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CONMOCIÓN MUNDIAL RUDY HA MUERTO
SHEIK MIENTE SOBRE LOS DISTURBIOS DE FANS EN EL ESTADO DE NUEVA YORK
VALENTINO HA MUERTO: LUTO DE MILLONES
Me impresiona ver tanta gente.
Salen de las bocas de los metros como la pomada de un tubo.
No olvidemos que este espectáculo es gratis. ¿Cuánto va a durartodo esto?
Ese chico debió haberse cuidado más.
Una maldita apendicitis...
También debió haber dejado la bebida.
En cuanto le entierren, nuestro negocio quedará enterrado con él.
Antes de que se lo lleven de aquí
tenemos que reponer sus películas en todos los locales del país.
Precisamente por eso el laboratorio me está tirando copias de "Sheik".
¿Qué laboratorio? ¿No será Pathé?
- Están haciendo las copias... - En esto debemos irtodos a una,
hacer la publicidad conjuntamente y enseguida.
De acuerdo.
¡Salgamos de aquí!
¡McBride!
- ¡Señor McBride! - Sujete esto.
Encanto, estás preciosa con ese ramillete en la mano.
Será una bonita foto.
- ¿Qué tal si sonríe un poco? - Déjeme tranquila.
No me... Yo sé quién es usted.
Pero no se preocupe, no se lo diré a nadie.
¿No querrá que esos buitres se le echen encima?
¿Qué le parece si hacemos un artículo en exclusiva sobre usted y Rudy?
¿Una exclusiva?
Ya se ocuparon de airearlo bien todos los periódicos del país.
Sí, pero eso fue hace diez años y entonces no interesaba a nadie.
No era más que un emigrante que deambulaba por Nueva York, un gigoló.
¡No era un gigoló, sino un bailarín profesional!
Era realmente arriesgado para él flirtear con usted,
siendo la esposa de un pez gordo del sindicato del crimen.
Fue un lance completamente inocente.
Éramos dos extranjeros solitarios
que disfrutábamos de una amistad nacida en un salón de baile.
¿Ah, sí? ¿Y qué me dice de las clases particulares?
Dígame una cosa. ¿Qué tal una foto con estos pensamientos?
¡Son violetas!
Pues dicen que es más apropiado llevar pensamientos.
¡Qué bueno!
Bianca, perdóname.
Qué bueno, qué maravilla.
Estupendo.
- Se me fue el santo al cielo. - Afortunadamente para mí.
Así he podido ver bailar tan maravillosamente.
Rudy, ¿este caballero ¿es quien me figuro?
Ah, sí, perdona.
Es Naslav Nijinski.
Señor Nijinsk¡, le presento a una buena amiga: Bianca de Saulles.
Encantado.
Si le hubieras visto trenzar aquellos dificilísimos pasos con ese bailarín,
te habrías entusiasmado. Un fragmento de "El hada de las golosinas".
¿Bailaba Bianca con el "hada"?
No, ella no, me estoy refiriendo a Valentino.
- ¿Valentino? - Parecían locamente enamorados.
¿Valentino y el marica?
No, Valentino y el marica, no.
Valentino y tu mujer.
- ¿Crees que se han acostado juntos? - No, me parece que no.
No habrán pasado de tomarse la manos
mientras él le da clases particulares en mi salón de baile.
Por algo le llaman "San Rodolfo".
- Gracias, luego pasaré por ahí. - Hasta luego.
- Procura que los pille "in fraganti" - Descuida.
Déjalo de mi cuenta, no te preocupes.
Buenas tardes, señorita Billie.
Muy bien, chicos.
Enderézate. Pareces el Jorobado de Notre Dame.
- ¿Y a ti qué te ha pasado? - Me dijo que me cortara el pelo.
Pero no te dije a lo presidiario.
- ¿Vuelves a morderte las uñas? - Lo siento, señorita Billie.
Sigue así y te pondré una camisa de fuerza.
- Esa caspa es horrible. - Estoy en tratamiento, Srta. Billie.
Hay que enviarlo al tinte.
¿Quién demonios eres tú?
Jimmy Grimaldi. Me envía la agencia de colocación, señorita Billie.
Ah, eres un sustituto. Y procura limpiar bien tus zapatos,
sino quieres limpiar los del resto, como le pasó a tu predecesor.
- Lo intentaré, señorita Billie. - Y no a escupitajos como en tu región.
El único de todos ustedes que siempre parece recién salido de la caja
es San Rodolfo.
Aunque a veces se comporta como si fuese el propietario del local.
Estaba dando una clase particular cuando usted entró.
Das demasiadas clases particulares.
Deja en paz a la señora De Saulles.
Circula más, nene.
Saca a bailar a esas viejas,
dan mejores propinas.
A propósito, no quieras estafarme con las propinas, vamos al 50º/.
Y a aquel que lo olvida, lo pongo de patitas en la calle.
Por Dios,
he visto mejor ganado en los archivos de la policía.
- Baila usted divinamente. - Sólo con usted,
con los demás soy coja de ambas piernas.
Se excede usted en su gentileza.
Con usted podría bailar toda la noche.
En sus brazos consigo olvidar que no soy más que un pobre esclavo
al que se le puede mandar con un leve movimiento de ceja.
Oh, no soporto tener que compartirle con otras.
Venga conmigo esta noche.
Nada me complacería más...
si la salud de mi pobre madre viuda
- me lo permitiera... - Es usted una ricura de muchacho.
Hasta pronto,
mi bella señora de la cafetería.
Señora, ¿quiere honrarme con el próximo baile?
Rudy, he estado pensando en lo que me dijiste.
Si abandonase a mi marido, me mataría.
No se atrevería a tocar a la esposa de Rodolfo Valentino.
Lo he pensado bien, debes divorciarte.
Oh, Rudy, si pudiera hacerlo...
Sé que me engaña con todas las coristas de la ciudad.
Pero si osara atestiguar contra él, acabaría en lo más profundo del río.
Yo lo haré, Valentino no teme a nadie.
Eso es fantástico, Rudy.
¿Pero cómo vas a demostrarlo?
No será difícil, yo...
Basta ya de bailecitos con italianos monos.
- Lárgate, guapete. - La música aún no ha acabado.
Para ti sí, cariño. Y esfúmate si no quieres que te haga picadillo.
- Jack... - ¡Cierra el pico!
Bailar con un hombre tiene un pase, pero no con este marica.
Yo soy un artista, un bailarín profesional.
Pues yo digo que todo hombre que baila con otro hombre
- es marica. ¿Lo has entendido? - ¡Yo no se lo he dicho!
¡Billie, alguien ha dejado abierta la puerta del establo!
Ytú has escapado para cocear a la clientela.
Quedas despedido, lárgate.
¿Sabes?
Debería haber una ley que prohibiera la entrada de sabandijas en este país.
Toma, cómprate una fuente de spaghetti.
Vamos, salgamos de aquí.
¡Eh, camarero! Quiero que me dé la mejor mesa.
Desde este momento, soy un cliente.
¡Atención al pajarito!
Me limité a esperary vigilar.
Estaba el corriente desde hacía tiempo,
pero no te lo dije por no herirtus sentimientos.
Todos somos animales de costumbres.
- Pronto te habrás librado de él. - Ah, gracias.
- ¿Cómo los quieres, al dente? - Oh, Rudy, como tú quieras.
Ah, qué alivio.
Si supieras por lo que he pasado.
Él me da miedo.
Después del divorcio deberíamos ir a algún lugar donde yo esté segura.
En California, en mi granja. Allí estarás a salvo.
Esa granja no es más que un sueño.
En un año
he conseguido ahorrar 800 dólares y eso no es un sueño.
Pronto tendremos una como ésta.
Y ahí está mi título de agrónomo como garantía.
¿Y el pasaje de tu madre? También estás ahorrando para eso.
No cuesta tanto dinero. Y es una deuda pendiente.
Cuando mi padre murió
ella trabajó mucho para sacar adelante la familia y enviarme aquí.
Espera a conocerla.
No tenemos porqué esperar,
mañana podría vender mis joyas. Valen mucho.
Eso te pertenece a ti y a Joey. Ni pensarlo.
¿No te importará que nos los llevemos?
Todo granjero necesita una familia.
Tenemos un futuro por delante, ten paciencia.
- Pronto tendremos suficiente dinero. - Ya lo tenemos.
¿A qué esperamos?
Rudy, no podemos vivir aquí.
No sería digno por mi parte aceptar dinero tuyo.
También lo aceptas de otras mujeres. ¿Cuál es la diferencia?
La diferencia estriba en que te quiero.
Ellas comparten mi adulación y mi tiempo,
pero mi amor no está a la venta.
¡No, Rocky, no!
- Mamá... - ¡Dios mío! ¡Joey!
- ¡Joey! - ¡Cuidado, Bianca! ¡Salid!
- ¡Joey! - ¡Vamos a la puerta principal!
- ¡Vas a recibirtu merecido! - ¡Cállate!
- ¿Querías largarte con ella? - ¡Silencio!
¡Ahora verás!
¡No conseguirás apartarlo de mí!
¿En su defensa usted alegó que había actuado por instinto materno?
Quería llevarse a mi niño.
Ya. Supongo que quiere decir a su hijo.
