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Un concejal no quiere aprobar el proyecto, dice que es demasiado arriesgado.
Tienes que hacerle entender que será mucho peor si no lo aprueba.
¿Quieres esta casa?
Solo tienes que dejarte de cuentos y hacer lo que tienes que hacer.
O sea, los mismos que se cargan el sector público...
se aprovechan.
He conocido a otro. Ya no te quiero, Pol.
Han abusado de ti.
Posiblemente te suministraron una sustancia
que anuló tu voluntad.
Me viene como un olor de... como de té a la menta.
Había un profe al que todos teníamos un poco de miedo.
-¿También con Kevin? -¡Suéltame!
Si le estamos buscando para matarle a hostias, no me interesa.
Víctor, si vas por ese camino, yo paso.
Me han llamado del Departamento.
Se ve que quieren desatascar el tema del nuevo director.
Han pensado en mí.
-Si no te molesta, te llamaré Sara. -Como tú quieras, tesoro.
Bfff... madre mía... deja que te mire.
¿Y estas gafas?
-¿Qué pasa? -Nada.
¡Me cago en todo!
Tuve un lío con un cliente.
Nena, tú a los clientes te los comes con patatas. ¿Quién te lo ha hecho?
Da igual. Aprovechemos el tiempo.
¿El cabrón del Fran?
¿Pues quién? ¿Pues quién?
-Sí. El Fran. -¡La madre que lo parió!
Lo voy a matar, hostia...
Joder, Wendy, que... que yo no puedo estar aquí encerrado...
y saber que te están haciendo daño, ¡que me volveré majara, joder!
Eh, estoy bien. No pasa nada.
Cuando salgas de aquí nos largamos y todo habrá terminado.
¿Qué dices? Si no voy a salir hasta dentro de 15 o 20 años, con suerte.
Pero yo te esperaré.
-¿Y sabes qué he pensado? -No.
-Que nos iremos a vivir a Formentera. -Tú estás hecha una buena Formentera.
¡Sí!, en una casa delante de la playa,
a follar tú y yo todo el día.
Piensa solo en eso. Tú y yo follando todo el día.
Solo pararemos para comer y dormir.
Wendy, no puedes, no podemos... Joder, Wendy...
Cuando salga de aquí seré un viejo.
Tienes que hacer algo con tu vida, no puedes seguir así.
-¡Yo estoy bien, joder! -¡No! No estás bien.
Este tío es un hijo de puta, y acabará haciéndote daño de verdad.
Prométeme... júrame, júrame que dejarás de ser puta,
que te buscarás algo y dejarás todo esto.
No puedo. ¿Cómo quieres que lo haga...?
¡Sí puedes! Pero tienes que mandarlo todo a la mierda. Todo.
No puedes seguir viniendo aquí. Tienes que largarte, Wendy.
-Tienes que pasar de mí y de todo. -¿Cómo quieres que pase de ti?
Wendy, no quiero que vuelvas a venir a verme más. ¿Me oyes?
No...
Si vienes voy a ser yo el que pasará de verte. No quiero que vuelvas.
No, Fajardo, no...
¿No entiendes que es la única manera? ¿Que lo nuestro no va a ningún sitio?
Yo estoy aquí encerrado y no saldré. Pero tú también estás en una cárcel.
Y tienes que huir, y tienes que hacerlo sola porque yo no puedo ayudarte.
Lo intenté una vez y mira dónde estoy.
Tienes que dejarme, Wendy. Déjame a mí y déjalo todo.
Dime que lo entiendes.
Dime que lo harás.
Bien.
Y ahora echemos el último, y que sea de los buenos,
porque tengo que acordarme toda la vida.
NOCHE Y DÍA
Me gustaba tenerte aquí.
Ya, yo habría preferido quedarme, pero...
al parecer el director tiene que ocupar el despacho del director.
Vas a hacerlo muy bien. Seguro.
No lo sé. Estoy un poco acojonado, la verdad.
Me ayudarás, ¿no?
No va a hacer falta que te ayude.
Pues claro que va a hacer falta. Tú controlas mucho más que yo.
Perdóname... por cómo he reaccionado estos días.
Me refiero a tu nombramiento.
Estoy muy contenta por ti, de verdad.
Ya lo sé, ya lo sé.
Lo único que no me gusta es que te vayas arriba.
Bueno... hasta ahora nos separaba este muro,
y ahora nos va a separar el de arriba.
Sí. Mira, si me necesitas, golpea el suelo y subo.
No, si te necesito voy a bajar yo, no me jodas.
