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UN YANQUI EN OXFORD
El tiempo es ideal para las regatas.
Es lo que est�bamos esperando
para navegar por el r�o
o para salir a la mar.
Remad todos a una
hasta que el pecho os toque las rodillas.
Remad todos a una
hasta que el pecho
os toque las rodillas.
UNIVERSIDAD ESTATAL DE LAKEDALE
FUNDADA EN 1903
EL CLIPPER YANQUI, PUBLICACI�N QUINCENAL
PR�XIMAMENTE, LA FINAL DE 400 M.
SHERIDAN, EL MERCURIO UNIVERSITARIO, FAVORITO
COMO GANADOR DE LA CARRERA
Est� en el saco, Sr. Sheridan. Es la distancia ideal para Lee.
T� lo has dicho.
Mi hijo ganar� la carrera, apostar�a todos mis ahorros.
Si tuviera ahorros.
Dan, necesitamos ese titular, estamos retrasando la edici�n.
Imprimiremos cuando lleguen los resultados de Topika.
Cuando Lee gane los 400m, quiz� esos palurdos
se enteren de que Lakedale figura en el mapa.
Dice que esperemos a que su hijo gane la carrera.
�Cree que dirige un bolet�n de carreras?
Nuestros fieles lectores dejar�n de sernos fieles.
Esperar hasta el lunes el peri�dico del s�bado...
A m� me preocupan los anunciantes.
Si el s�bado les fallamos, retirar�n su publicidad.
Es decir, hoy. Y llevamos una semana sin cobrar.
Entra, a ver si haces entrar en raz�n al viejo.
No es por el dinero, lo sabes, pero...
Es m�s testarudo que una mula de tres patas,
pero volver� a intentarlo.
S�, vamos con retraso, pero entramos en prensa enseguida.
No, tiene usted raz�n.
No volver� a ocurrir.
Desde ahora recibir� el peri�dico puntualmente.
S�, adi�s.
Los anunciantes te abandonar�n
si esta edici�n no sale en el tren de las tres.
- Pues que se vayan. - No puedes hacer eso.
Adem�s, los chicos reclaman el jornal de la semana pasada.
- No se merecen esto. - Diles que se vayan a...
No, diles que les pagar� el lunes.
Y que siento que hayan tenido que esperar.
Eso est� mejor. Ahora dime el titular y empezaremos.
Est� bien.
"Lee Sheridan bate un nuevo r�cord".
- Eso ya est� compuesto. - Pues util�zalo.
Podemos acortar el discurso del Gobernador...
Todos los granjeros del lugar sabr�n qui�n es tu hijo...
...aunque no sepan otra cosa.
"Lee Sheridan gana un partido de f�tbol".
"Lee Sheridan gana las regatas".
Se preguntan qu� hac�an los otros regatistas
mientras Lee remaba hacia la gloria.
Oye, t�...
Puede ser de Topika.
�Diga?
Hola, Lee.
S�, pap�. Van a dar la salida.
Me est�n esperando.
El r�cord del mundo est� en 46,4 segundos.
No dir� que voy a mejorarlo, pero...
Bill sostendr� el tel�fono hasta que se acabe.
Gu�rdame esto, volver� dentro de unos...
...46 segundos.
Sheridan, �participas en esta carrera o no?
No te sulfures, entrenador.
Haberles dado la salida, les habr�a alcanzado.
�Te sientes capaz de ganar, Lee?
Si encuentro un rival digno, batir� el r�cord.
- As� se habla. - Pr�stame tu cron�metro.
Date prisa, Sheridan.
Eso har� en cuanto dispares esa pistola.
En sus marcas.
Preparados.
- �Vamos, Lee! - �Corre, corre!
Lee va en segundo lugar, Sr. Sheridan.
�Venga, Lee!
�Vamos, Lee, corre!
�Arriba esos pies! Va el segundo, Sr. Sheridan.
�Qu� le pasa? Se habr� roto una pierna.
Le est� adelantando. �Vamos, Lee!
Ya va en cabeza.
�Va el primero!
Demasiado f�cil, amigos.
- Has estado fant�stico. - Gracias.
Hola, pap�. Claro que he ganado.
47 segundos justos.
�47? �Por qu� has tardado tanto, hijo?
No se pueden batir r�cords compitiendo con tortugas.
LEE SHERIDAN CASI BATE EL R�CORD
CORRI� LOS 400 M EN 47 SEGUNDOS
�Por qu� no ha batido el r�cord, Sr. Sheridan?
No se pueden batir r�cords
compitiendo con tortugas.
- Hola, decano Williams. - Hola, Sheridan.
- �Me mand� llamar? - S�, si�ntate.
Gracias.
Quiz� soy el �nico hombre al oeste del Mississippi,
exceptuando a tu padre,
que cree que la Universidad de Oxford te soportar�a
durante m�s de un curso.
�Qu� tiene que ver Oxford conmigo?
Yo estudi� en Oxford durante tres a�os.
Me encantaba y me sigue gustando.
Me parece muy bien, pero...
Luego me he permitido tener otros afectos,
y entre ellos est�s t�, Sheridan.
Gracias, decano Williams.
Usted tambi�n me cae la mar de bien.
Gracias, Sheridan. Vayamos al grano.
Te he conseguido una beca en el Cardinal College.
�Qu� es el Cardinal College?
Uno de los colegios mayores de la Universidad de Oxford.
- �Quiere decir que voy a ir a Oxford? - S�.
Estupendo.
- Entonces, �te parece bien? - Claro que s�.
Me solucionar�a la vida tres a�os m�s de...
Un momento, all� no juegan al f�tbol como nosotros.
Somos culpables de tu falsa idea de un centro educativo.
Las aulas son una prolongaci�n de nuestras canchas deportivas.
Pero gracias a nosotros, Lakedale es famoso.
En Oxford no te enfrentar�s a los mismos problemas.
Espero que en los intermedios de tu dedicaci�n al deporte
recuerdes de vez en cuando
que a Oxford tambi�n se va a aprender.
Por los estudios, tranquilo. Aqu� saco matr�cula de honor.
Espero que te aguanten en Oxford el tiempo suficiente
para apreciar tu val�a intelectual.
Cuando me vean en la pista o en las regatas,
suplicar�n que me quede.
Si Oxford y t� sobreviv�s al primer encontronazo,
ser� una experiencia muy interesante para ambos.
S� que tu padre aceptar�.
Me hab�a olvidado de pap�.
Fue bueno mientras dur�,
pero el Cardinal College deber� apa��rselas sin m�.
�Por qu�?
Debo ayudar a mi padre con el peri�dico.
Ya le ha costado bastante que venga a esta universidad.
Conozco a tu padre y no querr� que pierdas...
...esta oportunidad. Hablar� con �l.
No, no. Prefiero que no lo haga.
Mis d�as de universitario han terminado.
Me habr�a gustado darles una lecci�n a esos ingleses.
- Buenos d�as, Dan. - Buenos d�as.
- �Qu� est�s tramando? - Nada, o no mucho.
�Y por qu� me has llamado? Tengo que dirigir un banco.
Se dirige solo.
Tambi�n puedes gastar aqu� el fondillo de los pantalones.
Acaba con eso. �Qu� quieres?
La verdad es que necesito un poco de dinero.
- �Cu�nto es poco? - Un par de miles.
�Dos mil?
Dan, no habr�s cometido ninguna tonter�a...
...a tus a�os, �verdad?
Siempre has sido un malpensado.
Quiero dinero para mandar a Lee a Oxford.
�Qu�? No, se�or.
No te dar� ni un centavo para esa locura.
Deber�as poner a trabajar aqu� a ese engre�do.
�De qui�n es hijo?
- Tuyo, para su desgracia. - Pues no te consiento que...
Has malcriado a ese chico hasta casi estropearlo.
Cree que �l puede dirigir el colegio y la ciudad.
Hay que sacarle esa soberbia aunque sea a golpes.
Y si fueras buen padre, lo har�as.
No me digas qu� tengo que hacer.
Alguien tiene que dec�rtelo, y si te queda algo de cerebro
en esa cabezota, har�s que Lee se gane su pan.
Buscar anuncios a comisi�n le bajar� los humos.
No necesita que nadie le baje los humos.
Le conozco bien, somos de la misma sangre.
�Y qu� tiene que ver la sangre con eso?
�Qu� tiene que ver la sangre?
El primer Sheridan vino a este pa�s en 1675
y se trajo consigo una imprenta primitiva.
Desde entonces, todos los Sheridan...
...han vivido y han muerto junto a la prensa.
Y han tardado en morir: todos a los 85 o m�s.
Lee es un Sheridan.
A�n le quedan 62 a�os por delante.
Es mucho tiempo para estar sentado escribiendo sandeces
para los debiluchos que no aguantan nada m�s fuerte.
Ese chico lleva sangre azul en sus venas.
�Y sabes por qu� es azul? Porque es tinta de imprenta.
Ya lo demostrar� cuando llegue el momento.
Har� su trabajo como todos los Sheridan.
Pero lo har� mejor porque tendr� estudios.
�Y t� quieres que le baje los humos?
Vamos, vete de aqu�.
Vete a tu banco y m�tete detr�s de aquellas rejas.
Es donde debes estar. - Est� bien, Dan. Me voy.
�Quieres los dos mil en efectivo o en un cheque?
LEE SHERIDAN VA A OXFORD
LEE SHERIDAN, REGALO DE AM�RICA A OXFORD
DALES UNA LECCI�N, LEE
Amigos, esperad un momento.
Hemos jaleado mucho a Lee y esta puede ser la �ltima vez.
Gritaremos tanto que se acordar� toda la vida.
L-A-K-E-D-A-L-E.
L-A-K-E-D-A-L-E, L-A-K-E-D-A-L-E.
Sheridan, Sheridan...
�Sheridan!
O-X-F-O-R-D.
O-X-F-O-R-D.
Adi�s.
Mis queridos colonos.
Lo he pasado muy bien en vuestro peque�o pa�s,
conociendo a los ind�genas, estudiando sus costumbres y
aprendiendo vuestro extra�o lenguaje.
Pero debo volver a la civilizaci�n y...
Viajeros al tren.
Olvidaba despedirme de mi padre. �Paso!
Lo siento, pap�, es tarde. No hemos podido charlar.
Habr� tiempo cuando vuelvas. Escribe a menudo.
Reservar� una columna para las noticias que mandes.
No nos olvides, Lee.
�Con todo lo que ha hecho por m�? Imposible.
Casi siento que pap� le pidiera el dinero.
Tranquilo, lo recuperar� gan�ndoselo al p�quer.