¿Quién puede creerse que Valentino haya muerto de úlcera, apendicitis...?
Un hombre lleno de salud y que sólo tenía 31 años.
Tuvo todo cuanto pudo ambicionar,
todas las mujeres del mundo a sus pies.
¿Qué preocupaciones podría tener para padecer una úlcera?
¿No será que los compinches de su marido se ocuparon de él?
Ya sabe, un poco de arsénico,
una bala en el vientre...
Él salió huyendo de Nueva York y lo siguieron hasta Hollywood.
Hay ciertos trapos sucios que no deberían airearse.
- ¿Es usted es June Mathis? - No.
Usted...
¡Espere!
- Eh, June. - ¡Espere!
Soy Cummings. ¿Te acuerdas de mí? Johnny.
- Hola, Johnny. - Vaya trago, ¿eh?
Todos están apenados.
Mussolini ha enviado una guardia de honor. Y eso que odia sus películas.
Corre el rumor de que Rodolfo murió materialmente en tus brazos.
- ¿Es cierto? - No.
Pero si ya tienes el rumor, ¿por qué quieres la verdad?
Échame una mano, June. Sólo te pido una pequeña colaboración,
que me cuentes algo de él.
Después de todo, tú fuiste quien le inició en su carrera.
Hablas de él como si se tratara de un gigante.
Y no fue precisamente un gran luchador.
¿Cómo lo definirías... en una palabra?
En una palabra...
para mí él era...
un bailarín.
Luego era un gigoló.
Escucha, cuando él llegó de Hollywood
tuvo que trabajar en salones de baile, actuaba en cabarets.
Formaba pareja con una bailarina en decadencia,
él era el que salvaba el espectáculo.
Es curioso, siempre dependió de una mujer.
Durante toda su vida. ¿Es así como lo descubriste? ¿En un cabaret?
Dio la casualidad de que fui al local del barón la noche...
en que hizo su último actuación.
¡M¡erda!
Aún quedan dos actuaciones,
- deja de empinar el codo. - Escuche,
- conozco bien mis límites. - Pues los está sobrepasando.
- ¿Puedo hablar con usted, Valenti? - "Valentino".
- Está bien. -Todo lo que tenga que decirle a él,
puede decírmelo a mí. El número es mío, no suyo.
Conforme. Entonces, escúcheme.
Para el próximo pase, espero a un grupo de gente del cine.
Son mala gente, así que...
¿Qué esperaba usted? Los Angeles sigue siendo un corral de vacas.
Cierto. Por consiguiente, esmérese en su actuación.
¿Acaso no está usted satisfecho con nuestro trabajo, señor Long?
Barón Long, si no le importa.
Ah, d¡sculpe.
Ya sé que está acabada, que no puedo esperar nada de ella.
Y sé que esto no está a la altura del Coconut Groove.
¡Pero les pago por algo decente!
Su gentileza me hechiza.
Y sin esa chusma del cine, tendríamos que cerrar.
Ocúpese de que esa mujer controle bien sus movimientos.
De lo contrario, les veo a los dos bailando en la calle. ¿Hablo claro?
Esté lista dentro de 20 minutos.
Y serena.
Hasta luego.
Un tipo encantador.
Perdóneme, señora Tain,
pero en cierto modo él tiene razón.
- Si usted se despejara un poco... - Guárdate los buenos consejos.
Si añoras aquel horrible musical en el que actuabas en el Omaha,
puedes volver a ella cuando lo desees.
O a Nueva York,
para revivir aquel turbio asunto de De Saulles.
Aún te escuece aquello, ¿eh?
¡No!
¡Tienes suerte de seguir moviendo el esqueleto después de lo que hiciste!
Asesinar a un hombre.
Si cepillas esas solapas pensando en una reaparición,
ni lo sueñes.
Tienen buena memoria en Nueva York.
Pues a ti parecen haberte olvidado... fácilmente.
"Don Precioso",
¿cuánto te pagaban todas aquellas señoras?
Una verdadera señora nunca paga nada, señora Tain.
Tienes razón.
Bien, que Dios te ayude, jovencito.
A lo que más puedes aspirar es a convertirte
en chulo de una prostituta vieja.
Lo siento.
Lo tuyo no podía salir bien,
de todos modos, con la Sra. De Saulles.
¿Tienes un alfiler?
¡Otra!
Eh, chicas,
somos un tren grande que va a entrar en un túnel pequeño. lgual que anoche.
Aquí llega la estrella de las estrellas.
Barón Long, cuánto tiempo sin verle.
Le encuentro muy bien, barón.
¿Dónde está su hermano?
Sea bienvenido... a su local favorito.
- No había reparado en usted. - Su mesa, Fatty.
- "Señor" Fatty. - Señor Fatty.
¡Chóquela, barón!
Barón, no sabía que bailara usted tan bien.
¿Qué tenemos por aquí?
¿Verdad que me sienta bien el sombrerito?
¿No parezco mi propia esposa?
¡Fatty, escucha!
¿Qué van a toma, Fatty? Digo... señor Fatty.
Aprende usted rápido, astuto bávaro.
Tráigame usted... ¡Cerveza para todos!
Yo quiero "Ramoz Fiz", aquí lo preparan muy bien.
Creo que he dicho cerveza, ¿no?
¿Qué he dicho?
¿Qué he d¡cho?
Cerveza. Malo.
"Señor" Malo.
¿Qué es esto?
¿Un rodeo o una exhibición de baile?
Respira profundamente y sigue.
Si está como una cuba, que tome una ducha de agua fría.
Eres una profesional, demuéstrales lo que sabes hacer.
Hay alguien que no se divierte.
¡Eh, chica! ¡Bailas con la misma gracia con la que yo muevo el culo!
Sois un verdadero asco.
¡Los dos dais pena!
¿Quieres hacerme un favor? ¡Lárgate!
Señora, ¿me permite completar su carnet de baile?
El Chocolo.
Lo siento.
- ¡Valenti! - No me lo digas, lo sé.
¡Está despedido!
Oh, sol mío,
estás frente a mí.
Estás frente...
Qué belleza...
Fatty va a ponerse furioso conmigo.
Estarás mucho mejor sin ese elefante.
- "Ramoz Fiz". - Sí.
- ¿Te gusta? - Sí.
- Rico y cremoso. - Me gustan muy cremosos.
Por eso a Fatty no le gusta que yo los pida.
Y es que él tiene que adelgazar.
No t¡ene...
nada...
que proh¡b¡rte...
Ya. Perdona portodo este desorden,
la doncella no está por las noches.
- ¿Vives aquí completamente sola? - Sí.
Me compraré una casa más grande en cuanto gane más dinero.
Dos películas más y renovaré el contrato.
- ¿Películas? - Sí.
Me parece que no formas parte de mi club de admiradores.
Perdona, es que no voy mucho al cine.
- Me suena verte en alguna parte. - ¿Sí?
No te preocupes, le pasa a mucha gente.
¿Tampoco has visto el cartel de mi próxima película?
Está portoda la ciudad.
Bueno, en realidad yo acabo de llegar de Omaha.
¿Sí? Siendo así,
deberías probar suerte en el cine si te vas a quedar una temporada.
Tienes gran estilo.
Tómalo como un cumplido estrictamente profesional.
Me temo que no tenga mucha experiencia como actor.
¿Experiencia? No,
sólo se necesita dar una imagen de transparencia.
Y créeme, amigo mío,
en esta ciudad resulta muy difícil ser natural.
Debe de precisarse algo más que todo eso.
No, tonto. Nadie presta atención a lo que dices.
Muchas veces, en vez de decir mi diálogo,
suelto tacos para desconcertar a los chicos del equipo de rodaje.
Pues vas a tener que enseñarme unos cuantos.
Claro.
Me siento responsable de lo que te ha ocurrido,
has perdido el empleo por mí.
¿Estabas unido sentimentalmente a aquella mujer?
Estoy sin compromiso alguno, sin empleo, sin ataduras.
Todo te va a salir bien.
¿Puedes creer...
que hace un año yo era camarera en Dallas?
No, no puedo creerlo.
- Bien, Richard, ¿qué te parece? - Lo que es, un gigoló de salón.
Vamos, Richard, ¿qué quieres? Es una película mala y corta.
Olvida cómo interpreta y usa tu imaginación.
Hay una posibilidad.
- ¿Para Wally Reid? - No te rías,
es un buen actor, muy taquillero.
Y no un actor de pacotilla como tu recomendado.
Querida, Reid es el vecinito guapo del que todas las vecinas se enamoran.
Yo conozco bien a las mujeres americanas
y todas sueñan con dar esquinazo al vecinito guapo.
Valentino es el pasaporte para viajar a una lejana tierra de romance.
Y recuerda:
nuestro héroe en la película es de Sudamérica,
no de Dakota del Sur.
Ponle a Reid patillas y brillantina.
Parecerá tan latino como si...
fuera un inmigrante mexicano.
Seguirá pareciendo un chicarrón de la América interior.
Vamos a hacer una película que cuesta un millón de dólares.
¿Cómo puedo arriesgarme a contratar a un desconocido como Valentine?
- "Valentino". - Bueno, Valentino.
Lo viste bailar en el local del Barón Long.
La película no va a sertoda un tango, el papel equiere un "latin lover"
y ese imbécil parece un maniquí.
