All language subtitles for Down Terrace 2009 1080p BluRay DD5.1 x264-EA

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Original subtitles

PALACIO DE JUSTICIA POLICÍA

De acuerdo, ya está.

Tomemos un taxi. No puedo ni pensar en caminar.

Situado en las afueras de la ciudad

el primer día de una semana

de informes especiales de lrak

que marcaron el quinto aniversario de la invasión de los Aliados.

Cinco años más tarde, encargamos el sondeo más abarcativo

del pueblo iraquí que jamás se haya realizado,

y parece que el país

es profundamente pesimista acerca del futuro.

La gente está preocupada por el constante incremento de la violencia

y por las aún profundas divisiones

en su sociedad.

LUNES

Vino Garvey.

Hola, gran Bill.

El que la sigue, la consigue, ¿no?

- Me alegro de verte, amigo. - Sí, igualmente.

Karl, prepáranos un té, ¿quieres?

Tengo que quitarme este traje tan formal.

Pero fue absolución total, ¿no?

- Muy bien. Ven aquí. - Gracias.

Yo sabía que era una tontería. Nunca podrían probarlo, ¿no?

Es un maldito desperdicio del dinero de los contribuyentes.

Te diré algo, debería despenalizarse, ¿no?

- Sí. ¿Quieres té? - Sí.

Maggie, ¿puedes prepararle un té a Garvey, por favor?

Santo cielo, es como una maldita soga.

Desata el nudo. Ven aquí.

- Sólo estás ajustándola. - Quítamela, maldita sea.

Tranquilízate. Veamos qué tenemos.

¿Cuánto tiempo lleva aquí, Maggie?

- Comió un bocadillo. - Esa langosta gorda asquerosa.

Él no es gordo. Tiene huesos grandes, Bill.

Es de origen campesino, ¿no?

Ahora, sabes, es pura cerveza, sillones y televisores,

y son una manga de vagos.

Me enferma.

Su papá también era un imbécil.

Me alegra ver una cara amigable.

Se me ocurrió venir para ver si estaban bien.

Habrán sido cuatro meses muy duros para ustedes, me imagino.

Pensé en venir a tranquilizarlos.

Todo está marchando bien.

Sabía que estaba en buenas manos.

De acuerdo, pasaré al baño.

Oye, subiste un poco de peso, Garv.

- No lo creo. - Creo que estás un poco más gordo.

Sí, lo veo a los costados... como rollos.

De acuerdo, gracias.

Hola, Eric.

Gracias.

- Muchachos. - Eric.

Les dieron pastel para la salida, ¿no?

Sí.

- ¿Todo bien, Eric? - Sí, estoy bien. ¿Tú?

- Sí, bastante bien ahora. - Parece un bloque de cemento.

Sí. Está bien.

Un poco pasado. Sabe un poco a gasolina, pero está bien.

Parece que lo cagó un perro. Míralo.

A mí me gustó bastante.

- A mí me pareció rico. - Está bien.

Si lo bajas con suficiente té,

puede comerse, sabes.

No te rompas los dientes.

¿Dónde lo compraste?

En la tienda al final de la calle.

Esos paquistaníes son ladrones.

Ya no deberías llamarlos así... paquistaníes, ¿de acuerdo?

- ¿Cómo llamas a los de Afganistán? - Afganí.

- Ahí tienes. - Sí, es cierto.

- "Mente británica." - Sí.

Esto hay que volver a pintarlo, Maggie.

Sí, esto es todo un lío.

No podemos llamar mucho la atención. Es la regla de oro.

No quisiera una casa nueva. Siempre tienen problemas.

No puedes confiar en los constructores.

Esta situación requiere ordenar un poco.

Sí. Alguien de adentro, obviamente.

Sí.

Es la cultura del informante, ¿no?

- Oye, sobre ese dinero... - No te preocupes por eso ahora.

- Qué bien de tu parte, Garv. - Está bien.

- Lo resolveré la semana próxima. - No hay problema.

- Te lo llevaré a tu casa. - O al club.

- Sí, está bien. Gracias. - Es sólo dinero, ¿no?

- ¿Hay algo de cerveza? - Sólo la que trajiste tú.

Pensé que sería una gran fiesta.

De acuerdo, iré a la licorería. ¿Quién quiere qué?

Tráenos whisky, vino y cerveza.

Y cerillas o un encendedor.

- No, un encendedor. - De acuerdo.

Muy bien.

Maldita sea.

¿Adónde fue Garvey a comprar el alcohol?

- A la licorería de enfrente. - Vendrá Valda.

- ¿Quién vendrá? - Vendrá Valda.

Es su chica nueva.

- ¿Sí? - Hace un año que salgo con ella.

Desde luego que no sale con ella hace un año.

¿Hace cuánto la conoces?

- No la veo hace unos seis meses. - No la vio.

- ¿Hace cuánto tiempo salen? - Alrededor de un año... 10 meses.

Pensé que se había ido.

Así es, pero acaba de llamar. Vendrá aquí.

Quizás está embarazada.

Sí, eso es...

eso es extremadamente improbable.

Ayuno en enero.

Nada de alcohol, nada de drogas, nada de comida.

Sólo me permito beber té.

- Y whisky. - Maldita sea, Bill.

Me siento un superhombre tántrico adolescente.

- Sí, yo también. - Soy una persona simple.

Me gusta reconectarme con lo esencial de la vida.

Adelante. Vamos.

Vamos, Eric, eres fuerte,

maldito de huesos grandes.

Esto es como acero templado. Vamos.

Házmelo tú a mí, luego yo te lo haré a ti.

- Vamos. - Acero enfadado.

Vamos, Eric, te dejaré intentarlo.

- Vamos. - Adelante.

- Parece una toma. - Vamos, dale un golpe.

- Dale un maldito golpe, Eric. - Siente eso.

- Lncreíblemente blando. - Maldito.

Olvidé recoger a los chicos.

- Un hombre fuera de su tiempo. - Mierda.

¿Qué pasó?

Son ellos, están afuera.

Será mejor que me vaya.

¿Quién está allí afuera?

- Es su esposa. - ¿Ella va a entrar?

No, no, no. Será mejor que me vaya.

Tengo que darles de comer a los niños y eso, pero...

¿Ésa es Helen? No la veo hace años.

Sí. Debemos irnos.

De acuerdo, estuvo muy bien. Bien hecho.

- Sí, bien hecho. - Adiós, Garv.

Sí, nos vemos luego.

Nos vemos, Maggie.

Nos vemos, amigos.

Adiós, Garv. Que tengas un buen día, amigo.

Ella se ve muy furiosa.

Envíales un beso de mi parte, Garv.

Ella es rellena... su esposa.

Ésa es su ex esposa.

Su nueva esposa es una mezcla de hipopótamo, cocodrilo y cerdo.

- Algo miope. - Parece él en versión femenina.

Una versión femenina de Garvey. ¿Se lo imaginan?

Danos una de esas cervezas. Éstas son de Garvey.

- El viejo Garv, ¿eh? - Sí, salud.

- Qué pequeña superestrella. - Él las agitó, ¿no?

Me lanzó una bomba de profundidad.

¿Por qué la derramaste sobre la alfombra?

Karl. Oye.

¿Sí? Hola, amigo.

Ven aquí, tengo algo para mostrarte.

- Espera un momento. - Por cierto,

¿cuándo volverás a trabajar?

Pronto. Sólo debo ser cuidadoso, es todo.

Debes darte prisa.

Estoy volviéndome loco con tantas cosas.

Esto no se maneja solo, ¿sabes?

- Todo está marchando bien, ¿no? - Sí.

Algunos problemas en Whitehawk, pero el resto todo bien.

- Genial. - Sal.

Tengo algo para mostrarte.

Volverás al trabajo, ¿no?

Sí, ya te lo dije. Volveré.

Así no tengo que manejar toda esta maldita operación solo.

Entra aquí. Tengo algo para mostrarte.

- No van a subir, ¿no? - Lo dudo.