Te ayudo a llevar la caja.
-¿Cómo está tu madre? -Con 70 años y un esguince.
-¿A ti qué te parece? -Vale...
Ayer estabas hecho una mierda.
Ya...
¿Por qué no me lo habías contado?
-Ya me conoces. -No. Pues no, no te conozco.
-Tienes un hijo y no lo sabía. -Tuve un hijo.
¡Me da igual, Víctor! No estamos hablando de un amigo del colegio.
-¡Ahora ya te lo he contado! ¡Ya está! -No, no está.
Han encontrado el cadáver de tu hijo.
Estás buscando a los que lo mataron y tampoco me habías dicho nada.
-¿Yo qué soy para ti? -No empieces.
Y encima has vuelto a beber.
Yo no puedo estar con una persona que me engaña.
-Que no confía en mí. -Son cosas mías.
Y tú tienes tus cosas. No regañes que solo me falta eso.
-Ay, bueno, tranquilo, si te molesta me abro. -¡Pues pírate!
¡Joder, Víctor, por favor, deja que te ayude!
Sea lo que sea lo que estés haciendo. Hagámoslo juntos.
No quiero que te metas en esto.
Mira, ya me conozco este rollo y estoy hasta el coño.
¿Sabes qué? Ve a emborracharte, es lo único que sabes hacer.
Porque a mí no me va este rollo de hombre torturado.
A lo mejor queda bien con los chavales del gimnasio,
esta cara de "la vida me ha dado muchas hostias".
Pero no sirve para nada más. Solo para joderte la vida.
Y para jodérsela a los que estamos cerca de ti.
Mira, yo te quiero, Victor.
Te escogí y sabía lo que escogía.
Pero no voy a dejar que me amargues la existencia.
Si quieres machacarte, si quieres vivir dando pena, te buscas a otra.
En serio. Si sigues así, me abro y ahí te quedas.
¿Eso es lo que quieres? Porque eso es lo que vas a tener.
Vuelve con tu madre.
Ella te necesita.
¿Damià?
¿Es ella?
Sí.
-¿Por qué no me contestas? -Porque tengo otras cosas que hacer.
¿Ah, sí? ¿Cuáles?
Mirarte.
Me encanta mirarte.
Si Joana supiera que estamos aquí,
estrenando el piso que ella encontró para mí...
¿Cuándo vas a instalarte?
Cuando Pol no esté en casa iré a por mis cosas.
No pienso dormir ahí ni un día más. Paso de malos rollos.
-Ven. -No...
-Ven... -No, que ya estoy vestida...
¿Qué vamos a hacer tú y yo?
¿Qué vamos a hacer con qué?
Con Joana.
Yo ya me he separado.
Me ha montado una exposición en París y otra en Zúrich.
Ahora no puedo hacer nada.
Tengo que seguir teniéndola contenta.
¿Sabes que eso suena muy mal?
Es lo que hay.
Si fueras una mujer, todo el mundo diría que eres un poco...
Tú te la tiras y ella te paga;
a su manera, pero te paga.
Eso tiene un nombre, Damià.
Eso es ser un poco como...
puta.
Si Joana sabe lo nuestro no solo se acabarán mis exposiciones.
Tu trabajo también se va a la mierda.
Y este pisito tan mono, también.
Todo tiene un precio, Carmen.
Mira el lado positivo.
¿Y cuál es el lado positivo de que me hayan mandado a la mierda?
Mira, ahora puedo hablarte claro.
Carmen quiere ser la pija número 1 de Barcelona.
Por lo que dices solo le importa la pasta, estaba contigo porque...
Es que mira, yo no sé por qué estaba contigo. Sois totalmente diferentes.
Tú eres feliz con lo que tienes. ¿Y ella?
Ella jamás tendrá bastante de nada.
Tú nunca habrías sido suficiente para ella.
-Eso me ayuda mucho. -¡Joder, en serio, Pol!
Hay gente que nunca podrá ser feliz. Siempre va a necesitar más.
Si no es un coche más grande, es una casa más grande,
o un novio más guapo, o más rico, o más lo que sea...
Es que me da igual, es gente tóxica.
Te llenan la vida de mierda y te hacen creer que si no eres como ellos,
si no consigues lo que ellos quieren, has perdido, eres un fracasado.
Y mira... no es verdad, Pol. ¡Eso no es verdad, joder!
¿Y eso qué es?
"El Estado y la Revolución", Lenin.
Joder, tío, vaya lecturas.
No, no es mío. Tengo que devolverlo.
Venga, Pol, por favor, hazme caso. Piensa en positivo.
