All language subtitles for Las Bostonianas (James Ivory, 1984) DVDRip Xvid Dual

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Original subtitles

LAS BOSTONlANAS

Nuestra lucha est� dirigida

contra aquellos que quieren mantener a las mujeres en una posici�n inferior.

Yo cambiar�a mi posici�n por la suya en cualquier momento.

Eso me dec�a mientras estaba sentado en su c�modo sal�n.

�Me reprocha que tenga un poco de dinero?

Pues claro que no.

El mayor deseo de mi coraz�n es hacer algo con �l por los dem�s.

�No cree en la venida de un tiempo mejor?

�Que sea posible hacer algo por la raza humana?

Bueno,

lo que a m� me parece, Srta. Olive,

es que la raza humana tiene que aguantar sus problemas.

Eso es lo que dicen los hombres para mantener a las mujeres

en la posici�n que les han creado.

La posici�n de las mujeres no es sino burlarse de los hombres.

�No cree usted en nuestra emancipaci�n?

Se lo dir� despu�s de la reuni�n.

Tu primo parece un genio, querida.

S�lo es primo lejano.

Es abogado, de Mississippi.

Ha dejado a su madre y hermanas all�

y ha venido a intentar ganarse la vida en Nueva York.

No es simpatizante, me temo.

A menudo descubro que la gente s�lo est� a la espera de la luz.

Aqu� est� nuestra invitada de honor.

Srta. Birdseye, qu� placer verla.

Disc�lpeme. �Qui�n es esa se�ora?

La Sra. Farrinder es la l�der y, podr�amos decir,

la ap�stol del movimiento por la emancipaci�n del sexo femenino.

Entiendo.

Me alegro de volver a verla.

Matthias Pardon, representante de la prensa.

El Transcript, �sabe?

Espero que la Sra. Farrinder d� una conferencia.

Escribir� una cr�nica sobre ella para The Transcript.

El p�blico en general tiene un gran inter�s por el Movimiento,

y yo estoy aqu� al servicio del p�blico en general:

''pro bono publico''.

Ruego me disculpe.

�Conoce a la leona?

Quiero decir, a la renombrada Sra. Farrinder.

� Ya le ha convencido de que la mujer es superior al hombre?

lmagino que s� yo m�s de mujeres que ella.

Soy m�dico. Me llamo Prance.

Yo soy Basil Ranson. Hola.

Para m�, hombres y mujeres son iguales.

Ambos sexos son susceptibles de mejora.

Ninguno de ellos tiene suficiente nivel.

Los Tarrant.

�l se hace llamar Dr. Tarrant. Es un curandero mesmeriano.

Curas milagrosas.

Si me conceden unos minutos de silencio,

la iniciar�.

Suavemente.

Suavemente.

Vendr�, mi querida ni�a,

el esp�ritu vendr�.

Deja que se entere,

deja que venga...

La luz...

Est� subiendo la marea.

Est� subiendo.

Siento...

Oigo llamar.

Oigo llamar pidiendo ayuda.

lncontables millones han vivido s�lo para ser torturadas,

para ser crucificadas.

Eras de opresi�n han rodado sobre ellas.

Pero ya ha amanecido el d�a de su liberaci�n.

Esta es la �nica causa sagrada.

Esta es la grande, la revoluci�n justa.

Debe triunfar,

debe barrer todo a su paso.

Ser� el mayor cambio que haya visto el mundo,

y los nombres de quienes ayudaron a mostrar el camino

y a liderar los escuadrones ser�n los m�s famosos.

�Conoce a mi prima, Srta. Chancellor?

No puedo decir que la conozca,

pero supongo que conozco a otras como ella bastante bien.

Cuando miro al mundo

y veo el estado al que los hombres lo han llevado, confieso que me digo:

''Si lo hubiesen dejado as� las mujeres, quisiera saber qu� pensar�an ellos''.

�Le gusta?

�Lo que dice? No.

Pero supongo que todo eso se lo habr� ense�ado su pap�.

Yo digo que si esto es lo mejor que pueden hacer,

m�s val�a que nos dejasen a nosotras y viesen lo que podemos hacer.

No lo podr�amos hacer peor,

�verdad?

Hay un elemento brutal en el mundo que pisotea al d�bil.

Yo estoy en un lugar de paz y belleza,

y veo un desierto de pobreza, ignorancia y miseria.

El mundo est� empapado... en sangre.

Creo que ya lo he o�do todo antes.

Est� tan hermosa cuando lo dice.

Yo creo que est� an�mica y es posible que coma demasiado dulce.

Tengo trabajo que hacer.

No quiero que los caballeros doctores me pasen delante.

Nadie le pasar� delante jam�s, Dra. Prance, estoy seguro.

-Buenas noches, se�or. -Buenas noches.

S�lo soy una chica,

una simple chica americana,

que no he visto mucho y hay mucha vida de la que no s� nada.

Pero hay cosas que siento.

Est�n en mis o�dos, en la quietud de la noche,

y ante mi cara, en las visiones de la oscuridad.

Recordemos en nuestras pruebas y desalientos,

que si nuestras vidas son verdaderas,

caminaremos con �ngeles.

Si confiamos los unos en los otros,

si somos aut�nticos, dulces y amables,

esos regios ideales que luchan por la libertad

avanzar�n y desplegar�n sus alas para volar alto.

Ha hablado bien, y no me extra�a.

�No es maravillosa?

En esa chica hay dinero para alguien.

Ya ver� si no lo aprovecha bien.

Quiz�s podr�a convertirme en simpatizante.

Venga a verme.

�D�nde vive?

Yo s� d�nde vive la Srta. Chancellor.

Por supuesto, conozco a su familia, Srta. Chancellor.

Creo que su padre conoc�a al m�o: Abram Greenstreet, el abolicionista.

Quiero darle las gracias.

Venga, Sr. Ransom.

Estaba segura de que vendr�a. Lo sent� todo el d�a. Algo me lo dijo.

Mi madre dijo que era mejor que viniese cuanto antes.

Su madre vio que lo dec�a de verdad. Temblaba de pies a cabeza.

�Qu� poder! �Qu� poder, Srta. Tarrant!

Este lugar es como un sue�o.

Quiero conocerla.

Me di cuenta de ello, tan pronto como la o� hablar anoche.

Hay tanto que quiero preguntarle...

No puedo decir mucho, menos cuando mi padre trabaja en m�.

Su padre no me importa nada.

-Es incre�blemente carism�tico. -No es su padre ni su madre,

es s�lo usted, tal como es.

�Ser� mi amiga?

�Mi mejor amiga?

�Para siempre jam�s?

Mi carruaje se pidi� para las tres y todav�a no ha aparecido.

Tienes visita.

La Srta. Verena Tarrant. Mi hermana, la Sra. Luna.

Vaya, �se dedica al teatro? �Qu� hace? �Es actriz? �Canta?

Nunca pude seguir la melod�a.

Verena tiene un don divino.

Olive, tenemos otra visita.

Ese interesante primo que tan providencialmente has descubierto.

Volveremos a vernos pronto, muy, muy pronto.

Esto es s�lo el principio.

Olive Chancellor.

Buenas tardes.

Me alegro de que mi carruaje se haya retrasado,

o no habr�a podido verme.

Sra. Luna, me habr�a quedado desconsolado.

He venido a despedirme.

Vuelvo hoy a Nueva York.

�Mam�!

�Yo quiero ir!

-Sabes que mam� volver� ahora. -�Yo quiero ir! �Yo quiero ir!

�Mam� tiene que irse! �Mu�vete!

�No!

A la Srta. Tarrant no le sorprender� que la reconozca,

�y si me tomo la libertad de hablar con ella?

-Muchos caballeros hablan conmigo. -Nos volveremos a ver ma�ana.

Srta. Tarrant, s� cu�les son sus ideas.

Anoche las expres� con un lenguaje tan hermoso,

que me siento avergonzado de ser hombre.

Pero, �tiene que irse en cuanto llego?

�Huye ante el var�n individual?

No, el individual me gusta bastante.