Maldita sea. Atravesó el forro de mi chaqueta.

- ¿Qué es eso, Eric? - Una maldita arma, amigo.

- La compré en una armería. - Cielos.

Parece real.

Es real. ¿De qué estás hablando?

- ¿De veras? - Es un arma de verdad, sí.

La compré por £20.

¿De veras? ¿Es un arma de verdad?

Sí, es un arma de verdad. La acabo de comprar.

Acabo de decírtelo. La necesito, ¿no?

¿Qué, acaso nunca habías visto una maldita arma?

Eric, Eric, ¿te volviste completamente loco?

¿Qué?

- Guárdala y llévatela a tu casa. - De acuerdo, de acuerdo.

Él no la verá, ¿no?

Dejé mis... dejé mis huellas en un arma.

Maldita sea. ¿Acaso eres paranoico o qué?

¿A qué te refieres con paranoico? Acabo de volver de los tribunales.

Santo cielo.

- ¿Qué te pasa? - ¿La dispararon?

No lo sé. No pregunté.

Amigo...

Mira, dámela. Yo lo haré.

- Vamos... - No, yo lo haré. Muchas gracias, Eric.

No significa que el viejo Bill va a venir ahora, ¿no?

Guárdala. No quiero volver a verla.

¿Él siempre fue un imbécil tan afectado...?

¿el maldito Garvey?

Diría que es bastante constante. ¿Por qué?

No puedo creer que su viejo lo dejó manejando ese maldito club.

Está ganando una fortuna.

Digo, acaba de mudarse a una casa nueva muy lujosa.

Tú y yo deberíamos estar allí.

¿Qué se puede decir? Bill es Bill.

- ¿Cómo está él? - Algo disgustado, diría.

- De poca importancia. - ¿Qué hay de ti?

Bien. Estoy tratando de no pensar en eso.

Sabes que yo te respaldo, ¿no?

¿Qué, dirigiendo desde la retaguardia?

Tienes mi apoyo, amigo.

¿Dónde está Garvey?

Si Benson hubiera declarado...

Está bien. Tranquilízate.

Está todo resuelto.

Aquí tienes.

Aguarda. Aquí.

- De acuerdo. Gracias, Karl. - ¿Cómo estás?

Mostraron sus cartas, ¿no?

Sí, pero ahora ya está todo resuelto, ¿no?

¿Sí?

Siento que llevo toda la vida peleándola.

40 años... no es una mala racha.

Fue una racha, ¿no?

Digo, yo era fumador.

Era... era un artista, un poeta.

- Un cerebrito. - Era inteligente, sabes.

Y dije que lo haría.

Comencé a hacerlo,

y podía tener toda la droga que quisiera,

que era todo lo que me interesaba.

Lo curioso fue... esto es lo que noté,

al principio cuando empecé...

fue que a todos les interesaba ganar dinero, menos a mí.

A mí y a Timothy Leary, sabes.

Creía que se trataba de una revolución de la conciencia

y habría una evolución.

Íbamos a hacer muchos descubrimientos

sobre el cerebro y el futuro

y cómo estar en las nubes y permanecer así

y cómo ser mágicos, cómo vivir en el mundo de este nuevo modo.

Pero a todos esos tipos les interesaba el dinero.

Ellos ganaron dinero y yo terminé convirtiéndome

en un criminal más como ellos por fuerza mayor.

Por Maggie y por ti y por todo lo demás,

tenía que hacer algo.

¿Sabes?

Estudié "El libro tibetano de los muertos".

Aprendí a controlar mi conciencia bajo el efecto del ácido.

Sabía cómo...

Sabía hacer la posición del loto,

en la que te pones en esa forma de pirámide.

Y después todo empieza a desplegarse en forma de espiral.

Sale de arriba de tu cabeza y allí estás.

Y te dices: "Oye, soy Dios.

Soy todos los hombres. Puedo ser cualquier hombre.

No soy ni mejor, ni peor...

Desde luego que no soy peor que ningún hombre en el mundo.

Soy un hombre. Soy Adam Kadmon."

Tres cosas... eso fue lo que hallé en el nivel superior.

¿Sabes qué? Es un triángulo.

Es la bondad, la verdad y la belleza.

Y si las cosas no son buenas,

no son verdaderas ni bellas.

Si es algo bueno, también es verdadero y bello.

Y ése era el objetivo:

que ese triangulito estuviese en tu frente

para que pudieras ver a través de esa lente de bondad, verdad y belleza,

y ver la bondad y ver la verdad y ver la belleza.

Me convertí en una clase de adusto ermitaño

viviendo en mi cueva de diamante.

Al principio eran buenas drogas,

y después comenzó el pánico de las leyes

y la paranoia.

Y todos se separaron

y se fueron a sus cuartos y cerraron sus cortinas.

Y las comunidades estaban separadas una de la otra,

así que nadie sabía lo que hacía el otro.

Todos estaban paranoicos.

Dime con quien andas y te diré quién eres.

Sí, lo sé.

De acuerdo, muchachos,

drogas para todos.

Sí.

¿Qué vamos a hacer, Bill?

Vamos a averiguar quién está detrás de todo esto.

MARTES

- Hola. ¿Cómo estás? - ¿Todo bien, Bill?

Buen resultado, ¿eh?

¿Qué sentido tiene que estés adentro cuando no nos ayudas, Dave?

Sólo soy un abogado, Bill.

Hice todo lo que pude.

Tuvieron mucha suerte esta vez.

¿Sí? No parece que haya sido así.

¿Tienes alguna idea de dónde salió todo esto?

Nadie específico.

Pero es alguien cercano.

No se te paga por especular, David.

Se te paga por la inteligencia.

La policía tiene un documento.

Te lo dije, es como un árbol genealógico con todo el esquema.

Y es muy abarcativo, Bill.

Figura toda clase de gente, amigo.

Se remonta a tu abuelo.

Es básicamente todo el maldito esquema completo.

Lo dudo.

Los Barnes, los Cowell,

los Pike... están todos allí.

Todos los casamientos entre ellos.

Todo eso es de conocimiento público.

¿Entonces? ¿Qué pueden demostrar?

No tienen que demostrar nada.

Escúchame, Bill.

Sólo tienen que observarte

y finalmente algo sucede.

Ellos saben que meterás la pata y se equilibrará.

Quizás ellos necesiten un poco de equilibrio.

En la próxima vida, sí.

Adorable.

Mierda.

- Dame un minuto, es todo. - Está bien.

Dios mío.

Subiste un poco de peso, ¿no?

Santo cielo, Bill, ella está...

- Vas a ser abuelo, Bill. - ¿Qué?

Oí hablar de la muerte súbita, ¿pero del embarazo súbito?

¿De dónde salió todo esto, Karl?

Sólo...

¿Cuándo ibas a decírmelo?

Estoy diciéndotelo ahora.

Mi papá está abajo. Mi mamá está abajo.

Él lo está disfrutando.

Me dará... me dará un sermón interminable. Esto es...

No creo que tu papá sea el mayor problema aquí.

Ay, por favor.

Sólo dame un momento.

Esto es muy fuerte. Esto...

Debo estar pasando por un mal momento.

Quizás un bebé es lo que necesito para salir de él.

No lo sé. ¿Quién sabe?

O este bebé hará que...

este bebé empeorará las cosas.

¿Cómo conoce a ésta? Me confundo.

Eran amigos por correspondencia la última vez que estuvo en prisión.

¿Cómo vas preso por agresión

cuando es a ti a quien agreden?

Ya sabes,

fue eso de la fuerza excesiva.

El otro sujeto aún no está bien.

- Él no está listo. - ¿Cómo dices, abuelo?

Abuelo de un bastardo.

- ¿Hay una palabra para eso? - Desgraciado.

Esas cartas que me escribiste en prisión eran muy bonitas.

Bien.

Tengo algunas...

tengo algunas aquí.

- Puedes leerlas en vivo. - De acuerdo.

Estaban aquí.