Te has quitado de encima una tía que habría podido hacerte mucho más daño
del que ya te ha hecho.
Tienes que volver a ser tú, a tener sentido del humor,
a hacer chistes malos, a intentar ligarse todo lo que se mueve...
Menos a mí. Que a mí... me gustan depiladas.
Uy... ¿quién es el de los chistes malos?
-Te quiero. -Yo también.
¿Follamos?
Durillo... ¿Sònia se depila?
Hola, Joana. Buenos días.
¿Te apetece algo? Un capuchino, un cortado...
-Quiero hacerte una pregunta. -Dime.
¿En qué quedamos cuando te propuse ir al estudio de Damià Camps?
No entiendo qué quieres decir.
Te dije que sería solo una vez.
Sí.
El sentido de esto era que no quería que volvieras a su estudio.
¿Recuerdas que te lo dije?
Sí, Joana, no sé adónde quieres ir a parar.
Te pagué para hacer un servicio, pero era solo un servicio.
De veras que no entiendo de qué me estás hablando.
Olvidaste esto.
-Me he vuelto loca buscándolo. -¿No sabías dónde estaba?
No.
-¿Pero tú de qué vas? -Joana, ¿qué pasa?
-He visto el cuadro. -¿Qué cuadro?
Muy bien.
Mira, ¿sabes qué? No hablaremos más de ello.
Sobre todo porque no vamos a volver a vernos.
Yo voy a irme ahora, y en cuanto me dé la vuelta...
tú vas a empezar a recoger tus cosas y te irás a casa.
Mañana te llamará el gestor y te dirá lo que te pagamos como indemnización.
Será un despido improcedente, lo reconozco.
Te deseo una vida muy interesante, Sandra,
pero va a ser sin nosotros.
-¿Puedes? -Sí.
Me cago en la puta...
Marina...
-Cuando esto se acabe... -No, Victor.
Esto no se va a acabar nunca.
Adiós.
Hola.
Hola, Muntada. Perdone, es que quería comentarle algo.
Iba a salir. Tengo un poco de prisa.
Solo será un segundo.
He visto que en Banyoles montan un torneo infantil de ajedrez.
Lia podría apuntarse, ¿no?
No, no... No está preparada. No.
Aunque solo sea para... como una prueba.
-No. No está preparada. -O para ver si tiene el nivel.
Mire, usted ejerza de padre.
El ajedrez me lo deja a mí, por favor.
Y ahora, si no le importa...
Muy bien... Como quiera.
-Adiós. -Adiós.
El libro.
Ah.
Ya lo he leído.
¿Qué? Interesante, ¿verdad?
-Sí. Sí, sí... -Uy, ya veo que no.
Pero no hacía falta que vinieras expresamente a devolvérmelo.
Otro día que hubierais venido me lo traías y ya está.
Ya, pero he preferido...
No me gusta la gente que les prestas cosas y tardan años en devolverlas.
Chico, se trata solo de un libro.
Si hubieras venido a devolverme la hija...
Pero por un libro, no es para tanto.
No sé... quería darte... las gracias.
Por el libro. Y por todo.
¿Pasa algo? ¿Tú y Carmen estáis bien?
A ratos.
Ya.
Y ahora estáis en esos ratos. Mal tiempo. Hace mal tiempo.
Mira, mi hija es como es,
ya sabes que a mí no...
Y no es culpa tuya, que tú eres un buen chaval.
Es por esa gente con quien va en ese coño de trabajo que tiene.
El Miró ese.
Esta gente se cree que son los reyes del mundo, y tú estás con ellos,
ves todo lo que tienen y dices: "Yo también lo quiero".
Y te vuelves gilipollas.
¿Sabes que eres la segunda persona que me dice esto, hoy?
Pues será que tenemos razón.
Mi hija ha perdido el mundo de vista.
Pero volverá. No es mala. Volverá.
-Solo hay que esperar. -No lo sé.
Eres un buen muchacho. Me caes bien.
Mira, haremos una cosa.
Te voy a prestar otro libro.
Y cuando lo hayas leído y vuelvas con Carmen, me lo traes.
-Aquí. ¡Ah! -¿Estás bien?
Sí... Lo que estoy es rígido.
Toma, una de Pedrolo.
De ladrones y policías.
Mentiras, traiciones, asesinatos.
La vida real.
Joder.
Buenas noches, Wendy.
Buenas noches, Benet.
¿Qué tal la semana?
Como siempre. ¿Quieres tu gin?
No. No, no, hoy no.
¿Qué te ha pasado en el ojo?