�No quiere volver a sentarse?

Seguro que la Srta. Chancellor sentir�a mucho separarse de usted.

Tiene que coger el coche de Charles Street.

Me gustar�a interpretar para usted el lugar de las mujeres en la historia.

Aver,

�qu� dice de Helena de Troya y la terrible matanza que provoc�?

Y todo sin la ayuda del voto.

Disc�lpeme.

Es un bromista.

Es un enemigo.

Un enemigo de nuestro movimiento y de nuestro sexo. Debe temerle.

�Usted le teme?

Temo sus ideas.

Ma�ana estaremos solas y hablaremos y hablaremos...

S�lo usted y yo.

Las amigas de Olive son as�.

Qu� joven tan extraordinaria, Olive. �Es tu �ltimo descubrimiento?

El velo no est� derecho, Adeline.

Adi�s, Sr. Ransom. Espero que tenga un buen viaje de vuelta a Nueva York.

Pues muchas gracias por...

Venga conmigo y se lo explico de camino.

Tengo que alejarme de aqu�.

Nos veremos a menudo.

He decidido pasar el invierno en Nueva York.

Mire, Sra. Luna, si yo no iba a ser del agrado de su hermana,

�por qu� rayos me escribi�?

Porque pens� que me gustar�a a m�.

''Entonces, cuando levant� la vista un poco m�s,

pude ver al maestro de la muchedumbre sabia

sentado entre la comitiva filos�fica,

admirado �l, todos rindi�ndole reverencia.

All� S�crates y Plat�n, a ambos distingo.

Pr�ximo a �l en rango, Dem�crates,

quien establece el mundo de la oportunidad,

Di�genes, con Her�clito, y Pedocles

y los seguidores de Naxon y la salvia de la locura.

A Orfeo distingo, y a Linus, a Thulle y al moral S�neca.

Euclides y Tolomeo, Hip�crates,

Galeno, Xeno y Diosc�rides,

bien instruidos en la ley secreta de la naturaleza.''

''Entsagen sollst du, sollst entsagen!''

-�Qu� significa? -''D�jalo todo''.

''Entsagen sollst du.''

Significa: ''Renunciar a todo''.

A ti misma, a tu vida.

�Est�s preparada para hacerlo?

Me siento como un poco novicia sobre esta plataforma.

Nacida de una raza cuya herencia ha sido la atrocidad y el error.

Hab�a pasado la mayor parte de mi vida combatiendo esos errores,

pero no sent�a tan intensamente como otras

que ten�a estos derechos en com�n con otras mujeres.

Se�oras, no se muevan, por favor.

''Cuando se la recitamos a �l en lat�n y en griego,

dijo:

''Muchachas muy listas raramente capaces, pero �sab�is cocinar?''

Yo le respond� con suma paciencia:

''Bueno, Sr. Quincy,

nosotras queremos ir a la Universidad de Harvard con nuestros hermanos.''

''No, querida'', dijo �l, ''eso no es posible''.

Entonces yo exclam�:

''�Ojal� fuese Dios y pudiese matar a todas las mujeres desde Eva,

y dejarles su mundo masculino todo para ustedes

y a ver qu� les parec�a!''

� Y si te pidiese que dejases a tus padres, todo?

�C�mo puedo pregunt�rtelo? Debo abandonar...

Quiz�s me quieras demasiado.

Pues claro que te quiero demasiado.

Cuando yo quiero, quiero demasiado.

Cuando yo era ni�a

y t� eras ni�a

en nuestro reino al lado del mar,

am�bamos con un amor que era m�s que amor..."

Nueva York, 1876

Descubrimos un orden natural.

Como cualquier democracia con menos... �Adelante!

... no puede resistir la vulgar...

Gracias.

Ponlo aqu�.

Diez c�ntimos, por favor, se�or.

�Le dice al Sr. Richard que lo arreglo con �l ma�ana? Gracias.

No pueden resistir la vulgar tentaci�n de colocarse...

de colocarse por encima...

Un verdadero l�der natural no tendr�a reprimido a otro hombre,

tampoco lo liberar�a.

''Del modo pasamos naturalmente a las ideas de honor y decoro,

de lo que es propio y apropiado al hombre,

que constituye la m�s profunda esencia de la aristocracia.

Es una especie de primitiva rectitud que ha madurado y se ha ampliado

a una gran limpieza y decencia,

una rectitud totalmente admirable,

y es una de las cosas m�s gratas que han crecido en suelo americano''.

Esto debe de ser muy aburrido para ti.

Me encanta.

iD�jame en paz!

�Vamos, parad!

�Parad ahora mismo!

�Saca las manos de ese ni�o inmediatamente!

�Basta!

�No le diga nada a mi Pat, porque su enano...!

-� Vas a volver a hacerlo? -�Claro que s�!

Newton nunca empieces una pelea que no puedas terminar.

Deja que te vea mam�.

Pobre Newton.

Necesita la orientaci�n de un padre para que le ayude y lo defienda.

�Qu� has sabido de Boston, de tu hermana?

�Te lo imaginas?

Se ha llevado a esa marimacho pelirroja a vivir a su casa.

La est� educando.

�Te refieres a aquella...

llamativa mujer que conoc� en Boston?

Newton, pesas mucho para mam�. B�jate.

-�No, no quiero! -�Dory!

�Te llevas al ni�o y le das un ba�o, por favor?

Vamos, Newton.

S�, recuerdo que Verena te impresion�.

�Verena?

�Se llama as�?

En mi opini�n, le interesan tanto los derechos de la mujer

como el Canal de Panam�.

El �nico derecho de la mujer que quiere es poder trepar a algo

para que los hombres puedan mirarla.

Pero acu�rdate de lo que te digo,

uno de estos d�as le dar� a Olive la cuchillada m�s grande de su vida.

�Qu� le har� a tu hermana?

Se fugar� con un domador de leones. Se casar� con un hombre de circo.

A menos, que quieras casarte t� con ella.

Pareces tan interesado en ella...

Te agradezco la excelente cena.

No vas a pertenecer a ninguna Verena,

vas a pertenecerme a m�.

La mente gobierna al cuerpo con un cetro de raz�n.

�Puede sentir mis manos extrayendo los rayos de afirmaci�n?

�Ha anotado eso, Sr. Pardon?

Cierre los ojos.

Repita despu�s de m�: ''Soy la hija de la Raz�n, y como tal,

pura, perfecta y sin tacha.''

''Soy la hija de la Raz�n,

y como tal, pura, perfecta y sin tacha.''

Ahora, descanse la mente del pensamiento.

Ojos cerrados. Cerrados. Cerrados.

Ahora vuelva al pensamiento.

''Soy la hija de la Raz�n,

y como tal, pura, perfecta y sin tacha.''

Es todo por hoy.

Esta curaci�n no debe forzar, sino descender suavemente.

''Soy la hija de la Raz�n.''

Quiero que piense en...

verdes campos.

Esta semana s�lo en verdes campos.

Nuestra pr�xima sesi�n ser� el jueves.

Recuerde mantenerle las rodillas calientes, que no coja gripe.

Le estamos muy agradecidos, Dr. Tarrant.

-Ha sentido un hermoso beneficio. -�Ha anotado eso, Sr. Pardon?

Gracias, doctor.

Es el momento de que la Srta. Verena avance.

-Quiero verla en un asiento principal. -�Qu� tiene pensado?

Su nombre en los carteles m�s grandes.

Su retrato en los escaparates de todas las tiendas.

Se lo digo claramente,

quiero verla en el Music Hall, a 50 centavos la entrada.

Tendremos que hablar con la Srta. Chancellor.

Si la Srta. Chancelor no se decide,

estoy preparado para hacerlo yo mismo, �me entiende?

El p�blico americano quiere o�r a la Srta. Verena, y la oir�n.

Que tenga un buen d�a.

No s� a qu� est� esperando todo el mundo.

Supongo que no estar�n esperando a que tenga 50 a�os.

Ya hay bastantes mayores en el campo.

