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Tras el fracaso de las tentativas de Junot y de Soult en 1807 y 1809,
Napole�n Bonaparte envi� un poderoso ej�rcito, al mando del mariscal Mass�na,
a invadir Portugal en 1810.
Los franceses penetraron sin dificultad hasta el centro del pa�s,
donde los esperaban las fuerzas luso-brit�nicas,
capitaneadas por el general Wellington.
�Suelta esa mierda, cretino! �No ves que esto est� lleno de sangre!
En las cuestas de Bu�aco,
a pesar de los numerosos obst�culos naturales
que favorec�an la defensa del Monte Alcoba,
nuestros valerosos soldados del 2� Cuerpo consiguieron alcanzar la cima
despu�s de una hora de extraordinarios esfuerzos.
Pero, tan pronto como llegaron, jadeantes a la cumbre de la colina,
se encontraron frente a frente con una l�nea de infanter�a inglesa...
El Mariscal Mass�na hab�a cometido un gran error
al enviar al combate el 2� Cuerpo
antes de que el 6� Cuerpo estuviese preparado para intervenir.
Nuestros hombres recibieron a los franceses con una salva de mosquetes
disparada a menos de quince pasos.
Quinientos jacobinos se quedaron all� muertos para siempre...
El general Wellington hizo entonces avanzar una fuerte reserva,
obligando a los franceses a bajar por donde hab�an subido...
Los expulsamos hasta media cuesta a tiro de mosquete,
un arma a la que ellos no ten�an c�mo replicar
y que los seg� como trigo maduro...
Si yo mandase, ni a las putas de las madres las dejaba enterrar...
�No es tan claro, Chico!... Siempre son cristianos...
Cristianos, �una mierda!
Aquellos son todos jud�os, Z�.
Mi sargento. Todos no han de ser.
El que no lo es, es mas�n o peor.
�Banda de jacobinos!
Si quisieran ser enterrados como Dios manda, deb�an quedarse en su puta tierra.
�Eh, muchachos! �Nos vamos!
Toca andar para el campamento de los ingleses que bien lo merecemos.
Los jacobinos hab�an perdido por encima de cinco mil hombres,
contando a un general y doscientos cincuenta oficiales,
entre muertos, heridos y capturados por nuestra gente.
�Vamos!
�Alto, alto!
�D. Pedro!...
�Mi teniente!
Es in�til, mi sargento. �l no oye.
- �Qu� es lo que tiene? - Dos balas de mosquete en la cabeza.
Est� m�s muerto que vivo. M�s val�a haberlo dejado donde estaba.
�Oye! �Eres m�dico?
No, se�or sargento.
Entonces c�llate.
�C�mo te llamas?
Eus�bio, se�or sargento.
Est�s en la lista, Eus�bio.
Mira que nunca me olvido de un nombre.
Si �l muere antes de ver al m�dico, te corto la lengua.
�Andando!
- �Qui�n era? - El teniente Alencar.
�Entonces?
Ni veinte a�os deb�a tener...
�Sargento!
Su sargento �y un rayo!
Yo te vi, bandido, fuiste t� quien lo abati�, �eh?
�Al general franc�s! �Fuiste t� que lo vi bien, facineroso!
Si fui yo, no lo puedo jurar, mayor.
- Pero avistarlo, lo avist�. - Avistaste y acertaste.
Pero no lo mataste, tonto. Lo agarramos vivo.
Un poco estropeado. Pero vivo. �Quieres verlo?
Mejor no, con perd�n de su se�or�a.
Prefiero no verlo, no me vaya a tentar el diablo, y acabe de estropearlo...
No los perdonas, �eh?...
Ni en este mundo, ni en el otro.
�Eh! �yeme, Chico: �viste al cabo Percy por ah�?
Ni lo vi, ni lo volver� a ver, mayor.
Cay� a mis pies. Se qued� all� abajo.
Cuidado con lo que dices.
Es la mujer. Est� esper�ndolo. Se casaron hace menos de un a�o...
�Malditos jacobinos!
Ve a dec�rselo, ve.
��Yo, mayor?!
T�, s�, t�. Fuiste t� quien lo vio, �verdad?
Bueno. Ve a contarle.
La pobre chica tiene derecho a saber c�mo fue.
- Pero �en qu� lengua, mayor?... - En la que t� quieras.
Ella entiende, qu�date tranquilo. �Ve!
Es una orden, sargento.
- �Percy? - S�.
Venga conmigo, venga conmigo.
Yo, yo soy amigo.
�Amigo!
Amigo de Percy.
El cabo Percy, hoy...
�Cabo Percy!
�Salud!
Quiero verlo.
Ver, a �l.
�Comprende?
No, no, no es buena idea.
�l...
No bonito.
Ver nada, no es bueno para...
S�, s�, es bueno.
Es bueno para m� verlo. Lo necesito.
Quiero verlo.
�Ll�veme all�, por favor! �Ll�veme!...
S�.
Pero, hoy es mejor que no.
Noche. Ma�ana...
D�a.
Yo la llevo.
�S�?
Est� bien, ma�ana.
Ma�ana...
S�.
Ma�ana.
Mi nombre es Maureen.
Yo soy Francisco Xavier. Chico.
Duerma.
Hasta ma�ana.
��Qui�n est� ah�!?
�Mart�rio!... D�jame tranquilo... D�jame, vete, vete.
�Qu� est�s haciendo aqu�?
Es el mayor quien me manda...
Tengo aqu� a la chica durmiendo al lado. No hagas ruido, �vete!
D�jame tranquilo, �vas a despertarla!
Nadie despierta si t� cierras el pico, tonto.
Est� bien.
Bajito, bajito.
Ven aqu�.
Bajito.
�Diablo!
�Qu� pas�?
Dej� la bolsa en el abrigo.
No te preocupes, el mayor ya me pag�.
Gracias.
Tuve que explicar al tonto de Z� Maria por qu� ten�amos que retirarnos
si hab�amos ganado...
No hab�a medio de entender que los cornudos de los franceses,
incluso despu�s de la derrota,
eran muchos m�s que nuestra gente, y que los ingleses,
y s�lo podemos vencerlos otra vez en un terreno favorable,
como en Bu�aco...
Y es eso mismo que, creo yo,
nuestro general Wellington va a hacer all� m�s para el sur,
all�, que es todo monte...
Entretanto, no consegu�a dejar de pensar en la muerte del cabo Percy
y en la pobre mujer, Maureen,
perdida sin amparo en una tierra extranjera sin saber ni la lengua...
Demasiadas muertes, Monsieur L�v�que.
Hay demasiada carne. No le encargu� una matanza.
Le ped� una batalla.
M�s color, m�s movimiento.
M�s esplendor.
Es una victoria, L�v�que, no una masacre.
Necesitamos m�s h�roes, menos cuerpos y menos sangre.
Recomience.
�Recomience!
Menos muertos, �m�s h�roes!
�Como si los muertos de hoy no fuesen los h�roes de ma�ana!
Nuestras tropas entraron en Coimbra el d�a 1 de octubre.
Los infelices habitantes de esta magn�fica y bella ciudad de 120 mil almas
hab�an sido prevenidos de la llegada del enemigo
y hab�an recibido orden de abandonar sus casas.
Viendo dificultada su marcha por la enorme masa de fugitivos,
el ej�rcito de Wellington se retira en direcci�n de Condeixa y Pombal.
�L�brense de estos piojosos!
�Dense prisa!
En vez de aprovecharse de la situaci�n y de perseguir al enemigo,
el General Mass�na decidi�, para nuestra enorme sorpresa,
permanecer en Coimbra,
bajo el pretexto de reorganizar las tropas y cuidar de los heridos.
�Qu� es lo que pasa?...
- �D�nde estamos?... - Estamos en el infierno, amigo m�o...
Son los franceses.
Llegaron.