- Adi�s, Lee. - Adi�s, y gracias por todo.
Oxford es muy antiguo, no quieras cambiarlo de golpe.
S�. Pap�, ya me voy.
Adi�s, hijo. No pierdas el tren.
- Tranquilo, lo alcanzar�a. - Vete.
�Extra, extra! �ltimas noticias.
�Gran despedida a Lee Sheridan!
Vaya, hoy s� ha salido a tiempo tu peri�dico.
Disculpe, �sabe cu�ndo llegaremos a Oxford?
Antes de una hora.
No est� mal, para estos trenes ingleses.
A nosotros nos satisfacen.
Claro, deben ser peque�os, siendo peque�o el pa�s.
Cabr�a entero en el estado de Nebraska.
Es indudable, pero �con qu� objeto?
No me malinterprete, no quiero criticar su pa�s.
Me parece genial. Fig�rese, vengo a estudiar a Oxford.
S�, estoy muy contento de ir a Oxford.
Comparado con Am�rica me parecer� lento al principio,
pero me acostumbrar�.
O�do al parche, caballeros, esto puede ser interesante.
Lo �ltimo que me dijo el decano de mi colegio fue:
"No quieras cambiar Oxford de golpe". Y no lo har�.
Es de agradecer.
�Cu�ntos colegios mayores hay en Oxford?
- No lo s�. - �Y cu�ntos estudiantes?
Joven, la informaci�n sobre la Universidad de Oxford,
sus antiguos edificios, su clima y topograf�a
viene en la gu�a oficial de Oxford.
Y a�adir� que, por suerte, yo estudi� en Cambridge.
Buenos d�as.
Fijaos en eso.
Creo que alg�n colegio mayor ha ganado el premio gordo.
Cruzad los dedos, podr�a ser Cardinal.
Dios nos libre.
�Viene alguien valioso a Cardinal este a�o?
Somos el colegio mayor con la peor materia prima.
Ojal� viniese alguien que supiera correr, remar o algo.
�Es obligatorio discutir hasta la saciedad
a cu�nto se puede correr?
Ya, t� est�s por encima de esas cosas.
En absoluto, hace tiempo que soy consciente
de que un hombre puede correr m�s que otro.
Ese es el problema, los nuestros no pueden.
Perdonadme, amigos, pero os traigo buenas noticias.
- �Disculpe? - Disculpado.
Resulta que yo soy un buen atleta y voy a Cardinal.
- Va a Cardinal. - Debimos suponerlo.
Es una suerte que nos hayamos encontrado.
Realmente providencial.
S�, me alegra encontrar a alguien con quien hablar.
Me llamo Lee Sheridan, de Am�rica.
�Os preocupan las carreras? No ser� necesario.
Yo puedo ayudaros. - Magn�fico. �Qu� sabe hacer?
Antes de marcharme corr� los 400m. en 47 justos.
- �47? - Debe de referirse a segundos.
S�, me refiero a segundos y sin nadie presion�ndome.
No parece necesitar usted que le presionen.
Muy bueno, amigo... No s� vuestros nombres.
Perdone, qu� torpeza la m�a. Soy Paul Beaumont.
- �Qu� tal, Beaumont? - El Sr. Ramsey.
- El Sr. Wavertree. - Mucho gusto.
El Sr. Sheridan, de Am�rica.
Har� usted algo m�s, aparte de correr, �no?
S�, f�tbol. �C�mo va el f�tbol en Oxford?
Tenemos de dos clases: rugby y nuestro f�tbol.
- �Es usted experto en alguno? - �O en ambos?
Solo juego a f�tbol americano, pero soy fenomenal.
Mi promedio son dos ensayos por partido.
- Debe de ser un gran atleta. - No lo hago mal.
Un regalo de los dioses.
Nos vendr�a bien alguien como usted en la barca.
L�stima que no sea remero.
Fui capit�n del equipo de remo de Lakedale 3 a�os.
Habr�amos sido ol�mpicos si me hubieran secundado.
A�n as�, en ocasiones se fatigar� usted, �no?
Podr� aconsejar a los remeros de Eton.
No s� c�mo logran remar con chistera y cuello almidonado.
Su universidad lamentar�a perderle.
No, son buenos chicos.
Me despidieron con banda de m�sica incluida.
�La de Paul Whiteman, por casualidad?
- �C�mo dijo que se llama? - Lee Sheridan.
�Sheridan? �Qu� tonto soy!
El famoso Lee Sheridan. Haberlo dicho antes.
Cardinal le prepara una fiesta de bienvenida en la estaci�n.
Sheridan, claro.
- �Ese Sheridan? - �Una recepci�n para m�?
Los peri�dicos han estado hablando de su llegada.
Es cosa de mi padre. El muy brib�n...
Pero le aconsejo que procure evitarla.
- �Evitarla? �Por qu�? - Sheridan, le dir� algo.
Cuando a un atleta le reciben as�,
se hace impopular entre las dem�s universidades.
Es como si alarde�ramos de nuestro fichaje.
Les sienta muy mal.
Alguna prometedora carrera se ha truncado por eso.
Esperan en la estaci�n, �c�mo puedo evitarles?
H�game caso, baje en Didcot.
- �Qu� es Didcot? - La parada anterior a Oxford.
Los chicos de Cardinal se ofender�n.
�D�nde ha visto que las masas censuren nunca la modestia?
Quiz� tengas raz�n. Seguir� vuestro consejo.
- Magn�fico. - Buena idea.
Ah, llega lo mejor de los Beaumont.
Hola.
- Hola, Molly. - Si�ntese, me voy enseguida.
Te presento al Sr. Sheridan. Mi hermana Molly.
- Encantado de conocerla. - �C�mo est� usted?
- Americano, �verdad? - S�, �c�mo lo sabe?
Quiz� soy adivina.
- Si�ntese aqu�. - Gracias.
El Sr. Sheridan es un famoso atleta, habr�s o�do su nombre.
- Lo siento, creo que no. - Molly estudia Historia.
Solo le interesa la gente que muri� hace m�s de 300 a�os.
Esto promete, no esperaba tener compa�eras tan guapas.
- Gracias. - Las tenemos mejores.
Gamberro. Son ni�os y no saben apreciar a las mujeres.
Aqu� hay alguien que s� sabe.
- �Tiene tiempo para pasearla? - �Pasearla?
Significa salir con un chico, ir de la mano y todo eso.
Me temo que �ltimamente no la he paseado mucho.
Deber�a probarlo, quiz� se aficione.
Tienes suerte, Molly, el Sr. Sheridan te divertir� mucho.
No lo dudes.
Atento, Sheridan, su parada.
Ah, s�. Tengo que dejarla, de momento.
- �No iba a Oxford? - S�, por la puerta de atr�s.
- Quiero evitar la recepci�n. - �Qu� recepci�n?
S�, Molly, en su honor. Y hace bien en evitarla.
- Dese prisa, Sheridan. - Siento no ir con usted...
...hasta el final, pero la ver� luego.
�No deber�a venir conmigo ahora, para asegurarse?
S�, tal vez lo haga.
Ser� un error, no diga que no le avisamos.
S�, un instante de placer y una vida de arrepentimiento.
Tal vez teng�is raz�n. Ya nos veremos.
- Adi�s. - Adi�s.
Ya le disculparemos ante sus admiradoras.
�Qu� broma le est�is gastando, brutos?
Tranquila, Molly, siempre puedes pasearla conmigo.
Yo no le encuentro nada malo.
Solo es un bocazas americano, nada m�s.
Est� entre extranjeros y quiere causar una buena impresi�n.
�Impresi�n? �se deja huella.
Pues procura que no la deje sobre ti.
Algo en esa barbilla me hace sospechar...
...que puede ser un enemigo de mucho cuidado.
Ah� va.
- �Est� muy lejos Oxford? - A 16 kil�metros y pico.
�16 kil�metros?
�Cu�nto es el pico?
Ya hemos llegado, joven.
Ah� est� el Cardinal College.
- �Ese es el Cardinal? - Un sitio estupendo.
Espero que disfrute y haga nuevos amigos.
No entiendo ni una palabra, pero gracias por traerme.
El comit� de recepci�n.
Joven, es el Ej�rcito de Salvaci�n.
Soy Lee Sheridan.
Quiero llegar a mi habitaci�n sin que me vean.
La entrada est� al fondo del patio, se�or.
Ver� su nombre en la puerta. Deje aqu� su maleta, se�or.
Gracias.
Perdone, �es usted Sheridan, el americano?
- En efecto. - Me llamo Masterson.
Soy el responsable del comit� de recepci�n.
Al parecer, me han cazado.
Y que lo diga. S�game, por favor.
Sr. Sheridan, en nombre del Cardinal College, bienvenido.
- Bienvenido. - Bienvenido.
- Con su permiso, Sr. Sheridan. - Claro, adelante.
�Ra, ra, ra! �Sheridan, Sheridan!
�Sheridan, Sheridan!
Hola, amigos.
- No pudimos contenerlos. - Les habr�amos decepcionado.
Pero los dem�s colegios me condenar�n a muerte.
No, ha quedado bien tratando de evitarlo.
Por ah�,...
Entonces, adelante.
...por ah�.
Haced correr la noticia por ah�:
�Llegan los yanquis!
Los tambores redoblan por todas partes.
Rezad una oraci�n por ah�.
Haced correr la noticia para que se preparen:
Iremos por ah�, ya estamos llegando
y no volveremos a casa
hasta que todo haya terminado por ah�.
Por ah�,
haced correr la noticia para que se preparen:
�Llegan los yanquis!
Nos alegramos de verle, Sheridan. Le esper�bamos.
Silencio, amigos.
Mi padre ha debido de avisarles. Desde luego, me conocen.
Ya se lo hab�a dicho. No sea modesto.
Caballeros, orden, por favor. �El decano!
�El decano!
Es Wavertree. �l y Beaumont le conocieron en el tren.
- �Tambi�n est� metido? - Ya lo creo.
Debe usted saludarle y decir unas palabras. �Le importa?
No, es estupendo.
Decano Summers, le presento a Lee Sheridan, de Am�rica.
- La m�s cordial bienvenida. - Gracias, se�or.
Escolten al Sr. Sheridan hasta el puesto de honor.
S�, se�or. S�game.
Saludos, ilustr�simo americano.
Todos hemos o�do hablar de tus victorias atl�ticas,
y te damos la bienvenida a este vetusto colegio,
cuyo nombre te comprometes a defender desde ahora.
Esperamos que demuestres
los prodigios que se cuentan de ti,
y seas digno de tu fama en esta hora de prueba.
