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[Magda jadea]
[tose y respira con dificultad]
[solloza]
[tose]
[Tobías] Para.
¡No!
[Tobías gime de dolor]
Ya está, ya está. Ya está, tranquilo. Estamos aquí.
Hay que llevarte al hospital.
Cuidado...
[Tobías] Escúchame.
Dame la mano.
Tienes que llevarme al agua.
No.
Llévame al agua...
para que no encuentren mi cuerpo.
[sollozando] No.
No...
No me pidas esto, por favor.
No te lo estoy pidiendo.
Llévame al agua. Estoy reventado.
Magda, estoy reventado.
No puedo más.
Estoy reven...
[ambos lloran]
♪ Rompo cadenas, el miedo se va. ♪
♪ Camino y me alejo de la oscuridad. ♪
♪ Me sigue la noche de nunca jamás. ♪
♪ Mis pasos son firmes, ya no hay vuelta atrás. ♪
♪ Atrás mi silencio, atrás mi dolor ♪
♪ y la última lágrima por tu desamor. ♪
♪ Levanto cabeza, salgo a respirar. ♪
♪ Te dejo en el fondo, en el fondo del mar. ♪
♪ Voy hacia delante. La vida en presente. ♪
♪ Ya quemé mis naves, ya crucé mis puentes. ♪
♪ Aprieto los dientes, los ojos, al frente. ♪
♪ Si tengo las llaves, todo es diferente. ♪
♪ Todo es diferente. ♪
♪ Rompo cadenas, el miedo se va. ♪
♪ Mis pasos son firmes, ya no hay vuelta atrás. ♪
[De Juan] Son cuatro, un padre y sus hijos.
Es un tema de custodia, pero nada ilegal.
Fuera de que tienen que salir del territorio
lo más discretamente posible.
Toma.
[De Juan] Lo tuyo, cuéntalo.
[móvil vibrando]
[móvil continúa vibrando]
[llaman a la puerta]
[pitido]
-Buenos días. Vengo a recoger su equipaje. -No.
¿Perdón?
Deja esas maletas.
Pero me dijeron que había llamado usted para que...
Deja esas maletas, todavía no estoy lista.
Yo te avisaré cuando pueda, vamos.
Por supuesto, señora.
[Esperanza] Oye.
¿Tú quieres a tu madre?
Claro.
¿Por qué?
Bueno, no sé, supongo que...
¿Porque os llevamos nueve meses en el vientre?
Puede ser por eso, ¿no?
[ríe nervioso]
-Le ruego me disculpe, señora, pero... -Sí, ve, ve.
Hay un coche de la Policía fuera.
Nos van a llevar a declarar a la comisaría directamente.
He preguntado por el mexicano, pero...
sigue en la UCI, no me han dicho nada.
Vaya...
Y Magda que...
Que... [gime]
Que aún no ha vuelto a llamar.
Igual ya está fuera del país.
Oye, Edu,
lo vamos a contar todo.
Le he estado dando vueltas y es absurdo hacer otra cosa.
Tenemos que decir la verdad.
Mamá, fui yo.
No fuiste tú.
-Fue Tobías. -[Edu] No, fui yo.
Yo estaba dentro, yo sé lo que pasó.
Fue Tobías... y no hay más que hablar.
Hay que proteger a tu hermana por encima de todo.
Hay que explicar el infierno en el que ha vivido.
Que su marido le ha amenazado de muerte,
que es un delincuente y que debe estar en la cárcel.
¿Entiendes lo que te digo? ¿Lo entiendes?
Sí, te entiendo.
Que lo vas a soltar todo.
Hay que desviar toda la atención hacia él, toda la responsabilidad.
Toda la culpa.
[móvil]
[resopla]
Hola, jefe.
Buenos días.
Estás cabreado me imagino.
Me vas a dar una explicación rápida y clara de por qué no estás en Madrid.
Alejandro Guzmán prepara algo gordo, estoy convencida.
Y no me voy a quedar a 500 km esperando que me pase por las narices.
Tu caso es el de la mujer que se mató en la piscina,
la empleada del hotel Guest, Isabel Lafuente.
Por ahora no tenemos absolutamente nada contra Guzmán.
