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Original subtitles

EL PR�NCIPE MENDIGO

�rase una vez, cuando la vieja Bagdad era nueva y radiante,

...un mendigo y �menudo pillastre era!

Se hac�a llamar el Rey de los Mendigos.

Habi�ndose auto-convencido de que era rey de algo...

...deambulaba por las calles durante la noche buscando aventuras...

...disfrazado de pr�ncipe.

Y bien, en un gran palacio de la ciudad, viv�a una gran dama...

...una dama muy bella, que se divert�a mucho con este pr�ncipe.

Claro est� que no sab�a que �l era s�lo un mendigo.

Su amo y se�or era el Gran Visir.

Un hombre muy poderoso.

Cuando le conozcan mejor, no se sorprender�n de los desv�os de su esposa.

El trono lo ocupaba el joven Califa, gobernador de este gran imperio.

Pero no se contentaba con sentarse a gobernar.

Quer�a saber la verdad sobre su reino y sus gentes.

Y, para descubrir esa verdad...

...tambi�n �l vagaba por las noches por las calles de Bagdad...

...disfrazado como el hijo de un jardinero.

Y un d�a, con este disfraz, encontr� su destino:

una muchacha adorable. �Y qui�n creen que era?

Nada menos que la hija de aquel truh�n, el Rey de los Mendigos.

Bien, aqu� tenemos a la antigua y fabulosa ciudad.

Crucemos el r�o con esta caravana, para entrar directamente...

...en el ex�tico coraz�n de la rom�ntica y fant�stica Bagdad.

Una limosna, por Al�.

- �Mira, un dinar entero! - �Un dinar! �Bah! �Comida de palomas!

�Mira! �Por ah� llega un banquete para elefantes.

"La luna es redonda, la luna gira.

El viento y la lluvia y la luna gira otra vez".

Esperad y ved magia, oh, grande de la Tierra.

Esta criatura puede hablar hasta la muerte de vuestra suegra.

Lleva su mejor plumaje y de ning�n lugar viene, s�lo para saludar a la nobleza.

�Muy bien!

Mil bendiciones sobre mi benefactor.

Que para vos se abra la copa dorada con el agua de la vida.

Una limosna por el amor de...

El hedor de sus almas se incrementa cada amanecer.

Una limosna por el amor de...

R�pido, r�pido, las �guilas ratoneras os esperan.

�Mira! El taca�o turco y rico.

No me ha dado ni un dinar en 20 a�os. He tenido demasiada paciencia con �l.

�Ap�rtate de ah�, perro mestizo!

Esperad un momento, amable mercader, en nombre de Al�.

�Deben los pobres renunciar a vuestras bendiciones...

...para siempre, oh, grande de coraz�n?

�Fuera de mi camino, mendigo!

Pero este muchachito parece hambriento. Un poco de compasi�n.

- �Vuelve a dejarlo ah�! - Como vos dig�is.

Que el muchachito muera de hambre.

�C�mo? �Ya lo ha empollado? C�mo vuela el tiempo.

- �Dame eso! - Muy bien, amigo m�o, muy bien.

- No, �d�melo a m�! - Bien, bien, pero no lo dejes caer.

Ya sabes lo joven que es, s�lo un beb�.

�C�mo es que ponen huevos las orejas de burro?

Est�s retrasando la caravana. �Fuera de mi camino!

Mil perdones, amable mercader.

�Has visto eso? �Qu� ladr�n!

Es muy �til ser todo ojos y o�dos.

- �Oro? - �M�s de lo que nadie necesita!

El destino ha sido muy amable. �Esta noche voy a celebrarlo!

�Moolah, toma mi lugar!

Ved lo que consegu�s sacar de la caravana.

Vig�lale, Feisal, cuida de que no se duerma.

�Te vas con todas tus preciosas ganancias?

�Tengo una cita!

�Escoria! �Para el Califa puedo ser basura, pero para la basura, yo soy el Califa!

�Salaam, basura!

�Qu� est�s haciendo ah� arriba, viejo cactus? �Buscando un enamorado?

No vuelvas a hacerlo jam�s.

Marsinah, mi peque�a flor de loto.

- Buenas noches, padre. - Abre tu preciosa boca, mi palomita.

- Delicioso. - �Y por qu� no, mi pichoncito?

Est� mezclado con az�car y vinagre, como las cosas buenas y malas de la vida.

Agua de rosas para perfumarlas y semillas dulces para el sabor.

Y todo mezclado por abejas que trabajan para ti en un rinc�n del jard�n del Califa.

- �Una colmena de abejas especiales? - Muy especiales.

- Mira lo que estoy haciendo para ti. - �Humm! Delicioso.

Pens� que volver�as a casa con un hambre terrible.

�Oh, qu� pena! Esta noche debo asistir a un banquete.

- �Otra vez? - Otra vez.

Como rey que soy del mundo de la magia, me solicitan mucho.

�C�mo ser� esta manita cuando crezcas...

...y te cases con el pr�ncipe que te he prometido?

Puede que �l tenga hambre alguna vez.

Los pr�ncipes nunca tienen hambre. Un poco de sed, tal vez, pero nunca hambre

- Tengo que hacerte una confesi�n, padre. - Dime.

Le promet� a Karsha que te lo contar�a.

Mir� por encima del muro sin el velo.

Por eso Karsha estaba en la escalera, tratando de ver lo yo que estaba mirando.

Fuera de estos muros, mi capullito hay un mundo muy feo.

- �S�? - Excepto en tu propio palacio.

Por eso constru� el muro a tu alrededor. �D�jalo estar!

Hasta que venga tu pr�ncipe, los derribe y te lleve a un mundo tan hermoso como t�.

Los cuentos de hadas siempre se hacen realidad.

No lo olvides nunca, mi princesita.

Bueno, tengo que vestirme para el fest�n.

Lo siento, gatitos, pero esta noche va a salir con la realeza.

Gracias, precioso.

- Deja que te vea. - S�.

Guap�simo.

Pues ahora que me has dejado guap�simo,

...vete a la cama a echarte tu sue�ecito de belleza.

Mis bendiciones, mi rosa. Que duermas bien.

He colgado en el cielo una luna preciosa para ti.

A veces la luna no me deja dormir.

Entonces t� vuelve tu encantadora naricita hacia la almohada...

...o subo y hago explotar la luna.

- �Bah! - �Hmm?

He dicho "�Bah!".

Es lo �nico que te he o�do decir en 30 a�os.

Un d�a de estos dir� algo m�s.

�Polic�a! �Guardias! �Polic�a!

�Polic�a? No veo a la polic�a.

�Por qu� os pele�bais en una noche como �sta?

Les llam� mentirosos. Eran unos mentirosos.

�Ahh! Todo el mundo lo es.

Menos cuando les haces perder la cabeza; entonces, dicen la verdad.

- �Es eso lo que quieres? - S�, quiero la verdad.

La verdad, amigo m�o, es un aburrimiento.

Puede que lo sea, pero resulta excitante luchar por ella.

�A m� que me den a un hombre que r�a mientras lucha!

- Ven a tomar un poco de vino. - Muchas gracias.

- �Eh! �Pr�ncipe! - �Te hemos echado de menos!

Salaama.

Escucha, no vayas a esperar la verdad de ninguno de los que est�n aqu�.

Son bell�simas personas, pero eso no les preocupa.

�Bell�simas personas? A m� me parecen...

...un pu�ado de vendedores callejeros y de asesinos.

- �A ti? Amigo m�o, todos son de la nobleza. - �Oh! Pues no reconozco a nadie.

�C�mo podr�a un joven elefante como t� reconocer a la nobleza?

Asisto a todos los desfiles.

Vuestra Excelencia, tengo un sitio para vos.

Salaam, se�oras.

No te dir� sus nombres, pero todas son reinas disfrazadas.

M�gicos ojos negros.

M�ralos una vez y vu�lveles la espalda. Son peligrosos.

�Cuidado! �l me dijo que yo era la �nica chica para �l en todo Bagdag.

Y lo eres, mi capullo de flor.

Es un joven ant�lope que he encontrado.

- �De qu� parte de la ciudad eres? - �Te importa que la escoja yo?

