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Original subtitles

LA PRINCESA MARIE BONAPARTE

Ser� una intervenci�n muy corta.

Un poco dolorosa, a pesar de la anestesia.

Si quiere, se la podemos realizar pasado ma�ana.

Puede venir a la Cl�nica, por la ma�ana.

�Expl�queme exactamente lo que me va a hacer!

Ya se lo he explicado.

�Olv�dese de que soy una mujer...

...y d�gamelo! No tengo miedo.

Como Vd. quiera, princesa.

El �rgano genital femenino,

...los labios mayores,

...los labios menores.

�Qu� est� haciendo?

Tomar notas. �Le molesta?

No.

�Siga, por favor!

El cl�toris, el meato urinario.

La operaci�n consiste en acercar el cl�toris al meato urinario

...mediante una sutura transversal a ese nivel.

Pero el acercamiento es m�nimo.

�C�mo el movimiento del pene, durante el coito, podr� provocar...

...un goce superior?

La sensibilidad del cl�toris se desencadenar�...

...a cada paso del pene.

�Y se provocar� el orgasmo mec�nicamente?

S�, es fisiol�gico.

Un fen�meno de la fisiolog�a.

�Cu�les son los riesgos?

Ning�n riesgo espec�fico.

S�lo tener que realizar una nueva operaci�n, si no saliera bien.

Desde luego que, como todo acto quir�rgico, implica un riesgo.

Bueno. Hasta pasado ma�ana.

-Gracias. -No hay de qu�, princesa.

�Y, ahora, qu� escribes?

-Mi testamento. -Tu testamento. Pero, �por qu�?

Me dijiste que esta operaci�n no era nada.

Nunca se sabe. Si me pasa algo, todo debe estar en orden.

Est�s loca, Zinzin. No vas a morirte.

No te hagas esa operaci�n.

No est�s enferma; no la necesitas.

S�, la necesito.

Ese doctor te va a destrozar: es un charlat�n. En seguida, me di cuenta.

�D�jame, por favor!

Te lo suplico, Mimi,

...en nombre de tu mama�ta, que te mira desde el Cielo.

�Ya basta, Mimau, me molestas! Ahora no es el momento.

De verdad que no lo es.

-�Adelante! -El doctor Laforgue.

Buenos d�as, princesa.

Gracias por haber venido.

Puedes irte. Ya no te necesito.

Esperar� en el pasillo.

Vi a Halban al pasar.

Es una persona seria, pero yo soy esc�ptico.

La frigidez de usted no va a solucionarse con cirug�a.

Pero Vd. es psiquiatra, Laforgue.

Ante todo soy m�dico, princesa.

Pero tiene Vd. raz�n:

...la frigidez s�lo es una minucia.

Me siento como si estuviera al borde de un precipicio.

Estoy muy mal, doctor.

Quisiera que le entregara este sobre a la doctora que me envi� a Saint-Cloud:

...esa doctora h�ngara.

Es una mujer admirable y promet� ayudarla.

Me habl� de los escritos de Freud de un modo asombroso.

Siento un gran aprecio por Freud, sobre todo por la hostilidad a la que tiene que enfrentarse.

�Cree que el psicoan�lisis es eficaz?

El psicoan�lisis no es un acto quir�rgico, princesa,

...sino un proceso complejo,

...a menudo muy largo,

...de meses o a�os.

Seguro que esta mujer preferir�a recibir este sobre de las manos de usted.

Vd. saldr� de la cl�nica dentro de unos d�as.

No creo que sobreviva a esta operaci�n.

�Est� desvariando, princesa!

Tal vez sea yo quien...

...pero es un hecho.

Creo que voy a morirme.

�Tiene miedo de morirse o desea morirse?

�Tiene miedo de morirse o desea morirse?

Laforgue le plante� una buena pregunta; es inteligente.

La inteligencia de Laforgue fue insistir en que ten�a que ir a Viena a consultarle.

Era algo que, desde hac�a tiempo deseaba.

�Y por qu� estaba convencida de que iba a morirse?

Perd� a mi madre, cuando nac�.

Estaba segura de que iba a morir muy joven.

�Cu�ndo fue esa operaci�n?

Hace dos meses.

�Qu� edad tiene?

Nac� en julio de 1882.

Pues ya no es tan joven.

Creo que esta operaci�n ha despertado los temores de mi juventud.

Entre los 16 y los 20 a�os estuve muy enferma.

Estaba segura de que iba a morirme.

�Y eso la asustaba?

A veces, s�. Ten�a pesadillas.

�Qu� pesadillas?

Pesadillas de mi infancia:

...mi ata�d era arrojado al agua y devorado por los tiburones.

O me ahogaban, me envenenaban o me hund�an candelabros en la garganta.

�Qui�n?

Mi padre, mi abuela,

...a veces Mimau, mi gobernanta.

Pero la mayor parte del tiempo aceptaba mi suerte como si fuera...

...si fuera mi destino, como le hab�a pasado a mi madre.

El testamento que redact� antes de la operaci�n,

...�en favor de qui�n era?

De mis hijos.

�Cu�ntos tiene?

Dos: mi hijo Pierre y mi hija Eug�nie.

Hab�a previsto tambi�n legados para los criados,

...y para mi marido, por supuesto.

Sin m� no se quedar�a en la calle, pero su vida ser�a muy dif�cil.

�Es usted muy rica?

S�, lo soy.

Y soy bien consciente de ese privilegio.

Mi cuna y mis t�tulos son tambi�n privilegios.

Pero son tambi�n cargas y cargas muy pesadas.

Disfruto de esos privilegios; ser�a indecente negarlo.

Pero hoy lo que quiero es conquistar mi libertad de mujer:

...mi libertad de hombre; quiero decir: de ser humano.

Hombre, est� bien dicho.

�Qu� espera de m�, princesa?

Que me analice, dos veces al d�a.

Estoy viejo y enfermo y tengo muchos pacientes.

Dos veces al d�a es imposible, incluso para usted, princesa.

No me abandone.

Antes de venir a Viena, he le�do todo lo que Vd. ha escrito.

�Todo? �De verdad?

�Todo, de verdad! Si tiene alguna duda, puede preguntarme.

Usted es el genio m�s grande de este siglo.

Las teor�as suyas han revolucionado el pensamiento humano,

...como las de Einstein han revolucionado las leyes de la f�sica.

-Su persona... -Es Vd. muy amable, pero...

Soy sincera.

D�jeme que le diga...

...que soy s�lo un hombre que ha trabajado mucho.

No debe sobreestimarme.

Es peligroso para usted...

...y para m�.

Como todo el mundo, soy sensible a los halagos,

...sobre todo viniendo de una mujer tan seductora como usted.

�Pap�, ya he acabado!

�Oh, perd�n!

Es mi hija, Anna.

La princesa Georges de Grecia.

Estoy contenta de poder conocerla.

�Laforgue me ha hablado tanto de usted...

...y de su importante papel junto a su padre!

Y tambi�n me habl� del trabajo que Vd. realiza con los ni�os.

�Sabe lo que me gustar�a?

Que venga a tomar el t� conmigo. Estoy sola en el Hotel Bristol.

Pero es que yo trabajo todo el d�a.

Pero, �qu� se cree, querida Anna? S�lo hablaremos de psicoan�lisis.

He venido a Viena para eso.

�D�game que s�, por favor!

Est� bien. Ser� un placer.

�Perdone! �Has le�do todo?

S�, todo.

Pues, env�alos.

�Disc�lpeme un momento, princesa!

�Por qu� aceptaste su invitaci�n?

Es una mujer de mundo, pero muy absorbente.

Mujer de mundo y absorbente, s�,

...pero tambi�n es inteligente...

...y tiene poder.

Podr�a ayudarnos. Y adem�s, me agrada.

Pap�, siempre so�� con conocer a una princesa.

Ha logrado seducir a Anna.

Tan r�pidamente es toda una haza�a.

Ella es mi Ant�gona, no es ning�n secreto.

Y a usted, �le he seducido?

�Acepta ser mi analista?

Me quedar� en Viena todo el tiempo que sea necesario.

Todo mi tiempo ser� suyo.

Quedemos, entonces, para ma�ana a las tres de la tarde.

Me est� haciendo el mejor regalo de mi vida.

-�Puedo besarle? -No.

Me perd�.

Tuve que venir corriendo.

�Le escribes a tu marido?

�Trabajas?

Escr�bele para calmarle. Cuando nos fuimos, se puso furioso,

�Que siga furioso! Eso le har� reaccionar.

�Diga?

Si, cari�o, ahora te paso a tu mam�.

Regres� justo, para poder hablar contigo.

Es Eug�nie, con su vocecita.

�C�mo est�s?

Eso no es nada nuevo: todo el mundo se aburre con tu padre.

Pues, ve al teatro,

...ensaya al piano, haz algo.

No, eso no. Acabo de llegar y no voy a volver ahora.

�Escucha, Eug�nie! El profesor Freud ha aceptado analizarme.

Un an�lisis es muy largo:

...algunos meses, quiz�s.

No, el profesor Freud no puede venir a instalarse en casa.

�No llores! No llores como un beb�. Ya sabes que no me gusta.

Un beso, cari�o. Un beso.

�Nos quedaremos aqu� mucho tiempo?

Si no te gusta, puedes volverte a Saint-Cloud.

�Y dejarla sola en el hotel? Gracias.

Un secretario de la embajada trajo esto.

-El embajador... -�Qu� embajador?

El de tu marido, el tuyo: el griego.

Te invita a una cena con el canciller.

�Pero si estoy aqu� con car�cter privado!

Resp�ndele que no ir�.

Con todo el respeto que le debo a su alteza real,

...no puedes hacer eso.

�Contin�e!

Desde hace unos a�os, amo a un hombre.

Le amo profundamente, pero no siento ning�n placer.

Es �l quien me dijo que yo era fr�gida.

�Y fue �l quien le aconsej� esa operaci�n?

�Oh, no! Eso se lo ocult�.

No, hace tiempo que...

...yo quer�a ser normal.

�A�n poniendo en riesgo su vida?

�Y despu�s de la operaci�n?

Nada,

...nada ha cambiado.

�Y, ahora, que le he encontrado?

Yo no hago milagros, princesa.

�No me llame princesa, ll�meme Mimi!

Mis conocidos me llaman Mimi.

Mi padre me llamaba Mimi.

Pero yo no soy su padre.

Usted es como mi padre, pero mejor.

-�Se acab�! -�Hemos progresado?

He tomado notas de mis recuerdos, de mis sue�os...

�No piense demasiado!

Le voy a hacer una confidencia.

"Princesa" es una palabra tierna para m�.

Cuando era novio de Martha, mi mujer,

...ella ten�a 18 a�os.

Yo la adoraba y la llamaba "princesa"

Me hab�an dicho que era usted un poco severo.

-Gracias. -�Princesa!

�Qu� es lo que una mujer quiere?

Esa es la gran pregunta que yo mismo nunca he podido contestar,

...pese a todos mis a�os de estudio.

Hasta ma�ana.

�Estuvo bien?

El conserje me dijo que el canciller era muy bajito.

Estoy muerta de aburrimiento.

Voy a prepararte el ba�o.

�Un buen ba�o, bien caliente!

Con esas sales que te envi� la reina Mary.

Parece una buena persona esa Mary.

�Qu� te pasa, Zinzin? �Cu�ntaselo todo a esta vieja, Zinzin!

Apuesto a que ese Freud es otro charlat�n m�s.

�No digas eso! Est� intentando salvarme.

�Salv�ndote de qu�, Mimi?

De todas las estupideces que tengo en mi cabeza y entra�as.

Ya sabes que tu abuela no soportaba que te pongas as�.

�Deja en paz a mi abuela! Est� muerta.

�Muerta, enterrada y comida por los gusanos!

�Y deja ya de molestarme!

�Te acuerdas de cuando llegaste a casa? Ol�as a mimosa.

Enseguida te llam� "Mimau", con dos "m" como "mam�".

Mis institutrices estaban celosas; te detestaban.

Fr�ulein Frida,

...Miss Kathleen, la escocesa que ol�a tan mal.

S�lo te tengo a ti.

Llor� tanto en tus brazos. Lloramos tanto juntas.

La �nica pena que te causar�, hijita, ser� cuando me muera.

No deber�s guardarme rencor, porque no podr� hacer nada.

�Princesa Mimi!

�Princesa Mimi!

-�Princesa Mimi! -�Princesa Mimi!

�Que no se escape! �Atr�penla, atr�penla!

�Atr�penla!

Mi abuela, la madre de mi padre, me cuidaba como si fuera un tesoro.

Si yo mor�a, toda la fortuna retornaba a la familia de mi madre.

Mi padre estaba arruinado y todo se desmoronaba.

�Tan pronto se dio cuenta de todo?

No tan claramente como acabo de expresarlo, pero...

...si que imaginaba algo as� desde siempre.

Era una prisionera.

�Y a�adan agua caliente! �Sost�nganla!

Cuando tu padre vuelva de Suiza,

...le dir� que has estado a punto de morirte.

Ni siquiera pod�a lavarme las manos con agua fr�a.

Dec�a que eso pod�a causarme la muerte.

-Pero yo me entrenaba. -�A qu�?

A resistir el fr�o.

Mi padre me hab�a llevado a la Sociedad de Geograf�a,

...para asistir a una conferencia.

Quer�a explorar el Polo Norte.

As� que, entonces, su padre se ocupaba de usted.

A menudo viajaba por sus trabajos cient�ficos.

En cuanto supe escribir, le escrib�a todos los d�as.

Cuando muri�, encontr� mis cartas cuidadosamente ordenadas;

...pero no las hab�a abierto.

Sin embargo, yo adoraba a mi cruel pap�.

Hubiera querido ser como �l:

...alto, guapo y sabio.

-�Ve a acostarte, Marie! -No, por favor, no.

Quiero ver a los Pieles Rojas.

�Ll�vese a la princesa, por favor!

�No, por favor, no!

�No, no!

-No. -�Ya basta por hoy, princesa!

No, por favor.

Ma�ana; continuaremos ma�ana.

Usted hace una transferencia...

...de su padre hacia m�.

Cuando habla, me convierto en el objeto de su amor.

No me deje con esos recuerdos; es terrible.

�Por favor!

La escucho.

Me gustaban los animales.

Me apegaba a ellos con pasi�n.

�Blanc blanc! �Blanc blanc! �Blanc blanc, ven!

�C�mo llamas a tu perro?

Blanc blanc, porque es completamente blanco.

�Pascal! �Pascal!

-�Qu�tanos de encima ese animal! -Blanc era el nombre de su madre.

