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HU�DA DE BIRMANIA
Siento haberle hecho esperar. Vine lo antes que pude.
Me alegro de verle, Cardigan. Llega justo a tiempo.
D�game, qu� sabe de todo este asunto exactamente?
El hijo del Sawbwa ha sido asesinado en las monta�as por un americano, un tal Brecan.
Oh, bien, ya hablaremos luego. Ahora vamos a ver al Sawbwa.
Excelencia. El Sawbwa les recibir� ahora.
Su Excelencia el Comisario.
Su alteza real, se�or de los elefantes,
del oro, la plata, los rub�es, las esmeraldas y de todos sus s�bditos,
el Sawbwa de Sagar.
Su Excelencia.
El honorable comisario llega a un lugar afligido.
Deseo expresar mi m�s profunda condolencia
por la muerte del Pr�ncipe.
Exijo la vida del hombre que asesin� a mi hijo.
Haremos todo lo posible para capturarlo, Alteza.
C�mo es posible? Ha escapado de su polic�a,
est� libre en la jungla, sigue vivo!
�ste es el capit�n Cardigan, de la Oficina de Seguridad.
Es nuestro mejor hombre y el m�s experimentado.
- Su Excelencia. - Tr�igame a ese asesino.
Har� todo lo posible.
Sargento.
�ste hombre le vi� de cerca, Excelencia.
- D�ganos, qu� aspecto tiene ese tal Brecan? - Aspecto?
- Era un monstruo, con enormes... - Basta!
Recuerde que usted es un polic�a.
Es alto. Como as�.
Tiene los ojos azules y el pelo moreno.
Los hombros los tiene as�. La barbillal cuadrada...
De acuerdo, es suficiente. Como ve Su Alteza, tenemos dificultades.
Tambi�n tenemos una bala, disparada por una Luger.
Se sabe que Brecan utiliza ese modelo.
Por ahora no tenemos m�s.
Conf�o plenamente en el Capit�n Cardigan, Alteza.
Tengo un plan, Excelencia.
Supongo que conoce a la Srta. Gwen Moore.
- Creo que su gente la llama Gwen Mar. - Su padre y yo �ramos amigos.
Creo que Brecan se dirigir� a su territorio
para conseguir provisiones. Empezaremos por ah�.
Tr�iganmeloo r�pido!
Quiero ver c�mo rueda su cabeza ante mis ojos.
Debo recordaros, Alteza, que ese hombre deber� ser juzgado por un Tribunal
- antes de ser ajusticiado. - Capt�renlo!
Pero se lo advierto, no fallen.
POLICIA BIRMANA DISTRITO N�2
- Buenas tardes, Makesh. - Bonsoir, Se�ora.
Sus servidores est�n listos para la inspecci�n.
Eres magn�fico.
Muy bien, Lee.
Ma�ana ir�is los dos a las monta�as a trasladar troncos.
Entendido, Gwen Mar.
Hay alguien?
Tranquilos!
Est�s herido. Ten paciencia, pronto mejorar�s.
Me ocupar� de eso. S� bueno!
Por qu� no se ha informado de su herida en el libro?
- Puedo curarlo yo mismo. - D�jame ver tu pincho.
Ya has vuelto a pasarte en el castigo.
Ya te lo advert� la �ltima vez.
No tolero que se maltrate a mis animales.
Abajo! Abajo!
Coge tu dinero y vete.
- Te despido. - Piedad, Gwen Mar.
- Los elefantes son mi vida. - No me f�o de ti.
Piedad, devu�lvame mi elefante. La obedecer�.
- Vete y no vuelvas. - Kumat.
Puedes montar.
Monta.
Ahora el elefante es tuyo. Los dos sois uno.
- Cu�dalo. - Con mi vida, Gwen Mar.
Puede que un d�a vayas en la caravana de suministros
y tu t�o, en Mandalay, se sentir� orgulloso.
No he podido resistirlo, hac�a tanto tiempo...
Todos los viajeros son bienvenidos en casa de Gwen Moore, sahib.
Es mi d�a de suerte.
- Desea algo de comer? - No le dir� que no.
...y ha llovido en las monta�as.
Por tanto, unn aviso para los habitantes del interior,
es probable que el monz�n llegue anticipado este a�o.
Buenos d�as.
Como ve, me siento como en casa.
- Quiere otra? - S�, por favor.
- Me llamo Gwen Moore. - Gwen Mar.
