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¿De dónde es? ¿Adónde fue?
¿Cuándo cortaremos la cinta finalmente?
¿Reaparecerá, y luego se irá nuevamente
quién sabe a dónde
y quién sabe por qué?
¿Los sabes tú? ¿Lo sé yo?
En la noche,
cabalgando.
En la noche,
cantando una canción,
Raya Látigo parece
disipar tus miedos.
Un caballero, él es...
...Raya Látigo.
Oh, ese hombre,
rey del bandidaje.
Oh, ese hombre, si por mí fuera,
te ofreceré esto a ti,
te diré esto a ti:
Cabalgaría con él enseguida.
En la noche, cabalgando.
En la noche, cantando una canción,
Raya Látigo parece
disipar tus miedos.
Un caballero, él es...
...Raya Látigo.
Bien, hagamos que la vida sea un poco mejor
y más húmeda con una copa, ¿eh?
- No puedo, viejo amigo. - Oh, lo siento.
Este es un país árido.
Australia no está mal.
Si Inglaterra nos enviara menos criminales
y más pastores, podríamos hacer progresos.
Tengo entendido que nuestro destacado bandido
acaba de llegar procedente de Nueva Gales del Sur.
- ¿Raya Látigo? - Raya Látigo.
Raya Látigo. ¡Que Dios se apiade de nosotros!
- No me preocupa. - ¿No?
Desde luego que no.
Raya Látigo nunca ha tenido antes a un hombre realmente bueno tras él.
Bien, supongo que cabalga directamente hacia su sino.
Directamente.
Hugh.
Hugh.
¿Eres tú?
De verdad que lo soy, querida.
Hugh.
¿Trajiste mi paquete? - Sí.
Victor lo está llevando a la casa.
Sí. Bueno, ¡ya era hora!
Oh, Sr. Radford, qué encantadora sorpresa.
Pase. - Lo siento.
Vamos, vamos. No aceptaré un no por respuesta,
mal hombre.
Siempre digo: aunque vivamos en una región apartada,
siempre hay hospitalidad.
Me encanta la hospitalidad, ¿verdad? - Yo...
Hilda.
No. No se hable más, Sr. Radford.
Lo lamento, Sra. Clarkson. Realmente tengo que...
¿Sí, Sra. Clarkson?
- Buenas tardes, Srta. Hilda. - Buenas tardes.
Hildy, tu pelo...
...y, mi querida niña, una enorme mancha en tu vestido.
¡Pero bueno! - He estado poniendo la gelatina.
El desaliño no admite disculpa,
y espero que el Sr. Radford
perdone sólo por esta vez tu aspecto.
Estoy seguro de que la Srta. Hilda siempre está...
Gracias, Sr. Radford.
Y ahora, Hilda, ve y dile a Annie
que prepare el té.
- Ya está listo, Sra. Clarkson. - ¿Listo?
Bueno, ¿y por qué no me lo dijiste?
He estado esperando la oportunidad.
Hilda es una buena chica, sabe, pero tan...
Mira.
Aquí está la carta que estabas esperando.
- Hugh, ¿es la carta? - Sí. Sir Julian.
Ya está de camino en carruaje.
Oh, por fin viene,
y mi nuevo vestido está listo justo a tiempo para la fiesta.
Debe verlo, Sr. Radford.
No. Digo, debe venir a la fiesta,
y los Mckenzies y los Mcintyres,
pero no los Floyds.
Mandaré a Victor a todo el mundo.
El jueves por la noche, una fiesta para Sir Julian Kent.
¿Quién es Sir Julian Kent?
Vamos, Sr. Radford, por supuesto que conoce a Sir Julian Kent,
el famoso compositor de Londres.
¿De veras? ¿Es amigo suyo?
Oh, sí, efectivamente, un amigo íntimo.
Bueno, no exactamente, pero pronto lo será.
Es amigo de Sir Basil.
Sir Basil insistió en que me conociera.
Sí. Me pregunto por qué Sir Basil...
Hugh, sabes que la razón principal
era que Sir Julian pudiera oírme cantar.
Una vez tuve un gran futuro por delante, Sr. Radford.
Bien, debo seguir mi camino.
Pero va a entrar a tomar el té, ¿verdad?
No. No, querida. No iba a entrar, ¿recuerdas?
Lo lamento mucho. Le veremos el jueves.
Gracias.
Estáte atento por si ves a Sir Julian, ¿quieres, Radford?
Vale. Puede que me encuentre con él en la casa de postas.
¡Imagínate!... Sir Julian aquí.
Hilda.
Hilda.
No. Ahora no tengo tiempo para eso.
Debo comenzar a ensayar enseguida.
¿Ha llegado Sir Julian?
Está de camino. Sí. Déjalo.
Quiero que toques para mí.
Este es el momento que he estado esperando toda mi vida.
También es la gran oportunidad de Hilda.
¿Puedo cantar para él, Sra. Clarkson?
Por supuesto, querida.
He pensado en ello día y noche
desde que me dijo que iba a venir.
Bueno, de hecho, le prometí a la Sra. Mckenzie
enviarte allí mañana.
Por favor.
Te necesita para cuidar de sus niños,
o no puede venir a la fiesta.
- No me envíe fuera. - ¿Por qué?
¿Qué más daría?
Tonterías.
Te lo he dicho con bastante frecuencia, no tienes voz.
Deje que él me lo diga.
Una chica en tu situación debería estar más agradecida por
las tres comidas al día que le he dado en lugar de...
No veo por qué no debería cantar para Sir Julian.
Sabes cuánto significa para ella.
Debería manejar mi propio hogar.
Hilda debe ir mañana.