No deb�a pronunciar ese nombre.

El marido de su abuela, su abuelo Bonaparte,

...mat� en duelo al periodista Victor Noir (negro), �verdad?

No le mat� en duelo; le asesin�.

Somos una familia de asesinos.

�Por qu� me habla de Victor Noir?

�Princesa!

�Ah, Blanc (blanco)!

Eso no tiene nada que ver.

�Est� segura?

Mi prima Genevi�ve era la �nica amiga que me permit�an ver.

La amaba y estaba tremendamente celosa de ella.

Le gustaba a todo el mundo y hasta hac�a re�r a pap�.

�Nada de bicicleta!

Abuela, quisiera tener un vestido como el de Genevi�ve.

No necesitas parecer bonita, Mimi, porque eres rica.

Debe Vd. pensar que detestaba a mi abuela.

�No?

Ella era la hija de un obrero.

Su marido, el pr�ncipe Pierre era un loco, un mujeriego.

Y ella acept� todo eso por amor.

Cuando asesin� a Victor Noir, ella movi� cielo y tierra para defenderlo.

Era fuerte. Una verdadera mujer "f�lica".

Escrib� estos cuadernos entre los 7 y 10 a�os.

Los hab�a olvidado.

Me cost� releerlos, como...

...si fuera otra la que los hab�a escrito.

Tal vez,

...encuentre Vd. cosas que yo no puedo comprender.

Las llamaba "mis tonter�as".

Y hay uno que se titula "Mis tristezas".

�D�melos!

�Mire esta maravilla!

�Adoro el campo!

�Adoro la monta�a y el mar! En fin, el Mediterr�neo, sobre todo.

Amo la vida. �Usted, no, Anna?

S�.

S� que ama la vida.

Si se ocupa de los ni�os, �claro que ama la vida!

S�, los ni�os, s�.

�Ha recibido buenas noticias de sus hijos, princesa?

S�, aunque es verdad que no pienso mucho en ellos.

�Es curioso!

Usted tiene hijos y no piensa mucho en ellos...

...y yo que no tengo me ocupo de los hijos de otros.

Amo la vida, s�, pero qu� extra�a es, �verdad?

He decidido traducir el libro de su padre, sobre Leonardo da Vinci.

Di est� de acuerdo, claro.

Ha elegido bien: es su libro preferido.

A trav�s de Leonardo, aprovecha para describir su propia personalidad.

-�Comprendida tambi�n la homosexualidad? -�Mi padre?

-Se pondr�a furioso. -No, ya lo s�.

Me refer�a a la parte latente de la homosexualidad.

�Ah, eso s�, claro!

�Le habla de su sexualidad?

No,

...jam�s.

Pues debe ser apasionante, sin embargo.

Tendr�a usted que preguntarle.

Cuando mi padre era joven, compart�a una amistad apasionada...

...con un m�dico alem�n, Wilhelm Fliess.

A Fliess le confesaba todo:

...sus dudas, sus depresiones; todo.

�S�?

Pero, luego, se distanciaron.

Fliess ya ha muerto.

La viuda de Fliess va a poner en venta las 284 cartas...

...que mi padre hab�a enviado a su marido.

Son cartas enormemente �ntimas.

Indudablemente, hay que compr�rselas.

S�, eso es lo que hemos intentado, pero la Sra. Fliess se niega a ced�rnoslas.

Sabe que si esas cartas llegan a las manos de mi padre, las destruir�.

Y esta historia le perturba.

Le hace ponerse enfermo.

Yo me ocupo de eso. Voy a volver a mi hotel, para escribir a la Sra. Fleiss.

No. no. Sobre todo no desde Viena.

Ella se dar�a cuenta de inmediato.

Adem�s, ella ha dado esas cartas a un intermediario,

...que pide una fortuna por ellas.

No se preocupe; ser� yo quien se quede con esas cartas.

-�Disc�lpeme, princesa! -No, Marie.

Marie, Vd. me hab�a propuesto unas...

�Perdone!

Pero...

-Gracias, pero es demasiado. -�Demasiado? No, no, no.

Es s�lo lo justo para pagar la factura de la imprenta.

No estoy ayudando a Freud, sino a la Editorial,

...que difundir� su pensamiento. Ayudo a la humanidad.

He le�do sus cuadernos.

Habr�a que publicarlos. Es un material de gran inter�s.

"No me hable m�s o voy a estallar en llanto".

"No, quiero sobreponerme".

"Entre la ni�a de ayer y la mujer de hoy..."

No deber�a fumar.

-�Le molesta? -No. Lo digo por usted.

Es mi problema; ocup�monos del suyo.

Est� cansado.

��chese, princesa!

Sus fantas�as nocturnas, anotadas en los cuadernos,

...sobre lo que sal�a de su vientre,

...son tan evidentes que ser�a in�til prestarles m�s atenci�n.

Me aterrorizaba.

La escucho.

Hoy no.

�Ay! Mi pr�tesis se despierta. Voy a tener que cambiarla.

Al contrario de lo que le pasa a usted, detesto las operaciones.

Sin usted, estoy perdida.

�Vamos, princesa! S�lo soy su analista.

Ha sido usted quien ha decidido tomar las riendas de su vida...

...y sobreponerse a todo, como ya escrib�a a los siete a�os.

Es demasiado tarde. No lo conseguir�.

�Mire mi pecho!

Pues s�, es usted una mujer.

Es sincera, natural,

...sin ning�n falso pudor.

�Soy su amiga?

Quiero que me hable de su vida sexual.

De ese tema usted no va averiguar nada.

�Me atender�a si estuviera arruinada?

Est� ligada a su fortuna.

Princesa, he decidido recibirla dos veces al d�a.

�Oh, gracias, gracias!

�Oh, no!

�Qu� es lo que una mujer quiere?

Quiz�s gracias a usted, lo sabremos.

Me preocupa la salud del Dr. Freud.

Su cirujano es optimista.

-Su c�ncer de mand�bula... -�Martha!

Debemos considerar a la princesa como una amiga.

El c�ncer se ha estabilizado.

El profesor Freud necesita un m�dico que le atienda permanentemente.

Si mi marido aceptara, pero me sorprender�a.

Yo me ocupar� de eso.

Usted desciende de uno de los hermanos del Emperador Napole�n.

De su hermano Lucien.

-Sigmund detesta a Napole�n. -�Minna!

Disculpe a mi hermana, princesa.

No importa, querida Martha.

Es lo mismo que yo siento:

...era un asesino fuera de serie.

Lo le� claramente en el peri�dico: el crimen de Bonaparte.

Marie, Mimi y su institutriz tambi�n morir�n.

Estaba muy trastornada, destrozada incluso.

Pero ese crimen, del que hablaban los criados en casa,

...el asesinato de mi madre,

...me produc�a un cierto placer.

Es necesario ser audaz y apasionado para llegar al crimen.

Estaba horrorizada y al mismo tiempo deslumbrada.

�No se sent�a amenazada?

No lo s�.

Me daban Jarabe Flon para la garganta y lleg� un momento...

...en que no pude soportarlo.

Daba gritos, alaridos, me resist�a...

Pascal ten�a que sujetarme.

Menciona usted a menudo a ese Pascal.

Era medio hermano de mi padre,

...un bastardo no reconocido.

Le d�bamos alojamiento.

Se ocupaba de los caballos; los adoraba,

�De los caballos y de las criadas!

�Contin�e!

�No, no! Los candelabros, no.

Los candelabros que me hund�an en la garganta...

...no ten�an solamente un sentido sexual.

Mi padre me hab�a explicado que el �xido de la plata era un veneno.

Con los candelabros me envenenaban.

Los sue�os no tienen una sola interpretaci�n.

Ciertamente que no.

A menudo, para simplificar, hacemos como la polic�a,

...cuando no logra atrapar al asesino:

...se detiene a otro en su lugar.

Asocio a un conejo con los candelabros.

�Qu� est�s haciendo?

Curiosidad cient�fica.

Y sadismo, tambi�n.

Como todos los ni�os.

�Lev�ntese, princesa! Tengo que hablarle.

Anna me ha contado la conversaci�n que tuvieron.

Le autorizo que traduzca mi Leonardo da Vinci.

-Ya he escrito a Gallimard. -Excelente.

En cuanto a lo de las cartas de Fliess no quiero que se inmiscuya.

Apenas lleguen a mis manos, se las entregar�.

No quiero que nadie las lea, ni siquiera usted.

Se las entregar� sin leerlas.

Si otro las compra, acabar�n siendo publicadas.

-Es imposible, sin mi autorizaci�n. -�Eso cree?

Alg�n d�a, todo lo que Vd. ha escrito ser� considerado un tesoro y no podr� hacer nada.

Esa actitud suya no es razonable.

Lo s�.

Si es por el dinero, no se preocupe. Nunca me ha importado mucho.

S�lo tiene valor si es para comprarse la libertad.

Lo pensar�.

Son las 5. Amanece y siempre me han gustado las ma�anas.

Su reacci�n a prop�sito de las cartas de Fliess,

...la he puesto al nivel de esas condiciones interminables.

Esta neurosis ha determinado mi vida hasta el d�a de hoy.

Mi padre hab�a contratado a un secretario, Antoine Leoni.

Escribir su nombre a�n hoy me resulta doloroso.

Era corso. Ten�a el pelo negro y los ojos azules.

Era doctor en Derecho.

Se dec�a que en C�rcega hab�a matado a un gendarme.

Me fascinaba.

Por aqu� se accede al tambor y se cambia la bala.

Yo ten�a 16 a�os; �l, 38.

Yo era fea y �l, guapo.

Est�bamos en el Oberland de Berna.

Mi padre hab�a tra�do a toda su gente.

Las mujeres se quedaban en el hotel, pero yo acompa�aba a los hombres.

�Trata de seducir a mi marido? Ya he visto sus malas artes.

Negu� y ment� porque quer�a proteger mi secreto, mi felicidad.

Ang�le apenas era algo mayor que yo.

Hubiera querido ser ella. Tener su piel, su silueta.

Pero en cambio, ten�a acn� y a�n llevaba un cors� de hierro,

...impuesto por mi abuela para que caminara erguida.

Despu�s de montarme esa escena, nunca m�s volvi� a mostrarse celosa,

...llegando incluso a asombrarme.

�C�mo hubiera podido sospechar que eran c�mplices?

Esa noche, el hubiera podido hacer conmigo lo que quisiera.

Quiero un mech�n de tus cabellos.

Ponlos envueltos en un papel,

...en el que escribir�s que me amas con este l�piz.

El retrete era el �nico lugar en el que pod�a encerrarme.

Le di esa nota y otras, en las que le dec�a que s�lo a �l amaba...

...y que dar�a mi vida por �l.

�Ac�rcate, Marie!

�Ac�rcate m�s!

Quiero respirar tu aroma.

Era el primer hombre que me deseaba.

Fueron los momentos m�s perfectos de mi vida.

Esa etapa del amor, donde nada se ha consumado todav�a...

...y donde todo es nuevo, como el d�a cuando amanece.

�Mimau!

�Mimau, tengo hambre!

A�n no son las 6 y el servicio del hotel a�n no ha comenzado.

�Haz algo! Tengo hambre.

�As� que ahora duermes con el collar de perlas de tu madre?

�Est�s celosa?

�Es su dinero! Usted es la �nica heredera.

�Reb�lese! Va vestida como una mendiga.

�Es indigno! La est�n explotando y secuestrando.

Ang�le me acosaba todos los d�as.

Me dec�a todo lo que yo no me atrev�a ni a pensar.

Una noche, me decid� a reclamar mis derechos y mi libertad.

Abrum� a mi padre y abuela con palabras que nunca hab�a utilizado.

�Es incre�ble: el vocabulario de un carnicero!

Eres una ingrata.

He sacrificado mi vida...

...para darte la educaci�n de una princesa.

�Marie, hablaremos cuando est�s m�s tranquila!

Pero conviene que sepas que no voy a ceder.

�Y qu� paso luego?

�Abre, Zinzin! Soy yo.

Ya que mi padre y abuela me hab�an secuestrado,

...decid� secuestrarme a m� misma.

En los peri�dicos se hablaba de eso.

El Sr. Bonnard, su contable, le dijo a mi padre...

...que era Leoni quien me hab�a metido esto en la cabeza...

...y comunicado todo a los periodistas.

Y le despidi�.

Leoni me envi� una carta en la que me acusaba...

...de...haber causado su despido,

...exigi�ndome mil francos al mes.

Estaba destrozada.

Cre�a que me amaba.

Cre�a que Ang�le me amaba...

...y de pronto, me daba cuenta...

...de que hab�an actuado por codicia.

Leoni no me deseaba ni nunca lo hab�a hecho.

S�lo buscaban mi fortuna.

Fue como un terremoto.

�Y no se lo dijo a su padre?

No, ni a mi padre ni a Mimau.

Guard� el secreto durante cuatro a�os,

...hasta ser mayor de edad.

Mi fortuna me causaba horror;

...el amor me causaba horror.

Estaba destrozada...

...y a�n sigo est�ndolo.

No me repuse nunca de esa traici�n,

...nunca.

�Fue en esa �poca cuando estaba segura de que iba a morirse?

Hab�a desarrollado los s�ntomas de la tuberculosis.

Hab�a dejado de creer en los doctores que intentaban tranquilizarme.

No cre�a en nadie.

Parec�a arrastrarme hacia la muerte.

Mi padre estaba ya muy enfermo.

S�lo pensaba en una cosa:

...en hacerme casar con alguien de prestigio.

Pero todos esos pretendientes me horrorizaban.

Fing�an amarme, pero s�lo pensaban en mi dinero.

Y los que eran de tez morena como Leoni,

...me horrorizaban.

Cuando lleg� a la mayor�a de edad, pudo entrar en posesi�n de su fortuna.

Unos d�as antes, recib� otra carta de Leoni,

...que me exig�a 200.000 francos...

...o publicar�a las notas que yo le hab�a escrito.

Lo que causar�a mi deshonra...

...y tambi�n la de mi padre.

�Y entonces?

No pod�a m�s.

Le entregu� la carta a mi padre.

Le preocup� mucho, porque ya estaba muy enfermo.

Tuve la impresi�n de que fue mi estupidez la que acab� con �l.

Le pidi� al profesor Demange...

...que solucionara ese asunto.

�Al profesor Demange, el abogado de Dreyfus?

S� y el de mi familia.

Una ma�ana, en el gran sal�n,

...le di 100.000 francos al profesor Demange...

...y el abogado de Leoni...

...me devolvi� las cartas que yo le hab�a escrito.

Fue atroz.

