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Original subtitles

Ten.

�R�pido o no acabaremos nunca!

�Al ladr�n! �Det�nganlo!

�Det�nganlo!

�Al ladr�n!

�Det�nganlo!

�Al ladr�n!

�Desgraciado!

�Ya te he pillado, sucio ladr�n!

�Det�nganlo! �Al ladr�n!

�Det�nganlo!

�Quieto!

�Det�nganlo! �Al ladr�n!

�Det�nganlo!

- �Adelante! - �Sucia carro�a!

�Camina! �Vamos!

�Camina!

- Ad�nde llevan a ese pobrecito. - �Al juzgado!

�Hasta la vista! Adi�s.

�Al juzgado!

All� es donde antes o despu�s terminan todos los que son como �l,

como van a acabar en el juzgado otros peque�os asuntos diarios

que suceden en la ciudad.

Esta bronca, por ejemplo,

que ser� examinada, controlada y juzgada,

acabar� en el juzgado como la pelea de estas "verduleras".

�Y c�mo s� yo estas cosas?

Perm�tanme que me presente. Augusto Mencacci.

De profesi�n, testigo ocular.

Qui�n me busca me encuentra a diario en el juzgado.

Miren, para los delitos de hasta tres a�os y las multas de hasta 100.000 liras,

�ste es el lugar donde se administra una inflexible justicia.

Qui�n sabe cu�ntas veces habr�is pasado delante de este palacio

sin pensar entrar,

y sin saber que no hay en toda la ciudad espect�culo gratuito

que valga m�s que...

UN D�A EN EL JUZGADO

Esta pel�cula est� dedicada al "desconocido de siempre",

al ladr�n de gallinas y de maletas de la parada del tranv�a,

a la defensa, a los funcionarios, a los litigantes del autob�s

y a los deshauciados.

A todos aquellos que se han encontrado un d�a como personajes

de la vicisitud cotidiana de la peque�a justicia.

Los autores de la pel�cula agradecen a estos personajes,

que a menudo y sin darse cuenta gracias a las columnas de los diarios,

han colaborado con ellos.

El juzgado es mi reino, mi campo de acci�n.

Por ejemplo, cuando veo un paleto, lo abordo, le doy conversaci�n

y me lo llevo al bar del juzgado.

He desayunado con pan, higos de la India y "peperoncino".

�El bar del juzgado, es el epicentro de la justicia!

- �Dos caf�s y pastas! - �No, dos caf�s y basta!

�No, muchas pastas!

- �Qu� te ha sucedido? - He recibido una carta y hab�a escrito...

�Diga? S�, es el bar del juzgado �el abogado Terenzi?

- �Abogado Terenzi! �Qu� pesados! - �Aqu� est� Terenzi!

Diga, soy el abogado Terenzi. �Qui�n habla? S�, Terenzi.

�Comendador! �c�mo va?

�C�mo? �Le han llamado "peazo cornudo"?

"Peazo cornudo".

�Perfecto! �no, dec�a que es difamaci�n! art�culo 594.

Un momento, que apunte. Entonces "peazo cornudo"...

- �Y entonces? - Entonces.

He recibido esta notificaci�n con la firma del juez.

Mira de qu� se trata, que yo no lo entiendo.

Es muy simple.

Y adem�s yo soy muy amigo del juez.

- �ste tambi�n es mi amigo. - �Qu� sucede?

Algo grave.

- �Tu caso es grave! - �No!

- �C�mo que no? - �Puedo ir a la c�rcel?

A la c�rcel, no.

Pero necesito alguna recomendaci�n del juez.

�Un momento!

A m� me han contado que este "jues" es un personaje muy importante

que manda m�s que el mariscal de los carabineros.

- �Yo hago lo que quiero con el juez! - �Como con las pastas!

�Mira!

�Ves a aquella persona que baja del autob�s?

- �Es un juez! - �Aqu�l?

Se llama Salomone De Russo.

�Tiene que juzgar 20 causas al d�a por 70.000 liras al mes!

�A su hijo que no quer�a estudiar, lo ech� de casa...

...y ahora es el delantero centro del Lazio!

�El hijo gana 300.000 liras al mes y tiene 21 a�os!

�l dentro de poco se jubilar� y cobrar� 30.000 liras al mes.

Por esto siempre est� alterado.

Cada ma�ana, antes de entrar al juzgado, viene aqu� y ordena...

- Una manzanilla muy cargada. - �Tenemos un Lazio muy fuerte!

- Lo dir�is vosotros, no yo. - �No le interesa?

A m� no me interesa el deporte.

Jam�s he visto un partido de f�tbol,

y no he le�do nunca los peri�dicos deportivos.

d�nde hay fotos de ciclistas con nariz larga.

�Por qu� motivo todos los ciclistas tendr�n la nariz larga?

- �El f�tbol es diferente! - �De verdad? �Es el mal de este siglo!

�Y t� hablas de f�tbol conmigo!

Tengo muchas razones para no hablar de este deporte, y t� me provocas a hacerlo.

�Sr. Juez, este domingo no estaba en el campo viendo el partido

viendo a su hijo! �Qu� triangulaciones!

- �El domingo estabas en el campo? - �Por supuesto! �Ganamos 5 a 0!

Entonces no has visto el choque automovil�stico en Via Appia

...como has afirmado en el juzgado. - �S�, estaba all�!

�Y c�mo lo has hecho?

El choque ocurri� a muchos Kms. de aquella cacerola de gritos

que vosotros llam�is estadio. �C�mo lo has hecho?

- �Expl�came! �Qu� le sucede? - Nada, mariscal.

�Qu� mariscal? Yo soy juez.

�Te voy a acusar por falsedad! Ponga la manzanilla a mi cuenta.

- �La pago yo? - �La pago yo! �C�llese!

�Vete o te env�o a la c�rcel!

�A ti o cualquier otro amigo tuyo... que ya me he dado cuenta... de algo!

�Si todos los jueces te tratan como �ste, yo acabar� en la c�rcel!

�Ya estoy aqu�! �Bravo, canciller!

�Ha cambiado mi despacho por una taberna, por una tasca?

- �Qu� es este banquete? - �Banquete?

�Es una m�sera comida de cuatro aceitunas y alguna cebolla!

Con mi sueldo, no puedo comer otra cosa.

�Qu� significa esto?

Olivas, cebolla, Coca-Cola, cigarrillos... �Esto no es un mercado!

�Tira todo esto a la basura que apesta como un basurero!

- �Y ad�nde voy? - �Ad�nde quiera! �Fuera!

�No os van a jubilar nunca?

Cuando me jubilen, tambi�n le jubilar�n a usted.

�Qu� gusto!

Llevamos el mismo tiempo de servicio.

Hace 25 a�os que hacemos esta vida. Ud. dicta sentencias y yo las escribo.

Yo estoy m�s estropeado porque gano menos. Usted, gracias a Dios...

�No, usted es m�s feo!

�Se extra�a? �Acaso es un querub�n de Michelangelo?

�Vaya, revise los expedientes!

- Gracias por el cumplido. - De nada.

- �Puedo coger mi sombrero? - S�, est�...

�All�?

- �Su sombrero en la cabeza de Cicerone! - No es su cabeza.

�Fuera, canciller!

�Fuera esta cosa!

Y no ponga m�s el sombrero sobre la cabeza de cicerone.

- �S�, pero esto es de simple m�rmol! - �Pero este m�rmol significa justicia!

- �Significa legalidad! - �Dios m�o!

�Fuera!

�Es incre�ble! T� lo entiendes, Cicerone.

Aqu� se va r�pidamente hacia la ruina total, querido Cicerone.

Me siento solo en este mundo de corrupci�n.

�Esta vida me parece una locura colectiva! Esto es lo que me parece.

Aqu� se es demasiado indulgente, querido Cicerone.

Solo estoy yo para condenar. �Porque yo condeno!

�Y c�mo condeno! �Yo aplico la ley!

Cicerone, a toda la humanidad es necesaria mandarla a la c�rcel

sin ninguna exclusi�n.

�Cualquier condena, merece ser ejecutada!

�Obligatoria! �Como en el ej�rcito!

Seis meses de vida militar y un a�o de c�rcel obligatoria.

Querido m�o, si lo hicieran as�... �Mira aqu�!

Estafas, violencias, ladrones, rateros...

�Y yo debo tener piedad de esta gente?

�Con la m�xima simplicidad te cuentan las historias m�s inauditas!

Esta gente es capaz de afirmar de una manera tan descarada...

�Yo no me he comido el gato!

- �Creen que yo me como los gatos? - �Pero s� puede robarlo!

- Soy un buen hombre. - Resulta que le hab�is cortado la cola.

�Quiz�s sea otro gato!

�Est� bien, que entre la parte perjudicada, pero naturalmente no el gato!

- �Silencio! - Pascuale Dogliotti.

- Dogliotti... - Pasquale.

Pasquale. De... �De, de!

- �Qui�n es vuestro padre? - �Ah! Giuseppe.

Giuseppe.

- �La madre? - Maria.

�Por supuesto! �Jos� y Maria... Jes�s Jes�s!

- �Cu�l es el apellido de Maria? - Cancelli.

�Qu�?

�Dejad esta formalidad! Ud. confirma... Lo confirma.

El hostelero afirma que le hab�is robado el gato para comerlo.

- �Qu� hacemos? - �Y Ud. quiere creer a �ste?

��ste es un hostelero y los hosteleros jam�s dicen la verdad!

�Silencio! Esto no interesa a la causa. Exponga los hechos.

Aquel de all� viene a menudo a mi bar a beber algunos chatos de vino.

- �Aguado! - �Si te pudiera...!

�Eh, eh, eh!

�Si no se calman, los meto en prisi�n a los dos!

