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Cuando llegó su momento... Los llamó.
Uno por uno, los más grandes caminaron hacia los maizales...
y desaparecieron.
Ruth le temía al que camina detrás de la fila.
Ahora también empezaba a odiarlo.
Él se llevó a sus amigos.
Se llevó al chico que amaba.
No le quedaba más que la vida que crecía en su interior.
Y él no se llevaría eso.
Así que hizo lo único que se le ocurrió.
Quemar el maíz.
Quemar al que camina detrás de la fila.
Quemar su pasado.
Y huir.
Todavía no.
BASADA EN UN CUENTO DE STEPHEN KING
Puedes tenerlo.
TRECE AÑOS DESPUÉS
Mira esto.
- ¿Hace cuánto despertaste? - No sé. Como media hora.
- Vamos Ruth, tenemos trabajo. - ¿Me llamaste Ruth?
Sí. ¿Y qué?
¿Qué pasó con "mamá"?
No soy un niño.
Creí que Ruth estaba loca.
Vivíamos en nuestro remolque.
¿Me das $50 dólares por esto?
Sí. Claro.
- Era viejo. - Llévalo a la oficina.
Me alegra tanto estar en un hotel.
¿Sabías que las serpientes respiran por la lengua?
- Desperdicias agua, ¿sabes? - Lo sé.
¿No es maravilloso?
No. No lo hagas.
No, maldita sea. Deberías terminar. Deprisa.
Suéltame. ¡Basta!
Lo fingí.
Mierda. Maldita sea. Imbécil.
Porque la carne desea lo contrario al espíritu,
y el espíritu, lo contrario a la carne.
¿Alguien aún duda de que los pecados?...
se pagan con la muerte?
Odio esa mierda religiosa.
¿No extrañas a nadie? ¿Nunca quieres parar?
- ¿Conocer gente? - No.
Quiero ir a la escuela. Una escuela de verdad.
Donde vayas, yo iré.
Y donde te quedes...
donde mueras,
donde vivas.
Ruth.
¿Lo volviste a encender?
Nada.
Mierda.
¿Podría apagar el motor?
- ¿A dónde se dirigen? - A ningún lado en particular.
Supongo que no trae su licencia y su identificación.
Iba a toda velocidad.
¿Saldría del auto, por favor?
Quédate aquí.
Sígame. Tú quédate ahí, hijo.
¿Nos van a devolver el remolque?
No lo sé.
Es una buena excusa para asentarse.
¿Lo dices en serio?
Tal vez.
¿Para siempre, dices?
No. Quizá unas semanas,
hasta que nos devuelvan el remolque.
SE BUSCA MECÁNICO
De acuerdo.
Yo puedo hacer eso.
Mamá. Por aquí.
¿Hola?
Aquí atrás.
¿Puedo ayudarlos?
Vine por el empleo de mecánico.
¿Tiene experiencia?
- Un poco. - ¿De qué?
- Remolcando, sobre todo. - Sí.
Arreglamos autos, no los desarmamos.
Tengo un remolque con millones de kilómetros.
Nunca estuvo en un taller.
- Me alegro. - Ni una vez.
Necesito el dinero.
Escuche. Yo... Tengo un negocio.
No hago caridad.
Espero que tenga suerte.
Lo siento.
Estas cosas pasan. No podemos hacer nada.
Ruth, cuidado. Atrás.
Cuidado, hijo.
Le vas a romper el cráneo con el impulso.
Traigan sus cosas, vamos.
No es...
No es muy lujoso, pero es un techo.
- Está perfecto. - Gracias.
¿Y esas viejas bicicletas ahí afuera?
Mi hija... Las coleccionaba.
Las junté todas.
Eso acordamos.
A ella y a su madre las atropelló un borracho.
Se van al amanecer, no lo olviden.
Entendido.
Y si se roban algo...
Ábrelos, planta la semilla, esparce su sangre...
¿Mamá?