Se oye ese nombre siempre que se habla de elefantes y de madera.
He pasado aqui toda mi vida. Y usted?
Me llamo Jim Martin.
- Est� visitando el pa�s? - S�, m�s o menos.
Eh bien, yo...
Elefantes en el campamento. Deber�an estar trabajando en el bosque.
- Espero que no tenga prisa. - Pues s�, pero...
Le gustar�a quedarse aqu� alg�n tiempo?
- Hay l�mite de estancia? - Eso depende.
Se�ora, Makesh le ruega que vaya al campamento.
Est� bien. Disculpe, vuelvo enseguida.
Dile a Khan que ponga mesa para dos.
- Qu� sucede? - Hay un peque�o problema.
Pero un peque�o problema que se repite es un gran problema.
Abord�moslo juntos, as� ser� la mitad de grande.
De qu� se trata?
Alguien en la selva ha ofendido el esp�ritu mal�fico de un tigre.
Y ese esp�ritu del tigre es todo el problema?
Desgraciadamente, ha matado un elefante.
- Un elefante? - El viejo Kusai.
Eso es terrible.
Pero no podemos interrumpir el trabajo, las lluvias llegar�n pronto.
Los hombres no quieren volver al trabajo. Tienen miedo.
Ens�llame un caballo.
Kumat, tr�eme un rifle y di al Sr. Martin que se instale.
Voy a ver de qu� ha muerto ese elefante.
Es una locura,
eso enojar� al esp�ritu y nos traer� m�s desgracias.
Nos enfrentaremos a ellas a su tiempo.
- Coge a tus hombres y v� con ella. - Pero...
- Date prisa. - Como usted quiera.
Makesh!
No es el esp�ritu de un tigre, sino uno de carne y hueso.
No, ning�n tigre puede matar a un elefante adulto con colmillos.
Sabes bien que este elefante era viejo. Ten�a 70 a�os y estaba a punto de morir.
Ha debido morir de un fallo cardiaco.
Los esp�ritus de tigre no dejan huellas en el suelo
ni tampoco se comen a su presa.
Qui�n sabe lo que un esp�ritu maligno puede hacer?
Dejaste al elefante desatendido y ahora quieres librarte de las culpas.
Me ha asustado.
- Alg�n problema? - Mire al elefante.
Un tigre.
Las huellas son recientes.
Ordenar� construir un puesto en un �rbol
y esperar� a que vuelva a comer para matarlo.
- Debe haberse saciado, puede que no vuelva. - Pues tendr� que perseguirlo.
Tantas molestias por un elefante muerto?
- Tengo que hacerlo. - Porqu�?
Mis hombres creen que lo que mat� al elefante era el esp�ritu de un tigre.
No se r�a, ellos creen en los esp�ritus de la selva. Los llaman Nat.
Tengo que demostrarles que el tigre era real, o de lo contrario no se convencer�n.
M�s vale que le cace antes de que anochezca, o �l intentar� cazarla a usted.
S�.
Nuestras amigas las bestias se est�n dando un buen fest�n.
De tigre y elefante.
Me temo que tendremos que pasar la noche aqui.
Eso es lo que hace que la selva sea tan emocionante. Es peligrosa de noche.
Estoy acostumbrado a acampar solo.
Pero suelo llevar una botella para hacerme compa��a.
Pues me temo que tendr� que conformarse con mi compa��a esta vez.
- Trabaj�is para Gwen Moore? - Soy Navan Khan.
- Es usted el se�or Cardigan? - S�. Recibi� mi mensaje?
- Sin duda. Ha venido a comprar un elefante? - Exacto.
- Tiene buenos animales. Algunos los vende. - Bien.
Por favor, s�game.
- Su caballo. - Gracias.
No era el esp�ritu de un tigre. Los esp�ritus no dejan huellas.
Pod�is seguirlas por la selva y encontrar�is las nuestras tambi�n.
Qu� dices ahora, Makesh?
Qu� hac�is ah� parados? Al trabajo! Coged los elefantes!
Ahora que el problema est� resuelto, me voy. No hay tiempo que perder.
- Quieres darte un ba�o? - No me vendr�a nada mal.
Khan te lo preparar�. Si necesitas algo m�s, p�deselo.
Gracias.
- Necesita algo m�s de m�? - No, puedes irte a dormir.
Le deseo un buen descanso y felices sue�os.
Es mi padre cuando lleg� a este pa�s.