Nada. Me he dado un golpe.
Ya...
¿Qué te apetece hoy?
Ya lo sabes. Una mujer a la que pueda querer siempre.
¿Y cómo quieres que sea esta mujer?
Uy, a ver, déjame pensar...
Rebelde.
Arisca.
Valiente.
¿Qué más?
Exigente. Paciente.
Huraña.
¿Qué significa "huraña"?
Salvaje.
Qué casualidad. Yo soy exactamente así.
-¿Cuánto rato vas a quedarte? -Una hora.
¿Y qué me has traído hoy? Ya sabes que lo espero.
Hoy... es de un poeta que se llamaba Gerard Vergés.
Era farmacéutico.
A ver ese farmacéutico.
"Son ciertas las palabras que nos dijimos,
cierta la primavera de tu cuerpo,
y cierto el espejo de amor de tus ojos negros.
Suave llovía sobre el bosque tan tierno de pinos
y diminutas margaritas.
Solo el silencio, solo nosotros solos.
Dentro de unos años quizás recordarás
que alguien, un día, te amó muchísimo.
Y te subirá a la garganta una dulzura,
como una inmensa miel, como una música.
La misma dulzura que ahora yo siento recordándote en mi soledad.
Nada vale tanto como un instante de amor".
Nada vale tanto como un instante de amor...
Joana, ya te he dicho que no estaban terminados.
Oh, esto es nuevo. ¿Quién es la modelo?
Nadie. Lo he hecho yo. No es nadie.
Ah, pues parece alguien muy concreto.
-De eso se trata, que tenga vida. -Ya...
Es diferente a todo lo que has hecho hasta ahora.
De vez en cuando me gusta hacer retratos... imaginarios.
"Retratos imaginarios". Es un buen título para una exposición.
-Podríamos decírselo a los de París. -No lo sé. No creo que haga más.
Sí, hombre, sí. Está muy bien. Haz más.
-Nos vamos pasado mañana. -¿Pasado mañana?
A París, a hablar con los de la galería. Quieren conocerte.
-¿Tienes algún compromiso? -No.
Pues a París.
¿Te quedas a dormir?
-¿Quieres? -Claro que quiero.
Hoy no puedo. Tengo un marido que cuidar.
¡Esto es una puta mierda!
Vale, estoy cansada. ¿Es una puta mierda? Es lo que hay, ¿vale?
-¡Me cago en la puta! -No, no, no, vale. ¡Perdón, perdón!
¡Suelta eso!
Escucha, Sara, me estoy informando sobre abusos a menores,
y en la mayoría de casos, la gran mayoría, es gente conocida.
Son familia, amigos, profes...
Estoy pensando que podríamos empezar por aquí, ¿no?
Puedo hablar con los vecinos que teníamos en el bloque, no sé...
Sara, ¿me escuchas?
Hay algo... Quizás no es nada.
Mira la foto de Kevin, de la clase.
¿Verdad que el día en que desapareció llevaba una gorra roja?
Sí. Se la regalaron y no se la quitaba nunca.
Pues, ¿ves a ese de ahí? El del chándal que parece el entrenador.
También la lleva. Quiero decir... quizás no es nada. ¿Sabes quién es?
Es que yo... si te digo la verdad, no iba nunca a su colegio.
No tengo ni puta idea. ¿Quién es ese?
Ah, sí, le reconozco. Era el profesor de gimnasia.
Y también era el entrenador del equipo de baloncesto donde jugaba tu hijo.
Debo de tener su nombre apuntado en la libreta.
Joder, es verdad. Es el entrenador. Fui a algún partido.
Lo de la gorra roja puede ser casualidad, o nada.
-Mucha casualidad, ¿no? -Es un gorra roja.
-Vayamos a verle mañana. -No, no.
Si acaso iré a verle yo. Tú no vas a ver a ningún profesor más.
¿Un poco más de café?
Aitor, hace días que estamos pendientes...
de que cambien el extractor de la máquina de esqueletización.
No chupa nada. Ahora eso te toca a ti, ¿no?
Sí, supongo que sí, pero... todavía no sé cómo funciona.
Pero no te preocupes, voy a mirarlo. Por cierto, ¿has visto a Sara?
Creo que ha llamado para decir que llegaría tarde.
Muy bien.
"Felicidades por tu nombramiento".
"Oh, muchas gracias, la verdad es que no me lo esperaba".
"Estamos seguros de que vas a hacerlo muy bien". "Gracias".
¡Joder!
¿Qué? ¿Alguna idea nueva?
