar?
- �Cu�l es su nombre? - Issa.
Cuento contigo, Gobernador de Acre,
para enviar mi mensaje al Pr�ncipe Conrad.
Se lo har� llegar esta misma noche.
En cuando le llegue el mensaje
no vacilar� en acudir en nuestra ayuda.
Si pide m�s dinero d�selo.
Todo te ser� devuelto cuando yo regrese de Europa.
Incluso m�s.
�Est�s preparado?
Estar� aqu� para recibirla. Y a los reyes de Europa.
Acre, su ej�rcito y su gobernardor siempre estar�n
al servicio de la bella Virginia.
Yo siempre cumplo mis promesas.
Y Virginia no olvidar� su promesa
de nombraros Rey de Jafa y Acre.
�Agua! �Un vaso de agua!
Eras el �nico en beber, ahora eres el �nico en gritar.
Todos estamos sedientos pero s�lo Renaud pide agua.
�Larga vida al gran Sult�n!
�Larga vida al libertador de Jersusal�n!
�La Ciudad Santa ha sido liberada!
Agua, queremos agua.
�No han bebido los prisioneros?
Todos han bebido excepto los comandantes.
Esperaba sus �rdenes.
�No tienes piedad? Dales agua en seguida.
Leed nuestro edicto.
Igualdad para todos los Musulmanes y Cristianos.
Liberaci�n de todos los prisioneros a raz�n de
10 dinares por hombre y 5 por mujer.
Autorizado a todos los Cristianos el peregrinaje a Jerusal�n.
�Seremos condenados a prisi�n o a muerte?
Cuando un �rabe te da agua,
significa la vida.
En nombre de Cristo, se lo agradezco, Sult�n.
�C�llate, viejo tonto!
�D�nde demonios est� ese agua?
T� bebes agua, pero contra nuestra voluntad.
La usas para calmar tu sed de sangre.
Soy un prisionero, debo ser tratado con respeto.
Saladino te trata como t� lo hiciste con sus s�bditos.
�Recuerdas a los peregrinos?
Si tuviera mi espada nadie osar�a hablarme as�.
- Dadle una espada. - No, Alteza.
No lo merece; merece la muerte.
Es mi prisionero, s�lo yo tengo derecho a matarlo.
Renaud s�lo lucha contra un rey.
�Es a ti a quien reto, Saladino!
Renaud morir� a manos de un humilde siervo de Dios.
Si pudiera castigarlo por todos sus cr�menes,
le matar�a cien veces.
Los ni�os cristianos se mueren de sed.
Los peregrinos son hechos prisioneros.
Los santos lugares est�n siendo destru�dos...
Los sacerdotes huyen al desierto.
�Qu� sucede, Arturo?
Escucha a la bella dama venida de Oriente.
Si el Rey Ricardo debe ir a Oriente,
ser� tu oportunidad
de hacerte con el trono, Pr�ncipe Juan.
Si libera Jerusal�n y vuelve victorioso,
�qui�n se atrever� a ponerse en su contra?
�Ha vuelto la �poca de los m�rtires!
Iremos en su ayuda muy pronto.
Los �rabes nunca ocupar�n Jerusal�n
mientras viva un caballero cristiano
llamado Ricardo Coraz�n de Le�n.
Si regresa...
Si nunca regresa mi querido Arturo...
ten por seguro que yo te coronar� Rey de Jerusal�n.
Junto a la bella dama. Palabra de honor.
Majestad, permitidme el honor de poner
mi espada al servicio de la Cristiandad.
Es nuestro deber mandar esta cruzada,
mientras t� te ocupas de los asuntos de Inglaterra.
Mi Se�ora, con su permiso.
Ven, Princesa Virginia.
El consejo de guerra se reunir� inmediatamente.
Yo, Ricardo Coraz�n de Le�n, declaro
la Guerra Santa para liberar Jerusal�n.
�Viva el Rey!
Saladino deja libres a los prisioneros
e incluso paga el rescate de quienes no pueden.
Pero se ha olvidado de m�.
El Sult�n os ha escogido como dama de compa��a
para su estimado comandante, Issa.
�Quieres decir como esclava?
Deber�a haber tenido el valor de dec�rmelo
en vez de humillarme de esta forma.
Louisa, no eres una esclava.
He tenido la mala fortuna de caer prisionera,
deber�a ser tratada como un Caballero prisonero.
No como esclava ofrecida a t� por el Sult�n.
No ser�s una esclava. Quiero que seas mi esposa.
�Yo? �Casarme con un �rabe?
Si no fuera pecado mortal me quitar�a la vida.
Eres libre de irte.
Louisa... Louisa.
�Por qu� ves en nosotros a enemigos mortales?
Jerusal�n debe permanecer en nuestras manos.
Nosotros somos los guardianes de la cristiandad.
Jerusal�n siempre ha sido tierra �rabe.
Nosotros podemos gobernarla en paz y con respeto.
En cambio t� prefieres seguir a quienes comercian con la religi�n.
Quienes convierten los lugares santos en mercados
donde explotar a los pobres
que pagan por sus bendiciones.
Engordando los cofres europeos.
Cualquiera que suponga una amenaza
se enfrenta a guerra y muerte.
Es un chantaje en nombre de la religi�n.
Yo soy mejor cristiano que t�.
Creo que coger lo que no es m�o
es un pecado imperdonable.