Pero ¿cómo que no? Si ayer burló nuestra vigilancia y...
Se os escapó y se abrió una nueva investigación
de la que se encargan los compañeros de Benidorm.
[jefe] Así que ahora mismo coges a Valdés
y salís cagando leches para contármelo todo en persona.
[suspira]
[móvil vibrando]
[Alejandro] ¿Hola?
Buenos días, Alejandro.
-¿Has resuelto lo de Velasco? -[K] Lo de Velasco
lo resuelvo hoy mismo, no te preocupes.
Ahora lo importante es que por fin tengo a tus hijos.
¿Tienes a mis hijos?
Tú me pides una cosa y yo te ofrezco dos, pero, claro, el precio varía.
[Alejandro] ¿Dónde están mis hijos?
Eso no te lo puedo decir
-No te creo. No los tienes. -[K] Sí.
Sí los tengo y tú lo sabes.
Mira, si quieres recuperar a tus hijos,
tienes que ir al edificio de apartamentos donde estaban alojados.
[K] Allí vas a la zona de ocio, y junto a la piscina
va a haber una fiesta muy grande con mucha gente.
Es ahí donde tienes que ir.
Allí te voy a devolver a tus hijos sanos y salvos.
-[Alejandro] Salgo para allá ahora mismo. -No, no, no lo has entendido.
[K] El tiempo lo controlo yo. Hasta las 12 no te quiero ver allí.
Pero ¿por qué tan tarde?
Porque necesito tiempo para preparar mi salida de todo este circo
y sobre todo asegurarme de que me pagarás el doble de lo que tú y yo acordamos ayer.
El doble, así de fácil.
Bueno, creo que es un precio justo por todo lo que te ofrezco.
Tú me estás pidiendo muchas garantías y a mí no me estás dando ninguna.
Quiero hablar con mis hijos.
Espera un momento.
Venga.
Escucha, vas a hablar con tu hijo
porque tus hijas no quieren hablar contigo.
Rubén no puede oírme.
Es tu padre.
Necesito que hables con él.
Es tu padre, necesito que oiga tu voz.
[K] Dile que estás bien.
¿Cómo que no? Dile cualquier cosa, lo que te dé la gana,
pero necesito que oiga tu voz, por tu bien y por el de tus hermanas. Venga.
Vamos. Vamos.
Eres un hijo de puta. No te voy a perdonar nunca
lo que le hiciste a mamá. ¡Nunca, nunca!
¿Has oído a tu hijo? Está bien. Te han salido juiciosos.
¿Y Magda?
Magda ya no está.
¿Cómo que ya no está?
Hazte a la idea de que está muerta.
[K] Hasta las 12 no te quiero ver por aquí.
No te retrases.
Quiero agua.
Tienes aquí.
Date la vuelta, tengo que atarte las manos.
-Siéntate. -[grapadora]
Bueno, familia, esto se acaba pronto, ¿eh? ¿Tienes ropa de mi talla?
Mira a ver en el armario.
[Paulina] ¡Hum!
-[insistente] ¡Hum! -¿"Hum" qué?
Agua.
-¿Agua? -[Paulina asiente]
[gemido de esfuerzo]
¿Qué hacemos aquí? ¿Qué nos vas a hacer?
No quiero preguntas, Paulina.
¿Y mi mamá?
Bebe, por favor.
[Paulina traga]
Tal vez si nos dijeras qué quieres, te podríamos entender.
Quiero que se sepa la verdad, ¿hum?
[K] La verdad nos hace libres.
Aunque a veces duele.
Disfrutadlo.
[voz distorsionada] Hace más de 20 años he trabajado para la familia Guzmán,
de México.
Propietaria de una de las cadenas hoteleras más importantes del mundo.
He sido testigo y autor
de sobornos, extorsiones, secuestros y asesinatos,
todos ellos ordenados por la familia Guzmán.
Tengo pruebas de sus lazos
con cárteles de la droga, la prostitución y el juego ilegal.
Sus hoteles han servido durante años de refugio para encuentros,
acuerdos económicos, coartadas, blanqueos de capital...
Aquí, en este vídeo, detallo con fechas y lugares pruebas de todo tipo.