He estado haciendo pruebas pero... no sé.
Todo lo que he mirado dejaría líneas de fractura, no sería tan limpio.
Manualmente sería imposible.
Tendrías que golpear con un martillo pesante,
golpear con un punzón de punta plana del mismo diámetro que el agujero...
y golpear tan fuerte y con tanta precisión
para no producir lesiones que no...
No; tiene que ser algo mecánico, como...
como un arpón.
¿Un arpón?
No, no puede ser un arpón. Un arpón termina en punta.
No, no...
Tendría que haber entrado muy hondo para dejar un perímetro como este.
Y el resto óseo es tan... tan perfecto, tan redondo...
Es imposible.
Es que es muy... muy profesional, es como una trepanación quirúrgica.
En realidad, he estado mirando trepanadores, los que están en el mercado,
y los que había antes, y dejan marcas diferentes,
y tampoco dejarían el resto del hueso intacto, lo harían pedazos.
Ay...
To be or not to be.
-Buenos días. -Buenos días.
Perdonad. Qué fuerte, me he quedado dormida. Hacía años que no me pasaba.
Pues creo que el dire ha preguntado por ti.
Es que no puede vivir sin mí.
Pues ¿qué... qué hacemos? Nos olvidamos de ello, ¿no?
Si no se puede, no se puede. Lo hemos intentado.
Guardo el molde y aquí paz y después gloria.
No, no, no lo dejamos. Vaya, yo no pienso dejarlo.
Si lo dejo, no me lo quitaré de la cabeza.
Pero tú, si tienes otro trabajo, pues...
Eso nunca. Si quieres que sigamos, seguimos.
Yo no soy de los que abandonan a las mujeres, me abandonan ellas a mí.
Hola, ¿tienes mucho trabajo?
Vivancos me ha pedido que cambiemos no sé qué máquina.
Ah, sí, un extractor. Está obsesionada, sí.
También me ha dicho que has avisado de que llegarías tarde.
Sí, ayer tuve una reunión hasta las tantas...
¿Una reunión?
Sí, con Víctor, el padre de Kevin.
Por favor...
Eh, eh... tenemos una pista que quizás podemos seguir.
Hemos encontrado una foto...
Bueno, da igual, hay algo que quizás nos lleve a algún sitio.
Si la policía dice que no hay nada que hacer
será que no hay nada que hacer.
Hay miles de casos terribles y tú lo sabes, lo sabes mejor que nadie.
Es que no sé qué te ha dado con ayudar a Víctor.
En todo caso, es asunto mío, ¿no?
Ya, pero llegas tarde porque has quedado con él. Y eso es asunto mío.
¿Esta es la primera bronca del nuevo señor director
del Instituto de Medicina Legal de Cataluña?
Muy bien. De acuerdo.
[CAN VILA ADIESTRAMIENTO DE PERROS]
¡Eh!
-Ah, hola, buenos días. -Buenos días.
-Òscar Vila, ¿verdad? -Sí.
Soy Fidel Martín. No sé si me recuerda.
Pues ahora mismo no.
Yo era guardia civil.
Investigué el caso de la desaparición de un niño
hace unos años, un alumno suyo.
Kevin Álvarez. ¿Lo recuerda?
Sí, claro.
Ahora sí. Usted era... hablé con usted, pero hace muchos años.
Hace unos días encontraron su cuerpo,
y su familia me ha pedido que vuelva a investigar el caso.
Estoy hablando otra vez con alumnos del colegio, profesores...
Pero... detuvieron a su padre, ¿verdad?
Sí, pero él no era el culpable.
Fue... Estuvimos meses buscándole.
Sí.
No me había enterado. ¿Dónde lo encontraron?
En una cueva. Alguien lo mató y escondió su cuerpo.
Pobre chaval.
Le apreciaba mucho,
porque yo también entrenaba el equipo de baloncesto y él jugaba.
Bueno, en realidad, si he venido a verle a usted es por un detalle.
El día en que desapareció,
sus padres dicen que llevaba una gorra roja.
Y en la foto del colegio usted sale... con una gorra roja.
Sí, era la gorra del equipo.
Compré una para cada niño.
Yo me puse una, para la foto, para hacerles gracia.
Ya.
No lo sé; pensaré más en ello,
pero no creo que me venga nada nuevo a la cabeza
que no dijera en aquel momento.
¿Usted adiestra perros?
Cuando dejé de entrenar me dediqué a ello.
Hace días que estoy manejando la posibilidad de comprarme un perro. ¿Tiene cachorros?
No, no, no soy criador. Solo los adiestro.