Tiene un aire muy distinguido.
- Eres t�? - S�, y nuestra primera casa.
Has progresado mucho desde entonces.
Mi padre construy� esta casa a su gusto.
Se sent�a muy orgulloso de ella.
Ya me imagino.
Por qu� quiere una mujer como t� pasarse la vida en los bosques de tecas?
Me gusta, es mi vida.
Cuando era peque�a me escap� del colegio y volv� aqu�.
Rogu� tanto a mi padre para que me dejara quedarme que al final cedi�.
Yo he crecido entre elefantes, no quiero otra cosa.
Es un trabajo muy duro para una mujer.
A veces. Pero he conseguido sacar esto adelante desde que muri� mi padre.
Y t�, Jim, d�nde has plantado tus ra�ces?
En el cielo.
En todas partes... y en ninguna.
Estoy harto de ir dando tumbos.
Si pudiera ayudarte con la teca hasta el fin de la estaci�n.
Puedes quedarte aqu� el tiempo que quieras.
Podr�a ser para siempre.
Es tarde.
Tenemos un d�a muy largo por delante.
Buenas noches, Jim.
No te sientes seguro aqu�?
Es s�lo una costumbre.
- Buenas noches, Jim. - Buenas noches.
Vamos, ven aqu�, Fuzzy!
Aqu�, Fuzzy.
Tranquilo.
Ah! Eso es lo que piensas del sahib Martin?
Qu� pasa? Qu� ha ocurrido?
- Un ladr�n intent� entrar en mi habitaci�n. - Dile a Makesh que le persiga.
Deb�a venir buscando estos rub�es.
Rub�es?
Quieres que te los guarde yo?
Si no es demasiado peligroso.
Ya est�.
Ahora tendr�s que quedarte.
- Qu� pasa? - Feliz a�o nuevo!
Claro, es a�o nuevo. Lo mismo te deseo!
Ven, es la ceremonia del Kadaw.
Gwen Mar!
Gwen Mar, el trabajo del a�o ya est� hecho.
Le teca est� esperando a que las lluvias la arrastren r�o abajo.
Venimos a pedir perd�n
por nuestras malas acciones en el a�o que ha terminado.
Gracias a todos. Lo hab�is hecho muy bien este a�o.
Reparte mi regalo entre todos.
Gracias, Gwen Mar. Tenemos un regalo para usted.
Qu� le hab�is ense�ado?
Ahora veamos si sabes obedecer.
Sal�dame con respeto.
- Manejas bien a los elefantes. - Es un macho.
Gracias, gracias, peque�o.
- Mis mejores deseos. - Va a ser un a�o excelente.
- Sahib Martin, r�pido! Una cobra! - D�nde?
- En los aposentos. - Vuelvo enseguida.
Gwen Mar, el sahib Cardigan.
Que lleven el equipaje a su habitaci�n.
- Se�or Cardigan. - Estaba deseando conocerla.
Reconozco que estoy un poco sorprendido.
Esperaba encontrarme con una mujer de aspecto rudo, ya me entiende.
- Si�ntase comoo en su casa. - Gracias.
Le apetecer� beber algo.
- Jim ha matado a la serpiente. - Jim?
El se�or Martin, mi capataz.
Pensaba que usted dirig�a todo esto sola.
- El Sr. Martin va a ayudarme hasta la estaci�n. - Ya veo.
Qu� noticias me trae del exterior? Tengo la radio estropeada.
- Intentar� arregl�rsela. - Gracias.
Era una cobra sagrada!
Te presento al Sr. Cardigan, Jim.
Usted debe ser el se�or Martin.
Encantado, se�or Cardigan.
Es curioso. Conozco a casi todos los que trabajan la teca, pero no le hab�a visto antes.
Me dedico a ello desde hace poco.
- Una copa? - S�, gracias.
- Ha viajado mucho por Birmania? - Bastante.
- Por la teca, supongo. - Supone mal. He hecho un poco de todo.
- Tambi�n en miner�a? - Un poco.
Han econtrado rub�es en el monte Sham. Ha estado alguna vez all�?
- Es donde... - He estado en toda Birmania.
- Veo que lleva una Luger. - S�.
Un arma muy fiable.
Para m� lo ha sido.
En su carta dec�a que estaba interesado en comprar elefantes para trabajar en la teca.
- Es verdad. - Debe ser usted maderero.
- Cu�ntos �rboles ha derribado este a�o? - En realidad no soy maderero.