- No importa. - Mierda.

Estaban aquí, maldita sea.

- Está bien. No importa. - No está... no está bien.

Alguien las cambió de lugar.

¿Dónde diablos están?

Estaban aquí, maldita sea.

Me lleva el demonio.

- Mierda. - Aquí abajo hay algunas cartas.

Quizás estén aquí.

No están allí... estaban aquí, maldita sea.

- Está bien. - No está bien, es una mierda.

Es típico. Esto es todo una mierda.

Mamá.

Mamá...

Mamá. Mamá.

Mamá, ¿viste esas cartas?

- Tranquilízate. Está bien. - No está bien.

Allí están.

No sabía que te gustaba tanto leer.

Son todas cosas que vendemos por eBay.

Ya veo.

¿Te gusta Hitler?

Éste es un libro singular sobre él.

Es la perra de Hitler, Blondi,

la alsaciana.

La envenenaron.

No fue su culpa, pero ahí tienes.

Así es la guerra.

- Brindo por ti, hijo. - Salud, papá.

Estaba pensando que quedará muy bonito cuando pintes ese cuarto.

Sí, quedará hermoso. Vamos, cariño.

Y ya que lo harás allí,

podrías pensar en pintar aquí también.

Sí, no, por supuesto. Sí, claro.

- ¿Quieres una copa de whisky, Valda? - Estoy embarazada.

Gracias igual, Bill.

De acuerdo, creo que ya es hora

de que nos conozcamos más, ¿no?

- ¿Cuántos años tienes? - 27.

- ¿Y cuántos años tienes tú, Karl? - 34.

- Vamos. - Muy bien, hasta luego.

Sí.

Adiós, cariño.

Hasta luego. Adiós.

Se cierra la trampa.

¿Cómo sabes que es tu hijo?

Maldita sea, papá.

No querrás criar

al hijo de otro sujeto.

Mald...

Es tan típico.

¿Por qué tienes que ser tan negativo?

- Eres mi hijo, maldita sea. - No, jódete.

- Eres haragán. Eres un maldito. - Jódete.

No sabes quién mierda es ella o de dónde diablos salió.

Salí un año con ella, papá. Sé quién es.

- ¿Qué otra cosa estará ocultándonos? - Eso es una idiotez.

Éste es un período crítico en este momento.

No dejaré que lo arruines con esta mierda del bebé.

¿Qué mierda tiene que ver esto contigo?

Dile que se deshaga de él.

Bill, ya es demasiado tarde para eso.

- Disgustaste a tu madre. - Ven aquí.

MIÉRCOLES

¿Qué intuyes de esto?

Sabes, ya no estoy involucrado

en eso... Bill.

Estoy muy ocupado en el club, ya sabes.

Tengo hijos y eso.

Y para serte sincero, ya no me siento tan cómodo con eso físicamente

como cuando era más joven.

Estás engordando. No tienes que poner excusas, amigo.

- De acuerdo, sí. - ¿Sabes?

Tú y mi papá solían ser una pesadilla cuando eran jóvenes, ¿no?

Tu papá era uno de mis mejores amigos.

De hecho, era mi mejor amigo.

Sí. Digo, tu papá era... diría que tu papá

era el más listo y más gracioso de la ciudad.

Él era el imbatible.

- Lo extraño mucho. - Todos lo extrañamos.

Lo que le pasó a tu papá fue... fue terrible.

Nunca pude superarlo.

Aún me da escalofríos cuando lo recuerdo.

Yo creo que lo asesinaron, ¿no?

- ¿De veras? - Sí.

- Yo pensé que fue sólo un incendio. - Bueno, sí.

A veces pienso que debería vengar su muerte.

Eso es lo que se supone que debo hacer como su hijo.

¿Pero está mal que no quiera hacerlo?

Ahora todo cambió, ¿no?

Ya no quedan padres, o casi ninguno.

Están todas estas malditas escorias viviendo del estado como parásitos,

que dejan abandonados a todos los hombres en malditos cuartos.

- ¿Dónde están los padres que vengar? - Sí.

Ya no existen, amigo. ¿Sabes de lo que hablo?

Sí, sé de lo que hablas. Pero igual...

- No, estás haciéndolo bien, ¿sabes? - Sí.

Digo, tuviste suerte porque tuviste un papá

que era, ya sabes... que era genial.

Lo tuve un tiempo, sí.

Digo, mi maldito papá... él murió en su cama

y dejó que lo encontrara desnudo y muerto a los 13 años.

Mierda. Eso es terrible, Bill.

Aún me da escalofríos.

Nunca lo superé.

- Qué bastardo. - Sí.

Eso es lo que hacen los padres... mueren.

- ¿Sabes? - Sí.

Estaré atento a ver si me entero de lo que pasó.

Pasa mucha gente por el club.

Quizás alguien diga algo.

Si te enteras de algo,

díselo a Karl...

- Por supuesto, sí. - Y yo me enteraré.

- Lo estás haciendo bien, hijo. - Gracias, Bill.

- Gracias. - Sí, no hay problema.

Adiós, Bill.

- Adiós, amigo. - Muchas gracias.

Adiós.

Garvey.

¿Garvey? Eso es inesperado.

Él no me agrada... nunca me agradó.

Es demasiado amable. Es una debilidad.

¿Ser amable es una debilidad?

No seas sentimental.

¿Quién se beneficia más de que tú vayas preso?

Hay mucha gente que se beneficiaría.

No confío en él.

Tampoco confiaba en su papá,

y sabemos cómo resultó eso.

Sí, de acuerdo.

Es él y su esposa

y sus hijos.

A la policía le encanta clavarles las garras a idiotas así.

Garvey es un buen tipo.

¿Cómo lo sabes?

Ya sabes, por mi instinto.

Sí, eso es una idiotez.

Nos gusta el nombre Enoch LlBRO DE NOMBRES DEL BEBE

o Norbert.

¿Norbert?

- Es bonito. - Mira...

lnusual... es un nombre inusual.

Parece que es medieval.

- Bill es un nombre fuerte. - ¿Bill?

Sí, como, sin prejuicios. Seguro.

No sé qué le parecería a Valda, pero tengo el presentimiento

de que probablemente no le guste mucho la idea.

- O Billina de mujer. - Billina ni siquiera es un nombre.

Fíjate en el libro. No figura allí. Te lo garantizo.

Verás que la versión femenina de William es...

- Es Wilhelmina. - Wilhelmina.

Así que podría ser Billelmina, o acortado, Billina.

¿Por qué no hay fotos mías en este álbum?

Esto es 1979. Debería haber muchas fotos mías en este álbum.

Te lo dije un millón de veces...

las fotos eran caras en esa época.

Espera un momento. Hay muchas fotos.

Hay muchas fotos de ustedes dos,

hay muchas fotos de este perro que no recuerdo.

Y luego...

creo que ése es mi pie.

Yo nunca tomé ninguna foto.

Alguien tomó muchas fotos.

No fui yo.

JUEVES

¿Ésa es mi Gibson?

Esa guitarra vale más que tu vida.

No es una maldita Gibson.

Cielos, tengo que escucharte tocar de día y de noche

con tus amigos y qué se yo quién más.

- ¿Por qué no aprendes unos acordes? - Yo...

En otro lugar.

- Hola, Karl. - Hola, Chris.

- ¿Todo bien? - ¿Qué tal?

- Pasa. - Bastante bien, amigo. Bastante bien.

Me alegra que hayan salido.

¿Puedes cerrar la puerta?

Hola. Hola. ¿Cómo estás?

¿Adónde vamos? ¿Aquí?

- Atrás. - De acuerdo.

Dejaré el cochecito aquí en el pasillo. ¿Está bien?

Es Chris Pringle. Sí, está bien.

Estará seguro, ¿no?

- Por aquí. - Hola, Sr. Pringle.

- ¿Cómo estás? ¿Bien? - Sí, sí.

Me alegra que hayan salido.

- Quiero al abuelito. - De acuerdo, mi amor.