Más de una docena de delitos directamente imputables a doña Esperanza Estrada
y a su hijo, don Alejandro Guzmán.
Buenos días, ¿en qué puedo ayudarle?
Alejandro Guzmán, ¿en qué habitación está?
No puedo darle esa información.
Claro que puede, soy su mujer.
[teléfono]
[teléfono]
-[pitido] -¿Hola?
Señor Guzmán, por favor, dis...
Alejandro, soy yo.
¿Dónde estás?
¿Magda?
¿Estás aquí en el hotel?
Sí.
[Luisa] ¿Magda Escudero?
Se equivoca.
Puedo ayudarte.
¿Por qué iba a ayudarme?
-[Alejandro] Ven. -¿Qué está pasando aquí?
-No digas nada y ven. -[Luisa] Magda.
¿Qué te ha pasado? ¿Te encuentras bien? ¿Y tus hijos?
-¿Y usted qué hace aquí? -No, esa pregunta me corresponde a mí.
Se le advirtió que no podía irse de Madrid.
[resopla]
Que quede claro que estoy aquí solo porque ese hombre tiene a nuestros hijos.
Sí, hablé con él. Me dijo que tú estabas muerta.
Te digo que está loco.
-¿Y qué te dijo? ¿Te dijo dónde estaban? -No, no sé dónde están.
Solo hablé con Rubén. ¿Qué le metiste en la cabeza?
¿Está bien?
No, está muy enojado. Solo me insultó. [gritando] ¿Qué le metiste en la cabeza?
Está claro que me he equivocado viniendo hasta aquí.
No, te equivocaste huyendo de mí, es ahí donde te equivocaste.
No aprendemos ¿verdad? Ni tú ni yo.
¿Hasta dónde crees que puedo aguantar?
¿Aguantar?
Yo he aguantado muchos años.
¡Que no me toques!
No me trates así, no soy un monstruo.
Tú no sabes lo que eres.
Okay, okay.
Me ha dicho que me entrega a los niños en los apartamentos a las 12.
No lo va a hacer.
A cambio de dinero, ya estoy preparando la transacción.
No te los va a entregar. Ni a ti, ni a mí.
-¿Por qué? -[Magda suspira]
Porque los quiere para él.
Y a mí también.
Pero ese hombre es un mercenario, lo que quiere es dinero.
No, Alejandro, no quiere dinero, lo que quiere es tu vida.
-¿Mi vida? -[Magda] Sí, tu vida.
Tu familia, todo.
A ver, pasa, por favor.
¿Está enamorado de ti?
No empecemos.
¿Por qué le conoces tan bien?
Te digo que no empecemos.
¿Tuviste algo que ver con él?
Alejandro, no entiendes nada.
Acudo a ti como padre de nuestros hijos
para que juntos salgamos de esta situación.
Ellos son lo más importante ahora.
¿Cómo sé que no es un plan que tienes tú con él?
[llaman a la puerta]
-[Alejandro] ¿Quién? -Soy Ricardo, señor.
Tengo el coche listo para su cita en comisaría.
Bien, espérame abajo.
Consígueme una pistola.
Sí, señor.
[resopla]
¿Te quieres duchar?
Háblale al gerente para que te traiga ropa nueva.
[móvil vibrando]
¿Hola?
Ya tiene lo que quería. -[Alejandro] Bien, muy bien.
Es un helicóptero.
¿Qué autonomía tiene ese helicóptero?
De sobra para cruzar la frontera.
Muy bien. Vamos a ser cinco pasajeros.
Me dijo cuatro: usted y sus hijos.
Sí, pero ahora viene también mi esposa.
¿Su mujer?
Sí.
Volvemos a estar juntos.
[Alejandro] Okay. A las dos como máximo. Perfecto. Hasta luego.
[mueve el picaporte insistentemente]
Abre, por favor.
[Alejandro llama a la puerta]
¡Magda, con una chingada, abre!
[Alejandro] ¿Podemos hablar?
Por favor.
[llama a la puerta]
Ábreme, por favor.
[Alejandro] ¡Magda, puta madre! ¿Por qué no abres?
¡No puedo!