Mi convicci�n en la justicia es la base de mi fe.
Majestad, todos los tesoros de Oriente,
est�n ahora en manos de Saladino.
Toda esa riqueza puede ser vuestra, mi Rey de Francia,
liberando Jerusal�n
con vuestras tropas.
�Y cu�l ser� la parte de la bella Princesa Virginia?
Despu�s de la expulsi�n de Saladino, necesitar�
a alguien para gobernar Jerusal�n en su nombre.
Su Majestad sabe que estoy a su servicio.
Ricardo es muy orgulloso y arrogante.
�Crees que nos causar� problemas?
Debemos tener cuidado.
El Pr�ncipe Conrad de Montferrat nos esperar� cerca de Acre.
La magia de Oriente parece haberle embrujado.
Francois.
- �Est� lejos Acre? - Est� a la vista.
Acre a 10 millas.
Preparaos para la batalla; debemos tomar Acre antes del ocaso.
�Preparados para atacar!
La fortaleza de Acre.
Acre abre sus brazos para recibirnos.
Y tras ella, yacen ocultos
los tesoros de Oriente, el Reino de Jerusal�n.
Jerusal�n, ciudad de olivares
por donde ha caminado el Hijo del Hombre.
Los cruzados atacan con una enorme flota.
Todo el mundo tras los muros, r�pido.
�Deprisa!
Las mujeres y los ni�os a la izquierda.
�Listo para el combate, Issa?
Debemos advertir al Sult�n.
Vete inmediatamente a Jerusal�n
para informar al Sult�n del ataque.
Isma�l, t� te quedar�s para defender la ciudad.
Ricardo Coraz�n de Le�n.
Felipe Augusto, Rey de Francia.
Bohemundo, Pr�ncipe de Antioqu�a.
Est�n desembarcando, �atacamos?
- Espera la se�al. - Es un gran ej�rcito.
�A qu� esperamos?
El Sult�n nos ha ense�ado la virtud de la paciencia.
�Al ataque!
�A qu� espera el comandante?
Vira a la izquierda.
He dicho virar...
La flota de los cruzados est� atacando Acre.
Enviad refuerzos de inmediato.
- �Qui�n manda a los cruzados? - Ricardo, Rey de Inglaterra.
El primer grupo ha sido aniquilado.
Enviad al segundo y al tercero.
�Seguidme, r�pido!
- Tenemos pocas armas. - Coged de los dep�sitos.
�D�nde est�n las armas? Necesitamos armas.
�D�nde est�n las armas?
�Sacadlas todas, r�pido!
�Qu� hac�is?
�Abrid las puertas!
Bienvenida, Virginia.
He cumplido mi palabra, ahora deb�is cumplir la vuestra.
M�s tarde.
�D�nde est�n las armas, Mohamed?
�Traici�n!
La batalla de Acre ha sido m�s un paseo...
que una verdadera batalla.
Bebamos a la memoria del Rey Barbarroja,
muerto tr�gicamente en el camino a Jerusal�n.
A la memoria de Barbarroja.
- �Un trago, Majestad? - No, gracias.
El mism�simo Pr�ncipe de Acre es quien nos sirve.
El Pr�ncipe de Acre est� siempre a vuestro servicio.
�Malas noticias, Majestad?
Los Pr�ncipes de Bourgogne, Poitiers y Tours
han aprovechado nuestra ausencia para sublevarse.
Rodar�n sus cabezas cuando vuelva a Francia.
Debe atajarlo, Majestad.
No puedo regresar sin las llaves de Jerusal�n,
sin los tesoros de Oriente y sin el orgullo de la victoria.
S�lo as� puede salvar el trono
y ganar las bendiciones del Papa.
Esto nos traer�a innumerables beneficios.
El Rey Felipe nunca olvida a sus amigos.
Ay�dame a conquistar Jerusal�n y te pondr� en en trono.
Al lado de la bella Virginia.
He encontrado para la bella dama al caballero
digno de compartir el trono de Jerusal�n.
Majestad.
Agradezco a su Majestad por elegir a la m�s adorable de las damas
para compartir el trono de Jerusal�n.
�Por qu� no est�s en el banquete, mi querido Conrad?
Estoy haciendo planes, querido Arturo.
Ya no puedo levantar mis armas contra ellos,
por miedo a matarle en una batalla.
�l, que tan generosamente perdon� mi vida.
- Est�s enamorada. - Yo soy buena cristiana.
�Ha fijado el Rey la fecha para marchar sobre Jerusal�n?
El camino est� despejado. En dos o tres d�as
la liberaremos de los b�rbaros.
Debemos dejar una guarnici�n francesa en Acre.
Tengo confianza en el gobernador... El Rey de Jaffa y Acre.
Pero una guarnici�n ayudar� a mantener el orden.
�Y por qu� no una guarnici�n inglesa?
Es decisi�n m�a y de Virginia,
ya que a nosotros se debe la ca�da de Acre.
Yo no puedo olvidar la contribuci�n del gobernador.
�Por el gobernador de Acre!
Rey de Acre y Jaffa.
La inteligente Virginia se dar� cuenta
que fue el miedo de los �rabes a Ricardo
lo que nos permiti� tomar Acre.
No hace falta discutir.
Hay bastantes riquezas para todos.
�Es que s�lo piensas en el bot�n?