Por eso te saludamos,
preclaro americano de noble cuna,
que regresas por fin a nuestra tierra,
la tierra de tus antepasados, los castabrigenses.
Recibe nuestra m�s cordial bienvenida.
Sr. Sheridan, os cedo el trono y la plataforma.
Caballeros.
Por primera vez entiendo lo que significa
la hospitalidad inglesa.
Sepan que vine confiando
en encontrar la amistad y la nobleza brit�nicas.
Pero conoc� al Sr. Beaumont
y a su amigo, el Sr. Wavertree.
Tambi�n en Am�rica tenemos una tradici�n: la franqueza.
Voy a ser muy franco con la puntera de mi zapato.
Un zapato que puede lanzar a un falso decano m�s lejos
que cualquier otro zapato del mundo.
�Quieres acercarte un momento?
No, espere, Sheridan.
�No? Entonces bajar� yo.
No, un momento.
Ya est�, espero que no me guardes rencor.
�D�nde est�n mis gafas?
Detengan a ese hombre.
�Qui�n es el culpable de este atropello?
No pude verle la cara, se�or.
Me asegurar� de que sea expulsado.
�Tiene la bondad de darme su nombre?
No.
Sr. Wavertree, �c�mo justifica esta injustificable agresi�n?
No s� qu� me ocurri�, se�or.
Fue una especie de rebeli�n contra la autoridad.
- Le vi de espaldas y... - Contin�e, Sr. Wavertree.
Fue un impulso brutal y primitivo.
Un impulso brutal...
�Qu� desea?
Me han dicho que le vea por lo de la patada.
�La patada...?
�Qu� significa esta rivalidad por el honor de atacarme?
Aqu� hay alg�n error, se�or.
Un error muy grave, se lo aseguro.
- �Qui�n es usted? - Lee Sheridan, de Am�rica.
�Y viene a confesar que fue usted...
...y no el Sr. Wavertree quien perpetr� el delito?
- S�, se�or. - S�, �eh?
Sr. Wavertree, no pretendo entender lo que le induce a usted,
un individuo t�mido e inofensivo, a asumir
la responsabilidad de todos los desmanes de este colegio.
- Ver�, se�or... - No veo nada.
Cuando reciba sus disculpas por escrito, decidir�...
...si los m�dicos deben estudiar su estado mental. Ret�rese.
Gracias.
Pase. Pase.
�Qu� alega usted en su defensa?
Con las togas que llevan aqu�, todos los traseros son iguales.
Confund� el suyo con el de otro.
�Puedo preguntarle qui�n era la v�ctima...
...cuyo trasero se parece tanto al m�o?
Prefiero no decirlo, pero que no se cruce en mi camino.
Otra agresi�n y ser� expulsado.
- Quiere decir que me echar�a. - S�, cogi�ndole por el cuello.
Vaya a su habitaci�n y redacte una carta de disculpa.
- En ingl�s, si es posible. - S�, se�or.
Perdone,
Sr. Sheridan,
empiezo a darme cuenta de que es usted
lo que se llama en teolog�a "la ocasi�n para el mal".
Una persona que provoca tentaciones en otros.
Para resumir y de la manera m�s amable posible,
le dir� que no me agrada usted. Buenos d�as.
Buenos d�as.
Hola, Sheridan.
�Intentabas quedar en paz asumiendo mis culpas?
No, mis razones eran puramente ego�stas.
Un t�o m�o muy rico fue expulsado de aqu� en el 98.
�Y qu�?
Que soy su �nico pariente
y quiere que siga todos sus pasos.
Orgullo familiar, �eh?
Si acabo mis estudios de mala manera, morir� feliz.
- Y t� heredar�s. - Y heredar�.
Dale al decano en el ment�n y te echar�n inmediatamente.
�No le parece demasiado directo?
Y como carezco de iniciativa para estas cosas, aprovecho
los actos de otros m�s decididos que yo.
Entonces no te alejes de m� y no te faltar�n ocasiones,
si decido quedarme en este antro.
Hola.
�Es este el Sr. Sheridan de Am�rica y de Didcot?
Si me lo pregunta, le dir� que esa broma
no tuvo ninguna gracia.
A m� me pareci� que s�.
Nos re�mos much�simo.
�Qu� le hizo el decano?
Tampoco �l ten�a ganas de bromear.
El decano no tiene sentido del humor.
Se ofende porque le han dado una patada sin mala intenci�n.
- Qu� raro que no le expulse. - No me habr�a importado.
L�stima que no lo haya hecho.
Habr�a batido un r�cord internacional:
Llegar a Oxford a las 14:00h, divertir a todo el colegio
hasta las 15:30h, pegarle al decano a las 15:35h,
ser expulsado a las 15:40h y volver a Am�rica.
- Todo en una hora. - Me ha dado una idea.
- Si se da prisa, lo lograr�a. - �Pretende librarse de m�?
Al contrario, ser�a divertido tenerle aqu� pase�ndola.
Intent� explicarle esa expresi�n a mi profesora,
pero se ha encerrado en su cuarto con un diccionario.
En el tren usted me pareci� simp�tica.
Estuve a punto de impedir que bajara en Didcot.
- �Por qu� no lo hizo? - Paul se habr�a enfadado.
- Y habr�a sido una l�stima. - Creo que s�.
No le entretengo. Si quiere batir el r�cord, deber� correr.
Escuche, Srta. Coqueta, no malgaste conmigo
su lamentable humor brit�nico. Me voy.
S�, huya corriendo con las orejas gachas.
Me voy andando, y si no vuelvo a verla,
cosa que deseo, aqu� tiene algo para que me recuerde.
Srta. Beaumont, no es lugar para tales manifestaciones.
- Una semana sin salir. - Si se hubiera fijado,
habr�a visto que me bes� contra mi voluntad.
Adelante.
- Buenas tardes. - �S�?
Soy Scattergood, su escolta.
�Se trata de otra broma?
�Perd�n?
�Mi escolta por si hay indios?
En este curso no hay en Cardinal ning�n caballero de la India.
Da igual. �En qu� puedo ayudarle?
Mi trabajo es ayudarle a usted.
Ya me han ayudado bastante, gracias, Sr. Scattergood.
Ll�meme Scatters. Y tut�eme, es la costumbre.
�Qu� se llevar�, se�or? - Todo.
Muy bien, se�or.
Uno de sus calcetines tiene un agujero,
pero lo remendar� y estar� como nuevo cuando vuelva.
- No te molestes. - No es molestia, se�or.
Todav�a no ha visto gran cosa de Oxford, �verdad?
- He visto cuanto deseaba ver. - No es posible, se�or.
En un d�a, no. Se tardan a�os.
Y cada vez que se visita, se encuentra algo nuevo.
Algo que antes hab�a pasado desapercibido.
Se le va metiendo dentro a uno.
Por lo que a m� respecta, deber� hacerlo deprisa.
No funcionan as� las cosas, se�or.
Oxford es demasiado antiguo para que nada ocurra r�pido.
F�jese en la catedral, por ejemplo.
Partes de ella llevan en pie m�s de mil a�os.
- Es mucho tiempo, se�or. - �Es ese edificio?
No, se�or. Esa es la Torre de la Magdalena.
Bien hermosa, por cierto. �No le parece, se�or?
S�, no est� mal.
No. Es mi lugar preferido de todo el mundo, �sabe?
Nunca paso por ah� de noche sin detenerme un momento.
Es como visitar a un viejo amigo.
Y usted encontrar� pronto amigos aqu�.
No me vendr�a mal alguno ahora.
�Oye esas campanas? Tienen varios siglos la mayor�a,
y suenan tan claro como el d�a que las fundieron.
�Sabe una cosa? A veces me gusta creer...
...que estoy viendo a Sir Walter Raleigh
y a otros caballeros en esta misma habitaci�n,
mirando por la misma ventana y oyendo las campanas
que o�mos ahora usted y yo.
Supongo que hace efecto, con el tiempo.
Muchos caballeros que vuelven de visita
afirman que las oyen toda su vida.
Y yo me atrevo a aventurar que usted tambi�n
las llevar� consigo dondequiera que vaya.
�Por qu� lo crees?
He servido a muchos caballeros en mi vida
y s� distinguir a los que se encari�an con Oxford.
Y entonces Oxford tambi�n se encari�a con ellos.
Lo siento, se�or. Estoy aqu� charlando.
Y me olvido de hacer sus maletas.
- Espera, Scatters. - �S�?
No sigas con el equipaje.
Quiero decir...
Se�or, le comprendo perfectamente.
Adelante.
- Creo que usted ser� mi tutor. - Un momento.
Si no se�alo la p�gina, no volver� a encontrarla.
�Y bien, se�or?
Me presento para que usted me se�ale mi plan de estudios.
Muy bien. Si�ntese, Sr... Jenkins.
No, me llamo Lee Sheridan.
Imposible, en el expediente pone claramente Jenkins.
Lamento insistir, pero a�n as� me llamo Sheridan.
Muy bien, no discutamos eso.
Bien, Sr. Jenkins. �Qu� est� usted leyendo?
- �Leyendo? - S�.
"Lo que el viento se llev�", pero voy por la mitad.
No, quiero decir, estudiando.
�Qu� cree que va a interesarle m�s?
Tal y como van las cosas, me especializar� en boxeo.
Muy bien, pero tambi�n deber�a apuntarse a remo.
Yo fui del equipo de remo.
Recuerdo cuando rem� contra Cambridge...
Volvamos a sus estudios. �Por d�nde empezar�?
Quiero estudiar periodismo, mi padre dirige un peri�dico.
Mi querido se�or, Oxford no considera el periodismo
una materia digna de estudio.
Entonces me graduar� en Historia Americana.
Ah� no hay materia suficiente para mantenerle ocupado
durante tres a�os.
Digamos Historia de Am�rica y de Inglaterra.
- Esa sugerencia me gusta. - Una elecci�n desafortunada.
Opino que en el mundo no ha ocurrido nada importante
desde la ca�da del Imperio Romano...
Estoy de acuerdo. �Qu� opina de Cleopatra?
�Cleopatra? Esa era una mujer, muchacho.
No muy sensata en pol�tica,
pero ten�a unos detalles...
...y...
Hablaremos de eso otro d�a.
Vuelva pasado ma�ana y le dar� una lista de materias.
- Adi�s, Sr. Jenkins. - Sheridan, se�or.
S�, claro. Lo anotar�.
�C�mo era? Ah, s�, Jenkins.
Sheridan, un momento.
Vaya, el famoso tr�o.