Abuelo.

- Adorable, ¿no? - Buen chico.

- Abuelo, abuelo. - ¿Cuántos años tiene tu hijo?

Tres.

Es una linda edad.

- Tuvo su primera pelea el otro día. - ¿Sí?

- Es un perso... - Es muy travieso.

Es un personaje, ¿no? ¿Cómo su papá?

Sí, le pegó a otro niño con un xilofón.

- Fue brillante. - ¿De veras?

Sí, sí, sí. Te contaré cómo fue.

Le pega con un xilofón

y yo le había enseñado la maniobra de los dos dedos en la garganta, ¿no?

Así que vi sus ojos... porque tiene los ojos de su padre.

Al minuto siguiente, está al otro lado de la mesa con un dedo en...

"No." Tira de él.

Lo ataca como un ninja júnior. Así que lo frenaron.

Veo la mirada de su maestro. Se hizo encima.

- Estaba nerviosísimo. - Oye, Chris...

Chris, es igual a ti.

Claro que sí.

Sí, vamos, Kurt.

¿Quieres ayudarme a preparar el té?

Cuando estuve en Bosnia, ya sabes...

en realidad fui de vacaciones

y terminé participando en la guerra.

- Cerveza barata. - ¿Estuviste en el ejército, Chris?

¿Cuál?

Sólo vagué de uno a otro.

No peleo para ningún rey, ningún país... ninguna reina, ningún país.

Soy mi propio principado.

- ¿Entiendes lo que digo? - Amén.

Sí. Amén. Declara, hermano.

- Sabes la verdad. - Pasaporte a Pringle.

Pasaporte a Pringle.

¿Qué significa eso?

Así que estoy allí parado en el tribunal...

y de pronto...

Para con eso, ¿quieres?

- ¿Disculpa? - Para con eso.

No me molestan los abrazos, pero no quiero besos

y ruidos de gases, ¿de acuerdo?

Quédate donde pueda verte.

Juega en el pasillo si quieres. Está bien.

Pero no lo lleves al otro cuarto ni nada de eso.

Si necesitan algo,

péguenme un grito, ¿de acuerdo?

Así que...

Por supuesto. Descuida.

Tengo el auto atrás... de cinco puertas.

Una alfombra, cinta aislante,

maza... está todo allí.

Todo listo. Pala, mango pequeño.

Dame 15 minutos... estamos en South Downs.

- Buen chico. - ¿De acuerdo?

La vida moderna de hoy en día.

- Hay un mercado. - Tienes razón en eso, Chris.

- ¿Estás en lnternet? - Aún no.

Oigan, los veré luego, ¿de acuerdo?

Me alegro de verte. Que estés...

- Que estés bien. - Que tengas un buen día.

- Me alegro de ver a tu hijo. - Es adorable, ¿verdad?

Le caíste bien, ¿no?

Vamos. Vamos, cariño.

- ¿Te irás con tu papá? - ¿Él está arriba?

Estaba pensando en invitar a Valda,

invitarla a cenar.

Supongo que está bien. ¿Maggie?

No tengo muchas cosas.

Yo cocinaré.

Sí, está bien.

Karl. VIERNES

¿Sí?

Mira la copa que acabas de darme.

¿Cómo dices?

No diré nada.

¿Puedes revisarla?

Está bien.

Es la primera vez que vengo a cenar.

¿De veras? Qué descortés de nuestra parte.

¿Hace cuánto están saliendo? ¿Unas tres semanas?

- Un año. - ¿Un año?

¿Es así, Maggie?

- ¿Hace tanto tiempo? - Un año.

Sí. ¿Qué te agrada de él?

¿A qué te refieres? Tiene muchas cualidades.

Papá, sólo... por favor, papá, sólo...

No es un interrogatorio, ¿sí? Es sólo...

Por las familias felices, ¿de acuerdo?

Al menos esta noche. Por las familias felices.

- Por las familias felices. - De acuerdo, está bien.

- Por las familias felices. - Salud a todos. Salud, mamá.

¿Necesitas ayuda?

Mierda. Mierda, diablos.

Ya no veo mucho a mis padres.

- ¿Por qué? - Motivos personales.

Mamá, ¿tenemos algo... algo para los fideos?

Está bien. Ya lo encontré.

¿Él cocina mucho

aquí, Bill?

- No. Casi nunca cocina. - Mierda.

Sólo está cocinando porque viniste tú.

Es muy lindo de su parte que haga ese esfuerzo, ¿no?

Él puede ser un buen muchacho, sí.

Es muy bueno.

Especialmente esta noche.

¿Sabes cómo se llama esto, este diseño?

- ¿Es el sauce? - Sí, es el diseño del sauce.

Es una historia sobre amantes fugitivos.

Que huyeron por el puente, creo.

¿Es así?

- ¿Tuvieron un final feliz? - No lo creo.

Creo que eso son las aves.

Quizás son las almas de los amantes después de que los asesinaron.

Yo les diré lo que es,

a los amantes...

los persiguió por el puente el papá de ella,

que es pescador y los atrapó en la isla

y destruyó el puente.

Quedaron atrapados por siempre, pero se convirtieron en aves y fueron libres.

- Es una fuente de conocimiento, ¿no? - No sabía eso.

Los tenemos desde nuestra boda... no lo sabía.

- Adorable. - Sumaste un punto.

¿Un poco de ensalada, mamá?

No puedo decir que no seas bonita.

- Ahí está él, el seductor. - Gracias.

- Sí. - ¿No es así?

Sabes, si fuera 20 años menor...

- Él era un diablo. - Unos 35 años menor, papá.

De acuerdo, 35 años.

Cuando tenía cabello.

Karl, ¿me sirves agua, por favor?

Gracias.

Creo que el problema es que no le tienes suficiente confianza a Karl.

Eso no es cierto.

Para ser honesta, creo que lo intimidas.

Lo molestas todo el tiempo.

Lo molestas, molestas, molestas. Lo criticas todo el tiempo.

Mira, es una broma. No entiendes cómo funciona esta casa.

Creo que sí.

- ¿Siempre es tan insolente? - ¿Qué?

No podemos ser todos Papá Noel, ¿no?

- Yo soy así, Karl, descuida. - Las muchachas como tú...

- embarazadas... - Papá.

Apuesto que ni sabes quién es el padre.

Karl, ¿vas a decir algo?

- Papá... - Mira...

Papá, papá.

Mira, si ella dice que es mío, es mío, ¿de acuerdo?

Mamá...

Deberías haberlo sabido, Karl.

Deberías haber sabido que ésta no era una buena idea.

Lo sé, pero ella tiene... ella tiene a mi bebé.

Me duele la cabeza, maldita sea.

Mamá, escucha, sólo... por favor, ¿puedes frenarlo?

- Estaré bien. Vuelve allí. - Ayúdame.

Estaré bien cuando haya bebido algo.

Transpórtame a otro lugar.

¿Quieres que te ayude, Karl?

Sí, hay un budín. Lo serviré.

Pensé que habría vino.

No, lo llevaré en un momento, papá.

Déjame preparar el budín para servirlo.

- Sí, gracias, Maggie. - Sólo quería observarte.

Sí. ¿Por qué fue que tú y él se separaron?

No lo sé.

No funcionó.

Mucho carácter, peleas.

Pero parece que se volvió un poco más afable.

Sí, tiene mucho carácter,

pero lo tenemos controlado.

Toma píldoras nuevas.

¿A qué te refieres?

Tiene algunos cambios bruscos de humor, ¿no?

- Pero es un muchacho adorable. - Es... es un muchacho adorable.

Buenas noches.

- Perdón que fue algo violento. - No te preocupes.

- Fue entretenido. - Lamento que no te gustó la comida.

Estuvo bien. Estuvo bien.

Fue muy dulce que hayas cocinado.

Me pareció que te comportaste bien esta noche.

Lo sé.

De acuerdo, me voy.

- Llámame. - Lo haré.