��Los franceses?!... �Ya?...
Nos van a matar a todos.
Huya, si puede. �Esc�ndase!
Yo sin piernas no ir�a lejos...
Mi capit�n... Yo no puedo abandonarlo aqu�...
D�jese de disparates. Puede y debe.
�Huya! �Huya mientras puede!
A m�, con franceses o sin ellos, no me queda mucho tiempo.
Y el tiempo que me queda, no s� si quiero...
Vamos. Deprisa. �V�yase!
- �No, no mi capit�n! - No pierda tiempo. �Desaparezca!
�La ventana!
�La ventana!
�Mierda!...
Sea como sea, no ir� muy lejos...
Visto de espaldas, parec�a una mujer...
�No me digas que este viejo rid�culo todav�a se mueve!..
�V�yase a la mierda, se�or!
Para albergar al Mariscal y a su s�quito,
encontramos intacta la magn�fica residencia de un empresario suizo.
Amigo de los franceses, sacrific� su �ltima gallina de campo...
...para la cena del Mariscal.
Conoc� bien a su Voltaire, �sabe?
�Lo conoci�!
Qu� jactancia, mi pobre L�opold...
Diga antes que lo vislumbr�.
Acu�rdese, querida, �en Ferney!
- �S�, en Ferney! �Se acuerda? - �Y estaba bien lejos!
- Unos escasos metros... - �C�mo? �Mucho m�s! �Y de espaldas!
�M�s vino, Sr. Mariscal?
Infelizmente, no es de Borgo�a. Me dijeron que es algo �spero.
Pero como no bebo mucho...
�No!
�Est� segura, Cosima?
�En serio?
- �Un h�sar? - �Segur�sima, Severina!
Como el Papa...
Pero, hermanita, �s�lo una cama en el cuarto!
Los franceses, sabe...
�El qu�? �Qu� pas�? �De qu� hablan?
No es nada.
Infelizmente, nada tenemos para el postre.
Los criados se lo llevaron todo, cuando huyeron.
Pero todav�a hay un poquito de co�ac franc�s en una botella.
Tal vez se pregunte, Se�or Mariscal, por qu� nos quedamos...
Pero, querida, eso no interesa nada al Se�or M...
�C�llate! Y no me llames querida. �Es rid�culo!
Nuestra hija est� aqu� enterrada.
All� afuera, en el jard�n.
Muerta por una bala perdida, en la carretera de Bu�aco.
Todav�a no ten�a ni 20 a�os...
- Severina... - Entonces, �hermana m�a?
Fue una bala francesa.
Eso nunca qued� claro, Se�or Mariscal.
- Pod�a haber sido inglesa. - O portuguesa.
Era francesa.
El disgusto trastorna, Sr Mariscal. No lo tenga en cuenta...
Es un pueblo curioso, el portugu�s, �sabe?
Un pueblo melanc�lico... Ellos lo llaman "saudade".
Es la melancol�a de lo que no sucedi�, pero pod�a haber sucedido.
Caen en silencios prolongad�simos en plena conversaci�n...
Y despu�s vuelven a comenzar, �como si no fuese nada!
Para ellos, la frialdad no pasa de una forma de calor invertido.
Es una pena que hayan partido todos.
Pero acabar�n seguramente por volver...
No se asuste.
No soy francesa.
No le har� da�o.
�Qui�n es la se�ora?... ��Qu� est� haciendo aqu�?!...
Aqu� yo hago las preguntas, mi joven amigo.
No invierta los papeles.
Hasta ahora, yo soy la due�a de esta casa.
Perd�n, se�ora m�a, perd�n. Estoy afligido, cr�ame...
No sab�a d�nde refugiarme...
Soy el teniente Pedro de Alencar.
Tengo mucho gusto... a pesar de las circunstancias.
Yo me llamo Filipa Sanches.
Pero disculpe, �c�mo entr� aqu�?...
La puerta de abajo estaba abierta...
�No me diga!... �La cabeza en las nubes!...
Deben haberla dejado abierta cuando se fueron...
Ni se me pas� por la cabeza ir a ver...
Felizmente San Crist�bal vela por m�.
Bueno.
Hay una bata all� dentro que le debe servir.
Y un par de chancletas.
Lo espero en el sal�n.
Hasta ahora.
Las chancletas eran demasiado peque�as...
Cuando lo vi entrar,
cre� que era uno de esos desertores franceses que andan por ah�.
Los he visto ir y venir, all� abajo, en la plazoleta,
desde que toda la gente se fue...
- �Leche o lim�n? - Leche, por favor.
Con permiso.
�Imagine que hasta llegu� a temer que vendr�a a violarme!...
S�lo cuando lo o� hablar mientras dorm�a,
me di cuenta de que era portugu�s.
�Habl�?...
Dos o tres palabritas sin importancia.
"Madre... agua... "
"franc�s... "
"mi cabeza... "
"�cuidado!... "
Creo que fue todo.
Tranquilo, no dej� escapar ning�n secreto militar...
Pero d�game, se�or teniente,
�Qu� le dio para andar por ah� paseando en pa�ales?
Estaba en el hospital, cuando los franceses llegaron...
No tuve tiempo de vestirme...
Fui herido en Bu�aco. En la cabeza. Dos balas.
Me extrajeron una, pero no consiguieron sacar la otra.
Qu� horror, pobre muchacho.
- �Le duele mucho? - Ahora no me duele casi nada.
Pero cuando los otros fueron evacuados, casi no pod�a andar.
Los m�dicos creyeron que yo no estaba en condiciones para acompa�arlos...
Pero a prop�sito... �y usted? �Por qu� no se fue con los otros?...
�Y por qu� me tendr�a que ir?
Estoy en mi casa, se�or teniente.
Ten�a quince a�os cuando entr� aqu�.
Mi padre me trajo aqu� desde Vigo,
para confiarme al hombre que me ten�a destinado.
Fue aqu� que me cas�, que di a luz tres hijos...
en aquella cama, justamente, en donde durmi� usted.
Y fue aqu� que me qued� viuda.
No bastan media docena de anticristos franceses para ponerme en la calle.
Ojal� fuesen solo media docena...
Aunque fuesen un mill�n.
En la calle nadie me pone. �Solo muerta!
�Y su familia?... �La dej� quedarse?...
Ganas, no ten�an.
Quer�an llevarme incluso a la fuerza.
Me escond� en el altillo.
No tuvieron otro remedio que partir sin m�.
El miedo, se�or teniente, tiene mucha fuerza.
M�s fuerza seguramente que el aprecio que me tienen...
Estoy aqu� parloteando como una vieja puta,
y el se�or teniente se me est� muriendo de cansancio.
- No, no, absolutamente... - �S�, s� ya est� bien!
�No me contradiga!
Vamos, �le toca acostarse! Voy a mostrarle su cuarto.
Ma�ana, tratar� de buscarle ropas decentes...
Y de cambiarle esa compresa repugnante que tiene en la cabeza.
Vamos.
�Manuel Pedro! �In�cio! �S�ozinha!
�Mat�as! �Idalina! �Se�or Padre!...
�Josefina! �Antonia!
�Ermelinda!...
- �No quiero ir! - �Vamos se�or!
- �Des�tenme! - �Vamos!
�Antonio! �Des�tame!
�Des�tame!
Arder�n todos en el infierno...
�Des�tenme!
Sus Excelencias, perd�nenme la libertad...
�No habr�n visto por casualidad pasar a esta se�ora?...
El retrato es muy parecido... Es tal y como ella...
Fue un pintor italiano... un maestro... de Mil�n...
Un hombre de arte... Muy conocido... Barilli...
Pas� por Coimbra hace tres a�os... Est� parecid�sima...
Es mi se�ora...
La perd� hace dos d�as, en Pombal...
Me volv� y, de repente, zas, hab�a desaparecido...
Desde ah�, no la volv� a ver...