- Compra los animales para revenderlos? - M�s o menos.
Soy tratante. Me vendr�an bien ocho o diez elefantes.
- Vamos a echarles un vistazo. - Claro.
La Srta. Moore tiene excelentes animales.
Ese que se acerca es realmente bueno, se llama Khartoum.
Tendr� que comprobarlo.
Puede que Khartoum le sorprenda. Le resultar� interesante conocerle.
Abajo! Abajo!
Este es Khartoum. Como puede ver, sus orejas son casi totalmente negras,
la forma de su cabeza indica que todav�a es joven...
tiene cinco dedos en cada pata, todos ellos muy juntos.
Conozco las caracter�sticas. Es un buen ejemplar.
Disculpe, voy a por el libro de registro.
Las cualidades del elefante que he mencionado, se�or Cardigan...
son todas falsas.
Khartoum tiene m�s de sesenta a�os.
No va a vender a Khartoum, verdad?
No, s�lo quer�a mostrarle mi mejor elefante.
Somos viejos amigos.
C. J. CARDIGAN EL PORTADOR DE ESTA CARTA
ES UN AGENTE DEL MINISTERIO DE LA SEGURIDAD.
Pens� que estaba interesado en mis elefantes, se�or Cardigan.
Y lo estoy, se lo aseguro.
- Parece estar mucho m�s interesado en mi casa. - Es una casa muy interesante.
De verdad ha venido aqu� a comprar elefantes?
Pues s�... bueno... tambi�n quer�a conocerla.
Es una especie de perro guardi�n.
Parece que no se f�a de usted.
A cualquiera le resultar�a dif�cil comportarse normalmente cuando se le acaba de conocer.
O tal vez es que el celo le va a venir.
Eso le pondr�a nervioso.
No, no debe ser eso.
Es usted. Creo que piensa que no ha sido usted sincero.
Quiero saber qui�n es usted y qu� hace aqu�.
He venido a detener a un hombre llamado Jim Brecan.
- Entonces no ha venido s�lo por m�. - Lo siento.
Pero creo que Jim Martin es en realidad Jim Brecan.
Jim Martin?
Jim Martin.
- Qu� se supone que ha hecho? - Asesinar a su socio.
- No lo creo. Porqu�? - Por rub�es.
- Se utiliz� una Luger. Brecan lleva una. - Como tantos otros.
Tengo la bala.
- �l no matar�a a nadie... - Ha hecho el amor con usted, no?
Las mujeres siempre creen conocer a sus amantes.
Pero se equivocan.
Si es inocente, tendr� ocasi�n de probarlo.
- Yo lo s�, y puedo probarlo. - De verdad?
- Tiene esa bala? - S�.
- Si consigo su pistola... - Mis �rdenes son llevarle a Rang�n.
Entiendo, quiere un ascenso y no sabe conseguirlo.
Voy a llevarme a su amante a Rang�n.
Khartoum. Bala!
Har�a mejor en no moverse. Bakalo!
A los elefantes no les gustan las armas, suelte la suya.
O le digo que apriete un poco m�s?
Haga lo que quiera, no la soltar�.
S�lo necesito una hora, no podr�n cogerme.
- No vas a arreglar nada huyendo. - Quieres que me ahorquen?
Dame tu pistola y ll�vate una m�a. Probar� tu inocencia.
Es in�til. Han matado a un Pr�ncipe y alguien tiene que pagar por ello.
Kumat!
Tiene usted mucho valor, debo admitirlo.
S�. Ambas disparadas por la misma pistola.
- Ad�nde va? - A detener a Brecan.
- Le matar� esta vez. - Deme mi pistola.
Cree que voy a ayudarle a coger a Jim?
Sea o no inocente, usted no ha jugado limpio viniendo aqu� y utiliz�ndome.
No me gustan sus sucios trucos. No mover�a un dedo por ayudarle.
De acuerdo. Si es as� como piensa, tendr� que seguir utilizando sucios trucos.
Pero le coger� aunque tenga que matarle. Y esta vez no intente detenerme.
Kumat!
Coge un caballo y v� a buscar a sahib Martin.
Cuando le encuentres,dile que el polic�a le persigue pero que no va armado
y dile que Gwen Mar le pide que no le mate.
Y t� qui�n eres? Est�s muy sucio. A qu� has venido? No nos gustan los mendigos.
No soy un mendigo. Vengo buscando al sahib Brecan.