[Alejandro llama a la puerta y mueve el picaporte con insistencia]
¡Magda!
¡No puedo, estoy en la bañera!
[Claudia] ¡No! ¡Rubén!
[Paulina] ¡Rubén!
[Claudia] ¡No, mamá!
[Magda] ¡Rubén!
[Claudia] ¡Mamá, vuelve aquí!
[ambas lloran]
[ambas] ¡Rubén!
Espérame en el puerto. En cuanto acabe lo que tengo que hacer, vuelvo a por ti.
[Magda] ¡Tobías!
[solloza]
[solloza]
[Tobías, agonizante] No...
puedo más.
Vete.
Vete.
[Magda llora]
[Tobías balbucea]
Ha estado bien, ¿verdad?
Ha... Ha merecido la pena.
Ha estado bien.
Vete.
Vete.
-[Magda llora desesperada] -[Tobías, agonizante] Llévame al agua.
-Llévame al... Llévame al agua. -[Magda llora]
[tose]
[Alejandro, tajante] No te vuelvas a encerrar.
[puerta cerrándose y pasos acercándose]
Magda.
Te guste o no, sigues siendo mi mujer.
No.
Ya no.
¿Cómo que ya no?
Volveré a México, pero no voy a vivir contigo.
Vas a vivir en mi casa y en mi cama.
Estás muy equivocado.
Tienes una capacidad infinita de humillarme.
¿Y tú no?
-¿Qué has hecho conmigo todos estos años? -Quererte.
¿Quererme?
Tú no sabes lo que es querer.
¿Quieres que te lo demuestre?
Ni se te ocurra.
Te digo que no des ni un paso más.
Perdón.
Perdóname.
[Alejandro] ¡Ah!
[gime de dolor]
¡No me vas a volver a tocar en tu vida!
[Alejandro] ¡Hija de la chingada!
¡Te llevaste a mis hijos!
-Te llevaste mi dinero. -[Magda se ahoga]
Te juntaste con otros hombres, eres una puta.
Casi me muero por tu culpa.
[intenta coger aire]
[Alejandro jadea]
¡Abra, hombre, que sé que está ahí!
¿Cuándo va a dejar de molestarme?
Cuando hable con su mujer.
-Mi esposa está... -Su esposa está ahí dentro
y quiero hablar con ella.
Se está duchando.
Espero.
Espérela allá abajo.
-No se va a escapar por el balcón, ¿eh? -[Luisa] ¿No sería más fácil
que me contara todo este disparate, hombre?
Un compañero suyo me está esperando en la comisaría.
Así que no me haga llegar tarde.
¿Qué le ha pasado ahí?
[resopla jadeante]
[hace una foto]
Ya conocéis la historia de vuestra familia.
A ver si a partir de ahora me respetáis un poco más.
En un tiempo empezareis a entender todo lo que estoy haciendo por vosotros.
Y todo es bueno.
Vuelvo dentro de un par de horas.
Vale, pero no tardes, ¿eh? Tengo invitados y no quiero tener a estos niñatos aquí.
Y no me rayes el coche, anda. Están las llaves puestas.
No creo que le oigan, pero si le da por gritar, tápale la boca al niño.
[J. L. asiente]
[K] Adiós, familia.
[coche arrancando]
-[J. L.] A ver, bonito. -[Paulina intenta hablar]
[J. L.] ¿Qué? -[Paulina] ...hablar contigo.
-¿Qué? -[Paulina] Que quiero hablar...
¡Oh!
¿Qué?
¿Cuánto te están pagando por tenernos aquí?
[ríe] ¿Qué te crees, que lo hago por dinero?
K es mi amigo, le estoy haciendo un favor.
Nuestro papá tiene mucho dinero.
Ah, ¿sí?
-Entonces seguro que es un hijo de puta. -Sí, sí.
Pero es una persona muy generosa.
Ya. ¿Qué me propones? ¿Hum?
Que si nos dejas salir, te damos 10 000 euros.
[ríe]
-Solo tienes que decirle dónde estamos. -[chista]
[J. L.]¿Qué pasa?
Que en tu mundo todo se compra y se vende, ¿verdad?
Pobrecita.
[móvil vibrando]
¿Ale?
