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Fabuloso personaje
No s� c�mo lo logras
Pero tienes el poder de hacerme re�r
Y de partirme el coraz�n
Me matas
Me dejas sin aliento
Me conquistaste Con solo una sonrisa
Me matas
No hay dudas
Me vuelves loca
Tu mirada compasiva
Es toda una confesi�n
Amor, me tienes atrapada
Dime que no te burlas de m�
Estoy segura
Totalmente segura
De que mi amor sobrevivir�
Porque me matas
Y me mantienes tan viva
Tu mirada compasiva
Es toda una confesi�n
Amor, me tienes atrapada
Dime que no te burlas de m�
Estoy segura
Totalmente segura
De que mi amor sobrevivir�
Porque me estremeces
Porque me matas
Y me mantienes tan viva
LA �LTIMA VEZ QUE VI MACAO
Despu�s de treinta a�os, vuelvo a Macao.
No ven�a desde que era ni�o.
Hace una semana, recib� un mensaje en Lisboa
de una amiga con quien no hablaba desde hac�a tiempo.
Sab�a que Candy hab�a viajado a Oriente,
atra�da por el exotismo
o por una vida m�s f�cil, no s�.
Lo cierto es que le hab�a perdido el rastro.
En el mensaje dec�a
que hab�a vuelto a involucrarse con los hombres equivocados.
Pero, ahora, las consecuencias eran muy graves.
Un amigo suyo hab�a muerto durante un juego de guerra inofensivo.
Ella cre�a que ser�a la pr�xima v�ctima.
Yo era la �nica persona en quien ella a�n pod�a confiar.
Me pidi� que fuera a Macao,
donde hab�an empezado a pasar "cosas extra�as y terror�ficas",
seg�n sus propias palabras.
Candy me dio instrucciones precisas del lugar donde deb�a hospedarme
y me suplic� que no le dijera a nadie que ven�a.
Me llamo Guerra da Mata.
Cansado despu�s de un largo vuelo,
estoy llegando a Macao a bordo del hidroplano
que me har� volver al momento
m�s feliz de mi vida.
Macao es una excolonia portuguesa que, en realidad, nunca fue tal.
Singular y extra�a, re�ne gente de diversas razas y nacionalidades
que vienen a probar suerte.
Macao nunca se detiene.
Es la ciudad con la mayor densidad de poblaci�n del mundo
y, tambi�n, la ciudad donde podemos sentirnos m�s solos.
Una selva arquitect�nica con dos caras,
como las monedas que las tragaperras devoran a toda velocidad.
Una, calma y sonriente;
la otra, solapada y secreta.
La fascinante "Las Vegas de Oriente"
es la ciudad m�s amable y m�s cruel de todas,
donde nada es lo que parece.
Como dice un viejo proverbio chino:
"El oro no puede ser puro
y los hombres no pueden ser perfectos".
La 11� Asamblea Popular Nacional de China
se estaba desarrollando en Pek�n.
Le� en el peri�dico de Hong Kong que compr� en el aeropuerto:
"El eslogan 'sociedad armoniosa',
tan repetido por l�deres chinos en la antig�edad,
desapareci� del discurso oficial".
�Sabr� el taxista que el televisor est� patas arriba?
Hab�a pensado en volver antes del regreso a la soberan�a
el 20 de diciembre de 1999.
"The Handover", como lo llaman aqu�.
Ahora Macao, la flor de loto de Oriente, es china
despu�s de m�s de 400 a�os de presencia portuguesa.
Y los portugueses, de rostro apol�neo y manos vac�as,
miran con una sonrisa a la China impasible y t�mida,
como si negaran el dominio real y eterno sobre el territorio.
Entre luces y villancicos navide�os,
me mezclo en el tumulto de turistas chinos privilegiados.
Consiguieron permisos de visitante
para observar Occidente a trav�s de esta mirilla macaense.
En el centro de la plaza m�s emblem�tica de la ciudad,
cubierta de adoquines portugueses en los �ltimos a�os de dominio,
encuentro un retrato de Mao Tse-Tung
posando con obreros, soldados y campesinos
como recuerdo de la euf�rica Revoluci�n Cultural.
Como si la historia pudiera borrarse
con el simple clic de cientos de c�maras fotogr�ficas
que, con obsesi�n, congelan la memoria y disfrazan la felicidad.
Hasta el Astroboy de mi infancia
parece haber sido invitado a las celebraciones.