- Te acompaño a la puerta. - De acuerdo.

Qué imbécil de porquería.

No frente al muchacho.

Ella es como una oveja, sigue al rebaño.

Yo no lo intimido. Son consejos no agresivos.

Sí, ella lo tiene en sus garras.

Es totalmente típico de él.

- Estuvo animado, ¿no? - Sí, sí.

- Fue bonito volver a verla. - Me alegra mucho que haya vuelto.

Sí. Debería dejar de lado esos necios consejos.

- ¿Sabes? - Ella sólo dio su punto de vista.

Creo que debería guardarse ese monólogo interior

y no compartirlo con los adultos.

Yo soy como la abogada del diablo, Karl,

pero ella es algo, ya sabes, engreída.

En un buen modo, digo. Presumida.

Yo lo pasé bien.

Garvey vendrá en un rato.

Esconde los malditos pasteles, ¿sí?

- ¿Tu esposa dónde cree que estás? - Que me quedé hasta tarde en el club.

No sé por qué no puedo decirle lo que está pasando.

Te lo dije, es para no ponerla en una situación difícil después.

- Y nada de teléfonos. - Sí, lo dejé en casa. Descuida.

- ¿Qué está pasando? - Nada importante.

Sólo atando algunos cabos sueltos.

- ¿Fuiste tú? - ¿Qué?

Maldita sea. ¿Están dementes?

¿Hice todo... hice todo para merecer esto?

- Tranquilízate. - ¿Qué está pasando? Me llaman aquí...

¿Qué es esto?

Disculpen.

Mira, no conseguí niñera. ¿Podemos resolverlo ahora?

- Maldita sea. - Orejas.

Mierda, ése es Chris Pringle.

Tranquilo, muchacho. No es nada personal.

- ¿Qué diablos está haciendo aquí? - Un observador imparcial.

Al diablo con eso.

Ven aquí, gordo de porquería.

- Bill, ¿qué está pasando? - Está todo bien, Maggie. Descuida.

Sí, un poco de diversión escandalosa, mamá.

- ¿La derribamos, Bill? - No, no lo hagas. Es victoriana.

¿Así que... qué tienen aquí? ¿Tienen alguna herramienta?

¿Un cuchillo? Un cuchillo estaría bien.

- ¿No trajiste nada? - Esto es de aficionados.

- No, tenía prisa. - Amigo, ¿qué diablos?

- Tengo un hijo, sabes. - ¿Acaso tienes el tiempo contado?

Aún dejar la maldita casa es como una elección de vida.

Eres como mi maldita esposa.

Yo tengo al chico. Yo tengo que ir a trabajar con el chico.

Sí. Él también tendrá un hijo.

¿Sí? ¿Vas a tener un hijo?

Eso es brillante. Felicidades, viejo.

Vamos, dame un abrazo.

- Gracias, Pringle. - Cielos.

- ¿Qué haremos...? - Basta de actuar como aficionados.

- Mierda, sí. - Baja la voz, amigo. Él está allí.

Él sabe que estamos aquí.

- Hagámoslo salir de allí. - No quiero nada...

Sal, hijo de puta.

Voy a entrar allí a buscarte.

Voy a darte por el culo y voy a incendiarte el cabello.

- Jódete, Pringle. - Estoy harto de esta mierda.

Un poco fuerte. Vamos, es un amigo.

Mira, lo siento. Lo siento, ¿de acuerdo?

¿El pequeño Kurt quiere calabaza, Christopher?

No comemos nada artificial, Maggie. Gracias igual.

De acuerdo.

¿Están listos mis complementos vitamínicos, Maggie?

Sí, ven.

Vamos, sal.

Sal, sal, dondequiera que estés.

Vamos, amigo.

Tendrás que salir en algún momento.

No, no lo haré.

¿Pasarás el resto de tu vida allí?

Quizás.

Vamos, amigo, no seas idiota.

Vamos, esto se nos fue de las manos, ¿no crees?

- Él está... - Lo sé, él está allí.

Está escondido allí dentro.

Dile que puedes verlo. Di: "Puedo verte".

Puedo verte.

Demonios.

¿Por qué tarda tanto, maldita sea?

¿Vamos a ver a mamá?

- ¿Vamos a ver a mamá? - Sí.

- Sí, vamos. Me cansé. - Mamá.

- ¿Dónde está mi mamá? - Buena suerte.

Lo siento. No puedo hacerlo.

Éste es un desastre absolutamente vergonzoso.

Oye, no estoy acostumbrado a tenerlo a él

persiguiéndome todo el maldito día cuando estoy haciendo un trabajo.

Debes endurecerte, amigo.

Me dejaste en medio de esta mierda.

¿Él aún está allí arriba?

Maldita sea. Bien hecho, Pringle, idiota.

Olvídenlo. Me largo de aquí.

Vamos, mi amor.

- Sí, adiós. - Qué patético.

¿Vas a seguir esperando? Se me cierran los ojos.

Me voy a dormir, ¿de acuerdo?

- No quiero ruidos. - Sí, buenas noches, mamá.

- Garv, ¿vas a salir? - No. Jódete.

Amigo, esto es una tontería.

Garv, no sé qué crees que estamos haciendo,

pero estás equivocado.

Esto sólo fue... esto sólo fue una prueba.

Yo sólo fui amable con ustedes.

Sí, Garv, pero es como una prueba de personalidad,

y la pasaste... con gran éxito.

- Ahora todo está bien. - ¿De veras?

Sí, baja y fuma la pipa de la paz.

Olvidaremos todo esto.

Garv, te juro por mi hijo que aún no nació

que no haremos nada.

- ¿Esa bestia de Pringle está allí? - Pringle se fue.

Ni sé para qué vino.

De acuerdo, voy a salir.

Vamos, gordote.

Ni por un instante sospechamos de ti.

Con los años, estás poniéndote paranoico.

Sí, así es, Garv.

No es él, ¿no?

No sé. Estoy cansado.

Él reaccionó muy mal. Soy bueno interpretando a la gente.

Él se escapó.

Es una respuesta natural en estas circunstancias.

No, estoy hablando del aura general.

Sabes, es un payaso. Es un idiota.

Es inocente.

De acuerdo.

Garv.

- Así que tendrás un bebé, ¿eh? - Sí.

Es lo mejor que me pasó.

Estuvimos buscando durante meses con Helen,

pero ella tenía un problema en el útero.

- No lo sabía, Garv. - Te diré algo.

Quiero preguntarte algo.

La noche en que concebimos a los mellizos,

emití un alarido.

Nunca había hecho eso.

- ¿Tú hiciste un ruido? - ¿Quién mierda sabe?

No te preocupes.

¿Así que cómo se llama la afortunada futura mamá?

- Valda. - Valda.

¿Valda Newland?

- ¿Por qué? ¿La conoces? - Sí, sí.

Ella salió con mi hermano hace algunos meses.

- ¿De veras? - Sí, sí, sí.

Eran amigos por correspondencia.

- ¿Sí? - Sí.

Tuvo muchos amigos por correspondencia de la prisión.

Ella es... es una chica adorable. Tiene un gran corazón.

Te felicito.

Voy a pintar mañana.

- ¿Qué, aquí? - Sí, en todos lados.

- ¿De qué color? - Sólo blanco.

Sí, qué bien. Un nuevo comienzo.

¿Puedes hacerme un favor un momento, Garv?

Sí, por supuesto.

- ¿Puedes sostener esto? - Claro.

- Allí. - Sí.

En realidad, estoy cansadísimo.

¿Nos prepararías un té, Karl?

- Sí, claro. - ¿Qué hora es?

Tengo a los chicos mañana.

Al diablo con tus hijos.

Eric, habla Karl. Sí.

¿Hay alguna posibilidad de que puedas venir?

Sí, necesitaré tu ayuda con algo.

Entra por atrás, ¿sí?

Estupendo. Nos vemos.

SÀBADO

PROPIEDAD PRIVADA

Maldito gordo, me partió la espalda.

Maldita sea.

