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Original subtitles

Leones, os presento mi nueva línea de negocio para recuperarme

de la trágica pérdida del bar que, bueno, sigo teniendo una llave,

pero como buen pícaro de playa siempre tengo un plan B.

¿Le has puesto ruedas al ataúd? Correcto, para montar un puesto

itinerante a la salida del fútbol, de los conciertos.

Quiero acercar la cultura del espeto

a las grandes masas. ¿Qué os parece?

¿Esto? Que da mal royo. Parece el conde Drácula

yéndose de camping. -Ya está el cabezón

diciendo tonterías. Ni caso. Tú al éxito.

-¿Pero cómo vas a ir con esto por la carretera?

Ya está el guardia civil pidiéndome la ITV.

Anda, vámonos que sois incapaces de decir una cosa buena.

Hala, tira, venga. Qué gente más oscura.

Le quitan a una las ganas de vivir.

¡Espetos! ¡Espetitos ricos, oiga!

Buenos para la anemia. Ricos en hierro y...

¡Uy! ¿Qué pasa?

Para, para, que se ha soltado la parrilla.

-Jacinto, qué poco me queda. Tengo un pie en la tumba.

-Si estás hecho un chaval. A ti te queda cuerda para rato.

Hostias. ¿Está usted bien? ¿Cómo va a estar bien?

Tira, no te pares, coño.

La que se avecina.

-Buenos días, cariño. Voy a desayunar.

-Vale. Yo no.

Ah, que el desayuno soy yo.

Mira, empieza bien el día.

(Timbre) -¡Joder!

Qué oportunos. ¡Puta gente! -Tú no te distraigas.

¡Chusa! ¡La puerta!

(Timbre) -Mierda, me han cortado el ritmo.

Voy a la ducha.

-¡Chusa!

Ya se está escaqueando otra vez.

Bueno, ¿qué? -¿Qué de qué?

-Que si aceptas mi propuesta de relación asexual.

A mí no me tengas así que en la incertidumbre

me manejo fatal. -Pues mal empiezas la relación

agobiándome. -¿Eso es un sí?

Porque te he comprado un anillo en Cartier.

-Sí, sí. Es un sí. Yo creo que a esto tan bonito

y tan raro que tenemos hay que darle una oportunidad.

-Tiene la gargantilla haciendo juego.

Si nos va bien te la regalo por nuestro primer aniversario.

-Sí, vete reservándola porque pondré todo de mi parte.

-Y yo, porque estoy muy ilusionado. -¿Y qué hacemos?

¿Nos damos un beso? -No sé.

Como somos asexuales. -Un piquito sin lengua.

-Mamá, dile a Héctor que salga de la ducha

que me tengo que maquillar. -¿Héctor? ¿Quién es Héctor?

-Tengo que escribir. Mira, luego te llamo

y vamos al cine o algo. Cariño.

-Sí, que esto hay que celebrarlo. Te invito a cenar.

-No podemos salir a cenar todas las noches

que me voy a poner hecha un zurullo.

-¿Pero qué más da? Si no tenemos sexo.

Otro piquito.

-¡Olé ahí los tortolitos!

O sea, que al final hay tema, ¿no? -¿Se puede saber de dónde viene?

Esto ya es un nivel de escaqueo inadmisible.

-Señora, esta vez no le mentiré como suelo hacerle.

¿Podemos hablar un momento?

-¿Qué pasa? No me asuste. -Vengo de la clínica

de reproducción "in filtro". -¿Otra vez con esa tontería?

Que usted es muy mayor. -Estoy embarazada.

-Ostras, pobre niño. -Enhorabuena, Chusa.

-Y a la primera. El embrión se ha agarrado

como una ladilla al vello púbico. -¿Cómo embarazada? ¿De quién?

-Yo qué sé. De un donante anónimo.

No te dicen quién es para que luego no vayas

a sacarle la pasta. Está todo pensado.

-Pues nada, ya solo falto yo. -¡Carlota!

-Qué bien todo, ¿no? Nosotros novios, Chusa mamá.

-Lo único que me ha dicho el ginecólogo

es que durante los tres primeros meses es que no haga esfuerzo,

así que subiré arriba a hacerle la cama en un momento

y el resto se lo hace usted. -Oye.

-Calla, niña, que estoy de antojo. Venga, vámonos.

-Chusa, no le eche cuenta que yo he tenido cuatro hijos

y he trabajado como una mula. -Pero cada cuerpo es un mundo.

-Luego paso a recogerte, tesoro. -No, pero no me pongas motes ñoños

que me vengo abajo.

-Tesoro. ¿Quién era el payaso ese? -Su otro novio.

-Carlota, ya tienes el baño libre. -¿Cómo novio?

¿Te estás viendo con otro a la vez? -Lo que me faltaba

es tener que darte explicaciones a ti

que apareces y desapareces cuando te da la gana.

-Porque yo soy un espíritu libre, pero mi corazón es tuyo.

-Lo mismo te digo. Vete que tengo que escribir.

-Si quieres te ayudo, sabes que soy una máquina de crear.

-No, vete al parque, pinta algo y luego me lo enseñas.

-Se te acumulan los amores. -Y las desgracias.

-Pero vamos a ver, ¿entonces esto está abierto o cerrado?

Esto es lo más de moda que hay, un bar clandestino.

Falta poner una contraseña en la puerta.

¿Para qué? Si solo venimos nosotros.

-¿Y Enrique? Si no entra nunca.

Se pasa el día en el ayuntamiento. Mira lo guapa que estaba aquí.

-Sí, guapísima, caña aquí, por Dios.

Amancio, ¿nos vas a enseñar todas las fotos del álbum

de la hija de puta esa? No te metas con mi Yoli

que te reviento. ¿Tú a mí? ¿Tú a mí?

(TODOS) ¡Eh, eh, eh!

-Perdón, perdón, es que estoy muy sensible.

-Es una pena que hayas roto con Yoli.

Hacíais una pareja de película. Yo creo que debes luchar por ella.

A este ni caso que lo que quiere es que se la quiten de encima

porque es una tocapelotas de... Sí, sí, debes luchar por ella.

Acabo de tener un darme cuenta y de los gordos.

Pero vamos a ver si nos enteramos, que la Yoli pasa de este.

-¿Y tú que sabes, listilla? -Pues que te pone verde.

Le rompiste el corazón, que tú eres muy de eso.

Que a mí también me lo rompiste y todavía a ratos me duele,

así que tendrás que buscar una argucia para reconquistarla.

Eso necesito, una buena argucia. -Tira de un clásico,

dale celos con otra. -Pero es que no hay otra, no hay.

-Eso es lo que me jode. Nosotros siempre

nos lo tenemos que currar más para ligar.

-Las tías buenas siempre elegimos, eso es así.

Me tienes que decir qué marca de espejo te compras.

Apunta: Espejos tu puta madre, apunta.

-Yo te voy abriendo un perfil premium de Easy Date

y a ver si hay suerte. Eso es muy lento.

Tú lo que necesitas es una "Sugar baby".

(TODOS) ¿Una qué? Os voy a enseñar

el futuro del amor. Las relaciones mutuamente beneficiosas.

¿Pero eso existe? Estos son pibones que necesitan

un sugar daddy para que les paguen los estudios,

para vivir lujosamente o para conocer gente interesante,

que no es tu caso, pero eso lo puedes compensar

siendo un amante obsequioso. Claro. ¿Un qué?

-Que le hagas regalitos, gañán. Sí, a estas hembras

hay que echarles billetes. Entonces son... Putas.

-¿Putas? No, cuidado, es una relación

mutuamente beneficiosa, que no te has quedado

con el concepto y además son pibones,

lo que te garantiza un ataque de cuernos de la Yoli

de "me quiero morir por Dios". Que la Yoli pasa de él.

Hasta que lo vea con otra. Claro.

Puedes pasar de una persona como de la mierda,

pero cuando rehace su vida te sienta como una patada

en los huevos. ¿Por qué si ya no quieres nada

con esa persona? Porque piensas: "¿Me habré equivocado?"

¿Y por qué pensamos eso? Porque somos egocéntricos

por naturaleza, como lo de ni contigo ni sin ti.

Somos incongruentes, caprichosos, lo queremos todo, pero vamos.

Que lo hemos entendido. Si no me decís que pare,

yo sigo con mi soliloquio. Sí, apúntame que yo quiero ser

un superpapi de esos. No, sugar daddy.

No empieces a cagarla con la jerga.

Buenos días. ¿Dónde vas vestido así?

Parece que te has escapado de un psiquiátrico.

Me he apuntado a un curso de cocina,

quiero aprovechar mis vacaciones para formarme.

Venga, primera práctica, hazme una tostada.

Enrique no llega con mis porras. No, es de cocina creativa.

Para trabajar en un restaurante bueno, de los que están de moda.

Qué perdido estás. A ti te quitan tu fregona

y eres un pollo sin cabeza. ¿Qué pasa?

¿No puede uno querer progresar? Que los tontos no progresan,

asume de una vez tu condición. Tonto usted

que le ha quitado el imperio su mujer.

Te estás tomando muchas confianzas. Vivir juntos no nos viene bien.

Hombre. Toma, tus churros.

¿Churros? Te dije porras y además están fríos.

¿Qué más da? Una porra es un churro gordo

con más aceite. Pues eso es lo que me gusta,

el aceitillo flotando por el Cola-Cao.

Enrique, ya no me cuidas como antes.

Te has relajado. Antonio,

ya estoy divorciado dos veces, lo último que necesito

es alguien en casa comiéndome la oreja.

¿Vas a vender nuestro pisito de solteros?

No, voy a vender el local. Por fin lo he rescatado

de las garras de Fermín Trujillo. No veo la hora

de quitármelo de encima. Espera, espera.

¿Y si montamos un restaurante de lujo?

De esos que están de moda ahora. ¿Perdón?

Levantaría otro imperio de la nada, o sea, levantaremos.

Yo no pienso meter un euro más en ese maldito local.

Está gafado. Eso lo compra el de Zara

y se arruina. Enrique, mi mente creativa

necesita nuevos retos. Pues monta tú algo.

Es que yo solo no tiene gracia.

¡Pero bueno! ¿Qué hacéis aquí? ¿Cómo era lo de que nunca entra?

Fermín, esto es allanamiento de negocio.

Este ya no es tu local. Ya, pero es que al barril

de cerveza le quedaba un culillo y hemos dicho: "Ya lo rematamos".

Enrique, por favor, no nos cierres el bar,

¿qué hago yo ahora con mi vida? Apúntate a un curso de petanca,

¿a mí qué me cuentas?

¿Quién te va a comprar esto? Si esto es un desastre.

¿Entonces para qué le echabas billetes?

Porque tenía la esperanza de reflotarlo, pero me hundí.

Me hundí. Espetero, danos ahora mismo

las llaves del bar u 800.000 voltios

atravesarán tu anatomía deforme.

Pero bueno, ¿todo el mundo tenía llaves del bar?

Así volaban las patatas. Venga, fuera de aquí todo el mundo.

(Notificación) Mira, ya me ha contestado

una sugarlady. -Olivia, estudiante, 23 años.

-Madre mía, qué pibonaco. Besito virtual "for you".

Venga, fuera de aquí, gorrones. ¡Anda ya! A tomar por culo.

Enrique, estás cavando mi tumba. Pues haznos un favor

y tírate dentro. Vamos.

A ver, cerrajeros 24 horas. Aquí pondremos las mesas

en plan diseño y dejamos la barra para el aperitivo

que en los cócteles es donde más se saca.

Esto es muy pequeño para montar un restaurante.

Mejor, superexclusivo. Cuatro o cinco mesas

y sablazo que te crió. Que está a hacer puñetas,

¿quién va a venir hasta aquí a cenar?