Es indigno.
Esta es una Guerra Santa.
"Aquellos que mueren por Al�...
vivir�n en la casa de Dios"
H�gase la voluntad de Dios.
C�lmate.
Mis condolencias por Hekkari y los m�rtires de Acre.
Estaban destinados a morir, querido hermano.
La derrota y la victoria est�n en manos de Al�.
Lo que no puedo olvidar son los llantos de las mujeres
debidos a una traici�n.
El Sult�n no recibe a nadie.
Tengo un mensaje del Rey Ricardo.
Hab�is conquistado Acre por la traici�n de...
Dejadle pasar.
Leed el mensaje.
Ricardo Coraz�n de Le�n, Rey de Inglaterra,
y Felipe Augusto, Rey de Francia,
en nombre de los reyes y pr�ncipes de Europa,
esperan al Sult�n Saladino en una reuni�n al amanecer
para iniciar negociaciones de paz
y detener el derramamiento de m�s sangre �rabe.
Diles que Saladino acepta negociar
para evitar la sangr�a del pueblo �rabe,
y tambi�n de los cruzados.
La redacci�n de la invitaci�n es muy ofensiva.
Est�n orgullosos de su pretendida victoria.
Es inaceptable que vaya a su campamento, Alteza.
Deber�a ser en terreno neutral.
Nos creer�n d�biles.
Si es verdad que Ricardo ha venido
para proteger a los cristianos y no en busca de riquezas,
ser� f�cil llegar a un acuerdo.
Preparad el s�quito del Sult�n.
Sin s�quito.
La verdad est� por encima de las apariencias.
No, Issa, ir� sin s�quito.
Ricardo no es como los otros.
Es por �l que voy.
S�lo env�a a 3 emisarios.
Es un insulto a los Reyes de Europa.
Le enviaremos de vuelta sus cad�veres.
- �Es Saladino! - Sin escolta.
�Es una ofensa!
La paz sea con vosotros.
Felipe Augusto, Rey de Francia.
Conrad de Montferrat
- Henri de Champagne - Duque de Orleans
Robert, Duque de Leicester, portador de la medalla de oro
de Alexis II, Rey de Bizancio.
Comandante de los Caballeros Templarios.
Saladino, servidor de Dios, y del pueblo �rabe.
Si deseas la paz, estas son nuestras condiciones...
�Desde cuando los agresores imponen condiciones
sobre los leg�timos due�os?
Vosotros hab�is invadido nuestro pa�s.
Si realmente quer�is la paz
abandonad nuestro pa�s.
�Eso es una declaraci�n de guerra?
Odio la guerra,
el Islam y el Cristianismo condenados a la violencia.
Pero si hace falta lucharemos para liberar nuestra tierra.
No queremos aprovecharnos de vuestra derrota,
ofrecemos la paz a cambio de Jerusal�n
y todas las provincias cristianas.
�Por qu� debemos ceder parte de nuestra naci�n?
Para proteger su pa�s... y su vida.
Entonces ser� guerra, en nombre de la justicia.
�Qu� justicia?
Ricardo Coraz�n de Le�n.
Si no hubiera venido con estos agresores
le dar�a la bienvenida de todo coraz�n.
El Rey Ricardo no acepta bienvenidas de un jefe de bandidos
que persigue a los cristianos, profana la tumba de Cristo,
y se atreve a ocupar Jerusal�n.
�Qui�n os ha dicho que Saladino, creyente de los libros sagrados,
persigue a los cristianos y profana la tumba de Cristo?
Jerusal�n es �rabe,
y los lugares santos est�n abiertos a todas las religiones.
Pretende ser valeroso y honesto,
e ignora las masacres a los cristianos...
mientras sus manos a�n est�n manchadas de sangre
del infortunado Renaud.
No me sorprende que la viuda de Renaud
- deba recurrir a cualquier cosa. - �Est�s frente a una dama!
Yo soy respetuoso con las damas.
Estoy hablando a la c�mplice de Renaud.
Pretendes tolerancia
despu�s de tus cr�menes contra los cristianos.
Cedo la palabra a un cristiano como vosotros,
Issa, uno de mis mejores generales y un estimado amigo.
Todas las religiones llevan a la veneraci�n de Dios.
Es un mercenario a sueldo.
Conrad conoce a los que se venden.
Pero yo no recurro a mercenarios.
Por �ltima vez, yo propongo la paz.
Yo, la rendici�n incondicional o la guerra.
�Guerra!
�Debo entender que el Rey Ricardo rechaza la paz?
Mi conciencia cristiana no descansar�
mientras la ciudad de los olivos est� en manos �rabes.
�Los olivos que que vais a quemar uno por uno!
En el camino a la victoria aclamar�is al Rey Ricardo.
Nos superan en n�mero pero resistiremos tras los muros.
�Qu� pueden esos muros contra nuestras torres?
�Llamad al Sult�n!
Tienen torres gigantes como nunca hab�a visto.
Debemos evitar que las torres se acerquen a nuestros muros
y puedan usarlas para subir.
Debemos incendiarlas.
Haced lo que quer�is... No pod�is nada contra nuestras torres.
�Int�ntalo de nuevo!
Disparad las fechas incendiarias.
�Int�ntalo otra vez!
�Adelante, cruzados!
Hemos tenido que renunciar a Ascal�n para salvar a nuestros hombres.