Fue atroz, pero me hab�a liberado.

Estoy cansada, agotada.

�Basta! Ya no puedo m�s.

Comprar� esas cartas de Fliess que le dan tanto miedo.

S� lo que es.

El Dr. Schur es competente y fiel;

...sue�a con ver a su padre.

Los tres vamos a cuidar de la salud de nuestro querido Freud.

Admiro profundamente a nuestro Profesor.

�Pues bien, intent�moslo!

�Qu� le ocurre a la princesa? �La he ofendido?

Claro que no.

Es algo extra�a.

A la gente que no la conoce les parece un poco rara.

Es un hombre incorrecto que busca el esc�ndalo.

-Todo el mundo le desprecia. -No le conoces de nada.

Tu opini�n no tiene ning�n valor.

Le he preguntado a Jean. Es cirujano y no puedes decir que no sabe nada.

Jean es inteligente, pero suele ser algo obtuso.

Y he le�do tambi�n por obligaci�n,

...ese inmundo libro sobre Leonardo da Vinci.

�Para qu� sirven esas infamias sino es para ensuciar a un genio?

He empezado a traducirlo y Gallimard lo publicar�.

Te lo proh�bo.

No quiero que mi nombre...

...ni el de mis hijos quede enfangado.

Firmar� como Bonaparte, no tengas miedo.

Esto es una provocaci�n; no voy a tolerarla.

Si quieres guerra...

Pero...

�Divorci�monos, Georges!

Ser� lo mejor y lo m�s sencillo,

...tanto para ti como para m�.

�Georgie!

El divorcio nos est� prohibido. Nunca aceptar� ese esc�ndalo.

�Qu� pareja m�s bonita form�is!

�Y bien?

Soy tu marido ante Dios y ante los hombres.

Vas a renunciar a tus locuras y volver conmigo a Par�s,

...para volver a ejercer tu papel de esposa y madre.

Nuestros hijos te necesitan.

Siempre has demostrado tener un agudo sentido de tus deberes.

Pues bien, se acab�. Ya me hart�.

-�Marie! -Estoy harta.

Si hay algo que lamento es el no haberme ido antes.

Lo que hoy quiero es un pene y una normalidad org�stica.

-No te entiendo. -Tienes miedo de entenderme.

Un pene es mi libertad intelectual...

...y la normalidad org�stica es poder gozar sexualmente...

...con mi cl�toris y mi vagina.

-Georges, �quieres que salga? -�Qu�date! Formas parte de esta historia.

Os quej�is como si os hubieran arrancado la piel, porque Freud ha demostrado...

...que Leonardo de Vinci le gustaban los jovencitos.

�Y vosotros? Un gran amor como el vuestro es algo magn�fico,

...como es magn�fica una obra maestra.

Pero hay que reconocerlo y dejar de mentir.

�Georgie, me voy!

Le has herido. Es terrible.

Puedes decirle que estoy loca.

�Marie!

Ve a consolar a Valdemar.

Los armarios de mi abuela estaban llenos de ese jarabe Flon.

Es un jarabe con opio.

Su nodriza deb�a d�rselo para adormecerla,

...cuando era usted peque�a.

Seguramente.

Siempre detest� su mal gusto.

�H�bleme de esa nodriza!

En sus cuadernos la llama "Nounou".

Se ocup� de m�, desde que nac� hasta los tres o cuatro a�os.

Recuerdo la pena que tuve cuando mi abuela la despidi�.

Vd. escribe que ten�a un rostro largo y amarillento...

...y que parec�a un caballo.

No, en las fotos que conservo tiene una bonita cara redonda.

En una sesi�n anterior dijo que Pascal,

...el medio hermano de su padre se interesaba por las criadas;

...pero que lo que adoraba eran los caballos.

Mi hip�tesis es que usted asisti�, cuando era muy joven,

...a una "escena primitiva",

...cuyos protagonistas s�lo pod�an ser Pascal y la nodriza suya.

Ella le daba a Vd. jarabe Flon,

...para poder recibir tranquilamente a su amante.

Y usted, medio despierta,

...habr�a descubierto los detalles de la anatom�a masculina...

...y observado el acto sexual en diferentes posiciones.

Es imposible.

Sus cuadernos est�n llenos de alusiones a los m�s variados actos sexuales...

...y en particular a la felaci�n.

No guardo ning�n recuerdo, ni siquiera parcial.

Las visiones las sinti� de una manera ambivalente,

...por un lado envidiables y por otro terror�ficas.

Eran agresiones.

Lo que Pascal hac�a a sus nodrizas...

...era lo que el padre de usted hab�a hecho a la madre de usted.

La ni�a perturbada que usted era...

...crey� que era eso lo que la hab�a matado.

No lo creo.

El origen de su neurosis seguramente est� all�.

Usted s�lo realza los detalles que le convienen...

...y los interpreta para que encajen en sus teor�as.

Pero yo s�... yo s� que se trata de m�.

Estoy harta.

Su reacci�n no ser�a tan violenta,

...si no hubiera acertado de pleno.

Regresar� a Par�s.

De todos modos, ten�a que hacerlo.

La echar� en falta.

Lo dudo.

Para usted, s�lo existen casos de estudio...

...y disc�pulos de la causa freudiana.

Siempre he so�ado con tener amigos que no me traicionaran,

...despu�s de haberse aprovechado de m�.

La esperar�, princesa.

�Est� el se�or?

No, alteza. S�lo est� la Srta. Eug�nie.

-�D�nde est� Pascal? -Creo que en su casa?

-�No vienes a dar un beso a Eug�nie? -M�s tarde.

Hace mucho de todo eso. No tengo nada que decirte.

Pero al menos te acordar�s de ella: Rose, Rose Boulet.

-Mi abuela la hab�a hecho venir de Berry. -De Ni�vre.

�Ah, lo recuerdas! �Cu�ntame!

Ahora, eso no puede molestar a nadie.

A m�, s�. Los corsos no hablan.

Soy tan corsa como t�.

No te dejar� en paz hasta que me digas la verdad.

�Dame algo de beber!

�Claro que hice m�a a Rose!

Ten�a un cuerpo todo redondito.

Le gustaban los hombres.

�D�nde hac�ais el amor?

En tu cuarto; ella dorm�a all�.

No hab�a nada de malo en ello. T� ten�as seis meses.

�Cu�nto tiempo duro vuestra relaci�n?

Hasta que tu abuela la ech�,

...diciendo que Rose hab�a sido insolente.

Cuando Nounou se fue, yo ten�a tres a�os y medio.

�Hac�ais a�n el amor delante de m�?

T� estabas dormida, Mimi.

Dorm�as como un �ngel.

-Rose me daba jarabe Flon. -Todo el mundo lo tomaba en esa casa.

�Te fijaste en si yo os miraba?

-�Nos mirabas? -No lo s�; soy yo quien te lo pregunto.

No prest� atenci�n.

Con Rose uno perd�a la cabeza.

Seguro que no nos preocup�bamos por eso.

�Dejabais la luz encendida?

A veces. Seguramente, s�.

Hab�a un candelabro, encima de la chimenea.

-Yo pod�a veros. -�Oh, s�!

Pascal, �estabas aqu� cuando mam� muri�?

Estaba en el campo.

Llegu� a caballo, en plena noche.

En el rellano de la escalera tu abuela me dijo:

"�Qu� suerte tiene, Roland! Ahora, toda la fortuna es suya".

No puede haber dicho eso. �Mientes!

No la asesinaron. Eso son chismes de criadas.

Yo no he dicho que la asesinaran.

Tu madre no ten�a buena salud. Escup�a sangre.

Tu parto acab� con ella.

Te tuvieron que sacar con f�rceps, despu�s de tres laboriosos d�as.

Estabas toda azul, casi muerta.

Por suerte, ten�as sangre Bonaparte...

...y la leche de Rose.

Me has pedido que hablara y he hablado.

�Me das un beso, Mimi?

-�Diga? -Soy yo.

En el despacho de pap�.

En Par�s, claro. Regres� esta ma�ana.

S�, siempre.

No muy bien, no. �Te molesto?

No cuelgues. Quiero verte.

Estoy tan contenta de que est�s aqu�.

-Pero tienes mala cara. -Es la ictericia.

�No ha llamado tu padre al profesor Brichot?

-No es nada grave. -Voy a llamar a Brichot.

Todav�a no. Ahora que est�s aqu� voy a ponerme mejor.

Yo tambi�n, cuando mi padre viajaba, ten�a toda clase de enfermedades.

Cre�a incluso que me iba a morir.

Y ya ves que he salido adelante.

-�Te vas a quedar? -No lo s�.

Prom�teme que te quedar�s.

No puedo promet�rtelo.

Mi an�lisis con el profesor Freud es...

...la experiencia m�s apasionante que jam�s haya tenido.

�Eug�nie!

Hablas s�lo de ti y s�lo piensas en ti.

Pap�, Pierre o yo podr�amos morirnos y a ti no te importar�a.

�Oh, no! No tienes derecho a decir eso. Es tan falso como injusto.

Desde que nacisteis, me he ocupado de tu hermano y de ti.

Y os quiero m�s que a nada en el mundo.

�Y a pap�?

Hay que mirar las cosas de frente, Eug�nie.

No hay que tener miedo de nombrarlas, si no te corroen por dentro.

La verdadera mujer de tu padre es Valdemar.

Te lo he dicho con brusquedad, pero ya lo sab�as, �verdad?

-�Se lo has dicho a Pierre? -No, pero se lo dir�.

Siempre os he dicho la verdad.

Cuando te conviene.

�Quieres que venga a dormir contigo esta noche,

...como cuando ten�as paperas?

�Est�s seguro, Georgie?

Ya te lo he dicho. Es perfecto.

�Qui�n era esa persona que nos habl� de Pierre la semana pasada?

No me acuerdo.

Tu marido parece estar muy bien.

Eso parece.

-�Te convenci�? -�Qu�?

-Esos muebles de piedra. -Nunca me han gustado.

Bueno, una llamada telef�nica al guardamuebles y otra a Maple,

...para que me manden unas cuantas sillas.

-�En el mismo d�a? -S�, les basta con que pagues.

Georges y Valdemar nos han echado una mano.

Soy muy espl�ndido.

�Te has quitado la alianza?

�Mierda! Me la dej� en el Bristol.

-�En Viena? -Un acto fallido.

�Un qu�?

Este parquet es perfecto. Deber�ais celebrar un baile.

�Ven, Pierre, con tu hermana!

�Mostradnos vuestro talento!

�Bravo! Son divinos, tus hijos.

Parece Viena.

�La mesa de su alteza real est� servida!

No eres nada gracioso.

�No te lo ha contado, pap�?

No me han aprobado en Qu�mica.

-�Y qu� piensas hacer? -Quer�a ir a Cambridge.

Esa era mi idea: Cambridge.

�Te crees capaz?

Deber�as estudiar Derecho. Aparte de ser m�s distra�do, podr�as viajar.

�D�jalo en paz! Ya tendr� tiempo para pensarlo.

�Y yo?

T� te casar�s, querida.

Tengo que hablarte.

�Perdonadme! Tengo que preguntarle a Jean ciertas cosas.

No le digas nada a Genevi�ve, pase lo que pase.

Se morir�a y yo tambi�n.

�No dramatizas un poco?

�Hac�is el amor a�n?

Lo sabes perfectamente.

�La prefieres a ella o a m�?

Me hab�as prometido...

Siempre tuve celos de Genevi�ve.

Si pudiera, la matar�a.

Eso es absurdo. T� la quieres como a una hermana y ella te adora.

�Qu� hace ella para gustarte tanto?

Cu�ntamelo con detalle.

�Deja ya de torturarte!

Y deja las sesiones con ese charlat�n vien�s.

Acabar� volvi�ndote loca.

�Crees que estoy loca?

En parte, s�.

�Pobre amigo m�o!

�Mi pobre y est�pido amigo!

No s� por qu� estoy tan enamorada de ti.

�Vamos!

�S�?

Vi luz bajo tu puerta.

�Ven a darme un beso!

�Qu� guapo eres!

Estoy orgullosa de ti.

No tienes motivo para ello.

�Oh, s�!

Eres mi chico.

Ya lo he decidido: voy a estudiar Derecho...

...y a viajar como el abuelo.

S�.

Vendr� a darte un beso de despedida, antes de irme.

-�Has dormido bien? -S�.

Gracias, amor m�o.

Uno de estos d�as, en un futuro pr�ximo,

...es probable que trabaje yo misma como analista.

Es decir, que empiece a recibir pacientes.

�Aqu�?

-S�, en casa. -Pero, eso es inimaginable.

Tener a locos en nuestros pasillos delante de nuestros hijos y amigos.

En primer lugar, no son locos.

Y en segundo lugar, no te los impondr�.

Genevi�ve me habl� de un palacete privado,

...muy cerca de Porte de La Muette.

Es amplio, luminoso y tiene un precio razonable.

Adivino a d�nde quieres llegar y prefiero decirte de antemano que...

�Esc�chame, primero!

Valdemar y t� os instalar�ais en la ciudad.

Podr�ais recibir amigos y hospedarlos incluso,

...al igual que a los ni�os.

�Has comprado ya esa casa?

Los notarios est�n preparando la escritura.

Pero t� podr�as conservar aqu� tu apartamento, desde luego.

Muy amable por tu parte.

Si esa palacete de la Muette no es de tu agrado,

...buscaremos otro que te convenga.

Es mejor para ambos, Georges.

Cada uno en su propia jaula.

Supongo que no tengo nada que objetar,

...puesto que la decisi�n ya est� tomada.

Pero, quisiera que lo apruebes y que sea de tu agrado.

�Es indiscreto preguntarte de qui�n son esas cartas,

...tan valiosas que hiciste llegar desde Berl�n por valija diplom�tica?

Eso no es de tu inter�s.

No te molestar� m�s y volveremos a ser amigos.

Espero que la monta�a te siente bien.

�Volver�s aqu�, despu�s de Suiza?

Me van a operar.

Basta con mencionar la palabra operaci�n para que te pongas nervioso.

Voy a hacer corregir mis senos.

Es un cirujano ingl�s que Georges me ha recomendado. Eso deber�a tranquilizarte.

-�Qu� Georges? -Georges, tu primo, el rey de Inglaterra.

-�Se fueron? -S�.

Georgie, �qu� crees que debo ponerme hoy?

Ya que estaba...

No es nada; un trocito de nariz.

-�Te duele? -Es perfectamente soportable.

Hab�a pedido que nadie viniera a verme.

-�Est�s enfadada? -�Idiota!

�Habla, que para eso has venido!

Eres un poco salvaje, como yo a tu edad.