¿Quiere su té, o no?
El té se está poniendo negro.
Márchate, Annie.
Estoy ensayando.
No hay paz, ni siquiera a la hora del té.
Con lo de que no quiere conejos aquí,
y luego Raya Látigo, esta vida no merece la pena.
Comenz... comenzaremos aquí.
Adelante. Empieza.
1, 2, 3.
El mar tiene perlas para las chicas guapas
y otras mil cosas,
así que preferiría ser
un pescador,...
¿No puedes tocar con más viveza?
Bueno, quizás no con tanta viveza.
...que un rey...
Menos mal que tendré
un acompañante profesional
el jueves por la noche.
...entre reyes...
Ojalá fuera un pescador.
Navegaría...
A vuestra salud, muchachos.
¿Entiende mis órdenes?
Sí, señor.
Procure no olvidarlas,
y que no se le ocurra ninguna idea propia.
Use la mía.
De acuerdo.
Y no lo olvide, el asesinato también está bien,
siempre y cuando atrapemos a Raya Látigo.
Perdón, señor,
pero aquellos al servicio de nuestra noble Reina, señor,
no deberían beber en exceso, señor.
¿Entiende lo que quiero decir?
En la noche, cantando una canción,
Raya Látigo...
Me tomaré un traguito para ablandarme.
Invítame también a uno, amigo. ¡Me estoy muriendo de frío!
¿De verdad? Toma, amigo. Te prestaré mi mantón.
Ud. también puede, Sir Julian,
mientras cambiamos los caballos.
Gracias.
En la noche, cantando una canción,
Raya Látigo parece
disipar tus miedos.
Un caballero, él es...
...Raya Látigo.
¿Quién es ese encopetado?
Sir Julian Kent, de Londres.
- ¿De Londres? - Sí.
¡Caray!
Buenas noches, señor.
- Una agradable lluvia, señor. - Bastante.
¿Puede traerme un whiskey con soda?
Por supuesto, señor.
Colgaré su sombrero y su abrigo, señor.
¿Entiende lo que quiero decir?
Disculpe, señor. ¿Es Ud. Sir Julian Kent?
Sí.
El Sr. Clarkson me pidió que estuviera pendiente de Ud.
Es muy amable por parte del Sr. Clarkson.
Mi nombre es Radford,
comisario.
Pero, ¿por qué tantos?
Acabamos de saber que Raya Látigo puede estar cerca de aquí.
Oh, ese es el caballero sobre el que ha estado cantando ese tipo.
Sí, pero estoy preparado para él.
Me alegro. Yo no.
- Buenas noches. - Buenas noches, señor.
Lleno, ¿verdad?
¿O es una escalera de color?
¡Qué gracia tiene Ud., señor! ¿Entiende lo que quiero decir?
También es Ud. forastero, ¿verdad?
Está un poco nervioso, ¿verdad?
¡Caray!
Bonita melodía, ¿verdad?
Excelente, señor.
¿Cree que podría venderla aquí en Victoria?
Así que Ud. es el Sr...
Smithson,
he venido de Sydney.
Comisario. Encantado.
Sabe, siempre me siento especialmente seguro
cuando la policía está cerca.
Sir Julian Kent... - Sí.
¿Puedo darle la bienvenida?
Oí que venía aquí.
Por eso estoy aquí, a pesar de este tiempo de perros.
Muy halagador, estoy seguro,
pero no creo que nos conozcamos.
Bueno, ese es un error que estoy seguro desea rectificar.
Whiskey con soda. Que sean dos.
Vale, señor.
Perdone.
Ima... Imagino que no bebe mientras está de servicio,
o quizás no lo está esta noche.
El Sr. Radford me ha estado informando
de sus onerosísimas obligaciones,
bastante espeluznante para un forastero.
¿De veras?
Sólo he estado informando a Sir Julian
de que Raya Látigo está por aquí.
¿Raya Látigo?
Ese es el nombre de un pez, ¿verdad?
- Sí. - Sí, con un aguijón en la cola.
Es mejor dejarlos en paz, creo.
Eso es lo que piensan en Nueva Gales del Sur.
En estas aguas, los colgamos al sol a secar.
¿De veras?
- ¿Qué usa como cebo? - Cerebro.
No es de extrañar que no tenga ni pizca de suerte.
¿Entiende lo que quiero decir?
Al parecer cree que esto es una broma.
Si tuviera mi trabajo...
Sí. Me pondría a ello,
iría tras ese tipo duro de pelar suyo.
Lo siento mucho, sin embargo, si tiene que dejarnos.
Es un poco duro con su compatriota, ¿no cree?
Nuestro compatriota.
Oh, es Ud. de Inglaterra.
De Londres.
Whiskey y ¡rápido!
¡Un momento, Sr. Radford! ¿Entiende lo que quiero decir?
Me pregunto si añora Londres
en este momento tanto como yo.
A cada momento.
También adora Londres, ¿eh?
Dígame, ¿está todo todavía allí...
...Covent Garden,
las violetas mojadas por la lluvia en Trafalgar Square,...
...las chicas paseando por Piccadilly,
el atardecer en Green Park,
Govandi en el Soho,
y el Támesis fluyendo a regañadientes hacia el mar
como un inglés que deja su hogar?
- Es Ud. un nostálgico. - Un ñoño.
Incluso podría ser romántico con respecto a la reina.
Dígame, ¿cómo está Su Majestad?
- Bien pero triste. - ¿Triste?
Todavía guarda luto por Albert.
Se niega a dejar Windsor.
Y las mujeres,
¿son todavía tan encantadoras en Inglaterra?