�Saben?,

he conocido muchas mujeres c�lebres

y he tenido el honor de resumirlas taquigr�ficamente,

y algunas de ellas eran bastante voluminosas,

y les digo que nunca ha habido una oradora m�s atractiva

ante el p�blico americano.

Lo intentaron, pero significa ir a conferencias.

Y levantarse a las 9, lo cual no tengo intenci�n.

Es un placer verla en nuestra casa, Srta. Chancellor.

Aumenta mi apetito por la vida social.

Verena parece estar pas�ndolo muy bien con esos caballeros.

Yo ten�a los prejuicios m�s terribles, estoy lleno de ideas equivocadas.

Es un privilegio o�rla hablar.

Es lo que yo llamo verdadera conversaci�n.

Primero cojo una cosa, despu�s otra...

Parece como si no pudiese asimilarlo todo a la vez.

La Srta. Verena tiene encanto,

y hay una gran demanda de eso en relaci�n con las nuevas ideas.

Hay tantos que se han muerto de ganas de tenerlo.

Pero la Srta. Verena deber�a caminar hasta la cima.

La verdad es que necesita despojarse de su padre.

Ella no lo quiere sob�ndola de ese modo en la tribuna.

No a�ade un �pice a su atractivo.

Yo se lo digo, Srta. Chancellor.

Podr�amos llevarla juntos.

�Puedo tentarla, se�ora?

Los bu�uelos de manzana son muy buenos.

Ofr�celos por aqu�, padre.

Sabes que los alumnos de Harvard siempre tienen hambre.

S�, hambre, conocimiento y, por supuesto, principalmente, belleza.

�Pues s� que le han ense�ado a hablar!

No queremos hablar, queremos escuchar.

Deber�an escuchar a Olive Chancellor.

Ella sabe mucho m�s que yo y tiene ideas maravillosas.

-Vayan a hablar con ella. -Nosotros queremos o�rla a Ud.

-Debe hablar. -�No puedo!

No puedo hacer nada con un p�blico peque�o.

Vaya, Gracie. Aqu� est� nuestro anfitri�n.

En la universidad todos quieren o�rla.

Estamos hundidos en la ignorancia y el prejuicio.

No me hab�a dado cuenta de que eran la Universidad de Harvard.

El Sr. Burrage es de Nueva York. Es muy moderno.

Sale mucho en Boston.

No tengo duda de que conoce alguno de los lugares.

Su familia es muy rica.

Conoce a muchos de esa clase, pero no conoce a nadie como nosotros,

as� que le dijimos al Sr. Gracie que lo trajese, por supuesto.

Hablemos en serio. Yo no quiero sacar dinero de esto.

-�Qu� quiere sacar? -Quiero hacer historia.

Quiero ayudar a las se�oras, en general,

y a la Srta. Verena, en particular.

Me est�n pidiendo que hable. �T� qu� dices?

S� que te gusta que hable.

S�, en el momento y lugar adecuados.

�Ahora es su oportunidad con la Universidad de Harvard!

�Estos caballeros transmitir�n la noticia! �H�galos jadear!

�Quieren que la inicie?

Lo har� sola, si lo prefieren.

Esta podr�a ser una buena ocasi�n para intentarlo sin padre.

�Qu� quieren que haga?

�Vamos, denos el programa completo!

Quiero que te dirijas a p�blicos a los que merezca la pena dirigirse,

no que te exhibas a particulares.

Quiero que toques el coraz�n de naciones.

Haz lo que quieras, querida. Yo tengo que irme.

Puedo ver que no quieres que lo haga.

Ven conmigo.

Est�s enfadada. �Qu� he hecho?

No estoy enfadada. Estoy angustiada y asustada.

Verena, a esos j�venes no les importas, no les importamos.

Lo �nico que quieren es hacernos dejar todo lo que creemos sagrado.

No quieren eso, Olive.

No piden tanto como eso.

Entonces entra y habla para ellos, canta para ellos y baila para ellos.

Olive, eres cruel.

S�, quiz�s lo sea, pero...

prom�teme una cosa y ser� tan tierna...

Mi pobrecita est� fr�a.

Soy ego�sta y terrible, lo s�, pero...

prom�teme...

�Verena! Te vas a morir de fr�o.

Prom�teme que no te casar�s.

Tome, esto es un pr�stamo. Exclusivamente un pr�stamo.

Durante un a�o.

Y le har� otro.

Lo bueno es ayudarla a desarrollarse.

Eso es lo �nico que le pedimos. D�jela seguir su propia naturaleza.

No cierre la cala, Srta. Chancellor, simplemente d�jela rebosar.

�Srta. Birdseye!

�Srta. Birdseye!

Buenos d�as, se�ora. No se acuerda de m�,

pero asist� a una velada en su casa el a�o pasado

en la cual una joven dio un gran discurso. Fui con la Srta. Chancellor.

Ahora me acuerdo de usted y de que le trajo Olive.

Pero usted vive en Nueva York.

�Ahora ha venido para quedarse en Boston?

He venido por negocios durante 1o 2 d�as.

�Puedo acompa�arla un trecho?

A un caballero del sur no se le exige acompa�ar a una vieja bostoniana

por su propia ciudad.

La vieja caballerosidad, Srta. Birdseye, la vieja caballerosidad sure�a.

No me mostraron mucha cuando estuve all�, en los viejos tiempos.

Siempre andaban tras de m�.

�Por qu�? �Por su trabajo a favor de los negros?

S�. Les contaba la Biblia.

''Mujer del siglo XlX''

Verena Tarrant habl� sobre ese tema en la �ltima convenci�n.

�Habla a menudo?

Habla bastante en lugares cercanos, como Famingham y Billarickay.

Es como si estuviese reuniendo fuerza para romper en Boston como una ola.

Qu� pena que no hable en ning�n sitio esta noche.

Ma�ana tengo que volver a Nueva York.

Olive mencion� que hoy estaba visitando a su madre en Cambridge.

�D�nde vive en Cambridge la familia?

En una de esas callejuelas que parecen no tener nombre.

Bueno, debe tener alg�n nombre.

�Es una calle,

una plaza, un lugar...?

S�, eso es, un lugar. S�.

-Macnachnoch. -Macnachnoch.

-Macnachnoch. -Entiendo.

�No va a ir a ver tambi�n a su prima?

Srta. Birdseye, me pregunto si ser�a tan amable de no mencionar

nuestro encuentro a mi prima.

�Quiere que oculte...?

No, no quiero que oculte nada, simplemente...

desear�a que lo dejase pasar, que no lo mencionase.

Yo nunca he hecho una cosa as�.

�No se lo dir� Verena?

Ella se lo dice todo, su uni�n es muy estrecha.

No querr� que resulte herida.

Vaya, qu� considerado es.

Es una pena que no pueda simpatizar con la causa.

Quiz�s la Srta. Tarrant me convenza.

Tiene ante usted a un posible converso.

En ese caso, no le dir� una palabra a Olive sobre nuestro encuentro.

�Cochero!

�Tranquilo, chico!

Srta. Birdseye, espero volver a verla.

Bueno, yo siempre estoy por las calles de Boston.

West Newton Street, 219. Buen d�a, se�ora.

He decidido ense�arle la universidad de Howay,

porque me parece que deber�a hacer por usted algo a cambio.

A cambio de su amable visita.

Yel tiempo es tan espl�ndido.

�Qu� gu�a tan ideal!

�Todav�a da discursos?

Olive me habl� sobre usted.

Dijo que era un gran enemigo de nuestro movimiento.

Si me ve como un enemigo, ha sido muy amable recibi�ndome.

Llaman muchos caballeros.

Todo el mundo est� muy interesado.

En nuestro trabajo, quiero decir.

�Sabe?, aqu� es donde deber�a haber estado.

Me habr�a gustado estudiar aqu�.

No puede esperar que hable con mucha admiraci�n de una instituci�n

que tiene las puertas cerradas a nuestro sexo.

�Aboga por un sistema de educaci�n com�n?

Yo abogo por iguales derechos, oportunidades y privilegios.

Y la Srta. Chancellor tambi�n.

