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Mundos Ocultos en 3D "Cuevas de los Muertos"
Yucat�n, una pen�nsula en el puente terrestre entre Norte y Sudam�rica.
El coraz�n del hist�rico imperio maya.
Aparentemente, una regi�n costera �rida sin r�os o grandes lagos.
Pero numerosos y misteriosos pozos de agua en el medio de la selva
cuentan una historia diferente: de un secreto oculto bajo la superficie.
�rboles y plantas extienden sus ra�ces aqu�, en el reino oscuro
de tres r�os subterr�neos... el alma de Yucat�n.
Fluyen a trav�s del que se presume es el sistema de cuevas submarinas m�s grande de la Tierra
extendi�ndose bajo la pen�nsula.
Formados durante milenios, accesible solo a trav�s de grietas en la piedra caliza
y rodeados de misterios... los cenotes.
Incluso grandes cantidades de lluvia r�pidamente se filtran a trav�s
de la piedra caliza porosa, creando un efecto seco y casi inh�spito.
Sin embargo, los recursos h�dricos subterr�neos
aseguran y m�s a�n proporcionan vegetaci�n exuberante y variada.
Los mayas a menudo constru�an sus templos cerca de los cenotes,
como forma de proveerse el suministro de agua,
eran considerados como las entradas sagradas al Xibalba:
el inframundo... el reino misterioso de la oscuridad, del temor,
de la muerte... regido por los dioses.
El apaciguamiento de estos dioses constitu�a un lugar especial
en los ritos y ceremonias de los mayas.
Mucho antes que los primeros europeos pusieran un pie en el continente americano,
el comercio, la ciencia y la vida social
florecieron en Yucat�n.
Divididos en ciudades-estado, basados en estrictos rituales religiosos
los reyes mayas gobernaron sus imperios sin restricciones y de igual a igual con sus dioses.
Giran numerosos misterios
alrededor de la historia de la civilizaci�n m�s
importante del continente centroamericano.
El juego de pelota, "Pok ta Pok" est� �ntimamente asociado con el mito de Xibalba.
Estaba basado en una antigua leyenda,
en que se recrea la batalla entre los gemelos Hunahpuh y Xbalanque.
Ellos descendieron al Xibalba,
donde fueron desafiados por los dioses a jugar un juego de pelota.
Seg�n la leyenda, derrotaron a los dioses del inframundo
y ascendieron al cielo como el Sol y la Luna.
El juego tambi�n se ha visto como un s�mbolo del ciclo
de la vida, el viaje de la humanidad desde el nacimiento hasta la muerte.
Sin embargo, la muerte era muy real. El capit�n del equipo victorioso era sacrificado
a los dioses del Xibalba y as� adquir�a condici�n divina. Una costumbre sangrienta, pero tambi�n
aparentemente de gran honor, por la cual se luchaba duro.
Ahora nada m�s que edificios de piedra desmoronados dan testimonio del antiguo poder
y progreso del reino maya.
Aqu� tenemos a Robbie Schmittner y Florian Huber.
El primero es uno de los buzos m�s experimentados de la regi�n.
Florian es arque�logo marino de la Universidad de Kiel en Alemania.
Ambos est�n unidos por su fascinaci�n por las reliquias antiguas
que a�n pueden ser encontradas dentro y alrededor de los cenotes.
Desde hace varios a�os, Florian ha estado desplaz�ndose a M�xico con
un equipo de buzos investigadores del Instituto de Prehistoria e Historia Antigua de Kiel.
La selva virgen de Yucat�n a�n est� por revelar todos los secretos de los mayas.
Tesoros ocultos en la jungla densa,
en los r�os subterr�neos y en los sistemas de cuevas de la pen�nsula.
El centro de buceo de Robbie Schmittner en Tulum.
La pieza clave para explorar el mundo submarino yucateco.
Esto nos da una idea. Lo que acabamos de ver en el mapa grande
solo es un sistema de cerca de 200. Cuando le echamos una mirada
a lo que tenemos en este sistema, podemos ver tres brazos principales. Este baja
de ese de all� y este desemboca aqu�.
Por eso es que este sistema fue llamado "Os-Bel-Ha",
que significa, "Tres cursos de agua". Est�n conectados parcialmente
por los lados, pero el trayecto principal est� bien.
En alg�n momento, a veces indirectamente, el agua al final se las arregla para llegar al mar.
Florian Huber, Robert Lehmann, Christian Howe
y Uli Kunz han pasado los �ltimos cuatro a�os
explorando el sistema de cuevas de Yucat�n. El equipo altamente especializado de profesionales
que planifican meticulosamente cada inmersi�n que hacen.
Siempre, por desgracia. Ya sabes, cada vez que caracteres especiales tienen que trabajar juntos,
siempre hay fricci�n. Desde 1980, la mayor�a de los investigadores
que han explorado aqu�, les entregan sus datos al QRSS, una base
donde se almacenan todos los datos y alcanzan un punto donde a veces algo se pierde
o alguien no entrega su informaci�n. Podr�a ser que falte algo aqu� o all�,
pero la mayor�a de lo que hemos encontrado hasta el momento se puede ver en los mapas.
Queremos arriesgarnos y atrevernos a emprender el viaje hacia el inframundo m�tico
de Xibalba, el cual, en la �poca de los mayas, era un viaje sin retorno.
Hoy en d�a, es uno de los mayores retos que un buzo pueda enfrentar.