- �La Dama Laida? - A�n no ha llegado.

Trae vino.

En unos momentos ver�s a una joven belleza por la que merece la pena luchar.

- Espero poder estar de acuerdo con vos. - �De acuerdo conmigo?

- �Qu� insolente! - Lo lamento.

Amigo m�o, si no fuera una bella visi�n que contemplar...

...no vendr�a a pasar la noche conmigo.

�Os importa que os pregunte qui�n s�is?

Guarda el secreto. Uno de los pr�ncipes del imperio.

- Me siento en el Consejo del Califa. - �Oh! �De verdad?

Entonces... conoc�is al nuevo Califa.

Decidme, �c�mo es?

- El nuevo Califa es un palurdo. - �Un palurdo!

Su padre le dej� una cohorte de chicas preciosas. Y, �qu� hizo �l? Echarlas.

El coraz�n de un rey debe ser lo bastante grande...

...para todas las mujeres del mundo.

Un rey que no act�a como un rey, es un palurdo.

�Y no os dice �l qu� hacer con las damas?

Amigo m�o, a m� nadie tiene que decirme qu� hacer con las damas.

Est�s sentado con un maestro.

- �Magia! - Resulta muy pr�ctica si hay problemas.

Leed.

Nuevo punto de encuentro: una torre junto al r�o.

Ven enseguida, Hassan te guiar�. Jamilla.

�Malas noticias?

No. �Todo lo contrario, amigo m�o! Es de una reina.

No la veo desde hace... oh, demasiado.

�Y qu� pasa con la Dama Laida?

Tendr� que conformarse con lo que quede. Podr�a ser que hasta le gustaras t�.

- Gracias. - Adi�s, amigo m�o.

D� a la Dama Laida que tengo asuntos urgentes que resolver.

- �Por qu� no esperas a Laida? - Tengo una cita propia.

- �Lo aprueba el maestro? - �Es hermosa?

- Es la muchacha m�s dulce de todo Bagdag. - �Magn�fico! �D�nde?

- En un barco. Lo tengo bajo un cipr�s. - �Un barco! �Romance en un barco!

�M�rchate! Ve a estropearle la noche a otro.

Que la luz est� siempre en sus ojos.

Que el ma�ana jam�s rompa el hechizo.

Y cuando la brisa oto�al oiga nuestros suspiros...

...que nuestros labios nunca se despidan.

Mant�nle cerca.

Nunca lejos.

Siempre cerca.

Estrella de la noche.

Su Alteza Real, el Pr�ncipe de Hassir.

No es el Pr�ncipe de Hassir; s�lo el pr�ncipe de los mentirosos.

Pero es encantador.

Puedes hacerle pasar.

Pod�is entrar.

Y cuando la brisa oto�al oiga nuestros suspiros...

- ...que nuestros labios nunca se despidan. - �Jamilla!

La dama de la luna.

As� que volvemos a encontrarnos, mi pr�ncipe.

Deja que mis ojos se alimenten de ti.

Eres t� de verdad.

Es un milagro. Despu�s de haber renunciado a ti.

�C�mo puede algo tan bello ser tan inmisericorde y tan cruel?

�Cruel?

Tuvimos una semana de felicidad, de �xtasis, y, de repente, todo termin�.

Paso las noches insomne, mis d�as son arenas ardientes.

No sab�a qui�n eras, �d�nde estabas!

Grit� el nombre de Jamilla por todas las ventanas de cada palacio.

De Teher�n a Mosul. No hubo ni eco.

Al final, hice el largo viaje a casa,

...a Hassir, mi antiguo y peque�o reino...

...rezando para que un rayo hiciera estallar mi coraz�n y te sacase de �l.

- Nada de rayos. - Encantador.

Llego a casa. Desolado.

En mi palacio tengo un rinc�n que llamo el jard�n de estrellas.

Me gusta.

All� me siento noche tras noche.

Con mis astr�logos...

...una colecci�n de est�pidos que no saben nada de las mujeres.

Pero t� s�, mi pr�ncipe.

Nunca hubo en todo el mundo...

...una mujer a quien no pudiera olvidar, excepto t�.

Pero t� no me buscabas a m� en aquel miserable caf� donde te encontraron.

�Pero tuve la suerte de estar all�! Fue la mano del destino. Kismet.

�Y qu�, si no? Detuve una pelea en la calle...

...y llev� all� a un pobre joven para limpiarle la sangre.

Un lugar infecto, s�, pero... no pod�a dejarlo en la calle, �verdad?

Y no pod�as hacer esperar a Laida, �verdad?

�C�mo puedes profanar as� un momento como �ste?

�Despu�s de la tortura por la que me has hecho pasar!

Hombre adorable, no pares, no pares jam�s.

Prefiero escucharte a ti decir mentiras...

...que a los sabios la verdad de todas las eras.

�Por las barbas de mis antepasados, nadie me llama mentiroso impunemente!

�Qui�n eres, dama de la luna? Debo saberlo.

No vuelvas a escapar de m�.

Te lo advierto, deja las cosas como est�n, amigo m�o.

Nunca dejo las cosas como est�n.

Hace una noche preciosa.

�Has estado alguna vez en el r�o con una luna as�?

El r�o es rom�ntico desde aqu�. D�jalo estar.

- El joven del que te he habl�... - Ah, s�, le limpiaste la sangre.

Tiene un barco bajo un cipr�s.

Probablemente ya estar� lejos.

Mi barco se hizo para la reina de Saba.

�Est� escrito que el Rey Salom�n fuera a pescar con ella alguna noche?

- �Qu� piensas? - Nada.

- �Qu� piensas? - Nada.

S�lo escucho.

Tan suave y tan bonito.

�No es tu vida siempre suave y bonita?

No lo s�.

No he vivido hasta ahora.

�Qui�n construy� el muro que te rodea?

- Mi padre. - �Por qu�?

Para dejar fuera a todos y para mantenerme dentro a m�.

�Nunca se le permitir� la entrada a nadie?

Oh, s�. El pr�ncipe con el que alg�n d�a me casar�, derribar� el muro.

Yo lo derribar�a, pero... soy s�lo el hijo de un jardinero.

Por eso me r�o.

- �De donde vendr� ese pr�ncipe? - De Kismet, mi destino.

�De d�nde si no?

- Crees en el destino, �verdad? - Oh, s�, desde luego.

Pero mi padre cree que puede darle �rdenes.

"Quiero un pr�ncipe para mi hija, y no servir� ning�n otro".

Nunca me has hablado de tu padre.

Si te dijera que es un mendigo, �creer�as que lo es?

- �Por qu� no? - Es el "rey de los mendigos".

Es rey de algo, o no podr�a ser tu padre.

Si �l supiera que el muro no es lo bastante alto, me matar�a.

No, querida. Nadie va a matarte.

Y si supiera que me ha besado el hijo de un jardinero...

�Oh, Al�! La luna casi se ha desvanecido.

Ahora ll�vame a casa, por favor.

- Mala... - �Karsha!

�Es la primera vez?

- Al� nos ve. - Estoy enamorada, Karsha.

�Enamorada de esa especie de camellero? Tu padre te matar�.

- Pero t� no se lo vas a decir. - Jura que no volver�s a hacerlo o se lo dir�.

�Hac�as t� esas promesas cuando estabas enamorada, Karsha?

Vete a dormir.

Adem�s, si se lo cuentas, nos cortar� la garganta a las dos.

Vete a dormir antes de que llegue.

Deber�a darte verg�enza respirar, y mucho m�s, cantar.

No hay sitio en mi coraz�n para la verg�enza.

- �Y, a todo esto, qui�n es ese joven? - �No es maravilloso?

Sabe saltar. Pero, �qui�n es?

- El hijo de un jardinero. - �Cielo Santo! �El hijo de un jardinero!

�Espera, Karsha! Su padre es el jardinero jefe del palacio.

El jardinero del Califa.

- �Por qu� te has levantado tan temprano? - No me he levantado temprano.

- �No? - �No! No me he acostado.

Agha, amigo m�o, ya te he dicho...

Si soy vuestro amigo, �por qu� no...? �Qu� es eso?

�Otra pelea? �Por qu� no lo dej�is?