Mira Ferrán Adriá. El Bulli estaba en un acantilado

y lo petaba. Cuanto más caro y más difíciles

de llegar, más vienen. Hay que aprovecharse

de la estupidez de los ricos. Que yo soy político,

no hostelero. Si te ningunean en los plenos.

Os han puesto sillas de milagro. Perdona, tenemos siete concejales.

ACDC está creciendo como partido. Si de verdad quieres tener poder

para cambiar las cosas, tienes que codearte

con los peces gordos y a esos lo que les gusta es comer.

Eso está claro. En este país se cierran

más acuerdos en restaurantes que en los despachos.

¿En qué te crees que se gastaban el dinero los de Bankia

con las tarjetas Black? En comer. Bueno, y en puticlubs;

pero poco a poco, aquí se masca un imperio.

Hombre, por probar. Pero si en un mes no funciona,

lo cierro. En un mes estamos abriendo

otro Tony and Henry. ¿Tony and Henry?

Hombre, la idea ha sido mía. Yo voy antes.

Qué bien, ¿no, Chusa? Qué ilusión que vaya a ser mamá.

-¿A usted le gustan los niños? -A mí siempre me hizo

mucha ilusión ser padre, pero Gloria no quería

y ya con el panorama que tengo no creo que...

-No, si se lo digo porque mi churumbel es suyo.

-¿Pero qué dices? Si nosotros nunca...

-¿Se acuerda cuando lo relajé en el butacón?

-Sí, pero vamos a ver, aquello fue sexo oral,

¿cómo va a quedarse usted embarazada?

Chusa, ¿me ha hecho usted un Boris Becker?

-¿Un qué? -Lo de irse al baño con eso en...

Y luego llevarlo a... -Sí, pero usted no se preocupe,

usted desentiéndase del niño que yo no le voy a pedir nada.

-¿Cómo me voy a desentender? Chusa, me ha robado usted el ADN.

-No, yo de la casa no he cogido nada.

-Que me ha hecho usted el lío, me ha hecho el lío.

-Le voy a dejar reflexionar que lo veo un poco impactado

por la noticia. -¿Un poquito? Estoy flipando.

-Pues me alegro.

Cómpreme un limpiabaños que se me ha acabado.

-Lexatín, Lexatín.

-O sea, que te vas a vivir con la tanqueta.

Vaya, y el robot de cocina me lo llevo que me lo regalaste.

Te lo regalé para esta casa, no para que te lo lleves a otra.

Pero si no sabes ni cómo se enciende.

Pues aprendo.

A ver si te revientas haciéndote un gazpacho.

Anda y vete ya. ¡Por fin! Qué descanso.

Vicente, quiero que sepas que los meses

que hemos vivido juntos, han sido muy bonitos y...

¿Me vas a soltar un sermón? ¿Ni el día de despedirnos

me vas a decir algo bonito? Sí.

Toma, baja la basura. Eres la crueldad con melena,

pero ya me llorarás. ¡Ya! ¿Yo a ti?

Voy a hacer una fiesta como Madona cuando se divorció.

Ah, las llaves. ¿Qué llaves?

Las de casa, ¿cuál va a ser? ¿La del Ferrari?

Déjame una copia que te puede dar un ictus haciendo cada

y tengo que entrar a por ti. ¿Y por qué me va a dar un ictus

haciendo caca? Por el esfuerzo,

porque eres estreñido por naturaleza.

Y come fruta, por favor. ¡Que te pires ya!

En la puerta de la nevera tienes los supositorios.

Anda y vete con tu novia. A mí me dejas en paz.

Vicente, me estás haciendo daño.

Ya volverás con el rabo entre las piernas.

¡Pues donde ha estado siempre!

(Timbre)

Fermín se ha ido a vivir con Menchu.

-Qué bien, ¿no? Lo que tú querías.

-Se me cae la casa encima. Esto sí que es una pérdida

y no cuando cascó tu madre. -¡Papá!

-Estoy deprimido, tengo derecho a decir verdades.

-¿Pero tú no querías estar solo? -Sí, pero no sé qué pasa

que cuando entra un pesado en tu casa al final te enganchas.

Fermín Trujillo me ha jodido la vida.

-Javi, ¿me ayudas a regar las plantas?

-Sí, riega, riega.

-Tu padre aquí no se puede quedar que me lo veo venir.

-Que solo ha venido a comer. -¿Os importa que me quede a dormir?

Es que estoy muy deprimido. -¿Ves? Ya se nos quiere acoplar.

-Oye, que tus padres se nos acoplaron mucho tiempo

y yo no dije ni mu. -¿Que no dijiste ni mu?

-Bueno sí dije, pero no me sirvió de nada.

-Lo que nos faltaba. Con la crisis que tenemos,

encima tener a tu padre aquí metido.

-¿Crisis? ¿Qué crisis? -Pues la nuestra, una muy gorda.

-Sí, la del aburrimiento, que te mueres de asco conmigo.

-Javi, no empieces. -La culpa es del puto Fermín,

como siempre. Maldito el día en que fui a buscarle a la playa.

Ahora seríamos una familia normal y feliz.

-Aclárate. Cuando está mi padre, malo, y cuando no está, peor.

Al final va a tener razón con eso de que es adictivo.

-Como una droga mala.

-¿Y no será que el universo nos está hablando?

-¿Y qué nos dice el universo?

-Que ha llegado el momento de ingresar a tu padre

en una residencia. -¿Y dice el universo

con qué dinero?

Porque nuestro fin de mes empieza el día 8.

-No discutáis por mí que no quiero ser una carga.

Me quito de en medio y ya está. -Ya está con el drama.

-Fermín me ha abandonado, me han cerrado el bar,

vosotros no me queréis. ¡Pegadme un tiro, por Dios!

-Vicente, ya.

Ursulita, a dormir la siesta que está el yayo

diciendo muchas tonterías.

-Tranquilo, yo me encargo de que Fermín vuelva a casa.

-¿De verdad?

¿Harías eso por mí? -Por ti no, por mí.

-Mami, que es un ocupa profesional. Que primero se metió en casa

de su hija, luego en la del viejo y ahora en la nuestra.

Perdona, yo solo me meto donde me invitan,

como los vampiros. Nena, qué pesadita estás.

Disimula la amargura. -¿Tú alguna vez has tenido

una casa tuya? Es que yo no creo

en la propiedad privada. En ese aspecto soy un poco

podemita, pero solo en ese. Te cuelgo los abrigos

en el otro armario que este tiene más ropa que Mar Flores.

-¿Has visto el novio nuevo que se ha echado?

Qué feísimo es. -Sí, pero millonario.

Esa yo no sé dónde se mete que a los dos días tiene otro.

-Porque es lista y no como tú que mira qué fichaje

me has metido en casa. -Porque me ha dado un ultimátum

y mientras no se me cruce algo mejor...

Yo sin un hombre no quiero estar. Este será poca cosa,

pero me da lo mío. Oye, ¿los disfraces estos

dónde los pongo? ¿Qué disfraces? Es mi ropa.

Muy bonita a la par que brillante. Pues claro.

Yolanda Morcillo, la reina del brillo. Trae.

Es que no me caben ni los calzoncillos.

Yo te hago hueco, cariño. Ve colocando las cosas del baño.

Sí, que queréis hablar de mí. Ahora en serio,

¿tú qué sientes por el adefesio este?

-¿Yo qué sé lo que siento? Me estoy dejando llevar.

Yo quiero vivir, no pensar. -Pues habrá que pensar un poco

porque tu inconsciencia me salpica a mí.

-Nena, adáptate un poco, ¿no quieres que tu madre sea feliz?

-Yo sí, pero... -Pues respétame al amante,

hombre, ya. -Que aquí no me cabe nada, lianta.

Yoli, que digo yo que ahora que vamos a vivir juntos,

a lo mejor te apetece profundizar un poquito en nuestra relación.

Me puedes llamar papá. ¿Papá?

Dime, hija mía. ¿Pero cómo te voy a llamar papá

si eres un gorrilla de plazoleta? A lo mejor te sientes más cómoda

utilizando un apelativo más cariñoso y cercano.

Me sentiría más cómoda matándote. Bueno, vamos avanzando.

Ya me has mostrado tus sentimientos,

ahora solo falta modificarlos. Eres un muerto de hambre

que se ha arrimado a mi madre a ver qué pilla.

Vamos a ver, ni que fuese la Koplowitz.

Te estoy vigilando, espetero.

Nada, que no me hago con ella, con el don de gentes que he tenido

yo siempre. Es que no me lo explico.

Tres...

Cuatro...

-¡Teodoro!

Mira, te presento a mi novia. -¿A tu qué?

-Mira, mi hermano Teodoro. Teodoro, Olivia. Olivia, Teodoro.

-¿Qué te ha pasado? -Que me dispararon por su culpa.

-Bueno, la historia tiene matices.

Bueno, ponte cómoda, churri. Este es nuestro cuarto.

-Churri no, ¿no? Oli. -Oli. Oli, Oli. Vale, Oli.

Y dame los 50 pavos del taxi que anda que vives cerca.

-¿Ticket no tienes? -¿Me vas a pedir el ticket

de todo lo que haga? -No. ¿Pero harás muchas cosas?

-Deshacer la maleta. -Sí.

-Ya estás sentando mal las bases de la relación.

¿Tú para qué le pagas nada? -Que no, que es un acuerdo

que tenemos. Es una sugar baby. -¿Eso qué es?

-Una relación mutuamente beneficiosa.

Vamos, que follan cuando ellas quieren.

-Vamos, como una novia normal. -Sí, como una novia

pero financiada y un pibón que en circunstancias normales

estaría absolutamente fuera de mi alcance.

Avances de la sociedad moderna. -Pues yo eso no lo había oído nunca

y mira que es raro porque soy DJ. Además, ¿no habíamos dicho

que aquí más tías no? Que este piso es de "single brothers".

-Que no es por vicio, es por darle celos a la Yoli,

bueno, y algún pinchito caerá porque le estoy pagando.

-Qué asco me dais los puteros. -Mira, pero si te conoces

todos los puticlubs de Albacete. Te llamaban

don Cipote de la Mancha. -Eso era antes,

el amor verdadero me ha cambiado. -Sí que te ha cambiado, sí,

por eso al has dejado, verdadero, verdadero.

-¿Sabes lo que es verdadero? -¿Qué?

-¡La hostia que te voy a dar!

-Daddy, a mí en este armario no me cabe nada de nada.

-Bueno, tranquila que yo te hago hueco.

-¿Sí?

-Sí, claro. -¿Y qué quieres hacer?

-Pues no sé, la verdad. ¿A ti qué te apetece?

-No sé, podrías llevarme a cenar a un sitio chuli, chuli.

-Claro, claro, donde tú quieras. -¿Sí?

-Sí, claro. -Voy a ducharme. ¿El baño?

-Ahí, ahí está el baño.

-¿Pero cómo vais a ir a cenar? Si hoy es nuestra noche PP,

pizza y Play Station. -¿Pero tú has visto eso?

Que le den por culo a la pizza. -Vale, me voy con vosotros.

-Que no, que entonces no parecemos novios.

Pierde el sentido absolutamente la argucia.

-Daddy, ¿me traes una toalla limpia?

-Sí, sí, ahora voy churr... O sea, Oli, Oli.

-Me tienes abandonado, como sigas así me piro a Ibiza.

-Que sí, que sí. Mira, las tienes ahí...

¡Olé, olé!

-A ver. Saturnino: seis kilos de gambas, dos de percebes

y tres de mejillones. -¿Pero ese ha pagado lo que debía?

-No lo sé, no llevo las cuentas. ¡Qué fresqui!

-Ni yo tampoco. No me da la vida. Los números los llevaba Teodoro.