Soy yo, doña.
¿Qué se te ofrece, Velasco?
Solo llamé para decirte que...
hoy se termina todo.
No serás capaz.
[Velasco] Tú fuiste capaz.
Yo soy peor persona que tú.
Eso es verdad.
¿Quieres que te dé el nombre del sujeto que lo hizo?
Ya me lo dijiste, pero no me sirve, Esperanza.
Es solo un empleado.
No, no. Es más que un empleado.
[Esperanza] Está donde está mi hijo, donde estás tú.
-Donde estáis todos. -[Velasco] Ya he jurado
que lo voy a hacer...
y lo haré.
[Velasco] Y tú no vas a poder dormir dos horas seguidas...
nunca más.
[Esperanza] Ya no las duermo.
Pierde cuidado.
[Velasco] ¿Sabes qué es lo más absurdo?
Que aunque mate a tus nietos...,
no voy a encontrar consuelo en ello.
[Esperanza, compungida] Vicente...
¡Vicente!
[gimotea]
[gime de dolor]
[puerta cerrándose]
¡Hijo de puta!
[móvil vibrando]
[resopla]
-[teléfono] -Recepción, dígame.
Soy la señora Guzmán.
A sus órdenes.
[Magda] Necesitaría que me trajeran
algo de ropa.
Hum... Unos pantalones, una camiseta, zapatillas, ropa interior.
Sí, sí. ¿Quiere que le ponga con la boutique?
Sí, por favor.
También necesito un coche para dentro de media hora.
-[recepcionista] Un coche. Perfecto. -[suspira] Un momento.
-¿Sí? - [Magda] ¿En el vestíbulo
hay una mujer rubia de unos 40 años?
Es policía.
Sí, la estoy viendo.
Dígale que suba, por favor.
[Claudia gimotea]
-[le dan arcadas] -¿Qué te pasa?
-[le dan arcadas] -[J. L.] ¿Qué te pasa?
¿Qué te pasa? ¿Que qué te pasa?
¿Qué te pa...?
¡Ah!
¿Está muerto?
Magda Escudero, por fin.
[Magda] Pasa.
O mucho me equivoco o eres la pieza que lo une todo, ¿no?
Necesito garantías.
Si están en mi mano...
Quiero desaparecer con mis hijos sin que nadie me lo impida.
Yo no puedo hacer nada si no me lo cuentas todo.
Puedes confiar en mí.
-Todo el mundo me ha engañado. -Yo no te voy a engañar.
Solo una persona me ha ayudado sin pedir nada a cambio.
Esas marcas son recientes, ¿verdad?
Estas marcas son mi vida.
Yo te voy a ayudar.
En esta ciudad hay un hombre con un fusil
y en menos de dos horas lo va a utilizar.
No se preocupe, es puro trámite.
Lo que ha declarado ante la Policía, los jueces no lo aprecian.
No tiene ninguna importancia.
¿Y tú qué andas diciendo de mí?
Que le estás haciendo la vida imposible a mi hija.
Esa es tu versión.
Eres un miserable. ¿Cómo eres capaz de vivir así, de abusar de todo el mundo?
Creo que no me conoces.
Y tampoco conoces a tu hija.
Es posible.
Pero te juro que si te puedo hacer daño, te lo voy a hacer.
Cuidado con lo que haces.
Atrévete. Hazlo.
Magda y yo hemos vuelto.
[ríe irónica] Eso es mentira.
Me está esperando en el hotel.
Es mentira.
Está tan acostumbrada a vivir como una reina, que ha vuelto conmigo.
[Magda] Gracias.
¿Qué hora es?
Las 10:45. Tenemos que ir a la comisaría.
No. Yo no pienso ir a ninguna comisaría.
Así no puedo ayudarte, es imposible.
-[Magda] No pondré a mis hijos en peligro. -[Luisa] Dices que los tiene ese hombre.
Sí.
¿Y tienes idea de dónde?
En el barco no, fue el primer sitio donde busqué.
Cuando conseguí llegar a tierra,
paré un coche y le pedí que me llevara al puerto.
Estaba amarrado, pero allí no había nadie.
¿Y crees que puede hacerles daño?