Durante el reinado de una buena reina, las mujeres de Inglaterra
son las más virtuosas del mundo.
Por eso el príncipe pasó tanto tiempo en el extranjero.
Así que la música de Wagner no durará, ¿eh?
Ridícula. Le doy dos años más.
¿Qué le parece la ópera Savoy?
¿Es buena? - Excelente.
Una música espléndida.
Un pasaje es así.
Ya que está tan interesado en la música,
si tuviera un piano, tocaría para Ud.
- No hay uno en esta provincia. - Oh, sí.
Los Clarksons tienen uno, creo,
donde voy de visita.
¿Músicos?
Bueno, me dijeron que la Sra. Clarkson lo es.
No les conozco.
¿Gente adinerada?
Dijeron ser los más adinerados de por aquí.
Ganaron dinero con las ovejas.
La gente se empeñará, por alguna razón,
en comer cordero y llevar ropa interior de lana.
Me atrevo a decir que Clarkson ha ahorrado una fortuna considerable.
¡Qué manera más aburrida de vivir!
Las ovejas son animales tan aburridos.
Como este lugar.
Espero que no se aburra demasiado en Australia.
¡Me han robado!
¿Qué?
Cabalgaba por el risco hacia Yallarook
para recoger los servicios allí mañana.
Es mi primera...
Es mi primera vez allí, y me perdí.
¿Y bien, qué pasó?
Me asaltaron.
¿Era un hombre en un caballo blanco?
Sí, y otro en uno negro.
¡Raya Látigo!
¿Dónde fue? ¿Qué camino siguieron?
En la bifurcación. Giraron a la derecha.
Vamos, muchachos.
A los caballos.
Vamos.
Vamos, muchachos.
¡Qué bien que no viniera aquí! ¿Entiendes lo que quiero decir?
Sí, chaval.
¿Hay algún modo de poder salir de aquí?
Sí. Dejarse robar sin ofrecer resistencia.
¡Dejarse robar sin ofrecer resistencia!
- ¿Raya Látigo? - Sí.
Me alegro de conocerle.
No hay de qué. Este es mi ayuda de cámara.
Para... Para servirle.
Oye, tú, haz lo tuyo por Inglaterra.
Música para la salida de Sir Julian...
...si no le importa.
En la noche, cabalgando.
En la noche, cantando una canción,
Raya Látigo parece
disipar tus miedos.
Un caballero, él es...
...Raya Látigo.
Una vez fuiste mío.
Puedo ser fuerte.
Seré lo que sea que me hagas.
Una vez fuiste mío.
Iré
feliz a dondequiera que me lleves.
Tal vez traerás
el sueño de un amor pasajero.
Luego, si estás siempre apartado de mí,
pase lo que pase,
no me quejaré.
Sabiendo que una vez...
...fuiste mío.
Por favor, no pare.
Cante de nuevo.
Vaya, es la primera vez
que me han dicho eso en esta casa.
Creo que deberían decírselo
cada vez que cantara.
No podría porque nunca canto
a no ser que esté sola.
Y pensé que lo estaba.
Disculpe.
Me temo que la asusté.
Un poco.
¿Quiere ver a los Clarksons?
¿No es Ud. la Sra. Clarkson?
No, y los Clarksons no están aquí ahora mismo.
¿Regresarán pronto?
En unas dos horas.
Bien.
Han ido a buscar a Sir...
¡Vaya, Ud. debe ser Sir Julian Kent!
¿Puedo pasar?
Por favor.
Perdóneme.
¿Cómo llegó aquí?
Los Clarksons han ido a Yallarook,
a buscarle a la casa de postas.
El carruaje sufrió un percance.
Vine en uno particular.
Siéntese, por favor.
La Sra. Clarkson se pondrá furiosa.
¿Porque vine?
No debía conocerle.
¿Es tal mi reputación?
Estoy esperando a que regrese uno de nuestros hombres.
Va a llevarme con los Mckenzies.
Iba a marcharme antes de que Ud. llegara aquí.
Estaba desconsolada.
¿Por qué?
Sir Julian, dígame,
¿es mi voz...? - ¿Hermosa?
Con formación, podría hacer cualquier cosa.
¿De verdad lo cree?
Oh, no sabe lo que significa para mí viniendo de Ud.
Si tan sólo tuviera una oportunidad...
Mi madre cantaba. Tenía grandes sueños al respecto.
Renunció a todos ellos para venir aquí con mi padre.
Murió y me dejó sus sueños.
- ¿Quien la enseñó a cantar? - Mi padre.
Todo lo que siempre he deseado toda mi vida
era ser una gran cantante.
Haría cualquier cosa, cualquier cosa. - Puede serlo.
Me quedé completamente sola cuando murió hace cuatro años.
No tenía dinero, y los Clarksons me acogieron.
¿Por qué no la ayudan?
La Sra. Clarkson no me permite cantar.
La estorbaría.
La acompaño al piano.
Nunca le he hablado así antes a nadie.
¿Por qué no se marcha de aquí?
No tengo a dónde ir.
Sir Julian, ayúdeme. Ayúdeme.
- La ayudaré. - ¿De veras?
¿También canta?
Supongo que sí. Nunca lo intenté.
Bueno, no.
No me diga que no... con la vieja gallina cacareando todo el día.
¡Annie!
Y ni siquiera pone huevos.
Si no fuera porque la Srta. Hildy está aquí, volvería a Londres.
Eso haría.
¿Y quién es Ud.?
Su humilde servidor.
Pensé en averiguarlo.
Por favor, cante otra vez.
Tenemos mucho tiempo antes de que vengan.
Soy tan feliz que podría cantar haciendo el pino.