Yo pensaba que lo que ella quer�a era una desigualdad diferente.

Simplemente expulsar a los hombres por completo.

Si no le gusta lo que hay aqu�, no es culpa m�a.

�Por qu�? �Es algo contra Mississippi?

Es en honor de nuestros j�venes que lucharon en la guerra.

-Dice que fueron valientes, supongo. -S�.

Lo dice en lat�n.

Bueno, entonces lo fueron.

Yo deber�a saberlo.

Tuve que luchar contra ellos.

"Esta sala homenajea a los alumnos

que lucharon por los Estados Unidos durante la guerra."

Ojal� hubiese podido vernos en junio.

Nos estremec�amos, Sr. Ransom.

Era nuestra convenci�n.

Hab�a delegadas de todos los estados, de todas las ciudades.

Olive tuvo seis maravillosas mujeres en su casa, dos en un cuarto.

Por las noches, nos sent�bamos con las ventanas abiertas y habl�bamos...

y habl�bamos...

Com�amos montones de helado.

Vaya, Srta. Tarrant, me veo abocado a la penosa conclusi�n

de que est� Ud. echada a perder.

-�Echada a perder? -S�.

�Echado a perder usted!

�No va a ir a ver a Olive?

Ahora es distinta.

Es mucho m�s feliz.

�Por qu�? �Por usted?

Sabr� que ha estado aqu�.

-No, a menos que se lo diga usted. -Yo se lo digo todo.

Lo hago.

Si no se lo digo a Olive, entonces debe dejarme aqu�,

y no debe haber nada m�s.

No debe haberlo, Sr. Ransom, de verdad.

�Por qu�? �Qu� teme que pudiese haber?

La Srta. Birdseye espera que lo haya, espera que me convierta.

Piense qu�, podr�a aparecer, del m�s negro Mississippi.

Pros�lito de primera clase.

Sr. Ransom, �sabe lo que me llama la atenci�n?

El inter�s que tiene en mi no es ni un poco controvertido,

es s�lo personal.

�Se lo va a decir a la Srta. Chancellor?

-�Aqu�! �Aqu�! -�Buenas tardes, se�ora!

Las cartas de mi hijo solo hablan de usted y de la Srta. Tarrant.

Pero ella es todo lo que dice. Es encantadora.

-�Qu� era? -''Lied ohne w�rte'', de Mendelsohn.

�Qu� significa?

''Canci�n sin palabras''.

Va fortaleci�ndose cada vez m�s, su dedicaci�n es inquebrantable.

Ser�a un privilegio para m� presentarla a los simpatizantes de Nueva York.

Espero que me lo permita.

Me har�a feliz.

Har�a a mi hijo muy feliz.

Es un original, no hay duda.

Puedo ver tu atracci�n por ella con tu gusto de coleccionista.

Oh, madre, es un asunto muy distinto a mi coleccionismo.

�Sra. Burrage?

-S�. Ah, Sr... -Tom Gracie.

S�, Sr. Gracie. �C�mo est� usted?

-Muy bien, se�ora. -�Sale a cenar?

A un seminario, me temo.

�C�mo est� la encantadora Srta. Tarrant?

Encantadora, como siempre.

Abr�guese, Sr. Gracie, fuera hace fr�o.

Disfrute del resto de su visita, se�ora.

-Buenas noches. -Buenas noches, Srta. Green.

Has estado muy extra�a todo el d�a.

Ayer.

Desde que viniste de visitar a tu madre.

Tus pensamientos han estado alejados de m�.

�Sabes, Olive?,

a veces me pregunto que si no fuera por ti...

Si yo lo sentir�a tanto.

Lo de no tener voto,

la explotaci�n de las mujeres.

Lo siento todo el tiempo,

noche y d�a.

Lo siento aqu�, como uno siente una mancha sobre su honor.

S� c�mo es para ti, lo expuesta que est�s a los hombres.

Muchos detendr�an tu boca encantados bes�ndote.

Olive, �sabes lo que me hab�as pedido una vez que te prometiese?

Te lo prometer� ahora. Har� cualquier juramento que quieras.

Espero con todo mi coraz�n que no te cases nunca,

pero no porque me lo prometieses.

Preferir�a confiar en ti.

Te pedir�n matrimonio a menudo.

A m� nunca.

No prometas,

pero no me falles.

''El editor lamenta...''

Respetuosamente suyo tambi�n, se�or.

La Sra. de Henry Burrage le espera en casa la noche del mi�rcoles,

1 de junio de 1876, para o�r un discurso de la Srta. Verena Tarrant

Apetici�n de la Srta. Verena Tarrant.

Gracias, Mary.

Tal vez la idea de la Srta. Chancellor sobre el futuro de Verena

no coincida con la tuya. O la m�a.

�Te importa?

S� que no es lo que tienes derecho a esperar, la hija de un curandero.

Me gusta la chica, Henry, aparte de que me guste para ti.

Bueno, no has conocido a los padres.

No importa lo m�s m�nimo.

Una chica como Verena crea sus propios est�ndares.

-Buenas noches. -�C�mo le va?

-Me alegro de verle. -Buenas noches.

-Se�ora. -Buenas noches.

�Ah, querida!

�Eres socio? No sab�a que lo fueses.

No lo soy. Nada me inducir�a a serlo.

Va a hablar sobre los Tarrant.

Esa mujer esta noche. �No es de Boston?

Estar�s muy desesperado si tienes que ir a Boston para entretenerte.

Vaya, Srta. Chancellor, qu� agradable volver a verla otra vez.

�Puedo unirme a usted?

El viaje ha sido muy entretenido.

No tenemos nada tan brillante en Mississippi.

Y qu� maravilla verlas a Ud. y a la Srta. Tarrant de hero�nas de la ocasi�n.

�Parezco la hero�na de una ocasi�n?

Lo parecer�a, si no se escondiese. �No va a ir a la otra sala?

lr� cuando me lo pidan.

Cuando me inviten.

As� que..., �van a agitar el mundo de moda?

Llevamos nuestro trabajo a donde se necesita.

Hemos aprendido a sofocar nuestro disgusto.

Lo entender� cuando escuche a la Srta. Tarrant.

La Srta. Tarrant...

�Por qu�? �Qu� sabe de ella?

�No recuerda que la o� hablar aquella noche en casa de la Srta. Birdseye?

Esa fue la �nica vez.

No, volv� a verla al d�a siguiente, en su casa.

Sr. Belmont, deber�a ir entrando, estamos a punto de empezar.

Gracias.

Disc�lpeme, Srta. Chancellor,

pero si me hace el favor de tomar mi brazo, le buscar� un buen sitio.

Le recomiendo que busque un sitio sin demora.

Si no la ha o�do nunca

tendr� uno de los mayores placeres de su vida.

El Sr. Ransom s�lo viene a ventilar sus prejuicios.

No sea tan dura conmigo.

La �ltima persona que esperaba ver en el Club del Mi�rcoles.

Nunca me dijiste que conocieses a la Sra. Burrage.

Y no la conozco. No hab�a o�do hablar de ella hasta que me invit�.

�Entonces por qu� te invit�?

Supongo que tu hermana hizo que me enviasen una carta.

-D�jame encontrarte un sitio dentro. -�Mi hermana? �Y un cuerno!

S� cu�nto te quiere Olive.

Las sillas est�n todas ocupadas. Podemos o�rla desde la puerta.

Aqu� no nos molestar�n.

No pretendo perderme el partido aqu� dentro, �sabes?

No encontrar�s mucho deporte en el Club del Mi�rcoles.

�No es m�s divertido, s�lo los dos, ''t�te � t�te''?

Es un gran placer y privilegio para m�

recibir a la Srta. Verena Tarrant en su primera aparici�n en Nueva York.

Unos la han llamado ''gran profetisa''; otros, ''poetisa''; otros ''vidente'',

pero yo s�lo me limitar� a present�rsela

como una joven con una extraordinaria conciencia

de la gran cuesti�n relativa a la igualdad de las mujeres.

All� va. �Est� en marcha!

Est�n en suelo hist�rico.