�No la vieron pasar, all� por su grupo?...
No, nada.
Aparte de los ingleses que nos mandaron huir, no vimos pasar a nadie...
�Vamos Burro!
- �Tal vez su se�ora? - Creo que no, lo dudo.
Se llama Maria de Jes�s...
Maria de Jes�s de Almeida...
Yo soy Vicente... De Almeida, claro est�...
Si por casualidad la viesen...
Si ella quiz�s pasase por aqu�...
Si tuviesen la bondad... Decirle...
En fin, que yo ando busc�ndola...
Vicente... Vicente de Almeida.
Muy agradecido.
Gracias.
Este no.
Este tampoco.
Este no est� mal...
Este ni pensar...
Este aqu�...
�Por qu� no? puede quedarse...
No, de ning�n modo.
�Cu�l es la idea de este rostro?
�Francamente, Monsieur L�v�que!...
Este es bueno, no est� mal...
Este tambi�n, puede ser...
No.
�Lev�que!
�Por qu� cuerpos, siempre cuerpos?!
�Se ve que es una forma que aprecia mucho!
�Para el fuego!
�No!
�Espere! �T�melo!
�Ese ah�! �S�! �T�melo! D�melo...
- �General Wellington? - S�, este es muy bonito.
�Por favor! Creo que deb�a ver esto.
Toma eso.
"Mi opini�n es poco m�s o menos la misma que se experimenta... "
"Mi opini�n es poco m�s o menos la misma que se experimenta... "
"cuando, considerando preciosos animales representados por la pintura,"
"o si se quiere, reales y vivos, pero en reposo,"
"se desea verlos ponerse en movimiento,"
"y entregarse a los ejercicios que requieren sus facultades corporales... "
�Sargento!
Ay�dalos all� a poner aquella rueda.
�Es ingl�s?
Mayor Jonathan Foster. A su disposici�n, �Se�orita...?
Clarissa.
Clarissa Warren.
Mi hermano, Peter.
- �Los franceses van a ganar? - Creo que no, mi joven amigo.
Entonces, �por qu� huimos?
No estamos huyendo, y si retir�ndonos.
Es una estrategia astuta, pero...
�Es secreto!
Lo o� hablar portugu�s. Habla muy bien.
Es natural, nac� en Porto. Mi padre es comerciante de vinos.
�El m�o negocia con cristal! Tenemos una f�brica, cerca de Leiria.
Pero a pesar de eso, soy inglesa de la cabeza a los pies.
Nac� en Sussex.
�Y hablo tanto portugu�s como una gallina irlandesa!
Es Miss McGee, nuestra gobernante.
�Es insoportable!
Mi padre est� muy enfermo, no deb�a estar viajando.
Lo lamento mucho.
No pod�amos abandonarlo a merced de los franceses, �verdad?
- No, claro que no... - No habla hace dos d�as.
�Pero est� vivo, su coraz�n todav�a late! Lo auscult� y lo o�.
Lo siento mucho, pero no tenemos ni m�dicos ni enfermeros con nosotros.
Tal vez encuentren alguno por el camino.
Hay una aldea a ocho kil�metros de aqu�, les aconsejo que pernocten por all�.
Estas carreteras no son de fiar.
Espero que volvamos a encontrarnos.
Tambi�n lo espero...
Viendo a toda aquella pobre gente tirada en la carretera por los malditos jacobinos
me hac�a subir la sangre a la cabeza.
Mientras arregl�bamos la diligencia de la inglesa,
pensaba en lo que les pasar�a
si la canallada francesa le cayese encima antes de llegar a buen puerto,
y me daba ganas de romperlo todo...
Y todav�a m�s cuando me acordaba de que una joven sin defensa como Maureen
estaba sujeta a sufrir la misma suerte...
�Mayor de mi coraz�n!
Hace siglos que andaba so�ando con un ba�o de estos.
A partir de ahora, Su Se�or�a �puede pedirme lo que quiera!
Ser� siempre el primer aliviado.
�No mientas, libertina!
S� muy bien que tu preferido es el sargento Xavier...
Depende de los d�as. Tampoco soy fan�tica.
Esta noche, mi preferido eres t�,
mi bonita de oro.
- No come nada desde ayer... - D�jalo. Tenemos m�s.
Nosotros somos muy peque�itos, Francisco Xavier...
Nuestro Portugal es una cagada de mosquito.
Si no fuese por estos ingleses,
el cornudo de Bonaparte ya habr�a acabado con nosotros...
Eres una bestia, Z� Maria. No entiendes nada.
Ah, �no entiendo?...
- �Y qu� es lo que deb�a entender?... - Deb�as entender, animal...
...que Portugal y Napole�n son como en la Biblia.
Ah, ��es?!... �Y c�mo es en la Biblia?
En la Biblia...
En la Biblia Napole�n es Goliat, pero Portugal es el Rey David.
�Y los ingleses?...
�Qu� es lo que tu Biblia dice de los Ingleses?...
Los ingleses son la honda con la que el Rey David parti� los cuernos a Goliat.
Mi sargento de pacotilla...
�T� alguna vez le�ste la Biblia?
Yo no la le�. Pero me la contaron.
- El Mayor Jonathan Foster, por favor. - Primer piso.
�Miss Warren!
�Qu� agradable sorpresa!
Ve, ve a tu vida, Mart�rio, ve...
Espero que su se�or�a pase una buena noche.
Me dijeron que estaba aqu�.
Antonio encontr� una gallina.
�Le gusta el pollo en fricass�?
Me encanta... Entre, por favor.
Son mis ayudantes de campo. Preparan el itinerario de ma�ana.
�Debe ser un itinerario muy divertido!
�La gallina estaba deliciosa!
�Hace mucho tiempo que no com�a tan bien!
Mi padre dice que Antonio es una perla rara.
�Incluso Miss McGee est� de acuerdo!
- A pesar de insoportable... - �Aquella vieja bruja...!
Pero, sin embargo, la dej� venir sola...
�Ni por asomo!
Piensa que estoy durmiendo con Peter, en la litera.
�Nunca me deja ir sola a ning�n lado! Es absurdo, �no cree?
En breve, �tendr� 18 a�os!
�Dieciocho, ya? �Cu�ndo?
En septiembre.
O sea, �de aqu� a pr�cticamente un a�o! Estamos en octubre.
Est� bien, tengo 17.
�Qu� pasa?
En la India, las chicas se casan mucho m�s pronto...
�Ya quiere casarse?
Tan deprisa como sea posible.
�Por qu�?
�Cree que nadie me quiere?
No, �al contrario!
�Pretendientes no le faltar�n!
En serio, Mayor...
�Qu� tal me encuentra?
- �Deliciosa! - �C�mo la gallina?
- Qu� idea... - Entonces, �c�mo?
Como... un flamenco.
- �En serio? - En serio.
�Yo tambi�n lo encuentro delicioso!
A ver, veamos...
�Ya s�!
�Como un galgo afgano!
Cuando lo vi en la carretera el otro d�a, �me apeteci� morderle...!
�Se�orita Warren!
�No me parece buena idea!
�Por qu�? No se preocupe, yo no muerdo.
No tenga miedo, Mayor.
�Yo ya lo hice...!
- �Ya hizo qu�? - Eso en lo que est� pensando.
- �Con qui�n? - Con mi hermano.
��Peter?!
�No! �Qu� tonter�a!
El otro. Edward.
El que est� en la India, con los Lanceros, en Bengala.
�Le parece mal?...
No s�. Creo que...
Creo que no est� bien.
Creo que...
Creo que est� m�s mal que bien...
En verdad, creo que est� mal.
Afortunadamente, no soy su hermana.
- �Pero es pr�cticamente una ni�a! - �Oh, Mayor!
�Va a ver que no lo soy!
�No se enfade, Mayor!
�Por favor!
No tiene importancia.
