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Original subtitles

Legendas sincronizadas e revisadas por Lu�s Filipe Bernardes

LOS VERDUGOS TAMBI�N MUEREN

Ni la traici�n de Checoslovaquia

ni el derramamiento de sangre desatado por las hordas de Hitler

pudieron conquistar el esp�ritu de este pueblo.

Miles de a�os de flamante tradici�n arden en sus corazones,

y en ese fuego de libertad se forja una hermanad secreta,

una oculta armada de vengadores

decididos a liberar sus tierras del invasor nazi.

Reinhard Heydrich gobern� en nombre de Hitler sobre todos los checos.

Su reinado de terror llev� al pueblo a llamarle "El Verdugo".

Firmaba sus sentencias de muerte desde el Castillo Hradzin,

que domina la vieja Praga,

capital de la desdichada, pero invicta Checoslovaquia.

Su Excelencia el Reich Protector Llegar� inmediatamente.

�Qu� progresos ha hecho, General Votruba,

en el reclutamiento de su batall�n checo antisovi�tico?

- Sabe que el F�hrer cuenta con usted. - S�, pero es extremadamente dif�cil

porque nuestros campesinos y obreros sienten, por desgracia,

mucho afecto por los rusos.

Nuestra producci�n aumentar�a si se les incrementara su salario

ya que su alimentaci�n es deficiente resultando en el agotamiento.

Lo admitimos, sus trabajadores pudieran estar mal pagados,

pero como raza inferior, esclavos, est�n pagados de sobra.

Incrementar salarios, dice.

�Para que puedan imprimir m�s propaganda subversiva?

Distribuyen ese delictivo material a diario en la planta de Skoda.

�Todas las secciones est�n contaminadas!

Su excelencia, el Reich Protector dice

que los informes de Skoda son basura.

La chusma apestosa se niega a trabajar.

En Skoda hay 37.000 obreros

y por tan ultrajante sabotaje

s�lo se han ejecutado a 50.

�Por qu� no a 500?

�Qu� dice?

Que ejecutar s�lo a 50 de 37.000 es rid�culo.

Exige al menos 500 vidas. Que 50 no es nada.

�Silencio!

Pondr� la fabricaci�n de municiones checoslovaca en manos de la Gestapo.

Yo en persona estar� a cargo en Skoda.

Con su permiso, Excelencia,

tal vez haya otro modo menos dr�stico.

�Este hombre se ha vuelto loco

habl�ndome en esa lengua?

Insisto en que nada de checoslovaco, s�lo se hablar� en alem�n. �Entendido?

�Alem�n!

Voy a ense�ar a obedecer a esa manada de vagos de la f�brica

para que no vuelvan a o�r ni a ver nunca m�s.

�Coche!

Para aquellos que no hayan entendido a su Excelencia,

la total producci�n de armamento checo

queda transferida a mi autoridad en la Gestapo.

El Reich Protector en persona supervisar� personalmente

las ejecuciones necesarias en la planta Skoda.

�A Skoda!

�Sra. Dvorak!

- Buenos d�as, Srta. Novotny. - Buenos d�as.

Espero que pueda darme un kilo de patatas.

Lo siento, Srta. Novotny, ma�ana.

Los nabos vienen buenos.

Tendr� que ser nabo, y un repollo.

- �Por qu� mantiene el motor en marcha? - Espero a un cliente.

�Sabe que hay orden de no malgastar gasolina?

S�, pero la bater�a est� baja y no quiero arrancarlo.

�Pare el motor!

Ahora vuelva a arrancar.

Se habr� recargado sola.

Utiliza este peque�o sabotaje para consumir nuestro suministro.

- Contin�e y no pare. - No s�, no lo entiendo.

- Esta ma�ana necesit� la manivela. - A comisar�a.

- De acuerdo, pero no carga. - �En marcha!

Han arrestado a Vanya. L�rgate, r�pido.

Perdone, se�orita. �Ha visto un taxi esperando?

S�, hace un momento,

pero tuvo problemas con la polic�a de ocupaci�n.

Se lo han llevado.

Gracias.

Se�orita, un hombre ha salido huyendo de ese callej�n.

�Le ha visto?

S�.

- �Qu� direcci�n ha tomado? - Por all�.

Ser� mejor que vuelva a casa.

P�ngamelo en la cuenta.

Gracias, Sra. Dvorak.

Documentaci�n.

Una, por favor.

�Heydrich tiroteado!

- Acaban de disparar a Heydrich. - �Qu�?

Han disparado a Heydrich.

Heydrich, le han disparado.

�Interrumpan la sesi�n!

�Detengan el pase!

Luces de sala, paren la pel�cula.

�Qui�n ha comenzado el aplauso?

�Qui�n lo ha iniciado? �Respondan!

Nadie ha aplaudido.

Exijo saber qui�n ha sido.

El soldado desconocido.

Muestren su identificaci�n.

Que no salga nadie.

Usted, quieto. Nadie est� autorizado a salir.

Nadie puede abandonar el cine.

- Se�or. - �Qu�?

Calma, Anna, �a qu� tanta prisa?

�El Bohemian Herald, nuevo decreto de racionamiento!

�El Bohemian Herald, inf�rmense!

�Qu� m�s da? Tenemos al verdugo.

El estado de excepci�n proh�be cerrar puertas y ventanas.

Prohibido el callejeo.

SE ALQUILAN HABITACIONES

�No!

- Yo me quedo aqu�. - No puedes.

�Por qu�? �Por el arresto del taxista?

No s�, �rdenes.

No puedo ir a casa, podr�an reconocerme.

- Prueba en un hotel. - Registrar�n todos los hoteles.

- �D�nde puedo ir? - �Y yo qu� s�!

Siempre he so�ado con darle a mi peque�a un ajuar precioso,

pero con los alemanes no hay g�nero en las tiendas.

Pero madre, no me imagino nada m�s bonito, y fue tuyo.

- S�lo necesita un retoque. - �Retoque?

T�a Millie, llevo sugiriendo eso desde hace tres meses.

- Ahora s�lo quedan dos semanas. - Hola, chicas.

- Hola, padre. - Hola, Stepan.

Helene.

No pasa nada, �verdad, Stepan?

No, nada.

- Han disparado a Heydrich. - �A Heydrich? �Cu�ndo?

- �D�nde? - A mediod�a, en la Avda. Kladno.

La que nosotros conocemos por Ludendorfstrasse.

Lo pone en el peri�dico.

Padre.

�S�?

Creo que vi a quien dispar�.

Cierra la puerta.

- Estoy segura de que le vi. - T� no has visto nada.

- Pero s� lo he visto. - No has visto a nadie.

Padre, �no tendr�s contactos...?

Oh, no, hija. Llevo desconectado pol�ticamente quince a�os ya.

No, es que en esos casos, uno no dice nada.

Ejemplo. Se lo cuentas a A,

ese se lo conf�a a B, B a C,

C comparte el secreto con D y no hay mucha distancia entre E y F.

F le da el soplo a G y la G es la Gestapo.

Lo entiendo, padre, pero a usted...

Escucha, ven aqu�.

Definici�n de nadie: ninguno, ninguna persona, cero. �Nadie!

Ni a m�, ni a tu madre ni a tu hermano peque�o,

ni siquiera a tu prometido Jan. Nadie es nadie.

Tiene 5 a�os. A veces funciona y a veces no.

Hace cosas raras.

Sus matr�culas tambi�n, hermano.

Seg�n la Gestapo pertenecen a un coche quemado en un desguace el pasado octubre.

- �El certificado de baja? - S�.

�Puedo verlo?

S�.

EL REICH PROTECTOR EN ESTADO CR�TICO

Su taxi era el coche de fuga.

No s� nada de eso.

Lo contar� en la Gestapo.

�Atenci�n!

"Por orden de la polic�a ocupacional todos los restaurantes, caf�s, teatros,

y edificios p�blicos cerrar�n inmediatamente.

El toque de queda comienza a las 7 en punto.

Desde esa hora, toda persona vista en la calle ser� disparada".

Debe de haber pasado la frontera. Ya no hay fronteras.

Han detenido todos los trenes y cerrado las fronteras.

Con que haya salido de Praga me basta.

- Lo est�n pasando muy mal. - Muy cierto.

Disculpe, tenemos que cerrar.

Gracias, se�or.

Tiene que haber otro modo que no sea el asesinato.

�Cu�l ser� el resultado? M�s terror y derramamiento de sangre.

Ser� como la masacre en la universidad.

Jan, esos 120 j�venes dieron sus vidas para contar al mundo

que a�n somos checos. Que siempre seremos checos.

- S�, de acuerdo, pero... - Por lo menos.

Calla, Beda.

�Cu�l es el peso espec�fico del f�sforo, futuro cu�ado?

Ni la m�s remota idea.

Me has pillado, Beda, no lo s�.

Eres farmac�utico, deber�as saberlo.

�Jan?

S�, d�jame pensar...

Como farmac�utico s�lo tengo que saber d�nde buscarlo.

T� deber�as saberlo, futuro cu�ado.

Jan, date prisa si quieres llegar a casa antes del toque de queda.

Beda, ve a la cocina y dile a la t�a que prepare algo para Jan.

Con los restaurantes cerrados te quedar�as sin cenar.

Much�simas gracias, Sra. Novotny.

- Buenas noches, entonces. - Buenas noches, Jan.

Ven.

�Ma�ana?

- Ma�ana y ma�ana y ma�ana. - Buenas noches, querida.

Buenas noches.

La florista me dio su nombre.

Mascha, �qui�n es?

No tengo d�nde ir.

Mascha.

S�, t�a.

No, no hay nadie.

Ya me ayud� una vez, Srta. Novotny.

- S�, pero... - Mascha.

Ya voy, t�a.

Entre, deprisa.

Por aqu�.

Deja el libro, Beda, es la hora de cenar.

S�, madre.

Hola.

Qu� rosas tan bonitas.

Mascha, �no me vas a presentar?

S�, claro. El se�or...

- Karel Vanek. - �No quiere pasar, Sr. Vanek?

Padre, le presento a un amigo, el Sr. Vanek.

- Su hija y yo nos conocimos... - En la Sinf�nica.

Mi padre, el Sr. Novotny.

- Tanto gusto. - Igualmente.

Tuve el honor de conocer a su hija en el descanso.

Tengo la partitura.

�Es usted m�sico, Sr. Vanek?

No, aficionado.