Pero t� no lo muestras; todo queda dentro de ti.

As� que s� un poco salvaje.

No quiero alterarte. Est�s cansada.

Lo que me altera es que no seas capaz de ir al grano.

He conocido a una chica.

-�La conocemos? -No. Es rusa.

�Rusa? Adoro a los rusos.

Cuando ten�a 15 a�os, le escrib� a Tolstoi.

"Ana Karenina" me hab�a emocionado.

No tiene fortuna ni t�tulos ni es una intelectual.

Y es mayor que yo.

�Qu� importancia tiene si es una buena amante?

No es mi amante. Quiero casarme con ella.

De ninguna manera. �Has hablado con tu padre?

No. Est� en Dinamarca con Valdemar.

No puedes hacer eso, Pierre.

Por favor, Pierre, no vayas a cometer esa estupidez.

A tu edad, no se casa uno con una solterona salida de su isba.

Y nosotros, �de d�nde hemos salido?

Tu abuela era hija de obreros;

...tu abuelo Blanc comenz� lavando platos en los restaurantes.

Bastante nos lo repetiste a Eug�nie y a m�.

Los casamientos plebeyos entre los Bonaparte son toda una tradici�n.

Eres pr�ncipe de Grecia; tienes deberes.

Para terminar como t�, completamente hist�rica...

...corriendo de la cl�nica al psiquiatra:

...unas veces por tus senos y otras por tus man�as.

�Perd�name, mam�!

No hace falta.

Has sido salvaje y eso est� bien.

Sobre tu rusa, har� lo posible para que no te cases con ella.

MI LUCHA por Adolf Hitler

Ten�a palpitaciones. No pod�a respirar.

Hab�a alejado a todos de m�, pero...

...pero ya no los soportaba m�s.

Aunque no Georges,

...pero Pierre y Eug�nie me supon�an un remordimiento permanente.

Mis hijos son una mitad algo m�o y otra mitad mis cadenas.

Hay un rol en el cual uno siempre hace de malo.

Es el de padre.

No quiero que me consuele con frases hechas.

No es una frase hecha, es una observaci�n cient�fica.

Amo a Pierre y a Eug�nie. Los amo con pasi�n,

...pero no tengo instinto de madre.

Con ellos no acierto nunca:

...o soy demasiado brutal o demasiado tierna,

...demasiado atenta o demasiado lejana.

Es terrible el mal que uno puede hacer a los que m�s ama.

Ya no hay sitio para m� en la vida.

Es como si me hubiera abandonado...

...o se hubiera alejado de m�.

No es la vida la que debe preocuparse por usted,

...sino usted quien debe afrontarla, gracias al an�lisis.

Deber�a sentirme fuerte y nunca me he sentido m�s miserable.

No s� que hubiera hecho en Par�s, si Vd. no estuviera aqu�,

Ya ha recorrido la mitad del camino.

Volv� a ver a Jean varias veces.

Logr� incluso llevarlo al campo un d�a entero.

Me cont� que nos enga�aba a Genevi�ve y a m�.

�Ha estado alguna vez celoso?

S�, de Martha,

...cuando �ramos novios.

Luego, me cas� con ella.

Con Martha, resolv� perfectamente el problema del matrimonio.

Me es fiel y tiene una buena salud.

Usted, a veces, me da miedo.

Me esfuerzo por decir la verdad.

Lo que es verdad para la sexualidad,

...lo es tambi�n para los sentimientos.

�Sigue siendo fr�gida?

S�.

�Y es eso tan importante?

�Dej�moslo por hoy!

El t�.

Duerme. Estaba agotado.

-La princesa estuvo dos horas y media con �l. -As� es.

Siempre se le ve contento, cuando est� con Marie.

Las van a destruir. Usted misma me lo dijo.

Pero Vd. me prometi� que iba a devolv�rselas.

No, no le promet� nada de eso.

�Ah, el doctor Schur!

-Schur es una bendici�n para pap�. -Cuento con usted, Anna.

Un poco mayor que ayer. �Le duele?

De noche, a veces, es insoportable.

-Tome un comprimido m�s. -No.

Me atonta y me impide el poder trabajar.

Hay que cambiar ya su pr�tesis. Es absolutamente necesario.

Soy yo. Tengo una sorpresa para usted.

No la deje entrar. No quiero que me vea en este estado.

Es admirable.

Nada pod�a gustarme m�s, princesa.

�Lo encontr� en un anticuario parisino?

No, lo hice traer de Grecia.

�Por una vez mi t�tulo puede servir para algo agradable!

�Mi sombrero!

Sus cartas a Fliess est�n en mi banco en Viena,

...en una caja de seguridad de la Banca Rothschild.

�Cu�nto pag� por ellas?

12.000 francos.

Le devolver� la mitad de esa suma. M�s no puedo hacer.

Ser�a un crimen destruir esas cartas.

Son mis cartas y soy yo quien debe decidir.

Pues no. �No se da cuenta?

Usted pertenece a la historia del pensamiento como...

...como Plat�n. �Se imagina que hubieran destruido...

...los Di�logos de Plat�n, para no revelar que S�crates era pederasta?

Por lo dem�s, Vd. ha escrito p�ginas irrefutables,

...sobre la idealizaci�n a cualquier precio de los grandes hombres.

No puedo dejar que destruya esas cartas.

�Le he convencido?

No cambio f�cilmente de opini�n.

Pienso depositarlas en una Biblioteca Nacional:

...en Ginebra, por ejemplo.

Ahora, tengo trabajo.

Es usted quien me ha ense�ado a no ceder.

No, se lo aseguro.

No he le�do los libros de mi marido ni los leer� jam�s.

�Y c�mo vivir junto a un genio sin sentir curiosidad por su obra?

-Bienvenida. -Gracias.

�A disfrutar del campo!

-La princesa Georges de Grecia. -La doctora Ruth Mack.

-Buenos d�as. -Vino desde Estados Unidos para aprender psicoan�lisis.

-�Cuando? -Hace ya diez a�os.

Y el doctor Rudolph Loewenstein,

...uno de los alumnos preferidos de mi marido.

He o�do hablar mucho de usted, princesa.

Lamento haberla conocido tan tarde.

�Rudolph, tus galanter�as pesan diez toneladas!

Disculpe, princesa, que sea vien�s...

...y no posea la desenvoltura parisina.

Un cosa as� es justo lo que ahora preciso.

Ahora que el profesor ya ha hablado con ella, podemos seguir caminado.

�Son amantes?

No lo s�.

Ruth est� divorciada.

-�Y Loe...? -�Loewenstein? -Es muy atrevido.

Quisiera tener su opini�n sobre el pr�logo que escrib�...

...para la versi�n francesa de mi libro sobre Leonardo da Vinci.

-�Qui�n lo tradujo? -La princesa.

�Traduce ella los libros de usted?

Le confi� la responsabilidad de la publicaci�n de mis obras en Francia.

Perm�tame que le diga que es muy imprudente...

...dejar penetrar su intimidad por una antisemita.

Tranquil�cese, querida amiga. La princesa no es antisemita.

El medio intelectual en el que vive, lo es.

Ella est� por encima de su entorno.

�Sabe? No se puede pensar desde el punto de vista jud�o,

...ni desde el punto de vista cristiano,

...musulm�n, hotentote o incluso antisemita.

Desde un punto de vista intelectual estoy de acuerdo con usted.

Pero la verdad es que la princesa Marie Bonaparte...

...s�lo puede da�ar a la causa freudiana.

Su esnobismo, sus excentricidades,

...su manera de meterse en todo o incluso de imponerse,

...de operarse cada seis meses con un frenes� compulsivo.

T� ni siquiera la conoces.

Me han hablado de ella, diversas personas.

Se la ve por todas partes.

Desear�a que juzgue a la princesa s�lo por lo que es.

Yo le ped� que hiciera un trabajo,

...sobre la funci�n er�tica en la mujer.

Usted podr� juzgarlo.

Pienso que puede comprenderlo.

En todo caso, eso deseo.

Un telegrama, princesa.

�P�selo por debajo de la puerta!

TE RECUERDO QUE A�N EXISTO PIERRE

Se puede, por tanto concluir que las mujeres que no renunciaron a su virilidad...

...guardan a menudo una organizaci�n f�lica en sus zonas er�genas.

En resumen, llegan a ser heterosexuales, aquellas cuya zona clitoridiana...

...sigue siendo tenazmente la zona dominante.

Es notable. Hay que publicarlo.

Y esa es tambi�n mi opini�n,

...a�n cuando, princesa, yo no est� totalmente convencido.

Yo tampoco.

Le faltan matices y la princesa deber�a definir...

...que entiende ella por virilidad.

Tiene raz�n, Ruth, en todo caso con lo de la virilidad.

Bueno, disc�lpenme, estoy cansada, Vuelvo al hotel.

Y usted, Marie, �se queda a cenar?

S�.

�Oh, me ha asustado!

Usted tambi�n. Camina tan r�pida que cre� que no iba nunca a alcanzarla.

�No duerme en casa de los Freud?

La acompa�ar� hasta su hotel.

Me dijeron que usted era muy atrevido.

�Se lo dijo Freud?

Es terriblemente indiscreto.

Y eso es curioso en un psicoanalista.

No puede dejar de contar todo lo que le conf�an.

Ha hecho que mucha gente se enfade.

�Qu� le ha dicho de m�?

Que la quiere enormemente.

Corrigi� con severidad a la pobre Ruth que la atacaba a usted.

Ruth tiene celos de todas las mujeres bellas,

...que embrujan a su bien amado profesor.

Ya lo hab�a notado, gracias.

Sin embargo, ella no est� mal...

...y tiene 15 a�os menos que yo.

Como usted.

Usted tiene un encanto que ella nunca tendr�.

�Det�ngase, por favor!

�Alce su cara!

Es usted la mujer m�s seductora que he conocido.

�Eh! �Oh, no!

Pero, �por qu�? �Por qu� no?

Estoy loco por usted desde que la vi.

Y s� que le agrado.

Una mujer que no cede ante un hombre, no tiene que justificarse.

Me recuerda a mi hijo.

Anoche tuve un sue�o incestuoso.

Cuando haya escrito el an�lisis, se lo dejar� leer.

Buenas noches, Loewenstein.

-�Princesa! -No.

Ha sido torpe, pero no sea rid�culo.

El "primum movens", en este estado de torpeza mental...

...es el mismo que para los otros actos impulsivos:

...un sentimiento opresivo de angustia.

Si una sensaci�n sexual est� asociada,

...la representaci�n dar� �rdenes particulares a la acci�n.

El sentimiento de angustia en estado consciente

...cuando intenta ser reducida, hace aparecer la pulsi�n sexual como una orden...

...como una urgencia que le sobreviene,

...por un impulso absolutamente involuntario.

Durante su infancia, �fue v�ctima el paciente de exhibicionismo?

Puede responder.

En la cuadra, con los caballos del amo.

Con Jean, mis contracciones vaginales ocurren durante la penetraci�n, nunca antes.

Tengo el honor de ofrecer mis respetos a su alteza.

El pr�ncipe Georges le trasmite sus sentimientos de amistad.

�Qu� delicia este chocolate!

Es el mejor de Viena.

Para m�, es algo muy sencillo:

...he renunciado a la penetraci�n y elegido la masturbaci�n.

Es incomparable.

Estoy m�s orgullosa de mi talento como onanista...

...que de mis diplomas de Harvard.

�Ha probado los consoladores?

Estoy en contra.

Para eso, prefiero el sexo de un hombre.

Al final, he conseguido quererla mucho, Ruth.

Hay tan pocas mujeres capaces de hablar de sexualidad,

...sin re�rse como unas tontas.

Es su frigidez la que le condujo al an�lisis.

Pero, su b�squeda no es la satisfacci�n.

Es, antes que nada, su libertad.

Hoy la ha ganado...

...o casi.

Libre en sus pensamientos y en sus actos,

...ser� tambi�n libre para el placer.

Al menos, si lo sigue deseando.

Ha dejado la orilla oscura, en la que se hallaba empantanada.

La orilla clara est�, ahora, delante de usted,

No la alcanzar� nunca.

�Y qui�n lo hace?

Basta con saber que existe.

Usted la ha alcanzado.

Liberar las fuerzas ps�quicas para hacer una obra �til,

...es lo mejor que usted y yo podemos esperar.

�Hay algo mejor, aqu� abajo?

Tiene usted raz�n, sin duda, pero...

...renunciar a la sexualidad para...

...trabajar, escribir o analizar, me asusta.

No estoy hecha para vivir resignada.

El trabajo es demasiado f�cil,

...la voluptuosidad es dif�cil.

Para la mayor�a de la gente, ocurre a la inversa.

�Son ellos m�s felices que nosotros?

Es lo que creo.

En todo caso, mientras son j�venes.

La idea de la castidad me resulta penosa.

Sobre lo de mis cartas a Fliess, he hablado con Anna.

Ella opina igual que usted.

Por lo tanto, haremos lo que Vd. hab�a previsto.

Gracias. Gracias desde lo m�s hondo de mi coraz�n.

Usted le ha hecho a la humanidad un regalo inestimable.

Ma�ana me internan en la cl�nica.

Schur dice que es urgente que cambie de nuevo...

...mi pr�tesis de mand�bula.

No estar� disponible durante dos o tres semanas.

Hasta pronto, princesa.

�Princesa,

...qu� sorpresa!

�Perdone mi aspecto! Estaba trabajando.

-�Puedo entrar? -Claro.

Tal como preve�a. Me gusta.

No he acabado de corregir su traducci�n.

No he venido para eso.

�B�seme!

Es usted tan inesperada.

Estoy bien.

�Qu� escribes?

Un libro sobre Edgar Poe.

Quisiera que fuera mi obra maestra.

Podr�as ser una hero�na de Edgar Poe.

�Duermen?

No. Est�n muertas o son fantasmas,

...como todas nosotras, por otra parte.

-�Has le�do a Edgar Poe? -No.

�Espera, espera!

Parecen divertirse bastante.

Me hubiera gustado ser un chico.

Es una tonter�a lo que dices.

Eso no se elige.

No tienes imaginaci�n, mam�.

Soy realista.

�Detente!

Tienen suerte ellos.

�Qu� te impide hacer lo mismo?

Tengo una neumon�a, mam�.

Encuentro a Rudolph muy agradable.

Hiciste bien en invitarlo.

Marie, el deseo que provocas en m� es algo constante.

Te amo.

Te amo cada vez m�s.

Te amo, pero t� no me amas.

Me amas por venganza.

�Venganza contra qui�n?