A Bill le dará un ataque si se entera de esto.

- No quiero oír su voz. - No te preocupes por eso.

Te diré algo, ésta es una bendición encubierta.

Para nosotros, al menos.

Santo cielo, debe haber serpientes aquí.

Sí, enseguida pondremos otra serpiente allí.

Amigo, el suelo está demasiado duro.

Nunca lo lograremos.

Nos llevará todo el día.

Deja de quejarte y ponte a trabajar.

Yo... ¿tú exactamente para qué estás aquí?

Estoy aquí para ayudar, ¿de acuerdo?

- Pero sólo trajiste una pala. - Ayúdame, maldita sea.

No es una pala para dos, ¿no?

Tú haz tu trabajo, luego yo seguiré.

Esto es una mierda. Nunca lo enterraremos, amigo.

- Tendremos que dejarlo. - No podemos dejarlo.

Tendremos que pensar en otra cosa.

Lnténtalo tú. Ve allí y cava...

Santo cielo. Eres un maldito inútil.

Aquí hay un poco de tierra blanda.

Allí no hay tierra blanda.

Sí, la hay. Está bien.

Maldita sea, vengo aquí para estar en íntima comunión con la naturaleza.

- Maldita sea. - No sé cómo éste es tu trabajo.

Eres un verdadero inútil para esto.

Por el amor de Dios. Mírate.

Cielos, sostén la maldita cerca.

Debería liquidarte, mariquita.

Yo debería derribarte con esa pala.

LIBRO DE NOMBRES DEL BEBÉ

Me pregunto si será una niña o un niño.

- ¿Qué, tu futura progenie? - Sí.

La ciencia sugiere que será una niña.

¿Por qué sugeriría eso?

Porque el hombre determina el sexo del bebé.

¿Entonces en qué cambia... qué significa eso?

- Tú eres esa clase. - ¿Qué clase?

La clase de la que habla la ciencia.

¿Qué, la clase de persona que sólo tiene niñas?

¿Qué, crees que sólo tengo espermatozoides para tener niñas?

Escucha, amigo, no puedes discutir con la ciencia.

¿Quién le pondría Suplicio a su hija?

Papá, llaman a la puerta.

Papá, la puerta.

Por...

maldita sea. No te levantes.

- Hola, Karl. - Hola, Dave.

- Oí que te casarás. - Así es.

Te salvaste de la sentencia de 10 años, pero acabaste con cadena perpetua.

- Hola, Bill. - Hola, Dave.

Garvey nunca volvió a casa anoche.

¿Sí? ¿Eso es oficial?

Sí. Su esposa habló por teléfono con la mía.

¿Tras una noche? Lo tiene controlado.

Él nunca se va.

¿Él estuvo aquí?

- No. - No lo vi.

¿Quién estuvo aquí anoche?

Sólo... sólo Pringle.

Maldita sea. Pringle.

Eso no ayuda en nada.

De acuerdo, miren, si ven a Garvey,

díganle que me llame, ¿sí?

- Claro. - Claro que sí.

- Sí, de acuerdo, yo... - Nos vemos luego.

No quiero que su esposa...

- Tú tranquilo, Dave. - Arme una gran búsqueda.

Nos vemos luego.

¿Dónde crees que está Garvey?

No lo sé. Él...

No me gusta esto.

¿Crees que Eric está muy involucrado con Garvey?

Eric le debe dinero a Garvey.

Bastante, conociendo a Eric.

¿Por qué? ¿Qué pasa? ¿Qué tiene que ver Eric?

Garvey desapareció, es todo. No hay de qué preocuparse.

Creo que alguien lo habrá atrapado en el camino de regreso a su casa.

- No puedo ir a prisión. - Lo sé.

No saldré nunca.

Es una cultura confesional. DOMINGO

La gente no puede callarse.

Acabaremos con Pringle, ¿no?

- ¿Pero a quién se lo dijo? - Vive con su mamá.

El niño está con su ex esposa.

Es improbable que le diga algo relevante a ella.

Sí, esperemos que no, ¿eh? ¿Qué piensas, Bill?

No lo sé.

¿Mags?

Pringle le cuenta sus historias de guerra a quienquiera que escuche.

La madre tiene fama de charlatana.

Por si acaso, ¿sí?

De acuerdo. Debo hacerlo yo, ¿no?

Yo me encargaré de Pringle y su gente.

Esto está convirtiéndose en una maldita masacre.

- Viva. - ¿Qué hay del hijo? Tiene un hijo.

Sí, el niño tiene unos dos años. Ni siquiera sabe hablar, ¿no?

Digo, ¿qué pasará con el niño?

Probablemente terminarán enviándolo a una escuela decente.

¿Querrías que Pringle fuera tu papá?

No puedo creer que se hayan buscado esto.

Son tan egoístas.

Desapariciones y accidentes, Eric.

Nada de fanfarronear.

Bill, vamos.

Toma, papá.

- Gracias. - Por Garvey.

Garvey.

- Y Pringle. - Sí, y Pringle.

Pringle.

- Una pena lo de su hijo. - Sí.

No pienses en eso. Yo no lo hago.

Pero...

así son las cosas, ¿no?

Muchos niños mueren.

¿Qué hora es?

- ¿Qué, ahora? - Sí.

Son alrededor de las 4:25.

- ¿Por qué, tienes una cita? - No, sólo quería saber.

Es lindo estar fuera de casa.

¿A veces no piensas que podrías caminar

directo al mar y nunca regresar?

Hoy tienes muchas observaciones introspectivas optimistas.

¿Qué querías ser cuando fueras grande?

Nada.

¿Cuánto me amas?

Hola, Pringle.

- ¿Todo bien, amigo? - ¿Cómo estás?

- Tengo un trabajito para ti. - ¿Sí?

- Sí. ¿Puedes hacerlo? - Sí, genial.

Vamos, amigo.

Vamos, sube.

Esto es adorable, ¿no? LUNES

- Huele a mierda. - Sí.

Pero me gustan esos olores frescos del campo.

- ¿Sabes de lo que hablo? - ¿De qué se trata todo esto?

Tengo que ver a un viejo aquí. No te preocupes.

- ¿Dónde? - Por aquí.

- ¿En la casa rodante? - No, no, al lado de la casa rodante.

Nada de qué preocuparse. No te preocupes.

Vamos, amigo. ¿Qué hay de mi hijo?

No llores, maldita sea. Oye.

Maldita sea, ¿adónde crees que vas?

Lmbécil.

Mamá, voy a mudarme.

Pensé que Valda se mudaría aquí.

Val quiere nuestro propio espacio. Creo que tiene razón.

Necesitarán ayuda con el bebé. Digo, ella parece débil.

Voy a tener un hijo. No puedo ir preso.

Nadie irá preso, y tú harás lo que te digamos.

Ya no quiero hacer esto.

Sólo quiero ser un...

Quiero ser un papá normal.

- ¿Sra. Pringle? - ¿Sí?

Soy amigo de su hijo.

Eric, ¿sí? ¿Se acuerda de mí?

- ¿Él está bien? - Sí, él está bien, sí.

¿Anduvo de compras? ¿Compró algo lindo?

Sólo algunas cositas para los niños.

- Trato de no gastar mucho. - Sí, la cosa está difícil.

Lgual todos tenemos suficiente, ¿no?

Es cierto.

No puedo creer cómo se parece a su papá.

Sí, pobrecito, ¿eh?

¿A qué hora pasa el autobús?

¿Y el gordo?

Esta vez sí que metió la pata.

Lo busqué por todos lados... en todos los rincones, aquí y allá.

- ¿Sí? - La tienda de pasteles.

- Desapareció. - Me parecía. Tenía un presentimiento.

- ¿Quieres un whisky? - Sí, genial.

¿Qué pasará, ya sabes, con el negocio y...?

¿y el club?

Parece que necesitaré un nuevo gerente.

Sí, estuve pensando en eso.

- Gracias. - ¿Sí?