La tragedia se repite cada vez que
atacan una ciudad con esas torres.
No tenemos ninguna oportunidad frente a esos ingenios.
Debemos mantenerlos lejos de los muros.
Ricardo quiere Jerusal�n.
Hay muchos caminos hacia Jerusal�n.
Los atraeremos a la ruta que conduce a los pantanos.
Issa, los franceses nos siguen.
�Quiero la mayor nube de polvo nunca vista!
La nube de polvo ven�a de esta direcci�n.
�Mirad!
Si trazamos una l�nea entre esta espada y este escudo
nos mostrar� el camino que han tomado.
Eres un genio, mi querido Conrad.
Deprisa, Sarem.
R�pido, dame cualquier cosa.
- No tengo nada. - �Tu cintur�n, r�pido!
�Al ataque! �Ah� est�n los diablos �rabes!
�Adelante!
�Al ataque!
��nimo, �rabes!
�Puede ser que el mismo Sult�n est� preocupado?
No ha salido de su tienda desde la batalla.
No ha hecho m�s que trabajar en sus ensayos.
Ismail y Hossam deben regresar.
Ha llegado el comandante Hossam.
�D�nde est� Ismail?
Yo mismo cerr� sus ojos.
�No es posible! �Ismail vive!
�Maldita sea esta guerra,
que nos arrebata a nuestros seres queridos!
�Malditos todos, os digo que est� vivo!
Seca tus l�grimas, Issa. Hemos vencido al enemigo.
Gracias a Dios Hossam ha vuelto sano y salvo.
Volved a vuestras celebraciones.
Dame paciencia, Se�or.
Hemos sido enga�ados respecto a Saladino.
Sus t�cticas prueban que es un gran estratega.
El Rey Ricardo a�n puede darle una lecci�n.
Esta tregua es una p�rdida de tiempo.
Debemos liberar Jerusal�n cuanto antes.
El tiempo corre en contra de los all� perseguidos.
Nuestras tropas avanzan victoriosas.
Hemos ocupado muchas ciudades �rabes.
S�, �pero a que precio!
Necesitamos esta tregua para revisar nuestros planes.
Nuevos planes requieren tiempo. Debemos avanzar.
�Sin importar la muerte de miles de soldados?
En una guerra no importa el n�mero de v�ctimas.
Lo importante es la victoria.
Para un rey victorioso guerra significa gloria.
Para los pobres soldados significa muerte.
Debemos pensar en ellos antes que nuestra gloria o prestigio.
Con tal razonamiento nunca tomaremos Jerusal�n.
Yo me retiro con mis hombres.
Vos responder�is ante Dios y ante Cristo
de las consecuencias de vuestra locura.
Preparad una delegaci�n inglesa para ver a Saladino.
Saladino no respetar� la tregua.
Cumpliremos una tregua de 6 meses.
Os juro que �l es cristiano.
�Es un �rabe! Est�s de acuerdo con �l.
Os juro que �l es cristiano.
Si tuvi�ramos el valor de los Templarios
expulsar�amos a los �rabes sin esperar.
�6 meses!
Los h�roes del pasado eran m�s valerosos.
S�lo viv�an por la causa.
Escapemos de este traidor Ricardo.
Para entregar al Sult�n Saladino.
Podemos inteceptarlos
a su regreso.
As�, Ricardo no recibir� respuesta y no habr� tregua.
Los Templarios est�n siempre dispuestos
contra cualquiera que entorpezca la Guerra Santa.
Saladino se est� despidiendo de ellos.
Parece estar de acuerdo con la tregua.
Nos dejar�n en libertad.
Los musulmanes nunca liberar�n a los cristianos.
Ha ofrecido regalos a los emisarios.
- �C�mo te llamas? - Bernard; soy un mercenario.
- �Y t�? - Yo soy armero.
�Y t�? Supongo que un caballero templario.
�Y t�? Descansa.
Soy un campesino de Normand�a.
Deber�as sembrar la tierra en vez de la desolaci�n.
- �Tienes hijos? - Cuatro.
Quer�a que fuesen soldados,
pero si Dios me permite regresar sano y salvo
les ense�ar� las cosas que he aprendido aqu�.
Mejor les ense�as a sembrar la tierra.
Antes de regresar me gustar�a visitar Jerusal�n.
Pronto lo har�s.
Hemos acordado una tregua; es un paso hacia la paz.
Enviad sus cuerpos al campamento de Ricardo.
Veremos si cambia de idea.
Aqu� est� la respuesta de Saladino.
�Como podemos tratar con esos b�rbaros?
Ataquemos.
Saladino habr� empezado a avanzar si los ha matado.
Ordena el ataque, Coraz�n de Le�n.
Debemos atacar antes de que nos coja por sorpresa.
Empecemos por eliminar a los prisioneros �rabes.
Esa ser�a una justa respuesta.
�l ha matado a vuestros emisarios.
No podemos prescindir de soldados para vigilar a los 3000 prisioneros.
�Deben ser ejecutados!
La guerra continuar�. Ejecutad a los prisioneros.
No, Majestad.
�Regresan los prisioneros cristianos!
- Es un truco. - Regresan todos.
Saladino ha matado a nuestros emisarios.
En nombre de la paz y de Cristo,
os ruego la liberaci�n de los prisioneros.
�Disparad!