Bueno, pero él tiene que bailar con ella.
Y Reid sólo queda bien cuando sostiene un balón de rugby.
Sí.
Bien, Richard, ¿qué dices?
Bueno, de facha no está mal,
pero lo veo más con una bandeja en la mano que de protagonista.
- Ya he visto bastante. - No, espera un momento.
Puede que esto haya sido un fallo. Quiero que lo veas en algo romántico,
en algo dramático.
Cariño, no puedo ofrecer un tipo así a un director como Rex lngram.
Lo aceptará. No olvides que tampoco querías saber nada de Rex
hasta que yo te hice comprender.
Bert.
Bert, quita esto y pasa "La esposa virgen"
¿"La esposa virgen"?
Por lo que tengo oído de Valentino, le va el papel del marido.
Perdona, June.
Lo único que te pido es que le hagas una prueba.
Sería malgastar película.
¿No es ese el lelo que se casó con aquella Jean Acker?
¿La que la noche de bodas le echó a cajas destempladas del dormitorio?
Ese individuo no necesita una prueba de cine, sino de virilidad.
¿Y qué me dices de tu vecinito guapo Wally Reid?
¿Verdad que no puede pasar un día sin cocaína?
Al menos se toma la cocaína, pero Valentino no toma ni a su mujer.
Oh, Richard, hablo en serio.
Tienes que confiar en mí.
Si la prueba no resulta, tú pagarás la película que se gaste.
Trato hecho.
Conforme.
Ya hemos terminado, Bert. Devuelve todo el material a los distribuidores.
¿Se ha perdido usted?
- ¿Es usted la señorita Mathis? - La misma.
Su secretaria me ha dicho que subiera a verla.
¿No es usted el señor Rodolfo Valentino
por casualidad?
Sí, soy yo.
Pero estoy pensando en hacerme llamar Rudolph.
O mejor, Richard Valentine.
¿Cómo está usted, señora? Es un placer conocerla.
Temo llegar demasiado temprano,
pero es que soy madrugador por naturaleza.
Bueno, yo...
No se si ha llegado usted demasiado temprano.
Richard, precisamente estábamos hablando de usted.
Voy a mostrarle algo que me acredita:
mi diploma. Me gradué con matrícula de honor.
- ¿Un diploma? - Sí, vea.
¿Real Colegio de Agricultura de Génova?
No es el de Yale, claro está, pero es bueno.
¿Y qué pretende usted? ¿Cultivar lechugas en California?
Lechugas no, naranjas.
- ¿Naranjas? - Sí, voy a comprar un naranjal.
Pero mi madre está delicada.
Y primero he de conseguir dinero para traérmela de ltalia.
Pues probablemente está a punto de conseguirlo.
¿Sabe por qué le he hecho llamar?
Porque está escribiendo un guión y quiere que yo sea el protagonista.
- ¿Me equivoco? - ¿Sabe qué clase de protagonista?
Sólo existe uno, el inconfundible chico americano.
Y como usted puede apreciar, soy tan yanqui como el primero.
Sí, pero el protagonista de "Los 4 jinetes del Apocalipsis"
es un gaucho argentino al que le entusiasma el tango
y tiene que ser latino.
Conde Rodolfo Alfonso Rafaello Pietro Filiberto Giuliani
de Valentino de Antongeila, a su servicio, señor¡ta.
Todo el año es Carnaval en la Meca del cine.
Y le dije a June: "Es un riesgo. ¿Un latino en el papel de un latino?"
Pero al fin accedí a que se le hiciera una prueba. Y el resto ya lo saben
Hola, June.
Buenos días, amigos.
Estoy proyectando la escena del tango. ¿Qué te parece con música, Richard?
Suena bien.
Os dejo con June para que juzguéis, luego me dais vuestra opinión.
Adiós, Richard. Muchas gracias.
¿Es ése Valentino? Baila de maravilla.
Me gusta.
Sí, me gusta muchísimo.
Muy bueno.
Precioso, un animal precioso. Como un tigre.
Se mueve como un tigre.
Qué gracia, qué sensualidad.
Oh, qué lista eres, Melushka.
Gracia, Nazimova.
Yo creo que tiene gran clase.
Es el tipo que andabas buscando.
Será el perfecto Armand para mi Camille.
- Si sabe actuar. - Contigo no necesita saber actuar.
Qué tesoro.
June, ven a conocer a mi último descubrimiento.
Natasha Rambova.
- Hola, Natasha. - Hola.
Desde anoche es mi nueva diseñadora.
¿Dos descubrimientos en un sólo día?
¡Qué dignidad! Quiero conocerlo hoy mismo. ¿Dónde está?
En este momento está en el valle rodando una escena de guerra.
Si realmente te gusta, conviene que te apresures a contratarlo.
Cuando esta película se proyecte, va a haber una 2da Fiebre del Oro.
Grac¡as, quer¡da.
Qué encanto, qué elegancia. Casi parece una mujer.
- Lo mismo su esposa pensó así. - Oh, qué mala eres.
Todo el año es Carnaval en la Meca del cine.
¡Cielo santo!
¿Dónde está?
¿Dónde está mi dulce Armand?
Nazimova, nos lo hemos perdido. Otra más para el "New York Post".
Qué lástima,
hubiera aparecido mañana en primera plana.
Armand, amor mío,
aquí está tu Camila.
Debo serfuerte.
¡No, no, no!
No puedo,
la pena es demasiado grande.
Creo que me voy a desmayar.
Vamos allá.
- ¡Bravo! - ¡Muy bien!
- Estupendo. - Porfin.
- ¡Bravo! - ¡Maravilloso!
Oh, qué bien recuerdo
aquel fatídico encuentro.
Los cuatro jinetes del Apocalipsis
desbocados sobre la Tierra.
¡Corten! ¡Corten!
¿Pero qué demonios están haciendo? ¡Quiten ese automóvil de ahí!
¡Qué atrevimiento, qué simbolismo!
Qué horrible cantidad de estiércol.
- Andrew. - ¿Sí, señor?
- Tu error es perdonable. - Oh, gracias, señor.
- ¿Te gusta tu empleo? - Sí, señor.
Entonces aprende a reconocer a la reina sin corona de la Metro.
- Nazimova. - Dame un trago.
- Sigamos, con tantas interrupciones... -¡Rex!
Melushka, ¿quién es ese chico italiano
cuyo nombre apesta como el ajo en todos los alientos de la ciudad?
- Se llama Randolph o algo así. - ¿Quiere más, señor?
Llévala hasta Valentino, esa mujer va a ser mi muerte.
¡Vuelvan a cargar!
La muerte, algo verdaderamente simbólico.
- ¡Vamos, todos a sus puestos! - Nuestro encuentro en esta tierra
que presagia la muerte de una civilización,
representa para ti, mi dulce mancebo,
- el nacimiento del arte. - Puede coger su arte, señora,
y metérselo en el culo.
Natacha, traduce, porfavor. Habla con un horrible acento.
Ha dicho...
Señorita Nazimova, ése no es Valentino. Está allí.
Rex no está bien que te burles de Nazimova.
Los artistas deben hacer bromas a los jefes de los estudios, no entre sí.
¡Adelante!
De todos modos, es de muy mal gusto personalizar a la muerte.
¿Tú crees?
- Bien, ¿dónde está? - Allí.
- Perdón. - Disculpe por decírselo, pero...
no creo que Rudy esté de humor para recibir visitas.
- ¿Cómo dice? - Perdone, es sólo que... Bueno,
esta mañana ha recibido una carta de ltalia.
Su madre ha fallecido.
Natasha,
porfin hemos encontrado a nuestro Armand.
Pero tendremos que hacer algo con esas horribles cejas.
HAZ CUANTO YO TE PlDA SlN RECHlSTAR, ARMANDO,
Y TAL VEZ YO DlGA "SÍ".
Hubiera sacrificado mi vida por él en la vida real
de igual manera que lo hice hace mucho tiempo
- haciendo de Camille. ¿No se ha plantea volver a los platós?
- Estoy aguardando el vehículo idóneo. - Un coche fúnebre.
¿El fracaso de Camille retrasó la carrera de Valentino?
¡Camille fue un éxito!
Sólo el éxito de una película en la taquilla es equiparable
con el mérito artístico.
Camille marcó un punto crucial en la vida de Valentino.
¿Rechazó el papel de Juan Bautista la película de homosexuales llamada
- "Salomé", - No estaba disponible.
- Rudy no volvió a trabajar con usted. -Tonterías,
trabajamos en un proyecto de historia de la danza:
ballet ruso, bailes griegos...
Una gran producción.
Lncluso trabajamos en el guión en mi propia casa.
¿Verdad, Natasha?
Sólo que el estudio no quiso financiarlo, falta de visión.
- ¿Era usted la directora artística? - Claro que sí,
formábamos una gran familia feliz.
Oh, Natasha Devoushka,
ven con tu Nazimova.
Ven a mis brazos, pequeña mía.
Ha debido de ser un golpe terrible para usted, señora Valentino.
Nazimova jamás podrá olvidarle.
- ¿Estaba enfermo cuando se separaron? - Jamás estuvimos separados.
- ¡June, querida! - Nos separaron físicamente
durante un tiempo las fuerzas diabólicas de Hollywood.