Perros de caza, de vigilancia, rastreo.
También me traen perros problemáticos y los arreglo.
Pero si quiere uno puedo mirar. Conozco a muchos criadores.
¿Y tiene muchos perros, aquí?
No, no, ahora no. La cosa anda floja.
¿Puedo verlos?
Las jaulas están ahí.
¡Eh!
Con ese no he podido. Se llama Satan.
Está como una cabra. Ataca todo lo que ve.
Seguramente tendremos que sacrificarlo.
Vaya, pobrecito...
Y ahora, lo siento,
pero los perros también tienen sus rutinas y horarios.
-Tengo que seguir con mi trabajo. -Claro, claro...
Le doy mi teléfono. Si me hace el favor de pensar un poco y recuerda algo...
-Pensaré en ello. -Gracias.
Han ido a buscarle a la pescadería y les han dicho que...
el coche en casa, sobre todo los que más contaminan, y coger...
Esta línea de inestabilidad está llegando
y también, aunque ahora...
...nos visitará para hablarnos...
Qué hijos de puta.
Hola. Un gin, por favor.
-Perdone, ¿usted es de aquí? -¿Qué?
-Si es de aquí, del barrio. -Sí.
Es que... a ver...
-¿A usted le gusta jugar a las cartas? -¿Jugar a las cartas?
Sí.
¿Por qué me lo preguntas?
No, por nada, por nada... Disculpe, disculpe. No he dicho nada.
Gracias.
Haces preguntas muy raras, tío.
Sí, en cuanto lo he dicho me he dado cuenta, sí.
-Debe de pensar que... -Podría pensar que eres poli.
Pero un poli no anda haciendo ese tipo de preguntas.
Además, si fueras poli ya estarías jubilado.
Sí, y que lo digas.
¿Por qué me has preguntado si juego a las cartas?
Es que... a ver...
Me han dado una dirección, he ido, pero no había nadie.
Me han dicho... me han dicho que aquí...
Los viernes. Aquí solo encontrarás gente los viernes.
-¡Joder, eso no me lo habían dicho! -¿Ya sabes cómo es esa partida?
Van muy fuertes.
Para entrar hay que traer mucho dinero.
Sí, ya lo sé. Y lo llevo.
Muy bien.
Pues...
Nos vemos el viernes, ¿no?
Gracias.
Escucha, eh, eh... No te vayas todavía.
No te vayas, hombre, ya que has venido.
-Te invito a otra copa. -Gracias, gracias.
Lo siento, pero tenemos que cerrar.
Sí, yo ya... yo ya me voy, que se me hace tarde.
Pero ¿adónde quieres ir?, si estás hecho un asco.
Pues mira que tú. Tú también.
Joder, es verdad.
El viernes iré a la partida para ver cómo juegas.
Me quedaré con tu dinero.
Ya sabes que para entrar son 5.000 euros.
-Claro que lo sé. -¿Y los traes?
¡Joder! ¡Claro que lo traigo!
Hostia puta...
¿Quieres saber un secreto? ¿Mi secreto?
Dime, dime.
Pero es un secreto. No puedes decírselo a nadie.
A nadie, tío.
¿Sabes... sabes cómo sé si alguien tiene buenas cartas?
No...
¿No? Júrame que no vas a decírselo a nadie. Es un secreto.
No, no... no se lo diré a nadie. Te lo juro.
Pues cuando alguien coge las cartas de encima de la mesa...
Primero hay que fijarse en si es diestro o zurdo.
Diestro o zurdo...
Mira, te lo enseño. ¿Tú eres diestro o zurdo?
Diestro.
Dame la mano. Ponla aquí encima.
Pues... así es cómo yo sé...
cuando un diestro... quiere engañarme.
Escúchame bien, hijo de la gran puta, a Wendy ni tocarla, ¿me oyes?
No vuelvas a ponerle la mano encima. ¡Nunca! ¿Me oyes? ¡Nunca!
-Di que sí. -Sí.
-¡Di que sí! -Que sí, que sí.
¡Aaah!
¡Aaah!
¡Aaah!
Hablé con Carmen por lo de Sant Feliu.
Me parece que ha entendido el mensaje.
Me ha dicho que ha podido hablar con el alcalde, y mañana irá para allá.
A ver si lo consigue. Le conviene.
Lo arreglará, ya lo verás.
-Me voy a París con Damià. -¿Te vas otra vez, Joana?
Estamos preparando la exposición. Si quieres, lo pospongo.
No, no, no. Vete, vete. Vete, vete...
