All language subtitles for Mar.De.Plastico.1x01.HDTV.XviD.[www.DivxTotaL.com]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (SoranĂ®)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil) Download
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

(Ruido)

Quién eres?

Eres tĂş?

Vete.

El mĂłvil, joder.

Ah!

(Teléfonos) -Guardia Civil de Campoamargo.

-Tranquilícese, ya verá...

-Guardia Civil de Campoamargo. He visto a una muchacha corriendo

y gritando muchísimo. -A ver, dónde está usted?

-Estoy en los plásticos. -A ver, tranquilo.

-DĂłnde ha visto a la chica? -Estaba corriendo

y gritando muchĂ­simo. -DĂ­game su nombre.

-Que soy yo. -TranquilĂ­cese y dĂ­game su nombre.

-Que soy yo, el Amancio. -Espere ahĂ­, enviamos una patrulla.

(Sirena)

-Tira, tira.

TĂ­rale, tĂ­rale, tĂ­rale.

TĂ­rale.

Ya está, que me vas a atropellar.

Joder, y ahora me deslumbra el hijo de puta.

-Amancio, que somos agente de la autoridad.

Un respeto, coño. -Sí.

Mira, allí... -Vaya "tajá" que lleva.

Para qué nos has llamado?

-A una chiquilla que va por allí la están persiguiendo.

-Echa un vistazo. -Una chiquilla?

-SĂ­.

-Amancio, qué has visto?

-A una chiquilla que iba corriendo y alguien detrás, por allí.

-Vamos a echar un vistazo.

No te muevas de aquĂ­, eh? -No.

-Aquí no hay nada. Vámonos.

Vamos. -Eh!

-Quita. -Dónde está la chiquilla?

-Chiquilla? AhĂ­ no hay nadie.

Venga. -Que está ahí la chiquilla.

-Claro, claro.

-Putos africanos. -No he comido nada.

-AquĂ­ no hay nada para vosotros. Fuera!

Fuera de aquí. -Tú también eres africano.

-Me estás amenazando? -Eh! Tranquilos, tranquilos.

-Tú eres el dueño de esto?

-Tranquilo.

Necesito a cuatro hombres para hoy.

-Nosotros trabajamos bien, ya nos conoces.

-Nosotros también, ya lo sabes.

-Venga, tres moritos a la furgoneta.

-Por qué siempre los moros? No me toques, eh?

Mierda. -Pero tengo que trabajar...

-No me cuentes tu vida. -Eh, eh, eh! Tranquilo.

-Quiero trabajar.

-TĂş, sube a la furgoneta.

-Venga, ve. Ve, ve.

Hermanos, vámonos. Vámonos.

-Los invernaderos, en el fondo.

Vamos.

(HABLAN EN SU IDIOMA)

Lo llevas todo? SĂ­.

Sí? Si la mochila está ahí.

Anda...

No has cogido el bocata?

Las llaves de casa.

No me las pongas ahĂ­, que parezco un pringado.

Ah, claro. Mejor perderlas, no?

Todo antes que parecer un pringado. Pues después del cole,

te vienes a casa y te pones a hacer los deberes.

Me estás escuchando?

Que no, que eso fue ayer, cuando lo del apagĂłn.

Yo le dije a los civiles

que algo le estaba pasando a una chiquilla

en lo de los plásticos de Juan Rueda.

Qué haces, coño?

Bueno, ni caso que me hicieron.

-Qué dices? -No os habéis enterado?

Resulta que cuando abrieron el riego,

empezĂł a chorrear sangre y parecĂ­a aquello un matadero.

-En los plásticos de mi padre? -Sí.

-No le va a hacer ni puta gracia.

-La sangre era de la chica? -Yo lo Ăşnico que digo

es que eso es de peor para atrás. -Pero era una chica del pueblo?

-No lo sé, yo no la vi. -Cuánto habías pimplado, Amancio?

Que un par de finos llevarĂ­as. -Vete a tomar por culo, Fernandito.

-Lucas.

-DĂłnde has metido el anĂ­s?

-Venga ya, coño.

-Dónde has metido el anís, coño?

La madre que parió al niño.

-Buenos dĂ­as. Puede darme un vaso de agua, por favor?

-Anda, vete de aquĂ­. Vete.

Venga.

-Tengo mucha sed. -Que te vayas, coño.

-Adónde coño vas, tostado?

Tú duermes en los plásticos.

Qué ha pasado esta noche allí? -Yo no sé nada.

-Pilar! -Qué haces?

-Le habéis hecho algo a una chica del pueblo?

-Qué coño haces, tía? -Que te estés quieto.

-Usted no puede hacer eso.

-Sí que puedo, porque estás en mi país.

-Lucas. Suéltalo, tío.

Eres gilipollas o qué? -No, no!

Yo no he hecho nada. -Contesta.

-Yo no he hecho nada. -Si no has sido tĂş,

quién cojones ha sido? -Yo no he hecho nada.

Será mejor que lo sueltes.

Esto no es asunto tuyo, asĂ­ que largo.

Te equivocas, sĂ­ es asunto mĂ­o.

Habéis oído al chulo este?

Me cago en tu...