-No me hables de él que ya he entrado en fase de odio

y me enciendo. -Ayúdame a cargar que no llego.

-No que la Chusa me ha hecho las uñas.

Si es que de esta mierda se tendría que encargar papá

como ha hecho toda la vida. -No está, pasa de mí olímpicamente.

A saber qué estará haciendo ahora. -Ahí lo tienes. Pregúntale.

-¡Antonio! La pesada, tira, tira.

No te hagas el loco que me has visto.

¿Todavía no has repartido? Yo a estas horas

ya había terminado. Es que me da miedo ir a la lonja

sola a las 5 de la mañana. Me miran raro.

Pero porque no pintas nada, no porque quieran violarte, creída.

¿Hasta cuándo me vas a dejar sola con Mariscos Recio?

Hasta que quiebres o me vendas tu parte.

Te la compro por un euro. ¡Ni muerta!

-Vende, mami, que dentro de un mes no vale ni eso.

-Que no, que estoy harta de que me someta.

Pues sigue sufriendo, veré cómo te arruinas

mientras yo triunfo con el Tony and Henry.

Madre mía, esto parece Falcon Crest.

Me pido a J. R. ¡Eso es Dallas, inculta!

Ya está la travesti corista metiendo baza.

¿Qué es eso del Tony and Henry? Mi nuevo restaurante de lujo.

Nuestro. Eso.

Es que los plurales no... Le vamos a poner tres estrellas

Michelín. ¿Cuántos neumáticos hay que comprar para conseguir eso?

Las estrellas te las da un equipo de inspectores

grastronómicos. Os irá muy bien el restaurante,

se os ve muy preparados. Que nos dejéis trabajar, cansinas.

Me parece una vergüenza que te pongas a montar otro negocio

en vez de ayudarme a mí. Te recuerdo que también

es tu imperio. Ya no, me lo usurpasteis,

ahora a pagar tu traición. ¡Toma hostia del karma!

Déjale. Si la hostia se la va a dar él que no sabe ni lo que hace.

Demonio con peluca, tengo pensado hasta el último detalle

y para demostráoslo estáis invitadas esta noche

a la gran inauguración. ¿Esta noche?

Sí, señor, por todo lo alto. Voy a la pescadería a por género.

Pero me lo pagas. Sí, hombre, son gambas gananciales.

¡Antonio! Que me descuadras las cuentas.

¿Cómo vamos a abrir esta noche? Es precipitadísimo.

Enrique, yo te tengo aprecio y te tengo que advertir

que mi padre es un vende humos, es el Donald Trump español.

Lo sé, pero la idea es buena. A estas alturas de mi vida

siento que necesito nuevos retos. Nuevos retos, no nuevos traumas.

En cualquier caso agradezco tus desvelos hacia mi persona,

al resto del mundo parezco importarle una mierda.

Eso va por rachas. ¿A quién tenéis de cocinero?

A nadie que yo sepa. ¿Pretendéis inaugurar

un restaurante de alta cocina sin cocinero?

Sí, es absurdo. Tu padre es un camicace empresarial.

Tengo que pararle los pies. Me encantaría ver a mi padre

haciendo el ridículo porque lo odio a muerte,

pero como tú estás de por medio y quiero que te vaya superbien,

dejaré que mi yo buena gente venza a mi yo bruja rabiosa

y te voy a dar el número de teléfono

de un cocinero maravilloso. Muy bien, muchas gracias.

Lo conocí en Dubái, cuando salía con Hakim.

Es un pelín excéntrica, pero muy genio.

¿Pero es chico o chica? Chico, es que yo hablo así.

Nicolás, te "whastappeo" el contacto.

"Whatsappea, whatsappea". Esta misma tarde le entrevistamos.

Eso si está libre, porque este no para.

Bueno, hasta "luegui". Te "acompañi", te "acompañi".

Qué mono.

Y si quieres incluir en la carta de postres algo de mi repostería,

estoy a tu entera disposición. Hago una tarta de limón

que te caes muerta. Pues sí, fantástico.

Postres caseros. Voy a preparar una selección

de mis "minitartis" para que las vayas probando.

"Estupendi, estupendi".

Mucha suerte, Enrique, la vas a necesitar.

Qué chica más agradable.

Parece mentira que sea hija de su padre.

Bueno, vete tú a saber. Échate una novia ya,

que estás hablando solo. ¡Fantoche!

-La señora de la casa abriendo la puerta.

-¿Y Chusa? -En su cuarto,

descansando las piernas. -Yo de mayor quiero ser como ella.

-No creo, está embarazada.

-¿La Chusa? Pero si tiene 500 años.

-Lo que me faltaba a mí con el lío que tengo.

Es que me parte, es que me parte. -Con esa edad

es muy fácil perderlos. Un susto, un tropezón.

-Hala, la otra. -Yo ahí lo dejo.

-Es que no puedo vivir sumergida en el caos.

No me concentro para escribir mi libro.

-Pues que te lo escriba la chacha que va a tener más tiempo libre

y más talento. -¡Y dale!

¿Pero cómo vas a rendir si estás todas las noches

zumbándote a Héctor? -Para escribir hay que vivir.

-Dejadla a ella, que vive mucho. -Hola, Bruno, o sea, cariño.

Sí, sí, estoy casi lista. Adiós, cielo.

No me sale natural. -¿También estás con Bruno?

-¿Pero tú no decías que no te ponía?

-Es lo que os iba a contar, que tengo una relación asexual

de pareja con Bruno. -Cómo te gusta complicarte la vida.

-Lo que me gusta es tenerlo todo. Bruno me da amor,

Héctor me da sexo... Es perfecto. -¿Y Bruno tiene el conocimiento

del pequeño detalle del que te tiras a Héctor?

-No, no me gusta hacer daño si no es imprescindible.

-Pobre hombre. Como se entere ya te lo cargas.

-Pero como no se va a enterar. Bueno, me voy.

Cerrad la puerta cuando salgáis. -Venga.

Bueno, pues ya merendamos, ¿no?

-Yo no suelo hacer entrevistas. Sería como hacerle un castin

a Al Paccino. ¿No conocéis mi trayectoria?

Sí, por Dios. Nicolás Monzón. Gran chef internacional.

Era simplemente para conocerte en persona.

Soy un artista, un renovador de la cocina.

He abierto mi propio restaurante en Londres, Miami, Dubái...

¿Y si eres tan bueno por qué estás en paro?

Yo no estoy en paro. Me sentía hastiado, aburrido,

por otro lado en mi éxito observando cómo chavalines imberbes

con pendientes y tatuajes asaltaban mi trono,

así que me recluí para investigar nuevos sabores, nuevas texturas.

Eso, eso queremos.

Estar en la vanguardia gastronómica del panorama

culinario español. Este local es pequeño, decadente

y depresivo. Pero podemos reformarlo.

Pero sí, me encantan, odio lo pretencioso.

La gente tiene que focalizarse en la comida

y no en la decoración. Estamos en sintonía, Nicolás.

¿Nos disculpas un momento? Por favor.

Tengo que hablar con mi socio. Pero daros prisa

que tengo que volver a mi laboratorio.

Enrique, a mi radar de mayorista se le han disparado

todas las alarmas. Este tío es un soplapollas.

Es un genio de la alta cocina. Fue portada de la revista Times.

Parece un cantante de Gabinete Caligari un día de resaca.

Los artistas son así, ellos crean desde sus complejos mundos internos

gestionando sus demonios. ¿De dónde lo has sacado?

Me lo ha recomendado una buena amiga.

Pero si tú no tienes amigas. Bueno, que me gusta y punto.

Solo su nombre ya es un reclamo. Vamos a contratarle.

¿Pero qué pide? Esa es otra. Tú déjame negociar a mí.

No, tú quédate que se va.

Nicolás, no te hacemos perder más tiempo.

Nos encantaría contar contigo. ¿Cuáles son tus honorarios?

12.000 euros al mes. ¿Cuánto?

¿Tú quién te has creído? ¿Messi? El talento se paga.

Yo lleno restaurantes como los Rolling llenan estadios.

Sí, pero es que se nos va un poco. Si pudieras ajustarlo un pelín.

¿Qué presupuesto tenéis? 2.000 brutos y vas que chutas.

Hasta luego. No, no, no, por Dios. Espera.

Yo no he venido aquí a que me insulten.

No, si todavía no he empezado, pero estoy a esto.

Ten en cuenta que es un negocio pequeño

que está arrancando. Hay otra opción,

que yo os diseñe la carta y que se encargue de cocinar

un chef más vulgar. Eso estaría bien.

¿Qué nos cobrarías por diseñar el menú?

5.000. ¿Cuánto?

Pero si es escribir seis recetas en un papel.

Pero os dejaría poner mi nombre en la carta.

Pero si eso lo podemos poner sin tu permiso.

Antonio, que nos demanda. Trato hecho.

¿Cómo lo hacemos? ¿Transferencia? ¿Cheque bancario?

No, en metálico, que tengo un asunto con Hacienda.

Bienvenido al club. Ningún problema, chef.

¿Cómo que ningún problema? Que nos haga una factura al menos.

¡Silencio! Ya me está viniendo vuestra carta.

Caviar de menta esferificado con un granizado de...

Un bolígrafo, rápido. Voy, voy, voy.

¿Pero de verdad le vas a aflojar 5.000 euros a este iluminado?

Antonio, que nos va a diseñar un menú de alta cocina.

Ya solo necesitamos alguien que lo ejecute.

Sí, un sicario y recuperamos los 5.000 euros.

Que cocine los platos, animal. Si cocinero ya tenemos.

¿Quién? Tataki de cococha.

Pero esto está en chino. ¿Pero qué chino?

La cococha es la papada de la merluza.

¿Las merluzas tienen papada? Pues claro, donde todo el mundo.

Lee el resto a ver si te suena.

Pastel de yuca...

Blanca con huevo de codorniz.

Ñoki meloso... Ñoki meloso de...

Patata con trufa negra.

Trae ya que lo leo yo.

Velo de pistilos de azafrán con tierno macarrón

y helado de flores de té.

Bueno, yo lo intento a ver si sale y si no llamo el teléfono

de atención al alumno. Perfecto, el Tony and Henry

abre sus puertas. Esta noche gran inauguración.

No, esta noche no, loco, primero daremos un servicio

pero a puerta cerrada. A modo de ensayo.

No entiendo nada. ¿Ensayo con quién?

"Esta noche gran inauguración del restaurante Tony and Henry".

-¿Tony and Henry? Qué cutre.

Para aprovechar la mitad del cartel.

Hostia, que hay curro, voy para allá.

Sí, sí, corre. Hunde otro negocio con tu simpatía innata.

"Todos los vecinos estáis invitados a probar gratis

nuestro menú degustación diseñado por el gran chef

internacional Nicolás Monzón." -Pues yo no le conozco.

-Da igual, si nos dan de cenar gratis vamos.

No, yo no voy a ese local. Es el monumento a mi fracaso.

Pues nada, cenamos tranquilitos los tres en casa.

-¿Pero porque lo diga el moñas este?

-Nena, empatiza con el dolor ajeno. -Mamarracho, que te han quitado

el negocio. Cómo escuece, ¿eh? -De eso nada, que mi Fermín

no es rencoroso. No, no, yo les deseo lo mejor.

Pero que si se les corta la mayonesa

y provocan una pandemia por salmonela, tampoco pasa nada.

Di que sí, que el universo lo equilibra todo.

Ahí está. Pues a mí me tendría que tocar

el Euromillón.

-Aquí está la cena. Coliflor hervida

con su magnesio, su potasio, su fósforo y su pimentón.

¿Coliflor por la noche? Da muchos gases.