Ya tenemos propuesta para las listas.
¿Y qué?
Vas en el 6. Correcto, ¿no?
Correcto, sí.
Lo que no encuentro tan correcto es que Viciana vaya en el 4, antes que tú.
A mí tampoco me gusta.
Y solo dos mujeres entre los 10 primeros. ¿En qué mundo vivís?
-¿A quién quieres poner? -A quien sea. A Fíguls, que va en el 13.
No podéis ir con un 20% de mujeres entre los 10 primeros.
Y eso, mira, pero que Viciana vaya antes que tú,
después de lo que hizo en el último congreso.
-Parece que le den la razón. -Se ha hecho muy amigo de Querol.
Porque es de campo, como él.
Si va delante de ti, es una bajada de pantalones.
Y ya no tenemos edad para bajarnos los pantalones.
No nos los hemos bajado nunca. No dejes que te lo hagan.
Era un tío alto, corpulento, de unos 60 o 70 años, con la nariz grande.
Me dijo: "No vuelvas a tocarla, no vuelvas a tocar a la Wendy".
Venga, hostia, dime quién es, seguro que sabes quién es.
-¿Con barba? -Sí, joder, con barba.
No lo sé.
Ese cabrón me ha clavado la mano en una barra del bar.
Voy a follármelo vivo. Tú seguro que sabes quién es, o quién se lo ha encargado.
-No sé nada, te lo juro. -No tengo ganas de hacer esto, Wendy.
-Es que te juro que no lo sé... -Venga, dímelo y nos lo ahorramos.
-No, te juro que no... -¡Joder! ¡Dímelo!
¡Joder, dime quién es!
¡Dímelo, joder!
¡Dime quién es! ¡Dime quién es! ¡Dime quién es, joder!
¡Dímelo, Wendy!
¡Joder!
Hija de puta, hija de puta, hija de puta...
¡Hija de... puta!
No, no puedo. No puedo.
Con lo de la mujer tienes razón, pero no voy a bajar a Viciana.
Ponlo en el 7 y sube a Dolors.
Martí, lo que me pides es una cuestión personal.
Yo también estaba en el congreso. Todos estábamos allí.
Nadie leerá eso como tú crees.
No sabes lo que me ha costado hacer esta lista.
Tengo que pensar en el partido, no en las personas.
-¿Y yo en qué crees que pienso? -Es muy difícil saber qué piensas.
Te lo diré: tienes razón en que es una cuestión personal,
pero no lo es porque sea yo o sea él, no.
Mira, cuando alguien lleva media vida jugándosela por el partido,
quien sea, cuando alguien arriesga incluso su libertad,
para que este proyecto siga siendo ganador,
y viene quien sea y lo cuestiona, como hizo... Viciana,
si después no se dejan las cosas claras
ya me dirás tú quién estará dispuesto a hacer lo que yo hago.
Ya lo sé, Martí...
Y lo que yo hago hay que hacerlo, lo sabes perfectamente,
alguien tiene que hacerlo, y quien lo hace debe sentir que tiene al partido consigo.
Ya lo sé, Martí, pero...
Tengo que estar seguro de que no le van a hacer la cama.
Y no solo porque le tienen miedo, porque sabe demasiado...
y si lo traicionan podría reventarlo todo, no por eso.
Tiene que estar seguro porque hay algo que está por encima de ti,
de mí y de él, que es nuestro proyecto de país,
y si alguien, quien sea, se la ha jugado para mantenerlo vivo,
no se puede premiar al que lo ha menospreciado.
¿Me entiendes, Querol?
Ya lo tengo.
¿Qué es eso?
Un percutor para ganado. Lo he probado. El orificio es exacto.
Funcionan con cartuchos de metal,
pero también los hay de aire comprimido que producen el mismo agujero.
Hacen que un perno de hierro salga disparado y vuelva a su posición.
Es por eso que solo había un agujero. No deja ningún resto.
Muéstramelo.
Está pensado para que los animales pierdan la consciencia,
el prospecto dice que quedan anestesiados,
entonces los abren en canal y mueren desangrados.
O sea que...
O sea que, si lo hicieron con eso, es muy probable...
que cuando dejaron el cuerpo del niño en la cueva no estuviera muerto.
Tenemos que enseñárselo a Sara.
Sí.
Ay... con solo pensarlo se me remueve el estómago.
Es que... es que no sé si debo decirle eso a su padre.
¿Qué ganará si se lo dices? Yo no se lo diría.
Además, para la policía es un caso cerrado.
Sí, para la policía sí.