-Bueno, qué ha pasado aquí?

Y usted quién coño es?

Héctor Aguirre, nuevo jefe de Policía Judicial.

Mi alférez...

Héctor, bienvenido al cuartel de Campoamargo.

Venga y le presento a su equipo de PolicĂ­a Judicial.

AlgĂşn problema? Ninguno.

Gracias a Dios, en este pueblo no hay mucho trabajo para ustedes.

Le vendrá bien algo de tranquilidad

después de haber estado en Afganistán, no?

Supongo que eso habrá sido duro. Sí.

Este es su despacho. Si quiere dejar sus cosas...

Señores, les presento a su nuevo jefe,

el sargento Héctor Aguirre.

Ella es la cabo Lola.

Salvador. Encantado.

Mi alférez, los agentes que acudieron a los invernaderos

de Juan Rueda piden refuerzos. La gente está muy alterada

por lo de la sangre que saliĂł del riego.

-Sí, y a los antidisturbios vamos a llamar también.

DĂ­gales que negativo. -A sus Ăłrdenes.

Nosotros nos encargaremos.

Quite, si eso no tiene importancia. Algún gracioso habrá echado

a un animal en el depĂłsito de agua. AquĂ­ hay poca diversiĂłn y...

Ayer recibieron un aviso sobre una chica

a la que perseguĂ­an en los invernaderos.

No se ha denunciado la desapariciĂłn de alguna joven?

Veo que está bien informado, pero no, no hay ninguna denuncia.

Además, menudo testigo el borracho oficial del pueblo.

Usted instálese tranquilamente. Si quiere que le enseñe su piso

en la casa cuartel, me lo dice... Gracias, pero primero iremos a ver

ese invernadero, salvo que usted ordene otra cosa.

No, haga lo que crea conveniente. Así lo haré, mi alférez.

Quién me acompaña? Yo misma.

Como ves, es un pueblo muy pequeño,

pero tenemos un poco de todo.

Tenemos gitanos,

marroquĂ­es, morenos...

Mira esos. Esos se las dan de malotes.

Y rusos.

También tenemos rusos.

Esa se llama Agneska. Es la mujer de Juan Rueda.

Aquí te cansarás de escuchar ese nombre.

Todo empieza y acaba en su bolsillo.

Qué pasa con él?

Es un caso raro,

una especie de terrateniente a la antigua.

Por cierto, una pregunta. Claro.

Con tu expediente, pudiste haber elegido

el destino que quisieras. Por qué este pueblo?

Y a esto lo llaman el "mar de plástico".

Sabes que se ve desde la Luna?

Todo se ha conseguido con el trabajo de miles de agricultores

con explotaciones familiares que se asocian en cooperativas

para seguir hacia adelante, gente currante.

Por aquĂ­. SĂ­gueme.

Dónde está Eric? -Se acaba de ir por ahí.

-Jefe.

Él es Eric, capataz del señor Rueda.

Coge una muestra y llévala al laboratorio.

Necesitamos saber si es sangre humana.

Entérate de la ubicación exacta donde el testigo vio a la chica

y a quien la perseguĂ­a. Que nos manden el informe

de los agentes que fueron y que aĂ­slen la zona.

Viste algo raro esta mañana, Eric?

No, todo igual que siempre, hasta que conectamos el riego.

De dĂłnde viene el agua? Tenemos un depĂłsito.

Llévame hasta allí. Ya ve la gracia que me han hecho.

Hijos de la gran puta. Con todo lo que le he dado a este pueblo.

Ahora tendré que desmontar él plástico entero.

Ya no se conforman con robarme.

Quién es usted? Yo soy Juan Rueda,

el desgraciado que trata de vivir de esta tierra.

Héctor Aguirre, jefe de Policía Judicial.

Encantado. Yo soy Fernando Rueda.

Ah, sĂ­, este es mi hijo, Fernando. Hoy he tenido suerte,

se ha levantado antes de las 14:00. Señor Rueda,

vamos a acordonar la zona. SĂ­, claro.

Estamos a su servicio para lo que haga falta.

Quieren que los lleve al depósito. Llévalos.

Es aquĂ­.

Oh!

-Qué es esto?

Es la hija de la alcaldesa.

(ERIC VOMITA)

No pienso firmarlo.

CĂłmo que no piensas firmar? Lo que has oĂ­do.

A ti se te olvida quién te paga en este ayuntamiento?

Vamos a ver, Carmen, en esas tierras

se tenĂ­a que haber plantado y siguen en barbecho.

Encima le vamos a renovar la subvenciĂłn?

A ver, Marta, hay un montĂłn de ingenieros agrĂłnomos en paro.

Haz lo que tengas que hacer.

Yo no pienso firmar nada ilegal y lo sabes.

Eso ya lo veremos.

Podría hablar con usted? Y usted quién es?

Héctor Aguirre, nuevo jefe de Policía judicial.

Ahora estoy ocupada, pĂ­dale cita a mi secretario.

Es muy urgente. Usted dirá.

Es sobre su hija.

A lo mejor no es Ainhoa. -A lo mejor no.

-Dios, tendrĂ­a que haber entrado con mi mujer,

pero no puedo.