Pero antes de que comience el asunto t�trico, a�n tenemos que hacer cosas tediosas.
Antes de cada inmersi�n, tiene que ser cargada casi una tonelada de equipo.
Con 30 grados a la sombra, este es un desaf�o para cualquier desodorante.
Luego salimos, al principio, a trav�s de terreno dif�cil
en medio de la selva mexicana.
En el camino, tenemos que abrirnos camino a trav�s de la selva densa con un machete.
El GPS de Florian no muestra el camino.
�Flo, qu� dice el GPS? �Ad�nde vamos?
- Creo que por aqu�. - �Por aqu�? �De acuerdo?
Creo que veo agua por all�.
Oh, mira, agua cristalina.
Ahora bien, ese es un pozo.
Es una buena se�al ver peces aqu�.
En cada cenote que encontramos con una cueva bajo �l,
casi siempre encontramos peces.
Hay una gran cantidad de material org�nico aqu�
que primero tiene que ser arrancado.
Alguien tiene que entrar con una m�scara y ver si hay un t�nel.
Es mejor que vaya Rob.
Oigan, aqu� hay algo.
Robbie, puedo sentir la piedra aqu�.
Si te fijas, hay una grieta en el medio.
Es poco probable que la cueva termine en el medio.
Mira hacia el lado. Por aqu�.
Oh, viejo, �d�nde est�?
�l est� bien.
Fant�stico.
Realmente es una cueva grandiosa.
Desciende mucho aqu� en el frente, pero hay una grieta realmente peque�a.
Tienes cerca de cuatro metros, luego tienes que sumergirte.
Una vez que la atravieses hay una fisura peque�a.
Podemos hacerlo con tanques en forma lateral, as� que puedes olvidar tanques en la espalda,
necesitamos un equipo completo de tanques laterales.
Probablemnte tengas que llevar los tanques al frente,
es realmente estrecha. pero luego la cueva simplemente se abre realmente grande, es hermosa.
As� que salimos y hemos descubierto una apertura en la cueva.
Pero primero tenemos que acopiar todo el equipo aqu�
y establecer una base segura para nuestra primera inmersi�n en la cueva.
Mientras el equipo se prepara,
Robbie busca el mejor lugar para fijar la cuerda gu�a.
Tenemos que encontrar nuestro camino de vuelta nuevamente.
Oh no, algo apesta aqu� muy mal.
Esos somos nosotros.
S�, cuando salgas de nuevo tal vez.
Eso ser� m�s que algo. Robbie inspira profundo.
Bonito.
Hombre, esto apesta a santo cielo aqu�.
�De acuerdo, vamos! S�guenos.
Descendimos a trav�s de una vegetaci�n densa de ca�as y plantas subacu�ticas.
Algunas de las plantas casi parecen respirar de la luz de nuestras linternas:
Una visi�n surrealista, que complementa nuestro descenso al inframundo.
Encontramos el pasaje uno tras otro y buceamos cuidadosamente a trav�s de �l.
Ahora, estamos entrando al Xibalba, las cuevas de los muertos.
La cuerda de seguridad nos guiar� de vuelta.
Eso espero. Es vital asegurarla adecuadamente,
ya que es f�cil perderse en estos laberintos de cuevas.
Eso podr�a terminar muy mal,
ya que aqu� abajo es imposible salir r�pido a la superficie para tomar aire.
La cueva se estrecha, continuamos cuidadosamente nuestro buceo...
El primer obst�culo: Una secci�n muy estrecha que solo podemos atravesar
con los tanques de buceo extendidos enfrente de nosotros, la as� llamada "restricci�n de torsi�n".
Es hora de quitarse el equipo y liberar nuestros est�magos.
La llamada restricci�n de torsi�n viene del estilo que necesitas
adoptar para atravesar. La �nica oportunidad que tienes de hacerle frente a los cuellos de botella
como este es girar, poco a poco, como un destronillador.
Al mismo tiempo, debes luchar contra la corriente.
Adem�s de esto, el sedimento dispersado apenas ayuda en el asunto:
en un corto per�odo de tiempo la visi�n se reduce a cero.
Definitivamente, esto no es para d�biles de coraz�n. �Solo tengo que meterme?
�Bueno, lo hizo! Me pregunto si soy la �nica persona
que se siente un poco mareado en esta oscuridad total.
Bueno, Robbie no de todos modos. Tranquilamente asegura un marcador a la cuerda.
Es un signo que usan los buzos de cueva, de modo que todo el mundo lo conoce: aqu� hay un desv�o.
La direcci�n de un punto marcador tambi�n se puede sentir,
lo cual significa que puedes encontrar tu camino de vuelta en la oscuridad total. As� dicen.
Poco a poco, tendemos nuestra cuerda gu�a detr�s de nosotros a trav�s de la cueva
y la fijamos cont�nuamente a secciones espec�ficas...
como seg�n la leyenda griega, Perseo lo hizo una vez,
usando un ovillo de lana para encontrar su camino en el laberinto del Minotauro.
Necesitamos una forma similar fiable de orientaci�n, ya que sin ella,
incluso los profesionales pueden perder su camino hasta aqu�. Sab�a que deber�a haber aprendido a tejer.
Ahora estamos buceando a trav�s de nuestra primera sala. Durante el transcurso de millones de a�os,
se ha formado aqu� un bosque de estalactitas y estalagmitas.