Lo haremos así. Puedo ver mejor su cara.
Así no. No me gusta.
Pero, Sir Julian, es su propia canción.
Sigue sin gustarme.
He compuesto una nueva.
Deje que la toque para Ud.
Es preciosa.
Vamos. Intentémoslo.
"Hay una luna... "
Hay una luna...
- "... sobre mí. " - ... sobre mí.
- "Has dicho... " - Has dicho...
- "... que me amas. " - ... que me amas.
- "Abrázame fuerte. " - Abrázame fuerte.
- "Esta noche es mía. " - Esta noche es mía.
- "Y aunque el mañana... " - Y aunque el mañana...
"... significa un adiós y pesar,... "
...significa un adiós y pesar...,
- "... ámame, mi amor. " - ... ámame, mi amor.
- "Esta noche es mía. " - Esta noche es mía.
- "Ninguna otra luna... " - Ninguna otra luna...
"... conseguirá que me sienta solo. " - ... conseguirá que me sienta sola.
- Maravilloso. - Maravi...
No, no. "Sólo soñaré... "
Sólo soñaré...
- "... con esta noche. " - ... con esta noche.
"Porque esta noche es mía. "
Porque esta noche es mía.
Sé que está muerto.
Sé que está muerto.
¡Oh, esto es horrible! No me veo capaz de afrontarlo.
Ninguna otra luna...
...conseguirá que me sienta sola.
Sólo soñaré con esta noche.
Porque esta noche es mía.
¡Basta ya! Basta ya de ruido.
Han matado a Sir Julian. ¿Me oyes?
Ha sido asesinado, asesinado a sangre...
Hilda Bouverie,
¿qué has estado tramando?
Yo no asesiné a Sir Julian. Está aquí.
Sir Julian, vaya, desde luego.
Sir Julian, le habría reconocido en cualquier parte.
Pero, ¿cómo llegó aquí?
Fuimos allí para buscarle.
Nos encontramos con el Sr. Radford,...
...que dijo que Raya Látigo le había robado.
Escapé.
No se lo dije a la Srta. Bouverie por miedo a inquietarla.
Por supuesto.
A nadie le importa que yo me inquiete,
pero no os preocupéis por mí.
¿Está seguro de que salió totalmente, totalmente ileso?
Bastante, por el momento.
No se preocupe. La casa está completamente rodeada por la policía.
Espléndido.
Debe de estar muerto de hambre.
Naturalmente, no le esperaba a la hora del té.
¿Hilda?
Mucho gusto.
Hilda, ¿por qué no te has ido?
Victor aún no ha venido a por el correo.
Bueno, estáte preparada para marcharte tan pronto como llegue.
Ya da igual. He cantado para Sir Julian.
Dice que mi voz es hermosa.
Querida, sólo trataba de ser cortés.
No seas tonta. - Le traeré su té.
Annie.
Haz el té.
Sr. Radford, este es Sir Julian.
Ni mucho menos está muerto. ¿No es un milagro?
Ya nos conocemos, ¿verdad?
Sí. Sí. Ahora le recuerdo.
Había estado bebiendo en exceso por entonces.
Tal vez sí,
pero no creo que estuviera ciego.
Bueno, yo estoy seguro de estarlo.
Anochece rápidamente en Australia, Sir Julian.
Encenderé la lámpara. - No se preocupe.
Me gusta el crepúsculo.
Debo haber estado más borracho de lo que imaginaba.
No se parece en nada al Sir Julian que conocí.
Uno de los primeros requisitos de un buen oficial de policía
es memoria para las caras.
Por favor, Sir Julian.
El Sr. Radford puede haber tomado unas copas.
Eso habría podido confundirle, ¿no cree?
Eso espero.
Hilda, ve a ver si ha llegado Victor.
¿Aún no ha llegado Victor?
- No, señorita. - Gracias.
Srta. Hilda, ¿qué le dijo ese hombre?
Cosas maravillosas, preciosas.
¿Por ejemplo?
Que puedo tener una gran carrera.
Va a ayudarme.
Ese hombre no es Sir Julian.
¿Qué quiere decir?
Es un impostor.
No podría serlo.
Dijo que iba a ayudarme.
Pero la música de Wagner no durará.
Ridícula. Le doy dos años más,
pero la ópera Savoy es excelente,
una música espléndida.
Es así.
Es maravillosa.
Debemos... estudiar juntos.
Música, quiero decir.
Sr. Radford, venga a tomar el té.
Sir Julian ha estado contándonos
las cosas más maravillosas y apasionantes...
Todo sobre la ópera, Wagner y Londres.
Me gustaría oír a Sir Julian contarnos
cómo escapó de Raya Látigo.
Creo que Ud. estaría mucho más interesado
en lograr una captura que en oír hablar de una fuga.
Sra. Clarkson, soy un invitado en su casa.
Me niego a seguir siendo interrogado por el Sr. Radford.
Sr. Radford, discúlpese con Sir Julian.
¿Cómo se atreve a molestarle
cuando acaba de sobrevivir a una experiencia tan horrible?
- Hablemos de música. - Sí, hagámoslo.
Sir Julian, me tenía fascinada
esa última canción suya.
Quizás podamos escucharla después del té, ¿eh?
No, no.
Vamos, impaciente,
tendrá que esperar hasta mañana por la noche.
La cantaré para Ud.
- ¿Cómo se llama? - Se llam...
¡Ay! ¡Qué cosa!
Sir Julian, ¿cómo se llamaba?
¿Mi última canción?
Bueno, lo he olvidado por un momento.
Olvida su propia composición, ¿eh?
Lo tengo. Lo tengo.