�Nos recuerda? Tiene memoria de elefante.
A m� no me asustan los ratones como a los elefantes.
Sheridan, creo recordar que dijo que corr�a.
Diga d�nde y cu�ndo, se lo demostrar�.
Las pruebas para los novatos son dentro de media hora.
Le inscribir� en los 400m, si le parece bien.
- Gracias por propon�rmelo. - Gracias a usted por aceptar.
Las pistas est�n a un kil�metro. Claro, necesita su bicicleta.
Se equivoca, son los dem�s quienes la necesitan.
Esperamos con enorme impaciencia verle correr.
Son ustedes enormemente amables.
Y me han hecho enormemente feliz.
�Llegan los yanquis!
�Ad�nde va? �Oiga! Va en direcci�n contraria.
�Qu� hace? Circule por la izquierda, imb�cil.
Miren por d�nde van.
�Otra vez usted?
S�. Lo siento, se�or.
Ese individualismo a ultranza debe terminar, Sr. Sheridan.
Deber�a haber notado que aqu� se circula por la izquierda.
�El lado malo es aqu� el lado bueno?
Cualquier lado donde est� usted, es el lado malo.
Espero que en adelante haga un esfuerzo sobrehumano
para no acercarse a m�.
- S�, se�or, lo har�. - M�s le vale.
- �Se encuentra bien, se�or? - Perfectamente.
- �D�nde pueden arregl�rmela? - All� enfrente tiene un taller.
Yo, en su lugar, no tropezar�a m�s con el anciano caballero.
Ojal� estuviera usted en mi lugar.
- Buenos d�as, se�or. - S�.
�Le ocurre algo a su bicicleta?
No, la dobl� as� para ir en c�rculos.
- �C�mo dice? - D�jelo. �Puede repararla?
- Lo intentaremos. S�, se�or. - �Cu�nto tardar�?
Tendr� que preguntarle a mi compa�ero.
D�gale que tengo prisa, por favor.
Eh, Jim.
- Disculpe. - �Qu�?
Vaya, hola.
�No habr� comprado usted el taller, por casualidad?
No, pero lo comprar� si es usted cliente fija.
Tal como lo dice, resulta tentador.
�Entiende algo de pinchazos?
Deber�a, �ltimamente he sufrido varios.
Eso est� bien.
Que me aspen, una mujer que habla mi idioma.
Apuesto a que tambi�n sabe lo que es pasearla.
Bueno...
Creo que s�.
- Me encantan los americanos. - �De verdad?
Pues en mi nombre y en el de mis compatriotas,
vamos a ver esa rueda.
En nombre de Gran Breta�a, le estoy muy agradecida.
Me parece que no he cogido su nombre.
No se lo he lanzado. Lee Sheridan.
Yo me llamo Elsa Craddock, Sra. Craddock.
Cielos. �Est� casada? Tome, no quiero...
Le extra�a, �verdad? Como a casi todos.
- Mi marido tiene una librer�a. - No parece usted una librera.
A veces consigo escabullirme y olvidarlo.
Mi marido es mucho mayor que yo.
Quiero decir que yo soy mucho m�s joven que �l.
- Y seguro que no la entiende. - Yo no dir�a eso.
Pero olvida demasiado a menudo que soy joven
y necesito emociones.
Intente tropezar con el decano.
�Qu� horror! Es a�n mayor que mi marido.
Mi marido no se da cuenta de lo comprensiva que soy.
Sobre todo, me gusta ayudar a los novatos reci�n llegados.
- Es instinto maternal. - No me tome el pelo.
Me contento cuanto puedo para no qued�rmelo.
Qu� pillo es usted.
- �Por d�nde iba? - Dec�a que es usted muy joven.
S�, pero no me interprete mal. Claudio, mi marido,
es un encanto, y muy listo.
A veces se queda levantado toda la noche leyendo.
Pues a m� me parece que est� loco.
Buenos d�as, Sra. Craddock.
Podemos reparar su bicicleta, se�or.
- Gracias. Dense prisa. - Descuide, no tardaremos.
La tendr� dentro de dos semanas.
�Dos semanas? As� solo llegar� con un retraso
de dos semanas y 10 minutos a las carreras de novatos.
Vaya por Dios.
- Oiga, ll�vese mi bicicleta. - No, gracias, alquilar� una.
Prefiero que se lleve la m�a.
As� tendr� que devolv�rmela, �comprende?
Eso tiene sentido. Gracias, ya nos veremos.
Librer�a Craddock. Cualquier estudiante le dir� d�nde est�.
Ya me lo figuraba.
�Ag�rrate, vaquero!
Ocupad vuestros puestos. Deprisa, por favor.
Hola, chicos.
- Siento el retraso. - Me sorprende que est�s aqu�.
Qu� amables, me hab�is esperado igualmente.
Si quiere correr los 400m, ser� mejor que se prepare.
Sr. Beaumont, yo siempre estoy preparado.
�Qu� tal, chicos?
- �Quiere hacerse el gracioso? - Disculpe que no nos riamos.
Los ingleses tenemos poco sentido del humor.
No se disculpe por eso, ustedes corran y yo reir�.
No sea tonto, Sheridan. As� no puede correr.
�Qu�?
Se me hab�a olvidado, qu� tonto soy.
�Quiere aguantarme esto?
Podr�a entorpecer mi crecimiento.
- Paul, echa a ese est�pido. - No le hag�is caso.
No sabe correr y disimula con payasadas. Preparados.
Listos.
- Se est� poniendo en rid�culo. - No tiene ni idea de correr.
No s�...
Ese tipo es un fen�meno.
A�n no puedo creerlo.
- No es cosa de risa. - Lo siento, amigo.
Es la primera carrera que me ha gustado de verdad.
El clima de Inglaterra acabar� conmigo.
La pr�xima vez correr� con impermeable.
Hasta luego.
Wavertree, qu�dese con el cigarro como recuerdo.
Hay que reconocerlo, es un buen corredor.
S�, me temo que es tan bueno como dice.
La �ltima vez que intent� alegrale la vida
solo le falt� anunciarlo en los peri�dicos.
Elsa, es usted injusta.
No hice m�s que ba�arme en el reflejo de su gloria.
De eso nada.
Todos saben que usted busca la expulsi�n.
No quiero ser el motivo de su divorcio de Oxford.
Eso es indigno de usted. Jam�s tuve tal pensamiento.
Elsa, si hoy no puede ser, �qu� le parece ma�ana?
No.
�Por qu� no se lo dice a mi marido?
- �Qu�? - A ver qu� opina.
�Qu� deseaba?
No, gracias, no quiero molestarle.
Perdone.
Hola.
Cari�o.
�D�nde te hab�as metido, ni�o malo? Ansiaba verte.
�De veras? �Quieres venir conmigo a Londres el jueves?
�El jueves? Me encantar�a, pero no puedo irme de aqu�.
- Piensa en alguna excusa. - Yo no...
- Buenas tardes. - Buenas tardes, Sr. Beaumont.
Sr. Craddock, el mi�rcoles subastan libros en Sotherby�s
y deseo adquirir algunos.
�Podr�a usted pujar por m�?
�Por qu� me pide siempre que vaya a Londres?
No puedo dejar la librer�a.
Claudio, yo podr�a ir y as� te ayudar�a.
La �ltima vez no tuviste mucho �xito, cari�o.
- No compraste nada. - No fue culpa m�a.
Cualquiera puede perderse en la niebla.
Por eso perd� el tren de vuelta.
Adem�s, en esta �poca del a�o no hay niebla.
�Niebla? No. Est� bien, ir� mi esposa, Sr. Beaumont.
Gracias. Es usted muy amable, Sra. Craddock.
Ser� un placer, Sr. Beaumont.
Tomar� el tren de las 10, cari�o.
�Qu� hay, Molly?
Para no saber apenas leer, ahora compras muchos libros.
Miren qui�n habla.
�Te parece bonito besar a tu amigo yanqui en p�blico?
�l no est� casado.
Paul, te est�s metiendo en un l�o.
No te preocupes por eso,
s� cuidar de m� mismo.
Disculpa.
Hola, Srta. Beaumont. Hac�a tiempo que no la ve�amos.
Mi hermano debe compensar mi ausencia con creces.
- Es un encanto, �verdad? - A veces pienso que es tonto.
�Puede darme "La Rep�blica" de Plat�n?
Lo encontrar� en el estante superior.
- Es usted muy servicial. - Eso intento.
Le traigo su cacharro, se�ora. Y gracias por el favor.
- �No me hab�as dicho...? - Ah, s�.
Gracias. Mire... yo... Oh, Claudio.
- �Conoce a mi marido? - �C�mo est� usted?
�No le dejaste la bicicleta a una dama para ir al hospital?
As� es, Claudio, era la hermana de este se�or.
- No era mi hermana. - Pero usted dijo...
- Era mi t�a. - Eso, su t�a.
Mi t�a Abadie, nada que ver con la abad�a de Westminster.
- �Tiene "El siglo de Burton"? - Desde luego. �Qu� edici�n?
Prefiero una cortita y con letra muy gorda.
�Cortita y con...? Est� bien.
Ha sido usted muy listo. Admiro a los hombres listos.
Siempre que necesite ideas r�pidas, av�seme.
Es como si nos conoci�ramos de toda la vida.
Aunque a veces me siento atra�da por los desconocidos.
Ser�a perfecta para Ayuda al Viajero.
Elsa.
Apres�rese, el rat�n de biblioteca se va a enfadar.
Hola.
�Sorprendida de verme?
Yo dir�a indiferente.
�Ha decidido no regresar a su pa�s?
Despu�s de que me besara, todo me parece distinto.
�Despu�s de que yo le besara?
S�. �No me diga que ya lo ha olvidado?
No, esa peque�ez me cost� una semana de castigo.
�Se refiere al besito que usted me...
...que yo le... que nos dimos?
- Exactamente. - Pero vali� la pena.
No. Como exhibici�n p�blica fue algo burdo.
Y como actuaci�n privada result� de aficionado.
�C�mo que "de aficionado"?
Que no fue gran cosa, todo dientes y bigote.
De acuerdo.
Ha ganado el primer combate, pero espere a la gran final.
Gracias, para m� es m�s que suficiente. Y...
A la Sra. Craddock le gustar�a colaborar, practique con ella.
No me la quedar�a aunque me tocara en una rifa.
Las viudas de universidad son m�s da�inas que la dinamita.
- Por una vez, coindimos. - Ya era hora.
Ya que somos almas gemelas, �qu� le parece ir a cenar?
Lo estoy deseando...