A la luz de nuestras linternas de buceo,
las gotas de agua petrificadas tienen una apariencia fantasmal.
�Entonces, de la nada, nuestro primer hallazgo!
Florian se da cuenta de un iregularidad oscura en el piso de la cueva.
Esta debe haber sido la fogata prehist�rica de la que nos hablaron.
Un estudio con Carbono 14 revel�
que un fuego ardi� aqu� hace 8.400 a�os.
Las cuevas no estaban inundadas completamente en esa �poca
y eran habitadas tanto por hombres como por animales.
La fogata ha sido perfectanmente conservada
debido a la subida lenta del nivel del mar. Una idea interesante,
es pensar que aqu�, d�nde estamos buceando, vivi� gente de la Edad de Piedra:
Y que este pedazo de carb�n es una reliquia de una �poca,
de muchos miles de a�os en nuestro pasado.
Nos sumergimos m�s. Nuestro trayecto nos lleva a trav�s de nuevas formaciones de estalactitas.
Cuelgan de los cielos de las cuevas como puntas de lanzas.
Inspirando temor, pero al mismo tiempo fascinaci�n... en ese orden.
�Luego hacemos nuestro segundo hallazgo! Descubrimos una vasija de cer�mica en una loma.
La forma y la manufactura sugieren que es del per�odo maya.
El sedimento y las astillas de madera que rodean el sitio del hallazgo
nos lleva a pensar que probablemente cay� a trav�s de un cenote enterrado desde hace tiempo.
Christian filma la vasija desde todos los �ngulos
para que sea posible examinarla despu�s.
Inmediatamente a su lado, Florian mide otra vasija.
Registra los datos en sus notas h�medas, un block especial de apuntes
hecho de papel resistente al agua.
Las vasijas podr�an haber ca�do aqu� mientras recog�an agua.
Estos podr�an ser casos individuales, pero sin embargo se encuentran a menudo.
Se supone que son ofrendas mayas. Incienso, flores
e incluso comida eran ofrecidas a los dioses en recipientes como estos.
Pero tambi�n se llevaron a cabo ritos en que los corazones arrancados
de aquellos sacrificados eran ofrecidos
a los dioses del Xibalba en recept�culos de arcilla.
Simplemente cu�l versi�n y con qu� frecuencia sucedi�,
es casi imposible de determinar.
Lo que encontramos en una repisa cercana no es el primer
peque�o maya muerto de nuestra expedici�n, solo es el cr�neo de un mono.
Pero el tiempo se acaba. El descubrimiento sea error o no... tenemos que volver.
Las reservas de ox�geno de nuestros tanques limitan nuestra estad�a aqu� abajo.
Estamos conscientes del hecho que somos simplemente invitados
en este fascinante mundo submarino.
Es f�cil perder la noci�n del tiempo en este entorno fascinante y extra�o,
lo que hace que la confrontaci�n con lo inevitable sea a�n m�s dura.
No es aconsejable salir a la superficie en lugares estrechos y con
l�mites de tiempo mal calculados. Casi puedo distinguir la tapa de mi ata�d enfrente de m�.
Sin correr riesgos,
comenzamos nuestro viaje de regreso con Christian a la cabeza.
Nuestra l�nea gu�a nos conducir� en forma segura de regreso, fuera del laberinto.
De vuelta a la luz diurna. De vuelta de Xibalba, el inframundo, el lugar sin retorno.
Las ra�ces de �rbol que han crecido a trav�s de la piedra caliza y ahora cuelgan en el agua
nos aseguran que estamos cerca de la superficie. Casi lo hicimos
y solo tenemos que abrirnos camino a trav�s de la espesura de flora acu�tica.
Por supuesto, esta era una cueva completamente diferente a aquellas en que hemos buceado antes.
Es una mezcla tanto de luz como de oscuridad. Las piedras son los suficientemente brillantes
pero hay gran cantidad de limo, detritus... todo tipo de material vegetal muerto...
distribuidos a lo largo de toda la cueva.
En todos los espacios.
Y all�, en un peque�o pedestal est� esta vasija rota,
eso es realmente genial. Luce fant�stica.
Ahora vamos en camino al cenote Zapote,
un as� llamado sumidero.
Esto significa, que hay un solo camino... hacia abajo. No hay desviaciones.
El procedimiento normal... tanques sin carga y equipo.
Pero antes de cualquier cosa, Robert tiene que pedirle permiso a los dioses.
Me han dicho que su voltereta hacia atr�s es su ritual anual.
Llamamos a este cenote "Campanas del Infierno", y su nombre no surgi� por casualidad.
En el transcurso de los milenios, han surgido aqu� estalactitas en forma de campana.
Esto hace que bucear en este sitio sea realmente especial.
Son grandes de verdad, algunas de ellas miden dos metros.
Colgando de un punto �nico en el techo,
lucen como campanas. Son absolutamente impresionantes.
De hecho, nunca antes hemos visto algo parecido.
Sin duda, este es uno de los sitios de buceo m�s hermosos en los que he estado.
Y estoy muy emocionado de bucear all� abajo nuevamente.
As� que bajemos a las "Campanas del Infierno".
Estamos bajando. Pronto, nuestras linternas ser�n la �nica fuente lum�nica
en la oscuridad irreal del cenote.
A 30 metros aproximadamente, encontramos la llamada "haloclina":
una capa mezclada de agua dulce subterr�nea y agua salada, una gradiente salina vertical,
la cual se introduce a las cuevas debido a la proximidad del mar.