Saladino envi� regalos con sus emisarios.
�Es as� como se lo agradece?
Yo ordeno la retirada. �Rompan filas!
Espero al Rey de Francia en mi tienda.
Jam�s nadie a enga�ado impunemente al Rey Ricardo.
Ricardo no tiene piedad con los traidores.
�Qu� murmura, Sr. Duque?
Si la marcha de Felipe os aflige,
un barco est� esperando en el puerto.
Aquellos que lamentan su marcha tambi�n pueden irse.
Yo no impedir� a nadie marcharse.
Sabemos que ejecutar prisioneros nos es t�pico de Ricardo.
Aceptamos sus disculpas y su adesi�n a la tregua.
Est� en su mano tomar represalias.
Permitidnos enviar un presente como muestra de perd�n.
No creo que el Rey Ricardo acepte vuestro presente.
No es un sirviente buscando perd�n,
sino un gran se�or que ha cometido un peque�o error.
Dile a tu rey que acepto sus disculpas.
Ese hombre odia a Ricardo.
Lee el mensaje del Damasceno.
�l ha inventado un l�quido capaz de destruir las torres enemigas.
El alma de Ismail descansar� en paz.
Se acerca la hora de la venganza.
Dios acoja su alma.
El Damasceno no puede salir de Acre,
est� muy vigilado.
Podr�a salir por mar pero necesitar� a un buen nadador como yo.
Coge este anillo; as� �l sabr�
que eres un amigo.
Vosotros dos os ocupar�is de vuestra misi�n.
Un l�quido capaz de incendiar las torres...
Dios tenga piedad de nuestras v�ctimas. �A Acre!
- Se acab� nuestra patrulla. - Vamos a la taberna.
Ah� est� el barco que llevar� a Felipe de vuelta.
�Que se largue!
La patrulla ha terminado.
Me complace despedirme de vos, gobernador de Acre.
Ser� un buen recuerdo de Oriente.
- �Qui�n es? - Yo.
�Abre!
- Dios te ayude. - Aqu� est� el anillo del Sult�n.
�Issa? �Como has venido?
Por mar. Orden de Saladino:
Llevarte a ti y a tu invento conmigo.
R�pido, no tenemos tiempo.
Los europeos vigilan los caminos.
Yo me encargo de eso.
Deprisa.
Dios nos guarde.
�Un esp�a!
�Atr�pale, John!
Deprisa.
- Corre. - �Y t�?
Lo importante es que t� escapes.
Entr�galo al Rey en persona.
�Jerusal�n vendido!
Igual que Cristo fue vendido por 30 piezas de plata.
Judas ha renacido.
�Y esto es una guerra santa?
Gracias a Dios la trama ha sido descubierta.
�Ning�n castigo es suficiente para esos reyes traicioneros!
Afortunadamente su valiente amigo Arturo ha descubierto
la traici�n a tiempo.
�Es as� como los caballeros hacen la guerra?
�Es esta una campa�a honorable?
�Qu� diferencia hay entre Saladino y
el emperador pagano que paga 30 dinares
por la captura de Cristo?
Majestad, ignoramos todav�a la respuesta de Saladino.
Vos confiasteis en �l cuando devolvi� a los prisioneros.
A nosotros no nos enga�aron respecto a la ruindad de los �rabes.
Es la actitud de los franceses que nos ha sorprendido.
Env�a un mensajero al Sult�n con este mensaje.
Cuando llegue la respuesta de Saladino,
lo pagar�n el traidor Conrad y esos sucios franceses.
Hablas de la moralidad de Saladino...
Ya veremos, mi reina.
Un hombre se ahoga.
Es un Cristiano, lleva la cruz.
Un pasatiempo agradable...
Para estos largos d�as tranquilos.
cuidar a los heridos es un deber sagrado.
�Una forma de oraci�n?
Una oraci�n, pero que s�lo las almas puras
pueden entender.
�Ingresar�s en un convento despu�s de la guerra?
Es el hombre que salvaron de ahogarse.
Puedes irte, yo me ocupar� de �l.
Dios m�o, abandonar�a las armas
por no tener que afrontar semejante situaci�n.
Se�or, no me hagas sufrir m�s de lo que puedo soportar.
�Tienes miedo?
Conrad, he decidido matar a Ricardo. Si no...
har� regresar a Guy y lo pondr� en el trono
de Jerusal�n.
No puedes matar a Ricardo por capricho.
�Admite que no tienes agallas!
No permitir� que me insultes.
Ricardo sabe que Felipe asesin� a sus emisarios.
Y podr�a sospechar de nosotros.
�Crees que Saladino puede confiar en un rey
que traiciona incluso a sus aliados?
El Profeta mismo obtuvo victorias
sembrando la discordia entre sus enemigos.
Como dijo el Profeta, la guerra es enga�ar.
�El Profeta estaba en medio de la batalla!
�No ten�a alternativa!
Estamos respetando una tregua.
No podemos regocijarnos de una victoria deshonrosa
por la traici�n de un rey cristiano a sus hermanos.
"Despu�s de haber encontrado un motivo para romper la tregua,
y mientras las tropas de Ricardo est�n en batalla, yo me retirar�
dej�ndolas sin protecci�n."
�Tal victoria ser�a vergonzosa!
No combatimos por una parcela de tierra,
sino por el triunfo de los valores morales y espirituales.