Ese hombre... es capaz de cualquier cosa.
Tengo que avisar.
-¡No! -[Luisa] Es un edificio público.
si hay riesgo de tiroteo, la policía tiene que desalojarlo.
¡Magda!
Hay que salir de aquí y pedir ayuda ya.
-¿El celular? -Tenía un móvil, búscalo.
[J. L. gime]
[Claudia] ¡Uf, mierda!
[gimotea]
Se despierta, hay que salir de aquí.
Agárralo, toma, toma. ¡Paulina!
[Paulina] Vámonos.
[J. L. gime]
[aturdido] Hijos de puta.
Falta media hora.
Se nos agota el tiempo, ¿qué quieres hacer?
Ver si K ha llegado.
[hombre] Esto es un ensayo. Probando, probando.
Bienvenidos al primer encuentro internacional de FreeTubers...
Parece despejado, señor.
[hombre] Sube un poco más el micro, que no me oigo.
Vamos.
Un agua con gas, por favor.
[Rayco] ¿Con hielo y limón?
Vaya.
¿Qué quiere? Ya está todo hecho. La chica ya se fue.
Como tú y yo ya nos conocemos, no te tengo que convencer.
Te vas a ir allá atrás con él.
¿Quién es usted?
Eso no importa. Necesito que te metas en ese dormitorio
y no te muevas hasta que llegue la policía.
¿La policía? Pero tengo que ir al médico. Mi hijo va a venir a buscarme.
No, no, tranquila, no va a pasarte nada. Te juro que no te haré daño, ¿bien?
La policía va a venir, te va a hacer muchas preguntas y todas las respuestas,
acércate, están aquí, ¿vale?
Coges esto y se lo das. Es muy importante. Dilo en voz alta.
¿El qué?
-"Es muy importante". -¿El qué es muy importante?
No, que digas en voz alta "es muy importante".
-Es muy importante. -[K] Más alto.
Es muy importante.
-Dos veces más. -Es muy importante.
Eso es, muy bien. Déjame el móvil.
Pero ¿qué va a hacer?
Tu teléfono móvil, déjamelo.
- [Yazmina] ¿Qué va a hacer? -Mi trabajo. Entra ahí, por favor.
[K] ¡Gracias!
¿Cuántas veces te he dicho que no quiero verte aquí?
Vengo a por mi madre para llevarla al médico.
Pues espérala ahí fuera.
-¿Qué te han preguntado? -Nada, nada, cosas sin importancia.
-Por ti no. -Vale. Mamá, tú espérame aquí.
-Voy a por el equipaje y bajo ya, ¿vale? -Sí. Oye...
No pienso irme sin hablar antes con Magda.
Hablar con Magda... ¿dónde?
[Nora] No lo sé.
Alejandro dice que vuelven a estar juntos.
-.Eso es mentira, mamá. - [Nora] ¿Y si no lo es?
Solo quiere hacerte daño, nada más.
¿Y si la tiene retenida?
[Edu] ¿Y qué hago?
¿Subo, no subo? ¿Qué?
No, sí, sí. Sube, sube.
Vale.
[móvil]
Dime, Valdés. ¿Dónde estás?
[Luisa] Yo estoy dentro del parking.
Velasco acaba de llegar.
Lleva tres hombres, y yo diría que van armados.
[Luisa] Puede que tengamos
un francotirador escondido en alguna parte.
-¿Qué está pasando? -[Alejandro] Nada.
Simplemente hoy vas a tener compañía.
Vas a descansar. Y pase lo que pase no te muevas de ahí.
Este es el coche que vi ayer.
¿Ayer dónde?
Puede que mis hijos estén allí.
¿Dónde?
Cerca de una torre derruida. A unos 5 km de aquí.
Pero tengo que ver si K ha llegado.
Magda, escúchame. Para un poco.
Vamos a hacer las cosas bien, ¿vale? Tú y yo solas no podemos hacer nada.
Magda, ¿me estás escuchando? ¡Magda!
Perdone. ¿Hay algún baño cerca?
[recepcionista] Sí, allí, al fondo del pasillo a la derecha.
-¿Al fondo? -[recepcionista] Sí, al fondo.