...pero sola.
Un momento, espere.
Le sentar� muy mal, es peor que beber solo.
Mi t�a Abadie com�a sola, a pesar de mis consejos.
Y una noche...
Estoy molesta conmigo misma por divertirme tanto.
Pero si me expulsan por esto...
- Entonces comprar� el colegio. - No s� por qu� he venido.
Ustedes los ingleses son f�ciles para nosostros los Sheridan.
Mi tatarabuelo captur� tantas casacas rojas en Bunker Hill
que ahora las usamos como ropa interior de abrigo.
- Ya est�, se�or. - Bien.
- �Est� listo? - S�, creo que s�.
No me diga que no es usted campe�n mundial de patinaje.
- No s�, no lo he probado nunca. - Le gustar�.
Bueno, vamos all�.
�Qu� tal lo hago?
- Bien, yo no lo har�a mejor. - Le dar� otra oportunidad.
Es usted una gran pareja patinando.
- C�jase a m�. - No, se�or.
Prefiero romperme la crisma a que me ayude una mujer.
Salt�monos este baile, �de acuerdo?
CARRERAS DE RELEVOS, OXFORD - CAMBRIDGE
Ya llegan a la curva. Primero Sheridan, de Oxford.
Una carrera maravillosa, Lee Sheridan es fant�stico.
- Estupendo, dir�a yo. - �C�mo est� usted?
Soy el capit�n Wavertree. �Quiere acompa�arnos?
Me encantar�a, pero no puedo.
Gracias por invitarme.
Es el vivo retrato de la chica por la que yo fui expulsado.
- �Qui�n es? - La Sra. Elsa Craddock.
Ah� tienes tu oportunidad, espero que causes sensaci�n.
Tranquilo, me echar�n pronto. La veo con cierta frecuencia.
Menos mal que has heredado algo de m�.
- Eso espero. - Es despampanante.
Re�nete conmigo fuera.
Corres muy bien para ser una lechuza.
Hice una buena salida.
- �Qu� te pasa? �Est�s bien? - S�, estupendamente.
Te has vuelto muy modesto. Esperaba que dijeras:
"Les vencer�a con las piernas atadas a la espalda".
- La verdad es que podr�a. - As� habla mi Sheridan.
Pens� que hab�as perdido la garra.
No es culpa m�a ser tan bueno.
Ya est�s otra vez, justo cuando empezaba a gustarme.
�Solo a gustarte? Cre� que ya tendr�as una fiebre de 40�.
La carrera de vallas que deb�a disputarse a continuaci�n
tendr� lugar al final.
Ahora se correr� la carrera de 1.500m relevos. - �Qui�n lo ha decidido?
Corredores a la pista.
- No has podido descansar. - No apartes los ojos de m�.
�Los dos? Me gustar�a reservar uno para los dem�s.
No les hagas caso.
Este guante ser� mi talism�n. �D�nde me esperas?
- Aqu�. �Te acordar�s de m�? - Seguro que te reconocer�.
Eres la chica con un solo guante.
Beaumont, prep�rese, correr� en lugar de Sheridan.
�l es mucho mejor que yo, correr� muy bien.
No quiero arriesgarme. Usted est� descansado. D�gaselo.
No le va a gustar.
Sheridan, lo siento, no corre usted.
- �C�mo que no corro? - Ya lo ha o�do.
Adelantan la carrera para ahorrar tiempo.
- �Y eso qu� tiene que ver? - Acaba de correr los 800m.
Por eso no quieren arriesgarse.
Puedo ganarle a cualquiera de los que est�n en la pista.
No se enfade conmigo, yo no tengo la culpa.
�No correr� usted en mi lugar, por casualidad?
- Pues s�, voy a correr yo. - Ahora lo entiendo.
Gracias al joven americano Oxford y Cambridge empatan.
El torneo se decidir� en los 1.500m relevos.
Ser� lo m�s interesante.
Ya est�n en sus puestos.
En sus marcas, listos...
Damas y caballeros, Beaumont sustituir� a Sheridan
en el equipo de Oxford.
El corredor de Oxford va en cabeza, Grogan le sigue.
Pero no creo que le alcance.
�Corre, Oxford! A por �l, amigo.
Corre, Daly.
Vamos, chico. As� se corre.
Sigue. Vamos, Hammett, coge el testigo.
Hammett, de Oxford, le lleva ventaja a Bale, de Cambridge.
Hammett, que no te alcance.
Aunque va detr�s, el chico de Cambridge parece peligroso.
- Hammett, �por qu� te frenas? - �Te has roto una pierna?
�Qu� te pasa, Hammett? Corre, �quieres?
�Maldici�n! Ah� van nuestras posibilidades.
Beaumont, prep�rate.
El corredor de Oxford echa los restos y recupera terreno.
Corre, Frazier.
Corre, s�guele.
Sigue, Frazier.
Esto es extraordinario. El silencio es absoluto.
- �Est�s bien, Paul? - S�, estoy bien.
Sheridan va a una velocidad de v�rtigo a la zaga de Lamb.
Acelera; ya est� codo con codo con Lamb.
La Srta. Beaumont no quiere ponerse al tel�fono, se�or.
Eso es unanimidad al 100%.
"La dama al cementerio se dirige."
�Qu� es eso?
Parece...
...la marcha f�nebre.
"La dama al guardi�n dijo:"
"�Ser� yo as� cuando muera?"
Vaya forma de celebrar la victoria sobre Cambridge.
Me temo que no lo consideran una victoria, se�or.
"La noche era oscura, el d�a hab�a pasado."
No, se�or.
"Hab�a nubes amenazadoras, el viento soplaba con fuerza..."
"...y la luna brillaba en el cielo."
Viene hacia aqu�.
Por favor, t�meselo con calma cuando lleguen.
"El guardi�n respondi�:"
"As� ser�s t� cuando mueras."
�D�nde est� Sheridan?
�D�nde est� Sheridan?
Que salga Sheridan.
"El guardi�n a la dama dijo:"
"As� ser�s t� cuando mueras."
"La mujer al guardi�n dijo:"
- �Qu� quer�is? - Recompensar tu actuaci�n.
He ganado, �no?
La cuesti�n es que hay distintas formas de ganar
y no nos interesa la suya.
Y traes a toda tu pandilla para dec�rmelo.
�Eso es jugar limpio, Beaumont?
Ya no es solo entre Beaumont y usted.
Ahora intervendremos todos. Andando.
Al que me toque, le rompo la cabeza.
Perfecto. Vamos, muchachos.
Por favor, se�ores, son sus mejores pantalones.
Vamos a dejar a Sheridan sin pantalones,
vamos a dejarle sin pantalones.
Vamos a dejar a Sheridan sin pantalones...
...porque ya nos tiene hartos.
Vamos a dejar a Sheridan sin pantalones,
vamos a dejarle sin pantalones.
Vamos a dejar a Sheridan sin pantalones...
...porque ya nos tiene hartos.
- Una novatada. Espl�ndido. - No debemos interrumpirles.
Naturalmente. Me temo que es Sheridan.
- Eso espero. - �Sheridan?
Ese que usted insiste en llamar Jenkins.
Ah, s�, un gran chico ese Jenkins.
Sigo opinando lo contrario, se�or m�o.
"El esp�ritu se alej� con un entrechocar de huesos..."
"...y encamin� sus pasos hacia su morada."
Aqu� tiene otro par.
- �Eso ser� todo, se�or? - Ni lo sue�es.
Para algunos el d�a no ha hecho m�s que empezar.
No se lo tome tan a pecho, la novatada no es deshonrosa.
Recuerdo a una v�ctima que lleg� a Primer Ministro.
Y era un caballero que no llevaba ropa interior.
Se lo har�n a un ministro, pero no a un americano
sin pagar por ello.
Perdone, �es usted miembro de esta universidad?
- Lo soy. - �Sabe que los nuevos...
...tienen prohibido frecuentar los lugares p�blicos?
- S�, se�or. - Nombre y colegio.
Morgan, Cardinal.
Otra cerveza, que salga el animal que llevo dentro.
Cuidado, Sr. Wavertree, los vigilantes andan por ah�.
Los recibir�a con los brazos abiertos.
- �Le he hablado de mi t�o? - Usted y su t�o...
- �D�nde est� Beaumont? - Sheridan, �quiere una copa?
Seguro que le vendr�a bien.
Oye, mu�eca, �has visto a Paul Beaumont esta noche?
Est� en el reservado, y no me llames mu�eca.
No deber�a hab�rselo dicho.
Vaya, lleva los pantalones. Qu� recatado.
- Beaumont, sal a la calle. - �Y si prefiero quedarme?
No me extra�a, ahora que no tienes a tu pandilla.
Evidentemente, nuestro yanqui anda buscando m�s castigo.
- Perdona, querida. - Vamos.
- Paul, por favor, no vayas. - No te preocupes.
- �Vienes o no? - Podemos arreglarlo aqu�.
Prefiero que no me vean en la calle con usted.
De acuerdo.
Por favor... �Dale fuerte, Paul!
Vamos, Paul. A por �l.
�Los vigilantes! �Que vienen los vigilantes!
Vienen los vigilantes. Largaos de aqu�, vamos.
�Ya nos veremos, Beaumont!
�Paul!
Vamos, m�rchese.
�Paul! �Paul!
Soy de Cardinal y estoy completamente borracho.
V�monos.
�Paul!
S�came de aqu�.
Lo siento, amigo. �Se encuentra bien?
Perdone, �es usted miembro de esta universidad?
�Qu�?
No le entiendo, Sr. Beaumont.
Insisto en que usted no peg� al Sr. Simmons.
- Insisto, se�or. - �Y no me dir� qui�n fue?
No, se�or.
�Seguro que su agresor era el Sr. Beaumont?
- S�, se�or. - Puede retirarse.
Estoy muy disgustado, Sr. Beaumont.
Pegar a un vigilante es grave, pero negarlo es imperdonable.
Yo no lo hice.
Los hechos indican que s�.
Y lamento decirle que tambi�n ha llegado a mis o�dos
algo referente a una dama
que anoche estaba con usted.
Su familia es distinguida y su expediente perfecto.
Confi�bamos en que seguir�a la carrera diplom�tica.
Me resisto a expulsarle y a arruinar su carrera.
Le pondr� una multa de 20 libras.
Pero si vuelve a infringir las normas,
le expulsar� inmediatamente. �Lo entiende?
S�.
Buenos d�as.
Paul se ocult� tras la puerta y le atiz� al vigilante.
- Adelante. - Hola.
- Hola, Molly. - Un placer inesperado.