No sé yo si es buena elección para inaugurar

la convivencia amorosa. Pues en la cocina tienes

sal de fruta.

-¿Tú cuánto piensas poner para la casa?

No entiendo la pregunta. Que cuánto vas a aflojar

por vivir aquí. Yo no tenía previsto nada.

Tu parte de la hipoteca más la luz, más el agua,

más el gas, más la comida son 800 euros al mes.

Pero eso es un dineral.

Menchu, di algo, ¿tú eso lo ves bien?

La niña es la que lleva los números

que para eso es autónoma. Pero si no tengo cajón

ni para los calzoncillos y ya me estáis pasando la cuenta.

Tú me pediste una prueba de amor y yo te pido una

de que no estés aquí por el interés.

Me duele que pienses eso de mí. Pues más te va a doler

como no pagues. ¿Estás amenazando a tu padre?

Que no eres mi padre, anormal. Pero si era una broma

para relajar el ambiente, que cuando se habla de dinero

se pone muy tenso todo.

(Timbre) Nena, abre.

-Que abra tu novio que ha llegado el último.

Sí, sí, abro yo.

Pero los servicios como mayordomo me los descuentas de la factura.

¿Tú qué haces aquí? Fermín, estoy muy preocupado

por mi padre, está fatal. No quiere comer, ni cenar.

Estará empachado, dale un Almax. No, no, es emocional.

No quiere que te lo diga, pero te echa mucho de menos.

¿A mí? Pero si me he ido de allí y le ha faltado escupirme.

Porque es un antiguo, no le gusta mostrar

los sentimientos. Me cuadra.

Yo es que no me doy cuenta del torbellino de emociones

que desato. Creo una dependencia en la gente que no es normal.

¿De qué habláis? Que estamos cenando.

-Perdón, es un segundo.

-Que no son horas, un poco de educación.

¿Tú me podrías dejar 800 eurillos? Te los devuelvo en cuanto cobre

mi sueldo de Richelieu. ¿Por qué?

¿Como premio por abandonar a mi padre?

El concepto ya lo pones tú. Vuelve con Vicente,

¿dónde vas a estar mejor? Es que no puedo dejar

a Menchu suelta. Es una maruja con cuentas pendientes en la vida.

Se me dispersa enseguida. Si no te va a salir bien.

No te sale bien con ninguna. Ya está el agorero.

¿Has venido a tocar los huevos? Baja al menos a hacerle la cena.

Que se la haga él con el robot de cocina,

que no me dejó ni llevármelo. Déjate de charlas

que se te ennfría la coliflor. -¿Seguro que prefieres vivir

con esta mujer? Me he hecho el lío a mí mismo.

Le he pedido una prueba de amor y se me ha vuelto en contra.

Ahora no me puedo ir de aquí. Qué decepción.

Yo creía que te importaba mi padre.

A mí chantajes emocionales no que me los conozco todos.

Que tengo el corazón endurecido por la vida.

Claro, yo te alquilo el camión. Son 50 euros la noche.

-Joder, córtate un poquito. -Es que está muy mal la cosa.

Antonio me ha dejado sola con el negocio y no paro

de perder clientes y además no me gusta

porque en la lonja son todo hombres y me miran los...

-Que sí, venga, toma. Hasta luego. -No me apagues la cámara

que se me estropea el género. ¿Para qué lo quieres?

-Para hacerle la mudanza a un amigo.

-¿De noche?

-Qué avería se ha hecho esta en las tetas.

Se las han dejado bizcas. -No entiendo para qué se toca

nada la gente, hay que aceptarse como una es.

-Si se me cayeran los pechos, me hacía dos puntillitas aquí.

-Yo una lipo sí me haría. -Pero eso no es tocarse,

eso es afinarse un poco. -Porque la estructura al final

es la tuya. Aplácate ya, gorda. Teleñecas, voy a tirar la basura.

¿Por qué? Si está medio vacía. -No gastes a lo tonto

que la niña y yo tenemos muy optimizados los recursos.

-Trae que ya la bajo yo. No, tú quédate con tu madre

viendo la tele que la bajo yo. Que no, me quiero fumar un piti,

que mi madre aquí me riñe. Anda, mira, ya tenemos secretos.

Se va afianzando nuestra relación. Que te follen.

-Ven aquí, anda, que estamos viendo un reallity

de cagadas quirúrgicas. Mira. No, voy a ir a mirarle el aceite

a la espetoneta que hoy le hemos dado mucha tralla.

Vale, pero no tardes.

¡Uy, la nariz!

-¡Voy!

Nada, él va a su ritmo.

¿Qué se te ha olvidado? Que me ha dicho Javi

que me echas de menos. ¿Yo a ti? Más quisieras.

Si estoy en la gloria. Será en la mierda.

¿Pero qué has liado? Si no llevo ni medio día fuera.

Mi casa es mía y la tengo como me da la gana.

Vaya regalito tengo yo contigo. ¿Has cenado?

No tengo hambre. Ahora te hago una tortilla.

Me cago en la...

Dime. ¿Dónde estás?

Que me he asomado y no estás en la moto.

Que he ido un momento a la gasolinera

a mirarle las presiones. Pero si está ahí fuera.

Porque la acabo de aparcar, ya estoy subiendo.

Madre mía, qué marcaje. Marcaje ninguno.

He salido a la terraza a tomar el aire

que me ha dado un sofoco. Sube ya. Te hago la cena y me voy volando.

Las Morcillo me tienen controlado. Si es que encuentro la sartén

porque vaya, vaya.

Mírala, si lo sabía. ¡Yoli! Que te vas a cargar el planeta.

Los envases al amarillo. Que no hay manera.

-Si va todo al mismo sitio. Que lo del reciclaje

es un timo para vender más cubos. -¿Y cómo se te ocurre bajar

en pijama? Que pierdes todo el glamour de diseñadora.

-¿Bajo vestida de Noche Vieja a la basura por si pasa

Brad Pitt por aquí? -Paqui se encontró al enano

de Juego de Tronos en Girona. -Que sí, me termino el piti y subo.

-Que no fumes, que te arrugas y estás soltera.

-Qué acoso. La que me ha caído. No bajo más la basura.

-Coño, la Yoli.

Yoli, mira, te presento a mi novia. Yoli, Oli. Oli, Yoli.

-Encantada.

-Bueno, muchos celos no le ha dado. -¿Qué?

-¿Qué? -¿Qué?

-No, nada. -Oye, lo de la mano, no, ¿no?

-No, si era por... Bueno, mira, no sé.

-Conduzco yo. -Ten cuidado que esto anda mucho.

-Mi último sugar daddy tenía tres Ferraris.

-Almai.

-Bueno, pues vámonos.

-¡Hostias!

-¿Estás bien? -Sí, sí.

-Es que te noto así como... Distante.

-Es que ya se me ha pasado la novedad.

-¿Ya? Si hemos quedado tres veces. -Pero estoy muy a gusto.

¿Tú estás bien? -Sí, sí.

-Vale. -Bueno, regular.

Es que tengo una cosa que contarte.

-Yo a ti también. -¿El qué?

-No, tú primero. -No, tú, tú.

-Si lo mío es una tontería. -Lo mío depende

(Teléfono) cómo te pille el día. Perdón.

¿Sí? -Don Bruno.

-Hola. -He estado pensando

que es injusto dejarle al margen del niño siendo usted

el padre de la criatura. Si quiere pagarle un colegio

bilingüe o ponerle un piso a su nombre no seré yo

quien le ponga problemas. -Voy al baño.

-Que no puedo hablar, estoy cenando con Maite.

-No le diga nada de lo nuestro. -¿Que no le diga nada?

Me robó usted mi semen y se inseminó con él.

Se lo tengo que decir. -Bueno, allá usted.

Yo veo la cosa muy verde para esos niveles de sinceridad.

Lo va a dejar. -Coño, la Cuqui.

Pero bueno, ¿qué haces aquí? -¿Y tú? ¿Me estás siguiendo?

-¿Yo a ti? ¿De qué? Pero si tengo novia.

-Olivia, encantada. -Maite, mi ex.

-Un poco joven para ti, ¿no? -Me encantan maduritos, ¿eh?

-Por favor. -Qué cariñosa es. Así todo el día.

¿Te estás pinchando al pianista loco?

-¿Qué te importa? -¿Mira?

-Por favor, dele mesa en la otra punta.

-Esta sí que se ha picado. -Se ha picado la que no era.

-Lo que faltaba, el imbécil este con la niñata buenorra

y yo con el maestro gatillazos.

-¡Maite! -¡Héctor! ¿Qué haces aquí?

-Estoy celoso. -¿Celoso?

-Te he visto cogerle la mano. -Te recuerdo que fuiste tú

el que metiste una amiga tuya en la cama.

-Yo voy de frente.

¡Señora, ocupado!

-No, no, aquí no. -Sí, aquí sí.

-Es que me está esperando Bruno. -Pues que espere, que espere.

-¿Aquí va a venir alguien o estamos haciendo el gamba?

Pusimos "Gratis" en grande. Sería la primera vez que en España

esa palabra no tuviese efecto. Coque, ¿cómo van esos menús?

Van, van. ¿Y este gilipollas

que hace cocinando? Está haciendo un curso.

Os pido que aparquéis vuestras rencillas conyugales.

No, a mí me la pela completamente. Por mí como si revienta.

Esa es la actitud. Ya estoy aquí.

¿Estamos listos, equipo? ¿Pero de qué vas vestido?

De jefe de sala. Voy a controlar el cotarro

como Humphrey Bogart en Casablanca.

Si pareces un crupier. Y tú un enterrador y no digo nada.

Cliente, cliente.

-Josefina Palomares, mesa para uno.

Si me acompaña, por favor.

El asiento al fondo que hace usted feo.

¡Antonio! Pues anda que tú estás guapo.

Chusa, ¿dónde vas con los niños? Así me ahorro hacerles la cena.

Menú infantil tenéis, ¿no? No, es cocina creativa.

Yo quiero espaguetis. -Lo que te pongan.

Venga, circulando y no me toquéis los huevos.

Cada uno con vuestro iPad. -Buenas noches. ¿Mesa para dos?

Vaya por Dios. Por aquí, por favor.

Les sugiero el menú degustación que es lo único que hay.

Es que a mí esta comida tan elaborada no me gusta.

¿Y para qué viene? Antonio.

¿No te jode la vieja? Encima que cena gratis.

Tengo tu edad. Pues qué desastre.

Hola. -¿Vosotras venís a cenar?

-Y para reírnos de ti un rato. -Te voy a meter, ¿lo sabes?

Qué minifalditas. Esto, esto son clientas.

Adelante, bienvenidas.

Bueno, pues ya tenemos el local lleno.

Ya solo falta que lo llenéis cobrando.

Vecinos, bienvenidos al Tony and Henry.

Vais a poder disfrutar de un maravilloso menú degustación.

Está completamente fuera de vuestro alcance,

así que aprovechad porque no volveréis

a comer así en la vida. Más que una cena

es una experiencia sensorial. Una explosión de sabores,

de texturas que acariciarán vuestros paladares.

Que sí, pesado. Saca ya la comida que me tengo que tomar la pastilla.

Sí, en seguida. Coque, ¿cómo van esos menús?

Van, van. ¿Cocina Coque?

-No preguntes que es gratis.

-¿Qué te ha pasado en el pelo? -El secador de manos,

que tiene una potencia. ¿Qué me ibas a decir?

-Nada, que estarías muy guapa de morena,

como tienes los ojos claritos. -No, endurece las facciones.

-¿Y tú qué me ibas a decir? -Que si vamos mañana

a patinar sobre hielo. -No, que me mato.

-Bueno, pues está todo hablado.

-Muchacha, ¿pero cómo tomas las curvas?

-A mí no me apetece irme para casa ya.