Me serv� un poco del whisky que hab�a comprado en el duty free
y esper� el llamado, tal como estaba pactado.
En la televisi�n, escuch� una canci�n de una �poca
que cre� que todos quer�an olvidar.
-�Hola? -Querido, habla Candy.
Candy, preciosa. Te extra�aba.
Me alegra que vinieras. Sab�a que pod�a contar contigo.
�Qu� es lo que pasa?
Despu�s te cuento. Ahora, esc�chame bien:
debes ir a encontrarte con mi amigo, A-Kan,
en la peatonal, entre las calles Pequim y Shanghai.
Tendr� una chaqueta negra de cuero.
Te esperar� frente al sex-shop. �l te traer� conmigo.
-Pero, Candy... -Tengo que colgar, amor. Cu�date.
Hola. �Hola?
Deb�a cruzar la ciudad lo m�s r�pido posible.
Quise tomarme una calesa,
pero las calesas ya no son un medio de transporte.
Son se�uelos para turistas.
Me tom� un taxi,
uno de los miles de veh�culos que, a diario, pueblan la ciudad.
Hab�a tigres luminosos por todas partes.
El Hor�scopo Chino dice que los del signo del tigre
son ambiciosos, valientes y dedicados,
pero, tambi�n, agresivos e implacables.
Son buenos l�deres y guerreros.
Macao parece haber sido invadida por un ej�rcito de tigres juguetones.
Tal como imagin�, el tr�fico era un caos
y qued� atrapado en un embotellamiento.
Llegar�a tarde a la cita
y no pod�a avisarle a Candy:
hab�a dejado el tel�fono en el bolsillo del abrigo en el hotel.
Le dije al taxista que ir�a a pie.
Macao no es tan grande.
Le di 50 patacas al taxista y no esper� el cambio.
Las calles parec�an todas iguales.
CANDY, TU AMIGO NO VINO. ME VOY A CASA. LL�MAME.
ENVIANDO MENSAJE
Me perd�. Ped� indicaciones, pero nadie me entend�a.
Cuatro siglos de ocupaci�n portuguesa en Macao
y nadie habla portugu�s.
Cuando, por fin, encontr� la calle, el se�or A-Kan ya se hab�a ido.
Deber�as haber vuelto al hotel
para intentar hablar con Candy.
Si se hubiesen encontrado esa noche, todo podr�a haber sido distinto.
Si el tiempo se hubiese detenido esa noche...
Volv� al hotel.
Ten�a varias llamadas perdidas y un mensaje de Candy, afligida,
en el que me preguntaba qu� me hab�a pasado.
Intent� llamarla, pero su tel�fono estaba apagado.
No pod�a hacer nada m�s.
Agotado, me dorm� viendo un documental sobre el Jard�n de Cam�es.
Me despert� tarde y volv� a llamar a Candy,
pero su tel�fono segu�a apagado.
Ten�a miedo de que le hubiera pasado algo.
Como no sab�a qu� hacer, decid� quedarme en el cuarto
por si me llamaba al hotel.
Hice zapping por todos los canales chinos,
que eran los �nicos disponibles.
No entend�a una palabra de esta �pera cantonesa.
Imagin� la historia de un misterioso libro secreto,
codiciado por mujeres desesperadas y bandidos peligrosos,
como los cuentos de piratas del Mar de China, de mi infancia.
Le envi� a un mensaje a Candy para que me llamara con urgencia
y sal� a almorzar.
El portugu�s lleg� ayer. �La reuni�n sigue siendo en el templo?
La reuni�n es en el lugar pactado. Pero debes tener cuidado.
No hay problema. Lo est�n vigilando.
Madame Lobo dice que, por ahora, no hay peligro.
El portugu�s es un cordero entre lobos.
No sirve de nada matar a un cordero.
Entendido. Pasar� la informaci�n.
Baj� por la calle Palmeira buscando un restaurante
al que mis padres me hab�an llevado.
No recordaba haber visto tantos perros en Macao.
Peor suerte corri� Lucky, mi primer perro,
que termin� siendo el almuerzo de los chinos.
Por suerte, esos restaurantes no existen m�s.
Los vendedores que me vend�an dulces en la entrada de mi antiguo colegio
fueron prohibidos.
CALLEJ�N DE LA ALEGR�A
El Colegio Santa Rosa de Lima se ve diferente.
Mi aula se transform� en un dep�sito de porquer�as,
y los ni�os ya no est�n.