-Ya, ya, papá, tranquilo.

Seguro que no es Ainhoa.

Ya verás como no.

Mi pobre niña.

CĂłmo he podido dejar que pasara?

-Papá, que no es tu culpa.

Que no es tu culpa, me oyes? Que no es tu culpa.

Si quieren, váyanse a casa, hablaremos más tarde.

No.

Lo Ăşnico que queremos es que cojan a ese hijo de puta.

DĂ­ganos lo que tenemos que hacer.

Tengo entendido que su hija tenĂ­a novio,

el chico que trabaja en el bar Amancio.

Se llevaban bien? SĂ­, se iban a casar.

-Por qué lo pregunta? Cree que ha sido él?

De momento, no podemos descartar a nadie de su entorno.

Eso nos incluye a nosotros.

-Pepe,

está haciendo su trabajo.

Ainhoa tenĂ­a enemigos? A mi hija la querĂ­a todo el pueblo.

Nunca le hizo daño a nadie, al revés.

No tuvo ningĂşn enfrentamiento? Nadie la amenazĂł?

Por supuesto que no, era mi hija.

Y usted? Tiene enemigos?

Me ha dicho su mujer que usted fue el Ăşltimo

en hablar con su hija. Sí, me llamó por teléfono.

Sobre las ocho de la tarde o asĂ­.

Solo me dijo que no venĂ­a a cenar y que a lo mejor no venĂ­a a dormir.

Y que no nos preocupáramos.

(LLORA)

Cuánto te hace falta? Dime. 2.000 euros.

2.000 euros? Eso no es nada.

Además, el tratamiento es muy bueno

y por lo menos dura tres meses.

Francesco me garantiza que voy a parecer una niña.

Cuánto hace que no bajas tú a los campos, mi amor?

Ya sabes que no me gusta el campo, soy alérgica y hay bichos.

Claro, bichos, por eso te crees que hay plantados billetes, no?

Si no quieres darme dinero, puedes decirlo directamente.

Tú sabes cuánto me pagan a mí por un pepino?

No. Ocho céntimos.

Ocho céntimos de mierda por un pepino que hay que plantar,

hay que regar, hay que cuidar

y encima hay que recogerlos.

Eres un amor.

Qué pasa, Fernando? Te has enterado?

De qué?

La sangre del invernadero era de Ainhoa.

CĂłmo que...?

La han matado, papá.

A Ainhoa?

Esa chica es la que siempre andaba metiendo las narices en todo, no?

-Por qué no te callas y te vas de compras?

Haz el favor de respetarla. Pues que haga el favor

de respetar a Ainhoa!

Ainhoa era mi amiga, papá.

Bueno, a ver si volvemos a trabajar pronto en esos plásticos.

Al haber estado sumergida en el agua,

es mucho más difícil determinar la hora de la muerte,

pero yo dirĂ­a que hacia las doce de la noche.

Ve el corte?

Tanto en la carne como en el hueso

se puede apreciar que utilizaron un instrumento dentado.

Cree que pudo ser la causa de la muerte?

No, me temo que no.

Primero fue desangrada viva.

Y solo después la decapitaron.

Necesitas que esté viva

para que el corazĂłn bombee toda la sangre.

CĂłmo cree que la desangraron? Ve este corte de aquĂ­?

Limpio, en la yugular.

Probablemente la colgaron de los pies,

pero también pudieron utilizar una bomba de succión.

Sin el cuerpo, es muy difĂ­cil saberlo.

No hay rastro del ADN del asesino? Nada.

Se han tomado muchas molestias en limpiarla bien.

Pudieron cortarle la cabeza y desangrarla ahĂ­ mismo,

donde la encontramos? No, imposible.

HabrĂ­an quedado rastros de tierra o de algĂşn tipo.

Esto tuvo que hacerse

con unas condiciones mĂ­nimas de higiene.

La conocĂ­a?

SĂ­.

Eres Lucas Morales?

Qué tranquilo está el bar ahora, no?

Eras el novio de Ainhoa Sánchez? Sí.

Saben ya quién lo ha hecho?

Cuándo la viste o hablaste con ella por última vez?

Anteayer.

Dónde estabas anoche? Cerré el bar y me fui a casa.

Estuve viendo la tele.

Solo?

SĂ­, mi padre saliĂł.

Sabes qué podía hacer Ainhoa a las once de la noche

en los invernaderos? Estaba preocupada por algo?

HabĂ­a tenido alguna pelea con alguien?

SĂ­, ella siempre andaba en lĂ­os con negros y eso.

A ver, es que les ayudaba a sacarse los papeles a los negros.

Como estudiĂł Derecho.

Y vosotros?

La querías? Claro que la quería, coño,

nos íbamos a casar el año que viene.

Pues te veo muy tranquilo aquĂ­ en el bar.

Quién le ha dicho a usted que yo estoy tranquilo?

Te importaría dejarme tu teléfono?

Te hace falta una orden para eso? Por eso te lo estoy pidiendo.

Haz memoria por si alguien te vio anoche,

serĂ­a de ayuda. Y no abandones el pueblo.