-¿Y dónde quieres ir? -A bailar, tío.

Llévame a un reservado y pedimos algo rico.

-Yo es que estoy lleno todavía, tengo la pechuga Viceroy aquí.

-Villeroy. -¿Qué?

-Que Viceroy son los relojes. -Eso, eso.

Es que ya mezclo los tecnicismos a estas horas.

-Pues nada, me llevo el coche y te lo devuelvo en un rato.

-No, te acompaño. -¿Sí?

-Sí. -Ese es mi sugar daddy.

-Nos vamos con la juventud. -Pescadero, ¿qué pasa con la cena?

Llevamos esperando una hora. -El pollete se me ha dormido

encima del iPad. -La explosión de sabores,

¿qué era? ¿El pan con mantequilla? Niña, la cocina creativa

va más lenta. Esto no es un burguer.

Una hamburguesa, qué rica. -¿Nos vamos?

No, pero esperad, que ya sale. Qué coñazo de clientes.

Vamos, Coque, por favor. No me pongáis nervioso.

¿Qué pasa con la comida? Es Coque, que va muy lento.

Es que son muchos platos. Venga, coño,

para poner un huevo aquí. ¿Qué es esto?

Nines, ayúdame con la cebolla. ¿Estás seguro de que quieres

que esté a tu lado con un cuchillo en la mano?

¿No decías que lo tenías superado? He superado el amor,

pero no el odio. Coque, ¿este es al pastel

de yuca blanca con huevo de codorniz?

Es que se me ha desmoronado un poco.

Pues venga, fuera, deconstrucción. ¿Pero qué haces?

No, que lo estropeas. ¿Pero has visto esto?

Parece el vómito de un mapache. Igual está riquísimo.

No, no, para eso están los de fuera.

Esto es para Tránsito.

Hostias. Cuidado.

Coque, por Dios, rápido. Se me ha congelado la mano

con el nitrógeno líquido. ¿Pero tú estás cocinando

o quemando verrugas? Que hace falta para hacer

un suspiro de melón con jamón serrano a la hierbabuena,

crocante por fuera y cremoso por dentro.

No sé. Trae la mano y ponla bajo el grifo.

No, tráela para acá, eso hay que amputar.

Pon la mano aquí. Nines, por favor.

¡Me están poniendo a parir! Como me sigan tocando

los huevos saco la pistola eléctrica.

Antonio, contrólate con los clientes.

Eso se está quemando. ¡Hostia! Las cocochas.

Pero qué desastre, qué desastre. ¿Qué pasa? ¿Os ayudo?

No, gracias. Sí, saca del horno los ñoquis

de patata, por favor. Que no, no te metas en mis negocios

porque me los acabas quitando. Perdón.

¿Qué haces aquí? Vuelve a tu mesa. Algo le habéis dado a Tránsito

que se está poniendo azul. -¿Azul?

Tránsito. ¿Qué le pasa?

Parece la niña del exorcista. Tiene un shock anafiláctico.

¿Qué llevaba eso que le habéis dado?

Yo qué sé, pregúntale al tonto. ¿No le has preguntado

si tiene alguna intolerancia? Es ultracatólica,

es intolerante a todo. Intolerancia alimentaria.

Que no me chilles, ¿por qué no se lo preguntas tú?

Porque tú eres el jefe de sala. No puedo respirar.

-Traqueotomía. Tráeme un canuto de boli Bic.

-Quita, señora. Ayúdeme a llevarle a casa

que tengo Urbasón. -¿Pero qué ha pasado?

Coque que la ha intoxicado. ¿Coque?

-Tranquila, Tránsito. El señor está contigo.

Usted rece por si acaso. Yo me despido

que estoy viendo que aquí no voy a cobrar

y currar para nada es tontería. Qué desastre.

Aquí viene Chicote y se hace el haraquiri.

Si Coque no vale ni como pinche, ¿por qué no has contratado

a Nicolás? Porque cobra un dineral.

Enrique, lo barato sale caro. No pienses en pequeño.

-Qué vergüenza. Es que bailas mal, mal.

Te pareces al pringado este de Mandanga Style.

-Claro, porque soy yo. Eh, pibitas del mundo.

-Sí, claro, y yo Lady Gaga. -Baja el volumen

que está mi hermano durmiendo. ¡Hostias!

-¿Qué cojones voy a estar durmiendo?

Estaba preocupado. ¿Qué horas son estas?

Pensaba que os habían raptado y violado y troceado

y metido en un contenedor. -Qué cabrón.

Te has pasado la pantalla del castillo.

-¿Tú me estás escuchando? -¿Este es tu hermano o tu padre?

-Tú cállate, fresca. Que tu madre estará contenta.

-Que te follen, paleto.

-Paleto dice la niñata. Qué barbaridad.

Pero si soy DJ. DJ Theo, con H intercalada.

-Un respeto a mi novia que te intercalo una hostia.

-Si no es tu novia, la estás pagando.

-Que es un acuerdo mutuamente beneficioso.

No pillas el concepto. -Pues ya no te digo

cómo me he pasado la pantalla. -Si ya lo he visto,

has matado al trol, se ve la cabeza.

-¿Pero con qué arma? -Tú sigue jugando a chorradas

que me voy a echar un pinchito. ¡Pumba!

# Dime que te gusta, dilo nena. # -Te estás echando a perder.

-# Te voy a dar salami # aquí en la arena. #

-Nuestro vínculo se debilita. -Que te follen.

Oli.

¿Oli? Claro. Tanto bailar, tanto bailar.

Bueno, pues al despertar salami "in the morning".

Madre mía con la sugar. Su puta madre.

-Para no poner un duro desayunas con ganas.

Nada, es mi sino. En todos sitios me cuentan

las tostadas. Déjale que desayune a gusto

que me tiene que llevar a Ikea a comprar baldas,

que tenemos más cremas que la Preisler.

A mí ese sitio me impone mucho. Como te desorientes

con las flechas del suelo te pierdes y apareces

a los tres días deshidratado en la sección de cacerolas,

salvo que encuentres la cafetería y sobrevivas comiendo arenques

a la mostaza. ¿Eso es un chiste?

No, no, es una angustia que tengo. Que me lleves, hombre ya,

con tanta tontería. Que para todo tiene una anécdota.

Porque soy un hombre de mundo. Perdón.

¿Por qué te vas a hablar a otro lado?

Porque es de mala educación hablar por teléfono en la mesa.

¿Sí? Este te oculta algo.

-No me pongas mal cuerpo. Que sí, que luego bajo.

No, luego no que no me coge el teléfono y estoy trabajando.

Baja un momento. Yo no puedo estar en todo,

que yo tengo mis menesteres. Gracias, Fermín.

-Pregúntale. -¿Quién era?

El señor presidente que se ha olvidado

de la contraseña del banco y hay que hacerle

una transferencia al de la piscina que estamos sin cloro.

Bueno, no tardes, ¿eh?

-Qué raro todo.

-La Agatha Christie, qué coñazo me está dando.

¿A qué huele aquí?

Vaya, hombre, el que no se va nunca.

Te está llamando tu hijo, ¿por qué no se lo coges?

Porque no lo encuentro. ¿Que no lo encuentro?

¿Qué ha pasado aquí? Nada, que por fin soy libre.

¿Libre? Lo que eres un guarro. Si tengo hasta taquicardia

del asco que me está dando. Cada uno está en su casa

como quiere. ¿En 48 horas te ha dado tiempo

de meter todo esto aquí? Esto es un Diógenes exprés.

¿Qué? Un síndrome de acumular porquería.

Son todo cosas muy útiles. Levántate que limpie esto,

que me das más lata que cuando estaba contigo.

Pues no vengas. A la ducha ya, anda,

que pareces Nicolas Cage en "Living Las Vegas".

Anda, asqueroso. ¡Asqueroso!

Menchu. ¿Vienes o qué?

Que estoy aquí sentada como una tonta.

Amor mío, es que resulta que tengo cita a las 4 con Hacienda

que como he cerrado el bar me tengo que dar de baja en el IAE.

¿Dónde? En una cosa, coño,

que quieres saber de todo. Como me quiten la estantería

que quiero, te la lío. Que sí, amor mío. Te amo mucho.

Todo el mundo metiéndome presión. Cualquier día reviento

y no he hecho testamento, me cago en...

¿Esto qué es?

¡Buenos días, don Bruno!

Ya tengo de todo, mira. El carrito, la cunita,

los biberones, el sacaleches. Aquí están todos los tickets.

-¿Cuándo he dicho yo que vaya a hacerme cargo

de ese niño? -¿Pero no me dijo

que no se podía desentender? -Del marrón.

Además, ¿quién me dice a mí que el padre soy yo

y no un taxista cualquiera? -Me ofende usted

porque lo he seleccionado entre muchos candidatos.

-Qué honor. -Pues sí,

porque es usted inteligente, es usted alto, tiene buen pelo,

porque esto es suyo, ¿no? -Déjese de peloteos.

Quiero una prueba de paternidad. -Si la paga.

-Me sale más caro vivir aquí que en el chalet.

-Estos patucos no me convencen, los voy a devolver.

-Ya.

-¿Oli?

¡Eh!

-Buenos días. Vaya careto manejamos "in the morning", ¿no?

-Hija mía, qué energía y qué flexibilidad.

¿Qué te iba a decir? ¿Pinchito "for you"?

-¿Otra vez? Pero si ya lo hicimos anoche.

-Pero si te quedaste dormida. -Claro, pero luego me desperté.

¿No te acuerdas? -Sí, vagamente.

¿Te puse fina filipina? -Dos veces. Estás hecho un toro.

-¿Y no te apetece repetir? -Claro, pero luego.

Me tengo que ir a clase ahora. -Vale, vale.

-Que te está tomando el pelo. Si estuve yo con la oreja puesta

y no escuché nada. -Que sí, el cuerpo humano aparca

los buenos recuerdos para no... ¿O eran los malos?

-Ya se me ha caído el desayuno, como ya no me ayudas.

-La madre que te parió. A ver si te pones bien

que eres una carga. -Asume las consecuencias

de tus catos, asesino. -A ti lo que te come

es la envidia porque como ahora yo tengo novia y te restriego

a mi amor... -A ver lo que te dura a ti

el pendón ese que ya me ha estado calentando

a mí con el yoga. -¿A ti?

-Por respeto me he centrado en mi tostada.

-Cariño, me voy, me llevo tu coche.

-No, a ver, es que lo tengo que llevar al taller

porque le tiembla...

El alternador. -Pues dame dinero para el taxi.

-Pero si tú eres estudiante, ¿por qué no vas en bus?

-¿Cómo voy a ir en bus si soy una sugar baby?

-¡Ay! Toma, toma. -Y para ropa.

-¿Que no tienes ropa? -Pero muy antigua.

Querrás que esté guapa para ti. -No eres un novio,

eres un cajero automático. -Que necesita ropa la chavala.

Tú a desayunar. -Si se me ha caído todo.

Me estoy quedando famélico. -Joder.

-Y necesito un ordenador. -Pues pilla el mío

que está muerto de risa. -Tiene que ser Mac Pro

con pantalla de retina porque son los mejores

para diseño. -Y te lo tengo que comprar yo.

-Eres mi sugar daddy, ¿no? -Sí, joder, pero...

Luego te veo. ¡Guapo!

-¿Cuánto vale un bicharraco de estos?

-Eres sugar tonto, no cabe duda. -¡Hostias!

-Es que me siento fatal porque no solo

no le dije nada a Bruno, sino que encima apareció Héctor

porque ahora resulta que "don míster no soy de nadie"

está celoso. -Amigui, unas tanto

y otras tan poco. -¿Ya estás hablando de lo tuyo?