El agua fresca o de baja salinidad yace sobre el agua salada
debido a los diferentes pesos espec�ficos de ambos tipos de agua.
El resultado es una capa mixta en que la visi�n se ve afectada ligeramente.
No es f�cil encontrar tu camino en esto.
Pero por debajo de esta, la visibilidad vuelve a ser normal de nuevo
y continuamos nuestro descenso. Buceamos a trav�s de una grieta
y all� est�n... Las Campanas del Infierno.
Se nos revela un mundo irreal, aunque parcialmente difuso,
integrado a las estribaciones acuosas de la haloclina.
Cientos de campanas... algunas de dos metros de di�metro,
otras aparentemente diminutas en comparaci�n.
La sola visi�n de ellas es realmente arrebatadora.
Las luces de nuestras linternas refractan el verde. Una se�al segura,
de que la composici�n del agua aqu� abajo es diferente
a las de las regiones de arriba.
El color de la refracci�n de la luz y la concentraci�n de part�culas en suspensi�n
sugieren un alto contenido sulf�rico. Esto es l�gico, a medida que la descomposici�n bacteriana
del material org�nico muerto libera sulfuros cuando se descompone.
Hay varias teor�as con respecto al origen de estas rarezas en forma de campana.
La m�s popular de estas asume que se debe a una bacteria
en la superficie del lago subterr�neo, que precipit� la cal.
El nivel del agua hundida caus� en estas estalactitas bastante especiales
un aumento en el tama�o, m�s y m�s grande. No hab�a agua en la cueva en esta �poca,
permitiendo a las campanas desarrollarse como una forma especial de estalactita.
Este fen�meno tambi�n se conoce como de una "ducha",
siendo como una reminiscencia de una ducha dom�stica entregando agua.
Y as� de repente, enfrentados con este mundo irreal, ya no parece tan absurdo,
que este lugar pudiera ser la entrada al inframundo.
En Xibalba, despu�s de su muerte, un hombre ten�a que atravesar por varias pruebas y ensayos
antes de que pudiera entrar al para�so.
As� es como tenemos que soportar los rigores del buceo en cueva
para ser capaces de explorar este mundo fascinante y misterioso. Debo admitir,
que es bastante aterrador... por un lado, nadando alrededor de las mismas puertas
del infierno, y por el otro, los peligros muy reales aqu� abajo en la profundidad.
Y ahora en realidad es hora de que comencemos con el viaje de regreso.
A 40 metros, la presi�n sobre nuestros cuerpos es inmensa.
Esta tiene que ser peri�dicamente monitoreada durante nuestro descenso,
para reducir el riesgo
de que cualquiera de nosotros llegue a las curvas,
la temida enfermedad del buzo.
Pase lo que pase, por lo que estamos interesados es el campanario de las Campanas del Infierno
de Xibalba, un lugar que trae de vuelta a la vida al misticismo de los antiguos mayas.
Describimos el a�o 900 AD. El Rey le pide consejo a los dioses,
a medida que una sequ�a azota a su pa�s.
Su pueblo a�n tiene fe en �l, pero su poder supuestamente divino est� comenzando
a desmoronarse al paso que aumenta la hambruna.
Adem�s, le hab�a hecho la guerra a sus vecinos y la cosecha de sangre era abundante.
Los prisioneros eran arrojados a la selva.
El Rey baila con los dioses. Es su descendiente. �l los apaciguar�.
El elegido debe ver el honor conferido a ellos.
Como se sacrifica, lo har�n entrar directamente al para�so
y no tendr� que padecer el sufrimiento en el Xibalba.
De cualquier forma, no tienen elecci�n en el asunto...
Y as�, la misi�n diplom�tica del sacerdote llega aqu� a las cuevas,
el poder de los dioses es excepcionalmente fuerte. Es tuyo, para pedir la admisi�n,
en caso de que no quieras incurrir en su ira en tu contra.
El Rey los espera. Es su deber apaciguar a los dioses con sangre.
Por su pueblo. Por su poder.
De vuelta al presente. Tenemos autorizaci�n para bucear en Las Calaveras,
la Cueva de los Muertos maya.
Para esta inmersi�n Florian y su equipo
ha pedido una mezcla especial de gas.
Usamos una sustancia conocida como "Nitrox", que es aire enriquecido con ox�geno.
Nos permite trabajar m�s tiempo bajo el agua.
El nitr�geno siempre es el problema principal cuando buceamos. Se puede saturar
y en alg�n punto del tiempo, nos obligar� a salir nuevamente.
Cuando reducimos los niveles de nitr�geno y aumentamos el de ox�geno,
no podemos bucear m�s profundo,
pero en el cenote de todos modos solo tenemos 12 metros
y por lo tanto mayor efectividad bajo el agua.
Primero que nada, tenemos que hacer 13 metros de descenso por cuerda en el cenote.
Por medio de una polea, nuestros ayudantes mayas tienen que maniobrar cada pieza de equipo,
en forma individual y luego colocarlas en el agua.
Un trabajo agotador, con 38 grados a la sombra y con niveles de humedad cercanos a 90 por ciento.
Todo ser� cuesta abajo desde aqu�... en sentido positivo. La luz solar ilumina a trav�s
de la grieta de la roca, provocando dedos o rayos de luz.
Dramat�rgicamente, un comienzo adecuado para nuestro descenso
a las Cuevas de los Muertos maya.