Tenemos huellas que coinciden con las de la vĂ­ctima

y que parecen indicar que escapĂł corriendo por aquĂ­.

Eso encaja con el testimonio de Amancio,

que la vio correr a las 22:50 desde aquĂ­.

Joder.

Forcejean y a Ainhoa se le cae el teléfono.

(Gritos)

Cuando ve llegar a la Guardia Civil,

el asesino se queda oculto con ella dentro del invernadero.

La golpea y la arrastra al interior

como comunican estas marcas en la tierra.

A partir de ese punto, no hay más huellas.

Cómo van con el teléfono?

Lo más seguro es que intentase pedir ayuda antes de perderlo.

La memoria está muy dañada.

Están haciendo lo que pueden para recuperarla.

Bien, entonces, qué tenemos? Qué sabemos seguro?

Por las huellas,

parece que el asesino actuĂł en solitario.

Al menos en el momento de la agresiĂłn.

Las pisadas pertenecen a unas botas de agua.

Un 42, pero podrĂ­a llevarlas puestas una mujer.

La coartada del novio es muy débil.

Y en estos casos el novio siempre es el primero y Ăşltimo sospechoso.

No.

Vamos, que ni de coña, que Lucas no es capaz de hacer algo así.

Lo conozco desde que llegué al pueblo.

Esto no es un crimen en caliente, es algo muy planeado.

Buscamos a alguien capaz de secuestrar a una chica,

sacarle 4 litros de sangre y luego decapitarla.

Encaja con el perfil de un psicĂłpata,

frĂ­o, calculador y sin emociones.

Por eso no puede ser Lucas ni nadie que yo conozca.

Seguro que no es del pueblo. Lo hizo todo sin luz,

en menos de dos horas.

Yo creo que conocĂ­a muy bien este lugar.

La pregunta es por qué. Qué pretende con todo esto?

Desde luego, dar un buen espectáculo.

Que sigan trazando cĂ­rculos a partir del depĂłsito

para ver si encontramos el cuerpo.

Revisad las cámaras de seguridad y quiero una relación telefónica

de las Ăşltimas llamadas de Ainhoa.

Todo lo que no descubramos en las prĂłximas 48 horas

seguramente no lo descubramos nunca.

En marcha. Venga, vamos.

Qué pasa, Sergio?

(TARTAMUDEA) -Como vea papá que le has cogido el coche,

te la vas a cargar. -Pues que me compre uno.

-Papá no te va a comprar un coche. -Qué guapo, no?

-No, no, no lo toques, no!

No lo...

Lo has descentrado.

-Y qué? Se ven muchas estrellas o no?

-No.

Se ven por la noche, no se ven por el dĂ­a.

-TĂş sabes que les puedes poner nombre a las estrellas si quieres?

-No, las estrellas ya tienen nombre.

Y yo a lo mejor un día veo a mamá, que está en el cielo.

(RĂŤE)

-Qué pasa?

Quieres un cigarro? En serio? -No.

-SĂ­. -No.

-Quieres un cigarro. -No, no, no.

-SĂ­ que quieres, Sergio.

-No, fumar es malo, deberĂ­as dejarlo.

-Qué es eso, Sergio?

-Qué es eso, Sergio? -No, no, no!

-Qué has hecho?

Dónde estabas anoche, Sergio? -Qué?

-DĂłnde estabas anoche? -Por ahĂ­.

-Por ahĂ­ dĂłnde? Por ahĂ­ dĂłnde? -Quita, quita, quita.

-Vale.

Vale, vale, venga.

Ya está, ya está.

EscĂşchame, Sergio.

Si te preguntan, estabas en casa.

Estuviste en casa toda la noche y no saliste.

-Eso es decir una mentira.

Eso es mentira.

-TĂş quieres que nos separen y que te lleven a un centro?

-No, no. -Eso es lo que quieres?

-No, no. -EscĂşchame, porque es importante.

Anoche estabas en casa.

Te queda claro? En casa.

-Anoche estaba en mi casa, anoche estaba en mi casa.

-Vamos a limpiar eso, anda.

Venga.

-No le digas a papá. -No le voy a decir nada a papá.

Te tengo, cabrĂłn.

Qué hacías? Qué? Te gusta mi moto?

-Pues no, es una mierda, como tĂş.

-Me tienes harto, chaval.

Te voy a dar una hostia, que se te van a quitar las ganas...

(Claxon)

-No me puedes tocar, soy menor. -Que no te puedo tocar?

Menor para lo que quieres. Eh, eh, eh, ya vale.

Qué pasa?

A estos hay que enseñarles.

Ya está, ya lo has asustado bastante.

No lo volverá a hacer.

No, no se va a ir.

Me cago...

Vamos, Nacho, coge la mochila.

(Timbre)

No me digas que te has vuelto a dejar las llaves otra vez?

Hola. Ha pasado algo?

No, no, nos hemos encontrado y lo he traĂ­do.

A ti no te he dicho que no te subas nunca al coche de nadie?

Mamá, es Héctor. Me da igual.

Vete a tu habitaciĂłn a hacer los deberes, anda.

Que ahora te preparo la merienda. AdiĂłs, Nacho.