He hecho mi �ltima ronda. Ya he encontrado lo que buscaba, gracias a Al�.

As� que, de ahora en adelante, puedes dormir tranquilo.

- Hab�is encontrado �qu�? - Una reina. �Y qu� reina! �Y qu� ojos!

Del tipo que los poetas llaman... estanques profundos.

Yo pensaba que eran unos locos enamorados, pero no.

Oh, bueno, creo que las reinas andan por las calles de Bagdag de noche.

Ah, no, �sta no. Escal� un alto muro por mi reina.

Y hay algo que te alegrar� m�s a�n.

Re�ne a los astr�logos y diles que hoy es un d�a fabuloso para casarse.

- Y no les dejes decirte que no lo es. - �Casarse? �Qui�n es ella?

�Qu� m�s da? S� qu� es.

Se llama Marsinah. Buen nombre, �a qu� s�?.

�Y qu� hay de su familia? Y su padre, �qui�n es?

Si te dijera que es un mendigo, �creer�as que lo es?

Es el Rey de los Mendigos.

- �Est�s hablando en serio? - Muy en serio.

El Rey de los Mendigos.

Tendremos que crear nuevos t�tulos para ese Rey de los Mendigos.

Pero habladme m�s de la muchacha.

Es una reina, amigo m�o. Coraz�n de reina, mente de reina, alma de reina.

- Supongo que tendr� un cuerpo. - Encantador, amigo m�o, encantador.

Pues no hab�ais mencionado el cuerpo. Parece prometedor.

Invoco las bendiciones del profeta en el d�a de vuestros esponsales.

- Larga vida y felicidad. - Gracias.

Ser� mejor cancelar el desfile a la mezquita.

Oh, no. No podemos hacer eso. Decepcionar�a a mi pueblo.

Pero esta tarde hay que dispensar justicia.

Eso decepcionar� al Gran Visir.

- �Qu� te pasa? Pareces preocupado. - Lo estoy, y mucho.

Ayer comet�steis un error, un error muy grave.

- �Ah, s�? - �En nombre de Al�!

Hab�is citado al Gran Visir de Bagdag ante el tribunal, como a un vulgar ladr�n.

Un ladr�n es un ladr�n.

Pero �l es el hombre m�s poderoso del imperio.

Mi padre dej� a este chacal sangrar a la gente en vida...

...impuestos, tributos. Puro robo. Y yo voy a ponerle fin.

Pero es que ni siquiera ha respondido a vuestro requerimiento.

Se reir� de vos y no vendr�.

Vendr� o yo mismo ir� a por �l. Y me gustar�a hacerlo.

S�lo puedo repetiros que es el hombre m�s poderoso del impe...

�Achmed! Dame esto.

Quiero qued�rmelo.

Su cabeza repos� en tu hombro.

Por el imperio y por ella, har� todo cuanto est� en mi mano.

- Nada me lo impedir�. - �Ah! Eso es hablar como un rey.

�Y por qu� no? Un rey que no es un rey, es un palurdo.

�Un palurdo? �Qu� es un "palurdo"?

Esa palabra no la encontrar�s en los libros, Agha.

Que el profeta nos bendiga en este d�a tan importante.

Ese califa reci�n llegado, ese presuntuoso pavo real...

...tiene el valor de convocarme a m�, al Gran Visir, a juicio p�blico.

Cuando est� ante la mezquita, quiero que lances una flecha a su coraz�n.

- Pero cuida de que la flecha d� en el blanco. - S�, mi se�or.

- Si fallas ser�s decapitado. - No fallar�, mi se�or.

Ser� el califa de carrera m�s corta que haya habido en Bagdag.

- �Buenos d�as! - Ah, mi peque�a flor de loto.

De las colinas; reci�n cortadas. A�n las cubre el roc�o.

Esper� a que el sol las abriera.

- �Son preciosas! �A que s�? - Sigue con tu canto.

�Y c�mo est� esta ma�ana mi peque�o ruise�or?

- �Con buena voz? - Demasiado.

�Ah! �Qu� te preocupa, mi peque�a Marsinah?

No le apetece estudiar.

- Esta ma�ana estoy distra�da. Lo siento. - Ah, y �por qu� no?

Todos deber�amos estar distra�dos en ma�anas como �sta.

Sab�a que lo entender�as, padre.

Y hoy no soy tu padre. Hoy soy el Sha de Molli-Bashi.

�A qu� debo el placer de esta visita, Excelencia?

El viento transporta noticias sobre vuestra belleza.

Vengo a depositar regalos a vuestros pies.

- �Qu� bonito! �De d�nde lo has sacado? - Nunca recuerdo de d�nde saco nada.

- Canta para m�. - Muy bien.

Dime, dime, peque�a estrella de la noche...

...�es tan bonito este mundo como parece?

�Alguna alfombra m�gica venida de lejos...

...trajo este amor a la tierra de mis sue�os?

Que la luz siempre est� en sus ojos.

Que el ma�ana nunca rompa el hechizo.

Y cuando la brisa oto�al oiga nuestros suspiros...

- �Le has ense�ado t� esa canci�n? - No.

...que nuestros labios nunca se despidan.

�De d�nde ha salido esa canci�n?

Yo qu� s�. Yo so�aba con canciones as� a su edad.

- �D�nde la ha aprendido? - No lo s�.

Hay alguien. Algo ha pasado. �Qui�n es? �Qu� es?

Si hay alg�n problema, vos sois el �nico culpable.

La criasteis a base de cuentos de hadas.

Le hicisteis promesas fant�sticas, construisteis muros a su alrededor...

...para luego salir a deambular por Bagdag, olvid�ndoos de ella.

�Olvid�ndome? Al� sabe.

Pues no podr�is seguir haci�ndolo. �Cre�is que va envejecer...

...esperando a que vuestros cuentos de hadas se hagan realidad?

Espera su destino en todo su esplendor.

El destino de la hija de un mendigo es un conductor de camellos.

�Silencio, amargada!

No dejes que nadie se r�a de los cuentos de hadas, capullito de rosa.

Son lo �nico en el mundo que se convierte en realidad.

Una limosna, por el amor de...

- �Qu� le pasa? - Oh, �a �l?

Me preocupa.

Por el amor de Al�, todos estamos con �nimo festivo y t� ah� sentado.

�Qu� te preocupa? Debe de estar enfermo.

Igual ha bebido demasiado.

Nunca pens� que tendr�a un problema sin soluci�n.

- Tiene un problema. - �Y eso qu� es?

Una de esas cosas...

- Nunca pens� que tendr�as un problema. - Yo tengo la soluci�n, no te preocupes.

Durante a�os le he estado haciendo maravillosas promesas a mi hija.

De repente, ya no es un beb�.

- �Qu� promesas maravillosas? - Nada menos que un pr�ncipe.

Un pr�ncipe apuesto y fabulosamente rico.

Desplegu� ante ella una alfombra de sue�os.

Y esta ma�ana s�lo soy un mendigo. Los pr�ncipes viven en otro mundo.

Mi rosa florecer� para alg�n conductor de camellos.

Y �l nunca sabr� lo dulce que es.

Ha bebido demasiado.

- �El Califa! - �Es el Califa!

Ese hombre no volver� a cometer un atentado semejante, oh, Luz del Islam.

Me he asegurado de ello.

Y tampoco podr� responder a las preguntas, �verdad?

Los muertos no hablan.

Feisal, �c�mo era aquel cotilleo tuyo sobre la gente importante?

Que el Gran Visir ha sido citado ante el tribunal como un criminal cualquiera.

Eso es lo que te hab�a dicho.

Creo que acaba de responder a la invitaci�n.

Est� moviendo los engranajes para convertirse en el gobernante del imperio.

Yo podr�a atar mi carruaje a una estrella tal.

- Otra vana ilusi�n. - Casi nada.

S�lo hay un lugar para la m�s adorable de las hijas:

- ...la casa del mayor de los hombres. - �El Gran Visir?

Hoy estar�s m�s cerca de �l de lo que podr�s en mil a�os.

Ahora, por las glorias del Para�so venidero, Al� me ha abierto las puertas de la acci�n.

Llevadme a un bazar donde vendan objetos preciosos.