Bueno...
[móvil]
[habla en árabe]
Rashid... [habla en árabe]
[habla en árabe]
Pide ayuda.
Perdone, perdone. Estoy buscando a una persona.
-Un momentito, por favor. -Es urgente, es urgente.
Un hombre fuerte, alto, con la cabeza rapada.
Sí, perdone, pero es que aquí hay docenas similares.
-Ya. ¿Tiene un mapa de la zona? - [recepcionista] Sí, claro.
-[Magda] Debo ir a una torre en ruinas. -Ah, a Torrechiva...
[Rashid, nervioso] ¡Ayuda! Que alguien avise a la Policía.
Un hombre tiene secuestrada a mi madre y dice que hará algo malo.
-Tiene que ser él. -¿Dónde está?
En la séptima planta, en la número 725.
-Tú te quedas aquí y tú también. - [recepcionista] Rashid.
Tranquilo, tío, tranquilo.
Decidamos de una vez.
¿Papá...
o la policía?
[inaudible]
Magda.
Claro que es usted.
Mis hijos no tienen culpa de nada.
Los míos tampoco la tenían.
¿Y pagar una injusticia con otra?
-[Velasco] Magda... -Por favor.
Estamos en un mundo injusto.
Porque está dominado por hombres como usted y como Alejandro.
¿Hola?
-¡Papá! - [Alejandro] ¿Claudia?
-[Claudia] Papá, ayúdanos, estamos en peligro.
¿Estás con tus hermanos?
Estamos los tres juntos.
Pero ¿en dónde están?
[Paulina] En una cala que baja de la carretera.
[Alejandro] Busca tus coordenadas en el GPS.
Sí.
Es una trampa. Mejor en compañía.
No, no. Pero si... Pero si yo no le sirvo de nada.
Usted es el deseo de su marido, claro que me sirve.
Por favor, déjeme ir. Déjeme ir.
Usted es el cebo.
También será el escudo.
[Alejandro] Mi amor...
Espera un momento, espera.
Bonita reunión familiar.
¿Qué están haciendo juntos?
Alejandro, tenemos que salir de aquí cuanto antes.
No dejaré que le hagas algo a mis hijos, cabrón.
[Magda] Escúchame, por favor.
Ese hombre está ahí.
[disparo]
[disparo]
[gritos]
¡Abra! ¡Policía!
[dolorido] Ve a por ellos. [grita de dolor] Ve a por ellos.
[gime de dolor]
[Paulina al teléfono] ¿Qué pasó?
Estamos en una cala que baja de la carretera.
Usted gana.
Váyase.
[amartilla el arma]
Tirad las armas o le vuelo la cabeza.
Yo de usted no lo haría, la policía está llegando.
He dicho que tiréis el arma o le vuelo la cabeza. ¡Ya!
[Yazmina solloza]
Entrad aquí dentro, rápido.
[sirenas de policía acercándose]
Vamos, vamos.
Si se confirma, deberé desalojar el edificio.
Ven. [chista]
Tranquila.
No te voy a hacer nada. Nunca te haría daño. Tranquila.
Recuérdalo, "es muy importante", ¿vale?
-[ascensor acercándose] -Recuérdalo. [chista]
[Yazmina solloza]
[Yazmina suspira aliviada]
[detective] Vamos a necesitar refuerzos.
Sigue en el edificio, tiene un rehén. Lleva un buzo de color marrón y va armado.
-Tranquila, estás bien. -[Luisa] Vuelve al apartamento, cariño.
-[Luisa] Corre. -Rápido. Tira, tira.
¿Estás bien?
Es muy importante.
[Magda] ¡Chicos!
Ah... Ay...
[Magda] ¿Cómo estáis?
¿Estáis bien?
-Sí. -Mi amor.
-¿Estás bien? -¿Qué ha pasado?
Nada.
¿Y mi papá?
Hablamos con él por teléfono y sonó un disparo.
Está bien.
Ahora os hablo en el coche. Pero debemos salir de aquí cuanto antes.
Vamos, no...
Magda...
No entiendo por qué huis de mí, no lo entiendo.
[K] Os he tratado como si fuerais mi propia familia.