Contra tu amante de Par�s, que prefiere a su mujer antes que a ti,

...que os enga�a a las dos...

...y que te tortura cont�ndote...

...sus sucias aventuras de viejo mujeriego ego�sta.

S�, pero �l no me hace gozar.

No te hace gozar,

...pero te hace sufrir.

Yo no tengo el poder de hacerte sufrir.

Es cierto.

No me imagino sufriendo por ti.

Por lo tanto, no me amas.

Te tranquilizo, quiz�s.

Eres desgraciado estando conmigo.

�No os mov�is ni habl�is m�s!

Es un momento perfecto.

�Qu� porquer�a de mosquitos! Me voy adentro.

�Rudolph!

�Vais a emborracharos, chicos!

Esta tarde, mientras Rudolph y t� trabajabais,

...he le�do el libro sobre Leonardo da Vinci.

Lo he encontrado muy interesante.

No he entendido todo, pero...

...me ha dado la idea...

...de que me gustar�a psicoanalizarme.

Es una idea magn�fica.

Me gustar�a que Rudolph me psicoanalizara.

Nos entendemos bien y no es demasiado viejo.

Te agradezco tu confianza,

...pero querer analizarse es dar un paso complejo.

No se decide as� como as�.

�Por qu�? �Podr�ais comenzar ahora mismo?

Mam� tiene raz�n.

Muy bien.

Tu hijo es mucho m�s sensible e inteligente de lo que crees.

Sabe que soy tu amante.

Por eso quiere que le analice.

Es algo cl�sico.

Busca tu amor a trav�s de m�.

�Me escuchas?

S�, claro.

Pareces estar completamente distra�da.

Normalmente, cuando se trata de tus hijos, t�...

Tienes que irte, querida.

�Ten cuidado! Tu Rudolph es un gigol�.

Querido pap�: Los quince d�as en Pallanza fueron deliciosos.

Cada vez entiendo mejor a mam� y la admiro.

Espero que pronto podamos reunirnos todos en Par�s.

�Desea que me instale en Par�s?

M�s que nunca.

Laforgue lo reclama en sus cartas.

S�, a la Sociedad Psicoanalista de Par�s le cuesta establecerse.

Necesita profesionales para poder formar...

...a los nuevos analistas.

�Se�ora, voy a tener que ir!

Marie Bonaparte le ayudar�.

Tiene much�simas relaciones.

Creo que anda buscando el tener algo m�s de poder.

Es poco diplom�tica, pero leal.

Es in�til elogiarla, pap�.

Conoce perfectamente a nuestra querida Marie.

�No es cierto?

Estoy a salvo.

Usted me ha salvado.

No diga salvada, diga liberada.

Y lo ha hecho usted, usted sola.

Usted es �nico,

...por la fuerza de su pensamiento y tambi�n por su car�cter.

No hubo ni habr� nadie como usted.

�Qu� pasi�n! La envidio.

-Le amo. -�Por favor!

Tiene a Jean desde hace tantos a�os.

Estoy con Jean por costumbre,

...por costumbre neur�tica.

Nunca ser� capaz de comprenderme.

Y luego tiene a Loewenstein, su le�n.

�l s� que la comprende.

Es demasiado joven para poder ser un sustituto de mi padre.

Nunca sentir� por �l ese profundo amor al que aspiro.

S�lo usted;

...no habr� nadie como usted.

Amor es la �nica palabra que expresa lo que siento.

Le amo.

�O�r semejantes palabras a mi edad!

No se encari�e demasiado conmigo, princesa.

No me quedan muchos a�os de vida...

...ni tampoco fuerzas.

Le confesar� algo que nunca le dije a nadie.

Cuando usted apareci� en mi vida,

...estaba desesperado.

La muerte de mi hija Sophie y de mi nieto Heinerle...

...me hab�an abatido.

Ya no esperaba ninguna alegr�a.

Usted no disip� esa pena,

...pero me devolvi� la esperanza.

No soy un buen conocedor del ser humano

-�C�mo puede decir eso? -No, no lo conozco.

Ofrezco mi confianza y luego me decepcionan.

Tal vez usted me decepcionar� tambi�n,

...como amiga y como disc�pula.

No, mi querido amigo, no le decepcionar� jam�s.

Creo que con usted no me voy a equivocar.

Esto no es m�s que el principio.

Hemos progresado:

...hace cuatro siglos me hubieran quemado a m�;

...hoy se conforman con quemar mis libros.

No hay que creer que mis colaboradores y yo...

...estamos tan locos como para querer una guerra.

Nosotros no nos metemos en sus asuntos;

...que no se metan ellos en los nuestros.

Nosotros queremos la paz,

...pero no estoy dispuesto a someterme a tratados.

Tengo fe en mis visiones y en nuestro pueblo;

...fe en el sentido com�n del pueblo alem�n;

...fe en mi propia voluntad, aunque el diablo quiera entrometerse.

Alemania volver� a ser poderosa y pr�spera.

Todo lo que usted ama, ellos lo detestan.

Son muy excitantes esas grandes multitudes reunidas.

Parece que son dif�ciles de contrarrestar.

�C�mo puede decir eso?

Querida princesa, no podemos perder la cabeza,

...como dicen ustedes en Francia.

-No se deje llevar. -En absoluto; soy perfectamente l�cida.

Adem�s, usted es jud�o.

Har�n todo lo que sea para eliminarlo. Est� en peligro.

Usted est� exagerando.

Es usted quien no quiere mirar las cosas de frente.

D�jeme llevarlo a Par�s, por favor.

Mi querida amiga,

...su ofrecimiento es como usted,

...generoso y seductor.

Pero sin minimizar nada, yo creo que la ignominia alemana no se extender�.

Los austr�acos no son muy dados a esto.

Aqu� tendremos un fascismo blando a la italiana.

En realidad, lo que Vd. piensa es que no se van a atrever a atacar...

...al c�lebre profesor Freud.

Eso es ceguera y orgullo.

Es posible.

Y a usted no le gusta que se le resistan a la princesa Bonaparte.

Todos tenemos nuestras debilidades.

Y, a prop�sito, yo tambi�n tengo que darle una reprimenda.

�Si�ntese!

Ahora que es una psicoanalista muy conocida en Par�s y en toda Europa,

...debe respetar el c�digo de nuestra profesi�n.

Pero si yo lo respeto.

Se equivoca al enviar su coche con su ch�fer a sus pacientes.

Es m�s pr�ctico.

Y los lleva con usted hasta la playa.

�Y por qu� no? Mi casa es grande.

Esa no es la cuesti�n y usted lo sabe muy bien.

No hay que confundir el an�lisis con un viaje en primera clase.

No quiero verme privada de mis ba�os de mar.

MIs pacientes me necesitan y yo tengo tambi�n que disfrutar.

Nunca est� dispuesta a renunciar a nada, �verdad?

Bueno.

Hace analizar a su hijo por Loewenstein.

Sigue siendo su amante, �verdad?

Ahora nos vemos menos.

Nunca hay que analizar a alguien pr�ximo por otro tambi�n cercano.

�No fue usted quien analiz� a Anna?

Los lazos entre Anna y yo est�n claros.

Entre su hijo y usted todo es mucho m�s oscuro y complejo.

Anna es un caso excepcional.

Todo lo que le concierne a usted es excepcional.

Eleg� a Lowenstein porque es muy buen psicoanalista.

-Adem�s, fue Pierre quien lo eligi�. -No.

Ustedes lo eligieron por otras razones.

La relaci�n que establecieron entre su hijo, usted y �l...

...es neur�tica.

El desorden de su vida privada no es bueno para su reputaci�n de psicoanalista,

...ni tampoco para el psicoan�lisis.

Mi vida privada es tal vez desordenada y escandalosa, ciertamente,

...pero acepto el riesgo del esc�ndalo. Es asunto m�o.

Sus colegas de la Sociedad Psicoanal�tica de Par�s no piensan lo mismo.

-�Y usted? -Les comprendo...

...y, en lo esencial, les apruebo.

Si mi manera de vivir no les gusta,

...volver� a mis estudios de medicina.

Era mi vocaci�n ya desde joven y deb� empezar por ah�.

No eleg� el psicoan�lisis para convertirme en una monja.

Cuando su padre se empecina en algo, se vuelve insoportable.

Quiere seguir siendo as�, es normal.

Los nazis ya est�n en Berl�n.

En Austria no corremos peligro, pero Vd. lo dramatiza todo.

�Ah, no! No va a empezar usted tambi�n.

S�lo falta que me diga que Hitler es un buen hombre.

El profesor ha dormido muy mal y tiene la tensi�n muy baja.

Estoy seguro de que ma�ana se encontrar� mejor.

Ma�ana estar� en Londres.

�Qu� uniforme es ese?

Soy un cadete de la Marina Real, t�a Marie.

�Un cadete? �A tu edad?

Despu�s de todo, mi t�o abuelo Napole�n...

...fue general a los 29 a�os.

�Reconoces a tu primo Philippe?

Yo dudaba, porque ha crecido tanto...

Alg�n d�a vas a acabar en el trono.

�Qu� tal est�n las ardillas de Saint-Cloud?

Se multiplican como los conejos.

-�Te gusta la Marina? -Mucho, t�o Georges.

En la familia somos todos as�: antes que nada marinos.

No trates de parecer griego; todo el mundo sabe que eres alem�n.

�Crees que a�n tenemos para rato?

�Por qu�? �Tienes otros compromisos?

�Disculpe mi retraso, profesor!

Motivos familiares. �Mi hija, Eug�nie!

Est� muy interesada por las enfermedades mentales.

El profesor Gaspard me ha hablado del excelente trabajo,

...que Vd. realiza en el Servicio de Psiquiatr�a.

Exagera. S�lo aplicamos los m�todos freudianos...

...a algunos de nuestros pacientes.

�C�mo se encuentra hoy, Jack?

-Muy bien, doctor. -�Qu� bien!

Su mujer le trajo aqu�.

Comenz� con lo de la ropa: primero se la pon�a en casa y luego en la calle.

Pero ya est� mucho mejor.

�ste es un exhibicionista,

...que la polic�a de los parques conoce muy bien.

Bromuro en dosis masivas.

�Qu� tal, Rosie?

Es un caso nada com�n.

�Mu�strale tus manos a la se�ora!

Se las lava hasta setenta veces al d�a.

No logro poder ayudar a esta paciente.

En tres meses de an�lisis no he conseguido nada con ella.

Tal vez no ha buscado en la direcci�n correcta.

�Qu� quiere decir?

Para m�, la man�a de su paciente est� muy clara.

Entonces, expl�quenosla, princesa.

Supongo que trata de lavar una culpa inconsciente.

Ella tiene fantas�as sobre unas caricias,

...de las que se quiere lavar. Probablemente,

...so�� que acariciaba los test�culos de su padre, cuando era ni�a.

-Hay cosas que no deben decirse. -S�, hay que decirlo todo.

No puede dejar que sus inhibiciones...

...puedan velar un diagn�stico evidente.

Este...este paciente es un caso t�pico, �sabe?

Trata de lavar el deseo reprimido de tocar los genitales de su padre.

Las chicas no tienen semejantes pensamientos.

-�Y qu� sabe usted de chicas? -�Mam�, por favor!

No puede escaparse as�. Su actitud no es cient�fica.

Se�ora, �c�mo se atreve?

�V�monos!

�C�mo se atreve!

Aqu� est�.

-�Qu� edad me dijiste que ten�a? -30 a�os.

Parece que tenga m�s.

No tuvo una vida f�cil, sobre todo con su marido.

�Estuvo casada? No me lo hab�as dicho.

Porque sigue casada. Su divorcio no acaba nunca.

Ya est� bien. Puedes dejarnos.

��chala!

Ir�ne, mi madre.

Pierre ten�a mucho inter�s en que nos vi�ramos.

Estoy encantada de tenerla aqu�.

Por fin podremos hablar cara a cara.

Mi posici�n es muy sencilla:

...amo a Pierre y deseo casarme con �l.

Si este matrimonio es imposible, me matar� arroj�ndome a la v�a del tren.

�Una verdadera rusa, como Ana Karenina!

�Le gusta Tolstoi?

A m� tambi�n.

Cuando era joven, tuve una especie de pasi�n plat�nica por �l.

Por eso le escrib�, pero nunca me contest�.

�Cr�ame! La decepci�n es un hecho fundamental de nuestra existencia.

Se puede encontrar intolerable y rebelarse contra ella.

El suicidio es la expresi�n m�s inmadura de esa rebeli�n.

Muy indigna de una mujer de su edad.

�Disc�lpeme! Tengo que decirle algo a mi hijo.

Esa mujer est� loca. No te ama, quiere que seas suya.

Y t� tampoco la amas.

Tu apego no es m�s que un s�ntoma de una neurosis de fracaso.

S�lo te dar�s cuenta cuando termines tu an�lisis.

Ya he llegado al final.

Un an�lisis cuesta dinero. Si no pagas, se suspende.

Pero no me han dicho nada. Deb�as haberme consultado.

�Para qu�?

Fue una decisi�n m�a. Adem�s, tu nunca te enteras de nada.

Vas corriendo de casamiento a congreso;

...tienes dos amantes, pero sigues casada;

...y profesas ideas avanzadas, pero no has renunciado a tu fortuna.

T� tampoco has renunciado a "mi" fortuna.

Y si te casas con esa mujer,

...ver�s qu� es m�s agradable: ser un marginado o tener mucho dinero.

Estamos siendo ambos demasiado ordinarios.

-�Vamos a buscarla? -Tienes raz�n.

-�Leche, lim�n? -No, gracias.

Pierre y yo hemos tomado una decisi�n:

...es necesario que se haga analizar.

Me parece bien, si Vd. lo paga.

...Parcheminey...

...y Parcheminey.

Nuestro amigo Parcheminey ha sido elegido por mayor�a absoluta.

No estoy de acuerdo.

Si va a discutir las normas del escrutinio...

No discuto nada. Digo que no estoy de acuerdo.

Creo, mi querido Parcheminey, que su val�a no est� en discusi�n.

Pero me parece que su larga amistad con el profesor Freud...

...y sus contactos con nuestros colegas de Berl�n,

...respaldan m�s el nombramiento del Dr. Loewenstein.

Usted financia nuestra revista...

...y eso le da derecho a nombrar al redactor que usted quiera.

Pero, no nos pida que aprobemos su decisi�n.

�Perfecto! El Dr. Loewenstein entra en funciones desde ahora.

Les voy a dar un art�culo que escrib� para el pr�ximo n�mero,

...sobre K�rten, el vampiro de D�sseldorf.

�Otro asesino!