En realidad soy arquitecto.

Estuve a punto de acompa�arla esa noche,

pero en el �ltimo momento me sent� indispuesta.

Una l�stima, pero entonces yo no habr�a tenido el placer

de acompa�ar a su hija a casa.

�Entonces vive usted en el distrito, Sr. Vanek?

No, estaba de paso.

Se me ocurri� presentar mis respetos.

Joven, �es consciente de que son m�s de las siete?

Yo tengo las 6.30.

La hora correcta son las 7.15. Su reloj ir� atrasado, Sr. Vanek,

y eso hoy puede ser peligroso.

S�, ser� mejor que me apresure.

Si est� en la calle pasadas las 7 le disparar�n sin contemplaciones.

Mi hermano...

La cena est� lista, Helene.

No se le ocurra irse.

- Millie pondr� otro plato. - S�.

Por fortuna esper�bamos a otro invitado esta noche.

�Quiere cenar con nosotros?

No s� qu� decir...

No diga nada, Sr. Vanek, no es necesario, �verdad, Mascha?

No se deje impresionar por esta porcelana.

- �Nabos otra vez? - Y repollo.

A mi marido le gusta que use esta vajilla

para mantener la memoria de los buenos tiempos.

Perm�teme que te corrija, Helene.

No por la memoria de los viejos tiempos

sino por los malos venideros.

Eso es una fuente de carne y contiene repollo

cuando deber�a contener carne.

Por eso insisto en que siga en nuestra mesa.

Coincido con usted, Profesor Novotny.

�Qu� opina del asesinato de Heydrich, Sr. Vanek?

Completamente inesperado, �no cree?

E inevitable, �no le parece?

S�.

Nos alegramos todos de que consiguiera escapar.

Millie, por favor.

Ver� qui�n es.

- Era la Sra. Sacha. - Nuestra portera.

Todo var�n con 13 a�os cumplidos debe registrarse en la polic�a

antes de la noche de ma�ana.

Todo aquel sin tarjeta policial ser� disparado.

Eso te libra, Beda.

Al parecer no les interesan los ni�os checos de 11 a�os.

Que sigan pensando as�.

Habr� nuevas en la radio.

Es posible. Beda, t�mate un respiro del repollo y enciende la radio.

S�, se�or. Gracias.

Beda, no has tocado la comida.

Prefiero el pan.

Ten cuidado, es pan Ersatz, no se corta muy bien.

- Oh, no, lo sab�a. - Pobre Beda.

"Luchad, mis hombres,

estoy herido pero no muerto".

No es nada, tranquila, madre.

- Es profunda, necesitas puntos. - �Me dejas verla?

- Ve a la cocina y ponla bajo el grifo. - No es nada, t�a.

No creo que necesite puntos, Sra. Novotny.

Si tiene unas vendas, algod�n y yodo...

- Sangra mucho. - Podemos cortar la hemorragia.

Muy bien, Beda.

Coge de ah�, por favor, g�ralo.

Interrumpimos para ofrecerles la �ltima orden

de la Autoridad de ocupaci�n.

Toda persona que ayude en la fuga a un asesino o le ofrezca cobijo

ser� ejecutada.

Todos los parientes de tales c�mplices

ser�n sometidos a la misma pena de muerte.

Se encarece a la poblaci�n que aporte cualquier informaci�n

que lleve a la captura del asesino.

Aquel que retenga esa informaci�n contraer� una deuda de sangre

ya que este monstruoso crimen se cierne sobre la naci�n checa...

Nuestros genios de arriba piensan que pueden intimidar

a estos tercos mulos checos con apercibimientos p�blicos. Bobos.

Har�a falta algo m�s concreto para obligarles a entregar

a su dilecto asesino. Algo que les hiciera saltar.

- �Czaka! - �Qu�?

�Me est� escuchando?

Perd�neme.

�Qu� hace aqu�?

Nada.

Archivo C, ya veo.

Czaka empieza por C.

Es usted curioso.

Curioso con lo que la Gestapo podr�a tener

en el informe del honorable cervecero Czaka.

Yo se lo dir�. Su cerveza es buena. �Salud!

Pero el tiene mal odor.

Haces chistes.

Hable alem�n conmigo.

Para policiar su gente tendr� que aprender su idioma con perfecci�n.

Aqu� est� la primera lista, Herr Inspector..

Editor... empleado de los ferrocariles...

Clerigo... bueno...

Es siempre buen los padres. Nos hacen m�s da�o que todos los otros.

Escucha. Tengo una sugesti�n. Necval, el poeta.

Neeval? Por qu�? No �s un pol�tico.

S�lo escribe f�bulas, poes�as, baladas populares...

Pero se su intenci�n es de germanizar el proterorado debes empezar con los ni�os.

Eres un patriota extraordinario, Czaka.

Disculpe, profesor, �le puedo preguntar a la portera

si hay un cuarto disponible donde poder pasar la noche?

S� de cierto que no lo hay. Pero s� un sof� en mi estudio,

el cual, puedo asegurarle, no es nada inc�modo.

Ya est� preparado y a su disposici�n.

Muy amable por su parte.

No hay otra alternativa, �no le parece, Sr. Vanek?

Espero que esas campanillas no le impidan dormir.

�El himno Waclaw?

Deber�a estar acostumbrado, lo oigo todas las ma�anas.

Curiosos tiempos, un hombre conoce a mi hija en la Sinf�nica

y a la semana ya vive en casa.

�Crees que los vecinos lo comentar�n? �Y si Jan...?

- No veo por qu� han de enterarse. - La portera lo sabe.

�S�?

S�.

�Qui�n se lo dijo?

Desayunamos muy temprano, Sr. Vanek.

Ya que est� verboten dar clase en la universidad,

algunos de mis alumnos acuden aqu� para continuar sus estudios.

- Buenas noches, hija. - Tengo que hablar con Ud.

Tendr� que excusarme, es ya muy tarde.

Un anciano como yo no puede llevar el ritmo de un joven como me gustar�a.

Buenas noches, Sr. Vanek, espero que descanse bien.

Buenas noches, hija m�a.

Buenas noches, padre.

No es necesario que le digas nada, �l lo sabe.

�Se lo ha dicho?

Lo intent�, pero no me dej�.

Es un viejo revolucionario.

Estuvo exiliado con los fundadores de la Rep�blica.

Radiodifusi�n brit�nica.

El gobierno checo en el exilio informa que la osada "ejecuci�n"

del verdugo Heydrich podr�a provocar un ba�o de sangre

a nivel nacional tan salvaje como lo es la barbarie nazi.

Esa joven que enga�� a nuestros hombres,

debi� comprar verduras en su tienda muchas veces.

Tal vez, pero no s� su nombre.

Rec�jalo.

Devu�lvalo a su lugar.

Bien.

�Dice que nunca ha sabido d�nde vive la mujer?

- No. - Su caf�, Herr Ritter.

Muchas gracias.

Caf� de verdad.

Ahora, Sra. Dvorak, comencemos desde el principio.

No se ponga nerviosa.

Estoy dispuesto a dedicarle toda la noche.

Y lo que hiciera falta.

�De acuerdo?

Buena chica.

Quiero que me escuche atentamente.

�Es consciente de d�nde est�?

S�.

�D�nde est� exactamente?

En la Gestapo.

�Y conf�a en que puede salir de aqu� sin decir la verdad?

Esa joven...

que indic� err�neamente a nuestros hombres,

debi� comprar verduras en su tienda muchas veces.

Son las 8 a.m. Anoche, el m�dico personal del F�hrer

practic� una operaci�n en la m�dula espinal

a su excelencia el Reich Protector para extraer tres balas de pistola.

�Alguna novedad?

Nada todav�a.

Han arrestado a varias personas.

Dicen fuentes de confianza que la Gestapo tiene pistas

- Que les conducir�n al asesino. - El taxista.

- No. - �Qui�n si no?

No s�.

Tengo que irme.

Comunicaci�n importante de la Autoridad ocupacional.

Haci�ndose cargo en persona, el jefe de la Gestapo de Praga,

Kurt Haas, ha ordenado la inmediata represalia

por la insuficiente colaboraci�n de la poblaci�n civil.

Se esperan medidas muy severas.

No saben nada.

Si lo supieran, no amenazar�an.

Srta. Novotny.

�Abran!

�Qui�n es usted? �C�mo se llama?

- Karel Vanek. - �Vive en esta casa?

�Y usted?

Soy el profesor Novotny. �A qui�n buscan?

- A usted. - �No!

�Quietos, no interfieran!

�Por qu� motivo?

Por el execrable y abominable crimen cometido contra la...

persona del Reich Protector. Y por la abominable actitud

de los checoslovacos que se resisten a colaborar en lo m�s m�nimo.

Ser�n tomados como rehenes hasta que el asesino

- Sea entregado a los oficiales. - �Y si no es entregado?

Eso lo decidir� la Autoridad ocupacional.

Si he entendido bien, se�or, y a favor de mi familia y alumnos,

el execrable y abominable crimen

cometido contra su Excelencia, el Reich Protector,

o m�s correctamente, la inaudita

y traidora conducta de mis paisanos

neg�ndose a colaborar sin condiciones con sus protectores alemanes,

le obliga a hacerme reh�n junto con numerosos otros,

y presumo que, hasta la entrega del asesino,

nuestras vidas dependen de la suya.

Creo que es correcto.

Correcto? No, papa!

No puedem. Pueden s�.

Pueden encarcerar-me a m� y a centenas de otros.

Pueden encarcerar a todos que tienem en su lista.

Mas no h�n de encontrar ningun traidor entre nosotros.

N� en toda la naci�n checa.

�Qui�n es usted? �Y el resto?

Antiguos alumnos m�os. Les doy clases particulares.

�Eso tambi�n est� verboten?

Mantenga la boca cerrada o tambi�n recibir� lecciones.

Prep�rese.

�Por qu� se lo llevan si no sabe nada?

�No interrumpa!

Ludmilla.

�S�?

�Puedes preparar mis cosas? S�lo para pasar la noche.

S�.

No se permiten cuchillas.

Conf�o en que continu�is con vuestros estudios.

No dej�is que os cubra la nieve del Valle Forge.

�Padre!

Buena suerte.

- Gracias. - Por favor, v�yase.

Stepan, tengo miedo.

Lo s�, lo s�.

Hija m�a.

Gracias, hermana.

Adi�s, hijo.