Hace cien a�os, sobre este suelo,

nuestros antepasados derramaron su sangre en nombre de la libertad.

En nombre de la libertad les hago una simple pregunta.

�Creen que puede salir algo bueno de una sociedad

donde las mujeres son tratadas como esclavas?

La vida p�blica del mundo continuar� de la misma manera...

Fue idea de su hijo, por supuesto.

Entre t� y yo, el joven Sr. Burrage est� muy interesado en Verena.

Verena va por ah� predicando que nadie deber�a casarse,

pero yo creo que en este caso est� empezando a cambiar de opini�n.

Pero primero tendr�n que hablarlo con Olive,

porque ella no ha cambiado de opini�n sobre el matrimonio.

Y si me preguntasen qu� funciones podemos realizar,

yo responder�a ''cualquiera''.

D�jennos ser capitanes de barco

y ver�n c�mo demostramos lo que valemos.

Yo creo que el genio especial de la mujer es ser de funci�n intuitiva,

de tendencia espiritual y de movimiento el�ctrico.

Pru�bennos y lo ver�n.

No estoy aqu� para recriminar

ni para profundizar el abismo que ya se abre entre los sexos...

Nunca he entendido c�mo Olive puede soportar ese estilo de Verena.

Me sorprende el Sr. Burrage. Despu�s de todo, es un caballero.

Con toda certeza puede ver que no es su tipo de persona.

D�jame buscarte sitio dentro. Puedes subirte a una silla, apoyarte en m�...

Si�ntese, Sr. Ransom.

Seguramente no ser�s tan descort�s

como para dejar sola a una dama en un lugar p�blico.

... para cada individuo.

Para darle la visi�n del mundo que veo yo constantemente,

redimido, transfigurado por un nuevo tono moral.

Habr� ternura,

simpat�a, generosidad,

donde ahora hay s�lo fuerza bruta y s�rdida rivalidad.

�Qu� tonta suena!

Ni siquiera escuchas lo que est� diciendo.

Sr. Ransom, mi hermana nunca le envi� una invitaci�n a este lugar.

�No vendr�a de Verena Tarrant?

Si me envi� una invitaci�n,

deber�a por lo menos escucharla, a cambio de la cortes�a.

Si te levantas de ese asiento, le dir� a Olive lo que sospecho.

� Y qu� sospechas?

Que los dos hab�is mantenido correspondencia.

�Has estado viendo a la Srta. Tarrant?

�Has estado haciendo visitas secretas a Boston?

T� has perdido la cabeza.

Qui�n juzgar� lo que exigimos, sino nosotros mismos.

Nosotras exigimos simplemente libertad,

que levanten la tapa de la caja en la que hemos estado siglos metidas.

Ustedes dicen que es una caja muy agradable, c�moda y acogedora,

con buena paredes de cristal para que podamos ver,

y que lo �nico que se necesita es otra silenciosa vuelta de llave.

Eso se responde muy f�cil.

Caballeros,

ustedes nunca han estado en la caja

y no saben lo que se siente.

�Saben lo que me sorprende de ustedes?

Me sorprenden como hombres que est�n muri�ndose de hambre

mientras en casa tienen una despensa llena de pan, carne y vino;

o como seres ciegos y dementes

que dejan que les arrojen a la prisi�n de un deudor,

cuando tienen en los bolsillos llaves de cajas fuertes y cofres del tesoro

llenas de oro y plata.

La carne y el vino,

el oro y la plata,

son simplemente la fuerza suprimida y desperdiciada.

El genio, la inteligencia, la inspiraci�n de las mujeres.

Nosotras somos el coraz�n de la humanidad.

D�jennos tener el valor de insistir en ello.

�No cree que es todo cierto?

No, no lo creo, pero lo que yo piense no importa.

Bueno, si es tan indiferente.

No es porque sea indiferente.

El Sr. Ransom es el sujeto m�s duro que he conocido jam�s.

Se mantendr� firme.

�No querr� decir que no se ha conmovido?

No, yo no he dicho eso.

-�Qu� es? -Champ�n.

No puedo beberlo.

�Es un gran seguidor?

Est� loco por nuestro movimiento.

Pero si todav�a quiere que retroceda 5.000 a�os,

espero que no se lo diga a la Srta. Birdseye.

Es muy rom�ntica sobre nosotros.

Sobre nuestras relaciones, suyas y m�as.

Est� segura de que voy a convertirlo,

y de que va a convertirse en un campe�n,

y que cuando llegue a la cima, ser� todo gracias a m�.

Una especie de matrimonio entre el sur y Boston.

Un matrimonio de ideas.

�No querr� que la desilusione?

No debe hacerlo.

Jam�s.

Sra. Burrage, se lo agradezco mucho.

Nunca hab�a visto un entretenimiento

que me cautivase m�s por su encanto.

Me alegro de que haya podido venir.

-Maravillosa criatura, �verdad? -S�.

La Srta. Chancellor es la gran amiga y colega de la Srta. Tarrant.

Perm�tame que le presente al Sr...

No, tengo el honor de ser una especie de primo del la Srta.

Es decir, si no me repudia.

Si es primo de la Srta. Chancellor, ll�vela al sal�n a cenar algo

en vez de irse tan pronto.

Se lo agradezco mucho, pero nunca ceno.

Estas ocasiones me dejan exhausta.

Me lo imagino.

La dejar� tranquila con su primo.

Est� en las mejores manos, estoy segura.

S�lo la molestar� para hacerle una �nica pregunta.

�D�nde se alojan?

Quiero ir a ver a la Srta. Tarrant.

No digo que quiera ir a verla a usted porque tengo la idea

de que no se alegrar�a de verme.

�Por qu� acude a m�?

Creo m�s decente preguntarle a Ud. la informaci�n que quiero.

Si no me dice d�nde se alojan, quiz�s le pida a la Srta. Tarrant que lo haga.

�Me mandar� recado en una tarjeta?

Calle 10 Oeste, n� 11.

Es libre de venir.

Por supuesto que lo soy.

�Por qu� no lo iba a ser?

Quieto.

Para empezar, fuiste t� quien lo trajo.

Pens� que a estas alturas ya estar�as casada con �l.

�C�sate t� con �l! �Qu� te hizo pensar tal cosa?

�Crees que me voy a casar con cada hombre que me siga?

Debes haber sido t� quien anim� a Verena a mandar la invitaci�n

para la reuni�n.

�Verena? �A �l? �Por qu� iba a hacer tal cosa?

�Por qu� no la iba a hacer, ya que son tan �ntimos?

No lo hab�a visto m�s que dos veces en su vida antes de anoche.

-�Eso es lo que te dijo? -Ella me lo dice todo.

�Est�s segura...

de que anoche fue s�lo la tercera vez?

Adeline Luna, �qu� est�s insinuando?

S�lo te estoy avisando, nada m�s.

El Sr. Burrage lo explica todo tan maravillosamente.

�Ha intentado hacerte el amor?

Supongo que s�.

�l dice que le gusto por lo mismo que los esmaltes antiguos y las sabanillas.

�Sabes, Verena?,

esta no es nuestra vida real.

- No es lo que parece. - No, claro que no.

�C�mo conseguiste su direcci�n?

La del Sr. Ransom.

Para que lo invitase la Sra. Burrage.

Por una carta suya que recib�.

No sab�a que os carteaseis.

Me escribi� una vez.

Nunca te lo dije.

�Por qu� no me lo dijiste?

Sab�a que no te gustar�a porque no te gusta �l.

Yo no pienso en �l. No es nada para m�.

-C�mo sufres. -S�, puedes hacerme sufrir.

Nunca lo har�.

Encontr� esta nota cuando ven�a a casa.

Quiere verme. Dice que tiene mucho que decirme.

�T� quieres verlo?

Debo confesar que tengo curiosidad.

Es tan terriblemente opuesto.

Me gustar�a verlo y convencerlo de dos o tres puntos

m�s que nada en el mundo.

No debes tener miedo,

soy lo bastante fuerte.

�Por qu� me haces decir cosas tan vanidosas?