�Joyas de la India, abalorios de Damasco,

...fajines de Constantinopla y turbantes de Bukara!

Mi Marsinah naci� para el palacio.

- �Que Al� nos salve! - Amigos m�os, �sta es la promesa de un rey.

�Y la palabra de un rey, se cumple!

�Agua! �El agua es buena! No sab�a que fuera as�.

- Feisal, amigo m�o, tienes buena cara. - �S�! �Es que me he ba�ado!

Dime, �por qu� nos escondemos aqu�, en unos ba�os p�blicos?

No te inquietes. �ste es un lugar d�nde nadie nos buscar�.

- �No? - �La polic�a! �La polic�a!

�Es verdad! �Est� aqu�! La polic�a est� aqu�.

�La polic�a? �Y por qu� no?

Esta ma�ana han atentado contra la vida del Califa.

Buscan a los c�mplices por todas partes. �Asistente!

- �Asistente! - �S�? �S�? �S�, Alteza?

Uno de mis hombres dice que la polic�a est� aqu�.

Buscan a un mendigo por robo.

Di al capit�n que quiero hablar con �l.

- Ahora mismo. - �Qu�?

Hay un sabio proverbio que dice: hay que coger al toro por los cuernos.

Alteza, el capit�n de la polic�a.

�Por qu� entr�is en el lugar donde descansan los fatigados viajeros?

�Debe perturbarse la paz del hammam?

- Es nuestro deber. - �Deber?

En mi pa�s no permito tales impertinencias. �Qu� deber?

Buscamos a un ladr�n.

- Debe de haber robado joyas sagradas. - No, mi se�or.

Vestimenta de gran valor.

�Una rata roba unos abalorios y env�an a un capit�n a investigar?

En mi pa�s, mis capitanes no molestan a los visitantes de la realeza...

...buscando raterillos.

Babadul, ve al patio a comprobar que mi... elefante sigue ah�.

Alteza, no lo sab�a.

�No lo sab�as! �Qu� ha pasado con Bagdad?

En mi �ltima visita, hace once a�os, cuando estaba a un d�a de camino...

...la polic�a de Bagdad ya sab�a que ven�a.

�Alteza! �Alteza! �No hay ning�n elefante!

�Por la piel seca de la hiena!

�He venido desde tan lejos a visitar al Gran Visir para que me roben?

Exijo un salvoconducto y otro elefante.

Y si eres lo bastante sensato para parar esa cacer�a de ratas...

...env�a un mensajero al palacio de Mansur.

Que les diga que ha llegado el pr�ncipe de Hassir...

...con asuntos de gran importancia.

�Muy bien! Tendr�is vuestra escolta y vuestro elefante.

- Ahora quiero intimidad. - Muy bien, Alteza.

- �La alfombra es para nosotros? - Oh, es para los elefantes.

Di al mercader que es un impuesto directo. A menos que paguen de inmediato...

...ser� un placer personal hacer rodar sus cabezas por el bazar.

- �Qu� quieres? - �Cu�ntos guardias debo preparar...

...para vuestra visita al Tribunal Real? - T� lo sabes mejor que yo, capit�n.

- Pero, mi se�or... - �Olvida ese requerimiento!

Este joven pavo real se est� rebelando. Podr�a mandar a la polic�a a buscarme.

Eso le dar�a la oportunidad de enterarse de que yo soy la polic�a. �Qu� pasa?

- Su Alteza Real, el Pr�ncipe de Hassir. - �Hassir? Debe de venir del fin del mundo.

Est� en el punto m�s distante del imperio, mi se�or.

- �Envi� un mensaje para pedir una cita? - No, mi se�or.

Esos paganos tienen costumbres, pero no modales.

- S�, mi se�or. - �D�mosle un recibimiento real!

�Asombr�mosle!

Me pregunto por qu� ese b�rbaro habr� viajado desde tan lejos.

Su Alteza Real, el Pr�ncipe de Hassir.

Seguro que ha preparado un largo discurso mientras cruzaba el desierto.

Un discurso largo y horrible.

Bienvenido, Alteza.

Vuestra largueza proclama un coraz�n abierto.

Que traiga prosperidad a Vuestra Se�or�a.

Nunca le pregunto a la prosperidad de d�nde viene.

Claro, mi se�or. El demonio tambi�n hace de las suyas de vez en cuando.

Pueden sentarse.

Tengo un peque�o regalo, mi se�or.

Mi caravana se retrasa. Si aceptarais esto mientras tanto, me hariais un gran honor.

Es exquisito. �Realmente bonito! Lo har�an unas buenas manos.

- Y muy j�venes. - Este dise�o, �es una copia?

�Una copia, mi se�or? Es una creaci�n. Ella lo hizo todo.

�Ella?

Es un regalo de la m�s hermosa mujer de Hassir, mi se�or, tal vez del imperio.

Si no me equivoco, quer�is que os conceda un deseo.

�S�, mi se�or?

S�, quer�is que recomiende a la hermosa joven para la casa del Califa.

- Mi se�or, yo... - Pero ven�s en mal momento.

El Califa no me ama como debiera... de momento.

Mi se�or, si quisiera visitar al Califa, visitar�a al Califa.

�Espl�ndido! �Espl�ndido! Vuestro regalo me honra.

�Me honrar�a Vuestra Alteza a m� aceptando...

...esto?

�Me siento abrumado, Vuestra Se�or�a!

�Alfife!

El viaje a Bagdad desde Hassir no es muy c�modo, �verdad?

�Sab�is? Conoc� a un mago en vuestra provincia.

Se llamaba... Abdul Ahkab. �C�mo est�?

�Aqu�l con la barba como un campo de ma�z maduro?

�No, no, no, no! Ten�a una barba corta y escasa.

�Oh! �Aquel Abdul! Aquel brib�n.

Rob� con tanta imprudencia que mis verdugos...

- ...tuvieron que cortarle las manos. - �No!

Se desangr� delante del p�blico hasta morir.

�As� aprender� la lecci�n! Bebamos por el pobre Abdul.

Tenemos los mejores vinos, m�sica y baile.

- �Baile? - �Os gusta la danza?

�Ohh! Es como las flores en la cima de una monta�a, mi se�or.

Pues est�is a punto de ver a los mejores del reino. Los tengo a montones.

Mis... mis bailarinas no bailan en grupo, mi se�or.

- �No? - No.

Seguro que no ten�is nada como esto en vuestros pastos.

Mi se�or, la muchacha que os hizo el regalo las har�a parecer patos.

��Patos?!�Pero si estas muchachas han sido seleccionadas...

...de todas las casas reales del imperio!

Mi se�or, mi peque�a ser�a una reina entre ellas.

La verdadera danza requiere cerebro y coraz�n.

�Alfife! Tengo una gran bailarina.

Tiene cerebro, pero no coraz�n.

D� a Su Graciosa Majestad que tengo un distinguido huesped.

El prestigio de mi corte se est� hundiendo.

Dile que le ruego... que salve la gloria de la corte.

- �Vuestra Se�or�a? - �Y bien?

Me han ordenado que solicite vuestra presencia en el sal�n ...

...de las colummnas blancas para que bail�is.

Lo siento mucho, no tengo ganas de bailar.

Pero es que es para un distinguido huesped.

�Voy a tener que llamar a Hassan?

�Nos han robado!

Alfife, un momento, por favor, han robado a los mercaderes reales.

- Quieren justicia. - Tendr�n que esperar.

Yo ya tengo bastantes problemas.

- �Eso es injusto! - Silencio, silencio.

Su Se�or�a no tiene ganas.

�Qu� clase de respuesta es �sa para un hombre...

...que sostiene un l�tigo sobre el imperio?

Si yo la amenazara con el l�tigo esta dama me lo quitar�a de las manos.

Bueno, se necesita ser un gran hombre para admitirlo, mi se�or.

Es un regalo de Macedonia. No puedo ofender a Macedonia.

Oh, eso suena m�s al Califa que a Vuestra Se�or�a.

�Por Al�!

�Quedaos aqu�! Ved el baile y bebed vino.

Mi reina, �por qu� nos privas del placer de tu danza incomparable?