Sí, ya sabes, en quién poner allí.

- Sí. - Y después pensé,

yo manejé Foxy's, ¿no?

- Durante 10 años en Eastbourne. - Sí.

Hicimos un gran trabajo allí. Un gran trabajo.

Sí, sí, sí, sí.

- Eso fue hace mucho tiempo, Eric. - Digo Karl y yo...

- nos mantendría ocupados. - Karl es un muchacho muy ocupado.

Sí. No, él probablemente esté muy ocupado, pero yo tengo tiempo.

Podría ayudar allí.

Me pareció que encajaría con el negocio.

Sí. Digo, obviamente entiendo tu punto de vista,

pero lo dejaré en tus manos.

Piénsalo.

Te diré algo, lo pensaré.

Sí, sí, muy bien, muy bien. De acuerdo. ¿Cómo hacemos?

¿Te llamo luego y conversamos?

Digo, es una buena idea... una buena idea, Bill,

porque siento que el club podría ser...

Tengo algunas ideas para el club,

ideas estratégicas.

Dirigir un club.

- Helen. - ¿Dónde está él?

- ¿Bill? - Mi esposo.

¿Cómo puedo saberlo yo? Estoy cocinando.

- Sólo quiero su cadáver. - Baja la voz.

- Lo que quede de él - Baja la voz, baja la voz.

No quiero que quede tirado en una zanja.

- Baja... baja... - No bajaré la voz.

Que se lo coman unos... animales y zorros, hijo de puta.

Mira, estás muy estresada, Helen.

Lo entiendo, pero esto está fuera de lugar.

Puta sin sentimientos. Eres igual a tu padre.

- Vete de aquí. - Terminarás igual que él.

Inaceptable, Bill.

Te lo dije cuando comenzamos esto... nada de drama.

Ella es la candidata perfecta para el manicomio.

- Nadie escuchará sus delirios. - ¿No escucharán?

Me sorprende que no la hayan oído en Kent.

¿Por qué empezó a hablar de mi papá?

¿Por qué tuvo que decir eso?

MARTES

Hola, Jonny.

- Jonny. - ¿Tuviste un buen viaje?

En realidad, no.

¿Qué te trae hasta aquí desde Londres, Jon?

Le dije a Jacob que no quería venir, Bill.

¿Por qué no vino él?

Jacob está muy decepcionado contigo, Bill.

Viene una onda general

de confusión y matanza desde aquí.

Hubo algunos problemas, pero está arreglándose.

¿Sí? Porque no parece.

Parece que está generándose un caos, Bill.

Tú y el idiota de tu hijo van a los tribunales,

la policía olfateando todo,

colegas conocidos desaparecen de la noche a la mañana.

Es lo último que necesitamos, Bill.

- Al menos coincide conmigo. - De acuerdo, coincido.

Creo que ni siquiera sabes qué problemas tienes, Bill.

- Entonces dímelo tú. - No vengo a explicar las cosas, Bill.

Vengo simbólicamente, ¿sí?

Como recordatorio de que estamos todos juntos en esto, ¿sí?

- Sí. - Debes pensar claramente, Bill.

- Se te fue de las manos. - Mira,

dale esto a Jacob y dile que no estamos atrasándonos.

Esto, Bill... esto es dinero, ¿no?

Sabes que esto va más allá del dinero.

- ¿Todo resuelto, Jonny? - Todo resuelto, Maggie.

Asegúrate de que no se sobreexcite.

Sí, lo estoy vigilando, Jonny.

Sé que tú puedes ver el panorama completo, ¿sí?

Sí.

Esta casa, eh...

- muchos lindos recuerdos. - Sí.

No quiero que nada arruine eso.

Es sólo trabajo, ¿eh?

Nadie lo arruinará, Jonny.

MIÉRCOLES

Maggie...

no estoy bien.

Tengo...

me está dando una embolia, Mags.

Llama a una ambulancia.

Te envenené, Eric.

¿Qué?

¿Con qué? ¿Qué hiciste?

Delataste a mi esposo y a mi hijo

y luego mataste a Garvey.

Está provocando todo tipo de complicaciones.

No es cierto.

Maggie, no lo es. Lo juro.

Siempre fuiste retorcido,

aún de niño.

No es cierto. Yo no fui.

Si no fueras de la familia, no tendría nada que ver contigo.

Digo, mira este maldito desastre.

Todo lo que hago es limpiar lo que dejan los malditos hombres.

¿Estás escuchando, Eric?

Cielos.

De acuerdo.

Digo, él era un tipo genial, tu hermano.

- Nos reíamos mucho juntos. - ¿Sí?

Sí. Es horrible que haya pasado esto,

pero hay que tomar decisiones duras.

No son las decisiones las que son duras, Bill.

Son las acciones.

Un general no puede arrepentirse de las decisiones

tomadas en el fragor de la batalla.

Cuando todo haya acabado, creeremos que hicimos lo correcto.

Es importante tener la intención correcta, más allá del resultado.

- ¿Quieres preparar té? - Sí.

JUEVES

Por el amor de Dios, ya deja de hacer eso.

¿Dónde está Eric?

Hace varios días que no lo veo.

Eric está en España.

¿Qué? ¿Ahora?

- Sí, tiene sus problemas. - Genial.

Cada uno en lo suyo y yo soy el único que queda para el trabajo pesado.

Sí, la gente no es confiable.

- ¿Qué? - Él se fue allí

creo que... para comprar un bar.

Creo que abrirá un club

- llamado Los Foxo's. - No.

El Foxo.

- Qué bien. - Sí.

- Bingo. - Claro que bingo.

Veo a Eric dirigiendo la conga, adelante de todo.

Sí. Creo que habrá sentido el olorcillo de una señorita.

¿Sabes a qué me refiero? Se fue directo al aeropuerto y desapareció.

Parece el sueño de un retrasado.

Tú lo dijiste.

Maldita sea, él no...

- El Foxo's... es brillante. - Sí.

Todos juntos ahora, muchachos.

Vamos, Maggie.

Cariño, vuelve a la fiesta.

Vamos. Vamos.

No puedo, Bill.

Es demasiado, Bill.

Vamos.

Cielos.

VIERNES

Sabía que no duraría.

Eres muy fuerte, Dave.

No... estoy acabado.

¿Quieres decir tus últimas palabras? ¿Alguna observación?

Estoy cansado.

Sí, debes dormir.

Estoy seguro de que te recuperarás.

Sí, tal vez.

- El médico dijo... - Dave...

no escuches lo que dicen los médicos.

¿Qué saben ellos?

¿Qué pasa, amigo?

Bill es una carga, Karl.

¿Sí?

Él está acabado.

Ahora es sólo cuestión de tiempo.

¿Por qué dices eso?

Escucho cosas.

¿Qué, en Ceefax?

Dile adiós de mi parte, ¿quieres?

Sí.

Siempre me cayó bien tu papá.

Yo no puedo decir lo mismo de él, Dave.

Hallaron a Eric.

- ¿Dónde está? - Está muerto, Karl.

- Lo siento, amigo. - Está en España.

- Era informante de la policía, Karl. - Mentira.

Eso es mentira. Eso es... eso es mentira.

Eric, Garvey,

tu papá...

todos hablan con la policía.

¿Cómo crees si no que desestimaron tu causa?

Mira lo destruido que estoy.

¿Por qué mentiría?

¿Por qué mentiría?

Será mejor que mueras, Dave.

Berman está muerto.

Brindo porque Dave Berman beba una copa en el cielo.

Dave.

Pero tuvo una buena vida, ¿no?

Él nos dejó metidos en esto, ¿no?

Digo, es algo egoísta.

Digo, ¿no podría haber hecho un poco de ejercicio?

Su pobre esposa.

Sí, los viejos van cayendo.

De pronto parece el fin del mundo.

Sólo estás cansado.

Toda esta mierda es algo cansadora.

Sabes, me gustaba más cuando éramos sólo tú y yo.

Cielos.

¿Ves?