Recuerda bien todo esto.

Lo har�.

Estoy listo.

Vystyd, sacerdote.

Votruba, general.

Pravotka, jud�o.

Necval, escritor.

Schyler, funcionario.

Matouseck, obrero.

�Atenci�n!

�Qui�n es el m�s viejo?

Los que tengan m�s de 50 que levanten la mano

T�, nombre.

Profesor Stepan Novotny.

�P�ngase firme cuando se dirija a m�!

Novotny, queda a cargo de este barrac�n.

Ser� el �nico responsable del cumplimiento de las normas.

Se observar� limpieza extrema.

Nada de escupir ni suelos sucios.

Todos los cordones, corbatas y cinturones se entregar�n

en el despacho del comandante en el plazo de una hora.

�Entendido?

No mueva la cabeza. �Hable!

Entendido.

Padre debi� llevarse ropa m�s caliente. All� estar� fr�o y h�medo.

Debe entregarse o es un monstruo.

Si hubiera sabido qui�n era habr�a acudido a la polic�a.

- Cualquiera en Praga deber�a hacerlo. - T�a Millie, no es tan sencillo.

�Por qu� no?

Quien le ayudara no puede hablar y menos despu�s del comunicado.

Ser�a como firmar su pena de muerte y la de toda su familia.

Cualquiera que le ayudara es tan culpable como el asesino.

�Mascha!

Jan, cuida de Mascha.

Mascha, �puedo hacer algo?

S�lo queda una esperanza, que se entregue.

S�, eso me temo.

Querida, tengo que...

volver al laboratorio.

S�.

Es curioso, cuando te dej� anoche

me cruc� con alguien que bajaba llevando rosas rojas.

S�, la florista se las mand� a mi madre.

Es cliente de siempre.

Ir� a ver qui�n es.

- �Beda! - Han cerrado la escuela toda la semana.

Dicen que por lo de Heydrich, pero yo he o�do que usan las aulas

para los alemanes heridos en las batallas con los rusos. �Y padre?

- Nada se sabe. - Si te enteras de algo, d�melo.

- Lo har�, Jan. Adi�s, cari�o. - Adi�s.

- Adi�s, Jan. - Adi�s, Beda.

- Beda, ese vendaje est� muy sucio. - No, s�lo un poco suelto.

- Lo arreglar�. - No, d�jame m�. Ven.

Deber�as asistir a clase con el Sr. Vanek. Es un experto.

Su turno, Sr. Dedic.

Buenas tardes, doctor.

Buenas tardes.

El historial del caso, doctor.

�C�mo va eso?

Ayer con ciertas complicaciones, pero hoy mucho mejor.

- Aqu� tiene las vendas. - Gracias. Eso es todo.

Tom� dos sedantes. F�jese.

Es natural para cualquiera que viviera sus �ltimas 24 horas.

Cuando arrestaron a Vanya se complic� el plan,

por eso tuvimos que dejarle s�lo.

- Lo entend�. - Bien hecho, Svoboda.

Ahora desatar�n su horrible ba�o de sangre.

S�.

Ya tienen a 400 rehenes.

Sab�amos que habr�a rehenes.

S�.

S� lo sab�amos, �verdad?

Ayer estuve con la familia del profesor Novotny, el historiador.

No es que le conociera, no.

Su hija me ayud�.

Dio indicaciones err�neas a los camisas negras.

Esta ma�ana...

Dedic, he decidido entregarme.

- �Svoboda! - No pretendo hacer un noble gesto

ni convertirme en h�roe m�rtir,

pero 400 vidas...

�Cuatrocientas?

Dedic, yo soy s�lo uno.

�Te imaginas lo que vendr� cuando echemos a los alemanes?

Har�s falta, Svoboda. No tienes derecho a rendirte.

No te preocupes.

No me sacar�n nada con torturas.

S�lo tendr�n mi cad�ver,

una confesi�n escrita y la prueba.

Las balas extra�das a Heydrich lo corroborar�n.

La pistola ser� prueba definitiva.

La resistencia no tiene nada que temer.

S�, Svoboda. Eres m�dico.

Si un hombre acudiera a esta cl�nica con esos s�ntomas,

�no diagnosticar�as el caso como crisis nerviosa,

o histeria por agotamiento?

�Aconsejar�as a un paciente en ese estado

tomar una decisi�n irrevocable? �No lo har�as!

Svoboda, fuiste elegido para representar al pueblo checo.

El pueblo ha ejecutado al verdugo.

�Cuatrocientas vidas! S�, Svoboda, �qu� son 400 vidas?

Esto es una guerra de millones.

La ejecuci�n de Heydrich es s�lo una batalla de la guerra,

pero la m�s importante.

Si te entregas, vivo o muerto,

el pueblo checo habr� perdido su batalla.

Y todo checo se dir�: "�No nos hemos atrevido a resistir!

�El terror nazi ha podido con nosotros!"

Svoboda, hace tres a�os perdimos nuestro ej�rcito.

Nos quedamos en las calles llorando como cr�os y contemplando la rendici�n.

Hemos creado uno nuevo, un ej�rcito fantasma

que los perseguir� hasta helarles la sangre.

�Y ahora quieres que se rinda tambi�n este ej�rcito?

�Y esa familia Novotny? Supongo que fuiste cauteloso.

No saben nada de m�.

Us� el nombre de Vanek, les dije que era arquitecto.

�Seguro que no dejaste pistas de tu identidad real?

- �Diste alguna pista? - Ninguna, seguro.

Dedic,

�qu� ha sido del taxista?

Se tir� por una ventana en la Gestapo. No le sacaron nada.

No le llegu� a conocer.

Me hubiera gustado.

Dame esa pistola.

Tienes una coartada perfecta.

Con esta pistola y las balas zanjar�an el caso.

Somos todos agradecidos, Svoboda.

Un momento.

olvidas tu receta.

Srta. Novotny.

Doctor Svoboda, �podemos hablar a solas?

Enfermera, por favor.

�Qu� va a hacer?

�C�mo me ha encontrado?

Eso no importa.

Por Beda, su vendaje me dio la clave de que podr�a ser m�dico.

Dijo que o�a todos los d�as el himno Waclaw,

vi este hospital frente a la iglesia...

- �Qu� va a hacer? - Nada.

�Nada? Ayer no dijo eso

cuando su vida corr�a peligro. Ahora se cree seguro.

�Nada se puede hacer?

Dr. Svoboda, usted es el �nico que puede salvar a mi padre.

�Qu� va a hacer?

No puedo entregarme a los alemanes si eso es lo que insin�a.

�Pero le matar�n por lo que usted hizo!

Deje que le explique. De acuerdo, expl�quese.

Explique por qu� dej� que se llevaran

al hombre que le salv� de la muerte sin que dijera una palabra.

�No piense que yo me callar�, porque no lo har�!

No permitir� que mate a mi padre.

Srta. Novotny, considere qu� posible beneficio

obtendr�a su padre, por quien profeso profunda admiraci�n,

si usted me denunciara.

- Involucrar�a a toda su familia. - Usted contaba con eso.

Piensa que nos tiene a todos sometidos porque le hemos ayudado.

No es una amenaza sino un hecho que no ha de olvidar.

Lo tiene todo pensado.

Si hablo, fusilar�n a toda mi familia.

Si mantengo silencio, s�lo morir� mi padre.

En otras palabras, su simple declaraci�n de hecho

es que estamos perdidos por salvarle la vida.

Es usted un cobarde desalmado. No es mejor que Heydrich.

�Ni la Gestapo podr�a ser tan inhumana como usted!

Al banco Petschek. �El cuartel de la Gestapo?

- S�, r�pido. - S�, se�ora.

Aprisa, por favor.

�CIUDADANOS DE PRAGA, GUARDAD SILENCIO!

�Cochero!

�No me oye?

�Se equivoca de camino, pare!

�Qui�n es...?

Srta. Novotny, Est� mal de la cabeza.

- �Sabe lo que hace? - �Pare!

No tengo tiempo para principios de inteligencia, �no ve lo que pasa?

Esto es una guerra y Ud. Est� en ella.

�Qui�n es usted? �D�nde me lleva?

No se apure, no la llevamos a ning�n lado.

S�lo queremos explicarle...

�Socorro! �D�jeme salir de aqu�!

�Qu� ocurre?

Este cochero me lleva por otro camino, le dije...

- �D�nde quiere ir usted? - A la Gestapo.

Pero �l fue por otro lado...

y este desconocido...

�Un desconocido?

�D�nde est�?

No s� de qu� habla. No o� bien a la se�orita.

Soy un poco duro de o�do de tanto empuj�n de la gente.

Est� bloqueando el tr�fico. Mejor p�ngase en marcha.

�Por qu� quer�a ir a la Gestapo? �La han llamado?

- Vamos, d�ganos. - Venga, suelte.

No, me...

Pues si no la han llamado, �qu� quiere de esos carniceros?

�Qu� puede querer una mujer decente con la Gestapo?

�A qui�n quiere delatar, peque�a Judas? �Al pobre cochero?

�Qu� le ha hecho �l?

�La Gestapo!

- �No, d�jenle! - No tenga miedo, se�orita.

- �No quer�a ir a la Gestapo? - S�.

�Ha recibido una citaci�n o quiere declarar?

No he recibido ninguna citaci�n.

Muy bien, se�orita. La llevar�n al cuartel general.

QUIEN SIRVE A HITLER, SIRVE A ALEMANIA

QUIEN SIRVE A ALEMANIA, SIRVE A DIOS

Mascha Novotny para el Inspector Ritter.

Aqu� tiene su pase, Srta. Novotny. �Heil Hitler!

Srta. Novotny, espere un momento.

�Puedo ir mientras al ba�o? Me sangra la mejilla de nuevo.

Al final del pasillo, la primera a la izquierda.

�Su pase?

Por ah�.

�Su pase?

�Ha estado ya en el despacho de Herr Ritter?

- S�. - �Ya ha hecho su declaraci�n?

S�.

Qu� extra�o.

Ese pase deber�a estar firmado y sellado.

- Habr� sido un error. - �Aqu� no se permiten errores!

Mi padre no tuvo nada que ver con el tiroteo de ayer.

Estuvo todo el d�a investigando en la biblioteca.

Puede corroborarlo f�cilmente.

- �Eso es lo que vino a declarar? - S�.

Pero entend� hace un instante

que quer�a marcharse

sin darnos tan valioso testimonio.