Tuve un presentimiento extra�o, algo que no pod�a explicar.
Como si la sombra de la muerte rondara por Macao.
Pas� por un restaurante portugu�s.
No viaj� miles de kil�metros para comer comida portuguesa t�pica.
Despu�s de tomar una sopa de fideos, volv� a llamar a Candy,
pero su tel�fono segu�a apagado.
Decid� ir al casino Jai Alai, el exfront�n vasco,
el lugar donde ella trabajaba ahora.
�Sali� todo bien?
S�. Nada que no pudiera solucionar.
Nos reunimos en la Torre de Pr�stamos, pero �l no quiso devolverme la jaula.
Lo mat� y listo.
Hiciste bien. Quiz�s ahora se calmen.
�Qu� pas� con el travesti y el portugu�s?
En lo que respecta al portugu�s, Madame Lobo dice que esperemos.
No sabe nada.
Del travesti nos estamos encargando.
Todo va de acuerdo con el plan. Comenz� el ritual de los elegidos.
Cuando la jaula est� lista, te contactaremos.
Camin� junto al antiguo muro de la Avenida Praia Grande
que antes separaba a Macao del mar.
Los viejos �rboles tallados por el viento
ya no son castigados por las olas en d�as de tif�n.
Permanecen solitarios, apretujados entre los autos,
esperando que la gente venga a caminar bajo su sombra.
Y a lo lejos, la Torre Macao, que domina las tierras robadas al mar,
parec�a observarme, con toda su arrogancia imponente,
como confirm�ndome que los tiempos cambiaron.
Nadie quer�a hablar de Candy.
Desconfiados, todos parec�an ignorarme.
Estaba por darme por vencido
cuando una de las empleadas del hotel me dijo, con temor,
que hac�a dos noches que Candy no ven�a a trabajar.
Me sugiri� que fuera al Club Militar, donde ella sol�a cenar.
Antes de irme, observ� el escenario vac�o.
Ten�a que hacer tiempo hasta la hora de la cena
as� que decid� ir a la casa donde viv� en los a�os setenta.
El Cuartel de los Moros ahora es una atracci�n tur�stica
del centro hist�rico de Macao,
clasificado por la UNESCO como Patrimonio Mundial en 2005.
�Recuerdas esa historia que me contaste?
�Esta no era la cornisa que cruzabas por sobre el patio de la prisi�n?
Despu�s saltabas sobre la terraza del arsenal
y escond�as los juguetes de tu grupo secreto
junto a la ventana que daba al pasillo de las celdas.
-�C�mo se llamaba tu grupo secreto? -Drag�n de Fuego.
�Crees que los juguetes seguir�n all�?
Esa ventana ya no existe.
EL PUEBLO UNIDO JAM�S SER� VENCIDO
HONRA A LA PATRIA PORQUE LA PATRIA TE CONTEMPLA
DEPARTAMENTO DE ADMINISTRACI�N FINANCIERA
JEFE DE LA SECCI�N DE SUMINISTRO
Parec�a que todos los perros de Macao me segu�an.
Recib� un mensaje:
"Averigua demasiado. Sus preguntas son muy estridentes
y podr�an despertar al drag�n. Tenga cuidado.
El drag�n puede ser despiadado cuando interrumpen su descanso.
Se�or da Mata, vuelva a Portugal antes de que sea demasiado tarde".
Estaba firmado:
"Un amigo".
Mir� el atardecer desde la Rep�blica Popular de China
y percib� que, a pesar de la construcci�n desenfrenada
y de las obras en proceso, que casi se duplicaron,
Macao sigue igual,
un peque�o territorio donde la gente siempre sabe todo de todo.
HONRA A LA PATRIA PORQUE LA PATRIA TE CONTEMPLA
PUESTO FRONTERIZO
A pesar de la aparente normalidad,
sigue siendo una peque�a pen�nsula cercada y vigilada.
Sin embargo, era aqu� donde quer�a estar,
y ninguna amenaza an�nima
me obligar�a a partir.
Candy nunca apareci� en el Club Militar.
Estaba vac�o, lleno de fantasmas del pasado.
La volv� a llamar,
pero su tel�fono segu�a apagado.
Le envi� otro mensaje.
Sin saber qu� hacer, deambul� por las calles,
perdido entre los carteles luminosos de los casinos.
Candy tampoco fue a trabajar esa noche.
Fui a cenar.
No hab�a nada m�s que pudiera hacer.