En serio. �No cambia nada!
Contin�o encontr�ndolo delicioso como un galgo afgano.
No tiene importancia.
Lo intentaremos en otra ocasi�n.
No intente consolarme, Clarissa, �No permitir� tal cosa!
Y no me trate por mayor. Mi nombre es Jonathan.
No estoy intentando consolarlo, Jonathan.
�Le juro que no!
Es realmente verdad, no tiene importancia.
Pero me da pena...
...porque era la primera vez con un desconocido.
Hasta ahora, ha sido siempre una cosa en familia...
Paciencia...
�Lo conseguir� la pr�xima vez!
Ahora es mejor que me vaya,
si no la vieja bruja de McGee �me despelleja!
�Espere!
Yo la acompa�o.
No puedo dejarla ir sola a esta hora de la noche.
�Santo Dios!
�Qu� ser� de estos desgraciados?
Su �nica esperanza es alcanzar las L�neas de Torres antes que los franceses.
�Las l�neas de qu�? �Qu� es eso?
Es secreto, �es un secreto militar!
�Jonathan!
�Por favor!
�No le dir� una palabra a nadie! �Se lo juro!
Son fortificaciones que Wellington construy�
para detener a los franceses antes de Lisboa, entre el mar y el r�o Tajo.
�Y cree que eso los detiene?
Si no los detiene, solo nos queda alcanzar la flota anclada en Lisboa,
y regresar definitivamente a Inglaterra.
Si no somos todos masacrados antes, claro est�...
En cuanto a los otros... Que Dios tenga piedad de ellos.
��Qui�n es?!... �Qu� es?...
Soy Z� Maria, no te asustes...
��Z� Maria?!... �Pero qu� quieres?...
Mart�rio...
Mi capullito de alhel�...
Dame una gratis.
El sueldo solo viene la pr�xima semana y estoy que reviento...
�Te voy a dar una mierda!
Vete ahora, �d�jame dormir!
Aunque no te desvistas.
Solo con la mano...
Con un pechito fuera...
Desaparece, maric�n.
�Desaparece de mi vista o todav�a te doy pero con un pecho en tu boca!...
Est� bien.
Sin la mano.
Solo con el pechito.
El resto lo hago yo.
Si quieres hasta puedes dormir y todo...
Pero, ��qu� es lo que tienes, gorrioncito m�o?!
�Est�s temblando!
�Est�s enfermo?...
No... es...
es fr�o...
miedo...
celos...
Vamos, entra aqu�... que est� calentito.
D�jame tranquilita, desgraciado.
Haz lo que quieras, pero a m� d�jame dormir, que estoy extenuada...
Buenos d�as, disculpe, �por casualidad no vio a esta se�ora?
No, mi se�or.
- �Est� seguro? - No la vi. Lo siento.
Gracias.
Buenos d�as, amigo m�o.
- Tal vez ya le pregunt�... - S�. No la vi.
Le pido disculpas. Ya pregunt� a tanta gente...
No importa.
Buen d�a.
�Cu�nto sale el abrigo?
Trescientos reyes.
- �Es qu�? ��Cosido con hilo de oro!?... - No regateo. No soy gitano.
Es tomar o dejar. Trescientos.
�Desayuno!
No era necesario, Sargento...
Todos los d�as, son dos palabras.
Hoy, primera palabra... Desayuno.
Segunda palabra...
...abrigo.
�No puedo aceptarlo!
�Sargento!
�Lluvia! �Fr�o! Despu�s �enfermedad!
No, no es, �no es bueno!
Adem�s de eso lo encontr�. No, no lo compr�. �Me entiende?
No me cost� ni un real...
Deb�a haberme despertado, Do�a Filipa.
No me deb�a haber dejado dormir tanto tiempo...
No diga tonter�as. Estaba cay�ndose a pedazos.
Por poco se me muere por ah� en un rinc�n.
�C�mo me iba yo a librar despu�s del cad�ver sola?,
d�gamelo.
Estoy seguro de que encontrar�a una manera...
�Est�se quieto!
�No vaya esa bala a entrarle en los sesos y lo mate de verdad!...
Tengo la impresi�n de que se fueron.
Tal vez.
Pero se hayan ido o no, en cuanto caiga la noche el que se va soy yo.
�Qu� prisa tiene?
No est� en estado de andar por ah� en correr�as.
Y despu�s, incluso si se fueron de aqu�, no deben andar muy lejos.
�Para d�nde quiere ir?
Para las l�neas de Torres.
- ��Qu� rayo de l�neas son esas?!... - Las l�neas del general Wellington.
Son decenas de fortificaciones, fortines, reductos,
para impedir el camino de los franceses, delante de Lisboa.
Estuve all� acuartelado cuando las estaban haciendo.
No quer�a creerlo Do�a Filipa. �Es gigantesco!
No se puede creer, es... �es gigantesco!
Est� bien, ya entend�. Es gigantesco.
Pero, �Qu� es lo que va a hacer all�?
Combatir a los franceses, Do�a Filipa.
Soy un soldado.
�Soldado!
Es un ni�o.
Ni se tiene en pie...
�Una bala en la cabeza no le basta?
No. Al contrario.
�Una raz�n m�s para no desertar del combate!
Chiquilladas...
Muchas gracias, Do�a Filipa.
Levantamos el campamento y partimos de nuevo derechos al sur.
Se dec�a que era nuestra �ltima etapa.
Corr�an rumores de que �bamos a esperar a los franceses en mis flancos,
en los lados de Torres Vedras...
Nadie sab�a nada seguro.
Yo rezaba para que fuese verdad.
No ve�a la hora de volver a golpearlos.
Pero ten�a miedo de que los ingleses preparasen m�s el embarcar en Lisboa
y volver a casa...
y que nos dejaran solos con los jacobinos que nos segu�an el rastro...
�Qui�n es? ��Portugu�s?!...
Soy... �Y t�?...
Bordalo. Poeta. Ex jacobino.
No parece...
�Poeta o jacobino?
- Portugu�s. - Quien ve caras...
Pero es mejor que salgas de ah�
antes de que un franc�s te meta una bala en la cabeza.
Puedes hablar a gusto. Son polacos. No entienden nada.
�Qu� es lo que est�n haciendo aqu�?
Desertores.
Hartos de los franceses y de la barriga vac�a.
Como yo.
�Y esos zuecos? �Es por gusto o por necesidad?
Eran del jardinero de una amiga m�a.
El �nico calzado que me serv�a...
Calzado es lo que menos falta aqu�.
Ven conmigo.
S�rvete.
�Fuiste t�?
Los polacos y yo. Toma.
Estas deben servirte.
No hay que tener asco, se�or teniente.
La muerte no se pega.
Me alist� hace dos a�os, tan pronto como Junot lleg� a Lisboa.
Hab�a le�do a Voltaire y a Rousseau.
Bonaparte era mi h�roe. Libertad. Igualdad. Fraternidad.
"Adelante, hijos de la patria... "
No ve�a la hora de combatir la tiran�a. Cortar el cuello a los hidalgos.
Clavar cabezas en postes.
Ahogar a la monarqu�a en un ba�o de sangre...
Cuando los ingleses los pusieron a andar, los franceses nos llevaron con ellos...
Hicimos la campa�a de Austria con Gomes Freire.
Tirol. Baumersdorf. Wagram.
Gan� la Legi�n de Honor y perd� las ilusiones.
Eran m�s los desgraciados como nosotros que mat�bamos que los hidalgos...
�Llega!
Libertad e igualdad, no vi en ning�n lado.
Y la fraternidad era Napole�n distribuyendo los tronos de Europa
entre sus hermanos...
En cuanto volv� a atravesar la frontera con Mass�na, desist�,
desert�.
Estaba harto de sangre y del resto.
Mi �nico deseo...
era volver a ver Alfama antes de que me ahorcaran en el campo de Santana...