Los soldados me han dicho que est� aqu�.
No s� d�nde est�. No hay nadie aqu�. Esta casa es peligrosa. Vete.
- Pero yo... - Vete!
Gwen Mar...
Vengo a por los libros de registro.
- No est�n listos. - Pero los necesito.
No me molestes ahora.
Qu� le ocurre, Gwen Mar?
- Ens�llame un caballo. - Su t�?
Poco importa. V� a por mi ropa de montar, r�pido!
Vi� mi hoguera. Se viene conmigo?
Es in�til que persiga a Jim. He enviado a un sirviente para decirle que va desarmado.
Mal polic�a ser�a si no llevara otra pistola.
Qu� est�s haciendo aqu�?
- Te encontr� mi sirviente? - S�, dijo que Cardigan iba desarmado.
- No es cierto, tiene una pistola. - Le has visto con ella?
- S�, hace un rato. - Dejaste que te enga�ase.
Te habr� seguido hasta aqu�.
- Ten�a que intentar ayudarte. - Es a �l a quien est�s ayudando.
Ahora vete y deja que yo lo arregle. No quiero que te metas en esto.
Si le matas estar�s perdido.
Estoy perdido de cualquier forma. Sube al caballo!
Manos arriba!
- Gwen, ap�rtate! - Qu�tese de ah�!
No permitir� que mates a un polic�a ni que �l te mate a ti!
- No! - Suelta el arma.
Ponte las esposas.
Es esto lo que quer�as?
Bien. D�nde est�n los rub�es?
- Preg�ntele a ella. - Se�orita Moore?
Muy bien, sube al caballo. Voy a llevarte a Rang�n.
Parece que todos se han ido.
Es un templo Nat. Donde dejan las ofrendas para los esp�ritus.
Est� destrozado. Se asustaron y huyeron.
Bueno. Con o sin esp�ritus tenemos que seguir.
Hasta d�nde cree que llegar� de noche por la jungla? Qui�n va a guiarle?
Acamparemos aqu�.
Estoy muerto de hambre, voy a coger algunas pi�as.
Voy con usted.
- Atacamos ahora? - Cuando est�n durmiendo.
Ten�a que hacerlo, Jim.
Si le hubieras matado, hubieran enviado a otros a cogerte.
- De todos modos me ahorcar�n si me entrega. - No lo har�, te lo prometo. Te ayudar� a huir.
- Consigue las llaves de las esposas. - No puedo ahora.
Tenemos que volver a mi casa, all� te puedo ayudar a escapar con hombres y provisiones.
Pero tienes que esperar.
Realmente le mataste, Jim?
Estaba mejor muerto que vivo.
Cardigan tiene la bala que mat� a tu socio.
Tambi�n tiene la que disparaste a la pata del elefante.
Dice que son de la misma arma.
Le importa si duermo un rato?
Como quieras. Pero no intentes nada.
En serio cree que va a llevarme a Rang�n?
Muerto o vivo, Brecan. S�lo depende de ti.
Si uno de nosotros sale vivo de esta selva...
no ser� usted, Cardigan, se lo prometo.
Necesita algo, Srta. Moore?
Un t� para dos? Un poco dif�cil de conseguir, no?
S�lo intentaba ayudarla.
La intenci�n era buena. Se lo agradezco. De veras.
Habr� que conformarse con lo que hay.
- Buenasn noches. - Buenas noches.
Esta Luger servir� para colgarte, Brecan.
Dacois!
- Qui�nes sois? Qu� quer�is? - Silencio!
�ste ya est� atado, Mong.
Por qu�?
El sahib es un polic�a, yo soy su prisionero.
- T� tambi�n eres un bandido? - Preg�ntaselo.
Es cierto. Est� detenido por robo y asesinato.
Ahora larg�os de aqu� antes de que llegue la polic�a.
Nadie va a avisarla.
Somos hermanos.
- No puedo quitarte esto. - Yo s�.
Esto las abrir�.
Parece que al final no voy a Rang�n.
D�jala en paz!
Ahora ver�s!
Brecan, cuidado!
Gracias. Ahora, des�tanos.
Que tenga m�s suerte la pr�xima vez.
Esos no volver�n.
Conseguir�is desataros en una hora si lo intent�is.
Cerdo!
Pronto amanecer�, encontrar�is el camino.
M�s vale que empiece a intentarlo.