Pero nunca perdimos contacto en el plano espiritual.
- Que acabó con su muerte. - Nada de eso.
¿Dejó Valentino algún mensaje para sus múltiples admiradoras?
Dejó un mensaje para cada una.
En sueños, cuando el alba siniestra rasgaba el firmamento,
oí una lejana voz celestial que exclamaba:
"Despertad, mis bienamados, y colmad la copa
antes de que el elixir de la vida se evapore en su redoma."
¿Era partidario de acabar con la Ley Seca?
¿Es una cita de su libro de poemas?
Parece más de Ruba'iyyat que de Rudy.
Bajo mi tutela, Valentino se convirtió en poeta
y discípulo de Omar Khayyam.
¿Omar Khayyam es el médium a través del cual usted contacta con Rudy?
Mesélope.
¿Mesélope? ¿Quién es Mesélope?
Coge los huesos de Mesélope y arrójalos a la arena delante de mí.
¿Qué es Mesélope?
Una clave del pasado para conocer los misterios del futuro.
Mesélope era el sumo sacerdote del dios Osiris en el Egipto
de hace tres mil años.
¡V¡rgen santa!
¿Qué ves?
¿Ves... amor?
Veo complicaciones.
Hola, Rudy, acabo de leer la prensa. Te ponen por las nubes.
Vamos a acabar antes porque tenemos un problema de luz.
Hola, Natasha, ¿qué haces aquí? ¿De merienda campestre?
¿No me guardas esos huesos para mis perros?
Me gustaría que tu sastra se fuera a casa temprano.
No te preocupes, ya me las arreglaré.
- Acuérdate de ponertoda la ropa... - Sí, George.
Bien, cuidado con las serpientes del desierto.
Si alguna vez quieres un empleo como esclava, házmelo saber.
Ya. Y si tú alguna vez quieres aprender a dirigir un estudio,
avísame.
Buenas noches, señor Lasky.
Buenas noches. Y guardar algo para la escena de la violación de mañana.
- Vamos, George. - Sí, señor.
"Heme aquí con una hogaza de pan bajo las ramas de un árbol
con una jarra de vino, un libro de versos
y contigo junto a mí cantando extasiado en plena naturaleza.
Una naturaleza comparable al paraíso.
- ¿Lo has escrito tú? - Omar Khayyam.
Pues él debería escribir nuestros subtítulos.
Está retirado.
Con todo,
es muy bonito para recitarlo en la escena de la violación, ¿no crees?
Supongo que no estarás burlándote de mí.
Nunca hablé más en serio.
Ahora debes tener cuidado,
los "Cuatro jinetes del Apocalipsis" y "Camille" te han hecho famoso.
Son buenas películas.
No deberías malgastartu talento con esas tonterías del "Sheik".
- ¿Lo dicen los huesos de Mesélope? - No, los míos.
- Los que dijeron que dejara la Metro. - Y doblaste el sueldo.
El próximo paso es elegir los guiones.
- ¿Y si Lasky no lo acepta? - Lo mandas a paseo,
te independizas y produces tus propias películas. Nazimova lo hizo.
¿A los potentados del cine les gustará una obra de arte como "Salomé"?
Todos esos productores creen que "Ars gratia artis"
significa "atajo de asnos".
¿Cómo va "Salomé"?
Terminé el diseño de decorados la semana pasada
y ahora le estoy enseñando a Nazimova
la danza de los siete velos.
Tú deberías interpretar el papel de Salomé.
¿Te gusta?
Daría la mitad de mi reino porque terminaras la danza.
Bien, ¿dónde está?
- ¿El qué? - La mitad de tu reino.
Natasha, tú sabes que te quiero.
Promesas... Eres tan malo como Herodes.
Prometía y no daba nada.
Te daré lo que tú quieras.
Sí, sé lo que estabas pensando darme.
¿Puedes reprochármelo?
Sí, porque me engañas. No puedes darme la mitad de tu reino...
- porque ya se lo diste a tu esposa. - ¿Esposa?
Tú sabes que mi matrimonio con Jean no es tal matrimonio.
Sé que te ha demandado para que le pases una pensión.
Todo resultó un desastre.
Sí, ya me enteré de lo del fracaso de la luna de miel.
Dicen que en el momento crucial te fallaron las fuerzas.
- La suerte me fue adversa. - Sí. Y por eso la abandonaste.
Fue ella, no yo.
Entonces, ¿por qué no la demandaste?
- Y pediste el divorcio? - No pude.
La última vez que me vi involucrado en un divorcio, salí malparado.
Además, no es caballeroso
empañar la reputación de una mujer ante un tribunal.
Un tribunal, una tienda... ¿Qué más da?
Si... pidiera el divorcio,
¿aceptarías?
- ¿Aceptar qué? - La mitad de mi reino.
Nunca hago las cosas a medias, querido.
Y eso es algo que debes saber desde este momento,
ya que voy a sertu esposa.
¡Natasha!
Me haces el más feliz de los hombres.
Mira tu ropa,
prometiste doblarla bien para la escena de la violación de mañana.
Deberías vestirte, estás ridículo tumbado ahí sólo con un turbante.
NO TE MUEVAS, TONTlTA.
Yo soy el Sheik de Arabia.
Tu amor me pertenece
durante las noches en las que estás dormida
en la tienda en la que yo me introduzco sigilosamente.
Las estrella que brillan en el firmamento
¡luminarán nuestra senda hacia el amor.
Tú y yo seremos los señores de este lugar,
los Sheik de Arabia.
Por el desierto agreste y salvaje
cabalga el valiente Sheik de Arabia.
Su banda de árabes bajo su mando
es lo más prec¡ado de su caravana.
Bajo la sombra de las palmeras
él canta para atraerla a sus brazos.
CENSURADO
¡Natasha, no, porfavor!
DlVORClO DE VALENTlNO, UNAS FOTOS QUE CAUSAN SENSAClÓN
- ¡Natasha, porfavor! - ¡Bonito truco!
Dijiste hacer el storyboard para la próxima película
y has vendido las fotos a la prensa como pornografía.
Yo no lo había planeado así. Porfavor, créeme.
¿Haremos esa película sobre la danza?
¿Que si vamos a hacer esa película? Pues no.
Mesélope dice que hay que cambiar de pareja,
- voy a casarme. - Pero si no puedes.
Al "spaghetti" aún no le han dado el divorcio, eso es bigamia
En México no lo es. Y se llama Rudolph.
¡M¡erda!
¡Suélteme, porfavor!
Calla y entra ahí.
Alguien que nos odia se ha chivado.
¡Puta Naz¡mova!
No tienes mucha suerte al elegir a tus amigos.
Tú tampoco la tienes en tus noches de boda, ¿verdad?
- June, ¿estás ahí? - Hola, George. ¿Qué haces tú aquí?
Escucha, lamento molestarte, pero es muy importante.
- Debe de serlo, vienes en domingo. - Rudy está en un grave aprieto.
- ¿Qué sucede? ¿Está enfermo? - No, está en la cárcel.
- ¿En la cárcel? - Sí, lo han detenido por bígamo.
Él y Natasha quieren casarse.
Decidieron ir a México para hacerlo y a la vuelta la policía les ha pescado.
June, si le condenan, la pena es de 1 a 5 años.
Además, el fiscal del distrito pide una fianza de 10.000 dólares,
- y en domingo. - ¿Has intentado hablar con Lasky?
Sí, sí, pero no contesta al teléfono.
Entonces, mejor será que vayamos. Y lo antes posible.
- Tengo mi coche ahí afuera. - Estupendo. Aprisa.
Rápido, George, no quiero que pase la noche en la cárcel.
Buenos días, señor Lasky.
Es usted muy amable al...
Es algo importante, por eso nos atrevemos a molestarle.
- ¿Qué hará para sacarle de la cárcel? - Nada.
Él es un actor muy importante. 10.000 dólares es...
una bagatela para el estudio, usted ha ganado una fortuna con él.
¿Por qué gastar 10.000 dólares para sacarle
si vamos a ganar un millón con la exclusiva de estar en la cárcel?
¿Cómo explicaría eso a los accionistas?
Eso es inhumano.
Qué tontería, es un buen negocio.
Cuanto más hable la prensa de él,
mayor será la recaudación en taquilla. Adiós.
Adiós.
- Y gracias de todos modos. - No hay de qué.
Se interesa más por ese maldito mono que por Rudy.
10.000 mil asquerosos dólares. ¡Me produce náuseas!
¿Y el padre de Natasha?
Es un pez gordo en el negocio de los cosméticos.
Richard Hudnut claro que se dedica a los cosméticos.
Ha pagado la fianza que pedían por Natasha,
que no es más de lo que ese tipo se gasta en un almuerzo.
Pero de Rudy no ha querido saber nada.
Yo daría la pasta, pero estoy liado con dos películas.
Pues como yo sí que no estoy liada,
llama a mi abogado en cuanto abran el banco mañana, George.
Pero, June, tú no tienes esa cantidad de dinero.
Tengo unos dólares ahorrados. ¿En qué crees que me lo gasto todo?
¿En champán y vestidos? No le digas a Rudy de dónde viene el dinero,
no lo aceptaría.
¿Estás segura de que no quieres venir? Sé que a él le gustaría.