Nos llev� tres d�as el alcanzar la hermosa villa de Pombal,
atributo del famoso marqu�s del mismo nombre...
La evacuaci�n total de las poblaciones promovida por los ingleses,
nos hab�a privado de los recursos indispensables para alimentar a las tropas.
No encontramos ni cereales, ni hortalizas, ni pasto...
Nuestros soldados solo hab�an encontrado limones y uvas,
una alimentaci�n evidentemente de muy poca sustancia...
Lo siento mucho, Se�or Mariscal. Es la �nica sala en condiciones.
Vaciaron el palacio antes de huir.
Una cama y un techo...
En tiempo de guerra no se limpian armas �verdad?
- Nos sirve, Se�or Bar�n. - �Sin duda!
Gracias, General.
Se�or de S�gur...
�Tendremos el placer de tenerlo con nosotros esta noche para una partida de whist?
Con su se�ora mujer, bien entendido.
No tuve oportunidad de verla, desde que se reuni� con nosotros,
pero me dijeron que, aunque portuguesa, es de una gran belleza.
Mi mujer nunca aparece en p�blico, lo que me entristece...
�Nunca?
- �Por qu�, hizo alg�n voto? - En cierta forma.
�Y qu� hace la pobre todas las noches sola en el cuarto?
Reza, mi se�ora.
��Todas las noches?!
�Tendr� as� tanto pecado de los que redimirse?
Pienso que reza por los pecados de los otros.
Que le haga mucho bien.
Contaremos entonces solo con usted. Hasta luego.
�Aqu� est�s t� finalmente!
�D�nde te metiste, pobre imb�cil?
La culpa no fue m�a, mi se�ora. Se lo juro, �Dios me castigue si lo fue!
Me mandaron a la otra punta de la ciudad.
- �Te mandaron? �Qui�n? - Los soldados, mi se�ora.
Los golfos a quienes pregunt� el camino.
�Solo para burlarse de m�!
Y t� los escuchaste, pobre idiota.
Los sujetos ten�an buen aspecto, no imagin� que fuesen unos malvados.
Bueno, �ya llega!
Est�s retrasando a estos se�ores.
S�, puede retirarse.
Ven a ayudarme a quitarme esta t�nica sat�nica.
Deja, yo lo hago.
Se toma un buen pedazo de carne de vaca... Del lomo alto, claro.
De preferencia ingl�s.
�Cu�nto, Se�or Duque?...
�Su cabeza, su cabeza!... Por favor, �no la mueva!
�El qu�? �Cu�nto? �Cu�nto qu�?
�Cu�nta carne? �Cu�ntos kilos de carne?
�Depende de su apetito!
De las personas que van a comerlo... Pero yo dir�a un buen pedazo.
Las manos...
Se esparce la mostaza... como hace con su maldita pintura.
Mostaza inglesa, claro.
Se unta muy bien toda la carne despu�s se enrolla en una feta de jam�n.
�La cabeza! Por favor... �Puede girarla?
Muchas gracias.
En cuanto a los champi�ones, trozos finamente picados.
Despu�s se unta el hojaldre con huevo batido,
se esparcen los champi�ones cortados, se condimenta con sal y pimienta.
Se envuelve la carne en la masa y se mete en el horno. Es todo.
�Y es a eso a lo que llaman Bistec Wellington?
Y es a eso que llaman Bistec Wellington.
Pienso que es todo por hoy. Veamos lo que ya hizo...
�Qu� desastre de barbilla es esta?...
�Mi nariz! �Qu� puntiaguda!
�Cree que mi nariz est� torcida?... �Claro que no!
Ender�cemela...
Muy bien...
Claro que no est� totalmente mal, Monsieur L�v�que.
Creo que tiene un parecido con mi T�a Abigail.
Pero intentemos resolver el desastre de la nariz.
Es bastante urgente.
Hasta ma�ana.
�Se sentir�a orgulloso u ofendido en mi lugar?
�Se refiere a la nariz?
�Claro que no! �A la carne!
�Se estimar�a ofendido u orgulloso
si diesen su nombre a un pedazo de carne en hojaldre?
Pienso que estar�a orgulloso.
Al final de cuentas, es un plato delicioso.
Realmente lo es.
Deb�a haber enviado la receta a Mass�na.
�l estar� a dieta, dadas las circunstancias.
Pobre desgraciado. Deb�a haberlo convidado para cenar.
Tal vez lo haga todav�a, m�s tarde,
si �l, mientras tanto, �no se parte los dientes en una de mis l�neas...!
�SANGRE!
�Abajo la libertad!
�Viva la Virgen Mar�a!
Diablos los lleven. Solo nos faltaba aqu� el clero...
Es portugu�s, y es hombre de Dios.
�Vint�m! �Zanaga! �Pacheco!
Vayan a la caza de las alima�as de los jacobinos. �Vamos, vamos!
Peor combinaci�n no conozco.
Al menos no se vendieron a los franceses.
Si es de m� que se trata, yo no me vend�.
�Hay aqu� cinco m�s, se�or Abad! �Todav�a vivos!
- Si est�n vivos, �m�talos! - �Alto ah�, amigos!
Estamos del mismo lado. Vinimos a hacer lo que ustedes hicieron.
��Hablas portugu�s?!...
�Entonces?
- �Hablan portugu�s, se�or Abad! - Somos portugueses.
�M�talos de todas formas!
�Dicen que son portugueses!
�Somos portugueses, se�or cura! �Estamos en lo mismo!
Tr�elos para aqu� abajo.
�Hace cu�nto tiempo que andan perdidos de la tropa?...
Hace una semana larga.
Y aqu� el se�or teniente escap� de los franceses
en el hospital de Coimbra hace cosa de tres, cuatro d�as.
�Y qu� es lo que "su se�or�a" tiene en la cabeza?
Una bala, se�or abad.
Francesa.
�Qu� es lo que te dije, Brites?
La cabeza de un portugu�s es m�s dura que las balas de los jacobinos.
�Te lo dije o no?
Me lo dijo.
�Y estos de aqu�?
�No dicen nada?
No hablan nuestra lengua, se�or abad. Son ingleses.
Ah, �son? No hablan pero comprenden, seguramente.
En cuanto pongamos a los franceses a andar,
es mejor que vuelvan para casa tambi�n, si no les toca a ustedes.
Est�n aqu� para ayudarnos, se�or Abad. Vinieron a ayudarnos.
Y vinieron.
Y ayudan.
Pero si los franceses est�n aqu� es tambi�n por causa de ellos.
Es por causa de esa mierda del bloqueo continental. �Es o no es?
- En fin... - S� que es, s� se�or.
Est� bien. Vinieron. Ayudan. De acuerdo.
Pero a veces ayudan demasiado.
Pregunten a Brites c�mo es que ellos la ayudaron.
�Entonces? ��Solo dos?!...
Solo vimos tres, se�or abad. Y el tercero no hubo forma.
Dio una patada en el lomo de Vint�m.
Y a m�, me mordi� un brazo.
Por poco me deja manco.
Sali� disparado y se perdi� en el bosque. De los otros, ni sombra.
Entonces vamos, tenemos que preparar las cosas.
D�mosle gracias a la Inmaculada por los franceses que nos puso en las manos.
Y por la cena que nos va a poner en la panza,
con Su infinita misericordia.
�Vamos, vamos, manga de pecadores!
Ustedes tambi�n.
�Qu� es lo que est�n haciendo ellos all�?
El Abad los mand� a decapitar a los franceses.
Pero, �para qu�?...
Para poner sus cabezas al borde de la carretera de Lisboa.
Para que los otros sepan lo que les espera.
No rezaste.
�Cu�ndo?...
Esta tarde. No rezaste.
- �Por qu� dices eso? - No mov�as los labios.
- Estaba rezando para dentro. - No, no estabas.