Lo siento, se�or, pero es imposible llegar a ese territorio en barca
la ribera est� llena de troncos.
Cardigan ya deber�a estar de vuelta y no sabemos nada de �l.
Es el vicegobernador.
Buenos d�as, se�or. No, se�or, no sabemos nada.
Pero Cardigan es un hombre muy competente
y sabemos que Brecan no ha salido de la jungla a�n.
Qu�? Entiendo.
Si el Sawbwa est� furioso, es muy grave, cierto.
Pero estamos haciendo todo lo posible.
Claro que le mantendr� informado. Entendido, se�or.
El Sawbwa quiere a Brecan, est� arm�ndosela buena al Gobernador.
Qu� hace este aqu�? No es momento de juzgar criminales.
- Se�or, el asunto le interesar� a Su Alteza. - En otro momento.
Os ruego que me escuch�is.
Atrapamos a este bandido en la jungla. Hab�a robado esto.
- De d�nde lo has sacado? - Me lo encontr�.
Es el reloj que mi hijo le regal� a ese Brecan. De d�nde lo has sacado?
- Piedad! - Habla!
Nos encontramos con tres de ellos en una caba�a del bosque.
D�nde?
A poca distancia de la casa de Gwen Mar de los elefantes.
Qui�nes eran?
Gwen Mar, el polic�a y un prisionero maniatado.
- Maniatado? - S�, se�or. Prisionero del polic�a.
Ese deb�a ser Brecan.
Sargento, nos separaremos aqu�.
Si encuentra a Brecan, atr�pelo... vivo o muerto.
Lo prometo, Capit�n.
En dos grupos!
El monz�n viene para ac�. Hay que buscar refugio.
P�ngase esto.
Ah� est� la pagoda!
Hemos tenido suerte.
He visto diluvios como ese acabar con un elefante.
- Parece que tenemos compa��a. - Son los monos los que la tienen. Viven aqu�.
Siento no poder ofreceros una silla.
Vaya, no llegaste muy lejos.
Tranquil�cese. Intentemos llevarnos bien hasta que pase la tormenta.
Te coger� por m�s que te escondas.
- Vivo o muerto. - S�.
Cuanto m�s os miro, m�s me gustan los elefantes.
Intentemos prender una hoguera.
Eh! Largo de aqui!
Que desmonten seis hombres!
- Por qu� lo has hecho? - Mis hombres me estar�n buscando.
Ten, come algo.
Y usted tambi�n!
Las tierras bajas se inundar�n dentro de poco. No voy a esperar a tus hombres.
All� va la prueba.
Los hombres del Sawbwa quieren tu cabeza! Mi gobierno quiere juzgarte. Vamos, ay�dame.
Llevamos la peor parte, siete armas contra ninguna.
Por aqu�!
Es la entrada de los sacerdotes. Da a la fachada principal.
Yo ir� delante, puede que sea peligroso.
Abridla!
Seguidme!
Har� que me persigan.
Que cinco hombres rodeen la casa. El resto que me siga.
Van a matarle! Vamos!
- Alto el fuego! - Soy Gwen Mar. Qui�n es el jefe?
A su servicio. Soy el capit�n del Sawbwa de Sagar.
Yo no soy s�bdita del Sawbwa. C�mo osa atacar aqu�?
- Son las �rdenes. - De disparar contra mi casa?
- De atrapar al asesino del Pr�ncipe. - Es mi deber, capit�n.
Vivo o muerto vendr� con nosotros.
Pero ser�a una l�stima que que Gwen Mar saliese perjudicada.
Tienen cinco minutos para decidirlo.
Nos van a matar!
- Nos van a matar! - No os har�n da�o. D�nde est�n mis hombres?
Se fueron con los elefantes, pero Makesh est� aqu�.
Est�s herido? Llama a Makesh.
- Sal de aqui antes de que empiecen a disparar. - Tenemos 5 minutos.
Va a ayudarles a cogerme?
Mis �rdenes son que seas juzgado. Si te ahorcan ser� con todas las de la ley.
En ese caso, m�s vale que le ayudes.
Vete o ser� demasiado tarde. Me oyes?
S�. Makesh, defiende la puerta de atr�s.
Se habr�n ido?
El Sawbwa les cortar� la cabeza si no logran cogerme.
Esto no me gusta. Demasiado tranquilo.
Est�s segura de lo que haces?
No van a cogerte.
Est�n entrando por detr�s. Makesh no resiste m�s!