-Que no, me reprimo, me reprimo. -¿Héctor te siguió

hasta el restaurante? -Y encima apareció Amador

con una niñata de 20 años. Un pedazo de pibón, parecía modelo.

No sé de dónde la ha sacado. -El amor no tiene edad.

-No tiene edad para los tíos. ¿Cuántos chavales

se van con señoras mayores? -Cabeza nido.

Pero porque ese va a lo que va. -¿Me has llamado señora mayor?

-Tú te conservas muy bien, pero estás más cerca de los 50

que de los 30, eso es así. -No quedo con vosotras

para que me lo recordéis. -¿A ti qué más te da

lo que haga Amador? ¿No decías que pasabas de él?

-Y paso, pero me jode que ligue más que yo.

-Liga porque tiene dinero. -El que le doy yo.

-Consuélate, es como si te la hubieras ligado tú.

-¡Eh! Hombre, reunión de chochetes. ¿De qué habláis, brujillas?

(TODAS) De ti. -Subnormal.

-Amador, dame la llave. -¿La de mi corazón?

La tiene la Oli. ¿Qué te iba a decir?

Necesito que me anticipes el mes que viene.

-¿Ya te has fundido 5.000 euros? -A ver, es que tengo una entrevista

de trabajo de contable y necesito un ordenador bueno,

un Mac. Mira, como ese. -Y no te lo ponen ellos.

-Es que es una empresa online. -¿Y si no te dan el trabajo?

-Ya te lo devuelvo. -Me hago un préstamo a mí misma.

-Ya me estás liando. Es que con los números me pierdo.

-Pues el trabajo es de contable. -Mira, no te doy ni un euro más.

-¿Que no me lo vas a prestar? -Que dejes de sangrarme

-¿Encima que intento independizarme?

-Que no puedo más. Le odio profundamente.

-Es que es antinatural. Los ex deberían morirse.

-Totalmente. -Retoma que te vas del tema.

Llegó Héctor al restaurante, ¿y qué pasó?

-¿Qué va a pasar? Que lo hicimos en el baño.

-¿Con Bruno esperando en la mesa? -Muy lógico todo.

¿Te parece forma de arrancar una relación?

-Pues nunca se sabe. Se empieza siendo buena gente

y respetando al otro. Lo mismo siendo una cabrona

desde el principio la cosa dura más.

-Es que me abordó de repente. No nos dio tiempo

ni a ponernos condón. -¿Lo hiciste a pelo

con cabeza nido? -Esta tía es tonta.

-Tía, que te puedes quedar preñada. -O pegarte una enfermedad.

Ese tío es un papiloma con gorro. -¿Pero cómo me voy a quedar

embarazada si estoy premenopáusica? -¿Y eso qué tiene que ver?

Mientras menstrúes... -Y más tú que eres una coneja.

Te miran y te preñan. -No serás la primera.

Mira Hale Berry con 46 años preñada.

-De Oliver Martínez, qué bombonazo.

-Me estáis agobiando. -Pildorazo, tía.

Corre al ginecólogo. -Sí, sí.

-Ya verás para que te la den. Te van a llamar

de tonta para arriba -Coño, pues lo que es.

-Hola, nena. -Ponte gomita, imbécil.

-Está la cosa tirante.

-14.000. ¿Cuánto?

Si ayer eran 12, ¿por qué ahora 14?

Por gilipollas. Me está faltando el respeto.

Mal empezamos. Y decidid rápido

que si no os subo el precio. No, no, está bien. Aceptamos.

Cómo te gusta tirar el dinero. ¿Cuándo podríamos abrir?

Esta noche. ¿Ya?

Voy a convertir este antro infecto en el mejor restaurante de Europa.

Esta noche gran inauguración, por todo lo alto.

Voy a llamar a Pelocho para promocionarlo por Internet.

No hará falta. Será suficiente con que yo dé una rueda de prensa.

Qué fantasma. Y qué caro.

No vamos a poder pagarle el segundo mes.

En el banco ya no me prestan ni el bolígrafo.

Róbalo, yo siempre lo robo. Que coque se fije bien

en lo que hace y cuando se aprenda las recetas

le echamos. O sea, dentro de un año.

No, dentro de un año no porque nos arruinamos.

Bueno, me arruino, tú todavía no has puesto un duro.

Que lo voy a poner. Estoy esperando a que me venza

un depósito. Ya.

Que sí, que si no me penalizan.

Tu padre engaña a mi madre. -¿Cómo? Si está encantado.

-Hombre, recibe llamadas a deshoras,

se aleja para hablar, luego desaparece por las noches

y hoy va y le dice que tiene que ir a Hacienda

a las 4 de la tarde cuando todos los españoles

sabemos que no abre. -Sí, suena a cuernos que te cagas.

-Y yo he controlado desde la terraza

y de aquí no ha salido, así que se está zumbando

a alguna vecina. -¿A quién?

-No lo sé, dímelo tú. -Como no sea sor Quisquilla

que en cuanto se aleja el Rancio se tira a la bragueta

del primero que pasa. -Pues esa va a ser,

la yegua percherona. Qué hijo de puta.

Se nos mete a vivir en casa y tiene la poca vergüenza

de engañar a mi madre. -Bueno, espera,

habrá que asegurarse. -Sí, porque lo mato.

Vamos a investigar.

-¿Y qué hago con la niña?

-Te dejo a Ursulita, luego vengo. -No, oye, no.

Que tengo síndrome de Eurípides. Yo, era con la D. ¡De Demóstoles!

No. ¡De Descartes! No, no me suena eso.

(Timbre)

¡Eh! -¡Eh!

¡Eh! Nada, que soy arrítmico. Bienvenidos a Villa Borderline,

el nuevo templo de los leones. Tenemos birras, patatas,

aceitunas, videojuegos. Cuota mensual, 10 euros.

Sí, hombre, en el bar no pagabais las cañas.

Sí, teníamos una cuenta pendiente, pero como has cerrado

dramáticamente no nos ha dado tiempo a liquidarla.

Pues me lo descuentas de la cuenta. Vamos.

Hombre, el sugar daddy. -¡Eh!

-¿Qué tal con tu niñata atómica? -Regular nada más.

-¿Pero le has dado celos a la Yoli o no?

-Qué va, si nos vio y le dio igual.

La que se ha puesto celosa es la Cuqui.

Se ha mosqueado y me ha cortado el grifo.

-Paciencia, solo lo difícil es estimulante.

-¿Qué? -La Yoli es una minitanqueta.

Hasta que no vea que la cosa va en serio no se preocupará.

-Pero para cuando se dé cuenta este se ha arruinado.

No veas cómo chupa la otra. ¿Sí? Cuenta, cuenta.

No, de dinero.

Ya no es hombre florero, es novio cajero.

-Y no veas para aguantarle el ritmo.

Anoche salimos ya acabé reventado. Tampoco te quejes

que te estás empotrando a un pibón, no te has visto en otra.

¿No os habéis acostado? -Sí, pero no me acuerdo.

¿Cómo no te vas a acordar de haberte empotrado

a semejante pibón? No sé. Veo fallos en la argucia.

Si estoy aquí escribiendo una queja.

-Ahora le ha sacado un ordenador y de los caros.

-Claro, tiene que estudiar, es una relación

mutuamente beneficiosa. -No puede ser

porque no llego a fin de mes. Me lo ha gastado todo.

Cómpralo en tres meses. Pagas la primera cuota

y cuando te la empotres lo devuelves.

Esto lo devuelvo mañana. He visto uno azulón

que va más con mi estilo. Fermín, tus mundos me superan.

¿Y qué hago? Si soy un "fashion victim".

Cojonudo. Pues me voy a comprar un ordenador antes de que cierren.

"Computer for you, mandanga for me".

-Qué cutre eres. No puedes tener una relación normal.

-Anda que el que fue a hablar.

Estas patatas están rancias.

Lo siento pero es pronto para hacer una prueba

de paternidad. -Bueno, volvemos en un rato.

Vamos a tomar un café. -Pronto en el ciclo del embarazo.

Para hacer la prueba hace falta ADN fetal y hasta la semana 14

no podemos hacer la amniocentesis. -En la incertidumbre

me manejo fatal. Es un problema que tengo.

-¿Qué incertidumbre? Que es tuyo te digo.

-Me robó el semen. -Cuando una ha sido

drogadicta y puta la miran de otra manera.

-Hay que joderse.

A estas alturas de mi vida y con estas chorradas

de adolescente. -Tranquila, me haré una vasectomía.

Mi talento debe morir conmigo. -Héctor, a veces dices

unas tonterías. -¿Qué he dicho?

-Hola. Hemos tenido un accidente romántico y quiero la píldora

del día después. -¿Pero tú cuántos años tienes?

-45. -¿Tantos? A mí me dijiste que 42.

-Y tú me dijiste que me devolverías mi dinero.

-Bueno, pues empate. -¿Seguro que quieres meterte

un chute como ese a lo tonto? Mira que dan unas lloreras.

-Yo las lloreras ya las tengo desde hace tiempo.

-La puta vida es un drama. No somos más que una panda

desgraciados dando palos de ciego. -Sí, creo que será mejor

que el médico te dé la píldora. -Vamos un momento aquí al lado

que he visto unas cortinas muy monas de la Patrulla Canina.

-Hasta que no me demuestren que soy el padre

no me gasto más dinero en cosas para ese niño.

-Bruno. -Hostias, marronetis.

-¿Me has preñado a la asistenta? -No, no, no.

O sea, aún no está claro. -Sí, señora.

Su novio es el padre de mi hijo. -¿Cómo su novio?

-Di que no tuvimos sexo. Que me hizo un Boris Becker.

-¿Un qué? -Que me hizo una...

Se guardó en...

Se lo llevó a...

Y se lo metieron en... -El instinto maternal

que me trae loca. -¿Y tú qué haces con este?

-No, yo venía a revisión, me lo he encontrado aquí.

-La mentira es el cáncer de esta sociedad

decadente y putrefacta. Venimos a por la píldora

del día después. Anoche lo hicimos a pelo y se está agobiando.

-¿Qué? -Es que como tenemos

una relación asexual, yo pensé... -No, con estas cosas no.

-Bruno, pero espera. -Qué feo, señora.

Esas cosas no se hacen. -¿Y tú?

Que le has hecho una felación a mi novio.

-Cuidadito, mamadilla terapéutica y para subirle la autoestima.

-Bruno, déjame que te explique.

-Le robaste el semen. -Se me ocurrió en ese momento.

-Alberto Navacerrada. 4, 2, 3, 4.

Hola, buenas noches. Bienvenidos a Tony and Henry.

¿Tienen reserva?

Muy bien, por aquí, por favor. Adelante.

¿Pero cómo se te ocurre hacer jefa de sala a esta aberración

de la naturaleza? Alba es una chica sofisticada

y elegante que da muy buena imagen al local.

Esto va a parecer un club de drag queens.

Le brilla la peluca con los alógenos.

Ese puesto era mío. Asúmelo. Tú no caes bien.

¿Que no caigo bien? Si soy un amor.

Tengo amigos por toda España y Portugal.

Sí, pero mejor quédate en la caja cobrando

que eso se te da muy bien. Cojonudo.

¿Ahora soy el chico del datáfono? Me habéis hecho el lío otra vez.

¿Queréis dejar de discutir? Que da muy mala imagen.

Tú sí que das mala imagen, Eres la nieta de Carmen de Mairena.

¿Sabes lo que me ha costado traer a gente elegante

a la inauguración? He tenido que tirar

de todos mis contactos políticos. ¿Qué contactos? Eres un mindundi.

Señor Delfín, me parece que el chef le está dando al "drinking".

¿Qué?

Nicolás, ¿sueles beber mientras cocinas?

¿Estás dudando de mi profesionalidad?