Déjame en el estudio, George.
Lástima que él no sepa que has sido la única...
persona que se ha prestado a ayudarle.
Vamos, déjate de sensiblerías, George.
Él es mi pan de cada día.
Rudy.
¿Cómo ha sido eso?
Gracias a Dios que has venido, creí que iba a pasar aquí toda la noche.
A Natasha la dejan libre con 500 dólares,
pero diez de los grandes es un buen pico.
¿Pero qué hace Lasky? ¿Y el estudio?
¿Qué quieres que te diga? Yo creo que les atemoriza la opinión pública.
Una acusación de bigamia es bastante más grave que...
- morder a un policía. - Pero yo estoy legalmente divorciado.
En California no lo estás.
En California el divorcio necesita un año para que sea efectivo
Precisamente por eso nos casamos en México, allí no existe esa ley.
Mira qué gracioso. Ahora estás en California y aquí sí que existe.
Bien, Natasha, vamos.
Tú vienes, pero Rudy tiene que esperar a que abran los bancos.
No te preocupes, Rudy, mi padrastro pagará tu fianza.
Está en deuda contigo por haberme alejado de su lado.
Porfavor, Natasha, preferiría que no lo hiciera.
Escucha, Rudy, no te preocupes demasiado, ¿entendido?
¿Preocuparme? ¿Preocuparme de qué, George?
De nada.
Venga, Natasha, salgamos de aquí.
Quiero que te pongas este recuerdo mío.
Llévalo siempre.
Te prometo por lo más sagrado, cariño mío...
¿Sí, amor mío?
Que cargaré a ese Lasky aunque tenga que dedicarle
lo que me queda de vida.
Ánimo, Rudy.
Mañana serás libre como un pájaro, aguanta un poco más este hedor.
Aquí tiene, galán.
Otra taza de café bien cargado.
- Gracias, muy amable. - De nada.
De todos modos, no pensaría que iba a dormir mucho esta noche, ¿eh?
No creo que pueda.
Un poco más.
Es una lástima que esto no sea su hotel de luna de miel,
hubiese sido muy interesante atisbar entre las barras.
Habríamos podido ver eso que le cuelga entre las piernas.
La octava maravilla del mundo, según dicen.
La ruborosa desposada podía habernos enseñado alguna postura.
¡A ella déjela al margen!
Es usted un chico muy malo,
tendremos que darle una lección.
Por ejemplo, retirarle el derecho de ir al retrete.
¡lmbéc¡l de mierda!
Qué pena,
porque le he puesto algo en el café que está bebiendo
que le hará meartoda la noche.
Tenemos aquí al experto más grande del mundo.
¿Por qué no le dices que te enseñe algunas nuevas maneras de hacerlo?
Billie lleva tanto tiempo aquí que ha olvidado cómo es hacer el amor.
Billie, saluda al amante más famoso del mundo.
¡Al señor Rudolph Valentino!
Haznos el amor, Sheik.
Nadie diría que ésta es tu noche de bodas.
Sólo tienes que meterla por entre las barras, Rudy,
y cerrar los ojos. No notarás ninguna diferencia.
¿Qué te parece, Billie?
Este tipo hace el amor diez veces al día.
Diez veces no es nada, yo lo hago veinte.
¿Lo has oído? ¡Veinte!
Un día llegué a hacerlo 24 veces: una por hora.
Y puedo prolongarlo el tiempo que quiera...
¡Eso es, Willie, adelante!
Es lo único que vas a poder hacer durante los próximos 20 años.
Jefe, me parece que tiene ganas de mear.
Un momento, chicos, voy a mear. ¡Sujetadle!
¿Qué te ocurre, Rudy? ¿Necesitas un pañal?
La octava maravilla del mundo necesita un desatranco.
Vamos, aprisa, despejen la calle. Quiero verla limpia.
¡Deprisa!
¡Natasha, Rudy! ¡Hijos míos!
Cómo habras sufrido. Removí cielo y tierra para sacaros de allí.
Estuve leyendo el informe del juez.
Al parecer, todo fue una equivocación.
Las leyes mexicanas no están reconocidas en California.
Por lo tanto, la ceremonia fue nula.
- Ni el matrimonio consumado. - También lo he leído.
- Lo impidieron las rejas de la cárcel. -Cuánto lo siento.
Pero ahora que todo está pasado y olvidado,
os diré por lo que os he hecho venir: voy a rodar "El hijo del Sheik".
Yya puestos, ¿por qué no "El nieto del Sheik"?
Me place comunicarte que el consejo de administración acaba de aprobar
un proyecto por la que luché durante mucho tiempo,
además de tu aumento de sueldo.
No queremos sólo un aumento, sino que se doblen nuestros actuales salarios.
Te quedaría sumamente agradecido si pudieras someterte
a las pruebas de maquillaje y vestuario este lunes.
Ya no nos interesa probarnos turbantes.
Pero, gracias.
No nos interesan las películas que menosprecien nuestro talento.
¿Ese "nos" en el que tanto hincapié hace, señorita Hudnut,
es un mero formulismo o he de pensar que es la Reina de Saba?
De ahora en adelante quiero dar mi visto bueno a los guiones.
Eso es ridículo, Rudy. Es una absurda exigencia.
Fairbanks y Pickford lo hacen.
Porque tienen su propio estudio: The United Artists.
Ya. Un montón de ricitos postizos y un ridículo bigote.
Él es mejor actor que esos dos.
Él, y de eso no hace tanto tiempo, no era más que un vulgar gigoló.
De no haber sido por mí, estarías arruinado.
Te he hecho ganar millones y tú me ofreces basura.
A menos que respetes las cláusulas de mi contrato,
buscaré trabajo en cualquier otra parte.
El único trabajo que encontrarías sería el de camarero
en un tugurio italiano.
Tu contrato aún tiene dos años más de vigencia,
y si cometes el error de intervenir en una película de mala muerte,
voy a querellarme contra ti.
Nos tomaremos unas vacaciones.
Vacaciones, ¿eh? Dos años sin estar en la pantalla: lo olvidarán.
Estoy seguro de que mi público nunca me olvidará.
Y después, cuando Valentino regrese,
no recompensará su lealtad con tus vulgares películas.
No haga estup¡deces.
¡Te lo advierto: jamás volverás a trabajar conmigo!
Tú eres el espíritu que mueve el Universo,
la canción que despierta el día,
las olas que humedecen la arena,
la mano que otorga la magia de una caricia,
la paz del crepúsculo,
el misterio de la noche,
la promesa del deleite.
Haces que me sienta una lista de la compra.
La emoción de la entrega,
la fuente de todo placer,
el poder de la religión,
el significado de mi existencia,
mi visión del Cielo,
mi vida eterna,
mi amor,
mi amiga.
Simples letanías, cariño. Pero me gusta cómo lo dices.
Entonces debes ayudarme a convertirlo en poesía.
Trabajaremos en ello después del almuerzo.
Creo que tendremos que irnos a otro sitio.
Parece que es un periodista.
¿Crees que deberíamos salir corriendo?
No tenemos otro sitio adonde ir.
Buenos días. Soy George Ullman,
vendo productos de belleza.
No tenemos ni un centavo entre los dos.
- ¿Quiere unas muestras gratuitas? - Oh, claro que sí.
Aunque no creo que su esposa las necesite, señor Valentino.
Natasha, un admirador.
Oh sí, señor, he visto todas sus películas:
"Los cuatro jinetes", "Sangre y arena", "El hijo del Sheik"...
Aunque llevo ya bastante tiempo sin ver ninguna.
Sí, bastante tiempo.
Más de un año.
Y nunca habíamos sido tan felices.
Robinson Crusoe y su esposa en su propia isla.
¿Quién necesita a Viernes?
Nadie, excepto quien alisa la arena y prepara la sopa de algas.
Sé que ha perdido usted el pleito con Lasky.
También sé que debe usted 50.000 dólares a sus abogados,
dinero que le vendría muy bien ahora. Bueno, creo que eso no viene a cuento.
La prensa dice que está usted acabado,
pero yo no opino así. Mi tarjeta.
"Mineralava, cosméticos." No es broma.
En absoluto.
Disponemos de la gama más extensa de productos de belleza de EE UU.
Excepto "Cosméticos Richard Hudnut" señorita Hudnut.
No soy la señorita Hudnut, soy Natasha Rambova.
Y pronto volverá a ser la señora Valentino.
Les pido disculpas.
De todos modos, señorita Rambova,
no creo que a su padre le gustara que...
Hay una cosa que quiero que sepa usted ahora mismo.
La opinión de mi padrastro me tiene absolutamente sin cuidado, señor....
Ullman.
¿Eso quiere decir que no hay motivo para que no acepte Ud. mi proposición?
¿En qué consiste su proposición?
En emprender una gira portodos los escenarios del país.
"Rodolfo Valentino y señora.
Interpretación de algunos bailes
y al final una palabras recomendando nuestros productos."
¿Variedades? Se ha vuelto usted loco.
Debe de haber hablado con los directivos de Mineralava,
porque eso es exactamente lo que me dijeron.
¿Acaso espera usted que yo actúe en variedades?
Yo he bailado con Vladimir Kosloff
- y ante los monarcas de Europa. - Ana Paulova lo hizo.