AdiĂłs.

Te lo agradezco, pero la prĂłxima vez

prefiero que venga por su cuenta.

Vale?

Vale.

Podemos hablar?

No digo ahora, cuando te venga bien.

Es que me venía bien hace dos años,

cuando mataron a mi marido en Afganistán.

No sabĂ­a ni cĂłmo decĂ­rselo a Nacho.

Sí, sí, Héctor, me quedé sola.

Y tĂş no... No volvĂ­ a saber nada de ti.

Ni un mensaje ni una llamada...

Ni siquiera a su entierro.

Ni siquiera viniste a su entierro.

Pablo me pidiĂł que os cuidara y yo se lo prometĂ­.

Entonces no era capaz.

Ahora sĂ­.

Ahora es tarde, Héctor.

AdiĂłs.

Héctor. A la orden, mi alférez.

Cuándo vienen los de la UCO? Eso te venía a decir.

Los de la UCO están hasta arriba

con lo del secuestro del niño en Galicia,

así que de momento estás solo con esto.

Es lo que hay.

-Jefe, tenemos algo.

En el listado de llamadas hay un nĂşmero que se repite muchĂ­simo

de una tarjeta SIM no identificada. Seguramente sea del mercado negro.

Si se fija,

hay otro nĂşmero que se repite bastante en los Ăşltimos dĂ­as.

Es el de Juan Rueda.

Que yo sepa, no se llevaban muy allá.

Y eso por qué? Porque Ainhoa

le tocaba mucho los cojones con el tema de los ilegales.

Vamos a hacerle una visita.

Lola.

Señora,

puedo salir antes?

Es que me da miedo con todo lo que ha pasado.

Tengo que atravesar los invernaderos por la noche.

-Salima, tú a qué hora sales?

-A las 23:00, señora.

-Qué espanto lo del asesinato.

Toda esa sangre... Qué asco.

-Sabéis qué? Que no me da pena.

-CĂłmo puedes decir eso? A esa chica le cortaron la cabeza.

-Porque andaba metiéndola donde no debía.

Le gustaba ir calentando. -Lo dices por tu marido?

-Lo digo por todo el mundo. Era una zorra.

Zorra la madre, zorra la hija. Eso es ciencia.

-No os da miedo que haya un asesino en el pueblo?

-Por lo menos ha pasado algo. Hace cuánto que no había un tema

del que hablar? -Mira, ahĂ­ tienes un tema.

-Hola.

Señoras... Estoy buscando a Juan Rueda.

Como todo el mundo.

No prefiere tomar algo con nosotras?

Puedo hacer que le preparen un margarita.

No, gracias. Sabe dónde está? Sí.

No nos han presentado. Ellas son mis amigas,

Irina y Paola. (AMBAS) -Hola.

-Y yo soy Agneska, la mujer de Juan.

Dónde está su marido?

Juan está en la fábrica.

DĂ­gale a Salima que el indique.

Gracias.

Dejádmelo en los fines de semana y no necesito volver al gimnasio.

Hombre, si está aquí el nuevo sheriff.

Hace 40 años todo esto no era más que un desierto.

Cuidado.

Y ahora somos la huerta de Europa. Algo habremos hecho bien, no cree?

Vengo a hacerle unas preguntas.

Es sobre la chica asesinada en sus tierras, Ainhoa.

En el registro de llamadas de la vĂ­ctima su numero

se repite en varias ocasiones. Ah, sĂ­? Mira.

Especialmente, en las Ăşltimas dos semanas.

La Ăşltima, el dĂ­a de su muerte.

Ella andaba por aquĂ­

intentando ayudar a los trabajadores inmigrantes.

Era de las que querĂ­a cambiar el mundo.

Me daba bastante el coñazo, perdone la expresión.

También hay llamadas desde su teléfono al móvil de la víctima.

Cuando puedo, devuelvo las llamadas.

Soy un caballero. Quiere decir

que su relaciĂłn con Ainhoa era exclusivamente de trabajo?

De qué otra cosa podía ser? Dígamelo usted.

Acompáñeme fuera, haga el favor.

Siempre me he llevado bien con las fuerzas del orden.

Estoy acostumbrado a colaborar, no me cuesta nada.

Si recuerda algo, no dude en llamarnos.

Y usted tampoco dude en llamarme si necesita cualquier cosa.

CĂłmo dice?

A usted qué le hace feliz? Los caballos? Los coches?

Las armas? A los civiles les gustan mucho las armas.

Dígame lo que le gusta y yo se lo conseguiré.

Debe estar muy acostumbrado a comprar a todo el mundo

para proponérmelo así.

No imagine tanto. Solo quiero que nos conozcamos mejor

y darle la bienvenida al pueblo.

Me alegro, porque no estoy en venta.

No era ese el Pincho? Quién?

Lo metieron en la cárcel porque Ainhoa testificó contra él.

(MĂşsica)

Joder.

(CANTAN)

-Qué? Ya ni saludas ni nada.

-Qué estabas haciendo anoche, Pincho?

-A ti qué te importa? Soy libre. Ya cumplí con la ley.

-Qué casualidad que vuelves y matan a Ainhoa.