�Paul a�n est� con el decano?
El culpable sigue temblando ante la Justicia.
�Qu� pas� realmente anoche? T� estabas all�.
Los Wavertree siempre est�n donde hay l�os si es posible.
Dime, �qu� hizo Paul?
Dej� sin sentido a un vigilante.
No.
�C�mo no se me ocurri� a m� antes?
Es grave, pero...
�Qu� ha o�do acerca de Elsa Craddock?
- Ella no intervino en esto. - Pero estaba all�.
Pero...
Oh, s�.
Ver�s, Paul y Sheridan estaban pele�ndose.
Lleg� el vigilante.
- Hola, Paul. - Por fin est�s aqu�.
- �C�mo ha ido? - Muy bien.
Una multa y amenaza de expulsi�n a la pr�xima falta.
No es mucho por pegar a un vigilante.
Le peg� Sheridan.
- �Paul! - �Qu�?
�No hab�as dicho que t� lo viste?
- Pues yo... - �C�mo se te ha ocurrido?
Al parecer, me he equivocado.
Voy a trabajar un rato.
- Adi�s. - Yo tambi�n tengo trabajo.
Espero que todo acabe bien.
Debo ver al viejo Snodgrass.
�As� est�n las cosas?
Yo tambi�n me voy.
Paul,...
...no es propio de ti.
�T� les crees?
No la protejas, todos saben que estaba contigo.
Tu amigo Sheridan fue quien peg� al vigilante.
Ya te portabas mal con Lee, pero esto es demasiado.
�Cuando tu propia hermana cree que mientes?
Paul, te vieron.
Lee te la jug� en la pista, pero ya ha recibido su castigo.
A�n no ha empezado. Si eres leal, dejar�s de salir con �l.
Hace poco dijiste que sab�as cuidar de ti mismo.
- Pues yo tambi�n. - Muy bien.
Sigue rebaj�ndote. No puedo imped�rtelo.
No, no puedes. Ayer le dej� por ti
y ahora siento haberlo hecho. Le invitar� a tomar el t�.
Bien. Ya sabemos a qu� atenernos.
�Me recuerdas?
- �Quieres seguir, Sheridan? - �Por qu� no?
Sab�a que eras un bocazas y ahora tambi�n un cobarde.
Viniendo de ti es un cumplido.
Me alegra haber pegado al vigilante porque lo pagar�s t�.
- Lamento que no te expulsen. - Solo entiendes un lenguaje.
- Qu�tate la chaqueta. - Ahora s� vamos al grano.
Lo deseo desde hace tiempo.
�A qu� esperas?
Si me sorprenden peleando contigo, me expulsar�n.
- �Y qu�? - T� no puedes entenderlo.
Licenciarme en Oxford significa para m� mucho m�s
que el placer de partirte la cara. Vete.
Sab�a que te escudar�as en tus principios brit�nicos.
L�rgate.
Lo har� encantado.
El combativo ingl�s.
�Qu� hace aqu�, Sheridan? Cre� que viv�a arriba.
He bajado a presentarle mis condolencias a Paul.
- �Eso ha hecho? - Ha sido todo un detalle.
- Desde luego. - Un momento, no...
Creo que no debimos quitarle los pantalones a �l.
C�llate. Paul est� preocupado, pero saldr� bien librado.
- Es un gran tipo, sin duda. - Mi cuarto est� aqu� abajo.
Pasa cuando quieras a tomar un trago.
Bueno, adi�s.
Ya nos veremos.
- Ha tenido un gran gesto. - A pesar de nuestra broma.
- Creo que nos excedimos. - No parece mal chico.
Sobre la cabeza.
- �Ag�rrete, vaquero! - Sheridan, �quieres ayuda?
Os he llevado por todo el r�o. Ahora os toca a vosotros.
Alto, amigos.
Echadme una mano. �Duro con Sheridan!
Por m�, perfecto. Cargad vosotros la barca.
Elevamos la mirada hacia Ti, Se�or, con esperanza.
Te alabamos, Se�or, por tus dones.
Santo eres, Se�or, en tu eternidad.
Te alabamos, Se�or, por tus dones.
T� que creaste el Cielo y la Tierra.
Te alabamos, Se�or, por tus dones.
Por los siglos de los siglos.
�Me cambias el sitio, Ramsey?
- S�, pero te castigar�. - �Por qu�?
Por traer a esta mesa tu querella con Sheridan.
Scatters, un castigo para el Sr. Beaumont.
S�, se�or, el gran castigo, naturalmente.
Deploro desperdiciar incluso esta comida.
Pero debemos bombardear a los deportistas,
por tener el coraz�n duro como una piedra.
Chicos, todos a una.
Esa andanada proviene del Sr. Wavertree. A por �l.
�Preparados?
Fuego.
La edad y el cargo comportan ciertas desventajas.
Seguro que de estudiante hubiese acertado...
...con esta bolita en la oreja de Jenkins.
Supongo que se refiere a Sheridan, como siempre.
S�, claro.
Su castigo, Sr. Beaumont. �Piensa beb�rselo?
No, pero sirva cerveza para todos.
- Muy bien, se�or. - Me la beber� yo.
Mientras vosotros dos sig�is ri�endo, mejor para el resto.
Cuanta m�s sangre, m�s cerveza. Salud.
- �Salimos en barca ma�ana? - �Para qu�?
Para o�r el coro de la Torre de la Magdalena.
- S�, desde luego. Yo ir�. - �Qu� dices t�, Kent?
�Salir al r�o a las 4 de la ma�ana para o�r un coro?
- Yo no. - �Vendr�s t�, Lee?
No, ir� en barca por mi cuenta.
- Apuesto a que no vas solo. - �Nombre de la pasajera?
- S�, �qui�n es, Lee? - No lo digas o te castigar�n.
- No pienso decirlo. - No es necesario.
Todos la conocemos, es encantadora.
Y si no me equivoco, estudia en esta universidad.
Beaumont no deber�a irse as� por resentido que est�.
- Deja en paz a Beaumont. - Muy bien, Lee.
�Quieres librar solo tus batallas?
Cuidado.
Buenos d�as. Bienvenida a bordo.
Es una ma�ana preciosa, me alegro de estar a bordo.
Escucha. �No es adorable?
Supongo que sabes que eres preciosa.
A�n tengo los ojos llenos de sue�o.
Si eso es sue�o, no te lo quites.
Es el sue�o m�s hermoso que he tenido.
Eres tonto y espero que siempre lo seas.
Si�ntate antes de que sea tarde.
Como no deje este cachivache me caer� por la borda.
�Soy yo quien habla? Cada d�a soy m�s brit�nico.
Si mi padre me oyera, le estallar�a el t�mpano.
Debe ser estupendo, aunque sea americano.
S�, es genial. �l tambi�n tiene buena opini�n de ti.
�M�a? Pero si no me conoce.
El cartero te mete por su puerta dos veces por semana.
Mi padre te recoge y te quita el envoltorio.
Entonces s� que me conoce.
Ojal� conocieras mi pueblo. �Te gustar�a?
Me encantar�a.
Entonces ya estamos en Lakedale.
Esta es la calle McKinley y ah� est� "El clipper yanqui".
- Hola, pap�, �qu� tal? - Hola, hijo.
- �Te gusta? - Es un pueblecito encantador.
Pero me consideran un bicho raro, todos me miran.
No, es un pueblo acogedor. La mejor gente del mundo.
�Conoces la historia del joven que llega a una ciudad
y le pregunta a un viejo: "�C�mo es aqu� la gente?"?
No, no la he o�do.
El viejo le pregunta: "�Qu� gente quiere encontrar?"
Y el joven respondi�: "La mejor gente del mundo,"
"la m�s valiente y amable."
Y el viejo le dijo: "Pase, as� es la gente de aqu�."
Esa ciudad no ser�a Oxford, supongo.
Podr�a serlo. O Lakedale.
Esa historia iba destinada especialmente a m�, �no?
No solo a ti, tambi�n a Paul. Ojal� fueseis amigos.
Es m�s dif�cil de lo que parece.
S�, Paul se port� mal con lo de la pelea en la taberna.
- No, Molly, no. - Ese no es el verdadero Paul.
- �Por qu� no os reconciliais? - No, no puedo.
- �Por qu�? - Porque...
Es hora de que te diga algo que deb� decirte hace tiempo.
No sabes lo que ocurri� realmente aquella noche.
- Mira. - Me march� a toda prisa.
Solo llevo el pijama debajo del abrigo.
Lo peligroso ser� el regreso, me arriesgar�a a ser pillado.
Es Paul, mira con qui�n va.
No te preocupes.
No puedo evitarlo, si le ven con ella, le expulsar�n.
Y si no le importa a �l, que piense en su familia.
Ll�vame a casa, no quiero seguir aqu�.
- Molly, d�jame terminar. - Olv�dalo.
No creo que Paul valga tantas molestias.
- V�monos. - Pero se trata de Paul.
Entonces no quiero o�rlo. V�monos.
- Por favor, Molly. - Si t� no vienes, me ir� yo.
"Me han elegido timonel del equipo de Cardinal"
"en las regatas de choque y tenemos posiblidades"
"de ser los primeros este a�o."
"Te quiere, Lee."
�A qu� se refiere con "regatas de choque"?
Principios b�sicos de las regatas de choque:
Digamos que este es el r�o T�mesis.
No, Lee dice que reman en el r�o Isis.
En Oxford llaman Isis al T�mesis.
�Por qu� no se ponen de acuerdo?
Las barcas de los colegios toman la salida en fila.
�Por qu� no salen a lo ancho?
Qu� pregunta tan tonta.
Yo tampoco lo s�, �por qu� no?
El r�o es estrecho en Oxford y no podr�an remar.
El objetivo de cada barca es chocar con la que va delante.
Por eso lo llaman regatas de choque.
- S�. - Ya hab�a ca�do en la cuenta.
Digamos que este es Lee en la embarcaci�n de Cardinal
y la que va delante... digamos que es...
Da igual, no estar� ah� mucho tiempo.
Digamos que es Newcollege.
Si Lee choca con esta, entonces avanza un puesto.
Dan, necesito la plancha del Gobernador.
No, te la daremos cuando acabe la regata.
Su siguiente problema es chocar con esta barca.
�Solo tiene que ir chocando con los otros para ganar?
Esa es la idea. Lee debe chocar con esas barcas,
sin ser alcanzado por la que le sigue.
Si logra alcanzar a la de delante, al d�a siguiente...
�Al d�a siguiente? �No ser� la vuelta ciclista de los 6 d�as?