Eres como yo. No rezas.
�T� no rezas?
Ya no consigo.
So�� contigo.
- �Cu�ndo?... Si no me conoc�as... - So�� contigo tres noches enteras.
Conmigo, �c�mo?...
Llorando.
Y ��por qu�?!...
Por m�.
Solo los imb�ciles piensan que la guerra no est� hecha para las mujeres.
Matan tan bien como los hombres, y mueren de la misma forma.
Aquella ya mand� m�s jacobinos para el reino de los cielos
que t� y yo juntos.
�Para el reino de los cielos?... �O para el infierno?...
�Qu� infierno? El infierno no existe.
El infierno es esto.
El infierno est� aqu� abajo.
El infierno somos nosotros.
Ahora bien all� arriba, no hay guerras.
All� arriba, hasta los herejes pueden sentarse a la mesa del Se�or en paz.
Combate sin piedad,
para no manchar el nombre de Dios con la sangre que derramas.
No se llama a Dios para eso. Dios es paz.
�No duermes?
Si duermo, sue�o.
�Conmigo?
Con la guerra.
Sangre.
Gente muerta.
El Abad dijo que los ingleses te hab�an ayudado.
Y me ayudaron.
�Vamos, r�pido!
�Muchachos! �Vengan aqu�!
�Vengan a ver!
�No! �No!
�No te muevas!
�Viste a tu hijo? No te resistas.
�Por qu� te resistes?
�Atenci�n, los ingleses!
Me quer�a morir.
Pero no mor�.
- �C�mo va eso, querida? - �Espera!
�No tengas miedo, preciosa!
No te quiero hacer da�o.
Vi a la rid�cula tropa del Abad involucrase en aquella desolaci�n
con un siniestro presentimiento,
como si aquel camino los llevase directos a las profundidades del infierno.
Rec� en secreto una oraci�n por �l.
Fuese quien fuese, como yo hab�a dicho a Bordalo,
era un portugu�s y un hombre de Dios...
Ten�a casi remordimientos
de haber dejado a Bordalo mentirle con respecto a los polacos y sobre �l mismo...
Pero Bordalo, sin yo saber porqu�,
a pesar de venir de un mundo y tener ideas tan opuestas a las m�as,
me inspiraba los mismos sentimientos que el hermano mayor que no tuve...
�Necesita ayuda?
Para lo que es, basta la que tengo.
Mire si quiere vender el caldero, soy comprador.
Siempre es menos peso para la bestia.
No vendo nada. �Ni compro!
�Peter! �Ya llega! �No te alejes m�s!
�Qu� es lo que le pasa?
�Est� enfermo!
�Est� sufriendo!
Va a morir, �entiende?...
Deb�an...
La inglesa tiene raz�n. Realmente deb�an.
�Con qu�? No tenemos armas.
- �Qu� pas�? - Nada.
Anda deprisa. Ya perdimos demasiado tiempo.
Aqu� est� el Tajo.
Aqu� el mar.
Aqu� est� Lisboa...
Y aqu� est� Torres Vedras.
Esta es la primera l�nea de Torres.
La decisiva.
Veinte leguas de fortificaciones.
Ciento cincuenta reductos.
Seiscientas piezas de artiller�a.
No dejar�n ni la cabeza de una aguja para que los franceses pasen.
�Y si pasan?
No pasan. No pueden pasar.
Pero si pasan, todav�a hay dos l�neas antes de Lisboa.
No s� muy bien d�nde. No las vi...
La �ltima es cerca de Sintra. Creo...
Aqu�...
�Pero no han de pasar!
Solo atravesando el Tajo.
Y es imposible. �Es ancho como un mar!
Y el mar...
...es de los ingleses.
�No pueden pasar!
�Atenci�n! �All� abajo!
�Los franceses!
- �Cu�ntos ser�n? - �No lo s�!
M�s que sus putas madres...
Est�n m�s muertos que vivos.
Van directos a Lisboa.
No llegar�n a poner los pies.
�Para d�nde nos llevan estos catetos?
�Sin ellos, nos perdemos en esta mierda!
��No ves que ya estamos perdidos?!
Mierda, �Qu� carajo es esto?
�Qu� masacre!
�Eh! �T�!
��Qu� es lo que est�s haciendo!?
�Para con eso!
Para con eso, �ya!
�Ya!
�Monsieur L�v�que, tenemos que partir!
�Entonces recoge todo!
En la tarde de ese d�a llegamos por fin a la vista del primer fuerte.
Vi otros m�s tarde, mayores y mejor equipados...
Pero aquel era el nuestro,
y era all� donde �bamos a esperar sin miedo a los franceses...
Todo el pueblo de los alrededores hab�a sido reclutado por los ingleses
para trabajar en las fortificaciones de las l�neas.
Todos hab�an dejado casas, tierras de cultivo y familia
para vivir y trabajar all�,
al sol, con lluvia y con viento como Dios dispon�a.
Nadie se quejaba.
�Miguel!
Es el padrino, �se�or padre?...
Es �l. Todav�a est� vivo.
Cinco manzanas, por favor. Gracias.
�Mar�a de Jes�s!
�Vicente!
Mar�a de Jes�s...
�Santo Dios!...
Te busqu� por todas partes...
Tuve tanto miedo...
Cre� que hab�as...
que te hab�a ocurrido una desgracia...
�Mar�a de Jes�s! Paloma m�a...
Tuve tanto miedo que hubieses muerto...
Para ti mor�, Vicente.
D�jame ir.
No me hagas preguntas, es mejor para ti.
Es mejor as�. D�jame ir, Vicente.
Haz como si hubiese muerto. Olv�dame.
�No!
Pero, �por qu� dices eso?
No puedes... No es posible...
Por favor, ��ngel m�o! �Por amor de Dios!...
Te ech� tanto de menos, amor m�o.
- Oye, nuestra casa est� aqu�. - �Su�ltame, d�jame!
- �Vicente! �D�jame! - �Ella dijo su�ltame! �T�, la sueltas! �O�ste?
�No!
No, d�jalo. No le hagas da�o. D�jalo, Alberto.
�C�mo est� �l?
Est� muy d�bil.
Con permiso, Dr.
No se mueva.
No est� en estado de levantarse, tiene que mantener la calma.
�No tiente al Diablo!
Beba un sorbito de agua.
�Qu� pasa? �D�nde estoy?
En Torres Vedras.
En el Hospital de la Misericordia, hijo m�o.
El Dr Murphy le sac� la bala que ten�a alojada en la cabeza, �gracias a Dios!
Est�bamos con miedo...
�Pero ahora va a quedar como nuevo!
�Hace cu�nto tiempo que estoy aqu�?
Hace una semana.
Fui yo quien cuid� de usted.
Se hart� de hablar, estaba delirante.
�Dios me perdone!
Cre�amos que iba a enloquecer.
Pero rezamos tanto, que el Se�or oy� nuestras plegarias.
Pero, �c�mo...? �C�mo llegu� aqu�?
Fue tra�do por un hombre demon�aco.
Un tipo malvado.
Muy grosero, con muy malas maneras.
No quiso dar el nombre y despu�s desapareci�.
Pero le dej� un recado.
En el mundo, la guerra es un matadero.
Y la paz un prost�bulo.
Para gente como yo, no hay lugar en el mundo.
Firmado: Bordalo, poeta.
Buena suerte, se�or teniente. Adi�s.
�Finalmente despert�! �Ya me quedaba sin tiempo!
Despacio, Miss Warren, no lo canse.
�Nunca imagin� venir a ver el color de sus ojos!
�Son lindos!
Ya se est� cansando, �ve?
�En serio, son realmente maravillosos!
- �C�mo se siente? - �Cuidado, todav�a le hace da�o!
- �Tiene muchos dolores? - �De ninguna manera! Me siento...
...bien.
No est� tan bien como piensa.
La llaman, Hermana Cordelia.