Este concejal es un chico joven que pusimos en las listas
porque es muy conocido aquí, monta jaleos y fiestas para los niños.
No pensaba que me vendría con esas.
Pero usted tiene los votos suficientes para aprobar la recalificación.
Sí, pero no quiero que esté husmeando en todo esto.
Si rasca un poco puede ponerme en un compromiso.
A veces vale la pena arriesgarse.
Prefiero pasar del dinero.
Lo siento, pero tendremos que pararlo, al menos durante un tiempo.
¿Cuánto tiempo?
En las próximas elecciones me lo montaré para echarle. Ahora no.
-No sé si podemos esperar tanto. -No hay nada que hacer. Está decidido.
Perdone.
¿Sí?
¿Qué dices?
Todavía no lo sabemos del todo. Pero tiene muy mala pinta.
Tendrías que venir.
No, es que ahora no puedo. Estoy fuera.
Te estoy diciendo que ahora no... no puedo.
Pues yo misma. Adiós.
-¿Algún problema? -No, nada grave.
Bueno, pues si no hay nada que hacer, no hay nada que hacer.
Las cosas no siempre salen como uno quiere.
Exacto.
Por cierto, ¿sabe de algún lugar donde pueda quedarme a dormir?
Es que es muy tarde y no me gusta conducir de noche.
Aquí al lado hay un hotelito donde va la gente que viene por el ayuntamiento.
Ahora mando llamar para que le reserven una habitación.
-Ah, muchas gracias. -Faltaría más.
Es que soy un poco miedica para conducir; bueno, para conducir y para todo.
Solo pensar que ahora tendré que buscar un sitio para cenar...
No me gusta cenar sola.
Hola, soy Benet. ¿Wendy está libre esta noche, sobre las 10?
¿Y eso? ¿Qué le ha pasado?
Lo entiendo. Gracias.
Siempre me he preguntado por qué los hombres casados
os liais con otras mujeres.
¿Tú no estás casada?
Si estuviera casada no estaría aquí contigo.
Ya.
¿Quieres a tu mujer?
-¿Y eso a qué viene, ahora? -No, nada. Pensaba.
Claro que la quiero, pero eso es otra cosa.
-Ha pasado y ya está, ¿no? -Y ya está. No tiene más importancia.
Mujer, somos mayorcitos los dos. Ya sabemos lo que hacemos.
¿Tu mujer pensaría lo mismo,
que no pasa nada porque somos mayorcitos y sabemos lo que hacemos?
Escucha, ¿de qué vas? No me está gustando nada esta conversación.
Ni a mí la gente que no cumple con sus compromisos, que no es leal.
¿Perdona?
Pero claro, si ella no lo sabe, no pasará nada.
Estas cosas solo son un problema si ella se entera.
-Si no, todos tranquilos. -¿Pero qué me estás diciendo?
No te preocupes. Ella jamás lo sabrá, si haces lo que tienes que hacer.
¡Eres una hija de puta!
¿Qué quieres, Pilar?
¿Y por qué lo han sedado?
Voy.
¿Y tú dónde coño estabas? ¡Te he llamado mil veces!
¡Toda la puta tarde preguntando por ti!
¡Quería decirte algo muy importante, pero a ti, no a mí!
¿Dónde cojones estabas? ¡Joder!
¿Cómo está?
Ha muerto, Carmen.
Ha muerto.
No...
Y no estabas...
Hola, soy... soy el entrenador.
Porque tenemos que hablar.
Ya lo sé, pero es que esto es importante.
No me cuentes nada más. Tú tranquilo. No hagas nada y todo pasará.
Y no vuelvas a llamarme aquí nunca más.
¡Mierda!
Damià... soy yo.
Ya, pero es que yo necesito hablar con alguien.
Mi padre... ha muerto.
¿Me llamarás?
Te quiero.
¿Quién era?
Nadie.
¡Joder! Su puta madre...
"El mal recae sobre quien lo hace..."
¿Qué coño...?
"...sin que él mismo sepa de dónde le viene".
Lo dice la Biblia.
Hola, soy yo...
Estoy...
Mi padre ha muerto.
Hoy.
Estoy sola, y...
¿Aitor?
¿Sí?
Sobre el número y la identidad de las víctimas
todavía no puedo proporcionarles datos fiables.
Cuando Sara me ha llamado desde el tren, un niño lloraba.
Un buen jugador tiene que ser fuerte,
tiene que poder superar cualquier cosa,
aguantar el dolor...
¿Podrás hacerlo, Piraña?
¿Serás capaz de aguantar el dolor?
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