Ábrelos, planta la semilla, esparce su sangre,
míralos y cómelos, sangrar y morir, luego ábrelos.
Ábrelos, planta la semilla, esparce su sangre.
Mamá.
Ábrelos, planta la semilla, esparce su sangre.
Mamá.
Míralos y cómelos. Sangrar y morir,
sangrar y morir, sangrar y morir.
Mamá.
¡Dios mío! Aaron. Dios mío, lo siento tanto.
¿Por qué me asustas así?
No lo hice. Te estaba hablando.
- Lo siento, no te oí. - ¿Qué hacías?
No podía dormir, así que...
No importa. Vuelve a la cama.
Tampoco puedo dormir.
De acuerdo.
Venga conmigo.
Hola.
¿Cómo te llamas?
Qué raro.
¿Qué?
- Ya pueden ir a almorzar. - No... Estamos bien así.
Oiga, oiga.
Lo de Josephine está cruzando la calle,
tiene hamburguesas muy buenas.
Gracias.
¿Vienes?
Pide lo que quieras. Tu mamá tiene trabajo.
CAFÉ DE JOSEPHINE
Parece que estuviéramos en la cubierta del Titanic.
Los especiales están en la carta,
excepto por el filete de pollo frito,
- que ya no tenemos. - ¿Y el pollo frito?
- Eso sí tenemos. - ¿Cómo pueden tener pollo frito?
¿Y no tener filete de pollo frito?
Este chico va a ser un problema.
Se te quema la tostada.
Yo no cocino.
¿Y mis huevos a la plancha?
Aquí tienes, cariño. A la plancha con una tostada.
¿Y el tocino? Siempre pido con tocino.
¿Y bien?
Pediré la hamburguesa con cebolla, patatas fritas...
y un batido de chocolate.
Buena elección.
Aquí tienes. Esto te despertará.
¡No!
- Oye. - Me lastimaste.
¿Qué hizo esa señora?
Lo siento. Yo... Creí... Lo siento mucho.
¿Estás bien?
Vamos, Rally, Siéntate.
Gracias por distraer a todos de lo mal que estoy trabajando.
Dile a esta puta loca que se vaya.
Discúlpame, Rally, en la confusión...
me perdí el momento en el que te volviste mi jefe.
Ya viste lo que hizo.
Sienta tu gordo trasero otra vez.
Rally, no te metas.
¿Estás bien, muchacha?
Sí, bien.
- No tenías que defenderme. - Sí, tenía que hacerlo.
No eres de este pueblo, y por eso eres mi clienta favorita.
¿Oíste la langosta otra vez?
Cuando escuches ese zumbido, lo que pase después, no es real.
No, ya sé. Pero esta vez fue diferente. Yo...
- No sé por qué. - ¿Diferente cómo?
Diferente, como la diferencia entra una pintura y una fotografía.
- Ve a terminar tu hamburguesa. - ¿Y tú?
Debo volver al trabajo. Estoy bien.
- Ruth. - Vete.
¿Quién está ahí?
Voy a encontrarte.
Pequeña mierda.
El viejo murió hace más de un año.
Sus hijos todavía discuten qué hacer con el lugar.
Me encanta así como está.
No sabes lo que significa para nosotros.
Sí, me lo imagino.
¡Me quedo con la habitación de arriba!
Debo volver al taller.
Te veré mañana.
Eso espero.
¿Sabes qué? Podrías ir a la escuela.
¿Aquí, en Luther?
Tal vez estemos aquí por un tiempo. ¿Qué te parece?
Sí, genial.
Buenas noches, mi amor.
¿Qué haces aquí?
Lo siento. Lo siento mucho.
¡No!
A levantarse.
Vístete. Te espera un gran día.
Tú querías ir a una escuela de verdad.
Necesitamos un comprobante de residencia.
¿Cómo qué?
Factura de servicios,
un alquiler, acuerdo de hipoteca...
Algo que verifique que viven en el distrito escolar.
No tengo nada de eso. Llegamos hace un par de días.
Lo siento.