�No est� oyendo?
S�, gracias, Miss Warren.
No hable mucho tiempo con �l, no est� en condiciones.
Me voy, pero ya vuelvo.
No se preocupe, Teniente.
Mi padre tambi�n est� aqu�.
Me llamo Clarissa.
�Fui yo quien le cambi� el vendaje todos los d�as, desde la operaci�n!
- Pedro de... - De Alencar. Yo lo s�.
�El hombre que lo trajo les dijo su nombre!
�Don Pedro...!
Basta que me llame Pedro.
Este es mi hermano, Peter.
Hola, mucho gusto.
Igualmente, Peter. Tenemos el mismo nombre.
�En efecto!
El Dr Murphy me dio la bala que le sac� de la cabeza.
�Se la quiere quedar?
Si quieres, puedes qued�rtela.
�Gracias! �Qu� maravilloso regalo!
Bueno, Peter, tenemos que irnos.
Vamos a dejarlo descansar.
Si no, �la Hermana Cordelia me mata!
Pero volver� luego por la tarde para cambiarle el vendaje.
�Y para ver si esos ojos maravillosos no cambiaron de color!
�Vamos, Peter!
�Padrino!
�Padre! Es el padrino.
�Tampoco fue de esta, eh?
Por los pelos. Estuve cerca, en Bu�aco.
Si�ntate. Come con la gente.
Alfonso caz� un conejo esta ma�ana.
La verdad, es que fue �l quien me caz� a m�.
Estaba mareado con el viento. Me vino derechito a las manos.
Un pedazo de tocino. Y unas aceitunas.
No era necesario...
�Y all� por abajo?...
No qued� ni una sola piedra.
Hasta la vi�a quem�.
Y el n�spero.
Era m�s viejo que yo.
Ni una res escap�.
Hicieron lo mismo por todos lados por donde pas�.
De Coimbra hacia abajo es un desierto.
La tierra va a necesitar tiempo para sanar.
"Ignoran que la mejor y m�s perfecta raza de hombres"
"ha existido en su pa�s,"
"y que es a un solo germen de esta raza que escap� a la destrucci�n,"
"que debe a su ciudad su origen. "
"Ustedes lo ignoran, porque los que sobrevivieron,"
"murieron durante muchas generaciones, sin dejar nada... "
"... por escrito. "
Es el tercer reducto que levantamos, Alfonso y yo.
Andamos en esto hace m�s de un a�o.
Pero siento la falta de la tierra.
De ver crecer una col... Del olor del ganado...
Entonces, �y t�?
�Prefieres esta vida o cultivar la tierra?
Me gustar�a m�s como el padrino...
- �Qu�? �Soldado? - Mientras yo tenga vida, no.
Ya pagu� mi parte.
Miguel, �conoces a aquel barbudo?...
Es uno nuevo.
No s� el nombre. No es de por aqu�.
Me parece que ya lo vi, no s� d�nde.
Es hora de partir.
�Vas a volver hacia abajo cuando esto acabe?
Si todav�a estuviera vivo...
�T� no?
Creo que no tengo coraje para volver a mirar hacia aquel pozo.
Buenas noches.
�Qu� pozo, se�or padre?...
El nuestro.
El pozo al que Rosa se tir� con el hijo para huir de los franceses.
Vamos a dormir. Es tarde.
Cuatro, dos...
...tres, cero.
�Sargento!
Me inclino a usar el segundo batall�n porque est� mucho m�s protegido.
Sin embargo, puede poner algunos hombres en el primero,
no vaya el Diablo a enredarlo. �Ok?
�Sargento?
Un mensaje del sem�foro de Socorro.
Parece que los franceses no tardan en estar ah�...
A menos de un d�a de marcha...
Los tenemos aqu�, ma�ana por la ma�ana.
Eres un estafador, Penabranca.
No quieres regatear, no regateo.
Pero te digo en tu cara que eres un ladr�n.
Esta criatura est� ardiendo de fiebre.
Anda por ah� la peste. Deb�as llevarlo al hospital de la Misericordia.
No soy su padre.
Me da pena. Sinceramente.
Estar aqu�, solo...
Es la pura verdad.
No me parece justo, �qu� es lo que quiere?
La mujer es suya, qu� diablos. �Es o no es?
�Qu� derecho tengo yo, en el fondo? No tengo ninguno.
Oiga. Oiga...
Vamos a resolver esto bien.
Entre caballeros.
Veinte cruzados y la chica es suya.
S� que deber�a d�rsela gratis.
Pero yo tuve gastos, debe comprenderlo.
El comer y el beber cuestan un ojo de la cara, y en los tiempos que corren.
Estamos en guerra, �no se olvide!...
Vamos...
Diez cruzados y no se hable m�s.
- �Alberto! - �Mar�a de Jes�s!...
�No me toques! �No te atrevas a tocarme, Vicente!
Deb�a tener verg�enza... Un hombre en este estado...
Vamos, querido, ap�yate en m�...
�Desaparece de mi vista, Vicente!
Desaparece, �eres un cobarde!
�D�janos en paz!...
Cinco cruzados.
Seis. No vale m�s.
Buenos d�as, Francisco.
Buenas tardes.
Primera palabra del d�a:
�gallina!
Segunda palabra del d�a:
casamiento...
C�sate conmigo, Maureen.
C�sate conmigo.
No puedo, Francisco.
Lo siento, pero realmente no puedo.
No me puedo casar.
No me puedo...
Pero �por qu�?...
�Por qu�?...
Percy...
Hijo.
�Comprende?
�Y entonces?... �Casamiento!...
�Nos casamos!
Tu hijo, es mi hijo...
�No, Francisco!
Es hijo de Percy.
Es su hijo.
Quiero que nazca en Irlanda.
Quiero que nazca en la tierra de su padre.
Percy est� muerto. Muri�. Los muertos no tienen hijos.
�Percy no muerto!
Percy aqu�.
Percy aqu�.
Aqu�.
Los franceses estar�n ah� ma�ana...
Franceses.
Ma�ana.
Si quieres realmente irte, es mejor no perder el tiempo...
�Un recuerdo?
Adi�s.
- �Hermana? - �S�?
Le traje aqu� a aquella mujer de all�...
La encontr� en la calle, anda vagando hace tres d�as.
Parece confusa y no dice nada con sentido.
Me toma por su t�a, pobrecita.
Me llama Flora.
Ya me llamaron cosas peores...
Parece haber sido...
...forzada por los franceses.
�Forzada? Forzada, �c�mo?
La usaron como... como si ella fuese m�s joven.
- �Entiende? - S�.
Parece haber sido por eso que enloqueci�.
- A su edad, pobrecita... - �Es terrible!
Ya no respetan ni a los viejos.
�Con tanta ramera que por hay por aqu�!
Disculpe, perd�neme, Hermana.
Pobre mujer...
�Sabe c�mo se llama?
Ella dice que se llama Filipa,
pero como me llama Flora y yo me llamo Mart�rio, �qui�n sabe...?
Buenos d�as, Do�a Filipa.
�S�!
�Claro! Miss Filipa.
Mi sobrina, Filipa.
�Claro! Miss Filipa.
Bienvenida, Miss Filipa.
Es la escuela nueva, �verdad, Hermana?
�S�, claro!
Es el colegio nuevo.
�Vea!
�Aqu� tiene su camita, su cuartito...!
�S�!
�Le gusta?
Si�ntese.
Qu�dese en paz, hijo m�o.
Su peque�o ya est� con Dios.
Oremos por su alma, hijo m�o.
No soy su hijo.
�Pelot�n!
�Hombro...!
�Arma!
�Pelot�n!
Preparar para saludar la bandera.
Presenten...
�Armas!
�Se�or D. Pedro!...
�Se�or teniente!
- �Lo cre�a muerto y enterrado! - Enterrado, exageras.