¿Y quieres irte de esta casa?

No es seguro que estés allí solo.

- ¿Quién te hizo esto? - Uno de los tuyos, ¿no?

¿De qué estás hablando?

Parece tu estilo.

Y tú dices que yo soy descuidado.

- No sé de qué estás hablando. - Termínala ya.

Admítelo. Admítelo. Admítelo, maldita sea.

- Mira lo que me hiciste. - La situación...

Mira lo que me hiciste, maldita sea.

Yo no tengo nada que ver. Probablemente sea Londres.

Eso es mentira y tú lo sabes, maldito mentiroso.

Podría ser una maniobra de una facción local.

¿Cómo diablos puedo saberlo?

Yo no dirijo esta ciudad.

- Es imposible ahora. - Dijiste que estaba todo controlado.

Tú me dijiste que estaba todo bajo control.

Ésa es una ilusión arrogante.

Claro que es una ilusión arrogante

y tú eres el maldito arrogante, imbécil.

- Mira, todo... - Déjame en paz, papá.

Hablo en serio. No te metas en mi vida.

Hablo en serio, maldita sea.

No quiero oír ni una palabra más de ti.

- Te dejaré sin sentido. - ¿Sí?

Bien, todo lo que sé es:

uno, investigaciones,

dos, aparece esa maldita mujer,

tres, desaparece un colega de confianza...

Retrocede. Te meteré estas copas en la cara.

No estoy bromeando.

¿Sí? Y cuatro,

viene un representante de Londres

y cinco, te atacan.

Digo, ésos son los hechos, ¿no?

Decirlos uno tras otro no los vincula.

No tiene nada que ver conmigo.

¿Dónde está Eric?

- ¿Sabes siquiera si es tu hijo? - Lo es.

¿Qué diablos? ¿Dónde está Eric?

Mira, seré totalmente honesto contigo, Karl.

Ella debe irse.

- ¿De qué estás hablando? - Es ella... Valda.

- Antes de que nazca el bebé. - ¿Qué?

Para entonces estarás muy encariñado con ella.

¿Te volviste loco, papá?

- Nos vamos a casar. - Eso no ocurrirá.

No, nos vamos a casar, papá. Vamos a tener un hijo.

Nos... nos vamos a casar y vamos a tener un hijo.

- Créeme, hijo, eres muy débil. - No soy débil.

- Mira... - No soy débil, maldita sea.

Te criaste en una cuna de oro, mimado y con privilegios,

y ahora no te preocupan las necesidades de los demás.

¿De qué diablos estás hablando?

Yo hago todo por ti, papá.

Yo hago todo por ti.

Te preparo tu maldito té, tu maldito desayuno.

Te preparo tu maldita cena la mitad de las veces.

Hago tus mandados por toda la ciudad.

¿Qué más quieres de mí?

Vamos, en serio.

- Ella te desequilibró mentalmente. - Maldita sea.

Ella te volvió loco y lo que dices no tiene sentido.

Si dices una palabra más sobre ella, papá...

sólo cierra el pico, ¿de acuerdo?

¿Quieres que tu madre y yo vayamos presos?

- ¿Quieres que nos asesinen? - No.

Mira, escúchame. Ella debe irse.

Ella es el mal bicho.

Ya podrías haber tenido la sala del desayuno decorada.

¿De qué lado estás? ¿De tu sangre o de una extraña que trajiste?

Ella no es una extraña.

Estoy saliendo con ella hace un año.

Espera a mi hijo.

¿Qué calificaciones necesita, papá?

Ya veo. Estás pensando:

"Esperaré a que los viejos mueran y después tendré la casa".

- ¿Eso es? - No quiero tu maldita casa.

Preferiría dársela a los gatos que a ti y a esa maldita escoria.

No quiero tu maldita casa.

¿Traicionarías a tu familia sólo para criar al bastardo de otro hombre?

No me hables a mí de traición.

Sé que Eric está muerto.

Y sé que tú, Eric y Garvey

- estuvieron hablando con la policía. - ¿Qué?

- ¿De dónde salió todo esto? - Me lo dijo Berman.

- Una última confesión, ¿no? - Resulta que sí.

Estaba confundido por la morfina.

Él le decía sus idioteces a cualquiera que entrara al cuarto.

- ¿Eso hacía? - Sí.

Mira, puedes decírmelo sin rodeos, papá.

Sé sincero conmigo

sólo... sólo por un minuto.

Sólo un minuto.

Sólo dime qué diablos está pasando allí.

No puedes hacerlo, ¿no?

Maldito cobarde.

Esto es decepcionante.

No le prestes atención.

Él dice lo primero que se le viene a la mente.

¿Cómo puedes soportarlo? Es una pesadilla.

- No, no es una pesadilla. - Es una maldita pesadilla.

Karl, tranquilízate.

Mamá, déjame en paz, ¿de acuerdo?

No es él, Karl. Eres tú.

Digo, ¿por qué no te haces un análisis de sangre?

Y si el bebé es tuyo, pueden venir a vivir aquí.

Será... va a funcionar. Todo estará bien.

¿Qué hay de Valda?

Valda, querido... ella será como todas las demás.

- Ella te dejará. - ¿De qué estás hablando?

Cielos.

Cuando eras pequeño, ¿no?

Cuando tú naciste,

entonces era muy diferente Karl.

Y ellos...

sabes, no podían asistir en los partos como ahora.

Y hubo un problema...

algo salió mal. No sé.

La incubadora... Sólo Dios sabe lo que pasó realmente.

Seguro que por eso... todo este asunto de Eric...

Por favor, detente. No, por favor, detente.

Todo este asunto de Eric... y conoces a tu papá...

no tuvimos nada que ver con eso.

Son una manga de farsantes.

Lo siento. No quería contártelo.

Ven aquí, querido. Ven aquí.

Ven...

Te diré algo. Te daré tus píldoras, ¿eh?

Necesitas recostarte un rato.

Lo siento, mamá.

SÀBADO

- ¿Estás esperando a alguien? - Sí. A Valda, mamá.

- Pensé que iríamos a la ciudad. - Sí, lo sé.

Pensé que podrías ir con ella.

¿Por qué?

- Sólo para que le hables un poco. - ¿Sobre qué?

Ella está un poco asustada, mamá.

¿Qué, por el bebé?

Sí. ¿Quizás puedas tranquilizarla un poco?

- No soy consejera, Karl. - Mamá, por favor, mamá.

De acuerdo.

¿Cómo te sientes?

Bastante bien.

Sí, no por mucho tiempo.

- ¿A qué te refieres? - El parto.

Cielos, el dolor. Quieres que alguien te dispare.

Es la gran conspiración femenina...

nunca nadie te lo dice.

No le hablé a mi madre por días.

Karl pesó 4,10 kg.

Allí está el auto.

Está lindo el aire fresco.

¿Puedes tomar mi chaqueta de el maletero, Maggie?

Sí.

¿Qué es todo este plástico?

- ¿Sabes dónde está tu madre? - Ella salió.

¿Sí? ¿Adónde?

Salió con Valda.

Fueron a Downs.

Me pregunto si aún comeremos salchichas esta noche.

No lo sé.

¿Estás bien, Karl?

Tengo un problema, papá.

Eso no augura nada bueno.

Es así, ¿no?

Es lo mejor... para todos.

Mira, ¿por qué no bebes un té conmigo y conversamos?

No, está bien.

Hazlo tú.

¿Me quieres? Yo te quiero.

No puedo hablarte más. Sólo me confundes.

¿Qué dirá tu madre?

Ella ya se fue.

- ¿Qué pasó? - Papá, sólo siéntate.

- Sólo siéntate. - Karl, ¿dónde está Maggie?

- Karl, ¿dónde está Maggie? - Sólo siéntate, papá.

- ¿Hola? - Estamos en la sala del desayuno.

De acuerdo, allí está él.

Sí.

¿Cómo fue todo?

No me hizo ningún problema.

Estaba destruido, ¿no?

Hecho polvo.

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