�Es ya muy grave que la Rep�blica est� desestabilizada por un gato!

�Qu�?

Contin�e. �Qu� has dicho?

Entonces, aqu�l de all�.

La �ltima vez sali� del bar con una cosa debajo de la chaqueta.

Comer un gato debe ser una cosa tremenda.

Pero es dulce.

- Yo lo he comido por la tarde. - �Un gato siempre es un gato!

�Madre m�a! �Qu� asco! �Algo m�s que a�adir? �No!

Aqu� no m�s testigos... �Fiscal!

El m�nimo previsto de la pena.

�Ah! �Defensa!

Ilustre juez, cuando hace poco

me han pedido asumir la defensa de oficio de este "Gat�filo",

lo he hecho de buena gana.

Por eso quiero poner en vuestra conciencia de juez puro

otro interrogante.

�Tendr�n los gatos la culpa de todo esto? �No!

�Es la sociedad! �La sociedad que est� compuesta de perros rabiosos!

La sociedad, como dice el divino poeta...

Me buscaba, �verdad? �Lo he intuido! Veamos...

La segunda secci�n tiene que estar por esta parte.

- Leopoldo, espera. - �No empieces de nuevo!

- Quiero resolver este asunto. - �Por qu� tengo que venir tambi�n yo?

�Me da verg�enza!

No tienes por qu�, no has hecho nada malo.

- �No puedes hacerlo solo? - No, deben verlo todos.

Tienen que entender todos que no te haces besar f�cilmente.

Ya sabes que soy hijo de un diputado democristiano.

- La dignidad, la moralidad... - Si lo dices t� a los jueces...

�Perdonen!

Si necesitan algo, pidanmelo a m�. Permiso de armas, licencia de caza...

- Cosas �ntimas... - �Usted es un ujier?

No, soy uno de tantos que est�n aqu�. Si necesita un abogado...

- �Oyes? Necesitas tambi�n el abogado. - �Por supuesto�!

Te conviene pagar la multa. �D�jalo estar!

�No! �Llamar� a un abogado, pero no pagar� la multa!

Es una cuesti�n de principios.

- �Bravo! No cre�a que lo absolver�an. - Art�culo 599.

- �Ah, ya! - Buenos d�as, abogado. Mire que...

Te he dicho muchas veces que no necesito tu ayuda.

Lo s�, pero aquella pareja necesita un abogado.

- Bien. Veamos. - Abogado, �sta es la causa ideal para Ud.

�Lo ha entendido?

- Abogado Anastasi, pr�ncipe del tribunal. - Encantado.

- Tanto gusto. - �De qu� se trata?

De un beso en Villa Borghese.

De un beso no dado en Villa Borghese, �verdad?

- S�. - No dado.

- Mencacci, ya puedes irte. - �Abogado!

Por favor.

Por esta sospecha de un beso nos han sancionado.

Vete, vete.

�Le encuentro el cliente y no deja hacer ni de testigo!

�Qu� tiempos! �Qu� tiempos!

- �Abogado, me han condenado! - Pero ser�s absuelto en apelaci�n.

Ya lo tengo todo pensado para ir al tribunal, el caso me interesa.

�Si fuese necesario, llevar� a este gato al Tribunal de casaci�n!

- �Qu�? - �Quintiliano!

�San Gennaro bendito!

Y a pesar de mi palabra de honor, nos ha sancionado.

La multa no la pago y llevar� este asunto al juzgado. Aqu� est�.

No dudo que lo que me cuenta sea verdad...

...pero es una tesis absurda para una defensa.

Lo han encontrado a las 21:30 en un 600 en Villa Borghese,

...encima de su novia... No le creer� nadie. - �Pero que dice?

Le estaba leyendo mi tesis de licenciatura. �Puede jurarlo!

Juro que no la estaba besando. �No es suficiente esto para la justicia?

Tambi�n ella puede testificar. �Verdad, Teresa?

- �Es as�? �De veras? - Cierto. Jam�s nos hemos besado.

No, eso no podemos jurarlo, nos hemos dado algunos besos en la mejilla.

En nochevieja, el d�a de tu fiesta...

- Usted es Ponticelli Alfio. - S�, Alfio Ponticelli.

Soy representante de material el�ctrico

y frecuentemente durante la semana estoy fuera Roma por mi trabajo.

�A m� no me importa! �Usted tiene que responder a mis preguntas!

Usted est� acusado de "abandono del techo conyugal injustificado".

- �Admite el hecho? - Claro, pe...

�Basta, basta!

Admite el hecho. Que pase la parte lesa.

La se�ora Elena Baronti.

�Elena Baronti!

- �Bien! �Elena Baronti de Ponticelli? - S�.

- �Este se�or es su marido? - S�.

Bien. �Venga aqu�! Venga aqu�, no tema.

�Venga! �Adelante!

La ley protege a los d�biles y a los desprotegidos.

Hable.

Despu�s de casi cuatro a�os de convivencia normal

mi marido ha decidido abandonar el techo conyugal repentinamente.

- �Qu�? - �S�, sin una explicaci�n!

No es verdad, la explicaci�n se la he dado.

�Silencio! �Silencio!

�Cu�l es la raz�n por la que ha abandonado a su mujer,

dej�ndola, como dice el acta, tres meses sin sustento?

�Cu�l es?

La raz�n es simple, excelencia.

- He descubierto que �sta... - �Me permite, Sr. juez?

Quiero responder yo mismo por mi defendido.

Ponticelli, como ya ha precisado, es viajante de comercio.

Siempre viaja, lleva una vida fatigosa, siempre fuera de casa.

Tuvo un momento de "d�faillance" como dicen los franceses.

Perdi� el "self-control", como dicen los ingleses.

Pero estoy convencido que no ha querido darle a su acto,

este pretendido abandono del techo conyugal...

�Abogado, diga como son las cosas en realidad!

Est� bien, vamos al grano,

Ponticelli, dig�moslo as�, cree ser,

como dicen los franceses, "cocu".

- �Cornudo! Aqu�l ha dicho "cucu". - En franc�s.

�Esto est� de m�s! �Como representante de la acusaci�n particular

no puedo tolerar que aquella parte

se contin�e echando montones de fango sobre Elena Baronti,

se�ora respetable y esposa ejemplar!

Que diga, este "Casanova" en puesto de electricista,

�qui�n es �ste fantasmal amante de la esposa?

�D�nde est�?

- En una maleta. - �Qu�? �Lo ha descuartizado?

�Silencio! �Nunca est�n callados!

S�, en la maleta.

Le pido, seg�n el deseo de mi cliente, aunque es algo inusual,

que sea escuchada en esta sala una reproducci�n sonora.

Yo soy un t�cnico, se�or juez. Un t�cnico.

Trato con materiales el�ctricos y en una de mis breves ausencias de Roma...

...instal� en el dormitorio un micr�fono invisible.

- �Invisible! - �En el dormitorio?

Canciller, no hay nada que ver. �Se oye! Contin�e.

Canciller, viene del aparato. �De all�!

- "R�pido, tengo poco tiempo." - �Lo ha escuchado?

- �Qu�? - La voz de un hombre, �la voz de �l!

�Escuche!

"R�pido, tengo poco tiempo."

- �Entonces? - �Eh!

�Qu�? �Est� todo aqu�?

�S�, est� todo aqu�!

�Son palabras muy claras dichas por un hombre en mi dormitorio!

Te equivocas, era el cristalero que hablaba con el pe�n.

- �Qu� cristalero? �No digas estupideces! - �Calma, electricista!

- Electrot�cnico. - �sta no es una prueba suficiente.

�Miao, miao! �Bau, bau! �El lamento del gato fulano o mengano!

No es una prueba suficiente para establecer el adulterio

y justificar vuestro proceder. �Qu� mira? �Es as�!

Cada prueba tiene que ser examinada por el inter�s de la justicia,

aunque t�cnicamente sea complicada.

�Espere, me han tra�do la prueba "que le corta la cabeza al toro"!

�A usted?... digo, a usted le dar� resultado esta prueba...

�Por supuesto! �La prueba del adulterio de mi mujer!

- �Es un film! - �Un film?

- �Una pel�cula! - �Para visionar aqu�?

�Por supuesto!

Usted quiere hacer ver que es, que ha...

- �Quiere hacerlo? - �S�!

Entonces veamos esta pel�cula.

Abogado, no puede permitir esto.

�Es justo! �Se�or juez, basta! ��sta es una burla a la justicia!

�Me opongo!

�Silencio!

�Pare esto, Sr. juez!

�Protesto contra estos raros acontecimientos en un lugar de justicia!

�Yo tambi�n protesto! �Este hombre es capaz de hacer cualquier truco!

- �Todas las protestas son rechazadas! - Pero yo...

�Calles�, electricista!

- �Qu� es �ste? - Electrot�cnico.

�Calles� o hago desalojar la sala!

- �Silencio! - �Silencio!

�Calle, usted hace m�s ruido que los dem�s!

La audiencia contin�a a puerta cerrada. �Lo cierro todo!

Yo soy un t�cnico y �ste es mi proyector cinematogr�fico.

- �Se oye? - �Y se ve!

�Qu� preguntas! �Se oye y se ve!

- Esto es cine en miniatura. - �Yo solo voy a la �pera!

- �Qu� son estas cosas? - Cosas interesantes e importantes.

Tanto que, despu�s de haberse registrado sobre la cinta magn�tica

y tener que ausentarme de nuevo de Roma,

puse en mi piso tres c�maras cinematogr�ficas.

�Cosa de locos!

A ellas estaba conectado un cable en el pulsador.

Por razones del revelado, el film me ha sido entregado solo ahora

...y yo mismo a�n no lo he visto. - �Todav�a no lo ha visto?

- No. - Y quiere ense�arnos a todos...