Le estamos muy agradecidos

por no haberse ido.

Espere un minuto.

Primero intenta irse sin verme.

Ahora quiere hacernos creer que vino s�lo a liberar a su padre.

- �Patra�as! - �Qu� aspecto tiene?

Joven, atractiva, ojos marrones, unos veintid�s, dir�a.

�Morena? �De 1.68?

�S�!

Perdone por hacerla esperar, Srta. Novotny.

Somos unos desconsiderados. Ver�, antes de que explicara

el caso de su padre, honestamente pensaba que vino

por la recompensa del mill�n de marcos.

�Se imagina mi decepci�n?

Ac�rquese, Sra. Dvorak.

Venga, venga.

P�ngase ah�.

�Es la chica que enga�� a nuestros hombres?

�No la conoce usted?

S�, la conozco.

Es la Srta. Novotny.

�Acudi� a su tienda ayer?

No.

�Sabe a lo que se expone si nos miente?

S�.

�Llev�osla!

Maravilloso pueblo, estos checos.

Testarudos hasta el final.

Hasta el amargo final,

Srta. Novotny.

Ponga el Inspector Gruber.

Me alegro de que no est� involucrada en tan abyecto crimen.

Desde luego.

No, Herr Gruber.

Deje de interrogarla. Que se sienta segura.

Es nuestra �nica pista.

D�gale que la soltar� y mant�ngala aqu�

con la excusa de la redacci�n del informe o algo as�.

Lo suficiente para darnos tiempo.

�Atenci�n!

�En pie!

Jefe de barrac�n Novotny. 42 hombres.

En dos filas.

�Arriba todos!

�Firmes! �R�pido!

�Todos en pie!

1, 2, 3, 4, 5...

6, 7, 8, 9, 10.

�C�mo se llama?

Vasily.

Vasily.

1, 2...

�Qu� significa esto?

- �Nombre? - Santroch.

No, se�or Inspector.

Nada.

Aqu� est� el informe.

Su declaraci�n sobre el incidente.

F�rmelo.

Las 5.30.

Dentro de 30 minutos.

los primeros 40 rehenes ser�n ejecutados.

Firme las cuatro copias.

Por cierto, su padre no est� entre esos 40...

esta ma�ana.

Ya puede irse, Srta. Novotny.

Heil Hitler.

Mascha, no perd� la cabeza

ni siquiera cuando descubrieron que tu amigo durmi� aqu� anoche.

�T�a Millie!

No te preocupes, cort� todo tipo de habladur�as de ra�z.

Les dije que era tu prometido, Jan.

�Jan!

- Querido, tengo que hablar contigo. - Y yo contigo.

- �D�nde has estado? - Mejor entremos.

Te dir� d�nde he estado: en la Gestapo desde las 6.

�Qu� te preguntaron, Jan?

Quer�an saber si pas� aqu� la noche de ayer.

- �Y? - Les dije que s�, claro.

Claro.

�Qu� es todo esto? �Qui�n es ese hombre?

- �Qu� te preguntaron de �l? - Me interrog� el inspector Gruber.

Me pregunt� si le conoc�a.

�C�mo acab� en tu casa?

Lleg� nada m�s irte t�.

�Para ver a tu padre?

- �Por algo pol�tico? - No, nada pol�tico.

Vino a verme a m�.

�A ti!

Nos conocimos en la Sinf�nica la semana pasada

y ayer...

- Se present� de improviso. - �Se qued� a pasar la noche?

Hab�a toque de queda. No ten�a m�s remedio.

Bonita coincidencia.

�l fue quien te trajo las rosas, �verdad?

S�.

"La florista se las envi� a mi madre." otra mentira.

Jan, �no pensar�s

que tengo nada con ese hombre?

Mascha, siempre pens� que entre nosotros

todo ser�a sincero, limpio.

Cari�o, sabes que te amo.

Por favor, tienes que creer en m�, Jan.

Mascha, �por qu� no me lo dijiste?

No me preguntes por qu�.

Si me amas, Jan, debes creer en m�.

Eres todo en lo que puedo creer.

T� lo sabes. No me defraudes.

Jan, nunca olvidar� que cre�ste en m�.

�Srta. Novotny?

Gestapo. Queda arrestada.

Hemos revisado su relato.

En toda Praga no existe un solo arquitecto llamado Vanek.

�Miente!

�D�nde dice que le conoci�?

En la Sinf�nica.

�Dijo que le conoci� en el descanso?

No, estaba sentado a mi lado.

�Le dijo que se llamaba Vanek?

S�, Karel Vanek.

- �Cu�l es su verdadero nombre? - No lo s�.

�A qu� organizaci�n ilegal pertenece su hija?

A ninguna. Mascha es estudiante de m�sica.

Ese Karel Vanek, �no es un antiguo colega de su marido,

un colega de universidad?

- El profesor jam�s lo vio antes. - �D�nde vive ese hombre?

C�mo podr�a saberlo, no me lo dijo.

�Es habitual que su sobrina entretenga a extra�os de noche?

No.

�Cu�ntas veces pas� la noche en su casa?

S�lo esa noche, por el toque de queda.

�Por qu� acudi� esa noche en concreto?

- Lo ignoro. - �Responda como es debido!

Sabe que tenemos medios para hacerla confesar.

Habr� o�do hablar de las c�maras del s�tano.

�Por qu� raz�n exactamente los visit�?

Fue una visita formal para presentar sus respetos.

�Entonces por qu� dijo su cu�ada que era prometido de su hija?

Porque ten�a miedo de que los vecinos murmuraran por un desconocido.

�Cu�l era el nombre de ese desconocido?

- Sr. Vanek. - �Miente!

- No miento. - �No?

Pronto lo sabremos.

�Sabe d�nde est� su hermana en este preciso momento?

�Donde acaban todos los que no nos dicen la verdad!

�Sra. Dvorak!

Toda la familia se atiene a la misma historia,

pero no creo que ese hombre, Karel Vanek, exista.

Esta carta lleg� a casa de los Novotny hace media hora,

un mensajero con un ramo de rosas, del Sr. Karel Vanek.

�Vanek!

Interesante.

Srta. Novotny, �Puedo llamarla a las 5? Atentamente: Karel Vanek

�Pero esto es grotesco!

Me dijo que ese hombre no exist�a.

Y as� es.

No existe, pero ah� est�.

No me ir� a decir que hemos montado este l�o por un amor�o.

Eso parece.

�Qu� sugiere entonces, Sr. Gruber?

Soltar a la chica.

- �C�mo? - �Qu� otra cosa se puede hacer?

�Tambi�n tenemos que intervenir en amores?

Srta. Mascha, vengo a ofrecerle mis disculpas a su madre y a usted

por el arresto de su padre.

No se me va de la cabeza esa tr�gica escena.

Desde ayer me desespero intentando acallar m� conciencia.

- Les ofrezco mi ayuda. - �Ayuda!

�Ahora habla de ayuda!

�El �nico responsable de lo que hemos pasado!

�Usted pas� la noche con su atribulada conciencia?

�Nosotros la hemos pasado con la Gestapo!

Toda mi familia sigue ah�.

�Usted es a quien busca la Gestapo!

Ha matado...

cualquier buen sentimiento

que tuviera por usted.

Pensar lo que hemos sufrido s�lo por acogerle una noche,

...Sr. Vanek. - Mascha,

no s� c�mo decirle lo mucho que lamento

el sufrimiento que os ha causado mi insensatez.

Merezco sus reproches. Eso y mucho m�s.

QUEREMOS AYUDARLA. �P�DAME QUE LE DIGA LA VERDAD!

- �D�game la verdad! - De acuerdo, Mascha, se la dir�.

Le di un nombre falso.

Mi nombre no es Karel Vanek y no soy arquitecto.

Soy el Dr. Franticek Svoboda,

cirujano residente en el hospital de San Pancracio.

�Por qu� no me lo dijo antes?

Entremos mejor en el sal�n.

Aqu� podr�an o�rnos.

Mascha, debo hacerle una confesi�n.

La amo.

Me aprovech� del toque de queda para pasar la noche,

pero ahora, mi peque�a escapada se vuelve contra m�

y me he enamorado de usted.

Es mi �nica excusa a todo el mal que he provocado.

SI LA NECESITAMOS, �CONTAMoS CON USTED?

Creo que le entiendo mucho mejor ahora, Dr. Svoboda.

�Y me perdona?

La culpa es s�lo m�a. Al final tengo todo claro.

- �Maldita sea! - Corta.

Eso nos deja donde est�bamos.

Sigue habiendo algo sospechoso.

�Por qu� no admite su error, Gruber?

Ha perdido su tiempo en un pueril romance.

Libere a la familia y comience de cero

antes de que Berl�n exija nuestras cabezas.

Son amantes.

Tal vez.

Fue el d�a que nos enteramos del atentado de su Excelencia.

- �Y est� seguro de la hora? - Tengo aqu� el informe de cirug�a.

El Dr. Svoboda fue mi auxiliar en la colecistectom�a.

Se hizo cargo de la bomba de succi�n, como siempre.

Dr. Kesselbach, entiendo que tambi�n es m�dico oficial

de la 34a tropa de asalto.

S�, se�or.

�Estuvo ese d�a en la operaci�n?

S�, dos horas.

A pocos pasos de m�.

Entienda, Herr Inspector que estas intervenciones

- Requieren constante control. - Entiendo, Dr. Kesselbach, gracias.

Es todo lo que quer�a saber. Gracias, profesor.

�Heil Hitler!

�Heil Hitler!

Francamente, me molesta perder,

incluso con nuestro m�s distinguido poeta.

Sr. Necval, siempre he deseado conocerle personalmente,

Estaba deseoso por conocerle, profesor Novotny,

- Y ahora, por fin... - Disculpe, Sr. Necval.

- �Puedo importunarle? - �S�?

Hoy he escrito algo, versos para una canci�n, tal vez.

Ya que es usted tan gran escritor, si tuviera tiempo,

�podr�a repasarla?

Amigo m�o, tengo todo el tiempo del mundo

mientras esos cualquiera...

Vaya, est� escrito a mano.

Tenga, ser� mejor que me lo lea.

"Compatriotas, el momento ha llegado.

"Compatriotas, hay mucho por hacer.

Levantad la invisible antorcha y pasadla de mano en mano,

mantened su llama,

mantened su llama por el camino sin regreso.