-Las cosas de la vida. -Las cosas de la vida?

Vamos. -Yo no he hecho nada, te lo juro.

Te estás equivocando, prima. -Ni prima ni nada.

-Lola, tú no tienes vergüenza. No vienes al culto en años

y te plantas aquí a ofendernos. -Mamá, no te metas.

-Qué enredas ahora, Lola? -Esto no tiene que ver contigo.

Es sospechoso del asesinato de Ainhoa.

-El pincho no tiene nada que ver con lo de la paya.

-Cómo estás tan seguro? -Porque pasó la noche conmigo.

-No me mientas.

-En el patio del Cortado estuvimos anoche todos los primos.

-Estás contenta? Puedo irme ya?

-Vamos, todo el mundo para el coche.

-Vamos, mamá.

-CrĂ­o a una hija con lo mejor, que no te ha faltado nada,

para que te convierta en esto?

-Que con los muertos no se habla. Vámonos.

-Tira, mamá. Tira.

Pues sĂ­,

gitana y guardiacivil.

(TARTAMUDEA) -Vamos a la playa.

Vamos a la playa. -Ahora no, Sergio.

Gracias.

-Yo quiero un polo de limĂłn.

-No empieces con el puto polo de limĂłn.

-TĂş, sin pasarse, eh?

Luego te compro yo un polo, Sergio.

Buenas.

Ponme una cerveza.

Qué?

No habéis descubierto nada, no? Nada.

No tenemos una mierda.

Ni un sospechoso ni un ADN? Nada.

Joder. SĂ­ que sois unos paquetes.

-Salva es un paquete.

-Sergio. -Es un paquete.

Vale ya! Ya, eh?

Para un rato que tengo para tomar una cerveza y me lo habéis jodido.

Eres un paquete. -Salva, no te mosquees.

Chao, Lucas. AdiĂłs, paquete.

Es un paquete.

-Os habéis fijado que está el pueblo vacío?

SĂ­ que tiene que estar la gente acojonada.

-Normal, hay un asesino por ahí. Tú me contarás.

-Están acojonados en el pueblo.

-Cómo estás?

-No aguantaba ni un minuto más en esa casa.

Mi madre se ha ido a currar y mi padre está...

Yo no puedo verle asĂ­.

-No llores. -Siéntate un poquillo, anda.

-Te pongo algo de beber? -No, gracias.

-Yo quiero un polo...

No llores. -No lloro, no lloro.

TĂş no me dices nada?

-Qué quieres que te diga?

-Oye, tú por qué no viniste anoche con nosotros?

-Estaba en mi casa y no me apetecĂ­a salir.

-Es muy raro que no quieras salir. -Es muy raro.

-Me quieres decir algo? -Te estoy diciendo que estás raro,

que estás muy frío. No me has dicho nada,

no me has abrazado... Soy yo la única que nota que está frío?

Soy yo la Ăşnica que lo nota? -No te enfades.

No me gusta que te enfades. Ah!

Pupa.

CĂłmo que "pupa"? -Tengo una pupa.

-Cómo te la has hecho, Sergio? Enséñamela.

-No. -DĂłnde te la has hecho?

Viste a Ainhoa anoche? -Yo no he hecho nada.

-Sergio, viste a Ainhoa? -Déjale en paz,

que no te ha hecho nada. -Mar, estás paranoica.

-Que yo estoy paranoica?

Alguien se ha cargado a mi hermana y yo estoy paranoica?

-Yo no he hecho nada. -Hostia, tĂ­o.

-Mar...

Mar, somos tus amigos.

No puedes dudar asĂ­ de nosotros, tĂ­a.

-Yo estaba en mi casa.

Yo no he hecho nada.

-Sergio.

-Yo no he hecho nada. -TĂş estabas en casa.

Muy bien, ya está.

-Yo estaba en casa. -TĂş estabas en casa.

-Yo estaba en mi casa.

"Venga, vamos.

Una, dos y... AhĂ­ va!

-Vivan los novios! Vivan los novios!

-Bravo!

-Que se besen, que se besen, que se besen, que se besen...

-Vivan los novios!"

(MĂşsica)

Nacho, qué haces aquí? No quiero discutir ahora.

No me puedo dormir. Qué?

No me puedo dormir. Yo te acompaño a la cama.

No. No lo pares. Déjame ver a papá.

Estás seguro? Sí.

Anda, ven aquĂ­.

Seguro? SĂ­.

Le echas mucho de menos?

Yo me acuerdo mucho de él,

pero ahora ya soy un hombre.

Cariño...

Baje!

Qué hace?

-Vamos!

Pablo!

Buenos dĂ­as.

Joder, vaya careto.

No me digas que has pasado la noche aquĂ­.

Has visto esta foto?

CambiĂł su foto del perfil el dĂ­a que la mataron.

Qué ves? No sé.

Está feliz, ilusionada,

posando para alguien que le gusta.

Te parece que está mirando a su novio de toda la vida?

Puede ser. Me acabo de levantar.

No quieres un café? Espera.

Vamos a ver cĂłmo de buena es esta foto.