- No, la regata de los 6 d�as. - Vamos a ver qui�n gana.
Si Lee choca con todas las barcas que le preceden,
Cardinal se sit�a en cabeza.
Por el contrario, si la barca que le sigue alcanza a Lee...
- Ya se acerca, se acerca... - No dejes que te cojan, Lee...
- Va a conseguirlo. - �Adelante, Lee!
�Vamos, Cardinal! Dadles la misma medicina que ayer.
Vamos a apretar, Jenkins. �Suba a 38!
�Va a chocar!
�Muy bien, Lee! �Buena carrera!
Dos choques m�s y Cardinal ir� en cabeza.
Dos d�as m�s de ese espect�culo acabar�n con mis nervios.
- Hola, Molly. - Hola.
Si logramos este choque, Cardinal ir� en cabeza.
Anoche no pude dormir, �y t�?
Yo so�� que remaba en mi colch�n y llegaba el primero.
Bien, pardillos.
La misma t�ctica de ayer, pero apretando m�s.
Subiremos a 40.
�Por qu� solo a 40? Subamos a 42.
Gracias, lo har�.
Les est�n alcanzando.
- Lo van a conseguir. - ��nimo, Cardinal, �nimo!
- Siga fuerte, Jenkins. - Vamos, Jenkins.
�Paul! �Paul!
�Paul!
�Cardinal! �M�s deprisa, todo Cardinal!
Voy a subir a 42.
Dos, tres, cuatro.
Lee, ha sido magn�fico.
Caballeros.
- Por el Rey. - Dios salve al Rey.
En una ocasi�n como esta, lo m�s apropiado es aclamar...
...a quien por primera vez situ� a Cardinal en cabeza.
Nuestro amigo y entrenador, el Sr. Snodgrass.
Caballeros.
Brindo por el equipo de remo.
- �Viva! - Por los remeros.
- A su salud. - Gracias.
Siendo yo el remero m�s antiguo de los presentes,
es un honor dirigirme a esta asamblea.
Cuando miro atr�s,
recuerdo que el momento m�s feliz de mi vida fue
cuando la barca de Cardinal, que tuve el honor de timonear,
se puso en cabeza.
Y el momento m�s triste fue cuando la popa de Cambridge
pas� por delante de mi remo.
La pr�xima vez, caballeros,
ser� Oxford quien ense�e la popa a Cambridge.
Y eso ser� posible gracias a dos de nuestros hombres
que seguro ser�n convocados para el equipo titular.
Quisiera o�r hablar a estos caballeros.
Cedo la palabra a un espl�ndido timonel,
mi joven amigo, el Sr. Jenkins.
- �Sheridan! - Se llama, Sheridan.
Eso, Jenkins, digo Sheridan.
Yo...
Deben perdonarme, pero soy t�mido para los discursos.
A los 15 minutos de llegar a Oxford pronunci� mi primer
y, si no les importa, �ltimo discurso en p�blico.
Gracias.
Que hable ahora nuestro capit�n, Paul Beaumont.
Gracias. Espero que nuestro entrenador sea buen profeta.
Debemos celebrarlo seg�n la tradici�n de Cardinal,
quemando la barca.
Y para el honor de prender ese fuego designo
al hombre al cual, sin duda, debemos la victoria.
El Sr. Sheridan.
De modo que... �A la hoguera!
El tiempo es ideal para las regatas.
Es lo que est�bamos esperando
para navegar por el r�o
o para salir al mar.
Por favor, Sr. Weatherby. Por favor, se�or.
Remad todos a una hasta que el pecho os toque las rodillas.
Remad todos a una
hasta que el pecho os toque las rodillas.
Paul, has hablado muy bien, conseguiste ruborizarme.
Espero que ahora podamos ser amigos.
Lo siento, pero selecciono muy bien a mis amigos.
Seguiremos hasta el final.
Me voy el jueves con los remeros para entrenarnos.
Estaremos fuera hasta el d�a de las regatas.
Pero luego volver�s.
Lo s�, cari�o, pero esto tiene que terminar alg�n d�a
y m�s vale que sea ahora.
Vamos, Elsa. No seas tonta, sonr�e.
Eso intento, pero no es f�cil. Despu�s de un d�a
tan maravilloso como este, saber que no habr� otro as�.
- S� razonable, Elsa. - Tienes tu carrera, lo s�.
Pero a m� no me queda nada.
Solo te he amado a ti y nunca amar� a nadie m�s.
Por favor, Elsa, no digas eso.
Es verdad, Paul.
Siempre ser� fiel al recuerdo de nuestro amor.
Casi hemos llegado a la tienda. Que pare.
- Conductor, det�ngase. - No te bajes, Paul.
Adi�s.
No se moleste.
Disculpe, �busca algo en especial?
No lo buscaba, pero parece que lo he encontrado.
No diga eso. Me refiero a los libros.
- �Ah, s�? - Me llamo Elsa Craddock.
- Sra. Craddock. - �Sra. Craddock?
Le extra�ar� que est� casada, como a la mayor�a,
pero mi marido es mucho mayor que yo.
Quiero decir que yo soy mucho m�s joven que �l.
�Elsa!
Nos encantar� representarle en cualquier subasta.
Ir� a Londres el jueves a buscar su encargo.
Gracias.
- Buenas noches, cari�o. - Te esperaba.
- �D�nde has pasado el d�a? - Ver�s, Claudio...
�O prefieres que te lo diga yo?
Buenas noches, Sr. Craddock.
- �D�nde se aloja Beaumont? - En el primer piso, se�or.
Es el n�mero 10, a la derecha.
Gracias.
Paul.
Paul.
- Paul. - Beaumont, d�jeme entrar.
- Abra, o derribar� la puerta. - Oiga, se�or.
- �Qu� significa esto? - Mi mujer est� ah� dentro.
- �A estas horas? Imposible. - Abra la puerta.
- Abra o la echo abajo. - Sr. Craddock, por favor.
�Por qu� quiere entrar en la habitaci�n del Sr. Beaumont?
- Para sacar a mi esposa. - �Su mujer? �Qu�?
Abra la puerta.
Espere, d�jeme a m�.
Beaumont, por favor, abra la puerta.
S�queme de aqu�.
- �Y Paul? - No est� aqu�.
Espere.
La llevar� por la cornisa a la habitaci�n de Wavertree.
- No me atrevo. - Vendr� aunque sea a rastras.
- No suplique, �chela abajo. - He dicho que me deje a m�.
No me soltar�, �verdad?
Deber�a empujarla por meter a Paul en este l�o.
- Evidentemente, no hay nadie. - S� que s�, insisto en entrar.
Se equivoca, pero entrar� por el cuarto del Sr. Wavertree.
H�galo, as� el Sr. Craddock saldr� de su error.
S�, se�or.
- �Qu� hacemos ahora? - Espere. �D�nde est� Paul?
- No lo s�. Ven�a a avisarle. - �De qu�?
De que mi marido sospecha y quiere ver a Paul ma�ana.
He venido para ponerme de acuerdo con �l.
- Le presento mis disculpas. - El americano, �eh?
- No, solamente he venido a... - �A qu� viene este alboroto?
Su esposa me ha tra�do unos libros, lo hace a menudo.
�Espera que me crea ese cuento?
Qu� insulto, no quiero o�r ni una palabra m�s.
Cuando lleguemos a casa, vas a o�r muchas.
Quiero o�r sus explicaciones sobre este penoso incidente.
No tengo nada que decir.
L�stima que sus estudios en Oxford deban terminar as�.
- �Van a expulsarme? - No tengo alternativa.
- Lo siento de veras, Sheridan. - Yo tambi�n, se�or.
Haga los preparativos oportunos.
�Recuerdas el primer d�a que o� esas campanas?
S�, se�or, lo recuerdo.
Me dijiste que las oir�a toda mi vida.
Los caballeros siempre dicen que las campanas tienen...
...un sonido especial el d�a en que se van de Oxford.
- Ojal� pap� las hubiera o�do. - A�n puede o�rlas.
Las normas le permiten estar tres d�as m�s.
Envi� un telegrama al puerto. Llega hoy a Londres.
- �Y su padre no...? - No puedo dejarle venir aqu�.
Ser� m�s f�cil explic�rselo en otro lugar.
Pero usted se quedar� hasta el d�a de las regatas.
No lo s�. Para eso ha venido mi padre,
pero esperaba verme competir.
- Llama a la Srta. Beaumont. - Muy bien, se�or.
Dile que me voy a Londres y quisiera verla antes.
Lo har�.
El Sr. Beaumont, se�or.
Lo siento, Sheridan, acabo de saber lo de anoche.
- �Y qu�? - �Y si me cuenta la verdad?
No hay nada m�s que contar.
No puedo creer que Elsa viniera a verle a usted.
Lo comprendo, pero ya es tarde para hablar de ello.
No, Sheridan. Hay algo m�s y quiero saber la verdad.
Est� bien, la va a o�r.
Elsa y yo hemos estado enga��ndote durante meses.
A veces no os ve�ais porque ten�a que quedarse en casa.
Pues no, sal�a conmigo.
Y c�mo nos re�amos. - Tambi�n se reir�an de mi hermana.
- No la metas en esto. - Demasiado tarde.
Ya le dije en una ocasi�n c�mo era usted.
Pero desgraciadamente no me hizo caso.
Menos mal que le hemos desenmascarado a tiempo.
Lo siento, la Srta. Beaumont no quiere ver al Sr. Sheridan.
Lo siento, se�or, pero la se�orita no quiere verle.
�Has hablado con ella?
No quiso ponerse al tel�fono.
- �Sheridan! - �Qu� es eso?
�Sheridan! �Sheridan!
�Se trata de otra novatada?
No, se�or, esta vez vienen como amigos.
O� decir que vendr�an.
Mire, llevo aqu� m�s de 50 a�os
y es la segunda vez que vienen a aclamar a alguien
que ha sido expulsado.
El primer caballero lleg� a ser Gobernador General.
- Hola, Lee. - Aqu� est�.
Te recibimos mal pero todo el colegio est� en la puerta
para despedirte como te mereces.
Y como muestra de rechazo a la actitud del decano.
Gracias, pero tengo que coger el tren de las once a Londres.
Te acompa�aremos al tren. Vamos, yanqui.
- S�, vamos. - Vamos, fuera.
Un momento, Scatters.
- Adi�s, Scatters. - Adi�s, se�or.
- Que alguien coja su maleta. - Su maleta, no sus pantalones.
- Oiga, �qu� pasa aqu�? - Parece un desfile, se�or.
�Qu�?