Morid por la causa si fuera necesario.

Pero gritad hasta el final: "�No nos rendiremos!"

Siempre adelante, sin dar marcha atr�s

hasta que el descerebrado carnicero aprenda

que su guerra no est� ganada hasta la �ltima batalla.

�Seguid, cuando ya no estemos!

�No a la rendici�n!"

Claro que usted lo har�a mucho mejor...

No, amigo, d�jela como est�.

�C�mo era? "Compatriotas..." �Puedo verla?

"...el momento ha llegado."

"Compatriotas, hay mucho por hacer.

Levantad la invisible antorcha y pasadla de mano en mano,

mantened su llama,

mantened su llama por el camino sin regreso.

Morid por la causa si fuera necesario.

Pero gritad hasta el final:

"�No nos rendiremos!""

o sea, responder al terror...

Con el asesinato de nuestros rehenes...

En nuestras manos est� ralentizar su maquinaria.

Para el fin de semana, la producci�n de armamento

habr� descendido un 25%.

Yo trabajo en la oficina de una antigua f�brica de metal

que ahora fabrica piezas de tanque.

Hace unos d�as, lleg� un telegrama de Berl�n

para detener la fabricaci�n de cinco piezas de tanque

por culpa del nuevo modelo ideado para el frente ruso.

Por fortuna vi el telegrama antes que nadie,

lo romp� y lo arroj� al horno.

�Qu� pasar�?

Seguiremos haciendo las mismas piezas,

pero cuando las env�en a Alemania no valdr�n para los nuevos tanques.

�Emil?

Creo que todos saben sobradamente

por mi trabajo con este grupo en el pasado

que ning�n sacrificio es lo bastante grande para m�,

y a�n as�, tiemblo ante el derramamiento de sangre

que amenaza a tantas v�ctimas inocentes.

850 rehenes est�n detidos asta ahora.

M�s de 250 rehenes ya est�n muertos.

La flor m�s pura de nuestra naci�n checa

afronta una sistem�tica aniquilaci�n.

Cient�ficos, l�deres del comercio y de la industria, artistas,

hasta hombres de Dios.

Por eso pregunto, al margen de sentimentalismos,

�puede nuestra naci�n permitirse la p�rdida de tan ilustres ciudadanos?

Me digo a m� mismo, una y otra vez:

este hombre, quienquiera que sea,

quien ejecutara al verdugo, es un gran patriota,

un h�roe.

Pero no puedo evitar pensar tambi�n

que si se entregara, y dijera "aqu� estoy,

haced conmigo lo que os plazca, pero salvad a los inocentes",

�no ser�a mejor para nuestro querido pa�s?

Pregunto por tanto a nuestro grupo si acuerdan conmigo

en enviar mi propuesta al comit� central.

La gente ya comenta que ser�a de lun�ticos

sacrificar cientos de vidas por una sola.

Emil, �d�nde has o�do decir tal cosa?

Por toda Praga.

Incluso a gente que culpa a la resistencia

de esta nueva ola de terror.

No en mi trabajo, y tengo los o�dos bien atentos.

- Correcto. - He escuchado a muchas mujeres,

algunas de ellas madres y esposas de rehenes.

- Ninguna dijo nada contra nosotros. - Me opongo rotundamente a la moci�n.

Yo pido ser excusado del voto en este asunto.

Mi hermano mayor fue uno de los rehenes ejecutados hoy.

Aquellos a favor, levanten la mano.

Partidarios del no.

El no gana.

Levantemos la sesi�n, llega el toque de queda.

Salid uno a uno en intervalos irregulares.

Dr. Pillar, �alguien en su grupo

sabe algo de usted aparte de su nombre?

No, s�lo el l�der, Bartos.

Ser� mejor que no acuda a futuras reuniones.

Es el �nico del grupo involucrado en el caso Heydrich.

Todo aquel que haya tomado parte en �l

ha de erradicar cualquier conexi�n con el grupo.

Entiendo.

Bartos, le acabo de decir al doctor que no asista a reuniones de su grupo

hasta pr�ximo aviso.

Dr. Pillar, por las escaleras, por favor.

Creo, Bartos, que hay que disolver este grupo sin demora.

S� exactamente qu� piensa de su peculiar moci�n.

- �Conoce bien a ese hombre? - Ciertamente.

Lleva dos a�os con nosotros, aport� una gran suma.

�C�mo funciona en su grupo?

Usamos su cami�n de cerveza para distribuir panfletos.

Es el gran cervecero Emil Czaka.

�Recuerda aquel grupo en Pilsen, vendido a la Gestapo con 12 fusilados?

La redada de Pilsen.

S�, recuerdo. Czaka fue sospechoso,

pero qued� claro que el traidor hablaba perfecto alem�n

y una exhaustiva investigaci�n confirm� que Czaka

no habla ni una palabra de alem�n.

�Cree que me pongo en peligro?

Con toda probabilidad ha cavado su propia tumba.

Usted lo sugiri�.

Le suger� explorar el campo, poner a prueba su moral.

No subirse a una rama y dejarse ver.

- Tome un poco de queso, es bueno. - No tengo m�s apetito.

Tal vez...

ser�a m�s seguro que dejara la ciudad.

Perdone, se�or, pero cuando se trabaja para la Gestapo,

se trabaja para la Gestapo.

Insisto entonces en llevar escolta especial.

No har� nada sin ella.

Lo har� todo y le gustar�.

Pero Herr Gruber, �c�mo puede tratarme as�?

�Con todo lo que he hecho estos a�os para ustedes y por Alemania!

�Por qu� ha hecho tanto por nosotros?

Porque como aut�ntico patriota checo soy consciente de que nuestro futuro

depende de la incondicional colaboraci�n con la gran Alemania.

Y yo que pensaba que lo hac�a por mero inter�s comercial.

Por ciertos favores

y algunos m�s que beneficiosos contratos militares.

Perm�tame.

- Bonito encendedor. - �Le gusta?

No pretender� sobornarme

con un encendedor de oro.

Czaka, Czaka, Czaka...

Supongamos que pago por protecci�n policial.

�Como un seguro de vida?

�Qu� p�liza estar�a dispuesto a pagar?

�Cu�nto quiere?

2000 marcos.

�2000 marcos por semana?

Por d�a.

�2000 marcos diarios?

S�lo unos cuantos d�as mientras rodeamos a sus amigos,

despu�s podr� suspender la p�liza.

Cinco d�as, 10.000 marcos.

�Y si dura un mes?

otros 50.000 marcos.

Czaka, es usted magnate de la cerveza.

Es una gota m�s por barril.

Extienda el tal�n al tesorero del Fondo de la Polic�a ocupacional.

Eso es, Czaka.

El tesorero soy yo.

Lo s�.

�Diga?

Su padre ser� ejecutado a las seis de la ma�ana.

Le permitir�n verlo antes de llev�rselo.

En media hora, un coche policial la llevar� al campo. Eso es todo.

Tiene diez minutos, ni uno m�s.

Mi peque�a.

Ayer me preguntaron por el hombre que nos visit�.

A nosotros tambi�n. Pero todo result� bien.

Volvi� para disculparse

y me ofreci� su ayuda.

Eso est� bien.

�Qu� tal tu madre y Ludmilla? Y Beda, �c�mo est�n?

Madre intent� verte.

Me permitieron escribirle una carta.

Espero que el censor d� el visto bueno.

Era personal.

Tambi�n comenc� otra para Beda,

pero estoy seguro de que no habr�a pasado.

Te lo dir� a ti, Mascha, y t� d�selo a �l.

Lo que quiero decirte ahora, hijo,

es para cuando seas adulto,

quando entonces, los poderosos invasores

habr�n sido echados de nuestra tierra por mucho tiempo.

"...mucho tiempo".

Espero que est�s viviendo en una tierra libre

donde gobernar� el pueblo por y para �l mismo.

Ser�n d�as grandes para vivir.

"Ser�n d�as grandes para vivir."

En una tierra donde todos los hombres, mujeres y ni�os tengan para comer.

Y tiempo para leer y pensar

y hablar con otras personas por propia voluntad.

Cuando lleguen esos d�as,

no olvides que la libertad no es algo que se posee,

como un sombrero o un caramelo.

Lo aut�ntico es luchar por la libertad.

Y t� me recordar�s,

no porque fuera tu padre,

sino porque di la vida en esta gran batalla.

"...sino porque di la vida

en esta gran batalla."

�Tiempo, Novotny!

A�n tiene su vida en sus manos.

�Qui�n fue el hombre que ayud� a escapar

cuando dio la direcci�n err�nea?

Yo estuve en aquel comit� de investigaci�n

y Czaka fue descartado de la traici�n de Pilsen.

�Porque el traidor hablaba alem�n y Czaka no?

S�.

Cuando vino a Praga y recuper� la cervecera,

pag� con un cheque del Deutsche Bank de Berl�n

seg�n mi investigaci�n personal.

Tal vez Czaka entienda alem�n.

Escuche, tengo una idea.

Podr�a funcionar pasados estos dos a�os. No s�, probemos.

�Qu�?

Podemos usar a Rudy para esto.

Hola, Beda.

Padre ha sido fusilado esta ma�ana.

�Fusilado? Pero...

- �Mascha! - Jan, �vienes conmigo, por favor?

Voy al campo a reclamar su cad�ver.

Pero aqu� est� la lista de los ejecutados esta ma�ana.

Tu padre no figura entre ellos. Mira aqu�. En la N.

S�lo cuatro, Navitol, Napitol, Naavi y Nimocek.

Yo le vi en el cami�n esta ma�ana, cuando...

�S�, Srta. Novotny?

Ah, su padre.

No, esa lista es correcta.

No. Ser� un peque�o error.

Ten�as raz�n, Jan.

�Madre! �Madre!

Juegan con los seres humanos como el gato y el rat�n.

�Me da igual!

Mientras siga vivo.

Trabaja a media jornada, investigador m�dico. Soltero.

No se le conocen flirteos seg�n la enfermera jefe.

�S�?

Bartos me llam� para comer juntos. Una especie de reuni�n informal.

�Qu� hago?

�Vaya!

�Qu�?

Los arrestar� cuando lo crea oportuno y no antes.

�Qu� hay de esos dos de los que s�lo conoce su nombre?

�Podr�an matarme!

Para eso tiene su guardia policial. �D�nde quiere que est�n? �Cu�ndo?