Si se traicionan entre ellos, �por qu� no beneficiarnos?
�C�mo puedes confiar en un hombre que traiciona su propia causa?
�l es incapaz de respetar un trato.
Nosotros mismos hemos sufrido la traici�n...
y despreciamos las victorias obtenidas por esa traici�n.
Recuerda lo que sucedi� en Acre.
Escribe al rey Conrad. Dile que,
aunque no merece el honor de una respuesta,
los �rabes ven una derrota con honor
preferible a una victoria deshonrosa.
Adelante, Damasceno.
Tengo una peque�a cantidad del l�quido.
- Magn�fico trabajo. - Gracias, Alteza.
Jerusal�n ser� nuestro pr�ximo objetivo.
Aseg�rate de que el Damasceno tiene todo cuanto necesita
para fabricar l�quido en cantidad.
�Hay noticias del nadador?
Aqu� tu vida est� en peligro.
�Es todo lo que puedes decirme
despu�s de una larga separaci�n?
Louise, te encuentro diferente, extra�a.
�D�nde est�s, Louise?
No siento tu presencia.
En nuestro �ltimo encuentro, cuando desapareciste
entre la multitud,
yo sent�a tu presencia.
Sent�a que quer�as estar conmigo.
Permanec�as conmigo aunque pretendieses lo contrario.
Pero ahora... �D�nde est�s, Louise?
Est�s a mi lado pero siento que est�s lejos.
�Nos hemos reencontrado s�lo para despedirnos?
T� me diste la libertad, ahora pagar� mi deuda.
Tus heridas han sanado. Debes irte.
El escudo de Saladino... �Es un �rabe!
�Guardias!
Louise
Ven conmigo.
�Arrestad al esp�a!
Sab�a que tu piedad escond�a cobard�a.
Dejar el campo de batalla para ser enfermera
ten�a un significado oculto.
Has ayudado a escapar al esp�a, �por qu�?
�No es el amante de la inocente Louise?
No tengo nada de que arrepentirme.
Espero que muestres el mismo valor
en el Consejo de Guerra.
�Tu destino ser� la hoguera, como una bruja!
Louise nos ha traicionado.
Reyes y Pr�ncipes de Europa,
que hab�is dejado vuestros tronos y pa�ses
y cruzado el mar con vuestros ej�rcitos,
para liberar la sagrada tierra de Cristo
de los b�rbaros, enemigos de la cruz.
La princesa os ha traicionado.
Imploro vuestra piedad.
�Debes postrarte s�lo ante Dios!
Misericordia por mis pobres hijos.
�Pensaste en los ni�os de los dem�s
cuando entregaste Acre a los invasores?
Sus tropas arrancaron la sonrisa de todos los ni�os.
Ninguno, excepto Louise, niega que
Saladino es un salvaje.
"Saladino ha sido misericordioso con sus prisioneros"
"Los �rabes no son b�rbaros"
"No es vergonzoso pactar con ellos"
Ya no tiene coraz�n de cristiana.
Tu coraz�n es como una ciudad sin muros.
Has extirpado el amor a tu pa�s entregando Acre.
El enemigo encontr� un camino a trav�s de su coraz�n.
Ella ha entregado su cuerpo cristiano a un �rabe,
arroj�ndose en sus brazos olvidando la guerra santa.
Nosotros no ganaremos si no los odiamos.
Su envidia le llev� a buscar refugio con los invasores,
olvidando la caballerosidad y tradiciones �rabes.
El amor ha reemplazo al sagrado odio en tu coraz�n.
El odio ha reemplazado al amor en tu coraz�n, t� eres el que odia.
Que la compasion no os aleje del deber.
�Que muera en la hoguera!
Est�s condenando a tus hermanos.
No hay victoria sin odio.
Y no hay liberaci�n sin amor.
�Que vuelva nuestro sagrado deber!
�Fuera con el odio!
�A la hoguera! Quemadla como a una bruja.
Debe ser un castigo ejemplar
para todos los que han traicionado Jerusal�n.
�Maldito seas, Conrad! �Qu�tate la m�scara!
Todas las m�scaras caen ante la voluntad del Se�or.
�T� traicionaste Jerusal�n! �T� nos traicionaste!
T� traicionaste la sangre de nuestros m�rtires...
que vinieron a colocar la cruz en la tumba de Cristo.
La maldici�n de Dios te seguir� hasta la tumba.
Los �rabes han rechazado tu conspiraci�n.
Saladino rechaza estrechar tus sucias manos.
�Leed, reyes y princesas, la prueba de la traici�n!
Que Dios castigue a quienes negocian por Jerusal�n.
Debemos aplicarte el castigo de los traidores,
como a quien conspira contra sus hermanos.
�Ejecutad al traidor!
Dios m�o, �no podemos pasar la Navidad en paz?
El Sult�n ha condenado a muerte al traidor de Acre.
Por eso Saladino ha rechazado la oferta de Conrad.
- �El nadador ha llegado! - �D�nde est�?
En la puerta.
Bienvenido.
Vamos a ver al Sult�n ahora mismo.
Ha llegado el comandante Issa.
Bienvenido al Jerusal�n �rabe.
Gracias a Dios el Damasceno lleg� a salvo.
El Sult�n sabe que sin tu ayuda...
no habr�a llegado.