Buscamos a un varĂłn de origen africano

de entre 25 y 30 años. Creemos que mantenía una relación sentimental

con la vĂ­ctima, asĂ­ que ahora es nuestro principal sospechoso.

Joder. Alguien le conoce o le suena?

Pues en marcha. Salid a buscarle.

Y, cuidado, puede ser peligroso.

Mira el perro policĂ­a cĂłmo ha olido el porrito.

Toma, anda.

Apaga esa mierda que me vais a buscar un marrĂłn.

Conocéis a este chaval?

No. Pásaselo al resto, anda.

Qué hacéis? Qué pasa, Lucas?

Lo habéis visto? Lo conocéis, os suena?

Quién es este negro?

Tenemos que hablar con él. Por qué?

Tenemos que hablar con él y punto, Pilar.

Salva, qué pasa?

Que creemos que estaba liado con Ainhoa.

CĂłmo dices?

Qué dices, Salva?

CĂłmo que liado con Ainhoa? Eres gilipollas, Salva?

Lucas. Joder!

Lucas!

Déjalo, yo hablo con él.

Tened cuidadito y apagad los porros.

Fer.

Lucas, no vas a conseguir nada con esa actitud.

-Me da igual.

-También te da igual que se haya liado con tu novia?

-Tú de qué coño vas, eh?

-Ese tostado trabaja en los invernaderos de tu padre.

-Por qué no se lo has dicho a Salva?

-Porque nosotros vamos a encontrarle antes

para pague lo que ha hecho. -Qué coño dices, tía?

A ti se te va la olla.

Conmigo no contéis.

-Quién se apunta?

(HABLAN A LA VEZ)

-Nosotros vamos a hacer justicia.

Te vienes? -Lucas.

Lucas, no hagas el gilipollas, tĂ­o.

Perdonad. Buenas.

Conocéis a esta persona? Os suena de algo?

Derek, tu madre me dijo que necesitarĂ­as uno de estos.

Llévaselo, eh? -Vale.

-Te está quedando bien, eh? -Bueno.

-Me gusta. -Fara.

-Hola, Teodoro.

Has visto qué bonita está?

-La Guardia Civil está buscando a tu hermano.

-Por qué?

-Dicen que es por el asesinato de esa chica.

-Eso es mentira. Kaled jamás haría una cosa así.

Qué? -Ten cuidado.

-Teodoro.

-EscĂłndete, vete, te digo. Vete!

(HABLAN EN SU IDIOMA)

-Fara!

-Este cabrĂłn tiene que sufrir como sufriĂł Ainhoa.

Vamos a quemarle.

-Cogedlo. -Vamos!

-Qué pasa? -Sois unos cobardes.

-Échale, échale. Quémale, quémale!

(HABLAN A LA VEZ)

-Qué hacéis llorando?

Te vamos a quemar. -Simio.

-Te vamos a quemar.

-Vas a llorar ahora, maricona? -Eh, eh!

Que lo haga Lucas. -SĂ­, que lo haga Lucas.

-Ainhoa era su novia. -Vamos, Lucas.

-Vamos. -Es cosa tuya.

Quema a este hijo de puta. -Venga.

(TODOS) -Lucas, Lucas, Lucas!

-Quémalo. -Lucas, Lucas, Lucas!

-Lucas, Lucas, Lucas!

-Lucas, Lucas, Lucas!

-Quémalo, quémalo!

-Quema a ese maricĂłn! -A ese mono de mierda.

-Ahora qué, eh? -Eh!

Mira a ver quién es ese.

-Ese es el cabrĂłn del bar.

-Sí, pero él no se va a salir con la suya.

Se acabĂł la fiesta.

Todo el mundo de rodillas y con las manos en alto.

Solo queremos hacer justicia. Ya me habéis oído!

De rodillas y con las manos en alto.

Y si no, qué, eh? Nos vas a disparar?

Es la Ăşltima vez que os lo digo.

Vamos, a por él!

Eh!

-Vamos!

-Atrás las manitas!

-Tú, enséñame las manos. Arriba las manitas, venga.

Lo tenemos.

Que no me toques!

Hijo de puta, déjame!

-TodavĂ­a no he terminado contigo, negro de mierda, te voy a matar!

-Con este qué hacemos?

-Dale un plátano, que se sienta como en casa!

Que le vea un médico.

Luego lo lleváis a la sala de interrogatorios.

Yo no he hecho nada. Por qué estoy detenido?

-No se va a quedar asĂ­ esto, te lo juro por Dios!

Hiciste tĂş esta foto?

Ainhoa y yo estábamos juntos. Yo la quería y ella a mí.

Si te quería, por qué seguía con su novio?

No, no seguía con él, le dejó. Él no dice eso.

Ni los amigos de Ainhoa ni su familia.

Me lo dijo ella.

Le dejĂł hace dos semanas, se lo juro.

Por qué nadie de su entorno sabía que estaba contigo?

Ella querĂ­a contarlo, pero yo preferĂ­a llevarlo en secreto.

A la gente de aquĂ­ no le gusta que sus hijas se mezclen con nosotros.

Y yo no querĂ­a que Ainhoa tuviera problemas por mi culpa.

Cuándo fue la última vez que la viste?