Sal�n del Caf� Kramer.

Sr. Emil.

Vaya, Emil.

Quiero presentarle a mi t�o, el Sr. Dedic, reci�n llegado de Kladno.

- �Va a almorzar con nosotros? - S�, tengo tiempo para un bocado

antes de coger mi tren a Karlsbad.

Al pasar por aqu� se me ocurri� saludar a mi sobrino.

Un placer, se�or.

Tomad asiento.

T�o. Matuska.

Emil.

Damas y caballeros, entre nosotros,

no recomiendo el goulash, pero el h�gado paprika...

es sencillamente "pre-guerra".

Hablando de comida, o mejor dicho de "no comida",

ayer o� una historia maravillosa de Hitler.

�Entend�is alem�n?

Excusadme, lo tengo que contar en alem�n o me cargo el chiste.

Yo aprend� un poco en la escuela pero si quieres que lo oiga...

- Claro. - T� nos lo traduces, Matushka.

Goebbels se dirige a Hitler:

"Adolf, tenemos comida para 5 a�os".

"�5 a�os? �En serio?", dijo el F�hrer.

"S�," dice Goebbels, "5 a�os". Y dice el F�hrer:

"Tengo que dec�rselo a Goering. �Herman!"

"No, por Dios", responde Goebbels.

"No se lo digas a Herman. Es s�lo para los dos, t� y yo".

Yo tambi�n recuerdo otro chiste de Hitler.

Hitler dice a uno de sus guardias de �lite...

Vaya, se me ha olvidado.

Ayer demostr� buena memoria de las ense�anzas de sus amigos de la Gestapo.

para convencernos de entregar al hombre que dispar� a Heydrich.

�No entiendes alem�n, sucia escoria?

No, lo juro.

Cogedle y que no grite.

�Auxilio, polic�a!

Ser� mejor que nos vayamos. Por la ventana.

�Auxilio, polic�a!

- Salid por la cocina. - Adelante, os cubrimos.

�Alto, manos arriba!

Amigos, soy Jan Pestuca, editor del Vespertino de Praga

y se me ha pedido hablar con todos los barracones.

A las 5, los rehenes podremos

dirigirnos a toda Checoslovaquia

durante una hora.

Cada barrac�n ser� representado por dos o tres voluntarios

que hablar�n sobre la necesidad de la inmediata rendici�n del asesino.

Los locutores voluntarios estar�n listos a las 4.30.

�Atenci�n!

Est� claro

que nos utilizan para llevarles al asesino.

Propongo que decida el pueblo checo.

Nuestras vidas o la del asesino.

Espero que no haya aqu� ese tipo de voluntariado.

�Qu� otra cosa podemos hacer?

No es s�lo cuesti�n de salvar a 300 de nosotros a�n vivos.

Una vez muertos, �qu�?

Habr� otros 300 y despu�s 3000.

No cejar�n hasta dar con el asesino.

No habr� final, pero tampoco necesitan un principio.

Han masacrado a miles antes de lo de Heydrich.

S�lo por respirar aire checo.

�No ha pensado que nuestro heroico asesino nos hace pagar por su vida

mientras sigue libre? �l y toda la resistencia.

No pretendo perder mi tiempo con vosotros aqu�.

S�lo queremos la identidad de ese hombre, Dedic.

Aldrich Krapke, el ingeniero, �no?

- S�. - Como hombre educado,

ser�s lo bastante inteligente

como para visualizar la inc�moda tarea que tienes por delante.

Entienda, Aldrich,

que cuando Herr Gruber dice "inc�moda"

est� siendo s�lo educado.

�Qu� hace �l aqu�?

Es uno de ellos, informador de la Gestapo.

No lo entiendo. Pronto lo entender�

con esa cabecita Antes de que se la cortemos.

�Es usted una mala v�bora!

�Te taparemos esa boca, esbirro bolchevique!

- Saboteador... - �Basta!

No tienes que demostrarnos que no eres uno de ellos.

Katerina Honiga, secretaria privada,

ha saboteado su f�brica muy inteligentemente.

�Ser� tambi�n tan lista

para evitar una visita a nuestra c�mara en el s�tano?

Tal vez prefiera hablar conmigo en privado.

No, puedo decirle aqu� mismo lo que pienso de usted, cerdo.

Ser� mejor que ella no le vea a solas, delator,

o le sacar� los ojos y le har� masticarlos, sabueso fascista.

Bien dicho. Dentro de 10 minutos suplicar� que la maten.

�Hijos de ratas mugrientas!

�os amamantaron con aguas fecales!

Bajadla a las c�maras. A todos.

Y decidles que quiero saber acerca de Dedic.

D�galos!

��stos son los locutores voluntarios que trae?

Herr Comandante, los barracones 2 y 3 no han aportado voluntarios.

En nuestro barrac�n, el n�mero 5, tambi�n nos han prevenido...

Silencio, estar� listo para su discurso en dos minutos.

S�, se�or, tengo otra idea para mi parlamento.

Eso no es necesario, aqu� tiene su discurso.

Debemos encontrar el sendero a la leal colaboraci�n

y nuestra primera parada ha de ser entregar al asesino.

Puro sentido com�n.

Siempre he sido contrario al uso de la fuerza.

Ninguno de nosotros dudar�a en morir por el bien de la naci�n.

Pero, pueblo de Praga, os pregunto:

�Hemos de perecer por el depravado acto de un maniaco asesino?

�Basta, traidor!

Para ti es f�cil hablar porque no te van a fusilar.

- Calla y si�ntate. - �Silencio!

Los alemanes han conseguido, romper la unidad de la ciudad.

Mucha gente usa ya la palabra "asesino"

cuando antes hablaban de �l como "ejecutor".

Sugiero que ser�a mejor que todos supieran lo que Dedic les pide.

Est� en mi casa ahora.

Su estado es grave, le atravesaron el pulm�n.

�Por qu� acudi� a ti?

- Corri� un gran riesgo. - Tom� toda precauci�n posible.

Cambi� varias veces de taxi atraves� edificios y patios

hasta estar muy seguro de que nadie le segu�a.

Pero tambi�n pudo venir aqu�.

Podr�amos haber llamado a otro m�dico.

No acudi� a m� para que tratara su herida.

- �Para qu� si no? - Para darme instrucciones.

- �Qu� instrucciones? - �Qu� pintas t� en esto?

Seg�n Dedic, nos enfrentamos a dos problemas vitales

uno dependiente del otro.

Si conseguimos salvar la vida de los rehenes que quedan vivos,

o tantos como sea posible,

podr�amos, al mismo tiempo, restaurar la unidad de la ciudad.

Ser�a una tremenda victoria,

pero al final, son los rehenes o t�. No podemos salvar a ambos.

No veo c�mo matar estos dos p�jaros de un tiro.

Dice Dedic que hay una opci�n...

�Y las manchas de sangre en el taxi?

Yo nunca habr�a atado cabos,

pero el del lavado me llam� para decirme que hab�a encontrado

gotas de sangre en el asiento trasero.

- Estaba comiendo sopa... - No me interesa su sopa.

�Qu� le hace pensar que estoy interesado en un taxi

donde cualquier pasajero pudo tener una hemorragia nasal?

Herr Gruber, reconoci� la descripci�n del peri�dico

como uno de sus pasajeros.

- �D�nde dej� a ese pasajero? - Ese es el problema,

no recuerdo.

Tal vez fue uno que recog� en la Calle Czerny, u otro.

Tenemos el listado de sus carreras de hoy.

Podr�amos encargar a un escuadr�n que visitara todas las direcciones.

�Me est� diciendo que a las 11.30 de la noche un hombre que entr�

en una de esas 15 casas,

e cr�es que esse Dedic, si fuera el,

nos est� esperando tan tranquilo para presentarnos sus respetos?

Ll�vatelo de aqu�.

Usted v�yase a casa y termine su sopa.

Ven aqu�.

�Eh, usted, el de la sopa!

�En qu� direcci�n le dej�?

Calle Czerny, el 61.

Calle Czerny 61...

�La calle Czerny!

Calle Czerny, 21.

Del 21 al 61, 20 casas.

- �Doctor Svoboda? - S�.

Gestapo.

- �Vive aqu� solo? - S�.

�No ha recibido a un se�or con herida de bala?

No.

- No puede entrar ah�. - D�jese de tonter�as.

�Abra!

La situaci�n requiere que se excluya la presencia

de cualquier tercero.

Lo siento, pero estamos buscando

al t�o de un tal Sr. Bartos

que me pidi� rendir su �ltimo adi�s en persona.

M�ller, revise todo, del s�tano al tejado.

Cada cuarto y cada armario.

Pase doctor, adelante.

No, Srta. Novotny, usted siga ah�.

S�lo ser� un momento.

Para coger aire y fumar un cigarrillo. �Puedo, doctor?

Mis j�venes amigos,

admito estar sorprendido.

Ver�, doctor, nunca me ha convencido

su r�pido �xito con la Srta. Novotny.

Y usted, Srta. Novotny, me sorprende a�n m�s.

Al fin y al cabo, se casa dentro de pocas semanas,

pero supongo que en tiempos de guerra el tiempo corre m�s aprisa.

Inspector, hay un l�mite al insulto.

Desde luego, doctor, mis humildes disculpas.

- �Por qu� no me deja en paz? - S�lo unas caladas m�s.

No pensaba encontrarle aqu�,

al menos no esta noche.

A mi est�pida manera esperaba encontrar a un caballero que,

de paso, me ayudara a encontrar a ese otro caballero

a quien recordar� haber ayudado en Karlsgasse.

Muy interesante, Inspector,

pero si insiste en alargar su visita,

tal vez guste de una copa de vino para acompa�ar su pitillo.

Doctor, ser�a un placer. �No tiene cerveza?

Claro, no.

No es apropiada para un clima rom�ntico.

Perdone, Inspector, la alfombra...

Tenga cuidado cuando se acerque a m�, doctor,

mis chicos se ponen nerviosos.

Se han cumplido las �rdenes.

Horak, pens� que sent�a curiosidad por conocer

al Dr. Franticek Svoboda, cirujano en S. Pancracio.

El mismo que visit� a su prometida la otra noche

con el nombre de Karel Vanek.

Inspector, �por qu� me trae aqu�?

Horak, ambos tenemos derecho a saber toda la verdad.

Debe saber lo que hace su prometida, y yo tambi�n.

Imagino que esto se convierte en un asunto personal de tres.