Siempre he sentido debilidad por los desfiles.
Lleve eso dentro, voy a echar un vistazo.
�Eh, Lee!
�Hijo m�o!
�Lee!
�Lee!
D�jeme pasar, es mi hijo. �Lee!
A mi t�o le habr�as gustado. Y esta despedida tambi�n.
- Quisiera cambiarte el sitio. - Yo tambi�n.
M�renle. �Ese es mi chico!
Perdone, �estudi� usted en esta universidad?
- No, soy de Lakedale. - �Lakedale?
S�, en Am�rica. �Y quiere saber una cosa?
- Ese es mi hijo. - Lo siento, se�or.
- �Y por qu� lo siente? - Perm�tame ayudarle.
- �Eh, Lee! - �Lee!
- Lee, est� aqu� tu padre. - �Lee, estoy aqu�!
Hola, Lee.
Pap�.
Hola, pap�.
Tal y como yo esperaba encontrarte, en la cima.
Ya basta, amigos, quiero bajar aqu�.
�Qu� pasa, yanqui? �Te mareas?
No bajes, Lee, no quiero estropearte la diversi�n.
He dicho que basta.
- Vaya, vaya. - �C�mo est�s, pap�?
- �No recibiste mi telegrama? - No.
Nunca te hab�a visto con tan buen aspecto.
Se ve que Oxford te ha sentado bien.
- Espera un momento, pap�. - Vete con ellos, te esperar�.
No, un momento. O�dme todos.
- Es mi padre. - �Qu� tal, muchachos?
Ha venido desde Am�rica para verme remar.
Y procura ganar, he recorrido 8.000 km para verlo.
Ya tengo preparada la cabecera del peri�dico.
"Lee Sheridan gana..." - Escuchad, amigos.
No os importar� que dejemos este alegre paseo.
Quiero estar con mi padre.
No quiero estropearos todo esto.
Quiero hablar contigo en alg�n otro lado.
- �A qu� viene tanta prisa? - Bueno, si insistes...
He tomado una habitaci�n en el hotel.
�Por qu� tanta prisa, Lee?
- �Y eso es todo? - S�, es todo.
Pues para m� no es bastante. No tiene sentido.
�Vas a hacerme creer que sal�as con esa mujer...
...mientras me escrib�as habl�ndome de Molly?
- S�. - Es impropio de ti, Lee.
�Qu� opina Molly de todo esto?
No lo s�. La he telefoneado y no quiere ponerse.
�No quiere? Pues tampoco parece propio de ella.
Ella tampoco es as�.
Pap�, quiero verla, pero no s� c�mo llegar a ella.
Espera.
Tengo una idea. �Por qu� no le escribes
dici�ndole que tienes que contarle algo que nadie m�s sabe?
A�ade que despu�s te despedir�s para siempre.
Si entiendo algo de mujeres, picar�.
- No pierdo nada por probar. - Claro que no.
Si�ntate y escribe esa carta.
�Te importa si te dejo solo unos minutos?
Claro que no.
El viejo Williams no me perdonar�a si no le echo
por lo menos un vistazo a su colegio.
As�, t� eres Molly.
- Y usted es el padre de Lee. - S�.
Cre� que Lee exageraba,
pero eres m�s guapa de lo que pensaba.
- Gracias. Estaba preocupada. - Dime una cosa.
�Qu� opinas del l�o en que se ha metido Lee?
No se ha metido en ning�n l�o. No creo una palabra.
Los Sheridan sabemos elegir a las mujeres.
- �D�nde est� Lee? - En el hotel.
Me dijo que te llam�, pero no quer�as hablar con �l.
Nadie me dio el recado, estaba esperando su llamada.
Lee es tan inocente como yo. Intenta proteger a alguien.
Deb� figur�rmelo.
Es la primera vez que mi hijo me miente.
Debe de haber algo gordo detr�s de todo esto.
Lo hay. Y creo saber qu� es.
- �T� crees? - S�.
�Podemos sentarnos y hablar de todo esto?
Tenemos que unir nuestras mentes.
- Disculpe, se�orita. - Buenos d�as.
Quiero comprar un libro, algo ligero.
- Es para leer en el tren. - Entiendo, venga por aqu�.
Esto es novela ligera, y todos con descuento.
- Liquidamos por traslado. - �Ah, s�?
Los estudiantes sentir�n perder a una chica tan guapa.
- Es usted muy amable. - Es la pura verdad.
M�ndelo a Dan Sheridan. Hotel Maitre.
�Sheridan?
Tengo aqu� un hijo. Lee Sheridan, �le conoce?
S�, le conozco.
Es un gran chico.
Sr. Sheridan, su hijo es un perfecto caballero.
Me alegra much�simo o�rle decir eso.
Sin embargo, deber�a estar enfadado con �l.
Ha sido expulsado porque le sorprendieron con una chica.
�Y le ha dicho qui�n era ella?
Mencion� su nombre, pero no lo recuerdo.
- A ver, era... - Espere, le traer� la vuelta.
As� que conoce a Lee.
- S�. - Cu�nto me alegro.
�Le molestar�a decirme c�mo se llama usted?
- Soy la Sra. Craddock. - Craddock...
Ese era el nombre.
�Es posible que sea usted Elsa Craddock?
S�, soy yo.
Vaya, esto es asombroso.
Entonces no puedo reprochar nada a Lee.
No esperaba que supiera elegir tan bien.
Le aseguro que no ha habido nada malo.
Claro que no, una chica como usted.
Me alegra que Lee sea amigo suyo.
Y yo le agradezco que lo comprenda.
Claro que lo comprendo.
Pens�ndolo bien, es una l�stima
que hayan expulsado a Lee por enamorarse
de la chica m�s guapa de la ciudad.
Y tambi�n resulta muy amargo venir desde tan lejos
solo para ver ganar a Lee una regata.
S� que lo es. Estar� muy triste.
S�, lo estoy.
Contaba con que el chico pudiera hacer carrera aqu�.
- Ojal� pudiera hacer algo. - A m� tambi�n me gustar�a.
Hace un momento pensaba:
"Esta mujer es muy lista."
"Si hubiese una salida, ella la encontrar�a."
Pero he estado pensando y pensando...
Es usted muy amable.
Si pensamos juntos, quiz� demos con la soluci�n.
- Hay una forma, pero... - �Lo ve? Funciona.
Yo no podr�a, tengo miedo.
�Miedo, una mujer tan animosa?
A�n as�, quisiera ayudarle.
Con un coraz�n como el suyo, lo har�.
�Verdad?
- Lo intentar�. - Gracias.
Mil veces gracias.
Ha hecho usted muy feliz a este viejo.
�Ha resultado?
Esa damita tiene buenas cualidades.
Imposibe. �Cu�les?
No me sorprender�a descubrir que tiene un coraz�n de oro.
No, cu�nteme.
Me he emocionado, pero ha sido una dura prueba.
- �Venir a decirme la verdad? - En efecto.
Pero usted me lo ha puesto muy f�cil.
Se ha portado estupendamente.
Es usted muy comprensivo.
Ha sido muy valiente al venir.
S� lo que habr� significado para usted.
Gracias.
A pesar de todo, me parece realmente incre�ble.
- No se enfade conmigo. - No es eso.
No entiendo por qu� carg� Sheridan con toda la culpa.
Los hombres nunca se delatan mutuamente.
�A que ninguno de sus amigos lo ha hecho nunca?
Gracias, pero nunca he estado en tal situaci�n.
Adelante.
- �Me llamaba, se�or? - S�.
- �Qu� tal, Sra. Craddock? - �C�mo est�s, Marmaduke?
Si doy cr�dito a mis o�dos, ha cometido una falta grave.
Me temo que varias.
Recibir a una dama en su habitaci�n de noche.
�Qui�n, yo? No, se�or.
Jam�s he hecho algo as�,
no se me hab�a ocurrido.
No lo niegues, Marmaduke. Hemos sido unos locos.
Fue un simple coqueteo.
Lo siento, pero no entiendo nada.
No me mienta, la se�ora lo ha confesado todo.
- �Todo? - Todo.
Todo.
�Ah, s�?
Qu� alivio, se�or, ya no tengo que mentir.
- Luego, �lo reconoce? - S�, se�or. Cuando sea.
Los Wavertree protegemos el honor de las damas.
Tiene un extra�o poder para las mujeres.
Procura utilizarlo para el bien, Marmaduke.
S�, querida.
No le entretengo m�s, Sra. Craddock.
Gracias, por fin ha conseguido hacer de m� un hombre.
Sra. Craddock, sugiero que le convendr�a
despedirse de Oxford.
Lo har�. Vendemos la librer�a y nos mudamos a Aldershot,
cerca del Club de Oficiales. La librer�a ir� bien all�.
Claro.
- Bueno, adi�s. - Adi�s.
�Entiendo que volver�n a admitir a Sheridan?
- Desde luego. - �Y me expulsar�n a m�?
La Sra. Craddock es una mujer muy atractiva.
S�, se�or.
Capaz de trastornar a alguien de voluntad d�bil.
S�.
Como usted.
S�.
- Le aseguro, se�or... - Silencio.
Debido a sus antecendentes de seriedad y trabajo,
y que est� a punto de terminar sus estudios...
No lo tenga en cuenta.
Le confino una semana y le multo con una libra. Puede retirarse.
- Pero, se�or... - Ah�rrese su gratitud. Puede irse.
- Pero... - He dicho buenos d�as.
Buenos d�as.
Lev�ntate.
He estado reflexionando y no te saldr�s con la tuya.
- Beaumont, �no podemos...? - �No quieres pelear?
- Prefiero no hacerlo. - Pues solo te dir� una cosa.
�Quieres estrechar mi mano, yanqui?
- �Qu� significa esto? - Acabo de hablar con Elsa.
Ha ido a ver al decano y ha confesado.
- Entonces te expulsar�n a ti. - No, ha acusado a Wavertree.
- �Wavertree? - S�.
�Te lo imaginas? Vamos a sacudir a Cambridge.
Rema, condenado yanqui.
Maldito ingl�s de secano, te arrancar� los brazos.
Siga as�, Sr. Jenkins.
- Se llama Sheridan. - Est� bien, tomar� nota.
Vamos, Jenkins. Que diga, Sheridan.
�Se encuentra bien?
Muy bien, inglesitos. Voy a subir a 44.
Adelante, vaquero.
Lee, qu� regata.
Si casi ha impulsado la barca �l solo.
- Ya se lo dije, vale mucho. - Ten�a usted raz�n.
�Bravo, hijo!
Demasiado para ti, �verdad, ingl�s?
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