Paulova... Nosotros somos artistas, no acróbatas.
Y están arruinados.
No quiero pasarme el resto de mi vida en el negocio de los cosméticos,
como ustedes no quieren pasarse el resto de la suya aquí.
Me gustaría ser su representante. Y para demostrar mis posibilidades,
ya he conseguido de Mineralava 7.500 dólares a la semana.
Más de lo que ganan en el cine.
¿Controlaríamos la parte artística?
Acaba de quitarme las palabras de la boca.
¿Tienen sed?
¿Y qué pasa con el contrato que tengo con Lasky?
Sólo puedo actuar para él.
Ese contrato sólo cubre la interpretación,
no habla para nada del baile.
¿Está usted seguro?
Mis abogados lo han comprobado. ¿Tiene sed?
Natasha, ¿tú qué opinas?
No lo sé, Rodolfo.
¿Qué está haciendo?
Consultando con nuestro representante.
- ¿Y qué dice? - Mesélope dice que tiene sed.
¡Fantástico! ¡Estupendo!
Gracias, gracias.
Gracias. Un momento, porfavor.
En nombre de mi esposa Natasha, querría...
Un momento.
En nombre de mi esposa Natasha y en el mío propio:
gracias por esta gran ovación.
En ninguna de las 53 ciudades que hemos visitado durante nuestra gira,
hemos sido objeto de una acogida tan calurosa como aquí.
Me gustaría también dar las gracias a los directivos de Mineralava
1que han hecho posible nuestra aparición aquí esta noche.
Y hablando de apariciones, aquí está mi esposa,
quien debe la finura de su tez
a los productos de belleza Mineralava.
La naturaleza responde a los problemas que van surgiendo.
Prefiero los productos Mineralava a cualquier otra marca,
incluida la de papaíto.
¡Bravo!
Lo típico: "cría cuervos y te sacarán los ojos".
Perdone, Sr, guarde sus comentarios o le obligaré a abandonar el teatro.
¿Lasky? No le había reconocido.
No tenía usted por qué, nunca fuimos presentados.
Quiero que anule el contrato que tiene con Mineralava,
no perderá usted nada con ello.
Prefiero que no hable usted de eso.
¿Por qué no? Usted ahora es su representante.
Me refería a sus honorarios como agente.
Usted ya conoce sus condiciones.
Las de ella, querrá decir: 10.000 dólares a la semana,
una limusina con chófer
y hasta incluiré un bungaló.
Vaya, eso parece muy razonable.
- Pero la decisión no depende de mí. - Ya lo sé, de la señora Valentino.
Por eso he accedido a que él supervise el guión
y a incluirla a ella en la nómina como asesora artística.
Falta otro a quien consultar.
¿Qué? Quiero hablar con quien quiera que sea rápidamente.
Señor Lasky, no creo que pueda usted hacerlo.
¿Pero qué dice? ¿Por qué no he de poder hacerlo?
Pues porque murió hace 4.000 años.
Ah, esos malditos huesos.
Recuerda, quer¡do, que eres el amante más grande de Europa.
Olvídate de que eres del Bronx, ahora eres una condesa.
- Desmáyate, Lorna, desmáyate. - Más moderación, Rudy.
- ¡Más moderación! - Pásale tu mano por la cabeza.
- No le manosees la peluca. - Parpadea.
- Una ligera sonrisa, querido. - Mueve los ojos.
Eso es, Rudy.
- Más - Menos.
- Ahora, cierra los ojos. - Mueve los ojos, maldita sea.
Jalea, Lorna, jalea.
- Quieto, Rudy, no respires. - Ahora mueve la cabeza.
- Totalmente quieto. - Te vas a morir, Lorna.
Pásale los labios por las mejillas.
Cierra los ojos.
Abre los ojos.
Muérete de amor.
Mírala cínicamente.
- Muérete de éxtasis. - Más cínicamente.
Más aún.
¿Estáis preparados?
- ¡Atención al beso! - Atención al beso.
¡Ahora!
¿Le dirá qué hacer en la cama?
¿Tú crees que podríamos decir "corten"?
¡Corten!
- Una polvera. - ¿Quién ha sido?
Que venga Lasky.
- Ha sido una broma estúpida, ¿verdad? -¿Estás aún ahí?
¿Dónde estás? Baja.
¿Quién ha sido el autor
de esta broma tan estúpida?
Me gustaría saber qué clase de hombre es.
Quien quiera que sea el bromista,
es un gallina.
Si tiene valor, que baje ahora mismo.
Lorna tiene razón, es un gallina. No perdamos el tiempo con él,
reanudemos el trabajo.
No reanudaremos el rodaje con Valentino
a no ser que el culpable de esto aparezca.
¿Qué ocurre ahora, Natasha?
¿Otro problema de maquillaje?
Alguien ha arrojado esto a Rudy desde arriba.
Una polvera rosa. ¿Quién ha podido hacer una cosa así?
Como el culpable o culpables de tan irreflexivo acto
no aparezcan, hoy no habrá más rodaje
con Valentino.
Nadie se presentará porque nadie quiere que le despidan.
Jesse, si yo estuviera en tu lugar y tuviera que tomar una decisión,
no me lo pensaría dos veces: los despediría.
Yo no quiero que se despida a nadie, sólo quiero luchar con él.
Prometo solemnemente
que si la persona o personas
responsables de este irreflexivo acto
se presentan ahora y piden perdón,
se aceptarán sus disculpas
y no se tomarán represalias.
Natasha, debo volver ahí dentro.
- Entonces, ¿por qué acabas de salir? - Porque te quiero.
Quieren acabar con nosotros.
¿Por qué no puede ser todo como antes?
Volverá a serlo, claro que sí.
Cuando después de esta película, le digamos adiós a Lasky.
- ¿Y United Artists? - George lo tiene todo preparado.
Esta tarde vendrá a casa y traerá los contratos.
Eso es lo que tú siempre deseaste.
Oh, querido, lo que yo siempre he deseado
es no tener que depender de toda esa pléyade de inexpertos que nos rodean.
Yo seré el jefe de producción,
el guionista,
el director...
Tú interpretarás el mejor papel de tu vida:
un moro de piel oscura, con barba,
una especie de Otelo intelectual.
"El halcón" será la película perfecta porque será el trabajo de una persona:
nosotros.
Eso es maravilloso, querida, pero debo volver ahí dentro
o habré perdido el respeto a mí mismo.
¿Respeto a ti mismo? Yo lo llamo vanidad.
Si quieres ganarte el respeto del equipo,
benefíciate a esa furcia de Lorna.
Y procura que todo el mundo se entere.
¡Vuelva aquí!
- ¡Venga aquí! - ¡Rudy!
Como siga armando alboroto, tendrá que vérselas conmigo.
Soy la presidenta del club de fans de Sta Mónica, Rudy me está esperando.
¡Tengo una carta, estoy invitada!
Éste es un domicilio particular.
- ¡Rudy! - Haga el favor de marcharse.
Esa Marsha está loca porti. ¿Cómo es?
- No sé quién es. - ¿De veras?
Lo digo sinceramente.
¿Como cuando querías ensayar la escena de amor durante el descanso?
Nunca creí que esto llegara a suceder.
Con todas las mujeres que debes tener, sin mencionar a tu esposa,
no haré el amor en una semana.
Me echaré en la cama y recordaré esto.
Todos los otros no serán más que insulsos recuerdos.
No dejaré nunca de pensar en este momento.
Confiésalo, ¿ha habido otros muchos, Lorna?
No cuentan.
A menudo sueño contigo...
cuando estoy con otro hombre.
¿No te molesta, verdad? Que me acueste con otros.
Todas las mujeres desean ser amadas, Lorna.
Has tenido demasiadas mujeres.
Tantas starlets y Dios sabe cuántas admiradoras...
Sin mencionar a tu mujer. Hiéreme, no seas suave.
Lmagínate que eres el Sheik sobre tu blanco caballo,
arrebatándome la vida con tus brazos.
No seas suave, hazme daño. Haz algo.
Mira, mira, mira, es el desierto.
Cierra los ojos. Confía en mí, he experimentado esto mil veces.
Es el desierto. Brilla un sol implacable,
emergen haciendo olas de las doradas dunas,
mis labios están humedecidos por el sudor... Transpiración, perdona.
- No tiene importancia. - Las ropa pegada a mi húmedo cuerpo.
Tú apareces cabalgando y entonces te inclinas
con tu brazo bronceado y belludo. Me izas hasta la silla,
cabalgamos raudo y veloz,
tus brazos me estrechan fuertemente.
Tus dedos de acero atenazan mis muslos
y después mis turgentes pechos.
Al estrujármelos fuertemente,
noto como si mi carne se desgarrara a la latigazos.
Oigo el crujir de la silla de montar...
hasta que... ¡Rudy!
¡Rudy!
¡Rudy!
¡Cabrón!
Ya me viene.
Rudy, has estado maravilloso.
Creo que me voy a morir.
Ahora no, Lorna, llegaríamos tarde al trabajo.
¿Y bien?
- Sidney. - ¿Qué hay, Rudy?
- Vamos. -¿No esperamos a la señora Valentino?
No.
- Vamos. -Formidable, reaundemos la escena.