�No te lo ha dicho Alfife?

�Es que ver la desesperaci�n en mis ojos no suaviza tu humor... un poquito?

Estoy de muy buen humor. Muy bueno

Tengo un hu�sped encantador y muy distinguido.

- Qu� suerte que te agrade. - �Agradarme?

- Ha llamado patos a mis bailarinas. - Ah, un hombre con discernimiento.

Dama Jamilla, te he otorgado privilegios excepcionales.

T� no me has otorgado nada.

Tienes un acuerdo con Macedonia que dice que puedo hacer lo que me parezca.

Y accediste a no venir jam�s a esta torre sin mi invitaci�n.

Espero impaciente esa invitaci�n.

En cuanto a la danza... tus damas bailan cuando haces sonar el gong.

- Yo no. - Pero, Dama Jamilla...

Le he dado a Vuestra Se�or�a mi respuesta con educaci�n.

�Menuda hospitalidad vergonzosa!

Ha hecho un largo viaje y no debemos decepcionar al Pr�ncipe de Hassir.

�El Pr�ncipe de Hassir? No, no intentes enga�arme.

No existe bajo el sol ning�n Pr�ncipe de Hassir, estoy totalmente segura.

No existe tal hombre. No hay m�s que decir.

Alg�n d�a te decapitar�, aunque pierda a Macedonia.

�Se�or�a! Hassan tiene algo importante que deciros.

�Hassan? Le atender�.

�Hassan!

Dice que el Pr�ncipe de Hassir no existe.

- La dama de la luna. - �La dama de qu�?

Ha descendido desde alg�n lugar celestial.

No ha descendido, ha subido.

�Maravillosa!

Qu� pena que nuestras costumbres me impidan dec�rselo.

Oh, somos m�s que nuestras costumbres. Dec�dselo.

No tem�is. No muerde a los desconocidos.

Vuestra Se�or�a es, en verdad, grande.

Dama de la luna, eres deslumbrante.

Te advert� de que deb�as dejar las cosas como estaban.

�C�mo has podido hacerme algo tan terrible?

�Qu� te he hecho?

Cuando dijiste que gritaste mi nombre a trav�s de las ventanas...

...de todos los palacios... sab�a que era mentira, pero me encant�.

Para m�, t� eras todo el romance del viejo Bagdad.

Cuando estaba aburrida hasta la extenuaci�n, pod�a escaparme a verte.

- Y no tienes precio. - Jamilla, esc�chame.

No, no, no. �sta es nuestra despedida, amigo m�o.

Qu� pena.

Soy tan Pr�ncipe de Hassir como lo he sido siempre.

- Ni m�s, ni menos - Eres un mentiroso encantador.

No seas absurdo.

El Gran Visir no extiende la alfombra roja para vagabundos callejeros.

Con mi sangre real, nadie puede desmentirme. Y nadie lo hace.

Nada ha cambiado.

�Quieres decir que has hecho trampas para entrar aqu�?

�Es maravilloso! Has arriesgado la vida para verme.

- Es poco riesgo para una recompensa tal. - Debo verte esta noche.

Tienes que cont�rmelo todo, antes de que te olvides de algo.

Todo lo que dijiste, cada palabra. Y lo que dijo el gran hombre.

�Oh, esto es fant�stico! Me reir� en sus narices cada vez que le vea.

No volver�s a re�rte en sus narices.

Nos iremos esta noche, t� y yo, a mi jard�n de las estrellas.

Si acept�is este peque�o regalo, bella bailarina,

...tal vez os recordar� el placer que procur�steis a un fatigado viajero.

- Sois muy bondadoso, Alteza. - �Y bien?

Bien.

�Ah! Es una gran artista, mi se�or.

As� que no volveremos a hablar de la doncella de Hassir.

Por supuesto es bastante m�s joven, pero es la reina de todas.

�No estar�is sugiriendo que me libre de Jamilla?

�Oh, no, no, mi se�or!

Pero claro, el destino lleva y trae a las reinas de un lugar a otro. Nunca se sabe.

Ahora mismo tenemos problemas con Macedonia.

Yo no he venido aqu� para causaros problemas, mi se�or.

Yo s�lo quer�a que vierais a la chica, eso era todo.

Que la vierais bailar. Cuando canta... mi se�or, los �ngeles guardan silencio.

Por los siete lagos del infierno, �esper�is que viaje hasta Hassir...

...para ver a ese dechado de virtudes?

Oh, no, mi se�or, est� conmigo aqu�, en Bagdad.

Antes de que volv�is a empezar a cantar sus alabanzas, enviar� a buscarla.

Si me hac�is el favor, mi se�or...

...esto es algo que debo hacer personalmente... si no os importa...

No, como quer�is, faltar�a m�s.

Esa mano prodigiosa que hizo el regalo, recibir� algo de m�.

Tomad. Dadle esto a ese milagro de muchacha, y decidle que...

...nunca antes en la historia ha estado este palacio tan impaciente.

- �Como se llama? - Ma-ma-ma-marsinah.

Ma-marsinah. Y ahora, caballeros, por la Princesa Marsinah.

�Por la Princesa Marsinah!

�Qu� labor de aguja!

- �Qu� material! - Le he puesto todo mi amor.

Oh, Karsha.

- Tambi�n me gusta a m�. - Escucha. Escucha, parece contento.

Suena a un vaso de vino de m�s, o a un nuevo cuento de hadas.

�Eh, ven a quit�rtelo! No es para llevarlo a diario.

Oh, por favor, Karsha. Quiero que padre lo vea.

�Ah, mi floreciente flor! �Saludos, mi declinante cactus!

Salaam, salaam, salaam.

Fabuloso, �d�nde lo hab�is conseguido?

A los que tienen sangre real nunca se les pregunta:

- ..."D�nde lo hab�is conseguido". - �Esas perlas!

�Son preciosas!

�Qui�n fue el que dijo "Los hijos son una bendici�n...

- ...las hijas, una desolaci�n"? - �Qui�n os� decir algo tan perverso?

Hoy no te cambiar�a por todos los hijos de todos los cad�es, de todos los nobles...

- ...de... �hablo como un rey? - Actu�is como un loco.

�Silencio, cactus, o llamo a mis esclavos para decapitarte!

�Qu� le parecer�a a mi princesita vivir en un palacio?

Con cojines de plumas de avestruz, patios de m�rmol con techos de oro...

- Se quedar�a ciega. - Y esclavos para traer el banquete.

�Vamos, esclavos, el banquete! �Calla! �Qu� dese�is, princesa?

Tomar�... un sorbete, servido en el m�s valioso cuenco de porcelana...

...con exquisitas cucharas hechas de madera de peral.

Aqu� hay fais�n de Mazandar�n y aqu�, el mejor trozo de ant�lope.

Me pongo mala de o�ros.

He estado recorriendo Bagdad, s�, como nadie lo ha hecho jam�s.

Por favor, padre, cu�ntame qu� has hecho.

He bebido vino con el hombre m�s poderoso de Arabia.

Vino, m�sica e incluso trajo a sus bailarinas. Al verlas, pens� en ti.

"Mi se�or" dije "�stas son como patos".

Se enfad� y le dije: "Esperad, se�or, hasta que ve�is a la Princesa Marsinah". As� pues...

Te env�a esto con sus saludos.

Y ahora, mi flor de loto, palomita m�a...

...bailar�s para el Gran Visir.

�Yo? �Bailar yo para el Gran Visir?

Te promet� que, cuando llegara el momento, un rey se inclinar�a ante ti.

Tu padre se ha pasado el d�a de la cima de una monta�a a otra.

Pero t� no te inquietes, mi peque�a Marsinah.

Les vas a asombrar a todos.

�Abrid en nombre de la justicia!

�R�pido, r�pido, meteos dentro, las dos! �R�pido!

- �La polic�a! �La polic�a! - Sab�a que no andar�an lejos.

�T� qu�date ah�!

�El atracador! �El bot�n! �El rufi�n!

- ��sa es mi t�nica! - Mis zapatos.

- Mi anillo. - Mi turbante. - Me rob� el monedero.

- �Callaos! - Qu� mentirosos, capit�n.