Ya nos hab�a dado algo sobre el caso de la Sra. Lef�vre.

�Y qu�? Es un caso apasionante,

...desde que la Sra. Lef�vre acab� con su nuera a pu�aladas.

-�A pu�aladas? -Bueno, de una pu�alada.

Pues bien, esa mujer que no dorm�a y ten�a migra�as atroces,

..no ha vuelto a tener problemas desde que ingres� en prisi�n.

El psicoan�lisis tiene ya demasiadas dificultades,

...para imponerse en Francia.

Defender asesinos debilita nuestra causa y nos compromete.

No es una opini�n m�a sino del profesor Freud.

Se�or redactor en jefe, �quiere acompa�arme?

No deber�as haberles llevado la contraria.

�Oh! Pasan el tiempo diciendo tonter�as. Alguien debe tomar el poder.

�Por qu� no me dijiste que Pierre hab�a abandonado su an�lisis?

Hicimos un trato, Marie.

Lo acept� a condici�n de no discutir jam�s su caso contigo.

Pero si abandona su an�lisis, se va a casar con esa rusa y...

...se hundir� en una vida lamentable.

Quer�a analizarse conmigo para acercarse a ti,

...de un modo simb�lico...

...y lo interrumpe por esas mismas razones

As� que deja que se aleje.

No trates de retenerlo.

Tu amor posesivo le ahoga...

-...y a ti te atormenta. -Agradezco tus consejos.

�D�jame! Necesito estar a solas.

Mi hijo se comporta como un cobarde.

Jam�s aceptar� eso, jam�s.

Georgie, te comprendemos,

...pero est�s en estado de shock.

�l ha traicionado sus principios y me ha amargado la vida.

Nunca se lo voy a perdonar.

No quiero volverle a ver.

Le dir�s que nuestras casas est�n prohibidas para �l.

Exijo que renuncie a todos sus derechos.

Y exijo que no le vuelvas a dar ni un c�ntimo.

No podemos hacer eso, Georges.

Estoy contigo, a tu lado.

Siento lo mismo que t�.

Pero lo que m�s pena me da es verte en este estado.

Si obre mal con �l y contigo,

...ante todo te pido perd�n.

De repente, me necesitas.

La tiran�a de los sentimientos...

...me ha hecho recordar que te amaba.

�Pareces tan triste!

�D�jame a m�!

�D�jame!

Soy yo quien deber�a estar abatido.

No es algo de lo que un hombre pueda enorgullecerse,

...pero sucede.

Jean, nunca me amaste...

...y ahora ni siquiera me deseas.

Pero tienes raz�n; eso sucede.

No, hoy no.

No deb� hacer an�lisis contigo tras la marcha de Pierre.

Esto no funciona.

Al contrario, tengo la impresi�n de que enga�o a todo el mundo.

�Qu� quieres decirme?

Que tal vez no eres t�, a quien verdaderamente amo.

Lo cre�,

...pero Freud ten�a raz�n.

Mi vida es in�tilmente desordenada.

�Esc�chame! Tu marido es un hombre de honor,

...pero no le gustan las mujeres.

Tu viejo amante, que nunca te entendi�, se ha vuelto impotente.

Tu hijo se ha largado, con toda la raz�n.

Y Freud es un anciano, al borde de la muerte.

�Basta, no digas nada m�s!

El �nico que aprecia tu inteligencia, tu gusto,

...tu gusto por la verdad;

...el �nico que te desea y te ama soy yo.

El �nico hombre de tu vida soy yo, Marie.

S� lo que pierdo.

Las mujeres como yo no encuentran muchas amistades de verdad, entre los hombres.

Y t� lo has sido.

�No te basta eso?

No, no me basta.

�Qu� tal, Zinzin?

Bien.

-�Has vomitado! -No es nada.

Est�s p�lida.

Deber�as postergar tu viaje a Viena.

De ning�n modo.

Cre�a que cenabas con Dominique.

S�, pero quer�a darte antes las buenas noches.

Tu hija est� guap�sima.

Su novio se va a caer de espaldas al verla.

-�Qu� haces con ese broche? -S�, es para ti.

-�Se lo regalas? -S�.

-�Qu� bien te queda, hija! -Gracias.

Una sola cosa le dio unidad a mi existencia;

...una sola cosa nunca me caus� decepci�n: el trabajo.

�Qu� felicidad me daba levantarme a las 5 de la ma�ana para aprender!

Y a�n sigo aprendiendo.

Estaba sola en mi salita de estudios, en la parte m�s alta de la casa.

Mi l�mpara parec�a perder intensidad.

Ve�a c�mo un sol rojo se elevaba por el horizonte de Par�s.

Un sol semejante a la exaltaci�n de mi coraz�n.

Mi padre no me quer�a.

Mi abuela me torturaba.

Y adem�s estaba convencida de que iba a morirme joven como mi madre.

Pero, �qu� importaba?

Nunca fui tan feliz.

He dejado de fumar.

�Le duele?

El hielo me alivia.

Pero dejemos eso de lado.

C�mo se siente un hombre de 80 a�os no es un tema de conversaci�n.

Desde la �ltima vez que nos vimos, no dejo de...

...escribir en mi cabeza una carta donde le pido perd�n por...

...mi brutalidad y mi estupidez.

No tengo nada que perdonarle, princesa.

Me...me mand� a paseo y se rebel�;

...eso quiere decir simplemente que su an�lisis ha sido exitoso.

Quisiera estar tan segura como usted.

En Par�s comenc� otro an�lisis con Lowenstein, pero... lo interrump�.

Es a usted a quien necesito; a usted s�lo.

Le perdono su infidelidad anal�tica.

�Qu� le llev� a interrumpirlo?

�Por qu� se soporta tan mal una pulsi�n incestuosa?

La situaci�n del incesto...

...es la misma que la del canibalismo.

Hay muy buenas razones para no matar a un hombre,

...pero ninguna para no comer la carne humana.

Sin embargo, ser�a algo imposible para la mayor�a de nosotros.

Es eso un tab�.

A la transgresi�n le sigue un sentimiento de culpabilidad aplastante.

S�lo los animales escapan a ella.

E incluso eso no es seguro.

Cuanto m�s observo a los perros,

...m�s noto en su comportamiento...

...componentes neur�ticos.

�Mire a esta!

Sabe lo que quiere y es un verdadero espanto.

No me extra�a nada, porque es una aut�ntica hembra f�lica.

Ustedes dos deber�an entenderse bien.

�Es un amor!

Se llama Topsy.

Si Vd. la invita a compartir su vida,

...estoy seguro de que lo aceptar�a de buen grado.

�Me da su perra? �Sabe lo que eso significa en franc�s?

�Me la conf�a?

Entonces, me la llevo.

Tambi�n me gustar�a llevarme a usted, por su propia seguridad.

Admiro su obstinaci�n.

No, me quedo.

Correr� el riesgo.

Y sin embargo hoy creo que la invasi�n nazi...

...ser� imposible de parar.

Mi �nica esperanza es que no vivir� lo bastante, como para verlo.

No logro comprender este mundo.

La �ltima vez Vd. se fue y me dej� con una amenaza.

Le pido que no lo vuelva a hacer.

�Qu� amenaza?

No estudie medicina.

Yo la necesito como analista...

...y a muchos otros como usted.

El psicoan�lisis es algo demasiado importante,

...como para confi�rselo a los m�dicos.

Prometido.

Voy a defender el an�lisis, tal como usted quiere.

�Contin�e! Contin�e con sus conferencias y sus escritos...

...y con sus traducciones de mis libros.

�Ah! Me olvidaba de decirle...

...que he pensado en otra palabra para traducir "Das Es".

Me hab�a propuesto el "S� mismo".

-"El Ello". -Es mucho mejor.

�Topsy, ven!

�Han llegado Genevi�ve y Jean?

Las persianas estaban cerradas, cuando pas� delante de su casa.

No deber�as estar tanto tiempo en el agua.

Es una delicia. �Por qu� deber�a privarme de ella?

�Mierda, la hora de mi sesi�n!

�Ven!

�Vamos, Topsy!

La salita de estar se convert�a en una jaula de zool�gico.

Adentro hab�a una tigresa y un le�n.

Tambi�n hab�a un hueco con estantes...

...y sobre los estantes, pilas de cad�veres.

�Entiende algo de este sue�o?

�Y usted?

Un hueco con estantes, �no es acaso un armario?

�D�nde se escond�a usted, cuando sus padres se peleaban?

Mi madre le gritaba a mi padre. Era horrible. Me daba miedo.

Estaba celosa, celosa.

�Como una tigresa?

Continuaremos ma�ana, a la hora acostumbrada.

�No ha venido Jean?

El t�pico pretexto de un trabajo en el �ltimo momento.

Necesitar�a descansar, sin embargo.

Su estado me inquieta, a veces. Tiene momentos de debilidad.

�No le encuentras cansado?

�Yo?, no. No lo s�.

En todo caso, tu que parec�as tan mal despu�s de lo que os hizo Pierre,

-...pareces totalmente repuesta. -S�.

Y en cuanto termine con mis pacientes,

...voy a llevar a Eug�nie al Amazonas.

-�Al Amazonas? -S�.

Hace tiempo que tengo ganas de ir.

He le�do mucho sobre los indios de all� y me apasionan.

�Crees que es el momento de llevar a tu hija al �ltimo conf�n del mundo,

...en pleno noviazgo?

Tal vez sea el �ltimo viaje que hagamos juntas, antes de su matrimonio,

...y tambi�n nuestro �ltimo viaje juntas.

�No te agota tener que estar siempre viajando por el mundo?

En el barco descansar�: sin pacientes ni invitados.

�Ven con nosotras! Te invito.

Eres muy amable,

...pero no puedo abandonar a Jean.

�Es verdad, pobre Jean!

�Nos vamos?

�Qu� bien ir en el coche de Dominique!

Adivin� nuestra llegada y vino.

Le ayud� un poco, telegrafi�ndole desde Lisboa.

Pero, �qu� esperas? Ve a darle un beso.

-�Tuviste un buen viaje? -Excelente.

�C�mo est� ella?

Cada d�a un poco m�s d�bil.

-�Est� arriba? -S�. Pascal est� con ella.

Voy a subir a verla.

Gracias a los dos.

�No ten�as que regresar a fin de mes?

S�, pero he interrumpido mi viaje.

Te est� esperando como al Mes�as.

No la hagas hablar mucho. Ha pasado muy mala noche.

Y t� tambi�n. �Vete a descansar!

-Cumpliste tu promesa, Zinzin. -�Descansa!

Estaba tan preocupada, sabi�ndote entre los pieles rojas.

Los pieles rojas est�n en Am�rica del Norte,

...no en Brasil.

Igualmente son unos salvajes.

No quer�a dejarte, sin poderte dar un beso.

El profesor Bichot vendr� a verte....

...y har� que te pongas bien.

No, Zinzin m�a,

...nos conocemos demasiado para mentirnos.

Tendr� que hacerte sufrir por primera vez;

...pero no ser� por culpa m�a.

El entierro ser� el mi�rcoles;

...ser� Pascal quien encabece el cortejo f�nebre.

Quiero que Mimau descanse en la cripta de los Bonaparte,

...junto a mi buena mam� y mi padre.

Mimou era como de mi familia y nosotros �ramos la �nica suya.

Disculpadme si no me quedo a comer con vosotros, pero estoy muy cansada.

�Voy contigo, mam�!

-Buenas noches, pap�. -Buenas noches, cari�o.

�Qu� me pongo para la ceremonia, Georgie?

No era inteligente, pero sab�a comprender todo lo que me pasaba.

Ahora ya no tengo a nadie.

Es lo primero en lo que he pensado cuando se ha muerto.

Es curioso: incluso en el dolor, el ego�smo siempre es lo primero.

El ego�smo es un componente del instinto de vida.

He vuelto a tener pesadillas, como cuando era ni�a.

Me despierto toda sudada y teniendo palpitaciones.

Acabas de enterrar tu infancia.

Yo cre�a que con los a�os se encontraba la serenidad,

...pero no es verdad.

Cuando uno tiene un alma atormentada, la conserva.

So�� que el profesor se hab�a muerto.

Los acontecimientos pueden en parte explicar tu sue�o.

Pero, si...si los alemanes entran en Austria...

Los nazis entrar�n en Austria.

El canciller Schuschnig ya est� haciendo las maletas.

Hitler quiz�s no va a esperar a que el ultim�tum expire.

Pero los franceses e ingleses tendr�n que reaccionar.

No lo creo.

Tendr�s que reemplazarme en la revista.

�Por qu�?

Me han propuesto emigrar a Estados Unidos...

...y he aceptado.

Abrir� una consulta en Nueva York.

Ya sabes que el profesor dice que el psicoan�lisis...

...le sienta a los americanos como a un cuervo una camisa blanca.

Raz�n de m�s: tienen que implicarse en ello.

Entonces, es la �ltima vez que nos vemos.

-�Te gusta? -Est�s encantadora.

�Date la vuelta!

�No habr�a que ponerle un volante, sobre la cadera?

Yo no lo pondr�a.

Pero si es lo que hace que el vestido sea chic.

A mi me gusta as�.

Entonces, no dije nada.

No es m�s que la aplicaci�n del refer�ndum de hace veinte a�os.

Es una rendici�n sin condiciones.

La reunificaci�n de los pueblos alemanes es una idea tan antigua como el Santo Imperio.

Ha llegado la princesa Marie.

-Querida amiga. -Gracias por haberme avisado.

He decidido ir a Viena. El profesor Freud debe estar en gran peligro.

�Qu� me aconseja? �Llamo en seguida a Roosevelt?

Vaya a ver primero a su amigo, el embajador Bullit.

Tiene usted raz�n. Pasar� por la Avenida Gabriel.

En Viena no vaya a ning�n hotel.

Al�jese en su embajada. Es m�s prudente.

Cuando entraron, la muchedumbre los aclam�.

Es verdad, pero era una muchedumbre de gente aria,

...que ellos hab�an enviado previamente.

Los verdaderos vieneses se han encerrado...

...y as� contin�an.

�D�jeme en la esquina de Berggasse!

-Quiere que la espere. -No, es in�til.

Nos veremos en la embajada.

S�, pase.

�Princesa!

�Qu� sorpresa!

No se si llega en un buen o mal momento.

Pero, �qu� est� pasando?

Este viejo apartamento estaba sobrecargado...

...y lo han redecorado a la moda de hoy en d�a,

...sin pedirme mi opini�n, claro.

Pero, si no tienen derecho.

Ahora, tienen todos los derechos.

Vienen cada d�a.