Comimos juntos.

Le hice esa foto y luego se fue.

TenĂ­a mucho trabajo. Quedamos para vernos por la noche,

pero ya no la volvĂ­ a ver. No apareciĂł a la cita?

No lo sé, fui yo el que no pude ir.

Tuve que quedarme a trabajar en los invernaderos hasta tarde,

no pude avisarla.

No pude avisarla.

A qué hora habías quedado? Y dónde?

10:45, en los invernaderos.

Iba a recogerme cuando saliera.

Un testigo dice que vio a Ainhoa corriendo mientras alguien

la perseguĂ­a.

Justo cinco minutos después de la hora a la que habíais quedado.

Sabes que ese testigo podrĂ­a identificarte?

No, no era yo. Se lo he dicho, estaba trabajando.

No salimos hasta las 01:00. Alguien podrĂ­a confirmarlo?

SĂ­.

Pero puede que no quiera. Por qué?

El capataz de Juan Rueda estuvo trabajando con nosotros

en el invernadero.

Pero no dirá que estuve allí. No tengo papeles.

Soy un trabajador ilegal.

Que traigan a ese capataz.

Oiga, le juro que le digo la verdad.

Yo la querĂ­a. Ainhoa me hacĂ­a feliz y me ayudaba.

A mí y a mis compañeros.

Es la Ăşnica persona que ha dado la cara por nosotros.

(LLORA)

-Necesito irme.

-Espera un momento.

Acabo de hablar con el capataz de Juan Rueda.

Y confirma lo que Kaled nos ha dicho.

SĂ­ que estuvo trabajando hasta las 01:00 en los invernaderos.

Qué hacemos?

Dejar que Kaled se vaya, pero que no salga del pueblo.

Eric.

Gracias por la informaciĂłn.

-Vale.

-Jefe, hemos recuperado parte de la informaciĂłn del mĂłvil de Ainhoa.

Qué habéis encontrado?

Mira los WhatsApp que Lucas le enviĂł.

"Por qué no coges el teléfono? Me has jodido, no entiendo nada.

No puedes dejarme así. Te estás tirando a otro, no?

Como me entere de quién es te vas a cagar.

Los dos. No sabĂ­a que fueras tan zorra.

No vuelvas por el bar.

Te odio."

Lucas nos ha mentido.

Kaled tenĂ­a razĂłn, Ainhoa le dejĂł.

Y, como ves, no se lo tomĂł nada bien.

Qué hacemos?

Aislarlo en un calabozo, que se cueza toda la noche.

Y que no le dejen dormir.

(Timbre)

Marta.

Qué pasa?

Será mejor que... Espera, espera.

Es Nacho? Le ha pasado algo? No.

Es...

Es sobre Ainhoa.

Pasa.

Han entrado en mi casa. CĂłmo?

Esta tarde.

Estaba todo revuelto y yo no... No sabía a quién acudir.

Se han llevado algo? No.

Tienes idea de quién lo ha hecho, qué buscaban?

No lo sé. Puede que me equivoque, pero...

Pero creo que tiene que ver con la muerte de Ainhoa.

A ver, Ainhoa querĂ­a denunciar a Juan Rueda.

Ella decía que tenía pruebas que lo llevarían a la cárcel.

Y, bueno, me pidiĂł que la ayudara con la denuncia.

Y tú la ayudaste. Claro que la ayudé.

Hace tres dĂ­as cambiĂł de opiniĂłn.

Ella de repente decidiĂł que...

Que no querĂ­a denunciarle y...

Y no te dio ninguna explicaciĂłn?

Y ahora está muerta, joder.

Tengo miedo, Héctor. Tranquila.

Ya está, ya está.

(LLORA)

Será mejor... Será mejor que me vaya.

Mandaré una patrulla para que se quede esta noche

en la puerta de tu casa. No dejaré que os pase nada.

Qué pasa, Marta?

Siempre que apareces, mi vida es un problema, Héctor.

A lo mejor tĂş eres el problema.

AquĂ­ tiene.

Las pruebas de la denuncia que Ainhoa preparaba contra usted.

Eres un buen chaval.

Espero que también seas espabilado y te olvides de que me has visto.

Llévame a casa, Eric.

(TOSE)

Ah! Por favor!

DĂ­gale que se cuide, porque una muchacha asĂ­, solita,

con un niño pequeño...

Habla conmigo, confiesa y te conseguiré un buen trato.

Yo no he hecho nada, Salva, nada!

TĂş sabĂ­as que mi hija te iba a denunciar.

Te estás equivocando conmigo otra vez, Carmen.

Te lo voy a quitar todo, hasta que vuelvas a ser

el puto campesino de mierda que eras.

-Le vamos a cortar la cabeza como él hizo con Ainhoa.

-Calla!

-Qué vas a hacer, cortarme la cabeza?

-Necesito que me acompañe al cuartel, por favor.

Tenemos que hablar con usted.

-No sabes con quién estás hablando.

-No me fuerces... -Como me toque,

juro por Dios que me lo llevo esposado.

Alto!

No. -Ayuda, ayuda!

Ayuda!

-No fue él, fue Sergio.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.