Eh, "Pasión"...
...o algo así de raro.
Sí. Eso es... "Pasión".
Victor está fuera, y está esperando a la Srta. Hilda.
El nombre de su canción, Sir Julian,
es "Éxtasis".
¿Ya ha terminado de farolear?
Sra. Clarkson, existen leyes de la hospitalidad,
incluso en este país salvaje,
¿o pone empeño en que sus invitados sean insultados?
Vea, ¿qué ha hecho?
Sr. Radford, ¿cómo ha sido capaz?
Mi mejor juego de té.
Para lo único que sirven ustedes, los policías,
es para subirse a un caballo.
No podré cantar una sola nota mañana por la noche.
¿Cómo escapó?
¿No podías encargarte de un solo hombre?
Bueno, podía haberme encargado de él a mi manera,
pero me dijiste que no fuera muy duro con el bocado
y que fuera con cuidado, y lo hice.
No te dije que le dieras en la cabeza.
No lo hice.
- Le di la caja de música. - ¿Qué?
Tan sólo quería oírla.
La música será tu ruina y acabarás mal.
Ese chisme es veneno... porque cuando Sir Julian
comenzó a oír esa maldita melodía,
bueno, simplemente me dormí arrullado.
Sigue vigilando. Mántén los ojos abiertos.
Si vuelve a ocurrir, te arrullaré
con algo que no será música.
¿Me entiendes?
Ya lo había tenido en cuenta.
¿Y bien?
Ahora que me tiene aquí,
¿qué va a hacer?
- Eso depende. - ¿De qué?
De Ud.
Jamás conseguirá ninguna satisfacción de mí.
No lo sé.
Cuando un hombre ha estado ocultándose
en el monte tanto tiempo como yo,
se contenta con muy poco.
No tengo dinero.
No estoy hablando de dinero.
Tóqueme y gritaré.
Creo que es el procedimiento habitual.
Cuando termine de ponerme en ridículo...
Cuando Ud. termine de hacer el ridículo,
tal vez me dará la oportunidad
de decir lo que he estado tratando de decir.
De hecho, quiero ayudarla.
¿Cómo podría ayudarme? ¿Por qué querría hacerlo?
Porque da la casualidad de que me gusta... mucho.
Por eso me arriesgué a traerla hasta aquí.
- ¿Riesgo? - Sí...
El riesgo de que sea una maldita pesada.
Sencillamente aquí estará tan segura...
...como quiera estarlo.
¿Es aquí dónde giró?
No estoy seguro exactamente. Entonces era a plena luz del día.
Podemos intentarlo. - Bien, vamos, entonces.
Así que, verá, tuve que sacarla de allí.
Sir Julian es el hombre que podría ayudarla.
Sí.
La Sra. Clarkson iba a enviarla fuera.
Bien, tuve que hacer algo al respecto.
- Pero todavía no lo comprendo. - ¿Qué no comprende?
Cómo el haberme traído hasta aquí va a ayudarme a cantar para Sir Julian.
Bueno, ni yo mismo lo sé exactamente... todavía...
...ahora que Sir Julian ha escapado,
pero estoy empezando a tener una idea.
- ¿De qué se trata? - Espere y verá.
Tiene una gran voz y un gran futuro.
Quiero que lo tenga todo,
que se tome la vida con calma,
todo.
¿Cómo hace eso?
Cogiendo todo lo que quiera
y deseándolo todo.
¿Siempre consigue lo que desea?
Siempre.
A veces he tenido que esperar mucho tiempo
a un carruaje al que le había echado el ojo.
Tarde o temprano, aparece...
...y saqueo todo lo que tiene que ofrecer.
Durante cuatro años, en todo en lo que has pensado
ha sido en Hilda, Hilda.
Bien, pues estoy hasta las narices.
La ayudarías a echar a perder todo lo que siempre he querido hacer.
Bueno, sólo por el hecho de que se va y consigue que la rapten,
no va a echar a perder mi fiesta.
¿Es tu fiesta más importante que...?
Es más importante que cualquier otra cosa en el mundo para mí.
Es la única oportunidad que he tenido
en este horrible lugar
de hacer algo, de ser alguien.
Jamás haces nada para hacerme
sentir importante. - Lo siento, querida.
Bueno, si lo sientes, me permitirás dar mi fiesta.
Estoy segura de que lamento
tanto como tú que le ocurriera esto a Hilda,
sobre todo que le sucediera esta noche,
pero incluso si lo cancelara todo,
no nos ayudaría a encontrarla, ¿verdad?
- No. Supongo que... - Bien, entonces no se hable más.
Si no la encuentran esta noche,
el Sr. Radford no dejará
entrar a sus hombres hasta que la encuentren.
Además, nadie de los que están invitados a la fiesta
será de gran ayuda.
- Tal vez tengas razón. - Por supuesto que la tengo.
Su canción es tan hermosa.
Ahora es su canción,
y estas cosas también son suyas.
- Oh, no. - ¿Por qué no?
No me sirven para nada.
Realmente las robé...
...las cogí sólo para ver lo
que las damas londinenes llevaban en la actualidad.
No tenía ni idea de que
tendría una modelo tan hermosa para probárselas.
Vamos.
No debe darle vergüenza.
Tiene grandes cosas por delante.
¿Qué va a ser,
una criada o una cantante?
Una cantante.
Qué hermosa eres.
¿Me amas...
...tanto como yo a ti?
- Bueno, yo... - Dilo...
...y durante el resto de mi vida,
te oiré decirlo.
Dilo.
Yo...
Te quier...
Qué valiente por tu parte, querida.