Haremos la solicitud de ingreso con gusto...
cuando tengan la documentación apropiada.
¿Dice que si no tengo un hogar real?
¿No puedo poner a mi hijo en su escuela?
Yo no hago las reglas, Sra. Clawson.
Y por cierto, esa no es la peor parte.
¿Y cuál es?
Comprobante de paternidad.
¿Disculpe?
Aaron, ¿podrías venir un momento afuera?
Gracias.
Si su elección de vida es convivir con un niño...
- es asunto suyo. - ¿Qué está diciendo?
Estoy diciendo que debería pensar muy bien...
si quiere asentarse aquí en Luther.
Quizá deba llevarse su locura...
bien lejos de aquí.
¿Y si no lo hago?
No nos gustan los problemas.
Somos un pueblo pacífico y temeroso de Dios,
Sra. Clawson.
Sí, ya lo veo.
Perfecto.
Fue un placer conocerla.
Es un buen niño. Debe estar orgullosa.
Míralos,
su actitud de santurrones.
Como si nunca hubieran visto a una madre soltera...
atacar por sorpresa a un niño indefenso.
Escucha, yo... Quería decirte cuánto lo siento.
¿Bromeas? Me hiciste un favor.
Esos pequeños cabrones vienen todos los fines de semana...
y no gastan ni un centavo.
- Por cierto, soy Sarah. - Ruth. Él es Aaron.
¿Qué tal otra hamburguesa, "A-ron"?
Seguro.
Llámame cuando quieras.
Si alguna vez consigue un teléfono.
Oigan. ¿Pueden terminar?
¿Con su demostración de lesbianismo?
Necesito una maldita bebida caliente.
Por favor.
Disculpa, tengo trabajo.
Sarah, ¿no le molestará al Sr? Hatcherson...
que les regales cosas a esa gente?
¿Quién dijo que les regalo cosas?
Sé que lo haces.
Le robas el maldito dinero. Cada regalo cuenta, mujer.
Bueno, gracias, Crusty, por preocuparte por mi trabajo.
Eres un amor.
- ¡Maldita puta! ¡Me quemaste! - Yo me encargo.
¡Me quemaste, maldita sea!
¿Sabes? Te regalaré otro con gusto.
Maldita sea. Sí, le regalas todo a cualquiera.
Tengo que traerte esa hamburguesa.
Seguro tienes hambre.
Tengo que ir a trabajar.
Pero puedo pasar a buscarlo en una hora.
No te preocupes.
Se puede quedar todo lo que quiera.
- ¿Segura? - Sí, estaremos bien.
Mira, ya somos mejores amigos.
Es que... No quiero causarte más problemas de los que...
Está bien, mamá. Vete.
Sí, mamá. Hasta la vista.
De acuerdo.
De acuerdo. Genial. Yo...
Volveré. Más tarde.
Aquí tienes.
Tengo la sensación de que hay algo...
entre ustedes dos que...
no sé, no lo puedo describir.
Viviendo en la ruta, sólo ustedes dos,
debe ser duro, ¿no?
Es decir, no tener un espacio personal,
tiempo para ti solo.
Amigos.
Debes morir por tener una vida normal.
Sí, algo así.
Hueles bien.
Como a jabón de aceite.
¿De dónde eres?
¿A qué te refieres?
No sé. Como a dónde creciste.
- ¿De dónde es tu familia? - Nebraska.
- Vienes de los maizales. - ¿Qué?
Se te vació.
Ah, sí.
¿Cómo pasó eso?
No te agrada mucho hablar de ti misma, ¿no?
Chica misteriosa.
No sé. Hace mucho que no lo hago.
No tenemos que hacerlo.
Cuidado con mi pierna.
- ¿Estás bien? - Sí, sí, estoy bien.
No, no, no.
- ¿Estás bien? - Sí.
De acuerdo.
- Lo siento. - ¿Estás bien?
Sí, estoy bien. Genial.