Mira, Olive Chancellor,

podemos ir a casa ma�ana si quieres.

�T� qu� quieres?

Haz lo que creas mejor.

Ysi nos quedamos, �estar�s mucho tiempo con el Sr. Ransom?

Pensaba que a estas alturas ya sab�as que soy seria,

que he dedicado mi vida.

No entiendo por qu� no pareces capaz de confiar en m�.

Olive, me muero de hambre.

V�stete.

Supongo que quiere ser presidente de los Estados Unidos.

Pues claro que s�.

Sin embargo,

ya que sin duda morir� pobre e ignorado,

nadie sabr� nunca que visiones de grandeza he ahogado y enterrado.

Usted no morir� ignorado.

Cuando empiece, mejor que la gente tenga cuidado con su voluntad.

-�Qu� sabe usted de mi voluntad? -S� que es m�s fuerte que la m�a.

Me ha hecho salir con Ud. cuando cre�a que ser�a mejor que no.

Bueno, entonces,

asunto resuelto.

La Srta. Tarrant vendr� con nosotros y se quedar� hasta que se canse.

�Por qu� quiere que los visite, Sra. Burrage?

Debe saber que su hijo desea casarse con ella.

Mi hijo cree firmemente en su movimiento

y en la propia Srta. Tarrant.

Yo esperaba �xito, pero no esperaba lo que ella...

lo que ustedes nos dieron.

S� que Henry nunca m�s se volver� a interesar tanto por ninguna chica.

Mi querida Srta. Chancellor.

El pobre chico ha puesto el asunto en mis manos,

y ya ve que yo lo pongo en la suyas.

Creo que no ha visto nunca al Dr. Tarrant y a su esposa.

Quiere decir que son absolutamente terribles.

S�, Henry me dijo que eran imposibles.

Estoy preparada para ello.

Y podemos,

ofrecemos ciertas ventajas.

Sobra decir que nuestros medios est�n a disposici�n de su movimiento.

�Cree que yo no quiero todo lo que las pobres mujeres podamos conseguir?

� Yc�mo puedo estar segura de eso?

Luego, �seguir�an import�ndole tanto nuestros pensamientos, de ella y m�os?

�Cree que estamos fingiendo inter�s s�lo para apropiarnos de ella?

Eso no es muy agradable por su parte, Srta. Chancellor.

Por supuesto, tiene que ser tremendamente cuidadosa.

Me atrever�a a decir que no le gusta la idea de que se case.

Romper�a una amistad que tiene...

tanto inter�s para usted.

�Entonces debo entender que nos considera inferiores?

Para usos p�blicos, absolutamente. Perfectamente d�biles y de segunda.

Pero privadamente es otra cuesti�n.

Mi plan es tenerlas en casa y pasarlo bien all� con ustedes.

Parece pensar que controlo los actos de Verena y sus deseos,

y que estoy celosa de cualquier otra relaci�n que pueda formar.

S�lo puedo decir que su actitud ilustra el modo

en que todav�a son malentendidas las relaciones entre mujeres.

Esas actitudes son contra las que queremos luchar,

con toda nuestra fuerza y toda nuestra vida, la Srta. Tarrant...

Verena y yo.

Bueno, Srta. Chancellor, tambi�n es usted toda una oradora.

No, no lo soy.

Yo soy torpe y mordaz. Es ella quien es...

elocuente, elegante y encantadora.

Mi hijo la admira tanto como usted.

Por supuesto, �l nunca se entrometer�a.

Supongo que se retira.

�Cree que otros ser�an tan reservados como �l?

�Se sentir�a usted m�s segura con esos otros?

�Aqu� otros se refiere?

A ninguno en particular.

Pero, por ejemplo, est� el joven a quien ella me pidi�

que enviase una invitaci�n para mi fiesta.

Creo que dijo que era su primo. Ahora me parece un posible admirador.

Me pregunto si podr�a darle un consejo.

Mi hijo es noble, de buen car�cter,

y cree en sus ideas.

La Srta. Tarrant estar�a m�s segura en todo sentido con �l que con otros.

Aventureros, explotadores o gente que, una vez la consigan,

la callar�an por completo.

�Por qu� no escribe sus ideas?

Lo he hecho, pero nadie quiere publicarlas.

Los editores son una pandilla t�mida y mezquina.

Todos quieren algo original,

pero le tienen un miedo mortal cuando llega.

As� que, recibo muchas cartas.

Todas empiezan del mismo modo: ''El editor lamenta...''

En Nueva York todos lamentan. Es tambi�n lo que hacen mis clientes.

Debo tener algo muy malo.

�Usted qu� cree?

No, yo creo que est� bastante bien, excepto por sus opiniones.

�Esa me la pagar�!

Un editor me devolvi� un manuscrito. Dec�a...

que mis ideas estaban trescientos a�os desfasadas.

Ver�, no es que llegase demasiado tarde,

he llegado demasiado pronto.

Siento mucho que no consiga que le publiquen.

Debe continuar,

y espero que tenga �xito, aunque lo que desee sea meternos en la caja.

Puede censurarme por mi nombre, si quiere,

pero no diga nada sobre Olive Chancellor.

�Ya est� otra vez! �Mujeres!

Siempre pensando que es algo personal.

Siempre piensan que se refiere a Uds. mismas.

-�S�, eso es lo que dice la gente! -Bueno, no quiero hablar sobre Ud.

Mi inter�s es en mi propio sexo. El suyo, evidentemente, se cuida solo.

De todos modos, estoy cansado de o�r siempre hablar de mujeres,

de su libertad, su educaci�n, su liberaci�n.

Pobres mujeres americanas cuando eche a andar.

Yo amo a las mujeres americanas.

S�lo hay ciertos ejemplos que no puedo soportar,

las que corren por ah� gritando: ''�Abajo los hombres!''

''�Abajo el amor entre hombres y mujeres!''

Como usted.

�Se lo digo?

No creo que sienta lo que predica.

No, no.

Es s�lo su dulce naturaleza.

Siempre quiere complacer a alguien: la Srta. Chancellor, sus padres

y todo aquel que estime.

Pero no es realmente usted.

Usted est� hecha para algo diferente.

Est� hecha para la intimidad,

est� hecha para el amor...

para m�.

�Has visitado a la Sra. Burrage?

-S�, ya he pasado por eso. -� Yqu� ha dicho?

Quiere que te quedes con ella.

Dice que Nueva York estar� a tus pies.

No me quedar�.

No lo har�.

Olive Chancellor,

ll�vame.

... No es el glorioso cuatro el que celebramos hoy?

Este d�a dio a luz a la libertad. Su nombre ahora llena la tierra.

Ninguna estrella huy� de nuestra bandera.

Qu� gloriosa luz derramaron.

Supongo que retrocedo un largo camino.

No hasta el 76, pero casi.

He visto cambios. Puedo deciros que gloriosos cambios.

Verena, ven aqu�.

Ha habido tantas...

Elizabeth Stanton, Susan B. Anthony,

la Sra. Lucretia Mark. Es como si fu�semos un gran ej�rcito.

�No es adorable?

Hombres libres y valientes,

alegraos todos,

en este d�a todos unidos debemos celebrar

las barras y estrellas en el cielo.

Feliz cumplea�os, Srta. Birdseye.

D�jelo as�.

Buenas tardes.

Supongo que es hora de que vuelva a tomar mi remedio.

Debe decirme cu�nto toma.

�Una cucharada o dos?

Bueno,

supongo que esta vez tomar� dos.

Es homeop�tico.

S� que no tomar�a ninguna otra cosa.

Ahora es generalmente admitido como el verdadero sistema.

Una...

Pensaba que era Verena.

Dos.

Srta. Birdseye,

�recuerda la �ltima vez que nos vimos?

Muy amablemente me dio la direcci�n de la Srta. Verena en Cambridge.

Bueno, aqu� est� otra vez.

Parece que le ha agitado.

S�, se�ora,

me ha agitado tremendamente.

�Tenemos siete cartas para la Srta. Birdseye!