- �S�! �s�! - �S�! �Est� empe�ado!

Disculpa, Alfio, no entiendo porqu� quieres exponerte a...

�Basta, dej�moslo! �Voy poco al cine por falta de tiempo!

�Cuando tengo una pel�cula a domicilio, no quiere perd�rmela!

- �Es interesante, verdad? - Lo espero.

�Cierren las ventanas!

- �Est� bien! Por favor, se�ora. - Permiso, abogado. �Deje sitio!

- Por favor. - Por favor, se�ora. �Est� c�moda?

Gracias.

- �Aqu� estamos! - �Esto se tiene que anotar, Sr. juez?

�Luego, canciller, luego!

Disculpe.

�Canciller, mu�vase, estamos como las sardinas!

Molestamos a la se�ora.

Vea Sr. juez, entra en casa y no sabe que est� siendo filmada.

�T�cnica moderna!

Moderna cuando se quiere. No entiendo qu� hay de extra�o.

Abogado, espere. �Huy! �Huy!

- �Basta con esta bufonada, por favor! - Un momento, se�ora.

- Aqu� se est�n examinando las pruebas. - �Cu�les?

Las pruebas. �Aquellas de all�!

- �Las pruebas de all�! - �Lo anotamos?

No, se ve.

- Es una bonita casa. - �S�! �S�!

�Bonita casa!

�Ah! �Ah� est� el hombre.

�Y ese qui�n es? �El cristalero, verdad?

- �Basta, esto es indecente! �Me voy! - �La parte civil deja la sala!

�Abogado, Ud. se va a la calle, la se�ora se queda! �Dejadme ver la pel�cula!

- �Tambi�n me quedo yo! - �Nos quedamos todos!

�Pero bueno! �Se Limpia los zapatos sobre mi sill�n?

�Este piensa en el sill�n en vez de pensar en lo otro!

�Se�ora, no me lo hab�a dicho!

�Tambi�n mis pantuflas!

- Servicio completo. - Una comodidad.

�D�nde va?

�D�nde han ido? �Amplie el plano! �T�cnico! �Electricista!

�Qu� plano, la c�mara estaba entre las botellas del minibar!

�Y la cabeza? �Siempre es �l, verdad?

- S�, es �l. - Verdad.

- �Bellaca! �Tambi�n mi licor preferido! - �Me ha insultado!

- �Bellaco eres t� por usar este medio! - �Se�or juez, ah� est�!

�Se�or juez, quiero evitar a mi cliente quedar en rid�culo!

�Siga! �Quiere interrumpir precisamente ahora?

�Contin�e!

�Se�or juez, a�n quiero protestar!

�Silencio o hago desalojar la sala y la veo yo solo! �Silencio!

�Basta! �Pedir� la separaci�n legal!

�El abogado Tonnaro! �Es Tonnaro en calzoncillos!

- �T�! �Mi mejor amigo! �No! - �C�lmese!

�Silencio!

�Silencio!

�Fuera! �Este proceso es a puertas cerradas!

�A la calle!

Ya me voy. �Ya s� de qu� hablan cuando cierran las puertas!

�De la chusma de siempre! �De los "infrattati" de los jardines,

de los ricachones que les han puesto los cuernos

...y de las chicas que van a Ostia a... - �Me permite?

Pase, padre.

�Ense�an los muslos, me lo ha dicho mi marido!

- Diga, padre. - La sala segunda, por favor.

- �Usted es testigo? - No, imputado.

- �Qu�? - Imputado.

S�, se�or juez, soy culpable

y admito haber cometido todos los delitos de los que se me acusa.

�Qu�?

�Ah! �Eso, ya lo entiendo!

Bien. Reverendo, rep�talo en italiano, para que los dem�s puedan entenderlo.

- No tiene importancia. - No puede defenderse en lat�n.

- Tenemos que seguir el procedimiento. - Yo no quiero defenderme.

Ser�a doblemente culpable si, despu�s de haber cometido el mal,

buscase tambi�n no pagar las consecuencias.

Soy culpable de los da�os a las cosas y de las lesiones a las personas.

- Tambi�n las lesiones a las personas... - S�.

Escribe, canciller, tambi�n las lesiones. �Cosa de locos!

- Reverendo, �no ser� una calumnia? - Desgraciadamente no.

Abogado, �sigo a puerta cerrada?

- No, no es necesario. - �Entonces abrimos?

Es igual.

Querido reverendo, lo siento, pero con el debido respeto hacia su persona,

en su cargo hay unos hechos bastante graves.

Ha comenzado una ri�a en un billar

y ha provocado da�os por valor de 300.000 liras.

Es la pura verdad.

- Lo encierro. - �Espera!

- �No, lo encierro! - Todo se aclarar�.

- No, quiere ser condenado. - �Nos tendr� que dar un motivo!

- �Por qu� entr� en aquel bar? - Para jugar, naturalmente.

En Roma no conozco a nadie y estaba aqu� con mis 30 Nibbiottis.

- �Qui�n? - Mis Nibbiottis.

�Nibbiotti?

- Son las cr�as del Nibbio, un ave rapaz. - �Ah! s�, un rapaz. Bien, bien.

He elegido este nombre de una manera un poco azarosa

porque en mi pueblo, Gardone Val Trompia, cerca de Brescia,

he constituido una asociaci�n scooter�stica juvenil.

- Scooter... - Scooter�stica. Scooter, Vespa...

�Ah, las Vespas!

Cada muchacho que tiene una vespa puede ponerse un Nibbiotto.

El nibbiotti.

Sabiendo que el Santo Padre nos recibir�a en Castel Gandolfo,

...decidimos ir a Roma en Vespa. - �En Vespa?

- �Cuanto Kms. hay de Brescia a Roma? - Cerca de 600.

- �Han recorrido 600 Kms. en Vespa? - S�.

Est�bamos contentos. Cuando el fin es grato, la fatiga no se siente.

A medida que pasaban los Kms, en vez de sentirnos cansados

�ramos cada vez m�s felices y cant�bamos, cant�bamos...

Somos las abejas de Don Michele, laboriosos hacemos la miel.

�De virtud, de bondad, estamos llenos hasta aqu�!

Somos los Nibbi de Don Michele, a ninguno les hacemos mal.

Por lealtad, castidad, somos la tropa de la bondad.

Por lealtad, castidad, somos la tropa de la bondad.

Somos los Nibbis de Don Michele, las Lambrettas son nuestras alas.

Svolazziam, despu�s piombiam y al demonio nosotros sgominiam.

A la se�al de Don Michele nosotros damos explicaciones a nuestras velas.

Veleggiam, navighiam y al demonio nosotros speroniam.

Somos las abejas de Don Michele, laboriosos hacemos miel.

�De virtud, de bondad, estamos llenos hasta aqu�!

�Estamos llenos hasta aqu�!

- �Zeffirelli, era ma�z? - �No, jud�a!

- Gallini y Durante. - S�, padre.

Fuera de la formaci�n.

�Alto!

Art�culo 35. �En qu� caso un buen Nibbiotto puede usar la honda?

Para defender al inerme contra la insidia del malvado.

Bien. Como la hab�is transgredido, aplicar� sobre vosotros

...el art�culo 91. - �No, Padre!

�Silencio! Tened el valor de sufrir el justo castigo.

�Atentos! Ejecuci�n del art�culo 91. �Media vuelta a la izquierda!

�Adelante, march! �Op, dos! �Op, dos!

Ya ha llegado el grupo de los chicos de Gardone Val Trompia.

Ya s�, los chicos del famoso Don Michele.

Les recibo yo, ya puede irse, padre.

�Juntos, juntos! �Derecha! �Alto!

�En posici�n!

�Apunten!

- �Fuego! - �Ah! �Ay!

- �En los pies! - �Pero qu� hace?

- �Un, dos! �un, dos! - D�game �qu� sucede aqu�! �Est� loco?

Art�culo 91: "Quien por honda hiere, por honda padece."

Bien hallado, padre.

Me hab�an hablado mucho del modo en que educaba a estos muchachos.

�Pero no cre�a que lo hac�a con tanto emancipaci�n!

Luego le explico todo, ahora d�jeme despedirme de las criaturas.

�Chicos, dejad las motos e id solos a visitar Roma!

- �Solos? - S�, solos, pero...

�Un momento, chicos!

�Esperad! Venid todos aqu� y entregadme vuestra cartera.

- No, yo no lo acepto. - �Sin dinero es in�til ir a dar una vuelta!

�No lo entiendo!

- Dadme las carteras. - �Pero por qu�?

Roma se puede visitar gratuitamente.

- �Pero el tranv�a y la Coca-Cola? - Est� bien, coged algo.

Hab�is salido con 2.000 liras cada uno, deb�is tener 56.000 liras.

Durante tiene 6.000 liras para gastos. Dadme las otras 50.000 liras.

�No!

As� ser�is m�s fuertes para vencer las tentaciones.

2.000... 45.000 ya las he recogido, 47.000 faltan 3.000.

48.000... T� dame las otras 1.000.

�Siempre astuto, eh?

Chicos, recordad, nada de billares, nada de otras cosas.

Tan solo monumentos y museos. En Roma hay tambi�n un zoo.

Un momento. Han tra�do una morsa, id a verla.

Durante, cuando volv�is, os preguntar� que hace la morsa.

T� eres el responsable, ll�vales al Zoo.

Id y que os divirt�is.

�Hasta luego!

Le he relatado esto, Se�or juez,...

porque fue, justamente a causa del dinero de aquel muchacho...

que yo entr� en aquel billar.

�Vamos! �Quiere hacerme creer que entr� en el billar para jugar?

Usted crea lo que quiera, se�or juez,

la verdad es que yo entr� solo por ese dinero.

�No, no es verdad!