Le decía a Sir Julian que siempre he creído
que aquellos de nosotros que vivimos en los puestos fronterizos del Imperio
debemos seguir adelante por nuestra querida Reina;
que nuestras obligaciones sociales deben trascender
nuestras penas particulares.
Si se refiere a su secuestro, señora,
le aseguro que se está llevando a cabo de la forma
más pública. - Oh, Sir Julian.
Totalmente, con un auditorio lleno de policía.
El Sr. Radford siempre aporta su granito de arena.
Los bandidos son bastante peligrosos, señora,
pero lo mejor del Sr. Radford es una verdadera amenaza.
Por eso me marcho de Australia
por la mañana. - ¿Se marcha? Oh, Sir Julian,
ha dejado que este insignificante asunto de Hilda le afecte.
Vamos, ella se encuentra perfectamente.
Incluso en este país, tenemos nuestro código.
El cód... Mujeres y niños primero.
¿Primero para qué?
Bueno, quiero decir que... incluso un...
...bandido debe respetar a las mujeres inglesas.
La base misma de un imperio estriba en la virginidad de la mujer.
Castidad, señora, castidad.
Ningún imperio llegará muy lejos con la virginidad.
Annie,
ayuda a que todos se sienten.
Sir Julian.
Ahora, Hugh.
¿Ahora? Y parecía que todo el mundo se lo estaba pasando bien.
Damas y caballeros,
mis queridos amigos,
la Sra. Clarkson desea por encima de todo
hacer de esta noche algo memorable
para nuestro distinguido invitado, Sir Julian Kent.
Ha preparado un programa de canciones en su honor,
y parece que nada interferirá
con su valerosa intención de...
...seguir adelante con él.
Querida.
Está bien, comienza.
1, 2, 3.
El mar es oscuro, el mar es aterrador.
¡Oh, qué mundo para explorar!
El enojado tiburón,
el bonito pez sol
y las piedras preciosas en la pared del océano.
El mar tiene perlas para las chicas guapas
y otras mil cosas,
así que preferiría ser
un pez y vivir libre...
...que un rey...
...entre reyes.
Ojalá fuera un pescador.
Navegaría por el mar por puro placer.
Echaría mi red y, a continuación, dejaría
que el océano cedería su tesoro.
Traería un cangrejo para que te mordiera si
no hiciste lo que debías,
pero te traería
una hermosa
sirena
si fuiste muy, muy
bueno.
¡Manos arriba!
¡Manos arriba!
¡¿Qué?!
Mi queridísimo Raya Látigo, ser disparado ahora mismo
sería un bendito alivio.
Damas y caballeros, he venido a oír cantar.
Me niego a cantar para delincuentes.
Compasión para el forajido. Gracias.
Siéntese.
He traído a la Srta. Hilda Bouverie,
que va a cantar para Sir Julian Kent.
Siéntense.
Pueden bajar las manos
y sentarse sobre ellas.
Siéntense sobre ellas.
Mi propio remedio para los sabañones.
Si no les gusta, el Dr. Howie tiene un remedio más fuerte.
Si no es mucha molestia.
¿Estás lista?
¿Qué me deparará el mañana?
¿Será azaroso o prometedor?
Bésame de nuevo y aférrate a mí.
Esta noche no importa nada más.
Hay una luna sobre mí.
Has dicho que me amas.
Abrázame fuerte, esta noche es mía
y aunque el mañana
significa un adiós y pesar,
ámame, mi amor.
Esta noche es mía.
Aunque otras lunas puedan conseguir que me sienta sola,
sólo soñaré...
...con esta noche.
Porque esta noche es mía.
¡Le tengo!
¿Está muerto?
No, pero ha perdido un dedo.
A la cárcel.
Vuelve a la casa, Hilda.
No.
Debes volver.
Oh, no. No. Deje que me quede con él.
Cantaste tan maravillosamente.
Ve. Sir Julian te espera,
y yo también estaré esperando.
Ven, querida.
Él se ocupará de todo.
Gracias a Dios que se han marchado todos mis amigos.
Nunca he sido tan humillada.
Oh, Sir Julian. ¡Es el colmo!
Ahora que has demostrado lo que realmente eres...
Una libertina, una desvergonzada,
una inmoral... - Ahora no, Doris.
Sí, ahora. Después de todo lo que he hecho por ti,
poniéndome en evidencia delante de todos mis amigos;
trayendo criminales mientras intento...
Mientras canto.
Echándote al monte con él y...
Eres una libertina, criatura inmoral.
- ¡Lárgate! - Doris, escucha.
¡Lo digo en serio! Se marcha de mi casa por la mañana y no vuelve.
Si ella se va, yo también me voy.
Vaya, Dios los cría y ellos se juntan.
¿A dónde puedo ir?
¿Por qué no vuelves a los bosques?
Me marcho por la mañana.
¿Le gustaría venir conmigo a Londres?
No puedo hacerlo. No puedo ir.
¿Qué quiere decir?
Yo pertenezco aquí, con él.
Renunció a lo único que atesoraba en este mundo...
...a su libertad... por mí.
No puedo dejarle.
Pero no puede ayudarle
renunciando a lo que él quería que tuviera.
Creo que tiene una gran carrera.
Educaré su voz. Haré que llegue lejos.
Por eso arriesgó su libertad.
¿Qué puede hacer por él aquí?
Podría verle y consolarle.
Por favor, compréndalo. Le doy las gracias,
y deseo todas las cosas que me ha ofrecido,
pero me sentiría como si estuviera huyendo.
Tendrá que irse sin mí.
La señorita ha cambiado de opinión.
Se niega a marcharse.
Me temía que pudiera ocurrir.