Si Candy no me contactaba esa noche,
por la ma�ana ir�a a la polic�a.
�Es posible comer con tanta gente y sentirse tan solo?
Porque as� estaba yo.
-Candy, �est�s bien? -S�... No s�.
-Te llam�, te mand� mensajes... -S�, lo s�.
Amor, perd�name. Todo es m�s complicado de lo que cre�.
Tenemos poco tiempo. Pueden estar escuch�ndonos.
-�D�nde est�s? -Cenando, en el Puerto Interior.
�Qu� bueno! Est�s cerca.
Ven ya para mi casa. Pero tiene que ser ya mismo.
Queda en Travessa da Saudade n�mero 22, primer piso, derecha.
No puedes confundirte. Es un edificio moderno.
Voy ya para ah�.
Amor, corremos mucho peligro. �Ten cuidado!
Pens� que sab�a d�nde quedaba la calle,
pero me perd�.
Ped� indicaciones, pero nadie me quiso ayudar.
Por fin, encontr� el edificio.
La luz del departamento de Candy estaba encendida.
Toqu� el timbre, pero nadie me abri�.
Toqu� varias veces.
Aprovech� que alguien abri� la puerta y entr�.
Candy, �est�s ah�?
Abre la puerta, soy yo.
�Candy!
�Hay alguien ah�?
�Candy!
�Abre!
-�Hola? -�Se�or Jo�o?
-S�. �Qui�n habla? -A-Kan, el amigo de Candy.
-�D�nde est� Candy? -Hubo un gran problema.
Se llevaron a Candy.
Me escond� y los escuch� hablar.
A-Kan, �qui�nes son estos hombres?
Est�n con Tai Tai Lobo, Madame Lobo.
Quieren lastimar a Candy. Ella sabe demasiado.
Vaya al peque�o puente del puerto. Adi�s.
-�R�pido! �S�lvela! -�Hola? �Hola?
�No! �Por favor, basta!
�Socorro! �Ayuda!
�No me lastimen! �Por favor, no! �No!
�Pod�a ser el zapato de Candy?
Los perros continuaban mir�ndome.
El sonido del tel�fono de Candy
retumbaba en la noche extra�amente silenciosa.
�D�nde pod�a estar?
�Ese hombre pod�a haber visto algo?
Pero el hombre que rezaba mirando al r�o me ignor�.
Con la linterna, divis� algo que brillaba atrapado en las rocas.
Era la peluca de Candy.
�Hola?
Se�or da Mata, ya se lo dijimos.
Vu�lvase a su pa�s, olv�dese de Macao.
Pero acu�rdese de Candy. Usted puede ser el pr�ximo.
El drag�n habl�.
No vale la pena, �l no tiene la jaula.
Vamos.
Candy estaba muerta.
Me pidi� ayuda y le fall�.
-Se�or da Mata, una carta para usted. -OK. Gracias.
No sab�a lo que pasaba y deb�a ir a la polic�a.
Pero, sinceramente, no me interesaba.
Al d�a siguiente, me tomar�a el avi�n a Lisboa.
"Querido, cuando leas esta carta, es posible que ya est� muerta.
�Tengo tanto que contarte!
Pero me temo que no podr� hacerlo.
Macao es muy peque�o, y desde que llegaste,
nunca pudimos encontrarnos.
Temo que nunca m�s volvamos a vernos, al menos, en esta vida.
Me gustar�a escribir sobre nuestros a�os locos en Lisboa
y todas las cosas maravillosas que me han ocurrido
en este exilio asi�tico al que me obligu�.
Pero el tiempo se acaba y tendr� que ser breve
porque me est�n vigilando y, seguramente, a ti tambi�n.
Querido, ya sabes lo que hago para ganarme la vida.
Escucho muchas cosas que los hombres quisieran olvidar haberme dicho.
Ya sabes como es...
Pero, esta vez, la situaci�n es grave. Muy grave.
Para muchas culturas ancestrales,
2012 es el a�o en el que esta era terminar� y comenzar� otra mejor.
Algunos profetas budistas dicen que ser� el a�o de la extinci�n
de la raza humana.
Siempre pens� que Macao
era una tierra de mitos y supersticiones.
Ahora s� que, en esta Ciudad del Santo Nombre de Dios,
no todos son mitos.
Todos estamos regidos por un animal:
Yo soy el tigre, creo que t� eres la serpiente.
No s� si conoces la historia del Hor�scopo Chino.
Buda invit� a todos los animales de la creaci�n
a la fiesta de A�o Nuevo.