- �Silencio! �Qui�n habl�? - Yo se�or juez, he sido yo.

�Usted qui�n es? �C�mo se permite?

Lo que dice Don Michele no es cierto, la pelea ha sido por m�.

�Usted conoce a esta mujer?

- No la he visto nunca. - Es falso, me conoce muy bien.

- �Si �l no dice la verdad, la dir� yo! - �Silencio!

- Abogado, yo cierro aqu�. - S�, luego de que el buey se escap�.

- �Escucho a la chica? - Bueno.

- �En p�blico? - En p�blico.

Don Michele, escuchar� a la se�orita a puertas abiertas.

Vi por primera vez a don Michele hace un mes, por la calle,

en la parada del autob�s.

Recuerdo que esperaba al lado m�o. Yo me di cuenta inmediatamente.

- Est�bamos codo a codo. - �Codo a codo?

- Abogado, yo cierro. - No, escuchemos.

Contin�e.

Era un autob�s directo a San Giovanni y nosotros subimos.

Como siempre hab�a una muchedumbre y yo me manten�a al lado de don Michele.

- Cuando lleguemos me avisa usted. - S�, avance, por favor.

�Boleto!

Justo al lado de don Michele, es m�s, pegados.

Usted sabe, est�bamos como sardinas en medio de toda esa gente,

pegados, pegados. Fue entonces cuando ocurri� el hecho.

�Una verg�enza! Pero aqu� debemos decir la verdad.

Un momento, se�orita.

Se�or juez, ahora, me parece, que se deber�a cerrar el caso.

No, ahora quiero mantenerlo abierto.

Prosiga.

He dicho que est�bamos uno al lado del otro.

Y bueno, la tentaci�n fue irresistible.

Mientras Don Michele sacaba el boleto,...

yo not� que en su cartera llevaba mucho dinero.

�Se�orita!

�Permiso!

- Permiso, disculpe, d�jeme pasar. - �Un momento! �Maleducado!

Disculpe.

Don Michele se dio cuenta que solo yo pod�a haber robado la cartera.

Comenz� a perseguirme por la calle, para darme caza por m�s de una hora.

Se�orita, escuche...

�Por qu� me sigue desde hace m�s de una hora?

- Usted tambi�n que quiere, me tom�... - �Term�nela, deber�a avergonzarse!

�Se�orita, esc�cheme...! �Se�orita!

Don Michele me sigui� hasta la pensi�n donde viv�a.

Estaba decidido a todo.

Est� loco, si no se va inmediatamente, hago un esc�ndalo.

�Salga de esta habitaci�n!

Bendita muchacha. �Por qu� malinterpretas mis intenciones?

Si estoy aqu�, es para recuperar el dinero que t� me has robado en el autob�s.

Entonces, yo no s� de qu� est� hablando.

En cuanto al esc�ndalo, soy yo el que podr�a hacerlo, pero no lo har�.

Me das pena.

En fin basta, terminemos, yo de su dinero no s� nada, no lo he tomado. Mire.

- Mire con sus propios ojos. - �Crees que soy tonto?

Ya sobre el autob�s me di cuenta que la ladrona eres t�.

Luego, cuando cre�ste que te hab�as escapado, tiraste la cartera,

he tenido la certeza. Lo ves.

Podr�a denunciarte si quisiera, pero no lo har�, ya te lo he dicho.

Me das pena.

- Por m� puede denunciarme, total... - �Quieres terminar mal?

- �Peor de lo que estoy? - Pero, todav�a est�s a tiempo, si quieres.

Ya no estoy a tiempo, cada vez que busco salir, termino mal.

En ese momento, se�or juez, ocurri� lo que no deber�a haber ocurrido.

�Anna, abre!

�Abre!

�Abre!

Si ese hombre hubiese encontrado a Don Michele en mi habitaci�n,

qui�n sabe qu� hubiese sucedido.

�Anna, abre!

�Por qu� has cerrado?

�Anna, abre!

�Anna!

- �Por qu� has cerrado? - Estaba durmiendo.

Hoy est�s en forma.

Vamos, ponte el vestido bueno te encontr� uno.

No quiero salir esta noche.

Escucha, si has encontrado un pollo que te mantiene,...

no puedes dejarme en la calle justo ahora.

D�jame no tengo a nadie.

No, no me mientas. Si no quieres trabajar es porque tienes plata.

- �La va ha matar! - No, es Ra�l, el novio, solo le pega.

Y recuerda que, t� trabajas, pero el dinero me lo quedo yo.

No, ese dinero no, d�melo.

�Vamos, vete!

Padre, yo quiero decirle la verdad.

El dinero lo rob� yo...

pero me serv�a para irme de Roma y volver a mi pueblo...

y abandonar esta vida.

Quisiera restitu�rselo, lamentablemente ese canalla se lo ha llevado todo.

- �Y a d�nde ha ido? - Al billar de aqu� al lado.

Est� bien, lo siento por ti.

Una carnicer�a, apenas entr� el cura, fue el fin del mundo.

Tres billares rotos, veinte tacos rotos y un golpe en la frente.

Un d�a en el hospital.

Quiero 250.000 liras por los da�os.

�Qu� tanto quiero o no quiero? Soy yo que decido si le deben pagar o no.

Yo dir� la verdad sobre los hechos de aquella noche.

Hasta ahora no lo he hecho porque no quer�a acusar a Anna...

que se ha transformado en una buena muchacha.

Mi entrada en el bar, no ocurri� como se ha dicho en esta sala.

Entr� en aquel billar con mucha desgana...

porque a los curas no se nos permite entrar en ciertos lugares.

Pero no ten�a otra posibilidad.

Hab�a pensado diversas soluciones,...

pero estaba convencido que para recuperar el dinero,

sin usar la violencia,...

el dinero de mis chicos,...

solo quedaba una forma.

Una forma at�pica para un sacerdote,...

pero, en la situaci�n que me encontraba, no pod�a hacer otra cosa.

Disculpen.

- �Se podr�a jugar una partidita? - �Qu�? �Quiere jugar una partida?

�Est�s seguro que ha entrado al billar?

�Lo he visto yo! Y tiene nuestra plata.

- Vamos a ver. - Vale.

- �Est� jugando! - Y con nuestro dinero.

Gracias.

Al�jense.

Escuche, como tengo un poco de apuro, �podremos hacerla a dos tiros secos?

- Dos tiros secos. - Como sea, ser�.

Como sea, ser�.

Empiezo yo.

Escuche...

Disculpe, quiero decir... �No cargamos?

- El pozo. - Est� bien, carguemos el pozo.

50.000, �eh?

Yo lo pongo ac�.

Los m�os est� ac�, �y los suyos?

Haga cuenta que tambi�n los m�os est�n ac�.

Se fiar�n de un sacerdote, �espero?

- �Confiamos? - Total, luego...

Total, luego...

Tranquilo.

�Qu� te parece?

No est� mal el tiro, pero con la ayuda de Dios, se puede hacer mejor.

�Vamos!

Gracias. Adi�s, hijos m�os.

Un momento, reverendo.

Reverendo, un momento.

- Ahora �qu� haces? Te vas as�... - Hemos terminado.

- He ganado, me llevo el dinero y me voy. - Debes darme la revancha,

debes redoblarlos.

- Est�s loco. - �Debes redoblarlos!

Calma muchachos, ahora les explicar� una cosa.

- Este dinero era m�o. - �Dice que era suyo!

Este dinero es de los muchachos de mi asociaci�n.

- Esta ma�ana me lo han robado. - Entonces ha venido ac� por eso.

- Yo no se nada ni he tomado nada. - Yo te explico.

�Qu� vas a explicar...

- �Ah! - �Qu� sucede?

- �Ah! �Has sido t�? - �Yo? Pero...

- �Qu� sucede? - No entiendo.

Por eso todo lo que ocurri� aquella noche,

ocurri� por culpa m�a. Solamente por mi culpa.

Por eso, se�or juez, yo quiero ser condenado.

No, la culpa es solamente m�a.

Si don Michele ha tratado de recuperar el dinero por la fuerza, lo ha hecho por m�.

El dinero que le he robado, don Michele me lo ha dejado...

por eso he podido regresar a mi casa, se�or juez.

Abogado, ha actuado as� para hacer una buena acci�n.

Est� bien, un m�nimo de pena... La ri�a, las lesiones contin�an.

Las lesiones est�n.

Es cierto, yo soy culpable.

Est� bien.

Est� bien.

En nombre del pueblo italiano,...

visto y examinados los art�culos 185, 588, 590 del c�digo penal,...

...condeno... - �Es injusto!

- La culpa es solo m�a. - �Silencio! �Saquen a esa mujer!

Condeno a Mezzocchi Michele a la pena de meses 3 de reclusi�n...

con todos los beneficios legales...

y remito las partes al juez civil para el resarcimiento de los da�os.

- Pueden irse. - Gracias.

Por favor.

�Jes�s! �Jes�s!

�Don Michele!

Don Michele, �est� enojado conmigo?

- Lo siento pero deb�a hablar. - Yo tambi�n lo siento, pero no deber�as.

- Ya hab�a terminado todo, y bien para ti. - �Y para usted, don Michele?

No pod�a dejarlo solo, despu�s de todo lo que hizo,

me dijeron que estaba en la c�rcel.

- �Yo en la c�rcel? �Qui�n te lo dijo? - Fue Ra�l.

Ha venido a mi pueblo, al almac�n donde trabajo ahora...

y me dijo que usted estaba en prisi�n.

- Me pregunt� si quer�a volver con �l. - Y t�, �qu� le respondiste?

Lo mande a paseo, luego supe que usted tendr�a el juicio y me vine.

A meterte el l�os que no te incumben.

Pero si la culpa era solo m�a, a usted lo han condenado por mi culpa.