- ¡Dios mío! Sal de aquí. - ¿Qué diablos te pasa?
Hijo, ¿por qué no vuelves a tu cuarto?
Todo está bien aquí.
Tienes que irte.
¿Sabes qué? Tienes un problema, y no soy yo.
Fuera.
He sido decente contigo. Con los dos.
¿Aaron?
¡Aaron!
¡Aaron!
No sé qué paso.
Sólo estábamos hablando y...
Empezó a hablarme de esa forma y...
No fue nada.
¿Amabas a mi padre?
Eso creo.
No sé. Fue hace mucho.
¿Extrañas tener cerca de un hombre?
No cuando tú estás cerca.
Eres lo único que importa. Siempre lo serás.
Oye.
- Lo de anoche... - No fue nada.
¡No puedo tener a una empleada que no me mira cuando le hablo!
¿Mejor?
Sí, mejor.
Oye. Vamos, Crusty, ¿en serio?
Toma. ¿Por qué no la llevas afuera?
Ese sonido que oíste... ¿Son ellos?
¿Lo sabes?
Aaron me lo contó.
Lo siento.
No quise entrometerme, pero... A veces le preocupas.
Estoy bien.
No te enojes con él. Es un buen niño.
Yo decido cuándo enojarme con él.
Tengo que volver al trabajo. ¿Vienes?
No terminé mi hamburguesa.
- La puedo envolver para llevar. - No. Está bien.
Quédate. Termina.
¿Qué es eso?
- Nada. - Déjame ver.
¿Esa chica te enseñó a hacerlo?
¿Qué? Está bien. Sólo quiero saber.
Escucha. No importa.
Sólo quiero saber quién te enseñó a hacerlo.
Fuiste tú.
Aaron, ¿estás ahí?
Aaron. Aaron, abre la puerta. Aaron.
- No lo hagas. - Aaron, quiero cerrarla.
No...
No lo hagas.
- Dije... - Soy tu madre.
Sí. No, no, no. Vamos a... Sí.
Te enviaremos un remolque. De nuevo.
De acuerdo. Mis disculpas. Está bien.
Era la Sra. Carruthers. ¿Te suena familiar?
- Stratus gris. - Sí.
Le cambiaste el aceite,
pero olvidaste de ponerle la tapa.
El motor falló a mitad del viaje hacia El Reno.
Eso... No es posible.
Ya no importa.
Espera.
No me puedes echar por esto. No puedes.
Soy la mejor mecánica que tuviste.
Lo siento, Ruth. No funcionó.
¿Cuál parte?
¿La del trabajo o la de acostarse con el jefe?
No voy a hablar de eso.
Te pagaré la semana. Estoy siendo generoso.
No puedes hacer esto.
Bueno, ahora soy yo el que te pide que te vayas.
¿Qué haces?
Pernell cree que su sopa está fría.
Maldita sea.
Eso estuvo bueno.
De acuerdo, dos horas. Por favor.
Pero, ¿qué...?
- ¿Qué hace aquí? - Es la mujer de la que les hablé.
LOS NIÑOS TIENEN UNA FORMA ESPECIAL DE ALEGRAR EL DÍA
No puede estar aquí. Oiga.
No puede estar aquí.
¿Quién anda ahí?
¿Ho...?
¿Qué quieres?
Oye.
¿Qué?
¿Me dices qué estás buscando?
Vete de aquí. ¡Ya!
¿Qué?
¡Hija de puta!
¡Te juro...!
¡Dios!
¡Alguien ayúdeme!
¿Por qué?
¿Por qué? ¿Por qué?
Ábrelos, planta la semilla,
esparce su sangre, míralos y cómelos.
Ábrelos, planta la semilla,
esparce su sangre, míralos y cómelos.
Sangrar y morir, sangrar y morir.
Ábrelos, planta la semilla,
esparce su sangre, míralos y cómelos.
Ábrelos, planta la semilla,
esparce su sangre, míralos y cómelos.
¿Aaron?
¡Aaron!