No, por Dios, pero... No he pasado por tres clínicas

de desintoxicación para que ahora llegues tú

a juzgarme. Ah, que tenías problemas

con el alcohol. No tenía ese dato. Es que eso queda feo

en el currículum. Esto es ron miel

y me ayuda a templar los nervios de cara al estreno

y no me distraigas que pierdo el ritmo del menú.

Perdón, perdón.

Esperemos que tenga más miel que ron.

Buenas noches. Bienvenidos a Tony and Henry.

¿Tienen reserva? -No necesito reserva,

soy Beltrán Acevedo. -¿Quién?

-Señorita, esto es como si usted se dedicase al fútbol

y preguntara quién es Guardiola. -¿Quién es Guardiola?

-Soy el crítico gastronómico más importante del país.

Sí, claro, Beltrán Acevedo. Bienvenidos.

Alba, siéntales en la mesa de las grandes personalidades.

¿Dónde? Ah, por aquí, por favor. No nos ponga a parir

por esta tontería. -Yo nunca pongo a parir a nadie

sin motivo. No sé si sabe que nuestro chef

es el gran Nicolás Monzón. Lo sé, por eso he venido,

le conozco. ¿Sí?

Se tiró a mi mujer. -¿A esta?

-No, yo soy la nueva. -Bueno, seguro que al final

salió ganando. En el fondo le hizo un favor.

Espero que su indudable profesionalidad le impida

que detalles de índole privado influyan en su crítica.

¿Cenamos? Sí, sí.

El primer día y ya viene un crítico gastronómico.

Qué buitre. Ese quiere cenar gratis.

Que no se entere Nicolás, que ya está muy nervioso.

Ya está aquí el hijo de puta ese. ¿Por qué me encuentra siempre?

¿Porque te encanta dar ruedas de prensa?

Por su culpa me cerraron mi anterior restaurante.

¿Pero no te habías retirado a investigar?

Cómo miente este. A la mierda la carta.

Voy a innovar. No, que ya hay gente que ha pedido.

Joder, qué alto está esto. -¿Pero cómo vienes con tacones?

-Que yo no voy plana ni a mear, cariño.

Uy, nena.

Mira, desde aquí lo bicheamos todo. -Igual estamos haciendo el tonto.

¿Y si no han quedado hoy? -Que sí, que Fermín se escaquea

todas las noches. ¿No ves que estos están

en todo el subidón?

-Papá con sor Quisquilla, es que no me lo creo.

-Pues créetelo. Mira, la mesa está puesta

para dos y la peluquitas no cena porque está obsesionada

con el engorde. -Pobre papá,

es que lleva una época muy mala. Le han dado tantos palos

que está desorientado. -Desorientado se va a quedar

de la hostia que le voy a meter yo. Pásame el bocata de queso.

¿El tuyo de qué es? -De chorizo.

-Pues venga, mitad y mitad. -Hala.

Qué bien has frito los boquerones. No están nada grasientos.

Doraditos por fuera y jugositos por dentro.

No seas pelota. ¿No ves que estoy enfadada?

Guapa, preciosa, maciza. Quita, anda, zalamero.

Que me has dejado sin Ikea. A mí no hay cosa

que me fastidie más en el mundo que pintarme los labios

y que me dejen en casa. Que Hacienda

es como Giselle Bunsen, si tienes una cita con ella

no puedes faltar. No me hables de otras

que la tenemos. Que no, tonta, tú tranquila

que este latin lover es enterito para ti esta noche.

(Teléfono)

Ya estamos. ¿Quién te llama siempre a estas horas?

Serán los de Vodafone para venderme algo.

¿A las 11 de la noche? Es que le ponen unos objetivos

a los comerciales que no llegan. La niña dice que me ocultas algo.

La niña tiene muy mala hostia. Oiga, no sé de qué empresa

me llaman, pero no son horas, que tengo a la parienta

cabreada como una mona. Me ha llegado un mensaje

de mi padre, que se siente muy solo y está harto de vivir.

Que adiós. Ah, que ha saltado la alarma

de la domótica. Baja antes de que haga

una tontería que a ti te hace más caso.

Sí, sí. Enseguida bajo a resetearla.

¿Qué alarma? Si no hemos oído nada? Si es una silenciosa

que les suena a ellos en la central

por si hay niños durmiendo. Que baje el presidente,

¿por qué tienes que ir tú? Porque soy el Richelieu.

Tendré que justificar mi sueldo. Pues no bajo contigo

porque estoy en bata y tengo más pereza que celos,

pero tú me ocultas algo. Que no, tranquila que ahora vuelvo.

Y no me des tanto amor que a mí eso me atosiga.

Encima. Para sentirme sola ya tenía a Fidel.

Ahí te lo advierto.

¡Coño ya!

-Oli, te traigo lo tuyo. Madre mía.

-Qué bien me viene. Dame la clave del Wi-Fi.

-¿Y si te doy otra cosa? -Amador.

-Descansa un poco, mujer, oxigena las neuronas.

-¡Gilipollas, mis apuntes! -Perdona, perdona.

Perdón.

-Amador, tengo un trabajo mañana, ¿quieres que suspenda?

-A mí también me tendrás que hacer un trabajo,

que me estoy dejando una pasta.

-¿Pero tú qué te crees que soy? ¿Una puta?

-No, no, no.

-Soy una sugar baby, no te equivoques, ¿eh?

-Ya lo sé, pero es que tengo un lío.

A mí se me escapa algo. -Mira.

-¿Dónde? -¿Qué?

-No soporto a los hombres insensibles.

-Que yo soy muy sensible. -No.

-¡Oli! -Me voy a estudiar al salón.

-¡Oli! -No.

-¡Oli! -¡No!

-Joder, esto es como estar con la Cuqui otra vez.

Me acuesto amargado.

(Timbre)

¿Tú otra vez? ¿Qué haces mandando

mensajes suicidas? Eso es chantaje emocional.

Nadie me quiere, Fermín. Madre mía.

¿Qué hago yo aquí? Coleccionar mierda.

Una cosa es que estés de bajón y otra cosa es que conviertas

tu casa en la madriguera del Alien. Me siento acompañado

por los detritus. ¿Quién?

Espérate que ahora ve marcianos. Vete, Fermín.

Deja que me apague lentamente como un deshecho más.

No, no, esto hay que limpiarlo. Yo no puedo porque tengo arriba

a la novia hecha un basilisco. Cuidado. ¡Uy!

Ahí se ha movido algo. ¿Eso qué es? ¿Es una rata?

Ay, pero si es Ursulita. ¿Qué hace aquí la niña?

Que va a coger una infección mortal de necesidad.

Me la ha dejado Lola para irse no sé dónde.

La madre que te parió. Me la llevo de aquí.

Ahora te mando a alguien para que limpie esto.

Que no quiero, que soy feliz así. ¿En qué quedamos?

¿Tú no te querías suicidar? No sé.

Voy del subidón al bajón. Estoy con las hormonas locas.

Hormonas locas. ¿Y ahora qué hago contigo?

Verás la yaya Menchu qué contenta se pone cuando te vea.

Ay, mi niña. ¿Estás bien, cariño?

Qué asqueroso.

Mi niña.

¡Asqueroso!

¿Qué tal ha ido?

-Está al borde del infarto. Trae más mierda. No te cortes.

-Sí, sí. Que huela todo el edificio.

Me encanta. Por una vez soy yo el que le putea.

(Timbre)

Berta, quería pedirte un favor. ¿A estas horas?

Bueno, dos. Uno es ver si te puedes quedar un rato con la niña

hasta que aparezca la madre. Claro que sí.

-Míralo, ahí está. -¿Qué hace con Ursulita?

-Qué hijo de puta, para escaquearse de mi madre

con la excusa de la niña. Y dos que le limpies

el piso a Vicente que se comenta por los rellanos

que limpias muy bien los pisos del prójimo.

Yo te voy a dar 10 euros la hora. Eso fue un favor

que le hice a las chicas a cambio de...

Berta, te lo pido por favor. Que le ha dado un Diógenes exprés,

pero yo ahora vivo con Menchu y está la cosa muy tensa.

Que no, Fermín, que no me dedico a eso.

Lo dice la Biblia. "Darás de comer al hambriento,

de beber al sediento y limpiarás al mugriento".

La Biblia no dice eso. No inventes.

Bueno, un favor por otro.

¿Has oído hablar de mi cunniliguis? No me interesan tus...

Eso que dices. Te lo pido de rodillas.

Qué fuerte, se le está declarando. -Como le saque un anillo

le rompo la cabeza. Foto. Foto para mi madre.

-¿Pero cómo va a estar crudo un filet mignon flambeado

si lleva braseando en el horno tres cuartos de hora?

La señora de la 4 dice que está crudo.

Pues nada, habrá que hacérselo un poquito más.

Hala, listo.

Su filet muñonado con flan y mortadela, señora.

Señorita.

Lo siento, pero es que no me gusta la carne cruda. Me da náuseas.

No pasa nada, aquí estamos para servir al cliente.

¿Está todo a su gusto? La comida normalilla.

Pero siempre os puedo hacer una buena crítica

si os enrolláis un poco. Claro que sí, hombre.

Coque, un chupito. Invita la casa. ¿Qué chupito?

A mí dadme dinero. ¿Perdón?

Es que te hago una buena crítica y te lleno el local.

Vaya, hombre, otra estrellita. ¿Cuánto?

3.000. ¿Cuánto?

¿Pero qué clase de crítico es usted?

Uno con muchos gastos. -Y no me gusta la carne

que sigue estando muy cruda. Coque, llévate el plato.

Bueno, ¿qué? ¿Hay trato o no hay trato?

Por supuesto que no. Enrique, no seas rata,

lo importante es conseguir clientes.

Que no me da la gana, esto es una corruptela.

Pues como todo. ¿Cómo te crees que conseguía yo clientes?

Pues untando a los encargados de los restaurantes.

¿Esta es la 4? Sí, pero no...

Mire, señora, esto es un filete crudo.

-Mira, como Lady Gaga.

(GRITAN)

¡Javi! ¡Javi! ¡Frena!

-¿Pero tú estás sordo o qué? Que llevamos media hora gritando.

-¿Qué hacíais encima del camión? -Espiando a papá

que se ha liado con Berta. -¿Qué?

-¿Y tú dónde ibas con el camión del Rancio a estas horas?

-A un puticlub, ¿dónde va a ir? Que es la hora feliz

de los camioneros. -No, no, a ver.

Es que mi padre echa de menos a Fermín y le estamos puteando

para que se sienta culpable fingiendo un repentino

síndrome de Diógenes, de ahí que venga a un vertedero

y no a un puticlub. -Espera, o sea, que todo esto

lo estás haciendo para sacar a Fermín de mi casa

y que vuelva con Vicente. -Exactamente, lista.

-Pues pide ayuda, que estás tonto. Venga, a cargar, ya.

-Trincad ese somier que está oxidado y da asco.

-¡Una rata!

-Qué asco. -Es un mocasín.

-Bruno, por favor, vamos a hablar las cosas.

Somos adultos. -Bueno, tú eres más adúltera

que adulta. -Bruno, por favor, llámame.

Llámame que tampoco es para tanto. Tú me has preñado a la chacha.

-¿Qué puede salir de un cruce entre un pianista desequilibrado

y una yonki agresiva? -Elton John.

(Timbre)

-Encima tengo un bajón con la mierda de la pastilla.

-Exijo que dejes de acosarme, me has colapsado el buzón de voz.

-Bruno, solo quiero aclarar las cosas.

-¿Aclarar qué? ¿Que después de cenar conmigo

te fuiste a fornicar con otro? -No, no, después no,

en el servicio del restaurante. -¿Cómo?