Los caminos del Se�or son infinitos.

Significa que el camino que te llevaba a tu pueblo

pasaba por San Giovanni...

sobre un autob�s, a trav�s de la cartera robada a un pobre cura del campo.

Padre, hay tantas cosas que no entiendo, pero de una estoy segura.

En mi pueblo se equivocan.

En mi pueblo dicen que los jorobados, los curas y la paja traen mala suerte.

�En cambio usted me ha tra�do fortuna, tanta fortuna!

�Se�or juez!

- �Ha visto esto? - �Qu� es?

En el "Corriere dello Sport", hablan de su hijo.

Pero, �c�mo te lo debo decir?, a m� las cosas de mi hijo no me interesan.

Se ha roto una pierna en un entrenamiento.

�Se ha roto una pierna? �Bueno, �l lo ha querido!

�Se lo he pedido yo lo de jugar a la pelota? �No!

- Entonces deber�a romperse las dos. - �Tiene pron�stico reservado!

No me importa.

Disculpe, ha visto una bella se�orita, con un joven, un abogado...

Tenemos una causa en la segunda secci�n...

Pero, yo estoy aqu� para trabajar, no para mirar las chicas.

Disculpe se�ora, ha visto una se�orita, con un joven...

El abogado me dijo: Ve al juez.. Yo fui y...

�Y yo qu� s�? Pasa tanta gente por aqu�.

A parte estoy pensando en mi causa,...

debo darle un padre a este pobre desgraciado, �no?

Gracias.

Un caf� largo.

- �Puedo telefonear? - S�, �selo.

Me permite, �cierto?

�Hola!

�Me pasa un momento con el abogado?

S�, lo espero en l�nea.

Hablo con mi colega de estudio, quiero saber qu� piensa de mi tesis.

�Usted cree que Leopoldo hace bien en presentar la causa?

Yo creo que no, pero si quiere...

Pero si paga la multa, el prontuario penal le quedar� limpio, �verdad?

- Y el delito desaparece. - Pero el delito no lo ha cometido.

Y no lo cometer� nunca.

Yo tambi�n pienso as�, es un chico a la antigua.

- Yo pagar�a gustoso la multa por �l. - �S�?

Una al d�a.

�Hola? �Hola!

�Hola!

�Hola!

�Teresa! �Teresa!

�D�nde estaban? Hace una hora que los busco.

Est�bamos hablando por tel�fono.

S�, la se�orita estaba conmigo, deb� hablar con mi colega,...

...exponerle mi tesis, conocer su parecer... - �Y qu� ha dicho?

Ha dicho que tengo raz�n, la tesis que eleg� es la mejor.

- �Qu� pasa? - Nada.

Escuche Mencacci, tantos a�os en el juzgado

y no sabe que existe un secreto profesional.

En este caso el secreto profesional no existe, porque yo soy un testigo.

- �Testigo de qu�? - Del beso.

- �Qu� quiere decir? - �No escuch�? He visto el beso.

Por conciencia no puedo callar, �verdad abogado?

No es posible, aquella noche no vi a nadie en Villa Borghese.

Villa Borghese no me interesa, pero el beso estuvo.

Yo atestiguo, camino, giro, observo, escruto.

- Mi juramento vale como el suyo. - No, yo soy hijo de un Diputado.

- A m� no me interesan los Diputados. - �Leopoldo Pirelli! �Teresa Ricci!

Nos toca a nosotros querida, vamos.

- Venga, abogado. - �Teresa Ricci!

Abogado, el beso lo vi.

- Cigarrillo. - �Cigarrillo?

Es mejor que nada.

La juventud de hoy solo piensa en el deporte.

- �Futilidad, frivolidad! - �Dan pena!

Mira �ste, con 20 a�os ya se presenta en el juzgado.

�Imag�nese a los 40! Ll�melo, "Cancelliere".

�Meniconi Ferdinando!

�Ac� estoy! �Meniconi Ferdinando!

Han llamado a Meniconi Ferdinando, soy yo, ultraje al pudor.

FIN DE LA PRIMERA PARTE

SEGUNDA PARTE

�Ultraje al pudor! Me han llamado. Meniconi Ferdinando.

Permiso. Buen d�a, ultraje al pudor.

- Buenos d�as, se�or juez. - El juez soy yo.

- Buenos d�as, �me permite? - �Vamos, vamos!

�Un cigarrillo, su se�or�a? Son Nacionales, porque al fin de cuentas...

�Qu� Nacionales! Guarde ese cigarrillo. Aqu� no se fuma.

�Cancelliere!

- Esto no es un fumadero, es un juzgado. - Est�n fumando todos.

Nadie fuma... �en el tintero? �Pero, m�relo!

Mira, mira.

�Al suelo!

Nombre.

Meniconi Ferdinando, alias "el americano".

�Es americano?

Quiero saber si es americano o italiano.

Me dicen el americano porque siempre digo esto de...

No debe decirlo.

- �Es italiano? - S�.

�Entonces hable en italiano!

- Ac� est� en un juzgado italiano. - Por eso, yo digo esta frase...

- Entonces, nombre. - Meniconi Ferdinando, inocente.

- De Inocente. - No, yo soy inocente.

Del difunto Mario, tambi�n el fue inocente puede verificarlo.

A nosotros nos interesa su pasado, no el de su padre.

En Am�rica, que es un pa�s rico, un amigo m�o me lo dijo.

- Debe aparecer todo lo que... - Aqu� estamos en Italia.

Usted no nos va a ense�ar el procedimiento.

- La madre. - Mi madre, Anigretti Margherita.

Anigretti Margherita.

Pero yo siempre viv� con una t�a que me ha querido como una madre.

T�a Costanza... La recuerdo como si fuese ayer...

T�a, �por qu� me has dejado?

Me has dejado solo en este tormento.

Aqu� debe figurar que siempre he vivido con t�a Costanza.

No nos interesan los asuntos de su familia.

�Lo quiere entender o no?

Si toma esa actitud de suficiencia lo hago arrestar.

- �A qui�n va a arrestar? - �A usted!

- �A qui�n? - �Silencio!

�En qu� sentido, disculpe?

- Mejor hablemos del hecho. - Hablemos del hecho.

Usted est� imputado de...

- De ultraje... - De ultraje al pudor, conducta indecente.

...tal que ofende la moral p�blica. - No es, justamente, para jactarse.

Yo no me jacto, estoy exponiendo el caso justamente como dice...

- �Silencio! - Cancelliere, usted debe hacerlo hablar.

Debe hacerlo hablar.

- Abogado Terenzio, �lo defender�a a �l? - �Qu� abogado?

- Yo no necesito ning�n abogado. - Es obligaci�n, de oficio.

Dado que es inocente del asunto del ultraje, �puedo hablar con �l?

S�, disponga.

- Me permite, Su Se�or�a... - Camina.

Estamos en un Juzgado, muchacho, c�lmate.

�Qu� quiere?

Dinero.

�Me deben dar un mont�n de dinero, a m� me han sacado el pan!

- Me deben tanto dinero... - Dinero para m�, �tiene?

�Para ti? �Es una broma? �Yo no tengo una lira!

- Pero, �qu� dices? - C�llate, �te he pedido algo yo?

�Te he pedido dinero?

Camina.

- Podemos proseguir. - Entonces...

- �Te he pedido algo yo? - �Proseguimos?

- S�. - Meniconi.

- �Meniconi! - Tambi�n es sordo.

Entonces...

Su se�or�a, �ste me ha pedido dinero.

- �Te das cuenta? �Terenzio! - �Te das cuenta, Terenzio?

- �Lo de siempre! - Me ha pedido dinero.

- Ha entendido mal. - No, entend� bien.

Ha entendido mal. Sigamos adelante.

Exponga su caso.

Por lo tanto, Su Se�or�a...

en este verano sofocante,

dado que yo por mis compromisos de trabajo no ten�a...

- �Qu� trabajo? - �Qu� trabajo?

�Cu�l es su oficio?

- �Qu� oficio? - �C�mo vive?

Yo trafico.

Corro, me las arreglo.

- Su Se�or�a, en suma... - Hemos entendido como se las arregla.

Se las arregla. Prosigamos.

He estado muy enfermo.

He tenido una enfermedad.

He tenido una enfermedad que me ha bloqueado, me ha clavado.

He tenido una enfermedad, era de una mutual.

Yo galopaba, Su Se�or�a.

He tenido una enfermedad.

Si no fuera por eso, a esta hora yo ya estar�a en Am�rica.

�Esta juventud perdida!

- Virgen santa, este �qu� quiere? - Pero, �qu� quiere?

- �Vamos, siga! - �"Vamos, siga"!

En este verano sofocante, dado que por mis compromisos, no pod�a ir al mar.

Entonces, fui a un parque florido.

Fui muy robusto y fuerte...

�A sus �rdenes, General Custer!

Ocuparemos la posici�n obtenida por el S�ptimo.

Ya hemos visto las se�ales de humo de Cara P�lida. Entendemos el significado.

Ok, General Custer, cita a mediod�a de fuego.

Ok, exterminaremos los Apaches. Ciertamente, General Custer.

Llegu� a un lugar donde, nosotros los trabajadores...

los trabajadores,

en el verano sofocante, nos damos el ba�o refrescante: en la "marana"...

Hello, boys.

- �Me hab�is ensuciado el agua? - No nos hemos ba�ado, todav�a.

- �De qui�n es la "marana"? - �Del americano!

�Usted c�mo se ba�aba en esa marrana?

Desnudo, Su Se�or�a.

�Desnudo!

Totalmente desnudo.

�No me creen? Estos no me creen.

En Am�rica, pa�s civilizado... un amigo m�o ha estado all�.

Dice que en Kansas City todos se ba�an desnudos.