Aaron. ¡Dios mío! ¿Qué haces aquí?
Te ví entrar en el bosque, así que te seguí.
Vi lo que hacías con esos niños.
No sé de qué hablas.
Aaron.
Mami va a buscar medicina, ¿de acuerdo, Aaron?
Quédate aquí. Mami volverá enseguida.
Todo estará bien, hijo.
Lo siento, Aaron.
Haría lo que sea para salvarte. Mi niño hermoso.
Hola, Joe.
Hola, qué temprano.
- Necesito tu ayuda. - Claro. ¿Estás bien?
No tengo derecho a molestarte con esto.
¿Quieres que hablemos en otro lugar, a solas?
No, está bien. Él puede oír. Quiero que oiga.
¿Oíste hablar de Gatlin, Nebraska?
Sí, donde hubo una masacre hace como una década.
Uno de los niños oía una voz.
Y creía que era la voz de Dios, pero no lo era.
Era otra cosa.
Entonces, todos los niños empezaron a seguir a esa...
Sí, lo recuerdo.
Yo era uno de esos niños.
¿No se prendieron fuego a sí mismos?
No todos.
Cuando quedé embarazada de Aaron, todo cambió.
Me di cuenta de que ellos lo querían.
Al salir de Gatlin, no nos detuvimos,
nunca nos quedamos en el mismo lugar...
más de un día o dos.
Sentía que nos estaban siguiendo.
No una persona,
sino diferentes personas en diferentes lugares.
¿Cómo lo sabes?
Es como una sensación.
No sé cómo explicarlo, pero ellos...
Necesito que hagas algo por mí. Una sola cosa.
Sólo una, yo puedo manejar lo demás.
Llévate a mi hijo lo más lejos que puedas de aquí.
Necesito que me ayudes, Sarah, por favor.
No... No lo sé.
- No sé qué decir. - Llévatelo de aquí.
No tengo derecho a involucrarte,
pero él no puede estar aquí ahora.
Pueden irse los dos juntos.
No, tengo que hacer algo...
y Aaron no debe estar involucrado.
¿Qué?
Alguien de este pueblo va a hacer algo terrible.
¿Cómo lo sabes?
Sé cómo piensa.
Parece una locura.
Si estoy loca, es mejor razón...
para que te lleves a mi hijo a un lugar seguro.
Por favor.
No lo sé.
Hice algo terrible hace 13 años, Sarah.
Y no puedo deshacerlo.
Sólo puedo asegurarme de que nunca vuelva a pasar.
Es lo único que puedo hacer por este mundo, por mi hijo.
Te lo pido,
te ruego, por favor, que me ayudes a hacerlo.
De acuerdo.
El tonto de mi ex vive en Tulsa.
Es un perdedor, pero es bueno con los niños.
Puedo llevarlo con él.
Muchas gracias. Eres un ángel.
No hay problema.
Bueno, sí hay un problema.
- ¿Cuál? - No tengo auto.
Hola, tengo cita con el dentista en 22 minutos.
Es el Hyundai verde arveja.
Ese de ahí. Tengo que estar en la ciudad a las 8:00...
y con el tránsito como suele ser...
Soy Shirke, Candy Shirke. Aquí tengo el presupuesto.
Correa de ventilador rota... Manguera del radiador,
y revisión de los bujes.
Hace un chirrido cuando acelero, sobre todo en invierno...
- ¿Carl? - No puedo llegar tarde.
Prometió que el auto estaría listo a las 7:30...
¡Cállate!
¿Carl?
Pensarán que fui yo.
Eso quieren, ¿no?
Ven aquí.
¡Ven aquí!
- ¿Es este? - Sí.
Vamos.
Iré a buscarte. Lo prometo, ¿sí?
Ten cuidado, chica mala.
Cuando estoy aquí arriba,
quedo impactada por tanta perfección.
Pequeños granjeros sembrando sus campos ahí abajo...
cada primavera.
Si haces silencio, hasta puedes oír el maíz crecer.