Si no es para confiscarme algo,

-...es para interrogarme. -Al menos, no le han tratado mal.

No.

Me pidieron una declaraci�n:

"Yo, el profesor Freud, declaro haber sido tratado perfectamente bien por la Gestapo".

Y a�ad�: "Recomiendo cordialmente la Gestapo a todo el mundo".

Pero, eso no les hizo re�r.

A m� tampoco me hace re�r.

No lo dude; tiene que irse.

A mi edad,

...no se le debe ya nada al porvenir.

Se pueden soportar las molestias;

...ya que se sabe que no ha de ser por mucho tiempo.

�Marie!

Pap�, nos han confiscado el cuadro de Venecia.

Han dejado este recibo.

�Lo ve?

Nos despojan, pero ahora legalmente.

-�Est� su madre, aqu�? -S�. -�Acomp��eme!

Me hace muy, muy feliz, el que usted est� aqu�.

Anna, usted que es razonable y tiene influencia sobre �l,

...debe ayudarme. Tiene que irse de aqu�.

Nunca se ir�.

Hace mucho tiempo que lo decidi�.

Es algo insensato y no tiene derecho. Es Sigmund Freud.

Marie, Sigmund Freud es tambi�n un hombre anciano,

...muy enfermo y completamente desencantado.

�l espera que las cosas no empeoren.

Pero, �c�mo puede esperar eso? Hace como si esperara,

-...pero es cobard�a. -No, no lo creo.

Pero, �qu� vamos a hacer, Marie?

No se le puede forzar; ya lo ha visto.

No da m�s de s�.

�Cree, de verdad, que �l puede tener fuerzas para volver a empezar una nueva vida?

La energ�a qu� no tiene, la hemos de tener nosotras por �l.

Me quedar� en Viena todo el tiempo que sea necesario.

�Oh! No me levanto, princesa, porque ya casi no veo.

Martha, necesito su ayuda y la suya tambi�n, Minna.

Tenemos que convencer al profesor para que se vaya de Viena.

Nunca querr�.

Ha decidido quedarse.

No va a cambiar de opini�n.

Es una decisi�n tan absurda como peligrosa.

Tiene raz�n, princesa.

Por una vez no estoy de acuerdo contigo.

Debemos convencerle.

No actuar� jam�s en contra de su voluntad.

Siempre he aprobado todo lo que ha hecho, sea lo que fuera.

Pero debemos convencerle, porque la situaci�n es excepcional.

Por eso, �l necesita a�n m�s que yo est� a su lado.

�Por qu� me sigue? �Acaso es usted de la Gestapo?

�Quiere saber donde vivo? Vivo aqu�, en la embajada.

�Quiere saber tambi�n c�mo me llamo?

Soy la princesa Georges de Grecia...

...y Bonaparte de soltera. S�, Bonaparte como el de Austerlitz.

Aqu� est� mi documentaci�n.

�Eug�nie? Te oigo mal.

�Me oyes, t�?

No, todo va bien.

S�, te lo aseguro.

A�n no lo s�. Ya te lo dir� dentro de algunos d�as.

No puedo hablar mucho tiempo.

S�, yo tambi�n.

Dale un beso a tu padre de mi parte.

�Se�ores, �sta es la situaci�n!

El Dr. Muller-Braunschweig del Instituto G�ring de Berl�n...

...llegar� en los pr�ximos d�as,

...para resolver el problema del psicoan�lisis.

Sugiero que le facilitemos la labor declarando...

...la disoluci�n de la Sociedad en Viena.

�Qui�n est� a favor?

Eso es algo muy sensato.

Y ahora debemos elegir una nueva residencia.

Z�rich est� excluida, porque es la ciudad de Jung.

Par�s, donde la princesa Marie hace un excelente trabajo,

...ser�a una posible elecci�n.

Personalmente me inclino por Londres,

...que es m�s internacional.

Profesor, debe elegir usted la nueva sede de nuestra sociedad.

Muchas gracias, Sterba.

Entonces ser� Londres.

La Sociedad Psicoanal�tica de Viena...

...queda clausurada.

Los acontecimientos nos obligan a tener que huir.

Les deseo a todos...

...buena suerte.

Buena suerte tambi�n para usted, profesor.

Adi�s, profesor.

�Hasta pronto!

Doctor Sterba,

...usted no es precisamente jud�o.

Para usted, el problema es diferente.

Si quiere continuar con su trabajo en Viena,

...nadie se lo va a reprochar.

He elegido el exilio como mis colegas.

Partir� para Suiza, dentro de dos d�as.

-Buena suerte. -Gracias.

�Llora, princesa?

Nunca he vivido un acontecimiento tan triste en toda mi vida.

Tengo la impresi�n de que la civilizaci�n ha...

...retrocedido medio siglo en s�lo unos minutos.

Despu�s de la destrucci�n del templo de Jerusal�n por Tito,

...el rabino Jochanan Ben Sakkai pidi� permiso...

...para abrir una escuela en Jabneh...

...y as� poder seguir estudiando la Torah.

Haremos como �l.

As� es como hay que ver las cosas, princesa.

�Y usted?

Usted debe obrar en consecuencia.

Le dice a todo el mundo que se vaya y usted se queda.

He jugado mi papel de jefe de la Escuela Psicoanal�tica.

Por lo que respecta a ese anciano que yo soy,

...mientras le dejen trabajar...

Pero es que no le van a dejar ejercer.

-Escribir�. -�Unos libros que no podr� publicar?

Mientras usted se quede aqu�,

...el psicoan�lisis ser� reh�n de los nazis.

Usted no est� solo.

Si, de verdad, estuviera solo,

...hace tiempo que habr�a puesto fin a mi vida.

Estoy muy cansado, princesa.

Volveremos a hablar de ello.

El profesor Freud.

El profesor est� enfermo.

-Estaba con su m�dico. -�Vaya a buscarlo!

Es...imposible.

Acabo de decirle que...

�Adelante! �D�jalos entrar, Paula!

�Es usted el profesor Freud?

�Ll�venos a su editorial! Tenemos una orden de registro.

Soy el doctor Schur. Atiendo al profesor Freud.

No puede desplazarse.

No hay tiempo para discutir, �S�ganos!

Se�ores, como les ha dicho el Dr. Schur, mi padre no les puede acompa�ar.

Yo soy la responsable. Ir� con ustedes.

Anna, no estoy tan enfermo. �Paula, mi abrigo!

�Pap�!

Querr�n ver los libros de contabilidad que yo llevo.

Yo me ocupar� de todo, �eh?

�Dese prisa!

S�. Voy a buscar mi abrigo.

Estoy seguro de que todo va a salir bien.

Causar�n algunos destrozos y despu�s la dejar�n volver a casa.

Pero debemos contemplar todas las posibilidades.

S� de lo que son capaces.

Es probable que no vuelva.

�Cuide a mi padre!

Lleve esto consigo. Es indoloro

El coraz�n se detiene casi instant�neamente.

Gracias.

Hasta pronto.

A�n no puedo dec�rtelo.

Te prometo que estar�.

Tengo que dejarte. Un beso.

Tengo malas noticias, princesa.

-�El profesor? -No, Anna.

Despu�s del registro, la han llevado a la Gestapo.

�Oiga! Quiero hablar con Par�s.

Con la embajada de Estados Unidos.

S�, es muy urgente.

Prioridad absoluta.

Gracias.

�Frieda!

P�dale, por favor, al embajador que venga a verme.

-�C�mo ha reaccionado el profesor? -Caminando de un lado a otro.

No dice nada ni contesta a ninguna pregunta.

Nunca le he visto en tal estado.

El embajador de Grecia solicita ser recibido urgentemente.

-�Con qu� motivo? -El arresto de la hija del Dr. Freud.

�Por qu� no la sueltan?

�Y si fuera a ver?

No, de ning�n modo. Hay que tener paciencia.

�Espere un momento!

-�Qu� pasa? -Es por la hija de Freud.

Es el encargado de negocios norteamericano.

No van a montar un incidente diplom�tico por eso.

Ahora, s� que voy a ir.

-�Espere! -No. Esperar es hacerles el juego.

O me dicen por qu� la han detenido o si no que me arresten.

He pasado mucho miedo.

-�No viene, Marie? -No, vendr� ma�ana.

Doctor, �quiere que le deje en alg�n sitio?

�Anna, gracias a Dios!

�Gracias a Dios, Anna!

Querr�a la bolsa de agua caliente que est� en el coche

Le dir� al ch�fer que vaya a buscarla.

�Frieda!

�Tendr�a un par de calcetines que pueda prestarme?

-�Un par de calcetines? -S�.

Que sean bien calientes.

Pero, �qu� hace aqu�, Alteza?

�Paula!

Paula, �d�nde est�s?

�Ya han acabado?

Entonces, me llevar� la sopa.

�Tome! Esto la har� entrar en calor.

�Sopa? �Qu� buena idea!

Me tengo que ir, si no van a sospechar.

Pero, �qu� es lo que pasa?

�Qu� hace usted en mi escalera, princesa?

�D�janos, Paula!

Esta ma�ana han detenido a Anna;

...ma�ana ser� a usted.

Cuando vengan, me encontrar�n aqu�.

�Y qu� va a decirles?

"No se puede pasar".

"Soy la princesa Georges de Grecia y Dinamarca,

...que recibe a comer a todos los jefes de Estado de Europa".

Algo por el estilo.

�Vuelva a su casa, princesa!

Uste ha ganado.

Voy a irme.

Pero, tendremos que analizar juntos las causas...

...de su insistencia en hacerme dejar Viena.

Usted me liber�.

No me gusta estar en deuda.

Y adem�s me gustan los desaf�os. Es mi herencia "Pont d'Arcole".

Wiley, encargado de negocios norteamericano.

Nuestro embajador en Par�s me ha telegrafiado,

...para que me ponga en contacto con usted.

Gracias por haber venido tan r�pido.

El profesor Freud ha decidido abandonar Viena.

Tenemos que hacer todo lo posible para facilitar y apresurar su partida.

Estoy a su disposici�n.

Un amigo suyo, el Dr. Jones le ha conseguido una invitaci�n...

...para ejercer y residir en Inglaterra.

Queda la cuesti�n de las visas de salida. De eso,

...nos ocupamos nosotros. Pero, el profesor Freud no quiere irse solo.

Aqu� est� la lista de personas que desear�a llevar consigo.

�Catorce?

-Parece una comitiva real. -Son miembros de su familia,

..dos criadas que siempre han estado a su servicio...

...y el m�dico con su mujer.

El profesor Freud es un se�or ya anciano,

...que desea mantener a la gente que le ha acompa�ado siempre.

Har� todo lo posible, pero no ser� f�cil.

Su embajador Bullit es admirador del profesor Freud...

...y tambi�n amigo personal del Presidente Roosevelt.

Nuestro gobierno evita intervenir...

...en los asuntos internos de los dem�s pa�ses,

...salvo en casos muy excepcionales.

Salvar al profesor Freud es un caso excepcional.

�S�? �Qu� sucede?

Puede hablar delante del Sr. Wiley.

�Tranquila! Es una buena noticia.

Tengo un contacto en la Canciller�a,

...que me ha enviado un telegrama llegado ayer de Roma.

Usted ten�a raz�n:

...el profesor Freud tiene admiradores en el mundo entero.

�Benito Mussolini!

El profesor Freud dedic� uno de sus libros al Duce.

Pero despu�s, el profesor Freud cambi� de opini�n sobre Mussolini.

Afortunadamente, Mussolini no ha cambiado su opini�n sobre Freud.

Su pel�cula ser� un recuerdo,

...pero jam�s remplazar� estos objetos.

Le parecer� rid�culo, pero...

...no creo que pudiera vivir sin mi colecci�n.

Es mi obra, �comprende?,

...al igual que mis libros.

Se los har� enviar poco a poco,

...por valija diplom�tica, desde la embajada de Grecia.

Usted ha pensado en todo, princesa.

Pero creo que no va a ser todo tan sencillo,

...si los nazis deciden apoderarse de ellos.

Lo conseguir�; se lo prometo.

Usar� toda mi fortuna, si es necesario.

Entonces...

�Y bien?

Disc�lpeme, me han hecho esperar dos horas.

Hemos ganado.

-�Qu� quiere decir? -Que hemos ganado.

Martha...Anna...Minna Bernays... Paula Fichtl...

...Frau Sch�r, Herr Dr. Sch�rr, etc.

�Es un milagro!

S�, un milagro que se llama Franklin Roosevelt.

El presidente ha convocado personalmente al embajador de Alemania en Washington.

-�Quiere tomar algo? -S�, un whisky.

He vivido horas de angustia.

�Dios m�o! Mi tren parte en una hora y apenas puedo volver a la embajada.

-�A d�nde va? -A Par�s, para la boda de mi hija.

Pero, regresar� dentro de dos d�as.

-�Qu� feliz debes estar! -Muy feliz.

-�No ha venido Jean? -No se encontraba del todo bien.

Estoy preocupada.

Ven a verlo; te espera.

No creo que tenga tiempo.

�Deje mi maleta en la embajada!

�Qu� pasa, Paula?

-�No nos vamos? -�Por qu�?

-�Qu� hacen? -Nos han dicho que deshagamos las maletas.

Es un malentendido. �Vuelvan a meterlo todo dentro!

No es ning�n malentendido, princesa.

-�C�mo est� usted, princesa? -Pero, �qu� pasa?

Me reclaman una suma exorbitante:

...m�s de 35.000 chelines austr�acos.

Es lo que llaman un impuesto de salida.

Me hab�a asustado. Si se trata de dinero no es nada grave.

S�lo hay que pagar al salir.

No puedo aceptarlo.

�Deshagan todos los paquetes!

Ya dispuse donar mi dinero a la causa del psicoan�lisis...

...y usted no puso ninguna objeci�n.

"Para la causa del psicoan�lisis", usted misma lo ha dicho.

�Ah, ya veo! Su vida y su libertad no valen 35.000 chelines.

Para usted, el dinero siempre ha representado la libertad,

...porque es usted quien lo da.

Pero, para el que lo recibe, representa ante todo una deuda.

Le cre�a por encima de esos prejuicios peque�oburgueses.

Soy un peque�oburgu�s, princesa.

Es mi dinero lo que le da miedo,

...porque representa la parte masculina de mi personalidad.

Pago por usted y, por lo tanto, le compro y le poseo.

Princesa, con todo el respeto y el afecto que le tengo,

...no dice m�s que tonter�as.

En cuanto a la parte masculina de su personalidad,

...s�lo para usted puede ser un problema.

�Cuidado!

No le doy ese dinero, s�lo se lo adelanto y Vd. me lo devolver� m�s tarde.