Les dejar� a solas.

Buenas noches.

Jan, no debes...

�Qu� miras? �Crees que te pertenezco?

�Me has estado enga�ando? S�. Me enamor� de �l.

Y no hay m�s que decir. �Puedes entender eso?

S�.

Siento todo lo ocurrido...

�Horak!

Al parecer ambos estamos desilusionados hoy.

- �Encontr� algo, Mueller? - Nada, Herr Inspector.

- �Puedo retirarme ya? - A�n no.

�Tomar�a un trago conmigo? Es una orden. �M�ller!

Quiero que vigile a conciencia esta casa.

Si esos dos salen, descubra d�nde van.

- A sus �rdenes, Herr Inspector. - Schirmer le relevar� de madrugada.

Mi estuche con la hipod�rmica.

S�LO PARA ALEMANES PROHIBIDO A PERROS Y CHECOS

Vamos, cielo, olv�dala.

Hazme caso, las mujeres no son de fiar.

�No te parece?

No seas bobo, hay muchas mujeres.

Bueno, ya son las 6. �Qu� dec�s, chicas?

Vayamos a su casa. Es una orden tambi�n.

No deber�as hablar, la herida es grave.

No tengo mucho tiempo, tengo que acabar de cont�rtelo.

Srta. Novotny, gracias,

es usted una luchadora.

Casi todo este plan depende de usted.

Ser� muy dif�cil,

pero conf�o en que el pueblo de Praga

venga a prestarnos ayuda.

Anoche, en respuesta a la llamada del Campo de Rehenes,

dos personas ofrecieron informaci�n voluntaria

que conduce al asesino.

El profuso testimonio del taxista y la portera

se corresponden en cuanto a la hu�da del asesino.

- �Ha llegado ya Gruber? - No.

En su oficina no consiguen localizarlo. Pas� fuera toda la noche.

Debe de ser esa preciosidad que le decepcion� tanto.

Tu alem�n te prometi� 20 marcos m�s si lograras sacarle algo,

pero fue como extraer muelas.

Ni siquiera habl� de ella.

�Qu� tiene que ver ese pies planos con la vida amorosa de esa dama?

S�lo dijo que la pill� anoche con otro.

Yo pienso que tiene que ver con cuestiones...

pol�ticas,

porque Gruber dice que c�mo una chica guapa se la jugar�a

cuando su padre es uno de los rehenes que pueden morir en cualquier momento.

Vamos, gordito, despierta.

D�jame dormir, esta noche tendr�s tu dinero.

Eso espero.

�Adi�s, grandull�n! Simula que no la conoces.

�Adi�s!

�Se puede decir su nombre real?

No, pero no ser� olvidado.

Alg�n d�a los ni�os lo honrar�n en la escuela.

"En represalia por el cobarde asesinato del Reich Protector,

se ordena que comiencen las ejecuciones a las 2 de hoy

cada 2 horas en vez de cada 24

a menos que el asesino se entregue".

Perd�nenme.

Buenos d�as, Sr. Czaka.

- Esto es absurdo. - Le digo que estoy segura.

- Me confunde con otro. - No, estoy segura.

Por favor, se�orita, nos mira todo el mundo.

- Le digo que est� equivocada. - No me equivoco.

Por favor, se�orita.

Re�nase conmigo, tengo que hablar con usted a solas.

Se�orita, �qu� quiere de ese caballero?

Nada, no es nada.

�A qu� viene eso? Es un impertinente.

Gestapo. Departamento E, Schirmer.

Bueno, eso lo cambia todo.

Le digo que no he visto a esta persona en mi vida.

Srta. Novotny, aclararemos el asunto en otro lugar.

Creo que ser� mejor que lleven al caballero al cuartel.

Esto es absurdo. Le denunciar� ante la autoridad competente.

Como quiera.

No ir�.

Ordenes son �rdenes.

Tambi�n yo procurar� que se encarguen de usted.

�D�nde est� la nota que le escribi�?

Aqu�.

"Le reconozco.

Debo hablar con usted."

�Qu� significa eso?

Srta. Novotny, esta vez s� hablar�.

Reconoce al Sr. Czaka �como a qui�n?

�Qu� quer�a decirle a solas tan importante?

Se lo dir�, Herr Ritter, es muy sencillo.

Dice que me reconoce como alguien a quien ayud� a escapar

de los camisas negras en Karlsgasse.

Insiste en que soy quien dispar� a Heydrich.

�Precisamente yo!

Es rid�culo, desde luego, Sr. Czaka,

pero espere aqu� un momento,

por favor.

Las siguientes personas den un paso adelante.

No pueden llevarme. �No ir�, no ir�!

Ayud� a buscar al asesino. Quiero ver al comandante.

�Quiero ver al comandante!

Los siguientes tres, den un paso adelante.

Necval.

Skalda,

�Votruba!

Mi nombre no deber�a figurar,

fue el acuerdo para hablar en la radio.

�Calle!

Los tres. �Marchen!

Srta. Novotny, tal vez tenga miedo porque ya nos minti� antes,

pero si nos dice la verdad ahora, le prometo pasar eso por alto.

Recuerde, no pararemos las ejecuciones hasta dar con el asesino.

Dentro de pocas horas, como mucho para ma�ana,

todos los rehenes habr�n sido fusilados.

Las opciones de su padre

son cada vez m�s escasas.

Es su �ltima oportunidad, Srta. Novotny.

Estaba en Karlsgasse ese d�a.

�Vio al asesino huir por el callej�n?

S�, es el hombre del restaurante.

- �El cervecero, Czaka? - S�.

�Qu� direcci�n tomo para escapar de Karlsgasse?

Por la esquina de Dresdenstrasse, como le dije al agente.

�Le vio correr hasta desparecer de su vista?

No, pas� un taxi que le recogi� y se fue.

Por su bien, Srta. Novotny, me alegro de esos detalles.

Confirma la declaraci�n voluntaria del taxista.

Ritter, traiga a Czaka y al conductor de taxi.

Es �l, sin duda.

Yo no he visto a este hombre en mi vida.

�Le recogi� en la esquina de Karlsgasse y Dresden?

S�, se�or. Y me dijo: "Tan r�pido como pueda".

�D�nde le pidi� que le llevara?

A un lugar con habitaciones amuebladas, sin m�s preguntas.

Como le dije ya esta ma�ana. Pero....

Es rid�culo. �Rid�culo!

Este hombre me confunde con otra persona.

Herr Standarten F�hrer,

durante el asesinato de su Excelencia,

el difunto Reich Protector, yo estaba almorzando en el Golden Quail,

donde siempre almuerzo. Como hoy mismo.

Puede comprobarlo f�cilmente.

�Recuerda el d�a que fue asesinado el Reich Protector?

Naturalmente, como todo buen checo.

- El pasado mi�rcoles, a mediod�a. - Exactamente.

Ese d�a, a esa hora, el Sr. Czaka, �almorz� en su restaurante?

- Ahora ver�... - No, excelencia.

El Sr. Czaka no vino ese d�a.

Lo recuerdo como mi propio cumplea�os.

Le reserv� la mesa como siempre.

Incluso le dije a Albert que tal vez estuviera enfermo.

- Novak, estuve all�. - No, Sr. Czaka.

Lo s� porque puse en su mesa su vino favorito del Rhin,

el Riesling de siempre, pero lo retir� porque no apareci�.

Est�n confundidos.

�C�mo puedes cometer ese error?

Por favor, intenta recordar.

Estuve all�.

Freddy, me trajiste cigarrillos.

Se me cayeron al suelo, �recuerdas?

No, Sr. Czaka, eso fue el d�a anterior al atentado.

Pauline, �no recogiste mi sombrero como siempre?

�No te pellizqu� en la mejilla y t� dijiste "no, Sr. Czaka"?

�No te di una buena propina?

Siempre lo hace, Sr. Czaka, pero no ese d�a.

- Usted no vino ese d�a. - �Est� loca!

�Todos est�n locos!

�Qu� ocurre aqu�?

�Qu� significa todo esto? �Exijo una explicaci�n!

Deje de gritarme, Sr. Czaka.

Nosotros exigimos esa explicaci�n.

�D�nde estaba en el momento del asesinato?

Ya se lo he dicho.

En el Golden Quail, comiendo. Despu�s tuve una reuni�n de negocios

con el Sr. Tomas Pulta, el fabricante de barriles.

S�, en su casa, hasta las 5.30.

�C�mo recuerda la hora tan bien?

Porque a las 6 ten�a otra cita

aqu�, en la Gestapo, con el Inspector Gruber.

Estuve con �l casi hasta la media noche, preparando...

la lista de rehenes.

Brodavka.

Weistedt.

Pescacek.

Marchen.

Adi�s, Pescacek.

Vamos, vamos.

�Cantad la antorcha invisible!

Levantad la invisible antorcha y pasadla de mano en mano,

mantened su llama, mantened su llama

por el camino sin regreso.

Morid por la causa si fuera necesario.

Pero gritad hasta el final: "�No nos rendiremos!"

- Que dejen de cantar. - �Silencio!

hasta que el descerebrado carnicero aprenda

que su guerra no est� ganada hasta la �ltima batalla.

�Seguid, cuando ya no estemos! �No a la rendici�n!

�No a la rendici�n!

�No a la rendici�n!

Lamento comunicarle que su testigo, el Sr. Pulta,

ha sido uno de los rehenes ejecutados a las 2 de hoy.

�Pulta? �Fusilado?

�Por qu� estaba en la lista? Yo ten�a negocios con �l.

No suger� su nombre.

Supongo que deber�a disculparme por olvidar notificarle.

Pero su viuda, la Sra. Pulta, testifica que esa tarde no acudi�.

- �Qu�? - Aqu� hay una dama que podr� decirnos la raz�n en concreto.

No conozco a esta mujer.

Sra. Niemetz, anoche testific� que el d�a del asesinato

un taxista llev� a cierto hombre bien vestido a su fonda.

S�, a ese hombre.

�Podr�a repetir su testimonio tal y como lo hizo anoche?

Lleg� a las 12.30 en punto.

Le ense�� un cuarto de 3 marcos.

Me dijo que llevar�a a una amiga si no me importaba.

Le dije: "si me garantiza que es decente, da igual".

- Me dio 5 marcos despu�s. - �Miente!

�Es todo mentira!

�Por qu� hacen caso a estos checos traidores?