El pobre, el rico, el inmigrante, el noble de la Corte... �Todos desnudos!

�No me creen?

- Su Se�or�a, �sta no me cree. - Venga ac�.

�sta no cree porque ella no pudo ba�arse desnuda.

Venga ac�.

Carabiniere, tr�igalo ac�.

- �Cree que est� en su casa? - Est� loco, se cree que est� en su casa.

Vaya, no haga problemas.

- Ahora basta. - Abogado, no tengo una lira.

Basta, muchacho, la paciencia tiene un l�mite.

As� que, para usted, no tiene nada de malo

ser sorprendido mientras se ba�aba desnudo en la marrana.

�No es el mar! Era la "marana".

Es un lugar p�blico, pasa mucha gente.

No pasa nadie.

Es justo por eso, que nos reunimos y practicamos el entrenamiento.

- Hacemos el "Kron". - �El qu�?

El "Kron".

- Como en las pel�culas americanas. - Yo lo mando a la c�rcel.

Lo mando a la c�rcel. Dame un sello.

�Pero �ste, est� loco!

Su Se�or�a, podemos hacerle lo que quiera, todos los estilos...

como se ve en las pel�culas americanas.

podemos hacerlo como "Buster Crebol, Vester Uiliam... "

"Vester Uiliam... " Esa, Su Se�or�a.

Me hab�is dicho que estaba caliente.

- �Americano, haz de Tarz�n! - �Vamos!

- �No! - �Haz el Tarz�n!

�No, callaos! �Callaos!

Te damos un cigarrillo.

- �Qu�? - �Un cigarrillo!

- Dame. - Primero toma este pu�al.

Mira all�, viene el cocodrilo. Se acerca, m�talo.

�Y ahora qu� haces?

�Te he dado un golpe en la cabeza!

- Te mato. - �Llega la "madama"!

- �Sinverg�enzas! - �Te rompo la espina dorsal!

Yo me como los cocodrilos. Me como tantos...

�T� quieres ahogarme a m�? �Yo te como!

�Yo te saco de este mundo!

�Los �rabes!

Ah, se han ido.

�Zoppo!

El cigarrillo...

�Dios m�o, qu� torso!

�D�nde est� mi ropa calentita?

�Zoppo, monstruo!

�D�nde est� mi ropa?

Yo la dej� aqu�, no brome�is.

�Oh Dios, me han robado la ropa!

�Qui�n me ha robado la ropa? M�s vale que me la devuelva.

�Porque si lo encuentro le rompo la cabeza!

�Me dejaron desnudo!

Desnudo como un gusano

en la intemperie, en la humedad de la "marana".

Con todo el cuerpo mojado.

- Es todo culpa de ese de ah�. - No levante la voz.

Ese de ah�.

Entonces, �por qu� usted cogi� la ropa del Sr. Meniconi?

- En la marrana est� prohibido ba�arse. - Ese es el motivo.

Est� prohibido y usted fue a chapotear.

- Prosiga. - Nosotros hacemos siempre as�.

Cogemos la ropa, nos sentamos y esperamos que salga.

�Entiende? Se llev� mi ropa.

Pero ese d�a, me llamaron de la comisar�a.

- Mi mujer estaba de parto. - �Qu� dice?

- Mi mujer tuvo un beb�. - �Un hijo con esa cara!

Sin querer me llev� la ropa, estaba tan contento que no sab�a lo que hac�a.

- Luego, �qu� quiere?, me olvid�. - Ya.

�Me dejaron sin ropa, solo como un gusano!

Todo enguatado en medio del matorral.

Luego, poco a poco, como un caracol,

fui saliendo en la noche.

�Qu� noche!

Entonces Su Se�or�a, me encamin� hacia la calle, me ca� tres veces.

As� medio rengo, trat� de orientarme en aquella noche oscura.

En un momento, encontr� una reja...

�Hay alguien?

�No hay un alma buena que me abra la reja?

�Eh! �En esta casa!

�Whisky?

Han llamado, debe ser Dado.

Yusef, vaya a pulsar el bot�n que abre la reja.

Me prometi� que vendr�a, es m�s, me lo dijo por tel�fono:

"Ver�s como me presento, con un grito"

�Qu� simp�tico!

Hagamos como las otras noches: apaguemos

todas las luces y finjamos que no hay nadie.

�Bien!

Uno de nosotros se esconder� y le daremos un buen susto.

Debe hacerlo uno que no lo conoce, por ejemplo Miguel.

Excelencia, quiero preguntarle una cosa.

�Usted conoce al pr�ncipe de Serramontana?

- Nunca lo he visto. - �Muy bien!

- �Est� dispuesto a hacerle una broma? - Claro que s�.

Entonces escuche.

Usted tome esta espada y esc�ndase all� atr�s.

Luego apagaremos las luces y cuando entre, pensar� que no hay nadie.

�Qu� sucede? �Es la casa de los esp�ritus?

T�a Costanza, sabes que me encuentro en este aprieto, ay�dame.

�D�nde voy por aqu�?

�Permiso! �Me permite, se�or?

Se�or, �me permite entrar en esta casa?

�No hay nadie?

�No hay nadie en esta casa?

�Qu� fr�o!

�Qu� casa m�s bella!

Se�ores, �d�nde se han escondido?

- Pero, �es Dado? - Claro que s�, est� cambiando la voz.

En fin, aqu� no hay nadie.

Hay un hombre desnudo que est� dando vueltas por la casa.

No hay nadie.

�Qu� pasa?

Un "drink" de Kansas City.

�Madre m�a, qu� porquer�a!

�Oh, unas pinzas!

Esto es de plata.

No tengo ning�n bolsillo.

Se�ores, en fin, �no hay nadie aqu�?

Es posible que no consiga una chal. �Qu� noche!

Es posible que un hombre...

�Una ventana iluminada! All� hay alguien.

- �Bast�n y sombrero! - Excelencia, pero por qu�...

- �Bast�n y sombrero! - Pero, �por qu�? No entiendo.

�Bast�n y sombrero!

Ha sido una broma inocente, no deber�a enojarse de esa manera.

�Locos!

�Excelencia, espere!

�Dios m�o, no tengo ni siquiera las gafas!

�Buen Dios!

Mis nietos, me dejan aqu� sola, sabiendo que no veo.

�Pero en el testamento, no ver�n ni un duro!

�Ni un duro!

- �Oh Dios! �Se�ora, �tiene una manta? - Por suerte hay alguien.

- �Tiene una manta? - �Silencio!

No hay nadie, estoy solo, se�ora.

- Estoy solo en este aprieto. - Ven aqu�.

- No, quer�a una manta. - �Eres amigo de mis malditos nietos?

�Esos malditos que me quitaron la ropa!

Debe ser uno del lugar. Son sus nietos, se�ora.

Si�ntese.

- �D�nde? - All�.

- Me muero de fr�o. - Sin gafas, no veo nada.

- �No ve nada? - No.

Tampoco yo veo nada por el fr�o.

Se�ora, por favor, �tiene una manta? Me recuerdas a t�a Costanza.

Esto me lo regal� ella.

�Dios m�o, cu�ntos anillos!

- �Tiene una manta? �Tengo fr�o! - Lea.

�Quiere que lea?

- Pero luego me dar� una manta. - No tengo las gafas.

- Se�ora ahora le leo. - Estoy nerviosa.

- �Es una lengua extranjera! - Mejor.

Usted es afortunada.

Un amigo m�o me ha dicho que soy muy bueno con otros idiomas.

- �He estado enfermo! - �Lee!

- �Estoy trabado! - Lee.

S�, se�ora. �Pero luego me da la manta!

Empiezo, se�ora.

"La revue francaise."

�Pero es franc�s! No conoce el franc�s, idiota.

�Mod�rese!

Yo s� muy bien el americano de Kansas City.

Me lo dijo tambi�n un amigo m�o. No tengo problemas de cacofon�a.

- Yes, very well. - �Very well!

�Yo, he estado enfermo!

�He estado paralizado, de otra forma ahora estar�a en America!

�C�mo te pareces a t�a Costanza! �Son dos gotas de agua!

Son justamente dos gotas...

�Este no se acomoda bien!

Dice el franc�s.

�Est�n peleando!

Todos se pelean.

- Golpean la puerta. - �He encontrado mis gafas, por fin!

- �Las encontr�! - Me las pondr�.

�Dame!

- Esto es fanatismo. - No.

Es fan�tica, por fuerza.

�L�eme, buena viejita, l�eme esta canci�n!

"Nous mangeons"

Estos comen como condenados, son extranjeros.

" Allez...

C'est si bon!

�Qu� pasa?

�Qui�n eres?

Soy Meniconi Ferdinando, llamado el americano.

Mientras hac�a de Tarz�n lleg� un cocodrilo del pantano.

�No quer�a hacerme ver como un fan�tico!

Tom� el cuchillo... �Le dio la par�lisis!

�Estamos jugando viejita! C'est si bon!

�No me asuste, mueva las extremidades!

- No me asuste. - �Est� desnudo!

�Est� desnudo, hay un hombre desnudo!

�Soy yo el hombre desnudo! �Llamen al tutor de la moral!

�Soy yo! Meniconi Ferdinando, el americano desnudo!

�Me dejaron desnudo! T�a Costanza, �por qu� me has dejado?

�Auxilio! �Un hombre desnudo!

�Un hombre desnudo en casa! �Auxilio!

- �Pobrecita! - �Me permiten los se�ores!

Soy el hombre desnudo. La viejita grita porque la he asustado.

�Me robaron la ropa!

- Llamen al guardia. - S�quenlo de mi casa.

- �Los perros! - �Asesino!

�Quer�a maltratar a mi pobre abuela!

�Pobrecita! �Santa mujer!

�Su Se�or�a, me persiguieron los perros, siete perros!