Acabo de ver a Raya Látigo en la cárcel, querida.
Su herida no reviste gravedad.
Me pidió que te diera esto.
No rechaces lo único que tenía que ofrecerte: tu libertad. Y lo único...
...que hará que mi vida sea digna de vivirse es mi triunfo la noche...
...que cantes en Covent Garden. Tómate el mundo con calma. Adiós y valor.
Adiós.
Adiós, querida.
¡Adiós!
Adiós.
En otro año, querida, estarás en Berlín.
¡Y luego París!
Qué hermosa es usted.
Qué hermosa es usted.
Permítame.
No. No. No me gusta.
¡No me gusta!
¿No le gusta?
¿No le gusta?
SIR JULIAN KENT ANUNCIA EL DEBUT LONDINENSE DE LA SRTA. HILDA BOUVERIE
DIRECTAMENTE DESDE SUS TRIUNFOS EN BRUSELAS, BERLÍN Y PARÍS
No te dejaré
sola
languidecer en el tallo.
Puesto que las preciosas están durmiendo,
duerme con ellas.
Así esparzo dulcemente
tus hojas sobre la cama,
donde tus compañeras de jardín
yacen inodoras
y muertas.
¡Qué triunfo, querida!
¿Contento?
¿Que si estoy contento?
¿Y mañana?
Y mañana...
...seré la mujer de un par del Reino.
He viajado mucho, ¿verdad, Julian?
Demasiado, querida,
para no haber olvidado.
¿Qué?
Muchísimas cosas.
Jamás he olvidado.
¿Puedes olvidar cuando tienes hambre y sed?
Por eso he estado todo el tiempo... pasando hambre y...
- Srta. Hilda. - ¿Sí, Annie?
No hay suficiente espacio en la
habitación para esos baúles. - Debe haberlo.
No, no lo hay.
La gente la obsequia con regalos todo el tiempo.
De todas formas, hay aquí demasiados al retortero.
Haciendo su debut una noche y casándose al día siguiente.
No es decente.
Bueno, el debut era absolutamente decente, Annie.
Tendremos que confiar en Julian para lo demás.
No confíe en ninguno de ellos.
¡Annie!
Bueno, ¿para qué voy a hacer un baúl adicional?
Tenemos que tener hechas las maletas esta noche.
Vacía la vieja lona. Eso haremos.
Como si no tuviera suficiente trabajo entre manos.
Y ahora una luna de miel.
¿Va a haber una luna de miel, Hilda?
Haría cualquier cosa por tu felicidad.
Siempre lo has hecho.
Juntos lo tendríamos todo...
...tu carrera, nuestro hogar juntos...
...nuestro amor.
Todo.
Te amo profundamente.
Lo sé.
No puedo hacerlo.
No puedo hacerlo.
Sólo quiero una cosa en este mundo,
y voy a regresar para encontrarla.
Estás loca.
No. No, he sido una insensata
al pensar que podría vivir sin él.
Pero no sabes lo que dices.
Digo que voy a volver a Australia.
No puedes.
Vas a cantar en La Scala
dentro de dos semanas. - No. No, no voy a hacerlo.
Jamás volveré a cantar en ninguna parte.
Pero no puedes hacer esa locura.
Renunciar a una gran carrera, posición, riqueza...
Todo lo que has conseguido.
Y todo lo que me has ofrecido.
Sí, todo lo que te he ofrecido.
Julian, mi carrera no significa nada para mí.
Todo lo demás no significa nada... sin él.
¿Te das cuenta de que Raya Látigo es un convicto?
Sí. Sí, de ese modo podría tener todo esto.
Y ahora puede ser libre.
Bien, si lo es, es pobre, no tiene nada.
Así es cómo me encontró.
Ésa es solamente una extravagante idea de gratitud.
Sí.
Estoy agradecida día y noche,
cada día que vivo.
Lo siento.
¿Harás una cosa por mí?
¿Puedo organizarlo para que cantes en Melbourne?
Sí.
Sí. A él le gustaría.
Quiero que veas de dónde vienes
y lo lejos que has llegado.
Quizá entonces te des cuenta
de que ese amor tuyo sólo existe en tu memoria
y ha cambiado, como cambian todas las cosas con el tiempo.
Julian.
¿Sí?
Supón que ya no me quiere.
RECOMPENSA DE £500 EL GOBIERNO COLONIAL PAGARÁ UNA RECOMPENSA DE
£500 POR LA CAPTURA DEL CONVICTO FUGADO Nº 5454 ALIAS RAYA LÁTIGO
FIRMADO: CHAS. REED
¡Manos arriba!
¡Manos arriba! ¡Apéense!
¡Ponte aquí!
Vamos, salgan de ahí.
Mantengan las manos en alto y dénse prisa.
Vengan aquí.
¡Esto es un atropello!
¿Sabe quién es?
Voy a llevarme una gran desilusión
si no es Su Excelencia el Gobernador General.
¡Ah! No me siento defraudado.
Le ahorcarán por esto.
Bueno, a menos que obedezca mis órdenes ahora,
es muy posible que no esté allí para verlo.
¡Vaya! No había pensado en ello.
Tome. Mi dinero está en este bolsillo.
No quiero su dinero.
¡Por Dios! ¿No querrá mi vida?
No podría sacarle partido, pero no me vendría mal su ropa.
¿Mi ropa?
Sí. Voy a una fiesta
esta noche, y casualmente admiro a su sastre.
Por favor.
¡Esto es un ultraje!
Descubrirá que hace falta algo más que ropa
para convertirse en un caballero.
Tal vez, pero en su caso,
el disfraz es casi perfecto.