�Vaya, Sr. Ransom!

�A d�nde diablos lo ha arrastrado el mar?

Bueno, sub�, encontr� la puerta abierta y la Srta. Birdseye parec�a pensar

que podr�a quedarme.

Srta. Birdseye, ahora apelo a usted. Me pongo bajo su protecci�n.

�No tenemos sitio para todos?

Supo por mi carta que est�bamos aqu�.

La que le escrib� justo antes de que vini�semos, Olive.

�No recuerdas? Te la ense��.

Este es un lugar encantador.

S�lo que para usted tiene un defecto.

Tres cuartas partes de los residentes de verano son mujeres.

La Srta. Tarrant dec�a en su nota que era un lugar

donde se pod�a poner ropa vieja y tumbarse en el suelo.

Bueno, me encanta tumbarme en el suelo

y toda mi ropa es vieja.

Espero poder quedarme tres o cuatro semanas.

-�Han aceptado uno de mis art�culos! -�De verdad?

�Cu�ndo sale?

He recibido una carta del director del National Review

dici�ndome que estar�a encantado de imprimirlo y de volver a saber de m�.

Que no tema, volver� a saber de m�.

Esto parece lamentable para usted,

pero ver�, para m�,

esto cambia completamente la manera de ver mi futuro.

�Por qu�? �Antes no se sent�a feliz con su futuro?

No, me sent�a muy triste.

Pero ahora...

Ahora estoy construyendo castillos en el aire

y poni�ndola a usted en el mejor y m�s grande de todos ellos.

�D�nde est� el Sr. Ransom? Espero que no lo hayas tirado por la borda.

Se ha ido hacia el otro lado.

Espero que pronto hable a nuestro favor.

Ha escrito un art�culo muy bueno para el National Review.

Es precioso ver c�mo avanza, �verdad?

Verena Tarrant,

qu� fr�os tienes los labios.

Hay algo que quiero decirte.

El Sr. Ransom vino a verme a Cambridge una vez.

Dimos un paseo y le ense�� las facultades.

No quise dec�rtelo,

pero ahora quiero que lo sepas todo.

�Qu� hay entre vosotros?

No puedo creerlo, me has enga�ado.

Olive, fue para evit�rtelo.

Si quisieras evit�rmelo, �l no estar�a aqu�.

�Quieres decir que yo lo traje aqu�?

En mi vida me hab�a sorprendido m�s que cuando lo vi.

�Para qu� ha venido?

Ha venido para pedirme que me case con �l.

Ay�dame.

Ay�dame.

�Por qu� no decirle simplemente que lo amas?

�Amarlo?

�C�mo puedo amarlo si me dice que quiere que lo deje todo?

Todo nuestro trabajo.

No volver a hablar en p�blico nunca m�s.

�Te ha pedido eso?

-�De esa manera? -�No, no es de esa manera!

Con mucha ternura.

�Por Dios bendito, no te arrastres!

�C�mo se atreve a entrar aqu�? �No sabe que esta es mi casa?

Por supuesto que no entrar� en ella.

Quiere verme fuera,

durante s�lo una hora.

Y le he dicho que s�.

Dice que quiere conocerme mejor.

�No me dejes!

�Me matar�s!

Tienes que ayudarme, Olive.

Sr. Ransom,

tiene una hora.

�Vamos, chico! �Vamos, chico!

Nadie me hace caso, �ves?

D�jeme.

Muy bien.

Verena, necesito tu ayuda.

Aprieta bien.

Est� bien, ya lo tengo.

�Hola!

�Hola, Sr. Ransom!

�Hola!

Olive quiere que nos vayamos.

Pues d�gale que es in�til. La seguir� a cualquier sitio que vaya.

Si le pidiese irme muy amablemente,

�me dejar�a ir?

�No ve lo que le est� haciendo?

A m� no me preocupa la Srta. Olive.

Es una guerrera, no me ha dado ni la m�s m�nima posibilidad.

�No puedo hacerte ver

cu�nto m�s...

natural es,

por no decir agradable,

darte a un hombre

en vez de al movimiento de una...

solterona morbosa?

�Oh, no!...

Est� bien.

Est� bien.

�Sabes?,

voy a tener que ser

tremendamente bueno contigo

el resto de nuestros d�as

para compensar esto.

Pobre Verena.

Vamos.

�No lo entiendes? No es que te ame, sino que odia nuestra causa.

Tiene que demostrar que un hombre s�lo ha de silbar para que una mujer,

para que t� vayas corriendo.

Ni siquiera me est�s escuchando.

No, te escucho.

Quiero que digas todo esto. Quiero o�rlo.

Quiero que me hagas odiar, no a �l, sino lo que siento por �l.

No hablemos. Ven y si�ntate a mi lado.

C�geme la mano.

�Est� esperando a alguien?

Vaya, Dra. Prance.

La estoy esperando a usted.

-Deje que la ayude. -Vaya, gracias, se�or.

�Qu� espera atrapar?

''Tan pronto el juez tom� asiento, el oficial de la sala grit�: ''Silencio'',

en tono autoritario,

tras lo cual otro oficial en la tribuna grit�: ''Silencio'', de modo airado.

despu�s de lo cual 3 o 4 mujeres m�s gritaron: ''Silencio'',

con voz de indignada protesta.''

No pares, estoy disfrutando.

Contin�a. En ''El Sr. Pickwick toc� la campana'', ah� es donde vamos.

''El Sr. Pickwick toc� la campana y tras haber conseguido un coche,

los cuatro Pickwick y el Sr. Furter se acomodaron en �l

y se dirigieron a Guild Hall.

Sam Weller, el Sr. Lothan y la bolsa les siguieron en un cabriol�.

�No tiene que volver a la casa?

Presumo que no sabe lo que es ser una de las cuatro mujeres encerradas

en una peque�a casa de madera.

Y la Srta. Birdseye no me necesita.

Ahora duerme la mayor parte del tiempo.

�Ella nunca se ha preguntado por qu� no aparezco por la casa?

�Nunca se lo ha preguntado usted?

No puedo hablar por la Srta. Birdseye, yo nunca me pregunto, Sr. Ransom.

Si lo hiciese, no parar�a nunca.

Esto de estar en la ''era de los milagros''.

Deber�a o�rlas all�, en la casa,

prepar�ndose para la gran aparici�n de Verena en el Music Hall.

El Music Hall es un edificio bastante grande,

pero supongo que no es tan grande como las ideas de la Srta. Chancellor.

Me sorprende que la Srta. Chancellor no le exija m�s esfuerzo.

Conmigo se ha rendido, sabe donde estoy.

�D�nde est�?

lmagino que en el mismo sitio que usted.

S�lo que yo no importo, �no es extra�o?

Consideran a las mujeres iguales de los hombres,

y a�n as� se emocionan m�s cuando se les une un hombre que una mujer.

Qu� pena que no pueda decir: ''�Maldita sea!''

S�.

Hola.

-�Qu�? -Olive se morir�. La matar�.

-Hoy no puedo estar contigo. -Una hora.

Dijimos una hora.

Si no quieres que me presente en el Music Hall, tendr�s que raptarme.

�Por qu� cantar en el Music Hall? Cantar�s para m�.

�Verena!

Verena, apura, es la Srta. Birdseye. Vuelve a la casa.

-�Qu� ha pasado? -Es la Srta. Birdseye.

�Sabemos qu� ha pasado?

�Qu�?

Ha pedido ser enterrada aqu�.

Es la �nica cosa que le o� pedir jam�s para s� misma.

Este es un lugar extra�o para concederlo,

y yo una extra�a clase de mensajera para esta clase de cosas,

ya que no cultivo el lado sentimental.

Tengo un mensaje para usted.

�De Verena?

Dice que no puede verlo durante un tiempo.

Durante tres o cuatro d�as.

Desea estar tranquila y pensar bien las cosas, dice.

Lo entiendo.

Pues yo no, pero eso no importa.

Me voy, Sr. Ransom. Tengo que volver a mi consulta.

Espero que podamos volver a pescar.