El nombre "Las Calaveras" proviene en realidad de los hallazgos que se han hecho
como calaveras en espa�ol y significa cr�neos, o cr�neos de los muertos para ser precisos.
Hace dos a�os, investigadores mexicanos descubrieron 126 esqueletos
del per�odo maya, sobre el piso del cenote. No estamos muy seguros
si es un cementerio maya, o un cenote reservado para sacrificios humanos.
En ambos casos, permanece como un sitio sagrado para los mayas.
Florian est� ocupado midiendo una cadera humana.
Tocar o llevarte algo contigo de aqu� est� estrictamente prohibido.
Anota los datos recogidos en sus notas h�medas.
Bajo el manto de oscuridad, el primer cr�neo emerge desde el suelo.
Los dientes afilados son una prueba
de que definitivamente es un cr�neo maya, de casi 1.800 a�os de antig�edad y bien preservado.
Los dientes pulidos y afilados a veces incluso decorados con jade,
era muy popular entre la moda contempor�nea.
Un poco m�s a la izquierda hay una pila de huesos humanos.
Estos huesos forman la base de una teor�a
de que eran usados en ceremonias de sacrificios humanos.
Aparte de unos pocos fragmentos de cer�mica, no se han encontrado ofrendas en el cenote.
Algunos de los cr�neos revelan lesiones.
La investigaci�n sobre esto, sin embargo, es una tarea para el futuro.
Mientras tanto, Uli toma fotograf�as de los esqueletos. En estrecha colaboraci�n con el INAH,
la autoridad arqueol�gica oficial de M�xico,
el equipo construy� modelos tridimensionales especiales en el 2010. El objetivo era examinar
los hallazgos con mayor detalle, independiente de horas de buceo y del �xtasis de la profundidad.
El �rea, o campo, est� dividido en cuadr�culas.
Cada hallazgo documentado y registrado en forma precisa.
Existen muchos misterios esperando ser resueltos aqu� abajo
pero nuestro viaje contin�a; y con �l, nuestra fascinaci�n.
Lo que veo simplemente es el potencial increible de aqu�.
Creo que estamos a punto de ara�ar la superficie.
Hay demasiado aqu� por descubrir, hay miles de cenotes.
Hay cientos de kil�metros de sistemas de cuevas. De hecho, casi en todas partes
que saltas en alguna parte, en cada cenote,
siempre hay artefactos del periodo maya.
Y en el fondo de las cuevas es donde puedes hacer tantos hallazgos prehist�ricos
de animales y esqueletos humanos.
De hecho, aqu� abajo, es un para�so para los arque�logos submarinos.
Los cenotes m�s grandes de Yucat�n son como incursiones lacustres en la piedra caliza est�ril.
Sus dimensiones f�cilmente pueden ser las de una laguna.
�Pero por qu� los mayas transfiguraron las aguadas?
Bueno, si uno recuerda que, aparte del mar en Yucat�n,
no hay r�os que fluyan en alguna parte de la superficie,
lo que parece bastante l�gico.
Es acceso al agua solo es posible a trav�s de cuevas y cenotes.
Por eso es que los mayas declararon el agua como transfiguraci�n divina.
Un enfoque similar al de muchas tribus ind�genas en �frica.
Los guardias aqu� tambi�n vigilan el agua.
El que tiene acceso directo, despu�s de todo, tiene el poder divino.
Muchos cenotes en Yucat�n son alimentados por el sistema de cuevas, "Ox Bel Ha".
En el lenguaje de los mayas, Ox Bel Ha significa "Tres Caminos de Agua".
Este sistema transporta agua dulce tierra adentro por debajo de la selva,
a trav�s de los bosques de manglares de la costa hacia el mar.
Los mayas conoc�an exactamente los recorridos del agua, y por esta raz�n
fueron capaces de fundar su cultura sobre agua subterr�nea.
Por eso es que los mayores templos mayas suelen encontrarse en la proximidad de los cenotes.
Estos aseguraban el bienestar de aquellos que se asentaban en las cercan�as.
De regreso a nuestra expedici�n. La sesi�n informativa antes de nuestra pr�xima inmersi�n.
Nos sumergimos justo aqu�, despu�s de la entrada por la l�nea izquierda en la primera T,
luego por el pasillo, manteniendo la izquierda... esa es la ruta
que ya conocemos. Tomamos el salto hacia la derecha,
que ya vimos como funcion� la �ltima vez. Esta es la gran flecha
y luego nos sumergimos en agua salada. Est� casi a 15
o 20 metros de profundidad y nos encontramos con la haloclina, la capa entre
agua dulce y salada. Luego alcanzamos este inmenso t�nel,
all�. Aqu�, este gran t�nel
con la cuerda principal.
Significa que tenemos que fijarla de nuevo,
y colocar un salto en la l�nea gu�a aqu�.
Y cuando estemos aqu�, comenzaremos la prospecci�n de esta �rea de aqu�
y luego esta de aqu�. Y uno de nosotros permanece en la l�nea gu�a
de modo que pueda verla todo el tiempo... y a los otros,
uno se encarga de la izquierda y otro de la derecha.
Luego veremos si podemos encontrar
los presuntos huesos prehist�ricos.
Algo muy prehist�rico se sospecha dentro de este sistema de cuevas.
Florian apenas puede esperar para comenzar, y de hecho,
nuestra curiosidad combinada se ha desatado.
La primera sorpresa nos espera poco despu�s que saltamos al agua.