- �Esa ropa en esta choza? - Esa ropa es m�a y �sa tambi�n.

- Te la devuelvo ahora mismo. - Vamos. Qued�is detenidos.

�Yo, un ladr�n! �Esto es un ultraje! Soy un hombre de paz y religioso.

Que llegue el Juicio Final si miento.

- Padre. - Volver�, mi peque�a, no te preocupes.

Hablar� con mi amigo, el Gran Visir. Les pondr� a todos en su sitio.

Vamos.

- Lo sab�a. Lo sab�a. - Karsha.

- Karsha. - Ven, mi peque�a.

- �Qu�...? �No! - Tengo que buscar ayuda.

�El Rey de los mendigos!

- �Jardinero! - �S�? �Qu� pasa?

Esta joven desea hablar contigo.

- �Desea hablar conmigo? - S�, por favor.

Una flor del jard�n del Califa. �Eso es lo que quiere?

- Tomad. - Gracias.

- Ha sido bendecida. - �D�nde puedo encontrar a vuestro hijo?

�Mi hijo? Este jard�n es la �nica esposa que he tenido.

Estas flores son mis �nicas hijas.

Mirad lo que hab�is hecho.

Perdonadme.

Mi se�or, yo...

Amigo m�o, cuando me lo contaron no me lo pod�a creer.

He visto pr�ncipes elevarse y caer en Bagdag, pero nunca a esta velocidad.

- Adelante. - Los acusadores pueden hablar. Uno a uno.

��ste es el mendigo que...!

- Silencio. - He o�do las acusaciones.

�Y qu� tiene que decir Su Alteza de Hassir?

�Conseguir� el mago salir de �sta?

- Vamos, habla. - Mi se�or...

...cuando falla el truco, uno queda expuesto y el mago es poca cosa.

El otro regalo, la pulsera que le disteis a la princesa, mi se�or...

Oh, no, no, vuelve a pon�rtelo al cuello.

Me divert� mucho contigo. Sorprendiste a un hombre muy dif�cil de sorprender.

Recordar�s al pobre Abdul. Ya conoces la ley.

Si un hombre roba, se le cortan las manos delante de sus v�ctimas.

�Mis manos! �Prefiero que me saquen el coraz�n, mi se�or!

Si un hombre conoce la ley, deber�a pens�rselo antes de robar.

�Mi se�or, yo...!

No es agradable ver un talento tan poco com�n cercenado antes de tiempo.

Pero as� est� escrito en la ley, y no se puede transigir.

�Qu� ocurre?

Un mensaje del palacio imperial para mi se�or.

Mi se�or, vengo de parte del m�s grande monarca del universo...

...para traeros su saludo.

Env�a a un n�mero substancial de miembros de su guardia real.

Su Alteza Seren�sima quiere asegurarse de que se�is conducido ante su presencia...

...de un modo a la altura de vuestra elevada posici�n y la distinci�n de vuestra casa.

�Has dicho... guardia real?

Por �rdenes expresas del Califa.

Vuestro palacio est� totalmente rodeado por vuestra escolta.

Mi se�or.

�Continuamos, mi se�or?

�A qu� estamos esperando? �Cortadle las manos y que la corte se retire!

�Mi se�or! �Esperad! �Esperad! �Estas manos pueden serviros!

- Silencio, Monteback. - �Os hablar� de mi amo de Marruecos!

�l... �ech� a un rey del trono...

- ...cuando hubo fallado todo lo dem�s! - Esperad.

Amigo, tu historia deber� ser excepcionalmente buena...

...o ser� excepcionalmente corta.

Lo es, mi se�or. Buena y corta. Pero necesito las manos para contarla.

Y ahora, �qu� hizo tu amo de Marruecos?

Mientras distra�a al rey con un rel�mpago en una de sus manos...

...con la otra le clav� una daga en el coraz�n.

Contin�a.

O� al mensajero del Rey. Sus palabras parec�an justas, pero...

...Vuestra Se�or�a est� atrapado. Esta ma�ana, ante la mezquita...

...la cabeza de un hombre rodaba por la cuneta.

No hizo bien su trabajo.

Vos mismo me contasteis cuanto os ama el Califa.

Por supuesto sabes que acabas de firmar tu sentencia de muerte.

�A menos que pueda serviros!

Lo que vos quer�is que se haga, en todo Bagdag s�lo estas manos pueden hacerlo.

Llevadme hoy ante el rey...

...y reinar�is sobre el imperio cuando se ponga el sol.

- Tienes valor, amigo m�o. - Para esto, s�, mi se�or.

Cumplo una promesa. Prefiero morir a romperla.

- Una promesa, �a qui�n? - A mi hija, mi se�or.

Me es m�s querida que la esperanza del Para�so.

Le he prometido el lugar m�s alto del mundo desde que era un beb�.

Si me sirves hoy, te har� pr�ncipe del Islam y ella tendr� lo que quiera.

Pero, mi se�or, si mando a ese pavo real al Para�so...

...una fracci�n de segundo despu�s, estar� muerto.

�se es el riesgo, claro. �Y qu� es lo que quieres?

Esto, y debe hacerse r�pido.

Mi Marsinah debe ser tra�da aqu�. Quiero verla instalada...

...no como una de vuestras bailarinas, sino como reina.

Como jefa de vuestra casa.

- �Y qu� pasa con la tigresa? - Mi se�or puede dejarme a m� a la tigresa.

�Otro truco de magia?

S�lo viste a la dama durante un breve instante.

Fue amor a primera vista, mi se�or. Eso se sabe siempre.

Muy bien, amigo mio, muy bien.

Tu princesa Marsinah ser� conducida hasta aqu�.

Y ahora, un poco de vino.

Esto significa cosas buenas, como un amanecer.

Has o�do muchas f�bulas, ni�a, pero la arena nunca miente.

�Qui�n es?

�Os hab�is levantado de entre los muertos?

�Marsinah! �Mi peque�a! No hab�a nada de qu� preocuparse.

Unas palabritas con mi amigo el Gran Visir y esos perros de caza me han dejado en paz.

�L�grimas? �Pobrecita m�a! �Te ha asustado ese viejo pergamino encorvado?

Tengo una buena noticia para ti. La mejor de las noticias.

Vas a ser la reina de la casa del Gran Visir.

�Pi�nsalo! La princesa Marsinah.

No una de sus bailarinas, sino la reina de todas.

- No le mint�is m�s. - �No miento, cactus!

�Antes de la puesta de sol, ser� la mayor dama de Bagdad!

�Padre!

- �Por qu� me haces la vida tan horrible? - Marsinah, estaba escrito.

Te quiero, padre, pero no te obedecer�.

- �Qu� es esto? �Qu� pasa? - Se ha enamorado, eso es lo que pasa.

�De qui�n? �Cu�ndo?

Le mandar� flotando r�o abajo sin la cabeza. �D�nde est�?

Dijo que su padre era el jardinero real, pero minti�. El jardinero real no tiene hijos.

Yo quiero ponerte en la cima de monta�a. y t� prefieres el arroyo

- �No ves lo desgraciada que soy? - Marsinah, mi peque�a Marsinah.

Constru� estos muros para protegerte.

Cada d�a de tu vida he intentado traerte aqu� un mundo de sue�os...

...y ahora, esos sue�os se hacen realidad.

S� lo que supondr�a la vida con el hijo de un jardinero.

Esclavitud, pobreza, fealdad.

- En unos pocos a�os se te acabar�a la vida. - �Eso no es verdad!

- Ah, Marsinah... - �D�jame en paz! �T� s�lo d�jame en paz!

- �Capit�n de la guardia! - �Padre!

- �Trae a tus hombres! - �No me obligues a esto!

Hoy he arriesgado la vida una docena de veces por esto.

Por esto, he bajado hasta el fondo del pozo.

- El trato est� hecho. - �Quieres decir que... debo casarme con...?

Te estoy dando el lugar al sol que te promet�.

�Entregad a esta doncella al Gran Visir!

No necesitan tocarme. Ir� yo.

- �Eso es m�o! - �Mirad!

- Y ella �cu�ndo llegar�? - Justo antes de la puesta de sol.

Despu�s de que el hijo del jardinero haya derribado los muros.