- Oyes un ruido tras la puerta y... -No.
Repitamos la escena de amor,
salió demasiado mecánica.
Y creo que... tanto Lorna como yo,
podemos mejorarla ahora.
Claro que podemos, cariño.
Maestro, empiece con la música.
Ycon gran pas¡ón.
¡Acción!
Natasha. ¿Pero qué te pasa?
¿No será por Lorna?
El contrato con United Artists,
George lo ha estado leyendo detenidamente.
Es un buen asunto, Rudy, medio millón de dólares al año.
¡Y a mí me han prohibido cruzar la puerta de los estudios! ¡Bastardos!
Natasha, por el amor de Dios.
Ellos dicen que tu presencia no será requerida durante el rodaje.
- Nada más. - ¡Pero eso es imposible!
He estado semanas luchando para conseguirlo, pero son inflexibles.
No necesitamos a United Artists, no necesitamos a nadie.
Nosotros mismos produciremos "El halcón".
- Y sin su ayuda. - ¡Eres un cabrón!
Aunque hipotecaras esta casa, vendieras tus obras de arte,
tus coches y tus caballos, aún te faltaría medio millón de dólares.
Tú debes dedicarte a las variedades.
¡No eres más que un oportunista
que ha estado llevando mal nuestros asuntos desde el principio!
No hay la menor duda de que tratas de deshacer nuestro matrimonio.
¡Tú querías ese contrato con United Artists!
Pues lo hemos conseguido.
¡Ningún productor de la ciudad te permitiría entrar en su plató!
Ellos crearon esta industria y no van a consentir que una mujer la arruine.
Ella exigió una cláusula con derecho a supervisar, incluso a dirigir.
Todo iba sobre ruedas hasta que empezó a pedir la luna.
Hollywood me está matando. Lo sabes, ¿verdad?
Después de Beaucaire no hay nada que nos retenga aquí.
"Con una jarra de vino, con un libro de versos
y contigo junto a mí en este paraíso..."
Soy demasiado vieja.
- ¿Vieja? No te conviene esa vida. - ¿Qué quieres decir?
Aún conservo mi diploma de agrónomo.
¿Qué nos impide comprar un campo de naranjos?
¿Y produciríamos naranjas "Valentino" sin semillas?
Confiaba en que el destino nos deparara algo mejor.
Pero...
ya veremos.
Mesélope, ¿qué nos depara el destino?
¿Hemos de empeñarnos en buscar nuevos horizontes?
¿Vamos a seguir trabajando juntos?
Seguiremos en el cine, pero...
¿trabajando por separado?
¿Sí?
- Tú. -El espíritu que mueve el Universo.
- Tú. - La canción que despierta el día.
- Tú. - La ola que alisa la arena.
- Tú - La mano que otorga.
- Tú. - La magia de una caricia.
- Tú... - Rápido, antes de que sea tarde.
- Tú. - El misterio de la noche.
- Tú... - ¿Vamos a trabajar juntos?
¡Tú!
¿Vamos a seguir trabajando juntos?
¿Vamos a seguir?
¿Seguiremos?
- ¡Tú! - Mi fuerza motriz.
¿Seguiremos?
¡Tú!
¿Vamos a seguir trabajando juntos?
¡Sí! ¡Claro que seguiremos, Natasha! ¡Porfavor, basta!
¡Tú!
¡Porfavor, líbranos!
¡Libéranos!
¡Déjanos marchar!
- ¡Déjanos marchar! - ¡Natasha!
¡Porfavor, basta ya!
- Del Cielo. - ¡Tú!
- El poder de nuestra religión. - ¡Tú!
¡Natasha! Porfavor, piensa en nosotros.
¿Nosotros? ¡No, es a ti!
¡Escúchalas, creen que eres un dios!
- ¿Es que no puedes olvidarlas? - No más que ellas a ti.
Lo dejaré todo, te lo prometo.
¿Dejarlo? ¡Ya es tarde para eso!
No vas a ir a ninguna parte. ¡Escúchalas!
De la noche. La fuente de nuestro placer.
- ¡Tú! - El poder de nuestra religión.
¡Tú!
Les daría una lección, podría hacer una película.
Eso es, ¿qué importa lo que diga Mesélope?
- Trabajaremos juntos como antes. - ¡No!
- Yo podría hacer una película. - De acuerdo.
Te proporcionaré todo cuanto necesites.
Yo sólo quiero que sigamos juntos.
Todo saldrá bien, estaremos juntos.
Apenas se disipe la idea que ellas tienen de ti,
- podremos estar juntos para siempre. - Pero ahora ya estamos juntos.
¡Natasha, porfavor!
- ¡Tú! - Mi visión del Cielo.
¡Convertiré su cielo en infierno!
- ¡Tú! - Alimento de nuestro amor.
¡Les haré perder el apetito!
- ¡Tú! - El sueño que embriaga.
¡Yo les quitaré la embriaguez con la verdad!
Natacha, porfavor, ¿me quieres?
¡Simplemente dime que me quieres!
¿Tú me quieres?
¡Cielo santo!
Simplemente...
- ¡Tú! - Eres mi vida eterna.
¡Tú... eres mi amigo!
¡Mi amor!
Los vientos del destino nos han separado
y nos han conducido por sendas distintas.
Pero aun cuando sus labios jamás vuelvan a tocar los míos,
podré seguir abrazando su espíritu a través de Mesélope.
No te preocupes, Meloushka,
otros labios te aguardan en tu joven existencia.
Labios que antes te gustaba besar,
labios a los cuales no escuchaste cuando te advirtieron
lo que pasaría.
Puede que tengas razón.
Yo sólo sé que no habrá nunca otro Valentino.
Jamás habrá otro que ni remotamente se le parezca.
Él era un dios.
Aquellos que mataron al César han venido para ensalzarle.
Si al menos me hubieras dicho lo enfermo que estaba...
¿Por qué no me lo dijiste?
¿Qué hubieras podido hacer?
No me hacía caso, ni tampoco a su médico.
¿Has intentado alguna vez que un hombre no se suicide?
Él no deseaba suicidarse, sino que luchaba por su vida.
¡Por el amor de Dios, June! ¡Era un sueño imposible!
EL PREClO DE LA BELLEZA
- Una interpretación conmovedora. - Ha sido horrible.
Lo siento por ella.
No te preocupes demasiado, lo que se suele decir:
"Lo que es bueno para los cultos no lo es para los ignorantes."
Voy a buscar un taxi.
- Eh, George. - ¿Sí?
Me gustaría andar un rato.
Yo preferiría que te acostaras ya para tener un buen aspecto mañana.
Todos los periodistas de Kansas City van a estar allí.
La prensa...
¿lnterpretar "El hijo del Sheik" es noticia?
Es una buena publicidad para la película.
Todo irá bien.
Sí, pero una aparición en público de vez en cuando no perjudica a nadie
¿Tienes las reservas del coche-cama?
Sí, tranquilo.
Salimos para Hollywood justo después de la recepción de mañana.
Tengo tantas ganas de volver como tú.
Pero no por la misma razón.
No. Creo que es más importante que veas a un médico en vez de a Natasha.
Ella estará allí de todos modos.
¿Después de haber disfrazado de actor a ese imbécil y lo que te hizo pasar?
Ten por seguro que la verás.
Esta vez te equivocas, George.
No voy a volver con Natasha.
- Al fin voy a comprar mi naranjal. - ¿No me digas?
- Claro que sí. - Hola.
- Lo que faltaba. - ¿Y si pasamos un buen rato?
- ¿Con cuál de los dos? - Tengo cuerda para los dos a la vez.
Puedo dar mucho de sí si ustedes responden.
Te envidio, mujer.
Yo en este momento no me encuentro con ánimo de hacer ningún esfuerzo.
¿Qué te pasa? ¿Estás en baja forma?
"Mamaíta" conoce un rinconcito
- que está a la vuelta de la esquina. - George, me apetece un trago.
Rudy, esa fulana te obligará a beber mucho.
¿Tú quién eres? ¿Su enfermera o qué?
Hola, Buzz, aquí te traigo a un par de parientes ricos.
Son 25 dólares.
Hoy hemos llegado a tiempo al espectáculo.
¡Hola, chicas!
De acuerdo, Charlie, esa mesa para nosotros.
Vamos, sentaos.
¿Te gusta?
Oh, Rudy, ¿qué les has hecho a los chicos de Estados Unidos?
Nos gustaba más cuando sus mejillas estaban rosadas.
Bien, chicos, ¿qué clase de veneno queréis?
Whisky escocés.
Oh, Rudy, ¿qué te ha pasado?
Ya no nos diviertes,
a este paso me voy a hacer monja.
Rudy, ¿pero qué te ha pasado?
¿Qué les has hecho a los chicos de Estados Unidos?
Nos gustaba más cuando sus mejillas estaban rosadas.
Ahora no nos gusta porque se empolva la cara.
Nos gustaba más cuando llevaba ropa pesada.
¡Dios! Creo que debería borrarle el maquillaje
a Rudy,
el afeminado de los polvos rosados.
Estas chicas hacen siempre lo mismo:
cogen una noticia de los periódicos y fabrican con ella una canción.
En el sur han tenido éxito.
¿A qué se refiere con lo del periódico, George?