Para celebrar el j�bilo de los �rabes ve a ver al Rey Ricardo
e invitadle a visitar Jerusal�n en Navidad.
El Rey a�n no ha decidido nada.
�Debemos pedir una reconciliaci�n
y regresar a Europa derrotados?
�De donde diablos vienen esas palabras?
El estandarte de Coraz�n de Le�n debe ondear sobre Jerusal�n.
Dile a Saladino que visitar� Jerusal�n dentro de 2 d�as.
Aunque eso no significa la paz.
Si quiere paz tiene que liberar Jerusal�n.
Virginia, escucha.
- Jerusal�n. - La ciudad santa.
�Traici�n! �Una flecha �rabe ha matado a Ricardo!
�Traed las cabezas de los culpables!
�La sangre de Ricardo ser� vengada!
�Una flecha �rabe? Te felicito.
- El Rey Ricardo ha muerto - �Larga vida al Rey Juan!
La tregua ha terminado.
En unos dias la bella Virginia compartir�
con Arturo el trono de Jerusal�n.
Debemos salvar a Ricardo para salvar las apariencias.
Nosotros le invitamos a venir garantizando su seguridad.
�Por qu� no env�a a su m�dico personal?
Yo mismo me ocupar� de �l.
Puede ser peligroso para el Sult�n
ir al campamento europeo.
Han jurado venganza contra todos los �rabes.
Nuestra reputaci�n es m�s importante que mi vida.
Adem�s, miles de vidas est�n en juego.
Prepara la guardia. Espero que no tengas que luchar.
Dejadme acompa�aros.
Conozco a quien nos llevar� ante Ricardo.
�Traici�n, soldados!
Una flecha �rabe envenenada ha matado al Rey Ricardo.
�Debemos acabar con ellos!
�Que no quede ning�n �rabe sobre la tierra!
Veganza contra los que han violado el tratado.
Soldados de Ricardo: �Vengad a vuestro Rey!
�Que no quede nadie! Acabad con hombres, mujeres y ni�os.
La traici�n debe ser castigada.
Para que el estandarte de Ricardo ondee en Jerusal�n
debemos unir nuestras fuerzas.
�Vais a dejar Jerusal�n en manos �rabes?
S�lo un milagro podr�a salvarlo...
Y el Sult�n ha venido para ayudar a Ricardo.
Reza para que pueda salvarlo.
En esta tienda yace Ricardo, v�ctima de una traici�n.
�Vengad la muerte de vuestro Rey!
Hacedles pagar cada gota de su sangre...
con la muerte de cientos de �rabes.
Ense�ad a los �rabes una lecci�n una lecci�n que nunca olviden.
Duque Arturo,
la reina os pide que os alej�is. El Rey necesita descansar.
Decid a la reina que vamos a vengar a nuestro rey.
Su sangre no habr� sido derramada en balde.
Ma�ana su bandera ondear� sobre Jerusal�n.
Tienes valor.
Estoy segura de que no fue una flecha �rabe.
Un �rabe no puede cometer tal crimen.
Gracias, en nombre de una esposa cristiana.
por hacer lo posible por salvar la vida de mi marido.
Esperemos que recupere la conciencia antes del alba.
Yo fui Rey de Jerusal�n...
El sol...
Su Majestad ha despertado.
Saladino dijo que os recuperar�ais.
�Saladino?
�l vino a ayudaros cuando hab�amos perdido toda esperanza.
Saladino... �l esta siempre en mi camino.
En mis sue�os, y cuando estoy despierto...
Incluso en la enfermedad.
Hubiera preferido encontrarnos en las puertas
de la Bas�lica de la Resurrecci�n.
�Qui�n est� detr�s de este complot?
La experiencia demuestra que aquellos m�s pr�ximos a vos
probablemente os han traicionado.
Yo no quiero vuestra cabeza,
sino que tend�is la mano de la paz.
�Qu� paz, cuando me invit�is a Jerusal�n
para tenderme una trampa?
Id a agradecer a Dios haberme salvado la vida.
Sab�is que vuesta acusaci�n es falsa.
�Por qu� querr�amos asesinarle?
Para guardar Jerusal�n.
Pronto podr�is visitarla.
�Pronto ser� Rey de Jerusal�n!
�Con qu� derecho?
�Es la cuna de Cristo!
La cristiandad es respetada en esta tierra.
Pero Jerusal�n pertenece a los �rabes.
Detened esta sangr�a.
Dios y Cristo estar�n agradecidos.
Olvid�is que el Papa en Roma,
igual que los campesinos en los campos
y miles de sencillos cristianos, esperan mi regreso
con las llaves de Jerusal�n.
Vos no luch�is por la cristiandad
sino por vuestra propia vanidad.
�Os prevengo contra vuestra b�squeda de gloria!
Envi�is a la muerte a vuestros hombres
para ser Rey de Jerusal�n.
Esos pobres soldados morir�n en tierra extranjera
para sentarse en el trono de Jerusal�n.
Dese�is que suenen los bugles celebrando la victoria.
�Quer�is la guerra!
Entonces, guerra... pero os lo advierto, no saldr�is victorioso.
Cuidad de vos, caballero.
�Ricardo est� vivo!
Ning�n veneno puede acabar con Ricardo.
�Viva Ricardo!
�Coraz�n de Le�n es invencible!
�Es un milagro del cielo!