Se nos revela una cueva de belleza impresionante,
como si fuera un gigantesco t�nel de tren subterr�neo.
Pero uno nunca debiera olvidar las precauciones de seguridad. Robert demuestra lo que puede
suceder cuando bates ireflexivamente tus aletas. Aqu� abajo, el sedimento
pr�cticamente solo descansa ligeramente sobre el lecho marino. Un movimiento en falso
y la visibilidad se vuelve cero.
Nos sumergimos a trav�s de una fisura. No es lo mejor para aquellos de disposici�n claustrof�bica.
La grieta solo tiene el ancho para que nademos a trav�s de ella sin que se atoren nuestros tanques.
Nuestra respiraci�n se acumula directamente bajo el techo y parece como mercurio l�quido,
flotando justo encima de nuestras cabezas. Parece una escena de una pel�cula de ciencia ficci�n
en que las superficies de plata constituyen la transici�n a otro mundo.
Miro alrededor, y debo admitir que a pesar de que no lo parece
ya hemos llegado a este "otro mundo".
Incluso aunque la cuerda de seguridad se rompiera, las burbujas plateadas bajo
el techo nos servir�an como se�alizaci�n hacia la salida.
Hemos escuchado una buena cantidad de historias en las cuales los buzos de cuevas
que hab�an perdido su seguridad, se las arreglaron para salvar el pellejo
usando este truco y siguiendo las burbujas derecho hacia la salida.
Penetramos incluso m�s profundo en la cueva. Estalagmitas antiguas
que parecen como pilotes de arena.
Detalles fr�giles y formas extra�as directamente adyacentes a ellas
dan la impresi�n de un deslizamiento de tierra reciente... solo uno forjado en piedra.
Uli bautiz� esta estalactica, como "La Espada del Inframundo".
Debo admitir, vista a la luz de su linterna, la escena tiene algo opresivo al respecto.
Continuamos nuestro buceo. A�n hay otra cueva adelante de nosotros.
Un bosque de columnas es una imagen impresionante. Fr�giles y escalonadas en profundidad,
una columna al lado de la otra: Cada una diferente, cada una exclusiva.
Por cierto, m�s que cualquier otra cosa, son las estalactitas y estalagmitas
son la prueba de que estas cuevas no siempre estuvieron bajo el agua.
La piedra caliza se origina en un momento
cuando Yucat�n estaba por debajo del nivel del mar, pero durante la �ltima Edad de Hielo,
el nivel del mar estaba casi 100 metros m�s abajo que lo que est� hoy.
Causando que se secara la inmensa meseta de piedra caliza.
La lluvia penetraba en la roca porosa, disolviendo los minerales, y a medida que goteaban desde
el techo, se formaron las estalactitas: y aquellas que comenzaron a crecer hacia ellas
desde el suelo a trav�s de milenios se conocen como estalagmitas. No fue hasta que el nivel del mar
comenz� a aumentar gradualmente de nuevo, al final de la �ltima glaciaci�n,
que poco a poco, las cuevas se inundaron una vez m�s.
Hemos estado en movimiento desde hace bastante tiempo. Me pregunto,
�ad�nde conduce este t�nel? Siento un poco de p�nico, en realidad.
Hemos avanzado bastante dentro de un sistema de cuevas ramificado
y no existe otra salida que volver atr�s.
�Qu� vamos a hacer? Mantener la calma y todo eso. Ya s�, no malgastar aire.
Me las ingenio para calmarme.
Repentinamente, la cueva se abre y aparecimos en el medio de la selva
en un cenote diferente.
Gracias, Uli. Sab�as que eso funcionar�a.
Fant�stico, absolutamente fant�stico.
Nada mal.
En realidad, �qu� tan grande es este t�nel?
Grandes pasadizos, formaciones fant�sticas. Los colores de la cueva, la termoclina,
la haloclina. Tan indescriptible.
El t�nel es similar a un t�nel de tren. Solo tienes que mirar a la izquierda y a la derecha
y esperar hasta que pase el metro.
Y la entrada tambi�n es relativamente complicada. Tienes que bucear aqu� primero.
No ser�s capaz de ver nada nuevo si est� llena de sedimento y basura.
Puedes hacer tu trayecto poco a poco usando el cable de plomo y en alg�n punto
caer�s en esta cueva de aqu� y todo ser� cristalino de nuevo.
Y luego tienes que lidiar con este sistema de cuevas.
Muy moderno, todo el asunto.
Despu�s de un corto descanso, es hora de seguir adelante.
No hemos encontrado nada vagamente prehist�rico hasta ahora,
pero tenemos otro cruce, otro tenedor que explorar.
Quiz�s encontraremos algo all�. Cambiamos los tanques
y nos preparamos para una inmersi�n m�s.
No estamos cerca de renunciar del todo todav�a.
Y una vez m�s, de vuelta abajo al inframundo inundado
en b�squeda de reliquias del pasado.
Poco a poco, nos vamos acostumbrando a las formaciones extra�as y a las estalactitas
aqu� abajo, casi ignor�ndolas a medida que nadamos como si no fueran nada especial.
Estamos m�s interesados en esqueletos prehist�ricos y restos de animales de
la Edad de Piedra. Mi paciencia va disminuyendo.
Dejamos algunos de nuestros tanques atr�s
fijos a la l�nea gu�a. El t�nel lateral es estrecho
y el tanque adicional a nuestro lado... el llamado "Stage"...
de todos modos est� destinado solo para el viaje de vuelta.