Me llevó mucho tiempo meterme en estas malditas cosas.
Bueno, le está costando demasiado salir de ellas.
Howie, demuestra a Su Excelencia lo buen ayuda de cámara que eres.
Desnúdale.
Ah, ¿tengo que hacerlo?
No deje que ese mugriento rufián me ponga las manos encima.
Oh, así que soy un mugriento rufián, ¿eh?
¡Se arrepentirá!
Ahora los pantalones.
No hay duda de que es una gran decepción.
Sí. No valía la pena venir.
Y el gobernador no aparece.
Todo resultó un fracaso.
Mucho.
Bien, ¿por qué no lo dices?
Sé lo mal que me porté.
Eso no es así, Hilda.
Todo lo que sé es que no ha venido.
Se fugó hace dos semanas.
He tratado de encontrarle por todos los medios.
Pero todo el mundo sabe dónde estoy.
¿Por qué no viene a verme?
Después de todo, querida, no puedes esperar que un hombre
esté siempre jugándose el pellejo por ti.
¡Sir Julian!
Vamos, querida, no te sientas tan mal
por no conseguir más aplausos.
Por supuesto, es duro para mí,
porque, después de todo, eres mi protegida.
Pero le dije a todo el mundo que probablemente te animarías más tarde.
¡Por Dios! ¿Soy tal fracasada?
No. Estuviste maravillosa, Hilda.
No, yo no diría fracasada,
pero, naturalmente, sin el gobernador aquí,
dista mucho de ser un evento realmente genial.
Mucha gente se sentiría insultada, sabes.
Contigo, con un invitado en su casa y todo.
Me pregunto qué pudo haber ocurrido.
Debía haber sido su primera aparición pública
en Melbourne desde que salió de Australia.
¡Qué extraño!
¿Está lista, señora?
Sí. Sí, todo listo, gracias.
Vamos, ánimo, Hilda, ánimo.
¡Su Excelencia!
Toque "Esta noche es mía".
¿Qué me deparará el mañana?
¿Será azaroso o prometedor?
Bésame de nuevo y aférrate a mí.
Esta noche no importa nada más.
Hay una luna sobre mí.
Has dicho que me amas.
Abrázame fuerte,
esta noche es mía,
y aunque el mañana
significa un adiós y pesar,
ámame, mi amor.
Esta noche es mía.
Aunque otras lunas puedan conseguir que me sienta sola,
sólo soñaré...
...con esta noche.
Porque esta noche es mía.
Hay una luna sobre mí.
Has dicho que me amas.
Abrázame fuerte,
esta noche es mía,
y aunque el mañana
significa un adiós y pesar,
ámame, mi amor.
Esta noche es mía.
Aunque otras lunas puedan conseguir que me sienta sola,
sólo soñaré...
...con esta noche.
Porque esta noche es mía.
- Annie. - ¿Sí, señorita?
Encuentra al gobernador.
Dile que no puedo llevar a cabo la recepción.
Ya está todo solucionado, señorita.
El gobernador se constipó,
y está sentado con los pies metidos en una tina de agua caliente,
vociferando como una foca amaestrada.
Annie.
¿Por qué no viene?
¿Por qué no viene?
¿Quién?
Sir Julian. Le envié a averiguar qué sucedió.
Quizás Raya Látigo le dejó en una zanja con los pantalones bajados.
Annie.
Sí, señorita.
Tráeme un poco de limonada caliente, ¿quieres?
Sí, señorita.
¿Dónde está? ¡¿Dónde está?!
No le atraparon.
Pero ese disparo. ¿No le...?
El jefe de policía cree que resultó herido.
Pero probablemente se equivoque.
En una noche tan oscura como esta, pensaría
que es muy improbable.
¿No lo dices sólo para hacer que me sienta mejor?
Oh, no, querida. Lo creo de veras.
Aún le amas, ¿verdad?
Oh, Julian, has hecho tanto por mí,
y te lo agradezco,
pero cuando le vi esta noche,
supe que...
¿Le reconociste en ese palco?
Sí.
¿Y no les pusiste sobre aviso?
Vamos, vamos, querida.
Será mejor que te acuestes y descanses un poco.
Si me entero de alguna noticia, te lo haré saber.
Espero que sean buenas,
sinceramente, querida.
Ya es hora de que estuviera en la cama.
Siempre...
Annie, sal. ¡Sal!
¡Querido!
La policía dijo que estabas herido.
La policía es optimista.
Lo único que me impresionó
lo más mínimo esta noche
fue tu canto.
Eres el mismo que fuiste siempre.
Me preguntaba si alguna vez te acordabas de mí.
A cada hora. Por eso regresé.
Querida, antes de que te marches de nuevo...
No me marcho. He renunciado a seguir cantando.
Esta noche canté para ti.
Jamás volveré a cantar.
Cantarás toda tu vida.
Cada año, tu fama crecerá más y más.
Lo decidimos hace mucho tiempo.
Me dijiste que todo lo que tenía que hacer
era coger lo que quisiera y desearlo todo.
Ambos eres tú.
Oh, querido. ¿Por qué viniste aquí?
A decirte que te amo.
Por favor. Por favor, márchate rápidamente.
El gobernador me concederá un favor real.
Le solicitaré tu perdón.
Adiós, mi amor.
Ven conmigo... ahora.
El mismo hueco del árbol iluminado por la luna.
Sencillamente estarás tan segura como quieras estarlo.
He viajado 10.000 millas para oír eso.
¡Abran en nombre de la Reina!
¿No estarás robando de nuevo?
Claro que no.
Yo mismo te las envié.
¡Abran en nombre de la Reina!
¡Abran en nombre de...!
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