Abogado, est� todo claro.

- El delito de ultraje al pudor persiste. - �Entonces lo pone en duda?

�Se ha mostrado desudo ante la gente! �Quedaremos mal ante la sociedad?

- D�mosle una lecci�n. - La Defensa...

Me remito a la clemencia de la Corte.

�Silencio!

En nombre del pueblo italiano, visto el art�culo 527 del C�digo Penal...

...condenamos... - �Qu�?

- Condenamos a Meniconi Ferdinando... - �Me condenan!

�Silencio!

a 3 meses de reclusi�n con todos los beneficios de la ley.

�Si te das otro ba�o en la marrana, pagar�s por ambos!

- �Y ahora? - �Qu� pasa?

�Han ensuciado mis antecedentes!

�Yo no lo he ensuciado, lo has ensuciado t�!

No me debes tratar del t�. �Me has puesto la cabeza as�!

- He estado mal. He estado enfermo. - �Fuera!

- Vamos fuera. - �Han ensuciado mis antecedentes!

�Por qu� me has abandonado, t�a Costanza?

�Dinero quer�as t�! �Dinero!

T�a Costanza me has abandonado. Yo no he hecho nada, carabiniere.

- Se�or pretor, �lo llevo adentro? - �Fuera, fuera, ll�venlo afuera!

Te encontrar� de nuevo. �Nos veremos de nuevo con el Juez!

�No he hecho nada!

�Su�ltame el brazo, voy solo!

�Yo lo encontrar�!

�He tenido una enfermedad que me ha paralizado!

�Te saludo!

�Teresa, hemos ganado!

�Teresa!

Disculpe, �ha visto a mi novia? Hemos ganado la causa.

- �Cu�l es su novia? - La chica que estaba conmigo.

- �Esa guapa muchacha, alta, muy bella? - S�.

- �Qu� guapa muchacha! - �Qu� pasa?

�Por qu�?

�Que ha pasado? �Una desgracia?

- �Peor! - D�game.

- C�lmese. - D�game...

�Tiene dinero en el bolsillo?

- �Debo ir al hospital? - No hay tiempo que perder.

Su novia se ha volado.

- �Qu�? - �Se ha marchado! �Entiende?

- Se fue con el abogado. �Entiende? - �Teresa?

�Teresa!

Buenas tardes.

- Luisa Ceccarelli. - S�, soy yo. No he hecho nada.

�Silencio!

No moleste, no le corresponde hablar a usted. �Tiene abogado?

Entiendo. Abogado Terenzio, usted es el abogado de oficio.

Lo de siempre.

Que traigan al agente que labr� el acta, Sframeci Nicola.

Se�or juez, ahora le explico.

Me encontraba de servicio cerca de plaza Vittorio Emanuelle,

cuando not� que esta mujer, se acercaba a los transe�ntes y los fastidiaba.

En este caso, se acerc� particularmente, como figura en el acta,...

a Pampinelli Virgilio

de profesi�n agricultor.

Yo solo puedo decir que...

estaba en la plaza Vittorio Emanuelle,

esperando a un amigo m�o que trabaja en el mercado.

Cuando, de improviso, se acerca una se�orita.

�Aquella!

Me dice: Buen mozo, �quieres que te haga conocer la voluptuosidad?

Yo no conozco la voluptuosidad, pero creo que no debe ser nada bueno.

Puedo decir, se�or juez, que es falso.

A veces bebo un poco.

Cuando bebo, me vienen a la mente los buenos tiempos y me olvido del presente.

Le parece que yo: una mujer que ha vivido de triunfo en triunfo...

una mujer que ha sido la mejor vedette del variete del 1910 al 1925.

�Una mujer de la cual ha estado enamorada una generaci�n entera!

La que ha hecho Gran Guerra.

Gloriana, la grande, la bell�sima Gloriana.

Gloriana.

S�, esa era yo.

He posado, tambi�n, para el afiche que representaba "La Italia en armas".

�Gloriana!

De los tiempos de la gran, de la verdadera guerra.

De los tiempos de la guerra del fango, de las trincheras.

Est�bamos todos enamorados de ti.

Cuando en el invierno de 1917 nos encontramos,

porque nosotros ya nos hab�amos encontrado, en el campo de batalla...

en aquella sucia y ahumada barraca del comando Tappa

transformada para la ocasi�n en nuestro "Teatro del Soldado".

Vuelve de entre los recuerdos Dailor.

Qu� placer da revivir el coraz�n.

Tras las im�genes del pasado...

volver un instante...

para so�ar.

Cada vez que parte un soldado...

lleva al frente un recuerdo dorado.

el recuerdo feliz...

de un tiempo que fue.

Un peque�o nombre, Lul�.

E' zum tara tar�.

E' zum tara tar�.

Sonando est�, alerta, en cada coraz�n.

En la primera l�nea, bajo los proyectiles...

sue�a el soldado su lejano amor.

Din dul�, los ojos celestes sue�as t�.

La cintura y la nariz hacia arriba.

Seg�n llevo seis meses aqu�

solo piernas sue�as t�.

E zum tara tar�.

E zum tara tar�!

Esa es la memoria, no lo olvides nunca.

Y ya ves, por donde lo mires,

cada hora, ver�s, tendr�s presente las piernas que tu quieres.

Es como un ca�onazo. �Boom!

�Siempre Lul�, Lul�!

E zum tara tar�.

�E zum tara tar�!

Sonando est�, alerta, en cada coraz�n.

�E zum tara tar�! �E zum tara tar�!

Sue�a el soldado su lejano amor.

Din dul�, los ojos celestes sue�as t�.

La cintura y la nariz hacia arriba.

Seg�n llevo seis meses aqu�

solo piernas sue�as t�.

E zum tara tar�.

�E zum tara tar�!

Esa es la memoria, no lo olvides nunca.

Y ya ves, por donde lo mires,

cada hora, ver�s, tendr�s presente las piernas que tu quieres.

Es como un ca�onazo. �Boom!

�Siempre Lul�, Lul�!

- Salud. - Viva.

Tras 4 meses en el frente, su llegada ha convulsionado al regimiento.

- Es muy amable, mayor. - Est�n todos aqu�.

Oficiales, subalternos, j�venes.

- Ma�ana, parten al frente. - Pobres muchachos.

- Debo cambiarme, si me permiten. - Por favor.

Entonces Mayor, espero que mi alojamiento est� cerca.

Estoy un poco cansada.

�Habr� dispuesto, Teniente, el alojamiento para la se�orita?

Se deber� "arreglar", como decimos nosotros.

Estamos en zona de operaciones.

Yo me las arreglo, Mayor, estoy tan cansada.

Adem�s, ma�ana por la ma�ana, sale muy temprano el transporte.

Tengo poco tiempo para dormir.

- �Qui�n me ayuda? - �Yo, querida!

- Disculpe, Mayor. Yo cre�a... - �Qu� cre�a usted?

Cre�a que la se�orita se iba esta misma tarde.

�Entonces?

�No me diga que no han sido capaces de encontrarme una cama?

- Le juro se�orita, no es culpa m�a. - Mi sombrero, por favor.

- Consiga un alojamiento, en la hoster�a. - No se si habr�.

- �No es posible! Era su responsabilidad. - �Es una trampa, Mayor?

No se�orita, cr�ame, estoy mortificado. No s� como justificarme.

Es verdaderamente imperdonable.

Mayor, puede haber un remedio.

Diga, Capit�n.

Uno de nosotros podr�a cederle su habitaci�n.

Luego se podr� arreglar de alg�n modo. Yo me arreglar� sin problema.

- Tambi�n vosotros, �verdad? - S�.

�Seguro! Genial idea.

�Y no cree Capit�n, que el oficial designado a arreglarse

podr�a volver a su habitaci�n?

Podr�a olvidar su cepillo de dientes,

su saco de dormir, su abrigo, su sombrero.

�Podr�a preocuparse por mi hambre, de mi sed

...y traerme champagne! - No creo.

- Capit�n, �qu� hace en la vida civil? - Soy de carrera.

Tambi�n yo soy de carrera y conozco bien a los hombres.

Qu� dice se�orita, somos oficiales, hombres de honor.

�Precisamente!

El honor del ej�rcito est� formado por conquistas, Mayor.

- �Qu� se imagina? - No imagino, mayor, preveo.

�Desgraciadamente no tengo otra elecci�n!

Usted me ha retado, Capit�n. D�jeme al menos "la elecci�n del arma."

En ese caso, querr�a escoger al oficial que tendr� que sacrificarse por m�.

Vamos a ver.

Entonces t�, Gloriana, escogiste al m�s inofensivo,

al m�s inocuo, aquel que jam�s se hab�a podido "arreglar".

Ya he escogido, Mayor. �Aquel!

- Teniente. - Teniente Lorusso.

Infanter�a. Secci�n automovil�stica.

- �Usted est� esta tarde de servicio? - S�, se�or.

�Conoce a la se�orita Gloriana? Ha cantado en nuestro espect�culo.

S�. Nos hemos conocido hace poco.

- Est� en la hoster�a de Bepi, �verdad? - S�.

Usted acompa�ar� a la se�orita Gloriana a su alojamiento.

S�, Mayor. �D�nde est� el alojamiento de la se�orita?

�En el suyo, su alojamiento!

- �En el m�o? Pero yo... - La se�orita dormir� en su habitaci�n.

- Mayor, pero yo... - �Silencio!

Usted tiene que acompa�ar a la se�orita a su habitaci�n,

y asegurarse de que tenga de todo.

- �Lo ha entendido? �De todo! - Tengo que...

�Silencio!

- �Ad�nde va? - A cumplir su orden, Mayor.

Vaya.

Qu� imaginar�a yo, que una vez en la habitaci�n me dir�as esto:

- �Teniente, no olvida nada? - Yo... No.