Descubrimos el t�nel lateral
y ahora regulamos nuestro pr�ximo accionar con gestos previamente definidos.
El lenguaje de signos es el �nico idioma que funciona apropiadamente aqu� abajo.
Estamos incorporando un salto a la cuerda gu�a,
un tenedor en el a�n desconocido t�nel lateral. Luego continuamos buceando,
siempre con la cuerda a la vista,
lo cual, por supuesto, es absolutamente vital, especialmente aqu� en terreno desconocido.
Nuestros movimientos causan desprendimiento de sedimento antiguo desde el techo,
lo cual es un signo claro de que esta �rea ha sido poco explorada hasta ahora.
Luego, por fin, Florian descubre el esqueleto del que hab�amos o�do.
Bueno, esa es la forma para conseguir que el pulso se acelere.
Uli tomas algunas im�genes para tener todo bien y cuidadosamente documentado.
Parece ser un Megaterio, una especie de perezoso prehist�rico gigante.
De alrededor de 10.000 a�os de antig�edad y bien preservado.
Los perezosos gigantes pod�an tener hasta cinco metros de altura
y pesar varias toneladas. Este animal parece haber vivido aqu�,
ya que en las cuevas no solo pod�a encontrar refugio sino que tambi�n agua.
El esqueleto parece inquietante bajo la luz parpadeante del haloclina delante de nosotros.
Buceamos hacia la cueva siguiente.
Qui�n sabe, puede que encontremos algo m�s en un d�a como hoy.
Mirando hacia lo alto, no puedo evitar fascinarme con la visi�n de nuestro propio aire expirado,
el cual se colecciona sobre m� en el techo, parece como
que el aire estuviera brotando de la roca. Pero de hecho, es todo lo contrario.
Despu�s de unas pocas horas, el aire se abrir� camino hacia la superficie a trav�s de la roca.
Las estructuras de piedra en esta cueva tienen algo primordial
en s�. Esta tiene una reminiscencia a la nave de una iglesia.
Las estalagmitas gigantes se yerguen desde el medio de la b�veda.
Esperen, hay algo all� detr�s de la roca.
Al principio, dif�cilmente puedo distinguir sus contornos,
Hasta que Robert se da cuenta de las manchas blancas.
Con su linterna, nos indica que nos acerquemos.
Luego, a medida que se acerca, se convierte en m�s claro.
La mand�bula inferior de un animal enorme
de origen aparentemente prehist�rico. Justo enfrente de nosotros.
Una vez perteneci� a un Mastodonte, un animal parecido al elefante
que vivi� aqu� hace muchos miles de a�os.
El bi�logo Robert est� compenetrado con la Luna.
A continuaci�n una conferencia espont�nea en el lenguaje de signos.
Estos dientes eran perfectos para triturar ramas y hojas.
En sentido estricto, estos son dos fragmentos de una mand�bula inferior, muy bien conservada.
Los mastodontes eran m�s peque�os y m�s robustos que sus parientes los mamuts.
Apenas podemos creer nuestra suerte... �dos grandes hallazgos de la Edad de Piedra en un d�a!
Pero ahora, realmente debemos volver. El suministro de aire se est� acabando lentamente.
El salto nos llevar� con seguridad de vuelta a la l�nea gu�a.
Luego tomamos nuestros "stages" de nuevo. Los tanques adicionales que dejamos atr�s anteriormente
que nos proporcionar�n suficiente aire para llegar a la superficie.
Aqu�, Flo nos demuestra como cambia su equipo en la espalda
al "stage" al lado.
Todo el mundo est� listo para irse. As� que, hag�moslo.
Buceamos a trav�s del haloclina en un lugar diferente, experimentando
otro momento especialmente extra�o:
ramas secas, como si fueran dedos nudosos,
nos muestran el camino hacia otra salida.
Robert a�n est� emocionado a medida que revive la �ltima inmersi�n.
Encontramos parte de la mand�bula de un Mastodonte.
En realidad hab�a dos dientes completamente conservados en la mand�bula inferior.
Un diente era de alrededor de 20 cm. de largo,
pesando al menos un kilo y medio, pero desafortunadamente estaba quebrado.
El segundo diente era 15 cm. m�s largo.
Apenas un diente, eso es brillante. Como hicimos este descubrimiento,
fue muy especial,
fue realmente muy especial. Y pod�as ver fisuras
en los molares posteriores,
lo que significa que este animal era algo mayor.
De verdad, los dientes estaban totalmente pulverizados. Esto nos sucede a nosotros tambi�n.
�Estamos constantemente restregando y gastando nuestros dientes!
Pero estoy seguro que el resto del Mastodonte
est� all� adentro en alguna parte. Es un cenote muy fangoso.
El cenote y nosotros, apenas nos las arreglamos para descubrir esta mand�bula de Mastodonte.
Pero estoy seguro que el resto est� all� abajo en alguna parte.
Simplemente tenemos que volver y buscarla.
Al d�a siguiente. Nos preparamos para la
�ltima parte y m�s extrema de nuestra expedici�n.
Aprendimos que los cenotes est�n conectados con el mar.
�Pero se puede bucear en las cuevas y en el mar? Queremos averiguarlo.
Seg�n el mapa, hay varios kil�metros que superar,
lo que virtualmente es imposible sin scooters.