Bueno. En ese caso, acepto.

-�C�mo fue la boda? -Muy bien.

Ni siquiera le ped� que felicitara de mi parte a su hija.

La felicitar� Vd. mismo en persona, cuando nos reunamos todos en Saint-Cloud.

El caf� del tren es infecto y me muero de hambre.

�Venga! Paula le preparar� un caf� vien�s.

Es por Anna por lo que me voy. Para los otros viajeros es in�til el emigrar.

Hay a�n un peque�o detalle que arreglar:

...mis cartas a Fliess.

Est�n en una caja de seguridad de la Banca Rothschild.

No deber�a nunca haber dejado esas cartas en un banco jud�o.

Est�n todos bajo embargo.

Si me hubiera hecho caso, estar�an en el Lloyds, en mi propia caja.

-�Oh, justamente la acabo de vaciar! -Env�e a Anna en su lugar.

No, no se preocupe. Esta vez la acompa�ar� yo.

�Qu� son?

Son viejas acciones del tiempo del Emperador:

...minas de Silesia y trenes de Hungr�a. Ni siquiera est�n en curso.

�Qu�deselas!

�Y lo de ah� dentro?

Son escritos personales de mi padre.

�D�melos!

Pero si no tienen ning�n valor.

Si no tienen inter�s para el Estado,

...se los devolver�n.

�Cu�ndo? Nos vamos dentro de ocho d�as.

�Dir�jase al Ministerio del Interior!

Al Comisario Sauerwald. Es �l quien controla las �rdenes de salida.

Nos las devolver�n. Har� que Wiley intervenga.

Usted no lo entiende.

El testamento de mi padre estaba en ese sobre.

Menciona dep�sitos de dinero en el extranjero y para los nazis es un delito.

Ahora ya no nos dejar�n salir nunca.

Sauerwald es un nazi convencido.

�Cree que podr� anular las visas?

Mientras la familia Freud no haya abandonado el territorio alem�n,

...una simple llamada a un puesto fronterizo puede cuestionarlo todo.

Entonces, no debe irse. Ser�a una locura.

No se puede exponer a un hombre de 83 a�os...

...a ser arrestado y por las SS y llevado a Viena o algo peor.

Igual no pasa nada y quiz�s no abran el sobre, durante algunas semanas.

�Y si usted fuera a ver a Sauerwald para recuperarlo...

...y para que nos devuelva ese sobre?

No, yo soy un diplom�tico.

Mi intervenci�n le dar�a a este asunto un car�cter oficial;

...lo que podr�a complicar las cosas.

�Y si fuera yo?

Usted no tiene ning�n t�tulo para poder reclamar...

...los papeles que estaban en la caja fuerte del profesor Freud.

Necesitar�a tener alg�n pretexto.

Tal vez tenga uno.

Esta se�ora desea verle.

�Est� aqu�?

Tengo que dejarle, Willey.

Le tendr� al corriente.

Pero, �qu� haces aqu�?

Jean est� mal. Es un tumor.

Sufre mucho y no puede hablar.

No recuerda los nombres.

-Ya no puedo m�s. -No debes reprocharte nada.

Lo peor es que est� consciente; pero no por mucho m�s.

Pronto ya no ser� capaz de conocernos.

He venido a buscarte, Marie.

Pero es que no puedo.

Estar� en Par�s dentro de diez d�as, como m�ximo.

-Ser� demasiado tarde. -No.

Se�ora, la llaman por tel�fono.

Bueno. Entonces he venido por nada.

Regresar� a Par�s en el tren de esta misma noche.

Frieda va a llevarte a mi habitaci�n.

Yo te acompa�ar� a la estaci�n.

�Frieda!

Hay muchas cosas que dependen de mi presencia aqu�.

Es cuesti�n de vida o muerte.

Entonces haces bien en quedarte.

Jean, en fin, es ya una causa perdida.

No tengo elecci�n posible.

�Y acostarte con un hombre durante quince a�os,

...no es una elecci�n?

Siempre lo supe.

No eras la primera; pero t� me heriste m�s profundamente.

De ti estuve particularmente celosa.

�Qu� te hace sonre�r?

Es el mundo al rev�s.

Toda mi infancia estuve celosa de ti: mi padre te adoraba.

�As� que te vengaste con Jean?

Puede ser.

�Y no se le ocurri� regresar a Par�s por 48 horas,

...para despedirse de ese hombre a quien am�?

No.

�Por qu�?

Tal vez porque deb�a elegir...

...y qued�ndome con usted, hice una buena elecci�n.

�No lo cree, usted?

Me concierne demasiado, para decidir objetivamente.

Es un caso l�mite para un psicoanalista.

Es asombrosa su capacidad, princesa, para suscitar casos l�mites.

�Quiere seguirme?

�Deseaba verme, se�ora?

�Por favor, tome asiento!

La escucho.

Hace algunos a�os deposit� ciertos documentos en una caja de seguridad...

...en la Banca Rothschild.

Son cartas al profesor Freud de un antiguo colega, el Dr. Fliess.

Desear�a recuperarlas.

Como soy extranjera y sujeta al rey de Grecia...

No puedo hacer nada por usted.

Debo presentar su pedido al Ministro de Finanzas.

Tengo otro pedido y �ste s� que depende de usted.

Se trata de un sobre, que estaba en la caja de seguridad del profesor Freud...

...y que ha sido confiscado.

Desgraciadamente, se ha extraviado.

-�Extraviado? -Pero lo encontraremos.

�Cu�ndo se marcha el profesor?

En...unos quince d�as.

Voy a hacer todo lo posible...

....para que se encuentre antes de que parta.

Gracias.

�Doctor Freud? Yo estudi� Qu�mica con el profesor Heitzig.

Aunque jud�o, era un notable sabio,

...a quien yo respetaba mucho y por el que tambi�n sent�a afecto.

Era tambi�n un gran amigo del profesor Freud.

D�gale al profesor Freud que no pierda su tren...

...y d�gale tambi�n que un antiguo alumno del profesor Hetzig...

...le desea un buen viaje.

Por aqu�.

Son libros. No pueden interesarles.

�Pasen! �Aqu� tienen! Es todo lo que nos queda.

Los jud�os se apoderan de m� con entusiasmo,

...como si yo fuera un gran rabino.

Y yo no me opongo, a condici�n de que quede claro...

...que no tengo nada que ver con la religi�n de mis padres,

...ni con ninguna otra religi�n.

Pero jam�s renegu� de mi pertenencia a ese pueblo.

�Pap�!

�Un momento, que acabo mi carta!

Es lamentable tener hoy que considerar la situaci�n...

...desde un punto de vista jud�o.

�Por qu� tenemos que irnos?

�No ser�a mejor suicidarnos,

...como hacen otros, desde que ellos tienen el poder?

�Suicidarnos?

�Por qu�? �Porque a ellos les gustar�a que lo hici�ramos?

El ch�fer me espera. �Tiene Vd. el oro?

�Eso es todo lo que han podido convertir?

He dejado el resto para mis hermanas.

Lo necesitar�n m�s que yo.

La embajada de Grecia se lo pondr� a su disposici�n en cuanto lleguen.

Mi sobrino se ocupar� personalmente de ello.

Mi sobrino Christian, el rey de Grecia.

�Est� todo en orden?

Estar� esper�ndoles a su llegada a la Estaci�n del Este,

...para darles la bienvenida a Par�s.

-Schur no puede venir. -�Mierda!

-La han operado de..."blinddarm". -Apendicitis.

Pero se reunir� luego con nosotros, porque su visado sigue vigente.

�Y qu� pasar� durante el viaje?

Puedo prescindir del m�dico por una noche.

Sin toda esa energ�a suya, no s� que hubiera sido de nosotros.

He invitado a comer en Saint-Cloud al embajador de Estados Unidos.

-�Desea que invite a alguien m�s? -No.

-S�, a Yvette Guilbert. -�La cantante?

Es una gran amiga.

Heil Hitler! �La documentaci�n, por favor!

�Ya est� en Francia, profesor Freud!

Usted no me conoce, pero he seguido las peripecias de su partida.

Soy Wiley, Encargado de Negocios de los Estados Unidos.

He querido asegurarme de que pudieran cruzara la frontera.

Gracias, Sr. Wiley.

S� lo mucho que le debo.

No es nada, comparado con lo que el mundo le debe a usted, profesor Freud.

Bueno, ahora tengo que dejarles. He de volver a Viena.

Por favor, trasm�tale mis saludos a la princesa Marie.

�Martha Freud?

�Anna Freud?

�Sigmund Freud?

�Minna Bernays?

�Paula Fichtl?

�Bienvenido a Par�s, profesor!

Es una diosa de la cosecha.

Es incre�ble,

...pero no lo puedo aceptar.

El afecto que nos brinda es el m�s bello de los regalos.

�Ac�ptelo, por favor,

...como prenda de mi estima y afecto,

...despu�s de tanta incomprensi�n y tantas pruebas!

�Dense prisa! Va a cantar Yvette Guilbert.

Si fuera sentimental dir�a que es uno de los d�as m�s hermosos de mi vida.

Creemos que de j�venes somos m�s felices, pero no es cierto.

Hay que haber vivido...

...y haber hecho cosas de las que no se est� demasiado descontento.

-Usted me ha salvado. -Pero no quer�a decir esto.

Soy yo quien lo ha dicho.

Pero Vd. me salv� primero.

�Mire! Tengo ocho criados y es Martha quien est� sirviendo las naranjadas.

�D�jela! Est� en su naturaleza.

Ella era la reina de nuestra casa.

Al dejar Viena, perdi� todo.

Ya ver� como en seis meses o, a lo m�ximo, en un a�o...

...se sentir� en Londres, como si siempre hubiera vivido all�.

En un a�o,

...�d�nde estaremos todos?

�Qu� haces, mam�?

Escribo el diario de Tatiana.

El 28 de agosto de 1939,

...a las 22:45, nace Tatiana.

-Hab�a pedido ver al Dr. Sauerwald. -Yo le remplazo...

...y no tengo mucho tiempo.

�Cu�l es el motivo de su visita?

He venido a pedirle que deje a tres mujeres salir de Austria.

Hace ya un a�o que est�n esperando.

�Las hermanas del profesor Freud?

Desean reunirse con su hermano en Londres.

El gobierno brit�nico les garantiza...

...el visado y la permanencia.

�Bravo!

Usted es el �ngel de la guarda de los indeseables.

Gracias a usted, el profesor Freud pudo salir de Austria.

El presidente Roosevelt y el se�or Mussolini...

...prestaron su ayuda.

Pues ellas no van a tener su misma suerte.

Son personas ya ancianas...

...y est�n enfermas. �Por qu� retenerlas?

No tengo por qu� darle explicaciones sobre nuestra pol�tica.

Dejar que se vayan podr�a ser algo muy rentable...

...para el Reich alem�n.

Estoy dispuesta a pagarlo.

�Se�ora, ese tipo de politiqueos ya se han acabado aqu�!

La prensa mundial va a comentar su negativa.

�A qui�n van a importarle tres viejas jud�as? �A qui�n?

Lo �nico que usted tiene en contra de ellas es el que sean jud�as.

Eso es.

�Qu� absurdo! Si no quiere tratar de entender nada, llame al ministro Von Papen...

...y p�semelo.

�Qui�n se ha cre�do que es usted?

Nadie est� por encima de las leyes del Reich.

Su dinero y sus relaciones no tienen ning�n valor.

La nueva Austria no es una democracia corrupta.

Le aconsejo que vuelva a su embajada...

...y se vaya de aqu� esta misma noche.

�Usted tambi�n es una indeseable!

�Acompa�e a la princesa de Grecia y Dinamarca, Marie Bonaparte!

No he podido hacer nada por ellas.

�Mis pobres hermanas!

-�Ha tenido noticias? -Ninguna.

Y ahora Europa est� partida en dos.

�Ah, una alerta!

Hay una casi a diario,

...pero a�n no he visto ning�n avi�n.

�Volvamos a casa! Eso tranquilizar� a Anna.

Jam�s hab�a visto una casa tan hermosa.

A veces me entran ganas de gritar: Heil Hitler!

�Mire esas cartas!

Estoy experimentando lo que es ser c�lebre, al final de mi vida.

Llegan desde los cuatro puntos cardinales del mundo...

...de desconocidos, de disc�pulos, de locos...

...y, naturalmente, de jud�os.

Incluso de una asociaci�n de jud�os ortodoxos.

...que me piden que d� una conferencia sobre la Torah...

...y no puedo decirles que no creo en Dios.

No es un momento como para desanimarlos.

Aunque tarde, le hacen justicia.

Casi "in extremis".

Entre este mont�n debe estar el telegrama de Arnold Zweig,

...quien, como cada a�o, se le ha metido en la cabeza que me otorguen el Nobel.

Pero, no hay ninguna posibilidad de que le hagan caso.

Y a usted tampoco, pese a sus cenas de sociedad.

Nunca se sabe.

El psicoan�lisis siempre ha suscitado enemigos vigilantes.

Y defensores fervientes.

Es verdad.

Adem�s he conseguido algo mejor que el Nobel.

Miembros de la Royal Society me han tra�do su Libro de Oro...

...y he escrito mi nombre, junto a los de Darwin y Newton.

Al ver la firma de Newton, lament� no ser graf�logo.

�Esa firma dice tantas cosas!

�Qu� le parece mi consultorio?

Se hace dif�cil recordar que estamos en Londres.

Creer�a que estoy en Viena,

...en la casa donde pas� su infancia.

La casa donde nac�,

...la casa donde... �Ay!

�Le duele?

Es un dolor soportable.

�Perm�tame que... me eche un momento!

He acabado de traducir su libro sobre Topsy.

�C�mo le va a su Topsy?

No muy bien.

Anna me ha dicho que la estaba haciendo tratar con radio, tambi�n a ella.

El veterinario es muy optimista.

Lo mejor ser�a que...

...un ataque al coraz�n acabase can ese proceso cruel.

Jam�s encontrar�a consuelo.

Podr� tener otras perritas, Mimi.

El honor de mi vida y mi mayor felicidad ha sido...

...encontrarle a usted.

�Quiere que le deje descansar?

S�.

�Princesa,

...quiero que mis cenizas reposen ah�!

Cuento con usted.

Anna ya lo sabe.

Freud muri� en Londres en septiembre de 1939.

Las cenizas del profesor junto a las de su esposa Martha...

...reposan en el jarr�n griego, tal como �l quer�a.

Marie vivi� hasta 1962:

...psicoanalista y princesa,

...princesa y psicoanalista.

Vtg

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