No fue nada, Rudy, un simple reportaje.
Un periodista de poca monta, en un intento de medrar,
publicó eso en el Herald. Nadie le prestó la menor atención.
No te preocupes de eso. ¡Rudy!
¡Rudy!
Eh, ni se te ocurra.
Antes de irte, paga la consumición.
¡LA DESGRAClA DEL AFEMlNADO QUE SE EMPOLVA DE ROSA LA CARA!
¡lmbécil de mierda!
¿Cómo se atreve ese insecto a insultarme así?
Ni le prestes la más mínima atención, olvídalo.
¡Ases¡no!
Voy a hacer que se coma sus palabras, le desafiaré.
Por Dios, ¿no sabes que en América están prohibidos los duelos?
No pretendo batirme en duelo, le desafiaré en el ring.
Eso es ridículo, no estás en condiciones de pelear.
¿Ridículo? Te diré lo que es ridículo, George.
El hecho de que haya nacido en una época
en la que se ha inventado una máquina que puede convertir a un palurdo
en una especie de dios...
Que el público haga cola durante horas
para poder sentarse en una sala oscura y verme parpadear.
Se enamoran de ti, destruyen tu matrimonio,
te destrozan...
Y aún te preguntan por qué no te mueres de una vez.
Millones de personas que no me conocen o que nunca me han oído hablar,
- eso es lo ridículo. - Como quieras,
anularé las reservas.
Al hombre que escribió un artículo titulado
"El afeminado de los polvos rosas" en el Herald.
Ese artículo es un ataque injurioso contra mí,
mi nombre y el de mi padre.
Ha ridiculizado mi ascendencia italiana.
Ha puesto en duda mi masculinidad.
Yo le respondo llamándole despreciable cobarde
y le desafío a enfrentarse conmigo en un combate de boxeo
para demostrar, al típico estilo americano,
puesto que yo soy americano, cuál de los dos es el mejor.
Esperando tener la oportunidad de demostrarle
que mi puño, en un guante de boxeo,
puede propinar un auténtico golpe a su sucia mandíbula.
Se despide de usted con todo sus desprecio:
Rodolfo Valentino.
Muchas gracias, señoras y señores, la exhibición ha terminado.
Un momento, amigos, un momento.
No guarden sus cuadernos de notas. Soy Rory O'Neill, del Evening News.
El hombre que escribió ese artículo está en silla de ruedas
y es muy anciano.
Así que yo acepto el desafío en su nombre...
y en nombre de todos...
los americanos honrados y valientes que se precien de serlo.
¡Así se habla, Rory!
Rory, resérvame un asiento en primera fila.
¡Yo quiero estar presente allí cuando le des un buen mandoble!
Eso está hecho, muchacho.
Aceptaré lo que él elija.
Le permitiré elegir a él el arma que quiera.
¿Qué le parece polveras rosas, cielo?
Deben disculpar la susceptibilidad del señor Valentino.
Señores, hoy tiene una premiere muy importante,
- además, su estado de salud... - ¡George!
Calla.
Perdone, no es el lugar ni el momento oportunos.
Quíteme las manos de encima.
No necesito su ayuda.
Le veré en el ring.
Que Dios le proteja.
Te has metido en un buen lío.
Has desafiado al campeón de los pesos pesados de la Marina.
Maldita sea, Rudy, hemos caído en la trampa,
somos víctimas de una burda maniobra publicitaria del New.
Te aconsejo que lo dejes correr.
Eso es lo que ellos pretenden.
"Valentino se niega a pelear".
¿Te imaginas los titulares?
¡Ullman! ¡Ullman!
Obligue a Rodolfo a vestirse y lléveselo de aquí.
¡Lléveselo inmediatamente!
Lárgate, Joseph.
Esto no es asunto tuyo.
Conque no es asunto mío...
Escucha, esta publicidad va a arruinarte.
El hijo del Sheik es una película muy importante para mí.
Se lo advierto, Ullman,
oblíguele a bajar y lléveselo de aquí.
¿Cree usted que no he intentado hacerle desistir, Sr. Schenck?
Pero ya es demasiado tarde.
Entonces, es tarde para los dos.
Considero esto como una violación, una infracción a nuestro compromiso,
por lo que le notifico que si no pone fin a esta locura,
quedará en suspenso el contrato vigente entre ustedes dos
tanto separada como colectivamente.
Y su representado quedará suspendido de empleo y sueldo.
Está usted cometiendo un grave error, Sr. Schenck.
Déjalo ya, George, me tiene sin cuidado.
De todos modos, no tenía intención de hacer más películas.
Después de esto regresaré a California.
Ya, ¿para cultivar naranjos?
Señoras, caballeros
y jovencitos todos.
Esta noche les vamos a presentar
un concurso de baile,
perdonen, quiero decir un combate de boxeo
de tres asaltos de tres minutos cada uno
entre el señor Rory O'Neill,
el campeón de pesos pesados de la Marina,
cuyo peso es de 98 kilos,
en el rincón rojo,
y Rodolfo Valentino, de Hollywood,
cuyo peso es de 70 kilos
en el rincón rosa.
Cuando suene el gong diríjanse al centro del ring
para iniciar el combate que ha de ser limpio,
y que gane el mejor.
Vamos, Rory.
Adelante.
Con ese mariposón no tengo ni para empezar.
¡Cuidado, Rory! ¡Está detrás de ti!
¡Rodolfo, eres un mariposa!
Uno...
- ¡Árbitro, suspenda el combate! - 2, 3, 4, 5, 6...
siete, ocho, nueve...
¡Rory, el galán me ha dado a mí!
¡Maldita sea!
¡No dejes que te abrace!
¡Rory, Rory!
¡Eh, fuera, fuera de aquí!
¡Hijo de puta!
¿Quieres que le deshagan la cara?
¡Por el amor de Dios, George!
¡Tira la toalla!
- Si lo haces, para mí has acabado. - Si no, el acabado serás tú.
Usa tu derecha. Amenaza con la izquierda y pega con la derecha.
- No sabía que te gustaba el box, June. - Lo he oído por la radio.
Rudy, ¿es que no te das cuenta?
¿No comprendes que todo esto es una farsa?
Has equivocado el guión, June,
esto es una cuestión de honor.
¡Muy bien, campeón, mándale al infierno!
Gracias, señora.
Es agradable tener a alguien de mi parte que me dé ánimos.
Oh, Rudy, porfavor.
¡Ánimo, Rory!
¡Ataca, campeón!
¡Dios mío!
Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve.
- Vamos, Rory, tráigalo aquí. - ¡Dale, campeón!
¿Me concede el placer de este baile?
Música, maestro.
¡Olé!
No dejes que te haga eso. ¡Dale!
¡Árbitro, no le permita que se acerque!
Vamos, a su rincón.
¡Por el amor de Dios, mírale la cara!
No, Rudy, porfavor. Rudy, basta ya, porfavor.
No te preocupes, campeón.
¡Le tienes dominado, Rudy, está resollando!
Cierre el pico, señora.
Métase la lengua donde le quepa, guarra.
Permíteme que anule el combate.
Puedes conseguirlo, campeón.
¿Quieres abandonar, guapo, antes de que te despeine?
Uno, dos, tres...
cuatro...
cinco, seis, siete, ocho...
nueve...
¡Muy bien, campeón!
¡Eso es! ¡Eso es!
Señora, ¿me concede el honor de este baile?
¡Lo ha conseguido!
Uno, dos, tres,
cuatro, cinco, seis, siete,
ocho, nueve, diez.
Lo hemos conseguido. Lo hemos conseguido, June.
¡Fenomenal!
¡Bien, muchacho!
¡Te quiero! ¡Te quiero como si fueras mi hijo!
Tendrás cuanto desees, tú mismo podrás extender el cheque.
Te veré en los estudios.
Sin rencores. ¿Un trago?
No, no, esta noche él lo va a celebrar con leche.
¿Leche?
Eh, Valentino, ¿la leche es buena para el cutis?
Para los dientes.
Oh, sí, claro, lo había olvidado.
Para el cutis usa una polvera.
Él es mucho más hombre de lo que usted será jamás.
¿De veras usted cree eso? Bien, pues ahí va otro reto.
Ha aguantado tres asaltos en la pista de baile.
A ver lo que es capaz de aguantar bebiendo en el bar de Kelly.
Vamos, O'Neill, ya le ha ganado una vez esta noche,
y con su derecha.
Tranquilo, George. Acepto.
Bien, nos veremos allí dentro de media hora.
Ese gorila te ha vapuleado ¿no has tenido bastante?
Si quieres acabar contigo no esperes que yo esté a tu lado.
¿A qué te refieres? ¿Qué ha querido decir George?
¿Sabes dónde está la taberna de Kelly?
¿Qué ha querido decir George?
¡Está acabado!
Perdón.
Eh, campeón, ¿quiere decir algo para la prensa?
Vamos, Rudy.
¡Claro!
Diga a todos los cobardes amigos de este tipo
que con el desenlace del combate de esta noche
este americano ha reivindicado
su honory su hombría.
Es un muchacho excelente...
y siempre lo será.
¡Rudy!
¡Luego te veo!
Oh, sol mío,
estás frente a mí.
Oh, sol mío,
está frente a tí.
Qué belleza,
un día soleado...
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