El mensajero ha vuelto.

- Puedes hablar. - Vuestra Majestad, ese mendigo...

...que hemos estado buscando, parece haberse desvanecido.

�Rid�culo! Los mendigos no se desvanecen en Bagdag.

Deb�is encontrarle, y encontrarle hoy.

�Averiguaste algo sobre �l durante la b�squeda?

Se llama a s� mismo Rey de los Mendigos.

Por las noches se hace pasar por el Pr�ncipe de Hassir. Tambi�n es un gran mago.

Redobla tus esfuerzos, vigilad la casa donde vive.

Puedes marcharte.

No pensar�is seguir adelante con el casamiento...

...despu�s de lo que acab�is de o�r...

Nada me har� cambiar de opini�n. Yo mismo la traer� aqu�.

�En nombre del destino! �Vos?

Es una locura arriesgar el pescuezo por las calles.

Puedes mandar a mil hombres conmigo si quieres...

...pero el hijo del jardinero la guiar� por los jardines reales.

No le dir� nada hasta que estemos aqu�.

Quiero que el recuerdo de este d�a viva para siempre en su coraz�n.

- Estoy listo, mi se�or. - �D�nde est� la princesa?

- Est� prepar�ndose. - �Bien!

He arreglado tu presentaci�n en la corte.

El Califa ha aceptado tu petici�n, y... �De qu� te r�es?

Mi se�or, hay mucho alboroto entre las damas por la princesa Marsinah.

Su Alteza, la reina Jamilla, se niega a dejar la torre, mi se�or.

�Lo oyes? No quiere dejar la torre.

Tenemos un trato, as� que creo que tendr� que hacerlo.

As� es, pero, �qu� vas a hacer? �Hechizarla?

Exacto. En cuanto la destron�is formalmente.

- �Yo? - Hay formalidades, mi se�or.

Est� bien.

Qu�date aqu�, yo me ocupar� de las formalidades.

Como te atrevas a subir, te clavo una daga en el coraz�n.

Pero, Dama Jamilla...

Me quedar� en esta torre todo el tiempo que me plazca.

Y s�lo, cuando yo decida irme... me ir�.

�Cuando t� lo decidas?

Recuerda que una vez te dije que te cortar�a la cabeza aunque perdiera Macedonia.

Y ya ha llegado la hora.

- Llamar� a Alfife... - Da igual. He decidido marcharme.

- Que t�, �qu�? - �Jasmina!

Marsinah.

�El pr�ncipe encantador!

"Que nadie se burle de tus cuentos de hadas, mi capullito de rosa".

El velo, por favor.

Deber�as haber tra�do a un poeta que hablara de ella.

Lev�ntate, querida m�a, y si�ntete honrada.

Desde ahora, esta distinguida joven es la reina de la casa.

M�s tarde, en el d�a de hoy, se celebrar� la ceremonia de la boda.

�Quieres hablar con tu padre antes de que te conduzca a la torre?

Mi se�or, una vez, creci� una rosa en el jard�n de un mendigo.

Jur� que ella no florecer�a para un camellero cualquiera.

�C�mo haces estas cosas, mago?

- �Has tra�do t� aqu� a esa chica? - S�, yo la he tra�do aqu�.

- �Para que yo fuese libre? - Hice un trato.

Iba a hacer pedazos este lugar.

Y lo habr�a hecho... si no te hubiera visto.

Te dije que no podr�as escapar de m�.

�Es que puede una mujer escapar del destino?

El nombre de Jamilla a�n reverbera por las ventanas de los palacios...

...y el jard�n de las estrellas est� escrito en la arena.

- Volver� a por ti en una hora. - �Otra hora aqu�?

Soy una reina depuesta.

Perd�name. Tengo un deber que cumplir.

No es tan f�cil como pens�.

- �Qu� deber es �se? - Mi parte del trato.

- Si sobrevivo... aqu� estar�. - T� sobrevives a todo.

Hay una entrada secreta.

Mi esclavo te buscar� cerca de la puerta este.

Si no me ves en una hora, es que estar� muerto.

T� estar�s vivo cuando se olvide al hombre de la luna.

Amado m�o, la dama de la luna estar� esperando.

Ven r�pido.

- �Te he o�do re�r? - Oh, no.

�Por qu� esas l�grimas en este gran momento?

Has llegado casi a la m�s alta posici�n a que una mujer puede llegar en este reino.

�De qu� sirve la m�s alta posici�n si se te rompe el coraz�n?

Se supone que las mujeres no tenemos coraz�n, querida.

- �Qui�n era �l? - Nadie.

- El hijo de un jardinero. - Ya veo.

Hac�is cosas raras en Hassir.

- �Hassir? - S�, tu provincia.

Nunca he o�do hablar de ese lugar.

Pero has sido presentada oficialmente por el Pr�ncipe de Hassir.

- �Pero si nunca he salido de Bagdad! - �Qui�n es el hombre que te ha tra�do aqu�?

Os refer�s a mi padre.

- �Tu padre! - S�.

S�lo me ha tra�do desde la choza en la que vivimos.

Pero, �qui�n es tu padre, si no es el Pr�ncipe de Hassir?

Mi padre es un mendigo.

�Un mendigo?

S�, se sienta sobre una piedra frente a la mezquita de los mendigos.

�Ese hombre magn�fico, un mendigo! �Oh, qu� maravilla!

�Qu� maravilla! Un mendigo.

Y su hija, una reina. �Qu� divertido!

Oh, no pretend�a hacerte da�o.

Venga, an�mate.

�Oyes eso?

Ven aqu�.

La canci�n de la ceremonia para la nueva reina.

Debes cantarla.

- Yo... - Lo est�n esperando.

Canta para ellos.

Como el sauce en el viento, siempre llorando.

Como el sauce en el viento, llega la ma�ana.

Mi coraz�n llora, nunca duerme.

Llora como el viento nocturno que sopla.

Como la hoja de un sauce...

...el amor vendr� para sufrir.

Ayer la primavera vino para quedarse.

Buena voz, pero preferir�a una canci�n m�s alegre.

La juventud puede estar triste, sin rima ni raz�n.

Ahora que el acuerdo nupcial est� firmado, yo he cumplido mi parte del trato.

- Aseg�rate de no fallar t� en la tuya. - Oh, yo no, mi se�or.

Si no soluciono vuestro problema, no habr� hecho nada por ella.

Eso es verdad, eso es verdad.

�Alfife! Dobla la guardia alrededor de las torres.

�Qu� es eso tan divertido?

Estaba pensando que si fallo con lo del Califa, me matar�n.

Si no fallo, lo har� Vuestra Alteza.

- Puede que no. - Mi Se�or, hay algo que he heredado.

Mi padre vivi� hasta los 100, mi abuelo, hasta los 110.

Seguro que no me esperan hasta dentro de muchos a�os.

No estar�n preparados para verme.

- Ten valor, amigo, ten valor. - Kismet.

Su Se�or�a, el Gran Visir de Bagdad.

�Que enmudezcan todas las lenguas!

�Su Alteza Seren�sima, Comendador de los Creyentes,

...Le�n del Bosque Imperial,

...Caballero del Caballo Inmaculado,

...Sombra de Al� en la Tierra, gobernante de toda Arabia!

- Si le place al poderoso... - Nadie debe dirigirse...

...al Comendador de los Creyentes a menos que �l mismo lo requiera...

...como vos bien sab�is.

Vuestro caso es el tercero de la lista, Vuestra Se�or�a.

Pero convocarme aqu� con tan poco tiempo muestra desprecio a mi alto cargo.

En nombre de la dignidad y la justicia, exijo tiempo...

...para prepararme contra las acusaciones, sean las que sean.

Siempre escucho cuando un hombre dice: "En nombre de la justicia".

Os conceder� el tiempo que ped�s.

Y os dir� de qu� se os acusa para que os pod�is preparar.

Pero durante ese tiempo que os concedo, todos los deberes y poderes...

..de vuestro cargo os ser�n retirados. Vuestro sello ya no tiene valor.

�Esto es un ultraje!

Os acusan de subir brutalmente los impuestos, de robar a los pobres...

...de a�os de corrupci�n. Tengo testigos a miles.