�Aqu� est� todo en orden? El agua en las jarras.

S�, est� todo.

- �Las toallas? - Ha pensado en todo.

- �La luz! - Est� encendida.

�Est� encendida!

�No lo hab�a notado! No me imagino que pueda desnudarse a oscuras.

Yo me desnudo con luz y a oscuras.

- �Tambi�n a oscuras? - �S�?

- Y ahora qu� hago �me voy? - Buenas noches, Teniente.

Buenas noches, se�orita.

- Teniente. - S�.

- Ha olvidado el sombrero. - �El sombrero!

El gorro es necesario.

Por los galones. Gracias a los galones el militar reconoce a su superior.

- Yo tengo dos, soy Teniente. - �Entonces lo saludan enseguida! Ya.

- �Me voy? - Vaya, Teniente.

- El Teniente se va. - �Eh!

- �El Teniente se va! - Hay que irse.

S�, hay que irse.

Teniente.

- Que descanse bien. - �No, qu� buen descanso!

- Ma�ana me voy a la guerra, al frente. - Lo s�, Teniente.

- Buena suerte. - Aqu� la buena suerte cuenta poco.

Hoy estamos aqu�, ma�ana estamos all�. �Sabe d�nde estamos nosotros?

No lo s�, Teniente. �D�nde estamos?

Estamos en la trinchera, con una lluvia de hierro y fuego,

bajo los tiros de los francotiradores.

- �Usted conoce los francotiradores? - No.

�Pegan unos "escopetazos", como digo yo!

�Yo voy all�, arriesg�ndome a que un francotirador me pegue un tiro,

y a usted la dejo aqu�!

Yo tambi�n ir�a a la guerra con ustedes, pero no puedo.

- Usted hoy nos ha provocado. - �Yo?

S�, con aquel traje de ba�o, con aquella cancioncilla.

�Acaso he cantado yo esa cancioncilla?

�Y ahora tambi�n tiene mi habitaci�n!

- Se�orita, necesito... - �Teniente!

- �Se�orita, por favor! - �Teniente!

Voy al frente.

�Por favor, Teniente! Yo s�lo he venido aqu� para trabajar.

He tratado de alegrarles un poco,

y de levantarles el �nimo.

�Levantamos el �nimo!

Teniente, quiero ser generosa.

En el fondo, usted me es simp�tico.

- Cierre los ojos. - �Cierro los ojos?

- �Y bien? �Teniente! - Aqu� me tiene.

- �Qu� sucede? - Le he dado un beso.

- �D�nde? - Aqu�.

- �Era un beso? - S�.

Cre�a que era un mosquito.

No, teniente, era un beso.

Entonces... �me lo ha dado!

Ahora el Teniente se va.

�Jes�s, Jes�s, Jes�s!

Buenas noches.

- Usted es un mediocre, teniente Lorusso. - S�, se�or... �Qu�?

Ha hecho quedar mal a nuestro regimiento.

�Con esa hermosa mujer, usted no deber�a estar aqu�!

- �Mayor, precisamente es por eso! - Y por eso yo he perdido la apuesta.

- La se�orita... - Le habr� dicho que ten�a sue�o.

- �C�mo lo ha sabido? - �C�mo? �Disculpe un momento!

�A las mujeres es necesario conocerlas! Hay una t�ctica que usted no conoce.

�Sabe c�mo le llaman a la se�orita Gloriana en su entorno?

"Gloriana la horizontal."

Una mujer que cambia de compa��a cada noche.

Capit�n, a m� no me parece ni horizontal ni vertical.

No es justo hablar mal de ella. Est� aqu� para levantar el �nimo.

�A m� me lo ha levantado!

Mayor, a m� me lo ha levantado.

�Teniente Lorusso!

Ha olvidado su sombrero, Teniente.

Un momento.

Capit�n, quiz�s no sea chic que una se�orita

baje as� delante de tantos hombres.

As� que le agradezco sus gentiles palabras de hace un momento.

Teniente, suba a coger su sombrero.

- �Yo? - S�, usted.

�Vamos, �nimo! Venga a cogerlo, �no?

Vaya, o lo degrado.

Obedezco.

Capit�n, el teniente se va.

En realidad, pas� la noche solo en el balc�n.

Quise respetar hasta el �ltimo momento el honor de Gloriana,

para agradecerla por haber salvado el m�o, "a ojos del regimiento".

Cuando lleg� el alba...

Teniente Lorusso, ha sido usted muy gentil, se lo agradezco mucho.

�Ha sido un gran sacrificio!

A prop�sito, Teniente, no conozco su nombre.

- �C�mo se llama? - Me llamo Salomone.

Salomone. �Qu� gracioso nombre!

Es el nombre de un antiguo rey que ten�a 12 esposas.

- ��l! - Es tan simp�tico, Salomone.

El �nico hombre de honor que jam�s he encontrado.

�Y usted llama hombre de honor a uno que se ha comportado como yo?

He dormido en el balc�n toda la noche mientras usted estaba all�...

Gloriana, a eso yo lo llamo...

- El teniente se va. - Nos volveremos a ver.

Probados los delitos de embriaguez molesta y de seducci�n,

pido la condena de esta mujer a 2 meses de reclusi�n, por beneficio de ella.

Se�or juez, yo alquilo habitaciones.

�Si usted me condena, me quitan la licencia!

- Abogado, la defensa. - Me apelo a la clemencia del tribunal.

Abogado.

�La seducci�n y la embriaguez molesta han sido probados! �No?

- �Lorusso, la sentencia! - Ya, la sentencia.

En nombre del pueblo italiano...

absuelvo...

�Absuelvo!

a la nombrada Luisa Ceccarelli

porque el hecho descrito no constituye delito.

Gracias.

�Se�or juez!

�Juez!

Se�or juez.

La audiencia ha terminado.

�Se�or juez, qu� ha sucedido? �est� p�lido!

�S�, lo s�, lo s�! No ten�a que absolver a esa mujer.

He aplicado mal la ley, pero ha sido la primera vez en 20 a�os.

Es una desgraciada, Cicerone.

Nosotros los hombres somos carro�a,

porque cuando una mujer es guapa y joven todos la cortejan, ayudan, respetan,

�pero cuando se hace vieja, esto es lo que sucede!

�Qu�? Yo no he querido ensa�arme.

�Se puede ensa�ar hasta cierto punto!

�Tenemos que dejar de ensa�arnos!

Cicerone, s� que piensas de m�.

�Piensas que los jueces tienen el deber de aplicar las ley,

de otro modo la justicia d�nde acabar�a!

�T� eres de m�rmol, yo no! Querr�a verte a ti en mi lugar.

�Aquel de la marrana se lo merec�a, iba por ah� desnudo!

Aunque la ropa se lo ha llevado un guardia.

Pero el pobre Don Michele ha actuado de buena fe.

S�, ha causado la ri�a.

Pero lo ha hecho para salvar a una muchacha de la corrupci�n.

S� de acuerdo, en vuestra �poca, Cicerone vosotros los jueces

�rais reverenciados, respetados.

Llegabais al tribunal en carros.

�S�, ten�ais carros!

Querido Marco Tullio, tambi�n ten�as una villa en Formia.

No lo niegues, estoy informado.

�Los jueces de hoy tenemos la Vespa!

�Y yo ni tan siquiera un mosquito!

�Si no cojo el tranv�a, tengo que ir a pie!

�Es f�cil decir: "�condenar!"

�Pero a qui�n, Cicerone?

Aqu� hay gente que por hambre se come los gatos.

Para aplicar la ley honestamente,

he tenido que condenar al que se ha comido el gato.

Dime, sinceramente, �te parece justo esto?

�Te parece justo?

No creo. �Condenar a un criminal es f�cil!

Condenar al monstruo de Londres, a "La saponificadora".

Cicerone, yo soy un simple juez.

Tengo que juzgar a la gente simple.

Gente obligada a vivir en el mundo de hoy.

T�, en el mundo de hoy, �sabr�as decirme qui�n est� equivocado

y qui�n tiene la raz�n?

�Por favor! �Cicerone, quieres que te sea sincero?

Ahora entiendo que mi hijo ha hecho bien en no estudiar.

�Mi hijo pegando patadas, gana mucho dinero!

�Has entendido, Cicerone? Calla, no me hagas hablar.

"�Forza Lazio!"

"�Forza Lorusso!"

�Nos emborracharemos todos! �Estamos ganando el partido!

�Italo, estamos ganando el partido!

Tranquilo, Pandolfini, esc�chame.

Yo te dir� lo que tienes que hacer. �Lleva siempre la pelota al pie!

- �Silencio! - �Estamos ganando el partido!

�Pero qu� hace aqu�l?

�Lo ha hecho!

- �Qui�n? - Meniconi.

�Su se�or�a!

- �Te he encontrado de nuevo! - �Quita las manos.

�Es una se�al del destino!

�Ahora tiene que devolverme la ropa que me han quitado!

�Se lo merec�a! �Quita las manos que llaman mi hijo!

- �Qui�n es? - Lorusso.

�Encima es del Lazio!

- Grita: "Forza Roma". - No, Lazio.

- Grita:"Forza Roma". - �Viva la Lazio!

�Te como la nariz!

- �Soy del Lazio! - �Para ya!

- Me ha puesto las manos encima. - �He tenido una enfermedad!

- �Soy juez! - �Dios m�o!

�Necesito un testigo!

�Yo podr�a ser un testigo, pero un juez me lo ha prohibido!

- ��sta la pagar�s! - �Venid con nosotros!

�Yo soy juez!

�Ahora ad�nde se los llevan?

�D�nde? Al juzgado.

�Al juzgado!

Los personajes e historias de esta pel�cula son imaginarias.

Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

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