No le dir�a que no, pero mi sitio est� vac�o en la ciudad.

No me hubiese quedado tanto tiempo m�s que por la Srta. Birdseye.

Adi�s, Sr. Ransom.

Y buena suerte.

Pensaba que la Srta. Chancellor nos invitar�a a quedarnos unos d�as.

No quiere causaros molestias.

Os ver� muy pronto en Boston.

Tienes buen aspecto, madre.

No puedo decir que haya gozado de una perfecta salud,

y el aire del mar ser�a muy beneficioso...

Tienes otro vestido nuevo.

Tem�a que fuese un poco colorido de m�s para la triste ocasi�n.

lmaginamos un gran �xito en la aparici�n de Verena en el Music Hall.

Ha escogido un buen tema para ella, Srta. Chancellor:

''La raz�n de una mujer''.

Un tema muy distinguido.

Estaremos deseando verlos all�.

Si mientras tanto pudiese arriesgarme a ofrecer mi asistencia,

cualquier cosa que est� dentro de mis humildes medios...

Ciertamente se lo haremos saber.

La Sra. Tarrant y yo creemos que es nuestro deber participar en el...

triunfo venidero.

Nuestro sagrado deber de padres.

-Adi�s, querida. -Adi�s, madre.

Cu�date.

Verena.

Verena, debo verte hoy, aunque s�lo sean diez minutos.

�Adelante, d�selo! �Vamos!

Le he prometido diez minutos.

Debes creerme, Olive.

Mi elecci�n est� hecha, lo sabes.

Debes creerme.

�Qu� le dir�s?

Que es imposible.

Que lo he pensado una y otra vez y no puedo, no puedo, no puedo.

Diez minutos. Tendr� tiempo para acabar la carta de la Srta. Peabody.

Sr. Ransom...

�Verena!

�Ha regresado la Srta. Tarrant?

No, se�ora, todav�a no.

Se est� haciendo tarde.

Espero que hayan llevado al barquero con ellos.

Ese caballero del Sur no parece saber mucho sobre como manejar un bote.

Estoy seguro que cuidar� bien de ella.

Basil...

�Verena!

�Verena!

Siento molestarla. Esperaba ver un momento a la Srta. Tarrant.

La Srta. Tarrant se ha ido.

La llev� al vapor esta ma�ana.

�Ah, s�? �Ad�nde ha ido?

No estoy segura de estar obligada a dec�rselo.

Por supuesto que no. �Disc�lpeme por preguntar!

�Es mucho mejor que la encuentre por m� mismo!

No la encontrar�.

�No?

No, estoy segura de ello.

Has perdido mucha sangre.

Estar�s muerto antes de que lleguemos al pueblo.

�Usted! �Qu� est� haciendo aqu�?

Tranquilo, tengo entrada para la conferencia.

Para este asiento de aqu�, C1.

Lo he escogido para poder tener la mejor vista.

La conferencia no es hasta las siete de la tarde.

Por favor, vuelva a esa hora.

�Ha llegado la oradora?

-Quiz�s pudiese echarle un vistazo. -No, se�or, no est� aqu�.

Entiendo que hace un mes que no se la ve. Ha desaparecido.

Estar� aqu� puntualmente esta noche, se lo garantizo.

�Es tan amable de irse?

Son nervios.

Est� aqu�.

-No deje entrar a nadie. -No se preocupe, se�orita.

-Nadie va a entrar ah�. -Gracias.

C�lmate.

No es propio de ti estar tan nerviosa, es m�s propio de m�.

Parece que hemos intercambiado caracteres.

Estamos juntas, t� y yo.

Estamos juntas, Verena. Conf�a en m�.

Ap�yate en m�.

No sirve de mucho. Es el mismo que quiere mantener apartado.

No creo que sea...

No, es el otro.

�Quiere pedirle al organista que toque un poco m�s?

�Por el amor de Dios, siga tocando!

Supongo que ser� mejor que est� callado.

�Callado? �Es posible estar m�s callado que yo?

He visto locos que se parec�an mucho a usted.

Vamos, yo, si fuese usted, no arruinar�a la conferencia.

�Por qu� no va a sentarse con los dem�s?

Esta conferencia no se celebrar�.

S� se celebrar�. Tan pronto como el p�blico pare.

�Por qu� no da un paseo?

�Se�or!

Hay muchos d�lares esperando fuera.

Es un hecho que no se deber�a pasar por alto.

No podr� soportarlo, se me est� hinchando el tobillo.

El p�blico est� nervioso.

Vaya y h�bleles. �Les hablar�? Denle unos minutos.

Estoy aqu�. Estoy aqu�.

�Damas y caballeros!

Les ruego paciencia para mi hija, la Srta. Verena Tarrant,

que est� con nosotros en estrecha proximidad,

-esperando... -No puedo.

-...la llamada que le posibilite -No puedo.

traerles el mensaje que todos han venido a escuchar.

No es extra�o que sea lo que es.

Fue mecida en salas de espiritismo, amamantada entre meditaciones.

Se ha sentado en las rodillas de son�mbulos.

Ha pasado de mano en mano de famosos transponedores.

�L�rgate!

Yo mismo no he carecido de cierta notoriedad p�blica.

Mientras esperamos, podr�a interesarles o�r el informe...

�En nombre de Dios!, �por qu� no sale?

Si quiere que cubramos el acto, no hemos tenido suficiente.

Tengo que entrar. Para el Transcript.

No puede entrar. A este hombre tambi�n lo tengo fuera.

Henrietta Staffpole, del Vesper. �Es seguidor de la Srta. Tarrant?

Soy su m�s grande seguidor, se�ora. Puede citarme en los titulares.

-�Cu�ntas veces la ha o�do hablar? -En muchas ocasiones.

�Cree que su mensaje es tanto para hombres como para mujeres?

Cuando se acercaba a su presentaci�n,

vestida con una vaporosa t�nica blanca.

Se dijo que pertenec�a a la hermana del Sr. Plympton, Mary.

Las flores fueron distribuidas entre el Sr. y la Sra. Plympton,

recibiendo cada uno un diminuto ramo de manos del esp�ritu,

y mientras lo hac�a, otra mano manipulaba la pizarra

en la cual estaba escrita la palabra: ''Adi�s.''

�Queremos a Verena! �Queremos a Verena!

Nunca he visto nada igual.

�Qu� demonios est�n haciendo ah� dentro?

Esto ya ha durado demasiado.

Si no abren esta puerta, la echar� abajo.

�Espere, por favor!

Si te vas ahora, te ver� ma�ana.

D�jame salir ah�. S�lo es una hora.

No, eres m�a. No me puedes quitar una hora.

�Alguien se da cuenta de que cada cuarto de segundo vale 500 d�lares?

�Que les devuelvan el dinero! �No les pueden devolver el dinero?

Verena Tarrant, �no pretender�s a echarte atr�s?

D�jennos solos. D�jennos solos un minuto.

D�jenme hablar con �l.

Olive...

Tan pronto como te vi, me paralic�.

Sab�a que si intentaba hablar ser�a el m�s terrible fracaso.

No es demasiado tarde, d�jame salir, por favor.

�Ad�nde iremos?

�Qu� haremos?

Cogeremos el tren de la noche para Nueva York.

Por la ma�ana estaremos casados.

Yo ocupar� su lugar.

� Va a hablar usted? No puede salir ah�.

�Damas y caballeros! �Colegas y amigos!

La Srta. Verena Tarrant no puede hablar para nosotros esta noche.

Lo que quiero decirles es

que cuando hay una gran causa,

lo individual no importa.

Ustedes han venido a o�r,

no la voz de un individuo, por dulce y armoniosa que sea,

sino el grito de todas las mujeres,

pasadas, presentes y futuras,

y como el gran William Lloyd Garrison

dijo en su lucha contra la esclavitud:

''Seremos tan duros como la verdad,

tan inflexibles como la justicia.

Sobre este tema no pensaremos ni hablaremos con moderaci�n.

No excusaremos, no seremos evasivos,

no retrocederemos una simple pulgada.

Y seremos o�dos.''

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