Y lo he escuchado de sus propios labios por todo el reino.

Cuando teng�is una respuesta que pens�is que debo escuchar, hac�dnoslo saber.

Cuando Vuestra Alteza Seren�sima me pida disculpas...

...�puedo esperar que sea en p�blico, como ahora?

No mantendr� en secreto vuestra suerte, eso os lo prometo.

El primer caso del programa...

...es el caso de Alwah, el le�ador, contra Wapu, el barbero.

- �Qui�n es el barbero? - Yo soy el barbero, Excelencia.

Soy el barbero. Soy el barbero.

- Exp�n tu caso. - Gran Guardi�n de toda justicia.

Este miserable le�ador hace una visita a mi barber�a.

Pregunta cu�nto costar�a afeitarle a �l y tambi�n a su amigo.

Le doy un precio de lo m�s razonable, afeito al truh�n, y le digo:"Trae a tu amigo".

Y, �qu� es lo que hace? Se trae al asno y dice: "�ste es mi amigo".

�Y bien, Alwah?

Supremo y justo, hace dos lunas le llev� a este bar-bar-bero...

...una carga de le�a a lomos de mi amigo, aqu� presente.

Regate� por cada trozo de le�a que llevaba el asno sobre el lomo...

...con esas mismas palabras.

Pero este barbero de coraz�n de piedra tambi�n cogi� mi albarda...

...diciendo que tambi�n era de madera. Eso dijo.

�Agha! Que este barbero tan astuto afeite al amigo del le�ador.

Pero...

El pr�ximo caso es la petici�n de un forastero.

En Bagdag es tradici�n escuchar a los forasteros sin demora.

El hombre es un mago del lejano Marruecos...

...y desea que se le nombre prestidigitador de la corte imperial.

Ese mago es el mendigo que hemos estado buscando por toda la ciudad.

- El pr�ximo caso es... vuestro suegro. - �El Pr�ncipe de Hassir?

�El que conoc� anoche, me pate� y me llam� palurdo?

�Mi suegro!

- Los Cielos se est�n divirtiendo. - Puede que no.

Su petici�n ha llegado del palacio del Gran Visir.

Hay que estar en guardia.

No cansar� a Vuestra Alteza Seren�sima.

Har� unos conjuros ante los ojos del Le�n del Desierto Imperial.

Tan s�lo unos trucos de magia.

�Ha desaparecido!

Ha desaparecido.

Y ahora, Caballero del Caballo Inmaculado...

...a mi derecha hay una hermosa joven, y aqu�, el apuesto mozalbete al que ama.

Pero es primavera, Vuestra Alteza, y con vuestro real permiso...

�Sacadme de aqu�!

�Sacadme de aqu�!

Y as� os demuestro, oh el m�s grande, que nada en el mundo es real.

�Excelente! �Excelente!

Y ahora, oh Pr�ncipe de los verdaderos creyentes, har� un truco tan incre�ble...

...que ha asombrado a todos los gobernantes de la tierra.

Pero el Rey debe observarlo de cerca.

�Puede un forastero solicitar humildemente permiso para acercarse?

La vista del Rey es excelente. Contin�a.

- Pero �de qu� sirve si el Rey no lo ve? - Contin�a.

Mirad el pa�uelo atentamente, mi se�or. Ved las cosas asombrosas que guarda.

- �Alto! - Alteza Seren�sima, soy un fracaso.

No tendr� ninguna oportunidad, a menos que examin�is el pa�uelo de cerca.

- Qu�date donde est�s. - Dejadle subir.

Que Al� os recompense, Comendador de los Creyentes.

Ante vuestros ojos, crear� un bosque para ponerlo en la cima de una monta�a.

Convoco a los dioses del trueno y de estos colores cambiantes...

...saldr� una daga. Me ense�aste el truco anoche.

�Recuerdas al palurdo?

�No le mat�is! �Traedlo ante m�!

�Traedlo ante m�!

- Quiero silencio. - �Que toda lengua enmudezca!

Es el segundo atentado de hoy.

Est� claro que la vida est� en manos del destino.

Alabado sea Al�.

Antes de que ejecute a este loco, quiero que oig�is algo.

Se os dijo que hoy habr�a una boda real. Esa boda a�n tendr� lugar.

He buscado a este hombre por todos los rincones de Bagdad.

Y mientras �l pactaba con mis enemigos...

...yo planeaba hacer de su hija la reina del imperio.

Esa chica debe desaparecer de inmediato.

�El Gran Visir se marcha! �No dej�is que se vaya!

- No te preocupes por �l. - �No dej�is que el Gran Visir se vaya!

Nuestro canciller dar� ahora la orden del d�a. Adelante.

Guardias, �atrapadle!

- Estoy lista. - �Y Marsinah? Se viene con nosotros.

- �Vamos, mu�strame el camino! - Vuelve, loco, �te matar�!

Que no entren hasta que saquemos de aqu� a la hija del mendigo.

Su Alteza puede probar a buscarnos en el desierto.

S�, mi se�or.

Pronto averiguaremos qui�n manda en Bagdad.

�Marsinah! �Marsinah!

No puede abrirla.

�Marsinah!

�El Gran Visir! �Esc�ndela!

�D�nde est� la chica? �D�nde est�?

�Alfife, llama a la guardia!

�Alfife, la guardia! �Guardia...!

- Muri� riendo, Excelencia. - Ya veremos si t� haces lo mismo.

He o�do suficiente. Traedlo.

S�, la perla m�s hermosa de todo mi reino.

�Soltadle!

Puedes levantarte.

�Qu� tienes que decir?

- Vuestra Alteza... - Esperas la horca, claro.

Vos s�is el due�o de mi cuello.

La horca es poco castigo para ti.

Mi se�or, �tortura?

Amas Bagdad, �no?

Oh, es el aliento de mi vida, mi se�or.

Es mejor ser un mendigo muerto en Bagdag que un monarca vivo en el p�ramo.

�Has estado en Hassir?

Hassir es el rinc�n m�s aburrido y desolado del imperio.

As� que... ser�s exiliado a Hassir.

Si est�s en Bagdag un segundo despu�s del ocaso...

- ...ese segundo ser� el �ltimo para ti. - �Exiliado... de Bagdad?

- Oh, mi se�or, traed al verdugo. - �Silencio!

Desde este mismo momento, eres el Pr�ncipe de Hassir.

- �Pr�ncipe de Hassir? - Te divertiste mucho si�ndolo.

�Oh, Eminencia, har� un para�so de ese lugar olvidado!

El desierto florecer� como las rosas.

Lo m�s viejo decaer� ante el perfume de las flores del naranjo.

�All� vuestro nombre ser� honrado!

S�, s�, s�. Pero si te cogen en Bagdag un segundo despu�s del ocaso...

...ese segundo ser� el �ltimo para ti.

�Ya viene, Jamilla! �Karsha!

�Ya viene, Karsha! �Ya viene, Karsha!

- �Ya viene! - �Jamilla! �Marsinah!

- �Padre! - �Marsinah!

Padre, �est�s vivo!

S�, y tambi�n todas mis promesas.

"La luna es redonda, la luna gira.

El viento y la lluvia y la luna gira otra vez"

�Karsha!

�Padre, es el hijo del jardinero! �Por qu� te arrodillas?

�l es el reverenciado, el Caballero del Caballo Inmaculado.

El Califa de Bagdad en persona. El gobernante de toda Arabia.

Pero, �y el...?

Marsinah.

Ahora, desp�dete de tu padre.

- Padre. - Mi ni�a.

Que el profeta te bendiga el d�a de tu boda, mi peque�a.

Su Alteza, se est� poniendo el sol.

Tu regalo de bodas, mi flor de loto.

Que Al� os sonr�a para siempre.

- �Mira! - Es...

Es la perla m�s hermosa que jam�s he visto.

R�pido, hombre. Ya pensaba que te hab�as perdido.

�Vieja Bagdad!

Donde los deseos son caballos que los mendigos pueden montar.

- La hija de un mendigo. - La hija de un rey.

Adi�s, Bagdad. Si vuelves a tener problemas, ll�mame.

El sol se pone, Alteza. �Por all�!

Fin

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