Pero antes de que hagamos algo m�s, tenemos que conseguir "Trimix", una mezcla especial de gas para
bucear en aguas profundas. Por razones de seguridad, cada tanque se examina con cuidado.
El "Trimix", consiste en helio, ox�geno y nitr�geno.
Ahora analizamos el gas, es decir, comprobamos
cu�nta presi�n tenemos en el tanque y
y qu� mezcla exacta de gas est� en su interior.
Esto simplemente es muy importante
porque los gases a ciertas profundidades reaccionan en forma t�xica.
Tendr�amos un problema si hay demasiado ox�geno en el tanque y lo descubrimos
a cierta profundidad. Esto podr�a convertirse en una situaci�n potencialmente peligrosa.
Este es el por qu� todo es minuciosamente analizado,
luego lo etiquetan con fecha y nombre,
de modo que todo el mundo sabe que gas tiene,
a qui�n le fue asignado y por lo tanto podemos
excluir los errores cuando se bucea. Es muy importante hacer esto con anticipaci�n.
En caso de que alguna vez haya un accidente, los errores pueden se rastreados
m�s eficientemente de esta forma. Ya sea si es durante el an�lisis,
o si algo sali� mal durante el transcurso posterior de una inmersi�n,
o simplemente es documentada, la mezcla de gases
que est� siendo respirada en las profundidades.
Los controles han salido bien. Ahora solo tenemos que cargar los tanques nuevos en la camioneta
y podemos seguir adelante.
Nuestro cenote inicial est� situado en medio de la selva. Hemos determinado nuestra posici�n
exacta por GPS y estimamos
que deber�amos ser capaces de encontrar una forma de entrar al mar desde aqu�.
Primero que nada, debemos hacer equipamiento rutinario, todo el camino hasta nuestra base.
Estamos felices de que todo est� listo y a punto y podemos saltar al agua al final.
Tenemos varias horas de estar sumergidos por delante.
En nuestra aventura final, �nuestro buceo desde el coraz�n de la selva hasta el mar!
Para enfrentar una distancia tan larga, necesitamos scooters submarinos,
unidades autopropulsadas en forma de torpedos,
con los cuales casi podemos triplicar nuestra velocidad.
Y no olvidemos, cu�n divertidas son estas cosas.
Nos deslizamos por el agua al igual que peces.
Las formaciones nos pasan como en un lapso de tiempo.
Buceamos de una cueva a la siguiente con facilidad, cada vez m�s profundo en el sistema.
Estos scooters son como dar un paseo en F�rmula Uno a trav�s del inframundo.
Atravesamos el Reino de Xibalba en camino hacia la costa,
mucho m�s r�pido que sin tecnolog�a.
Ya que por otra lado, las reservas de aire en nuestros tanques nunca ser�an suficientes.
Nos encontramos con un hito inicial. Las ra�ces colgantes de los mangles
que se producen en las zonas costeras nos muestran que estamos en la senda correcta.
Las algas se extienden ante nosotros a medida que atravesamos la brecha.
�Ya hemos alcanzado nuestro destino?
Salimos a la superficie y nos hallamos en los manglares de la franja ribere�a.
Por el momento, solo estamos separados del mar por una barrera muy delgada. As� que, nos dirigimos
hacia abajo de nuevo y buscamos otro pasadizo.
Se toma un tiempo, pero luego encontramos otra brecha,
A trav�s del cual podemos ver luz desde el otro lado.
Nos adentramos.
Nuestro primer contacto con el mar es borroso. Justo en el medio del t�nel
es como si hubiera un muro, es la haloclina. Por un breve instante tenemos visibilidad nula
pero no perdemos nuestra orientaci�n.
Luego la atravesamos. Pura adrenalina.
Funcion�. Fue fabuloso, una gran inmersi�n.
Hacia el final a trav�s del bosque de manglares,
luego a trav�s del sector de la playa. Luego se oscurece de nuevo
y aqu�, al frente hay una brecha delgada. Puedes ver luz a trav�s de ella,
a pesar de que est� relativamente lechoso debido al haloclina.
Y entonces, de repente, plop... y ya has atravesado, lo has hecho.
Nuestra �ltima inmersi�n ha cerrado la brecha entre el enigm�tico
mundo maya y el mar.
El sistema de cuevas de Yucat�n desemboca en el mar por medio de una corriente cont�nua.
Pudimos experimentarlo de primera mano. La base para el agua potable.
Los mayas lo reconocieron y construyeron sus sitios religiosos
en las proximidades de los cenotes.
Esto fue de hecho, la clave para el surgimiento de su civilizaci�n.
Una tesis para su desaparici�n, es una sequ�a prolongada,
que destruy� sus estructuras sociales.
La cat�strofe clim�tica, no pudo ser evitada, incluso con el aumento de
sacrificios humanos. La guerras y la secesi�n sacudieron los cimientos del reino,
provocando el colapso de las estructuras de poder de los mayas.
Hemos explorado los alguna vez sagrados lugares de esta civilizaci�n avanzada.
Hemos experimentado la aventura de bucear en cuevas y superar
el mayor desaf�o que un buzo pueda enfrentar.
De este modo, hemos sido capaces de admirar la belleza incre�ble
y singular de los cenotes.
El Xibalba nos volvi� sobre nuestros pasos y nos hizo pasar un mal rato.
Pero al final, regresamos desde el reino de las sombras,
de las profundidades del inframundo y de las cuevas de los muertos.
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