Gwen Mar!
Alto el fuego! Ya salgo!
Eres mi prisionero.
Ya est�. No creo que tenga m�s complicaciones.
- Chico... te dije que te fueras! - Debo ver a Gwen Mar.
- Qu� pasa? - Necesito la ayuda de Gwen Mar.
- Qu� quieres que haga? - Es un mendigo. Ya le ech� antes.
- No soy un mendigo, busco a sahib Brecan. - Brecan?
- Traigo una carta para Su Alteza el Sawbwa. - Por qu� no se la diste a los soldados?
Ten�a miedo de ellos,
me echaron a patadas, no me dejaron entrar en el palacio. Dec�an que era un mendigo.
- Es el sello del Pr�ncipe. - El Pr�ncipe Tama.
Yo era el mensajero del pr�ncipe. Vivo en las monta�as y all� entr� a su servicio.
Cuando se estaba muriendo me dijo que le llevara esta carta a su padre.
Pero no me dejaron entrar en el Palacio.
Has dicho que el Pr�ncipe estaba muri�ndose?
S�, estaba muy enfermo y se mor�a.
Si estaba moribundo, la cosa cambia.
El asesino de mi hijo.
Confesar�s!
Confiesa!
Llev�oslo fuera y matadlo!
Alto! El palacio est� cerrado, noble dama.
- Tengo que ver al Sawbwa. - Es urgente!
- A ti ya te he dicho que te vayas! - Viene con nosotros.
Alteza.
Gwen Mar? No puedo recibirla ahora.
- Exijo que me entregu�is a ese hombre. - Yo mando aqui.
- Ya le he juzgado. - Pero...
- No quiero o�r nada m�s. - Pues tendr� que o�rlo!
Mirad el sello, es una carta de vuestro hijo.
- Eso puede esperar. - Alteza...
usted es alabado en todo el pa�s por ser justo y ecu�nime.
Yo comprendo vuestro inmenso dolor.
Pero si descubr�s tarde que hab�is sido injusto con ese hombre, el dolor no cesar�a.
Ten�is que escucharme.
"Querido padre, te escribo desde nuestro campamento.
"Estoy enfermo de peste.
"Voy a morir y no tengo tiempo
"de decirte todo lo que alberga mi coraz�n
" al hombre que m�s quiero y respeto.
- "Eso me... " - Qu� puede importaros... una carta?
La verdad est� escrita aqu�. �l es culpable, y debe morir.
Ese libro es m�s importante que las palabras de vuestro hijo?
"Me sentir�a mejor si Jim estuviera aqu�,
"pero no quiero que coja la enfermedad.
"Est� acampado en las excavaciones. Ha sido un aut�ntico amigo para mi"
Alto!
Ese hombre ha matado a un pr�ncipe de sangre real!
- Debe morir. - Escuchad lo que el Pr�ncipe ha escrito.
"Me gustar�a volverte a ver y recibir tu bendici�n.
"pero no quiero extender la peste a mi pueblo.
"Ha transcurrido la noche, tengo aqui a mi mensajero.
"Pero s� que voy a morir, padre. Te env�o mi amor.
"Y que el gran Buda en su infinita sabidur�a te conceda todas las virtudes
"y una larga vida. "
Jim!
A mi hijo le dispararon!
Cuando volv� al poblado, el Pr�ncipe segu�a vivo.
Hice lo que pude, pero ten�a la peste.
La muerte negra.
Fui a buscar un poco de agua,
salt� de la cama y ech� a correr. Se hab�a vuelto loco.
Corri� hacia el poblado y yo intent� alcanzarle pero no pude.
Iba a contagiar a 300 personas.
No sab�a lo que hac�a. Estaba delirando.
El pr�ncipe comenz� a dispararnos a sahib Brecan y a mi!
Era mi vida y las vidas de vuestro pueblo.
No ten�a elecci�n.
Qu� opina usted, sahib?
Yo dir�a que es un caso de falta de pruebas.
Vaya a casa del Comisario y d�gale que todo acab�.
- Los rub�es. - La polic�a cre�a que esto era el m�vil.
La mitad pertenece al Pr�ncipe Tama.
Espero que los utilic�is en bien de vuestro pueblo,
y en memoria de vuestro hijo.
V� en paz, amigo de mi hijo.
Adi�s, Brecan.
Buena suerte.
- Eres libre. Puedes partir. - Libre?
Qui�n quiere ser libre?
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