�C�mo puede aceptar su palabra contra la m�a? �Protesto!

Llevo 4 a�os informando de la resistencia.

S�lo ayer arrest� a 7 por m�. �Siete! S�lo ayer.

�C�mo pueden ser tan injustos?

�Ser�a tan amable de dejar terminar a la testigo?

Sin interrumpir.

Contin�e, Sra. Niemetz, por favor.

No se present� ninguna mujer.

Le o� deambular por el cuarto.

Al rato sali� y me dijo que quer�a llamar por tel�fono, que si ten�a,

y le dije: "Aunque pudiera pagarlo,

no lo tendr�a, porque da m�s problemas que beneficios".

A eso de las 5.30 sali� para ver el diario vespertino.

Por lo del asesinato del verdugo...

el Reich Protector Heydrich.

Se puso el sombrero y se fue.

Pero esta ma�ana, despu�s de interrogarme,

volv� a casa y record� algo que el hombre se hab�a dejado. Tenga.

Lo he tra�do, aunque es oro de ley.

E. C.

Sus iniciales, Sr. Czaka.

No lo entiendo.

Lo ten�a esta ma�ana.

Estoy seguro.

Me lo habr� dejado en el restaurante.

�Esto es un montaje! �Una absoluta trampa!

No sea disparatado.

�Est� insinuando que toda la ciudad de Praga conspira contra usted?

Estas personas no se conocen.

Hace un momento ha dicho que no ten�a tel�fono.

S�.

�Bien!

Ahora probar� que todo lo que ha dicho es basura,

sucias mentiras, y que todo esto no es m�s que una conspiraci�n.

Ha dicho que estaba en la fonda entre las 12.30 y las 5.30.

Tambi�n ha dicho que no ten�a tel�fono.

�Entonces por qu� estuve hablando a las 2.30 con alguien por tel�fono?

�Y qui�n era ese alguien?

El Inspector Gruber de la Gestapo.

Exijo que el Inspector Gruber venga de inmediato para confirmarlo.

Tambi�n exijo el arresto e investigaci�n

de cada uno de estos infames perjuros.

Llame al Inspector Gruber.

No hemos podido localizarle en todo el d�a.

En su oficina siguen intent�ndolo.

Para animarme un poco.

�No queda m�s cerveza?

No hay m�s.

�Qu� le resulta tan curioso?

- Me gusta el carm�n. - �Qu� carm�n?

El de su cara.

�Ya!

En la cara del doctor era demasiado perfecto.

No como �ste, todo emborronado.

Tienes raz�n, Jan, tu chica sigue siendo toda tuya.

Lo representaron a la perfecci�n.

Gracias al asesino.

�A qu� se refiere?

Si representaron ese numerito, entones el "t�o" debi� estar all�,

y tu chica se la ha dado al viejo Gruber.

�Por qu�?

Porque uno u otro deb�a ser el asesino,

El Dr. Svoboda o t�o Dedic.

Y tu amorcito el c�mplice o el mismo asesino.

Pero esta vez hablar� y r�pido.

�Srta. Novotny!

Su asesino, el Sr. Czaka, parece tener la coartada perfecta.

No menos que el Inspector Gruber.

S�, Srta. Novotny, el Inspector Gruber.

Espere a que llegue.

�Qu� ser� de los rehenes mientras tanto?

Las ejecuciones cesar�n resuelto el caso, no antes.

Si Gruber confirma la coartada del Sr. Czarka,

todos los testigos de hoy, y usted ser� la primera,

ir�n al pared�n junto con los rehenes.

Ahora profundizaremos en la coartada del Dr. Svoboda.

Merece bien la pena.

Despu�s nos encargaremos de usted y su fiel amorcito.

Exc�seme, Sr. Horak, pero tengo que irme.

Descanse.

�D�nde puedo encontrar al Dr. Svoboda?

En quir�fano, ayudando al Profesor Kubicek.

Gracias.

Cierra la puerta, Beda.

Menos mal que te encuentro, madre estaba preocupada por Mascha

y me env�a a preguntarte.

Atenci�n. El Inspector Gruber de la Gestapo.

�Espera!

�Atenci�n! Inspector Gruber de la Gestapo.

Pres�ntese en el cuartel.

Beda, ve all� y vigila.

Si viene la Gestapo, no la dejes subir.

Conf�a en m�, futuro cu�ado.

Hospital San Pancracio, r�pido.

�Dr. Svoboda?

Ese es el Dr. Svoboda.

- Inspector Gruber. �Me buscaba? - S�.

Tengo unas preguntas, doctor.

�D�nde podemos hablar sin que nos molesten?

Aqu�, en el vestuario.

D�game, doctor, cuando operan,

�llevan siempre esa m�scara?

Naturalmente, por las infecciones.

Pens� que aqu� podr�amos hablar a solas.

No importa, es mi colega, el Dr. Pillar.

El Inspector Alois Gruber de la Gestapo.

�Usted era el otro en la operaci�n el d�a del asesinato de Heydrich?

Exacto, Inspector, el Dr. Pillar como dice,

ocup� mi lugar ese d�a con la m�scara.

Muy inteligente.

- �Puedo usar su tel�fono, Dr. Svoboda? - No.

Mejor no toque ese tel�fono.

Suelte eso, doctor.

Lo pondr� donde debe estar.

Si cree que pueden presionarme por ser dos,

y que s�lo coger� a uno,

se llevar�n una desagradable sorpresa.

Puedo disparar esta pistola m�s r�pido

de lo que ustedes dos podr�an saltar.

No est� mal, doctor.

Buena punter�a.

Pero qu�dese donde est� o le llenar� de plomo.

Desde la consulta o� la llamada del Inspector Gruber,

por eso vine inmediatamente.

�Dice que estuvo con �l esta ma�ana, Sr. Horak?

S�, fuimos a un cabaret juntos

y se qued� a pasar la noche en casa.

�Cu�ndo se fue? A eso de las 10 de la ma�ana.

- �Le dijo por un casual d�nde iba? - S�, creo que s�.

Mencion� algo de una cita con un tal Czaka en su casa.

�D�nde?

En casa de Czaka.

Ritter, traiga a Czaka.

Gracias, Sr. Horak.

Lo siento, pero tenemos que retenerle como al resto de testigos

hasta que se esclarezca el caso.

Pregunte en casa de Czaka si Gruber ha ido esta ma�ana.

Sr. Czaka, �cu�ndo vio por �ltima vez al Inspector Gruber?

Ayer por la tarde, aqu�, en la Gestapo.

�D�nde estaba usted esta ma�ana a las 10?

En casa, hasta las 12, despu�s dos hombres de Gruber

vinieron para escoltarme hasta el Golden Quail.

�Gruber no ha estado con usted?

No, ya se lo dije, no le he visto en todo el d�a.

Disculpe.

�S�?

Czaka,

entre las 10 y las 12 de hoy,

el Inspector Gruber estuvo con usted en su casa.

No, Herr Haas.

- �Qui�n dice eso? - Su mayordomo.

Pero, Herr Haas, eso es imposible.

Ese hombre se ha vuelto loco.

Exijo verle cara a cara.

A las 10, cuando lleg� el Inspector, le llev� al estudio,

despu�s el Sr. Czaka me envi� a la estaci�n de tren a por un horario.

Josef, �a que viene eso? �No te pago bien?

- �Por qu� mientes? - �Quiere hacer el favor de callarse?

Contin�e.

Cuando regres�, el Inspector se hab�a ido.

- �D�nde est� el estudio? - Ah�, pero est� cerrado.

Cuando el Sr. Czaka se march� la doncella quiso limpiar,

pero no pudo encontrar la llave.

Fuercen la puerta.

No puede hacer eso, es una antig�edad.

Es la carta de presentaci�n de Gruber.

Alguien la habr� puesto ah�.

�Registrad el edificio!

Horario.

�Horario?

Suiza.

�Dec�a que su mayordomo alucinaba, Sr. Czaka?

Excelencia, le aseguro que...

�Protesto!

Chequera.

Czaka, este cheque por 10.000 marcos...

�Para qui�n era?

Para el Fondo de Polic�a ocupacional.

No me interesa la finalidad del dinero, sino su destinatario.

El Inspector Gruber.

�Maldito cerdo!

�Es suya, Sr. Czaka?

No, nunca he tenido pistola.

Herr Haas, esta pistola es de fabricaci�n inglesa.

Del mismo calibre de la bala que mat� al Reich Protector.

Esposadle. �Herr Haas!

Todo esto es falso, absolutamente falso.

Excelencia, si trae a Gruber estas mentiras se disipar�n.

Todo es un montaje, una horrible trampa.

Herr Standarten Fuehrer, en el armario hay un mime�grafo.

Soy inocente.

Lo juro.

La resistencia ha planeado esto.

Quieren cargarme con el asesinato.

�D�nde est� Haas?

�Herr Standarten Fuehrer!

�Schirmer! �Abajo!

Srta. Novotny, es libre de irse.

Czaka era el asesino.

Hemos encontrado el arma con la que dispar� a Heydrich.

El resto de rehenes ser�n liberados por la ma�ana.

�Puede decirme qu� ha sido de mi padre?

No.

Este hombre habr� estado trabajando para ambos bandos.

Al parecer, Gruber lo descubri� pero no se dej� sobornar.

No Gruber.

Por eso Czaka tuvo que deshacerse de �l.

Gire en esta esquina.

Czaka, salga.

Eres libre, Czaka.

�Libre?

- �Libre! - S�, vete.

Schirmer, nunca olvidar� esto.

�Vete ya! �Corre!

�Heil Hitler!

Excelencia, el informe codificado de Berl�n.

...sin embargo, la investigaci�n prob�, sin duda alguna,

que el mencionado Czaka no pudo haber sido el asesino.

Pero, en vista de que el terror evit� la denuncia del asesino real,

nos vemos obligados a preservar la imagen de las autoridades alemanas

eligiendo as� el menor de los males y aceptando a Czaka como el asesino.

Caso cerrado.

Pero gritad hasta el final: �No nos rendiremos!

Siempre adelante, sin dar marcha atr�s

hasta que el descerebrado carnicero aprenda

que su guerra no est� ganada hasta la �ltima batalla.

�Seguid, cuando ya no estemos!

�No a la rendici�n!

�No a la rendici�n!

�No a la rendici�n!

Legendas sincronizadas e revisadas por Lu�s Filipe Bernardes

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