Ahora muerto, casi.
�C�mo lleg� hasta aqu�?
�C�mo atraves� medio pa�s? Con todo cercado por los jacobinos.
�Solo?
Es una larga historia, sargento...
Pero ahora es mejor que termines la maniobra,
antes de que los muchachos se transformen en estatuas de sal.
�Pelot�n!
Hombro...
�Arma!
�Pelot�n!
Descansar...
�Arma!
No s� c�mo lleg� hasta aqu�, pero lleg� a prop�sito.
Los franceses no tardan en llegar.
Su Se�or�a lleg� realmente a tiempo de entrar en el baile...
Los alrededores de Lisboa estaban cubiertos de fortificaciones
que los ingleses hab�an levantado en el �ltimo a�o y medio,
con la mayor discreci�n.
El Mariscal Mass�na, que se preparaba hace seis meses para invadir Portugal,
ignoraba la existencia de todas esas gigantescas construcciones.
�Bar�n de Marbot!
�Es Wellington?
Es Wellington.
R�pidamente nos dimos cuenta
de que el atrincheramiento ingl�s formaba en torno a Lisboa
un inmenso arco, con una extensi�n de 15 leguas portuguesas,
equivalentes aproximadamente a 15 leguas francesas.
La primera...
Nuestra localizaci�n.
La segunda...
...y la tercera, para proteger las embarcaciones.
- Entonces, �esto son las "L�neas"! - Exactamente.
�Y los franceses?
- �Qu� van a hacer? �Atacar? - No s�.
Solo les queda atacar o retroceder.
Por lo que sabemos, esperan refuerzos.
Pero sin provisiones, no pueden esperar mucho tiempo.
Cada d�a que pasa,
aumenta el n�mero de desertores que alcanzan nuestras l�neas.
El Mariscal Mass�na se arriesga a quedarse solo...
Me gustar�a mucho quedarme para ver lo que ocurre.
Siento no poder esperar.
Yo tambi�n lo siento.
Y siento no poder invitarla a cenar, como me invit� a m�.
Es mejor no volver a correr ese riesgo, Mayor.
Jonathan.
Y le aseguro que no hay mucho riesgo.
Demasiado tarde.
�Est� entonces decidida a regresar a Inglaterra?
Es la salud de mi padre que lo exige.
El Dr Murphy cree que �l est� en condiciones de hacer el viaje.
Es una suerte que �l nos pueda acompa�ar.
�Sin duda!
�l es un m�dico muy talentoso, �lo sab�a?
Estoy seguro de que s�.
Un hombre "delicioso".
�l parece...
Parece capaz de ser un excelente marido para alguien con tanta prisa en casarse.
�Qui�n sabe, Jonathan?
Es un viaje largo y las noches en el mar pueden ser frescas...
Comprendo...
Perd�n, se�or Mayor...
�No era Miss Warren?...
�La conoce?
�ramos vecinos de cama...
Es decir, en el hospital...
Quiero decir, su padre y yo...
No me digas. Este mundo es peque�o...
Vino a despedirse. Vuelve a Inglaterra.
Ah, �vuelve?...
- �Pregunt� por m�? - No.
Claro que no.
Ya ni se debe acordar de mi existencia...
Eso es seguro.
"... si otro esposo darme tratas,"
"afrenta de cuantos c�sares mi nombre ensalzan. "
"El esposo, que Ner�n para ti prepara,"
"sin reparo juntar puedes con los de tu ilustre Casa;"
"y as�, podr�s, sin desdoro, admitir sus finas ansias. "
"- �Pues qui�n es? - Soy yo, Se�ora. "
"- �Eres t�? - S�. �De qu� te espantas?"
"Si yo � Ner�n superior le conociera, o le hallara,"
"ya te lo hubiera nombrado,"
"para que sin repugnancia lo admitiera tu fineza, como digno de lograrla:"
"pero por m�s, que recorro Imperio, y Naci�n Romana... "
�Sargento?
�Est� ah�, Sargento?
�El barbas!...
�Zanaga!...
�El enfermero!... �Eus�bio!...
Bien sab�a yo que ya lo hab�a visto.
�Conocerlo?...
Fue �l quien recogi� al se�or teniente, en el campo de batalla, en Bu�aco.
��Zanaga!?...
Por lo visto, ya ambos lo conoc�amos.
Pero no de la misma forma...
Fran�ois-Marie Vilarreal. Sargento de la Guardia Imperial.
En misi�n detr�s de las l�neas enemigas.
Atr�s de las l�neas.
Sin uniforme, �sabe lo que le espera?...
Cumpl� mi deber. Cumplan el suyo.
�Me perdona, se�or Mayor?...
Haga el favor, se�or teniente.
�El Abad y los otros?
Cayeron en el campo de honor. Lucharon con bravura hasta lo �ltimo.
- �Hice lo que ten�a que hacer! - �Hiciste lo que ten�as que hacer?...
- �Los traicionaste! - No, se�or teniente.
Mi padre era portugu�s. Mi madre francesa.
En conciencia, serv� a las dos naciones sirviendo al Emperador.
No traicion� a nadie.
Pelot�n...
�Alto!
Voluntario para el pelot�n, se�or teniente.
- �Puedo saber por qu�? - La avalancha de ayer.
Mi ahijado se qued� all� abajo.
No me opongo. Pero no lo apruebo.
Es una venganza personal, sargento.
No es digno de un soldado.
Soy soldado por casualidad, se�or teniente.
De nacimiento, soy labrador.
Avanzar...
�Tiradores!
Avanzar...
�Prisionero!
Armas...
�Listos!
Apunten...
- �Viva el Emperador! - �FUEGO!
La criatura no puede morir.
"Cuando el padre y autor del mundo vio moverse y animarse"
"esta imagen de los dioses eternos, que �l hab�a producido,"
"se goz� en su obra, y lleno de satisfacci�n,"
"quiso hacerla m�s semejante a�n a su modelo. "
"Y como este modelo era un animal eterno,"
"se esforz� para dar al universo, en cuanto fuera posible,"
"el mismo g�nero de perfecci�n. "
"Pero esta naturaleza eterna del animal inteligible"
"no hab�a medio de adaptarla a lo que es engendrado. "
"As� que Dios resolvi� crear... "
"... una imagen m�vil de la eternidad. "
�Acab�!
�Viva!
Buenos d�as, Ti Miguel.
�Qu� nos trae ah�?
Un cristiano, que pide sepultura.
Sepultura, �aqu�?...
No sabr�a decir si puede...
Fue aqu� donde muri�.
�Qu� pasa, vig�a? �Qu� es lo que quiere?
�Qu� es lo que hace aqu� este muerto?...
Es uno de las obras, se�or teniente. Quiere enterrar aqu� a este difunto...
��Aqu�?!
Esto no es el cementerio. Aqu� no se entierra a nadie.
Sepa Su Se�or�a que yo cri� cuatro hijos machos.
El mayor, me lo mataron los franceses, hace dos a�os, en Vimeiro.
Los dos m�s peque�os, se los llev� la peste, hace poco.
Solo me quedaba uno.
Se qued� debajo de aquellas piedras, ayer.
Iba a cumplir dieciocho a�os.
Durante un a�o y medio, trabaj� a mi vera,
de sol a sol, todos los d�as que Dios dio,
en estas obras que Sus Se�or�as nos mandaron hacer.
Fue aqu� que �l trabaj�.
Fue aqu� que �l muri�.
Y es aqu�,
a mi entender, y con permiso de Su Se�or�a,
que es justo que �l descanse.
D�jalo.
Destacamento...
Hombro...
�Armas!
Presenten...
�Armas!
Funeral...
�Armas!
El ej�rcito franc�s pas� la frontera en abril de 1811,
abandonando definitivamente el territorio portugu�s,
dejando el pa�s arruinado, exhausto y radicalmente transformado.
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