Os he protegido, os he cuidado.
Os he abierto mi corazón de par en par
y no he conseguido que sintáis por mí ni un poco de amor.
Es lo único que yo os pido. ¿Que vais a seguir, huyendo toda la vida?
[K] Por favor, dejaos de tonterías y al coche los cuatro ya.
No.
No sé lo que vamos a hacer, pero lo haremos sin ti.
Al coche los cuatro.
¡Por favor, de una puta vez! ¡Al coche!
-[K grita de dolor] -[Claudia] ¡Mamá!
-[Magda] ¡Vamos! -[K grita de dolor]
[Claudia] ¡Corre!
[K continúa gritando de dolor]
[Paulina] ¿Y Tobías?
Mamá.
[inaudible]
¿Son ustedes los que van a viajar?
-[Magda] Sí. -Salimos en cinco minutos.
Ya tengo los pasaportes. Me dijo Alejandro que estaba todo arreglado.
Nos vamos.
¿Y él?
Él se queda.
Ya, ya, me acabo de enterar.
¿Y qué más le han dicho? ¿Está bien?
Solo me han dicho que está en quirófano.
¿Se va a ir sin él?
[Magda] Yo era su cliente
y usted ha jugado a dos bandas.
No es quien para juzgarme.
Ya tiene su dinero, estamos en paz.
Paulina.
Rubén.
Claudia.
Yo no sé...
si me vais a perdonar...
lo que os he hecho pasar.
No lo sé.
Pero lo que sí sé...
es que volvería a hacerlo.
Y también sé... que sois muy valientes y que sois muy fuertes.
Lo habéis demostrado.
Os habéis ganado el derecho a decidir.
Así que ni una mentira más, ni un engaño más.
Sois libres.
Si queréis, nos podemos quedar aquí quietos y esperar a ver qué pasa.
Y quizá volver al punto de partida,
a lo que conocíamos: a la casa...,
al dinero, a la comodidad.
O podemos coger...
ese helicóptero y salir del país
y empezar una nueva vida.
Pero esta vez de verdad.
Yo me quiero ir contigo.
Yo también.
♪ No soy la misma que era ayer. ♪
♪ Puedo arriesgar, puedo salir. ♪
♪ No tengo nada que perder y así camino. ♪
♪ Cuando me alejo del dolor, rompo el cristal de tu color. ♪
♪ Soy yo la que marca el compás de mi canción. ♪
♪ Salí del agujero, del pozo profundo en el que caí. ♪
♪ Presiento que vuelo, que vuelvo a ser libre y confío en mí. ♪
♪ Porque siempre se puede volver a empezar. ♪
♪ No me gusta tu juego, te lo voy a cortar. ♪
♪ Ya no me haces efecto, lo tuyo es peor. ♪
♪ He salido de esta cárcel que tú llamas amor. ♪
♪ Esta cárcel que tú llamas amor. ♪
[chica] ¿Qué hora es?
[Simón] Es la quinta vez que me lo preguntas, hija.
[chica] Pues esta es la sexta. ¿Qué hora es?
[Simón] Todavía faltan tres minutos.
Vendrán a llamarte, como siempre.
Se están retrasando.
No se están retrasando, hija.
Te traen tu dosis a las 21:15 en punto, como un reloj.
Es a las 21:00.
Es a las 21:15.
Nunca me das la razón.
[Simón] Es que no la tienes.
No entiendo por qué estás conmigo.
Estoy contigo porque te quiero
y porque soy tu padre.
Es muy sencillo.
Elena.
[Magda] Qué no haríamos por los hijos, ¿verdad, Simón?
[sorprendido] Magda.
Vengo a por el dinero que me robó.
¿Cómo me ha localizado?
No tengo mucho tiempo. Quiero mi dinero ahora.
Es usted otra persona.
De eso se trata.
He tardado 40 años en darme cuenta de quién quiero ser.
[tajante] Mi... dinero... ahora.
Me llamo Magda Escudero
y luchar contra el miedo me ha traído hasta aquí.
Pero ya he entendido el mensaje.
No hay que luchar contra el miedo, sino con el miedo.
No hay que luchar contra la corriente, sino con ella.
Y avanzar.
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