Los doce que aparecieron
juraron que cada uno andar�a por el mundo por un d�a y una noche
para proteger a la raza humana.
As�, gracias al trabajo constante de los animales
Buda garantiza el orden del Universo.
Te cuento esto porque el final est� cerca.
Y yo soy tan est�pida que te involucr� en todo esto.
S�, tu vida tambi�n est� en peligro.
Pero no subestimes lo que te digo.
La profec�a se cumplir� tarde o temprano.
Hay varias sectas involucradas, pero la secta del Zod�aco
o de los Hombres Caninos, como tambi�n se la conoce,
parece haber sido elegida por el propio Buda, seg�n dicen.
Debes creer que me volv� loca.
Me encantar�a que esto fuera otra de mis historias inventadas
despu�s de muchos tragos y otras cosas, como sol�amos hacer.
Pero te escribo
porque creo que a�n es posible cambiar el curso de los hechos.
A-Kan acaba de llegar.
Releo lo que te escrib� y veo que me falta decirte casi todo.
�l se asegurar� de que recibas esta carta
si algo llega a pasarme.
Ve al Puerto Interior, alquila un samp�n a un pescador
y busca la antigua gruta de los piratas, en la isla Coloane.
No s� bien qu� encontrar�s,
pero all� es donde sucede todo.
Busca el libro del Apocalipsis y la jaula sagrada.
Debes creer en m� y hacer exactamente lo que te digo.
Y por muy absurdo que te parezca todo,
siempre que te cuestiones lo que ves y tengas dudas,
conf�a en tu primer instinto.
Para bien o para mal, solo as� podr�s sobrevivir.
�Amor, s�lvate!
Tu Candy".
En la entrada de la gruta, vi unas medias flotando en el agua.
Como si Candy me estuviese indicando el camino.
�O ser�n las medias que Jane Russell arroj� por la borda hace 60 a�os?
Candy ten�a raz�n sobre la secta del Zod�aco.
Saben el secreto de la metamorfosis
y, por alg�n motivo, estaban transform�ndose en animales.
Asustado, intent� retroceder,
pero me perd� en los t�neles oscuros.
Camin� en c�rculos hasta que encontr� una salida
y me olvid� de todo el asunto del libro y de la jaula.
Desemboqu� en el medio de la isla
y ah� descubr� un Macao que no imaginaba que exist�a.
SE ALQUILA HABITACI�N
Nada parec�a tener sentido.
Pero, en la vida, muchas cosas no tienen sentido.
Volv� a sentir la presencia de la muerte.
Record� las palabras de Candy
y me dej� guiar por mi instinto.
Ya no ten�a nada que perder.
-Hola. -Estuve esperando tu llamado.
Estoy preocupado.
�Hay novedades?
Estaba por llamarte. Todav�a no supe nada
y eso no es una buena se�al.
Ser� mejor que huyamos.
Dile a tu esposa que cierre el negocio.
Pero ten cuidado. S� discreto.
Nos encontramos en el templo.
Si queremos sobrevivir, lo �nico que queda es rezar.
Madame Lobo est� nerviosa. �Enviaste la orden?
S�, suceder� ahora.
Aquella noche, la ciudad parec�a haber enloquecido.
Rituales que parec�an conmemoraciones.
�O eran oradores desesperados por evitar el destino tan temido?
�Por favor, no me maten!
�Tengan piedad!
�Tengan piedad!
Recuerdo las palabras de Candy:
�Amor, s�lvate!
Y ah� comprend� por qu� hab�a vuelto a Macao despu�s de 30 a�os.
No fue dif�cil comprar un arma
y encontrar la felicidad.
Fabuloso personaje
No s� c�mo lo logras
Pero tienes el poder de hacerme re�r
Y de partirme el coraz�n
Me matas
Me dejas sin aliento
Me conquistaste Con solo una sonrisa
Me matas
No hay dudas
Me vuelves loca
Tu mirada compasiva
Es toda una confesi�n
Amor, me tienes atrapada
Dime que no te burlas de m�
Estoy segura
Totalmente segura
De que mi amor sobrevivir�
Porque me matas
Y me mantienes tan viva
Tu mirada compasiva
Es toda una confesi�n
Amor, me tienes atrapada
Dime que no te burlas de m�
Estoy segura
Totalmente segura
De que mi amor sobrevivir�
Porque me estremeces
Porque me matas
Y me mantienes tan viva
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