-Ya me encargo yo. -Claro, por eso volviste

con los pelos de electroduende. Hacía que no me humillaban así...

No hace tanto, pero me da igual. Me cago en todo.

-Te juro que te iba a contar lo de Héctor durante la cena,

pero si solo es un follamigo. -¿Un qué? Suena ya asqueroso.

-A ver, que se están liando y no me dejan dormir.

Yo voy a tener un niño, usted una novia

para quitarle la depresión y usted un novio para hablar

y un amante para los furores uterinos. Todos ganamos.

¿Dónde está el drama? -En que voy a tener

un hijo que no quiero con una mujer que no amo

mientras tengo una novia que se acuesta con otro.

-Este sale perdiendo claramente. -Chusa, ahórrese sus monólogos

porque está despedida. -Despido improcedente,

estoy embarazada.

-Hola. -El que faltaba,

el payaso del gorrito. -¿Perdona?

-Héctor, me estás agobiando. -Estoy sufriendo mucho.

He plasmado todo mi dolor en este cuadro.

Se titula "Celos de mierda". -Qué maravilla.

Déjame ver.

-¡No! -¡Sí!

-Mi arte. ¿Cómo te atreves, musiquito pretencioso?

-¿Pretencioso? Toma ya. -¡Bruno!

-La has cagado. Soy cinturón dorado

en estilo kung fu grulla. -¡Calla!

-¡Movida! ¡Movida! -Graba que triunfamos.

Graba, graba ahí. Graba.

-La que lían por una tontería.

-Buenos días, Oli. -No molestes a la moza

que está estudiando. -Ya, oye, ¿qué te iba a decir?

¿Te queda mucho para terminar el trabajo?

-Si me distraes sí. -Te lo decía por si te apetecía,

bueno, no sé... -Oli, te he hecho un café

para espabilarte.

¡Almai, qué torpe! -¿Qué haces, subnormal?

-Perdón. No tengo fuerza en el brazo por la minusvalía.

-¿Pero qué minusvalía? Si lo has hecho a posta.

-Que no va, que no va. -¡Cabrón!

Que lo tenía que devolver. -¿Cómo que lo tenías que devolver?

-A ver, que era un plan renove que lo voy cambiando

según van saliendo los modelos modernos.

Pues vete a comprarme otro. -¿Otro?

¿Pero quién te crees que soy yo? -Un pringado.

Si lo compró a plazos para devolverlo

en cuanto te echase un pinchito. -Que no, di que no.

Que está celoso por nuestro amor. Tranquila que te consigo otro.

-Date prisa que tengo que ir a la facultad.

-Sí, sí. Joder, qué estrés.

-Pero no le compres más cosas, pagafantas.

Tú lo que tienes que hacer es echarte novia como Dios manda.

-Como si esas no costasen. -También es verdad.

Y son más feas.

-¿Amador? -¡Eh!

-Eh, no. ¿Dónde vas con mi ordenador?

-Luego te lo devuelvo. -¿Cómo que luego?

Oye, ¿cómo que luego? Oye, que está ahí mi libro.

-Oli. ¡Oli! Ya estoy aquí.

Cariño, te quiero, te quiero. -No, no, no.

"Computer for you, pinchito for me" y si no, no hay computer

ni hay nada. -Pero tío, que tengo que entregar

un trabajo a las 12. -Nada, uno rapidillo.

-¡Amador! Abre la puerta. -¿Quién es esa?

-Mi ex, que no lo ha superado. Tú ni caso, venga, para adentro.

-¿Por qué no le abres a la Maite?

Chorizo, dame mi Mac. Tengo escritas siete páginas.

-¿Le has mangado el ordenador? -Es de los dos,

tenemos gananciales. -Si es que piensas con el prepucio.

-Es que la Oli tiene que entregar un trabajo para la universidad

y el que le he comprado yo me lo ha saboteado el cabrón este.

-¿Te estás gastando mi dinero con una fulana?

-Perdona, soy una sugar baby. -Y yo un sugar dady.

-¿Eso qué es? -Pues una relación

mutuamente beneficiosa. -Él le paga los caprichos

y ella le torea. -Oye, bonita, te los pago yo,

que este es un mantenido que vive a mi costa.

-¿No eres empresario? -Este es un hombre florero.

"The flower man". -Que tú en tu perfil

pones que eres muy cariñosa y eres una estrecha.

Por cierto, he puesto una cyberqueja.

-Se acabó, corto contigo. -¿Pero cómo vas a cortar?

Si pago yo. -Esto es un acuerdo de intereses

y tú ya no me interesas. -Mira la niñata,

después de que me lo ha sacado todo. -No te sale bien ni pagando.

-Cuando creo que no puedes ser más patético, te superas.

-Es que me siento muy solo. -Pues cómprate un perro.

-¿Cómo puedes decir que estás solo? Me tienes a mí.

-Ya, pero es que no es lo mismo. -Vamos a echar una partida

y te explico cómo he matado al trol.

-Hasta nunca, pringados. -Oli, suerte en la vida.

Qué desastre de argucia. -Estaba buena, las cosas como son.

-Ya, pero tenía lo malo de una novia

y no tenía lo bueno de una prosti. -Es que con lo de Sugar Baby

te han colado un tecnicismo. -Totalmente.

-Elige arma. -Yo el bazooka.

-Hija, di algo que esto parece un velatorio.

¿Qué te pasa?

-Mamá. -¿Qué?

-Te voy a decir algo que te va a doler.

Fermín te engaña con la beata.

-Menchu, Yoli, ¿qué tal? -De muy mala hostia.

¡Buscona! ¡Robanovios!

-Hija, socorro, las Morcillo. -¿Otra vez?

-Tú no te metas que cobras. -¿Que cobro yo?

-Que cobras. -¿Que cobro yo?

-¡Pelea! Esto se avisa. Y yo con el móvil sin batería.

¡Separaos, locas!

Me cago en la... Espera que ahora voy por ti,

sinvergüenza. ¿A mí por qué?

No disimules que le estás poniendo la cornamenta con esa.

¿Con sor Quisquilla? Mira, mira cómo corre.

Pero si yo soy hombre de una sola mujer.

Bastantes problemas dais de una en una.

¿Y entonces dónde te escapas todas las noches?

A ver a Vicente que está el hombre destrozado por mi ausencia.

¿Entonces? ¿Le he pegado a esta mujer para nada?

Cuidado con las Morcillo, el terror del descansillo.

Lo sabía, Beltrán nos ha puesto a parir.

Se veía venir.

Contentos no se fueron.

"El Tony and Henry, otro quiero y no puedo

que anuncia alta cocina y lo único que encuentras

es un local cutre, mal situado, peor atendido y con una carta

ten pretenciosa como vulgar. Completamente prescindible

salvo que te apetezca tirar tu tiempo y tu dinero."

Qué ensañamiento más gratuito. Y tan gratuito.

Le tenías que haber pagado algo. Estoy harto de chantajes.

Ha sido mi cruz durante 30 años de carrera política.

¿Y por un día más te pones tiquismiquis?

No hay que darle tanta importancia a una crítica.

Como político lo sé mejor que nadie.

Así te ha ido. Esto es una agresión

que clama venganza. Coque, saca el disfraz

de payaso justiciero y tráeme un mocho nuevo

que lo perdí en Ibiza. Ni caso, hombre.

Tenemos un buen proyecto y un gran cocinero.

Que se bebe el agua de los floreros.

Todos tenemos defectos. Yo no.

Solo hay que controlarle el alcohol

y su inmenso talento convertirá el Tony and Henry

en un lugar de referencia.

¡Santa madre de Dios!

Se ha ahorcado con la cuerda del redondo de ternera.

Está frío ya.

"Mi genio no tiene cabida en esta país de envidiosos

y acomplejados. Comprad whisky que se ha acabado.

Nicolás." Esto es encajar mal una crítica.

Estaría de resaca y le ha dado el bajón.

Dicen que los ahorcados eyaculan. Asómate a ver.

Qué asco. Asómese usted.

Ya sale.

Esta moda de la gastronomía de autor se está llevando

a unos extremos... Se ha suicidado por tu culpa.

La que has liado por rata. Que no es por rata,

es por principios. Enrique, lo siento, no sabía...

Que lo siente dice, si lo tenía todo pensado.

Nos ha endiñado al borracho suicida para jodernos el negocio.

Ya está la paranoica desparramando. ¿Y qué hacemos esta noche?

No, esta noche no abrimos. ¿Y si le pedimos a mamá que cocine?

A ella le encanta. Sí, hombre,

he montado un negocio para escaquearme de mi familia,

no para que se me metan todos dentro.

Antonio, tú no has montado nada porque no has puesto un duro.

¿Y la idea no cuenta? Yo soy el cerebro de este negocio.

¿Tendrás morro? Hasta que no inviertas no decides.

Pues si no se me valora, me voy. Pues adiós.

Un mayorista no necesita socios. Crearé otro imperio de la nada.

Antonio, las Morcillo me han pegado otra vez.

Algo habrás hecho. Quita que me he enfadado

con Enrique. Pues vuelve a casa.

Qué pesada estás. Te estoy pillando manía.

Y ahora al curso de cocina con el estómago

que se me ha puesto. Definitivamente se confirma

que este local está maldito. ¿Por qué no lo vendes?

¿Quién va a comprar esto? Voy a dejar de pagar

a ver si me lo embargan. Venga, un abracito cariñosi.

Señor Delfín, ¿ha visto usted mi...? Hostias.

Qué día más raro llevo. Coque, espera, ¿qué querías?

¿Yo?

Como para acordarme.

Berta, ábreme, mujer, que ya sé que no tienes nada

con Fermín. Me han cegado los celos.

Soy humana. -¿Y cómo sé que no me pegaréis?

-Cuando venimos con filetes empanados

no te pegamos. Eso es cuando venimos

con las manos libres. -Cada vez que pasa algo

me pegáis a mí. -Es que estás metida

en todos los fregados. -Venga, hombre.

Que son de pollo de corral. Que nos han costado un dineral

en Ahorra Más". -¡Dejadme en paz

o llamo a la Policía! Pediré una orden de alejamiento.

-Nada, que no quiere abrir. Déjaselos ahí, ya se los comerá.

-¿Qué dices? Esto se pone chicloso enseguida.

Nos lo comemos nosotras. -Tú siempre pensando en comer

y luego a llorar. Que si la celulitis,

que si te aprietas. -Coño, que esto es pollo,

lo puedo comer. -Frito y empanado.

-Le he puesto una capita fina. -Pues quítasela.

-Pues qué aburrimiento. -Para lucir hay que sufrir.

-Qué dos.

-A mí no me tengas así que yo...

-Bruno, por favor, no me rompas la casa.

-Y a la primera, ¿eh? El embrión se ha agarrado ahí

como una "ladrilla"... Joder. Su puta madre.

-Yo estoy muy ilusionado... (BALBUCEA)

-Y a la primera, ¿eh?

Me vas a dar ahora... ¡No me sale!

Y a la primera, ¿eh? Se ha... Joder, perdón.

El embrión se ha agarrado ahí... Ya. No miradme, por Dios.

Pero esto está en chino. ¿En chino? Si la cococha...

Qué retrasado es.

Mira, te voy a presentar a mi novia.

-¿A tu qué?

-Teodoro, mi hermano.

-Vale, tío. -Teodoro, tu hermano.

Pero esto está en chino.

¿Qué chino? Si la cococha es la papada de la merluza.

Que hasta que no me confirmen que soy el padre,

no pago más dinero... (BALBUCEA) -¡Vamos a primera!

-¿Esto se emite en Rusia?

Y si no llamo al teléfono de atención al alumno.

Hija.... Perdón.

Que tengo un pollo. -Y aquí yo más.

-Y aquí tenemos filetes.

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