Luego viene la cosecha y todo empieza otra vez.
Es algo hermoso.
- No vamos a ir a Tulsa, ¿no? - No.
Eso creí.
¡Dios mío!
¿Qué haces aquí?
¡Pequeña ramera! ¡Puta!
No eres real. No eres real. No eres real.
No eres real. No eres real.
No eres real.
- ¿Por qué me haces esto? - ¡Suéltame! ¡Suéltame!
¡No!
Ruth.
Tarde o temprano, tendrás que lidiar con esto.
Aún eres parte de nosotros.
- Y nosotros, de ti. - No. No.
¿No? ¿Y por qué sigues usando tu nombre bíblico, Ruth,
y no el que te dieron tus padres?
¿Cómo era?
Sandra, creo.
Sandy.
¿Dónde está mi hijo?
Él está bien.
Nos estamos llevando como almas gemelas.
¿Sabías que nunca leyó la Biblia? Ni una página.
Devuélvemelo.
No quieres eso. No en este estado.
Mira tu cara. ¿Es la de una madre responsable?
Ven aquí, dulzura.
¿Recuerdas cómo te sentiste?
¿Cuando le abriste la garganta a tu madre?
La viste desangrarse.
Con esa mirada tan sorprendida.
Guardaste el mechón de cabello como recuerdo, ¿te acuerdas?
De todos tus recuerdos de la infancia,
fue el único que no pudiste dejar.
La muerte era todo un misterio en ese entonces.
Aún lo es. Pero ahora es más fácil, ¿no?
Esos pobres chicos.
Tus hermanos y hermanas...
atrapados en el maizal,
quemándose vivos.
Devuélveme a mi hijo.
- Vamos a tener que superar eso. - ¡Devuélveme a mi hijo!
Sé que quieres lo mejor para Aaron.
¿Dónde está?
Está aquí.
En el piso de abajo.
¿Qué?
¿Qué? No. No.
No puede ver esto.
Aaron.
Por favor, mi amor.
- Lo siento. - Cuidado con lo que deseas.
¿Qué hiciste?
Ven conmigo.
Por favor. Mi amor, por favor.
Lo siento. Lo siento tanto.
Mamá... Mamá está enferma. Tenías razón.
Ahora lo sé.
Todo es más claro ahora.
¡No, espera! No, no, no. ¿Por qué...?
Me tienes miedo. Eso... Eso lo entiendo.
Pero soy tu madre.
Y necesito que me escuches. Tengo que decirte algo.
Sarah...
no es quien tú crees, ¿sí?
Aléjate de ella, ¿entendido?
¿Entiendes lo que digo? Aléjate de ella.
No es tu amiga. Es tu enemiga.
Es de quien hemos estado huyendo toda tu vida.
¿Entiendes?
Es la oscuridad.
Prométeme... Prométeme...
que vas a correr en cuanto te deje ir, ¿sí?
Que vas a correr, correr, correr y correr.
Y nunca vas a mirar atrás, ¿sí?
Promételo, ¿de acuerdo?
Te amo.
Yo también te amo.
Ábrelos, planta la semilla.
Esparce su sangre,
míralos y cómelos.
Y sangrar y morir,
Y sangrar y morir.
Al final, Ruth lo entendió.
No escapaba de su destino. Corría hacia él.
- Y yo también. - Debe de ser abierto,
para que lo que es puro e inmaculado, tome su lugar.
Señor, dame la fuerza para buscar lo que es impuro,
lo que es profano, lo que deshonra tu nombre...
con traición y deslealtad.
Déjame usar tu espada, tu hoz y tu fuego.
Señor, que tu furia guíe mi mano...
hasta que la tierra esté de nuevo libre de pecado.
Hasta que los campos...
estén listos para sembrar de nuevo,
nutridos por la sangre de las almas corruptas...
que caminan incluso ahora entre nosotros.
Como es tu voluntad, me entrego en cuerpo y alma...
para toda la eternidad...
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