�Nos vengaremos, Majestad!
Dios ha escuchado nuestras plegarias.
Ha salvado a su hijo para que nos lleve
a Jerusal�n e izar el estandarte de Ricardo.
�Jerusal�n!
Jerusal�n ser� nuestro.
�Adelante, soldados!
El estandarte ondear� en Jerusal�n antes del ocaso.
Ha llegado tu d�a, Damasceno.
�Est�s seguro de que funcionar�?
S�, aunque nunca hab�a preparado
tanta cantidad.
�Cuidado!
�Nos quemar�s vivos!
Est�s seguro del resultado, amigo.
Todo listo.
Todo listo, Majestad.
�Eres un h�roe!
�Adelante, valientes!
�Adelante, cruzados!
�Jerusal�n es nuestro!
Me muero de fr�o.
Es por la fiebre, amigo. Descansa.
Quiero regresar a casa.
Nadie se ir� antes de tomar Jerusal�n.
Ser� nuestra muerte.
�Apaga ese fuego, idiota!
�Acaso nos descubrir�?
�Ves esa oscura monta�a?
Son los cad�veres de los muertos.
En esta noche de fiesta la muerte lo envuelve todo.
�Habla bajo!
Moriremos todos.
Una monta�a de fuego, una nube de polvo.
�No quiero arder en el infierno!
�Yo me arrepiento!
Ten fe. Dios aliviar� tu dolor.
Perd�name. Debo confesarte algo.
�A m�?
S�. A ti que est�s m�s cerca del coraz�n de la Virgen.
Conrad y yo conspiramos contra ti.
Quer�amos eliminaros, a ti y a Ricardo.
Que Dios me perdone. Pero Conrad me traicion�,
�l quer�a vender Jerusal�n.
Jerusal�n... nuestra tumba.
- �Al�jate de mi! - Arturo, ay�dame.
El rostro de la bella Virginia se ha convertido en un horror.
- D�jala, Louise. - No.
No me abandones. Escucha mi confesi�n.
No es una confesi�n, est� delirando.
Despu�s de la muerte de Conrad, Arturo regres�.
- Arturo, el traidor. - �C�llate!
Arturo dispar� la flecha envenenada.
�Cierra la boca, Virginia!
Virginia, cont�stame.
�Somos los Reyes de Jerusal�n!
�Virginia!
Virginia ha muerto, y la flecha envenenada...
fue disparada por Arturo.
Todos tus aliados te han traicionado, incluso Arturo.
- La tregua ha expirado. - Los heridos han sido evacuados.
Reanudad la ofensiva, esta noche acabaremos con ellos.
Les daremos una lecci�n.
Les ense�aremos de una vez por todas
a no invadir nuestra tierra nunca m�s.
�Damos la se�al de ataque?
Feliz Navidad.
�Hab�is deseado buenas fiestas a Issa y a nuestros hermanos cristianos?
�Feliz Navidad?
Feliz Navidad, Issa.
Anunciad a nuestros soldados cristianos
que no combatiremos esta noche.
Es la llamada a la oraci�n.
El campo de batalla est� cubierto de cad�veres.
Esta guerra ha dejado de tener sentido.
Es lo que quer�ais, Ricardo.
Uno no se convierte en Coraz�n de Le�n
combatiendo por entretenimiento.
Coraz�n de Le�n os pide que acept�is
la mano que os neg�.
Viniendo hacia aqu� he visto miles de cad�veres
cubriendo el camino...
sin poder distinguir los cruzados de los �rabes.
Todos se parec�an.
Un d�a, yo tem� por Ricardo.
Pero hoy estoy contento
de ver al Ricardo que siempre imagin�.
No soy mas que un Rey vencido.
Pod�ais haber esperado por refuerzos.
�Cu�les son las condiciones del Sult�n victorioso?
Ninguna. S�lo el acuerdo de no luchar m�s.
Dejad esta tierra.
pero ser�is siempre bienvenido,
como los peregrinos a los Santos Lugares.
El soldado que sacrifica su vida en silencio por la causa
vale m�s que su comandante,
que busca gloria y beneficios personales.
Aqu�l que olvida su orgullo vale m�s que cualquiera.
Cuando regreses a tu pa�s,
hablad a los campesinos y a los ancianos,
a los que esperaban ansiosamente vuestro regreso,
de vuestras conquistas alrededor de un fuego.
Dile al pueblo de Inglaterra
y a todos en Europa
que la guerra no es siempre la soluci�n.
�Han salido?
- No veo nada. - Paciencia, mi peque�o.
Dime que ves.
Ah� est�n: El Sult�n, Issa y... Conrad.
�Conrad est� muerto, imb�cil!
Esperamos verle de nuevo en Jerusal�n.
Yo soy el Rey de Jerusal�n.
Ha acabado sus d�as enjaulado como un animal.
�Por qu� no contestas, Virginia?
Juan, Rey de Inglaterra, castigar� a Ricardo.
�Yo soy el Rey de Jerusal�n!
Louise, nunca olvidar� tus servicios.
Espero verte aqu� de nuevo...
cuando regrese como peregrino.
�Issa, Issa!
El comandate Issa tiene permiso.
Gracias Se�or, por haber guiado a tu siervo a la victoria.
Por tu voluntad hemos vencido al enemigo.
Subt�tulos: Cine-Cl�sico.
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